Hiperestésicos

Este post es en realidad una encuesta sobre microsíntomas que forma parte de un estudio de microsemiología que estoy diseñando. Trato de encontrar personas que presenten uno o más de estos síntomas que no implican enfermedad sino una forma especifica de reactividad.

Os ruego lo difundáis lo más posible en vuestras redes para tener un numero de respuestas suficiente.

Podéis optar por las opciones múltiples.

La mayor parte de estas respuestas valen tanto para mujeres como para hombres excepto una o dos que vienen especificadas.

Gracias por vuestra colaboración.

Resentimiento y teoría de la justicia

justicia

El resentimiento es -como su nombre indica- un sentimiento y un sentimiento es una emoción inteligible, más allá de lo sensible después de un pase por lo cognitivo y la memoria (recuerdo). Es por eso que prefiero hablar de estados afectivos.

Es además un sentimiento al cuadrado (de ahí la partícula re) un sentimiento doblado, un doble sentimiento cuantitativamente hablando: un sentimiento que ocupa un lugar hegemónico, un gran espacio en nuestra memoria. Algo que sucede también con la reflexión, con la que está emparentado: una flexión doble sobre algún aspecto cognitivo, generalmente sobre uno mismo.

Todos tenemos en nuestra vida motivos para el resentimiento, ¿quién no tiene algún recuerdo de cuando nos sentimos injustamente tratados por aquel amigo que disponía de bicicleta y nosotros la codiciábamos mientras él -impertérrito- solo nos dejaba correr tras él en la calle?¿quién no tuvo una amiga que estaba más delgada que nosotras mientras no podíamos -a pesar de la dieta- alcanzar su peso?¿quién no se ha sentido tratado injustamente por sus hermanos mayores o postergado por los menores? ¿Por qué algunos compañeros parecían sacar mejores notas que nosotros aparentemente sin esfuerzo?

Obviamente todos tenemos recuerdos en ese sentido. Todos llevamos esa marca de injusticia en nuestra memoria y sucede por una razón: aprendemos a comparar antes que a contar. Comparamos tamaños, figuras y formas, pero sobre todo comparamos los recursos que recibimos siempre teniendo como referente a aquellos que -según nuestra apreciación- tienen más o mejores prebendas. De ahí procede la codicia: el deseo de tener lo que otros tienen, siempre y cuando lo que tienen sea algo deseable, nadie codicia a quien le falta un brazo. la codicia es un deseo de máximos.

Pero aunque todos hayamos tenido esas experiencias en nuestra vida no todos desarrollamos un carácter resentido. Porque para llegar a conformarlo, es decir para que el rencor ocupe el centro de nuestra vida es necesario que sucedan algunos pases que vienen descritos en este aforismo árabe:

Siembra un pensamiento y cosecharás un acto;
Siembra un acto y cosecharás un hábito;
Siembra un hábito y cosecharás un carácter;
Siembra un carácter y cosecharas un destino.

Es decir, primero hay una ocurrencia que puede ser una falsa apreciación o bien una apreciación correcta, eso no importa. Pudo haber una injusticia flagrante o pudo no haberla pero en cualquier caso esta ocurrencia ha de constituirse en una injusticia sentida y central en el momento en que se percibió, una injusticia amenazante que socave la autoestima o el autoconcepto, o que amenace nuestro mundo sentimental.

Más tarde se pone de manifiesto en la conducta, en una conducta podríamos decir victimaria, lloriqueante. La rigidificación de esta conducta da lugar a una costumbre: uno termina por relacionarse con los otros en función de demandas culpabilizadoras que tienen resultados diversos. Pero esos resultados negativos son los que refuerzan precisamente la universalización de las mismas en forma de hábitos y más tarde se implantan en el carácter, en un rasgo permanente. Uno aparece como demandante, inconformista, querulante y victimista y desarrolla al mismo tiempo habilidades para hacer llegar su mensaje y doblegar la voluntad de los demás.

John Rawls fue un filósofo estadounidense de filosofía moral y lógica que hizo buenos aportes a una teoría de la justicia. Para Rawls es necesario tanto definir como llegamos a ese concepto de justicia como el contenido de la justicia misma.

Para ello, supone una reunión de filósofos con un «velo de ignorancia» propuestos para tal fin, pero hay una condición: los sujetos deben dejar fuera del salón de reuniones sus propios conceptos de justicia, su sexo, su raza, su ideología, sus experiencias sentimentales. Algo así como comenzar desnudos de toda idea preconcebida para legar a un consenso universal sobre tal cuestión. En este sentido, una persona resentida no tendría asiento en ese club puesto que estaría pensando en sus propias experiencias de injusticia y trataría de imponerlas a los demás, pues ¿qué importancia tiene la injusticia ajena más allá de la propia?

Rawls es un contractualista y propone que no existe un derecho natural a nada, que los derechos se conceden de una manera consensuada en las sociedades y es por eso -que los consensos cambian- que cada vez los individuos tienen más o menos derechos en función del sujeto político – el Estado- que los concede. Sin embargo gran parte de esos derechos no han sido ganados ni merecidos sino concedidos y de la misma forma que se concedieron se pueden retirar.

Para Rawls la libertad es algo de rango superior a la igualdad y libertad es sobre todo libertad de pensamiento y conciencia. La igualdad es una categoría de rango inferior que merece ser considerada en tanto en cuanto ha de procurarse disminuir la desigualdad. En este sentido no tiene sentido luchar por la igualdad sino disminuir el impacto de las desigualdades a fin de minimizarlas. Para Rawls un porcentaje mínimo de desigualdad es no sólo inevitable sino necesario siempre y cuando no se llegue a la indignidad de los más desfavorecidos.

En este sentido los resentidos serian personas que de un modo u otro han sido favorecidos por una corriente de opinión excesivamente empática que les ha legitimado a continuar siéndolo incluso a escalar socialmente en razón de ese resentimiento. No existe mayor paradoja en nuestro tiempo sino que un resentido llegue al poder político en función de un oscuro resentimiento que se vende públicitariamente como liberación colectiva.

Y gran parte de su éxito político se basa precisamente en que hay muchos resentido aunque cada uno por sus razones.

Es por eso que es imposible crear una sociedad armoniosa de resentidos.

Guía para comprender el mundo en que vives.

¿Donde están las llaves?

Recientemente estuve en la presentación de un libro de un amigo y después hubo una especie de cena entre las 8-10 personas más intimas del amigo en cuestión. La cena transcurrió entre las conversaciones usuales al momento político que vivimos en nuestro país y me di cuenta de que la gente -aun la gente suficientemente ilustrada- no puede distanciarse del viejo modelo de izquierda-derecha a la hora de entender de que va esto de la política. Así la cuestión se centró sobre todo en discriminar si Ciudadanos era girondino o jacobino. Una discusión que acabó cansándome. Fue así que pregunte al que tenia enfrente. ¿Tu sabes quien es George Soros?. Me dijo que no, pero el tipo que estaba a mi lado me aseguró que era un torero valenciano. De manera que disimulando intenté callarme y no volver sobre la cuestión que derivó inmediatamente hacia la socialdemocracia del PP o del comunismo abyecto del PSOE.

En realidad me di cuenta de que el eje izquierda-derecha era algo dificil de superar cognitivamente por fácil de comprender y que a la gente le gustaba -por pereza- esta distinción situándose cada uno de ellos en un punto de esa supuesta recta que va de la izquierda a la derecha, como si fueran seres unidimensionales. Nadie de mis interlocutores fue capaz de hacer un análisis medianamente coherente sobre lo que sucede -no ya en el mundo- sino en España. Por eso me decidí a escribir este post con el ánimo secreto de que aquellos escritores del cenáculo me leyeran. Estoy seguro de que no lo harán ( los escritores no leen a nadie de fuera de su lobby), pero es posible que algún otro despierte después de leer mi análisis de lo que pasa en el mundo y también en España.

Se trata de un conflicto multilateral y no una cuestión de derechas o izquierdas, se trata de algo más complicado. Aquí les dejo un mapa.

El cabal.-

El cabal es el nombre -de resonancias judías y cabalísticas- que los paranoicos damos a las élites que gobiernan el mundo y que andan infiltradas en todas las instituciones, banca y lugares de poder. Se trata de élites económicas y son globalistas. Es decir son los que manejan la agenda globalista que trata de imponer un gobierno único en el mundo y utilizan la ingeniería social para tratar de fragmentar los estados nación, en una multitud de regiones federadas bajo un poder suprraestatal. Entre sus estrategias más conocidas (y cada vez mas a las claras) fomentan el feminismo, las leyes LGTBi, y el aborto para destruir a la familia. El fomento de la inmigración para aculturizar esos países y su tradición y la sustitución de las religiones oficiales por una mezcla de pacifismo, devoción por el planeta y el animalismo. Para conseguirlo gastan enormes cantidades de dinero para financiar todos estos planes. George Soros es el personaje más conocido entre nosotros de esta apuesta globalizadora aunque no la cabeza principal de este movimiento.

Aunque su estrategia globalista con Bildelberg coincide en algunos aspectos «progresistas» y empático-compasivos. Bildelberg y el cabal no son la misma cosa.

Bildelberg.-

Frente a los que piensan en un modelo global de gobierno, hay otros que siendo también globalistas , son partidarios de mantener los estados nación. A su frente existe una gran cantidad de masones como Macron y su delegado en España Valls. Naturalmente estos mandamases no están a favor de una secesión de Cataluña y de alguna forma se oponen a los planes de Soros para desgajarla de España e iniciar así una escalada de regionalismos centrífugos. Tampoco la UE ni Merkel están de acuerdo con este plan que debilitaría la UE. Lo que está sucediendo en Cataluña ha de contemplarse pues en esta óptica: los que pretenden una secesión de España y los que no están por la labor. Ambos se encuentran solapados y diluidos en el discurso de los partidos, de tal forma que es difícil de averiguar quién es quién y la obediencia debida de estos partidos a sus cabezas pensantes.

Lo que está pasando en Francia con los chalecos amarillos es también un plan para debilitar a Macron, que a diferencia de nosotros ya tiene el enemigo dentro.

Intereses geoestrategicos.-

La pregunta que se estará haciendo usted en este momento es ésta. ¿Y Trump y USA a qué bloque pertenecen? Trump no es globalista pero es americano. Para Trump lo importante es defender los intereses americanos y esa es su política frente al imperio chino, ruso y europeo, «America First». Y así hay que entender su guerra de los aranceles. Ahora bien USA es un país muy difícil de gobernar y muy infiltrado por las fuerzas del cabal. Hay que recordar que el dinero (el dólar americano) está controlado por la reserva Federal que es un organismo privado manejado por el cabal. La CIA, el FBI y el ejercito están inflitrados por el cabal y decir cabal es decir Partido demócrata y Hillary Clinton a la cabeza junto con Hollywood y la industria cinematográfica que continuamente nos programa para que pensemos en la clave que inspira el cabal. Sexo, diversión y empoderamiento de la mujer.

Rusia y China además tienen sus propios intereses tanto económicos, como geoestratégicos pero no están en la linea del cabal ni de Bildelberg. Quieren colocar sus productos, venderlos a occidente y si es posible no depender del dólar para sus transacciones comerciales. Por eso han iniciado ya un proceso de desdolarización al menos para comerciar entre ellos.

Mientras tanto lo que hacen es apoyar aquellos dictadores sudamericanos que son sensibles a sus intereses. Maduro y Venezuela son ejemplos muy claros. Rusia y Cuba impiden mediante su apoyo que haya una solución al conflicto venezolano. EEUU por su parte parece que ha quedado en fuera de juego con su apoyo, a Guaidó, otro masón que no sabemos qué intereses representa. La UE por su parte mantiene una postura bien ambigua con Venezuela pues obviamente apoyar a USA equivaldría apoyar los planes de Trump para ese país y no parece que la Merkel esté dispuesta a ceder soberanía a otra potencia. De manera que la situación de Venezuela es bastante difícil de prever en ese juego a tres bandas donde nadie parece querer apoyar a nadie con tal de no darle hegemonía en el desenlace de la Venezuela post Maduro.

Mantener la guerra en Oriente medio es la manera de entretener a China e Iran que proyectan una vía de comunicación, llamada «la ruta de la seda» y que le daría ventajas a China en su penetración en Europa. Algo así ha sucedido con el 5G y no parece que USA esté dispuesta a facilitar a China ese despliegue tecnológico del que parece disponer para acometer esa gran obra que comunicaría Oriente y Occidente vía ferrocarril. Y que llegaría a Africa donde China ya dispone de bases en varios países del continente y puertos en Europa.

¿Y en España?

En España manda el cabal a través de Pedro Sanchez y vía George Soros, es el país ideal para implantar su plan. Es un país donde la mitad del trabajo ya parece hecho: los españoles tenemos muy poca adhesión a nuestra patria, a nuestros símbolos, a nuestros valores, a nuestro pasado y las instituciones españolas no han sido cuidadas y por tanto el publico se ha desligado de ellas. las mujeres tienen la menor natalidad de toda Europa y se conforman con tener un perro (o un gato). El matrimonio tradicional parece amortizado y mucho más desde la virulenta aparición de feminismos radicales y partidos unisex, como Podemos que descaradamente han optado por ser Unidas, sin utilizar el genérico. Obviamente hay una alianza entre comunistas y socialistas bajo el epígrafe de «progresismo», una palabra que señala hacia lo contrario de lo que parece progreso. Progresismo es pobreza, pues sin pobreza no habría posibilidad de tener al personal entregado a sus líderes bien aderezados por los medios de comunicación al servicio de la idea globalista.

Es muy probable que la alianza entre PSOE y Podemos sea un plan B. Es obvio que para Bildelberg hubiera sido mejor una alianza con Ciudadanos pero parece que Rivera se resistió (y quizá eso le costó el cargo) a gobernar con Pedro Sanchez.

Pero el cabal es muy destructivo y si esa alianza entre PSOE y Podemos le interesa la favorecerá, no hay que olvidar el vínculo entre Podemos y Venezuela o Irán. Ahora bien no hay que olvidar tampoco que la UE no verá con buenos ojos esa sociedad y que es muy probable que vigile bien de cerca a nuestro gobierno para que no implante en nuestro país el plan del cabal o al menos no del todo.

A España le tienen mucho miedo esos poderes fácticos que parece que nos gobiernan sin haberse presentado nunca a las elecciones. Y le tienen miedo porque la Hispanidad es probablemente el proyecto que temen, mucho más que «la ruta de la seda». Todo un continente hablando la misma lengua es una amenaza muy seria y aunque en España nunca hemos tenido gobernantes que se hayan atrevido a emprender esa tarea de una Unión ibero-americana, estoy seguro de que pronto o tarde llegará con mucha más facilidad de integración que esa UE protestante que no nos ha perdonado ser un Imperio cuando ellos aun eran regiones feudalizadas y reaccionarias.

Cualquier persona con un mínimo de sentido critico entiende que lo que está pasando hoy en Sudamerica (Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Perú) , pero también en España, Francia o Hong-Kong no es una casualidad: se trata de un ataque bien sincronizado por parte de grupos económicos muy potentes que utilizan el descontento popular para desestabilizar aun más sus economías y su sociedad política. A veces fracasan como en Bolivia o Brasil pero seguro que ya andan pergeñando una vuelta de Evo Morales y de Lula da Silva.

Y mientras tanto Mexico se lo está pensando.

Manzanas y serpientes

UTBH (Un tío blanco hetero) y Leyre Khial han publicado recientemente un libro que personalmente me parece excelente y que aborda desde una perspectiva seria y antropológica el tema del feminismo y la deriva destructiva que tal movimiento lleva consigo.

He encontrado en youtube, una critica de Jesus. G. Maestro que aborda precisamente este tema -desde su óptica literaria- y que contiene tantas perlas que no conseguiría otra cosa sino repetirlas si tratara de explicarme por mi mismo. Y como no me gustan los plagios, he decidido poner el video de Maestro y adherirme a él en todo lo relacionado con este libro imprescindible para todos aquellos que quieran ponerse al día en esa abstracción tan utilizada como es «el patriarcado» y sus relaciones con las conductas sexuales abusivas, como la violación o el incesto.

Barricadas y masoquismo

La proscripción de la violencia genera más violencia, mas que eso la desplaza al lugar de la perversión.

Una colaboración de Santiago Ledesma a propósito de la proliferación de imágenes de porrazos y moratones en las redes.


Estos días de disturbios en Cataluña me ha llamado muchísimo la atención un comportamiento muy peculiar: diversas chicas han publicado en redes sociales fotos de los efectos en su cuerpo de la batalla. No son fotos cualquiera, ninguna enseña la marca de un porrazo en la espalda, en el brazo o la pantorrilla. Todas son fotos de marcas, en los muslos o en las nalgas y todas tienen en común algo, las chicas salen semi desnudas, en un exhibicionismo que más que parecer de queja ante los métodos policiales, parecen querer transmitir erotismo.

Me ha llamado la atención mucho por diversos factores, la exhibición de los heridos de guerra es habitual y común, su perversión me perturba, así que voy a intentar explicar o analizar este comportamiento tan extraño.

En la cultura sadomasoquista las marcas producidas por el fervor del juego tienen mucha importancia, incluso son muy valoradas. Tienen un peso ritual y mucho poder. Principalmente cumplen los siguientes cometidos.

-Rememorar el juego: la visión en los días posteriores al juego, de las marcas de los azotes por ejemplo, parece tener un gran efecto de rememoración del momento, provocando su simple contemplación excitación sexual, llegando incluso a provocar el desahogo a través de la masturbación.

-Efecto trofeo: Al igual que una cazador se fotografía con la pieza abatida o se lleva la cornamenta a casa, como forma de demostrarle al mundo que lo hizo, que abatió la pieza. El masoquista contempla las marcas con el mismo deleite que el cazador la cabeza de ciervo en el salón. Lo hice y esto lo demuestra.

Efecto huida hacia el futuro, o anticipación: El masoquista a través de las marcas, avanza el próximo juego y se genera incertidumbre con respecto a él.

Un masoquista sexual que no quiera marcas, lo más seguro que sea una persona con una doble vida y como véis las marcas tienen dos factores muy importantes.

-Un factor demostrativo (pasó, lo hice, lo resistí, gocé)

-Un factor incertidumbre ( ¿volverá a pasar? ¿lo resistiré? ¿lo gozaré?).

La marca de unos azotes, es una especie de tatuaje efímero, pero también por su carácter perecedero, se puede dibujar continuamente, rectificar, recolorear…Un tatuaje lo haces una vez para toda la vida, unas marcas pueden ser casi continuas a la vez que diferentes.

Volviendo al tema del fenómeno de las chicas todas ellas muy jóvenes, que van enseñando sus muslos y nalgas marcados en las redes, me llamó también la atención mucho, una pancarta que portaba una chica veinteañera si llegaba, con iphone incrustado en la cintura del vaquero: «Dame con la porra hasta que me corra». Eso también me recuerda mucho al sadomasoquismo sexual, el masoquista sexual lejos de lo que mucha gente cree; un mero objeto pasivo, es sujeto activo y goza provocando su castigo, incitando a la autoridad a ejercer obtiene un gran goce. En el fondo el sadomasoquismo sexual es una burla a las convenciones sociales, a las estructuras de poder y a la ley. El masoquista al provocar su castigo y conseguir goce a través de el, está parodiando burlonamente la ley, la responsabilidad de acto vs consecuencia, goza de su castigo ergo se ríe de la autoridad, incluso durante el mismo se sigue burlando, incitando a golpear más fuerte y decir: «cuanto más me castigues, más gozo».

Para entender ese extraño comportamiento, ese exhibicionismo tan peculiar, he tenido que tirar de la perversión sadomasoquista sexual. En el masoquismo sexual el dolor y su constatación a través de la marca que lo demuestra no es el fin, es el camino o catalizador necesario para obtener el fin y el fin es el goce erótico, la excitación, la atención y la gratificación sexual (aunque esta última no es imprescindible, las anteriores si).

En estas chicas en cambio, todo parece indicar que el fin es el goce exhibicionista, el masoquista sexual contempla sus marcas frente al espejo, como mucho las comparte con su partenaire y solo en algunos casos, lo hace también dentro de su propia subcultura. Estas chicas, lo hacen en abierto a todo el mundo, sin filtros, el goce es ese, que todo el mundo vea su estigma, hay en ellas un odio ligado a la insatisfacción, odian a la policía representa, el orden, la ley, la estructura que quieren eliminar, pero a la vez necesitan de sus golpes para demostrar su odio y eso me da que pensar. Muy probablemente la cultura en exceso permisiva de la pedagogía moderna donde cualquier tipo de «exceso» de autoridad es susceptible de traumatizar, se haya cebado en mayor medida si cabe con las jóvenes y adolescentes de sexo femenino. Eliminar al padre o más bien castrarlo a través de leyes en exceso garantistas e intrusivas han provocado un grave deceso de disciplina en adolescentes y jóvenes, en los «machos» esa frustración a la falta de atención, la no enseñanza a tolerar la frustración es canalizada a través de la violencia hacia fuera o sea proyectada. En el caso de la mujer yo estoy convencido que ha sucedido lo contrario, la falta de disciplina, estructura y enseñanza a la tolerancia a la frustración a provocado una introyección la búsqueda de la violencia hacia dentro, hacia el propio sujeto, lo vemos cada día, dietas imposibles, ejercicio extremo, restricciones de todo tipo en pos de un ideal de feminidad que choca frontalmente con el socialmente impuesto con esa horrible palabra de «empoderamiento». Cuanto más «empoderada» se siente  una joven inmadura, más necesidad de estructura, límites y atención.

Por eso exhiben su trofeo en las redes, esas marcas siempre en zonas y poses sensuales, no son una queja, son un goce, el goce de la estructura y la atención, aunque sea a golpes. Esas chicas en el fondo solo están proyectando hacia si mismas el odio que tienen dentro, el odio por no haber tenido estructura a través de la marca exhiben el odio tatuado en su propio cuerpo, a la vez que lo pervierten convirtiéndolo en goce. A menor  patriarcado, a mayor castración de la figura del padre, más autodestrucción de la mujer.