Un liquido inofensivo

artemisa

Solía decir mi maestro que la madre siempre es gorda en el inconsciente y que el pene del padre siempre es el más grande. Es lo natural pues aprendemos a comparar mucho antes que aprender a contar. El arquetipo de la madre sale muchas veces en nuestros sueños, en forma de camiones, autobuses, barcos o vehiculos de todo tipo siempre llenos de gente. Pues asi se representa el niño a la madre, un cuerpo lleno de niños o de ubres como esa Artemisa de Efeso. El pene del padre también sale en nuestros sueños en forma de avión, pues el pene es el unico órgano del cuerpo que va en contra de la gravedad.

brujas

Debe ser por eso que las brujas siempre vuelan con una escoba entre las piernas y debe ser por eso que las mujeres sueñan mucho en volar. Yo tambien sueño en que vuelo muchas veces y aún: que piloto un avión, pero eso ahora, de joven soñaba en que iba en bicicleta. El lector sagaz ya podrá adivinar como ha cambiado mi falicidad.

Pero lo cierto es que Edipo anda en horas bajas y ya ha dejado de ser un héroe trágico para convertirse en uno de cómic. Eso parece desprenderse de ciertas evidencias científicas: 1) el hombre cada vez tiene menos espermatozoides en su semen y 2) el pene decrece en nuestra especie, al menos en Europa y amenaza con esconderse en el abdomen. El pene está al borde de la extinción.

Comparándonos con nuestros abuelos que producian unos 80 millones de espermatozoides por eyaculación, lo cierto es que estamos en una media de unos 20 millones, Así no podemos dejar embarazada a ninguna hembra, a no ser que seamos finlandeses que son los unicos que mantienen un esperma de calidad significativa como nuestros abuelos. El caso es que los hombres cada vez somos menos fértiles y los investigadores se han empeñado en descubrir cuales son las causas de esa escasa producción de espermatozoides y también de esperma total, esa cucharada vergonzosa de café medio llena.

Los sospechosos habituales son el tabaco, el alcohol, los pesticidas y fertilizantes, no se si la carne roja y el espetec también han sido añadidos a la lista ya, el sedentarismo, los calzoncillos y los vaqueros ajustados, etc. Aunque de todos ellos los más acreditados son los disruptores endocrinos. De entre ellos los plásticos y el ftalato cuyos efectos disruptores proceden del hecho de que tienen un efecto estrogenizante que vuelve locas las hormonas masculinas y las induce al error o al disparate.

El ultimo sospechoso que ha venido en añadirse a la lista es el “cambio climático”, no es baladí suponer que el calor juega en contra de nuestros intereses reproductivos. Hay que recordar que si los testículos están fuera del abdomen es precisamente para no soportar las altas temperaturas del interior del mismo. Existe una evidencia evolutiva y es que nuestra especie -en ese nicho que llamamos Europa- evolucionó en un espacio subglacial: estamos más adaptados al frio que al calor

Dicho de otro modo: vivimos enmedio de una sobreproducción de hormonas femeninas. El medio ambiente está feminizado y es demasiado caliente. Y si no se lo creen pregúntenles a los investigadores quimicos analiticos que se distraen analizando aguas fecales. Alli encontrarán las pruebas: estrógenos y cocaina por supuesto.

Claro que todo esto de la feminización del mundo puede ser a su vez tambien una metáfora y los disruptores quizá no sean los quimicos sino otros, señales psicosociales por asi decir.

Pero aqui no termina la cosa. No solamente somos menos fértiles que nuestros abuelos sino que encima el pene decrece, se hace menguante y amenaza con desaparecer. Se conoce con el nombre de efecto pililin., que tambien podriamos llamar en honor a su descriptor, efecto Colom.

“El tamaño del pene (en estado de erección) se ha reducido, en promedio, más de 2 centímetros durante la última década”.

Y ahora viene lo más sorprendente. Todo parece indiciar que el tamaño del pene y el cociente de inteligencia (IQ) mantienen entre si, una extraña relación. A más inteligencia menos pene. O sea que no compensa.

Se llama efecto Flynn a esa extraña circunstancia que nos dice que cada vez somos más inteligentes y parecemos más tontos. Es como si la jibarización de nuestro cerebro corriera paralela al empequeñecimiento de nuestro pene. Nos hacemos más gráciles y todos los rasgos robustos de nuestra especie parecen estar en peligro de extinción.

He hecho una pequeña encuesta entre mis amigos y colegas de Facebook, gente muy curtida en estas lides para preguntarles su opinión sobre esta cuestión y casi todos se adhieren a la tesis lamarckiana. El pene decrece por falta de uso, la función crea el órgano. Los darwinistas les acusan de sostener hipótesis falsas puesto que según ellos en solo una generación o dos es imposible que la selección natural haya hecho ese trabajo de mengua. Pero yo no estoy seguro de que no exista una versión holistica que reconcile ambas posturas.

Mi impresión es que los hombres hemos disminuido nuestra fertilidad por falta de óvulos a los que fecundar. ¿Hay alguna mujer que no tome anticonceptivos? Bueno yo solo conozco a algunas menopáusicas. Lo cierto es que las mujeres de hoy en dia ya no ponen huevos aunque siguen teniendo la regla, pero es de mentirijillas. ¿Para qué sirve el esperma si no hay óvulos?

Mi hipótesis puede ser criticada e incluso refutada pero lo cierto es que si es verdad que existe una competencia espermática en nuestra especie es posible tambien hablar de una incompetencia espermática. Nos hemos hecho incompetentes por la misma razón que evolutivamente existió siempre una relación entre testosterona, tamaño de los testículos y espermatozoides velocistas y competidores pugnando por llevarse el gato al agua. La verdad cientifica de esta cuestión es que las funciones psicobiológicas se alteran cuando intervenimos conscientemente en ellas. Tómese todos los dias la temperatura y verá como le sube la fiebre. preocúpense por el tamaño y consistencia de sus heces y verán como acaban estreñidos. Preocúpense por no fallar la próxima vez y verán como gatillan. Decidan cuando, cómo y con quien van a a quedarse embarazadas y verán que cosa tan curiosa sucede. Se quedan sin partenaires, por falta de esperma.

El esperma busca lo incierto, la aventura, el cisne negro, el “aqui te pillo, aqui te mato”.

Nótese como Herman Hermmits en esta canción de los sesenta ya nos lo advirtieron. La leche se acabó. En la letra hay un mensaje cifrado del problema.

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Muy padre

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Recientemente he sabido a través de una amiga mexicana que allá tienen una expresión emparentada con la nuestra “de puta madre” que es como llamamos aquí  a una cosa muy buena. Los mexicanos sin embargo y quizá intoxicados por el azúcar de la coca cola y las hamburguesas o tal vez por una visión trágica de la vida no hablan de madres sino de padres.

Ellos dicen que algo es “muy padre” cuando una cosa es muy buena, muy guai como decimos ahora en castizo del guasap. A mi estas cuestiones antropológicas me gustan mucho, de manera que interrogué más profundamente a la centroamericana a este menester.

Quería saber por qué en Mexico a algo bueno, le llaman “muy padre” en lugar de apelar al puterío liberador de la madre. Mi interlocutora me contestó, “pues porque son los papás los que tienen el dinero, yo por ejemplo estoy en España gracias a que mi papá me ha pagado el viaje”, contestó sin azorarse. Entonces averigüe otras cosas: que aquel iphone 6 plus que llevaba consigo era también un regalo de su papá y que un papá está para eso: para atender los gastos de sus hijos máxime cuando papá y mamá están divorciados que suelen ser la mayoría.

Los regalos a los hijos son así como un peaje revolucionario que los padres hacen a sus hijos, por aquello que “nada les falte” aunque lo más probable es que se trate de un residuo culpable por haberse buscado la vida con otra más joven..

Entonces, no se por qué me acordé de aquella canción de Seguridad Social que se titula “Adios papá”, toda una declaración generacional “un poco de dinero más” . Es eso, los papás se divorcian y entonces han de pagar no solo pensiones a la abandonada sino los caprichos de sus hijos. Serán cosas del divorcio pensé y ahi lo dejé.

Pero a los pocos días y como si hubiera habido una especie de sincronicidad entre mi amiga y yo, cayó en mis manos este articulo, que se titula ¿Por qué es más importante tener papá que mamá?” escrito por Francesca Caregnato una psicologa clinica también mexicana  a juzgar por las expresiones castellanas con tintes de mañanitas.

En realidad el articulo puede ser entendido entre nosotros que no tenemos papás tan proveedores y un exceso de mamás como sexista pero si el lector supera las dificultades idiomáticas verán como tiene algo de razón.

Toda la razón diría yo que tiene la autora de este articulo  El argumento evolucionista es muy claro, no se trata de poner en una balanza el peso de las mamás y compararlo con el de los papás que es lo primero que nos viene a la cabeza en las comparaciones, sino entender que la maternidad y la paternidad son cosas muy distintas-

Para empezar, el maternaje es obligado, si usted es la mamá de alguien no tiene más remedio que serlo. Hay en ello una seguridad cien por cien. Usted sabe (si es mujer) que sus hijos son sus hijos. Es verdad que usted puede morirse, abandonar a sus hijos en un orfanato o bien practicar el machista “ahí te quedas” pero sus hijos siempre encontrarán una mamá suplente. Cualquier persona puede ejercer de mamás de sus hijos, incluso un hombre.

Esta posibilidad de reemplazo de la matenridad es una forma de aloparentalidad que se da con la función materna pero es muy rara entre los hombres. Si un papá desaparece de casa (cosa que al parecer es bastante frecuente en Sudamerica) es poco probable que otro hombre se haga cargo de los hijos de usted. ¿La razón? Los hombres estamos poco motivados a hacernos cargo de los hijos de otros.

No cabe ninguna duda de que es muy padre tener padre, mejor si está en casa que conviviendo con otra mujer, pero menos da una piedra.

Volviendo al articulo en cuestión son interesantes los argumentos que maneja la autora para ponerse del lado de la importancia de un padre en un hogar, algo que viene aderezado con algunos casos clinicos y los efectos que esta carencia tiene en los hijos.

Muchos de los problemas actuales de niños y adolescentes tienen su origen en una falta de atención o deficiente implicación de sus progenitores, especialmente de los padres (Calvo, 2014). En nuestra cultura cuando por la razón que sea un niño o una niña no cuentan con su madre biológica o ésta es marginal o ausente, inmediatamente se despliegan varias figuras maternas sustitutas que suplen esta carencia: abuela, tía, prima, vecina. E incluso cuando sí hay una mamá, parece que no basta y con frecuencia se crean alrededor del niño o niña una serie de “mamás extras” que quedarán tales para toda la vida.

Si no hay papá:por el contrario no hay despliegue de figuras paternas, hay un empobrecimiento del entorno y una ausencia de referentes que tienen distintas consecuencias según se trate de niñas o niños.

En el citado articulo se lee: “México es un país huérfano de padre”, y creo que es verdad. Muchos, demasiados hijos nacen sin padre; muchos, demasiados padres abandonan a sus hijos; muchas, demasiadas madres alejan a los padres de sus hijos.

El rol de la paternidad ha sufrido diversas modificaciones en la historia. Ha pasado de un modelo rígido y dominante a una estructura más flexible e igualitaria; de sólo proveedor económico los padres ahora pueden ser proveedores de cuidados, afectos, enseñanza y formación. La función paterna es entonces una función afectiva, sociocultural, relativizada por los momentos históricos (Aray, 1992).

Actualmente los hombres están en transición de un modelo tradicional a un nuevo modelo inacabado al cual adherirse y que han cambiado con respecto a la paternidad de sus propios padres. Hoy el rol paterno es más impreciso y menos establecido que antes, y sobre todo con respecto al de la madre. Además, el papel del padre está más determinado por factores individuales, familiares, y culturales que influyen en su práctica, lo que no ocurre con la maternidad. La función paterna en psicoanálisis funge como reguladora del deseo y el goce, que censura el incesto y la fusión madre-hijo. Es una función psicocultural que facilita el distanciamiento de lo biológico, de lo instintivo-pulsional favoreciendo el acceso a lo simbólico (Arvelo, 2000).

Consecuencias conocidas de la ausencia de padre.-

En un trabajo de investigación que se basó en un seguimiento de más de 70.000 adolescentes y adultos jóvenes de ambos sexos a lo largo de casi 20 años (McLanahan & Sandefur, 2000; en: Chouhy, 2000), se estudiaron las siguientes variables: 1) riesgo de interrumpir estudios secundarios 2) riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados (idleness) 3) riesgo de embarazo en la adolescencia, comparando a jóvenes que crecieron con un padre, con aquellos que crecieron sin un padre. Los resultados obtenidos fueron:

  1. El riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados es un 50% más alto para jóvenes que crecieron sin su padre.
  2. El riesgo de interrumpir estudios secundarios es un 100% más alto.
  3. El riesgo de embarazo en la adolescencia es también un 100% más alto.

Más de 500 estudios (sintetizados en el National Fatherhood Initiative, disponible en www.fatherhood.org/ soportan el mayor impacto del rechazo paterno versus el materno en relación a sus consecuencias.

Algunos resultados de este meta análisis arrojan que crecer sin un padre explica (pero no implica):

• 5 veces más propensión a ser pobres en la adultez

• 20 veces más propensión a los desórdenes de conducta

• 14 veces más propensión a violar a una persona

• 10 veces más propensión a adicciones

• 20 veces más propensión a la depresión

• 5 veces más propensión a cometer suicidio

• 32 veces más propensión a escapar del hogar

La conexión entre ausencia del padre y delincuencia surge de numerosos trabajos de investigación. En Estados Unidos por ejemplo, el 70% de los delincuentes juveniles, de los homicidas menores de 20 años y de los individuos arrestados por violación y otras ofensas sexuales graves crecieron sin padre. En la comunidad afro-americana, en la que la figura paterna ha virtualmente desaparecido, uno de tres menores de 25 años está preso o en libertad condicional. Un padre ausente es el mejor predictor de criminalidad en el hijo varón (Adams, Milner & Schrepf, 1984; Anderson, 1968, Chilton & Markle, 1972; Monahan, 1972; Mosher, 1969; Robins & Hill, 1966; Stevenson & Black, 1988; Wilson & Herrnstein, 1985; Bohman, 1971; Kellam, Ensminger & Turner, 1977. Todos en: Chouhy, 2000).

La falta de padre constituye además un factor de riesgo para la salud mental del niño, quien además presenta mayores dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley (Angel & Angel, 1993; en: Chouhy, 2000).

Y así llegamos a lo importante: la paternidad no es una persona, es un síimbolo, un Gran Otro, por decirlo en términos lacanianos, algo vinculado a lo vertical, a la autoridad, de manera que el lector ya puede ir husmeando por donde andarán los conflictos de un adolescente sin padre: podrá identificarse pero no diferenciarse. Podrá parecerse a ese otro imaginario que nunca conoció pero no diferenciarse de él.

Terminaria este post diciendo con Virgilio que la patria es incierta y la maternidad inevitable.

En este articulo de Satoshi Kanazawa puede el lector conocer como la ausencia del padre precipita la menarquía en las chicas, es decir favorece la precocidad sexual. De manera que ya sabemos porque en algunas culturas ser “muy padre es algo que se asocia con lo bueno, con la suerte. Lo que no me queda claro es por qué para nosotros lo bueno es “de puta madre”. ¿Será que tenemos un exceso de madres santas? ¿O será que las putas no son madres?

El principio del placer y su más allá

El supremo placer erótico es la convicción de estar haciendo el mal (Baudelaire) 

sumision

“En la teoría psicoanalítica adoptamos sin reservas el supuesto de que el decurso de los procesos anímicos es regulado automáticamente por el principio de placer.  Vale decir: creemos que en todos los casos lo pone en marcha una tensión displacentera, y después adopta tal orientación que su resultado final coincide con una disminución de aquella, esto es, con una evitación de displacer o una producción de placer. Cuando consideramos con referencia a ese decurso los procesos anímicos por nosotros estudiados, introducimos en nuestro trabajo el punto de visa económico. A nuestro juicio, una exposición que además de los aspectos tópico y dinámico intente apreciar este otro aspecto, el económico, es la más completa que podamos concebir por el momento y merece distinguirse con el nombre de “exposición metapsicológica”.

[ FREUD, S.: Mas allá del principio del placer)

Lo que Freud quiere decir en este texto un tanto abstruso es que “placer” y “principio del placer” no son la misma cosa. Más aun: “el principio del placer” no requiere ni siquiera el concurso del placer para poderse entender y conceptualizar. En este sentido Freud fue el primero en entender que el principio del placer, lo que en neurobiología conocemos como “teoría del placer-recompensa” no basta para entender la vida anímica, al dejar sin explicar entre otras cosas el principio de repetición, la repetición compulsiva. ¿Como entender que repitamos siempre un mismo patrón a sabiendas de que nos llevará al fracaso? ¿Por qué no aprendemos de nuestros errores?

La repetición compulsiva es un extraño fenómeno al que la Neurociencia actual no ha logrado hincar el diente por falta de una comprensión “económica” del funcionamiento psíquico. Es difícil entender y admitir que la repetición de un mismo patrón -aunque resulte en sí mismo displacentero en un lugar-, ocupe un lugar de placer en otro de la economía psíquica. Es por eso que algunos autores como Lacan hablan de goce como oposición al placer. De este modo el dolor no seria lo contrario del placer sino el goce.

“Se conocen individuos en quienes toda relación humana lleva a idéntico desenlace: benefactores cuyos protegidos (…) se muestran ingratos pasado cierto tiempo, y entonces parecen destinados a apurar entera la amargura de la ingratitud; hombres en quienes toda amistad termina con la traición del amigo; otros que en su vida repiten incontables veces el acto de elevar a una persona a la condición de eminente autoridad para sí mismos o aun para el público, y tras el lapso señalado la destronan para sustituirla por una nueva; amantes cuya relación tierna con la mujer recorre siempre las mismas fases y desemboca en idéntico final. (S. Freud).”

Placer es algo que se añade a la vida, goce es algo que se sustrae a la muerte.

Para entender mejor este concepto de goce el lector puede leer este post donde hablé precisamente de esta amistad peligrosa que reune a ambos en nuestra conducta. Decía allí a propósito de la película “Amistades peligrosas” que:

A ese ir más allá del placer le llamó Jacques Lacan, el goce, (la jouissance) y lo definió del siguiente modo: “placer es aquello que se añade a la vida y goce es aquello que se sustrae a la muerte”. El concepto de goce es algo facilmente reconocible en la conducta de nuestros semejantes y algo además imprescindible para entender el deseo humano, algo que va más allá del reflejo condicionado skinneriano y que situa a lo humano en una dimensión más poperiana que skinneriana, más epistémica que conductual.

Asi Velmont desea seducir a Cecilia Volanges, pero lo que le interesa de ella no es tanto su belleza sino su inocencia. Educada en la moral más rancia y convencional del momento Cecilia acapara en sí los dones que Valmont pretende socavar a través de sus engaños y su constancia en el acecho de la presa. De lo que se trata no es tanto de conseguir a Cecilia sino de retar su resistencia y someterla a la prueba del nueve de la seducción. Es la apuesta que Valmont y la marquesa mantienen y es algo que sólo puede llevar a cabo Valmont, puesto que la marquesa en virtud de su posición no puede acometer por sí misma tamaña heroicidad sin ponerse en entredicho aunque es precisamente ese el deseo que asoma en ella a través de la inducción constante que hace a Valmont acerca de esa posibilidad, asi es la marquesa la que induce, espolea y mantiene.

Y una vez conseguida de lo que se trata es de abandonarla pues el goce no está diseñado para acomodarse a una vida hogareña confortable y práctica, sino precisamente para eludir los compromisos del amor y escamotearle al deseo una cama doméstica aun siendo una cama confortable y acogedora. De eso va el deseo libertino, un deseo que se alimenta en ese recorrido del apetito, resistencia, engaño y consumación. Siempre es necesario el engaño puesto que el plan consiste en abandonar a la presa apenas rendida por amor y es precisamente esta rendición que se hace en nombre del amor lo que hace a la presa tan peligrosa y cuando se ha llegado a este punto lo que se impone es cambiar de víctima y buscarse un nuevo reto, un más difícil todavía dejando a la anterior mancillada de por vida y enclaustrada en un convento.

El goce es pues el deseo del deseo. El deseo de desear.

Es obvio que la conducta humana y de cualquier animal puede resumirse en una palabra: todo ser vivo se orienta hacia la consecución de placer y la evitación del displacer. Pero estamos lejos de haber comprendido el mecanismo de estas conductas de acercamiento/repulsión, puesto que el displacer en sí mismo supone una excitación creciente y el placer es en cierto modo la solución al displacer. Lo que es intolerable es la excitación, proceda del dolor, o de cualquier otra fuente excitatoria. Sea comida o sexo, lo que nos impulsa a buscarles es la expectativa de alcanzarlos y de descargar en ellos esa tensión, sea comiendo o copulando.

Claro que el final del displacer no es siempre el placer, pero si el punto final del displacer no es el placer, ¿qué es?  Es la reducción de esa tensión, pero ¿qué en qué consiste esta reducción?

La anulación del displacer no es necesariamente placer, podemos hacerlo durmiendo, tomando Orfidal,  vomitando, podemos beber alcohol, meditar, correr, conductas que conocemos como “de escape”. ¿En el coito, qué es más importante el momento del orgasmo o la eliminación de la tensión displacentera de una excitación?.  Yo diría que muy probablemente el incremento de la tensión erótica no es displacentera por necesidad; y segundo que el orgasmo no es un requisito necesario para la eliminación del displacer de una tensión erótica.

De manera que el placer es un plus, algo que se añade al coito pero que no justifica al coito en sí mismo como subproducto del principio del placer.

Freud ejemplifica ese problema, lo ha abordado en las “Lecciones introductorias al Psicoanalisis”. Y él habla de los sueños de castigo que son distintos de los sueños traumáticos, entre paréntesis. El sueño de castigo es un sueño en el cual efectivamente hay un castigo y un dolor y una molestia y ansiedad; y Freud lo explica diciendo que no se puede abordar el principio del placer desde el ángulo única y exclusivamente de la pulsión, que el principio del placer se conecta también a complacer -que no es lo mismo que tener placer- a complacer a otras instancias psíquicas, por ejemplo al Superyo; con lo cual tú puedes comprender que el principio del placer no puede ser formulado en puros término de placer o dolor, o de displacer y dolor, o de displacer versus placer, o de dolor versus placer; sino que también tiene que ser enunciado o percibido en la clínica a la luz de una especie de circulación intersistémica. ¿Qué es lo que logra que alguien evite el displacer y tenga al mismo tiempo placer?: Un acuerdo intersistémico; un acuerdo entre el yo y el ello, por decir así, una coordinación, una transacción entre el Yo, el Ello y el Superyo o, si tú quieres, en términos de la antigua tópica: una transacción entre consciente e inconsciente. La angustia a nivel preconsciente de un elemento sustitutivo que permita cruzar desplazadamente o condensadamente la pulsión. En ese sentido, la palabra placer pierde sentido y, desde esa perspectiva, tú ya no puedes hablar de placer. (tomado de este articulo de Bernardo Arensburg).

De modo que no todo placer es placentero en sí mismo sino que obtiene legitimidad en el hecho de complacer: a otro o a otra instancia psíquica, algo que entronca con el masoquismo y el narcisismo. Renunciar a un placer es a veces la mejor forma de anular un displacer y alinearse con el placer de otro es sin duda un lugar masoquista donde uno se pone en el lugar imaginario que presupone en el otro.

Pero no se trata solamente de la evitación del displacer a través de una especie de exportación del propio deseo en otro u otra cosa sino que hay aun otra vuelta de tuerca, otro más allá:

El concepto de goce -jouisance- en Lacan, por ejemplo, tiende a dar cuenta de esto, pretende dar cuenta en términos de que sería como la postulación de que en todo síntoma, en toda situación sintomática habría un goce secreto que podemos presumir como un goce masoquista en la medida en que se acompaña de dolor.  Y Freud lo dice muy claramente, por ejemplo en “El hombre de las ratas”, cuando el H.R. relata el terror y el desagrado frente a la exposición de la tortura china por el capitán cruel. Freud dice: “Un brillo de goce en su mirada”; no usa la palabra placer, curiosamente, sino que usa la palabra goce que es la que Lacan retoma. Hay un goce, dice él. Ahí podríamos equiparar goce con placer y decir que se trata de un placer masoquista; pero yo no suscribiría el planteo de Lacan. No se trata de una situación estrictamente masoquista; puede tratarse de una situación moral, por ejemplo; puede tratarse de algo ligado al narcisismo que exige no un placer sino una eliminación de los malos pensamientos displacientes, por así decir, lo que no produce placer sino que produce un alivio frente al sentimiento de pecado o al sentimiento de malestar con el propio ideal del yo o con el Superyo. (Arensburg, 1996)

Nosotros los humanos venimos de serie cableados con un sistema de placer-recompensa inacabado, a medio hacer, esto explica el por qué los conceptos neurobiológicos de apetencia y consumación no son suficientes para explicar los trasiegos del deseo que ha de viajar y sortear distintas instancias psiquicas y sociales para poderse vertir al exterior. Los conceptos de excitación-displacentera y su evitación o descarga placentera y su repetición no pueden contener la enorme variedad de combinaciones que aparecen como pactos entre el narcisismo, el Superyó o la parte moral y la histeria con su represión de lo inaceptable con el Yo o la consciencia.

Lo que está más allá del principio del placer apunta a una indiferenciación sistémica.

El deseo del no-deseo, es decir la muerte.

Bibliografía.-

S. Freud (1919-1920). “Más allá del principio del placer”.

El otro lado de la vagina

“Probablemente, lo que pasará es que las mujeres se parecerán cada vez más a los hombres; de momento siguen muy apegadas a la seducción; mientras que a los hombres, en el fondo, lo de seducir se la suda, lo que quieren sobre todo es follar. La seducción sólo les interesa a algunos tíos que no tienen ni una vida profesional excitante ni ninguna otra fuente de interés en la vida. A medida que las mujeres presten más atención a su vida profesional, a sus proyectos personales, a ellas también les parecerá más sencillo pagar por follar; y se dedicarán al turismo sexual”

Pasaje de: Houellebecq, Michel. Plataforma“

No es sólo la opulencia la que ha estirado en los cerebros de las mujeres para convertirlas en hombres. Lo cierto es que hasta donde me alcanza la memoria las mujeres que he conocido en mi vida -salvo algunas excepciones- estaban poco motivadas para el matrimonio y si lo estaban era un poco por obligación.

Mi bisabuela estaba tan harta de su marido que se colocaba con vino peleón y se especializó en caerse por las escaleras, mi abuela era en realidad un hombre que desempeñaba con mejor oficio que su marido tales funciones y además criaba conejos, los únicos entes a los que amaba de verdad. Mi madre no sabia que podría haber sido otra cosa que madre y esposa de manera que se debatió toda su vida en una especie de decepción -mayor si cabe pues había elegido ella misma a su marido- que proyectó sobre sus hijos a la espera que la rescataran.

Del resto de mujeres que han poblado mi vida no voy a hablar sino para decir que mi condición de psiquiatra me ha proporcionado una perfecta atalaya para escuchar toda clase de chismes, reproches y decepciones, de riñas y de desencuentros. De separaciones, divorcios y “ahi te quedas”. Unas veces son ellas y otras veces ellos los que permutan de hipoteca y de hogar si es que lo encuentran.

Y he llegado a una conclusión definitiva sobre esto.

No se trata de pensar en que el cerebro femenino haya podido cambiar tanto en pocas generaciones. Estoy tentado a pensar que Freud tenía razón cuando habló de aquello tan políticamente incorrecto como la envidia del pene. Las mujeres no quieren ser esposas aunque si rameras ocasionales, eso es todo.

Y lo cierto es que la evolución tiende cada vez más hacia una igualación de los cerebros si creemos a Baron-Cohen o a Crespi..

En el sentido de que las mujeres son cada vez mas masculinas en su forma -cognitiva- de pensar y los hombres más femeninos en su forma emocional de empatizar. Pero no es tan fácil. No se trata de eso.

Lo que creo es que las mujeres no están para nada interesadas en el matrimonio y si lo están es un poco forzadas, porque sus amigas o hermanas ya se han casado y eso. En realidad estábamos equivocados los que creímos que las mujeres lo que querían era casarse. Si, en un tiempo lo estuvieron cuando no tenían oficio ni beneficio y además tenían madres fisgonas e insoportables. Pero se acabó, ahora ellas tienen carreras que defender (como mi abuela) y es poco probable que se acoplen a lo que los los hombres buscan en el matrimonio.

Un lugar donde volver y ser el reyezuelo, donde espere una dulce geisha o hurí siempre dispuesta a ejercer tanto un sexo tántrico al menos como una cocina japonesa limpia y bien aderezada con salsas de jengibre. Se trata tanto de un ejercicio de músculos vaginales como del gusto de arriba, el de la boca. Que se ocupe de la casa, de la cama y de los hijos, claro.

El problema es que este plan es tan fascista que ni ellos mismos se atreven a pensarlo y es por eso que las putas no se extinguen, ni la pornografía de Internet, y casi que está mejor visto ser gay que machista de esa guisa, ah!. es por eso que existe precariedad sexual y es por eso que hay tan pocos niños.

Y es ahí donde aparece el turismo sexual y por qué no decirlo la pederastia. ¿No está todo relacionado con todo?

Pues si, de lo que se trata es de evitar a las mujeres. Una niña no es una mujer y todas las parafilias son eso: intentos de evitar a la mujer. Pues la mujer no es vista ya como “devoradora de hombres” tipo Marlene Dietrich (ojalá) sino como un hombre depilado como Clint Eastwood con el que no podemos competir sin ser acusados de fascismo machista. Por eso lo mejor es disimular y hacerse gay u tener un trastorno del deseo sexual hipoactivo, como se llama ahora a retirarse en orden militar u optar por la castidad.

PLATAFORMA

Menos mal que siempre nos quedarán las mujeres orientales -reserva espiritual-, esas que por cultura o por genética -quise decir raza- aspiran a ser simples mujercitas esperando a su maridito para hacerle friegas. De eso va precisamente “Plataforma” de estos desencuentros y de esas islas de orden que son los viajes a Tailandia organizados como escapadas de aventura. En realidad se trata de un viaje al otro lado de la vagina.

Allí donde no hay inmobiliarias sino solo músculos que absorben.

Volcanes y cromosomas

Ahora que estamos en plena erupción del volcán islandés de nombre impronunciable y hemos comprobado el caos que la susodicha erupción ha causado tanto en las lineas aéreas y las comunicaciones o en los mercados financieros, heridos premórbidos de muerte, es el momento de decir que esta no es la primera erupción que ha tenido lugar sobre la Tierra y desde luego tampoco ha sido la mas letal para la vida terrestre.

Hace unos 75.000 años bubo una enorme erupción conocida como catastrofe de Toba en un volcán  indonesio del mismo nombre que al parecer terminó con la mayor parte de población de homínidos terrestres fueran sapiens o no y dejó una enorme cicatriz ocupada hoy por un gigantesco lago.

En otro orden de cosas es bien sabido que hay genes masculinos y femeninos. Por ejemplo los genes que existen en el ADN mitocondrial son muy feministas pues sólo los trasmiten las madres a sus hijas. Por el contrario hay genes machistas como los que se encuentran enclaustrados en el cromosoma Y que los varones heredamos de nuestro padre.

El caso es que gracias a estos genes podemos rastrear nuestros orígenes y asi sabemos que todos nosotros procedemos de una primera madre africana a la que se conoce en biología como Eva mitocondrial que vivió hace 150.000 años. Del mismo modo podemos rastrear los genes del cromosoma Y en busca de nuestro primer padre Adán. Y resulta que lo que nos hemos encontrado es que Adan y Eva no fueron coetáneos, nada menos que existe entre ellos una diferencia de unos 75.000 años.

La pregunta del millón de dólares entonces seria esta:

¿Con quién copulaban las hembras antecesoras si Adán aun tardaria en aparecer 75.000 años?

Antes de contestar a esta pregunta volvamos sobre el volcán de Toba que al parecer causó tal catástrofe sobre la tierra que practicamente extinguió todas las formas de vida sobre el manto terrestre incluyendo a nuestros antecesores de los que sólo se salvaron algunos miles de parejas.

El misterio es que nuestro cromosoma Y es seguramente posterior a la citada catástrofe, lo que viene a señalar en la dirección de que si bien la fémina actual procede de aquella Eva mitocndrial de 150.000 años, el hombre sapiens sólo tiene 75.000 años algo que se ve claramente al comparar el tamaño del cromosoma X con el irrisorio tamaño del Y.

Es falso pues que Eva procediera de una costilla de Adán y todo parece indicar que seguramente fue al revés: que el hombre es una hembra plus, diferenciada como el lector podrá observar en ese Y que parece un apéndice del X: efectivamente el cromosoma Y sirve para poco si no contamos las duplicidades del X, sólo sirve para construir testiculos y penes.

¿Pero para que le servirian los testículos y penes a una hembra ancestral anterior a la aparición de estos atributos?

Existen varias explicaciones para este hecho:

1.- Que antes del cromosoma Y ya hubieran testículos y penes aunque determinados por otro cromosoma ya desaparecido. Las mariposas por ejemplo tienen cromosomas sexuales diferentes a los nuestros y se les conoce con otras letras (Z y W). La gracia de las mariposas es que en ellas los machos son homocromosómicos mientras que las hembras son heterocromosómicas. Es evidente que podriamos especular que antes de Toba pudo existir un fórmula distinta para los machos que podria ser esta XO. Es decir que la determinación del machismo podria venir de un solo cromosoma X, algo que seguramente divertiria a la ministra Aido.

2.- Otra posibilidad es que nuestra primera madre fuera virgen y lesbiana y que prescindiera de los varones tal y como hacen las lagartijas uniparens de las que hablé en este post. La reproducción partegonogenética de los hominidos es una posibilidad que ha sido desdeñada por los biólogos de una forma radical, aunque seguramente es más poética que la anterior.

3.- La tercera opción es que los biólogos se equivoquen al contar hacia atrás y que no haya tanta distancia entre unos y otras. En realidad la aproximación temporal se hace contando las mutaciones genéticas y suponiendo que cada x tiempo se produce una mutación de modo que el método es poco fiable.

4.- Otra cuestión es si la catástrofe de Toba fue en realidad tal y como se la supone y afectó a todo el planeta o si se trató de un fenomeno más o menos local. Algo que todavia no ha sido desvelado del todo.

5.- La ultima posibilidad es que aceptando que el cromosoma Y es producto de una diferenciación del X es muy posible que antes de él hubiera algo, otra cosa similar, una X o una Z mariposona más grande quizá y que se empequeñeciera para darle gusto a Eva.

Al fin y al cabo la evolución no puede privilegiar a un sexo sobre otro sin perjudicarlos a ambos.

O aborto u orfanato

Recientemente me encontraba haciendo una busqueda en pubmed para documentarme sobre los conflictos entre Eros y Tanathos a fin de escribir un artículo que ando preparando, cuando por causalidad -en realidad por serendipia– apareció un artículo que llamó mi atención: se titulaba “Más alla del aborto: la recurrente batalla sobre la cultura de la muerte” y estaba publicado en Bioethics y firmado por un tal James Evans.

Aunque está en inglés (más abajo lo subo para dejarlo en formato pdf por si acaso alguien lo quiere leer) me interesó muchismo su contenido por plantear en términos psicoanalíticos y culturales el tema del aborto superando asi la miopía de las posiciones destinadas a la confrontación respecto al tema. Me propongo en este post ilustrar las ideas del Sr James y las mias propias que son en esencia similares a las suyas.

La primera idea que plantea James es que el tema del aborto se encuentra en el centro de una diatriba cultural que va más allá de cualquier otro tema de interés publico: el terrorismo, el empleo, la guerras, la corrupción de los politicos no plantean ni de lejos, la mitad de los conflictos entre opiniones que plantea el tema del aborto. Es posible afirmar que la sociedad se encuentra dividida en este tema mucho más que en cualquier otro entre los partidarios de la vida: los movimientos pro-vida y los partidarios de la libre elección. Y se encuentra en el centro porque es precisamente en el aborto electivo donde se dan cita el sexo (Eros) y la muerte (interrupción del embarazo o aborto)

Es por eso, -Eros y Tanatos convidados al mismo ágape- por lo que esta cuestión es central en nuestra cultura y no tanto los movimientos en contra de las minas personales de las que, creo, nuestro pais es fabricante y que no convocan manifestaciones de los movimientos pro-vida y casi de nadie.

Se trata, según James, de una guerra cultural que es en cierto modo el mismo concepto freudiano expresado en ” los malestares en la cultura” (que puedes decargarte aqui) , un artículo profético que publicó Freud en 1930 y que de alguna manera se encuentra relacionado con el concepto nietzchiano del superhombre. Fue Freud el primero en advertir que el “progreso” y la “civilización” o domesticación de Eros sólo podria hacerse a expensas de grandes costos instintivos con emergencia de nuevos sindromes neuróticos y malestares mentales en cierta manera exóticos.

En síntesis el tema está del siguiente modo:

1.-Los partidarios y militantes pro-vida defienden la idea de que el aborto es un asesinato, algo inmoral que deberia ser declarado tambien ilegal por el Estado, proclaman un compromiso genérico con la vida extendida al estadío fetal. Usualmente proceden de grupos integristas de la derecha tradicional que creen que la libertad sexual y la libertad de decisión de las mujeres en este tema atenta y socava a la familia como institución.

2.-Los militantes pro-elección creen sin embargo que la mujer es plenamente soberana con respecto a su cuerpo y que tiene derecho a decidir si lleva o no su embarazo adelante con independencia de las razones que la obliguen a ello. Usualmente los partidario/as de la libre elección son grupos feministas radicales o militantes de  izquierda, que ven en esta batalla una piedra de toque fundamental para conseguir la “igualdad” entre hombres y mujeres.

Lo que plantea James en su articulo es que tanto los activistas pro-vida como los pro-elección están equivocados por varias razones. Son estas:

Errores y escotomizaciones de los partidarios de la vida.-

– El embrión no es un ser humano, ni siquiera un feto, juridicamente no es una persona por tanto hablar de asesinato en estos casos es un exceso verbal. Solo podemos asesinar a un congénere, es por eso que matar moscas, pollos u ovejas no es un crimen ni puede ser considerado como tal. Ni siquiera la extirpación de ciertas partes del cuerpo pueden ser considerados crimenes sino amputaciones.

– Si el embarazo no fuera consecuencia del sexo ¿Habría la misma oposición al aborto?. James cree que no, que en realidad para algunas personas la amenaza procede del sexo libre y no tanto de los embarazos intempestivos. Los partidarios pro-vida en realidad están en contra del sexo (de Eros) y pretenden limitarlo y amputarlo de las decisiones admisibles de las personas que lo disfrutan que por otra parte somos todos. Las diferentes estrategias de los Estados para regular la vida sexual siempre han fracasado, no hay manera de ponerle diques al deseo sexual, es pues absurdo pretender regularizarlo o constreñirlo a las tareas reproductivas.

– No es verdad que la actividad sexual socave la familia sino que, antes al contrario, la potencia. La mayor parte de rupturas familiares se producen por una mala gestión sexual, no hay familia (pareja) que se separe o divorcie si las cuestiones sexuales y emocionales andan bien. El sexo fuera de la pareja a veces no destruye la pareja sino que la refuerza. La familia es una institución muy poderosa porque es la forma más eficaz de protección para los más débiles, una especie de seguridad social para los malos tiempos, personalmente no veo a ningun Estado capaz de socavar su influencia y tampoco veo por qué iban a hacerlo.

– Los mecanismos de anticoncepción se encuentran bien implantados en nuestra sociedad, la información sexual o la disponibilidad de preservativos son universales pero asi y todo siguen y seguirán habiendo embarazos extemporáneos. La razón es que hay algo en la pulsión sexual que se niega a ser normalizada, sujetarse a reglas. Ellos acusan a las mujeres que se someten a un aborto a ignorancia, falta de moralidad o a simple irresponsabilidad cosas que pueden ser ciertas pero que -como diré más abajo- son periféricas a la cuestión que nos ocupa.

Errores y escotomizaciones de los pro-elección.-

– La idea de que el embrión es “propiedad de la madre” es un error epistemológico fundamental, hasta un niño sabe que para fecundar a una hembra hace falta un macho de manera que apelando a cuestiones genésicas es evidente que la “propiedad” – si es que hay propiedad sobre los hijos- es compartida. El embrión es en este sentido “propiedad” tanto del padre como de la madre e indirectamente también del Estado y de toda la sociedad. ¿Pues quién estará en contra de defender genéricamente la vida?

– Elegir qué hacer en caso de embarazo se limita a dos opciones: seguir adelante con él o interrumpirlo, no cabe otra posibilidad, pero esta elección es fundamentalmente moral. No se trata de una decisión facultativa ni de un derecho de la mujer ¿alguien tiene derecho a que le amputen la vesicula biliar? Cuando un cirujano amputa una parte del cuerpo lo hace para evitar un mal mayor, una enfermedad, invalidez o la muerte. Es posible decir que toda la medicina y la cirugia -con las excepciones que abordaré mas abajo- se ocupan de preservar la vida.

-Y elegir es una eleccion moral que de alguna forma ha sido amputada al discurso politico y social. Las mujeres que interrumpen voluntariamente su embarazo lo hacen movidas por ciertas razones (económicas, sociales, de edad, conveniencia, interés, enfermedades, toma de fármacos peligrosos, etc) pero he visto pocas veces esgrimir el criterio moral como aspecto a tratar en una consulta de interrupción del embarazo. Simplemente ha desaparecido y sobre esto volveré más tarde.

– No cabe tampoco ninguna duda de que aunque abortar no es equivalente a un homicidio, no deja de ser una amputación de una vida potencial e inocente que se desplegaría espontáneamente si la dejaran en paz. Es un acto tanático que procede la pulsión de muerte y más abajo explicitaré las consecuencias que tiene esta elección en la sociedad en general.

Es verdad que una elección siempre tiene que darse en una persona libre y que se es libre en la medida en que somos capaces de escoger entre un amplio abanico de acciones, pero es también verdad que no todos tenemos el mismo desarrollo moral (los desarrollos cognitivos, emocionales, psicosexuales y morales siguen sendas de desarrollo distintas) y es por eso que es posible encontrarse con personas muy inteligentes y formadas que presentan infantilismos psicosexuales y morales, pero cada persona tiene que elegir desde él mismo por lo que si tiene sentido este verbo “elegir” hay que suponer que determinadas personas elegirán cosas que a otro pueden parecerle inmorales.

Y lo cierto es que digan lo que digan los gobiernos de turno la decisión de abortar es una decisión que implica valores morales. Y en eso tienen razón los pro-vida, en lo que se equivocan es en tratar de imponer una moralidad única pasando por alto la diversidad de formaciones y desarrollos morales que existen entre los individuos. La moral o es libre o deja de ser moral, no puede haber una moralidad forzada.

El error que ha cometido nuestro gobierno con la nueva ley no es tanto prever una ley de plazos que sustituya a la vieja ley de los tres supuestos hipócrita y anticuada sino presentarlo como un derecho de la mujer cuando en realidad el aborto es una fatalidad de la especie en su conjunto. Un derecho que han tratado de imponer incluso por encima del derecho de los padres a ser informados. Paralelamente el error que ha cometido la oposición es entregarse politicamente a los movimientos pro-vida y a sus tesis.

Consecuencias de las posiciones del movimiento pro-vida y pro-elección.-

Lo cierto es que una mujer embarazada tal y como he dicho antes tiene ante si sólo dos posibilidades. Está bastante demostrado científicamente que el aborto durante las 22 primeras semanas tiene pocos efectos sobre la salud mental y fisica (cuando se realiza en entornos reglados) de la mujer mientras que llevar adelante un embarazo no deseado tiene consecuencias fatales al menos en tres direcciones, enfermedades mentales de la madre en el embarazo y el puerperio, complicaciones somáticas durante el embarazo o el post parto y sobre todo: trastornos del vínculo entre la madre y su hijo, dificiles de valorar en sus consecuencias, pero bien conocidos por todos. En este artículo hablé precisamente de este tema y de los conflictos agonísticos entre madre e hijo.

La opción de dar al niño en adopción es también una opción mala desde el punto de vista de la salud mental de la madre y seguramente la mayor parte de abortos tienen lugar en personas que se han planteado esta solución. Dar a un niño en adopción no tiene las mismas consecuencias que deshacerse de él durante el embarazo. La penúltima opción que nos queda es el orfanato. ¿Alguien defiende hoy esta posibilidad? Está tambien demostrado que este tipo de instituciones tiene efectos colaterales en los niños que habitaron en ellos tal y como conté en este post.

Y la ultima es el infanticidio. Y un dato clarificador: la cifra de infanticidios disminuye drásticamente en los paises donde al acceso al aborto es habitual. Sin comentarios.

Pero al Estado tambien le interesa la Vida y es por eso que trata de regular los derechos a la “libre elección”. Se trata de un elección con fecha de caducidad, no hay una libertad de elección eterna o universal, son 22 semanas, un plazo en cierto modo arbitrario que trata de evitar los abortos de fetos ya formados, es ahi donde el Estado interviene como garante de los abusos predecibles como también lo hace para regular la huelga o la venta de alcohol a menores. En este sentido aplaudo la ley del aborto en lo que tiene de sustitución de una antigua ley obsoleta pero deploro como se ha presentado al publico: una batalla ganada por la mujer en la confrontación de sexos.

La consecuencia más importante de esta guerra que llevan entre si las pulsiones de la vida (Eros) y las pulsiones de muerte (Tanathos) es que en nuestra cultura se han disociado en un par de opuestos: hay quien sostiene el punto de vista de la Vida y otros sostienen el punto de vista contrario como solución para los males sociales y como garantía de las libertades individuales. Hay algo en nuestra naturaleza que nos impide integrar ambas pulsiones y tendemos a llevarlas disociadas. De esta manera los pro-vida reprimen sus pulsiones eróticas mientras que los pro-elección reprimen su pulsiones tanáticas, la sociedad que emerge de este dilema es una sociedad fragmentada en permanente confrontación en la linea que Freud nos adelantó: nunca seremos libres sin integrar y comprender que Eros se encuentra plegado en Tánatos y al contrario,  que nuestra naturaleza humana no es sólo angelical sino también demoníaca y que la maldad no podrá ser extirpada de la humanidad mientras no seamos capaces de integrar nuestra Sombra en nuestro propio Yo y admitir que no debemos interferir en los planes de la vida ni en el momento de hacerla emerger  ni cuando decidimos destruirla, puesto que sólo disponiendo de un gran monto energético destinado a la represión conseguiremos alejarnos tanto de las consecuencias de renunciar a Eros como de mirar hacia otro lado cuando tomamos decisiones tanáticas del tipo del aborto.

Más allá del aborto hay una sociedad donde la vida y la muerte ya no serán pulsiones fatales sino un menú deplegable donde los humanos podremos elegir el plato deseado tal y como ya está sucediendo con la cirugia plástica: la unica cirugía no forzada. Esta situación nos obliga a madurar más rápidamente si de verdad pretendemos ser libres y no sucumbir al marasmo de enfermedades mentales nuevas que ya comienzan a emerger como consecuencia de la enorme cantidad de represión que los jóvenes son obligados a soportar.

No cabe duda de que el “progreso” es un campo minado, lleno de trampas y de engaños.

Mi recomendación es que ponga a Eros y a Tánatos -los suyos- a dialogar, acostumbrese a verlos como viejos amigos y no tanto como oponentes, tolerancia para unos y responsabilidad para otros, es la unica receta, sabiendo que asi y todo, la batalla entre ambos contendientes es eterna pues forma parte de la naturaleza humana. Y cuanto antes lo entendamos mejor.

Aqui están peleando en Matrix, es decir en el mundo real.

Beyond abortion De James Evans (en inglés)

Seres vivos, seres humanos y cyborgs

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Fotografía original de Flor Garduño

Hubo un tiempo en que la psicopatologia y el sufrimiento humanos iban enroscados en la sexualidad, el personal se hacia preguntas como ésta: ¿es mi padre un putero? ¿Como sienten las mujeres? ¿Estará enamorado de mí mi cuñado? Y asi, hasta que las mujeres se quitaron el refajo y se liberaron por así decir.

Pero el problema no se resolvió sino que cambio de lugar, durante el siglo XX los problemas se trasladaron al eje del trabajo: a la identidad social, a lo que aparentamos ser. La gente dejó de sufrir por culpabilidades sexuales y se puso  a sufrir por no tener el rango laboral que les tocaba o las caderas que hubieran preferido o la visibilidad social que necesitaban y sentían merecer. El siglo XX fue el siglo de la visibilidad, las mujeres sobre todo adquirieron notoriedad y abandonaron sus hogares dejándolos vacíos y convertidos en lugares de paso, la pildora anticonceptiva añadió nuevas posibilidades sexuales y la gente de tan libre comenzó a caer en la cuenta de que no hacía falta emparejarse ni comprometerse ni tener hijos. Que lo único que valia la pena era el trabajo y el gimnasio, lo demás era prescindible.

La gente se hace esta pregunta hoy ¿por qué la miran a ella y no a mi? ¿Por qué yo no gano lo mismo que los mengano? ¿Por qué  me saldrán estas patas de gallo? ¿Por qué ella no engorda y yo si?

Durante el siglo XX la psicopatologia se enroscó en lo alimentario y en lo social, digamos en aquello que podia enseñarse, en lo demostrativo: aparecieron nuevas patologias relacionadas con la corporalidad y una juventud entera pasó a formar parte de adoradores de ayunos, dietas, retoques y gimnasias. Los cirujanos plásticos fueron mas consultados que los psicoanalistas quizá porque la culpa habia sido desplazada por la perfomance.

Y cuando más iguales éramos nacieron los ministerios de la Igualdad: con una misión fundamental, conseguir que hombres y mujeres fueran más iguales, es por eso que habia que conseguir que desaparecíeran las diferencias reproductivas, mientras hubiera mujeres paridoras la igualdad no podria conseguirse, es por ello que se inventó el aborto libre primero como reivindicación y luego como superficial derecho inalienable de la persona humana.

De lo que se trataba era de blanquear la verdad y eludir el debate moral, la mejor forma de hacerlo es acudir a la idea de que los embriones son una especie distinta a los humanos corrientes y molientes, son como otra cosa, una especie de cyborgs.

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Lo ha dicho la ministra de igualdad, Bibiana Aido: que los embriones son seres vivos pero no humanos. Lo que me ha hecho recordar al neolenguaje del que hablaba Orwell en 1994, de lo que se trata es de cambiar el lenguaje, mecanizarlo, retorcerlo para que coincida con las consignas del partido de turno. El PSOE quiere cambiar la ley del aborto y ya tienen el pretexto, ahora ya lo sabemos: los embriones no son seres humanos.

Lo cierto es que los que hablan de asesinato en el caso del aborto también se equivocan porque el asesinato es una figura jurídica, yo estaría más de acuerdo en decir que el aborto es “quitar la vida” a un ser vivo ahora que ya sabemos que los embriones son seres vivos pero no humanos.

Y me alegro mucho de que hayamos llegado a este punto porque  habrá que admitir a partir de ahora que “quitar la vida” no es lo mismo que asesinar a alguien, por ejemplo un pollo no puede ser asesinado, sólo pueden ser asesinadas las personas humanas, aquellas que tienen el estatuto juridico de personas que no alcanza a los embriones según la ministra de Igualdad.

El problema sin embargo no está resuelto porque no sabemos cuando un embrión se transforma en un feto humano. Por aproximación podriamos pactar esas 22 semanas de gestación, una especie de barrera o linea roja que se encuentra en las leyes de los paises de nuestro entorno: leyes de plazos, lo que significa que cualquier mujer puede abortar en ese lapso de tiempo de 22 semanas donde el embrión es un ser vivo pero no humano. Lo que no sabemos es que pasará con aquellos fetos que ya han dejado de ser embriones y ya han pasado a ser humanos porque eso seguro, seguirán abortándose como hasta la fecha. Lo mejor sería alargar esos plazos hasta los 7 meses de gestación y abolir la figura juridica del infanticidio.

Y que quepan todas las opciones: de lo que se trata es de no criminalizar a las mujeres que hayan decidido no llevar adelante sus embarazos aunque para legitimarlas debamos adaptar el diccionario de la RAE a nuestros objetivos y restringir las evidencias. Y la evidencia es que cualquier embrión es un proyecto humano, una continuidad embriológica, hasta que se transforma en un ser humano en el momento del alumbramiento. La distinción entre embrión, feto y bebé es descriptiva, igual que niño, adolescente o anciano.

Al pan, pan y al vino, vino. Y la verdad es que un embrión es un ser humano vivo aunque incompleto.

Pero el problema de la tecnología reproductiva no ha hecho más que empezar, poco a poco vamos a tener que pronunciarnos en cuestiones como ésta ¿Es ético tener un hijo-medicamento para que haga de donante de un hermano enfermo? ¿Es ético elegir los embriones a la carta?

Lo cierto es que la tecnología siempre va a ir por delante de la evolución moral de la conciencia humana y además da dinero, es por eso que según algunos las sociedades liberales son un mal lugar para plantearse estos dilemas que siempre serán soslayados por la posibilidad de poderse llevar a cabo, lo cierto es que con dinero estas tecnologías serán posibles como posible es ya de hecho en nuestro pais abortar electivamente con independencia de ser menor o mayor de edad.

Y lo que es aun más cierto: a la gente le importan un bledo los dilemas éticos, porque lo que les interesa es su propio bienestar.

Lo que nos lleva de cabeza a señalar hacia uno de los efectos secundarios de la libertad: la irresponsabilidad galopante que se nos viene encima, una irresponsabilidad egoísta que aliada con el dinero que hay para ganar en estas tecnologías permite predecir un claro crecimiento y abuso de ellas.

Lo cierto es que la gente aborta porque ante sí se les abre una amplia oferta de servicios a la carta de sus oscilantes deseos e intereses, la gente aborta por irresponsabilidad y una carencia de sensibilidad moral. Para empezar porque ejercieron una sexualidad que les iba demasiado grande, no será por falta de información por lo que quedaron embarazadas sino quiza por su exceso. Efectivamente, sabemos demasiado de todo y  es por eso que cada vez somos mas irreponsables, pues los adolescentes de ahora fueron criados por madres ausentes del hogar y padres desaparecidos que no pudieron ejercer su función cultural con normalidad y que sustituyeron información o bienes materiales por amor y dedicación. Lo normal en este siglo XX fue que la función paterna estuviera oculta o ausente, hay algo de la función paterna que desapareció definitivamente con la incoporación de la mujer al mundo del trabajo.

No es de extrañar pues que las hijas de esos hogares de paso sean irresponsables y se queden embarazadas aun viviendo en uno de los paises con mayor oferta anticonceptiva del mundo. Habría que dar una especie de carnet al personal para que se les permitiera copular del mismo modo que hacemos con los conductores. Una especie de carnet por puntos: quedarse embarazada llevaría aparejada la perdida de 10 puntos, primero por “burra”, y luego otros 10 por copular sin protección propagando enfermedades.

La ignorancia activa deberia pagar peaje en las sociedades liberales.

Durante el siglo XXI el sufrimiento humano irá enroscado a la reproducción, no poder tener hijos cuando se quiere, la esterilidad: no poder concebir, no poder ser padres perfectos, o tener hijos perfectos, a la carta, ese será el sufrimiento de los ciudadanos del siglo, las preguntas que se hará el personal ya no procederán del descontento con el sexo, el poder o la visibilidad social sino con la incapacidad de algunos de aceptar el azar, el desorden de la naturaleza y que se  manifestará en la mente individual en un ansia titánica de buenismo y perfección: para entonces ya no existirán hogares sino manufacturas reproductivas.

Los hombres ya no vivirán con mujeres de su especie sino con robots enamorados., cyborgs diseñados al gusto de los hombres.

Y las mujeres seguirán con su mania reproductiva produciendo hijos fuera de su vientre: hijos perfectos.

Tener hijos dejará de ser una consecuencia de tener sexo y pasará a formar parte de una expectativa quasiquirurgica de la vida, una expectativa protésica.

¿Hijos o cyborgs? Esta es la cuestión.

¿Pero a quién le importa?