La claridad de las naciones

quebec

Dice Pedro Sanchez que España es una nación de naciones y es por eso que propone un arreglo constitucional para adaptar la ley de leyes a esta nueva ocurrencia. Nadie sabe en cuantas naciones está pensando Sanchez pero no seria descabellado suponer que aparte de Cataluña y Euskadi también Galicia podría beneficiarse de un estatuto jurídico ad hoc. Lo que no sabemos es qué pensarán el resto de Comunidades, me refiero a esas otras españitas que constituyen los parientes pobres de nuestro Estado.

Yo admitiría de buen grado que Extremadura o la Mancha se constituyeran en algo diferente a los que son pues estamos hablando de comunidades depauperadas y que representan la cara más humilde de nuestro Estado. No se entiende como las reivindicaciones siempre vienen de las comunidades mas ricas y no de esos otros abandonados y con tanta desigualdades que parece que sean -esta vez si- de otro país. Pero no voy a hablar del derecho al pataleo sino de proponer soluciones a ese problema endemoniado que es el encaje de Cataluña.

El problema es que cuando hablamos de nacionalidades estamos pensando en territorios y no en ciudadanos.

¿Por qué la comunidad valenciana comienza en Vinaroz y acaba en Orihuela? ¿Qué tiene que ver Cofrentes o Ademuz con lo valenciano? ¿Por qué Segorbe y toda la comarca del alto Palancia pertenece a Castellón y no a Teruel?¿Es Tortosa una nación en sí misma como en la época de los templarios? ¿Es catalán el valle de Arán o francés?

Digámoslo claramente, se trata de decisiones administrativas antiguas, mas cercanas a la Constitución de Cadiz que a la actual en donde la provincia emergió como unidad geográfico-administrativa a veces forzando la realidad de las comunicaciones o proximidades. Fue en cierto modo una decisión arbitraria, trazada sobre mapas y por encima de los ciudadanos.

El proceso de secesión que estamos viendo estos días en Cataluña es un ejemplo respecto a esta cuestión. La mitad de la ciudadanía quiere emanciparse de España y la otra mitad no. ¿Qué se hace en este tipo de situaciones? La mayor parte de nosotros estaríamos de acuerdo en que se preguntara a los ciudadanos, ¿pero cual seria la pregunta adecuada?

Para mi la pregunta adecuada seria esta: ¿A quién quiere ud pagar impuestos, al Estado o a su comunidad autónoma? Una vez contestada esta pregunta, cada ciudadano tendría un referente administrativo, habría quien elegiría al Estado y habría quien financiaría a su propia comunidad. Sin escindir los territorios, los ciudadanos tendrían esta vez si, la oportunidad de decidir. Y naturalmente este derecho a decidir seria para todos los españoles y no solo para los catalanes.

La oportunidad o derecho de decidir, en otro orden de cosas también merecería la pena integrarlo en una nueva redacción de la Constitución (entre otras muchas cosas). Pero hay que decidir qué es lo que los ciudadanos pueden decidir y qué no pueden decidir, necesitamos una ley de claridad.

Quebec es una de las diez regiones federadas y que constituyen el Canadá actual. De habla francófona se diferencia sustancialmente del resto de provincias y nacionalidades canadienses que son fundamentalmente anglófonas. Allí en Quebec ya han habido dos procesos para decidir si irse o quedarse. Y allí, en Canada es donde estas cosas sobre lo que se puede o no decidir están puestas en blanco y negro en forma de ley. Se llama ley de claridad.

La ley de claridad.-

El primer requisito es que el proceso comenzaría con una pregunta clara e indubitada en un referéndum sobre el deseo de secesión (y de ahí el nombre de “Ley de Claridad” como se conoce a la norma). Y que el mismo deba ganarse con unos requisitos especiales de participación, pues no se considera razonable que un cambio tan trascendental y de efectos tan generales sea decidido en definitiva por un sector minoritario de la población, como pretenden los impulsores del referéndum catalán y como ocurrió también con el aprobatorio de la última reforma estatutaria que tantos problemas ocasionó.

-El segundo requisito es que ese referéndum ganado sería un mero comienzo, y no un final del proceso de separación. Allí no pierden de vista que ese camino requeriría complejas negociaciones para resolver de forma amistosa todos los enormemente arduos problemas que una secesión trae consigo. Mucho mayores, por ejemplo, que los que ha de resolver el Reino Unido para salir de la Unión Europea, donde aun así se considera asfixiante el plazo legal de dos años para concluir un acuerdo.

-El tercero es que la cesión no ha de darse necesariamente sobre toda la provincia canadiense en la extensión territorial que hoy tiene. En este requisito quiero insistir hoy.

Si existen en la provincia consultada ciudades y territorios en los que la proporción de unionistas sea sustancial y claramente mayoritaria, aquélla, para separarse, debe aceptar desprenderse de ellos para que puedan (por ejemplo, formando para ello una nueva provincia) seguir siendo parte de Canadá. Esto parece que tiene una buena justificación. De la misma manera que Canadá adopta una postura abierta respecto a la potencial salida de territorios con una sustancial mayoría de habitantes que no desean seguir siendo canadienses, la Provincia también debe aceptar desprenderse de porciones de la misma por la razón, en este caso simétrica e idéntica, de que una mayoría sustancial de su población sí desee seguir siendo canadiense. (Extraido de esta web)

Dicho de otro modo, el derecho a decidir es para todos y si Tortosa o Barcelona no quisieran separarse, los independentistas deberían aceptar “el derecho a decidir” de sus vecinos.

Naturalmente los independendistas rechazarían esta opción por las mismas razones con las que el Estado rechaza fragmentar el país: la integridad territorial, algo sagrado para casi todos. Ambos contemplan el fenómeno en clave territorial y se olvidan de las personas. Un independentista tenderá siempre a querer absorber territorios que considera irredentos más que a estar dispuesto a desprenderse de otros sobre los que domine. Si consideramos encuestas y comportamientos electorales recurrentes, la renuncia a Barcelona, a su zona metropolitana, a buena parte de la costa, además del Valle de Arán y probablemente otras comarcas, para respetar la voluntad claramente mayoritaria de sus habitantes de querer seguir siendo parte de España y de la Unión Europea puede producir un efecto paralizante del impulso hoy desbocado del nacionalismo a la secesión.

Como ha ocurrido en Quebec, donde los nacionalistas no están de ninguna manera dispuestos a renunciar a Montreal y a otras zonas trascendentales por su riqueza, cultura y valor simbólico para constituirse como un país más rural, atrasado y reducido de lo que hoy son.

Debe ser por eso que los independendistas de Quebec ya no quieren referéndums, lo que demuestra que la “ley de claridad” consiguió desactivar ese nacionalismo antiguo que trata de fragmentar países más allá de construir puentes entre los ciudadanos.

Y es precisamente en este argumento donde el “derecho a decidir” hace aguas. Derecho a decidir si, para todos y según la ley.

En el debate es preciso introducir ya este factor. España debe en todo caso empezar a amparar a sus ciudadanos que, en Cataluña, desean seguir siendo españoles y están hartos de sentirse rehenes abandonados al nacionalismo.

Las autonomías en un país centralizado.-

Personalmente siempre estuve a favor de las autonomías, es necesario reconocer que sin ellas no tendríamos carreteras, ni Hospitales, ni teatros, ni casi nada en las provincias más periféricas del Estado. ¿Por qué iban a ocuparse en un lejano ministerio madrileño por los accidentes de una determinada carretera nacional si a ellos no les afecta?¿Hubiera sido posible un aeropuerto en Castellón si hubiera sido decisión del ministerio de obras publicas? Otra cosa es discutir si era necesario o no, pero lo que es cierto es que no se hubiera construido de no darse ciertas circunstancias bien conocidas por el publico en general.

Las decisiones del Estado siempre quedan empantanadas en los despachos madrileños durante años y como ejemplo tenemos “el corredor mediterráneo”, una obra vertebradora para las provincias que más lo necesitan y que son las que abastecen los mercados con más cantidad de productos. Las autonomías al acercar el foco de las decisiones a los ciudadanos han conseguido romper la simetría nacional, para lo bueno y para lo malo. España ya no se puede pensar como un círculo de cuyo centro nacen rayos que llegan a todos los puntos de la circunferencia. Y lo cierto es que estos recursos, con ese modelo ya no llegaban o cuando llegaban ya estaban obsoletos.

Pero lo cierto es que el modelo autonómico ha aflorado todas sus contradicciones y es hoy un peso muerto para nuestra deuda externa y el Estado que ha de lidiar constantemente con las comparaciones que unas y otras -y con respecto a su financiación- llevan a cabo las autonomías como eje de su política.

Así va creciendo entre la opinión publica, sobre todo de aquellos que se encuentran mas cerca de Madrid, la idea de que las autonomías sobran y que el Estado debería volver a asumir el control de la periferia. No estoy de acuerdo con esta idea, salvo en algunos detalles: por ejemplo debería haber una ley de educación nacional que implicara a todas las autonomías, debería haber un plan hidrográfico nacional y deberían abordarse de forma centralizada las decisiones sobre el trazado de ese corredor mediterráneo que naturalmente debe pasar por Cataluña y no por Aragón. Del mismo modo el estado debería asistir de forma muy prioritaria las comunicaciones en Extremadura. ¿Qué está pasando con el ferrocarril en Extremadura?

Las autonomías no debieron pensarse como parlamentos regionales que dictaran sus propias leyes, sino como centros de gestión descentralizada que complementaran las funciones del Estado central. Tal y como están diseñadas son demasiado caras y generan más divisiones que cohesión entre los españoles. Cada uno mira su campanario y es incapaz de ocuparse del resto de asuntos colectivos. Demasiado despliegue de políticos, funcionarios y demasiada burocracia sin acabar de resolver el tema de que Castellón o  Alicante siempre serán periferia para Valencia. De manera que aquellos que como yo viven en una ciudad pequeña mantenemos con la capital el mismo trato que mantuvimos con Madrid. Estamos solos.

Es lógico porque los políticos piensan en términos de territorios y privilegian a los núcleos urbanos donde hay mas riqueza y población, en este caso Valencia por encima de Alicante o Castellón. Tanto el modelo territorial como el poblacional son disfuncionales.

Solo si estamos de acuerdo en que los individuos, los ciudadanos somos iguales y tenemos los mismo derechos y creo que esa idea es muy compartida por todos los españoles.

Un modelo centrado en la ciudadanía.-

El modelo que propongo es que cada ciudadano pueda elegir con independencia del territorio en el que viva su régimen de dependencia administrativa. Un modelo dual por así decir que no afecte a los territorios sino a las personas. Unos pagarían sus impuestos completos al Estado y otros a su Autonomía. seriamos por así decir clientes de dos empresas distintas y que se dedicarían a implementar servicios que ofrecer a sus “clientes”. Naturalmente el Estado correría con el gasto del ejército y fuerzas de seguridad, la Justicia, las pensiones y ciertas leyes de obligado cumplimiento para todos. Asimismo el Estado y las Autonomías deberían abrir un periodo de negociación para ver la titularidad de ciertos servicios, por ejemplo qué Hospitales son del estado y cuales de la Autonomía con independencia de que entre ellos pudieran llegar a acuerdos y facturarse entre sí.

Yo podría ser del estado y mi mujer de la Autonomía, lo que redundaría en un cambio en esa sensación de irredentismo sagrado que acompaña a todo lo nacional, patrias, idiomas y tradiciones pasarían al museo etnográfico (al aire libre) de donde nunca debieron salir.

Qué más da cuantas naciones hay, somos 43 millones de ciudadanos.

 

 

La ley de secesión y sus limites: la ley de claridad canadiense

¿Nos enriquece la diversidad cultural?

Diversidad-Cultural

Robert Putnam es un sociólogo y politólogo, profesor de la universidad de Harvard, especialista en temas de confianza social, actitudes cívicas y sobre todo acuñando un concepto, el de capital social, un concepto interesante que está muy relacionado con lo que nosotros llamamos “apoyo social” y que sabemos que tiene mucha relación con la evolución de ciertas enfermedades.

Entiende Putnam que capital social es:

Los beneficios colectivos o económicos derivados del trato preferencial y la cooperación entre individuos y grupos. Aunque las diferentes ciencias sociales enfatizan diferentes aspectos del capital social, tienden a compartir la idea central “que las redes sociales tienen un valor”.Así como un destornillador (capital físico) o una formación universitaria (capital cultural o capital humano) pueden aumentar la productividad (tanto individual como colectiva), los contactos sociales afectan a la productividad y convivencia de las personas y los grupos. Así, el capital social de una sociedad en concreto, sería la capacidad de generar bienestar de forma coordinada con las personas que rodean a uno y forman parte de su comunidad, bien sea colaborando en procesos sociales (como la política u organismos caritativos o culturales) que tengan impactos positivos, o por la capacidad de respetar las zonas comunes, la propiedad, la integridad física, el respeto a tus semejantes derivadas de la confianza y la integración y cohesión del grupo social.

En su investigación de más de cinco años  Putnam, halló (a su pesar) que la inmigración y la diversidad étnica tenían un devastador efecto a corto y medio plazo, influenciando negativamente el Capital Social, el tejido asociativo, la confianza y vecindad que crean y sostienen las comunidades. La inmigración y la diversidad no solo reduce el Capital Social entre los distintos grupos étnicos, sino en el seno de los grupos mismos.Así, la confianza, incluso entre miembros de un mismo grupo étnico o raza es menor, el altruismo y la cooperación más escaso, e incluso el número de amistades y el tiempo que se pasa con ellas disminuye. Putnam declaraba que “a corto plazo, cuánto más diverso étnicamente es el barrio en que vives, más todos nosotros tendemos a agazaparnos, retirarnos de la vida social, y cuando digo todos, me refiero a todos nosotros”.

Me refiero a los negros y los blancos,los asiáticos y los latinos, todos nosotros. A mayor diversidad étnica del grupo que nos rodea, en nuestro barrio, menos confíamos en nadie, incluyendo a las personas que se parecen a nosotros. Los blancos confían menos en los blancos y los negros confían menos en los negros, en entornos más diversos .El problema, no es tanto en sí el conflicto étnico, o relaciones raciales problemáticas, sino la desaparición de la confianza en sus vecinos en las instituciones públicas, el retiro de la vida social, y el aislamiento de los individuos. Las personas que viven en zonas étnicamente diversas:

  • Son menos propensos a tener confianza en el gobierno local.
  • Los líderes locales y los medios de comunicación local.tienen menor creencia en que pueden influir en la política se inscriben en menor proporción para votar, aunque tienen un mayor conocimiento general de los asuntos públicos.
  • Es menos probable que crean que otros colaborarán cuando sea necesaria la acción colectiva, colaborando asimismo ellos menos también.
  • Menos expectativa de cooperación con otros para resolver dilemas de acción colectiva (por ejemplo, el ahorro voluntario para aliviar la escasez de agua o energía por problemas en la distribución).
  • Disminuye el trabajo en proyectos comunitarios o voluntariado.
  • Tienen menos amigos cercanos.
  • Pasan más tiempo viendo la televisión, y reportan en mayor proporción estar de acuerdo con la frase: “la televisión es mi más importante forma de entretenimiento”.
  • Reportan menos felicidad y una menor calidad de vida.

Putnam tomó en cuenta las dos escuelas de pensamiento dominantes en el estudio social de la diversidad étnica y racial: la hipótesis del “contacto” y la teoría del “conflicto”. Bajo la hipótesis del “contacto”, pasar más tiempo con gente de otros orígenes conduciría a una mayor comprensión y armonía entre los grupos (integración). Bajo la teoría del “conflicto”, la proximidad produciría tensión y discordia. Aunque reconoce que la mayoría de estudios empíricos parecen favorecer como correcta en la mayoría de las ocasiones la teoría del “conflicto”, expone que no solo en ambientes de gran diversidad tendemos a juntarnos aún más con “los nuestros” (sirvan como ejemplo los fenómenos de White flight, gentrificación y guetos), sino que, consistentemente según las observaciones, también disminuye el contacto incluso entre gente de la misma etnia.También descubrió que las comunidades con mayor diversidad tienden a ser más grandes, tener un mayor diferencial en los ingresos (más brecha entre ricos y pobres), mayores tasas de criminalidad, y que hay más movilidad entre sus habitantes (tienden a mudarse más), todo ello relacionado con la diversidad étnica más que con ningún otro factor, consistentemente en todas las comunidades estudiadas. Todos éstos factores por si mismos deprimen el Capital Social independientemente de cualquier impacto étnico que la diversidad pudiera tener; siendo otro factor más a sumar.Este patrón se repitió en las 41 localidades estudiadas, desde grandes ciudades como Los Ángeles, Chicago, Houston y Boston a las pequeñas Yakimaen Washington, zonas rurales de Dakota del Sur, y de las montañas de West Virginia. En las diversas San Francisco y Los Angeles, alrededor del 30%de las personas dicen confíar mucho en sus vecinos. En comunidades étnicamente homogéneas en las Dakotas, la respuesta es del 70 al 80%.

Dicho de otra manera la diversidad tiene efectos devastadores en lo que Putnam ha llamado “capital social”, que es un intangible de gran importancia en la cohesión o cooperación entre los grupos sociales.

Putnam que es un “progresista” se sintió muy afectado por la polémica que sus hallazgos iban a tener y por la misma cualidad de los mismos  opuestos a su manera de pensar la integración. Pero no tuvo mucho tiempo para preocuparse pues:

Incluso a día de hoy, la narrativa oficial de la Universidad de Harvard, incluyendo los muchos asesores políticos en la administración Obama (y anteriores), grandes figuras de los medios y altos funcionarios que estudiaron allí, y que influencian la opinión pública y las políticas sociales de mediomundo, hacen oídos sordos a sus propios hallazgos, y promueven la diversidad como algo positivo. O peor aún, lo hacen ocultando datos a sus colegas investigadores. El buenismo sigue ganando.

Los hallazgos de Putnam dispersos en distintos artículos pueden consultarse en esta web

El blanqueamiento del mal

baudrillard

¿Y si toda la publicidad fuera la apología no de un producto, sino de la propia publicidad? ¿Y si la información no remitiera a un acontecimiento, sino a la promoción de la propia información como acontecimiento? ¿Y si la comunicación no remitiera a un mensaje, sino a la promoción de la propia comunicación como mito.

 

Todo el discurso posmoderno de la diferencia, de la alteridad radical, del respeto al Otro y de la inclusión serían así una forma de desactivar a esa misma alteridad.

Jean Baudrillard.

Para conocer en profundidad los fenómenos extremos es bueno leer a Baudrillard, sobre todo este ensayo sobre “La transparencia del mal” y que dejo aqui en pdf para el que lo quiera leer.

De este libro he tomado la idea principal para ilustrar algunos fenómenos del atentado yihadista de ayer en Barcelona y Cambrils que me parecieron novedades sobre todo en la semántica de las redes, lo que Baudrillard ha llamado “hiperespacio” ese lugar donde suceden cosas que no son eventos. La idea siendo breves seria esta:  “Baudrillard dice que estamos ante una transición de fase en la cual el Mal es innombrable. Ya no es el Mal que Nietzsche rescató del olvido, ese mal del derrotado, del perdedor, ya no es tampoco el Mal sustantivado del judeocristianismo y la Ilustración. El nuevo Mal sería el Mal de los fenómenos extremos, de los fenómenos que desestabilizan el funcionamiento del sistema. Algo es malo porque es disruptivo. Algo es malo cuando rebasa nuestro fetichismo institucional. Algo es malo cuando la superficie se fractura” .

En el atentado de ayer hubo al menos dos novedades: los terroristas no acabaron suicidados, sino detenidos o abatidos por la policía, la siguiente novedad fue una campaña destinada a desincentivar las imágenes del terror. Twitter ayer ardió de mensajes donde la propia Guardia civil y la policía advertían de que tomar fotografías o vídeos del escenario del crimen representaba un peligro para la propia investigación policial, inmediatamente hubo otros agentes que se dedicaron a disuadir al resto de tuiteros de que “por respeto a las victimas” era mejor no distribuir imágenes del atropello, de los heridos y de los cadáveres que poblaban la acera. Así y todo no solo los tuiteros sino los medios de comunicación “amarillistas” en opinión de algunos hicieron caso omiso a las recomendaciones y hasta en televisión hemos visto vídeos de muertos sobre la calzada, incluyendo niños.

Personalmente nunca me he dedicado a distribuir vídeos ni fotografías que pudieran herir al buen gusto de nadie, de modo que me dediqué a explorar qué opinan sobre este asunto otras personas con criterio. Es verdad lo que dice Baudrillard, pues ¿de qué sirve un atentando terrorista que no salga por TV? Si nadie se entera de qué pasó, si nadie puede estremecerse, asquearse o -como dicen algunos- estimular su morbo el atentado carece de fundamento. Se atenta en una ciudad concreta, nótese que no se atenta en Badajoz o en Soria, llena de público, con medios de comunicación alrededor y con una gran resonancia mediática. Se atenta para salir en los medios, del mismo modo que algunos youtubers graban sus hazañas para medrar.

Baudrillard apunta a la manera en la cual vivimos el pasado cual futuro, en nuestros ideales, en nuestros diagnósticos, en nuestras estrategias mismas de lucha: no queremos reconocer que muchos de los referentes están perdidos, refutados o desacreditados. Habitamos en una crisis de significación. La información es autoreferencial y la publicidad es un simulacro que anuncia productos chatarra. Pero la misma política se volvió un simulacro, y la denuncia de esa política funciona de manera análoga. Baudrillard anticipó la miseria, no sólo de la prensa, sino de las redes sociales que critican la construcción mediática pero que despliegan el mismo estilo de argumentación en su construcción de héroes, villanos y senderos de lucha.

El problema es tratar  al pasado cual futuro y de ahí que el comunismo-populismo haya vuelto con fuerza. El problema de ver a los ismos estéticos como si todavía fueran vanguardia. El problema de seguir pensando en los viejos ideales comunistas, socialistas y feministas como si el siglo XX no hubieran pasado. La invitación al quietismo indiferente retorna reforzada. Baudrillard nos habla de esta situación post-orgiástica en la que vivimos los fracasos de esos humanismos y tenemos, empero, que pretender que no fracasaron. Tenemos que vivirlos como si no fueran un pasado sino como si apuntaran aún al futuro.

Pero si estos humanismos trasnochados vuelven después de haber demostrado su fracaso es porque no fue publicitada adecuadamente su barbarie. Y este es el argumento que utilizan otros, quizá los reaccionarios para dejar por escrito que:

¿Cuantas películas de nazis has visto en tu vida? ¿hay alguién que no conozca a través de documentales o del cine la barbarie nazi?¿Por que no sabemos nada de las matanzas de Stalin, los jemeres rojos o de Mao? ¿Por qué no se han hecho películas sobre las matanzas de los milicianos durante la II Republica española a pesar de tener al cine subvencionado por el Estado? ¿Qué pasó realmente en los Gulags? ¿Y sobre el genocidio armenio?

No cabe duda de que el Mal se ha blanqueado más en un sentido que en otro, los crímenes comunistas y de la izquierda en general no resultan tan obvios para la población en general y lo cierto es que no se han publicitado lo suficiente. Aun hoy los crímenes yihadistas cuentan con una comprensión general que para sí desearía cualquier dictador ya fallecido como Franco, que continuamente es rescatado de la historia para volver a ponerle sobre el tapete en un estúpido  recuento de muertos. ¿Quien mató más Hitler o Stalin?

Ninguna estadística vendrá a cambiar la opinión de toda una generación de jóvenes educados en la idea repetida hasta el paroxismo de que los malos son necesariamente unos y los buenos (Che Guevara, Castro, Maduro) otros. Todo depende de la propaganda. Nuestros conciudadanos creen que Trump es el mal y sin embargo nadie que yo sepa critica al coreano del norte que nos amenaza con un conflicto nuclear nada menos.

De manera que yo me manifiesto a favor de la publicidad de los muertos por el terrorismo yihadista, pues es la única manera de que aquellos que no tienen criterio se formen uno, al menos icónico y que recuerden que también mueren niños inocentes aunque sea en la Rambla de Barcelona.

Baudrillard tiene razón cuando afirma que hay una crisis de significación. Los jóvenes más comprometidos de hoy parecen ver y no ver las dimensiones mediáticas de la política y la economía, de los medios y las instituciones.

Ven eso y creen que ven al mal en su transparencia. Es un otro que camina, que tiene nombre y que puede ser identificado; hay veces que es persona, otras tantas es sistema o casta. Convocan a exorcizar a ese Mal, mayusculado. Pero parecen no darse cuenta de que ellos están entrampados en esa misma crisis de significación. Invocan para sí una legitimidad que ya no descansa siquiera en un formalismo democrático sino en la fantasía de la simulación de un compromiso ante un todo social que también es una simulación.

Esos mismos jóvenes de hoy están atrapados entre un diagnóstico ultra crítico y ultra cínico que exhibe la brutalidad kantiano-sadeana del Estado, por un lado, y una estrategia de lucha que presupone olvidar los fracasos del pasado. Parecen estar al tanto de ese infierno de lo mismo que despedaza toda diferencia. Están al tanto de la crisis de una legitimidad que ya no puede anclarse en las democracias formales cuando éstas son cómplices de la Razón de Estado qua Violencia de Estado. Los jóvenes de hoy están atrapados entre ese diagnóstico y una pronostico que apunta a un futuro como repetición del pasado. Es por eso que etiquetas como “fascismo”, “nazi”, “franquismo” “machismo” tienen tanto éxito en las redes y en las diatribas cínicas de la red. Los ingenuos no ven que esas etiquetas están muertas y no significan nada y lo peor: ellos tampoco tienen ninguna buena nueva que anunciar. (tomado de esta web)

Siguen pensando en La Revolución de un proletariado que Baudrillard ha declarado muerto. La masa no es el proletariado. No ya porque esté ideologizada o alineada y, por tanto, alejada de su conciencia de clase, la masa no es el proletariado porque jamás estuvo ideologizada y además porque el proletariado ya no existe, simplemente nos lo hicieron creer los marxistas. Nos entrampó en un simulacro de su propia teoría.

Y lo que queda son las buenas intenciones, el buenismo como nuevo ídolo al que adorar, la putrefacción de instinto de conservación y el entreguismo histerico de toda una civilización.

Pero no me gustaría despedir este post sin decir mi opinión sobre ese fenómeno extremo que conocemos con el nombre de terrorismo islámico. Personalmente creo que estos ataques no tendrán ningún efecto en los Estados europeos, solo podrán alcanzar a hacernos cosquillas. No habrá nazis ni xenofobos saliendo por las noches con cuchillos largos, ni habrá reacción contrafóbica de las clases medias contra las mezquitas. Hay demasiada indiferencia y bienestar en nuestra vidas. El islamismo se impondrá por la demografía no por el terror, pues toda ideología precisa de un extremo radical que haga bueno al moderado.

Y el plan de la islamización de Europa vendrá no por el terrorismo sino por la moderación de los que hoy callan.

¿Es la homosexualidad o la promiscuidad lo que causa rechazo?

orgullo gay

Partiremos de la base de que la homosexualidad causa rechazo moral, no en vano se trata de una conducta que está prohibida aun en 126 países ¿Pero por qué la homosexualidad, -que es una actividad privada y de alguna forma innata- causa tanto rechazo?

En este post voy a utilizar como guía un reciente articulo de Jesse Marzick publicado en psychology today y dónde el autor plantea una hipótesis muy interesante a recordar para todos aquellos que están comprometidos en la normalización de la causa homosexual.

La primera respuesta que nos viene a la cabeza y a la que Marzick presta atención es a la causa religiosa. Efectivamente las religiones (sobre todo las monoteístas) condenan la homosexualidad y por extensión el rechazo hacia los homosexuales es mayor en las personas religiosas que en los ateos o agnósticos. Existe un perfil de conservadurismo- religiosidad que nos puede dar ciertas pistas acerca de este rechazo, en cualquier caso se trata de una causa que afecta a los grupos humanos y no tanto a los individuos concretos y como novedad os revelaré que el mito que relacionaba la homofobia con la homosexualidad latente es falso. Los homofóbicos no son homosexuales escondidos en el armario tal y como cuenta el mismo Marzcick en este articulo. 

La mayor parte de la gente cree que las religiones son una forma de mantener contacto con lo desconocido, con Dios por así decir, pero en realidad las religiones (me refiero a las monoteístas) nacieron para cohesionar a los grupos y hacerlos mas cooperativos y laboriosos. De tribus dispersas que guerreaban entre sí por los recursos y las mujeres, consiguió Abraham unificarlas y lo hizo a través de la invención de un Dios único que de alguna manera venia a agrupar y reunir los cultos individuales de cada una de esas tribus y llevarlas en cierto modo hacia la cohesión social.

Yahvé era un Dios vengativo, que prohibía la idolatría e incluso que se le pudiera nombrar y se comunicaba con los hombres a través de un texto sagrado. La invención de un Dios único creó un pueblo: el hebreo que al principio practicaba la poligamia pero que poco a poco fue entrando en vereda por así decir, (más abajo veremos las ventajas de la monogamia). Con esta política social Abraham y sus descendientes consiguieron cohesionar esas tribus dispersas que estaban dispersas precisamente por sus respectivas culturas etnocéntricas, con distintas religiones, idiomas, cultos y costumbres que operaban como barreras geográficas e impedían la libre circulación de ideas y materias (sobre todo ganado). Abraham inventó una forma de liquidar el aislamiento tribal.

De manera que los grupos humanos tienen una serie de coerciones sobre las conductas individuales, una de estas coerciones-prohihibiones, es el robo, otra el asesinato. La conducta sexual y la conducta alimentaria (en otro orden de cosas) también aparecen muy reglamentadas en estas religiones y no cabe duda de que entran en colisión con la libertad individual. Hay algo en la libertad individual que es profundamente perturbador para los grupos que han de defenderse de las transgresiones individuales de una manera u otra: una forma es el exilio, otra el chisme, la burla o las humillaciones publicas, por no hablar de los castigos físicos y la pena de muerte que aun hoy se aplica con severidad en algunos países y en relación con crímenes de honor que están relacionados con el sexo y con las deudas.

En nuestro entorno la homosexualidad sigue siendo condenada a nivel moral y una manera tautológica de contestar a esta pregunta seria decir que la religión la condena y que por lo tanto las personas religiosas la condenan porque su religión las condena. Pero hay algo más:

Un cuadro más detallado empieza a surgir cuando se considera lo que predice la religiosidad en primer lugar; ¿Qué tipo de persona es atraída a estos grupos religiosos?

Uno de los mejores predictores de quién termina asociándose con grupos religiosos (y también a quién no lo hace es la estrategia sexual). Los que están más inclinados a la monogamia (o, más precisamente, a la promiscuidad) tienden a ser más religiosos, y esto se mantiene a través de las culturas y religiones . Por el contrario, la religiosidad no predice por si misma la moral cooperativa general o el comportamiento pro-social. Sería notable que las religiones de todas las partes del mundo acabaran tropezando con un desagrado común por la promiscuidad si no estuviera inherentemente ligada a la creencia religiosa. Algo acerca de la conducta sexual es un predictor único de la religiosidad, lo que debería ser extraño cuando se considera que el comportamiento sexual de un individuo debe tener poca influencia en si una deidad (o varias deidades) existen. ¿Qué le importa a Dios que seamos heterosexuales u homosexuales?

Incluso se ha propuesto que los grupos religiosos mismos funcionen para apoyar tipos particulares de arreglos de apareamiento relativamente monogámicos . Desde ese punto de vista, los grupos religiosos pueden ser vistos como una estructura de apoyo para parejas monógamas que planean tener muchos hijos.

Dicho de otra manera, parece que de lo que se trata es de mantener una oposición religiosa a la promiscuidad : la promiscuidad hace que los arreglos monógamos sean más difíciles de sostener, y viceversa.  El sexo fácil y barato es el principal enemigo de la monogamia, si planeas tener un montón de hijos, los hombres se enfrentan a los riesgos de cuckoldry (criar a un niño que fue engendrado por otro hombre), mientras que las mujeres se enfrentan a los riesgos de abandono (si su marido huye con otra mujer, dejándola sola en el cuidado de los hijos). Con el fin de apoyar su estilo de vida más monógamo, entonces, estas personas comienzan a castigar a aquellos que se involucran en comportamientos promiscuos para hacer esas estrategias más costosas para participar y, en consecuencia, más raros.

Dicho de otra forma: la monogamia y la promiscuidad empastan mal y los castigos sociales derivados de estas conductas proceden evolutivamente del hecho de mantener la monogamia como estrategia sexual predominante.

Y en este sentido la condena moral de los homosexuales procedería no tanto del hecho de ser homosexuales como de ser promiscuos. ¿Pero son realmente promiscuos los homosexuales?

grafico partners

La respuesta es si, como puede observarse en el gráfico.  El número de parejas de los homosexuales, lesbianas y bisexuales está muy por encima del número de parejas que declaran los heterosexuales al menos en este trabajo de David Schmidt donde paradójicamente se nos recuerda que nuestra especie se parece más a los chimpancés o bonobos que a los gorilas. Somos pues promiscuos por naturaleza.

¿Pero si somos promiscuos por naturaleza cómo es posible que la monogamia haya tenido tanto éxito evolutivo? ¿Qué ventajas aporta la monogamia?

Obviamente la monogamia aporta ventajas a los grupos humanos y no tantas a los individuos fuertemente determinados para la hipersexualidad.

Para contestar a esta pregunta es mejor que el lector vaya a este magnifico trabajo sobre ese laberinto que llamamos monogamia. Pero resumiré en algunos puntos estas ventajas, algunas son individuales y otras grupales:

¿Qué tiene la monogamia?.

Henrich y cols. (2012)  plantean que cuando aumentaron las desigualdades sociales y las sociedades se hicieron más complejas (en el Neolítico) es cuando aumentaron las ventajas a nivel de grupo de la monogamia. En sociedades relativamente igualitarias (cazadores-recolectores), las consecuencias sociales de la poliginia son menores porque pocos hombres pueden conseguir más de una mujer y, si lo hacen, la mayoría de las veces suela ser sólo una más. Además, como suele haber menos hombres que mujeres por mayor mortalidad masculina por accidentes de caza o conflictos violentos, la poliginia igualaría esas diferencias. En sociedades más complejas la poliginia puede llegar a cotas más altas (harenes de cientos de mujeres) y tener consecuencias mucho más graves, reduciendo la competitividad de esa sociedad.

La monogamia aumenta la rivalidad intrasexual masculina pero favorece la paz social en las comunidades mientras que una gran proporción de solteros predice grandes calamidades,  tiene influencia en las tasas de crímenes, motivaciones masculinas, inversión parental, fertilidad y producción económica. Las menores tasas de crimen favorecen el comercio, las inversiones económicas, el flujo libre de información, y una mejor división del trabajo. La mayor inversión parental y la menor fertilidad favorece la mayor calidad de la descendencia. Todo ello lleva a mayor innovación y crecimiento económico.

La poligamia deja a muchos hombres solteros y tiene además otros efectos indeseables sobre las mujeres: disminuye la edad a la que se casan las mujeres Al no haber mujeres se acuerdan matrimonios con padres y hermanos desde edad temprana. También, al ser la mujer un bien cotizado, aumenta la motivación de los hombres (padres y hermanos) para controlarlas. Esto reduce la libertad de las mujeres, su poder, aumenta la violencia doméstica, y ese menor poder e influencia de las mujeres en las decisiones del hogar resulta en mayor fertilidad.

Por contra, la monogamia disminuye la presión para llevar mujeres al mercado matrimonial, no es tan grande la diferencia de edad entre marido y mujer, no hay tanto control masculino y se reduce la desigualdad de la mujer y la fertilidad. Algunos estudios en sociedades poligínicas encuentran también que no hay ningún caso en el que las relaciones entre co-esposas sean armoniosas. La competencia entre ellas es grande y al haber mayor número de parejas adulto-niño sin relación genética eso aumenta el conflicto a todos los niveles: vivir con adultos no emparentados genéticamente es el factor de riesgo más potente para abuso, negligencia y homicidio de niños. Por otro lado, los niños de hogares poliginicos son los que tienen los niveles más elevados de cortisol, lo que indica un mayor nivel de estrés. La monogamia aumenta también la inversión parental en los hijos y la supervivencia y calidad de los mismos (algunos padres poligínicos no se saben ni el nombre de todos sus hijos). Los padres poligínicos siguen buscando mujeres y gastan recursos en ello en vez de en sus hijos. (Extraido de esta web).

Existe en nuestra especie una disonancia entre nuestras adaptaciones ancestrales (la promiscuidad) y los mandatos de nuestra cultura que parece que favorece la monogamia que también favorece a los individuos concretos, al menos a la mayoría, de lo contrario no habría parejas a largo plazo ni matrimonios. La monogamia es la estrategia sexual predominante en todas las culturas, mientras que la promiscuidad favorece la competencia intrasexual en las mujeres y les da a los hombres poder sobre lo que realmente les interesa: el sexo, a cambio los hombres se hacen holgazanes y poco comprometidos en el largo plazo, algo que sucede cuando la ratio sexual mujer hombre aumenta.

Volviendo al articulo de Marzick, la promiscuidad seria la conducta rechazada y no la homosexualidad. Las sociedades y los grupos humanos podrían rechazar a cualquier individuo que no correspondiera con su conducta sexual al beneficio de la comunidad (un hombre con una mujer). Naturalmente no se trata de una causa única y la homosexualidad puede ser rechazada por otras cuestiones ajenas a la moral: la causa más conocida es la hipótesis del germen gay.  Es posible que parte de la leyenda negra que arrastran los homosexuales proceda del hecho de que la conducta homosexual puede haberse atribuido a una especie de enfermedad contagiosa y por tanto transmisible.

Si la hipótesis de Marzcick fuera cierta la estrategia del “orgullo gay” seria incorrecta y podría ofender no solo a amplias capas de la población sino a una parte de los homosexuales que no comparten esta exposición de estereotipos y conseguir precisamente lo contrario de lo que se pretende: consolidar los derechos de los homosexuales en una sociedad abierta con respecto a las conductas sexuales individuales

Bibliografía.-

Joseph henrich, Robet Boyd y Peter J. Richerson. The puzzle of monogamous marriage. Phil. Trans R. Soc. B 2012 367, 657-669. 

Pinsof, D. & Haselton, M. (2017). El efecto del estereotipo de la promiscuidad en la oposición a los derechos de los homosexuales. PLoS UNO 12 (7) : e0178534.Https://doi.org/10.1371/journal.pone.0178534

Las 4 Españas

4 españas

Los estudios sociológicos se pusieron de moda para predecir los resultados de las elecciones y desde entonces los investigadores han tratado de describir perfiles de votantes siendo el nivel de ingresos la variable clásica sobre lo que se han basado estos estudios, una división tosca del mundo entre ricos y pobres. Se suponía que los ricos votaban a la derecha y los pobres a la izquierda. Naturalmente los pobres eran los obreros y los ricos la clase acomodada, esa que vivía de rentas o de profesiones más o menos liberales.

Pero hoy la cosa ya no está tan clara debido a la fragmentación y la atomización que han sufrido nuestras sociedades. La clase obrera pareciera haber desaparecido y en su lugar ha amanecido una clase de parado de alto voltaje de indignación que no ha logrado todavía encontrar trabajo, al menos que corresponda a su titulación.

Fue leyendo este articulo de Ramon Gonzalez como comencé a gestar este post. La idea del articulo es que la brecha actual -postcrisis- ya no es de ingresos, sino generacional. Para ello describe cuatro tipologías descritas en el libro de Belen Barriero (que es la lectura que el articulista nos aconseja) y donde el lector hallará explicaciones a estas 4 Españas que vienen a desmentir la idea de Machado de que una de las dos iba a helarnos el corazón. Al parecer hay más razones para temer esa congelación, con la aparición de estos cuatro tipos: digitales, analógicos, acomodados y empobrecidos.

Pero a mi se me ocurrió leyendo el citado artículo que en realidad la mayor brecha no es tanto digital, de ingresos o generacional sino sexual, entiéndase “reproductiva”. En realidad lo que nos diferencia a los humanos europeos de hoy no es tanto lo que ganamos o la edad que tenemos sino las expectativas que tenemos respecto al futuro, es por eso que me pareció tomar la metodología etológica como guía comprensiva del mundo en que vivimos, las variables criticas suelen estar escondidas allí donde nadie miró y es por eso que me puse las gafas de naturalista.

Los alfa.-

Lo que caracteriza a los alfa es su alto valor de pareja y no tanto los ingresos que tienen, tampoco su edad. No hay que confundirlos con los ricos que es una abstracción poderosa emocionalmente pero muy contraintuitiva. Se puede ser alfa por el dinero desde luego pero también por la belleza, la fama, la inteligencia y también el ser un personaje televisivo, un artista de éxito, un deportista de élite, un personaje de la jet o un líder carismático.

El termino “valor de pareja” se debe a David Buss y el lector puede visitar este post donde hablé precisamente de la precariedad del mercado de parejas, una precariedad que no alcanza a los alfa que son ese tanto por ciento que no pueden quejarse de su éxito sexual.

El término ” valor de la pareja” , es algo que no gusta demasiado a la gente en general que rechaza el termino al hacerlo equivalente al de precio. Valor no es igual a precio pero incluso en términos evolutivos la palabra “valor” no coincide con nuestra interpretación actual, valor se refiere al valor de fitness, se trata de un variable cuantitativa que se mide en puntos evolutivos no en logros sociales o económicos.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no somos equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. Son los alfa.

Pero aqui en este territorio la competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

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Una hembra alfa de nuestro entorno

Dicho de otro modo, los alfa se emparejan entre ellos o con algunas personas beta que ascienden de rango cuando se emparejan con algún alfa. Los alfa practican la hipergamia y no es raro que acumulen tres o más matrimonios con un número de hijos superior a la media junto con un numero de parejas elevada más o menos pasajeras.

Los beta.-

Los beta somos el grueso de la población, los pagafantas del sistema. Los que corremos con los gastos del emparejamiento. Somos los que empleamos estrategias “dad” como estrategia de fondo. “Dad” significa papá y es el modelo de emparejamiento de las sociedades tradicionales donde el sexo es caro. En este post puede el lector profundizar en este tipo de estrategias de emparejamiento que se opone a la estrategia “cad” furtiva y errante.

Lo que caracteriza a los hombres beta es su característica de proveedores y lo que caracteriza a la mujer beta es su carga reproductiva que simultanea con las cargas del empleo y su trabajo dentro de la casa. El matrimonio beta es la pareja tradicional, esas parejas que trabajan ambos y que tienen dos hijos, la parejita. Su enemigo más importantes son las desavenencias y el estrés, el divorcio es letal para los beta, pues perjudica fuertemente a los hombres y les encadena a proveer una casa que ya no habitan dejándoles exánimes para construir otro nido. Para las mujeres beta su condena son los hijos y la cruel atadura de sus familias extensas.

Los beta están en regresión y son los más empobrecidos post crisis, son los que soportan una mayor carga fiscal, la clase media por así decir, aunque lo que caracteriza a los beta no es la clase social sino su creencia en cierto valores tradicionales y en cierto modo aquellos que viven con sentimientos de culpa las infidelidades e incluso el divorcio.

Los valores de clase media han sido los colchones de seguridad del sistema y uno de los puntos de apoyo: la familia ha resistido las embestidas de todas las crisis, pero las amenazas que se ciernen sobre ellos son demasiadas para no tenerlas en cuenta.

Los omega.-

Son los parias del sistema, pero en cierto modo también la reserva genética de la civilización dado que los beta son permeables por abajo y son ellos los que corren con los gastos reproductivos más intensos aun sin disponer de recursos. También son los que acumulan menores puntajes de “valor de pareja”. En este extremo de la distribución  están los omegas, tal vez menos saludables, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo. También los maltratadores de pareja intima suelen ser omegas deprivados de sexo, deprivados de poder y que sueñan con ascender de rango o al menos emular a esos alfas que tanto les llaman la atención.

Sus estrategias reproductivas son similares a los beta pero pueden darse escarceos más o menos regulares en termino de “cad”. Lo que caracteriza a este perfil es que no comparten los valores de la clase media, por ejemplo invertir en la educación de los hijos, para ellos el dinero es para gastarlo en bienes de consumo, no ahorran ni piensan, en el futuro quizá porque no creen en él.

El lector que haya llegado hasta aquí es casi seguro que se haya ubicado ya en alguno de esos grupos o perfiles, teniendo en cuenta que estos compartimentos no son estancos y que una familia o individuo puede transitar de un bloque al otro en función de la suerte y los avatares de la vida. Lo importante son los valores morales y por supuesto el valor de la pareja: los guapos y las guapas tienen el camino más fácil si bien no pueden garantizarse un futuro de certidumbre solo con la belleza. Ya sabemos que un individuo puede estar hoy a todas horas en TV cobrando royalties y el año que viene desaparecer.

Volviendo ahora a la sociología, creo que podemos adivinar por donde irá el voto de cada cual en las elecciones, siempre y cuando se permita una cierta desviación típica en esa consideración, pero a mi juicio lo que falta en este esquema es la cuarta fuerza.

La cuarta fuerza.-

La cuarta fuerza es la que está compuesta por mujeres jóvenes, fértiles, educadas, competentes, universitarias que han logrado un alto estatus profesional y se han liberado, por así decir de la tutela de padres y los hombres en general. No necesitan proveedores, porque ellas mismas se bastan para subsistir, aunque en realidad estas mujeres no están contra los hombres sino contra los niños. Se trata de aquellas mujeres beta que han logrado liberarse de la cruel atadura y han apostado por el sexo a corto plazo (hipergamia) o la monogamia sucesiva y por supuesto por la infertilidad.  Son las que abaratan el sexo y llevan a los hombres hacia su paroxismo de holgazaneria.

Son estas mujeres las que dictan las políticas de Estado sobre casi todo, son feministas y votan progresista, léase socialdemócrata. Son el grupo social con más influencia en estos momentos en Europa, son las que deciden unas elecciones, llevando al voto a su ascua, que no es otro sino seguir manteniendo su poder e influencia y sobre todo esa concepción grácil y emotivista que caracteriza a lo femenino, es el auge del animalismo, del veganismo y de la anorexia mental. Es el predominio de la emoción y de los buenos sentimientos. Es la victoria de la ginecocracia y de los valores matrifocales.

Pero en el pecado está la penitencia porque ¿de qué sirve tener éxito sino no va acompañado del éxito reproductivo?

Usted puede vivir 100 años con buena salud, puede ser poseedor de un magnífico cerebro y haber tenido éxito en su vida profesional pero si no se reproduce, todas esos éxitos van a perderse en el limbo de los justos. El fitness es un concepto etológico de importancia capital pues combina la supervivencia con la reproducción, el fitness es por definición inclusivo, sin sobrevivir no hay reproducción pero sin reproducción la supervivencia es superflua.

La demografía y la política están en manos de esta cuarta fuerza pero en su fortaleza se esconde precisamente nuestra debilidad, la de todos.

Los fracasos de la ingeniería social

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¿Por qué fracasan casi todos los intentos de cambiar el mundo que han inventado los hombres? ¿Por qué aun suponiendo que muchas de estas intentonas hayan sido honestas no han logrado penetrar en el imaginario humano? ¿Por qué existe tanta distancia entre las ideas, incluyendo las buenas ideas y la práctica social y política de las mismas?

En estas cosas andaba yo pensando esta mañana después de leer este articulo donde el autor nos alecciona sobre “la ventana Overton” que es una secuencia concreta de acciones para obtener un resultado deseado. La ventana Overton es la que usan  los ingenieros sociales, es decir aquellos que planifican las políticas que nos impondrán aun sin tener la legitimidad para hacerlo. Así Overton, lo que describió fueron los pasos que deberían sucederse desde la consideración de algo inaceptable o inmoral hasta conseguir que se convierta en algo sensato, popular e incluso moral y deseable.

El columnista Evgueni Gorzhaltsán nos cuenta las distintas etapas que han de sortearse para que algo profundamente insensato, inmoral o impensable pase a convertirse incluso en leyes o prácticas indiferentes para la mayoría, la clave parece estar en el marketing de las ideas, algo que en nuestro tiempo y gracias a la tecnología de la que disponemos es mucho más fácil y barato que antaño. Lo impensable ha de hacerse en un primer paso algo radical y cuando la masa critica haya superado cierto número lo radical termina convirtiéndose en algo aceptable. Más tarde lo aceptable se convierte en sensato y más tarde en popular. De ahí a que algunos políticos -defensores de minorías- lo hagan suyo va solo un paso. Entonces nos encontramos con que los que era inaceptable acaba convirtiéndose en una ley.

Un ejemplo es el matrimonio homosexual o el aborto electivo, hoy son tan frecuentes  y aceptables que la mayor parte de nosotros estaríamos dispuestos a admitir aquello de que “cada uno haga lo que quiera con su vida”, que es la manera en que nos referimos a lo aceptable, otra manera de nombrar lo que nos resulta indiferente. Sencillamente nos da igual porque ya estamos contaminados por esos memes de tal manera que hemos llegado a amoralizar ambas conductas.

El lector puede leer el articulo completo en este sitio, su titulo es ¿Cómo legalizar cualquier fenómeno desde la eutanasia hasta el cannibalismo?

Y la verdad es que existen muchos ejemplos que algunos considerarán son efectos del progreso moral de la humanidad mientras otros los consideramos una prueba de su declive. Pondré varios ejemplos que mis abuelos considerarían en su tiempo verdaderas atrocidades: 1) Que un niño pueda elegir su sexo a la carta, 2) Que una mujer aborte por causas electivas, 3) Que dos hombres o dos mujeres contrajeran matrimonio 4) Que una persona decida sobre su propia muerte y así.

Y otras que están por llegar 1) La legalización de la pederastia, 2) El matrimonio interespecies (casarse con una mascota), 3) Mantener relaciones sexuales con animales 4) El canibalismo siempre que sea consentido 4) La legalización de las drogas, 5) El matrimonio incestuoso (entre hermanos o padres/hijos).

Naturalmente las ingenierías destinadas a conseguir estas legitimaciones tienen algún plan, y ese plan solo puede ser conseguir reducir la población occidental a la mitad. Cuando digo occidental me refiero a Europa, America del Norte y Australia/Nueva Zelanda, es decir acabar con el llamado “supremacismo blanco”.

Algunas personas bien sensatas aun no han caído en la cuenta y se preguntan qué razones podrían impulsar a estos ingenieros a buscar algo así. Es muy fácil contestar a esta pregunta: lo hacen para uniformizar el mundo y crear castas de personas uniformes, pacíficas y conformistas, trabajadores que ganen algún dinero para consumirlo en drogas y su propio sustento pero que carezcan de derechos y sobre todo de ese carísimo Estado del Bienestar que disfrutamos -aunque en declive- en toda Europa. Sanidad y educación gratuitas no están en las agendas de estos ingenieros salvo pensándolas como instrumentos de adoctrinamiento político y religioso. Porque claro está, en el tema de la religión también existe un plan: hay demasiadas religiones y lo ideal para esos planes uniformizadores sería que existiera tan solo una. Una que suponga una sumisión total a Dios y no estas religiones donde los hombres nacen a imagen y semejanza de Ël. El cristianismo es peligroso y poco útil para el dominio global.

Fracasos de la ingeniería social.-

Los intentos teledirigidos de arreglar el mundo desde el Estado son un rosario de fracasos a pesar de lo que dicen los optimistas racionales, baste recordar ahora el argumento de que la esclavitud ha sido abolida en todo el mundo. Lo cierto es que si bien la esclavitud fue abolida en un primer momento, no sucedió lo mismo con la servidumbre vigente aun hoy en media Eurasia y estamos viendo un repunte de la esclavitud sobre todo en esos estados fallidos como Libia y otros. Las cosas pueden ir a peor puesto que el “progreso” no es unidireccional o irreversible, el progreso no es teleológico.

La revolución bolchevique triunfó en la URSS, en Cuba y en media Europa pero el comunismo fue un fracaso allí donde se instaló y aun podemos ver sus terribles secuelas en Venezuela y en Corea del Norte.

China también tuvo su revolución maoísta pero su estrepitoso fracaso solo pudo soslayarse con la irrupción de un capitalismo salvaje que hace de ella la nación más contaminada del mundo, al tiempo que se restringen libertades. La política del hijo único fue un genocidio encubierto que ha dejado al menos a una generación desparejada con los conflictos que de ello cabe suponer. Un exceso de hombres solteros es una medida de caos social.

Para entender estos sucesivos fracasos de los ingenieros sociales es necesario entender como funciona las sociedades por dentro, y de paso entender como funcionan los cerebros individuales. Es la Neurociencia la que nos dará la clave del por qué todos los intentos diseñados por el hombre para cambiar el mundo fracasarán.

La sociedad profunda.-

La idea de “estado profundo” (deep state) está en boca de todos y es un hecho intuitivo: ¿Quién nos sube el recibo de la luz? . Se trata de una ocurrencia reciente estrechamente vinculada con el debate político en los EE.UU. Mike Logfren, un asesor republicano en el Congreso, definió el “estado profundo” en 2014 como “una asociación híbrida de elementos del gobierno y partes de las altas finanzas y la industria que es capaz de gobernar los Estados Unidos sin hacer referencia al consentimiento de los gobernados expresado a través del proceso político formal.

¿No es cierto que siempre decimos que nuestros políticos no mandan? ¿Que en realidad los que mandan son otros, esos que no se presentan a las elecciones? ¿No es verdad que estamos convencidos que los que gobiernan el mundo son esas élites escondidas en algún siniestro lugar de Manhattan desde donde planean el reparto del mundo para sus intereses?

Pues lo mismo sucede con la “sociedad profunda”, algo muy parecido al Internet profundo y por qué no decirlo, algo parecido al inconsciente individual. Se trata de lugares donde no rigen las mismas reglas que las que gobiernan nuestra vida consciente y vigil, ni eso que llamamos sociedad civil. Se trata de una corriente subterránea de creencias, lealtades, emociones, preferencias y obediencias que siempre están ocultas y lo están porque son incompatibles con nuestra idea de democracia.

¿No es cierto que usted se sacrificaría por sus hijos antes de por los míos? ¿No es cierto que en el caso de morir usted quisiera que sus hijos se quedaran con su herencia? ¿A quien salvaría primero en un incendio?

El nepotismo y el etnocentrismo (el conatum étnico) tiene tanta potencia que es indomesticable, al menos a través de las tecnologías que los occidentales hemos propuesto para llevar la paz y la felicidad a algunos pueblos de medio mundo. Sencillamente la idea de democracia no empasta bien en según qué razas humanas. Más concretamente la idea de democracia liberal tal y como la entendemos hoy solo encaja con los pueblos de tradición cristiana.

Y es precisamente esa maleabilidad la que nos hace más vulnerables, reaccionamos con indiferencia ante los intentos de doblegar nuestra civilización pero jugamos con una ventaja: nuestros ingenieros no saben una palabra de neurociencia y no saben que cualquier cambio que no vaya acompañado del apoyo del inconsciente profundo -es decir de todo aquello que no ha sido diseñado conscientemente sino por la evolución natural- fracasará.

Son obras de ingeniería pensadas para robots, androides  o para otra especie pero no para el Sapiens.

La superioridad moral de la derecha

La derecha moraliza más el sexo y la izquierda moraliza más la comida y los animales (Haidt)

¿Por qué la derecha tiene una mayor superioridad moral que la izquierda?

Este es el titulo de un articulo que leí recientemente firmado por Miguel Angel Quintana y que podeís leer aquí.

El autor echa mano de Jonathan Haidt que describió los 5 pilares de la moral y cuya obra podes seguir en el post anteriormente vinculado.

La idea de Haidt es que los sentimientos morales no son algo que se tiene o no se tiene, sino que existen al menos 5 dimensiones que hay que valorar una a una y que configuran patrones morales bien distintos entre los individuos. Concretamente en el video de más abajo podréis ver una serie de diapositivas donde Haidt agrupa estos valores morales según culturas, aunque lo más interesante son sin duda la distinción, el agrupamiento que hacen los individuos concretos según sus opiniones políticas. Así los conservadores aparecen como un grupo bien distinto de los liberales (utilizando terminología americana).

Lo interesante de esta investigación es que tanto los conservadores como los liberales se distinguen no tanto por el valor que dan a su defensa de los oprimidos o su aversión a las injusticias sino a otros parámetros. Así es posible observar como difieren en los valores de Lealtad/traición, Autoridad/subversion y Divinidad/degradación.

En términos concretos significa que los individuos de derechas no se pondrán inmediatamente de parte de minorías oprimidas o de grupos minoritarios (como suelen hacer los de izquierdas) sin valorar además la lealtad debida al grupo, la existencia o no de una autoridad identificable o de hacer algo que degrade la dignidad humana. Es por eso que izquierda y derecha nunca se pondrán de acuerdo (sin abandonar su posición inicial) sobre temas como el aborto, la inmigración ilegal, el feminismo, la eutanasia, el consumo de drogas, el matrimonio homosexual o la educación de los niños.

Lo que nos lleva a concluir que los liberales (los de izquierdas en términos europeos) son personas que se preocupan por los oprimidos y son muy sensibles a las injusticias pero escotomizan las otras tres dimensiones que son también consideradas por los individuos de derechas.

Aqui está el video de TED con subtítulos en español.

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