El uso espurio de la Psiquiatría

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Es cierto que vivimos en una sociedad que podríamos llamar “la sociedad de los indignados”. El problema de la indignación es que aunque aparezca como un fenómeno colectivo, en realidad cada individuo está indignado por lo suyo y por lo que afecta a “los suyos”. Pero no solo de indignación vive el hombre sino también de una legitimación que permite la externalización de la misma. De cualquier indignación, es por eso que podríamos hablar incluso de colectivos indignados por causas similares, una especie de identidades construidas en base a supuestas opresiones siempre de un otro.

La legitimidad de estas emociones produce una especie de magma sentimental donde es difícil discriminar no ya lo verdadero de lo falso, sino a los ofendidos con razón de los que fingen cualquier cosa con tal de pertenecer a algún grupo de ofendidos. La legitimidad en la actualidad procede de la identidad, en los sentimientos.

Basta con ver las portadas del Papus – una revista satírica que desapareció en 1986- para entender como ha cambiado en nuestro país las formas de entender el humor. Hoy sería imposible mantener algunas de sus portadas (y de otros semanarios) sin que un ejército de indignados aparecieran en las redes clamando venganza.

Se trata de uno de los efectos secundarios de este fenómeno que se llaman “redes sociales”, la gente no da a esta tecnología un uso racional y sensato sino emocional, sentimental por así decir, para afirmar su adherencia a una ideología,  a una tribu moral como dice Joshua Greene.

“Decir la nuestra”, se ha convertido en el objetivo catártico de las redes, algo que todo el mundo vive como un derecho inalienable. Aunque sea para insultar o para -como hace esta psicóloga- hacer pseudo-diagnósticos psiquiátricos en este caso sobre Pedro Sanchez, con el objetivo de insultarle claro.

Lo cierto es que el síndrome de hubrys que Pilar Enjamio, la susodicha psicóloga atribuye a un exceso de narcisismo, cercano dice, a la paranoia.

El uso de términos psiquiátricos como insulto o descalificación personal no es nuevo: así la histeria fue expulsada de los DSMs por esta razón, la anorexia mental sigue su mismo camino, el termino narcisista está en las redes de forma viral y llamar psicópata al jefe se ha convertido en algo normal. Los enfermos, en este caso psiquiátricos siempre son los otros, lo que es lo mismo que decir que la maldad está en el otro. A nadie se le ocurre pensar que la maldad está en la mala organización de las instituciones estatales. Por ejemplo pensamos la corrupción como un defecto personal de los políticos, -usualmente del PP-, pero no lo pensamos nunca como un defecto de la organización, de la estructura del Estado y sus instituciones.

Hubrys es una palabra griega que era -en la Grecia clásica- uno de los mayores pecados que un mortal podía cometer: creerse un Dios. Un pecado y no una enfermedad. El problema es que cuando se hacen diagnósticos a personas concretas utilizando terminologías psiquiátricas se está haciendo un uso espúreo del saber psiquiátrico. Se aumenta así el estigma que rodea a las enfermedades mentales, se minimiza el impacto de la enfermedad mental sobre los sujetos sufrientes y se subvierte el espacio en el que el diagnóstico tiene sentido: el espacio o entorno clínico. Fuera de ese espacio de intimidad los diagnósticos no son mas que abusos de hubrys, en este caso periodística y se convierten en una descalificación genérica del personaje en cuestión. Aqui, un colega mio se empeña en demostrar que Pedro Sanchez tiene rasgos psicopáticos, probablemente sin haber cruzado nunca una palabra con él. Y como si todos los rasgos psicopáticos coincidieran con la maldad. No es así, el lector interesado puede leer este post sobre las dimensiones de la psicopatía.

Con todo, lo cierto es que hay algo en el poder de demoníaco. Una persona parece cuerda hasta que toca algo de poder, el poder (como el dinero o el exceso de atractivo) transforma a las personas y las enloquece y lo cierto es que nuestros políticos tienen demasiado poder. Es algo incomodo pensar que la frontera entre la locura y la cordura, la sensatez y la abyección es un delgada linea que se desdibuja en ciertas circunstancias, pero es así.

Más concretamente, un presidente de gobierno en nuestro país tiene más poder del que él mismo es capaz de tolerar y es entonces cuando comienza a cometer torpezas. Torpezas que hoy y gracias a las redes se hacen virales en poco tiempo y forman parte de una opinión publica indignada que inmediatamente va a exigir cabezas sin esperar la carga de la prueba. Las redes son enemigas de la presunción de inocencia. ¿Pero por qué ha sucedido esto?

Hay pruebas bastante solidas de que la exigencia moral de nuestros ciudadanos frente a los políticos ha cambiado en la ultima década. Hoy nos parece abominable que Pedro Sanchez utilice un avión para desplazarse al FIB de Benicasim, que veranee en Doñana o que presuntamente la ayudaran a confeccionar su tesis. Ninguna de estas actividades es nueva, ya Felipe Gonzalez o cualquiera de sus predecesores usaron el patrimonio del Estado de esa manera. Lo hicieron porque podían porque eran presidentes del gobierno. No hace falta ser un psicópata para eso, basta con poder hacerlo. Es asi de sencillo y de banal como diría Hanna Arendt.

El problema es que la gente se ha vuelto muy sensible, en realidad ha sufrido un descenso en su umbral de indignación gracias a tres fenómenos 1) los ideales buenistas 2) la crisis económica y la precariedad y 3) la existencia de redes sociales que multiplican y legitiman la indignación según la tribu.

Y la peor noticia: esta modificación de las coordenadas sociales que marcan lineas de separación entre lo tolerable y lo intolerable no significa que la sociedad haya mejorado colectivamente en su moralidad, lo que significa es que se ha polarizado de tal forma que una tribu cree que es más moral que la otra.

Profanadores

Homo sacra res homini (“el hombre es para el hombre cosa sagrada”) Séneca.

Profanar es un infinitivo, por desgracia poco usado en nuestro idioma, se refiere a:

  1. Tratar sin el debido respeto una cosa que se considera sagrada o digna de ser respetada.
  2. “los que profanaren los cadáveres, cementerios o lugares de enterramiento con hechos o actos serán castigados; se alejó como si con su acecho temiese profanar algún misterio; (fig) el musgo frío profanaba la opacidad inerte de las lápidas”
  3. Dañar con palabras o acciones la dignidad, la estima y la respetabilidad de una persona o de una cosa, especialmente la honra y el buen nombre de una persona muerta.
“profanar la memoria de alguien; profanar el recuerdo de su padre”

De manera que no solo las tumbas pueden profanarse sino todo aquello que se considera sagrado, como la memoria de algo algunos lugares especiales y por supuesto la vida humana. ¿Pero qué consideramos sagrado hoy cuando hemos asistido a la secularización del mundo? ¿Existe un espacio para lo sagrado en el mundo de hoy?

Recientemente me llamó la atención una noticia que hablaba de la profanación de una tumba, concretamente la de una niña sueca que había sido asesinada en un acto terrorista y cuya tumba fue profanada en dos ocasiones, algo que me trajo a la memoria un episodio similar acaecido con uno de los geos que murieron en el atentado de Leganés. Profanar tumbas es algo así como condenar a una segunda muerte a alguien (en estos casos un enemigo de la fe), una segunda muerte que es en realidad un atentado contra la consideración de “lo sagrado” que mantenemos los demás. Dicho de otra forma, este tipo de profanaciones están dirigidas simbólicamente hacia la deshumanización del contrincante al que no se le reconocen -en cualquier caso- los honores de una persona humana, de este modo es disminuido a la categoría de un animal o lo que es lo mismo: un infiel. Profanar es la negación del carácter sagrado de toda vida humana y por supuesto de la muerte.

La muerte y los enterramientos son probablemente la actividad humana más conocida de la sacralización de ese tránsito que llamamos muerte. ¿Para qué enterramos a nuestros muertos, si, en definitiva, un muerto es un muerto y al cabo del tiempo no quedan de él más que huesos? ¿Es que el hecho de que los huesos sean tan perdurables asegura algo de eternidad a los cadáveres?

Si enterramos a los muertos es por tres razones, una utilitaria: 1) impedir que las alimañas o la intemperie disgreguen sus partes, otra psicologica 2) para ofrecer a su recuerdo un honor especial: saber donde están enterrados nuestros difuntos es una forma de preservar y asegurarnos del despliegue esencial de los mecanismos destinados a su pervivencia en nuestro recuerdo. No saber donde se encuentran los restos de nuestros difuntos añade una complicación esencial al trabajo de duelo. Y otra 3) espiritual, es decir la preservación del misterio de la vida y la muerte.

Otra forma de entender lo sagrado es por oposición a “lo profano”

Lo sagrado (por oposición a profano) es una autoridad que, aplicada a una creencia, permite a un grupo o una sociedad humana denotar una separación binaria espiritual o moral entre diferentes elementos que la componen, la definen o la representan (objetos, actos, ideas, valores…) La dicotomía sagrado-profano es la característica central de la religión para Émile Durkheim.

El término se utiliza en los grupos basados en la iniciación (rito de paso, sociedad secreta) o la revelación (religiones reveladas) para describir los elementos que los constituyen y fundamentan, así como todo aquello que está ligado a ellos (manifestaciones, organizaciones, etc.) Por ejemplo, en la mayoría de las religiones lo sagrado designa todo lo que atañe a lo más fundamental de su culto.

Esta noción se utiliza hoy en día de manera más general en otros contextos: una nación puede definir como sagrados los principios que la fundan; una sociedad puede definir como sagrados algunos de sus valores, etc. Los antropólogos contemporáneos dicen además que la noción de sagrado es demasiado borrosa para aplicarla al estudio de las religiones –aunque sigan trabajando en ello.

Los elementos de lo sagrado suelen considerarse inmutables: su manipulación, incluso con el pensamiento, debe obedecer unos rituales bien definidos. No respetar estas reglas, incluso actuar contra las mismas, se califica de ordinario como un pecado o crimen real o simbólico: es lo que llamamos sacrilegio. El peor de los sacrilegios es la profanación, que se define como la introducción de elementos profanos en un recinto sagrado (real o simbólico).

Nótese que la noción de lo sagrado se encuentra en todas las sociedades, se trata de un universal antropológico.

“Las cosas sagradas son las que las protegen y aíslan de las cosas profanas ,son a las que se aplican estas prohibiciones y que deben permanecer apartadas de aquéllas. La relación (o la oposición, la ambivalencia) entre lo sagrado y lo profano es la esencia del hecho religioso.” (Durkheim)

“Lo sagrado es el respeto a la vida. La espiritualidad es el respeto de lo esencial: amar la vida, amar todas las vidas.” (Bruno San Marco)

El término se emplea a veces por extensión, eventualmente por no creyentes, para calificar valores que aparecen como esenciales para una civilización (ejemplo: El respeto de la propiedad es una cosa sagrada, etc.).

En este sentido aparece en La Marsellesa:

Amor sagrado a la Patria
¡Guía, sostén nuestros brazos …
Libertad, libertad querida
¡Combate junto a tus defensores!

Lo sagrado no está ligado siempre a la represión violenta. Es Dios (o los dioses) el encargado de aplicarla, a través de quienes sean sus voceros. Aunque cualquier individuo puede atribuir cualidades sagradas a algo a lo que se le tenga mucho aprecio. Se evita así la profanación, que funciona como otra forma de violencia que, al no ser dogmática, amenaza a la cultura, ya que no ofrece la sustitución de todos los símbolos que implica. El sacrilegio (profanación o robo de algo sagrado) quita de la trama social los elementos simbólicos que protegen su orden (la paz interna).

Mircea Eliade interpreta la religión no solamente como “creencia en deidades”, sino como “la experiencia de lo sagrado“, analizando la dialéctica de lo sagrado.4​ Lo sagrado se presenta en relación a lo profano.​ La relación entre lo sagrado y lo profano no es de oposición, sino de complementariedad, ya que lo profano es visto como hierofanía.

De manera que lo sagrado existe más allá de la religión y se conecta con lo Real lacaniano y con el noumeno kantiano. Lo sagrado es todo aquello que merece nuestro reconocimiento porque está vinculado al misterios de la vida y la muerte y que nunca podremos llegar a conocer en su intimidad más profunda. Sagradas son las mujeres, los niños, las memorias, los cadáveres, los lugares de culto, l​a propiedad privada (el domicilio sobre todo), etc. Es por eso que profanar y saquear no son la misma cosa: el cuerpo de una mujer o un niño se pueden profanar, también una tumba, un recinto sagrado o el propio domicilio. Todo aquel que haya sido “robado” en su propio hogar sabe qué se siente cuando uno descubre el latrocinio, algo así como si se hubiere profanado la intimidad de alguien y con independencia del valor de lo robado. A veces los profanadaores no buscan el saqueo sino solo el embrutecimiento abyecto.

Otra cuestión emparentada con lo sagrado es la pureza o la inocencia. Es por eso que consideramos a los niños como sagrados, también a las mujeres y por supuesto la vida humana:

Lo sagrado existe porque existe descomposición, degradación y corrupción en las cosas y hemos desarrollado profundas defensas de repugnancia frente a las mismas, incluyendo la repugnancia moral. Defensas que son inconscientes y fuera de toda lógica racional, se trata de una repugnancia que procede de las tripas y no de la razón, razones que buscan la recomposición, la integración de los restos y los detritus. Es por eso que a esta fundación se le conoce como ética de la divinidad o de lo sagrado, pues opera con entidades inconmensurables, invisibles, con algo que se sitúa mas allá de la reflexión o del raciocinio.

Y es por eso que existen profanadores: aquellos que atentan contra esa consideración por razones morales (de su propia moral). En este momento conviene discriminar que “lo moral” son una serie de normas que regulan la convivencia social, de la ética que trata de la preservación de los individuos. Aquí hay un conflicto entre lo grupal y lo individual. Lo que puede ser moral para un grupo puede ser letal para el individuo concreto u viceversa. Esto explica que hayan profanadores dedicados a desacralizar cualquier creencia sobre sobre todo si proceden de otra religión u otra ideología, en suma a otra creencia.

España tiene una larga tradición de cadáveres profanados y hace poco anduve indagando sobre la profanación de uno de nuestros prebostes: el papa Luna.

Benedicto XIII.-

Benedicto XIII fue sin duda el personaje eclesiástico y político más importante de este quatrocento valenciano, de esa entidad supranacional que ha sido siempre la Iglesia Católica. Lo que interesa destacar es su convicción legitimista, la idea de que era el papa legal de la Iglesia católica, hasta ser declarado antipapa por su misma Iglesia y su resistencia en el exilio de Peñiscola hasta edad muy avanzada.

Interesante es sin duda los manejos de San Vicente Ferrer para acabar con el Cisma que dividía Occidente en dos y hasta comprensible que al final optará por una solución que diera satisfacción al SacroImperio y al emperador Segismundo que se negaba a aceptar un papa francés o un papa aragonés. Así fue como en el concilio de Constanza se aceptó al  papa Martin V.

El caso es que San Vicente Ferrer se olía que el cadáver de Benedicto XIII podía ser profanado y fue por eso que sembró el camino de pistas falsas y aunque se admite que fue enterrado en su pueblo Illueca existen otras teorías como la que sostiene Juan Barea Espin que piensa que debido a que San Vicente tenia un hermano (Bonifacio Ferrer) que era el abad de un convento cercano a Castellon es muy posible que el entierro en Illueca fuera una pista falsa. De ser cierta esta teoría el craneo hallado y en poder de la Junta de Aragón seria falso.

Me gusta esta teoría aunque sea solo por darles a los profanadores un buen susto. Pero no me pidan el nombre de ese convento castellonense no sea que llegue a oídos de Pedo Sanchez y se le ocurra montar otra kermesse.

Polarizar el mundo

Aquello que no ha sido simbolizado vuelve a aparecer en lo real (Jacques Lacan)

Polarizar es separar hacia los extremos y separar es algo fácil de hacer cuando estamos hablando de “formas de pensar”. Hay una ingeniería social destinada precisamente a eso: a desplazar hacia los extremos las opiniones de las personas en cualquier tema, de forma tal que se enfrenten entre ellas. ¿Pero cómo se hace para polarizar a la población en dos grupos opuestos?

Una manera de entender este proceso es leer a Pinker y otra más fácil es ver este video de “Hombre blanco hetero” que siempre aborda problemas de actualidad en clave de rigor científico y de divulgación divertida.

Pero a mi me gustaría ampliar un poco más la hipótesis de Pinker (que Hombre blanco hetero divulga) en clave psicoanalítica. Más concretamente me gustaría contar cómo hace nuestro cerebro para radicalizarse. Naturalmente el mecanismo individual no explica del todo la polarización de una parte de la población hacia situaciones extremas pero nos puede dar alguna clave.

Hay que hacer previamente una distinción entre represión y negación. Represión es algo que estuvo (o no) en la conciencia y es sepultado en el inconsciente sin que tengamos noticia de ello: sus manifestaciones son indirectas y siempre aparecen desplazadas de su temática original. La negación es una especie de represión más sofisticada. No se olvida lo que sucedió pero no se le da ninguna importancia, se minimiza su impacto y se vive mirando a otro lado, si es confrontada se niega su existencia o se minimiza como un caso anecdótico.

En nuestro mundo actual estamos viviendo casi a diario bajo el yugo de la negación: los medios y los grupos que obedecen a ciertos lobbies niegan, oscurecen u ocultan ciertos hechos (como los que más abajo señalaré) pero no son capaces de borrarlos del todo. Es lógico no vivimos en un mundo totalitario y son muy difícil ocultar hechos como los que ocurrieron en Alicante como esa banda de argelinos que abusaron de una niña de corta edad. No se trata de un hecho aislado sino de un caso que se ha repetido ya demasiadas veces en Europa para cerrar los ojos o mirar hacia otro lado. Cuando simultáneamente comparamos estos casos como los que sucedieron con la denominada “manada”, vemos una disonancia. Un caso se utiliza políticamente y adquiere una dimensión mediática exagerada mientras los otros se ocultan.

La razón por la que se oculta es política: no se quieren promover actitudes racistas, dicen. Es posible afirmar que hoy en Europa se tienen mas miedo a la emergencia de una extrema derecha xenófoba y violenta que a los crímenes que estos inmigrantes o terroristas puedan cometer, tanto  a los de baja como a los de alta intensidad.

Este post pretende explicar las razones por las que esta estrategia es ineficaz, lo más probable es que esta ocultación genere mas contestación y reacción que la que conseguiría una transparencia informativa completa.

La mayor parte de nuestros conciudadanos son personas bien informadas, confusas pero informadas. No es posible en un país democrático silenciar hechos como “las manadas islamistas” que atacan a niñas o jóvenes. Naturalmente lo que un grupo lleva a cabo (como grupo) no puede atribuirse a las personas concretas ni al revés. Dicho de otro modo si tu eres argelino eso no te convierte en sospechoso de ser un violador aunque tu grupo de argelinos haya cometido violaciones en las proximidades. Del mismo modo ser español, blanco y heterosexual no te convierte en violador. El problema procede de mantener esta ultima afirmación como verdadera mientras se trata de ocultar la otra. Dicho de otra manera: es la estrategia de los lobbies la que pone la primera piedra en la polarización de la sociedad. Un mundo dividido en heterosexuales varones y todos los demás como víctimas de ellos es fácil de entender pero es falso. Y no solo es falso sino que divide al mundo en dos clases: los violadores o agresores (todos hombres) y sus víctimas (siempre mujeres), aquí no encajan ni los violadores (no blancos) ni los violadores (no-heterosexuales) por tanto se niega su existencia, también se niegan otro tipo de abusos como los que se llevan a cabo contra los niños o contra los hombres. La negación es la segunda parte de la escisión original.

Pero las secuelas de la negación no acaban aquí, porque la gente informada en un momento determinado y sometida a ciertos falseamientos de la realidad deja de creer en las informaciones, tanto las veraces como las falsas y entonces comienza a polarizar su opinión. Personas inteligentes y sensatas comienzan a pensar en clave de alt-right y los partidos de extrema derecha comienzan a tener más acólitos que nunca. Es lógico, como también es lógico que comencemos a creer en teorías de la conspiración: si todo lo que me cuentan es falso (porque yo sé que un hecho es un hecho) hay que comenzara pensar que existen algunos intereses ocultos que tratan de manipular mi opinión.

Dicho de otra forma: la estrategia de ocultar la realidad consigue los resultados opuestos a los que pretendía.

¿Pero qué sucede si lo que pretendían esos intereses ocultos fuera precisamente eso?

O no han leído a Freud-Lacan o lo han leído demasiado bien cuando Lacan profetizaba -como dicen todas las tradiciones orientales- que el karma siempre vuelve. Que aquello que no existe por no haber sido simbolizado, esto es hablado, debatido, visionado, visibilizado,  conceptualizado vuelve a aparecer en lo real, en forma de maldición.

Bibliografia.-

Sigmund Freud (La negación), 1925

 

 

 

El “Quatrocento” valenciano

El verano es un magnifico lugar para leer Historia y es por eso que todos los años me distraigo leyendo algún texto, esos que en invierno pasan a formar parte de una lista de espera para mejores tiempos.

Este año ha llegado a mis manos un libro de un compañero mío, Juan Barea Espin, psicólogo clínico de mi equipo que es un experto en historia o al menos un enamorado de ella.

El libro analiza sobre todo tres dinastías de la corona de Aragón: la templaria, la de los Trastámaras y deja en suspenso a sus herederos: los Austrias o Habsburgos. El interés del libro está relacionado con el uso que hace Barea de los tiempos, un análisis secuencial y diacrónico se entremezcla con otro sincrónico de tal manera que el lector puede dejar y retomar a un determinado personaje histórico en tres o más momentos a lo largo de la narración. Una narración que está destinada sobre todo a mostrar las visicitudes de la corona de Aragón (recordemos que Cataluña, Valencia, Sicilia , Nápoles y Cerdeña pertenecían a la corona de Aragón) lo que la hacía una de las potencias a tener en cuenta en su época. Sus enemigos naturales: Francia y el Sacroimperio, los vecinos. Más alejados pero siempre hostiles, el Imperio otomano e Inglaterra. Las entidades supranacionales como la Iglesia a veces a favor y a veces en contra, favoreciendo y desfavoreciendo nuestros intereses según las influencias que cada cual pudiera esgrimir.

Valencia fue durante el reinado de la dinastía templaria (la que iba desde Jaime I el Conquistador hasta Martin el Humano) el centro del mundo. La influencia de la Corona de Aragón no solo era territorial y política sino que se debía a la posesión del Santo Grial (Santo Cáliz) que hoy está en la catedral de Valencia. Al parecer la posesión de esta pieza daba una legitimidad añadida a su poseedor. Hay que recordar que fueron los templarios (aquellos medio monjes medio soldados) los guardianes de este tesoro y que fue su fuerza militar precisamente la que dio al reino de Aragón su hegemonía. Todo fue bien mientras duró puesto que como todo el mundo sabe los templarios fueron aniquilados por el rey de Francia Felipe IV y su compinche el papa Clemente V.

El declive de los templarios fue el principio del declive gradual del “Quatrocento” valenciano que se distinguió precisamente por reyes humanistas que cultivaron las artes, la medicina y la poesía a partes iguales integrando saberes que procedían tanto de los sufíes como los de la Cábala judía. No en vano el “Quatrocento” es el siglo de oro valenciano (el siglo de oro castellano fue en el barroco, en el siglo XVI) hasta su extinción paulatina en los siguientes siglos y que culminó con la expulsión de los judíos por Isabel y Fernando, los reyes católicos.

Destacaré tres personajes que me parecen clave para comprender la época:

Martin el Humano.-

Hijo de Pedro el ceremonioso y de Leonor de Sicilia, estaba casado con Maria de Luna, con la que tuvo cuatro hijos, ninguno de ellos le sobrevivieron. Su hijo, rey de Sicilia, Martin el joven -a su vez. murió sin descendencia aunque con un hijo natural: D. Fadrique Luna.

Martin el Humano, llamado así precisamente porque llevó a cabo múltiples proyectos humanísticos, es entre otras muchas cosas el responsable de construir el primer manicomio del mundo a costa de un fraile mercedario llamado Jofré. Probablemente la idea de financiar dicha institución procede del mundo árabe y de sus madrasas, pero se considera hoy, la primera institución de ese estilo levantada en Occidente.

Su muerte acarreó un problema a la Corona, porque no había descendencia y hubo que improvisar un monarca, para el que licitaban al menos dos candidatos emparentados con el linaje aragonés. Uno era Fernando de Antequera que era, además de sobrino del rey, un Trastámara y que procedía de Castilla. Otro el Señor de Urgel que era catalán y que conspiró hasta ultima hora para suceder al Humano. La elección se decidió por votos en el Compromiso de Caspe, al que acudió con voz y voto San Vicente Ferrer, otro de los prohombres de la época. Con la elección final de Fernando se comenzó a anudar la unidad entre Aragón y Castilla que no tendría efectividad hasta la unión de los Reyes católicos, los últimos de la dinastía Trastamara y que también estaban emparentados genéticamente (eran primos)

Lo interesante de Martin el Humano me parece sin duda su abstención a la hora de nombrar sucesor, a pesar de comprender que se hubiera inclinado por D. Fadrique de Luna que era hijo natural de su hijo y por tanto su nieto. Fue ejemplar su resistencia a las ambiciones y conspiraciones del Sr de Urgel a través de su esposa, que acosó al rey hasta en su lecho de muerte para conseguir el trono para su marido. Ejemplar fue su frase “Elegid al mejor”. Martin sabia que no podía proponer a su nieto natural para esa Corona sin generar conflictos muy importantes en sus reinos, quizá una guerra civil. Un rey renacentista que hizo honor a su apodo el Humano y probablemente uno de los últimos reyes que creyó en la convivencia de las tres culturas.

San Vicente Ferrer.-

San Vicente Ferrer es probablemente el personaje más importante de su época, no solo por sus dotes como predicador sino también como embajador y en suma como político, siempre al servicio de la Corona de Aragón. Fue uno de los compromisarios de Caspe (que podeis ver aqui).

Hoy sabemos que fue uno de los que votaron por Fernando de Antequera.

Mientras tanto se desarrollaba en el mundo otro conflicto no menos importante: me refiero al Cisma de Occidente con la convivencia de dos papas al principio y tres mas tarde que desestabilizó la Cristiandad durante muchos años y que tuvo en Benedicto XIII, el papa Luna a uno de los perdedores en ese conflicto. Benedicto se tuvo que enfrentar a distintas alianzas politicas que acabaron por encerrarlo en Pañiscola, siendo como era el papa legitimo de Avignon. En aquel tiempo había dos papas uno en Avignon y otro en Roma, Urbano VI. Como el lector podrá adivinar cada nación apoyaba al papa que mejor convenía a sus intereses. Y es bueno recordar que el papa Luna estaba emparentado con Maria de Luna, señora de Segorbe y esposa de Martin el Humano y que naturalmente era el preferido de Aragón que quedó prácticamente solo en su defensa.

Benedicto XIII.-

Benedicto XIII fue sin duda el personaje eclesiástico y político más importante de este quatrocento valenciano, de esa entidad supranacional que ha sido siempre la Iglesia Católica. Lo que interesa destacar es su convicción legitimista, la idea de que era el papa legal de la Iglesia católica, hasta ser declarado antipapa por su misma Iglesia y su resistencia en el exilio de Peñiscola hasta edad muy avanzada.

Interesante es sin duda los manejos de San Vicente Ferrer para acabar con el Cisma que dividia Occidente en dos y hasta comprensible que al final optará por una solución que diera satisfacción al SacroImperio y al emperador Segismundo que se negaba a aceptar un papa francés o un papa aragonés. Asi fue como en el concilio de Constanza se aceptó al  papa Martin V. (Cisma de Occidente)

Personalmente, lo que me llama la atención de estos personajes es su grandeza moral, el elegir siempre contraviniendo las propias expectativas en función de un proyecto mayor. La corona, el Cisma siempre fueron mas importantes que los intereses personales. Del mismo modo los valores morales siempre se situaron por encima de las conveniencias, si bien este estilo de reinar y de dialogar pronto tendría contestación en los siglos siguientes donde los escenarios cambiaron muy poco pero mucho los metodos. Los enemigos de Aragón fueron a la postre los enemigos del Imperio y Isabel y Fernando a pesar del error de la expulsión de los judíos para contentar al Sacroimperio y dárselas de más papistas que el papa, fueron los reyes que construyeron eso que llamamos España.

Naturalmente el Sacroimperio nunca estuvo conforme y nos la preparó en forma de Reforma, con un sacerdote enloquecido llamado Lutero que favoreció los intereses feudales más oscuros y reaccionarios de su tiempo.

¿Hemos aprendido algo? Si, no apaciguarás a tu enemigo

Desigualdad para todos

Robert Reich es un economista, profesor universitario, pensador y comunicador que ha estado ocupando diversos cargos en sucesivos gobiernos de USA, el ultimo con Clinton donde ocupó un importante cargo relacionado con el mundo del trabajo. Aquí os dejo una de sus conferencias donde podremos indagar en uno de sus temas preferidos: la desigualdad.

La desigualdad parece seguir ciertos patrones cíclicos y es precisamente el análisis de ese patrón lo que lleva a Reich a poder predecir nuevos ciclos económicos y también lo que hay que hacer para combatirlos y prevenirlos.

  1. El patrón de 1918 es similar al de 2008 (las mayorías se empobrecen y las minorías se enriquecen)
  2. La igualdad está relacionada con la democracia.
  3. La desigualdad amenaza no solo a las economías particulares sino tambien a la democracia misma.
  4. Todas las políticas que se destinan a favorecer a las clases medias previenen los ciclos de desigualdad.
  5. Las políticas que amenazan a las clases medias paradójicamente favorecen a las élites.
  6. La acumulación de dinero en las clases mas favorecidas es absurda y no sirve para mejorar sus niveles de bienestar, es dinero desperdiciado.
  7. Las empresas pagan menos impuestos que las personas físicas.
  8. La globalización y la tecnología tienen efectos paradójicos: por una parte destruyen empleos y por otra abaratan el consumo de sus productos.
  9. La educación y la inversión de los gobiernos en educación es la mejor estrategia para luchar y prevenir la desigualdad.
  10. La presión fiscal sobre las personas físicas es la mayor amenaza contra las clases medias.

Y por ultimo un corolario: los lobbies y los financieros que están detrás de las campañas electorales de los candidatos USA son una amenaza para la democracia que aparece como secuestrada por esos excedentes de las élites.

Todos los malestares de la situación actual están relacionados con la desigualdad.

Los gobiernos están obligados a regular las transacciones de dinero y las reglas de juego adaptándolas a la situación de cada época. El objetivo no es alcanzar una igualdad utòpica sino disminuir las desigualdades.

Personalmente creo que algunos de nuestros gobernantes deberían ver este video.

 

El declive de la clase media

El nacimiento de la clase media

La conversión de Rebeca Sommers

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Rebeca Sommers es una fotógrafa alemana más conocida por ser una activista pro-inmigración y pro-refugiados que recientemente ha saltado a la prensa en una entrevista donde declara su error al haber contribuido a abrir las puertas de Europa a una civilización que -dice ahora- es incompatible con nuestro concepto de civilidad. Aquí teneís la entrevista completa.

Pero yo no voy a hablar de las razones de su “conversión” al fin y al cabo yo soy de los que creo que cambiar de opinión es muy positivo para la maduración de nuestro psíquismo, de lo que me propongo hablar es de un tema un poco más complejo. me refiero a la empatía, la generosidad y el altruismo, valores muy valorados entre nosotros los europeos y que ha derivado en eso que llamamos “buenismo” que parece ser su variante extrema y politica. Más bien voy a hablar del lado oscuro de la empatía y sobre todo del punto de vista de Paul Bloom que acaba de estrenar en español su éxito: “Contra la empatía”.

No cabe duda de que entre nosotros, la empatía es un sentimiento muy valorado y que se encuentra relacionada con aspectos morales y éticos de nuestro comportamiento. Solemos pensar que la falta de empatía es propia de los psicópatas o degenerados y solemos creer que el mundo necesita de una mayor empatía para neutralizar el sufrimiento de muchas personas abandonadas a su suerte , bien por las guerras, bien por la pobreza o bien por otras causas. Tampoco cabe ninguna duda de que hay personas que nos dan  testimonio práctico de su empatía cuando militan en organizaciones dedicadas a salvar náufragos del mar y traerlos a nuestras costas, llevar medicinas o comida allí donde se necesita u organizar esos campamentos donde se hacinan miles de refugiados. ¿Hay alguien que pueda estar en contra de estos actos de solidaridad?

La verdad es que pocos de nosotros encontraremos razones para estar en contra de estas actividades casi siempre calificadas de heroicas. Lo cierto -sin embargo- es que la mayor parte de nosotros no lo hacemos. ¿Es por qué somos egoístas o porque nos falta empatía?

La verdad del asunto es que tal y como dice Bloom, al mundo no le falta empatía sino que le sobra. La mayor parte de estos filántropos son hiper-empáticos (descarto a aquellos profesionales que cobran por su actividad), no cabe duda de que -aparentemente, al menos- son mucho más morales que el termino medio de los europeos. ¿La propia Rebeca Sommers no era en definitiva más solidaria que cualquiera de nosotros, cuando sacrificó su vida, su carrera, su familia, sus hijos (no se si los tiene) o su pareja (que tampoco se si la tiene)?

De manera que este post pretende responder a estas preguntas.

¿Qué impulsa a una persona a sacrificar su vida o parte de ella, su tiempo, su dinero, su salud y a veces su vida por ayudar a desconocidos a los que no ha visto en su vida y de los que solo sabe que son refugiados o como se dice ahora “migrantes”?

La mayor parte de mis lectores ya se habrán contestado a esta pregunta: “Son valores morales los que animan a esta gente a comportarse así”.

De manera que vamos a ver algo más de esos valores morales, de donde vienen y como se configuran en las expectativas de los individuos. De una parte de ellos, claro, porque la mayoría de la población no estaría dispuesta a esos sacrificios, y se conforman con verlos desde la barrera sin cuestionarse su bondad.

Lo valores morales son ideales y cuando digo ideales me refiero a que son abstracciones y no cosas-en-si. Dice la wiki que:

Un ideal es un estado inalcanzable pero infinitamente aproximable, aunque la aproximación no requiere ser continua, puede darse a saltos, con discontinuidades.

Según la definición de A. Cíntora: «en principio, sólo los seres humanos pueden tener ideales o desarrollar un comportamiento en busca de ideales». Puede decirse que entre otras causas, la aproximación continua en busca de ciertos ideales ha participado de lo que comúnmente se denomina progreso de la humanidad.

En la definición operativa que hemos visto ya se pueden vislumbrar dos cuestiones 1) son inalcanzables y 2) están relacionados con el progreso. Me parece que esta definición es muy poco apropiada porque supone que el progreso de la humanidad es una flecha teleológica que se dirige hacia alguna parte​. Así piensa la mayor parte de la gente: que los ideales son necesarios para avanzar. Naturalmente los que así piensan han de ocultar que Hitler, Stalin o cualquier otro tirano homicida de masas también tenía ideales y muy fuertes. Ese es un punto débil de la creencia de que los ideales por si mismos llevan a una mejor humanidad.

¿Qué dice el psicoanálisis acerca de los ideales?

Los ideales son siempre de poco fiar precisamente porque son restos narcisistas incrustados en el Superyó (El Yo-ideal y el Ideal del Yo). Aquellos de ustedes que estén interesados en esta explicación pueden visitar este post donde hablé precisamente de ello. Los que no lo estén pueden seguir mi argumentario. Para simplificar mis argumentos recordaré a mis lectores que “La moral suele ser un disfraz de aspectos ocultos y negados de nuestras pulsiones”, así es muy frecuente que las personas amemos -como le sucede a Eros- precisamente porque necesitamos ser amados. En Eros se concreta precisamente esta pulsión-repulsión. Eros es alguien necesitado de amor que ama. “Amor-a” y “amor-de” como necesidad son causa y efecto en la misma pulsión. Es muy frecuente que las personas necesitadas de amor se presten a sacrificios importantes en cuanto a su identidad, es frecuente ver como estos mendigos de amor pueden sufrir toda clase de contrariedades con tal de preservar su objeto-de-amor.

En un orden más social lo que les sucede a estas personas solidarias y altruistas es que parecen buscar causas bien alejadas de sus entornos habituales, no les basta con socorrer a sus vecinos, a sus familias (a las que muy frecuentemente abandonan) sino que su solidaridad parece que contiene un elemento de aventura exótica. ¿No es lo mismo desde el punto de vista moral socorrer africanos en el mediterráneo que a gitanos acampados en algún lugar inmundo  de nuestro país?

De manera que lo que caracteriza este tipo de empatías y solidaridades es el alejamiento. Es como si a un mayor alejamiento de lo cotidiano, de lo habitual, tuviera su empresa un mayor mérito.

Y es lógico porque la empatía es un sentimiento que evolucionó para la intimidad intragrupo e interpersonal y no para la épica.

Vale la pena visitar el blog de Pablo Malo que ya abordó hace algún tiempo el tema de la empatía y los argumentos de Paul Bloom:

La empatía, además, está sesgada y suele limitarse además a nuestro grupo. Es más fácil que ayudemos a gente guapa o de nuestra etnia o país. La empatía es estrecha, dice Bloom. Lo tenemos muy difícil para que un seguidor del Betis empatice con la suerte de los del Sevilla. En el plano político el problema tampoco es de falta de empatía sino de que la izquierda empatiza más con unos y la derecha con otros. Por ejemplo, los liberales USA están en contra de las armas y empatizan con las víctimas de la violencia por armas. Los conservadores empatizan con las víctimas desarmadas de un crimen que se quedaron indefensas frente a la crueldad de otros. Por lo tanto, si aumentáramos la empatía en el mundo no creas que tus oponentes ideológicos pensarían como tú.

Bloom aplica el mismo argumento al calentamiento global. Nuestro cerebro no está diseñado para enfrentarse al calentamiento global porque nos fijamos en el corto plazo y en lo que podemos ver y percibir con nuestros sentidos, y el cambio climático es casi imperceptible a simple vista y va a afectar a personas en el futuro que no conocemos, o que ni siquiera existen. Nos preocupamos de individuos específicos en el presente y no nos afectan crisis que pueden dañar a gran cantidad de personas en el futuro.”

Lo que propone Bloom es una camino que vaya más allá de la empatía, un camino de compasión racional, postkantiana. Para Bloom la empatía es mala porque funciona como un reflector que se enfoca en algunas personas pero no en otras. Por ejemplo en la guerra de Siria hemos visto imágenes de niños muertos en aguas del Egeo que fueron difundidas hasta la saciedad por los medios dejando muy clara la intención de manipular los sentimientos de los que vieran las imágenes. Esto nos hace insensibles a las consecuencias a largo plazo de nuestros actos y nos ciega frente al sufrimiento de aquellos con los que no empatizamos o no podemos hacerlo. Es por eso parcial, es miope porque nos obliga a hacer cosas que parecen ser buenas a corto plazo pero que convocan grandes malestares en el futuro. Efectivamente los hiperempáticos no se plantean qué hacer una vez se han salvado a las víctimas. ¿Es que creen que traerles a tierra firme y dejarlos vagar por la geografía europea sin documentación o recursos es una buena solución?¿O mantenerles en campos de concentración?

La empatía puede crear violencia: la mayor parte de crímenes tienen un componente moral como ya vimos en otros post. Y sobre todo es corrosiva, agota el espíritu y como se ha evidenciado en el caso de Rebeca Sommer agota el espíritu y las fuerzas del empático.

Donald Black sostiene que sólo el 10% de los homicidios son producidos por rapiña como los que suceden en un robo o hurto, dicho de otra manera: los homicidios que se cometen por incentivos económicos directos son una minoría. El otro 90 por ciento son moralistas, una forma de pena capital en el que los autores son jueces y verdugos de una víctima que perciben que les han hecho daño de alguna manera y son merecedores de la pena de muerte.

Dicho en otras palabras: la mayor parte de los homicidios se cometen durante situaciones de ira, situaciones comunes y banales, donde los individuos parecen no tener control sobre sus emociones pero que paradójicamente se perpetran siguiendo una siniestra inspiración de que el “otro” -la víctima- se lo merecía. Y dónde el agresor no tiene nada que ganar. Dicho de otra manera, la mayor parte de los crímenes se cometen por una interpretación radical de la moralidad.

La empatía es un sentimiento para los tuyos y no puede universalizarse por decreto. Es un refresco azucarado, agradable pero letal si se consume en exceso.

Y lo peor: la empatía supone un rechazo de la razón. Y se encuentra siempre en la linea que divide la generosidad y la intrusión.

La empatía llevada fuera del contexto donde es adaptativa, es hipócrita y es un simulacro, un supremacismo moral.

Hacia la España federal

La-España-Federal

La decisión está tomada, allí donde se toman las decisiones: en ese oscuro lugar fuera de toda visibilidad. Ni los gobiernos ni los lobbyes ni los grupos de presión públicos tienen nada que ver en estas decisiones. Son los ejecutores de ordenes que vienen de más arriba y el plan está decidido: destruir los estados nación europeos y sustituirlos por una red de regiones supuestamente federadas entre si donde el poder y la soberanía ya no recaigan en los estados-nación. Y cuando hablamos de poder estamos hablando naturalmente del poder militar.

Ya hubo en nuestro país una intentona en la I República que salió mal a pesar de que USA andaba apoyando la idea. Más tarde en 1962 el contubernio de Munich en pleno franquismo seguía aquella misma idea y volvió a fracasar a pesar del apoyo que muchos intelectuales de la época prestaron a la idea de federalización que en aquel entonces andaba oculta en la pretensión de ingresar en Europa.

La unión europea tiene varias fases: la primera es el mercado común europeo, algo que ya se llevó a cabo, luego la unión monetaria junto con espacios de libre transito, lo que falta por desarrollar en la fiscalidad común y las políticas de empleo y sociales comunes, más tarde vendrá la Europol, es decir la policía. El ultimo eslabón de ese proceso es la creación de un ejercito de la Unión o de los Estados unidos de Europa, la denominación aun está por decidir.

El tema es muy complejo y no será mañana que lleguemos a ser federales pero es seguro que España es un experimento de este tipo y la peor noticia: todos los partidos están en ajo.

Vale la pena escuchar este audio donde se explica con un cierto tufillo de conspiración una serie de fenómenos de actualidad que vale la pena oir, al menos para pensar y entender como nos manipulan unos y otros.

Aqui os dejo el audio