Un liquido inofensivo

artemisa

Solía decir mi maestro que la madre siempre es gorda en el inconsciente y que el pene del padre siempre es el más grande. Es lo natural pues aprendemos a comparar mucho antes que aprender a contar. El arquetipo de la madre sale muchas veces en nuestros sueños, en forma de camiones, autobuses, barcos o vehiculos de todo tipo siempre llenos de gente. Pues asi se representa el niño a la madre, un cuerpo lleno de niños o de ubres como esa Artemisa de Efeso. El pene del padre también sale en nuestros sueños en forma de avión, pues el pene es el unico órgano del cuerpo que va en contra de la gravedad.

brujas

Debe ser por eso que las brujas siempre vuelan con una escoba entre las piernas y debe ser por eso que las mujeres sueñan mucho en volar. Yo tambien sueño en que vuelo muchas veces y aún: que piloto un avión, pero eso ahora, de joven soñaba en que iba en bicicleta. El lector sagaz ya podrá adivinar como ha cambiado mi falicidad.

Pero lo cierto es que Edipo anda en horas bajas y ya ha dejado de ser un héroe trágico para convertirse en uno de cómic. Eso parece desprenderse de ciertas evidencias científicas: 1) el hombre cada vez tiene menos espermatozoides en su semen y 2) el pene decrece en nuestra especie, al menos en Europa y amenaza con esconderse en el abdomen. El pene está al borde de la extinción.

Comparándonos con nuestros abuelos que producian unos 80 millones de espermatozoides por eyaculación, lo cierto es que estamos en una media de unos 20 millones, Así no podemos dejar embarazada a ninguna hembra, a no ser que seamos finlandeses que son los unicos que mantienen un esperma de calidad significativa como nuestros abuelos. El caso es que los hombres cada vez somos menos fértiles y los investigadores se han empeñado en descubrir cuales son las causas de esa escasa producción de espermatozoides y también de esperma total, esa cucharada vergonzosa de café medio llena.

Los sospechosos habituales son el tabaco, el alcohol, los pesticidas y fertilizantes, no se si la carne roja y el espetec también han sido añadidos a la lista ya, el sedentarismo, los calzoncillos y los vaqueros ajustados, etc. Aunque de todos ellos los más acreditados son los disruptores endocrinos. De entre ellos los plásticos y el ftalato cuyos efectos disruptores proceden del hecho de que tienen un efecto estrogenizante que vuelve locas las hormonas masculinas y las induce al error o al disparate.

El ultimo sospechoso que ha venido en añadirse a la lista es el “cambio climático”, no es baladí suponer que el calor juega en contra de nuestros intereses reproductivos. Hay que recordar que si los testículos están fuera del abdomen es precisamente para no soportar las altas temperaturas del interior del mismo. Existe una evidencia evolutiva y es que nuestra especie -en ese nicho que llamamos Europa- evolucionó en un espacio subglacial: estamos más adaptados al frio que al calor

Dicho de otro modo: vivimos enmedio de una sobreproducción de hormonas femeninas. El medio ambiente está feminizado y es demasiado caliente. Y si no se lo creen pregúntenles a los investigadores quimicos analiticos que se distraen analizando aguas fecales. Alli encontrarán las pruebas: estrógenos y cocaina por supuesto.

Claro que todo esto de la feminización del mundo puede ser a su vez tambien una metáfora y los disruptores quizá no sean los quimicos sino otros, señales psicosociales por asi decir.

Pero aqui no termina la cosa. No solamente somos menos fértiles que nuestros abuelos sino que encima el pene decrece, se hace menguante y amenaza con desaparecer. Se conoce con el nombre de efecto pililin., que tambien podriamos llamar en honor a su descriptor, efecto Colom.

“El tamaño del pene (en estado de erección) se ha reducido, en promedio, más de 2 centímetros durante la última década”.

Y ahora viene lo más sorprendente. Todo parece indiciar que el tamaño del pene y el cociente de inteligencia (IQ) mantienen entre si, una extraña relación. A más inteligencia menos pene. O sea que no compensa.

Se llama efecto Flynn a esa extraña circunstancia que nos dice que cada vez somos más inteligentes y parecemos más tontos. Es como si la jibarización de nuestro cerebro corriera paralela al empequeñecimiento de nuestro pene. Nos hacemos más gráciles y todos los rasgos robustos de nuestra especie parecen estar en peligro de extinción.

He hecho una pequeña encuesta entre mis amigos y colegas de Facebook, gente muy curtida en estas lides para preguntarles su opinión sobre esta cuestión y casi todos se adhieren a la tesis lamarckiana. El pene decrece por falta de uso, la función crea el órgano. Los darwinistas les acusan de sostener hipótesis falsas puesto que según ellos en solo una generación o dos es imposible que la selección natural haya hecho ese trabajo de mengua. Pero yo no estoy seguro de que no exista una versión holistica que reconcile ambas posturas.

Mi impresión es que los hombres hemos disminuido nuestra fertilidad por falta de óvulos a los que fecundar. ¿Hay alguna mujer que no tome anticonceptivos? Bueno yo solo conozco a algunas menopáusicas. Lo cierto es que las mujeres de hoy en dia ya no ponen huevos aunque siguen teniendo la regla, pero es de mentirijillas. ¿Para qué sirve el esperma si no hay óvulos?

Mi hipótesis puede ser criticada e incluso refutada pero lo cierto es que si es verdad que existe una competencia espermática en nuestra especie es posible tambien hablar de una incompetencia espermática. Nos hemos hecho incompetentes por la misma razón que evolutivamente existió siempre una relación entre testosterona, tamaño de los testículos y espermatozoides velocistas y competidores pugnando por llevarse el gato al agua. La verdad cientifica de esta cuestión es que las funciones psicobiológicas se alteran cuando intervenimos conscientemente en ellas. Tómese todos los dias la temperatura y verá como le sube la fiebre. preocúpense por el tamaño y consistencia de sus heces y verán como acaban estreñidos. Preocúpense por no fallar la próxima vez y verán como gatillan. Decidan cuando, cómo y con quien van a a quedarse embarazadas y verán que cosa tan curiosa sucede. Se quedan sin partenaires, por falta de esperma.

El esperma busca lo incierto, la aventura, el cisne negro, el “aqui te pillo, aqui te mato”.

Nótese como Herman Hermmits en esta canción de los sesenta ya nos lo advirtieron. La leche se acabó. En la letra hay un mensaje cifrado del problema.

.

El infanticidio

Matanza_inocentes_poussin

Y van ya 5 niños muertos durante este trágico y caluroso mes de Julio, 10 en todo el año.

Hoy ha saltado a la prensa el ultimo de ellos, una mujer domiciliada en un pueblo de Toledo y de nacionalidad colombiana, se dirige al cementerio de su pueblo y allí en una especie de capilla degüella a su bebé de 6 meses mientras mantiene a su otro hijo encerrado en el coche. Dice la noticia que se supone que esta mujer tiene problemas psiquiátricos, lo que para algunas personas incorpora algun sentido al sin sentido con el que nos asombran estas noticias.

¿Cómo es posible que una madre asesine a su hijo? Digamos que un poco más comprensible es el caso en que el autor del crimen es el padre. Es por venganza contra la madre, dicen, los que ignoran que fue Medea la primera mujer de la que tenemos noticia mítica y que se vengó de Jason en sus hijos.

La cosa se tuerce un poco cuando resulta que el padre asesina a sus dos hijas con una radial y no existía ese móvil de vengarse contra la ex dado que uno ha descubierto -quizá un poco tarde- que es homosexual y proyecta iniciar una nueva vida con un novio otoñal. Algo parecido suponemos qu está detras del crimen de la chinita de Santiago. Simplemente los niños molestan e impiden que los adultos sigan con su vida cuando deciden que es el momento para “liberarse” y vivir “su vida” a la que suponen tiene todo el derecho.

Hay muchas razones para asesinar a un niño pero al final todo se concreta en una conducta determinada: un delito conocido desde la antigüedad (y que no siempre ha sido considerado delito) que más abajo trataré de explicar y que nos parece de una una violencia que con o sin saña, a veces por pasividad o negligencia, otras por abandono en un estercolero y las más -las que han surgido este verano- con una violencia inusitada.

Con todo me gustaría añadir en este momento que el aborto es una forma de infanticidio encubierto, puesto que si existe lo que se llama “continuidad embriológica” (hasta el rabo todo es toro) es igual deshacerse de un niño a los dos meses que a los dos años, si bien es cierto que deshacerse de un niño de dos años es más difícil que de un embrión, pero y aunque jurídicamente no sean la misma cosa, desde el punto de vista de deshacerse de algo que se vive como un obstáculo es la misma cosa. La prueba de que aborto y infanticidio están relacionados es que en aquellas sociedades donde el aborto ha dejado de ser un delito, no es perseguido por la ley o el sistema sanitario se ocupa de estas cuestiones el infanticidio es muy raro. (Haig 1993,1999)

Digamos que el aborto con sus ambientes quirúrgicos y estériles ha logrado blanquear el mal, lo trágico del infanticidio. El aborto es pues la versión light del infanticidio. Tan es asi que la mujer que aborta apenas tiene conciencia de haberle quitado la vida a su hijo.

Pero la verdad es que el infanticidio (y también el aborto) fue históricamente un hecho bastante frecuente y siempre relacionado con la provisión de recursos y presente en toda la escala animal. Un hecho natural por asi decir.

Antes de hablar de la “naturalidad del infanticidio” me gustaría sin embargo apelar a algunas causas bien conocidas de esta conducta:

  • El infanticidio es más frecuente en determinadas sociedades y culturas, por ejemplo en toda Sudamérica es mucho más frecuente que en Europa. Sobre Africa no tengo datos.
  • Tiene que ver con la deprivación cultural, deprivación de recursos materiales, deprivación o ignorancia de métodos anticonceptivos, falta de pareja para afrontar las demandas de los bebés que sin duda consumen recursos.
  • Y después tenemos las causas psiquiátricas, entre ellas: la depresión y la psicosis post parto, la esquizofrenia aguda y los entornos de degradación que rodean determinados ambientes como los consumidores crónicos de drogas, etc.
  • Cuando es el hombre quien lleva a cabo el crimen, la causa más frecuente es la venganza o el suicidio ampliado.
  • En cualquier caso es necesaria además otra causa: la falta de apoyo social, la soledad y la sobrecarga existencial.

Pero hay más, me refiero a las razones evolucionistas, al por qué esta conducta ha sido seleccionada positivamente por la evolución natural

“El conflicto entre padres e hijos empieza ya desde el feto, como demuestra el caso de los “genes impresos” (parental imprinting) según el cual los intereses de los genes del padre y los de la madre no coinciden. Cuando se ha estudiado esto en el laboratorio con ratones los genes del padre producen fetos grandes con cabeza pequeña y los genes maternos fetos pequeños con cabeza grande. David Haig ha estudiado todo este tema del conflicto madre-feto, que no es mas que un resultado del conflicto entre los intereses (genes) de la madre y el padre. Un yo dividido es parte de nuestra naturaleza humana.

Pero vamos a ver otros ejemplos y consecuencias de esta dinámica tan simple. En especies como los ratones, en las que las hembras dan a luz varias camadas a lo largo de la vida, las madres administran sus recursos en función de la descendencia potencial que les queda por producir y de las condiciones del ambiente. Esta es la fría lógica de la evolución. Si es la primera camada y los tiempos son malos (no hay comida), no merece la pena invertir en esos hijos y es mejor esperar a otra estación más rica en recursos. Si es la última camada compensa echar el resto y poner toda la carne en el asador para intentar sacarlos adelante porque no habrá más oportunidades.

Entre los lobos marinos, muchas hembras dan a luz un segundo hijo mientras el anterior tiene de uno a dos años de edad. Puede ser una buena idea si es capaz de alimentar a los dos, pero en muchas ocasiones no es así y el segundo muere de hambre. Algunas especies de pájaros, como pelícanos y águilas negras, también producen dos crías por nidada de forma secuencia, con un tiempo entre una y otra. Para cuando nace la segunda cría, la primera está más desarrollada y lanza un ataque contra la segunda a picotazos, en lo que los biólogos llaman “fratricidio obligado”. En una observación de águilas negras el primero lanzó 1500 picotazos contra el más joven hasta matarlo, mientras los padres contemplaban impasibles. Pero las hembras de lobo marino que producen un segundo hijo rápidamente y dan con una época de bonanza van a tener éxito en el juego reproductivo de la vida y van a desplazar a las madres que esperan a tener la segunda cría después de destetar la primera”. (Extraido de esta web)

Dicho de otra manera: el infanticidio o el fratricidio es una forma de previsión sobre los recursos que toda hembra (o todo hermano) ha de llevar a cabo a fin de maximizar su descendencia o supervivencia.

Los humanos no somos ajenos a esta lógica y compartimos con los animales los mismos principios y parámetros en el contexto del cuidado parental, como muestra la existencia del aborto y el infanticidio en tiempos históricos y actuales, o un hecho de actualidad en estos momentos como son los “asesinatos por honor”. Históricamente el infanticidio solía (y suele) ocurrir cuando el niño tenía signos de enfermedad, cuando la madre no tenía pareja que aportara recursos (y tener un hijo complicaba el hecho de que pudiera conseguir una pareja en el futuro), o en tiempos de hambruna. Dedicar recursos a un hijo enfermo, o en un frío invierno sin comida, suponía que ese hijo se iba a morir y que la madre habría gastado inútilmente fuerzas que no podría invertir en futura descendencia. La evolución no favoreció esas conductas. En las condiciones en las que nuestra especie evolucionó ni el infanticidio ni el fratricidio eran necesariamente aberraciones y serían desencadenados por condiciones extremas. Dado que los recursos paternos para invertir son limitados, dedicarlos a un hijo es retirarlos de otro, dedicarlos a un hijo actual es retraerlos de potenciales hijos en el futuro y la tendencia de los padres es optimizar esa distribución.

Naturalmente todas estas ideas no explican la totalidad de los infanticidios y solo nos sirven de matriz comprensiva -naturalíistica- del fenómeno. Hay que recordar ahora que los humanos actuales se rigen sobre todo por cuestiones simbólicas que han venido a sustituir o más bien a solaparse con las razones naturales (evolutivas) que gobiernan estas conductas. En mi opinión personal ciertos infanticidios (como los que este verano hemos contemplado a través de los medios) tienen un fuerte componente de “quitarse de encima los obstáculos” para cambiar de vida y no hay que olvidarse del fuerte sentimiento de mimetización que ejercen los medios de comunicación sobre estos sucesos.

Al final todo es espectáculo.

Y desesperación.

Y no hay que infravalorar el calor. El calor que ha hecho este verano ha hecho invivible la convivencia familiar de muchos hogares en España, del mismo modo que la Navidad anticipa suicidios, el calor ejerce un efecto diabólico en aquellos que ya de por sí acumulan muchas razones para la desesperanza.

Bibliografía.-
Haig D (1993). Genetic conflicts in human pregnancy. Q Rev Biol; 68: 495-532.
Haig D (1999). Genetic conflicts of pregnancy and childhood. In Evolution in Health and Disease, ed. S.C. Stearns, Oxford:Oxford University Press

Superplacebos

efecto-placebo-11-638

Cuando hablamos de placebo todo el mundo piensa en una pastilla de color rojo o azul como en la pelicula de Matrix, una pastilla inerte, que no contiene en si misma ningún principio activo conocido para tratar una enfermedad o un sintoma aislado.

Pero más allá de este concepto de placebo débil, existen otros placebos de los que voy  hablar a continuación, los placebos más potentes que existen son las creencias.

Ayer lei y divulgué en la red un post que me llamó mucho la atención y que está aqui. El lector puede leerlo para entender como -según el autor- los conflictos mentales se inscriben en el cuerpo.

La idea es la siguiente: cada conflicto psíquico o trauma, impresión o estrés es especifico de algun aparato y/o enfermedad. Habría como una equivalencia entre los tipos de estresores y la patología asociada. Me llamó mucho la atención el ejemplo de una mujer que desarrolla un mioma porque aunque -conscientemente queria tener un hijo-, su inconsciente lo rechazaba (sic).

Me hizo tanta gracia este ejemplo concreto que no pude resistirme a escribir un post sobre este tipo de ideas que tanta difusión obtienen en las redes sociales y no solo eso, sino que existe una amplia clientela (de mujeres sobre todo) que consultan a determinados terapeutas para que decodifiquen sus sintomas. El autor de este post propone:

Acércate a descodificar tu síntoma y encontrar el camino a tu felicidad.

Y me pregunté qué había hecho yo estudiando y ejerciendo la medicina y la psiquiatria durante tanto tiempo, ¿Cómo no habia caido antes en la evidencia de que un mioma era un rechazo inconsciente de la maternidad que a lavez se desea en otro lugar?

Dice el autor que:

“Realmente, todo aquello a lo que llamamos enfermedad, es una solución que toma el cuerpo físico ante algo que se cuece en nuestro inconsciente. De manera que cuando nos sucede algo en el cuerpo, mientras tomamos otro tipo de medidas paliativas, deberíamos preguntarnos PARA QUÉ mi cuerpo ha tomado esa resolución. Quizás así podríamos llegar al origen de lo que nos pasa y ponerle solución.

 

Dicho de otra forma: las enfermedades -todas- las crea la mente, y hay una especie de utilitarismo, un para qué..

Es curioso como para el autor de este texto no existe autonomía de lo físico (lo biológico) respecto de lo psíquico; de tal suerte que las enfermedades deberian ser tratadas por “terapeutas” decodificadores y no tanto por médicos de esos que usan fármacos con tantos efectos secundarios, una medicina de bajo nivel.

Pero la verdad del asunto es que este señor no sabe qué es el inconsciente a parte de negar una evidencia cientifica bien conocida que es esta:

1.-Las enfermedades son entidades biológicas independientes del psiquismo en tanto causalidad.

Si bien:

2.- Existen enfermedades que se enredan en la personalidad, lo traumático, lo relacional y en los entornos de vida u otras enfermedades configurando un sindrome clinico donde efectivamente lo psiquico juega un papel causal en el malestar. Un ejemplo es cualquier síntoma histérico, por ejemplo el vaginismo.

Sin embargo no existe una relación lineal entre lo psíquico y lo físico sino caótica o no-lineal.

Si fuera cierto lo que dice este señor todas las mujeres que tienen en su inconsciente aquella pulsión de rechazo a la maternidad deberian desarrollar un mioma. Y más: una vez aclarado que el mioma supone un rechazo a la maternidad el mioma deberia desaparecer, puesto que:

“Si conseguimos hacer cambios a nivel inconsciente de manera que, lo que antes era un conflicto para nosotros ya no lo sea, la enfermedad (solución biológica) deja de tener sentido y desaparece sola”

El lector sagaz ya habrá entendido la idea de que el inconsciente al que se refiere el autor es un inconsciente muy inconsciente, nada que ver con el inconsciente freudiano, pues ejerce su influencia en los niveles más profundos de nuestra fisiología. Se trata pues de un inconsciente lejano, un inconsciente que solo un buen decodificador puede llegar a conocer, a pesar de que hoy sabemos que el inconsciente es imposible de hackear tal y como cuentan en este post.

Afortunadamente, pues el inconsciente hoy es para nosotros:

El inconsciente es un depósito de patrones filogenéticos destinados a la supervivencia y la reproducción. Pero el nuevo inconsciente no es personal sino una especie de almacén de adaptaciones y existe porque contiene ventajas para la supervivencia y el fitness.

El autor decodificador de dicho post supone además que existe una relación mecánica, determinista entre el “trauma” y el síntoma. Una relación predeterminada que no contempla el caos y la no-linealidad entre mente y cuerpo, lo que cierra y oscurece cualquier investigación seria sobre el asunto.

Lo interesante de esta proposición es que carece de refutación puesto que si el mioma no desapareciera (que es lo más probable) entonces siempre hay un truco al que acudir: puede decirse que la mujer se resiste a curarse o que la decodificación por algun misterioso sortilegio no ha causado efecto alguno quizá por algun defecto de la paciente.

Naturalmente los miomas no se curan conociendo el inconsciente de una persona cualquiera (si es que eso se puede llegar a conocer), pero pueden llegar a desaparecer después de la menopausia o al menos dejar de crecer. Dicho de otro modo el tiempo juega de nuestra parte.

Hoy sabemos que el placebo funciona porque toda entidad biologica tiende a la regresión a la media, dicho de una manera clara, si usted hoy está de muy mal humor es seguro que mañana mejorará, si usted está hoy muy contento, es seguro que mañana estará eutimico. Nada es permanente como dicen los budistas y lo extremo tiende a convertirse en rango medio, sea el dolor, el jubilo, la tristeza o cualquier tipo de adversidad de la vida. Todo vuelve a las condiciones iniciales.

Ahora bien, es evidente que estas ideas que se divulgan por las redes captan cada vez una clientela más culta y formada y no solamente ignorantes que son hipnotizados por terapeutas comprometidos con sus ideas.

Imagine por un momento si usted es mujer que efectivamente tiene un mioma, y que no tiene hijos. Se encuentra usted en esa encrucijada de ambigüedad donde ha de decir si quiere o no quiere tenerlos. Usted no es nada especial sino que tiene un conflicto de aceptación-aversión al embarazo. Siga suponiendo que usted va a visitar a ese decodificador y que  le sugiere que usted está “inconscientemente” rechazando su embarazo. Naturalmente a usted esto le suena, pues usted misma abriga ciertos temores.

Entonces le da la razón y legitima al sanador para que siga con su discurso de decodificación. El proceso puede terminar con o sin curación de su mioma pero usted ha logrado construir una narrativa, le ha dado sentido a su sintoma.

Usted en ese momento ha entrado a formar parte de sus seguidores y defensores: la decodificación funciona aunque a usted no le haya funcionado, pues usted es ya una conversa.

Convertirse a una explicación sobre el malestar no tiene nada de malo y yo diría que incluso es inevitable, pues le dota de sentido, lo malo es si usted tiene un cáncer y renuncia a un tratamiento convencional tratando de escudriñar en su inconsciente. Lo malo es si usted se convierte en militante de la decodificación.

Dicho de otra manera si usted no sabe discriminar una enfermedad zigzagueante como un mioma de un cáncer de útero, lo mejor es que busque un médico antes que un decodificador.

Los superplacebos funcionan mejor en las enfermedades vaporosas y aun mejor si usted está completamente sano.

Bibliografia.-

Muy padre

ciego-y-lazarillo-1903-etapa-azul

Recientemente he sabido a través de una amiga mexicana que allá tienen una expresión emparentada con la nuestra “de puta madre” que es como llamamos aquí  a una cosa muy buena. Los mexicanos sin embargo y quizá intoxicados por el azúcar de la coca cola y las hamburguesas o tal vez por una visión trágica de la vida no hablan de madres sino de padres.

Ellos dicen que algo es “muy padre” cuando una cosa es muy buena, muy guai como decimos ahora en castizo del guasap. A mi estas cuestiones antropológicas me gustan mucho, de manera que interrogué más profundamente a la centroamericana a este menester.

Quería saber por qué en Mexico a algo bueno, le llaman “muy padre” en lugar de apelar al puterío liberador de la madre. Mi interlocutora me contestó, “pues porque son los papás los que tienen el dinero, yo por ejemplo estoy en España gracias a que mi papá me ha pagado el viaje”, contestó sin azorarse. Entonces averigüe otras cosas: que aquel iphone 6 plus que llevaba consigo era también un regalo de su papá y que un papá está para eso: para atender los gastos de sus hijos máxime cuando papá y mamá están divorciados que suelen ser la mayoría.

Los regalos a los hijos son así como un peaje revolucionario que los padres hacen a sus hijos, por aquello que “nada les falte” aunque lo más probable es que se trate de un residuo culpable por haberse buscado la vida con otra más joven..

Entonces, no se por qué me acordé de aquella canción de Seguridad Social que se titula “Adios papá”, toda una declaración generacional “un poco de dinero más” . Es eso, los papás se divorcian y entonces han de pagar no solo pensiones a la abandonada sino los caprichos de sus hijos. Serán cosas del divorcio pensé y ahi lo dejé.

Pero a los pocos días y como si hubiera habido una especie de sincronicidad entre mi amiga y yo, cayó en mis manos este articulo, que se titula ¿Por qué es más importante tener papá que mamá?” escrito por Francesca Caregnato una psicologa clinica también mexicana  a juzgar por las expresiones castellanas con tintes de mañanitas.

En realidad el articulo puede ser entendido entre nosotros que no tenemos papás tan proveedores y un exceso de mamás como sexista pero si el lector supera las dificultades idiomáticas verán como tiene algo de razón.

Toda la razón diría yo que tiene la autora de este articulo  El argumento evolucionista es muy claro, no se trata de poner en una balanza el peso de las mamás y compararlo con el de los papás que es lo primero que nos viene a la cabeza en las comparaciones, sino entender que la maternidad y la paternidad son cosas muy distintas-

Para empezar, el maternaje es obligado, si usted es la mamá de alguien no tiene más remedio que serlo. Hay en ello una seguridad cien por cien. Usted sabe (si es mujer) que sus hijos son sus hijos. Es verdad que usted puede morirse, abandonar a sus hijos en un orfanato o bien practicar el machista “ahí te quedas” pero sus hijos siempre encontrarán una mamá suplente. Cualquier persona puede ejercer de mamás de sus hijos, incluso un hombre.

Esta posibilidad de reemplazo de la matenridad es una forma de aloparentalidad que se da con la función materna pero es muy rara entre los hombres. Si un papá desaparece de casa (cosa que al parecer es bastante frecuente en Sudamerica) es poco probable que otro hombre se haga cargo de los hijos de usted. ¿La razón? Los hombres estamos poco motivados a hacernos cargo de los hijos de otros.

No cabe ninguna duda de que es muy padre tener padre, mejor si está en casa que conviviendo con otra mujer, pero menos da una piedra.

Volviendo al articulo en cuestión son interesantes los argumentos que maneja la autora para ponerse del lado de la importancia de un padre en un hogar, algo que viene aderezado con algunos casos clinicos y los efectos que esta carencia tiene en los hijos.

Muchos de los problemas actuales de niños y adolescentes tienen su origen en una falta de atención o deficiente implicación de sus progenitores, especialmente de los padres (Calvo, 2014). En nuestra cultura cuando por la razón que sea un niño o una niña no cuentan con su madre biológica o ésta es marginal o ausente, inmediatamente se despliegan varias figuras maternas sustitutas que suplen esta carencia: abuela, tía, prima, vecina. E incluso cuando sí hay una mamá, parece que no basta y con frecuencia se crean alrededor del niño o niña una serie de “mamás extras” que quedarán tales para toda la vida.

Si no hay papá:por el contrario no hay despliegue de figuras paternas, hay un empobrecimiento del entorno y una ausencia de referentes que tienen distintas consecuencias según se trate de niñas o niños.

En el citado articulo se lee: “México es un país huérfano de padre”, y creo que es verdad. Muchos, demasiados hijos nacen sin padre; muchos, demasiados padres abandonan a sus hijos; muchas, demasiadas madres alejan a los padres de sus hijos.

El rol de la paternidad ha sufrido diversas modificaciones en la historia. Ha pasado de un modelo rígido y dominante a una estructura más flexible e igualitaria; de sólo proveedor económico los padres ahora pueden ser proveedores de cuidados, afectos, enseñanza y formación. La función paterna es entonces una función afectiva, sociocultural, relativizada por los momentos históricos (Aray, 1992).

Actualmente los hombres están en transición de un modelo tradicional a un nuevo modelo inacabado al cual adherirse y que han cambiado con respecto a la paternidad de sus propios padres. Hoy el rol paterno es más impreciso y menos establecido que antes, y sobre todo con respecto al de la madre. Además, el papel del padre está más determinado por factores individuales, familiares, y culturales que influyen en su práctica, lo que no ocurre con la maternidad. La función paterna en psicoanálisis funge como reguladora del deseo y el goce, que censura el incesto y la fusión madre-hijo. Es una función psicocultural que facilita el distanciamiento de lo biológico, de lo instintivo-pulsional favoreciendo el acceso a lo simbólico (Arvelo, 2000).

Consecuencias conocidas de la ausencia de padre.-

En un trabajo de investigación que se basó en un seguimiento de más de 70.000 adolescentes y adultos jóvenes de ambos sexos a lo largo de casi 20 años (McLanahan & Sandefur, 2000; en: Chouhy, 2000), se estudiaron las siguientes variables: 1) riesgo de interrumpir estudios secundarios 2) riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados (idleness) 3) riesgo de embarazo en la adolescencia, comparando a jóvenes que crecieron con un padre, con aquellos que crecieron sin un padre. Los resultados obtenidos fueron:

  1. El riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados es un 50% más alto para jóvenes que crecieron sin su padre.
  2. El riesgo de interrumpir estudios secundarios es un 100% más alto.
  3. El riesgo de embarazo en la adolescencia es también un 100% más alto.

Más de 500 estudios (sintetizados en el National Fatherhood Initiative, disponible en www.fatherhood.org/ soportan el mayor impacto del rechazo paterno versus el materno en relación a sus consecuencias.

Algunos resultados de este meta análisis arrojan que crecer sin un padre explica (pero no implica):

• 5 veces más propensión a ser pobres en la adultez

• 20 veces más propensión a los desórdenes de conducta

• 14 veces más propensión a violar a una persona

• 10 veces más propensión a adicciones

• 20 veces más propensión a la depresión

• 5 veces más propensión a cometer suicidio

• 32 veces más propensión a escapar del hogar

La conexión entre ausencia del padre y delincuencia surge de numerosos trabajos de investigación. En Estados Unidos por ejemplo, el 70% de los delincuentes juveniles, de los homicidas menores de 20 años y de los individuos arrestados por violación y otras ofensas sexuales graves crecieron sin padre. En la comunidad afro-americana, en la que la figura paterna ha virtualmente desaparecido, uno de tres menores de 25 años está preso o en libertad condicional. Un padre ausente es el mejor predictor de criminalidad en el hijo varón (Adams, Milner & Schrepf, 1984; Anderson, 1968, Chilton & Markle, 1972; Monahan, 1972; Mosher, 1969; Robins & Hill, 1966; Stevenson & Black, 1988; Wilson & Herrnstein, 1985; Bohman, 1971; Kellam, Ensminger & Turner, 1977. Todos en: Chouhy, 2000).

La falta de padre constituye además un factor de riesgo para la salud mental del niño, quien además presenta mayores dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley (Angel & Angel, 1993; en: Chouhy, 2000).

Y así llegamos a lo importante: la paternidad no es una persona, es un síimbolo, un Gran Otro, por decirlo en términos lacanianos, algo vinculado a lo vertical, a la autoridad, de manera que el lector ya puede ir husmeando por donde andarán los conflictos de un adolescente sin padre: podrá identificarse pero no diferenciarse. Podrá parecerse a ese otro imaginario que nunca conoció pero no diferenciarse de él.

Terminaria este post diciendo con Virgilio que la patria es incierta y la maternidad inevitable.

En este articulo de Satoshi Kanazawa puede el lector conocer como la ausencia del padre precipita la menarquía en las chicas, es decir favorece la precocidad sexual. De manera que ya sabemos porque en algunas culturas ser “muy padre es algo que se asocia con lo bueno, con la suerte. Lo que no me queda claro es por qué para nosotros lo bueno es “de puta madre”. ¿Será que tenemos un exceso de madres santas? ¿O será que las putas no son madres?

La relación en sí

escher

Recientemente estuve hablando con un amigo mío que se ha separado de su mujer con la que llevan mal viviendo unos 30 años. Lo cierto es que soy amigo tanto de él como de ella y es por eso por lo que me limité a escuchar su declaración con cara de póker (sin dar mi opinión) como pocos días antes había escuchado la declaración de ella.

Lo que me llamó la atención de ambas narraciones es que los dos acusaban al otro básicamente de las mismas cosas, es como si de repente en un paroxismo de insight hubieran caído en la cuenta de que su pareja era un manojo de defectos, todos los defectos del mundo, había una aire acusatorio en ambos, una atmósfera de vicitimismo y una velada intencionalidad vengativa que se podría sintetizar de este modo: “te voy a hacer la vida imposible”. ¿Cómo? Pues con el dinero, porque los hijos ya son demasiado mayores para ser usados como expiación de cualquier mal.

Otra cosa que me llamó la atención es que ambos parecían buscar en su declaración, simpatizantes para su causa. Es como si me exigieran ponerme de parte bien de él, bien de ella. Naturalmente no me puse de parte de ninguno de los dos, lo que significa que he perdido dos amigos.

Porque cada uno de ellos por separado sentirá que no he apoyado su posición, su causa.

Nosotros los españoles somos en este sentido bien distintos a los escandinavos por ejemplo, nos encanta contar y enseñar nuestras intimidades a los demás cuando las cosas se ponen feas y necesitamos apoyo. Confundimos además, el apoyo con el que nos den la razón y la razón es que en estas cosas del amor y las rupturas sentimentales es que no la tiene nadie.

Porque el problema no está en las personas sino en las relaciones. Las personas no pueden hackearse.

Es verdad que si Juan tiene un problema con Maria, una dificultad, un desacuerdo o una vida incomoda o nefasta tenderá a culpar a la otra parte y a veces incluso es verdad. Aunque solo es verdad en parte. Con respecto a los amigos de los que estoy hablando estoy seguro que cualquier interlocutor se pondría de parte de ella, es lógico: es la parte más débil y la que mejor escenificará su posición subalterna. A lo mejor hasta es verdad que él es un mujeriego empedernido, un incompetente o un irresponsable. Pero estas cosas son sólo verdad en los extremos.

Sucede como en las tertulias de TV, siempre parece que gana las discusiones el que menos razón tiene.

Lo que quiero decir es que con algunas personas es bastante dificil e incluso imposible tejer un relato común y sin relato común no hay relación sino tan solo dos personas que viven en lados opuestos del espejo y que se encuentran de vez en cuando para librar agrias discusiones.

Darle la culpa al otro de lo que nos pasa (con él) es lógico. Si yo estoy molesto con Maria lo lógico es que suponga que Maria me ha molestado adrede, con alguna treta dirigida aposta para crearme malestar. Somos en este sentido totalmente inconscientes de lo que nosotros hemos hecho con anterioridad pero aun mas: somos totalmente inconscientes de que el problema que atribuimos a Maria en realidad puede no proceder de la Maria de carne y hueso sino de la relación con Maria.

Y no se conoce ningún caso en los anales de la historia de una persona que haya convencido a otra de sus razones, pues el otro siempre opondrá las suyas que son ininteligibles para el otro, de manera que la gente hablando no se entiende. La gente llega a acuerdos si tiene incentivos para hacerlo.

Maria (o Juan) y su personalidad son por así decir inaccesibles, nadie puede cambiar a nadie ni en una relación de pareja ni en ningún otro tipo de relación pero a cambio de esta imposibilidad podemos hacer una cosa casi mágica: podemos construir (y deconstruir) una relación con casi cualquier persona con mimbres de nuestra creación.

Lo interesante es que la relación no se ve, no es algo material a lo que se pueda meter el dedo, es algo que se encuentra en un nivel de definición muy abstracto, algo que no equivale a la suma de dos personas interactuando entre si. Una relación es algo vivo que es capaz de hacer emerger propiedades distintas a Juan y a Maria y distintas a la suma de lo que ambos aportan a la relación. Es por eso que muchas parejas no son conscientes de las reglas que gobiernan su relación.

Una relación es un intangible que vamos construyendo entre dos, ladrillo a ladrillo. No es una intersección, ni es un territorio neutral entre dos personas, es una neopersona, una especie de ente que preside, bendice, maldice y predice lo que sucederá entre dos personas.

Las relaciones por ser intangibles no se regulan con emociones, se gobiernan con reglas como un programa de ordenador. El orgullo es siempre un cuerpo extraño en cualquier relación de pareja o amistad. No tiene cómputo en la relación pues pertenece a un orden inferior a la relación propiamente dicha.

Una relación de pareja se basa en tres elementos fundamentales: confianza, lealtad y cuidado. Nótese que no he hablado de amor o de atractivo físico, o de dinero o estatus social. Y no he hablado de eso porque estas cosas no pertenecen a la relación sino a sus componentes, al deseo de cada uno de sus miembros. A Juan le puede parecer atractiva Maria pero a “la relación en sí” le importa un bledo el atractivo de Maria, lo que le importa son esos incentivos que no podemos nombrar porque no los consideramos propios ni necesarios para nosotros mismos.

Y es verdad que algunas personas no pueden consensuar reglas sobre todo cuando sienten que son imposiciones del otro, pero las relaciones son capaces de crear y sostener sus propias reglas sin que emanen de un sujeto concreto.

Las relaciones de pareja son microsistemas que funcionan con la lógica de la dinámica de sistemas, son sobre todo información, no son nada material, ni espiritual sino todo lo contrario. Se trata de bucles de retroalimentación, en este caso de bucles perversos que se repiten una y otra vez. Juan y Maria no fueron capaces de construir una dinámica relacional protectora, donde cada uno ocupa un lugar y asiste al otro en relevos constantes de rol. Se enquistaron a si mismos en una reedición de sus discusiones adolescentes y no han movido ni un ápice su manera de percibir al otro al tiempo que no han sido capaces nunca de romper definitivamente.

Ambos necesitan del otro para seguir adelante con su juego perverso, hay en su relación algo que les proporciona un goce suplementario probablemente a nivel individual y en otro nivel.

Es como si ambos estuvieran contando este relato:

“Soy tan desgraciada como mi madre fue” o “con las mujeres no se puede contar para nada”

El sesgo de negatividad.

¿Qué es peor perder y salir derrotado de una relación o seguir con ella aunque sea insalubre?

Podemos querer romper una relación si carece de incentivos pero tendemos a mantenerla si el precio es salir derrotados.

Y lo que solemos hacer después de enfrentamientos crónicos es romper la relación, pues las relaciones tienen menos peso que las derrotas. Hay un sesgo de negatividad.

Lo que nos lleva a pensar el por qué las relaciones entre pares tienen hoy tanta levedad. Tanta que en nuestro pais el número de divorcios es casi similar al número de matrimonios y por lo que llevo visto en la vida el número de hermanos que no se hablan o el número de hijos que rompen todo vínculo con sus padres es mucho más elevado de lo que pensamos. Inferior desde luego al número de parejas con las que hemos roto a lo largo de nuestra vida o al número de amigos que hemos perdido por un “quítame allá esas pajas”. O al número de parejas que se rompen al dia, unas 2800 en España sin contar las que no aparecen en los censos.

De manera que nuestra biografía está llena de “cadáveres”. Acumulamos más cadáveres , es decir personas que hemos abandonado que derrotas, entendiendo derrotas a haber sido abandonados o a haber dado “nuestro brazo a torcer” con tal de mantener una relación.

Lo cierto es que “dar nuestro brazo a torcer” no es una buena estrategia de relación porque nuestro adversario puede convertirse en un abusador o en un parásito, de modo que es comprensible que la mayor parte de las personas opten por la primera opción en lugar de la segunda. Al fin y al cabo y como decía más arriba nuestro propio narcisismo vale más que una relación de mediana intensidad. Sin embargo esta conceptualización no sirve para explicar las rupturas de relaciones intensas y provechosas y tampoco explica el pugilato eterno entre personas emparentadas entre sí. Tampoco explica el abandono de nuestros progenitores a su suerte.

Todo parece indicar que hay algo en nuestro entorno que propicia estos malos resultados en nuestro apego con aquellas personas significativas de nuestra vida. De manera que repasaré algunas de las caracteristicas de las sociedades postindustriales en las que vivimos y que en mi opinión conspiran contra la durabilidad de las relaciones.

1.- La primera variable es la desaparición de la familia extensa. El colchón de sguridad que representaba el contar con hermanos, primos, tios y tias, abuelos y progenitores, junto a los vecinos y conocidos de nuestros entornos preindustriales (rurales) ha sido socavado por la llegada de la modernidad. Estamos solos con nuestra propia subjetividad para hacer frente a problemas endiablados y no podemos contar ni con el consejo ni la protección de nuestros parientes. Tampoco podemos fiarlo todo a nuestra parentela sin sufrir un menoscabo de nuestro autoconcepto y autonomía  que valoramos por encima de cualquier otra cosa.

2.-Otra variable de interés es el entorno urbano. La vida rural transcurría entre la proximidad de grupos emparentados entre sí, con menor o mayor lejanía, pero el apoyo y la solidaridad entre grupos (a no ser que estuvieran enfrentados) era la norma. La vida urbana transcurre por el contrario entre extraños, es decir con personas no emparentadas entre sí y de los que no es posible esperar grandes inversiones en nuestro bienestar.

3.-Este modo de vida hace que las relaciones entre personas se hayan mercantilizado o cosificado, añadiéndoles un plus de objetos de consumo y de desechables como si fueran plásticos. Naturalmente en este entorno es imposible esperar inversiones, cuidados o siquiera interés.

4.- Es obvio que nos hemos independizado tanto de los demás que las relaciones de apego están obsoletas. Lo que hemos ganado en autonomia lo hemos perdido en apoyos y apegos. Sin embargo nuestro narcisismo no ha sido removido en todo este proceso y parece que incluso ha sufrido un refuerzo, ¿pues si no podemos fiarnos de nosotros de quién lo haremos?.

5.- Por último los cambios demográficos, sociales incluyendo al descenso de la natalidad influyen (correlacionan) con estas cuestiones de las que ya hablé aqui en este post sobre la decadencia de Europa.

En conclusión, mi opinión es que es el narcisismo (la defensa del núcleo de intimidad privado e hiperinflacionado que cada persona guarda en su interior) el responsable de que no nos duelan prendas para desprendernos de las relaciones que forjamos con los otros, al fin y al cabo no les necesitamos, si viven demasiado lejos o si no estamos vinculados a ellos por intereses  próximos y prácticos.

Las relaciones se enquistan precisamente cuando no somos capaces de visualizar una vida autónoma sin esa relación que hemos declarado como insoportable y que hemos soportado como Juan y Maria durante 30 años.

Pero existen más razones para explicar este estropicio: la principal es que no sabemos negociar cuando algo en la relación no acaba de ser de nuestro agrado, somos torpes y carecemos de habilidades para establecer nuevos compromisos que vayan mas allá de los que se establecieron cuando la relación se conformó. No caemos en la cuenta de que una relación puede cambiar de nivel de definición aun después de un agravio más o menos real. La mayor parte de nosotros no sabemos cambiar una relación filial en una relación entre pares (aunque sea con nuestro propio padre), simplemente nos vemos como hijos y les exigimos como tales incluso a una edad provecta.

En el caso de las parejas puede renegociarse una relación constructiva en otro nivel. ¿Por qué la mayor parte de parejas se rompen enmedio del odio, el rencor o la violencia?. Una pareja puede transformarse en una relación de amistad, simplemente no sabemos cómo hacerlo y nuestra autoestima parece sufrir menos con la ruptura que con la transformación.

Lo cierto es que hay algunas excepciones a esta cuestión. Por ejemplo las relaciones que establecimos mientras andábamos codificando el mundo son más duraderas que aquellas que suceden después. Entre amigos es más facil conservar a “los amigos de siempre” que a los nuevos. Si Sapolsky conociera este dato es seguro que enviaría a alguno de sus becarios a investigar el asunto. Es muy probable que nuestra capacidad para establecer vínculos de amistad se cierre después de una cierta edad igual que sucede con nuestros gustos musicales o con las comidas que nos gustan. O dicho de otra forma: que se cierre la ventana plástica para establecer amistades.

Curiosamente, de existir esta ventana plástica no debe coincidir con la ventana plástica para las relaciones eróticas que permanece abierta toda la vida dependiendo de las necesidades de cada cual. Todo parece indiciar que el sexo y la amistad van por caminos diferentes o surgen de momentos vitales distintos, sin embargo no hay razón para creer que el sexo y la amistad son incompatibles, de hecho es imposible el amor sin una minima identificación, sin un minimo compañerismo.

Y de hecho es bien cierto que las relaciones de pareja parecen ser más vulnerables a esta tendencia postindustrial a cambiar de partenaire como el que cambia de automóvil. Todo parece indicar sin embargo que las relaciones que establecimos en nuestra infancia-adolescencia resisten mejor los embates de la vida moderna siempre y cuando, claro está, no se compita por el mismo recurso en cuyo caso está asegurado el fracaso.

Quizá sea cierto como decía Borges que la amistad es preferible al amor porque no precisa frecuencia. Y debe serlo porque las relaciones a largo plazo que resisten los embates del tiempo se parecen más a una amistad o fraternidad que a otra cosa. El apego es el único que puede vencer a la rivalidad, aunque sea impuesto por las circunstancias.

Respeto, aceptación y compromiso, parece ser la receta universal para sostener las relaciones.

Y lo que no interesa, no interesa.

Psicología del terrorista

terror

Joe Navarro es un escritor americano de origen cubano que trabajó para el FBI como asesor en temas de terrorismo y más concretamente en temas de personalidades terroristas a pesar de ser más conocido como  experto en temas de lenguaje corporal.

Lo cierto es que cada día más aparecen nuevas investigaciones sobre los perfiles terroristas sobre todo después de la continua exposición de imágenes apocalípticas en los medios que nos llegan desde que ISIS optó por publicitarse a través del horror.

Sin embargo la mayor parte de las noticias que nos llegan desde la prensa de masas y en relación con estos perfiles terroristas son banales, cuando no anticuados y estereotipados. Lo que se nos suele vender es que los terroristas son psicópatas.

Para empezar la etiqueta “psicópata” es una antigualla del siglo XIX, algo que encaja mal con la maldad actual que está más relacionada con los idealismos morales que con la búsqueda rápida de beneficio propio. Decir “psicópata” equivale tanto a algo caracterial (en la terminología de Schneider), como a lo que hoy entendemos como antisocial, si bien el psicópata va un poco más allá de los entornos “antisociales” en los que suelen crecer la mayor parte de los delicuentes habituales. La psicopatía es una patología innata que debuta ya en la primera infancia con esa extraña manía de atormentar a los demás: hoy diríamos que un psicópata es una persona que no tiene en cuenta los sentimientos de los demás, que carece de empatía por así decir. El lector puede visitar este enlace donde escribí precisamente de psicópatas y de su relación con el mal.

Pero la definición de psicópata encaja mal con lo que sucede hoy en el mundo a escala global. Para empezar los psicópatas son una minoría en la población (1%) y no todos los psicópatas son sanguinarios, la mayor parte de ellos son simples aprovechados, egoístas o tramposos, por otra parte sabemos que las personas supuestamente normales pueden convertirse en peligrosos psicópatas -indistinguibles de los otros- a poco que el ambiente lo propicie como ya se demostró en el experimento Stanford. Existe una banalidad para el mal y no es necesario invocar a la patología mental. Nos es necesario pues abandonar esta socorrida etiqueta si queremos saber más sobre la maldad actual, sobre los crímenes en masa o sobre los genocidios más o menos televisados en directo. Nos es necesario comprender la relación que tiene este fenómeno con los idealismos morales.

Aquí hay un buen articulo (en inglés) sobre el que he basado este post. Se trata de un articulo firmado por el propio Joe Navarro.

Los elementos que constituyen un perfil terrorista son los siguientes:

1.- Narcisismo patológico. Para que el lector entienda de un modo gráfico qué es eso que los psiquiatras o psicólogos llamamos “narcisismo” (un termino propuesto por Freud, pero que hay que ocultar). les dejo aquí un dibujo de una mente normal: observarán que en la mente normal el “Yo” que es la primera instancia psíquica en aparecer en la mente, una vez se ha establecido un vinculo especular con el “Tu”, ocupa un lugar elevado pero periférico, de tal modo que la mente está ocupada en casi toda su extensión por el “Nosotros” y el “Mundo”. El “Mundo” es por así decir muy importante porque ahí reside la realidad con toda su complejidad y el “Nosotros” es también muy grueso porque ahí residen nuestros apoyos y nuestros recursos.

graficos maestro1

Sin embargo en el narcisista lo que sucede es esto otro:

graficos maestro2

Una ubicación central del Yo que expulsa hacia la periferia al Nosotros y al Mundo y que genera un conflicto de figura fondo. El “Yo” nunca llega a tener la suficiente perspectiva para computar la realidad, lo que nos viene directamente de los otros ni obviamente del “Tu” que pasa a formar parte de un cuerpo extraño. El narcisista no está loco pues no pierde el sentido de la realidad, sabe que el Mundo existe y tiene unas reglas que simplemente no puede acatar porque lo que en realidad teme el narcisista es su propia vulnerabilidad, algo sobre lo que ya escribí en Narcisismo normal, patológico y maligno.

2.- Lo paranoide.- La mejor forma de describir en que consiste esa constelación que los psiquiatras llamamos paranoide es señalar sus tres características principales: rencor, desconfianza/sospecha y hostilidad proyectada. El paranoide no delira, no hay que confundir la personalidad paranoide con sus rasgos de dureza anteriormente citados y el delirio paranoide que es una forma de psicosis. Naturalmente un paranoide puede acabar delirando pero en esencia una personalidad paranoide no es un enfermo mental por el hecho de serlo.

El paranoide es una persona corriente que se presenta como un coleccionista de ofensas, es por así decir un resentido con o sin razones objetivas para ello, las humillaciones que suponemos en su biografía pueden ser reales o simplemente imaginadas o sobrevaloradas, pero en cualquier caso conforman a una persona rumiadora, que anda siempre desoonfiando de todo el mundo, a la vez que es incapaz de deshacerse de su rencor o de su manera de inferir la realidad en busca de signos de ameneza contra su persona.

3.- Una ideología paranoide.- Naturalmente no todos los narcisistas o paranoides construyen o se hospedan en una ideología concreta que les sirva de refuerzo a sus temores. Lo que hace a un individuo peligroso dentro de este conglomerado de variables de personalidad es el hallazgo de ese algo que da carta de naturaleza a la propia paranoia. Es por eso que los paranoides suelen agruparse en sectas o en grupos paranoides y excluyentes. Mis enemigos son los que no piensan como nosotros. Se trata de un refuerzo, aparece el “Nosotros” como un soporte, como una muleta que lo justifica todo, incluso el exterminio del otro. Pero de lo que se trata sobre todo es de identificar al enemigo: los judíos, los comunistas, los yanquis, los infieles, los musulmanes, los homosexuales suelen ser las víctimas propiciatorias de este tipo de ideologías paranoides, peor aun si los gobernantes de un país abrazan este tipo de axiomas como forma de control político, algo muy socorrido y sobre lo que ya Hitler nos instruyó sobre manera apoyándose en su ministro de propaganda Goebbels. Un país entero puede ponerse a pensar y creer que los judíos eran el enemigo a exterminar (en aquel momento en Alemania).

4.- La violencia como arma política.- No cabe duda de que nuestra especie va evolucionando en el sentido de una menor agresividad del mismo modo que a una gracilización de las formas anatómicas que van abandonando la tosquedad de nuestros ancestros y virando hacia la neotenia y la feminización. Este proceso ha sido llamado “síndrome de domesticación”. se trata también de una gracilización de las creencias.

Naturalmente no todas las religiones han seguido este proceso que es atribuible al cristianismo, algunas de ellas como el islamismo o el judaísmo ortodoxos se resisten a este cambio, algo que el propio Rudolf Otto ya predijo en su libro Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios. Pero Otto también reprocha que el racionalismo religioso no entiende el aspecto irracional de la idea de Dios, que llama “numen” o también “lo sagrado”. Santo, sin embargo, es más que racional, y más que bueno. Es mysterium tremendum, pavor numinoso que trasciende las categorías morales y se resiste a los intentos de domesticación. En este sentido la vida humana es sagrada.

En realidad para hablar de terrorismo es necesario que se cumpla este requisito (el 4) pues terrorismo es “el uso sistemático del terror para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de pseudoorganizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por corporaciones, grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores y gobiernos en el poder”.

Dicho de otra manera: mientras que hay sociedades y culturas en las que la violencia es inadmisible e inmoral, otras siguen creyendo -basadas en esa idea irracional de Dios de la que hablaba Otto-, que cualquier medio es legitimo para imponer a los demás su verdad. Salirse con la suya está legitimado por sus propias creencias irracionales.

5.-El papel de las sociedades mediáticas.- No cabe duda de que el objetivo de un grupo terrorista es amedrentar a la población diana que ha escogido para amedrentar y no cabe duda de que la publicidad sirve a dos propósitos fundamentales, el primero para divulgar su razón y su causa. Sin propaganda nadie sabría siquiera cuales son los propósitos de estas personas y en segundo lugar, la publicidad sirve para captar nuevos seguidores, nuevos acólitos a su causa.

Pero la publicidad tiene a su vez un lado perverso pues puede generar actos terroristas por sí misma, del mismo modo que puede generar crímenes domésticos o gamberradas simples como podemos observar en algunos videos publicados en youtube. De lo que se trata es de epatar, de sorprender, de espantar si cabe, lo que nos lleva al ultimo item, el papel del grupo.

6.- El papel del grupo.- Todo acto violento tiene dos aspectos, uno relacionado con el propósito político, de simple depredación, religioso o publicitario que a un individuo concreto le inspira y que suele estar relacionado con el “sentido de misión paranoide” o con el mesianismo. No olvidemos que detrás de muchos actos violentos se esconde un sentido moral todo lo irracional que se quiera pero moral a fin de cuentas. Pero no debemos olvidar la función del marketing de grupo, uno comete actos atroces para ganarse el respeto de los miembros de su grupo, aquellos que comparten su finalidad paranoica. Publicitarse es una estrategia para ganar visibilidad y medrar dentro del grupo de iguales. A ver quien es el más malo, el más retorcido, el que consigue pensar y llevar a cabo el acto más monstruoso. Una competición de atrocidades para ganar reconocimiento.

En conclusión, no hace falta ser un psicópata para degollar infieles, basta con pertenecer a una cultura donde la vida humana carece de ese hálito sagrado y donde las ideas irracionales sobre Dios prevalecen aun en la población que pertenece a esa cultura. Por otra parte existe también un terrorismo de Estado, más fácil de explicar pues en cualquier caso trata de amordazar la disidencia y aun: existe otro “terrorismo de autor” que suele ser un modo de expresión de una persona que sufre alguna patología mental, me refiero sobre todo a los terrorismos xenófobos como este del noruego Brevik y otros más enloquecidos aun como este caso que cité en el antibatman.