El desengaño

¿Qué fama te engañó? (Lope de Vega)

La educación consiste en que cada uno aprenda a desengañarse sin venirse abajo o dicho de otra manera: educarse es prevenirse contra el autoengaño.

No cabe ninguna duda de que los humanos hemos desarrollado una gran capacidad para el autoengaño pues es la mejor forma de engañar a los demás. Pero el autoengaño precisa defenderse de la realidad y es por eso que algunos humanos tienden a la fanatización. Pero no es necesario recurrir al ejemplo de la defensa fanática de las ideas propias sino contemplar la adherencia que tenemos hacia nuestras propias incoherencias. Hasta los enfermos mentales -incluyendo a los más adaptados- defienden su visión del mundo y se resisten a mejorar si esta mejora precisa de cambios en la manera de percibir y pensar el mundo y sobre todo las relaciones interpersonales. Este fenómeno que describió Freud con el nombre de “resistencia” es algo que no es privativo de la situación analítica sino un fenómeno universal. El hombre es un animal que se resiste a cambiar de opinión.

Los humanos buscamos, la fama, el poder, el dinero o por decirlo con otras palabras el estatus. De lo que se trata es de ganar estatus pues es lo que garantiza, una buena salud y ser despiojados (grooming) con más frecuencia, solo los alfas de un grupo son los que tienen mayor probabilidad de vivir más tiempo, mejores condiciones de vida e incluso menor probabilidad de adquirir enfermedades respiratorias. Y por supuesto mayores oportunidades de copular.

No es de extrañar pues que la mayor parte de la gente mal dotada de talento para el liderazgo o el ascenso social busque aumentar su estatus a través de atajos: la fama, o el “famoseo” como se llama ahora gracias a medios e comunicación basura son los grades facilitadores de este ascenso. Pero la fama siempre acaba decepcionando a aquellos que más la merecen y fortaleciendo a aquellos que no la merecen, de ahí que la fama no sea sino una perversión más de nuestras sociedades. Lope de Vega nos advirtió sobre ello, no solo porque los que más lo merecen no llegan casi nunca a ella, sino porque aunque llegaran a adquirirla solo seria para advertir que el famoso es venerado por razones banales pues el público en general no comprende en absoluto lo que el famoso dice e interpreta las razones de su fama por su propia necesidad de admirar a alguien para decepcionarse más tarde de él. El famoso merecedor de tal titulo es siempre un outsider, un incomprendido de su tiempo y de su grupo. El verdadero famoso acaba renegando de su fama.

El genio y nuestro tiempo.-

El libro que preside este post escrito por Dutton y Charlton se titula “Hambre de genios” y en él, los autores se preguntan porqué han desaparecido los genios de nuestro mundo. ¿Por qué ya no hay Leonardos, ni Beethovenes, ni Einsteins, ni Cervantes, ni Shakesperare ni Lopes?

Como es sabido los autores del libro tienen una teoría llamada “epistasis social” de la que hablé aquí en este post. Su hipótesis es que la inteligencia ha sufrido un gran retroceso generación tras generación y muy recientemente. Basta con escuchar la música popular actual y compararla con la que se hacia en los años 60-70. El retroceso es más que evidente. Una explicación a este fenómeno podría ser la siguiente: aunque pensamos que hemos llegado a la cumbre de la tecnología, la ciencia o las artes, en realidad esta tendencia al alza es más visible durante las escaladas y es posible que se pierda en las mesetas de esa curva. Pero también es posible que la deriva social (genética según los autores) empuje hacia ciertas variables de la personalidad incompatibles con el talento. Ser un genio es muy costoso y es además un aislante social en el sentido de que el vulgo le rechazará y él mismo se aislará del mundo debido a esta incomprensión. Pues:

El genio es extremadamente alto en inteligencia, pero moderadamente bajo en sociabilidad y Amabilidad, que, cuando se combina con una alta creatividad, se asocia con el rasgo de la personalidad “psicoticismo”. Esto es crucial para el genio porque el genio consiste en idear y presentar una idea innovadora y muy original. Con frecuencia, implica resolver un problema muy difícil y trabajar para resolverlo, con exclusión de la mayoría de las otras cosas, durante años y años.

Tales personalidades aparecen como obsesivas o incluso autísticas, pueden carecer por completo de intereses humanos comunes, como las relaciones con el sexo opuesto o el éxito financiero, y son absolutamente incompetentes en aspectos de la vida práctica fuera de sus campos especializados. Los autores proporcionan un breve vistazo biográfico de Isaac Newton:

“Cuando era niño y joven, Newton pasaba casi todo el tiempo solo y cuando estaba en compañía se quedaba en silencio. Básicamente no tenía amigos, no formaba relaciones con mujeres y hacía muy poco esfuerzo por conformarse. Cuando era niño, sus relaciones con otros niños tendían a ser antagónicas. Realmente no era una persona muy agradable.
Lo que sea que hizo, lo hizo porque quería hacerlo, se absorbió y lo hizo de manera brillante. En aproximadamente un año, pasó de no saber casi nada de matemáticas a estar entre los mejores del mundo; y luego pasó a hacer algunos de los mejores descubrimientos matemáticos de todos los tiempos. Luego dejó de lado las matemáticas y trabajó en un área de la física después de otra, haciendo descubrimientos importantes y luego avanzando. Newton pensaría sólidamente durante hora y hora, a veces, perdido en su propio mundo a mitad de la escalera. Durante muchos años casi nunca abandonó su universidad”.

Los genios tienden a no ser estudiantes modelo. Las calificaciones escolares de Newton eran erráticas. Francis Crick “fue rechazado en Cambridge y fue a la universidad en Londres, donde no logró obtener un título superior. Luego procedió a abandonar una variedad de cursos de doctorado ”antes de descubrir con éxito la estructura de la molécula de ADN con James Watson. Einstein nunca aprendió a conducir un coche. Él “una vez se perdió cerca de su casa en Princeton, Nueva Jersey. Entró en una tienda y dijo: ‘Hola, soy Einstein, ¿me puede llevar a casa, por favor’? ”Se dice que Bertrand Russell nunca ha dominado el arte de hervir agua para su té.
El psicólogo Charles Spearman, quien propuso por primera vez el Factor General de Inteligencia ( g ), también descubrió una explicación para este fenómeno:

“Se ha demostrado que a medida que las personas se vuelven más inteligentes, la relación entre las diferentes habilidades cognitivas se debilita, [es decir,] se especializan más en la naturaleza de su inteligencia. El factor g es algo más débil entre tales individuos, ya que las habilidades especializadas se vuelven más autónomas y desempeñan un papel más importante en la influencia del rendimiento cognitivo”
 
 

De modo que un genio no es un generalista, ni un erudito, ni un experto y se parece más bien a esos organoides que Isabel M. Peñuelas nos cuenta en sus relatos de ciencia ficción. Una persona diseñada para saber de una sola cosa, inútil para lo práctico o lo teórico, un invalido pragmático, es muy posible que si Einstein viviera hoy no sabría poner la lavadora doméstica de mi casa.

El genio tiene cierto parecido con estos humanoides si bien en un sentido opuesto al que imagina Peñuelas en su libro “Mentes colmena”. Allí estos organoides están diseñados para cuidar ancianos, servir de compañía e incluso fornicar pero no para innovar: están hechos con restos de cerebros de rata implantados en cuerpos humanos y el resultado es muy práctico: las personas que solo sirven para una cosa parecen hacerlas muy bien, con la condición de que no se pregunten si podrían hacer algo más o si se sienten satisfechos haciéndolas.

Esa es una buena analogía para comprender qué es un genio: muy probablemente un cerebro sistematizador con una alta inteligencia pero con una distribución de “g” bastante insólita. El genio solo es un genio en lo suyo y lo suyo es lo único que quiere y sabe hacer; está completamente aislado del resto de lo humano (es absurdo pedirle empatía) y además elige que lo suyo es lo único que le importa, de ahí su parecido con la obsesión de la que Tesla es un paradigma. Es como si se hubieran debilitado otras funciones de la inteligencia, como si la energía que consumimos en diversos planos de nuestra existencia hubieran sido amputados de raíz.

No sería posible esperar que Mozart hiciera algún descubrimiento matemático o que Newton compusiera un concierto grosso. Solo Leonardo da Vinci ha combinado elementos del genio con el experto o el generalista.

Es por eso que Dutton dice que necesitamos genios pues son ellos los que en definitiva producen cambios en el arte, la ciencia, la literatura, la tecnología y la política, pues sin cambios no estamos en presencia de un genio, solo de un experto y eso parecen ser los organoides de Peñuelas. Un experto zombificado.

Y los expertos no cambian nada, acaso solo alcanzan la fama mundana, se hacen ricos y mueren como todos los humanos, pero solo ellos -los genios- perseveran en la historia y se “encarnan” o reviven en otros.

A hombros de gigantes.

 

¿Qué quieren los dioses?

Dios existe pero los dioses que adoramos son todos falsos (Freixedo)

Por alguna razón que no alcanzo a vislumbrar los dioses de todas las religiones conocidas decidieron mantener al hombre en la precariedad, esta es la razón principal que lleva a Freixedo a declarar en este libro, muy interesante no solo por lo que en él se revela sino aun más por lo que calla.

El mito de Prometeo.-

Prometeo no era un Dios sino un titán, es decir una especie de superhombre amigo de nosotros los mortales y a los que trajo el invento del fuego, necesario para calentarnos, cocinar y hacer sacrificios a los dioses. No cabe duda de que el invento del fuego y su administración supuso un antes y un después en la evolución de los homínidos. Pero Zeus no estuvo de acuerdo con esa maniobra del bueno de Prometeo y le condenó a vivir atado a una roca en el Cáucaso donde un águila iba comiéndole poco a poco su hígado mientras que por la noche se regeneraba.

Prometeo era mortal y en otras formas del mito se supone que fue él quien moldeó a su semejanza a los hombres y es por esta razón que es considerado un benefactor de la humanidad y su generosidad se tradujo en el hecho de ofrecerse a Zeus como recambio de la inmortalidad de Quirón herido en su parte animal por una flecha de Heraclés y sometido a grandes tormentos -inmortales- por ser su herida incurable.

De manera que hay que destacar la generosa conducta de Prometeo y compararla con la de un dios como Zeus, celoso, cruel, libidinoso y arbitrario en sus castigos cuando los hombres o los superhombres no obedecen sus designios.

Esta idea de dioses vengativos, celosos o viciosos no es privativa de la mitología griega y podemos rastrearla en el Yahvé bíblico. Recordar la manía de Yahvé por los sacrificios, la sangre y el tratamiento de los despojos de la carne de los animales. En el libro de Freixedó se explora esta debilidad de los dioses por la sangre, por determinadas vísceras (como el hígado o los riñones) y determinados procedimientos para llevar a cabo los sacrificios, usualmente por degollamiento a fin de aprovechar la sangre de la manera más útil para ellos. El resto de los despojos podía quemarse una vez apartados de las -digamos- zonas nobles.

Yahvé es el Dios de los judíos y de los cristianos y como en todas las religiones nos impuso una serie de restricciones sobre la comida, la bebida, los sacrificios y la vestimenta, el decoro y la conducta sexual. Los ayunos, abstinencias, la prohibición de comer carne, del alcohol, o los mariscos. La prohibición selectiva de comer carne de cerdo o de vaca está representada en todas las religiones y la prohibición de matar animales incluyendo a los insectos se encuentra aun activa en otras.

Del mismo modo todas las religiones imponen el culto colectivo en determinados templos erigidos a ciertos dioses, los sacrificios (holocausto) se suelen realizar en sus puertas y requieren la participación activa de todo el grupo de creyentes que están obligados no solo a acudir a esos lugares sagrados de forma obligatoria sino a participar en su liturgia con una frecuencia dispar según religiones. Nosotros los cristianos estamos obligados a oír misa una vez por semana, los Domingos, que fueron creados por Dios para descansar (aunque los judíos celebran el sábado). Todo parece indicar que a los dioses les gusta vernos reunidos, postrados ante ellos. es como si la cohesión y sincronización de los cerebros de los creyentes amplificara algo que para ellos es vital. La mente colmena es el sueño de todos los dioses conocidos y lo que más les gusta a los dioses son ciertas emociones excitadoras como el dolor, el miedo, la expectativa y la incertidumbre. Aunque lo cierto es que nosotros los cristianos hemos sustituido la sangre por el vino, vale la pena recordar que el vino es el sustituto simbólico de la sangre y lo es tanto por su valor calórico y energético, también por el color.

De modo que la creencia de que nuestros dioses son protectores es una verdad a medias. Lo son en un sentido podríamos decir infantil pero al mismo tiempo practican una especie de sadismo contra nosotros que se manifiesta en ordenes arbitrarias, castigos irrecurribles y cierta tiranía en su gobierno espiritual. Uno no acaba de entender que tiene que ver el amor con la sangre y los sacrificios. Es como si los dioses fueran adictos a algo que tenemos nosotros tanto los hombres como los animales. También los vegetales aunque en menor grado. Es por eso que los incendios también son del gusto de los dioses.

En conclusión Prometeo señala en la dirección de que no todos los dioses son benefactores de la humanidad y aunque estos existan los más frecuente es que los dioses inventaran las religiones imponiendo según cada cultura, su propio sistema exóterico, es decir las reglas por las que querían ser obedecidos y que van desde los sacrificios humanos de los aztecas hasta las prohibiciones alimentarias.

En este sentido hay muchos dioses (con d minúscula) pero un solo Dios con mayúscula del que apenas sabemos nada muy probablemente porque escapa a la comprensión de nuestro cerebro.

Las escaleras cósmicas.-

Del mismo modo que un teniente de la Guardia Civil puede llegar a ser general del mismo cuerpo es imposible que ese teniente sea almirante de la Armada. Este es el ejemplo que pone Freixedo para ilustrar la existencia de diversos planos, de un multiverso donde existen escalafones múltiples. En el nuestro están los vegetales, los animales, los hombres y los superhombres. Los dioses pertenecen a otro escalafón y son tan diferentes entre si como lo somos entre nosotros los individuos humanos. De manera que hay múltiples dioses, unos benefactores y otros malvados, si bien ellos nos contemplan del mismo modo que nosotros vemos a las gallinas: sirven para alimentarnos, ellos los dioses no nos quieren para comernos (excepción hecha del tema de la sangre) sino para imponernos su mandato. Lo que pretenden es dominarnos, sin más. Los malos dioses viven de nuestro dolor.

Entre una escalera y otra hay una separación que para nosotros es invisible e impracticable, no podemos convertirnos en dioses pero ellos si son capaces de trasplantarse a nuestra dimensión y por eso a veces se nos manifiestan, con apariciones, contactos, inspiraciones, conversiones y otros fenómenos emparentados con la maldad, la locura o la beatitud.

Según Freixedo estas manifestaciones han estado presentes en toda la historia de la humanidad y han ido tomando formas distintas según las creencias de cada tiempo y cultura. En la antigüedad estas apariciones estaban presididas por formas religiosas: un Dios se aparece a un pueblo a través de un profeta y le ordena usualmente una caminata hacia un lugar concreto: eso sucedió con los aztecas (desde Arizona hasta Mexico) y con el pueblo hebreo (De Egipto a Palestina), bajo la promesa de ser el pueblo elegido, caminatas largas y penosas a veces llevadas a cabo con cierta maldad que incluía dar vueltas y vueltas sobre un mismo desierto. Las apariciones marianas son la versión católica de estas manifestaciones y aunque hay muchas de ellas que han resultado fraudes otras están perfectamente documentadas como las apariciones de Fátima.

Ahora ya no se aparecen vírgenes (hadas) sino Ovnis.

El fenómeno ovni existe más allá de toda duda, no solo existen los testimonios individuales, sino apariciones colectivas, visualizaciones masivas, contactos personales, desapariciones de personas, matanzas de animales (para desangrarles), detecciones por radar, persecuciones aéreas e incluso conversaciones. Lo importante es comprender que según Freixedo, estas apariciones de objetos voladores no identificados representan el mismo fenómeno de los dioses primitivos que se aparecían trasvestidos de animales, de hadas, dragones, tormentas o  elfos.

La mayor parte de la gente interesada en el fenómeno Ovni cree que se trata de extraterrestres que pretenden contactar con nuestro mundo y que tienen intenciones pacíficas. Esta opinión es una novedad que no se dio durante la guerra fría: entonces las intenciones que atribuíamos a los extraterrestres eran siempre bélicas, hace falta ver películas de ciencia ficción de aquella época (años 50-60) para contemplar como han cambiado nuestras opiniones sobre esta colonización extraterrestre. parece que el buenismo de nuestras sociedades ha alcanzado a los extraterrestres.

Pero en realidad -según Freixedo- no son extraterrestres sino dioses que comparten con nosotros el mismo lugar. Están aquí, entre nosotros, solo que al habitar un distinto plano de realidad electromagnética, no podemos verlos. Pero ellos si pueden hacerse de notar cuando quieren y bajo cualquier apariencia como Proteus, aquel monstruo que aparece en la Odisea y que unía su capacidad de adivinar el futuro con una enorme capacidad para mostrarse de cualquier forma.

Los mitos hay que tomarlos muy en serio y de los dioses embaucadores hay que mantenerse alejados.

Un soneto de Borges sobre Proteus:

 

Antes que los remeros de Odiseo
fatigaran el mar color de vino
las inasibles formas adivino
de aquel dios cuyo nombre fue Proteo.

Pastor de los rebaños de los mares
y poseedor del don de profecía,
prefería ocultar lo que sabía
y entretejer oráculos dispares.

Urgido por las gentes asumía
la forma de un león o de una hoguera
o de árbol que da sombra a la ribera

o de agua que en el agua se perdía.
De Proteo el egipcio no te asombres,
tú, que eres uno y eres muchos hombres

Pucherazos

Poca gente lo sabe pero en realidad el “pucherazo” es un invento de los españoles, entendiendo como “pucherazos” a la falsificación de los resultados de unas elecciones. Tan español como el jamón o la siesta. Algo que comenzó ya en la Restauración, aunque entonces el plan era asegurar la turnicidad del Gobierno, un invento que hubo que desechar por aquello de los “cesantes”, es decir los que perdían su empleo a cada cambio de gobierno. Por eso se inventaron los funcionarios con plaza para toda la vida.

En realidad “el pucherazo” es la esencia de la democracia, sin pucherazos ninguna democracia existiría, lo que demuestra que el Sistema no confía nada en los ciudadanos que somos caprichosos y volubles. Lo que ha cambiado es la forma de darlos. Así, al principio se echaba mano de los caciques de los pueblos donde se agolpaba la mayor parte de la población. El cacique como distribuidor de prebendas y jornales “compraba” así los votos de sus conciudadanos, aquellos que dependían de él. La gente de Madrid no tenia más remedio que recurrir a ellos cuando venían elecciones. Aunque el caciquismo aun persiste en algunas regiones de España la II República tuvo que cambiar de estrategia pues no podía depender de ellos que eran casi todos de derechas, así se pasó directamente a la falsificación de las actas, formas muy ancestral de proceder si atendemos a las prácticas habituales que hoy se usan. Ideal para cuando no había teléfonos, ni Internet.

1.- El voto por correo, tiene poca importancia en España pero es muy tradicional en EEUU como hemos visto hace pocos días. Y más si hay una pandemia en marcha, la gente siempre preferirá no exponerse a votar en directo. Es ideal promoverlo con cartas marcadas pero es redundante si hay baja participación. La baja participación impide darle la vuelta a los pronósticos.

2.- El censo electoral es también manipulable, con empadronamientos masivos de ultima hora, los muertos-vivos, los que no votan nunca, y el doble empadronamiento.

3.- En España es imposible hacer trampas en las mesas que están vigiladas por apoderados de todos los partidos. Se cuentan los votos por correo de cada mesa después de los votos presenciales y luego se rellenan las actas que el Presidente acerca a Gobierno Civil o al Ayuntamiento. Allí los recibe un funcionario que entrega las actas a otro para que las introduzca en un ordenador que transmitirá los resultados a la sede central del gobierno.

A estas horas la TV ya está dando resultados reales de manera que han quedado ya obsoletas las encuestas a pie de urna que se hacían para tener con que entretener a los espectadores los días de elecciones hasta que llegaban datos oficiales. Naturalmente las encuestas a pie de urna y los datos reales no coincidían porque la gente puede mentir cuando les preguntan, de manera que el gobierno español dejó de hacer encuestas a pie de urna hace muy poco tiempo.

¿Entonces los datos que nos dan apenas han cerrado las urnas de donde proceden?

Pues de un sistema informático mágico que ya sabe anticipadamente lo que va a suceder.

Una de las cosas que han cambiado desde los pucherazos antiguos a los modernos es que la gente hoy conoce mejor a sus políticos y desconfía de ellos mientras que la gente del pasado era indiferente a lo que sucediera. Estoy pensando en esos trabajadores que dependían de los jornales para subsistir ¿Qué les importaba a ellos quien ganara? Lo que les importaba es que mañana el señorito les eligiera para un nuevo jornal en el campo al alba en la plaza de la Iglesia.

La gente se ha vuelto muy desconfiada y en las ultimas elecciones que hubo en España ya hubo muchos que comenzaron a denunciar irregularidades en el conteo de los votos y a no creerse el resultado de las elecciones que dieron ganador al PSOE. Hasta existe una plataforma llamada “Elecciones transparentes” que se dedica a monitorizar el asunto y a hablar de otras cuestiones “conspirativas”.

Lo que es sorprendente es que estas denuncias proceden siempre de la sociedad civil y nunca de los partidos perdedores. Nixon no denunció a JFK cuando le arrebató Illinois gracias a la intervención de la mafia. Al Gore si denunció a Busch y llevó el asunto a los tribunales hasta que perdió la batalla y así lo anunció de buen grado. En España ni en Europa se ha dado el caso de que un perdedor denuncie irregularidades en las elecciones. ¿Por qué? Pues porque el perdedor forma parte del mismo sistema corrupto que pretende denunciar y también porque denunciar un fraude electoral llevaría a la gente a una situación prebélica, o al menos a una desconfianza absoluta en las instituciones o en la misma democracia. De manera que si alguien sabe o cree saber que ha habido un fraude a nivel nacional lo mejor es callar. No solo porque el Estado se echará encima con todas sus armas de propaganda y desprestigio sino porque callar hoy será recompensado mañana con el cargo de presidente como le sucedió a Nixon o a Rajoy que también ha callado mucho de todo lo que sabe.

Y esto es lo que está sucediendo precisamente ahora en EEUU, pero a mi me parece que los indicios de fraude son tan evidentes que habrá que preguntarse qué es lo que se pretende. Es decir qué pretende el Poder.

Pues lo lógico es que el fraude no se note. Lo que estamos viendo hoy es tan descarado que uno debe preguntarse dónde quieren llegar los que manipulan (si es que ha habido manipulación después de todo) este sistema de votación tan intrincado y laberíntico que es EEUU, un lugar llamado “dictadura de los abogados”.

Y no sólo es descarado todo el sistema de contaje de votos, la lentitud y las apariciones bruscas de centenares de miles de votos después del cierre de las urnas y la aparición de sistemas informáticos mágicos capaces de calcular las desviaciones en un sentido y corregirlas sobre la marcha con un algoritmo concreto.

Pero lo más descarado para mi es presentar a un personaje senil como Joe Biden para competir con Donald Trump un monstruo del marketing político. ¿No es extraño que eligieran a un contrincante tan débil para una elección como ésta donde parece que el globalismo se la juega? ¿Es que el partido demócrata no tenía a nadie más presentable? ¿Y no es extraño que las encuestas le dieran ventajas de 10-12% a tal personaje tan poco atractivo?

¿No es extraño que twitter censurara los tuits de Trump? ¿No es extraño el comportamiento de las televisiones americanas cortando el discurso de su presidente y acusarle de que estaba mintiendo?

Es muy posible que estemos asistiendo a un simulacro. donde lo que interesa es enfrentar a los partidarios de uno y de otro candidato. Si gana Trump sacamos a los BLM pero y ¿si gana Biden qué hacemos?

Difícil lo tiene el tribunal Supremo si tiene que decidir sobre si ha habido o no algún fraude electoral, más allá del fraude que es el propio sistema. Diga lo que diga acabará provocando un enfrentamiento entre unos y otros, cuya gravedad está por dilucidar.

Pero si mira hacia otro lado, ya podemos despedirnos de eso que llamamos democracia, es decir eso que hacemos cada 4 años y donde se constituyen mayorías que creen que gobiernan porque son más.

Pero en realidad gobiernan porque los poderosos así lo han decidido.

Y ellos lo saben y ya no tienen vergüenza ni miedo a  exponerse.

Una nueva vuelta de tuerca.-

¿Y si todos fueran globalistas?

¿Y si Trump y Biden fueran del mismo equipo? ¿Y si el reseteo del NOM y el reseteo de Trump es el mismo?.¿Y si de lo que se trata es de polarizar la sociedad buscando un nuevo conflicto civil en EEUU?. Un conflicto que naturalmente daría al traste con la hegemonía militar y económica de EEUU y que se cobraría mas vidas que el COVID-19. Un conflicto donde los poderes económicos financiarían a ambos bandos (como siempre han hecho) hasta la hegemonía completa de China en todo el planeta.

Hace un tiempo escribí un post donde comentaba:

“Tengo mis dudas acerca de esta supuesta confrontación entre Trump y los globalistas, es todo demasiado teatral. Llevo varios meses investigando este asunto a través de youtube y los bulos, mentiras, exageraciones y infoxicación que existe me hace pensar que de lo que se trata es de confundir al personal haciéndole creer que hay una guerra entre pistoleros e indios como en las películas del oeste y donde se atribuyen a un bando todos los vicios como la pederastia, la corrupción, la traición, la programación mental (nadie sabe qué es esto) y a otro todas las virtudes, verdaderos benefactores de la humanidad que pretenden instituir un régimen económico ideal. Yo ya soy demasiado mayor para esto y aunque entiendo que haya confrontaciones comerciales entre bloques por ejemplo por el control del 5-G e intereses distintos entre diferentes agencias estatales o privadas, me inclino más por pensar que globalistas y soberanistas están conchavados o responden a intereses mucho más pedestres que lo que nos cuentan en los canales alternativos”. 

 

Ontología y psicología del odio

El odio es más fuerte que el amor porque es eones de tiempo más antiguo

Os dejo un video (en realidad una entrevista) de Cesar Vidal a Pilar Muñoz, todo lo que quisiste saber sobre el amor, las rabietas, la decepción, el rencor, la venganza, el placer, el displacer y el odio. Sentimientos, emociones, cogniciones e ideologías.

A propósito de los delitos de odio que están ahora en boga desde que Pablo Iglesias lo pretende regular juridicamente.

Pero el odio no es criticar a los que mandan, es otra cosa.

Nosotros, los raros y prósperos.

Joseph Henrich es uno de esos profesores que acumulan tantas licenciaturas que es poco probable que acertemos cual es su ocupación principal. Más parecido a un artista del renacimiento que a un ratón de biblioteca al uso, acaba de publicar un libro seminal que me parece que va a romper algunos paradigmas en las ciencias sociales y biomédicas.

Se sumergió en ellos y cayó en la cuenta de que estos estudios el 96% de los sujetos participantes en estudios psicológicos, de neuroimagen o de psicolingüística eran occidentales, y de ellos, el 70% eran estadounidenses. La inmensa mayoría de la investigación –en ciencias sociales y en cualquier otra rama científica- se realiza en centros de investigación occidentales (EE UU, Europa y Japón), de modo que los resultados están sesgados por la abusiva participación de los occidentales y su peculiar (extraña, como veremos) forma de mirar el mundo.

El hecho de que una parte del mundo que representa solo el 12% de la población mundial cope el 96% de los sujetos humanos de los estudios sería intrascendente –puro ruido estadístico- si no fuera por dos motivos que descubrió Henrich:

1. Las conclusiones de los estudios son automáticamente extrapoladas al resto de la población mundial, convirtiendo en propias de la “naturaleza humana” actitudes que solo son compartidas por un grupo particular.
2. Cuando se realizan estudios interculturales, los occidentales, y más concretamente los estadounidenses, ocupan sistemáticamente un extremo de la tabla de los resultados. En otras palabras, puestos a escoger un grupo de población representativo de todo el rango humano, probablemente el más inapropiado es el que se escoge con más asiduidad.

A él debemos el termino WEIRD, y somos WEIRDS nosotros los occidentales, los raros (WEIRD es un acróstico que significa occidental, rico, industrializado, educado y democrático). Así divide el mundo en WEIRDS y no-WEIRDS que son por cierto la mayoría (el mundo árabe, los chinos, la negritud y los pueblos indigenas).

Una de las ideas que analiza Henrich es la idea de que el progreso tecnológico, científico y de calidad de vida está relacionado con los WEIRDS y llega a una conclusión: el progreso procede de un milenio cristiano que tuvo lugar en una parte del mundo pero no en otro. Algo que cambió de hecho nuestra mentalidad y que dio muy buenos resultados a la luz del desarrollo y progreso humanos.

Mentalidad weird versus mentalidad no weird.-

¿Cómo cambió nuestra mentalidad ese milenio cristiano?

  • Sustitución de la vergüenza por la culpa como sentimiento de control social.
  • Individualismo versus colectivismo
  • Ampliación del perímetro social y aparición de la empatía ante extraños (más allá de los parientes y vecinos).
  • Desaparición del miedo al extraño.
  • Tolerancia frente a la transgresión y creencia en la redención de la culpa.
  • Confianza en el estado como gestor de culpas y castigos.
  • Desaparición de la venganza individual y de los crímenes de honor.
  • Disminución de la agresividad proactiva.
  • Aparición del perdón y de la redención individual.
  • Virtudes morales (prudencia, fortaleza, justicia y templanza)
  • Solo se puede pecar individualmente y por tanto cada persona es responsable de sus actos y no una estirpe cualquiera.
  • El amor ha de preceder al matrimonio y ha de ser elegido libremente por los contrayentes.
  • Rechazo al matrimonio entre primos y por tanto rechazo de la endogamia.
  • Igualdad entre hombres y mujeres.
  • Dignidad igual para todos los hombres. Si todos somos hijos de Dios todos somos iguales ante Él.
  • Empatía extendida hacia fuera del propio grupo.
  • Sustitución de la familia extensa por la familia nuclear. (En realidad este fenómeno se debe más a la revolución industrial que a la doctrina católica)

Como puede verse el liberalismo solo pudo aparecer en un entorno cristiano, donde cada hombre era responsable de si mismo y su salvación dependía de los hechos de su vida y no tanto del azar o de las condiciones que vinieran en el pack de sus condicionamientos. El libre albedrío es la esencia del cristianismo, hasta para pecar hay que elegir, el rescate de lala idea de predestinación apareció tardíamente con la Reforma y pertenece al protestantismo y al mundo pagano.

De manera que somos nosotros los raros y nuestra mentalidad liberal que se apoya en ideas políticas como la democracia empasta mal con otras formas de mentalidad oriental e incluso africana. Las teocracias o el zarismo (los totalitarismos en general) no podrán nunca ser vencidas por las ideas liberales que son precisamente aquellas que carecen de anticuerpos suficientes para defenderse. Para nosotros es muy importante votar a nuestros gobernantes y lo hacemos cada cuatro años con un método representativo (que excluye la elección directa) pero esta idea de elección democrática es en realidad una idea rara y que ha demostrado con creces que es imposible de exportar.

Bibliografia.-

The weirdest people in the world

Haz clic para acceder a WeirdPeople.pdf