En los dominios del Bardo

El libro tibetano de los muertos es un texto manuscrito tibetano encontrado en un lejano monasterio que data del siglo VIII de nuestra era y que ha sido descrito por algunos de sus estudiosos como una guía de viajes. En realidad trata de las peripecias que el alma sigue después de la muerte hasta encontrar su destino, bien en la Totalidad de la Luz pura -donde desaparece fundida con ella- o bien en la reencarnación, la vuelta al pleroma de dónde al parecer todos procedemos.

La mayor parte de la gente cree, sin embargo, que el libro tibetano de los muertos es algo intangible, indemostrable y quizá esóterico o sobrenatural pero desde mi punto de vista se trata de uno de los textos más sublimes que se han escrito acerca de ese tránsito o intervalo que acaece desde la muerte hasta la proxima reencarnación, un periodo que tiene segun los budistas 49 dias.

Pero no hay que creer que este intervalo se refiere tan solo al tránsito desde la muerte hasta la próxima reencarnacion sino que tiene muchas aplicaciones prácticas aqui y ahora. Este periodo o intervalo que los budistas llaman El Bardo, es algo que podemos experimentar en nuestra propia vida, algo doméstico y familiar, porque todos morimos y renacemos a cada instante si bien no somos demasiado cosncientes de ello.

Y no lo somos porque nuestra conciencia se encarga de rellenar los espacios entre instantes y dotar a la experiencia de continuidad, sin embargo la esencia de nuestra conciencia es ese latido, ese momento que se desvanece apenas ha sido proclamado. Del mismo modo que nuestro corazón genera sistoles-diastoles o nuestra respiración genera inspiraciones o espiraciones. Sin embargo entre latido y latido del corazón, inspiracion y espiración o momento y momento de conciencia hay un periodo mudo, un periodo libre donde la actividad parece haber desaparecido.

¿Qué sucede ahi?

Estamos en los dominios del Bardo.

O dicho en términos cientificos: estamos en los dominios de la microgenia.

Aquellos que quieran saber más sobre la teoria microgenética de la conciencia les recomiendo lean este post donde hablé precisamente de esta teoria fascinante formulada por un neurólogo llamado Jason W. Brown.

Esto es el trazado de un ECG (electrocardiograma), observarán que desde la primera onda (P) hasta la ultima onda (T) se suceden una serie de eventos que traducen la polarización y despolarización de aurículas y ventriculos correspondiendo la onda más alta (R) a la sístole cardiaca. Observarán que entre latido y latido completo hay un intervalo donde la actividad eléctrica del corazón está a cero.

Segun Brown lo que sucede en ese intervalo (el Bardo) es lo mismo que los budistas describen en su libro Tibetano de los muertos, lo que viene a señalar en torno a la idea de que el ciclo muerte/renacimiento no es algo que sólo pueda ser aplicado a la muerte fisica sino que es una experiencia común en todos los seres vivos: una sensación de morir y renacer a cada momento, si bien no tenemos noticia demasiado clara sobre ello debido a una ilusión que crea nuestra propia mente: una experiencia de continuidad.

Lo que dice Brown que sucede en estos momentos es que el ritmo cardiaco (o cerebral) «vaga libremente» fuera del control del marcapasos original. Este vagar -que se produce en un entorno de bajisimas frecuencias (ELF) – es en realidad una muerte seguida de un renacimiento. Se trata de un intervalo que es muy vulnerable tanto a los efectos negativos de los traumas como susceptible de ser resincronizado a partir de campos energéticos que -coherentes con él- pueden resultar terapéuticos. Lo importante es darse cuenta de que los potenciales de sanación están relacionados con este intervalo y que existe en él una susceptibilidad tanto para enfermar como para sanar. Algo parecido a lo que sucede en la otra muerte -la verdadera- el sujeto puede dirigirse hacia la Luz o puede retirarse de ella, cegado por su resplandor. Eso es lo que hacemos casi todos, segun la doctrina budista y es por eso que acabámos en  otro tiempo, en otro vientre y en otra mujer dispuestos a seguir nuestro aprendizaje al fin de alcanzar la suficiente evolución de nuestra conciencia para no repetir el mismo viaje.

Es importante señalar que para los budistas la salvación, o el nirvana no es igual a como nos lo imaginamos nosotros los que abrazamos religiones monoteistas, de lo que se trata no es de salvarse, resucitar o vivir eternamente en un edén glorioso, sino de desaparecer del todo, algo que sólo lograremos cuando nuestra conciencia -despues de vivir varias vidas- se haya purificado lo suficiente y alcanzado una cierta evolucion.

Por tanto renacer es siempre un castigo, una penitencia añadida que puede repetirse tantas veces como sea necesario esta purificación.

El Bardo tambien llamado el periodo intermedio tiene que ver con las tendencias involutivas (de contracción) que se oponen a las tendencias evolutivas o de expansión. El periodo involutivo se repite instante a instante, en un momento usted es Dios y al momento siguiente usted es fulano de tal, en un breve pestañeo usted pasa de ser divino a ser humano, un ego aislado que conserva en su inconsciente -plegado en él- todas las potencialidades que aprendió en su otra vida y que ya no recuerda pues su alma es amnésica.

En cada momento el individuo atraviesa -en la microgenia- la totalidad de la secuencia del Bardo y sólo recuerda alli donde ha evolucionado.

En este sentido la involución es simplemente una interrupción de la microinvolucion: cuanto más evolucione una persona menor será su involución.

La misión del alma humana es recordar y es precisamente el fracaso de la memoria la que provoca la caida del alma -que aunque ha estado en contemplación de la verdad- es incapaz de recordarla.

Es por eso por lo que Ken Wilber dice que la evolución es la involución recordada pues ambos procesos, expansivos y contractivos, eróticos y tanáticos se encuentran plegados unos dentro de otros y es por eso también por lo que desde la materia es capaz de emerger algo tan sutil como una mente, no tanto porque de lo inferior se derive lo superior -como dicen los emergentistas- sino porque lo superior se encuentra plegado (arrugado) en lo inferior.

He recopilado esta serie de documentales que por su interés me ha parecido adecuado que estuvieran presentes en este post.

Video 1.-

Video 2.-

Video 3.-

Video 4.-

Video 5.-

Video 6.-

Neoplatónicos

2447-54034-a-hipatia2Ahora  que Amenabar ha estrenado su pelicula sobre Hipatia de Alejandria es un buen momento para saber alguna cosa más de neoplatonismo, pues neoplatónica fue Hipatia que habia sido discípula de Plotino, el refundador del platonismo , una especie de Lacan revisitando a Freud, una puesta al dia que se realizó allá por el siglo IV despues de Cristo y en una ciudad -Alejandria- que bien podria considerarse junto a Babilonia y Atenas una de las cunas del saber antiguo.

Un saber que se habia acumulado gracias a la ambición de Alejandro el Magno y a los Ptolomeos que fueron los regentes de aquella ciudad- Estado quemada demasiadas veces junto a su biblioteca por el fanatismo religioso, las guerras y la ignorancia, donde se perdieron para la humanidad aquellos saberes que entraban en conflicto con el poder eclesiástico de entonces – que empezaba a medrar- y que gracias a Hipatia -una gran divulgadora de la ciencia- hemos podido conservar entre legajos, cartas y apuntes sobre los papiros originales.

Dicen algunos que la Edad Media comienza con la muerte de Hipatia y es necesario recordar que ese periodo turbulento y silencioso duró algo asi como 10 siglos más, unos mil años fueron necesarios para disipar las consecuencias de la guerra que la superstición y el fanatismo religioso declararon a los conocimientos paganos que en gran parte acertaron en sus predicciones. Baste con recordar – Amenabar nos lo recuerda- que Aristarco un astrónomo de la antigüedad estuvo más acertado en su modelo del cosmos que el propio Copérnico y Kepler. El progreso humanistico y cientifico ha ido oscilando en forma de péndulo siendo empujado y sometido a varias detenciones y regresiones por culpa de la miseria, la ignorancia y la religión, es bueno recordar este poder antiverdad que las religiones propician, es bueno recordarlo para no repetir ese mismo error una vez más.

Es interesante ver este video donde Carl Sagan nos cuenta algunas cosas sobre Hipatia y donde el propio Amenabar se inspiró para llevara  cabo su pelicula «Agora».

Lo más curioso de este revival a propósito de la pelicula de Amenabar es que ha servido para reavivar antiguas confrontaciones entre católicos y no creyentes, algunos dicen que Hipatia era atea, ignorando la idea de que el ateísmo aun no se habia inventado (como opción politica), lo que Hipatia era en realidad se llamaba en aquel entonces y aun hoy neoplatonismo que es lo que somos todos nosotros aunque ustedes no lo sepan.

Descontando -claro está- a los ateos que ahora si existen y a los descreidos, a los nihilistas y a los cínicos.

El neoplatonismo no es una religión aunque se le parece bastante sobre todo a esas religiones orientales no teistas como el budismo, nadie sabe como pero las ideas platónicas rezuman un cierto orientalismo. Hoy cierto neoplatonismo subyace en ciertas concepciones holisticas de la new age e incluso en ciertas teorias cientificas como la hipotesis Gaia beben directamente de las fuentes del neoplatonismo. Hay que decir que casi todas las tradiciones misticas o esotericas por debajo de su armazón religioso o teista -si lo tuvieren- conservan un latido neoplatónico. Pero no es algo que suceda solo entre determinados ambientes new age sino que muchos hombres de ciencia actuales se declaran neoplatónicos pongo el ejemplo de Roger Penrose.

En este post pueden leer las ideas de Penrose y compararlas con las de Hipatia, observaran la semejanza.

La idea es que existe un mundo material, un mundo mental y un mundo platónico, de las ideas perfectas o de los Absolutos. Nuestra mente solo puede percibir sombras y reflejos de ese mundo perfecto que es además el que crea todo lo material, sólo el hombre que ha alcanzado cierta evolución en su conciencia es capaz de husmear, de acercarse a ese mundo que se muestra opaco para casi todos los hombres comunes.

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La idea realmente misteriosa de esta concepción es que ese mundo platónico, inmaterial, de absolutos o ideas perfectos es el que crea la materia tal y como podemos ver en este esquema de arriba. Resulta incomprensible e inquietante del mismo modo en todo su recorrido: obsérvese la flecha que señala desde la materia hasta lo mental, ¿cómo es posible que de algo material brote algo intangible e inmaterial como una mente?

Lo cierto es que casi todos los cientificos aceptan la idea de que la mente emerge de la materia, que es una especie de emergencia que procede de la complejidad de los engranajes de la propia materia, pero lo cierto es que nadie sabe cómo sucede eso, es decir nadie es capaz de crear mentes  a partir de un sistema complejo, por muy inteligente que sea. La mente parece que está relacionado con lo vivo.

Y esa mente viva es además capaz de construir ideales, qualias.

Hay formas ideales, perfectas y omnipresentes en toda la geometria euclidiana de las que ya hable en este post a propósito de los sólidos platónicos y el pentágono. La idea de Platón es que estas formas no eran cosas que el hombre puede imaginar, fruto de su inteligencia y del dominio de la geometria o de las matematicas, sino entidades preformadas que preexisten con independencia de que haya una conciencia capaz de contemplarlas. En este sentido las formas platónicas serian como Dios, algo que preexiste al propio hombre, a la vida y al propio universo.

Es por eso que los filósofos como Hipatia eran simultáneamente científicos, pues el saber todavia no se habia escindido en mil ramas (Descartes tardaria muchos años en aparecer) pero además de eso perseguian un estado mental concreto que llamaron apatía y que significaba una especie de condicion virtuosa del hombre superior que renuncia a ciertos placeres terrenales que oscurecen el animo y consagrase al estudio y al perfeccionamiento de la mente destinada a la contemplación de esa formas perfectas.

Personalmente me llama la atención de estas ideas su aspecto de consagración, su interés hermético que no está segregado del conocimiento en si, sino que le es complementario.

Hay un qualia muy famoso y que todo el mundo conoce, me refiero a la formula einsteniana que relaciona la energia con la materia, esta:

 E = mc^2 \,

Este es un ideal platónico, un absoluto perfecto.

¿Existia antes de Einstein?

¿Puede este ideal crear la materia?  ¿Qué creen ustedes?

El ecologismo de Dios

«Primero sustituimos a la religión por el cientificismo y luego dejamos de creer en la ciencia y nos quedamos sin nada.»

Ralph Abraham

DIOS

Rupert Sheldrake, Terence Mc Kenna y el propio Ralph Abraham publicaron en el año 2005 un libro al que titularon «Caos, creatividad y conciencia cósmica» que es en realidad un refrito de triálogos sobre múltiples temas relacionados con la conciencia del que he elegido la idea de la resacralización del mundo como manera de reconectar al hombre moderno con lo sagrado.

La idea esencial es que en algun momento históricamente indeterminado la religión abandonó su conexión con lo sagrado y se especializó en dogmas, preceptos y control politico. No es necesario que hable sobre la fuerza con que los integrismos religiosos siguen tirando de la conciencia humana quizá porque lo sagrado es uno de los atractores más potentes que existen en el universo.

La revolución cientifica del siglo de las Luces provocó un fenómeno de transferencia de la fe religiosa hacia la ciencia. Los científicos comenzaron a mirar a la religión por encima del hombro y a considerar sus creencias como algo supersticioso. Acabaron por quitarles la clientela que resultó ser la misma, pues la ciencia no es más que un conjunto de creencias que no admite herejías ni disidencias.

La gran masa de la población transfirió su fe religiosa a la ciencia a partir de las expectativas que se abrieron con sus primeros y útiles hallazgos, aunque poco a poco estas expectativas acabaron viéndose defraudadas: muy probablemente hoy el público tiene un profunda desconfianza hacia la ciencia solo superada por su desafección a la política.

La gente teme a los instrumentos domésticos que usa y que le dan bienestar y seguridad, los medicamentos que consume que alivian sus sufrimientos, los consejos de sus médicos; quizá todo el mundo sospecha o sabe que detrás de la ciencia se esconde un enorme negocio de proporciones gigantescas que las más de las veces colisiona con una mentalidad ecológica y respetuosa con las distintas subjetividades. Se trata de personas que abominan del crecimiento o del progreso sin límites pero que se encuentran atrapados en él: un modelo en el que estamos sumergidos y que sólo es contestado aún por demasiadas pocas personas.

Tal y como profetiza Abraham en la cita del principio de este post, gran parte de la población ha quedado encallada en este vacío de sin sentidos en el que se desarrolla su vida y que aparece ante sí después de la caducidad de las religiones oficiales y de la ciencia en general.

El modelo de «La resacralización del mundo» propone una refundición de paradigmas perdidos en la evolución de los monoteismos y que sea -al mismo tiempo- capaz de rescatar e integrar los aspectos paganos incluyendo a los animistas que fueron rechazados por todas las Iglesias: lo que proponen es, en definitiva, un neoecumenismo religioso que integre a paganos, cristianos primitivos, gnósticos, sufies, cabalistas, etc., sin renunciar a lo que nos han aportado las religiones oficiales; proponen para ello, siguiendo la profecia de Marshall Mc Luhan, la fundación de una nueva religión que integraría ecología, espiritualidad, mística y psicodelia.

Marshall Mc Luhan -el padre de la aldea global y sobre el que ya escribí un post-, profetizó que la revolución de la Red terminaría provocando un colapso de los Estados tal y como los conocemos hoy. En realidad Internet no sólo ha revolucionado el mundo de las noticias, de la cooperación y del nuevo fenómeno del compartir,  sino que también nos ha cambiado el cerebro tal y como nos lo cambió la lectura, el invento de la imprenta. La revolución de las comunicaciones tendrá un efecto sobre nuestros hemisferios cerebrales similar al que tuvo la tradición oral: estamos en el camino de vuelta de la hegemonía del hemisferio izquierdo.

Lo que es lo mismo que decir que estamos de vuelta del patriarcalismo y del racionalismo que dominó nuestras vidas y mentes desde el siglo XVII hasta nuestros días.

La propuesta que realiza Ralph Abraham puede resumirse en estos cinco caminos o vias:

  1. La reanudación de los rituales que todavia existen en algunos pueblos nativos, concretamente el chamanismo tribal.
  2. La revitalización de las religiones existentes atrayendo a las personas de vuelta a las Iglesias del mundo, es en ellas donde se encuentra en campo mórfico de nuestra conexión con lo sagrado, ¿Por qué renunciar a ellas? Podemos realizar una especie de arqueologia del conocimiento, saber cuando se apagó la luz y entonces volver a intentar la conexión.
  3. Las personas pueden optar por permanecer en las sociedad moderna pero fuera de las Iglesias organizadas sustituyéndolas por algo equivalente como soporte de lo sagrado: el arte, la música y el conocimiento. Las experiencias de Totalidad pueden realizarse a través de drogas psicodélicas y a través de rituales guiados.
  4. Una cuarta via sería la revitalización de la ciencia, puesto que la ciencia ha sustituido a la mitologia tradicional cristiana en su propia mitologia y reproduce en sí misma sus debilidades. Aqui está precisamente la raiz de mal del cientificismo incapaz de brindar soluciones y respuestas espirituales a sus consumidores.
  5. El restablecimiento de una sociedad cooperativa y asociativa, lo que es lo mismo que decir la feminización del mundo. Existe una identificación entre ciencia, religión y valores patriarcales lo que no es sino un corolario de la tendencia mecanicista de las sociedades basadas en la dominación

Cada uno puede elegir donde instalarse de acuerdo con su mayor resonancia en uno u otro estilo pero para ser más prácticos lo que Sheldrake propone son estas cuestiones urgentes y individuales:

  • La resacralizacion del hogar. A partir de la revolución de la Red ya no necesitamos territorio ni «espacio vital», solo un lugar cómodo y práctico de intimidad al que se conoció en otro tiempo como «hogar», un lugar donde siempre arde una llama. En su hogar puede estar usted conectado con el mundo a través de ese gran invento que llamamos Internet, las guerras por el dominio de un territorio concreto ya no tienen más sentido y son el subproducto de una mentalidad depredadora superviviente del determinismo materialista.

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Vidrieras psicodélicas de la catedral de Leon

  • La resacralizacion del espacio. Muy cerca de usted hay lugares sagrados, catedrales, mezquitas o sinagogas, cuevas, grutas, bosques o bahias, lagos o monumentos megaliticos, cruces de caminos, colinas o ermitorios, pozos de agua, fuentes o rios, puestas y salidas de sol, la luna en sus fases, estrellas, etc. Se trata de esos lugares u observatorios que mantienen un hilo de conexión telúrica con lo sagrado: más allá de si han sido reducidos a escombros en su sentido original por las sucesivas aposiciones icónicas de los monoteismos dominantes conservan todavía un hilo del que es posible estirar para reconectarse al misterio.

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Stonehenge un lugar sagrado megalitico

  • La resacralizacion del tiempo, es una manera de reconectarse con las tradiciones religiosas a través de sus festividades, santoral y celebraciones, se trata de aprovechar sus diseños para ir más allá y recobrar el sentido perdido de rituales que evidentemente para el hombre moderno carecen de sentido, sólo sabemos que hoy es fiesta lo que significa que no vamos a trabajar, más alla de esos no sabemos que es lo que estamos celebrando. Este divorcio entre el tiempo libre y su origen sagrado y perdido es causa de una anomia social y de un vacío que nos deja a solas con nuestra insportable mismidad.
  • La resacralización del ocio. Salir de «marcha» no es malo y hay que reinvidicar lo dionisíaco pero hay que encontrar un lugar para que los dioses internos se expresen. Emborracharse o drogarse para divertirse sin más no parece reconstruir nuestra conexión con lo sagrado más que con el exceso y con el encuentro continuo con el vacío. Cualquier experiencia psicodélica o dionisíaca sin carácter noético es una experiencia baldía.

La religión católica ha ido perdiendo fieles de una forma bastante clara durante los utlimos años, una de las razones para esta pérdida ha sido la naturaleza infantil de sus propuestas y su progresivo alejamiento de la religiosidad profunda, del misterio y de su desconexión con lo sagrado, personalmente no conozco a ningun católico que me haya enseñado nunca nada acerca de la religiosidad a pesar de proceder de una familia católica, se hallan demasiado cercados por dogmas y preceptos cuando no de una atmósfera kitscht e ingenua cuando no abiertamente paternalista y jerarquizada. La religión católica además carece -más allá de la oración- de tecnologías apropiadas que operen desde el punto de vista cognitivo y es por eso que los budistas amenazan con convertirse en la religión de mayor éxito en el occidente culto utilizando una herramienta corriente y barata: el uso de la propia mente para saber cómo sabemos lo que sabemos.

Es necesaria una nueva clase sacerdotal que opere en los conflictos humanos desde una posición fuerte de conocimientos sobre la conciencia humana y es necesario además que esa clase sacerdotal se llene de mujeres.

Los intentos del Vaticano II de acercar la liturgia a los fieles a través de músicas vulgares y del idioma entendible por los fieles no ha logrado revitalizar el culto religioso convencional. En opinión de Abraham, Sheldrake y Mc Kenna la razón hay que ir a buscarla a la abominación que la Iglesia realizó de las prácticas paganas arcaicas y a su desprecio de las deidades femeninas. De no ser porque la Iglesia rescató la figura de la Virgen (el arquetipo de la gran madre tierra o de la Sabiduria) y permitió a regañadientes sus cultos locales la religión católica seria hoy un recuerdo. La potencia del culto católico -su resistencia- dejando a parte su dominación politica durante mas de 800 años ha sido sin duda el aprovechamiento de algunas ideas previas -arquetipos- que no son cristianos como la deificación de la mujer, la idea del purgatorio (una idea céltica que incluye la supervivencia de entidades (elfos, gnomos, hadas, etc) a medio camino entre los vivos y los muertos) y naturalmente la idea de otra vida después de la muerte que es en mi opinión la idea-fuerte fundamental en todas y cada una de las religiones.

Es necesario reinventar mitos y ampliar el sincretismo y revitalizar la magia para deshacer el camino de la historia que las religiones trazaron,  no para destruirlas o desmitificarlas en nombre de la ciencia o del progreso sino para insertar en ellas las ideas que terminarian por reconstruir el mismo concepto religioso y que seguramente arrastrarian a una enorme cantidad de adeptos. Darles espiritualidad, conocimiento, sentido, experiencias místicas, instrucciones para comprender los mensajes de la Totalidad a través de los sueños, la práctica del amor, la compasión y la renuncia, el ecologismo y un deseo de paz en un entorno transversal, de igualdad, de aceptación de las diferencias y de renuncia al lucro, al beneficio individual y a las ventajas es la propuesta que realizan estos investigadores de la conciencia.

No cabe duda de que Dios -de existir- es un ecologista.

Pero yo me inclino a pensar de que Dios es en cualquier caso una ecóloga. Y que habla por boca de Gaya, el alma del mundo.

Música para repensar en el asunto, uno de los nuevos sacramentos que proponen los autores.

Lo inexplicable y la fe

Ayer un amable comentarista dejó colgados una serie de tres videos en mi otro blog, videos que explican en qué consiste la alquimia; a través de Jose Maria Iñigo me enteré que en su antiquisimo y antediluviano programa «Directisimo» -que emitían cuando yo andaba por Alhucemas- tuvo la oportunidad de entrevistar a un tipo que decia era la reencarnación del conde de Saint Germain, el caso es que aquel señor que efectivamente tenia pinta de aristocrata decía ser alquimista y poseer cierta cantidad de piedra filosofal o piedra proyectiva como parece que se llama ahora.

El caso es que este señor a través de esos polvos mágicos era capaz -lo hizo en vivo y en directo y a través de la confirmación que dieron químicos y joyeros- de transformar un trozo de plomo en oro.

Después del programa el tipo -tal y como solía hacer el conde verdadero si es que hubo un conde verdadero- desapareció y unos meses depués de aquel programa -que se emitió en 1975- se suicidó.

Dicen que lo hizo porque se le terminaron los polvillos mágicos y que no sabia la fórmula para hacerlos. Algunos expertos en su vida y obra sospechan que él no era alquimista verdadero sino que los polvos proyectivos le habian sido regalados por alguien, no se sabe con que fin.

De manera que cuando se terminó su dosis de polvillos acabó con su vida y me quedé pensando en que eso es lo que nos sucede a todos: que tenemos una cantidad indeterminada de polvillos pero cuando venimos a darnos cuenta ya se nos terminan y nadie nos enseñó a confeccionar una nueva remesa de rescate.

Todos necesitamos pues un maestro que nos llene la caja de polvos mágicos, sin duda.

Después de ver estos videos comencé a plantearme por qué algunas cosas inexplicables nos lo parecen y más allá de esto ¿qué hace la ciencia cuando se encuentra frente a frente con lo inexplicable?

Una posibilidad es negar el fenómeno, negar la mayor y sostener que el fenómeno en sí mismo no existe, algo asi sucede con la levitación, la telepatia y fenómenos de ese tipo que llamamos paranormales.

Otra posibilidad es enfadarse y abandonar inmediatamente el lugar donde el fenómeno ha tenido lugar y del que se ha sido testigo, al parecer eso hicieron los quimicos invitados al programa que habian determinado como expertos que aquel trozo de plomo se habia convertido en oro. Huyeron de alli horrorizados.

Hay mas posibilidades que se dividen entre apelaciones al ilusionismo, a la sugestión o al deseo d ever lo que se ha visto cuando no a la paranoia o a la mala fe. En cualquier caso se sigue huyendo.

Y entonces el fenómeno deja de pertenecer a la ciencia y pasa a formar parte del catálogo de lo sobrenatural. De las cosas inexplicadas.

Abandonado a su propia suerte el fenómeno cambia de manos,  entran en escena teólogos, adivinos, charlatanes, místicos y predicadores que le esconden entre sus jaculatorias y su verborrea y lo oscurecen aún más, de manera que el dichoso fenómeno pierde la poca fiabilidad que tenía mientras fue público y hubo luz y taquígrafos de tal modo que acaba convirtiéndose -ya no en un enigma a resolver- sino en una cuestión baladí o en un timo, me refiero ahora al marketing que se hace de algunas de estas cosas, recordemos ahora las cucharas de Uri Geller o las caras de Belmez. ¿Que sucedió con ellas?

En mi opinión las cosas inexplicadas -me refiero a los fenómenos inexplicados- están sin explicar cientificamenete por una razón de metodología de la propia ciencia. Naturalmente excluyo de todo esto los fenomenos que los ilusionistas manejan con especial maestría como explican en este video.

La ciencia admite un fenómeno a trámite si se puede replicar, es decir: para que un experimento sea demostrado debe de poder hacerse tanto aqui como alli, en Barcelona o Sebastopool, reproduciendo las mismas condiciones ha de dar el mismo resultado.

Pero no sólo eso, un fenómeno además no debe comprometer seriamente las leyes fisicas que se dan como inmutables de lo contrario se archiva como falso.

Vamos a suponer por un momento que un fenómeno X sólo pudiera ser producido por un tipo de persona Y. Y supongamos tambien que esta persona Y pudiera mostrarlo, es decir enseñarlo a todo el mundo, hacerlo público.

Si este fenómeno X que el señor Y puede llevar a cabo no puede reproducirse en otro lugar por usted mismo (en las mismas condiciones) entonces ese fenómeno no seria cientifico, es decir no podria ser de-mostrado aunque pudiera ser mostrado ¿No es algo contradictorio?

Efectivamente lo es.

Y también es verdad lo opuesto: por más que nos repitan que algo es ciencia como sucede en la publicidad de las enfermedades hará usted bien en no creerse la versión oficial sobre todo en esas enfermedades donde no están clara sus causas y donde los investigadores se reparten entre los que defienden una hipótesis y su contraria.

La ciencia de seguir instalada en este modelo corre un riesgo muy importante: puede quedarse sin predecir nada a causa de su propia metodología, algo que podemos observar sobre todo en las ciencias de la mente donde lo demostrado sólo supone un 10% de lo que sabemos con otros métodos: otra de las debilidades del método científico que resulta incluso obsesivo e insuficiente: la ciencia no debe servir sólo para predecir, sino tambien para explicar lo intangible.

Y pensando en lo inexplicable llegué a darme de bruces con la fé.

La fe es una estrategia cognitiva que supone un atajo frente a la incertidumbre pero se trata de algo que tiene muy mala prensa. La razón debe buscarse precisamente en mis argumentos anteriores, si uno no cree en Dios es muy poco probable que desarrolle esa estrategia puesto que la religión de alguna manera la secuestró de nuestro imaginario mental durante siglos.

Si pensamos en esa palabra es muy probable que recordemos que era una virtud teologal, es decir la aceptación de las cosas absurdas o inexplicables sin pruebas que nos proponen las religiones monoteistas. Aun hoy si usted hace una pequeña encuesta entre sus conocidos se dará cuenta de que lo que se entiende por fe es una creencia que se sostiene sin pruebas, algo que nos une con la deidad y aceptando sus dogmas sin la critica de la razón.

Pero yo tengo fe.

Y la tengo porque para mi la fe es la idea de que algo, una creencia quizá es cierta, es decir para mi la fe es la certeza de que algo es verdad. Seguro que usted también tiene ese tipo de certezas, estoy vivo, tengo una mente, una historia, una conciencia. Se trata de una saber inmediato, un axioma, algo que no precisa demostración, experiencias de ese tipo, están relacionadas con la fe y no necesitamos echar mano de la teología para sostener nuestra propia fe en algo.

Lo gracioso de esto es que si usted hace una busqueda por Internet -esa base datos del conocimientoa través de los buscadores comunes caerá en la cuenta de que la palabra fé, esta siempre implicada en la fe cristiana, es decir una virtud teologal segun aprendimos en el catecismo pero existen muy pocas entradas que aborden el tema cognitivo de la fe desde una perspectiva puramente mental. Este blog escrito por un ateo preocupado por cuestiones cristianas es un buen ejemplo de las excepciones.

De manera que al no poder encontrar entradas cognitivas sobre el asunto recurri a las imagenes como ésta de Luis Salvador Carmona:

alegoria de la fe de Luis Salvador Carmona

En esta imagen llamada «Alegoria de la fe» podemos entenderla mejor. Una mujer cuya cara está cubierta con un velo.Un símbolo de que hay algo que no podemos ver sino sólo su rastro. Entonces caí en la cuenta de que en realidad la fe es una abstraccion, algo que pertenece al mundo de las Ideas platónicas, más cercano a los qualia que a los pensamientos comunes y entonces comprendí por qué la fe mueve montañas pues solo accediendo a ese mundo que Popper llamó el mundo 3 y Penrose el mundo platónico podemos incidir sobre lo real, sobre lo físico.

¿Por qué la ciencia abandonó el estudio de la fe y lo dejó en manos de teólogos?.

Esta pregunta precisaría de un desarrollo histórico de la ciencia para poderlo comprender pero es cierto que la fe es uno de los poderes más potentes de la conciencia humana, ahora le llamamos intencionalidad pero en realidad no hay ninguna neuropalabra que pueda sustituir la idea original.

Que la fe procede de la misma raiz latina que la palabra «confianza» y ahi está el meollo de la cuestión, la ciencia abandonó esa cognición y nos enseño a dudar racionalmente.

Pero yo creo que más vale creer en algo falso que descreer algo que es verdadero o que puede estar implicado en el hallazgo de la Verdad.

Y también: que lo inexplicable sólo lo es porque nos negamos a admitir las explicaciones que tenemos a mano.

Peligros de ser un Buda

El cristianismo, por desgracia, nunca fue capaz de establecer tecnologías espirituales para sus seguidores, más allá de la oración o la liturgia, es por eso que el cristianismo fracasó en un mundo laico que encontró a la ciencia como un nuevo Dios al que adorar.
El espacio que dejaron vacío la catedrales fue ocupado inmediatamente por los Hospitales y los centros de Salud (ermitorios menores del nuevo culto) que en realidad ostentan su Vaticano Romano en las tecnologías radiodiagnósticas (TACs, resonancias magnéticas y PET). Ese es el nuevo ídolo al que adoran las multitudes después o al mismo tiempo que el consumo, el viaje o el sexo libre (es decir pagando).

El cristianismo perdió su batalla particular contra sus adversarios y no voy a referirme a él en este post salvo para señalar los peligros que rodean no tanto al budismo en sí sino a la conceptualización que de él hacemos los occidentales que no es ajena a como nos venden ese producto sus afines.

Por contra al cristianismo el budismo -casi tan antiguo- sobrevivió en lejanos altiplanos predicando una forma de religión que nada tenía que ver con nuestros dioses vengativos o amorosos y omnipotentes sino que lo libraba todo al buen hacer, desarrollando unas tecnologias espirituales que hoy están en el centro de aquella ciencia que no confía del todo en los métodos radiodiagnósticos y que se plantea la mente como una investigación personal. Ellos desarrollaron efectivamente tecnologías universales prescindiendo de un Dios externo que todo lo sabía y todo lo podía ver y algunos principios filosóficos que hoy ya casi nadie serio discute. Hasta la ciencia neurocognitiva ha empezado a utilizar algunos de sus constructos como el de «mindfulness» y han investigado sobre ese misterio que llamamos meditación. Al parecer ese es el camino que los cognitivistas han consensuado para el futuro.

Pero yo escribo este post precisamente para señalar sus riesgos.

Aunque el budismo no es una religión cada vez se le parece más, ese es un primer peligro que yo detecto cuando veo que al Dalai Lama le llaman su Santidad aunque bostece.

¿Santidad de qué? ¿Qué es una santidad?

¿Si un santo es aquél que participa de la divinidad y el budismo es una religión no teista (una religión sin Dios) qué sentido tiene apelar a la Santidad de un lider político que al mismo tiempo es el representante de un pais que aun no ha alcanzado su estatuto de libertad de su dependencia con China?

¿Es un santo o un político?

Porque en ninguno de los dos casos me interesa.

A mi lo que me interesa son las tecnologías ancestrales que los budistas han puesto a punto para que la mente se observe a si misma, asi como los conceptos filosóficos que las amplían y circundan. Me interesa el concepto de «vacuidad» y me interesa el concepto de atención plena o plenitud. También me interesa el concepto de karma porque eso entronca con la teoría de los sistemas y explica el por qué algunos aprendizajes precoces configuran un estado de cosas que son incompatibles con la expansión de la conciencia plena. Me interesa el concepto de dharma o aquello que no puede ser modificado porque está en las leyes de la naturaleza, me interesan -en fin- las tecnologias búdicas que pueden ser útiles para el hombre de hoy adaptado a un mundo difícil e imprevisible.

Cuando veo que el budismo posee una bandera me pongo a temblar ¡Y la tiene!, como un Logo, como una marca, ¿tiene algo que vender?

Pues parece ser que si, si atendemos a lo que venden aquí en esta fundación budista que tiene algunos monasterios ya en España: venden seminarios, retiros, cedés, mantras, molinillos, y toda clase objetos folclóricos para consumidores que seguramente aun no habrán entendido que de lo que se trata es que eso que llaman meditación no es un concurso de perfección ni un camino de salvación porque ese es el primer peligro que acecha al budismo: su asimilación a nuestra tradición que es teista, anticientifica, supersticiosa, jerarquizada, y sobre todo autoritaria y falsa.

Dios o el alma no existen pero tampoco existe la neurobiológia descarnada de la mente, de la experiencia directa humana. Pero los seres humanos buscan fundamentos y cimientos, unos lo encuentran en Dios y otros -los nihilistas- en los cerebros de las ratas descarnadas de lo humano. ¿Entonces qué hacer?

Todos necesitamos creer, y los que ya no creen en Dios están dispuestos a cambiar a su Dios infantil por un ritual cualquiera si lleva adosado el carácter de búsqueda espiritual o como dice Wilber trascendental, mejor si encima lleva adosada una dieta que le posibilite volver a aferrarse a algo. O una religión nueva hecha al estilo y decisión de cada fiel –el imperativo categórico kantiano ha muerto definitivamente-, y una nueva forma de adoración al Yo, a la conciencia, a la no agresión o a los vegetales emerge de entre los restos del cristianismo.

El buenismo vende y ese es el problema con el que se va a encontrar el budismo en su expansión europea.

En mi opinión el budismo conceptualizado como una religión carece de función en occidente más allá de una presencia formal o testimonial, la religión carece de futuro pero al mismo tiempo es necesaria para compensar los excesos de la ciencia y puede en esta dirección llegar a oscurecer hallazgos que distribuidos de forma democrática y accesible pudieran llegar a ser definitivos para el bienestar de los humanos, yo creo que los budistas conocedores de tecnologías cognitivas deberían especializarse en adiestrar profesionales de la mente y renunciar a todo el folclore que en el Tibet ha tenido cierto éxito pero que nunca lo tendrá en occidente. Y sobre todo deberían ser más generosos y publicar en Internet de forma gratuita todas y cada uno de sus hallazgos interesantes para la ciencia cognitiva, la psicología o la pisquiatría y no tanto publicidad para autofinanciarse de lo contrario cada vez se parecerán más al Vaticano.

Claro que no todo en el cristianismo ha sido malo, al fin y al cabo gracias a la caridad cristiana ha habido muchos que sobrevivieron a la adversidad, me da la impresión de que los monasterios budistas no practican ese mismo tipo de caridad. Pregunten ustedes cuanto cuesta permanecer en un convento budista y lo sabrán.

Ni comparación con nuestra tradición cristiana.

¡Vamos mal amigos!.

Demasiado marketing: