El arte del “ninguneo”

octubre 20, 2014

ninguneo

Cualquier psiquiatra o psicólogo que trabaje en una unidad ambulatoria recluta sus pacientes más numerosos entre una nube de quejas que proceden del mundo laboral.

Es lógico que asi sea, puesto que la mayor parte de los conflictos humanos proceden de la familia y del ámbito laboral descontando los conflictos metafisicos como los de la identidad, la muerte o el amor.

Lo conflictos del mundo laboral proceden de varios frentes:

  • Conflictos de intereses o de rivalidad
  • Conflictos derivados de la precariedad laboral.
  • Conflictos derivados de la presión de los jefes.
  • Conflictos de liquidación y mobbing.

Voy a referirme en este post a estos últimos: los que proceden de la liquidación, prestando una mayor atención al mobbing sutil que es probablemente el más usado en las administraciones publicas, es decir entre funcionarios.

Es usual que los pacientes vengan a la consulta contando una historia similar a ésta: “trabajaba en una empresa A que es absorbida por una empresa B, en el tránsito de una a otra se pierden cometidos y años de experiencia que se desparraman en los desagües del desinterés”, pero ahí no termina la cosa, la empresa B no se limita a amputar responsabilidades sino que tiene en mente liquidar a la mitad de la plantilla a fin de hacer a la empresa “sostenible”. Nótese que la semántica utilizada no hace nunca referencia a recortes o despidos sino a lograr que la empresa logre sobrevivir. ¿Quién puede oponerse a eso?

Algo que consigue llevar a la víctima a una situación de indefensión. Si me opongo seré despedido por no colaborar con los planes de la nueva dirección y si no me opongo seré igualmente maltratado para que me vaya por mi propio pie. La indefensión es una situación psíquica crítica que no es en sí misma una enfermedad pero está en la base de múltiples patologías y trastornos por adaptación o por estrés como se dice ahora.

La indefensión aprendida (learned helplesness), actualmente se usa como modelo de depresión en ratas para la experimentación de nuevos fármacos antidepresivos. Se trata de un concepto fácil de comprender y de inducir, tanto en ratas como en seres humanos y consiste en: aprender que a pesar de nuestros esfuerzos determinada situación no puede ser cambiada, lo que genera un estado de indefensión y desesperanza que nos hace vulnerables a casi cualquier cosa.

Dicho de una manera más clara: la mayor parte de los pacientes que vemos en la consulta no están enfermos sino que viven situaciones perversas inducidas por sus superiores o por sus iguales, algo que recibe el nombre de mobbing.

De lo que se trata es de vencer las resistencias del trabajador obligándole a que deje el trabajo por propia voluntad o que desfallezca y se convierta en un monigote al servicio de la empresa, o de un chivato.

De todas las técnicas conocidas de presión sutil la más conocida es el ninguneo.

Ningunear a alguien es según la wiki en primer lugar, significa no hacer caso de alguien, no tomarlo en consideración y, en segundo, menospreciar a alguien.

El propósito del ninguneo es socavar la autoridad de alguien por miedo a su competencia profesional o a la disidencia intelectual. Y el patrón de los ninguneados es sin duda el intelectual español Miguel de Unamuno que fue ninguneado por los tres regímenes en que se vió envuelto durante su vida universitaria.

Es el método preferido entre los gerentes de cualquier lugar jerarquizado. De lo que se trata es de neutralizar a los jefes y mandos intermedios a fin de conseguir una masa homogénea, un rebaño al que poder controlar mejor.

Antes de seguir adelante en una descripción operativa del ninguneo me gustaría dedicar unas palabras al paradigma del control. Controlar una organización no sólo es el propósito de muchos gerentes positivistas sino que es además imposible. El flujo de información que recibe un gerente está siempre sesgado y procede de los chivatos y de los que albergan propósitos innombrables de promoción. El gerente que “escucha a todos” y cuyo “despacho está siempre abierto” ya está declarando sus intenciones escuchar “sin ton ni son” discriminando a los interlocutores de una organización.

Pero no sólo es la ignorancia de creer que una persona sola puede manejar todos los hilos, sino también la codicia de creer que el “divide y vencerás” sirve para cualquier cosa más acá de la guerra que Cesar inventó. Los gerentes en realidad están siempre sometidos a esta tentación: puentear el mando que no procede de él mismo a través de las informaciones que le llegan de abajo o de arriba, y eso sin contar con las filias y fobias a las que ningún gerente es inmune.

Digámoslo más claramente los jefes, los mandos intermedios molestan, pues son los nudos de la organización y los que acumulan no solamente mayor información sino una información histórica.

El temor del gerente es ser engañado por el mando intermedio, un horror primordial que lleva a la indefensión del propio gerente al sentir que no puede fiarse de nadie. Y si un gerente no puede fiarse de nadie, es un gerente caótico e ineficaz. Es mejor elegir aun a riesgo de equivocarse que mantener una neutralidad fingida.

Pero la ineficacia tiene múltiples procedencias, y el lector que quiera profundizar sobre esta cuestión puede recurrir a este libro de Alejandro NIeto, donde explica como ser un buen gerente y las buenas prácticas para tener un buen gobierno.

desgobierno

Uno de los errores más frecuentes está relacionado con su forma de trabajar. Ya me referí más arriba a esa manía de recibir a todo el mundo que parece ser el paradigma políticamente correcto. Una costumbre que no lleva a ninguna parte salvo a la obtención de múltiples narrativas contradictorias entre sí.

El buen gerente no recibe más que las visitas precisas, se reune la menor cantidad de horas posibles y se dedica a apoyarse en aquellos que saben más que él en temas organizativos o clinicos si estamos hablando de un Hospital. Aquí en este articulo de Alejandro Nieto (publicado en 1988) podemos ver las torpezas que las administraciones han tenido con los médicos y cómo la situación ha ido empeorando con el tiempo.

Es cierto que el gerente no ha de fiarse de todo el mundo por igual, hay quien tiene intereses espúreos, económicos pero también legítimos, pero no tiene más remedio que elegir y discriminar guiándose por su intuición de quién es quién en una organización. No todos son vagos o corruptos entre los trabajadores y todos, eso si. acumulan varias decepciones a lo largo de su vida laboral, suficientes como para no fiarse del ultimo gerente y mucho menos de aquellos que siguen directrices políticas.

De manera que la confianza ha de ser bidireccional y los gestos son muy importantes. Los gestos valen tanto como la gestión pura y dura en relación con la confianza que es siempre algo irracional. Si un gerente se salta la linea jerárquica de un determinado departamento ya está gesticulando, ya sabemos por donde va a ir.

Al socavar a unos se empodera a otros de una linea jerárquica más baja, se consiguen así nuevos apoyos y delaciones pero socava toda la linea de flotación de la organización.

Además el buen gerente ha de tener apoyos en quien depositar sus decisiones para que se ejecuten. El mayor cáncer de una organización son los rumores y los “macutazos” entre el personal: una distancia demasiado grande entre una decisión y su puesta en marcha genera desconfianza e incertidumbre.No hay que difundir rumores ni dar tiempo a la rumorología, hay que ejecutar lo importante primero, hay que saber priorizar no olvidando que lo que parece urgente no es lo más importante y que mantenerse en el cargo carece de interés para la organización. Nadar y guardar la ropa no es una buena estrategia.

Hay que comprometerse y buscar compañía para ese camino tan difícil y lleno de contradicciones que acompañan la gestión, sobre todo de lo público.

¿Qué hacer si se siente ninguneado?

Si usted se siente ninguneado, es decir menospreciado, maltratado o que no se le corresponde con la autoridad que usted merece lo primero que ha de hacerse es intentar clarificar estos extremos. Se trata de una primera intentona ética, a partir de la cual pueden suceder dos cosas: que sigan ninguneándole o que mejore la situación.

Lo más probable es que lo sigan haciendo pues ya he dicho más arriba que aquellas personas fascinadas por el control rara vez delegan su autoridad en otros y se dedican a vampirizar la suya, la que le corresponde por méritos propios.

No caiga nunca en la trampa de la indefensión, tampoco del victimismo y sobre todo no se coja la baja.

Trabajamos en ambientes tóxicos y es por eso que las consultas de los psiquiatras están llenas de víctimas del entorno laboral. No es necesario que haya mobbing, basta con que consigan que usted se sienta ninguneado por sus jefes.

Lo que suele ser la norma.

Recuerda: La falta de propósito representa el exacto punto intermedio entre el deseo de evitar y el de incitar.

Culturas de la vergüenza, culturas de la culpa

octubre 17, 2014

MUJERES EN EL ISLAM FUNDAMENTALISTA

Recientemente ha estallado un escándalo en Roterham (Inglaterra) que ha conmocionado tanto a la pulcra sociedad inglesa como a todos los europeos. Al parecer una especie de mafia de ciudadanos de origen pakistaní y afganos se dedicaban a captar a niñas blancas y a prostituirlas a través de chicos-amantes que las introducian en el mundo de la prostitución con las armas ya conocidas de los regalos, las drogas y el dominio.

Al parecer más de doscientas niñas habian sido reclutadas por esta mafia pero lo más escandaloso de esta cuestión fue que se habian presentado numerosas denuncias a la policia de aquella ciudad sin que nadie tomara cartas en el asunto.

El tema es peliagudo porque lleva aparejadas muchas contradicciones que proceden del choque de culturas y otras como que la policia se inhibió precisamente para no ser acusados de racistas.

De manera que he ido a documentarme al blog de Peter Frost que es un antropólogo británico con mentalidad evolucionista que escribió hace poco un post sobre esta cuestión, analizando factores religiosos, étnicos, evolutivos y raciales.

La idea de Peter Frost es muy clara y si escribo este post es para difundir el grueso de estas ideas que no pueden liquidarse mediante el recurso de la exclusión social o la suposición de racismo en todos los miembros blancos de la comunidad británica, si bien el recurso al racismo o al Islam es esperable que emerja cuando se dan noticias de este tipo. Sin embargo, para Frost el racismo no explica la conducta de los agresores, si bien explica la inhibición de las autoridades inglesas.

Cuando un individuo inmigra de un pais a otro, no sólo cambia de lugar fisico para vivir sino que lleva un cultura detrás que tarde o temprano colisionará con la del huesped. Y cuando hablo de “cultura” no me estoy refiriendo solo al registro etnográfico, a la religión o a las costumbres más o menos ancestrales como las culturas árabes y su concepto de los derechos de la mujer que es estrictamente opuesta a la europea sino también y sobre todo al manejo de las emociones y sobre todo a las inhibiciones.

En todas las culturas existen inhibiciones intrapsíquicas sobre las conductas desviadas. En nuestra cultura occidental existen dos mecanismos que operan en paralelo para evitar estas conductas, uno es la empatía (el temor a hacer daño) y otro es la culpa. Mediante estos mecanismos los individuos comunes permanecemos alejados de la “desviación” y por asi decir no hacemos daño a los otros. Sin embargo esta internalización de emociones no es algo universal. En otras culturas la emoción inhibidora mas frecuente es la vergüenza (mundo antiguo clásico y mundo ärabe), el honor (mundo medieval y nipón) o el control social de la comunidad o los chismes.

Según Frost los depredadores de Rotherham, árabes en su mayoría no consideran que las mujeres blancas sean respetables en sí mismas, no las ven como portadoras de derechos, sin embargo si consideran a sus mujeres como portadoras de tales derechos. Para aquellos depredadores, las chicas blancas eran como animales y pueden ser tratadas de este modo. Dicho de otra forma: las inhibiciones morales de estos depredadores solo les obligan entre los miembros de su propia comunidad.

Ellos podrian sentirse avergonzados e inhibidos en presencia de una mujer árabe, con velo, que no salen por la noche y no toman alcohol, sólo en presencia de este tipo de mujeres piadosas podrian sentirse inhibidos.

Lo interesante de estas ideas es que los miembros de ciertas comunidades no pueden cambiar ese “locus de control interno” desde la vergüenza hasta la culpa, pues se trata de un registro que no está contemplado entre los recursos emocionales de sus culturas. Pero si pueden llegar a prescindir del todo de sus propios recursos inhibitorios en una sociedad abierta y de sexo fácil (desvergonzada).

Curiosamente tambien pueden inducir culpa entre las niñas prostituidas y tambien culpa entre la policía y la opinión publica. De hecho este episodio que saltó a la prensa hacia finales de verano no ha tenido el eco que merecería entre los bienpensantes europeos. No he oido, ni leido ninguna critica de las feministas, ni de los partidos de izquierda ni de derechas, ni de ninguna institución progresista de esas que se llenan la boca defendiendo la igualdad o los derechos de los animales. Lo cierto es que el silencio alrededor de esta noticia, que es estremecedora, me ha sorprendido aunque la incluyo entre ese tipo de silencios que hablan por sí mismos: nosotros nos sentimos culpables cuando nos culpan porque nos sentimos poco solidarios con los emigrantes mientras que ellos los inmigrantes no son capaces de sentir culpa.

Nos tienen pues maniatados. Y nuestra cultura ha sido inmunosuprimida.

Carecemos de defensas. Una especie de SIDA social.

Pues la vergúenza tiene algunas limitaciones:

-No  puede controlar el comportamiento que no está atestiguada por nadie más que los propios delincuentes.

- No se puede controlar el comportamiento que está dirigido a una comunidad ajena.

- Debido a que la vergüenza está mediada socialmente, es menos eficaz en las sociedades occidentales modernas, donde por lo general interactúan individuos anónimos.

Dicho de otra manera: la vergüenza es etnocéntrica, necesita testigos y está diseñada para comunidades aisladas que no conviven con otras comunidades que se regulan de otro modo. La culpa y la empatía son individuales, subjetivas, egocéntricas y resultan más eficaces como medio de autocontrol que la vergüenza.

La vergüenza es desvergüenza cuando se pierden los controles sociales que la contextualizan.

Asi en el sur de Asia, ya sea hindú o musulmán India, Pakistán y Bangladesh, la vergüenza del agresor -ofrece a la mujer sin protección- seguridad de los avances sexuales no deseados una vez se aventura más allá de su propio barrio:

El peligro principal procede de hombres desconocidos. Estos extraños, como una categoría, se presume que son sexualmente abusivos y siempre listos para saltar. Algunos hombres jóvenes (y algunos no tan jóvenes) refuerzan esa idea en calles de la ciudad y en los autobuses a través de la práctica común conocida en la India Inglés como “eve-burlas.” En el anonimato de las calles, algunos hombres que surgirían con fiereza a la defensa de las mujeres de su familia propia, se dedican a importunar a las mujeres con, pellizcos u observaciones sexuales que nosotros describiaríamos como acoso. El criterio de “selección” es que no las conocen y que ellas no les conocen a ellos. Sin embargo, rara vez actúan de esa manera en su propio mohalla, barrio.

valla melilla

Demasiados hombres solos. ¿Dónde están las mujeres?

Para Frost, todos estos comportamientos tienen que ver con un fenómeno concreto: la falta de mujeres y la enorme cantidad de hombres solteros y deprivados sexualmente. Es muy posible que la precariedad en el mercado sexual esté relacionada con la poliginia y el hecho de que pocos hombres acaparen más de una pareja. Y es muy posible que los velos y el ocultamiento sexual de las mujeres islámicas tenga que ver con la suposición más o menos realistica de que los hombres son depredadores sexuales.

Al menos alli donde no les conocen.

Perdida (Gone girl)

octubre 13, 2014

Este post contiene spoilers, es decir revela datos de la trama de la pelicula citada, el lector no deberá seguir adelante con la lectura del mismo si quiere visionarla.

gone girl

Perdida es una pelicula dirigida por David Fincher y protagonizada por Ben Affleck y Rosamund Pike que ha sido estrenada en nuestro país este fin de semana y que está basada en la novela del mismo nombre de Gillian Flynn. El dia del estreno y debido a las buenas criticas que le precedieron me propuse ir a verla pues presagiaba uno de esos trhillers psicológicos que tanto me gustan. Alli en el cine tuve una primera decepción, muy pocos espectadores para tanta publicidad. Algún dia hablaré sobre el poco interés que despierta el cine en pantalla grande y me temo que las causas de esta desafección no hay que ir a buscarlas en el IVA cultural sino en otra cosa. Pero ese es otro post.

Amy y Nick son un matrimonio moderno, casi perfecto, ella es una graduada en Harvard que ha tenido cierto exito con la invención de un personaje “Amy” a la que somete a distintas aventuras noveladas, él es tambien un escritor, de dudoso talento y éxito. Ambos se conocen en New York (“el mundo termina en el Hudson”) y parecen estar hechos el uno para el otro, ambos son inteligentes, cultos, brillantes, amantes de los juegos de palabras y parecen tenerlo todo para llegar a cualquier cosa en sus respectivas carreras. En un momento determinado Nick ha de volver a su casa en Missouri, y la pareja se traslada alli a vivir en una de esas casitas americanas que nosotros -los amenazados por hipotecas y deshaucios- soñamos en poseer.

Pero hay truco: ¿de dónde sale el dinero? Pues parece ser que la que corre con los gastos es ella, Nick está en paro y hasta el bar que regenta junto a su hermana está a nombre de Amy. Amy es la pagana, la que sostiene  a su marido y su nivel de vida.

Y el dia que cumplen su quinto aniversario sucede algo extraordinario: Amy desaparece dejando tras de sí una estela de pistas que parecen indicar que la casa ha sido asaltada por alguien. Cuando Nick regresa a su casa se encuentra con que Amy ha desaparecido y ciertos muebles han sido rotos, como si hubiera habido algún tipo de pelea.

De manera que el resto de la película trata de responder a este pregunta: ¿Dónde está Amy?

Y aqui llega lo verdaderamente interesante de la película, puesto que lo primero -cuando una mujer desaparece- es pensar que el culpable de la desaparición es el marido, el amante o un novio o ex-novio de la chica. Eso es lo que dice cualquier manual de policia y lo que piensa la mayor parte de la población. De manera que la pelicula puede considerarse como un desfile de proyecciones, las que hace no sólo el espectador, sino la policia, los padres de la chica, las amistades del vecindario y poco a poco -a medida que el tema de la desaparición de Amy va tomando cuerpo mediático-, lo que cree toda America.

Nick es el culpable y lo es aun más cuando se descubre que tuvo una amante.

En realidad Nick no tiene nada que ver con la desaparición de su mujer y fue precisamente Amy la que diseña las pistas necesarias para inculpar a su marido de su supuesto asesinato. “Sin cadaver no hay asesinato” pero a medida que la pelicula avanza la criminalización de Nick va en aumento. Dicho de otro modo Amy finge su secuestro y deja las suficientes pruebas para incriminar a su marido y todo por venganza, en realidad Amy no puede soportar que Nick tenga una amante más joven que ella. Amy es una psicópata.

El espectador va sabiendo poco a poco cual es la trama urdida por Amy, pero es el único, ni la policía, ni la opinión publica creen ya en su inocencia. Nick está ya condenado a pesar de la inexistencia de pruebas reales de su culpabilidad, salvo un diario escrito por Amy y destinado  a ser encontrado por la policía, donde acusa a su marido de maltratador y en pocas palabras le señala como asesino.

Y hasta aquí llegan mis revelaciones sobre la trama a propósito de la cual comencé a pensar en este tema: ¿Qué es la verdad?

La verdad es poliédrica y contiene numerosas caras y vértices, lo que nos interesa saber en relación con la película es ¿cual es la verdad? Y lo cierto es que al final de la pelicula encontramos rastros de esa gran verdad que no e sotra sino que Nick depende de su mujer tanto como para seguir con ella a pesar de todo lo que le hizo. Esa es una verdad, psicológica por asi decir, la verdad sobre el atrapamiento de Nick. La unica verdad que se acompaña de cierto sentido, pero hay otras verdades:

La verdad policial.-

La policia por lo general va más lejos en su busqueda de la verdad que los jueces o los periodistas. La policia sabe siempre más de lo que cuenta o de lo que puede demostrar: la mayor parte de las verdades se saben pero se saben sin pruebas. La inspectora que lleva la investigación conoce bien su oficio y sabe que las pistas que ha ido encontrando son demasiado notorias para no haber sido construidas artificialmente. Duda hasta el final, al revés que sus compañeros que desde el primer momento acusan a Nick de estar detrás de la desaparición de su esposa. Pero a pesar de sus dudas no puede resistirse debido a la abundancia de pruebas incriminatorias, las que ha ido amontonando su mujer antes de desaparecer: compras excesivas y excesos de concupiscencia.

Pero ella sabe que todas esas pruebas juntas no demuestran que Nick asesinara a su mujer, se trata de pruebas de infidelidad o de malgasto pero nada más. Aun así le detiene y le acusa formalmente. Podriamos decir que la abundancia de proyecciones la desbordó, pero Nick saldrá de la carcel bajo fianza, porque ya ha dejado de colaborar con la policia (sabe que no se fian de él) y ha contratado a un abogado carísimo.

Para la policía el caso está cerrado: Nick es el culpable y pasa a la jurisdicción correspondiente.

La verdad jurídica.-

La verdad jurídica es como la memoria: sólo responde a sí misma, no podemos saber porque recordamos esto o lo otro, simplemente la memoria sigue sus propios procedimientos sin que nosotros podamos acceder a su mecanismo íntimo.

La justicia solo atiende a si misma y solo condenará a Nick en el caso de que las pruebas demostraran que era culpable. Dificil de demostrar sin confesión (que no puede haberla) o hallazgo del cadáver. Es poco probable que Nick hubiera llegado a ser condenado si su caso hubiera llegado a juicio. Jurídicamente hablando todos somos inocentes hasta que se demuestra -en sede judicial- que somos culpables. La justicia necesita pruebas, la policía sospechas y el publico en general, un lugar donde proyectar sus propias miserias y los crímenes y los criminales son un buen lugar para hacer juicios paralelos.

Es por eso que el abogado le aconseja salir por televisión y dar su mejor versión a fin de neutralizar las opiniones que contra él han vertido en otros programas de televisión, donde se llegó a afirmar que Nick mantenía relaciones incestuosas con su hermana, asi como otras lindezas similares. Verdaderas trolas mediáticas

La verdad mediática.-

Los medios de información, cuando se ocupan de temas como este emborronan la realidad de tal modo que es imposible para el sujeto discriminar qué es verdad y que es falso, cuales son los hechos y cuanto hay de especulación o de opinión construida a base de repeticiones o de proyecciones masivas de otros. Vale la pena mirar un poco lo que está sucediendo en nuestro país con la crisis del Ebola, para comprender que los medios contribuyen a crear falsas alarmas y como los gobiernos se ven incapaces de desmentir ciertas noticias una vez ya se han pronunciado. Por otra parte las torpezas de los propios gobiernos contribuyen a levantar más sospechas sobre la cuestión y generan episodios histéricos de carácter colectivo donde el mundo entero parece haber enloquecido. Es necesario recordar ahora que la verdad mediática difunde lo que la gente quiere oir.

En el caso de Amy y Nick, la gente está dispuesta a creer lo que ya supone, que el marido es el asesino -totalmente malvado- y que la mujer una víctima, totalmente buena.

Pero la aparición postrera de Amy no sirve más que para apartar las sospechas de Nick, pero en ningún caso sirve para que la verdad resplandezca. A la policía ya no le interesa, el caso está cerrado con su aparición, el abogado desaparece por falta de “caso jurídico”, y los medios abandonan poco a poco la calle que tomaron a la fuerza mientras buscaban rastros de Amy. Las cosas han vuelto a su cauce y el amor ha vuelto donde se suponía, todas las conciencias han sido apaciguadas, pero ¿y Nick?

Nick sabe la verdad de lo que pasó, junto con su hermana y el espectador. ¿Pero qué hacer? ¿Podemos oponernos a la verdad que ya se filtró con luces y taquígrafos?. Es verdad que Nick podría abandonar a su mujer que a la postre dice que está embarazada. Nick se siente atrapado, más que eso está atrapado.

Hay dos tipos de verdad, una es la verdad histórica, lo que pasó realmente y que suele carecer de sentido, pero hay otra verdad, la verdad construida socialmente junto con la verdad psicológica que conocen o desconocen los sujetos que construye obligatoriamente sentidos.

Y una verdad será siempre más creíble si contiene una narrativa creíble, es por eso que Nick cree que su esposa está embarazada. es lo que le conviene creer para hacer lo que ya había pensado hacer: quedarse con ella, después de todo ella es la pagana.

Y nosotros los espectadores nos quedamos otra vez proyectando: ¿le engaña? o simplemente es cierto que está embarazada?

¿Pero de quién?

El protocolo

octubre 9, 2014

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Probablemente ustedes no lo saben pero España es un país muy protocolizado. Para cualquier cosa que implique gasto hay un protocolo a seguir, por ejemplo para recetar algunos medicamentos, hay -lo que se dice ahora- un algoritmo que consiste en que el médico no pueda recetar lo que quiere sino lo que aconseja el algoritmo. Los ordenadores que usamos los médicos y que no nos permiten casi ni mirar a nuestros pacientes son el Gran Hermano de la Administración, desde ahí nos vigilan, nos proponen y nos impiden recetar lo que quisiéramos. Un protocolo es algo diseñado para que todo el mundo haga lo mismo, gracias a Dios que los protocolos no suelen funcionar.

Un protocolo es lo contrario de la innovación.

Son demasiados, demasiado complicados de seguir y aun: diseñados para fastidiar. Un protocolo es un simulacro que no suele funcionar cuando la cosa va en serio.

Otra de las funciones de un protocolo es que todos los implicados sepan que hacer en un caso determinado: por ejemplo un incendio. Hay un protocolo establecido en todos los Hospitales de tal manera que cualquier trabajador sepa qué hacer cuando detecta un incendio. Otra cosa es que funcione cuando hace falta, cuando la cosa arde, claro.

El problema del protocolo del Ebola es que no existía y aunque todo el mundo hable del protocolo, “que no se ha seguido el protocolo” o “que habrá que cambiar el protocolo”lo cierto es que nadie sabia nada de tal protocolo.

Como no sea ese documento que el ministerio remite a todos los Hospitales cuando viene la gripe.

Lo cierto es que aquí ha habido mucha improvisación. Un buen día alguien desde la Conferencia Episcopal descolgó el teléfono y pidió el favor: había un misionero en un país africano contagiado y había que repatriarlo. Así se hizo. ¿Pero cómo se repatría a un contagiado por Ebola?

Un contagiado por Ebola no es un griposo común, sino un enfermo con una de las infecciones mas virulentas que se conocen y de la que aun no lo sabemos todo. Lo que sabemos es que suele ser mortal en un 50% de los casos.  La ministra hizo el favor pero aun no había protocolo, ni Hospital adecuado para ese fin, ni formación para los sanitarios, no trajes de astronauta, ni casi nada. Lo único que tiene España son especialistas y expertos en la materia, virólogos que apenas fueron consultados como casi siempre sucede en esa dialéctica continua entre expertos, que saben lo que hay que hacer y políticos que pastelean favores o se sientan a dialogar.

Desde entonces todo ha sido improvisación, personal sin información ni formación suficiente para atender estos casos, sueldos miserables que no han sido revisados debido a los recortes. Turnos de 8 horas sin que ningún sindicato haya propuesto un recorte de los horarios para este personal, salas de aislamiento sin cámaras de seguridad, etc.

Y lo peor: la auxiliar de clínica susodicha y que en estos momentos se debate entre la vida y la muerte, no fue advertida de algunas cosas:

1.- Si se encontraba mal no debería ir a ningún otro Hospital sino recurrir al suyo, al Carlos III y no pulular por Madrid en ambulancias convencionales como se ha hecho.

2.- Por supuesto no debería haberse ido de vacaciones, ni mucho menos depilarse las piernas. ¿Pero alguien se lo advirtió?

3.- Y en caso de comenzar un cuadro febril pseudogripal debería comentarle a su médico que era una de las que atendieron el caso del misionero.

Nada de esto sucedió sino que se cruzaron todas las lineas rojas y en mi opinión estos errores no son culpa de la auxiliar sino culpa de los que no formaron a ese personal en las medidas no solo de autoprotección para no contagiarse sino qué hacer en el caso de haberse contagiado.

Este es el protocolo que nunca existió.

¿Y qué decir del perro?

No sabemos si los perros padecen o transmiten esta enfermedad pero esta hubiera sido una buena oportunidad para saberlo.

¿No hubiéramos podido aislar al perro y tenerlo en observación?

Dicen que es caro, ¿pero no fue más caro fletar un avión para traer al misionero?

¿Qué se hace cuando un perro es sospechoso de tener la rabia? ¿No hay un protocolo para la rabia?

No es que el protocolo haya fallado es que nunca existió.

El resto es política e histeria de España.

Programa, programa

octubre 6, 2014

ricos_pobres

Una religión para que tenga éxito ha de contener al menos una promesa: la inmortalidad.

Es lógico puesto que el mayor terror que tenemos los humanos es a la muerte individual, a desaparecer, a no saber qué pasará después de que muramos. No sería posible pensar en una religión sin un Edén, con huríes o cegado por el resplandor de Dios, la vuelta al Todo, al Uno o si se quiere a las vidas repetitivas y múltiples que promete el budismo. De lo que se trata es de vivir eternamente aun una vida de insecto, de lo que se trata es de ser inmortal.

“¿Era esto la vida? Se preguntaba Nietzsche, pues venga otra vez”. No importa el tipo de vida que se haya vivido, morirse es una desgracia pero no se trata de una desgracia cualquiera sino de una desgracia sin sentido. Es por eso que las religiones tratan de encontrarle sentido a la vida de cada cual incluso a la más miserable y es por eso que algunas religiones defienden la vida como si la vida fuera un derecho natural que está más allá de lo que tratamos de hacer con ella. Aunque el denominador común de todas ellas no es el sentido que se le da a la vida sino el sentido que se le da a la muerte, una muerte que se piensa en clave de redención, de revancha o de compensación

Y en política pasa un poco lo mismo. Hay políticos con éxito y poca razón y otros que tienen poco éxito y mucha razón. La clave del éxito de los partidos políticos no es la razón que se esgrime sino que sus mensajes sean fáciles de comprender y sobre todo que aborden uno de los problemas que aquejan a la mayoría de las personas: el tema de la desigualdad. Y una cara con gracia.

La igualdad vende políticamente del mismo modo que la inmortalidad vende teológicamente.

Todo esto pensaba yo el viernes por la noche mientras oía la entrevista -la enésima- que la Sexta le hizo a Pablo iglesias. Una entrevista que podeís ver aqui si aun no la habéis visto.

Y vale la pena verla porque es un tratado de marketing político bien hecho, Iglesias, tiene cintura, sabe zafarse, sabe debatir, no le tiene miedo a nada y lleva su discurso muy bien aprendido. tanto que parece un producto de laboratorio, un producto de diseño.

Así comenzó Lenin su carrera política. En realidad Lenin no era un hombre de acción sino un teórico que se hallaba en Suiza haciendo una tesis sobre las formas revolucionarias y aprendiendo de aquellas obras de ingeniería social que habían fracasado en el pasado, básicamente los socialismos utópicos. Allí aprendió cómo se hace una revolución y lo primero que aprendió es que uno no debe buscar islas paradisiacas para que allí florezca la utopia, tampoco vale iniciar una asonada general sino ponerse al frente de una revolución ya aparecida carente de liderazgos. No hay nada más triste que una revolución sin líderes, y si no lo cree vea que ha pasado con la primavera árabe o lo que pasó con el 68 francés.

La spanishrevolution fue una buena oportunidad para que aparecieran los primeros líderes con intención de aprovechar el descontento social que aquellas acampadas en la puerta del sol parecían demostrar y era cierto, tan cierto como aquellas barricadas de Paris o aquellos adoquines donde nosotros de jóvenes aprendimos que no había playas bajo ellos. Todo se vino abajo con la socialdemocracia.

Iglesias es un orador brillante, un debatidor profesional, un demagogo elocuente, pero carece del atractivo de Felipe Gonzalez para vender cualquier cosa antes de que entráramos en la OTAN, ni de la magia pontifical de Julio Anguita, aunque ambos parecen ser clones de Iglesias al menos en su manera de ver los problemas que aquejan a nuestro mundo. Clones anticuados, eso si. Pero mucho más atractivos que él y fracasaron (Anguita más que Gonzalez que engatusó a más de uno)

Iglesias vende un producto fácil de vender, que se vende solo como los Iphones, los Ipads o las tablets. No le hace falta demasiada publicidad (aunque tiene de sobra) en parte porque los medios han quedado fascinados por su figura. Y en parte por las redes sociales que son su segunda casa con la que aun no saben jugar los políticos tradicionales.

Un producto que podríamos llamar el plan “Robin Hood”. Se trata de quitarles dinero a los ricos para dárselo a los pobres. La trampa está precisamente en esta palabra un tanto polisémica “ricos”.

¿Quienes son los ricos en este país? ¿Cuantos son?

Vale la pena echar un vistazo al anuario Forbes de multimillonarios para caer en la cuenta de que en España no hay tantos ricachones como creemos. Aquí cuando hablamos de grandes fortunas estamos pensando en grandes empresarios, aristócratas o banqueros, pero no hay en España ningún ricachón que llegue al nivel de algunos propietarios de equipos de fútbol, árabes, rusos o no importa qué.

He consultado algunos documentos de “Podemos” para saber qué entienden ellos por “ricos” y de dónde piensan sacar ese “rescate ciudadano” para sacar a los pobres de su pobreza.

Han hecho el siguiente cómputo:

El punto de corte esta en 60.000 euros al año (aunque no dicen si es en bruto), por encima de esta cifra lo consideran un exceso de salario aunque tampoco dicen si ese salario corresponde a una persona fisica o a una unidad familiar. Y añaden:

685.546 declarantes del IRPF (13,76% de los declarantes en rendimientos del trabajo) tenían rentas brutas del trabajo superiores a 60.000 euros en el ejercicio 2011. El “exceso” salarial cobrado por estos declarantes asciende a 13.246 millones de euros.

Limitando sus salario a base de impuestos se podrían rescatar esos millones para pagar a los pobres.

Dicho de otro modo y dejando de lado a los ricos ricos (que parecen ser intocables), el programa de Podemos parece quere decir que limitando los ingresos de esos ricos-menos ricos se podrían financiar políticas sociales de rescate de los desfavorecidos.

La contradicción es la siguiente: Supongamos que hemos favorecido a 2.000.000 de pobres con esa quita. ¿Qué haría el partido de Iglesias para limitar el efecto llamada a todos los parias del mundo? ¿Qué haría con los subsaharianos o con los inmigrantes del Magreb que vendrían en tromba para hacerse con esa paga estatal Robin Hood?

Los primeros perjudicados serian los pobres de aquí que se verían amenazados por los pobres de allí. Entonces emergería quizá un “Podemos” de extrema derecha xenófobo, dirían.

La verdad es que yo conozco pocas personas que estén en ese nivel de ingresos al año, pero tengo algunos conocidos que son aun más ricos que esos de los 60.000 euros al año pero que no aparecen en ninguna estadística. ¿La razón? Pues porque no cobran nomina y si la cobran es testimonial. En realidad de donde ganan su dinero es dejándose las coronarias viajando y tratando de endosarles productos a unos y a otros. naturalmente estos ricachones viven muy bien a pesar de que apenas pagan impuestos.

Esta clase de ricos son indetectables pues perciben su salario en comisiones y tienen su dinero en Andorra, es un decir.

De manera que cuando oiga hablar de que los ricos van a sufragar los costes sociales de los pobres ya sabe a quien están apuntando.

A usted.

¿No es usted rico?¿No tiene piso propio y un apartamento en la playa o en la montaña?¿No tiene usted alguna propiedad aun ruinosa? ¿No trabaja también su mujer?

Entonces es usted rico.

Somos ricos. Los ricos.

Conflictos sin solución

septiembre 23, 2014

pareja-conflictos

Vivir es conflicto.

Las parejas, los amigos, los vecinos, los compañeros de trabajo, padres e hijos, los hermanos, los países entre si, los Estados y sus regiones, las empresas y su competencia, los partidos políticos. Cualquier relación entre humanos está presidida por el conflicto. Y toda institución humana no puede escapar de un propósito inicialmente oligárquico.

Pero hay conflictos solubles y conflictos irresolubles.

¿Por qué algunos conflictos son irresolubles?

Para que un conflicto pueda resolverse es necesario que:

1.- Esté bien definido en términos racionales.

2.- Sea susceptible de negociación entre las partes.

3.- Las partes quieran resolverlo (cada una de ellas y las dos).

4.- Cada parte renuncie a algo.

Si no se dan estas condiciones -entonces- un conflicto se convierte en un problema endemoniado, cuya característica principal es que “todos los intentos por resolverlo lo agravan”.

Este tipo de problemas contrariamente a los formulados con anterioridad (conflictos solubles) son complejos. Complejos no es lo mismo que complicados: significa que sólo pueden formularse cuando ya han sido resueltos.

La primera idea a anotar es que estos problemas no se resuelven jamás pero pueden disolverse, perder vigencia o desclasificarse si cambian las condiciones del entorno -las relaciones entre sus enlaces- que es el lugar donde el problema anida.

Usualmente los conflictos irresolubles entre individuos se zanjan con la ruptura de las relaciones o la desafección y en el caso de que el conflicto anide entre dos países por ejemplo, el resultado es la guerra.

Lo interesante de los conflictos es que se trata siempre de conflictos de intereses, de un conflicto por los recursos, aquellos que compiten por un mismo bien o recurso están destinados a tener conflictos, sin embargo el conflicto no existe en ausencia de colisión de intereses.

Lo complicado es abrirse camino en esa brecha y definir qué son intereses y qué cosas no lo son. Cuando hablamos de intereses casi siempre pensamos en clave material: agua, comida, petróleo, recursos naturales, etc. Pero solemos pasar por alto otros intereses que no están en la escena y no suelen explicitarse.

Por ejemplo, en las rupturas de las parejas suele suceder que uno de sus miembros haya decidido poner fin a la misma precisamente porque en términos de coste/beneficio no salgan las cuentas y no tanto por desacuerdos.

En nuestro país el número de divorcios es casi similar al número de matrimonios y por lo que llevo visto en la vida el número de hermanos que no se hablan o el número de hijos que rompen todo vínculo con sus padres es mucho más elevado de lo que pensamos. Inferior desde luego al número de parejas con las que hemos roto a lo largo de nuestra vida o al número de amigos que hemos perdido por un “quítame allá esas pajas”. O al número de parejas que se rompen al dia, unas 2800 en España sin contar las que no aparecen en los censos.

Más allá de las desavenencias entre los miembros de la pareja,una de las causas ocultas de este hecho es la levedad de las relaciones de apego, la ideología del consumo y el derecho a la felicidad que nos venden como si todos tuviéramos derecho a aspirar a ese ideal virtual que se nos muestra desde lo que Verdú ha llamado el capitalismo de ficción. Un capitalismo que no está basado en la producción de bienes tangibles sino dinero de papel al que nadie puede meter el dedo. Y sobre todo: realidad.

Dicho de otra forma, lo que parece haberse deteriorado son las razones para no romper una relación suficientemente buena. Los relés de inhibición han dejado de existir. ¿Por qué no?

La definición o el contexto donde se dan las relaciones determina la forma y la duración de estas mismas relaciones. Romper una relación no es un acto de libertad individual sino una decisión que viene contaminada por el contexto. La subjetividad humana es muy dependiente del contexto.

Y hablando de problemas irresolubles me referiré ahora a un tema internacional, me refiero al conflicto palestino-isreaelí que este verano ha estado en primera plana de todos los informativos, acompañando nuestras comidas con un recuento diario de muertos, bombas, misiles y las desgracias de la guerra. ¿Quién no se ha sentido golpeado por esas imágenes de niños muertos y edificios enteros destruidos por las bombas.

Muchas veces me he preguntado en mi vida ¿qué tendrá esa franja de Gaza, que se lleva por delante tantas vidas? Seria comprensible si ahí hubiera oro o petróleo o cualquier mineral estratégico. Pero ahí no hay nada, nada salvo desierto, un desierto rodeado por un muro. No es una guerra por los recursos, ni una guerra de religión sino una guerra de escisión entre dos Estados que no creen posible la convivencia.

Y lo peor: las partes no quieren llegar a un acuerdo permanente.

La razón por la que las partes no quieren negociar -salvo cuestiones puntuales como un alto el fuego- es que ambas quieren imponer a la otra parte su visión de la “propiedad de la tierra”, unos sienten que ya estaban allí antes de que Inglaterra creara el Estado de Israel, otros creen que “la tierra prometida” les pertenece por decisión divina.

Y este conflicto no se aviene a soluciones pactadas. Ambas partes sienten que la paz llevaría consigo una especie de cesión, una derrota. La guerra aun intermitente es la única solución. El odio se difunde de generación en generación haciendo el problema transgeneracional asegurando así la no-solución del conflicto.

Pero la guerra no se puede mantener por mucho tiempo sin desequilibrar toda una zona, en este caso Oriente medio es una zona estratégica por el crudo, pero mucho antes en Europa ya habíamos vivido una situación similar. La guerra de los 30 años comenzó siendo una guerra religiosa, pero poco a poco fue difundiéndose entre todas las potencias europeas. La intervención paulatina de las distintas potencias convirtió gradualmente el conflicto en una guerra general por toda Europa, por razones no necesariamente relacionadas con la religión. Una guerra por no quedar fuera del reparto.

“El mayor impacto de esta guerra, en la que se usaron mercenarios de forma generalizada, fue la total devastación de territorios enteros que fueron esquilmados por los ejércitos necesitados de suministros. Los continuos episodios de hambrunas y enfermedades diezmaron la población civil de los Estados alemanes, y en menor medida, de los Países Bajos e Italia, además de llevar a la bancarrota a muchas de las potencias implicadas. Aunque la guerra duró 30 años, los conflictos que la generaron siguieron sin resolverse durante mucho tiempo”. (tomado de la wiki).

Algo que señala hacia donde pueden ir las cosas en oriente medio. Una guerra se para cuando ya no puede mantenerse, bien por falta de soldados, de comida o de armas. Es entonces y solo entonces cuando los contendientes cesan de guerrear y aunque puedan mantener sus desavenencias de por vida, al menos cuelgan sus fusiles, hartos de tanta sangre y vuelven a la vida civil. El hartazgo es lo que vuelve a poner las cosas en su sitio. Hasta el próximo conflicto.

Y es entonces y solo entonces cuando un problema endemoniado puede ser definido:

No hay ninguna formulación definitiva a un problema endemoniado, no tienen una “regla de detención”. Paradójicamente, sólo se pueden formular luego de ser resueltos. O

La formulación del problema corresponde al estado de la solución (y viceversa).

Todos somos Tordesillas

septiembre 19, 2014

misa negra

En el momento actual, la religión fundamentalista, el crimen organizado, las lealtades étnico-nacionales y las fuerzas del mercado son perfectamente capaces de eludir el control del gobierno y, en ocasiones, incluso de derrocarlo o de apropiarse de él. Los Estados están tan a merced de los aconteci­mientos como cualquier otra institución humana y, en el curso de la historia a más largo plazo, todas ellas se desmoronan. Como bien reconocía Spinoza, no hay razón para pensar que el ciclo de orden y anarquía terminará algún día (John Gray)

Este verano he leido dos libros de John Gray,  uno de sintesis, “Perros de paja” y otro de análisis “Misa negra: la religión apocalíptica y la muerte de la utopía”.

Las ideas de Gray son un poco las contrarias de Fukuyama, no hay fin de la historia sino que esta continuará mal que le pese a aquél: la democracia liberal y el capitalismo no son ni el final de la historia ni la globalización tendrá lugar, más allá de lo intereses del propio capital.

El mundo no camina hacia la globalización sino hacia la segregación, la fragmentación y el etnocentrismo radical. La democracia no se implantará universalmente, las tiranias y los Imperios seguirán existiendo y muchos paises rechazarán la democracia como ya viene sucediendo en el mundo árabe. Más concretamente, la democracia liberal tal y como la concebimos hoy -ha sido y es una buena forma de gobierno para Europa- pero esto no significa linealmente que pueda ser buena en otras culturas. La razón de este rechazo no hay que ir a buscarla en la teocracia o las tiranías sino en el hecho de que algunos paises pueden prosperar más y mejor con teocracias y con tiranías que con la democracia.

Para Gray existen dos ideas a reformular o más concretamente a rechazar: la idea de que el progreso es posible y la idea de las utopías que propone sean modificadas por una suerte de realismo politico. No era realista la politica de USA invadiendo Iraq y por el contrario se trataba de una idea de redención democrática junto a intereses petrolíferos. La democracia no puede ser exportada a parte alguna, pues no es una doctrina universalista por más que los dirigentes americanos conservadores se hayan convencido de lo contrario convirtiéndose en una especie de misioneros armados. Ni había armas de destrucción masiva, ni Sadam tenia nada que ver con Al Qaeda y el ejército estadounidense no solo hizo el ridiculo en aquella campaña sino que desató la fiebre anárquica y fundamentalista que vemos hoy. Moraleja: más vale un tirano con Estado que un tirano que aspira a tener un Estado. Y lo que se hizo en Iraq no es sólo derrocar un regimen sino destruir el Estado, de sus cenizas emergieron como de Pandora todos los males.

Gray no niega el progreso, ni el cientifico, ni el tecnológico ni la idea de que la acumulación de conocimiento pueda mejorar nuestro bienestar material o nuestra salud. Lo que Gray cuestiona es que ese “progreso” es absolutamente independiente del progreso en el sentido moral de la humanidad. La idea del perfeccionamiento humano es una utopía que procede de los subproductos mentales que nos legó el cristianismo.

Más que eso, para Gray existe una matriz arcaica, el maniqueismo, una forma de pensar que se trasladó a las religiones monoteistas y que encajó perfectamente en el cristianismo como religión a exportar, con sentido universalista. Tambien el Islam lo es y no tanto el judaismo que fue revelado por Dios a un pueblo elegido. La yihad y las misiones son instituciones que pertenecen a estas dos religiones. La nuestra, la cristiana tambien tuvo su epoca persecutoria en forma de Inquisición y procesos sumariales en torno a la fe, de modo que entre Inquisición, apostolado y yihad solo existe tiempo.

Pero el cristianismo ha tenido sin ninguna duda otras secuelas colaterales, Gray cree que tanto el bolchevismo, como el nazismo y la democracia liberal tienen su origen en la idea cristiana de que el hombre puede ser salvado, redimido y obligado si fuera necesario por la fuerza a ser feliz, el perfeccionamiento del hombre es posible aunque precisa de un apocalipsis, de un final de los tiempos, de una catástrofe universal que ponga orden en el mundo y que se prepare para la venida del Mesias.

Pues “Matar y morir dan sentido a la vida” y nosotros los humanos lo que necesitamos y anhelamos es sentido. La democracia carece de sentido para un iraquí, eso es todo.

En eso andaba pensando yo, cuando saltó en televisión la noticia de Tordesillas. Alli se dan cita todos los años ciertos militantes animalistas que velan por la salud taurina. Alli se desplazan para hacerles ver a los mozos de Tordesillas -desde una supuesta superioridad moral- que lo que hacen son animaladas y – a pedradas- tratan de convencer al personal.

Es curioso que estos fundamentalistas de los derechos de los animales utilicen la fuerza para imponer su criterio moral sin duda a unas fiestas con un claro sabor ancestral y etnocéntrico y que tienen -para los habitantes de Tordesillas toda la legitimidad del mundo. “No pasarán dicen, nosotros somos de aqui y ellos forasteros”. Toda la razón tienen, los del toro. ¿Quienes son esos animalistas para tratar de imponerles su voluntad a los de aqui?

Eso mismo hizo Bush. El estaba persuadido como buen maniqueo que el eje del Mal debia ser derrotado, el Bien se impondría aun de forma apocaliptica, a pedradas como en Tordesillas.

Imponer la democracia liberal a paises que no quieren ser democráticos es tan erróneo como imponer a los de Tordesillas una vision moral que no es la suya, sino la de los animalistas.

Pues la moral no se puede imponer, de lo contrario ya no es moral sino yihad.

Y yo qué quieren que les diga, a mi Tordesillas me da igual, prefiero las tradiciones de mi pueblo,

Estragos parentales

septiembre 12, 2014

Hay en psiquiatría una larga tradición que habla -sin que nadie lo haya aceptado en público- del daño que las madres hacen a sus hijos. Se trata de daños graduales que están inscritos en la crianza o vienen de serie con ella a través de ciertos estilos interrelacionales. Asi se ha hablado de la “madre esquizofrenógena (Fromm Reichman)” de las “madres nevera” (Kanner), de las madres infantiles, de las perversiones del instinto maternal (Rosen) o de los inespecificos “estragos maternos”(Lacan).

Pero la verdad de estos daños es que han puesto el énfasis en las madres, quizá porque a la maternidad se le supone un origen arcangélico y/o se cree que la crianza materna es mucho más importante que la paterna. En realidad la maternidad no tiene nada de arcangélico y si mucho de rivalidad -de conflictos de intereses- con la progenie como el lector puede evidenciar leyendo este post. Pero la evidencia y los hechos señalan en la dirección de que los padres, ambos, pueden causar estragos en los hijos y no solamente las madres.

Y lo pueden hacer por lo siguiente:

1.- La relación de un padre con sus hijos es continua, intensa, nepotista y permanente.

2.- La relación de los padres con los hijos es asimétrica: la dependencia de los niños con los adultos les hace vulnerables a su influencia.

3.- Las ventanas plásticas de los aprendizajes se encuentran abiertas durante la niñez, de tal modo que las influencias recibidas son más intensas y sobre todo novedosas que aquellas que se reciben durante la edad adulta.

Si bien existe una mayor influencia materna en los hijos sobre todo en las crianzas tradicionales donde el padre delega los temas de crianza en la madre, la influencia parental puede llegar tanto del padre como de la madre.

Y lo pueden hacer de muchas formas, unas sutiles y otras groseras. No cabe duda de que el maltrato, la violencia doméstica o el abuso sexual son entornos indeseables para cualquier niño, o que la deprivación afectiva por sí misma (la falta de amor) es letal para nosotros los humanos, seres eminentemente sociales, pero existen toxicidades que no son exactamente deprivaciones sino a veces excesos. De entre estas toxicidades voy a referirme a una en concreto:

La toxicidad parental narcisista.-

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Como puede verse en este gráfico las necesidades de apego y las necesidades de autoafirmación son opuestas entre si. Los seres humanos estamos escindidos entre dos tipos de necesidades opuestas, de un lado nuestra necesidad de pertenencia, de filiación, de apego y de dependencia de donde surgen los vínculos que establecemos con nuestras firguras de referencia y de otro lado nuestra necesidad de ser únicos, diferentes, distintos al magma de lo mismo, de estas necesidades surge la identidad. La identidad es como el sistema inmunitario mental, un artefacto que nos permite distinguir los que es Yo de no-Yo. Los vinculos por el contrario nos permiten saber que pertenecemos a algo más grande que nosotros mismos, un mundo social.

No importa si la patología del carácter narcisista afecta al padre o a la madre. En realidad basta con un Narciso en la familia porque el otro está obligado a pivotar alrededor de él. Las parejas con ambos miembros narcisistas simplemente no funcionan y terminan en divorcio, del mismo modo es necesario recordar que un miembro de la pareja narcisista puede resultar tolerable para el otro miembro pero puede ser letal para los hijos. La crianza y la pareja son entornos bien distintos, y el daño va siempre de arriba-abajo. Del más fuerte al más débil, del más autónomo al más dependiente.

Imagínese a usted mismo a una edad de 5 0 6 años. Usted vuelve de la escuela y se dirije al progenitor narcisista, le habla de sus problemas en la escuela, le habla de sus sentimientos, usted se encuentra nervioso o excitado o triste por cualquier evento acecido allí. E imagine que su padre o madre, le da un Valium.

Naturalmente es un caso extremo pero si pongo este ejemplo es para ilustrar un tipo de interacción que ni contiene, ni valida.

No contiene el malestar, pues el malestar se extingue por sí solo con la escucha empática, algo al alcance de cualquier persona sana, pero muy alejado de un progenitor narcisista. Al padre o madre narcisista lo que le interesa es que sus hijos sean perfectos -pues les ve como una prolongación de sí mismo- y no como una persona autonóma e independiente que tienen sus propios sentimientos y problemas.

Validar un sentimiento es no sólo escucharlo empáticamente sino comprender y devolver al que lo expresa, algo positivo que sea compatible con el sentimiento de coherencia interna del niño. “Es normal que te sientas asi”, podria ser la devolución correcta de cualquier sufrimiento manifestado. Algo que está al alcance de cualquier padre comprensivo-validador. Naturalmente los narcisistas no validan a los demás sino que les desligitiman, como si el sentimiento expresado fuera una especie de tontería, algo sin valor ni importancia producto de algun tipo de defecto psicológico o pequeñez moral.

La identidad se construye a través de identificaciones diversas, los padres con el tiempo ceden su lugar a los amigos, conocidos y compañeros que pasan a ser las figuras más importantes de nuestra vida en la adolescencia. Los padres pierden interés y autoridad moral, los niños se emancipan, lo cual no significa que los padres pierdan capacidad de dañar o influir, pues las semillas del mal en cualquier caso ya están sembradas.

El padre narcisista puede sentir celos de los nuevos vínculos que los hijos establecen y montar escenas más o menos demostrativas de tales celos. Otras veces es la envidia la que puede emerger entre padre-hijo o madre-hija, algo que puede atravesar la infancia e instalarse como pauta rigida durante la adolescencia. El progenitor narcisista puede sentir envidia de la belleza de su hija, del talento de cualquiera de sus hijos o incluso del mundo en el que viven los jóvenes que no coincide con el mundo en el que los padres crecieron.

El progenitor narcisista a su vez irá construyendo cada vez más irrealidades a través de decepciones imaginarias en relación con sus hijos y verá peligrar su estatus con cada ganancia de independencia de los mismos. Emanciparse de un padre o madre así tienen sus riesgos puesto que toda identidad ha de construirse en armonia con los vinculos afectivos y los vinculos con los padres son permanentes y no pueden romperse del todo. El amor es el campo de sinergias donde confluyen (ver el grafico) todas esas necesidades humanas fundamentales y si el amor es imposible de ganar o preservar  entonces solo queda una solución:

La distancia.

Y naturalmente la distancia deja secuelas.

CeroCeroCero

agosto 27, 2014

000

Probablemente haya sido Apple la compañía que más ha ganado en bolsa en los últimos años. Supongamos que usted invirtió 1000 euros antes de que Apple sacara el iphone 5, en poco tiempo habría ganado 1650 euros. Una ganancia de 650 euros es una buena inversión, de las mejores. Pero si usted hubiera invertido en cocaína su apuesta de 1000 euros se hubiera convertido  en 65.000 euros. No hay ningún negocio mejor que la cocaína.

Eso es lo que nos cuenta Roberto Saviano  -periodista y escritor italiano en su ultimo libro- “CeroCeroCero”, una especie de historia del narcotráfico desde los cárteles colombianos hasta la actualidad, un reportaje que escribe -con nombres y apellidos- desde dentro, desde las profundidades de ese abismo de torturas, dinero, lujos, mujeres, inversiones en la costa del sol, asesinatos, narcofosas, violaciones, ametrallamientos y luchas atroces de unas bandas con otras para defender su hegemonía, una hegemonía que pasó de ser algo territorial hasta lo de hoy, producto de la globalización y de altos ejecutivos con trajes de Armani dispersos por todo el planeta.

Hay dos maneras de contar algo, una forma fisiológica:  metérselo en la boca, saborearlo y luego escupirlo. La otra manera es tragarlo y sufrir las indigestiones de lo que se ha comido. Saviano es de los que han tragado sus propias historias, sus propias letras. Descender a los abismos para luego emerger con escolta. Sus reportajes le han cambiado, arruinado la vida como a Salman Rushdie, uno no puede recobrar su vida anterior después de contar lo que Saviano ha contado. Ya desde su primera novela “Gomorra”, su cabeza tiene precio. Saviano perdió su vida, su novia, sus amigos, todos le abandonaron por miedo. es lógico, la decisión de abismarse fue suya, una obsesión, algo que no se hace por dinero o notoriedad, se hace porque si. La verdad es tan adictiva como la cocaína.

La novela de Saviano contiene no pocas ideas interesantes, una de las que más me llamó la atención es el concepto de banalidad del mal, algo que Arendt ya había adelantado: en realidad el tráfico de cocaína es una actividad tan parecida al comercio de sustancias o productos banales que nos hace pensar ya no sobre la ilegalidad del narcotráfico sino de la banalidad del mal que se encuentra en cualquier forma de comercio.

Y hay una ley elemental de cualquier tipo de comercio: los productores y los consumidores de cualquier producto no ganan apenas nada. Hay que situarse -sean naranjas o cocaína- en el eslabón adecuado para ganar dinero. Son los distribuidores los que se enriquecen con el trabajo de los productores y son los consumidores los que en definitiva consumen el producto final aun adulterado. Así y todo para un campesino colombiano o mexicano siempre será mas rentable cultivar cocaína o adormidera que cereales. Son los distribuidores los que controlan el flujo, el precio y la pureza de la droga que llega a la calle.

Y luego está el tema del consumo. hay una creciente demanda de drogas, hay como una demanda golosa de drogas, mas concretamente de cocaína. La cocaína empasta bien con nuestro tiempo, con la velocidad y la globalización. Todo sucede deprisa, deprisa. Hay un ansia por correr más, por consumir más, por llegar a tiempo, por rendir más ,por aparentar más y por tener mas bienes de consumo al alcance de la mano.

Nosotros los médicos solemos ver las consecuencias de la adicción a las drogas en la escala de los consumidores, tenemos -en este sentido- un sesgo profesional. Pensamos que el uso y abuso de drogas es pernicioso para la salud y sabemos que es muy difícil escapar de una adicción. Casi todos nosotros estamos persuadidos de que las drogas son nefastas no sólo para nuestro cerebro, sino también de nuestro corazón, nuestros riñones y nuestro hígado. Sabemos bien cuales son sus consecuencias a corto, y a largo plazo. Es poco probable encontrar un medico que defienda su legalización. También sabemos de las dificultades para rehabilitar a un drogadicto.

Sin embargo después de leer el libro de Saviano, he construido otro panorama aun más desolador: el narcotráfico no sólo es perjudicial en el entorno de salud de los consumidores, sino que tiene al menos otras dos consecuencias, más graves:

  • El narcotráfico tiene consecuencias sobre los mercados financieros y contamina a través del blanqueo otros negocios que dejan de ser rentables en comparación con los beneficios de la droga. La mayor parte del dinero de la droga se blanquea en los bancos (a pesar de leyes como la Patriot Act) y acaba en el cemento de las inmobiliarias de zonas de lujo en entornos privilegiados de ocio. El dinero del narcotráfico termina por arruinar cualquier tipo de negocio legal a la vez que da trabajo a grandes cantidades de personas enroladas en el negocio de la droga, que pasan a ser delincuentes desalmados.
  • Con todo, el dinero no solo contamina a los capitales legales sino que pervierte a las instituciones: policía, jueces, funcionarios, políticos, funcionarios de prisiones, etc. Cualquiera puede ser arrastrado por el dinero fácil a corromperse.

Suele decirse que los gobiernos de nuestros estados democráticos tienen muchos limites a su poder, que en realidad quienes mandan son las grandes corporaciones eléctricas, petroleras, bancos y grandes constructoras. es verdad, lo que no suele decirse es que la corporación más imperante del mundo es el narcotráfico, son ellos los que aportan liquidez al sistema y financian guerras bien directamente aportando armas o bien a través de ciertos intermediarios comunes.

Visto de esta manera la adicción de los individuos consumidores es solo la punta del iceberg de un problema mucho mayor, de un problema global. Un daño colateral como se dice en el Ejército.

Abordar este problema desde la bienintencionada prevención del uso de drogas de nuestros gobiernos se revela como una estrategia pueril. Ninguna política conseguirá nunca reducir la demanda de drogas a no ser que…no haya drogas en las calles. Sin embargo la lucha contra el narcotráfico está destinada al fracaso, no tanto por la ineptitud de las agencias destinadas a tal fin sino por las dificultades jurídicas, los entramados burocráticos, las trampas procesales, la mentalidad democrática y la protección del delincuente es el mejor escondite para los narcos, incluyendo las complicidades que encuentran dentro de las cárceles para seguir con sus negocios en medio de una condena casi siempre benigna y apelable

La democracia es el mejor aliado del narcotráfico que naturalmente no puede progresar allí donde el Estado no tiene leyes, sino reglas mafiosas.

Es por eso que los países totalitarios no tienen drogas.

Leí con avidez el libro de Saviano con tal de llegar al final. ¿Qué propone Saviano?

Lo que propone es una solución que el propio Saviano detesta y que a su parecer es en sí misma inmoral: legalizar el tráfico de drogas siendo el Estado el que monopolice su venta y distribución.

Para hacerse una idea de esta solución: el tráfico de cocaína que se vende en España podría sufragar los gastos en sanidad y educación juntos. 

En España cerca de la mitad de los presos que cumplen condena en la actualidad son delincuentes relacionados con drogas. Son consumidores al mismo que tiempo que pequeños traficantes. Recientemente ha saltado a la prensa el caso de una mujer con un niño de corta edad que había sido condenada a 6 años de cárcel por tener una plantación de cannabis en una nave de su propiedad. Cultivaba cáñamo y al mismo tiempo elaboraba haschis para el consumo y venta. ¿Era una traficante esta mujer?

¿Hay proporción entre su condena y las condenas que se llevan a cabo con los grandes traficantes que cuentan con abogados especialistas en encontrar todos los resquicios a la ley?

En realidad no era más que una consumidora que había aprovechado la facilidad con la que el cáñamo prende en nuestro país para consumo propio y que más adelante había encontrado una forma de ganarse la vida vendiendo sus excedentes. ¿Puede considerarse un delito plantar cáñamo o adormidera, especies bien adaptadas a nuestro clima?

Para mi, esto no debería ser un delito, no más grave que tener una piraña o una boa en casa.

La batalla está pues perdida y da lugar a injusticias sobre el peldaño más débil de la cadena. La democracia y el Estado de derecho han fracasado y cuanto más tiempo tardemos en reconocerlo más víctimas habrá.

Como Saviano, que nunca podrá recuperar una vida normal, ese tipo de vida de los que no quieren ver.

Ha visto más allá de lo tolerable y ya no puede seguir callado.

Ateismo 2.0

agosto 25, 2014

Soy ateo, pero me entusiasman y me emocionan los villancicos, la Pasión según San Mateo de Bach y el Requiem de Mozart me ponen los pelos de punta, las catedrales y sobre todo las pequeñas Iglesias románicas me sobrecogen. Algo que he sentido también en alguna mezquita y cuando en alguna ciudad árabe, llaman a rezar.

Sucede porque las religiones tienen como dos grandes islas de conocimiento: una es la doctrina, pudiéramos decir lo que hay que creer por obligación y la otra es el rito, el símbolo que nos apresa y nos lleva de la mano hacia algo colectivo, supraindividual, trascendente.

Naturalmente nosotros los ateos, rechazamos las doctrinas, los dogmas, pero nos acoplamos bien a la liturgia y sobre todo rechazamos que nos traten como niños. Por eso parecemos huérfanos.

En realidad sólo podemos ser ateos los que hemos crecido bajo la influencia de la religión cristiana que tiene una vocación universalista. Las otras dos religiones monoteístas son religiones reveladas localmente, tienen una diana: un pueblo elegido. No se puede ser ateo si eres judío o musulmán. En realidad eres un infiel, un apóstata. Es por eso que solo la religión cristiana tiene misioneros.

De manera que los ateos somos los herederos de la religión cristiana, hemos renegado de ella en función de una mayor información y conocimiento, ya no necesitamos doctrinas, pero sin embargo hemos quedado huerfanos de ritos con sentido y hemos derivado nuestra necesidad de ser ayudados en profesiones laicas.

Pero aun teneis una opción: podeís ser ateos teístas, como yo.

 

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