La masculinidad tóxica

“No dejes que te engañe tu cerebro, Kev, con todos esos exámenes que no te dejan ver la realidad. Solo hay una diferencia entre tú y yo: Yo lo quiero y voy a por ello, tú lo quieres y no vas a por ello”
“Estás asustado Kev, tienes miedo. Tienes miedo de todo, lo veo en tus ojos. Miedo de las consecuencias. Miedo de que te cojan. Miedo de lo que pensarán. Miedo de lo que te harán cuando vengan a llamar a tu puerta. Tienes miedo de mí”
“Mírate. Tienes razón, tú estás fuera y yo estoy aquí dentro. Pero…¿quién es libre, Kev? Libre de verdad, quiero decir. ¿Tú o yo? Piensa en ello esta noche. ¿Dónde están los barrotes de verdad Kev? ¿Ahí afuera ?( señala la ventana). ¿O aquí dentro? ( y se toca la sien). (De la entrevista a un psicópata, Kevin Dutton).

Aquellos que hayaís leído este libro de Dutton ya sabreís como piensan los psicópatas y también habreís comprobado sus habilidades para conseguir lo que desean, dado que apenas tienen emociones y carecen de empatía caliente son capaces de cualquier cosa. Carecen de inhibiciones morales o sociales y solo se mueven a expensas del principio del placer. Pero no todo es negativo en ellos, hay algunas características de su personalidad que les hacen deseables como compañeros. Imaginaros en guerra con un psicópata como compañero en una trinchera. Aquí en este post hablé precisamente de ciertas dimensiones de su personalidad que son ideales para tiempos de guerra por su escasa reactividad al miedo.

No cabe duda de que existen formas extremas de la masculinidad y también de la feminidad que son tóxicas. Los psicópatas descritos por Dutton son una buena parte de ellos, sin embargo no todos los varones ni las mujeres tóxicas son psicópatas. Estos solo representan los extremos de las alas donde se dispersan los casos más graves o supertóxicos.

Existe en nuestro entorno una proliferación de escritos sobre esta patología extrema, vídeos en youtube donde abordan todos estos supuestos en clave de narcisismo y algunos otros bienintencionados que suelen titularse de este modo ¿Cómo detectar la toxicidad de tu pareja? y cosas así.

Este post viene inspirado por la lectura de otro post de Justin Murphy y traducido por Cultura 3.0 y que se titula “Feminismo y masculinidad supertóxica“. Murphy plantea en su articulo un tema muy interesante sobre todos los demás: que la proliferación de masculinidades supertóxicas procede del hecho de que los varones normales han sido domesticados dejándoles el campo expedito a los más tóxicos de ellos.

Basándose en dos personajes como Mc Caffe o Trump, Murphy plantea que:

La hipótesis que quisiera proponer es que esta domesticación social de las tendencias masculinas ha hecho que nuestra sociedad sea más vulnerable a los raros casos de hombres que escapan al filtro del oprobio social. La vida de John McAfee es un caso de estudio de este problema. ¿Por qué la pacificación social de la que una vez fue una masculinidad moderada y popular empodera las formas virulentas de masculinidad violenta? Muchos izquierdistas creen que pacificando a la gran masa de hombres se conseguirá hacer variar toda la distribución de la conducta masculina, bajando el listón de lo malo que pueden llegar a ser los peores hombres. Diría que este es el modelo mental dominante en la mayoría de los guerreros por la justicia social, porque es la imagen básica que procede de la educación en las artes liberales de hoy.

El problema es que cuando la base de la expresión de dominio masculino se mantiene por debajo de su tendencia orgánica, definida simplemente cómo lo que los hombres harían en ausencia de campañas culturales que se lo impidan, esto hace que se incrementen las ganancias potenciales de aquellos que se atreven a ejercerlo, puesto que hay más recursos para dominar precisamente en la medida en que hay menos hombres para contestarles. Esto no sólo hace que aumenten las recompensas disponibles, sino que disminuye el riesgo de competir por ellas, en la medida en que hay menos ocasiones de ser derrotado por un macho igualmente agresivo, o incluso de encontrarse con competición costosa, en comparación con la que existiría en un mundo con muchos excesos masculinos locales, pero de carácter menor. También podríamos aducir un efecto de “vigilante oxidado”: A través de la domesticación de los hombres a lo largo del tiempo, la mayoría de la gente se vuelve olvidadiza con respecto a lo que los hombres genuinamente peligrosos son capaces de hacer, disminuyendo la probabilidad o la velocidad con la que los machos domesticados podrían despertar de su letargo.

¿Quién es más machista? ¿Este hombre?

 

Esta idea es profundamente evolucionista y creo que es verosímil si tenemos en cuenta el proceso de domesticación que ha sobrellevado la especie humana y más profundamente el sexo masculino. La domesticación es una hipótesis de Wrangham de la que hablé aquí y que viene a explicar que en nuestra especie la docilidad ha sido seleccionada positivamente por la selección en este caso sexual. Habrían sido las mujeres las que hubieran presionado selectivamente para disminuir la agresividad masculina y las sociedades en su conjunto a través de lo que Frost ha llamado “pacificación genética”. Muy resumidamente significa que dado que la agresividad y otros rasgos de la personalidad relacionados con el crimen tienen un componente genético y hereditario, y que el Estado ha ejecutado/encarcelado sistemáticamente a los elementos más proclives al crimen durante siglos, (perjudicando así a su éxito reproductivo), ha habido un proceso de “pacificación genética” por el que los humanos hoy somos menos violentos. No cabe ninguna duda de que la agresividad tiene un origen genético, el más conocido es el alelo del gen MAO A. aunque es muy probable que no sea el único gen implicado en las conductas violentas.

¿O éste?

 

Si la teoría de Murphy fuera cierta explicaría porque Trump nos parece mas machista que Trudeau o que Macron. La clave es que unos parecen más machistas que otros que simplemente lo disimulan, es decir disimulan su masculinidad. Si atribuimos la agresividad a la testosterona resulta difícil entender que las motivaciones de Trump sean distintas a las de Trudeau o Macron. Todos ellos son machos alfa, fascinados por el poder, motivados para la competitividad, la poliginia y el dinero. Los valores de todas las masculinidades tanto las normales como las tóxicas y sin embargo Trump nos parece el más “machista de todos ellos” aunque probablemente lo es o al menos lo exhibe públicamente quizá para romper este estereotipo.

Pero el problema tal y como lo plantea Murphy no es construir una escala de machismo sino ¿quien se les enfrentará? Efectivamente, solo un hombre puede enfrentar a otro hombre pues la masculinidad no nos viene de serie sino que se legitima por parte del grupo de hombres que constituyen el grupo social en que nos desenvolvemos. Muchos de estos hombres extremos suelen dedicarse a las finanzas, pues el dinero es el refugio de hombres tóxicos que sustituyen el poder político por el poder del dinero. Trump en este sentido es un caso inédito pues la mayor parte de los políticos actuales se desenvuelven en sociedades matrifocales donde el gusto por los hombres tipo Johnny Depp es superior a los biotipos John Wayne o Kirk Douglas que parecen haber perdido gran parte de su atractivo potencial. Clint Eastwood es una excepción pero se trata de un modelo en extinción. Para tener éxito político un varón de estas características ha de disimular y aparecer como un personaje grácil que defienda los intereses de los lobbyes feministas y que no de demasiado miedo.

Y este es el problema según defiende Murphy. Aquellos hombres que se les podrían enfrentar no están por la labor de hacerlo al haber sido domesticados hasta el paroxismo.

Solo un hombre puede darle miedo a otro hombre y mantenerlo a raya.

Bibliografia.-

El cerebro domesticado

El conflicto de Geminis

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Paz era una muchacha que contaba con 15 años cuando ingresó en nuestra unidad para tratamiento por una anorexia mental que arrastraba desde hacía más de un año y que la mantenía 12 kilos por debajo de sus necesidades y 25 kilos con respecto a su hermana gemela univitelina. Paz tenía amenorrea desde los 14 años y solo había tenido el período durante unos pocos meses. Era una muchacha muy talentosa que sacaba muy buenas notas en el colegio y que además realizaba toda clase de deportes siendo una buena danzarina de rock acrobático que era al parecer lo que más le gustaba hacer.

Paz era inteligente pero esquinada, reservada y manipuladora, enseguida detectamos que se sometía pasivamente a todas nuestras indicaciones a fin de conseguir el alta hospitalaria, pero no habíamos logrado modificar de ningún modo su percepción interior, la hospitalización no había logrado esa iniciación que muchas veces se consigue simplemente con la exposición del cuerpo en un lugar estructurado y donde es posible contemplar el destino que espera a una anoréxica de seguir con sus malos hábitos alimentarios. Además Paz era dominante y se lograba imponer a sus padres, un hogar donde Paz reinaba sobre todos los demás debido al prestigio que había conseguido por sus esfuerzos y también debido a la escasa capacidad observadora por parte de los padres, cuyas limitaciones intelectuales contrastaban con la hipermadurez y capacidad de disimulo de Paz.

En cuanto consiguió llegar al peso acordado se le dio de alta y se decidió su tratamiento ambulatorio, pero apenas llegaba a su casa comenzaba de nuevo con sus medidas restrictivas llegando a perder el peso que había conseguido en el ambiente cerrado del Hospital. Paz llevaba camino de convertirse en una paciente resistente y decidimos ingresarla en el Hospital de día a fin de comenzar con ella el tratamiento cognitivo-conductual que prescribimos a todas las pacientes y que, en ese régimen, incluye además ciertas técnicas grupales y de tratamientos intensivos destinados a modificar sus hábitos y creencias alimentarias.

Pero Paz no mejoraba, apenas era dada de alta volvía a sus hábitos y resultaba difícil de manejar ambulatoriamente. Tampoco resultaba fácil abordarla a través de la conversación, donde se mostraba huidiza, casi hermética, contestado con monosílabos y sonrisas tímidas y escurridizas.

El equipo se reunió para hablar de ese caso y se decidió modificar algunas cosas en la técnica que estábamos aplicando. Mi opinión fue la siguiente: se trataba de construir un hipótesis narrativa que fuera capaz de rescatar a Paz y de acercarla al tratamiento que hasta ahora había sido rechazado, en mi opinión por estar demasiado alejado de sus intereses. Paz tiene una hermana obesa, la gemela que nació primero y que es lo opuesto de Paz: ella es torpe, obesa, dócil, indolente, obediente y conformista, mientras que Paz es lista, inteligente, rebelde y disciplinada. Es evidente que Paz no ha mejorado porque mantiene objetivos distintos a los nuestros: Paz sabe perfectamente cuáles son los riesgos de la anorexia, pero también sabe hacernos creer que está colaborando, ha renunciado a su rock acrobático pero mantiene su deseo de adelgazar y lo mantiene precisamente porque observa a su hermana y no quiere ser como ella, con la que por otra parte se identifica. Este es el problema de Paz, aseguré. El objetivo del tratamiento de Paz ha de centrarse en aceptar esa visión de las cosas, hay que legitimar a Paz en ese miedo y hay que ayudarla a no convertirse en un clon de su hermana, hay que ayudarla a diferenciarse de Beatriz.

La hiperrealidad de los gemelos.-

Los gemelos representan desde la antigüedad algo numinoso, siniestro que conecta con la ilusión del doble y que nos lleva de cabeza otra vez hacia el tema del cuerpo y el simulacro, la realidad y su representación. Aún hoy nos resulta fascinante ver a dos personas que pareciendo la misma persona no lo son. Los gemelos representan la polaridad de los opuestos y no es raro encontrar en la mitología un gemelo bueno y otro malo, uno varonil y otro afeminado, uno amado por sus padres y otro rechazado, uno guerrero y el otro poeta. Aún en los mitos de Afrodita y Atenea podemos rastrear esta polaridad; al fin y al cabo Afrodita era sensual y promiscua y Atenea una diosa virgen, no cabe una polaridad mayor aún sin ser gemelas. En la gemelaridad se produce además otro fenómeno, y es la incapacidad de poder escapar a esta misma polaridad más que sumergiéndose en la indiferenciación. No es de extrañar que ese miedo opere como polo en tanto que sirve como frontera del Yo amenazado por el gemelo (vale también hermano, esposa o marido), Usualmente las personas, cuando estamos en guerra con nosotros mismos, podemos proyectar nuestros problemas en otros y así atribuir a los demás lo que no son sino antagonismos propios. En los gemelos, este dinamismo de ida y vuelta, proyección-introyección, se hace imposible porque los antagonismos se han hecho carne huyendo del magma de lo común, amorfo o indiferenciado y cada uno de ellos asume el papel opuesto que ha quedado vacante en el reparto de papeles en la familia.

Pero además los gemelos comparten un mismo destino genético, de manera que cada uno de ellos se convierte en el espejo del otro y que incluye el compartir la tendencia a padecer las mismas enfermedades y las mismas o casi mismas peripecias médicas. Podríamos decir que cada uno de los gemelos en este caso contiene el remedio (y es a su vez el veneno) del otro. Así, Beatriz contiene el remedio (sus kilos de más) de Paz, y Paz el remedio de Beatriz (su disciplina para ponerse a dieta). Es muy frecuente que los gemelos no logren diferenciarse el uno del otro hasta la segunda parte de la vida, cuando se ven obligados a enfrentarse a su subjetividad y a los conflictos interiores; mientras son jóvenes lo usual es que se mantengan o bien muy indiferenciados o bien muy polarizados, una forma de obtener algún tipo de intimidad interna.

El arco que sostiene Paz está apuntando como en el caso de Quirón a su propia herida y está señalando en su hermana otro tipo de “enfermedad” que hasta ahora no se ha identificado: su sobrepeso, que es lo que en sí misma teme.

Hasta el momento hemos tenido oportunidad de tratar 3 pares de gemelas en nuestra Unidad, después de 700 casos tratados. Nuestras pacientes siempre eran anoréxicas restrictivas; en un caso la obesidad estaba en la hermana y en los otros dos en la madre. A pesar de los informes que enfatizan el hecho de que los trastornos alimentarios dependen de un gen o genes determinados que aumentan las probabilidades de padecerlo en una determinada población que se somete a regímenes hipocalóricos, es más que evidente que en estas familias coexisten casos de sobrepeso y casos de anorexia, lo que señala en la dirección de que ambas condiciones tienen un denominador común y que, probablemente, la incapacidad para mantener el peso o alcanzarlo sean distintos aspectos de la misma enfermedad mediados por lo mental, es decir, por las maniobras que una paciente realiza para no acabar convirtiéndose en obesa y que suelen ser mecanismos obsesivos – el autocontrol sobre todo– activados y mantenidos por el ayuno. Si esto resultara cierto, el tratamiento de una anorexia no debería interrumpirse después de haber alcanzado el peso adecuado y debería prevenirse el casi seguro viraje al abandono en manos del exceso, que seguramente es el polo que tiene mayor verosimilitud biológica.

Bibliografia.-

Francisco Traver: “Mito , narrativa y trastornos alimentarios”

Hipernormalización

Adam Curtis es un documentalista y escritor británico que suele plantear en sus composiciones visuales contundentes y controvertidas opiniones acerca de cuestiones sociales y políticas, mezclando entrevistas, imágenes de archivo, o cortes de informativos y mezclar estas imágenes con una voz en off de un narrador omnisciente, todo ello aderezado con una banda sonora de lo más concordante con sus teorías que suelen alinearse con las  teorías conspiranoicas (todo está conectado con todo) aunque contienen ciertas novedades con las conspiraranoias tradicionales: Curtis cree que las versiones del mundo en las que cree la gente, por ejemplo la existencia de extraterrestres en realidad están dirigidas desde los gobiernos para ocultar el manejo y ensayo de ciertas armas de alta tecnología.

En realidad la gente está dispuesta a creer cualquier cosa siempre que sea algo fácil de entender, que sea simple y que no desafíe demasiado su pereza mental. Es por eso que ya no se hace la guerra para vencer sino para confundir al personal respecto del propósito de la guerra. ¿Alguien puede comprender quien guerrea en la guerra de Siria y por qué? ¿Cuantos bandos hay o que hace Rusia y Turquia en esa guerra diciendo y desdiciéndose  al día siguiente de su presencia en ese país?

El que se atreva a visionar completo este documental que dura mas de dos horas, acabará comprendiendo las razones históricas de esta guerra pero sobre todo aprenderá mucho sobre estrategias de propaganda, de guerra y de ficciones bélicas destinadas como en la novela de Orwell a mantener un sistema económico de guerra, el miedo y la incertidumbre en la población. Y conocerá a Kurkov (el cardenal gris) que es probablemente después de Goebbels el que más sabe de esto de construir ficciones. Ficciones para desestabilizar y ganar influencia. No en vano es un hombre de teatro que llevó las técnicas del teatro de vanguardia a la política.

El término hipernormalización procede de una novela de Alexis Yurnack y se refiere al hecho de que en la Rusia antes del colapso soviético y aun sabiendo que se dirigían hacia un colapso del sistema, nadie, ni en su ciudadanía ni en sus élites fueron capaces de pensar una alternativa para después del colapso. En lugar de eso los ciudadanos prefirieron tomar prestados ese mundo en miniatura, ese mundo de ficción en el que vivirían, un mundo simplificado donde las cosas parecen reales aunque todo el mundo sabe que son falsas. En realidad el término es muy parecido al término “alienación” de los filósofos de la escuela de Frankfurt si bien en una versión postmoderna y donde la viralización de las redes sociales son capaces de convocar a muchas personas (como sucedió en la primavera árabe) pero no tiene capacidad de liderar ni de pensar en ninguna alternativa. El alienado no sabe que le están engañando pero el hipernormalizado si lo sabe.

Con todo me parece que uno de los hallazgos del documental es la idea de que somos incapaces de discriminar a los buenos de los malos en este simulacro que llamamos realidad. Los disidentes, los contestatarios, la izquierda en general, el movimiento feminista o los opositores al sistema son en realidad quienes le mantienen. ¿Alguien podría pensar que cuando John Lennon escribió Imagine, en realidad estaba escribiendo un himno para los poderosos del mundo? Esos que buscan lo mismo que él, un mundo sin países, sin fronteras, sin posesiones, sin religión. La utopía hippye al servicio de las élites globalizadoras.

Aqui os dejo el documental de Adam Curtis, merece la pena visionarlo.

¿Quien es el Trump español?

tridimensional

Antes de contestar esta pregunta déjenme hablarles de un diagnóstico dimensional de la ideología.

Usualmente solemos clasificar a las personas en izquierda/derecha aunque solemos pensar que la mayoría de nosotros somos de centro. La existencia virtual de ese centro sucede porque no nos vemos en los extremos de las ideologías, ni somos muy conservadores, ni somos comunistas. Pero este punto de vista unidimensional es muy simple.

Es el conocido continuum unidimesional, la recta.

Subamos el nivel añadiendo otra variable ortogonal. Esta variable introduce la segunda dimensión, hablamos entonces de autoritario/libertario. Casi cualquiera de nosotros podría ubicarse en esos cuatro cuadrantes que salen de la introducción de este segundo eje de coordenadas. Diríamos soy de derechas pero libertario (liberal) o de izquierdas y autoritario (comunista), de izquierdas pero libertario (ácrata) o de derechas y autoritario (conservador)

cuadrantes
Pero aqui no termina la cosa, porque existe una tercera dimensión, la que introduce el eje soberanista/globalista, que es el que hoy en día está en juego oscureciendo las otras variables del plano.

Ya somos un cubo. Somos tridimensionales. Ser de derechas/izquierdas o autoritario/libertario son variables trasnochadas que ya no definen nuestra posición en el mundo que nos ha tocado vivir.

En este sentido Trump es DAS (de derechas, autoritario y soberanista) mientras que Iglesias es de IAS y digo que Iglesias es soberanista porque así se dio a conocer, era anti-UE, pero no se si habrá cambiado de opinión. Que es autoritario no cabe ninguna duda y si no que le pregunten a Errejón.

El fenómeno Trump es imposible en España por varias razones, la más importante de las cuales es que las mujeres no le votarían, otra razón es porque en España todo lo que huela a extrema derecha será condenado al ostracismo, por razones bien sabidas por todos los que vivimos en Planilandia y aunque Abascal el de Vox es el representante canónico de la llamada alt-right, en España tiene poco recorrido . Pero no hay ninguna razón para que pudiera existir un Trump de izquierdas y con coleta. En ese sentido estoy convencido de que Iglesias es el Trump español y acabará -llegado el caso- llevándose los votos que el PP ha dejado a su derecha y a los que Rivera no ha sabido meter el diente.

Y aun: existe una cuarta dimensión  es decir el tiempo, no es lo mismo tener 20 años y estar sin trabajo que tener 65 y estar al borde de la jubilación ¿Se entiende no?

De manera que no tenemos más remedio que imaginarnos estas dimensiones en un hipercubo.

hipercubo.gif

Un hipercubo es una figura que nosotros no podemos ver, pero que es posible pensar e imaginar gracias a las matemáticas y a ciertos benéficos y generosos usuarios que nos lo desgranan para hacerlo más fácil de entender. El hipercubo sería pues un cubo de cuatro dimensiones, un cubo en movimiento. Si miras el gif de arriba con detenimiento verás como a la izquierda aparece un hipercubo que es en realidad un cubo desplazándose al azar dejando como una estela en su trayectoria. El hipercubo sería el resultado del desplazamiento aleatorio de un cubo sólido a través de la cuarta dimensión, esa 4ª dimensión no puede ser otra sino el tiempo, pero contiene una novedad:el cubo está delante y detrás al mismo tiempo, arriba y abajo, porque el hipercubo está presente en todos y cada uno de esos instantes en que se descompone el tiempo, al menos para hacerlo apreciable a la vista humana.

En este video puedes ver un habitaculo hipercúbico desde dentro, como si habitaras en él, mejor dicho como si estuvieras preso en él.

Y nos pasará como a los habitantes de Flatlands.

Edwing Abott escribió una novela profética casi hace 100 años llamada “Flatlands”, que en castellano podemos traducir como “Planilandia”. Este universo habitado por sujetos en dos dimensiones y que viven en el plano han alcanzado un cierto desarrollo científico, hasta que un dia son visitados por especímenes que viven en tres dimensiones (como nosotros), los cientificos de Flatlands tratan de explicarse determinados fenómenos incomprensibles, puesto que en su universo y su percepción- diseñada para las dos dimensiones- no es posible percibir a seres que presentan una dimensión adicional. De ellos solo pueden apresar ciertos contornos, las sombras.

pipa.jpg

Como puede observarse en esta figura, si en ese universo plano cayera esta pipa, sus habitantes sólo podrian percibir la huella o intersección de la pipa en el plano mientras cae o se desplaza, hasta desaparecer. Una huella ininterpretable, misteriosa y de alguna forma un enigma para ellos y sus cientificos que no pueden ver o percibir esa tercera dimensión. Una huella que sería fácilmente descrita como una casualidad.

A veces eso pasa en la vida política, a veces pensamos que ciertos políticos representan lo más antiguo como si viviéramos un día de la marmota eterno y nos volviera lo viejo. En realidad lo que sucede es que seguimos viviendo en Planilandia y lo que interpretamos es algo relativo a las coordenadas de nuestro plano de categorizaciones.

Y también pensamos que un Trump en España necesariamente debería ser una copia del mismo, un militante antiguo del PP , un ex-falangista, Aznar o algún miembro poco conocido de Vox como ese Abascal. A nadie se le ha ocurrido que el Trump español es Iglesias, solo que…..

La población española está demasiado envejecida para votar a Iglesias.

¿Cómo explicar el hipercubo en un bar?

 

El nuevo orden mundial

propaganda

El nuevo orden mundial (en adelante NOM) es una teoria de la conspiración que estas navidades he estado persiguiendo y que me ha parecido muy entretenida como relato de politica-ficción, pues como todas las teorias de la conspiración ofrece datos reales y datos falsos mezclados de tal manera que construye un rompecabezas muy interesante para pensar las cosas según nuestros gustos, es decir construye sentido y como todo el mundo sabe lo que más nos pone es encontrar sentido aunque ese sentido no se corresponda con la realidad.

En síntesis consiste en pensar que tal y como sucedía en Matrix, existe un nucleo duro de toma de decisiones en algun lugar del mundo constituido por personas que siempre son masones, judíos, sociedades mas o menos secretas o reptilianos según cada interpretación, en cualquier caso ricachones plutócratas con ambiciones de dominar el mundo, auqnue personalmente echo a faltar a algun jeque árabe. Curiosamente los ricachones del golfo no están en Sion. Para los teóricos de la teoria NOM, todo está conectado tal y como podemos ver en este post, escrito por alguna persona experta en ver conexiones alli donde no las hay, lo que no deja de ser una excelencia cognitiva: errores tipo I, les llamaríamos hoy. Hasta Podemos está relacionado con la guerra de Siria, pero vamos precisamente a echarle un vistazo a esta guerra para ver si hay alguna relación entre ese conflicto local y los problemas sistémicos que padece el mundo.

Para entender la guerra de Siria en sus dimensiones históricas y estratégicas lo mejor es que el lector visione este video que en 5 minutos nos cuenta los antecedentes y presente del conflicto explicado de una manera fácil, para dummies.

Como el lector podrá ver en esta guerra se dan cita otros intereses bien distintos a los que podría entenderse como simples conflictos locales. las potencias USA, UE, Rusia, Irán, Israel y Turquía tienen intereses propios que defender en esa conflagración y no está muy claro quién apoya a quién, es dificil saber quién es el bueno y quién es el malo aunque lo más probable es que todos sean malos a juzgar por el genocidio que se ha llevado a cabo. Turquía ha pasado de ser un aliado occidental a convertirse en uno ruso en poco tiempo junto con una reconversión al islamismo de su presidente Erdogan. Lo que es evidente es que esa guerra se produce en un lugar mientras que los que intervienen en ella están en otro,  eso es cierto pero aun no hemos llegado el núcleo duro de Sion, estamos hablando solamente de países extranjeros con intereses en el creciente fértil.

A occidente lo que le interesa es que la región se estabilice -parece que ya han renunciado a democratizar la zona-  y pueda extraer los recursos (petroleo y gas) de una manera fácil y barata. El acceso de Siria al mar mediterráneo ofrece buenas garantías para los gasoeductos más allá de la via marítima dando la vuelta a la península arábiga desde el golfo pérsico. El problema es que Bashar Al Assad es aliado de Rusia desde hace mucho tiempo y no parece fácil desalojarle del poder como sucedió con su homólogo en Irak, Sadam Hussein. La guerra civil en Siria es obviamente un error de las potencias occidentales -otro más- a la hora de valorar sus alianzas en ese avispero que es el mundo árabe fuertemente escindido al menos entre dos facciones, chiíes y suníes, enemigos irreconciliables.

Y para estabilizar esa zona es necesario reconducir los errores que se produjeron en el reparto geográfico tras las guerras mundiales europeas. Las fronteras trazadas a mano por Inglaterra y Francia fueron de una incompetencia absoluta, al dejar sin resolver los problemas tribales que enfrentaban y enfrentan al mundo árabe (chiíes contra suníes), los religiosos (musulmanes contra cristianos y /o judios),  problemas derivados de minorias étnicas sin Estado como los kurdos y la deuda que el imperio otomano en su derrota no terminó de liquidar con el mundo árabe y su sueño de la Gran Arabia que Nasser trató de resucitar sin éxito.

De manera que en esa guerra hay al menos otras cuatro guerras inscritas, un ajuste cuentas que parece no tener fin. Y que no lo tendrá fácilmente mientras Rusia y USA no lleguen a un acuerdo y no cabe duda de que la solución es encontrar un nuevo reparto de fronteras y países que logren albergar a todos estas etnias escindidas, un ejemplo son los kurdos, sin un Kurdistán libre no habrá paz en Turquía ni en Iraq.

¿Hay una agenda del NOM?.-

Según los conspiracionistas que defienden la existencia de ese nucleo duro de Sion, de lo que se trata es de conseguir:

1.- Un gobierno mundial único

2.- Una única moneda.

3.- Sin fronteras entre las naciones: tráfico libre de mercancías y personas.

4.- Un ejército y una policía únicas que intervengan puntualmente alli donde existan conflictos.

5.- Una religión y un idioma únicos.

Como puede observarse se podría tratar de una utopía hippye casi, aquella que cantara John Lennon en Imagine, pero en la interpretación de los resultados hay dos variantes posibles: unos se inclinan por pensar que estos objetivos pueden alcanzarse de buena fe, es decir aprovechando la buena voluntad de individuos y pueblos, mientras otros ven en este panorama la eclosión de un peligroso totalitarismo, una especie de neofascismo orweliano.

Para empezar habría que homogeneizar las poblaciones , las razas, las culturas, exterminando idiomas, religiones, creencias, tradiciones, mitografías y etnias peligrosas (las portadoras del gen guerrero), aniquilar culturas enteras, amputar el etnocentrismo y someter a la población a un ojo externo similar al que Orwell imaginó para su Gran hermano. Es decir el remedio podría ser peor que la enfermedad, una distopía asi puede imaginarse pero es dificil pensar cómo podría llevarse a cabo teledirigida desde ese centro de Sion, donde un puñado de prohombres supuestamente homógeneos entre sí llevarian a cabo tal proyecto.

Pero lo cierto es que algunos acontecimientos de los que están sucediendo en Europa hacen pensar en una agenda así. Una agenda que trata de fracturar y desestabilizat los estados-nación. No olvidemos que los estados-nación son el principal enemigo del NOM. En este sentido el nacionalismo catalán es un ejemplo de desestabilización hispánica que pareciera como programada por alguna mano negra.

Pero no sólo el estado sino tambien la familia como sede subjetiva de cualquier identidad ha de ser socavada y no cabe ninguna duda de que a pesar de resistir, la familia ha perdido vigor como tampón social de adversidades económicas y emocionales de sus miembros, el feminismo, las leyes de género y las leyes de identidad de género parecieran haber sido pensadas por esos extraños habitantes de Sion. Del mismo modo la religión católica y las cristianas y su tradición parecen ser un obstáculo a estos supuestos propósitos desestabilizadores. Al fin y al cabo la religión católica es fuente de individualismo y muy complicada metafísicamente si la comparamos con la religión musulmana más orientada hacia el conformismo y el colectivismo. De elegir a una de las dos, los del núcleo duro eligirían esta última, al fin y al cabo es la unica religión que garantiza orden en esa “lacra”que ha venido en llamarse emancipación de la mujer.

Pero de lo que no cabe ninguna duda es que la llamada “crisis de los refugiados” ha sido el acontecimiento más importante de los ultimos años y el que de alguna manera está desestabilizando con más fuerza la UE. Existen evidencias y no solo conspiranoias que nos permiten establecer que hay un plan para llenar Europa no solo de refugiados de la guerra de Siria, sino tambien del Norte de Africa, la avalancha crece dia a dia sin que las autoridades hagan nada más que andar muy preocupadas por la xenofobia. Les preocupan más las acciones xenófobas probables que las acciones terroristas o aquellas protagonizadas por inmigrantes o refugiados contra la propia población civil. Algo muy sospechoso. Tanto que si yo fuera conspiranoico pensaria que la Merkel pertenece a ese núcleo duro de Sion.

Pues parece claro que una forma de asegurar la xenofobia es el incumplimiento de la ley y el abuso que se ha cometido con la admisión de refugiados. De manera que otra vuelta de tuerca seria pensar que en realidad nuestro grupo de Sion, lo que anda buscando es precisamente eso, un recrudecimiento dela xenofobia y la persecución al islamista.

Pero mi opinión es que no existe solo una agenda en este mundo interconectado y caótico que nos ha tocado vivir. Obviamente Soros no pertenece a ese supuesto clan de Sion. Soros -si es que existe este personaje- va por libre aunque muy probablemente suscribiria ese plan de NOM aunque es dificil saber qué piensa o pretende ese hombre o qué fines persigue más allá de financiar la Sexta o a Podemos o golpes de estado en Ucrania -según dicen- claro que lo que dicen también forma parte de esa otra agenda que llamamos “propaganda” y ya sabemos que lo que persigue la propaganda es que haya mucha gente que crea algo con independencia de que ese algo sea verdadero o falso: si hay muchos que creen en una mentira, al final de esa mentira surge una verdad. Es por eso que lo mejor es no creer en nada de lo que oigamos y menos en la red.

Primero fue el mito, luego la razón, mas tarde la ciencia y ahora la conspiranoia, es decir la postverdad.

Claro que los medios tradicionales tampoco son de fiar y yo ya he dejado de confiar en casi todo el mundo después de enterarme que el supuesto autor de la masacre de Berlin habia dejado su documentación en el camión y que las autoridades rusas ya sabian -antes de encontrar la caja negra del Tupolev- que no se trataba de un acto terrorista. ¿Cómo lo sabian?

Por cierto y para los que no lo recuerden, el Tupolev que llevaba al coro del ejercito sovietico se dirigía a Siria y fue derribado sobre el mar Negro. Repasen un poco la geografía de la zona y verán qué territorios aéreos cruzó.

No hay una agenda, hay muchas agendas que parecen ser una.

Y sobre todo hay un simulacro universal en manos de los mercaderes del apocalipsis.

La teoria del “frame”

encuadre

Podríamos traducir “frame” como “marco” o quizá mejor como “encuadre”. La teoría habla y estudia la percepción que tiene el público de los hechos sociales y sostiene que esta percepción está condicionada por el proceso de reconstrucción subjetiva de la realidad que llevan a cabo los medios de comunicación como intermediarios entre la realidad y la noticia. Desde este punto de vista cada información muestra un “frame”; es decir, un enfoque determinado de la realidad, producto de una manera de seleccionar los hechos, los personajes, las imágenes o las palabras en las que enfatiza la noticia.

O dicho de otra manera, tal y como decía Mc Luhan, “el medio es el mensaje”. Otra manera de entender este fenómeno de una forma empírica es esta verdad, “que hablen de nosotros aunque sea mal”. Que hablen es el “frame” y de lo que hablen es el contenido, poco importa.

Efectivamente, la publicidad se basa precisamente en eso: la repetición de un eslogan hasta la saciedad que socava nuestra capacidad de discriminación y nos impulsa a consumir aquello que se publicita. Pero la teoría del “frame” va más allá que esta verdad e implica no solo el mensaje que se pretende “vender” sino también su “marco”.

Observen esta imagen:

anorexia

En realidad procede de un desfile de moda y en los desfiles de moda lo que se pretende vender es ropa. Pero no cualquier tipo de ropa sino una ropa que encaje bien en este modelo de mujer esquelética que la porta. En este caso el “frame” es la escuálida muchacha que luce el modelito, en este caso ropa interior.

El lector notará enseguida que el marco elude el discurso de los contenidos, no importa la ropa que lleven estos modelos, lo que importa es su delgadez. Lo que el publico interpreta en estos desfiles es que hay que ser muy delgada para aparecer en ellos  y por tanto la belleza, el glamour o la elegancia están vinculadas a las tallas pequeñas.

La talla 36 es el sueño de toda mujer que se precie y lo que es peor: existe un verdadero fetichismo del número de talla, tanto es así que una mujer puede decidir no comprar algo si lleva la talla 38, el número, esa etiqueta se muestra como un “frame” oculto. Lo que importa es la talla, no tanto el vestido en sí.

“Que hablen de nosotros aunque sea mal” tiene consecuencias importantes de cara al marketing personal, pues la repetición de un mensaje lleva consigo un proceso de desensibilización que termina por colar cualquier mentira. Este es el proceso de transformación que cualquier periodista sabe que lleva colgando cualquier noticia. En la manera de contarla está la intención.

En la TV por ejemplo, quedan mejor los malvados que los personajes serios o rigurosos. En un supuesto debate entre Belen Esteban y Gustavo Bueno , ella ganaría a los puntos discutieran de lo que discutieran. La TV es muy mentirosa como todo el mundo que haya pisado un plató sabe por experiencia, pues la TV es en sí misma un “frame“. El mentiroso parece que tenga razón, el malvado o el rencoroso acapararán simpatías para su causa, el asesino en serie -proclamando su inocencia- lograra engatusar a cierto publico, lo que vemos en TV como deseable lo pretendemos para nosotros y lo indeseable a fuerza de repetirse consigue cansar nuestro buen juicio y nos lleva a la indiferencia.

Entrevistar a asesinos o terroristas es muy televisivo, como también lo seria un reality sobre autopsias en directo o presenciar un crimen o suicidios reales. De no ser por el “frame” cualquier periodista podría intentarlo quizá en alguna sociedad offshore mediática. Pero los contenidos no pueden separarse del contexto, no es lo mismo emitir pornografia a las dos de la mañana que en prime time. Por cierto hasta donde yo se, ninguna TV ni privada ni publica emite pornografía al menos en España. Pero los informativos están llenos de muertos, hay días que incluso me entretengo en contarlos.

Fotos de muertos y de niños muertos, reportajes sobre ahogados, gaseados, apaleados, bombardeados, decapitados, detenidos que salen con pena de telediario, manos en el cogote de algún policía.

Aqui nos hemos especializado en otro tipo de pornología. Me refiero a la pornografia política que envuelta en ese celofán que llamamos derecho de información o derecho de opinión recorre todos los rastros de la ignominia. Es por eso que la entrevista a Otegi ha levantado tanta polvareda, incluso antes de que Evole la emitiera. Y es por eso que algunas voces como la de Arcadi Espada se han levantado contra lo que el denomina, la mayor corrupción moral que ha existido en este país.

Aqui en este pais, España donde nos llevamos las manos a la cabeza cuando un alcalde de pueblo recalifica un terreno para llevarse una comisión, aquí digo le ofrecemos espacios largos en televisión a los peores enemigos de la democracia española. Aquí digo, está pasando. Nos preocupan más los papeles de Panamá que un terrorista llegue a lendakari.

Otros dos temas que están relacionados con la teoria del “frame” son el suicidio y los crímenes llamados machistas. ¿Están relacionados con la teoria del encuadre?

Es obvio que tanto el suicidio como los crímenes domésticos se plagian. Cualquier periodista medianamente sensato lo sabe. Sabe que los suicidios se contaminan y por eso hablamos de epidemias de suicidios y sabe que la excesiva publicitación de ciertos crímenes en TV y a la hora de comer dan ideas a aquellos de cómo resolver sus problemas emocionales. La noticia de un crimen es inseparable de su publicidad. Hablar de crímenes es invitar a consumirlos, como cualquier producto desechable, peor si el crimen lo comete una figura mediática.

Y es por eso que los periodistas no suelen hablar de suicidios. Ni los nombran. Se llama efecto Werther y hay quien está muy interesado en que el suicidio deje de ser un tabú, como si dejar de serlo fuera a disminuir los casos.

Luego salen los expertos especulando sobre las razones de la radicalización de los yihadistas en nuestras sociedades mediáticas.

Desconocen el efecto “frame”.

Y desconocen el efecto de la hiperrealidad que es un poco la misma idea:

Los diarios y los informativos televisivos son una fuente inagotable de hiperrealidad. Pero a veces la hiperrealidad no está en una noticia suelta sino en la agrupación de varias noticias simultáneas que aparentemente no tienen relación unas con otras. Pongo como ejemplo las siguientes y dejo al intrépido y sagaz lector que haga su composición de lugar y que encuentre entre ellas -si hubiere lugar- la conexión.

 

La hiperrealidad es pues el mismo concepto de la teoria del “frame”.

Una definición.-

Tal y como ha sido definida por la wikipedia la hiperrealidad es una “realidad que viene definida por intermediarios”, es decir no se trata de una experiencia perceptiva directa sino mediada por alguien, usualmente los medios de comunicación, las drogas o el arte. En este sentido postmoderno ya no hay simuladores porque ya no hay realidad sino un constructo pactado y decodificado por los operadores mediáticos. Significa que la realidad-real ha sido penetrada por la función simbólica, diluyendo la realidad fenoménica y convirtiéndola en un remedio de nuestra imaginación, una imaginación que ha sido hurtada a la mente individual y depositada en casa de aquellos que trafican con la realidad, por eso Baudrillard dice que la guerra del golfo nunca existió.

La entrevista a Otegi si existió pero no voy a colgarla aqui, pues eso seria inevitablemente publicidad.

 

La caridad

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La caridad es para nosotros los cristianos una virtud teologal, es decir aquella que se ejerce por amor a Dios y puede definirse como la obligación de ayudar a los que así lo necesitan y piden. Sin embargo,  la caridad no es una prescripción totalmente cristiana sino que implica  a las otras dos religiones monoteístas. Hay una obligación para el islam y una obligación para el judaísmo muy similar al mandato cristiano de “Dar posada al peregrino”, “Dar de comer o de beber al hambriento y al sediento”.

La mayor parte de nosotros entendemos la caridad como el hecho de dar limosna. Y aunque todos sabemos que la limosna por sí misma no sirve de mucho cuando nos enfrentamos a la pobreza extrema, lo cierto es que cada vez hay más pobres en nuestras ciudades pidiéndola. Y debe ser un negocio bastante lucrativo a juzgar por los pedigüeños que hay en la calle, siempre en el mismo sitio y siempre en el mismo horario. Dicen que se trata de mafias que traen inmigrantes para pedir  y organizan sus propias organizaciones de caridad, y algo de cierto hay a juzgar por la técnica que estos pobres utilizan para pedir: siempre de rodillas y siempre a través de la misma salmodia.

Pero lo cierto es que aunque hay aun mucha gente que da limosna a juzgar por el éxito de estas mafias, lo cierto es que la caridad es una virtud trasnochada. Salvo algunas personas muy compasivas o altruistas la mayor parte de la gente pasa de largo frente a ese pobre que pide en nuestro itinerario diario, y a la mayor parte de las veces nos parece un engorro, un estorbo en nuestro camino que a partes iguales nos indigna (contra los poderes públicos) y nos culpabiliza que por eso somos cristianos.

Y sucede así porque la caridad es una virtud moral subjetiva y aunque ahora se le haya cambiado el nombre por el de “solidaridad”, lo cierto s que seguimos percibiéndola (nuestro cerebro la percibe) como algo subjetivo, algo que nos atañe a nosotros como individuos y que nos apela desde un lugar muy profundo.

El problema con la caridad es el Estado, lo mismo sucede con la Justicia. Nosotros estamos educados para pensar que la caridad o sea la solidaridad es cosa del Estado y que no nos incumbe. Algo parecido sucede con la Justicia, ya no es posible tomarse la justicia por nuestra propia mano (venganza) y la hemos depositado en manos del Estado, del mismo modo que hacemos con los castigos a los transgresores de cualquier norma. Pero nuestro cerebro no lo percibe así.

Nuestro cerebro cuando ve imágenes de esos refugiados que acuden en tropel a esos campamentos de hacinamiento que recorren las fronteras del flanco sur de la UE, se indigna ante las condiciones de vida de esos refugiados (si bien no les confiere realidad absoluta), nos inclinamos a pensar lo mal que lo hacen nuestros gobernantes y la escasa solidaridad que muestran nuestros Estados con esta pobre gente. Dicho de otro modo nos sentimos culpables y proyectamos esa culpabilidad en la Union Europea.

Los culpables son nuestros gobernantes y no nosotros que somos, por definición buenos. Y somos buenos precisamente porque nos indignamos, esa es la prueba del nueve. Incluso exigimos a nuestros gobernantes que pongan fin este asunto aunque cada uno de nosotros tiene una pobre idea de cómo hacer para poner fin a esta inmigración masiva que procede de Siria, Irak y otros países ribereños del mediterráneo.

Se trata de una disonancia muy común. Se trata de un problema endemoniado que no tiene fácil solución desde lo político ni tampoco desde la moral o ética individual. Mejor dicho podría tener una. Es ésta:

¿Estaría usted dispuesto a albergar a una familia de inmigrantes en su casa?

O.

¿Estaría usted dispuesto a ceder alguno de sus segundas viviendas a alguna familia de inmigrantes?

No estoy preguntando ninguna barbaridad. Durante nuestra guerra civil, la Comunidad Valenciana, ultimo reducto de la España republicana recibió multitud de refugiados de la España franquista. En mi pueblo del mismo modo que en pueblos vecinos se agolparon multitud de refugiados de otras zonas de España. Aun hoy me pregunto como vivían tres familias en una pequeña casita de campo y más aun: de qué comían.

Nadie sabe los detalles pero lo cierto es que muchos refugiados que encontraron acomodo en aquella “zona roja” volvieron a sus lugares de origen y mantuvieron relaciones de por vida con sus hospedadores,

En una situación de emergencia nacional como aquella volveríamos a ser solidarios con nuestros conciudadanos, pero ahora no estamos dispuestos individualmente a albergar a nadie en nuestras casas. Esta es la verdad. Y no lo estamos porque nuestra subjetividad ha sido secuestrada por la idea de que es el Estado el responsable, que es lo mismo que decir que nadie lo es. Nos gustaría que nuestro gobierno fuera solidario con ese desastre pero no estamos dispuestos a pagar la factura de tal albergue. Ni queremos pagar mas impuestos, ni queremos ver por televisión como esos niños mueren al atravesar el Egeo.

La razón es muy simple, la caridad evolucionó de una forma personalizada. Podemos darle limosna a ese pobre que nos cruzamos a diario porque le vemos, sabemos que está ahí, tenemos pruebas de su existencia y nos conmueve. Pero lo que vemos por televisión es otra cosa, se trata de una hiperrealidad, una realidad mediada por intermediarios, nos hemos hecho resistentes a las imágenes televisivas y nuestro cerebro no las computa como una realidad real. Y más: el pase de la responsabilidad del individuo al Estado nos ha cambiado la mentalidad: ya no sentimos que somos responsables individualmente de esos individuos que cruzan el Egeo. Se ha modificado nuestra subjetividad y ahora lo depositamos todo en manos de Leviatán.

“Son ellos los responsables y no yo”.

El pase del individuo, a la tribu y después al Estado ha tenido muchas ventajas pero también efectos adversos. El principal es que nos las tenemos que ver a solas con nuestra compasión y nuestro altruismo.

Para nuestro cerebro los refugiados de Grecia no existen del mismo modo que ignoramos la verdad sobre nosotros mismos: no estamos dispuestos a ceder nuestra casa a nadie.

En este sentido me gustaría acercaros un texto de una psicoanalista que he encontrado por Internet y que hace referencia a los efectos secundarios del orden de simulación que vivimos desde los 70 para acá, para los que no hayan leído a Baudrillard os lo resumiré en una frase: Baudrillard cree que los medios de comunicación -sobre todo ellos- han generado cambios en la percepción acerca de la realidad, a este tipo de percepción se le ha llamado “hiperrealidad” y consiste en el desdibujamiento entre las diferencias entre la realidad fenoménica y su representación mental. Dicho de otro modo el hombre moderno se caracterizaría por poseer un defecto en la simbolización que le llevaría al “acting” (acción) “silencio se rueda” por una parte y a ser invadido por la realidad puesto que su capacidad para establecer limites entre lo real y lo imaginario han sido truncados por la repetición y exposición continua al bombardeo de los medios.

Sonia Abadi dice:

Omnipresencia de la información, imperativos mediáticos, violencia cotidiana. En un nuevo estilo de subjetividad característico de la sociedad de la comunicación y el consumo, el sujeto, enfermo dehiperrealidad, urgido a vigilar sus fronteras, evoca la imagen de un sí mismo centrifugado hacia sus bordes y vacío en el centro, arrinconado a una modalidad de rasgos fronterizos aun si ésta es transitoria, defensiva y funcional. Este sujeto siente como principal objetivo la necesidad de frenar cantidades de excitación.
El efecto del uso abusivo de la escisión como defensa de la frontera del sí mismo es la dificultad para construir la galería de representaciones y objetos que sirven para poblar el mundo interno. El espacio intrapsíquico, así desolado, es incapaz de absorber y ligar los impulsos, que son expulsados hacia la acción, representada con frecuencia por el consumo compulsivo, versión apenas metaforizada del robo y el saqueo. O bien el robo y el saqueo a secas, sin ninguna metáfora, en los márgenes del sistema, cuando faltan los recursos materiales y las redes socioculturales.
Bajo el apremio de la hiperrealidad, las patologías parecen constituirse a contramano de las neurosis; en todo caso, en una contracorriente que enfrenta o refuerza a la de la formación de síntomas. La imagen, como nueva versión de la subjetividad, origina trastornos en la mentalización del cuerpo y diferentes modalidades de patología somática. En la frontera psique/soma, el cuerpo se adueña de lo psíquico y lo distorsiona. La imagen corporal, en una suerte de hipocondría crónica, invade y parasita la psique. El sentido de la conversión se ha invertido. El cuerpo vacío y mudo, incapaz de hacer oír su necesidad o su sufrimiento y de hacerse eco de los deseos reprimidos, sólo logra su reinvestidura a través de la imagen. Ante las vivencias de desintegración, el hecho de ocuparse compulsivamente de lo estético opera a la manera de una restitución, en el mismo sentido en que lo es el delirio.
En el área del pensamiento, en vez del síntoma obsesivo cargado de significación, aparece un pensamiento despojado de su función metafórica, un pensamiento que se libera del afecto, apenas operatorio.

Pierre Marty y Michel de M’Uzan, en un texto ya clásico (“El pensamiento operatorio“, Revista de Psicoanálisis, APA, 1983), se detienen en el diagnóstico diferencial entre el trastorno grave caracterizado por el pensamiento operatorio y la neurosis agravada por las condiciones del medio. Afirman que existen formas de pensamiento operatorio -carente de simbolización- en personas neuróticas expuestas a elevadas exigencias de adaptación por una presión externa y actual, ya que el sujeto, condenado a recurrir casi exclusivamente a esta modalidad de funcionamiento automático, pierde la capacidad para elaborar y fantasear y para toda expresión creativa y liberadora.
Las fobias clásicas por proyección han dejado lugar a los llamados ataques de pánico, por intrusión de la exterioridad, que lleva a vivencias de despersonalización. En un círculo infernal, la disociación opera como una defensa de alto costo que impide al sujeto la construcción de la trama psíquica necesaria para absorber y neutralizar las nuevas experiencias.
Motivos de consulta tan distintos convocan a una clínica diferente: actuaciones compulsivas, depresión, trastornos psicosomáticos, ataques de pánico, estrés, derrumbes en personalidades narcisistas, soledad y desamparo. También las alteraciones de las funciones vitales: anorexia, bulimia, insomnio, perturbaciones de la sexualidad. Y la adicción a variadas formas de “estimulantes”: alcohol y psicofármacos, trabajo, situaciones de riesgo, actividades competitivas, juegos de azar, etc.

Estamos pues capturados por este tipo de pensamiento operatorio que nos permite ejercer de seres moralistas por un lado y de seres indiferentes en lo real, en lo subjetivo y en lo personal.

Hay que elegir entre soberanía o derechos humanos pero hay que recordar que sin soberanía no puede haber derechos humanos.