Desigualdad para todos

Robert Reich es un economista, profesor universitario, pensador y comunicador que ha estado ocupando diversos cargos en sucesivos gobiernos de USA, el ultimo con Clinton donde ocupó un importante cargo relacionado con el mundo del trabajo. Aquí os dejo una de sus conferencias donde podremos indagar en uno de sus temas preferidos: la desigualdad.

La desigualdad parece seguir ciertos patrones cíclicos y es precisamente el análisis de ese patrón lo que lleva a Reich a poder predecir nuevos ciclos económicos y también lo que hay que hacer para combatirlos y prevenirlos.

  1. El patrón de 1918 es similar al de 2008 (las mayorías se empobrecen y las minorías se enriquecen)
  2. La igualdad está relacionada con la democracia.
  3. La desigualdad amenaza no solo a las economías particulares sino tambien a la democracia misma.
  4. Todas las políticas que se destinan a favorecer a las clases medias previenen los ciclos de desigualdad.
  5. Las políticas que amenazan a las clases medias paradójicamente favorecen a las élites.
  6. La acumulación de dinero en las clases mas favorecidas es absurda y no sirve para mejorar sus niveles de bienestar, es dinero desperdiciado.
  7. Las empresas pagan menos impuestos que las personas físicas.
  8. La globalización y la tecnología tienen efectos paradójicos: por una parte destruyen empleos y por otra abaratan el consumo de sus productos.
  9. La educación y la inversión de los gobiernos en educación es la mejor estrategia para luchar y prevenir la desigualdad.
  10. La presión fiscal sobre las personas físicas es la mayor amenaza contra las clases medias.

Y por ultimo un corolario: los lobbies y los financieros que están detrás de las campañas electorales de los candidatos USA son una amenaza para la democracia que aparece como secuestrada por esos excedentes de las élites.

Todos los malestares de la situación actual están relacionados con la desigualdad.

Los gobiernos están obligados a regular las transacciones de dinero y las reglas de juego adaptándolas a la situación de cada época. El objetivo no es alcanzar una igualdad utòpica sino disminuir las desigualdades.

Personalmente creo que algunos de nuestros gobernantes deberían ver este video.

 

El declive de la clase media

El nacimiento de la clase media

Afrodita desenmascarada

afrodita

Maria Blanco es una feminista atípica en el panorama español de feminismos utópicos, con ideas liberales y más parecida a Camilla Plaglia o Cristina Sommers que a Barbihijaputa y cuyo blog esta aqui. Recientemente ha escrito un libro que habla precisamente de sus ideas acerca del feminismo de tercera ola o como yo suelo llamarle “feminismo postmoderno” que naturalmente está en manos de la izquierda y la extrema izquierda. Se trata de una voz que hay que escuchar precisamente por su sentido común y por su versión naturalmente opositora a las tesis más conocidas y que tienen que ver con la idea de que el hombre y la mujer son enemigos por naturaleza, que en todo hombre hay un violador al acecho y que “la igualdad aun no se ha conseguido por culpa del capitalismo”.

La verdad es que -como dice Arcadi Espada hoy en un articulo del Mundo-, la igualdad ya se ha alcanzado y la huelga de hoy no es sino una huelga contra la vida, ya no quedan leyes por hacer.

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Es por eso que la ampliación del campo de batalla se ha llevado a extremos tragicómicos pues ya no hay ninguna trinchera que conquistar en los derechos de género salvo violentando la naturaleza humana.

La elección de Afrodita para el titulo de este libro me parece muy apropiado, pero ¿quién era Afrodita?

Afrodita era una diosa griega anterior al orden olímpico, es en este sentido un principio primordial, una diosa solar, que no podía ser victimizada por los hombres, era una diosa “virgen” que no siente ninguna culpabilidad sexual y que solo se ocupa del placer, del arte y de la contemplación de lo bello. A diferencia de las diosas victimizadas por el orden patriarcal, como Hera, Perséfone o Demeter, Afrodita es por así decir una devoradora de hombres con los que mantiene una relación instrumental y a los que abandona cuando ya no la complacen en sus deseos. Dicho de una manera psicoanalítica: Afrodita es una mujer perversa en el sentido de que no ha asumido la castración simbólica, es decir su subordinación al orden masculino, a la Ley. Su equivalente en la Torá es Lilith a la que Yahvé castigó por no querer copular en la posición del misionero. Hathor es su equivalente egipcio.

Es decir se trata de un arquetipo universal-

Lo cierto es que la liberación de la mujer ha sido uno de los hitos más importantes y con mayor calado del siglo XX, no sólo liberó a la mujer de su dependencia económica del hombre, primero padre, luego marido a través del empleo remunerado sino que además tuvo correlatos importantes en la forma de vestir: Cocó Chanel fue sin duda una de sus  mediadoras: la que sustituyó los refajos por vestidos más cómodos y con la inclusión de los pantalones masculinos que dan más juego a las piernas que las fajas y corsés.

Algunos autores piensan que fue la tecnología capitalista y no las sufragistas quienes liberaron a la mujer, por ejemplo aquí en este articulo el autor propone que lo que verdaderamente liberó a las mujeres fue la lavadora y los electrodomésticos en general, se trató de una liberación de tareas domésticas lo que dejó tiempo para otras tareas en ausencia de servicio. La lavadora igualó a la criada con la señora.

Pero personalmente creo que ninguna liberación hubiera podido llevarse a cabo sin la liberación reproductiva, la “cruel atadura” que ata a los vivíparos a los productos de su vientre durante toda una vida. La píldora anticonceptiva permitió planificar los nacimientos de los hijos (a la baja) y dejó tiempo libre a las mujeres muchos años para trabajar fuera de casa, hacer carreras largas o competir para medallas olimpicas.

Pero la píldora anticonceptiva trajo otras liberaciones. La principal -después del dominio sobre la reproducción- fue la del sexo libre, o mejor del disfrute sexual. No cabe duda de que la sexualidad femenina restringida a labores reproductivas no gozaba de plenitud. Muchas de nuestras abuelas no sabían qué era un orgasmo: su sexo no era pues de calidad, sino una especie de débito conyugal que se hacia de mala gana para complacer al marido. Una ama de casa de los años 50 padecía una especie de anestesia sexual que en parte era provocada por el miedo a quedar embarazada y por otro por el “doble standard”, es decir la creencia de que las mujeres no gozaban en el sexo. Muchas supieron por sus hijas y nietas que el sexo era divertido.

El dominio de estas técnicas reproductivas puso en manos de las mujeres la reproducción de los hombres, lo cual generó una inversión en el éxito reproductivo de hombres y mujeres que en estado natural funciona así: el éxito reproductivo de los hombres depende del numero de parejas sexuales que consiga en su vida, mientras que el éxito de las mujeres dependía del numero de óvulos que era capaz de producir. Es por eso que el éxito reproductivo de los hombres siempre fue superior al de las mujeres,pero ahora la situación se invirtió. Las mujeres controlan quién se reproduce con ellas y cuantas veces. La consecuencia de este fenómeno es que las mujeres tienen más éxito reproductivo que los hombres y lo que es peor: algunos hombres no se reproducirán nunca.

Algo que va acompañado de otro fenómeno curioso: hoy cuando una mujer llega al matrimonio ya tiene una amplia experiencia sexual: contactos esporádicos de corta duración que no acaban de dejarla satisfecha. Al fin y al cabo, casi todos queremos tener alguien a quién querer, que nos quiera y formar una pareja a largo plazo. Hasta el sexo puede llegar a ser de mayor calidad en una relación a largo plazo que en los breves escarceos puntuales.

El contrato sexual que había funcionado desde el Neolítico se rompió cuando la mujer se hizo propietaria del cuerpo reproductivo y del cuerpo sexual. ¿Pero qué hizo el hombre?

Los perdedores de la guerra de los sexos acabaron en la cuneta de la historia pagando las facturas de sus hijos después de costosos divorcios o abandonos no reglados, otros pasaron a la acción y espabilaron. ¿Cómo espabilaron los hombres?

Mientras son jóvenes los hombres no oponen demasiada resistencia a este estado de cosas del feminismo, puesto que el sexo fácil y gratuito entra en su catálogo de preferencias. Los contactos fortuitos de una noche pueden ser decepcionantes pero no contienen ningún peaje sobreañadido y son más baratos que los contactos con profesionales. El problema viene cuando ese tipo de contactos son decepcionantes para una sensibilidad concreta. Algunos no se conforman con eso, como este contertulio mío, soltero y que practica el “one night stand” con diversas parejas:

En parte es cierto… pero también necesito confiar, necesito intimar, necesito afecto de alguien conocido, necesito proyectar expectativas (como cualquier ser humano sano con capacidad de representarse el futuro y desear algo) y me he visto obligado a evolucionar para que el duelo propio de la cercenación de deseos y expectativas me dure lo mínimo posible y pueda salir rápidamente a la calle a seguir, o bailando, o follando o enamorándome, según se tercie. y también he evolucionado para aprender a no a hacer chantaje emocional si las expectativas son frustrantes, porque en el fondo, tuve la oportunidad de ver por dentro a esa persona, si mi deseo y mis expectativas no me hubieran cegado….

Pero han espabilado:

Espabilar también significa que una chica buenorra, con la minifalda por encima del ombligo, jugando con tu barba y sentida en tus rodillas, puede que solo signifique “una chica buenorra, con minifalda por encima del ombligo, sentada en tus rodillas”, jugando con tu barba…. y que tal vez, yo luego me siente en las suyas, juegue con la gomita de su sujetador y la deje igualmente con las bragas calientes y me levante y me vaya y nadie tiene que reprocharle nada a nadie.

Eso es muy complicado de encajar, porque ambas partes se cabrean, aunque la mujer solo reconozca el cabreo del hombre cuando se frustra y no reconozca su propio cabreo cuando la frustran a ella y que únicamente reconozca su propio derecho a sentarse en las rodillas de quien les de la gana y levantarse cuando las de la gana; pero no reconozcan el derecho paralelo del hombre. Cierto, estoy de acuerdo con ellas, en que pueden sentarse tranquilamente en mis rodillas y levantarse cuando quieran y yo no las voy a acosar ni les voy a reír las gracias. Ok, tienen razón, pero paralelamente, me reconozco mi derecho a decirles que no se sienten en mis rodillas cuando a mi me de la gana decírselo y también me reconozco mi derecho a sentarme en las de ellas y juguetear con ellas, con su permiso, eso si y sin que se hagan expectativas ni sexuales, ni románticas. Esa es una de las perlas de empoderamiento que las he robado: Yo también quiero esa perla de empoderamiento para mi. Es cojonuda.

En realidad “espabilar” es la contraestrategia masculina al empoderamiento femenino y que consiste en no comprometerse para más allá de una semana. ¿Pues qué ventajas tiene para el hombre formar una pareja con una mujer que por un lado quiere un “hombre de verdad” y por otra pretende poner limites a esa relación, “dure lo que dure”. Se pueden tener hijos e hipotecas con esas condiciones?

¿Y ellas?

Tengo algunas amigas que son buenas profesionales, guapas, independientes, que ganan dinero e inteligentes que no encuentran pareja. Muchas veces me preguntan ¿Es que ya no quedan hombres de verdad?. Yo suelo decirles que lo que ellas llaman “hombres de verdad” son hombres del viejo paradigma o bien algún alelado. Pero esta pregunta tiene trampa porque mis amigas no buscan cualquier pareja, sino una pareja que tenga ciertas características, tanto de personalidad como de ingresos y de masculinidad tradicional. Un imposible porque ese modelo isosexual (1) al que aspiran (el estilo suave de Johnny Depp) solo existe en el cine.

Y si dicen que un hombre simplemente juguetón, no es virii… pues la próxima vez que hagan una revolución, que midan las consecuencias.

En conclusión el feminismo de género es solo la versión extrema de otro feminismo que es continuador de los derechos que las mujeres alcanzaron durante el siglo XX. Derechos que una vez alcanzados han dado lugar a una búsqueda de nuevas trincheras donde encajar distintas reivindicaciones y malestares individuales que se constelan en ventajas a corto plazo para las mujeres en todos los ordenes de la vida. Sin embargo el éxito de estas políticas no es sostenible por falta de niños a quienes adoctrinar y por la previsible deserción de los hombres a mantener ese modelo.

Afrodita queda desenmascarada cuando habla de “hombres de verdad”.

(!) El modelo isosexual de preferencia hoy es aquel deseo femenino que pretende encontrar un hombre con el que compartir todas aquellas cuestiones que antaño se compartían entre sí las mujeres, intimidad, complicidad, confianza, lealtad, etc. Es decir, la isosexualidad es el juego del deseo que las mujeres quieren que los hombres jueguen. Un modelo de igualdad en todo excepto en la cama.

Este es el modelo liberal de feminismo que preconiza Maria Blanco.

El declive de los niños

Esta es una traducción libre de un articulo de Jordan Peterson publicado en “The Australian” y que habla del futuro que les espera a los niños varones en un mundo presidido por el marxismo cultural, el feminismo y la idea de lo políticamente correcto.

12 reglas

 

Los niños están sufriendo en nuestro moderno, y opulento mundo occidental de una manera sutil.

Son más desobedientes – negativamente – o más independientes – positivamente – que las niñas, y sufren por esto, a lo largo de su carrera educativa preuniversitaria.

 

Son menos agradables (la amabilidad es un rasgo de personalidad asociado con la compasión, la empatía y la evitación del conflicto) y son menos susceptibles a la ansiedad y la depresión, al menos después de que ambos sexos alcancen la pubertad. Los intereses de los muchachos se inclinan hacia las cosas; los intereses de las niñas se inclinan hacia las personas.

Estas diferencias, fuertemente influenciadas por factores biológicos, son más pronunciadas (existe una mayor brecha de genero en este sentido) en las sociedades escandinavas donde la igualdad de género ha sido presionada con más fuerza: esto es lo contrario de lo que se esperaría de aquellos que insisten, cada vez más intensamente, en que el género es una construcción social. No lo es, en absoluto, este debate esta desnudo científicamente para los que se oponen o niegan las diferencias biológicas..

A los muchachos les gusta la competencia y no les gusta obedecer, especialmente cuando son adolescentes. Durante ese tiempo, se ven obligados a escapar de sus familias y establecer su propio proyecto de vida. Hay poca diferencia entre hacer eso y desafiar la autoridad. Las escuelas, que se establecieron a fines del siglo XIX para inculcar la obediencia, no se comportan con amabilidad y provocación, sin importar cuán estricta y competente pueda ser para un niño (o una niña).

Otros factores juegan su papel en el declive de los niños: las niñas, por ejemplo, jugarán juegos de niños, pero los niños son mucho más reacios a jugar juegos de niñas. Esto se debe en parte a que es admirable que una niña gane al competir con un niño. Tampoco es ningún drama que pierda ante un chico.

Sin embargo, que un niño le pegue a una niña, no está bien visto, y con la misma frecuencia, está peor visto aun que pierda en una competición con una de ellas. Imagina que un niño y una niña, de nueve años, se pelean. Solo por participar, el chico es sospechoso. Si él gana, es patético. Si pierde, bueno, su vida bien podría haber terminado. Humillado por una chica.

Las niñas pueden ganar al ganar en su propia jerarquía, siendo buenas con lo que las niñas valoran, como las niñas. Pero pueden aumentar esta victoria al ganar en la jerarquía de los muchachos. Los niños, sin embargo, solo pueden ganar al ganar en la jerarquía masculina. Perderán estatus, entre niñas y niños, siendo buenos en lo que las niñas valoran.

Les cuesta perder reputación entre los chicos y les resta atractivo entre las chicas.

Las chicas no se sienten atraídas por los chicos que son sus amigos, aunque les gusten, sea lo que sea que eso signifique. Se sienten atraídos por los niños que ganan concursos de estatus con otros niños. Sin embargo, si eres hombre, no puedes golpear a una hembra tan fuerte como lo harías con un macho. Los niños no pueden jugar juegos verdaderamente competitivos con niñas. No está claro cómo pueden ganar. Cuando el juego se convierte en un juego de niñas, los muchachos se van.

Las universidades, particularmente las humanidades, están a punto de convertirse en un juego de niñas ¿es esto lo que queremos? La situación en las universidades (y en las instituciones educativas en general) es mucho más problemática de lo que indican las estadísticas básicas. Si eliminas los programas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (excluyendo la psicología), la relación mujer-varón es aún más sesgada.

Casi el 80 por ciento de los estudiantes que se especializan en los campos de la salud, la administración pública, la psicología y la educación, que comprenden una cuarta parte de todos los títulos, son mujeres. La disparidad sigue aumentando rápidamente. A este ritmo, habrá muy pocos hombres en la mayoría de las disciplinas universitarias en 15 años.

Esta no es una buena noticia para los hombres. Incluso podría ser una noticia catastrófica para los hombres. Pero tampoco son buenas noticias para las mujeres.

Carrera y matrimonio

A las mujeres de los institutos de educación superior dominados por mujeres les resulta cada vez más difícil organizar una relación de noviazgo incluso de duración moderada. En consecuencia, deben conformarse, si tienen inclinaciones, para una conexión o conexiones secuenciales o bien para sexo de una sola noche.

Tal vez este sea un avance en términos de liberación sexual, pero lo dudo. Creo que es terrible para las chicas. Una relación estable y amorosa es altamente deseable para hombres y mujeres.

Para las mujeres, sin embargo, a menudo es lo que más se desea. De 1997 a 2012, según el Pew Research Center, el número de mujeres entre 18 y 34 años que dijeron que un matrimonio exitoso es una de las cosas más importantes en la vida aumentó del 28 al 37 por ciento. El número de hombres jóvenes que dijeron lo mismo disminuyó del 35 al 29 por ciento. Durante ese tiempo, la proporción de personas casadas mayores de 18 años siguió disminuyendo, de tres cuartas partes en 1960 a la mitad ahora. Finalmente, entre los adultos nunca casados ​​de 30 a 59 años, los hombres tienen tres veces más probabilidades que las mujeres de decir que no quieren casarse (27 contra 8 por ciento).

¿Quién decidió, de todos modos, que la carrera es más importante que el amor y la familia? ¿Trabajar 80 horas a la semana en una firma de abogados de alta gama realmente vale la pena los sacrificios necesarios para ese tipo de éxito? Y si vale la pena, ¿por qué vale la pena? Una minoría de personas (en su mayoría hombres, que obtienen un puntaje bajo en la característica de estar de acuerdo, nuevamente) son hipercompetitivas y quieren ganar a cualquier precio. Una minoría encontrará el trabajo intrínsecamente fascinante. Pero la mayoría no lo son, y el dinero no parece mejorar la vida de las personas, una vez que tienen lo suficiente para evitar a los recaudadores de facturas.

Además, la mayoría de las mujeres de alto rendimiento tienen parejas de alto rendimiento, y eso es más importante para las mujeres. Los datos de Pew también indican que un cónyuge con un trabajo deseable es una alta prioridad para casi el 80 por ciento de las mujeres que nunca se casaron sino que buscan matrimonio (pero para menos del 50 por ciento de los hombres). Cuando llegan a los 30 años, la mayoría de las abogadas de alto nivel renuncian a sus carreras de alta presión. Solo el 15 por ciento de los socios en los 200 bufetes de abogados más importantes de EE. UU. Son mujeres.

Esta cifra no ha cambiado mucho en los últimos 15 años, a pesar de que las mujeres asociadas y los abogados del personal son abundantes. Tampoco es porque las firmas de abogados no quieran que las mujeres se queden y tengan éxito. Hay una escasez crónica de personas excelentes, independientemente de su sexo, y las firmas de abogados están desesperadas por retenerlas.

Las mujeres que se van quieren un trabajo y una vida que les dé tiempo. Después de la escuela de derecho y  los primeros años de trabajo, desarrollan otros intereses. Esto es de conocimiento común en las grandes empresas (aunque no es algo que las personas se sientan cómodas articulando en público, tanto hombres como mujeres).

Hace poco vi a una profesora de la Universidad McGill, sermonear a una sala llena de parejas de abogados o socios cercanos sobre cómo la falta de guarderías y las “definiciones masculinas de éxito” impidieron el progreso de su carrera e hicieron que las mujeres se fueran. Conocía a la mayoría de las mujeres en la sala y habíamos hablado extensamente. Sabía que ellas no estaban de acuerdo con la definición del problema: tenían niñeras, y podían pagarlas. Ya habían subcontratado todas sus obligaciones y necesidades domésticas.

Entendieron también que era el mercado el que definía el éxito, no los hombres con los que trabajaban. Si gana $ C650 por hora en Toronto como abogado principal, y su cliente en Japón lo llama a las 4 am un domingo, responda. Ahora hay que responder incluso si acabas de volver a dormir después de alimentar al bebé.

Usted como hombre responde porque un socio legal hiper ambicioso en Nueva York estaría feliz de responder si no lo hace, y es por eso que el mercado define el trabajo y no los hombres.

El suministro cada vez más escaso de hombres con educación universitaria plantea un problema de severidad creciente para las mujeres que desean casarse, así como para el momento adecuado. En primer lugar, las mujeres tienen una fuerte tendencia a casarse a través o por encima de la jerarquía de dominio económico. Prefieren un compañero de igual o mayor estatus. Esto es cierto transculturalmente.

Lo mismo no ocurre, por cierto, para los hombres, que están perfectamente dispuestos a casarse a través o hacia abajo (como lo indican los datos de Pew), aunque muestran una preferencia por compañeras algo más jóvenes. La tendencia reciente hacia el vaciamiento de la clase media también ha ido en aumento a medida que las mujeres ricas en recursos y/o atractivo tienden cada vez más a asociarse con hombres ricos en recursos.

Debido a esto, y debido al declive en empleos de manufactura que pagan altos salarios para los hombres (uno de cada seis hombres en edad de trabajar actualmente no tiene trabajo en los EE. UU.), El matrimonio es ahora algo cada vez más reservado para los ricos. No puedo evitar encontrar eso divertido de una manera irónicamente negra.

La opresiva institución patriarcal del matrimonio se ha convertido en un lujo. ¿Por qué los ricos se tiranizarían a sí mismos? ¿Por qué las mujeres quieren una pareja empleada, y preferiblemente una de mayor estatus? En gran parte es porque las mujeres se vuelven más vulnerables cuando tienen hijos. Necesitan a alguien competente para apoyar a la madre y al niño cuando sea necesario. Es un acto compensatorio perfectamente racional, aunque también tiene una base biológica.

¿Por qué una mujer que decide hacerse cargo de uno o más bebés también quiere que un adulto le ayude en la crianza? Entonces, el hombre desempleado es un espécimen indeseable y la maternidad soltera es una alternativa indeseable. Los niños en hogares ausentes por padre tienen cuatro veces más probabilidades de ser pobres. Eso significa que sus madres son pobres, también. Los niños sin padre corren un riesgo mucho mayor de abuso de drogas y alcohol. Los niños que viven con padres biológicos casados ​​son menos ansiosos, deprimidos y delincuentes que los niños que viven con uno o más padres no biológicos. Los niños en familias monoparentales también tienen el doble de probabilidades de suicidarse.

El fuerte giro hacia la corrección política en las universidades ha exacerbado el problema. Las voces que gritan contra la opresión se han vuelto más ruidosas, según parece, en proporción precisa a qué tan iguales -incluso ahora cada vez más sesgadas en contra de los hombres- podemos llegar a ser.

Hay disciplinas enteras en las universidades directamente hostiles hacia los hombres. Estas son las áreas de estudio dominadas por la afirmación posmoderna / neomarxista de que la cultura occidental, en particular, es una estructura opresiva creada por los hombres blancos para dominar y excluir a las mujeres (y otros grupos selectos); exitoso solo por esa dominación y exclusión.

Este es un extracto editado de 12 Reglas para la vida: un antídoto contra el caos por la Dr. Jordan Peterson, Allen Lane, ahora, $ 35. Próximamente saldrá al mercado en inglés.

La conexión masculina

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Recientemente he tenido ocasión de leer un post que por su lucidez me ha parecido importante no solo compartir aqui sino prolongar con algunos comentarios relativos a ciertos eventos vitales que me parecen en relación con la construcción de una identidad sexual, en este caso una identidad masculina.

Para empezar señalaré que la identidad sexual no es la misma cosa que la orientación sexual. La identidad sexual es un constructo social relacionado con la socialización como veremos más tarde mientras que la orientación sexual está mas relacionada con lo biológico y lo genético. nadie elige ser homo o heterosexual pero si puede elegirse el género. Más que eso: las personas que presentan disforia de género no son homosexuales, sino que viven una especie de antagonismo entre sus cuerpos y su identidad que en cualquier caso no se corresponde con lo que entendemos como preferencia por el mismo sexo que caracteriza a los homosexuales.

Comenzaré por apuntar ciertos párrafos del citado post (que irán siempre en cursiva) y añadiré algún comentario a su exposición. Se trata de un niño -al que llamaremos Chad- que quiso ser una niña y de las vicisitudes que atravesó durante su evolución existencial y su maduración.

 

Cuando era niño, quería ser una niña. Algunos de mis primeros recuerdos son de rezarle a Dios para que me transformase en niña al despertar. Yo idolatraba a mi abuela y adoptaba sus gestos y su estilo personal. Ella me dejó probar sus anillos y sus joyas, e incluso me sugirió el uso de sus bufandas. Ella pintó mis uñas e incluso me tiñó el pelo, para probar el color antes de usarlo consigo misma. Seguí las niñas en la escuela y en torno siquiera inventar juegos elaborados dónde escondí para jugar a My Little Pony con ellas sin ser descubierto por mi maestra. Puedo recordar a una niña de mi clase que levantó la mano de una manera particularmente femenina y empecé a imitarla. Ella me llevó a un lado un día y me dijo “Tú puedes ser mi amigo sin hacer todo lo que hago”.

Este primer párrafo me parece esclarecedor acerca de una cuestión fascinante: la identificación con una figura significativa de  nuestra infancia. La abuela de este niño fue el objeto elegido en su elección de amor. Y no deja de ser sorprendente este mecanismo de “identificación” descrito por Freud y del que sabemos tan poco. ¿Por qué nos identificamos y por que con ese personaje y no con otro?

En palabras de Freud:

Proceso psicológico mediante el cual un sujeto asimila un aspecto, una propiedad, un atributo de otro y se transforma, total o parcialmente, sobre el modelo de éste. La personalidad se constituye y se diferencia mediante una serie de identificaciones.

Nos identificamos con aquello que (por alguna razón) nos parece atractivo, en resumen la identificación es un acto de amor, un salto que nos permite atravesar la brecha que existe entre sujeto y objeto.

Dicho de otra manera somos una especie de conglomerado de identificaciones de aquí y de alláuna especie de puzzle de actitudes, gestos, pensamientos, creencias y parecidos con nuestros objetos de identificaciónSomos grandes imitadores y plagiadores de todo aquello que vemos a nuestro alrededor y sobre todo somos copias de un original al que en un tiempo lejano, amamos

Y otra cuestión importante identificarse es un movimiento mental, en cierto modo hegeliano (no podemos conocer al otro pero podemos ser como él a través del aufheben) que tiene al menos dos formas, la incorporación y la imitación que es la forma más conocida de saltar esa grieta que separa a las personas de sus objetos de amor y precisamente aquí aparece este elemento: se imita aquello que nos resulta atractivo, aquello que amamos. Más adelante dejamos de imitar para identificarnos plenamente con el objeto o con alguna de sus características.

Algo parecido le sucede con una niña del colegio a la vez que ésta le da una pista que resultara crítica para su desarrollo posterior: “no necesitas imitarme para ser mi amigo”.

La ironía de todo esto es que durante toda mi infancia me obsesioné completamente con la masculinidad. Me encantaban los cómics como X-Men, siendo Superman mi favorito. Me encantaba la lucha libre de la WWE. Me encantó ver las competiciones de culturismo y mirando a través de revistas de musculación. Fantaseaba con superhéroes que aparecen desde el cielo, que me decían que yo también tenía un superpoder y que después me rescataban de una vida que simplemente no parecía aceptarme. Quería que gigantescos hombres musculosos fuesen mis amigos, me protegiesen de los agresores y me ayudasen a ser uno de ellos.

Donde podemos ver que el muchacho anda buscando una identidad masculina en este caso a través de héroes de cómic o del cine. Nótese que la fantasía no se enrosca en el deseo sexual sino en el deseo de ser “uno de ellos”. Por otra parte es lógico porque aunque no dice la edad que tenía cuando surgieron estas fantasías es probable suponer que no había alcanzado aun la pubertad. Lo que destaca es la ambivalencia de esta fantasía que es la opuesta a la original.

Y aquí nos cuenta en otro alarde de lucidez la verdad:

La verdad era que simplemente deseaba ser aceptado por otros niños, y quería unirme a ellos. Solo que no tenía ni idea de cómo hacerlo. Nunca supe cómo comunicarme con los niños. Me quedaba torpemente en silencio cuando me obligaban a relacionarme con ellos, y me miraban como si fuera un extraterrestre. Pero en el fondo solo quería ser uno de ellos. Puedo recordar el razonamiento, muy temprano, de que ya no podía dominar el arte de ser un niño, quizás al ser una chica se me permitiría el acceso a su mundo. A los niños les gustaban las niñas. Si yo fuese una niña, todo sería mucho más fácil.

Es decir nuestro muchacho se sentía excluido socialmente y sentía que no encajaba en ningún modelo de masculinidad a su alcance. De ahí su conclusión: si fuera niña todo sería más fácil.

Continuó de la misma forma hasta poco más o menos la vientena e incluso:

Durante mis primeros veinte años consideraba la idea de que yo era transgénero y hablé con varios terapeutas sobre este tema. Vi documentales, leí libros, estudiaba en línea, y sabía los pasos necesarios para completar la transición. Incluso tenía un plan para la gestión del trabajo, mientras durase la transición. Compré ropa de mujer, una peluca y un poco de maquillaje y traté de hacerme pasar por algo que no se pareciese a una “drag queen” a las tres de la mañana. Practiqué con mi voz y mis gestos. Se lo conté a mis amigos e incluso a mi familia. Estaba preparado. El único problema era el dinero.

La decisión quedo aplazada pues por un asunto económico. Chad decidió esperar.

Esto fue a principios de la década del 2000, por lo que la transición en los primeros 20 años no era tan común fuera de mayores centros gais. Hoy veo a los jóvenes adolescentes vivir su transición de cintura para arriba en su día a día. Así que en ese momento, me di cuenta de que sólo tendría que esperar hasta que pudiera permitirme el lujo de hacerlo. Aunque esto me llenaba de frustración y ansiedad lo acepté como la fría realidad a la que me enfrentaba. Pero entonces algo cambió.

Chad lo explica aqui, el encuentro con la conexión masculina que en un primer momento precisó de un objeto transicional femenino:

Yo estaba en la universidad y por un puro accidente de programación, pasé algún tiempo con un tipo de mi misma edad y su novia y decidimos que todos íbamos a ser amigos. Era una especie de tipo brusco y no hablaba mucho, pero ella y yo nos llevamos muy bien. Pronto estaba pasando casi todas las noches con ellos y lo más importante, pasando tiempo con él sin que estuviese ella allí a la manera de amortiguador. Yo siempre me aseguraba de tener una chica cerca cuando se trataba de chicos. De alguna manera él y yo estábamos unidos a pesar de que teníamos muy poco en común, excepto su novia y un interés general en los videojuegos. Hoy es uno de mis mejores amigos. Se convirtió en la primera conexión masculina que tenía que no implicaba sexo, y se las arregló para enseñarme todo lo que había estado deseando saber desde la infancia.

¿Deseaba saber qué? Qué es un hombre.

Aprendí cómo hablan los chicos. Aprendí cómo bromean. Aprendí que compiten por la posición. Se burló de mí sin parar, y al principio, me derrumbaba cada vez que lo hacía cuando estaba solo. De alguna manera he aprendido con el tiempo que era su manera de unirse a mí. A día de hoy me humilla en múltiples ocasiones para pasar el rato, y he aprendido a devolver el golpe y él se ríe. Él me desafió físicamente, me enseñó cómo hacer las cosas, e incluso cuando se ríe de que soy una chica para él, siempre me incluye.

Hace dos años conocí a otro chico de mi edad por pura casualidad con el que me habría aterrorizado hacer contacto visual en la secundaria. De hecho, fuimos juntos a la secundaria, y apenas se fijó en mí. Él es más viejo, muy masculino y con la pinta de un tipo que nunca esperaría a ser amigo de alguien como yo. Nos conocimos cuando estaba tratando con una relación difícil y yo le daba consejo y aliento. Él me enseñó acerca de la lealtad, y sobre el tipo de unión que los hombres pueden tener en momentos de estrés y dificultad. Nunca me tira abajo, siempre alienta mis mejores atributos, y confía en mí.

Y al fin el hallazgo:

Soy un hombre, y es mi naturaleza. Incluso si no es tan pronunciada o dominante como lo es en otros hombres. Lo que he estado intentando crear durante gran parte de mi vida era una adaptación al entorno que era simplemente imposible. Nunca hubiera encontrado la paz conmigo mismo y la conexión con otros hombres si hubiese hecho la transición a una mujer legal.

Hay muchas formas pues de ser hombre, múltiples formas de masculinidad y es muy posible que las dificultades que algunos muchachos tienen de encajar procedan de un idea estereotipada de la masculinidad junto con el rechazo de los vigilantes del lecho de Procusto. La exclusión social es una de las variables implicadas en estos desarrollos donde el excluido puede sentir que siendo del otro sexo pudiera ser mejor aceptado hasta que un dia en ese proceso sucede algo que modifica todo el encuadre: un amigo, un amigo que pudo utilizarse como modelo.

La identidad sexual no es pues, algo que siempre estuvo ahí esperando a que alguien la descubriera sino un conglomerado de creencias, mecanismos de defensa y predilecciones que cambian con el tiempo y las experiencias. Hubiera sido una mala elección para Chad decidir cambiar de sexo antes de explorar todas las opciones.

Afortunadamente para él no vive hoy en España.

 

 

 

 

 

Izquierda y derecha: ¿existe tal cosa?

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Esto es una campana de Gauss, la forma estadística en que nos representamos a las mayorías y minorías en cuanto a ideología política. Los extremos estarían representados por la ultraderecha (fascismo) y en el otro lado los comunistas (extrema izquierda) como puede verse en la campana las alas o extremos de esa curva están poco representados en la población general y la mayor parte de nuestros ciudadanos se situarían en el centro de la campana, serían pues de centro, por así decir, equidistantes de los extremos.

Es así como nos lo representamos en nuestra mente, si el 0, es la extrema derecha y el 1 es la extrema izquierda, la mayor parte de la gente se definiría diciendo que son 0,4-0,5-0,6. Ahí está la mayoría, en el centro. ¿Pero es esto verdad?

No, no es verdad por muchas razones, la más importante de todas es que la ideología política no es una variable unidimensional y no puede contemplarse como una linea entre el 0 y el 1. Por otra parte la división entre izquierda y derecha es arbitraria y cambiante con el paso del tiempo.

Y además esta clasificación en forma de continuo, nos lleva a un error: el de suponer que entre dos individuos (A y B) que ocupan los extremos habría mas grados de separación que entre otros dos individuos (C y D) que ocuparan el centro de la campana. Y lo cierto es que entre estos individuos centristas (C y D) hay tanta separación como en los que ocupan los extremos.  no solo porque los extremos se tocan sino porque las dimensiones que intervienen en la identidad política son múltiples y desde luego no pueden representarse ni en una dimensión, ni en dos dimensiones (carta ortogonal).

En realidad los individuos C y D no tienen nada en común, uno vota socialista y otro a Ciudadanos y tienen diferentes ideas acerca de como debería organizarse la sociedad, el empleo, la ética política, los impuestos y la defensa de la unidad del territorio español, los derechos de las minorías (ahí estarían más o menos de acuerdo para parecer más morales de lo que son) pero los dos se definen centristas, uno más escorado hacia la izquierda y el otro hacia la derecha y más que eso: ambos creen que son más centristas que los demás. Ambos detestan los extremismos y defienden el Estado de derecho.

Thomas Sowell es un pensador y economista americano que se define a si mismo como conservador libertario (sea lo que sea que esto signifique) pero desde la muerte de Revel ha quedado como adalid opositor de eso que se ha venido en llamar “pensamiento políticamente correcto”.

En un reciente artículo Sowell se pregunta si esas dicotomías entre izquierda y derecha nos llevan a comprender mejor las posiciones ideológicas de los individuos. Como las palabras generan realidades Sowell plantea que para las personas que toman las palabras literalmente, para hablar de “la izquierda” es suponer implícitamente que existe algún otro grupo coherente que constituye “la derecha”. Quizás sería menos confuso si lo que llamamos “la izquierda” fuera designado por algún otro término, tal vez como X. Pero la designación de ser de la izquierda tiene al menos alguna base histórica en las opiniones de los diputados que se sentaron en el lado izquierdo de la silla del presidente en los Estados Generales de Francia en el siglo XVIII.

Una manera de definir a la izquierda sería decir que la visión de la izquierda política actual es que el gobierno ha de tomar decisiones colectivas,  dirigida hacia  el objetivo de reducir las desigualdades económicas y sociales. Puede haber versiones moderadas o extremas de la visión o programa de la izquierda. De hecho hay muchas versiones de la izquierda como decía Gustavo Bueno para el que había varias izquierdas pero derechas solo había una: se había producido una jibarización del campo de la derecha propiciado por la propaganda postguerra..

La derecha no es menos heterogénea a pesar de que los izquierdistas siempre han tratado a “la derecha” como si fuera un bloque inseparable del autoritarismo, del estado policial, de la falta de democracia o de egoísmo individual. Derecha y fascismo están -a base de repetir el argumento- muy próximos en el imaginario político de los individuos obviando la existencia de liberales, conservadores sin más, conservadores teocráticos, beatos de distinta naturaleza, los equidistantes y a los libertarios como el propio Sowell.

Como muchos intelectuales repiten hasta la saciedad y cuando pasamos de tales imágenes a detalles específicos, hay una diferencia notablemente pequeña entre comunistas y fascistas, a excepción de la retórica, y hay mucho más en común entre los fascistas e incluso la izquierda moderada que entre cualquiera de ellos y los conservadores tradicionales en el sentido estadounidense. Una mirada más cercana del articulo de Sowell  lo aclara.

El comunismo es el socialismo con un enfoque internacional y métodos totalitarios. Benito Mussolini, el fundador del fascismo, definió el fascismo como el socialismo nacional en un estado que era totalitario, un término que también acuñó. La misma idea se hizo eco en nombre del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes en Alemania, el partido de Hitler, ahora casi siempre abreviado como Nazis, enterrando así su componente socialista.

Visto en retrospectiva, la característica más destacada de los nazis -el racismo en general y el racismo antijudío en particular- no era inherente a la visión fascista, sino que era una obsesión del partido de Hitler, no compartida por el gobierno fascista de Mussolini en Italia o la de Franco en España. En un momento, los judíos estaban de hecho sobrerepresentados entre los líderes fascistas en Italia. Solo después de que Mussolini se convirtiera en el socio menor de Hitler en la alianza del Eje a fines de la década de 1930, fueron judíos expulsados ​​del partido fascista de Italia. Y solo después de que el gobierno fascista de Mussolini en Roma fue derrocado en 1943 y reemplazado por un gobierno títere que los nazis establecieron en el norte de Italia, fueron acorralados y enviados a campos de concentración en esa parte de Italia.

Lo que distinguía a los movimientos fascistas en general de los movimientos comunistas era que los comunistas estaban oficialmente comprometidos con la propiedad estatal de los medios de producción, mientras que los fascistas permitían la propiedad privada de los medios, siempre que el gobierno dirigiera las decisiones de los propietarios privados ellos podrían seguir con su producción. Ambas eran dictaduras totalitarias, pero los comunistas eran oficialmente internacionalistas, mientras que los fascistas eran oficialmente nacionalistas. Sin embargo, la política proclamada de Stalin de “socialismo en un país” no era muy diferente de la política proclamada por los fascistas del nacionalsocialismo.

Lo que identifica la ideología política de un individuo no puede liquidarse diciendo si es de derechas o de izquierdas, pues estamos observando un cluster de variables invisibles que se comportan como zombis. Algo muy parecido a lo que sucede con el mosaicismo genético.

El mosaicismo genético.-

En biología y genética, un mosaico genético o mosaicismo es una alteración genética en la que, en un mismo individuo, coexisten dos o más poblaciones de células con distinto genotipo (dos o más líneas celulares), supuestamente originadas a partir de un mismo cigoto. Para ilustrar este fenómeno se suele recurrir al ejemplo de las mujeres, dado que al tener uno de sus cromosomas X inactivados pueden ser consideradas como mosaicos. Este fenómeno de inactivación ocurre en la embriogénesis temprana (alrededor del décimo día de desarrollo) y, a partir de ese momento, todas las células heredan el patrón de cromosoma X inactivado. Las células tumorales son también un tipo de mosaicismo, en este caso patológico.

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Y el color del pelo de los gatos es otro ejemplo, pues cada célula de la piel del gato genera un color distinto. El gen del color del pelo en los gatos está en el cromosoma X y las gatas tienen dos cromosomas X y a veces presentan este fenómeno llamado “mosaicismo”, significa que en cada tramo de piel (cada célula) el gen puede expresar un rasgo u otro, blanco, negro o marrón. De manera que los gatos de tres colores son siempre hembras a menos que el gato sea XXY es decir tenga un Klinefelter gatuno.

El mosaicismo es una forma tridimensional de representarse la ideología política, siempre y cuando supongamos que la ideología política es algo heredable o innato de lo que existen algunas pruebas, sin embargo hemos de conocer también que muchas veces la ideología política viene dictada por experiencias personales, y por supuesto por fenómenos tan bien conocidos como la propaganda, las subvenciones, la ingeniería social o ciertos fenómenos de exaltación de las masas bien estudiadas por Freud y Reich a partir de su experiencia con el nazismo. Los fenómenos de sugestión colectiva existen y probablemente son mas fácilmente detectables que la heredabilidad de estos rasgos a los que se les ha dado poca importancia hasta hace recientemente poco.

Sowell describe aquí las dos tendencias humanas fundamentales que pueden estar en la raíz de esta impronta genética:

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Dicho de otra manera lo que se heredaría sería una tendencia precognitiva, una “intuición” de como funciona el mundo y que dividiría a los individuos en dos grupos, los “trágicos” y los “utopistas”. A grandes rasgos los “trágicos” podrían ser considerados muy a grosso modo como de derechas, mientras que los utopistas podrían ser catalogados como de izquierdas.

Pero es aquí donde aparece la varianza multinivel que oscurece la genética puesto que la ideología se constituye como una identidad que puede ser volcada en palabras y el intelecto trata de hacer coherente su relato con su precognición. Es ahí donde aparecen todos los sesgos y todas las contradicciones.

Pues los zombis van cada uno a lo suyo y es por eso que en la vida real podemos encontrarnos combinaciones estrafalarias entre ideas que han sido recolectadas aqui y allá de todo tipo y lo peor: los zombis pueden parecer muertos y realmente están vivos esperando el momento oportuno. Es por eso que las proclamas que exaltan la filiación y los sentimientos sean nacionales o internacionales tienen tanto éxito a la hora de despertar esos zombis que como la bella durmiente esperaban un beso reparador que les despertara.

Necesidad, demanda, deseo

Amar es dar lo que no se tiene (J. Lacan)

Vale la pena ver este video de Dolores Castrillo donde podemos aprender a interpretar las paradojas de Lacan (esa especie de koans que nadie sabe explicar) y algunos conceptos fundamentales de como nuestra sexualidad no equivale linealmente al instinto animal dotado de un conatum reproductivo sino sobre todo al efecto que el lenguaje tiene sobre el cuerpo y como al transformarlo en un sujeto le parcializa.

Necesidad equivale a instinto (necesidad es una pulsión biológica como el hambre o la sed) y es algo que no se sabe, es algo que se hace sin saber, la necesidad queda saciada hasta lo próxima vez que vuelve a despertar. Pero el ser humano, ah! por culpa del lenguaje está muy lejos de lo instintivo y muy cerca de lo simbólico y lo imaginario, y todo por culpa del Señor Broca, la tercera herida que atraviesa al humano.

Decir humano es decir sujeto y decir sujeto es decir alguien que desea algo. El deseo de los humanos es un resto de su incompleta y de la traducción que la madre hace de su grito instintivo que interpreta como una demanda.

Deseamos lo que no tenemos pero sólo para después de haberlo obtenido pasar a otra cosa: El deseo es insaciable, ininterpretable, mudable, inasible, etéreo, porque el deseo es la condición de la Falta, y el ser humano (el sujeto) es por definición faltante, siempre le falta algo, caricias, amor, abrazos, pareja, saber, dinero, sexo, fútbol, en fin algo que rellene la condición de esa falta. Pero esa palabra “Falta”: hace referencia a algo que es necesario para cubrir un anhelo pero también es algo que se ha hecho mal, una tacha, un borrón y que necesita redimirse, (el pecado original es un ejemplo simbólico de Falta).

El niño cuando nace no trae sujeto en sí, sólo es un objeto, un objeto sexual (si sexual) de la madre, el niño sólo sabe llorar y mediante este llanto pide (demanda) cosas, llora porque esta hambriendo o sediento, porque tiene gases o porque está simplemente aburrido, la demanda (en este caso el llanto) es un lenguaje analógico que puede significar varias cosas, nadie sabe lo que le ocurre a ese niño que llora, pero siempre hay alguien que traduce su mentalés, usualmente la madre, es la madre la que le pone palabras a la demanda del niño y dice “el niño tiene gases, tiene que eructar”.

Sin embargo las palabras que le pone la madre a la demanda del niño no son cualquier cosa, son un nombre, una categoria. La madre no compone una ópera para calmar a su hijo, no toca la flauta como un faquir ni pronuncia un aullido o un mantra sino que construye una frase según las leyes de la gramática, a esto Lacan le llama La LEY, es decir la madre traduce la demanda del hijo en términos gramaticales y obliga a que esa demanda pase por el desfiladero del lenguaje, asi y sólo asi quedan ambos atravesados por él.

No importa en absoluto si esa demanda está o no bien traducida, lo que importa es que la madre construya e interprete la demanda en términos de LEY. Lo que ocurre es que todo depende de la subjetividad de la madre, si la madre no está en falta o si está en Falta, si sabe distinguir entre deseo y necesidad a partir de la demanda del niño.

La Falta de la madre suele rellenarse con el objeto del hijo y asi hay muchas mujeres que están tan realizadas con la llegada de su bebé que tienden a purgar esa Falta con un exceso de amor. Pero el niño no puede metabolizar todo lo que se le da, porque una vez cubiertas sus necesidades lo que interesa es que no se cubra del todo su deseo porque la función del deseo es permanecer abierto y cambiante y es lo que permite mediante desplazamiento que el niño comience a gatear por ejemplo, a explorar el mundo, en este caso a probar nuevos alimentos un sustrato neural clásico de los mecanismos exploratorios. Para eso hace falta una madre que no confunda el deseo con la necesidad, por ejemplo que no atiborre al niño con comida ante cualquier demanda quizá por miedo a que se le muera de inanición (en realidad para que no muera a causa de su Falta) y además hace falta otra cosa muy importante: hace falta que la madre tenga a su vez deseos, que su deseo no acabe en el niño porque de lo contrario lo que sucede es que la madre obstruye el camino de separación del hijo.

Dicho de otro modo vivir es vivir alienado por el lenguaje y separado como objeto del sujeto materno, vivir es llegar a ser sujeto deseante dentro de la La Ley.

¿Quien mató a Rita Barberá?

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Hoy se ha publicado la autopsia de Rita Barberá junto con un titular bastante sensacionalista. La causa de su muerte fue un fallo multiorgánico en relación con su cirrosis hepática.

Inmediatamente se ha desatado en las redes una guerra de comentarios para demostrar que “el acoso mediático” que sufrió la alcaldesa no tuvo nada que ver con su muerte. Los defensores de esta idea son naturalmente los periodistas que en colaboración con algunos políticos se empeñaron en amargarle la vida a Rita -la mejor alcaldesa que ha tenido Valencia-, haciéndola sufrir un juicio mediático paralelo infame del que ya nunca sabremos cuanta verdad compartía con la verdad jurídica. Nunca sabremos si Rita fue una corrupta o si todo se trató de blanquear 1000 euros por cada militante del PP con intereses en las listas de alcaldía de Valencia.

Lo cierto es que esta polémica acerca de las causas de la muerte de Rita me ha provocado cierto rubor científico, pues indica lo poquito que el publico en general conoce de las leyes de la causalidad. La mayor parte de la gente cree que las enfermedades y en última instancia la muerte tiene una única causa y que más allá de eso, la causa es siempre lineal. de manera que si una persona tiene una tuberculosis, la causa de la muerte es el bacilo de Koch, como si las condiciones higiénicas, la alimentación o los ambientes fríos no tuvieran nada que ver en el curso de una tuberculosis. Lo cierto es que el estrés juega un papel muy importante en las causas de una muerte por más orgánicas que nos parezcan, uno no muere hoy porque tenga una enfermedad incurable, sino que muere hoy y no ayer por razones de su entorno, por los disgustos recibidos, por así decir o por otra enfermedad concomitante,.

La cirrosis es una enfermedad crónica, significa que con los medios adecuados somos capaces de contenerla y de compensarla. La primera medida de compensación obviamente es prescindir del alcohol (que es el principal causante de la cirrosis pero no el único) pero también otras medidas compensatorias que podemos llegar a establecer para alargar la vida del paciente. Obviamente el estrés continuado no parece ser una buena recomendación para los pacientes que sufren una cirrosis, un cáncer o cualquier otra enfermedad crónica.

El borracho del puente.-

A mi esta polémica sobre las causas de la muerte de Rita Barberá me ha recordado al “borracho del puente” una especie de acertijo moral para comprender las leyes de la causalidad y sobre todo el pensamiento contrafactual.

La historia es la siguiente:

Se trata del del asesinato de una mujer adúltera por un borracho (o un loco) en un puente. Os voy a contar la versión canónica aunque hay varias versiones pues a medida que las historias se transmiten sufren diversas mutaciones que dan lugar a versiones muy diferentes .

Se trata de una ciudad dividida en dos partes por un río y para cruzar de un lado a otro solo hay dos posibilidades: un puente y una barca. La protagonista es una mujer que está casada pero tiene un amante al otro lado del río y un día decide ir a pasar la noche con su amante. A la mañana temprano sale de casa de su amante para llegar a su hogar antes de que su marido vuelva de trabajar y se dirige al puente. Resulta que en el puente hay un borracho con un cuchillo (en otras versiones es un loco con un cuchillo) y se asusta y da la vuelta para coger la barca. Cuando va acercando al embarcadero busca la cartera y se da cuenta de que se la ha dejado en casa del amante, pero aún así le explica al barquero que hay un borracho en el puente, que no puede ir por allá y que la pase al otro lado, que ya le pagará otro día. El barquero le dice que ni hablar, que pasar cuesta un euro y que si no le paga no la pasa. Entonces la mujer vuelve a la casa del amante pero este ya se ha ido ( en otras versiones habla con él y no le da el dinero). Decide entonces ir a casa de un amigo que vive en esa otra parte del río y le explica el problema y le pide ayuda. El amigo le dice que es amigo de la pareja, que él no se quiere meter en líos y ayudarla, lo que supone perjudicar a su marido que también es amigo mutuo y no le da el dinero. Al final la mujer ve que se le echa el tiempo encima y decide cruzar el puente y el borracho la mata. La pregunta es: ¿Quién tiene la culpa de que muera la mujer?

Como vemos en esta historia hay un componente moral (la mujer adúltera) y el amante adúltero. Hay un barquero tacaño, un loco o borracho asesino al acecho y un amigo alternativo que no quiere comprometerse. Hay un marido engañado y una mujer infiel.

Cuando se pregunta acerca de quién tuvo la culpa cada persona se alineará con sus valores y sus identificaciones de tal modo que 1) los que dan valor a la fidelidad 2) los que dan valor a la amistad 3) los que dan valor a la solidaridad y 4) los que dan valor a los hechos se van a poner en distintos costados de la interpretación. Algo que nos recuerda a Aristoteles y sus leyes de la causalidad.
En este caso concreto y del mismo modo las personas se agrupan entre los que 1) le dan la culpa al alcohol, 2) los que les dan la culpa al acoso mediático que sufrió Rita Barberá, 3) Los que le dan la culpa al abandono y displicencia con que el PP trató a la alcaldesa o 4) Los que le dan la culpa a su propia corrupción. Puede haber también quien se plantee -más allá de eso- por qué Rita Barberá bebía tantos gin-tonics o quien piense que se lo tenía bien merecido por formar parte de una trama de corrupción (corrupción que aun no ha sido definida judicialmente).

El lector sagaz habrá ya caído en la cuenta de que en nuestro concepto de la causalidad intervienen factores morales que no son del todo naturalísticos, ni forman parte de los hechos o de la verdad, se trata de interpretaciones. Pero hay otro factor: se trata del pensamiento contrafactual.
El pensamiento contrafactual nos hace pensar “Y si…(If then)” Algo así como una oración condicional y en este cuento enseguida se nos dispara el pensamiento contrafactual: “si el barquero la hubiera pasado en la barca en vez de pensar en su miserable euro…si el amigo le hubiera dado el dinero…la mujer no habría muerto”” si no hubiera tenido un amante al otro lado del rio”. El pensamiento contrafactual influencia en gran medida los juicios de culpa y responsabilidad. Al ver que si los diferentes actores de este cuento se hubieran comportado de otra manera se habría evitado la muerte de la mujer es bastante intuitivo adjudicarles un porcentaje de culpa. De hecho, se suele preguntar en esta historia que ordenemos de mayor a menor la culpa de los diferentes actores.

Si hablamos de la culpa desde un punto de vista estrictamente legal o judicial está claro que el único culpable es el borracho (en el caso de Rita el gin-tonic), que es el que causa la muerte lenta con la cirrosis del hígado o con el cuchillo pero esto no es el fin de la historia, sino más bien el principio. Lo más importante de este cuento es que nos enseña algo sobre la causalidad, que la causalidad es un fenómeno en red, y que cada actor en esta historia es un nodo de la red. Para continuar con la argumentación vamos a adjudicar unos “porcentajes de culpabilidad” o más bien “porcentajes de causalidad” de la siguiente manera: Borracho (Gin-tonic) : 70%, mujer (Rita) : 20%, barquero (medios de comunicación) amante y amigo: 10% (compañeros del PP) – es un ejemplo, no digo que sea así. Pues bien, aunque el mayor peso causal lo tengan el borracho (el alcohol) y la mujer (Rita), basta con que un nodo insignificante de esa red no existiera ( por ejemplo que el amigo le diera el euro) para que no se produzca el acontecimiento. Si el amigo le da el euro, ya no puede actuar el borracho…el 2% del suceso tiene tanta influencia en el resultado final como el 70%…o no?

Las redes de causalidad están por todas partes pero nuestro concepto occidental de la causalidad que implican en gran medida la moralidad o la responsabilidad nos impide verlas. No existe una causalidad lineal en los eventos complejos que presiden nuestra realidad.

Y lo cierto es que el acoso mediático que sufren muchos de nuestros políticos es un factor de estrés que puede descompensar cualquier enfermedad orgánica.

Y cada palo que aguante su vela.

Aqui teneis un gráfico de lo que piensa la gente sobre la causalidad en el caso de la mujer asesinada en el puente. La mayor parte de la gente cree que “la causa” del asesinato es la propia mujer, y no tanto el asesino del puente. ¿Quién creerá que la causa de la muerte de Rita la tuvo el alcohol o el acoso mediático y no ella misma por meterse en líos?

Bibliografía.-

Nexus Causality, Moral Warfare, and misatribution arbitrage. John Tooby. En This Will Make you smarter Doubleday 2012. Existe traducción al castellano. Este libro te hará más inteligente. Transiciones 2012.

Pensamiento contrafactual, causalidad y el borracho del puente por Pablo Malo.