Muy padre

julio 1, 2015

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Recientemente he sabido a través de una amiga mexicana que allá tienen una expresión emparentada con la nuestra “de puta madre” que es como llamamos aquí  a una cosa muy buena. Los mexicanos sin embargo y quizá intoxicados por el azúcar de la coca cola y las hamburguesas o tal vez por una visión trágica de la vida no hablan de madres sino de padres.

Ellos dicen que algo es “muy padre” cuando una cosa es muy buena, muy guai como decimos ahora en castizo del guasap. A mi estas cuestiones antropológicas me gustan mucho, de manera que interrogué más profundamente a la centroamericana a este menester.

Quería saber por qué en Mexico a algo bueno, le llaman “muy padre” en lugar de apelar al puterío liberador de la madre. Mi interlocutora me contestó, “pues porque son los papás los que tienen el dinero, yo por ejemplo estoy en España gracias a que mi papá me ha pagado el viaje”, contestó sin azorarse. Entonces averigüe otras cosas: que aquel iphone 6 plus que llevaba consigo era también un regalo de su papá y que un papá está para eso: para atender los gastos de sus hijos máxime cuando papá y mamá están divorciados que suelen ser la mayoría.

Los regalos a los hijos son así como un peaje revolucionario que los padres hacen a sus hijos, por aquello que “nada les falte” aunque lo más probable es que se trate de un residuo culpable por haberse buscado la vida con otra más joven..

Entonces, no se por qué me acordé de aquella canción de Seguridad Social que se titula “Adios papá”, toda una declaración generacional “un poco de dinero más” . Es eso, los papás se divorcian y entonces han de pagar no solo pensiones a la abandonada sino los caprichos de sus hijos. Serán cosas del divorcio pensé y ahi lo dejé.

Pero a los pocos días y como si hubiera habido una especie de sincronicidad entre mi amiga y yo, cayó en mis manos este articulo, que se titula ¿Por qué es más importante tener papá que mamá?” escrito por Francesca Caregnato una psicologa clinica también mexicana  a juzgar por las expresiones castellanas con tintes de mañanitas.

En realidad el articulo puede ser entendido entre nosotros que no tenemos papás tan proveedores y un exceso de mamás como sexista pero si el lector supera las dificultades idiomáticas verán como tiene algo de razón.

Toda la razón diría yo que tiene la autora de este articulo  El argumento evolucionista es muy claro, no se trata de poner en una balanza el peso de las mamás y compararlo con el de los papás que es lo primero que nos viene a la cabeza en las comparaciones, sino entender que la maternidad y la paternidad son cosas muy distintas-

Para empezar, el maternaje es obligado, si usted es la mamá de alguien no tiene más remedio que serlo. Hay en ello una seguridad cien por cien. Usted sabe (si es mujer) que sus hijos son sus hijos. Es verdad que usted puede morirse, abandonar a sus hijos en un orfanato o bien practicar el machista “ahí te quedas” pero sus hijos siempre encontrarán una mamá suplente. Cualquier persona puede ejercer de mamás de sus hijos, incluso un hombre.

Esta posibilidad de reemplazo de la matenridad es una forma de aloparentalidad que se da con la función materna pero es muy rara entre los hombres. Si un papá desaparece de casa (cosa que al parecer es bastante frecuente en Sudamerica) es poco probable que otro hombre se haga cargo de los hijos de usted. ¿La razón? Los hombres estamos poco motivados a hacernos cargo de los hijos de otros.

No cabe ninguna duda de que es muy padre tener padre, mejor si está en casa que conviviendo con otra mujer, pero menos da una piedra.

Volviendo al articulo en cuestión son interesantes los argumentos que maneja la autora para ponerse del lado de la importancia de un padre en un hogar, algo que viene aderezado con algunos casos clinicos y los efectos que esta carencia tiene en los hijos.

Muchos de los problemas actuales de niños y adolescentes tienen su origen en una falta de atención o deficiente implicación de sus progenitores, especialmente de los padres (Calvo, 2014). En nuestra cultura cuando por la razón que sea un niño o una niña no cuentan con su madre biológica o ésta es marginal o ausente, inmediatamente se despliegan varias figuras maternas sustitutas que suplen esta carencia: abuela, tía, prima, vecina. E incluso cuando sí hay una mamá, parece que no basta y con frecuencia se crean alrededor del niño o niña una serie de “mamás extras” que quedarán tales para toda la vida.

Si no hay papá:por el contrario no hay despliegue de figuras paternas, hay un empobrecimiento del entorno y una ausencia de referentes que tienen distintas consecuencias según se trate de niñas o niños.

En el citado articulo se lee: “México es un país huérfano de padre”, y creo que es verdad. Muchos, demasiados hijos nacen sin padre; muchos, demasiados padres abandonan a sus hijos; muchas, demasiadas madres alejan a los padres de sus hijos.

El rol de la paternidad ha sufrido diversas modificaciones en la historia. Ha pasado de un modelo rígido y dominante a una estructura más flexible e igualitaria; de sólo proveedor económico los padres ahora pueden ser proveedores de cuidados, afectos, enseñanza y formación. La función paterna es entonces una función afectiva, sociocultural, relativizada por los momentos históricos (Aray, 1992).

Actualmente los hombres están en transición de un modelo tradicional a un nuevo modelo inacabado al cual adherirse y que han cambiado con respecto a la paternidad de sus propios padres. Hoy el rol paterno es más impreciso y menos establecido que antes, y sobre todo con respecto al de la madre. Además, el papel del padre está más determinado por factores individuales, familiares, y culturales que influyen en su práctica, lo que no ocurre con la maternidad. La función paterna en psicoanálisis funge como reguladora del deseo y el goce, que censura el incesto y la fusión madre-hijo. Es una función psicocultural que facilita el distanciamiento de lo biológico, de lo instintivo-pulsional favoreciendo el acceso a lo simbólico (Arvelo, 2000).

Consecuencias conocidas de la ausencia de padre.-

En un trabajo de investigación que se basó en un seguimiento de más de 70.000 adolescentes y adultos jóvenes de ambos sexos a lo largo de casi 20 años (McLanahan & Sandefur, 2000; en: Chouhy, 2000), se estudiaron las siguientes variables: 1) riesgo de interrumpir estudios secundarios 2) riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados (idleness) 3) riesgo de embarazo en la adolescencia, comparando a jóvenes que crecieron con un padre, con aquellos que crecieron sin un padre. Los resultados obtenidos fueron:

  1. El riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados es un 50% más alto para jóvenes que crecieron sin su padre.
  2. El riesgo de interrumpir estudios secundarios es un 100% más alto.
  3. El riesgo de embarazo en la adolescencia es también un 100% más alto.

Más de 500 estudios (sintetizados en el National Fatherhood Initiative, disponible en www.fatherhood.org/ soportan el mayor impacto del rechazo paterno versus el materno en relación a sus consecuencias.

Algunos resultados de este meta análisis arrojan que crecer sin un padre explica (pero no implica):

• 5 veces más propensión a ser pobres en la adultez

• 20 veces más propensión a los desórdenes de conducta

• 14 veces más propensión a violar a una persona

• 10 veces más propensión a adicciones

• 20 veces más propensión a la depresión

• 5 veces más propensión a cometer suicidio

• 32 veces más propensión a escapar del hogar

La conexión entre ausencia del padre y delincuencia surge de numerosos trabajos de investigación. En Estados Unidos por ejemplo, el 70% de los delincuentes juveniles, de los homicidas menores de 20 años y de los individuos arrestados por violación y otras ofensas sexuales graves crecieron sin padre. En la comunidad afro-americana, en la que la figura paterna ha virtualmente desaparecido, uno de tres menores de 25 años está preso o en libertad condicional. Un padre ausente es el mejor predictor de criminalidad en el hijo varón (Adams, Milner & Schrepf, 1984; Anderson, 1968, Chilton & Markle, 1972; Monahan, 1972; Mosher, 1969; Robins & Hill, 1966; Stevenson & Black, 1988; Wilson & Herrnstein, 1985; Bohman, 1971; Kellam, Ensminger & Turner, 1977. Todos en: Chouhy, 2000).

La falta de padre constituye además un factor de riesgo para la salud mental del niño, quien además presenta mayores dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley (Angel & Angel, 1993; en: Chouhy, 2000).

Y así llegamos a lo importante: la paternidad no es una persona, es un síimbolo, un Gran Otro, por decirlo en términos lacanianos, algo vinculado a lo vertical, a la autoridad, de manera que el lector ya puede ir husmeando por donde andarán los conflictos de un adolescente sin padre: podrá identificarse pero no diferenciarse. Podrá parecerse a ese otro imaginario que nunca conoció pero no diferenciarse de él.

Terminaria este post diciendo con Virgilio que la patria es incierta y la maternidad inevitable.

En este articulo de Satoshi Kanazawa puede el lector conocer como la ausencia del padre precipita la menarquía en las chicas, es decir favorece la precocidad sexual. De manera que ya sabemos porque en algunas culturas ser “muy padre es algo que se asocia con lo bueno, con la suerte. Lo que no me queda claro es por qué para nosotros lo bueno es “de puta madre”. ¿Será que tenemos un exceso de madres santas? ¿O será que las putas no son madres?

La relación en sí

junio 21, 2015

escher

Recientemente estuve hablando con un amigo mío que se ha separado de su mujer con la que llevan mal viviendo unos 30 años. Lo cierto es que soy amigo tanto de él como de ella y es por eso por lo que me limité a escuchar su declaración con cara de póker (sin dar mi opinión) como pocos días antes había escuchado la declaración de ella.

Lo que me llamó la atención de ambas narraciones es que los dos acusaban al otro básicamente de las mismas cosas, es como si de repente en un paroxismo de insight hubieran caído en la cuenta de que su pareja era un manojo de defectos, todos los defectos del mundo, había una aire acusatorio en ambos, una atmósfera de vicitimismo y una velada intencionalidad vengativa que se podría sintetizar de este modo: “te voy a hacer la vida imposible”. ¿Cómo? Pues con el dinero, porque los hijos ya son demasiado mayores para ser usados como expiación de cualquier mal.

Otra cosa que me llamó la atención es que ambos parecían buscar en su declaración, simpatizantes para su causa. Es como si me exigieran ponerme de parte bien de él, bien de ella. Naturalmente no me puse de parte de ninguno de los dos, lo que significa que he perdido dos amigos.

Porque cada uno de ellos por separado sentirá que no he apoyado su posición, su causa.

Nosotros los españoles somos en este sentido bien distintos a los escandinavos por ejemplo, nos encanta contar y enseñar nuestras intimidades a los demás cuando las cosas se ponen feas y necesitamos apoyo. Confundimos además, el apoyo con el que nos den la razón y la razón es que en estas cosas del amor y las rupturas sentimentales es que no la tiene nadie.

Porque el problema no está en las personas sino en las relaciones. Las personas no pueden hackearse.

Es verdad que si Juan tiene un problema con Maria, una dificultad, un desacuerdo o una vida incomoda o nefasta tenderá a culpar a la otra parte y a veces incluso es verdad. Aunque solo es verdad en parte. Con respecto a los amigos de los que estoy hablando estoy seguro que cualquier interlocutor se pondría de parte de ella, es lógico: es la parte más débil y la que mejor escenificará su posición subalterna. A lo mejor hasta es verdad que él es un mujeriego empedernido, un incompetente o un irresponsable. Pero estas cosas son sólo verdad en los extremos.

Sucede como en las tertulias de TV, siempre parece que gana las discusiones el que menos razón tiene.

Lo que quiero decir es que con algunas personas es bastante dificil e incluso imposible tejer un relato común y sin relato común no hay relación sino tan solo dos personas que viven en lados opuestos del espejo y que se encuentran de vez en cuando para librar agrias discusiones.

Darle la culpa al otro de lo que nos pasa (con él) es lógico. Si yo estoy molesto con Maria lo lógico es que suponga que Maria me ha molestado adrede, con alguna treta dirigida aposta para crearme malestar. Somos en este sentido totalmente inconscientes de lo que nosotros hemos hecho con anterioridad pero aun mas: somos totalmente inconscientes de que el problema que atribuimos a Maria en realidad puede no proceder de la Maria de carne y hueso sino de la relación con Maria.

Y no se conoce ningún caso en los anales de la historia de una persona que haya convencido a otra de sus razones, pues el otro siempre opondrá las suyas que son ininteligibles para el otro, de manera que la gente hablando no se entiende. La gente llega a acuerdos si tiene incentivos para hacerlo.

Maria (o Juan) y su personalidad son por así decir inaccesibles, nadie puede cambiar a nadie ni en una relación de pareja ni en ningún otro tipo de relación pero a cambio de esta imposibilidad podemos hacer una cosa casi mágica: podemos construir (y deconstruir) una relación con casi cualquier persona con mimbres de nuestra creación.

Lo interesante es que la relación no se ve, no es algo material a lo que se pueda meter el dedo, es algo que se encuentra en un nivel de definición muy abstracto, algo que no equivale a la suma de dos personas interactuando entre si. Una relación es algo vivo que es capaz de hacer emerger propiedades distintas a Juan y a Maria y distintas a la suma de lo que ambos aportan a la relación. Es por eso que muchas parejas no son conscientes de las reglas que gobiernan su relación.

Una relación es un intangible que vamos construyendo entre dos, ladrillo a ladrillo. No es una intersección, ni es un territorio neutral entre dos personas, es una neopersona, una especie de ente que preside, bendice, maldice y predice lo que sucederá entre dos personas.

Las relaciones por ser intangibles no se regulan con emociones, se gobiernan con reglas como un programa de ordenador. El orgullo es siempre un cuerpo extraño en cualquier relación de pareja o amistad. No tiene cómputo en la relación pues pertenece a un orden inferior a la relación propiamente dicha.

Una relación de pareja se basa en tres elementos fundamentales: confianza, lealtad y cuidado. Nótese que no he hablado de amor o de atractivo físico, o de dinero o estatus social. Y no he hablado de eso porque estas cosas no pertenecen a la relación sino a sus componentes, al deseo de cada uno de sus miembros. A Juan le puede parecer atractiva Maria pero a “la relación en sí” le importa un bledo el atractivo de Maria, lo que le importa son esos incentivos que no podemos nombrar porque no los consideramos propios ni necesarios para nosotros mismos.

Y es verdad que algunas personas no pueden consensuar reglas sobre todo cuando sienten que son imposiciones del otro, pero las relaciones son capaces de crear y sostener sus propias reglas sin que emanen de un sujeto concreto.

Las relaciones de pareja son microsistemas que funcionan con la lógica de la dinámica de sistemas, son sobre todo información, no son nada material, ni espiritual sino todo lo contrario. Se trata de bucles de retroalimentación, en este caso de bucles perversos que se repiten una y otra vez. Juan y Maria no fueron capaces de construir una dinámica relacional protectora, donde cada uno ocupa un lugar y asiste al otro en relevos constantes de rol. Se enquistaron a si mismos en una reedición de sus discusiones adolescentes y no han movido ni un ápice su manera de percibir al otro al tiempo que no han sido capaces nunca de romper definitivamente.

Ambos necesitan del otro para seguir adelante con su juego perverso, hay en su relación algo que les proporciona un goce suplementario probablemente a nivel individual y en otro nivel.

Es como si ambos estuvieran contando este relato:

“Soy tan desgraciada como mi madre fue” o “con las mujeres no se puede contar para nada”

El sesgo de negatividad.

¿Qué es peor perder y salir derrotado de una relación o seguir con ella aunque sea insalubre?

Podemos querer romper una relación si carece de incentivos pero tendemos a mantenerla si el precio es salir derrotados.

Y lo que solemos hacer después de enfrentamientos crónicos es romper la relación, pues las relaciones tienen menos peso que las derrotas. Hay un sesgo de negatividad.

Lo que nos lleva a pensar el por qué las relaciones entre pares tienen hoy tanta levedad. Tanta que en nuestro pais el número de divorcios es casi similar al número de matrimonios y por lo que llevo visto en la vida el número de hermanos que no se hablan o el número de hijos que rompen todo vínculo con sus padres es mucho más elevado de lo que pensamos. Inferior desde luego al número de parejas con las que hemos roto a lo largo de nuestra vida o al número de amigos que hemos perdido por un “quítame allá esas pajas”. O al número de parejas que se rompen al dia, unas 2800 en España sin contar las que no aparecen en los censos.

De manera que nuestra biografía está llena de “cadáveres”. Acumulamos más cadáveres , es decir personas que hemos abandonado que derrotas, entendiendo derrotas a haber sido abandonados o a haber dado “nuestro brazo a torcer” con tal de mantener una relación.

Lo cierto es que “dar nuestro brazo a torcer” no es una buena estrategia de relación porque nuestro adversario puede convertirse en un abusador o en un parásito, de modo que es comprensible que la mayor parte de las personas opten por la primera opción en lugar de la segunda. Al fin y al cabo y como decía más arriba nuestro propio narcisismo vale más que una relación de mediana intensidad. Sin embargo esta conceptualización no sirve para explicar las rupturas de relaciones intensas y provechosas y tampoco explica el pugilato eterno entre personas emparentadas entre sí. Tampoco explica el abandono de nuestros progenitores a su suerte.

Todo parece indicar que hay algo en nuestro entorno que propicia estos malos resultados en nuestro apego con aquellas personas significativas de nuestra vida. De manera que repasaré algunas de las caracteristicas de las sociedades postindustriales en las que vivimos y que en mi opinión conspiran contra la durabilidad de las relaciones.

1.- La primera variable es la desaparición de la familia extensa. El colchón de sguridad que representaba el contar con hermanos, primos, tios y tias, abuelos y progenitores, junto a los vecinos y conocidos de nuestros entornos preindustriales (rurales) ha sido socavado por la llegada de la modernidad. Estamos solos con nuestra propia subjetividad para hacer frente a problemas endiablados y no podemos contar ni con el consejo ni la protección de nuestros parientes. Tampoco podemos fiarlo todo a nuestra parentela sin sufrir un menoscabo de nuestro autoconcepto y autonomía  que valoramos por encima de cualquier otra cosa.

2.-Otra variable de interés es el entorno urbano. La vida rural transcurría entre la proximidad de grupos emparentados entre sí, con menor o mayor lejanía, pero el apoyo y la solidaridad entre grupos (a no ser que estuvieran enfrentados) era la norma. La vida urbana transcurre por el contrario entre extraños, es decir con personas no emparentadas entre sí y de los que no es posible esperar grandes inversiones en nuestro bienestar.

3.-Este modo de vida hace que las relaciones entre personas se hayan mercantilizado o cosificado, añadiéndoles un plus de objetos de consumo y de desechables como si fueran plásticos. Naturalmente en este entorno es imposible esperar inversiones, cuidados o siquiera interés.

4.- Es obvio que nos hemos independizado tanto de los demás que las relaciones de apego están obsoletas. Lo que hemos ganado en autonomia lo hemos perdido en apoyos y apegos. Sin embargo nuestro narcisismo no ha sido removido en todo este proceso y parece que incluso ha sufrido un refuerzo, ¿pues si no podemos fiarnos de nosotros de quién lo haremos?.

5.- Por último los cambios demográficos, sociales incluyendo al descenso de la natalidad influyen (correlacionan) con estas cuestiones de las que ya hablé aqui en este post sobre la decadencia de Europa.

En conclusión, mi opinión es que es el narcisismo (la defensa del núcleo de intimidad privado e hiperinflacionado que cada persona guarda en su interior) el responsable de que no nos duelan prendas para desprendernos de las relaciones que forjamos con los otros, al fin y al cabo no les necesitamos, si viven demasiado lejos o si no estamos vinculados a ellos por intereses  próximos y prácticos.

Las relaciones se enquistan precisamente cuando no somos capaces de visualizar una vida autónoma sin esa relación que hemos declarado como insoportable y que hemos soportado como Juan y Maria durante 30 años.

Pero existen más razones para explicar este estropicio: la principal es que no sabemos negociar cuando algo en la relación no acaba de ser de nuestro agrado, somos torpes y carecemos de habilidades para establecer nuevos compromisos que vayan mas allá de los que se establecieron cuando la relación se conformó. No caemos en la cuenta de que una relación puede cambiar de nivel de definición aun después de un agravio más o menos real. La mayor parte de nosotros no sabemos cambiar una relación filial en una relación entre pares (aunque sea con nuestro propio padre), simplemente nos vemos como hijos y les exigimos como tales incluso a una edad provecta.

En el caso de las parejas puede renegociarse una relación constructiva en otro nivel. ¿Por qué la mayor parte de parejas se rompen enmedio del odio, el rencor o la violencia?. Una pareja puede transformarse en una relación de amistad, simplemente no sabemos cómo hacerlo y nuestra autoestima parece sufrir menos con la ruptura que con la transformación.

Lo cierto es que hay algunas excepciones a esta cuestión. Por ejemplo las relaciones que establecimos mientras andábamos codificando el mundo son más duraderas que aquellas que suceden después. Entre amigos es más facil conservar a “los amigos de siempre” que a los nuevos. Si Sapolsky conociera este dato es seguro que enviaría a alguno de sus becarios a investigar el asunto. Es muy probable que nuestra capacidad para establecer vínculos de amistad se cierre después de una cierta edad igual que sucede con nuestros gustos musicales o con las comidas que nos gustan. O dicho de otra forma: que se cierre la ventana plástica para establecer amistades.

Curiosamente, de existir esta ventana plástica no debe coincidir con la ventana plástica para las relaciones eróticas que permanece abierta toda la vida dependiendo de las necesidades de cada cual. Todo parece indiciar que el sexo y la amistad van por caminos diferentes o surgen de momentos vitales distintos, sin embargo no hay razón para creer que el sexo y la amistad son incompatibles, de hecho es imposible el amor sin una minima identificación, sin un minimo compañerismo.

Y de hecho es bien cierto que las relaciones de pareja parecen ser más vulnerables a esta tendencia postindustrial a cambiar de partenaire como el que cambia de automóvil. Todo parece indicar sin embargo que las relaciones que establecimos en nuestra infancia-adolescencia resisten mejor los embates de la vida moderna siempre y cuando, claro está, no se compita por el mismo recurso en cuyo caso está asegurado el fracaso.

Quizá sea cierto como decía Borges que la amistad es preferible al amor porque no precisa frecuencia. Y debe serlo porque las relaciones a largo plazo que resisten los embates del tiempo se parecen más a una amistad o fraternidad que a otra cosa. El apego es el único que puede vencer a la rivalidad, aunque sea impuesto por las circunstancias.

Respeto, aceptación y compromiso, parece ser la receta universal para sostener las relaciones.

Y lo que no interesa, no interesa.

El error fundamental de atribución y la corrupción

junio 14, 2015

corrupcion

¿Es España un paíis corrupto? ¿Estamos rodeados de ladrones y de pillos? ¿Es España un país tan corrupto como esas repúblicas bananeras donde la polícía te pide una mordida a cambio de no multarte? ¿Cómo es posible que sin narcotráfico a gran escala haya tanta corrupción?

Oyendo a los políitcos que estos días han tomado las riendas del poder gracias a un marketing anticorrupción a gran escala uno se pregunta qué sucederá ahora que los buenos por fin han tomado sus varas de mando. ¿Estamos a las puertas de un buenismo generalizado donde la corrupción habrá terminado por fin?

Ya verán como no.

Saldrán enanos por doquier.

Recientemente en un programa de esos de tertulias me quedé con los argumentos de una mujer (cuya identidad no importa) que decía en un tono muy bélico que la culpa de todo estaba en el PP, dejando de lado la evidencia de que la corrupción había alcanzado a todos los partidos (y que acabará alcanzando a todos los demás, incluyendo a los debutantes). El argumento de la reivindicadora y locuaz señora consistía en identificar corrupción con PP. Un argumento de mucho peso intelectual, no tanto porque sea verdad sino porque es fácil de creer.

El problema está en la misma palabra “corrupción”. ¿Qué significa “corrupción”?.

Para un ciudadano normal corrupción es todo lo que sale en el telediario y lleva esa etiqueta. El ciudadanos de a pie identifica corrupción con imputación judicial o mediática, da igual si la imputación es por un fraude fiscal, que por meter la mano en la caja o bien por favorecer a la empresa del cuñado en un concurso publico de farolas. ¿Todo es corrupción pues?

Pues no. Esconder dinero para no pagar al fisco no es corrupción, ni siquiera utilizar nuestros contactos para arrimar el ascua a nuestra sardina lo es. Corrupción es corromper las reglas por las que debería regirse un contrato publico entre la administración y un proveedor. Favorecer al amiguete es corrupción siempre y cuando de tal favor se desprenda un beneficio económico, pues sin beneficio económico ¿hablaríamos de corrupción o simplemente de intercambio de favores?.

Desviar fondos destinados a la formación de personal y convertirlos en subsidios para los militantes de un determinado partido es corrupción a gran escala, una especie de ingeniería de la corrupción, como esas tramas llamadas Gurtel o Púnica lo son. Se trata de tramas destinadas a corromper el funcionamiento de algo que se organiza según una serie de reglas que son de esta manera corrupta, corrompidas.

La linea que separa lo intolerable de lo comprensible y del encaje normal de favores y “pago de deudas” emocionales es una linea muy delgada y yo ya no se qué es y qué no es corrupción, más allá de lo que dice el telediario desde que se ha puesto de moda la “pena de telediario”.

Esto me decía un amigo mio ricachón (el único ricachón que conozco) el otro día mientras comíamos en un restarurante de esos “low cost” que ahora se han puesto de moda. El mismo -que es un comercial- y se dedica a vender productos al extranjero, tiene una amplia experiencia en “corruptelas” de esas que están muy bien vistas en la empresa privada y tan mal vistas en la pública. Me aseguraba que sin comisiones, sin restaurantes caros, sin putas y sin chanchullos no venderia nada. Y él que está acostumbrado a viajar a países árabes, USA, Rusia y otros países semejantes me contaba que más allá de la nacionalidad todos los que compran sus productos están dispuestos a dejarse “agasajar” con esos regalos que los vendedores usan para “comprar” voluntades. “Y si no los compro yo se irán a la competencia”.

Vender algo consiste en comprar la voluntad de alguien. Así llegamos al postre.

Dicho de otra manera y volviendo al tema de la corrupción – se entiende de la corrupción de la administración- y no la de mi amigo que no es pecado. Volviendo al tema digo: los que quieren vender algo siempre buscarán a aquel que pueda facilitarles el camino para hacerlo. Y aquel que está en condiciones de hacerlo es el que manda en cualquier departamento donde se ventilen compras, favores, contratos y proveedores.

Habrá quien ceda a la “tentación” y habrá quien se resista, lo que es seguro que aquellos de nosotros que no estamos en esa situación de decidir nos quedamos con las ganas de saber si somos honrados o corruptibles. Y esos -la inmensa mayoría son los que están en contra de la corrupción- de los otros, claro. ¿Que diria Freud?

Lo que si sabemos es que cada uno de ellos presentaría una autojustificación (en el caso de haber caído en la tentación) o una inquisitorial moralización contra el otro en el caso de haber resistido la misma. Dicho de otro modo el que ha hecho un mayor sacrificio (en resistir) es menos tolerante a la corruptela del amigo. Para saber más de este fenómeno les recomiendo que lean este post.

Pero más allá de la corrupción como fenómeno jurídico-administrativo, me interesa hablar de otro fenómeno asociado que está relacionado con el concepto de la atribución. Más concretamente sobre el “error fundamental de la atribución” que he extraido de este post y del cual he elegido algunos párrafos:

El Error Fundamental de Atribución.-

En uno de los experimentos más conocidos de la psicología, Jones y Harris (1967) pidieron a un grupo de personas que estimaran la actitud verdadera de otras personas tras haber leído o escuchado las opiniones de estas sobre un tema controvertido. Es decir, les daban a leer (o a escuchar) un texto y, acto seguido, les preguntaban si pensaban que la persona que lo escribió pensaba realmente lo que había escrito.

Jones y Harris se dieron cuenta de que los participantes tendían a creer que las personas pensaban sinceramente lo que decían con independencia de que esas fueran sus opiniones reales. Esto resultaba curioso en un experimento en el que se les pedía a los participantes explícitamente que estimaran la ‘actitud real’ de los que escribían; o sea, que pese a que las mismas instrucciones experimentales dejaban claro que podía haber actitudes fingidas y actitudes reales, los participantes pensaban que la mayoría eran reales.

Como se suele decir (Jones, 1990, p. 138), este es “uno de los descubrimientos más robustos y estables de la psicología social”. Y es tan fundamental que los psicólogos le llaman así, “Error Fundamental de Atribución” (Ross, 1977). El Error Fundamental de Atribución  nos dice que tendemos a pensar que la conducta de otras personas está provocada por factores internos (disposicionales) como la personalidad, más que por factores externos (situacionales) del momento en que esa conducta ocurre. Es decir, que las personas tendemos a minusvalorar sistemáticamente el contexto y a adjudicar la causa de la conducta a cómo es “en realidad” la persona.

Dicho de otra manera tendemos a pensar que el que roba es (siempre) un ladrón y el que se corrompe es (siempre) un corrupto. Sin embargo cuando nos evaluamos a nosotros mismos tendemos a verlo de una manera más realistica, no tanto como algo disposicional sino situacional. ¿Nunca has cometido una infracción de tráfico? ¿Siempre cobras o pagas el IVA a tus clientes?

Seguro que en algún momento os habréis dado cuenta de que los conductores suelen condenar las infracciones o imprudencias de otros porque ‘no saben conducir’, mientras que disculpan las propias porque ‘no podía hacer otra cosa’.

Así, el “Error fundamental de atribución”, usado como atajo mental, nos da las claves para entender muchas de las cosas que podemos ver en el día a día. También en la política. Y, por supuesto, también para entender con más claridad la extraña idea de que determinada persona o grupo político va a solucionar todo.

El error fundamental de atribución en el tema que nos ocupa es creer que los políticos (sobre todo los del PP) son corruptos de forma innata, mientras que los demás o bien son menos corruptos o son incorruptibles por una extraña naturaleza angelical.

Y no caer en la cuenta de que es el propio sistema político con su amplia designación de poderes municipales, estatales y regionales abandonado en manos de personas que no dan la talla suficiente es el responsable de que haya demasiados incentivos en juego en la administración de lo publico. hay demasiado dinero en juego, demasiado poder y pocos controles internos y externos para oponerse a lo que es de esperar: que el egoísmo de unos pocos se infiltre en el sistema contaminando a todos sus miembros.

Y así todos somos corruptos, pero tu más claro, y más si eres del PP.

Corpus incorruptus

junio 5, 2015

Madre Mariana de Jesus 00

Como ayer fue el Corpus, ese jueves que reluce más que el sol y en Esoaña no se habla de otra cosa que de corrupción, me he propuesto escribir un post sobre los incorruptos, esa especie emergente que ha aparecido en España al menos en dos partidos, uno de ellos ya ha desaparecido, UpD se llamaba a pesar de ser -según su presidenta- el único partido que se había especializado en perseguir a los corruptos de toda clase que hay en España. El otro C´s también se ha ubicado en ese azote inquisitorial de perseguir la corrupción y es así que no puede lograr pactos en ningún sitio. ¿Pues existe alguien honrado en España?

Eso mismo se preguntó Diogenes y por eso se afanaba en buscarlos con aquella lampara encendida, tampoco los encontró Lot en aquella bacanal de Sodoma y Gomorra y por eso al final no pudo pactar ni con su mujer que se convirtió en estatua de sal por aquello de mirar atrás.

También Jesucristo lo dijo -a pesar de no ser andaluz- y ya no nos acordamos: “Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”

Claro que en España solo algunas santas son incorruptas, como esta Mariana de Jesús o el brazo de Santa Teresa que acompañó a Franco en aquella travesia de post guerra y que tanta suerte le dio.

El resto de españoles somos corruptos y lo somos precisamente porque en España no se puede funcionar más que haciendo trampas, una cuestión adaptativa. Me lo dijo un político relevante en consulta, “aquí si no es con trampas no podríamos arreglar ni una acera”. Y es verdad porque en España tenemos unas leyes que parecen pensadas para imposibilitar cualquier cosa, hacerla difícil, mareante de tanto navegar por papeles y despachos, el atajo se llama influencia y es también un delito si te pillan claro. La ley de contratos del estado por ejemplo parece pensada para hacer trampas y qué decir de la ley de propiedad vertical ¿alguien ha logrado hacer alguna mejora en su finca sin pelearse con todos los vecinos. En España solo hay dos cosas que funcionan, una es la ley hipotecaria que se hizo para favorecer a los bancos y funciona de maravilla con deshaucios y todo. La otra es la hacienda Publica con ese brazo armado que llamamos Agencia tributaria, eso si que funciona bien, es de hecho inapelable aunque se apele.

Es por eso que el fontanero suele decir ¿Con IVA o sin IVA? y el ricachón se lo lleva a Suiza y los andaluces cobran el PER y hacen ERES falsos. Normal, ¿sin trampas de qué iban a vivir los andaluces?.

Y no es que en España haya muchos corruptos, en realidad hay más en Africa o en Latinoamérica, el problema es que en España hay gente que tiene mucho poder y gente que tiene muy poco y esos que tienen mucho abusan, ya saben por donde voy. Es por eso que España parece regirse con un estado de cosas que otros han llamado “La corrupción constituyente” Todo parece diseñado para el engaño puesto que el Estado reposa sobre un abuso, el abuso que otorga a los partidos, sindicatos y patronal representatividad y prebendas bancarias y fiscales.

El problema no son las personas sino el poder absoluto que la Constitución otorga a nuestros representantes y todo poder sin contrapeso es un poder abusivo.

La política o el sindicalismo es una forma de medrar rápido y nos instala si seguimos el guión en un nivel social que no nos mereceríamos en un entorno donde el medraje y el peloteo no fueran la regla . Es por eso que lo mejor de cada casa acude a ese lugar, donde el poder político, las empresas y los advenedizos se dan la mano para extraer las riquezas de la clase media y es por eso que la clase media está en trance de extinción. Y es por eso que existen las puertas giratorias y el IVA del recibo de la luz.

Yo también estoy contra la corrupción sobre todo de los otros y es por eso que aplaudo a esos partidos emergentes cuyo único programa factual es no pactar con ningún corrupto. ¿Qué harán cuando les salgan corruptelas a ellos mismos? Pues que dejarán de pactar consigo mismos y desarrollarán una enfermedad autoinmune mientras media España se agita sin anticuerpos. Unos inmunodeprimidos y otros hiperinmunes.

Cogérsela con papel de fumar no parece muy inteligente ni muy higiénico, pues el pene en sí mismo está lleno de gérmenes y algunos son hasta beneficiosos para la salud.

Para aquellos que aun sostienen que en España pagamos pocos impuestos les receto leer este articulo.

En España pagamos por triplicado, ¿De dónde creen ustedes que sale el dinero para mantener tres instituciones, Estado, CCAA y municipios?

El metodo finlandés

mayo 31, 2015

acoso-escolar

Tal y como prometí en este post, es hora ya de dar algunas indicaciones para sortear eso que llamamos mobbing (en el entorno del trabajo), pero también bullyling (en el entorno escolar) o acoso a secas (familiar, de pareja) cuando no estamos en entornos laborales ni escolares.

He pensado mucho en este tema sobre todo desde que me enteré de este suceso donde una adolescente se suicidó por haber sido acosada por uno o unos compañeros del colegio. No es el primer caso que sucede en España pero es cierto que este tipo de noticias me resultan escalofriantes, no tanto por el acoso en sí que parece que es la norma en las escuelas de hoy, sino por la escasa respuesta que este tipo de conductas tienen en la administración, en los profesores y sobre todo en los compañeros de esas víctimas propiciatorias de la maldad ajena, poca resonancia emocional y mucha frialdad administrativa. Todos parecen mirar hacia otro lado y no parece que denunciar estos casos a la dirección de los centros sirva para nada, pues los centros educativos han de garantizar en cualquier caso la escolarización de los acosadores. recordemos que en España la educación es obligatoria y el traslado a otro centro en época de exámenes es algo así como un “pecado mortal” educativo. La burocracia administrativa educativa es inextricable. Otra vez ganan los malos.

En realidad el mito generalizado entre profesores y educadores es que las víctimas, como también sucede en el mobbing son las culpables de no saber como quitarse de encima al acosador. Es como si se les acusara (sin decirlo) de una “debilidad”, de un no saber defenderse por sí misma. Así la víctima tiene sobre sí un doble estigma: el de ser víctima de un acoso insidioso y sistematizado y una especie de vacío que se crea a su alrededor y que le cuelga además otros sambenito: la supuesta debilidad de carácter.

Los que leyeron mi anterior post sobre el mobbing ya deben saber a estas horas que en el tema del acoso no hay solo dos agentes implicados (el acosador y su víctima) sino los testigos inocentes. Y que todos podemos llegar a ser a convertirnos en espectadores inocentes, del mismo modo que podemos llegar a convertirnos en víctimas o en acosadores, solo tenemos que tener en mente el experimento Milgram.

Que habla de la obediencia a la autoridad, hay que recordar que en el patio de un colegio, la autoridad es del más malo, del más fuerte, de aquel que impone su ley, sobre todo en entornos progresistas. Profesores tolerantes y progresistas engendran “gallitos de pelea” en el patio. Es así.

Un testigo inocente es aquel que sabe lo que está sucediendo pues pertenece al mismo entorno en el que acosador y víctima llevan su juego de depredación y que no hacen nada, miran hacia otro lado o ríen las gracias del acosador a fin de ganarse su favor y que se concentre en ese “chivo expiatorio” y no en ellos.

Lo mismo sucede con la corrupción política: el inmenso grupo de espectadores inocentes que saben lo que sucede y no hacen nada es un fenómeno demasiado importante para dejarlo pasar como intrascendente. Hay una inmensa masa critica de personas que saben lo que sucede y callan. Una especie de omertá  o ley del silencio recorre todas las instituciones del Estado, desde los colegios, los entornos laborales o la administración publica.

El problema tal y como yo lo veo es la linea que separa al chivato del colaborador inconsciente. Ni en el colegio, ni en el trabajo nadie quiere ser considerado un “chivato”. El chivato es detectado con rapidez por los compañeros y sometido a su vez a un mobbing moral. nadie quiere tener al lado a un chivato, pero ¿cómo discriminar a un chivato de una persona honrada que no tolera que se cometan atropellos en su presencia?

El chivato es un aliado del poder, esa es la diferencia. Pero en un colegio el poder no está en el profesorado sino en el gallito de pelea, en el patio. Es por eso que los silencios de los espectadores inocentes benefician siempre a los acosadores (son chivatos que callan) y de pasada también a los profesores que “no se meten en líos” si las denuncias no se formalizan en papeles.

Pero en Finlandia han resuelto el problema en una especie de programa destinado a liquidar este asunto o al menos disminuir su frecuencia, intensidad y dramatismo. De lo que se trata no es de focalizar el problema en la víctima (algo que aumentaría su estigmatización) ni en el acosador que puede dejar de acosar a unos para acosar a otros más débiles o bien puede delegar su acoso en otro imitador sino focalizar la atención en los espectadores inocentes.

En este articulo podemos leer gran parte de la doctrina que lleva consigo este programa llamado KiVa e implantado ya en el 90% de los colegios de aquel país. Los profesores enseñan qué es el acoso en clase a través de una serie de enseñanzas destinadas sobre todo a sensibilizar a los espectadores inocentes a fin de que dejen de serlo. Sin espectadores no hay agresión, esa es la clave del asunto.

Si no hay risa, no hay refuerzo y el acosador no tiene incentivos, pues el incentivo del acosador no procede tanto del sadismo sino de imponerse a los demás a fin de que le reconozcan como tal.

Muerto el perro se acabó la rabia.

Y sin embargo en España seguimos contándonos cuentos con mucha ideología:

Pasen y vean

¿Cómo saber si soy pobre o rico?

mayo 25, 2015

pobres

Ahora que ha ganado la izquierda casi en toda España. me refiero a la España urbana porque la otra, la rural sigue siendo conservadora y por tanto bipartidista, asi para entendernos. Ahora, digo es el momento de saber si somos ricos o pobres.

Asi que os propongo realizar este test que apareció en El Pais el otro dia. Una aplicación que nos viene de manos de la OCDE o sea..

Lo curioso de esta app es que mide la opinión que tenemos sobre nosotros mismos, en realidad todos nosotros nos consideramos más pobres de lo que somos estadísticamente. Es por eso que la aplicación sale al rescate para ponernos en nuestro lugar y decirnos nuestra posición en esa pirámide de ricos y pobres.

Primero nos pregunta cuantas personas comparten con nosotros nuestro hogar, y luego nos pide nuestros ingresos, luego ya nos pide opiniones sobre nuestra posición en esa supuesta pirámide de riqueza o pobreza. Y solemos equivocarnos. Haga usted la prueba.

Pero hay al menos dos grandes errores en esa apreciación, la primera es que los ingresos por sí mismos no dicen nada del estado economico de una familia. Porque el error más gordo es considerar que los individuos ganan dinero y lo gastan en sí mismos. Dicho de otra manera no se tienen en cuenta a los parientes que cuelgan de nosotros. La familia ha perdido peso en el imaginario de los economistas.

Una persona puede ganar 4000 euros al mes, y tener dos hijos en la Universidad, una esposa que no trabaja y varios ancianos que de alguna forma dependen de él. Ese no es un rico, sino un pringado de clase media, por más que sus ingresos nos lleven al error.

Y existe tambien el caso contrario, imagine usted a una pareja de médicos jóvenes que ganan entre los dos 6000 euros que no tienen hijos ni cargas familiares. Esos son ricos a pesar de que individualmente ganen menos que el caso anterior.

Me llama mucho la atención que en este tipo de programitas no se considere para nada a la unidad familiar, es como si la gente viviera sola, aislada, sin compromisos con la generación de sus padres, como si no tuvieran hijos ni tuvieran obligaciones para con su familia.

Es como si, se negara la mayor: que la mayor parte de los ciudadanos viven en familia, con hijos en paro, a los que mantienen o con hijos emigrantes a los que hay que socorrer de vez en cuando. Es como si los economistas estuvieran pensando en singles, en mujeres que viven solas y que se ganan la vida por sí mismas. Esa es la razón por la que no nos ponemos de acuerdo en quienes son ricos y quienes son pobres. Peor aun: no nos ponemos de acuerdo en quienes son esa clase media menguante que está siendo empobrecida por impuestos y pensiones cada vez más exigüas.

Y luego están las élites (las clases medias enriquecidas o los ricos de cuna): es interesante ver en la app, la situación piramidal de las élites y como salen los números respecto a su frecuencia en nuestro pais. Lo que no se dice en ningun lado es que los ricos solo tienen un destino: dejar de serlo en las siguientes generaciones.

Los nietos de un rico tienen las mismas posibilidades de ser clase media que usted o que yo, de manera que no hay que fiarlo todo a socavar su patrimonio. Y lo peor: los ricos tienen menos hijos que los pobres, la situación inversa que dio lugar a la revolución industrial en Inglaterra.

Siempre me ha parecido que esa dialéctica entre pobres y ricos que siempre sale en las campañas electorales es pura demagogia. Según esa cuenta todos somos ricos, para ser pobre habria que ser un paria, un homeless, pero esos ni votan, ni seguramente están empadronados.

¿Qué es un pobre?

mayo 16, 2015

Si vivimos en una democracia y hay más pobres que ricos (luego más votos pobres),¿por qué se mantiene un sistema que beneficia a los ricos? 

pobres

Recientemente un amigo y colega mío publicó este tuit en su cuenta de tuiter y me hizo mucha gracia tanto por la pregunta en sí como por los comentarios que recibió la misma.

Acababa de leer un interesante articulo sobre la estupidez y quizá por eso relacioné inmediatamente esas respuestas con lo que había leído y me propuse escribir un post sobre esta cuestión que reconozco yo también me planteé cuando era un joven ingenuo y creía que el mundo se rige por criterios lineales y la causalidad -del mismo signo- puede explicar las cuestiones complejas.

Una de estas perlas: “Los pobres proyectan su deseo de ser ricos, votando a partidos de ricos”.

Y es una perla porque el comentarista presupone que sabe que es un pobre y otra cosa más: que hay partidos de pobres y partidos de ricos. Y está claro de que en España el partido de los ricos es el PP, ¿pero entonces porqué los pobres y aun, los obreros votan a este partido de ricos?

Se lo preguntaré a un pobre. Pero antes definamos qué es un pobre, cosa nada fácil porque no todos los pobres son igual de pobres, están los parias, los homeless, los marginales. La pobreza no debe confundirse con la miseria que es dónde apunta esta definición de la wiki:

La pobreza es la situación o condición socioeconómica de la población que no puede acceder o carece de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas que permiten un adecuado nivel y calidad de vida tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable.

Dicho de otra manera, aunque creamos que sabemos de qué hablamos cuando hablamos de pobres, lo cierto es que se trata de una categoria difusa que se usa en clave politica para describir y agrupar situaciones diversas y muy diferentes entre sí a las que no son ajenas el empobrecimiento causado por el paro, las deudas o el consumo de drogas entre otros factores asociados.

Muchas veces ser pobre (o rico) son categorias subjetivas que tienen más que ver con la comparación que uno hace de lo que tiene con lo que tuvo o su entorno consume y se le niega.

La manera más segura de definir la pobreza está relacionada con los valores. Más abajo los veremos.

Historia de O.

O es un inmigrante ucraniano que vive entre nosotros desde hace ya 15 años, no habla muy bien el castellano, pero se instaló en un pueblo de la provincia de Castellón con su mujer y sus dos hijos. Vive en la actualidad en una masía en el campo por la que no paga ningún alquiler puesto que llegó a un acuerdo con el propietario de la finca para que viviera allí y evitar que la finca estuviera sola y desprotegida.

No paga ni agua, ni luz, ni alquiler alguno, tiene una pequeña huerta para cultivar allí sus verduras, un corral con gallinas y conejos que le proporcionan huevos y carne. Además O, era fontanero en Ucrania y ha conseguido empalmar algunos trabajos reglados antes de que llegara la crisis en el boom de la construcción pero en la actualidad está en paro y ya ha agotado su tiempo, ahora solo percibe 400 euros, pero O sigue haciendo chapuzas a domicilio, y de vez en cuando consigue algunos trabajos discontinuos en negro, claro.

Su mujer se dedica a limpiar casas y está superempleada. Se pasa el día de aquí para allá, tienen un coche cada uno e Internet en la masía. Por supuesto tienen ambos un smartphone.

¿Como sabemos que O es pobre?

Bueno, es obvio que O es un trabajador, con poquísima formación que sirve para hacer trabajos poco exigentes y de la manera que aprendió en Ucrania, un poco a salto de mata. Un trabajador poco cualificado por así decir.

Lo cierto es que más allá de los ingresos que consigue O y que suele ser la medida con la que algunos miden la pobreza (tantos euros al año), lo cierto es que un pobre -siguiendo ciertas ideas que he leído en alguna parte a Gregory Clarck – es el que tiene valores de pobre:

1.- Poca alfabetización.

2.- Poca inversión en la educación de sus hijos.

3.- Sin ninguna tradición de ahorro.

O, y su esposa gastan todo lo que tienen en bienes materiales, caprichos, ropa y sobre todo en viajar a su país de origen donde planean construirse una casa. Divididos entre la nostalgia de la familia de allá y la de acá tienen muy poca fe en el futuro. Nunca saldrán de pobres porque no participan de los valores de la clase media (ahorro, propiedad y alfabetización) y sus hijos serán igual de pobres que ellos.

¿Pero lo son?

Lo cierto es que no disponemos de ninguna medida cuantitativa para determinar quién es pobre y quién no. La palabra “pobre” como la palabra “rico” están bastante vacías al menos en el centro de la campana de Gauss donde nos concentramos la mayor parte de la población. Lo unico cierto es que la clase media se ha empobrecido en los ultimos años si bien aun no podemos considerarnos -la mayor parte de nosotros- como pobres. Y es verdad que no lo somos pues nuestros valores son valores de clase media.

¿Y a quien creen ustedes que vota O?

Pues al PP naturalmente, ellos vienen de un país comunista y aquí son ricos, como suelen decirles sus familiares ucranianos que les visitan casi todos los veranos en la masía donde por cierto ya han dejado de cultivar la huerta y de criar gallinas, pues tal y como dicen y puede que tengan razón, en el supermercado es más barato.

De manera que la respuesta a la pregunta que encabeza este post por mi parte seria esta:

No trates de explicar la complejidad social con un argumento lineal tan pobre como ese y no confundas a los partidos con las élites.

Son las elites extractivas las que empobrecen el país y no los partidos y además las élites son transversles.

Están en todos lados.

Bibliografía.-

Carlos Cipolla. Las leyes fundamentales de la estupidez humana

¿Qué hacemos con el mobbing?

mayo 13, 2015

mobbing

No bastan las buenas intenciones hay que ir más lejos, saber más.

El señor miró complacido a Abel y su ofrenda pero vió con desagrado la de Cain. Cain se encolerizó y su rostro se descompuso. El Señor le dijo:¿Por qué te sientes malhumorado y vas con la cabeza baja?. Si obraras bien ¿no alzarías la cabeza?, en cambio si obras mal el pecado está en tu casa y te acosa sin que puedas contenerle. (Genesis 4.17)

No cabe duda que el primer acosador del que tenemos noticia fue Dios, vale la pena recordar este capítulo del Génesis que cito para observar como el favoritismo con el que Dios distinguió a Abel fue el detonante del primer crimen cainita de la humanidad, al tiempo que señala hacial Caín haciendole responsable -por su pecado- de su propio favoritismo. No sabemos por qué Dios prefería a Abel, lo que si sabemos es que los dones con que Caín trataba de ganarse sus favores no dieron ningún resultado.

Y este post pretende en primer lugar señalar qué es y qué no es mobbing (en adelante acoso) y dotar al lector de algunas estrategias sobre como hacerle frente.

En primer lugar hemos de separar algunos conceptos; el maltrato o abuso no es mobbing, a veces forma parte de la explotación de las personas sea en el ámbito laboral o cualquier otro entorno, Y para un psicólogo que recibe casos en su consulta resulta imprescindible separar el mobbing de dos cosas: la simulación y la querulancia paranoide, ambas llevan consigo ganancias visibles y no voy a referirme a ellas. Voy a referirme pues al acoso verdadero, algo que existe aunque sea muy difícil de demostrar en un tribunal de justicia, sobre todo en nuestro país con un derecho demasiado garantista en comparación con el mundo anglosajón, donde los indicios suelen tener peso de prueba.

Una definición operativa:

Según Heinz Lehman es el fenómeno en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, sistemática y recurrente -al menos de una vez por semana- y durante un tiempo prolongado de no menos de seis meses, sobre otra en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la victima, socavar su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr finalmente que esa persona acabe abandonando el lugar de trabajo, bien sea por propia voluntad o por prescripción médica.

Dicho de otra manera, el fenómeno es muy parecido a la violencia que se ejerce en el ámbito conyugal o en la pareja, si bien los objetivos no son los mismos. En la pareja lo que se busca es la sumisión y la dependencia extrema usualmente de la mujer hacia el hombre.El acoso sexual, conocido informalmente como “luz de gas” es una variante del mobbing y no voy a referirme a él en este post.

El acoso ha de ser constante, insidioso y mantenido en el tiempo. El objetivo del acoso laboral suele ser lograr que la víctima abandone su puesto de trabajo o arroje la toalla y ceda ante las pretensiones de sus superiores, algo que se logra a través de varios mecanismos, el descrédito, la divulgación de rumores, la intimidación, la intrusión en la intimidad de la victima, el muy español “ninguneo”, el traslado obligatorio de despachos bajo el pretexto de reestructraciones funcionales o los sabotajes a la tarea que la victima tiene encomendada.

Lo interesante es que el acoso no siempre procede de un acosador directo, en ocasiones es la propia institución o empresa la que por su propia perversidad tiene una estructura que facilita el acoso individual, el solapamiento de funciones es una de estas perversidades junto con los guiones no escritos y que se encuentran alejados de los objetivos a cumplir.

Un ejemplo de lo que trato de decir con esta idea de los guiones no escritos:

Una empresa A decide contratar un gerente profesional para abaratar costes, esta empresa A tiene un proveedor que es la empresa B pero resulta que algunos de los accionistas de A están tambien en B, y estos accionistas pueden obetener ventajas de suministrar equipos a la empresa A, lo que pierden en un sitio lo ganan en otro. Pero el gerente G fue contratado precisamente para abaratar los costes pero no contaba con que hay una variable oculta, naturalmente todos los esfuerzos que lleve a cabo para mejorar su gestión serán rotulados por esos accionistas como malapraxis o maldad.

En un post anterior ya escribí sobre esta cuestión de la perversión en las organizaciones, de modo que no voy a referirme a ellas. Sólo quiero ahora recordar dos ideas: los jefes suelen rodearse siempre de personas dóciles a las que puedan controlar y obtener información (chivatazos) con independencia de su relevancia profesional, y otra:; la mayor parte de acosadores no son jefes supremos sino mandos intermedios o capataces.

¿Quien es el acosado?.-

El mobbing es un concepto etológico no psicológico y por tanto el mejor instrumento de análisis es la teoría sistémica, pues es todo el sistema el que conspira contra la víctima como más abajo se verá. Y hace referencia a una coalición de individuos que forman una alianza provisional para arrebatar el poder a ciertos machos que obtienen prebendas de la manada. Fueron los etólogos los primeros en describir estas alianzas siniestras donde de lo que se trata es de arrebatarle a alguien su poder o bien una venganza del grupo frente a un líder irresponsable. Pero hay otras acepciones de esta conducta de acoso: ciertos etólogos observaron que si de una manada de cebras elegimos al azar a algunas y las marcamos con una cruz negra en el vientre, serán más susceptibles de ser devoradas por una fiera o un depredador. Significa que en esencia el mobbing está relacionado con la percepción de una diferencia, no es que los depredadores prefieran a las cebras con cruces en la barriga sino que sus compañeros de la manada estarán mas dispuestos a sacrificar a las diferentes en el caso de un ataque.

No importa si las diferencias son por arriba (una mayor inteligencia o brillantez) o por abajo (ser gordo, feo, o albino) lo que interesa saber en este momento es que todos podemos convertirnos en victimas del acoso, aunque los que más riesgo tienen son aquellos a los que sus compañeros han identificado como diferentes, a veces por una cuestión tan trivial como “no ir a tomar café con todo el grupo”.

De modo que todos podemos ser victimas de acoso pero también podemos convertirnos en acosadores o al menos en espectadores inocentes.

Condiciones para que podamos hablar de acoso.-

1.-Relación asimetrica.- Tiene que existir una relación de poder, rango o posición dentro de una organización. El acoso entre iguales es posible pero poco frecuente, hablamos entonces de maltrato. Sin embargo en algunas organizaciones donde las jerarquias son difusas o son permeables, cambiantes o ambigüas tambien es posible que un empleado acose sutilmente a su jefe por ejemplo no pasándole información o “ninguneándole”, es decir no reconociendo o negando la jerarquía.

2.-La víctima no puede escapar del campo.- Es decir no puede irse salvo perdiendo dinero o reputación, de modo que la cosa cambia segun las leyes laborales. El acoso en la empresa privada está sometido a leyes bien distintas a las que regulan a los funcionarios por ejemplo. Un funcionario es muy dificil de despedir pero un empleado privado puede irse por propia voluntad o bien cobrando una indemnización, pero hay otros factores que pueden influir sobre la no-escapatoria del campo de acoso y dependerá en cualquier caso de su espacio relacional y de otros conflictos solapados con el acoso.

Sobre los  errores más frecuentes que suele cometer el acosado y algunos consejos para escapar del acoso volveré en el próximo post.

¿Crimenes moralistas?

mayo 11, 2015

monos

Segun los psicólogos evolucionistas hay dos tipos de violencia, una reactiva y otra proactiva. Aqui hay un buen artículo para comprender mejor estas diferencias.

Pero hay otras formas de verlo tal y como podemos ver en este artículo de Michael Shermer, que lleva por título ¿Es el terrorismo una forma de justicia privada?. La tesis sorprendente de este artículo es que el terrorista no es un ser amoral ni inmoral sino todo lo contrario. Es posible hablar pues de que existen crímenes que proceden no tanto de lo que nosotros entendemos como psicopatía, -un término que suele asociarse a la maldad (ignorando que la maldad es un término moral)- sino que suceden por un exceso de moralización.

Y no cabe duda de que la principal factoría -aunque no la única como ya conté en este post– de normas y preceptos morales son las religiones, más concretamente las monoteistas.

El sentimiento innato de justicia.-

Franz de Waal es un primatólogo y etólogo holandés que es famoso en el mundo de la ciencia y la divulgación por sus estudios sobre la agresión, moralidad y alianzas entre macacos. En este divertido video experimenta con capuchinos e intenta demostrar que el sentido de la justicia es innato al menos entre los simios.

No cabe ninguna duda de que el sentido de la justicia es una parte de los sentimientos morales que evolucionó junto con otras emociones con el objetivo de detectar a los tramposos y castigarles. Es interesante señalar que todos tenemos un sentimiento acerca de lo que es justo o injusto (de forma real o equivocada) y que este sentimiento está muy relacionado con la comparación que hacemos sobre lo que reciben los demás y lo que recibimos nosotros, tal y como podemos ver en el video de los capuchinos. Es interesante recordar que el sentimiento de justicia es profundamente egoista y que se activa solo si somos nosotros los que salimos perdiendo en la comparación y permanece inactivo si somos nosotros los ganadores en el reparto.

Algo asi sucede en el juego del ultimátum.

En el juego del ultimátum, en el que a una persona se le da una cantidad de dinero que debe compartir con otra persona, con la condición de que si la oferta es aceptada pueden quedarse con el dinero, pero si la oferta es rechazada no se obtiene nada.

Está demostrado que estamos dispuestos  a pagar el 30 por ciento para castigar a quien no coopera. Esto se llama el castigo moralista.

Donald Black sostiene que sólo el 10% de los homicidios son producidos por rapiña como los que suceden en un robo o hurto, dicho de otra manera: los homicidios que se cometen por incentivos económicos directos son una minoria. El otro 90 por ciento son moralistas, una forma de pena capital en el que los autores son jueces y verdugos de una víctima que perciben que les han hecho daño de alguna manera y son merecedores de la pena de muerte. Ejemplos inquietantes:

Un hombre que “mató a su esposa después de que ella” se atreviera a llevarle la contraria en una discusión,” una mujer que “mató a su marido durante una pelea en la que el hombre golpeó a su hija,” un hombre que “mató a su hermano durante una acalorada discusión sobre los escarceos sexuales de este último hacia sus hermanas menores”, “una mujer que” mató a su 21 años de edad, hijo, porque él había sido “tonteando con los homosexuales y las drogas ‘”, por no hablar de las discusiones de tráfico, etc.

Dicho en otras palabras: la mayor parte de los homicidios se cometen durante situaciones de ira, situaciones comunes y banales, donde los individuos parecen no tener control sobre sus emociones pero que paradojicamente se perpetran siguiendo una siniestra inspiración de que el “otro” -la victima- se lo merecía. Y dónde el agresor no tiene nada que ganar.

De la venganza privada a la Justicia del Estado.-

Es un fenómeno relativamente nuevo el que el Estado mantenga la exclusiva sobre las penas y castigos a los delincuentes o tramposos.

Después de la Edad Media, la venganza privada fue sustituida en su mayor parte por la justicia penal, una justicia garantista que ha de velar necesariamente por los derechos del reo.

¿Pero qué sucede cuando la gente no confía en el sistema penal o creen que esta justicia está sesgada en favor del ofensor?

Es lo que sucede cuando las personas viven en sociedades tribales, en Estados débiles con gobiernos corruptos o se trata de comunidades apátridas que toman la justicia por su cuenta.

El terrorismo es una de esas actividades, Black  argumenta en un artículo de 2004 en Teoría Sociológica titulado “La Geometría del terrorismo,” que es una forma de auto-justicia cuyos motivos dependerán del grupo terrorista en particular. Estos van desde el marxismo revolucionario en la década de 1970 hasta el terrorismo apocalíptico del Islam de hoy (conocido como ISIS), que no es un estado en absoluto, sino una confederación de yihadistas.

La gente de izquierdas al menos en nuestro pais son bastante comprensivos con el fenómeno terrorista islámico que niegan e interpretan desde unprisma politico: una especie de conspiración norteamericana de espias y CIAs y que minimizan o justifican por los lastres del colonialismo. Se niegan a verlo como lo que es: una forma religiosa de moralización obligatoria.

¿No seria absurdo decir que la matanza del dia de San Bartolomé que enfrentó a protestantes y católicos durante la Reforma protestante no tuvo nada que ver con la religión?

No menos absurda es la creencia de que los yihadistas son agitadores políticos seculares disfrazados. Lo que realmente quiere ISIS,  es volver a una civilización del siglo VII y a su entorno jurídico, y en última instancia a provocar el apocalipsis.

De manera que liquidar el asunto diciendo que aquello que no entendemos es una cuestión de psicopatía (psicologizar el problema) es una forma de blanquear la verdad ocultándola y haciendola opaca a la mirada del lector informado, atento y sagaz que no tiene ningún sentimientos de culpa por lo que hicieron otros y en otro momento de la historia.

Más concretamente, el terrorismo no procede del colonialismo, lo que aprendimos algunos de este periodo de la historia es que los valores democráticos empastan mal con ciertas sociedades que mantienen una cohesión tribal a través de una coacción religiosa más o menos aceptada individualmente.

La evolución de las instituciones que dan lugar al bienestar y la libertad no han ido todas al mismo tiempo como ya comenté en este post. Los musulmanes tendrán que hacer su propio proceso de secularización si quieren integrarse en el mundo del siglo XXI

Houellebecq y el Islam

mayo 2, 2015

El mundo moderno nos ha enseñado que los deseos humanos llevados a su extremo son de temer (Peter Sloterdijk)

islamgeneral

El Islam (distribución geográfica)

Recientemente ha estado en nuestro país Michel Houellebecq presentando casi de puntillas su ultimo libro “Sumisión” publicado en Anagrama. Casi de puntillas porque las medidas de seguridad que se tomaron en la presentación del libro hicieron de la misma una especie de acto clandestino con noticias cortas y poca exhibición del personaje que da evidentemente para mucho más en eso de la publicidad.

Houellebecq es un reaccionario (en el buen sentido de la palabra), un ilustrado oscuro, un tipo genial que extrae de su talento visionario aquello que otros no quieren ver y es tan inteligente que ni siquiera se dedica a contrariar a los que le acusan de islamófobo o machista. “Yo tengo derecho a escribir una novela islamófoba”. O “Yo soy un machista”

Pero yo no le creo, Houellebecq no ha escrito una novela islamófoba sino una novela contra el buenismo europeo, contra el buenismo francés o mejor contra esa élite que está asesinando Francia. En realidad “Sumision” es una novela de política-ficción, una novela de anticipación, donde el autor se imagina un horizonte político en Francia en el que izquierdas y derechas conspiran contra la extrema derecha -que paradójicamente ostenta el voto popular- y propician al fin un gobierno islámico. De lo que se trata es que le Pen no gobierne, mejor un musulmán.

Houellebecq escribe sobre la decadencia moral de occidente y sus subproductos, lo hizo ya en su soberbia “Las partículas elementales”, también en “Ampliación del campo de batalla” o en “Plataforma”. escribe sobre la miseria de los hombres después de que hayan sido liberados de todos los recortes del deseo, apareciendo aquello que ya predijera Foucault acerca de lo mismo: desatar todas las virtualidades del deseo tiene el mismo propósito y la misma función que su prohibición, el deseo sin limites nos lleva al marasmo moral y a la destrucción de los vínculos sociales que mantenemos con los demás: Se trata de efectos secundarios:

Entre ellos: la destrucción de la familia biológica y el declive demográfico de los pueblos de origen europeo es quizás el más grave, pero hay otros costos a pagar: aumento epidémico de las enfermedades depresivas, incremento en las “brechas de género” en personalidad, disminución paradójica de la movilidad social, la amenaza de nuevos patógenos (sí, los demonios existen), el infraestudiado problema del altruísmo patológico y un largo etcétera de limitaciones que sustentan el pesimismo racional. (Eduardo Zugasti)

Lo que Houellebecq denuncia es precisamente la inmunosupresión de occidente frente al fenómeno islámico que no es ni de lejos el primer ni en ultimo extremismo con el que las sociedades abiertas van a tener que lidiar sino algo que está oculto detrás del miedo a las bombas: el suicidio demográfico.

¿De qué sirve el estado del bienestar si las personas estamos cada vez más aisladas y sufren más de melancolia?¿Si nos hemos quedado sin familia de tanto emanciparnos? ¿De que sirve el sexo libre o fácil si la mayor parte de los hombres pasan la mano por la pared y una buena parte de las mujeres están solas?¿De que sirven los derechos de la mujer si no hay niños a quienes educar para eso?

Los derechos humanos son un invento de ciertos profesores universitarios divorciados y que han caído en la trampa ginecocéntrica al no entender que la posición de la mujer en el islam es tan digna como cualquier otra y que nuestra posición sobre el asunto nos lleva por el camino del marasmo. Al día siguiente de ganar las elecciones en Francia el candidato musulmán envía a todas las mujeres a su casa y las profesoras acatan esa decisión de mala gana pero dura lex sed lex. Algunas incluso le cogen el gusto a volver a ser amas de casa.

Nosotros lo vemos con las gafas de aumento de nuestros ideales democráticos que hemos sacralizado en lugar de Dios, excedentes de una mala digestión de la ilustración blanda, pero ellos no lo ven así, me refiero a los musulmanes. Lo llevan en los genes, no es una cuestión de integración o de tolerancia. Es algo metafisico.

“Sólo Dios es Dios”

No es una perogrullada, es una de las ideas-fuerza del islam. El lector interesado en la metafísica del Islam puede ver este documental que recientemente se ha estrenado en la 2 y que nos transmite la fascinación que el Islam tiene para el creyente e incluso para el estudioso islamista .

Pero el éxito del islamismo en el mundo (se trata de la religión que practica más gente) no se debe a su metafísica, sino a su parte exotérica, es decir a sus preceptos. Es una religión fácil de seguir, fácil de entender, poco burocrática y sin florituras por así decir. Todo el mundo sabe a qué atenerse si no sigue las reglas, si no acata las prohibiciones. Se trata nada mas y nada menos que ir contra Dios, de modo que no hay nada más que hablar. El que transgrede una regla la paga.

Se trata de una raza con características genéticas bien distintas a la nuestra, no existe una religión más apropiada para esas tribus aisladas que guerreaban constantemente, esas tribus del desierto o la montaña que evolucionaron en condiciones bien distintas a nosotros los europeos autóctonos. Ellos son conformistas, nosotros inconformistas, ellos colectivistas, nosotros individualistas, ellos etnocéntricos, nosotros egocéntricos, ellos guerreros, nosotros inventores, ellos respetan a la autoridad, nosotros la cuestionamos. Ellos tienen un sentido para morir, nosotros ninguno. Algunas diferencias.

Y es por eso que la religión islámica no tiene nada enfrente. No compite con otras religiones, no compite contra la cruz. Compite contra la nada, contra una sociedad secular que se enfrenta a ella sin Fundamento. Y una religión solo puede competir con otra religión. Los ilustrados gráciles no cayeron en la cuenta de que las ideas de libertad, Fraternidad e igualdad no podian sustituir al fundamento religioso. No hay una razón ni un sentido para la muerte y sin ese sentido nada en la vida tiene sentido.

Ningún país de Europa Occidental tiene una tasa de nacimientos por mujer que corresponda al nivel mínimo de mantenimiento de la población (2,1 hijos por mujer) indicado por los demógrafos. Italia con una tasa de 1,2 se dirige a convertirse en el país del mundo con el menor número de nacimientos, y ya lo sería si de los nacimientos registrados en los hospitales se excluyeran los hijos de inmigrantes residentes pero no ciudadanos italianos. España y Alemania compiten con Italia en este triste primado. Francia ha aumentado su nivel a 1,7 pero sus datos serían similares a los italianos si se excluyeran los nacidos de mujeres – inmigradas o ciudadanas francesas – de religión musulmana. Italia, Alemania, España y Países Bajos (en este último también, hijos de ciudadanos de religión musulmana excluidos) están por debajo del nivel bajo el cual los demógrafos piensan que un vuelco de la tendencia sea imposible. Esto significa que países como Italia, si la situación no cambia, reducirán a la mitad la población en el transcurso de una generación. (Texto en cursiva extraido de esta web)

En todas las partes del mundo aquello que asombra a los no europeos es que en Europa este tema dramático no esté en el centro del debate cultural e incluso en las campañas electorales.

El  historiador Arnold J. Toynbee decía que sobre la muerte de una civilización se escriben pocos libros de intriga, y ello por una buena razón. Muy excepcionalmente hay un asesino: por lo general, se trata de suicidio. América se ve abocada a “quedarse sola” en la lucha contra el ultrafundamentalismo islámico no – o no sólo – porque la mayoría de los gobernantes europeos sea cobarde y débil frente al islam. Quedará sola técnicamente, porque dentro de menos de un siglo ya no habrá europeos. La demografía los habrá barrido como barrió al imperio romano, el cual no cayó porque sus cuadradas legiones se habían vuelto menos cuadradas, sino porque la práctica extendida del aborto y del infanticidio había hecho posible que ya no hubiera más legionarios. Se reclutaban bárbaros, incluso proclamándolos, sin comerlo ni beberlo, ciudadanos romanos. Cuando los bárbaros se dieron cuenta que eran la mayoría, tomaron el poder.

La demografía es la variable critica, y una población en descenso solo puede ser reemplazada por una cultura vigorosa que nos triplica en nacimientos. Y aun hay que contemplar otro fenómeno. Ellos, me refiero a los árabes tendrán que escapar de la trampa malthusiana que es el problema más acuciante que se les viene encima.

Solo hemos de pensar en el agua. ¿¿Qué sucederá cuando se termine el agua en Oriente próximo o en el Norte de Africa? ¿Será la próxima crisis que nos viene encima?

Houellebecq no es islamófobo sino que “la fobia islámica” (por otra parte comprensible en la población más expuesta) es el pretexto que usan los ilustrados blandos para prohibir las anticipaciones. Eso es lo que sucederá, es lo más probable.

Pero nada más alejado del milenarismo apocalíptico con que algunos tratan de censurar algunas ideas. Si Europa termina siendo islámica no pasará nada. Cosas peores se han visto en la historia.

¿No cayó también Roma y todo el mundo romano en manos de Atila?

Europa: entre Escila Y Caribdis

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