Los enlaces débiles

Un vinculo es una emergencia, algo nuevo que emerge entre dos personas o una persona y un objeto y que no es la suma, ni la agregación de características de ambos. Un vinculo entre dos personas es algo que tiene vida propia y que no obedece a las leyes de la simple interacción, más que eso es un ente que tiene sus propias reglas y su propia dinámica como si estuviera vivo.

Mi primer empleo me lo proporcionó un conocido. Terminada mi carrera de medicina no sabía qué hacer, qué especialidad comenzar, o si por el contrario debía ser médico rural. Estaba en mi pueblo, sesteando mientras esperaba alguna inspiración y fue así, por casualidad que me encontré con Vicente, un conocido de mi familia más que mío que me sugirió que de momento entrara a hacer guardias en una clínica que entonces regentaba alguien que era hermano suyo de leche y que por tanto se trataban de hermanos.

Y así lo hice, ese fue mi primer empleo. A partir de ahí todo comenzó a ir sobre ruedas, una cosa siguió a la otra y mi segundo empleo me lo proporcionó un compañero con el que compartía guardias en aquella clínica, al contarle que me gustaría ser psiquiatra, fue él quien me proporcionó la siguiente idea: acercarme por el Hospital Provincial que tenia una sección de Psiquiatria y pedir empleo. Estaba seguro de que me cogerían enseguida porque necesitaban vocaciones psiquiátricas. Así fue.

De manera que tiene razón Mark Granovetter cuando habla de que los enlaces débiles son los mejores para proporcionarnos trabajo o para progresar en nuestra carrera. Lo cierto es que fue un conocido -lo que hoy llamaríamos un contacto- quien me proporcionó mis primeros empleos y de alguna manera los que determinaron -por casualidad- los inicios de una carrera que en aquel entonces no era capaz de visualizar.

En este enlace podemos ver uno de los trabajos de Granovetter, la fuerza de los vínculos débiles.

Vínculos fuertes y vínculos débiles.-

Para entender bien las diferencias -no siempre fáciles de comprender pues existen interacciones- entre vínculos fuertes y vínculos débiles- tenemos que comenzar por entender las diferencias entre sociedad y comunidad. Sociedad es el conjunto de personas e instituciones que componen una unidad politica. Comunidad es la fracción blanda de esta sociedad, la más próxima en términos de intereses y de ayuda mutua. Podríamos decir que la comunidad es el precursor ancestral de sociedad y que no siempre precisa de vínculos fuertes, basta con que sus recursos estén disponibles.

La columna vertebral de una sociedad es la familia, de vínculos fuertes , después los amigos y también sus instituciones (un Hospital, una escuela, un parlamento).

Es ahí, en la familia donde vamos a encontrar los necesarios nepotismos para progresar socialmente, qué duda cabe, que es en la familia donde se encuentran las herramientas trufadas de interés que nos asegura apoyos incondicionales de por vida. También algunos amigos íntimos llevan a cabo este menester, sobre todo cuando los amigos ocupan el relevo de nuestros mayores en nuestras preferencias. Ser psiquiatra en mi caso fue una sugerencia de un amigo íntimo que a los 14 años me regaló un libro sobre la «Interpretación de los sueños» de S. Freud. Naturalmente no entendí nada pero alguna neurona dentro de mi cabeza se iluminó y guió mi deseo hasta la Facultad de Medicina. Podría decir que el que sembró -a falta de modelos familiares- en mi, la idea de ser médico no fue sino un amigo. Tanto mi familia como mi amigo formaban parte de esos vínculos fuertes que nos vienen con la socialización y donde unos y otros van alternándose en su influencia sobre nuestra personalidad y elecciones posteriores. Lo que uno quiere ser forma parte de la socialización, lo que uno llegará a ser más tarde forma parte de nuestros contactos, es decir de nuestros vínculos comunitarios.

Prestamos muy poca atención a este tipo de vínculos porque estamos imbuidos de la falsa idea de que los favores los hacen siempre los amigos o los familiares y esa es una verdad parcial, pues a poco que pensemos en nuestra vida nos encontraremos con la enorme cantidad de favores sin cash que nos han hecho desconocidos y de los muchos favores sin cash que hemos hecho a otros. Más que eso, los enlaces débiles nos proporcionan recursos pero no se trata de favores ortodoxos, no requieren contraprestación.

Como médico podría escribir un libro entero (si los recordara) de la cantidad de favores que he hecho gratis a personas que apenas conocía pero también he de reconocer que hemos recibido de otros a veces desconocidos, favores que en otro lugar se convirtieron en grandes hallazgos procedentes de otros, como el caso de Vicente. Sucede porque la mayor parte de las veces hacer esta clase de favores no tiene costos adicionales, no es lo mismo favorecer un trayecto a un empleo (como el que me hizo Vicente) que pedir dinero prestado. Eso queda para los vínculos fuertes, la mayor parte de los favores que nos hacemos entre amigos no tienen devolución, son sin costes, sin cash. Y es mejor así, gran parte de las amistades se rompen cuando existe un exagerado sentido de deuda o bien es un toma y daca demasiado exigente. «Hoy por ti mañana por mi», es un buen trato social pero no tiene nada que ver con lo que Granovetter llama vínculos débiles y de su poder. Comunidad no es sociedad. Y los vínculos fuertes son societarios, no generan comunidad, mas que eso se le oponen.

Los vínculos fuertes tienen mucho poder, qué duda cabe, pero lo tienen sobre todo en la formación de la personalidad y en la fijación de gratitudes y lealtades que pronto o tarde nos pasaran factura. Tienen tanto poder que son mimetizados por instituciones u otras organizaciones que tratan de emular lo familiar, la hermandad. La familia socialista, la familia madridista, la madre patria, son ejemplos de como los vínculos fuertes son plagiados por instituciones que buscan organizar socialmente a los humanos en algo mayor que pueda sentirse como parte de uno. Incluso las empresas tratan de fortalecer sus vínculos familiares tratando de emular a las familias en eso que se llama «cultura de empresa». De manera que esas instituciones son también sociedad y tejen en su seno ligandos que tratan de aumentar el perímetro de pertenencia de los individuos. Todos tenemos esa necesidad de pertenencia más allá de la familia, nuestro pueblo y vecindario y por eso existen instituciones que tratan de acaparar esos sentimientos aunque los cierto es que la mayor parte de las instituciones son impersonales o bien no alcanzan el propósito de constituirse en familiares.

Un ejemplo de ese fracaso son los colegios de médicos, una institución que ha ido perdiendo funcionalidad a medida de que el ejercicio publico de la medicina ha ido imponiéndose al privado o liberal. En un momento determinado esa institución era parte administrativa del propio Estado y le eran propias hasta medidas de sanción a los colegiados que cometían algún tipo de infracción. Hoy los colegios han dejado de tener estas funcionalidades que se remiten a los juzgados correspondientes y aunque existen comités de deontología lo cierto es que carecen de potencial sancionador. Hoy ni siquiera es obligatoria la colegiación y la institución ha quedado como interlocutora para algunos tramites políticos y como un lugar -poco frecuentado- para ciertos tramites administrativos o correduría de seguros. Dicho de otro modo, se trata de una institución trasnochada.

Lo importante es comprender que las reglas institucionales que rigen en estos lugares han sido copiadas de la familia, para fortalecer los vínculos fuertes que la gobiernan. Ahora bien, los vínculos fuertes son de doble filo, suelen ser lugares muy jerarquizados y lo muy jerarquizado puede ser un lugar incomodo para muchos y suelen generar rencor y competitividad y por supuesto muchos conflictos. La familia debe ser un lugar de acogida y no un lugar para los conflictos políticos o de reparto del poder, cuando es así deja de ser una familia y desplaza su eje hacia lo institucional. La mayor parte de conflictos familiares se dan por ir más allá de las competencias que la definen: un lugar de acogida y de validación de sus miembros. Es verdad que algunas familias pueden proveer de trabajo a sus miembros o de contactos vinculados por «el toma y daca». pero lo cierto es que la mayor parte de los empleos en los que trabajamos no han sido proporcionados por los familiares, exceptuando el caso de los «gobiernos familiares guiados por apellidos» propios de algunas oligarquías locales que suelen ser extractivos y están muy separados por tanto de la comunidad.

Pero la idea de Granovetter va más allá de la descripción de esos vínculos débiles:

Muchas nociones intuitivas sobre la «fuerza» de un vínculo interpersonal deberían verse satisfechas por la siguiente definición: la fuerza de un vínculo es una (probablemente lineal) combinación del tiempo, la intensidad emocional, intimidad (confianza mutua) y los servicios recíprocos que caracterizan a dicho vínculo.
Cada uno de estos aspectos es independiente del otro, aunque el conjunto esté altamente intracorrelacionado. La discusión sobre las medidas de operación y el peso con respecto a estos cuatro elementos queda pospuesta a futuros estudios empíricos.
Para nuestro propósito presente es suficiente con que la mayoría de nosotros esté de acuerdo , sobre una simple base intuitiva, si un vínculo dado es fuerte, débil o ausente.
Consideramos ahora a dos individuos cualquiera seleccionados arbitrariamente (a los que llamaremos A y B) y a un grupo de gente (S = C, D, E, …) relacionada con uno de ellos o con ambos.
La hipótesis que nos permite relacionar los vínculos duales con grandes estructuras es: cuanto más fuerte sea la unión entre A y B, mayor será el número de individuos del grupo S con los que ambos estarán relacionados mediante lazos fuertes o débiles. Esta dualidad en sus círculos de amistad suele ser mínima cuando no existen vínculos o lazos, máxima cuando son fuertes e intermedia cuando débiles.
Esta relación propuesta resulta, primero, de la tendencia (por definición) de los lazos más fuertes a terminar siendo compromisos a largo plazo. Si las relaciones entre A-B y A-C existen, el tiempo que C dedica a B depende (en parte) del tiempo que A dedica a B y a C, respectivamente. (Si los hechos «A está con B» y «A está con C» fueran independientes, entonces el hecho «C está con B y A» tendría una probabilidad igual al producto de sus probabilidades. Por ejemplo, si A y B están juntos el 60% del tiempo, y A y C un 40%,entonces C, A y B estarían juntos un 24% del tiempo. Esta independencia sería menos probable después que antes de que se conocieran B y C). Si B y C no tienen relación, los lazos comunes hacia A probablemente les hará generar una interacción. Queda implícita aquí la idea de Homans según la cual «cuanto más frecuentemente las personas interactúan las unas con las otras, más acertados serán sus, cada vez más fuertes, sentimientos de amistad»

Pero también de ello se desprende un corolario: cuanto más fuerte es el vinculo más parecidos serán A y B y sobre todo (harán lo mismo) y: que la intensidad de un contacto puede ser superior en personas que apenas interactuan entre si, pero lo hacen a través de un intermediario.

De aquí se desprende un hecho fundamental: las personas hard skills es decir especialistas, por ejemplo un cirujano digestivo va a beneficiarse mucho más de aquellos que son como él (cirujanos) y aprenderá habilidades fundamentalmente de sus iguales y casi nada de otros vínculos indirectos. Sin embargo un soft skills, es decir un generalista, como por ejemplo un psicólogo o un psiquiatra no va a aprender nada de sus iguales (salvo a competir por un determinado estatus) pero puede aprender y prosperar a partir de la ayuda débil que le presten sus contactos indirectos, sobre todo los que están alejados del núcleo de su profesión. Es por eso que recomiendo siempre la multidisciplinariedad en la resolución de problemas complejos que son los que se presentan en nuestra profesión a diferencia de los problemas complicados que tratan los cirujanos y que requieren herramientas bien distintas.

Lo interesante de la propuesta de Granovetter es que sin decirlo está proponiendo el desarrollo de estas soft skills al menos para aprovecharse conscientemente del poder de los vínculos débiles.

Características de los soft skills.-

Los soft skills están bien definidos en el mundo de la empresa y basta poner este sintagma en google para que aparezcan varias paginas destinadas a definirles pero siempre en un contexto positivista, empresarial. Yo tengo otra definición:

Es una persona sociable y de buen carácter y que es apreciado personalmente y profesionalmente por eso. Es decir es una persona con habilidades sociales y pensamiento critico.

Es de pensamiento flexible y está abierto a lo nuevo.

Se mueve bien entre distintas disciplinas y contextos.

No es conflictiva.

Sus amigos no están en su profesión. Sabe bien discriminar y manejar sus enlaces fuertes y los débiles. Los compañeros de trabajo no suelen ser buenos amigos pues comparten gran parte de los incentivos y lo más probable es que existan rivalidades incluso inconscientes.

Si eres así serán otros los que hablen bien de ti a sus contactos -desconocidos para ti- y de ese «boca a boca» saldrá gran parte de tu futuro, el resto depende de ti.

De Sila a Sanchez

La historia de Roma es muy importante para cualquiera que esté interesado en contemplar como se organizan las sociedades humanas para gobernarse y para prosperar. Lo importante de esta historia es conocer que Roma tuvo tres grandes fases o etapas de gobierno: la monarquía, la república y el Imperio. Los romanos tenían aversión a las monarquías probablemente porque desde su fundación tuvieron muchos problemas con los reyes tiránicos que la gobernaban. Ser monárquico en Roma era algo así como llamar a alguien hoy «fascista». Un insulto y un desprecio que merecía desaprobación y sanción publica. Quizá por eso la monarquía fue sustituida por la República, que era una especie de oligarquía de familias notables: los que eran ciudadanos romanos desde su fundación pero excluía a la cada vez más numerosa ciudadanía itálica (las ciudades de la península asimiladas) y los plebeyos, es decir la gente corriente. Naturalmente ni las mujeres ni los esclavos tenían derecho a voto. Este fue uno de las dificultades que enfrentaron a Mario -tío de Cesar y héroe nacional- partidario de dar voto y derechos de ciudadanía a las ciudades itálicas y dar cierta voz a los plebeyos a través de los tribunos de la plebe, siempre sentidos como una amenaza por los patricios, es decir las familias bien. Por ora parte estaban los populares, es decir aquellos patricios que pensaban que había que dar representación a otros ciudadanos y a la plebe. Mario era el líder de este partido y Cesar era considerado un popular y heredero de la fama de su tío, por otra parte de la familia Julia que no pertenecía a las mejores familias del orbe -a pesar de estar emparentada con el gran Mario- e incluso vivía en la Suburra un barrio bajo lleno de prostitutas y tabernas.

Mario era un heroe nacional como ya he dicho y un gran general que había sido cónsul un numero obsceno de veces por necesidades del estado (7 veces algo extraordinario) y era extraordinario porque el Senado que era el poder en Roma solía nombrar dos cónsules al mismo tiempo para que el poder militar no recayera en uno solo y proyectara ser rey. Se aseguraban así de una especie de equilibrio entre las ambiciones de ambos y creían que de esta forma podían conjurar el riesgo de la monarquía. Cuando las cosas se ponían feas nombraban un dictador por tiempo limitado. Hay que señalar que el poder de Roma, el verdadero poder era el militar, un poder fáctico como le llamaríamos ahora, siempre supeditado al Senado pero en ocasiones y como sucedería varias veces en la historia de Roma, el ejercito se alzaría en rebelión contra Roma.

Algo así sucedió en esa época puesto que Mario y Sila peleaban por implantar sus reformas partidistas y políticas en Roma, mientras Hispania ya se había saltado con Sertorio la disciplina del Senado y lucía independiente de Roma, algo que pasaría varias veces en la historia, un general victorioso era un peligro para el poder político de Roma.

Por otra parte el poder político era corrupto y extractivo, no era raro el crimen político nocturno o incluso a veces a la luz publica en el foro. Las venganzas personales y las persecuciones políticas estaban a la orden del día y ostentar el cargo de tribuno de la plebe suponía un riesgo personal que en muchos casos terminaba con el apuñalamiento callejero. Roma era una ciudad muy poblada y muy peligrosa, andar por la calle de noche era casi una sentencia de muerte pero ostentar un cargo político de signo contrario al poder omnímodo de los optimates era un seguro de muerte capital.

En este entorno se forjó el destino y la personalidad de Cesar partidario de seguir con las reformas que habia iniciado su tio Mario y que Sila trató de impedir al mismo tiempo que trataba de borrar la memoria de Mario y persiguiendo a Cesar hasta que murió en una orgía. Los detalles de toda esta peripecia los podeís seguir al detalle en el libro de Posteguillo.

Ahora bien, se trata de una novela que mezcla ficción e historia, en realidad no sabemos si Sila era el malo de esta película y Mario el bueno, mi opinión es que se trató de un conflicto entre Egos como siempre sucede en política y de ambiciones personales: una lucha por el poder, aunque lo cierto es que hay gobernantes que son providenciales para sus pueblos hasta que una nueva desgracia vuelve a situar los problemas en su orden de salida. Augusto fue un buen gobernante pero su estirpe fue una maldición para Roma ya convertida en Imperio, lo que significa que el Senado dejó de ser un instrumento de control de gobierno y pasó a ser un títere de los emperadores.

No cabe duda de que Mario tenía razón en cuanto a su interés por dotar al ejercito de ciudadanos y que debía extender este privilegio cada vez a más gente si querían seguir dominando el mundo conocido. A Roma le pasó lo mismo que nos pasa en Europa: tuvo un problema demográfico y cada vez más tuvo que depender de mercenarios y de ciudadanos de otros lugares para abastecerse de legionarios. Una de las fortalezas que tenía la República es que cualquier ciudadano podía aspirar a cualquier magistratura si tenía los suficientes apoyos o valor en combate. Sila terminó con estos valores cuando comenzó a comprar soldados para su causa y proyectando su codicia en los legionarios. Terminó así con un valor muy importante para Roma: el honor y el provecho de Roma estaba por encima de cualquier ambición personal.

En realidad Sila lo que hizo fue vaciar de contenido a las instituciones del Estado, una cosa que me llamó mucho la atención es la obsesión de todos los dictadores por controlar estas instituciones. Así para ser magistrado (juez) había que ser senador, lo que en la practica significa que el pueblo no podía llegar nunca a obtener justicia, pues toda la justicia estaba intervenida política y económicamente. No había una justicia -como se dice hoy independiente-. esto nos suena todos nosotros aun hoy en la España que estamos viviendo. No solo es el INE, el CIS, el TC, la Casa Real, el Congreso de los Diputados, el CGPJ, el CNI, CNMV, o Indra son hoy -como fueron ayer- objeto de controversia entre los partidos actuales cuando no de ocupación por la fuerza. De lo que se trata es de no tener oposición, hoy como ayer y acallar las voces discrepantes, algo que hoy se consigue con la compra de los medios que son incapaces de subsistir sin la dádiva del estado. Por eso hoy tampoco podemos hablar de prensa libre.

Lo que me lleva a una nueva reflexión: ¿es democrático comportarse de ese modo? La democracia consiste en someterse al dictamen de la mayoría, pero algunas personas creen que poseen una legitimidad para llevar a cabo sus planes, unas veces por pura ambición de poder como en el caso de Sila y otras veces como sucede hoy con la ideología woke por un supremacismo moral. Hay personas que son partidarias de imponer sus criterios a los de la mayoría, están persuadidos de que tienen razón y soportan una especie de pseudo-teleología que les permite pensar que el mundo sería mejor si ellos pudieran llevar a cabo sus políticas sin que nadie se les opusiera. El dictador y el progresista en este sentido están muy próximos pues ninguno de ellos se somete al demos de buen grado, sino que más bien lo viven como un obstáculo que derribar a fin de llevar a cabo sus planes. No comprenden que ellos no son Roma, es decir el Estado, que el Estado es algo independiente del gobierno y que debe perdurar cuando ellos hayan muerto o se retiren o les retiren de la política. El Estado ha de perdurar, de lo contrario el gobierno no sirve sino para rendirse a los barbaros del norte o del sur.Lo ideal para un dictador-progresista es que no hubiera Estado.

Pero el problema es que si el Estado desaparece no oiremos a los angeles canturrear en los cielos, sino que seremos víctimas de otros Estados vecinos que se aprovecharán de nuestra debilidad. La desaparición del Estado no asegura un edén disney para sus ciudadanos. Ni siquiera habría ciudadanos. Hay gente que no comprende que si no hubiera Estado no habría derechos, pues el estado es el sostén de eso que llamamos derechos.

Hay quien no comprende que si no hubiera Estado sería absurdo plantearse el derecho al aborto por ejemplo. Pero lo peor es que los favorables al aborto no caen el la cuenta de que no hay mayorías sobre esta cuestión y que habría que convencer a los que se oponen para conseguir sus fines, no basta con condenarles por retrógrados, hay que someterse a la mayoría. Eso es la democracia.

El malestar de las muchachas

Hace pocos días me invitaron a un foro de esos donde el organizador lleva a un profesional añoso, ya retirado como yo que sirva de contrapunto a las ideas de otros miembros más jóvenes a fin de que surja -como se dice ahora- un debate sabroso. El tema era la salud mental así en general, de manera que aproveché la primera pregunta que me hizo en organizador para centrar el tema, que no era otro sino en qué han cambiado las patologías mentales -las de entonces- comparándolas con las de ahora.

Les dije que en mi opinión, el dato más preocupante y al mismo tiempo más fascinante desde el punto de vista de la investigación era la explosión de trastornos mentales en la infancia-adolescencia. Preocupante sobre todo, era la enorme cantidad de niñas (y digo niñas por no hablar de menores) que presentan patologías severas que años atrás o bien no se conocían (o eran muy raras) o bien se producían en los adultos. Se trata de niñas de la ESO es decir de educación secundaria, que en nuestro país abarca las edades de 13-16 años. De manera que ha habido un adelantamiento, una especie de precocidad en la manera de presentarse los problemas psiquiátricos y psicológicos y al mismo tiempo tenemos la impresión de que estos problemas en gran parte se «contagian» y más que eso: tienen más que ver con el modelo de sociedad en el que viven estas muchachas que en causas que pudiéramos llamar intrapsíquicas. Dicho de otro modo, se trata de problemas más contextuales que morfológicos, mas sociodependientes que psicodependientes y donde sin embargo la psicologización de nuestra sociedad tiene mucho que ver con su aparición y los conceptos que manejan los pacientes, aprendidos de memoria, de un modo dogmático.

«Yo lo que quiero es estar bien conmigo misma»

«Soy un hombre atrapado en un cuerpo de mujer»

Obsérvese cómo estas frases contiene no poco de esa psicología pop -en realidad metafísica- que circula por las redes y que suelen decir las chicas que padecen un trastorno alimentario o aquellas que sienten disconformidad con sus cuerpos y se identifican como trans, una vez han decidido que lo que les sucede es que su esencia no coincide con su cuerpo sexuado.

Como el lector sabrá este problema ha explotado recientemente y el lector puede leer este post sobre el libro de Abigail Shrier, donde podrá ponerse al día del fenómeno.

Pero si pongo el ejemplo de los TCA y del fenómeno trans es porque estoy convencido de que se trata de fenómenos emparentados, se contagian ambos y además -entonces no lo sabíamos- los TCA son la punta del iceberg de una serie de malestares de las muchachas en nuestro tiempo. Una forma de vehiculizar malestares inespecíficos.

La siguiente pregunta que me hizo el entrevistador fue esta: ¿Y a qué se debe ese malestar?

El escape de la femineidad.-

Naturalmente existe una continuidad entre lo que pasa hoy y lo que pasaba hace unos 10-15 años. Entonces lo que sucedía era algo invertido a lo que pasa hoy. Había muchos chicos que sentían que no encajaban en los modelos masculinos y llegaban a la conclusión de que eran homosexuales. Lacan habló de un empuje hacia la mujer (la puissance a la femme), es decir una atracción por lo femenino que no se manifestaba en una atracción física sino en una identificación con lo femenino muchas veces convertido en farsa. Este fenómeno no ha desaparecido sino que se ha normalizado al mismo tiempo que la conducta homosexual ha pasado a formar parte de «lo normal y aceptado» en una sociedad.

Del mismo modo, en los problemas de disforia de género había un predominio de chicos que iniciaban su transito a chicas, si bien la casuística era muy baja, tanto que solo he visto dos casos en mi vida. Sin embargo en los últimos años se ha invertido la prevalencia y las chicas son mayoría tanto que Suecia que fue pionera en estos tratamientos de transición de genero ha levantado todas las alarmas al declarar que en los últimos diez años las consultas y peticiones de transición de género han aumentado de forma espectacular, un 1500% en niñas de 13-17 años.

Naturalmente este fenómeno está emparentado con la prevalencia de los trastornos alimentarios con una diferencia: estos trastornos son considerados trastornos y reciben atención médico-psicologica mientras que la disforia de género o demandas de transiciones en esta población no son consideradas patologías y reciben un tratamiento afirmativo, tal y como podemos ver en este post sobre la disforia.

En mi opinión estamos asistiendo a un escape de la femineidad en estas niñas que se manifiesta de este modo y aunque hay autores que lo achacan a una masculinización de las niñas –Lola Lopez Mondejar habla del modelo Tinder y la adopción por parte de las chicas del «one night stand«- pero yo creo que es algo más profundo, un malestar que roza un vacío: ¿Qué es una mujer?

Y lo cierto es que no existe un modelo atractivo de mujeres para las niñas que han de escoger – una vez liquidada la identificación maternal- entre la mujer «empoderada», para las que la mayor parte de ellas no están preparadas o la «mujer florero» que enseña las nalgas en Instagram, algo a lo que la mayoría de chicas ni pueden acceder y probablemente tampoco quieran. Mientras tanto las feministas siguen empeñadas en combatir los estereotipos de genero, pero parece que están más interesadas en combatir los modelos masculinos que los de ofrecer a las muchachas un modelo atractivo que incluya la función social de la mujer que sigue siendo la maternidad: el eje vertebral de la sociedad.

En el citado debate que mantuvimos sobre las causas del malestar me gustaria destacar la clase de argumentos predominantes: los que sitúan la causa en los hombres o el patriarcado o el machismo, la desigualdad y etc. De entre ellos me gustaría citar algunas perlas:

-«Porque ser mujer es ser esclava de una opresión».

-«Los hombres no nos tratan como iguales, yo tardé mucho tiempo en darme cuenta de ello».

– «Las miradas de los hombres me ponen enferma, gente que podía ser mi padre o mi abuelo me miraban de un modo asqueroso».

-«O eres objeto o eres víctima».

-«La femineidad no es practica».

-«La femineidad es como quieren los hombres que sean las mujeres».

-«Porque ser mujer es incomodo, tacones, prendas apretadas, peluqueria, cosmeticos, sostenes», etc.

Bueno, la mayor parte de las opiniones que recibí proceden de estos ámbitos que podríamos llamar casi traumáticos, la visión de las relaciones en forma de opresión, las miradas indiscretas, la victimización, etc. De tal forma que siguiendo ese protocolo casi que lo mejor seria que chicos y chicas hicieran la ESO de forma segregada. ¿Mejoraría esta segregación la situación de las niñas? No lo creo, pues la mayor influencia de una niña son las otras niñas y no los niños.

Lo importante es señalar que estas respuestas son de mujeres adultas, no proceden de esas niñas que sufren ese tipo de problemas que más arriba dibujé, de manera que no tenemos más remedio que especular y hacerlo teniendo en cuenta de forma simétrica lo que les pasa a los chicos de hoy que también presentan ese desquicio -aunque manifestado de otras formas- trataré ahora de dar mi opinión sobre la procedencia de este malestar:

La hiper-psicologización.-

Una de las características de la crianza de hijos actual en las sociedades opulentas, es la idea de que cualquier malestar, enfado, discrepancia, sufrimiento, comparación o conductas inapropiadas de nuestros hijos son debidos a una patología. Los padres actuales están muy involucrados en la crianza de sus hijos y no toleran la mínima adversidad en su trato ofreciendo continuamente explicaciones psicológicas a su malestar y consultando todo tipo de especialistas en edades muy tempranas. Hay un horror al TDH, a los trastornos del aprendizaje o del espectro autista, al bajo rendimiento escolar o a los deficits de crecimiento y maduración de los niños. Los padres aspiran a que sus hijos sean felices y que tengan éxito, sobre todo éxito. Estas niñas con frecuencia no hay tenido escarceos sexuales, ni se han masturbado nunca y por supuesto no fuman. Sin embargo son capaces de declararse del otro sexo sin saber muy bien cómo llevar adelante su propio proceso de identidad o bien iniciar una dieta sin tener en cuenta las consecuencias y negando sus efectos sobre su salud.

La identificación negativa con la madre.-

Las niñas no quieren ser como su madre, cada una de ellas por una razón. Y ninguna de estas niñas se plantea ser madre y no dudan en castrarse (La anorexia es una forma de anovulación natural), o bien transicionar de género no tanto para ser hombres sino para dejar de ser mujeres. Parece que el contagio es la forma que puede explicar este aumento explosivo de casos en ciertas sociedades.

El contagio procede de la socialización.-

Los chicos y las chicas tienen distintas formas de socializar pero tanto para ellas como para ellos, ser aceptados por el grupo es vital.

Para una niña de esta edad es muy importante ser miembro de un grupo. ser aceptada por él y evitar la exclusión. es vital para todos los niños esa aceptación pero para las niñas lo es aun más.

Lo cierto es que el contagio es más potente en ciertos sexos (el femenino) y en ciertas edades (la adolescencia) y los psicólogos que estudian la influencia de pares se preguntan porque la histeria por ejemplo se contagia y se propaga tan fácilmente entre las muchachas. Amanda Rose ha estudiado este fenómeno y explica: «A diferencia de los chicos cuando escuchamos a las chicas hablar entre sí es mucho más probable que respondan con declaraciones de validación y apoyo más que con cuestionamientos». Las chicas socializan hablando, hablan de sus cosas, construyen relatos pormenorizados de su vida interior, pero no solo eso sino que encuentran en sus oyentes justificaciones para seguir sintiendo lo que sienten. Por esta razón las adolescentes son más propensas a asumir la depresión por la que está atravesando una amiga y a deprimirse ellas mismas.

A Amanda Rose le debemos el concepto de co-rumia que ha detectado en las relaciones entre pares femeninos. Se trata de la discusión excesiva de una dificultad, una especie de sobrecalentamiento argumental de un problema, lo que hace que las relaciones entre chicas sean más fuertes y sobre todo más peligrosas a la hora de asumir las dificultades de la otra.

Otro fenómeno descrito por la Dra Rose es la persecución excesiva de consuelo y la búsqueda de retroalimentación negativa en la que alguien mantiene una sensación de control al procurar confirmar con los demás su baja autoestima. Hay que recordar ahora que la mayor parte de las personas necesitan mantener el control sobre sí mismas y la conducta ajena y que siempre será preferible sentirse culpable o con una autoestima baja si no se pierde el control.

Y no cabe ninguna duda de que la anorexia mental es un ejercicio de control radical. Mantener el control de la situación es muy importante para las chicas.

La rivalidad intrasexual.-

La rivalidad intrasexual es una variable que procede de la psicología evolucionista y a la que se le da muy poco valor en los estudios psicológicos o sociales sobre estos problemas que abruman a la población adolescente. Hay que recordar ahora que una niña cuando sale de Primaria y se integra en la Eso transiciona de un entorno maternal a un entorno donde ha de vérselas no solo con compañeros y compañeras de su misma edad sino también con todos los que son mayores que ella. A los 13 años puede empezar a sentir los dardos de los chicos sobre su cuerpo, las burlas sobre su peso o la crueldad con todo aquellos que la estigmatice, sea peso, acné, ropa, tetas, psoriasis, orejas de soplillo, etc.

Cualquier cosa que la señale tiende a estigmatizarla, del mismo modo sucederá si es la más guapa, o la mas fea, la más popular o la más desvergonzada, la «empollona» o la retraida. Los grupos siempre presionan hacia la mediocridad (el termino medio) y se trata de un hecho que sucede no solo en las chicas sino también en los chicos.

Pero lo importante es señalar que la exclusión procede del grupo de iguales, es decir son las chicas las que excluyen a las chicas y lo hacen movidas por la rivalidad intrasexual.

Para una adolescente ser aceptada por el grupo y al mismo tiempo ser atractiva para el sexo opuesto es más que un deseo comprensible, es vital, una cuestión de supervivencia cuyos aprendizajes cada vez más precoces y relacionados con el galanteo y el apareamiento tienen un singular parentesco con los desordenes alimentarios. Algunos autores como Abed han llegado a proponer la hipótesis de que la competencia sexual entre mujeres es la causa de los trastornos alimentarios.

Una forma de desbordamiento que procede de la incapacidad de mantener sinergias entre dos deseos aparentemente contradictorios: ser aceptada por el grupo y ser atractiva.

Naturalmente el tema no está resuelto pues la complejidad de las relaciones junto a los malestares que proceden de la propia familia forman un entramado de causas y efectos circulares que oscurecen la realidad de cada caso. Lo importante es comprender que cada niña es un caso único y aunque con fines de investigación hablemos de los malestares de las muchachas, es obvio que el grupo de iguales tiene a su vez varios subgrupos, por ejemplo no es lo mismo las chicas que tienen exito con los chicos y que gracias precisamente a ese éxito son capaces de construir complicidades con las menos atractivas.

¿Quién no ha sido o ha querido ser amiga de la guapa de la clase?

Pero al final la suerte de la fea la guapa la desea.

Si llegas a los 18 sin traumas escolares graves podrás empezar a madurar.

Y madurar significa darse cuenta de que tu malestar es utilizado políticamente en tu contra.

El liberalismo y la ganancia de función (II)

Hipogrifo

Ganancia de función es un concepto que se refiere a ciertas practicas de investigación que hemos conocido recientemente que se llevan a cabo con los virus. Consiste en convertir una cepa de virus más o menos benignos en relación con su poder letal sobre nuestra especie y convertirlos en virus más agresivos con el fin de preparar vacunas o fármacos para combatirlos -si fuera necesario- al tiempo que conocemos mejor su estructura infecciosa. A veces la «ganancia de función» es espontánea, y puede darse en un receptor de nuestro cuerpo, influida por factores genéticos y es causa de algunas enfermedades, simplemente el receptor original se ha modificado cambiando así su funcionalidad. Lo cierto es que esta práctica está prohibida en algunos países, pero no en otros, lo que significa que se hace de forma secreta en distintos laboratorios del mundo, es una tecnología externalizada. Y está prohibida por dos razones, pueden haber escapes y por tanto accidentes epidémicos y por supuesto se trata de una tecnología de doble uso: puede utilizarse como arma biológica.

De lo que se trata es de modificar el virus o microorganismo para que adquiera cualidades de otro de distinta o la misma familia. De lo que se trata es de construir un hipogrifo, ese animal fantástico vulgarizado en la serie Harry Potter, que es en realidad un caballo pero tiene garras, alas y cabeza de águila. El caballo sigue siendo un caballo pero puede volar, picar, atrapar presas, etc. esta es la idea del hipogrifo, un caballo con ganancia de función.

En el post anterior había comenzado a hablar sobre las tensiones que estamos viviendo en Europa estos días y adelanté allí una idea que me parece recomendable volver a señalar: el mundo liberal agoniza y agoniza precisamente porque se ha convertido en una ideología que ha ido evolucionando desde su origen, los whigs, hasta lo que conocemos hoy, una especie de caricatura de lo que fue. Mi hipótesis es que el liberalismo en Europa fue una hibridación con la socialdemocracia y fue bien gracias al colonialismo que nos procuraba materias primas y riqueza, grandeur como llaman en Francia a ese momento histórico. Pero el colonialismo ya ha terminado y Europa ha resistido mejor que USA los embates políticos de este siglo gracias a aquella simbiosis entre servicios públicos, protección sanitaria, educación obligatoria (¿Obligatoriedad de educarse en un régimen liberal?) y una mentalidad historicista que a caballo del cristianismo reformado o no, ha mantenido a Europa lejos de la liberalización radical que ha ido implantándose en USA y que ha terminado por metastatizarse en Europa.

De tal manera que en España por ejemplo no existe ningún partido político que no sea liberal, desde el PP hasta Podemos todos representan de una u otra forma esa caricaturización infantiloide que caracteriza el pensamiento liberal que algunos han llamado pensamiento Alicia del que el pacifismo es su principal representante. Un titular de hoy es precisamente el principal ejemplo de ese tipo de pensamiento: «El no a la guerra» de Podemos es fascinante precisamente porque Podemos está en el gobierno y es el gobierno quien ha mandado a la fragata «Blas de Lezo» al mar Negro para participar en una supuesta guerra en Ucrania. Es fascinante porque no solo Podemos está contra la guerra, personalmente no conozco a nadie que esté a favor de la guerra, pero no basta con los esloganes, estamos en la OTAN. Otra cosa sería que Podemos se preguntara o propusiera por qué no nos salimos.

En realidad la OTAN como Europa tiene los días contados y lo que estamos viendo hoy con esas reuniones entre USA y Rusia es un teatro donde las decisiones van a tomarse en secreto y se trata de decisiones que ocultan la incapacidad de occidente de hacer frente a la política expansionista de Putin. No es que Biden no pueda, es que no quiere, como tampoco Trump quería seguir manteniendo la defensa de Europa con sus medios, siendo puta y pagando además la cama. A USA ya no le interesa Europa, esta es la verdad, bastante tiene con el Pacifico y con sus propios ciudadanos, cansados de tanto estúpido y vacío liberalismo Alicia, eso que ha venido en llamarse ideologia woke.

La ideologia woke es una quimera, un híbrido, un hipogrifo entre valores liberales, fascistas, comunistas y ecologistas, presuntamente liberadores que sirven a intereses financieros y empresariales bien representados en la agenda 2030 y que no es en absoluto una fantasía de conspiracionistas, es un plan trazado, financiado y traducido a blanco y negro y que tiene como principales objetivos 1) la reducción de la población 2) la desaparición de los estados- nación y 3) la sustitución de la población autóctona por inmigrantes africanos o asiáticos.

Lo cierto es que el liberalismo como ideología cuenta con muchos defensores y clientes de todo pelaje, es lógico la mayor parte de la población estaría de acuerdo en abrazar ciertos valores que nos vienen de serie en nuestra tradición ¿Quién puede estar en contra de la igualdad, la hospitalidad o el rescate de inmigrantes en alta mar?

Lo estamos viendo en la pandemia, las democracias liberales son un mal lugar para una pandemia, pues los ciudadanos de estos países creen que son soberanos para decidir si se ponen o no mascarilla, desafían las cuarentenas y los confinamientos, pretenden tomar decisiones de salud pública como decidir si se vacunan o no, como si no hubieran entendido que las decisiones colectivas tienen prioridad sobre las individuales. Que lo colectivo no es una simple suma de voluntades individuales sino que es algo que las trasciende. A veces me pregunto qué hubiera sucedido si en lugar de una pandemia de coronavirus hubiéramos sufrido una de Ebola? La escabechina hubiera sido de órdago.

Una agenda, la de 2030, que paradójicamente se llama de «desarrollo sostenible» y que sin decirlo reconoce que el liberalismo no es ya sostenible. Y estoy de acuerdo, no lo es. Entiéndase que no soy un politólogo, es decir no suelo meter en la ecuación mis deseos para hacer mis pronósticos más de acuerdo con mi ideología. No tengo sesgo de confirmación. No es necesario decir que prefiero vivir en un país democrático y liberal antes que en una dictadura totalitaria. Lo que trato de decir y de explicar es que el proyecto «liberal» es cambiar el caballo por un hipogrifo y eso no lo está haciendo Putin sino los intereses USA traducidos en la agenda 2030.

El liberalismo no es sostenible porque a lo largo del tiempo ha ido ampliando su base de libertades hasta conseguir que las mayorías se queden sin libertad al traspasar su soberanía a minorías y moléculas supuestamente oprimidas por parte de esas mayorías. Y lo ha hecho hasta el paroxismo llevando a la propia ideología hacia una paradoja constante. En España todas las CCAA tienen leyes para favorecer la transición de género ,pero no hay leyes antiokupas. Los asesinatos de mujeres y los de gays tienen preferencia sobre los crímenes donde las víctimas son hombres, blancos y heterosexuales. ¿Cómo puede leerse la LVG (ley de violencia de género) que de hecho genera una justicia diferente según el sexo. ¿Alguien puede entender jurídicamente esta cuestión que termina con la igualdad?

Suele decirse que Podemos en un partido comunista, pero no es cierto o al menos es obvio que en cualquier país comunista carecería de legitimidad y todos sus lideres serían encarcelados. Podemos solo puede existir en un país liberal al borde de su colapso. Podemos representa el colapso de la ideología liberal, más que eso: fortalece su degradación. Dicho de otra manera, aunque ellos no lo sepan trabajan de acuerdo a los planes de esa agenda 2030 neoliberal que agrupa también al PSOE, PP, y C´s. No estoy tan seguro si Vox representa esa tendencia.

Podemos es un hipogrifo, parte de sus miembros abrazan el paroxismo liberal como Irene Montero y su ideología queer. ¿Alguien puede pensar que esta ideología sería sostenible en un país comunista?. Otras de sus soluciones son de corte antiliberal como su protesta contra la presencia de España en la OTAN o sus propuestas de ley sobre el alquiler de la vivienda. Garzón por ejemplo con sus criticas a las macrogranjas está del lado de la ideología woke pero él dice ser comunista. ¿Hay algún país comunista que haya rechazado la producción intensiva de carne? Lo mismo podemos decir de Pedro Sanchez y sus bandazos a lo largo de toda la pandemia. Ha aprovechado para sacar mediante decretos, sin pasar por el Congreso leyes que son profundamente antiliberales mientras que se ha visto incapaz de reducir el recibo de la luz (controlado por intereses muy liberales por cierto). Dicho de otra manera los gobernantes no saben (o saben muy bien) a qué amo favorecen y se encuentran a gusto con el statu quo. Decir por fin que la separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) es la piedra de toque de cualquier régimen liberal que se precie, del mismo modo que la libertad -secuestrada- de la prensa.

Porque el problema es que si bien la ideología woke, ya tiene su cuerpo de creencias y objetivos , así como una jerga propia (el lenguaje inclusivo) y sus pecados capitales (la carne y el cambio climático) y el diagnóstico afirmativo de cualquier disidencia sexual, libre de cualquier critica, lo cierto es que sus opositores a los que llamo provisionalmente trumpistas-putinistas aun carecen de definición, de contenidos y de una ideología propia y reconocible que no se apoye en los comunismos ya conocidos ni en los imperialismos medievales teocráticos. Es por eso que no puedo afirmar sobre las intenciones de Vox en ese sentido, todo dependerá de si es capaz de articular un discurso que no se confunda con una vuelta atrás.

Pues volver atrás es imposible, los sistemas políticos se transforman pero no es posible regenerarles desde dentro y sobre la marcha, pues se trata de algo procesual, de ahí la dificultad de transformar a lo que hoy conocemos como «reaccionarios», que son en realidad la resistencia al liberalismo en otra cosa que no suene de forma tan disonante con esa flecha que señala al futuro y que contemplamos siempre con ilusión.

El liberalismo no se puede regenerar salvo desastre universal. Preparémonos para lo que viene.

El hijo del chófer

Este post contiene spoilers, es decir revela datos de la trama de la novela citada, el lector no deberá seguir adelante con la lectura del mismo si planea leerla.

«El hijo del chófer» es una novela -más que una novela es una investigación periodística que se lee como una novela- de Jordi Amat y que describe a Alfons Quintá un periodista catalán que fue testigo de una de las épocas mas escabrosas de Cataluña: desde la transición y el acople del nuevo modelo autonómico hasta la caída del incombustible Pujol.

Pero a mi lo que más me ha interesado es la personalidad del susodicho Quintá del que me es posible intuir -siendo como es un personaje a medio camino entre la ficción y la realidad- que se trataba de una personalidad psicopática de la que no es ajena la época en la que vivió, desde el exilio y la vuelta de Tarradellas hasta las conspiraciones de la burquesía catalana para defenestrarle y ¿cómo no? el caso de Banca Catalana donde el Estado -comandado por Felipe Gonzalez- trató de mirar hacia otro lado y dejar impune una de las mayores estafas a sus clientes y al sistema bancario español. Es imposible comprender el fenómeno actual del procés y su deterioro y putrefacción sin escarbar en aquellos antecedentes de corrupción que rodearon aquel tiempo y como las «familias catalanas» llegaron a entretejer una red de favores, alianzas, conspiraciones, corruptelas y delaciones de los que Alfons Quintá, -buen conocedor de su mecánica- llegó a controlar de tal manera que consiguió escalar a los puestos mas relevantes del periodismo catalán, a pesar de no haber podido terminar sus estudios y tener que hacerlo en una segunda oportunidad ya de mayor.

Quintá era hijo de un viajante de comercio y por tanto disponía de un vehículo propio con el que llevaba a Josep Plá a conspirar con Tarradellas en Francia y con sus huestes pretendidamente intelectuales que le cortejaban como a una especie de gurú catalán. Toda su influencia posterior procede de estos cenáculos donde la créme catalana se reunia y pastoreaba a fin de preparar el día siguiente de la muerte del dictador. Quintá era testigo (su padre le llevaba consigo a ciertas reuniones) y fue así como trabó los contactos que le serian tan necesarios en su escalada social. Y todo a pesar de que era un chico bastante incomodo de soportar y al que no le importaba amenazar a unos y a otros para lograr sus objetivos. Eso mismo hizo con Josep Plá a quien eligió para que convenciera a su padre para que le dejara salir al extranjero a la edad de 17 años. En aquella época no se podía obtener el pasaporte sin permiso paterno y Quintá -que había fracasado en sus estudios de Bachiller- pensó en apartarse de la vida académica e instalarse en algún lugar del extranjero. Padre e hijo nunca se llevaron bien pues Josep Quintá era de esos hombres que llevan una doble vida y prácticamente no pasan por casa más que para dormir de vez en cuando. Algo así como si fuera bígamo o mantuviera una segunda esposa y terceras u cuartas, según sus itinerarios de viajante. Alfons probablemente le odiaba por eso pero sin embargo era algo así como su escudero en todos esos círculos que tanta importancia tuvieron para él en el futuro.

Su personalidad era abiertamente psicopática, le gustaba dominar y que todo el mundo se plegara a sus caprichos, era maleducado y violento y trataba de un modo tiránico tanto a las mujeres como a sus empleados. No le importaba traicionar a sus amigos o despedir a los que en un momento determinado le ayudaron. Tampoco le importaba destruir su obra cuando él ya no tenía responsabilidad en ella, era un egocéntrico insoportable. Era un amoral. En el libro de Amat podrá el lector interesado contemplar las escenas más truculentas y explosivas que puede imaginar, hasta el punto que uno se pregunta como es posible que esta persona fuera promocionada a los lugares de élite que llegó a ostentar: director del Pais en Cataluña o diseñador y ejecutor de TV3. Obviamente era un tipo muy inteligente pero también muy destructivo y sobre todo temible, quizá por eso -por el miedo que causaba- y por los secretos que podía albergar sobre casi todo el mundo se le consintió casi todo: hasta Pujol le encargo la puesta a punto de TV3 a pesar de que Quintá fue uno de los acosadores mediáticos en el tema de Banca Catalana hasta que Juan Luis Cebrian pudo quitárselo de enmedio.

Tan maleducado era Quintá que no usaba cuchara sino que bebía la sopa directamente del plato, hacía comentarios indecentes e inoportunos a las mujeres de su entorno y sobre todo padecía de una hiperfagia exagerada. Amat habla de «bulimia», pero no se trata de un trastornos alimentario, pues la bulimia es el resultado de sufrir hambre cuando una persona quiere hacer régimen pero no lo consigue. Es algo así como un mecanismo de reparación del hambre pasada en personas obsesionadas por el peso. Sin embargo en Quintá no había maniobras de compensación sino que su «bulimia» se parece más una falta de control frontal. Si unimos la hiperfagia, con el hipererotismo y los accesos de cólera tenemos un panorama que más bien recuerda a las caracteropatías prefrontales, donde el lóbulo frontal -ejecutivo- parece haber perdido la capacidad de modular, controlar, dirigir e inhibir y la conducta instintiva. El caso me parece recordar al príncipe D. Carlos, hijo de Felipe II, del que hablé aqui y también -como no- el primer Borbón español, Felipe V, el rey loco.

¿Cómo es posible que un personaje así tuviera tanto éxito en el mundo de seny de la burguesía catalana?

Para contestar a esta pregunta recomiendo a mis lectores que vuelen a leer este post sobre la ponerología.

El libro de Amat es interesante por la investigación que ha llevado a cabo, muy sistemática, pero está escrito de forma descuidada y atropellada, tanto que a veces resulta difícil de seguir. Su interés es histórico o si se quiere político, para saber cómo hemos llegado a esto hay que adentrarse en las claves que lo hicieron posible: y una de esas claves es la impunidad con la que ciertos grupos de presión han llegado a tomar todo el poder de sus territorios. La impunidad y porque no decirlo el totalitarismo con el que algunos siguen gobernando despreciando a sus ciudadanos o tratándoles como idiotas.