El dormilón

El dormilón no es sólo una película de Woody Allen sino sobre todo la característica biológica que me define a mí y a muchos otros que siempre fuimos catalogados de vagos, perezosos o indolentes.

Hasta mi padre me pronosticó que nunca llegaría a nada en la vida.

Pero la verdad del asunto según me enteré anoche viendo este documental de “La noche temática” es que hay ciertas personas que estamos desincronizados con los ritmos luz/oscuridad en que evolucionamos nosotros los mamíferos. Claro que nosotros somos noctámbulos porque descendemos de una especie de ratón nocturno -en realidad un primate- que medró escabulléndose cuando los dinosaurios se extinguieron quien sabe si por un cometa o porque comían demasiado y no resultaban del todo sostenibles. En la tierra había dos nichos ecológicos uno ocupado por los grandes reptiles que eran diurnos y otros -los innovadores- mamíferos que podían calentarse a sí mismos y que por tanto podían vivir de noche.

De ahí procedemos y por eso nos pasamos el día de siesta en siesta, y es lógico que nosotros los sapiens seamos noctámbulos porque somos homeotermos, es decir no necesitamos calentarnos al sol y nos basta con la pornografía.

Claro que eso del noctambulismo que nos ataca a los dormilones se cura con la edad, yo ahora duermo lo mismo pero de noche, porque ya no estoy para muchos trotes. Aun recuerdo cuando era joven y las carreras que solía hacer con mi amigo del alma a ver quien podía dormir más horas teniendo un orinal debajo de la cama. Siempre me ganó él, pero lo cierto es que ambos parecíamos parasitados por una especie de acedia vital que muchos identificaban con la pereza, aquel pecado capital de cuando entonces. Ahora igual nos catalogaban de esquizofrénicos simples.

Y estábamos aburridos simplemente como esos adolescentes de ahora que no duermen lo suficiente.

Recientemente estuve en el funeral de este amigo que naturalmente murió durmiendo. Ese amigo del alma, esa alma gemela que nos encontramos en la adolescencia y que luego perdemos en las primeras curvas de la madurez. Ese amigo, cuyo recuerdo nos acompaña siempre a pesar del emborronamiento que el tiempo proyecta sobre nuestra memoria.

Y fue precisamente en ese funeral donde comencé a escribir este post a propósito de la memoria.

Me vino este tema de Serrat, una canción que solía cantar mi amigo (al que le gustaba mucho Serrat). En realidad le gustaba casi lo mismo que a mi y por eso fuimos amigos hasta que la vida en sus continuas bifurcaciones nos separó sin saber bien en cual de ellas nos perdimos el uno al otro. Quizá porque pasamos mucho tiempo dormidos sin atendernos mutuamente.

Fue en todo caso una perdida gratuita.

Y fue en su funeral donde caí en la cuenta de que nuestra memoria no es una película sino un álbum de fotografías discontinuas, de escenas como petrificadas, algunas de las cuales llevan incluso banda sonora.

Fotografias que olvidamos, pues el olvido (el no-recuerdo) no es lo mismo que la ignorancia, el no-saber. Se puede no-recordar y saber.

Y es mucho lo que supimos tu y yo amigo pero ya no recuerdo el qué.

Es por eso que la mejor forma de recordar es a través de la música, esa analogía que en sí misma no significa nada pero que precisamente por eso puede re-significarlo todo. Es asi como te recuerdo amigo, tal y como cuenta Serrat.

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo nuestro
y lo mío de los dos.

Más allá del sueño

glaciacion21

La ultima glaciación que hubo en la tierra tuvo su apogeo hace 20.000 años

La hibernación es una adaptación que ciertos mamíferos desarrollaron para hacer frente a las extremas condiciones de vida que comenzaron en la Tierra hace más de 100.000 años, que tuvo su apogeo hace 20.000 y que comenzó a retroceder hace unos 10.000 años.

Osos, hámsteres, marmotas y ardillas entre otros son capaces de hibernar a fin de eludir los costos de los duros inviernos y del déficit alimentario. Lo mejor que puede hacerse en invierno y en ciertos lugares es retirarse, guardar fuerzas para la primavera y vivir de los recursos almacenados en la grasa.

Lo interesante de la hibernación es que está regulado por factores como la luz y la temperatura, de manera que los animales principalmente hibernan en otoño-invierno cuando los días comienzan a acortarse y las temperaturas comienzan a bajar, para despertar en primavera-verano cuando el día comienza a alargarse. Lo curioso es que este mecanismo es automático, tanto que incluso el despertar de una marmota puede señalar el buen tiempo (y es por eso que el 2 de febrero es un día clave para las marmotas y las candelarias), es decir hay algo en el cerebro de estos animales que puede predecir el tiempo.

Pero más interesante aun es que el que hiberna, no lo hace todo el tiempo, sino que a veces se despierta para comer algo y mover sus músculos puesto que la inmovilidad por sí misma puede provocar ciertas enfermedades. Es como un duerme-vela que además se lleva a cabo esperando tiempos mejores.

El misterio sin embargo es el siguiente: ¿Por qué los chimpancés, las ratas o el hombre no hibernan? ¿Es que no sería beneficioso para nosotros retirarnos del mundanal ruido de vez en cuando?

Una de las respuestas a esta pregunta es que nosotros no vivimos en entornos tan frios y hostiles como el oso polar por ejemplo, es muy posible que estas condiciones de hibernación hayan evolucionado como respuesta a las condiciones climáticas y sean adaptaciones al frío y a la escasez. (El lector puede leer este post donde hablé de las aclimataciones de los neandhertales y de la posibilidad de cruces con nuestra especie)

Sin embargo han sido descritas en ciertas especies fenomenos similares relacionados con el verano (estivación) e incluso con la sequía, de modo que el proceso de retirarse a dormir una siesta estacional no está relacionado concretamente con el frío sino con la escasez, es decir con la previsión de recursos. Es por esta razón que las aves migratorias no hibernan y probablemente esta es también la razón por la que el humano no lo hace tampoco, es bien sabida nuestra mania por viajar, somos nómadas.

El letargo metabólico en humanos.-

Nosotros los humanos no hibernamos probablemente porque nuestra conducta en relación con los recursos y nuestros nichos ecologicos son cambiantes y nos impulsa a buscar y encontrar recursos a partir de nuestra movilidad.

La principal consecuencia que tiene esta regulación es que carecemos de un reloj biológico que coordine y regule nuestro metabolismo a la baja en epoca de escasez. En mi opinión nuestra especie consiguió a cambio de este hándicap, otras prestaciones. Lo que nosotros hoy entendemos como depresión y mania serian las manifestaciones arcaicas de tal sustitución.

La relación entre la depresión y la periodicidad de los ciclos de hibernación a los que suceden ciclos de reproducción y de expansividad ha sido señalada por una multitud de autores, citaré entre ellos a Albert Demaret (1982).

Para Demaret:

El comportamiento territorial es el mejor modelo animal para explicar el comportamiento bipolar (maniaco-depresivo), efectivamente, está relacionado con las estaciones y con la búsqueda de alimento, pastos y territorios para el acoplamiento. El concepto de territorialidad cambia según las especies estudiadas y no es lo mismo en las nomádicas que se mueven constantemente de lugar en busca de nuevos pastos que en aquellas que simplemente disponen de un territorio fijo y se limitan a escarceos puntuales fuera del mismo, estas especies necesitarán marcajes, aquellas no. Así y todo está demostrado que incluso en aquellas nomádicas como los herbívoros, ñus o cebras existe un perfecto orden territorial en la marcha de la manada y un orden cerrado, casi militar en la disposición de los individuos según el rango (Hamilton 1971). Una marcha que está determinada por los ciclos temporales y los recorridos ancestrales que las especies recorren una y otra vez con la tozudez de un instinto ciego, aquel tan perfecto que no puede aprender nada nuevo.

La periodicidad en los humanos está muy poco relacionada ya con los vaivenes de las estaciones entre otras cosas porque de haberlas tenido en ambiente ancestral hoy resultarian inadaptativas. Sabemos que existe un pico de incidencia de trastornos afectivos en primavera y en otoño, pero es imposible predecir una recaída en un paciente depresivo o maníaco. A veces estas recaídas carecen de todo matiz estacional. Todo parece indicar que de haber existido un origen estacional en la psicosis maníaco-depresiva se ha convertido hoy en un vestigio.

Sabemos que estas enfermedades son periódicas, pero no sabemos en cada persona qué elementos personales inciden en sus recaídas, haciéndonos dudar de su carácter realmente periódico o caótico (un orden de regularidad dentro de la irregularidad). Los aspectos circadianos de sus mejorias-empeoramientos correlacionan con los ciclos del cortisol, pero desconocemos qué significado tienen los cambios atmosféricos en la incidencia de una recidiva, aunque intuimos que el calor puede ser un factor de reincidencia, así como la mayor cantidad de horas de luz solar como tambien su contrario: existen depresiones de invierno y depresiones de verano.

Para explicar este fenómeno se ha dicho que la organización social ha trastocado los ritmos periódicos que vinculaban al ser humano con la naturaleza, no solamente por la imposición de horarios laborales, de sueño y de alimentación, sino que probablemente ha borrado incluso la relación de la enfermedad con los más que probables estímulos cósmicos que en su origen le suponemos.

Con esta perspectiva, no es de extrañar que haya habido varios intentos por emular el letargo metabólico en los humanos. Uno de los experimentos más exitosos ha sido el del equipo de Mark Roth, del Instituto Fred Hutchinson, en Seattle, que se publicó en Science en 2005. Roth logró inducir una hibernación metabólica reversible en ratones al introducirlos en una cámara hermética cuyo aire contenía 80 partes por millón de sulfuro de hidrógeno. En seis horas, los científicos convirtieron los ratones de sangre caliente en animales de sangre fría, que es en esencia lo que ocurre de forma natural con los mamíferos hibernados.

Mark Roth es algo así como el profeta de la suspensión animada, algo que conocemos por las peliculas de ciencia ficción y que permite a los astronautas permanecer en un profundo letargo mientras viajan por el espacio. Aquí hay una conferencia suya en TED.

Tal y como podemos leer en este trabajo de estos dos neurofisiólogos de Estrasburgo, la hibernación no es un sueño aunque ambos procesos se parecen. La hibernación es la conversión de un animal homeotermo en uno ectotermo, de sangre caliente a sangre fría. Lo cierto es que según cuentan los neurofisiólogos en su estudio en ambas condiciones está implicado el sueño nREM, es decir el sueño profundo.

Sólo que en la hibernación se reduce de una manera considerable, el ritmo cardiaco, la tensión arterial, la temperatura corporal y cerebral, el gasto de oxígeno y el gasto total de energía. La hibernación es una suspensión de la actividad dejándola bajo mínimos, algo muy parecido a la muerte, aunque el corazón sigue latiendo.

Algo que comparte con el sueño nREM normal y corriente solo que cuando dormimos no llegamos ni de lejos a este estado de desconexión que observamos en la hibernación. Y aunque de momento la hibernación en los humanos no deja de ser una fantasía es probable que dicho fenómeno pudiera hacerse realidad, naturalmente no a través del sulfuro de hidrogeno que Roth propuso para sus ratas sino a través del descubrimiento del reloj biológico humano y sus correlatos hormonales.

Por alguna razón ni las ratas ni los primates, ni por supuesto nosotros los humanos hibernamos. Es muy probable que en aquellos animales que si lo hacen dicho estado venga mediado por una hormona. Si fueramos capaces de descubir esta hormona (o un alelo fisico-quimico) en nuestra especie no cabe ninguna duda de que obtendriamos muchas aplicaciones medicas de interés. Si yo fuera Roth buscaria un derivado del opio como inductor de hibernaciones en humanos.

La primera aplicación que se me ocurre en los traslados de pacientes críticos: no sería necesario mantenerlos con vida y estables durante un largo traslado, bastaría con ponerles a hibernar mientras dura el viaje. Pero sin duda la ventaja más interesante procedería de cortar nuestra dependencia del oxígeno. El oxígeno no sólo es necesario para vivir sino que siendo como es un remedio para seguir vivo es tambien un veneno celular, nuestras celulas envejecen y se oxidan por ese continuo trasiego del gas en nuestra sangre. La hibernación al reducir prácticamente su consumo a un mínimo de subsistencia daría tiempo a nuestro organismo a repararse.

Y no sólo a repararse sino a eludir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos (quimio y radioterapia), minimizar los riesgos de la cirugía a corazón abierto y otras aplicaciones de interés médico-quirúrgico.

Y quién sabe si de este modo podríamos liquidar la depresión y el trastorno bipolar, al fin de cuentas la hibernación no seria sino un sueño que está más allá del sueño.

Y como dice la máxima hipocrática: iguales curan iguales.

Bibliografía.-

Albert Demaret: “Etología y psiquiatría”. Herder 1982.

Reptiles y reptilianos

reptil

Un tal David Icke sostiene la insólita teoría de que nuestra especie es la que es precisamente porque fue sometida en tiempo ancestral a manipulaciones genéticas resultado de las cuales ciertos individuos pertenecen a una raza ¿superior? que se denominan reptilianos. Bush, Rumsfeld y quien sabe si Aznar son reptilianos, segun una teoría conspiranoica de mucha presencia en la red, una especie de sociedad secreta que gobierna el mundo.

El caso es que esta teoría de reptiles injertados tiene cierta verosimilitud si aceptamos las ideas de Paul McLean en el sentido de que nuestro cerebro no es unitario sino que representa filogenéticamente las edades de la evolución, asi hay un cerebro reptiliano, uno mamifero y otro humano.

Naturalmente la teoria de Icke no tiene nada que ver con la de McLean, la primera en cierto modo es creacionista y paranoica y la segunda evolucionista y científica, es decir verdadera por más que literariamente hablando la primera sea más atractiva que la segunda.

El cerebro reptiliano o complejo-R es el mas antiguo filogenéticamente hablando de nuestros tres cerebros y de sus prestaciones y limitaciones voy a hablarles ahora, no sin recordar que McLean habló de un cerebro triuno como tres bolas de helado superpuestos representando las edades de la vida en la Tierra.

Personalmente me adhiero a esta teoría por una razón fundamental: la evolución no opera hacia atrás, es decir no puede desdeñar los diseños anteriores para seguir con sus innovaciones. Significa que no puede hacer borrón y cuenta nueva cuando aparece una novedad sino que ha de integrarla en sus diseños anteriores. Y eso hicieron los mamíferos cuando le ganaron la batalla reproductiva a los reptiles.

Como es bien sabido la extinción de los dinosuarios (fuera por la razones que fuere) dejo vacío un nicho ecológico inmenso en la superficie d ela Tierra. Un nicho que fue ocupado por un mamifero ya extinguido -el misionero- a medio camino entre una rata y un primate. Naturalmente el misionero ya existía antes de la gran extinción, solo que su coexistencia con los dinosaurios le obligaba a vivir de noche valiéndose de una innovación que los reptiles no habian alcanzado: la autonomía con respecto al mantenimiento del calor. Dado que el misionero se autoregulaba térmicamentea pudo acoplarse mejor a los nichos nocturnos, pero cuando los dinosaurios desaparecieron de la faz de la tierra aun tuvo agallas apara adaptarse a los entornos diurnos que aquellos habian abandonado. Asi fue -según Sagan cuenta en “Los dragones del Edén”- que los mamiferos ganaron la batalla contra sus contrincantes eternos: los reptiles.

Sin embargo los mamíferos, -que habian inventado el apego y eran por tanto mejores madres que los reptiles-, no pudieron diseñar sus cerebros desde cero y tuvieron que tomar prestados los diseños -perfectos en cierto modo- que los reptiles habian utilizado para perpetuarse durante eones de tiempos Jurásicos, hasta que alguna catástrofe a escala general terminó con su hábitat alimentario.

Y asi hasta nosotros los hombres que llevamos efectivamente un reptil dentro aunque de manera bien distinta a como sugiere ese Icke.

Si los mamíferos inventaron el apego de las madres y sus crías los reptiles inventaron la jerarquía y el rango. Y ese es el problema que nosotros los hombres llevamos en nuestra herencia ancestral: hemos de compatibilizar el apego de los mamíferos con el rango de los reptiles, el egoísmo con el altruismo, la cooperación con el “ahi te quedas”. De eso vamos nosotros los sapiens.

Pero empecemos por el principio: el cerebro reptiliano se ocupa sobre todo de regular los automatismos, en eso es el mejor diseño que la evolución ha podido inventar centralizando su funcionalidad. Se ocupa de regular nuestra respiración, la frecuencia cardiaca, las cifras tensionales, la inervación voluntaria y la vegetativa, el peristaltismo intestinal, la motilidad gástrica y prácticamente todos los fenomenos viscerales automatizados y no sometidos a las emociones.

El complejo-R es nada emocional, no se ocupa de esas cosas de mamíferos pues bastante trabajo tiene en conservar la integridad del individuo que habita y en eso es seguro y eficiente. Pero no sólo de supervivencias se ocupa nuestro cerebro reptiliano sino también de la reproducción. Corteja y sobrevive, copula y huye, lucha y diviértete y si tienes territorio defiéndelo, si no lo tienes agénciate uno. Esas parecen ser las estrategias de las que se ocupa nuestro reptil.

Dicho de otro modo: nuestro cerebro reptiliano es impulsivo -un tipo de acción- mientras que nuestro cerebro mamífero está diseñado para construir vínculos a largo plazo. Parecen opciones antagónicas y realmente lo son. Basta con que usted haga un poco de memoria para saber quien venció en su ultima confrontación. ¿Mantuvo el vínculo o lo rompió? Ese es el reptil.

Nuestro cerebro reptiliano tiene en nuestro cerebro tres representantes poderosos: los ganglios basales, el cerebelo y el tronco cerebral. Si somos capaces de dormir es gracias a que en el tronco cerebral existe un botón que apaga la conciencia y más tarde la estimula para que podamos soñar (la sustancia reticular). Si somos capaces de recordar movimientos es gracias a los ganglios basales y si somos capaces de respirar es gracias a automatismos sencillos inscritos en ese cuadro de mandos que llamamos tronco cerebral.

Eso que los psicólogos llaman el inconsciente es en realidad nuestro cerebro reptiliano (aunque no sólo). En él no hay palabras, ni emociones y solo existen patrones. Nuestro complejo-R lee patrones que impulsan conductas (acciones) destinadas a cortejar-copular y sobrevivir. Y como además carece de refinamiento lo hace de una manera muy tosca. Los rituales de cópula son en casi todas las especies muy parecidos a la lucha. La hembra huye, el macho persigue, el macho la alcanza y deposita bien en su interior o bien fuera del cuerpo de la hembra su esperma. Los rituales de apareamiento son siniestramente parecidos a los rituales agonísticos (de confrontación o lucha entre individuos). Y son tan parecidos que los niños de nuestra especie suelen interpretar el coito de los padres (cuando lo oyen) en clave agonistica. “Papa pega a mamá”.  Y sólo cuando adquieren el suficiente conocimiento acerca de la mecánica copulatoria abandonan esa fantasía, si bien las hembras de nuestra especie (en el caso de no que no existiera dimorfismo para identificarlas) serian reconocibles sólo por la capacidad que han desarrollado para zafarse de las continuas emboscadas de los hombres.

No cabe ninguna duda de que nuestro inconsciente procedural (la memoria de cada procedimiento) se halla en los ganglios basales: es alli donde conservamos los algoritmos que constituyen lo que entendemos como movimientos complejos, alli guardamos las secuencias de cada uno de los movimientos que hemos llevado a cabo en nuestra vida y los repetimos automáticamente como atarnos los cordones de los zapatos. No necesitamos pensar, sólo poner en marcha voluntariamente tal movimiento y la secuencia aparece como mágicamente surgida de la nada.

La verdad es que nosotros los humanos nos llevamos bastante mal con nuestro reptil, tiene -por asi decir- poca reputación si lo comparamos con las prestaciones mamíferas, con las emociones en primer plano o nuestra corteza cerebral por aquello del mérito de pensar racionalmente. Pero lo cierto es que nuestra salud depende básicamente de nuestro reptil pues es él el que está más cerca de lo orgánico y de los procesos que regulan nuestras visceras y sus funciones. Hemos renegado de él y cuando lo nombramos es para hacerle feos o para decidir cosas que van en contra de sus planes.

Es por eso que existen las enfermedades psicosomáticas y las enfermedades mentales: disonancias del reptil cuando se pone a negociar algo con sus eslabones superiores.

Poner de acuerdo a ese ministerio de neurodefensa que solo lee patrones y propone acciones a cara o cruz, con nuestro cerebro mamífero que tiene en cuenta emociones y que tiene que vérselas con las dependencias de los apegos, no es cosa fácil. No es de extrañar que cuando uno está en posición “up” el otro esté en posición “down” y que lo que aparezca en terminos verbales sean la confusión o la duda. “No se qué pensar”, solemos decir cuando uno tira de la cuerda en sentido opuesto al otro. Los antagonismos solo inducen a nivel cortical confusión y el no saber qué hacer o ese debate interno permanente que llevamos con nosotros mismos en clave de diálogo interior con nuestra vocecita.

Una buena salud puede ser definida como la sinergia entre los tres cerebros: todos trabajando en el mismo sentido, yendo en el mismo barco, tirando del mismo extremo de la cuerda. La dificultad de esta estrategia es que no sabemos qué patrones lee nuestro complejo-R y sólo podemos tener noticia de las emociones que dispara nuestro cerebro mamífero o límbico. ¿Cómo adivinar pues las intenciones de defensa de nuestro reptil y modular su respuesta?

La verdad es que sólo tenemos dos recursos para tal cosa: el primero es conocer nuestro cuerpo y sus necesidades, también las de nuestro organismo entero, el segundo implementar pensamientos o ideas que tiendan a la negociación y a la reconciliación. Nuestro cerebro cortical ha de acostumbrarse a ser mas un mediador que un juez que dicta sentencia. Pues es seguro que desde el punto de vista racional podemos encontrar justificaciones para todo.

Nuestra mente reptiliana es una mente militar autónoma. Nuestro cerebro mamifero es un sentimental irascible que va a la suya y nuestra mente racional opera casi siempre en terminos categoriales de condena o absolución.

Es precisamente desde nuestra mente racional después de haber renunciado a los juicios sumariales desde donde podemos dirigir todo el cotarro.

Piensa y acertarás.

Sueños y exocerebro

La reina Mab, la nodriza de las hadas.

Hace unos dias me dirigía a comprar el periódico, siempre en el mismo sitio, en el mismo kiosko regentado por una matrimonio que tiene un hijo pequeño de unos 7 u 8 años y que cuando es fiesta se pasa la mañana aburrido jugando a fútbol dentro del propio establecimiento bajo la continua reprimenda de sus padres. El niño está aburrido y se distrae dando balonazon a las estanterias, los clientes y el escaparate.

– ¿Y tu que quieres ser de mayor, le pregunta un cliente?

– Yo, selebro (sic).

-Es su sueño, dice su madre, ser futbolista como Xavi.

Y entonces me quedé pensando que relación hay entre los sueños, los deseos y las ambiciones.

Lo cierto es que la palabra sueño ha quedado como sinónimo de “deseo”. Solemos decir como la madre del otro Xavi-cerebro, que su sueño es convertirse en futbolista.

¿Pero es esto cierto?

La identificación de sueño y deseo no es nueva: fue formulada por Freud en 1900 y a pesar de que todo el mundo conviene en decir que Freud está pasado de moda, lo cierto es que a nivel del lenguaje coloquial ha logrado introducir esta idea en el imaginario de nuestros coetáneos.

Pero no es cierto. Los sueños no son siempre realizaciones de deseos, ni siquiera soñamos para realizar deseos, sino para otras cosas, que ahora abordaré.

Lo cual no significa que no podamos soñar en cosas que deseamos aunque lo más frecuente de los sueños es que sean absurdos (tal y como conté aqui) y soñemos en situaciones no solamente embarazosas o indignas, sino que al elegir a sus personajes no lo hagamos siguiendo la estela de nuestros gustos. Si atendemos a la pulsión sexual por ejemplo ¿cuantas veces no hemos soñado que copulamos con personas feas, poco atractivas o que nunca en nuestra vida real atenderíamos con pasión?

Los psicoanalistas dirían ahora que esas personas feas o poco deseables que aparecen en nuestros sueños son personas que aparecen en el lugar de otras- las verdaderamente deseadas- y que se hallan ocultas bajo una sutil censura que las hace desaparecer de nuestra conciencia. Y yo me pregunto si es menos pecado acostarse con una fea que con una guapa. Lo cierto es que no creo en absoluto en esta especie de sustitución de personajes modulados por la represión.

Lo que creo que los sueños son solamente memoria y la memoria no atiende más que a sí misma.

En realidad los sueños representan las formas puras de procesamiento cerebral en ausencia de estímulos medio-ambientales. Es posible decir que soñar es pensar en baja definición, un pensamiento sensorializado relacionado y pariente de la alucinación. Los sueños son pensamientos visualizados -imagineria visual- y tramoya precognitiva. Lo que soñamos -durante esas fases de sueño REM- no son más que cadenas asociativas de acciones, lugares que nos recuerdan a otros lugares, situaciones ya vividas, descontextualizadas y desdibujadas, personajes vinculados por conexiones semánticas que se saltan tanto las leyes del tiempo como las del espacio y las de la contigüidad pragmática. Podemos soñar en algun hecho de nuestro pasado azuzado por alguna banalidad o preocupación que mantengamos del dia (restos diurnos), apresamos un nombre, una fecha, una situación y la insertamos en el sueño de esa noche sin haberla elegido, es como si ciertos significantes fueran anzuelos desde donde colgar esos hilos donde el pasado se recicla a sí mismo cada noche y en cada sueño. Hilos de los que por cierto habló Shakespeare en este inmortal monólogo de Mercucio.

Pero esos sigificantes no pueden ser cualquier cosa: han de haber sido previamente simbolizados, es decir pasados por el turmix del lenguaje.

Nuestro cerebro no puede procesar símbolos, solo puede procesar electricidad. Las neuronas se comunican y enlazan entre sí a través de electricidad. No procesan simbolos, ni signos, ni se representan la realidad sino en forma de corriente eléctrica y conectividad, pero es precisamente a través de una propiedad de las neuronas que aprendemos y recordamos: la plasticidad cerebral.

La plasticidad cerebral significa que las conexiones entre neuronas cambian, algunas se inhiben o apagan, mientras que otras se excitan o potencian entre sí, todo depende de los aprendizajes que hacemos durante el dia, mientras estamos despiertos. Cuando tres neuronas aprenden a excitarse juntas siempre tienden a hacerlo de la misma manera. Probablemente lo hacen a través de ciertas marcas (proteínas) sintetizadas por la glía, que es el tejido que da soporte, pero también direccionalidad a las dendritas de las neuronas y que de alguna forma las conducen hacia sus dianas a fin de establecer nuevas conexiones o podar otras ramas obsoletas.

Probablemente eso es lo que sucede durante los sueños, un viaje de conexión entre neuronas y una poda de recuerdos anidados en ellas (probablemente en sus axones tal y como comenté en este post). De forma que lo que nosotros soñamos o vemos en nuestros sueños son cadenas asociadas y cadenas podadas de viejos recuerdos actualizados por un anzuelo. Es como si ciertas ramas del árbol -tal y como sucede con los árboles de verdad- precisarán ser cortadas de vez en cuando para hacer sitio a los aprendizajes nuevos. Dicho de otra forma: los sueños traducen las tareas de mantenimiento de la memoria.

Los sueños no son representaciones de la realidad sino que muestran la actividad por defecto de nuestro cerebro en condiciones de aislamiento sensorial. ¿Qué relaciones guarda entonces los sueños con la realidad? ¿Aparecen en nuestro sueños simbolos? ¿Y si es asi como lo hacen?

Lo cierto es que cuando soñamos no soñamos en iones, serotoninas, electrones o corriente eléctrica sino que soñamos en escenas que nos apelan directamente. En escenas dramáticas donde reconocemos episodios de nuestra vida, personajes que aun desdibujados reconocemos y que aun asombrados por no saber qué clase de lógica les hizo aparecer en una escena determinada, lo cierto es que nos aluden desde lo más íntimo. Es lógico, al fin y al cabo es nuestra memoria y no la del vecino la que está en juego. Lo asombroso de los sueños es que construyen pequeñas ficciones de las no que no podemos negar su originalidad. Son como pequeños puzzles de imágenes y acciones barajadas de una forma muy curiosa como un cuadro subrealista o un sketch de cine. No suele tratarse de ficciones largas o complejas pero si llaman la atención sus contenidos.

Contenidos que aluden y apelan a simbolos universales.

¿Pero cómo se las arregla el cerebro para soñar en cuestiones simbólicas si no puede procesar símbolos?

Evidentemente los símbolos no están en el cerebro sino en el exocerebro tal y como comenté en el post anterior. Es la cultura la que nos provee de símbolos que no son otra cosa sino atajos para transitar una realidad que es las más de las veces un sin sentido. Es posible afirmar que nuestra vida vigil transcurre en un entorno que contiene algunas proposiciones de inexplicabilidad. No toda la realidad que vivimos es transparente y comprensiva, existe una porción de la realidad que escapa al procesamiento simbólico. Se trata de lo que Lacan llamaba lo Real, aquello que no puede ser simbolizado, aquello que carece de explicación y que nos pone a prueba en tanto que somos incapaces -decimos- de metabolizarlo. Carecemos de un sistema de referencia para explicarnos lo Real, no le podemos dar forma y escapa a nuestro raciocinio. Decimos que lo Real es aquella parte de la realidad que no podemos simbolizar.

Los sueños se construyen con los hilos de la realidad y se prenden a partir de restos diurnos o del pasado más reciente. Es como si ciertos elementos de la memoria a corto plazo pugnaran por hacerse un hueco en la memoria a largo plazo y trataran de desalojar de alli otros recuerdos ya caducados u obsoletos. Pero sueño y realidad mantienen ciertas conexiones del mismo modo que en una novela la ficción y las vivencias intimas del autor se entrelazan unas con otras dando como resultado una re-creación de la realidad vivida por el sujeto. En realidad el arte, escribir un relato de ficción no puede hacerse en el vacío, precisa de ciertos elementos que el escritor toma de su propia experiencia, pero se trata solamente de anzuelos que ni siquiera tienen por que ser veraces, basta con que hayan sido pensados o imaginados para que puedan comportarse como tales anzuelos.

Pero para que un anzuelo de este tipo logre penetrar en la memoria y arrancar sueños es necesario que haya sido previamente simbolizado, de lo contrario se comportará como un cuerpo extraño y lo Real escapa siempre de esa posibilidad. Y los sueños no conseguirán su función de podar y sustituir los recuerdos sino que emprenderán una carrera de repetición a fin de disolverlos. Es por esta razón que los sueños traumáticos se repiten a través de una reexperimentación continua del evento traumático. Cuando un sueño se repite lo que nos está diciendo es que trata de encontrar sus enlaces a fin de disiparse de nuestra memoria, enlazarse con algo que sea semánticamente similar a fin de hallar correspondencias entre nuestros recuerdos antiguos. Si no las halla el anzuelo queda colgando de esos hilos invisibles que penden del soñante cada noche y se arrastra a la deriva intentando infructuosamente su objetivo.

Lo complicado de todo esto e galimatias pertenece a lo que conocemos como el problema dificil de la conciencia. ¿Cómo se las arregla nuestra mente para convertir una experiencia vivida en señales electricas? O al revés ¿como se las arregla para convertir señales eléctricas en ideas pensamientos, creaciones o paroxismos estéticos?

Y lo cierto es que lo hace a pesar de que no entendemos cómo lo hace. Y a lo mejor el secreto es que no hay tal secreto y que simplemente nuestro cerebro utiliza sus conexiones extrasomáticas para codificar y decodificar las señales y simbolos en pensamientos.

Si esto fuera asi, los sueños representarian la actividad del cerebro abandonado a sus propios medios. Pero ni siquiera seriamos capaces de soñar si no dispusiéramos de una base de datos externa que previamente y a través del estado de vigilia hubiera venido a socorrernos para dar forma a esa actividad de bajo perfil que realiza nuestro cerebro por sus propios medios.

Pues a fin de cuentas lo que soñamos son los elementos finales de esa conversión que llamamos símbolos, más concretamente lenguaje y ficciones relativas a ese mismo lenguaje.

Un lenguaje que a fin de cuentas no representa la realidad sino que solo se representa a si mismo.

Abducidos y paranoicos

No importa quien inventara este meme (la visera invertida) lo que importa es el éxito que ha tenido. ¿Por qué tienen éxito algunos memes?

La experiencia de ser abducido ya forma parte de la memética new age que arrasa entre nuestros conciudadanos. Consiste en declarar que uno ha sido levantado en el aire y llevado hacia una nave conducida por extraterrestres, donde el sujeto usualmente es implantado por algun tipo de mecanismo o chip destinado a estudiarle o modificar su funcionamiento. La experiencia de abducción no es un delirio en sí misma y se halla tan extendida en nuestra población urbanita que sabemos de ella seguramente a partir de testimonios televisivos o de conocidos. Quizá usted mismo haya tenido alguna vez esa experiencia de abducción y no la ha contado a nadie por temor a que lo califiquen de ser un chalado.

Aqui en este blog nos cuentan los planes de ciertos extraterrestres para con la raza humana.

Pero en realidad no hay extraterrestres sino un curioso síntoma, -un subtipo de parasomnia– que explica toda aquella experiencia.

Se llama parálisis del sueño.

La mejor imagen para recrear esta experiencia es este cuadro de Fuseli, nótese como un demonio se encuentra sentado en el pecho de la durmiente.

La parálisis del sueño es una desagradable sensación que consiste en que durante el sueño, bien al despertar o bien al dormirse el durmiente se despierta con la sensación de que no puede moverse, lo que le provoca una experiencia terrorifica en tanto que subjetivamente tiene la sensación angustiosa de que va a morir ahogado. En realidad la paralisis del sueño no reviste ningún peligro puesto que los músculos respiratorios siguen funcionando de forma automática y la crisis termina en uno o dos minutos. En cualquier caso se trata de una experiencia muy frecuente y se supone que todos nosotros tendremos un acceso de parálisis de sueño al menos una vez en la vida.

El problema es qué hacer, cómo explicar esta experiencia tan angustiosa.

Si uno no sabe de la existencia de la paralisis del sueño lo más probable es que busque entre los memes de sus creencias más cercanas algun tipo de explicación. Una explicación que más tarde podremos adornar con algun que otro elemento del mito o del memeplex en palabras de Susan Blakemore, naves espaciales, chips implantados, borramiento de la memoria, todos ellos tomados de las peliculas, novelas y programas de ciencia ficción.

Lo cierto es que la parálisis del sueño pertenece a un sindrome completo que conocemos con el nombre de narcolepsia o sindrome de Gelinaud en honor al médico que lo describió. Se trata de una enfermedad rara -en su forma completa- y que se caracteriza por esta tétrada de síntomas:

1.- Parálisis del sueño.

2.-Alucinaciones hipnagógicas (al dormirse) o hipnopómpicas (al despertar).  Se trata de alucinaciones visuales con contenidos aterradores, usualmente de monstruos, muertos, fantasmas, etc.

3.-Cataplejia o pérdida súbita del tono muscular con caida al suelo. Estos ataques pueden ser activados por emociones o incluso por la risa.

4.- Hipersonmnia y ataques repentinos de sueño.

Naturalmente el síndrome completo es mucho más raro que los sindromes recortados donde sólo aparecen las pesadillas con parálisis del sueño y las alucinaciones aterradoras. Es bueno recordar que este cuadro no es un cuadro psiquiátrico sino fisiológico, pero sus contenidos suelen formar parte de un agregado de creencias y de complejos generados por el propio paciente según sus propios gustos. Asi lo que en la edad media eran súcubos, íncubos o presencias demoníacas son hoy presencias extraterrestres pues ya nadie cree en el demonio y son legión los que creen en naves espaciales que poco a poco nos invaden para someternos a extraños planes de fecundación.

Su frecuencia e stal que existe en todas las culturas un nombre para designar estas “presencias” espectrales que nos aparecen en nuestras pesadillas, La “mara” islandesa, o el “de ma” vietnamita son expresiones y versiones distintas del mismo fenómeno, espíritus, fantasmas, animales o muertos son los que pueblan estas pesadillas en todas y cada una de las culturas en que se ha estudiado el fenómeno.

El éxito de este meme se explica -según Susan Blakemore- en que proporciona explicaciones a una experiencia aterradora, enigmática e inexplicable. Naturalmente es inexplicable en tanto en cuanto el soñador no sabe qué es una parálisis del sueño mientras que aquellos que tenemos esa misma experiencia pero conocemos el concepto “paralisis del sueño” no llegamos a cosntruir hipótesis fantásticas como ésta y nos conformamos con la explicación racional. Y es mucho más inexplicable en terminos realísticos precisamente porque se cree en aquello que se quiere creer.

Lo interesante en este momento es mapear esta experiencia y compararla con los delirios que manifiestan los pacientes psiquiátricos. ¿Por qué decimos que estas invenciones fantásticas no son patológicas mientras que un delirio esquizofrénico o paranoico si lo es? ¿Que diferencias existen entre las creencias más o menos fantásticas como las que cuelgan en ciertos blogs y que se relacionan con teorias de la conspiración, secuestros por extraterrestres o experiencias mas o menos creibles con los delirios?

Lo que caracteriza un delirio son estas tres condiciones:

1.- Perjuicio, hay un plan urdido por alguien contra mi persona y con el propósito de hacerme daño.

2.- Inocencia. El individuo es siempre inocente en esta operación de acoso.

3.- Certeza. El delirio se caracteriza por su persistencia y por la convicción inmutable de veracidad.

Los abducidos tambien suelen creer a rajatabla en sus propias interpretaciones alucinadas de la pesadilla pero no suelen persistir cuando no encuentran un caldo de cultivo que sostenga sus creencias, cosa que puede suceder a través de ciertos grupos de apoyo que añaden además otro tipo de creencias memeticas que adornan el cuadro (complejos de memes). Sin embargo lo predecible es que esta creencia se disipe poco a poco y no afecte al resto de la personalidad. Lo curioso para la gente común es que estas formas de creencias fantásticas se den en personas totalmente cuerdas.

No es frecuente que el abducido crea que está siendo víctima de un complot personalizado en su ser, más bien lo que cree es en algun plan cósmico que afecta a la humanidad entera y que es a través suyo y de otros abducidos la forma en que estos poderes extraterrestres se manifiestan precozmente para avisarnos. No hay pues una alusión perjuiciosa, sino una vivencia de pasividad en la experiencia que entronca con lo onírico, lo hipnótico o lo sugestivo.

La abducción es un meme y se contamina por la via memética, a través de la imitación mientras que muy posiblemente la atmósfera de persecución que flota en las formas paranoides de las enfermedades psiquiátricas pertenece a un orden prehumano, a una serie de temores, amenazas, perjuicios, alusiones  o peligros vividos desde una mente animista con los que nuestro linaje tuvo que lidiar durante eones de tiempo y cuya preservación genética dio lugar a ciertas ventajas en la tarea de sortearlas.

Es muy posible que el delirio se haya configurado como una posibilidad interpretativa humana de cara a la prevención de daños procedentes de los desconocido mientras que el meme es intercambiable pues está sometido a las creencias compartidas por una cultura. Aunque es posible hablar de memes muy peligrosos, la mayor parte de ellos se confunden con la moda y son -desde el punto de vista de la supervivencia individual- banales.

Bibliografía.-

Susan Blakemore: “La maquina de los memes”. Paidos. 2000.

El Superyó es un sargento instructor

El constructo psicoanalitico de Superyó se refiere a la capacidad de los seres humanos de construir estructuras psicológicas inhibitorias de otras.

¿Inhibitorias de qué?

De aquellas que abandonadas a sí mismas se traducirian en agresión.

Freud identificó el SuperYo como la parte moral del individuo pero es algo más complicado que todo eso, puesto que lo moral es en cierta forma electivo y fruto de nuestra vida consciente mientras que el constructo del Superyó es fundamentalmente inconsciente.

Y es algo que procede la coerción impositiva de la educación, de las primeras prohibiciones que proceden de madres y padres, de nuestros educadores, es por eso que el Superyó es siempre tiránico pues es algo que se interioriza a la fuerza.

Precisamente en este esquema podemos observar como existen estructuras neurobiológicas (en rojo) destinadas a inhibir las excitaciones que proceden de la corteza y también como la corteza puede comportarse inhibitoriamente con el cerebro profundo (ganglios basales).

Es algo que se sabe desde antiguo y a través de experimentos con animales. Si seccionamos estas vias lo que sucede es que los animales en cuestión sufren ataques de furor y/o perdida del miedo. En cualquier caso es obvio que estas vias inhibitorias son absolutamente necesarias para la vida y la autopreservación.

Dicho de otro modo: la inhibición de ciertas conductas es  necesaria para preservar la vida.

Y no es posible establecer estas inhibiciones sin una amputación del goce individual. Es por eso que todo Superyó contiene un germen de tirania como veremos a continuación.

Las primeras prohibiciones proceden de los padres y de un meme fundamental. El “No”. “No hagas esto”, “esto no se toca”, “esto no se hace”. Es por eso que los niños en un momento determinado se pasan el dia diciendo “no”. Significa que ya han interiorizado esa semilla memética inhibitoria que enterrada debidamente en ese magma adual que es el cerebro del niño dará como resultado a largo plazo la construcción de categorias inhibitorias sobre el placer individual. Y no sólo eso sino también que estas estructuras meméticas enterradas en el fango del inconsciente será siempre sentido como algo externo, tiránico y forzado. En el caso, claro está, de que estas semillas hayan conseguido establecerse en la tierra del cerebro y den frutos socializados a largo plazo.

Esas semillas son siempre órdenes. nóes, imprecaciones, insultos y comentarios negativos sobre la conducta del sujeto. Lo sabemos a través de las alucinaciones auditivas de los esquizofrénicos, que tal y como comenté en este post son específicas respecto a otro tipo de alucinaciones.

Son como esas voces de mando de ciertos sargentos que tan famosos se han hecho con las películas de adiestramiento de marines en USA.

Los militares saben bien de que va esto de las órdenes. Saben que la mejor forma de mantener la disciplina en un grupo de personas en adiestramiento es precisamente la de gritar. Sin gritos no habría obediencia irracional. Y lo es precisamente porque la emoción colérica adherida a la orden concreta, asi como la humillación, la critica o el insulto es como el inconsciente entiende que está recibiendo una orden que ha de ser obedecida. Y lo sabe precisamente por las semillas que integró mientras crecia.

Y todo sucede de un modo fisiológico, para entenderlo mejor será observar a Carlitos, el hijo de Juan y Maria una pareja con la que estuve tomando copas en su casa recientemente. Cenamos alii, y después de cenar hubo que dormir y acostar a Carlitos que naturalmente no estaba dispuesto a rendirse fácilmente. Salió de su cuarto tres veces y las tres se llevó una amonestación: ” los niños no están cuando los adultos hablan”. A la tercera vez el padre, le cogió de la mano , le dio una zurra en el culo y se lo llevó de vuelta a la cama. Antes habia intervenido la madre de una forma menos intensa. Carlitos mientras se dormia y según declaración del padre susurró: ” los niños no están dónde los adultos hablan”.

Carlitos habia interiorizado, el meme del “no”.

El problema es que estos memes no se interiorizan solos, sino que tal y como sucede con los sueños llevan colgando restos de otros memes similares, imágenes, estados emocionales y sentencias adheridas. El meme del “no”, se enterrará en aquel magma indiferenciado que es el cerebro de un infante hasta que se active en una situación similar que por sinergia active el meme esencial. Esta es la razón por la que los memes enterrados no son específicos, sino que se encuentran contaminados por otras cadenas semánticas.

Carlitos en el momento que haya interiorizado el meme esencial que procede del padre, el meme de las prohibiciones podrá hacer diversas operaciones con aquel: una posibilidad es que lo acate y siga creciendo, otra posibilidad es que lo repudie y siga poniendo a prueba la paciencia de su padre y otra posibilidad es que lo reprima y se defienda a través de ciertas defensas cada vez que sea interpelado de la misma forma.

La única forma de crecer es la primera, el resto son soluciones de poca monta que llevan a la neurosis. Los memes enterrados siempre y cuando sean integrados en estratos superiores de la personalidad darán lugar a inhibiciones creativas y adaptativas, el resto están destinados a la disociación, a la escisión y a darse trompicones cada vez que el sujeto sea interpelado por una autoridad.

Naturalmente con esto no quiero decir que la mejor forma de educar a un niño sea a través de castigos, zurras en el culo o lo que ahora se llama “time out”, una especie de periodo de reflexión a solas. No cabe ninguna duda de que la mejor forma de educar es a través de la calma y la firmeza, con una estructura de limites bien dispuestos y predecibles.

¿Sabemos hacerlo?

El problema es que para saber educar es necesario haber sido bien educado, es decir haber interiorizado sin rencor a nuestro propio padre, pues la defensa más usual es pretender educar a nuestros hijos de una forma completamente diferente a la que nosotros fuimos educados. Si aun mantenemos la opinión de que fuimos educados tiránicamente por nuestro progenitores tenderemos a educar a nuestros hijos a través de la negociación (imposible en un niño de corta edad) o bien a través de la indulgencia: el peor favor que podemos hacerle a un niño.

La indulgencia crea monstruos invertidos con respecto a la represión.

Las trampas de Aladino

Hoy que es el último dia del año y que todo el mundo nos felicita he pensado que deberia escribir precisamente sobre esta cuestión de la felicidad y sobre los deseos que nos impulsan como expectativas para el próximo año.

La mayor parte de las personas que conozco movidos por una benévola intención suelen decirnos “Feliz año 2011”, ¿pero qué es la felicidad? o mejor: ¿Puede desearse felicidad asi en abstracto? ¿Qué es lo que hace que un deseo de esa naturaleza se constele y cuales son las dificultades para realizarlas como algo concreto?.

Es por eso que volví la vista hacia los chistes de Aladino, buscando respuestas a ésta pregunta ¿sabemos pedir?

Un ejemplo de los cientos de chistes sobre Aladino:

Esto eran 101 negros que van por el desierto, todos muertos de sed, sin nada que comer, ni nada que beber, y deciden hacer un agujero en la arena, para ver si habia agua subterránea, pero con un poco de suerte encuentran una lámpara mágica, y uno de ellos decide frotarla, y sale aladino, y dice:
-¿que desea amo? y empiezan todos a gritar y a pelearse, Aladino dice no os peleeis que os cumplire un deseo a cada uno. entonces se ponen todos en fila, y el primero le dice -mi deseo es ser blanco. -y Aladino hace chassssssssss, y el negro es blanco. Pasan así, el siguiente, y el siguiente, y el ultimo de la fila, no hacia mas que reirse. y cuando ya habian pasado todos menos el último, le pregunta Aladino, y cual es tu deseo y el negro responde, mi deseo es que todos vuelvan a ser negros.

Dicho de otra manera: hay que andarse con mucho cuidado con lo que se pide y que no entre en contradicción con lo que piden los demás: es por eso que es dificil que nos toque la loteria tal y como conté en este post sobre la sincronicidad. Nuestro deseo no ha de entrar nunca en colisión con los deseos de los demás, esa es la primera condición para que un deseo se cumpla.

Otro ejemplo:

Había una vez Aladino. Lo echaron de la ciudad por ser ladrón. Iba por el desierto, y se estaba muriendo de sed. De repente encuentra una lampara negra en la arena. La limpia y sale un genio con un malvado parecer. Le dice: “Yo soy el Genio Malo de la lampara negra. Tienes tres deseos. Ten mucho cuidado con lo que deseas.”

Aladino responde: “Esta bien. Mira genio. Me echaron de la ciudad por ser ladrón. Mi primer deseo es que YA NO QUIERO VER MAS POBREZA EN EL MUNDO.”

Genio:”Estas seguro?”

Aladino:”Si”

Entonces el genio le saca los ojo con sus manos.

Aladino:”Ahhhhhhhhhhhhh!!! Hijo de puta! No puedo ver!!!!!Ahhhhhhh!!!!”

Genio:”Te dije que tuvieras cuidado.”

Aladino:”Esta bien. Aunque no pueda ver, por lo menos quiero ser famoso con las mujeres. DESEO QUE LA VERGA ME LLEGE HASTA EL SUELO.”

Genio:”Estas segurisimo?”

Aladino:”Si, pendejo.”

Entonces el genio se saca la espada y le corta las piernas.

Aladino:”Ahhhhhhhhhhh!!!!!!! Imbécil!!!! Ya no puedo ver ni caminar!!!!Ahhhhhhhh!!!!!”

Genio:”Te pregunte si estabas seguro.

Aladino:”Come mierda genio! No puedo ver, ni caminar! Pero por lo menos voy a ser rico! DESEO SER EL HOMBRE MAS RICO DEL MUNDO.”

Genio:”De veras estas seguro?”

Aladino:”Si idiota. Quiero ser rico.”

RIQUISIMO HOMBRE…..Entonces el genio lo agarra, le da vuelta, y lo empieza a devorar diciendo, “HAY QUE RICO…SI…….SOS RICO…….SI QUE ESTAS Rico…..”

Aqui mismo Cruz y Raya hacen una demostración de como hay que pedir las cosas cuando nos encontramos con el genio de la lámpara:

Significa que la siguiente condición para pedirle algo al Universo es hacerlo de forma muy concreta y no dando lugar a falsas interpretaciones por parte del genio. A Aladino no le gustan los dobles sentidos porque probablemente no comprende las metáforas, lo mejor es pedir algo bien concreto y hacerlo además en el lenguaje claro, directo y diáfano del inconsciente.

El inconsciente y Aladino se parecen mucho y casi estaría dispuesto a admitir que comparten el mismo idioma. En ese idioma hay que andarse con cuidado con los verbos y los dobles sentidos de las palabras.

Pues los verbos tienen tiempos y Aladino y el incosnciente son atemporales, es por eso que es una mala estrategia usar verbos, como por ejemplo “adelgazar”. ¿Qué sucede cuando le pedimos a Aladino que queremos adelgazar?

Lo que sucede es que cada vez engordamos más pues para adelgazar es necesario estar gordo. Adelgazar es un tránsito que se recorre entre la obesidad (o el sobrepeso) hacia la delgadez, es por ello que Aladino nos concederá el deseo desde la gordura, pues ese es el unico lugar desde el que podemos llevar a cabo nuestro deseo de adelgazar. Y asi nos pasamos la vida cumpliendo nuestro deseo: una vida en continuo adelgazamiento.

Lo cierto es que no sabemos pedir, seguro que a usted le pondría ahora mismo en un aprieto si le preguntará acerca de un deseo.

Usualmente suelo hacer esta especie de encuesta entre mis conocidos, la mayor parte de la gente si se encontrara con Aladino no sabría qué pedir.

Y esto tiene algunas intepretaciones:

Es verdad que la mayor parte de la gente no sabría qué pedir porque la mayor parte de la gente no sabe lo que quiere, aunque otros no saben que su deseo está dividido entre dos bifurcaciones que contienen deseos contradictorios. Naturalmente un deseo dividido o ambivalente se debilita y no es capaz de constelarse en la realidad, son ese tipo de personas que parecen ser gafes o carecer de suerte.

Para tener suerte es necesario:

  • saber lo que se quiere.
  • saber invocarlo.
  • saber construir una frase verbalizando el deseo.
  • no utilizar mensajes ambiguos.
  • no explicitar el cómo sino solo el qué.

Es entonces cuando Aladino se manifestará y lo hará a través de la casualidad que es el territorio donde se manifiesta la conspiración del universo que trata de complacer un deseo bien formulado.

Se trata de pedir en positivo recordando que el inconsciente Aladino carece de contradicción y no computa los “noes”, asi sucede en nuestros sueños donde para negar algo es preciso afirmarlo. De esta manera comprenderemos el por qué cuando una mujer desea encontrar un “buen marido” solo encuentra hombres casados o bien que cuando queremos curarnos una enfermedad sólo empeoramos de la que ya poseemos u otra nueva. La clave no está en desear curarse, encontrar un marido o adelgazar, sino en convocar la salud, amar a alguien o ser flaco.

Estos son los deseos que en positivo atenderá Aladino.

Ahora bien hay que tener en cuenta otro factor y es el factor Hécate del que hablé en este post.

A toda acción se correponde una reacción lo que significa que asi como Aladino está dispuesto a complacer nuestros deseos (una vez que hayamos aprendido a formularlos adecuadamente) hay que contar con la bruja Hécate que nos va a imponer un peaje en nuestro deseo (de la que hablé en este post). Es por eso que a cada deseo formulado y cumplido por casualidad, le acompañará a su vez otra casualidad de efecto contrario, se trata de Hécate haciendo de las suyas, poniendo obstáculos y trazando planes para disuadirnos de nuestro destino.

Cuanto más intensa y entrelazada con la consecución de nuestros deseos sean esas reacciones de Hécate más cerca estarems de conseguirlos de forma plena. Las reacciones intempestivas de Hécate son la prueba de que estamos en el buen camino.

En el camino del Mago.

Es necesario que en este momento renovemos nuestro espiritu en relación con el camino elegido y no nos vengamos abajo, eso es precisamente lo que procura la bruja poniendo en nuestro itinerario toda clase de pruebas para que desistamos.

Elige tu sendero y síguelo.

Las casualidades te guiarán.

Y ahora si,  felicito  a todos mis lectores el proximo año 2011 y que cada uno de vosotros sea capaz de constelar en una palabra su deseo para este año. Es muy importante además cuando se pide algo pedirlo ya, pues Aladino es bastante despistado si se le da la oportunidad de procrastinar.

Nota liminar.-

Este post ha sido escrito después de leer los once pasos de la Magia de Jose Luis Parise que a modo de bibliografia o videografia subiré en el proximo post