Redes gramscianas

odio

Ayer cayó en mis manos este aritculo titulado ¿Cómo la homofobia se convirtió en una palabra?  que habla de palabras, más concretamente de la palabra “homofobia”. Y habla sobre todo de una investigación que se llevó a cabo ya hace tiempo sobre la condición homosexual y como consiguió revertirse este fenómeno que según el autor provocaba entre los homosexuales vergüenza, culpa,  auto-odio y secretismo.

Lo cierto es que la homosexualidad es una condición neutra que no implica peligrosidad alguna entre sus practicantes y sin embargo es una condición perseguida y condenada sobre todo por las religiones y casi todos los gobiernos autoritarios. La pregunta que se hace el autor es ésta, ¿como puede explicarse esta persecución a una población que por otro lado es inofensiva?

A los homosexuales no solo se les odia, sino que se les teme, concluye Weinberg.

Hay una asociación entre homosexualidad y pederastía yel imaginario colectivo les considera “pervertidores de eniños”   a pesar de que hoy sabemos de que la mayor parte de ofensas a los niños por parte de adultos proceden de heterosexuales bien conocidos por ellos. Otra posible explicación es la infecciosa. Las personas suelen comportarse con los homosexuales como si se tratara de una enfermedad contagiosa, evitándoles y segregándoles. No cabe duda de que aun hoy la mayor parte de la población considera la homosexualidad como un vicio, una condición enfermiza, algo que en cierta forma puede elegirse y que por tanto puede abandonarse a voluntad.

No cabe duda pues de que hay un rechazo social de la homosexualidad.

¿Por qué nuestros abuelos no conocian la palabra homofobia?.-

La palabra homofobia es un invento reciente y con eso no quiero decir que el rechazo a los homosexuales no sea algo bien conocido desde la antigüedad (y dependiente de las culturas), pero la palabra “homofobia” es un neologismo que añade alguna cosa al simple rechazo de antaño. La palabra “homofobia” añade una suposición: la de que es algo patológico, el sufijo “fobia” la emparenta con las enfermedades mentales, y sirve para señalar, para estigmatizar a los homofóbicos. Ser homófobo es hoy un defecto moral, un crimen social como antaño fue ser homosexual.

¿Como se logró esta inversión?

Antonio Gramsci (1891-1937) fue un periodista, escritor e ideólogo comunista italiano que pasó buena parte de su vida en la cárcel y que tuvo mucho tiempo para pensar, tanto que en realidad fue el inventor del neolenguaje, a pesar de que se tuvo en Orwell un precursor. La idea fundamental de Gramsci es en realidad muy lacaniana: si logramos cambiar a través de las palabras el significado de una anterior -aunque conservando algo de su esencia-, modificaremos su sentido a nuestra conveniencia.

Una especie de traslación, de phoroi o de mudanza entre un significado viejo y su permuta por otro nuevo. Algo asi como una metáfora, sin intención poética sino de perversión del lenguaje y del sentido de las palabras.

Recordemos el concepto gramsciano de “hegemonía”:

“Hegemonía es un conjunto de ideas dominantes presentes en la sociedad, a las que la gente da un consentimiento aparentemente natural. La hegemonía manda, no por poder coercitivo económico o político, sino a través de un discurso, o a traves de significados con el que logra un consenso libre y cómplice”.

O lo que es lo mismo si logramos cambiar el discurso y sus significados es posible cambiar el poder de manos. Necesitamos pues una nueva “hegemonía”, en el caso de Gramsci, el ascenso del proletariado al poder. Y para cambiar ese discurso hace falta agitación social, es decir repetir hasta el paroxismo esos nuevos significados a fin de socavar la linea de flotación del poder constituido.

Esta es la idea fundamental de la teoría política de masas que según Gramsci sustituiría paulatinamente a la vieja clase dominante por una clase nueva, que naturalmente y con todo el derecho del mundo barrería a la antigua, lo que no dice Gramsci es qué sucedería en el futuro con esa clase de nuevo poder que una vez establecido tendería a comportarse como el anterior, con formas tiránicas, no hay que olvidar que Orwell era un comunista que escribió 1984 después de su experiencia en España durante la guerra civil. Orwell no hablaba de oídas, estaba hablando en su libro del comunismo real.

Lo que importa comprender en este momento es que, efectivamente el lenguaje tiene diversos niveles de consciencia. Las palabras no son nada neutrales y nos cambian la percepción que tenemos de las cosas. Todos sabemos como los políticos hacen uso malabar de esta propiedad de las palabras, de sus acepciones y sustituciones, de sus desplazamientos, mudanzas y semejanzas; baste recordar que los “recortes” son “ajustes presupuestarios” que la construcción de bloques de cemento en las playas son “crecimiento sostenible”, que el aumento del precio de la energía eléctrica es en realidad “un déficit tarifario” o que el referendum de independencia es simplemente el “derecho a decidir”.

Pero este neolenguaje del telediario es en realidad “pecata minuta” si lo comparamos con el “agit prop”, con la agitación que ciertas ideologías llevan a cabo con percepciones más cercanas a la identidad, a la mismidad por así decir. Y no cabe duda también de que si Gramsci tuviera twitter tendría el valor añadido de la agitación en las redes, más que eso parece que las redes se han vuelto gramscianas y que la inversión de las palabras ha logrado cambiar el discurso de manos.

Todos podemos ser homófobos, pero solo los homosexuales pueden ser homosexuales.

La falacia de la igualdad

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Casi todas las palabras que terminan en castellano en “dad” tienen algo en común entre ellas. No existen materialmente, se trata de abstracciones, de ideas o ideales, pues ideas, ideales o ídolos poseen la misma raiz etimológica, el “eidolon”, es decir el espectro. Pero esta característica tiene sus excepciones: por ejemplo la palabra “corporeidad” es una cosa, algo material. La corporeidad no es un intangible como la palabra “libertad”, “igualdad” o “felicidad” siendo como es una abstracción, sin embargo es una abstracción sensorial, no cognitiva. Se trata de otro nivel de definición, en este caso la corporeidad seria ese doble cuerpo que como un papel de celofán recubrirá el cuerpo material duplicando su anatomía, si bien sin seguir las mismas vias nerviosas que gobiernan nuestro cuerpo material.

La palabra “igualdad” por ejemplo contiene una falacia, pues se trata de una palabra polisémica (como sus primas) que tiene múltiples interpretaciones, tantas como individuos que las piensan. En realidad podríamos consensuar que “igualdad” significa similitud o parecido. Es algo que un niño de 6-8 meses ya ha descubierto: hay cosas que se parecen por su color, su tamaño o su forma y que pueden agruparse entre sí. Las similitudes entre los objetos nos atraen, del mismo modo aprendemos a discriminar (atención a este verbo!) sus diferencias: hay cosas distintas, bien en tamaño, color o forma.

De manera que aprendemos muy pronto a clasificar las cosas según sus similitudes o diferencias, pero la palabra “igualdad” va más lejos que esta comparación infantil entre objetos. El primer problema epistémico que se le presenta a un niño es la diferencia sexual. ¿Los niños y las niñas son iguales o diferentes?. ¿Un niño varón se parece más a su madre o  a su padre?

No hace falta que pregunten  a sus hijos, pues ustedes ya saben la contestación.

Pero “igualdad” como toda abstracción cognitiva, es decir del pensamiento va más allá y poco a poco -a medida que se aleja de lo comparativamente medible- va instalándose en lo imaginario. Podemos imaginar cada uno de nosotros la igualdad como queramos.

La mayor parte de los discursos feministas por ejemplo reivindican la igualdad entre hombres y mujeres pero cuando se les pide que concreten más sobre qué cuestiones faltan por igualar, la mayor parte de estos discursos tienden a regresar a los hechos conocidos de antaño, es como si concretar la palabra “igualdad” requiriera de un esfuerzo mental soreañadido a lo subjetivo que pocas veces es posible apresar. Un ejemplo de esta reinvindicación es el ejemplo de los sueldos, de las oportunidades y del acceso a ciertos puestos relevantes en la ciencia, la alta dirección o el mundo de las finanzas. ¿Cuantas mujeres directoras de Hospital existen hoy en dia?

El lector puede leer ahora este post donde precisamente se aborda esta cuestión. El artículo rechaza la idea de que un mayor número de mujeres médicas no es la variable crítica que nos puede señalar si existe o no existe discriminación en este terreno. Para el autor del mismo la variable critica es el acceso a puestos de dirección.

En ningún momento el autor se pregunta si las mujeres están interesadas en esos puestos, se da por hecho que lo están y que por el hecho de ser mujeres se ven constreñidas a aspirar a ellos. Es decir la medida que se utiliza para medir (si es que es posible) la igualdad es que las mujeres tengan la misma representación que los hombres en ciertas ocupaciones de prestigio, para este fin no sirven las profesiones de bajo nivel como por ejemplo los fontaneros. Pero la verdadera igualdad consiste en que cada cual aspire a lo que quiera más allá de las recomendaciones feministas. ¿No es cierto?

Esa es la verdadera igualdad, la que tiene en cuenta la libertad de elegir. Cuando una persona puede elegir -según sus preferencias- es cuando decimos que se ha alcanzado la igualdad.

En el servicio de salud mental de mi Hospital (mi servicio) hay un número muy parecido de hombres y mujeres (62-38%) irrelevante si se tiene en cuenta la edad media de su población (cercana a los 50 años). Sin embargo el numero de residentes de psicologia (PIR) o de psiquiatria (MIR) del año pasado (2016) se distribuye de la siguiente forma: mujeres 90% y hombres 10%). Dicho de otra manera las nuevas generaciones aportan más mujeres que hombres a la formación médica y a la psicología clinica. Y por cierto todos ganan el mismo dinero, al menos en la administración pública no existen esas diferencias que siempre salen en los medios como un mantra tendencioso y que casi siempre se refuta con datos.

Ahora bien, el sueldo en bruto que ganan unos y otros no es suficiente para medir lo que ganan hombres y mujeres. Hay que meter otras variables y la más importante es si tienen o no consulta privada. En mi servicio hay 9 psiquiatras-psicólogos hombres que tienen consulta privada y solo 4 mujeres. Obviamente en este sentido ganan más los hombres que las mujeres.

En mi servicio hay solo 6 personas que tienen el doctorado y los 6 son los mejores curriculos del staff. Todos son hombres. Las mujeres parecen poco interesadas en sus carreras una vez conseguida la propiedad de sus plazas, y si bien son igualmente competentes en su tarea, lo que destaca en ellas es su falta de ambición, dedicación, compromiso e iniciativa. Es lógico al fin y al cabo tienen sus familias, sus hijos y esta parece ser su actividad principal. Es la gran diferencia.

Sin embargo existe otra variable que aparece contradiciendo a la anterior, el indice reproductivo de los hombres es de 1,46. mientras que el de las mujeres es de 1,27. Dicho de otra manera, los hombres tienen más hijos que las mujeres (aunque ambos están muy por debajo de la media nacional).

Aunque la aptitud para trabajar (al menos de psiquiatra o psicólogo) es la misma en hombres y mujeres,  la actitud es bastante distinta: los hombres poseen más ambición y ponen más carne en el asador en sus respectivas carreras que las mujeres, a pesar de que las residentes femeninas de cualquier especialidad médica posean mejores curriculos durante su residencia. Todo parece indicar que más tarde se estancan o bien carecen de la motivación suficiente para seguir haciendo carrera, tengan muchos hijos o pocos.

La mayor parte de desigualdades en este terreno no proceden del sexo sino que proceden de razones económicas, la clase social de origen es más importante que el sexo. ¿Cuantas personas se ven determinadas a elegir trabajos que no les gustan simplemente porque sus padres no pueden costearles los estudios? Este problema afecta tanto a hombres como a mujeres y es la principal causa de discriminación. Otra razón que puede inducir a elegir erróneamente los estudios o las profesiones son las presiones culturales, sociales o parentales por seguir determinada tradición o para atender las necesidades de un pais en desarrollo por ejemplo.

Lo que casi nunca se tiene en cuenta es que no necesariamente la igualdad de oportunidades se traduce en una igualdad de resultados, dado que no todo el mundo puede hacer cualquier cosa, lo que debemos esperar cuando hablamos de “igualdad” es que de conseguirse una igualdad ideal entre todas las personas sus rendimientos y resultados volverían a introducir la diferencia.

Por otra parte la igualdad tambien debe perseguirse por abajo. ¿Por qué los hombres son casi mayoria en las profesiones de mayor riesgo? Bomberos, policias antidisturbios, desactivadores de bombas, conductores de autobuses o camiones, mineros, etc, junto con otras profesiones de no tanto riesgo como albañiles, fontaneros, electricistas, cristaleros, etc. ¿Por qué cuando se habla de igualdad se está pensando en los trabajos de élite, aquellos mejor pagados y con mayor estatus?

Lo cierto es que lo que muchas mujeres consideran una discriminación en realidad procede de la escotomización que hacen de las diferencias sexuales. La principal diferencia entre los cerebros entre hombres y mujeres procede de la selección sexual: los hombres aspiran al dinero, al poder y al estatus porque a las mujeres las fascinan los hombres poderosos, ricos, exitosos o influyentes. Esa es la verdad que no es cierta si se invierte: a los hombres no nos interesan esas cosas de las mujeres.

Los hombres se arriesgan, compiten entre ellos y muestran sus hazañas para obtener rango, pues sin algún tipo de rango carecerían de atractivo y lo saben. Y mueren en el intento: en nuestro pais los hombres muertos en accidentes de trabajo es muy superior a las muertas por violencia de género, es un dato que vale la pena repensar.

En mi opinión perseguir la igualdad es como perseguir una zanahoria que sostiene un jinete como reclamo para que el caballo siga caminando sin caer en la cuenta de que nunca la alcanzará. Más concretamente parece que a más igualdad más brecha de género, al menos en los rasgos de personalidad que intervienen en las elecciones y dedicación profesionales. Cuando las personas pueden elegir libremente, tienden a escoger profesiones de cuidado (las mujeres) y carreras técnicas los hombres. Y si siguen pudiendo elegir, las mujeres elegirán un trabajo que puedan compatibilizar con la atención a su familia y no tanto a esos trabajos de alta dirección que  ocupan gran parte del dia a los hombres.

Ninguna igualdad podrá conseguirse sin atender a las diferencias en los cerebros de hombres y mujeres y que no son sólo anatómicas sino funcionales y que implican diferencias en su personalidad, preferencias, gustos y conducta y también en sus estrategias reproductivas, familiares y concepción del bienestar a largo plazo.

Una falacia es algo que parece ser verdad pero es falso. Y la falsedad procede del uso ideológico de un concepto borroso como es este de la igualdad.

La paradoja es ésta: una pareja de la igualitaria Noruega tendría hoy más probabilidades de desarrollar rasgos de personalidad diferentes que una pareja que viva en una sociedad patriarcal africana. De manera que la brecha de género en personalidad no procede tanto de la opresión sino de la opulencia.

Bibliografía.-

Schmitt, DP.; Realo, A; Voracek, M; Allik, J. (2008) Why can’t a man be more like a woman? Sex differences in Big Five personality traits across 55 cultures. Journal of Personality and Social Psychology, Vol 94(1), Jan 2008, 168-182.

Hipernormalización

Adam Curtis es un documentalista y escritor británico que suele plantear en sus composiciones visuales contundentes y controvertidas opiniones acerca de cuestiones sociales y políticas, mezclando entrevistas, imágenes de archivo, o cortes de informativos y mezclar estas imágenes con una voz en off de un narrador omnisciente, todo ello aderezado con una banda sonora de lo más concordante con sus teorías que suelen alinearse con las  teorías conspiranoicas (todo está conectado con todo) aunque contienen ciertas novedades con las conspiraranoias tradicionales: Curtis cree que las versiones del mundo en las que cree la gente, por ejemplo la existencia de extraterrestres en realidad están dirigidas desde los gobiernos para ocultar el manejo y ensayo de ciertas armas de alta tecnología.

En realidad la gente está dispuesta a creer cualquier cosa siempre que sea algo fácil de entender, que sea simple y que no desafíe demasiado su pereza mental. Es por eso que ya no se hace la guerra para vencer sino para confundir al personal respecto del propósito de la guerra. ¿Alguien puede comprender quien guerrea en la guerra de Siria y por qué? ¿Cuantos bandos hay o que hace Rusia y Turquia en esa guerra diciendo y desdiciéndose  al día siguiente de su presencia en ese país?

El que se atreva a visionar completo este documental que dura mas de dos horas, acabará comprendiendo las razones históricas de esta guerra pero sobre todo aprenderá mucho sobre estrategias de propaganda, de guerra y de ficciones bélicas destinadas como en la novela de Orwell a mantener un sistema económico de guerra, el miedo y la incertidumbre en la población. Y conocerá a Kurkov (el cardenal gris) que es probablemente después de Goebbels el que más sabe de esto de construir ficciones. Ficciones para desestabilizar y ganar influencia. No en vano es un hombre de teatro que llevó las técnicas del teatro de vanguardia a la política.

El término hipernormalización procede de una novela de Alexis Yurnack y se refiere al hecho de que en la Rusia antes del colapso soviético y aun sabiendo que se dirigían hacia un colapso del sistema, nadie, ni en su ciudadanía ni en sus élites fueron capaces de pensar una alternativa para después del colapso. En lugar de eso los ciudadanos prefirieron tomar prestados ese mundo en miniatura, ese mundo de ficción en el que vivirían, un mundo simplificado donde las cosas parecen reales aunque todo el mundo sabe que son falsas. En realidad el término es muy parecido al término “alienación” de los filósofos de la escuela de Frankfurt si bien en una versión postmoderna y donde la viralización de las redes sociales son capaces de convocar a muchas personas (como sucedió en la primavera árabe) pero no tiene capacidad de liderar ni de pensar en ninguna alternativa. El alienado no sabe que le están engañando pero el hipernormalizado si lo sabe.

Con todo me parece que uno de los hallazgos del documental es la idea de que somos incapaces de discriminar a los buenos de los malos en este simulacro que llamamos realidad. Los disidentes, los contestatarios, la izquierda en general, el movimiento feminista o los opositores al sistema son en realidad quienes le mantienen. ¿Alguien podría pensar que cuando John Lennon escribió Imagine, en realidad estaba escribiendo un himno para los poderosos del mundo? Esos que buscan lo mismo que él, un mundo sin países, sin fronteras, sin posesiones, sin religión. La utopía hippye al servicio de las élites globalizadoras.

Aqui os dejo el documental de Adam Curtis, merece la pena visionarlo.

Apego y base segura

Debemos a John Bowlby (1958) una teoria observacional y cientifica que conocemos como teoria del apego  acerca de las modalidades de crianza y que podemos resumir diciendo que:

  1. Venimos de serie cableados para establecer vínculos de apego con nuestro cuidador principal (la madre), se trata de una variable que podemos observar en todos los mamíferos. es decir venimos con una predisposición genética a vincularnos con nuestro cuidador.
  2. El niño se sincroniza en relación con su medio ambiente y madura con ello su eje y la respuesta al estrés, mas tarde organiza su conducta y pensamiento con el objetivo de mantener esta relación de apego que es crucial para su supervivencia física y psicológica.
  3. Las distorsiones en los modos de sentir y de pensar que se originan en las perturbaciones tempranas en el apego,  a menudo ocurren como respuestas a la incapacidad de los padres de satisfacer las necesidades de: confort, seguridad y afirmación emocional del bebé.
  4. El cuidador es un “regulador oculto” de diversos mecanismos de regulación fisiológica, psicológica y social, en donde diversas acciones forman y desarrollan diversos tipos de mecanismos neurosecuenciales (primero las funciones relativas al tronco cerebral y meséncefalo, mas tarde las emociones y sistema limico y más tarde aun las relacionadas con la corteza cerebral).
  5. El legado del apego provee de un desarrollo desigual de estos mecanismos, generando una mayor o menor probabilidad de adaptación al estrés.
  6. Cuando la madre regula el estrés del niño lo que está haciendo es enseñándole a regular sus propios mecanismos internos.
  7. Las perturbaciones de la madre en el sentido de un apego distorsionado cuando fue bebé se trasmiten al apego con su hijo. Es por eso que el apego debe leerse siempre en clave trigeneracional.

Aquí en este video podemos observar dos tipos de apego (el seguro y el inseguro) en un experimento observacional llamado “la situación extraña” de  Mary. Ainsworth.

La “situación extraña” es un proceso de laboratorio que implica estudiar al niño en su interacción con la madre y con un adulto (extraño) en un entorno no familiar.

Esta investigación fue desarrollada en 1960 por Mary Ainsworth como parte de un estudio longitudinal del proceso de apego.

Se realiza con niños generalmente a partir de unos 12 meses de edad, momento en que la relación debe estar claramente establecida.

Está diseñada para comprobar la calidad de la relación entre el bebé y su cuidador/a o madre, por lo que durante la observación es de especial interés las reacciones del niño al separarlo de la madre y cuando vuelve a reunirse con ella.

La importancia de esta vinculación es tal que condiciona y determina la seguridad y el éxito con el que  el bebé explora y se enfrenta a un  mundo desconocido para él, utilizando como base segura a su figura de apego.

A través de los estudios realizados, se pudo determinar la existencia de varios patrones de apego:

  • Seguro: Se quejan la figura de apego desaparece y dejan de explorar. Buscan la proximidad con ella cuando vuelve y la usan de base segura para la exploración.
  • Inseguro Evitativo: No se quejan con la separación y cuando vuelve tiende a ignorar o evitar a su figura de apego.

–Inseguro Ambivalente: Se estresan profundamente con la separación y reciben la vuelta con ambivalencia que puede llegar a ser enfado.

–Desorganizado: con características del evitativo y ambivalente es el menos frecuente.

 

El apego a pesar de ser cambiante en cuanto a las figuras que lo sostienen tiende a perpetuarse de por vida, lo que significa que nos apegamos a los objetos de nuestro ambiente de forma similar al apego que sostuvimos con  nuestros primeros objetos de vinculación.

La historia como ciencia exacta

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Peter Turchin es un psicólogo y antropólogo americano pero de origen ruso con intereses evolucionistas y autor de una nueva transdisciplina que llama “cliodinámica“. La idea es que a partir de un catálogo de datos (Big data) y su tratamiento matemático podemos hacer predicciones sobre el futuro, más concretamente: que la historia se puede predecir.

Su investigación mostró que alrededor de 40 indicadores sociales aparentemente dispares (pero, según la cliodinámica, relacionados) experimentaron puntos de inflexión durante los años setenta. Históricamente, tales desarrollos han servido como indicadores principales de la agitación política. El modelo indicó que la inestabilidad social y la violencia política alcanzaría su punto máximo en los años 2020.

El modelo sigue una serie de factores. Algunos reflejan los acontecimientos que se han observado y discutido extensamente: creciente desigualdad de la renta y de la abundancia, estancamiento e incluso el descenso del bienestar de la mayoría de los americanos, creciente fragmentación política y disfunción gubernamental (véase el retorno del oprimido). Pero la mayoría de los científicos sociales y los comentaristas políticos tienden a centrarse en una parte particular del problema. No está ampliamente reconocido el hecho de que estos desarrollos están todos interconectados. Nuestra sociedad es un sistema en el que diferentes partes se afectan entre sí, a menudo de maneras inesperadas.

Además, hay otro importante acontecimiento que han pasado por alto la mayoría de los expertos: el papel clave de la “sobreproducción de élite” en las oleadas de violencia política, tanto en las sociedades históricas como en las nuestras (véase Blame Rich, Overeducated Elites como Our Society Frays ) . El aumento de la desigualdad no sólo conduce al crecimiento de las mejores fortunas, sino que también da lugar a un mayor número de poseedores de riqueza, el” 1 por ciento “se convierte en” 2 por ciento “. O incluso más … De 1983 a 2010, el número de hogares estadounidenses por un valor de al menos 10 millones de dólares aumentó a 350.000 de 66.000.Los estadounidenses ricos tienden a ser más activos políticamente que el resto de la población.

La sobreproducción de élite suele conducir a una mayor competencia intra-élite que gradualmente socava el espíritu de cooperación, que es seguido por la polarización ideológica y la fragmentación de la clase política, porque cuanto más contendientes hay, más terminan perdiendo Una clase grande de los aspirantes a la élite descontentos, a menudo bien educados y altamente capaces,  han visto negado el acceso a las posiciones de la élite.

Debe ser por eso que una de las variables que explora Turchin y que predicen inestabilidad es el número de abogados en una comunidad dada. Y no cabe duda de que el incremento de abogados marca lo que el llama una sobreproducción de élites. Y es cierto que las élites están incrementando su número y por tanto fortaleciendo la desigualdad y la brecha entre ricos y pobres con un progresivo deterioro de la clase media, no sólo en cuanto a su poder adquisitivo sino tambien en sus indicadores de salud y de bienestar.
Todo parece indicar que el contrato social se rompió definitivamente al comenzar el siglo.
La vuelta de los oprimidos.-
La idea de Turchin es en cierta forma opuesta a la idea marxista de que son precisamente los oprimidos los agentes del cambio. Ya no es de la clase obrera o los parias de la tierra, los pobres por así decir de los que hay que esperar movimientos sociales revolucionarios que pongan patas arriba al sistema. Se trata de una nueva clase de oprimidos: aquellos que se criaron en las élites pero han sido desplazados de ella.  Ese médico en paro que era hijo de un arquitecto y a su vez nieto de un panadero, la mayor víctima en su forma de sentir esa desescalada social. Curiosamente el ascenso de su padre en la pirámide social no resultó traumático para nadie y la permeabilidad “hacia arriba” resultó ser muy protectora socialmente. Sin embargo ese descenso del nieto médico que probablemente no encuentre en su país acomodo para sus ambiciones resulta ser muy inestabilizador pues la perdida de rango social es mucho más traumática que la ganancia. Aquí de lo que se trata es de sobrevivir y por tanto la rivalidad es feroz.
Es precisamente esta nueva clase social -los neo-oprimidos- de los que hay que esperar grandes inestabilidades al garantizar el éxito de los populismos que son en definitiva la otra cara de la polarización -en este caso política- que se nos viene encima. Sólo para seguir alimentando decepciones, claro está pues ningún populismo podrá resolver el problema sistémico que procede del hecho de una mala estratificación social.
Una mala estratificación significa que la brecha entre ricos y pobres se ensancha y ya ha dejado de ser estrecha y larga para convertirse en dos grades bloques donde el colchón de seguridad de las clases medias acabará siendo esquilmado por los Estados cada vez más incapaces de monitorizar estos movimientos oscilatorios, que no afectan solo a lo social o económico sino también a lo político (mas extremismo derecha-izquierda) y a lo sexual: más distancias entre los sexos y más desinterés por el compromiso a largo plazo. Y no cabe ninguna duda de que el feminismo radical es precisamente otro de los marcadores de polarización.
Si a mi me preguntaran por las variables que pueden resultar significativas a la hora de predecir un futuro de inestabilidad añadiría a las nombradas por Turchin algunas que ya han sido señaladas por ciertos ilustrados del siglo XVIII como Hollbach y otras que se conocen a partir de estudios epidemiológicos y que predicen enfermedad mental o al menos sufrimiento mental y alienación y sobre todo esa sensación que tenemos todos de que el mundo se ha vuelto definitivamente loco:
1.- El número de solteros
2.- La edad en la que se tiene el primer hijo (por mujer).
3.- El indice de divorcios.
4.- El número de abortos.
5.- El número de crímenes de género/año
6.- El numero de suicidios/año.
7- El número de accidentes de tráfico/año.
8.- El consumo de antidepresivos/año.
9.- Ancianos viviendo solos.
10.- Niños ingresados en instituciones.
Todos estas variables parecen no tener nada que ver entre ellas, pero tal y como dice Turchin se encuentran relacionadas por un hilo invisible que solo los algoritmos matemáticos pueden desvelar.
Y no se trata de una profecía apocalíptica sino de ciencia.

La corrupción y las corruptelas

Este año que acaba de terminar ha sido el “año de la corrupción”, hemos tenido casos flagrantes de esos que nos ponen los pelos de punta y nos indignan, pero después de leer este articulo que precisamente ha aparecido hoy, he comprendido que no todo nos indigna por igual, pues no existe solo una modalidad de corrupción sino varias. De eso va este post, de intentar discriminar que es lo qué entendemos por corrupción.

Como corrupción entendemos una amplia y variada práctica generalmente asociada a la administración publica de abuso y poder, influencias para beneficios privados. Lo interesante de esta definición es que parece como si la corrupción o este tipo de prácticas fueran  especificas de lo público pero no de lo privado, es decir de la lógica de los negocios en general.

En este ámbito de comprensión entendemos como corrupción a una amplia variedad de conductas, aunque la más importante y señalada sea la de cobrar comisiones por contratos públicos, una práctica común en la empresa privada donde los negocios se hacen con aquellos que pagan bien al intermediario, es decir al comisionista que es el que tiene la cartera de contactos. Baste señalar hacia el hecho de que cuando usted abre una cuenta bancaria, compra acciones o suscribe un seguro está pagando comisiones, es decir está favoreciendo a un comisionista, aquel que le vende ese producto.

Se dirá que las comisiones encarecen el producto y es cierto, tanto en la publica como en la privada, pero también es cierto que las empresas adjudicatarias después de ganar un concurso publico y de comenzar a ejecutarlo pronto o tarde lo detendrán e intentarán renegociar un nuevo precio. La causa de esto es que la ley de contratos del estado privilegia la mejor oferta que suele ser si no la más barata la segunda más barata. Precios a la baja al principio predicen nuevos contratos a mitad obra. Personalmente no conozco ningún caso de obra publica que se haya terminado con el precio de inicio al que se licitó, hayan o no hayan comisiones.

Las empresas privadas están acostumbradas a pagar este “impuesto revolucionario”, con el tiempo han aprendido que sin mordidas no entran en los concursos y a ellas les da igual a quién han de pagar las comisiones puesto que están acostumbradas a trabajar con intermediarios.

La segunda versión de la corrupción es el nepotismo, el clientelismo o el favoritismo. Entendemos como tal a esa práctica tan española de colocar a nuestros amiguitos, cuñados, amantes, esposas o maridos en puestos clave de la administración una vez que tenemos la sartén por el mango, o bien a aquellos necesitados que nos reconocen en nuestra autoridad. El amiguísimo es una practica muy indignante sobre todo para aquellos que aun creen en la meritocracia, al entender que este sistema de medida les favorece. Pero en realidad la meritocracia solo favorece a los mediocres como más adelante veremos.

Lo cierto es que los políticos una vez se hacen con el poder lo primero que hacen es colocar en puestos claves a gente de “su confianza”, que a veces no merecen tal confianza pero que al menos son de su partido, coalición o bien se trata de un pago de favores políticos a otro agente. Colocar a los nuestros es una corruptela muy extendida y bien vista en nuestro país, aun no conozco a nadie que haya ido a la cárcel por designar a alguien concreto como puestos de “libre designación” cuando la ley marca que ha de hacerse un concurso publico incluso para estos puestos de la administración.

Pero hecha la ley hecha la trampa porque aunque estos puestos hayan de cubrirse mediante este engorro del concurso siempre gana el candidato del conseller, alcalde o presidente de turno. Se cumple un tramite pero en realidad el puesto es para fulanito y todo el mundo lo sabe. Un secreto a voces mucho mejor tolerado que la percepción de comisiones.

El tercer supuesto de corrupción es meter directamente la mano en la caja, es decir desviar el dinero destinado a algún fin concreto, usualmente temas de solidaridad o cooperación con el tercer mundo a los bolsillos privados de un grupo de personas cercanas al preboste. Este tipo de prácticas pueden considerarse robos directos y aqui ya no deberíamos hablar de corrupción, es lo mismo que sacar el dinero de una caja fuerte y llevárselo a casa.

Lo interesante de este tipo de prácticas es que no tienen el mismo reproche social que el cobro de comisiones o el nepotismo familiar. La percepción que tiene la gente es que aquello que mayormente le perjudica de forma directa merece más reproche y castigo que aquello que no le llega. Por ejemplo un médico en paro tenderá a ver más fraudulento un contrato que se salte la bolsa de trabajo que el cobro de comisiones por el servicio de basuras del alcalde su su ciudad. Cada cual se queja según su propia percepción de daño recibido. Y debe ser por eso que en esta encuesta que ayer colgué en twitter existe tan pocas diferencias entre la condena moral que los entrevistados declaran en su percepción de “corrupción”. Podríamos llamarla la ley de los tres tercios, uno de ellos cree que es el cobro de comisiones lo más grave, otros creen que es el nepotismo el enemigo a batir y curiosamente solo otro tercio ven “meter la mano en la caja” como algo grave.

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En un reciente estudio de investigación llevado a cabo en la UJI de Castellon se ofrece a los sujetos de experimento actuar de jurado en un ayuntamiento para la concesión de obras públicas a empresas constructoras. Se presentan dos empresas y una de ellas ofrece un soborno en dinero al voluntario. Le avisa que el dinero que le ofrece, lo descontarán del proyecto de obra pública con lo que bajará la calidad final. El 82% de los voluntarios acepta el soborno y solo el 18% lo rechaza. Si se avisa que un inspector revisará el resultado del concurso y, si descubre irregularidades, habrá castigo, el número de voluntarios que acepta baja al 44% y, así, por miedo al castigo, el 56% no lo acepta. Nos queda la esperanza del 18% que no acepta, aún en el caso de no haber amenaza de castigo.

Cuando los autores miden las emociones con la conductividad de la piel, encuentran que los que rechazan el soborno se sienten estresados por hacerlo. Es decir, es más sencillo y menos estresante aceptar el soborno. Duele menos ser corrupto. Alguien dijo hace tiempo que la especie humana tiende biológicamente a la corrupción, o sea, a conseguir recursos como se pueda para el individuo y para el grupo al que pertenece. Quizá por ello hay tantos familiares de corruptos implicados en estos asuntos.

Y quizá sea por eso también que los electores no dejan de votar a los políticos corruptos y se debaten entre corrupto/eficiente y honesto/ineficaz. Siempre habrá quien prefiera a los corruptos que nos traen recursos al pueblo, la provincia o la comunidad que aquellos que prefieren la honestidad aunque vaya con el lastre de la ineficiencia o la inanidad. Parece que estamos ante dos grupos de personas, en este caso de electores.

Todo parece indicar que lo que percibimos es aquello que nos beneficia o beneficia a nuestro grupo de pertenencia con independencia de cómo se consigue, si un alcalde corrupto trae trabajo, enchufes, recursos y riqueza al pueblo estamos dispuestos a mirar hacia otro lado.

Usualmente la corrupción en nuestro país está relacionada con el urbanismo y el boom inmobiliario, pero también en las concesiones administrativas y la Obra publica. Los electores consideran que esta corrupción no perjudica a nadie, excepto al erario público que, por otra parte, consideran que no les pertenece. En cambio, traer dinero al municipio, beneficia a muchos y, en último término, algo toca a todos.

Algo parecido sucede con los fraudes a hacienda, la mayor parte de la gente no condenaría que el fontanero no nos cobre el IVA, podamos hacer una pequeña obra en nuestra casa sin pedir permiso al ayuntamiento o se ahorren impuestos escondiendo nuestras ganancias, sin embargo la cosa cambia cuando se eluden impuestos en paraísos fiscales sobre todo cuando esta evasión la llevan a cabo “los ricachones”, siempre y cuando no sean futbolistas de élite a quienes se le perdona todo.

Dicho de una manera más clara: la moral individual es maniquea y no es de fiar.

Pero lo cierto es que las leyes tampoco son de fiar pues en España tenemos muchos ejemplos de impuestos injustos que pagamos todos desde el recibo de la luz hasta la situación injusta que soportan los pensionistas y los autónomos.

La relación entre la corrupción y la administración del estado.-

No puede disociarse los casos de corrupción en nuestro país sin abordar el tema de la reforma de las administraciones públicas, un texto que duerme en algún cajón del ministerio desde los tiempos de Felipe Gonzalez. Ningún gobernante se ha atrevido a meterle mano al enorme poder que tienen los políticos, los sindicatos y la penuria que atenaza a los profesionales de cualquier ámbito y a los ciudadanos. La ley de financiación de los partidos es un enorme coladero de corrupciones y corruptelas, del mismo modo que sucede con los sindicatos, ya vacíos de sentido en un mundo en el que trabajar será pronto un privilegio y que no han sabido modernizarse con el paso del tiempo. Y no sólo son las leyes administrativas las que hay que cambiar sino la ley del funcionariado que es un verdadero estorbo para el crecimiento de la economia real, para el cambio y para la innovación. Aquí hay un articulo que habla de esto.

No se trata de aplicar el bienintencionado recurso del mérito para acceder a un puesto de trabajo en la administración sino de ir más allá de ese planteamiento del siglo XIX. Los puestos de médicos del sistema por ejemplo no deberían estar sometidos a bolsas de trabajo según un turno o según unas oposiciones que garanticen un trabajo de por vida, sino contratos puntuales por un tiempo determinado 6-8 años y con existencia de reevaluaciones, claro que estas evaluaciones no deben quedar en manos de sindicatos o políticos sino de gerentes independientes y que dispongan de un plan de futuro para su Hospital o su área de salud. Siempre es preferible una cooptación (no confundir con nepotismo) que un meritoriaje de la mediocridad.

Es precisamente este sistema de meritoriaje el que impide que nuestro país sea puntero en temas de investigación, al impedir que profesionales de otros países accedan a venir a España a trabajar o que los españoles afincados en el extranjero regresen en condiciones de seguir enseñando a los nuestros. Lo primero que se les pide es una oposición que los primeros espadas siempre rechazan si además va acompañada de un sueldo mísero. Dicho de otra forma: para captar buenos investigadores hemos de cambiar nuestro sistema de contratación y esto mismo sirve para todo el personal sanitario, sean médicos o enfermeros.

Pero no se trata solo de cambiar el sistema de contratación, es necesario además impedir que las investigaciones básicas que se llevan a cabo en nuestro país acaben vendiéndoles las patentes a laboratorio americanos. ¿Qué sentido tiene financiar la investigación para que el investigador acabe vendiéndole la patente a alguien que no es su propio país?

Para los políticos los corruptos siempre son los otros ignorando que la corrupción correlaciona con los años en que se esté en el poder y la existencia de excedentes y oportunidades. El político honesto hoy tiene muchas probabilidades de ser corrupto dentro de 5 años y mucho más si sigue gobernando y si no es él será alguien de su grupo salpicándole también a él. La variable critica es el sistema, es decir la organización administrativa que es realmente una fábrica de corrupciones grandes o pequeñas.

Bibliografía.-

Jaber-López, T. et al. 2014. Physiological and behavioral patterns of corruption. Frontiers in Behavioral Neuroscience doi: 10.3389/fnbeh.2014.00434

La suerte moral

suerte

Imagina dos amigos, Pedro y Juan, que se van a ver un partido de fútbol y tomar unas cervezas; ambos beben el mismo número de cervezas y sufren una intoxicación etílica con niveles de alcoholemia igualmente elevados. Ambos deciden coger el coche para volver a casa y ambos se duermen al volante, pierden el control del coche y se salen de la carretera. Pedro se sale de la carretera y se golpea contra un árbol. Juan se sale de la carretera, atropella a una chica que iba por la acera y la mata. ¿Debería la diferencia accidental de que en un caso uno se encuentre con un árbol y otro con una chica hacer que la valoración moral sea diferente?

Esto es lo que los filósofos llaman el problema de la suerte moral y lleva décadas dando vueltas por ahí desde que Bernard Williams y Thomas Nagel lo formularan. Según las leyes de diferentes países el resultado sería probablemente que a Pedro le caería una multa y le retirarían el carnet mientras que Juan acabaría en la cárcel. Por un lado, no parece que sea justo castigar más a Juan cuando ha realizado exactamente la misma conducta que Pedro. Pero, por otro lado, parece también injusto meter en la cárcel a Pedro cuando lo único que ha hecho es conducir ebrio o dejar libre a Juan con una multa cuando ha matado a una persona. (tomado de este post)

“El vuelo” es una pelicula de Robert Zemeckis y protagonizada por Denzel Washington en el año 2012 y que cuenta una historia que al parecer fue real, pero que en la ficción de la pelicula contiene algunas variantes que son las que proporcionan los elementos para iluminar el aspecto moral de la cuestión que me propongo analizar en este post.

Esta es la verdadera historia de aquel dramático vuelo, sus momentos más terribles, la reacción de los pilotos y su desenlace (extraido de este articulo).

Un atasco en la cola

El modelo McDonnell Douglas MD-83 despegó de Puerto Vallarta (México) a la 1:37 pm del 31 de enero de 2000. Tenía 83 pasajeros. Debía hacer escala en el Aeropuerto Internacional de San Francisco (EEUU) antes de su destino final: la ciudad de Seattle (EEUU).

Todo fue bien hasta que la tripulación del MD-83 se percató de un atasco en el estabilizador horizontal del avión, elemento situado en la cola y que permite maniobrar para el ascenso o descenso del aparato. Durante más de una hora, el personal de mantenimiento del vuelo no fue capaz de determinar las causas de la avería y todos los intentos por solucionarlo fueron infructuosos.

Para mantener la estabilidad del avión, los pilotos tenían que tirar de los mandos con fuerza y contrarrestar la desviación.

Llegado un momento, había que tomar una elección vital: aterrizar en el aeropuerto más cercano, en Los Ángeles, o finalizar con el trayecto previsto hasta San Francisco. Tras intercambiar información con las torres de control, el avión aterrizaría en Los Ángeles a pesar de las presiones recibidas por la empresa Alaska Airlines de culminar la ruta prevista.

Primer susto: caída en picado

Mientras tanto la tripulación del avión continuaba con su labor, desatascar el estabilizador. Poco después de las 4.00 pm, durante la maniobra de desatascamiento, el estabilizador de cola se movió a una posición en la que puso el morro del avión en dirección al suelo. El Alaska Airlines cayó en picado perdiendo más de 1.500 metros de altitud en 80 segundos. Los tres pilotos tenían un plazo querondaba los cinco minutos para salvar las vidas de los 83 pasajeros, y sólo lo podían hacer tirando con todas sus fuerzas de los mandos, y contrarrestando con sus músculos la fuerza de la caída.

El avión quedó estable a unos 7.000 metros de altitud, pero a las 4.19, como recogieron las grabaciones, se escuchó un fuerte sonido, como un golpe. “¿Has sentido eso?”, le dice un piloto a otro. “Sí”. Se oyen entonces unos clics, como si estuviera intentando controlar el estabilizador, y es cuando se oye un ruido muy pontente y entonces el avión sufre una segunda caída. Se convirtió en un bólido. Los pasajeros veían por las ventanillas angustiados como el avión caía irremediablemente al mar.

Una maniobra de locura.-

En una muestra de pericia, el comandante culminó una arriesgada maniobra:invertir el avión y volar boca abajo durante algunos segundos, es decir, con el techo del avión orientado hacia el suelo. Era una maniobra desesperada, pero, cayendo a tal velocidad, se podía considerar que tenía alguna posibilidad de enderezar el vuelo.

Sin embargo, la velocidad y el empuje eran demasiado poderosos como para que esta inversión de vuelo pudiera ser efectiva. El MD-83 caía al mar al revés. Los pasajeros gritaban mientras el capitán se daba cuenta de que la situación ya no tenía marcha atrás.

Varios pilotos que sobrevolaban la zona fueron alertados por el control de tráfico aéreo para que tuvieran contacto visual con el vuelo 261 de Alaska Airlines. Así fue la trágica conversación:

Piloto 1 – Ese avión está cayendo rápidamente muchos metros.Piloto 2 – Sí, señor, estoy de acuerdo, esta cayendo definitivamente en picado, desciende muy rápido.Piloto 3 – Está totalmente fuera de control.Piloto 4 – Tocó agua.Piloto 5 – Sí, señor, acaban de tocar agua (confirmó uno de los pilotos cercanos a la terrible masacre)

Un impresionante golpe destrozó el avión. Todos los pasajeros murieron en ese momento: 88 fallecidos, el número más alto de muertos jamás visto en un accidente aéreo en un modelo de la serie MD-80. El avión se hizo trizas.

Con el radar de barrido lateral y un barco pesquero de arrastre, los rescatistas encontraron un cuerpo, pero no había rastros de supervivientes. “Estaremos aquí tanto tiempo como sea necesario”, dijo el sargento Chuck Buttel. Al mismo tiempo se recuperaron los motores y las cajas negras del avión.

Una investigación aclara la tragedia.-

La investigación posterior de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU determinó lo siguiente: “Desgaste excesivo y lubricación insuficiente del ensamble del elevador”, esto dos elementos fueron los culpables del trágico accidente. El avión fabricado en 1992, tenía más de 26.000 horas de vuelo.

El mecánico que revisó el MD-83 y aplicó el lubricante al estabilizador confirmó todo. Sólo tardó una hora en realizar la tarea que debería realizar en cuatro según el fabricante del avión. Era imposible que la lubricación fuera la correcta.

Pero no acabó ahí la negligencia. La investigación descubrió que Alaska Airlines utilizaba herramientas que no cumplían con los requisitos del fabricante del avión. Los instrumentos utilizados tenían mediciones imprecisas, por lo que deberían haber sido reemplazado por otros.

El informe final publicó un total de 24 recomendaciones de seguridad, mantenimiento y supervisión. Más de la mitad de ellas estaban directamente relacionadas con la lubricación del estabilizador, un pequeño elemento que mató a 88 personas.

Atención: contiene spoilers

La historia en la ficción.-

En la pelicula las cosas no suceden exactamente igual que en la realidad, sino que nos plantea dos cuestiones importantes: la causalidad y la responsabilidad moral.

El Comandante Whitaker (Denzel Washington) es un hombre divorciado adicto o consumidor habitual de alcohol y cocaina que es piloto de avión y al parecer un reputado piloto.

Un dia y después de una noche de sexo y alcohol ha de incoporarse a su trabajo al que acude después de una buena dosis de cocaína para despejarse de la resaca de la noche anterior. El despegue es un tanto problemático debido a una fuerte tormenta y a rachas de viento sucesivas pero gracias a su pericia le fue posible esquivar estas dificultades. Una vez conseguida la estabilidad el comandante consume un par de botellines de vodka y se queda dormido, quedando el avión en las manos del copiloto.

Cercana ya la hora de iniciar la maniobra de aproximación le despiertan pero los problemas no han terminado: al parecer el timón es ingobernable porque ha quedado atascado en posición catastrófica impulsando el avión hacia un picado. El avión comienza a caer a plomo y el comandante decide una solución heroica: invertir el avión, soltar lastre y tomar el mando a mano intentando reducir la caida en picado. Esta maniobra de gran riesgo y extrema le lleva a poder aterrizar de emergencia en el campo y salvar a la mayor parte del pasaje. Solo 6 personas mueren en ese accidente y el propio Whitaker salva la vida.

Pero se abre una investigación, puesto que hay que discriminar de quién es la responsabilidad del accidente y los fallecidos. El fabricante, la linea comercial y los sindicatos de pilotos han de decidir quién fue el responsable de la catástrofe a fin de satisfacer las indeminazciones pertinentes y concluir si hubieron responsabilidades penales de algun agente, incluyendo al mismo comandante.

El espectador sabe que el comandante Whitaker no sólo no tuvo la culpa de lo que sucedió sino que fue su pericia la que salvó al pasaje. Sin embargo…..

Era un alcohólico, habia bebido y consumido drogas. ¿Qué grado de participación tuvo la adicción del comandante, su estado fisico y psíquico en el accidente?¿Tuvo alguna consecuencia en este caso concreto o se trató simplemente de una averia técnica?

Dicho en una clave más sencilla ¿De quién fue la culpa?

Y aqui es donde aparece el famoso dilema de la suerte moral. este dilema predice que los actos morales (como beber o drogarse mientras se conduce) son valorados de forma bien distinta en función de las consecuencias. Si el viaje del comandante Whitaker hubiera aterrizado sin novedad, nuestra valoración de su conducta seria muy distinta al caso que nos ocupa a pesar de saber que Whitaker no fue la causa del accidente.

Whitaker tendría -segun un 50% de personas- culpa por pilotar ebrio a pesar de que no fue la causa del accidente. Podríamos decir que no tuvo la suerte moral de otras ocasiones en que salió ileso a pesar de su adicción y su comportamiento poco ético.

Lo interesante de esta película es que nos hace reflexionar sobre una cuestión sobre la que no existe consenso: cerca de la mitad de los entrevistados en este tipo de dilemas morales estarían de acuerdo en condenar al comandante mientras que la otra mitad le absolverían en la convicción de que no fue la causa del accidente.

Como corolario me gustaria apuntarme a la idea que Pablo Malo manifiesta en su post sobre la suerte moral.

Si la mitad de nosotros no quedamos satisfechos con la solucion de un dilema, entonces el dilema no tiene solución