¿Qué quieren los dioses?

Dios existe pero los dioses que adoramos son todos falsos (Freixedo)

Por alguna razón que no alcanzo a vislumbrar los dioses de todas las religiones conocidas decidieron mantener al hombre en la precariedad, esta es la razón principal que lleva a Freixedo a declarar en este libro, muy interesante no solo por lo que en él se revela sino aun más por lo que calla.

El mito de Prometeo.-

Prometeo no era un Dios sino un titán, es decir una especie de superhombre amigo de nosotros los mortales y a los que trajo el invento del fuego, necesario para calentarnos, cocinar y hacer sacrificios a los dioses. No cabe duda de que el invento del fuego y su administración supuso un antes y un después en la evolución de los homínidos. Pero Zeus no estuvo de acuerdo con esa maniobra del bueno de Prometeo y le condenó a vivir atado a una roca en el Cáucaso donde un águila iba comiéndole poco a poco su hígado mientras que por la noche se regeneraba.

Prometeo era mortal y en otras formas del mito se supone que fue él quien moldeó a su semejanza a los hombres y es por esta razón que es considerado un benefactor de la humanidad y su generosidad se tradujo en el hecho de ofrecerse a Zeus como recambio de la inmortalidad de Quirón herido en su parte animal por una flecha de Heraclés y sometido a grandes tormentos -inmortales- por ser su herida incurable.

De manera que hay que destacar la generosa conducta de Prometeo y compararla con la de un dios como Zeus, celoso, cruel, libidinoso y arbitrario en sus castigos cuando los hombres o los superhombres no obedecen sus designios.

Esta idea de dioses vengativos, celosos o viciosos no es privativa de la mitología griega y podemos rastrearla en el Yahvé bíblico. Recordar la manía de Yahvé por los sacrificios, la sangre y el tratamiento de los despojos de la carne de los animales. En el libro de Freixedó se explora esta debilidad de los dioses por la sangre, por determinadas vísceras (como el hígado o los riñones) y determinados procedimientos para llevar a cabo los sacrificios, usualmente por degollamiento a fin de aprovechar la sangre de la manera más útil para ellos. El resto de los despojos podía quemarse una vez apartados de las -digamos- zonas nobles.

Yahvé es el Dios de los judíos y de los cristianos y como en todas las religiones nos impuso una serie de restricciones sobre la comida, la bebida, los sacrificios y la vestimenta, el decoro y la conducta sexual. Los ayunos, abstinencias, la prohibición de comer carne, del alcohol, o los mariscos. La prohibición selectiva de comer carne de cerdo o de vaca está representada en todas las religiones y la prohibición de matar animales incluyendo a los insectos se encuentra aun activa en otras.

Del mismo modo todas las religiones imponen el culto colectivo en determinados templos erigidos a ciertos dioses, los sacrificios (holocausto) se suelen realizar en sus puertas y requieren la participación activa de todo el grupo de creyentes que están obligados no solo a acudir a esos lugares sagrados de forma obligatoria sino a participar en su liturgia con una frecuencia dispar según religiones. Nosotros los cristianos estamos obligados a oír misa una vez por semana, los Domingos, que fueron creados por Dios para descansar (aunque los judíos celebran el sábado). Todo parece indicar que a los dioses les gusta vernos reunidos, postrados ante ellos. es como si la cohesión y sincronización de los cerebros de los creyentes amplificara algo que para ellos es vital. La mente colmena es el sueño de todos los dioses conocidos y lo que más les gusta a los dioses son ciertas emociones excitadoras como el dolor, el miedo, la expectativa y la incertidumbre. Aunque lo cierto es que nosotros los cristianos hemos sustituido la sangre por el vino, vale la pena recordar que el vino es el sustituto simbólico de la sangre y lo es tanto por su valor calórico y energético, también por el color.

De modo que la creencia de que nuestros dioses son protectores es una verdad a medias. Lo son en un sentido podríamos decir infantil pero al mismo tiempo practican una especie de sadismo contra nosotros que se manifiesta en ordenes arbitrarias, castigos irrecurribles y cierta tiranía en su gobierno espiritual. Uno no acaba de entender que tiene que ver el amor con la sangre y los sacrificios. Es como si los dioses fueran adictos a algo que tenemos nosotros tanto los hombres como los animales. También los vegetales aunque en menor grado. Es por eso que los incendios también son del gusto de los dioses.

En conclusión Prometeo señala en la dirección de que no todos los dioses son benefactores de la humanidad y aunque estos existan los más frecuente es que los dioses inventaran las religiones imponiendo según cada cultura, su propio sistema exóterico, es decir las reglas por las que querían ser obedecidos y que van desde los sacrificios humanos de los aztecas hasta las prohibiciones alimentarias.

En este sentido hay muchos dioses (con d minúscula) pero un solo Dios con mayúscula del que apenas sabemos nada muy probablemente porque escapa a la comprensión de nuestro cerebro.

Las escaleras cósmicas.-

Del mismo modo que un teniente de la Guardia Civil puede llegar a ser general del mismo cuerpo es imposible que ese teniente sea almirante de la Armada. Este es el ejemplo que pone Freixedo para ilustrar la existencia de diversos planos, de un multiverso donde existen escalafones múltiples. En el nuestro están los vegetales, los animales, los hombres y los superhombres. Los dioses pertenecen a otro escalafón y son tan diferentes entre si como lo somos entre nosotros los individuos humanos. De manera que hay múltiples dioses, unos benefactores y otros malvados, si bien ellos nos contemplan del mismo modo que nosotros vemos a las gallinas: sirven para alimentarnos, ellos los dioses no nos quieren para comernos (excepción hecha del tema de la sangre) sino para imponernos su mandato. Lo que pretenden es dominarnos, sin más. Los malos dioses viven de nuestro dolor.

Entre una escalera y otra hay una separación que para nosotros es invisible e impracticable, no podemos convertirnos en dioses pero ellos si son capaces de trasplantarse a nuestra dimensión y por eso a veces se nos manifiestan, con apariciones, contactos, inspiraciones, conversiones y otros fenómenos emparentados con la maldad, la locura o la beatitud.

Según Freixedo estas manifestaciones han estado presentes en toda la historia de la humanidad y han ido tomando formas distintas según las creencias de cada tiempo y cultura. En la antigüedad estas apariciones estaban presididas por formas religiosas: un Dios se aparece a un pueblo a través de un profeta y le ordena usualmente una caminata hacia un lugar concreto: eso sucedió con los aztecas (desde Arizona hasta Mexico) y con el pueblo hebreo (De Egipto a Palestina), bajo la promesa de ser el pueblo elegido, caminatas largas y penosas a veces llevadas a cabo con cierta maldad que incluía dar vueltas y vueltas sobre un mismo desierto. Las apariciones marianas son la versión católica de estas manifestaciones y aunque hay muchas de ellas que han resultado fraudes otras están perfectamente documentadas como las apariciones de Fátima.

Ahora ya no se aparecen vírgenes (hadas) sino Ovnis.

El fenómeno ovni existe más allá de toda duda, no solo existen los testimonios individuales, sino apariciones colectivas, visualizaciones masivas, contactos personales, desapariciones de personas, matanzas de animales (para desangrarles), detecciones por radar, persecuciones aéreas e incluso conversaciones. Lo importante es comprender que según Freixedo, estas apariciones de objetos voladores no identificados representan el mismo fenómeno de los dioses primitivos que se aparecían trasvestidos de animales, de hadas, dragones, tormentas o  elfos.

La mayor parte de la gente interesada en el fenómeno Ovni cree que se trata de extraterrestres que pretenden contactar con nuestro mundo y que tienen intenciones pacíficas. Esta opinión es una novedad que no se dio durante la guerra fría: entonces las intenciones que atribuíamos a los extraterrestres eran siempre bélicas, hace falta ver películas de ciencia ficción de aquella época (años 50-60) para contemplar como han cambiado nuestras opiniones sobre esta colonización extraterrestre. parece que el buenismo de nuestras sociedades ha alcanzado a los extraterrestres.

Pero en realidad -según Freixedo- no son extraterrestres sino dioses que comparten con nosotros el mismo lugar. Están aquí, entre nosotros, solo que al habitar un distinto plano de realidad electromagnética, no podemos verlos. Pero ellos si pueden hacerse de notar cuando quieren y bajo cualquier apariencia como Proteus, aquel monstruo que aparece en la Odisea y que unía su capacidad de adivinar el futuro con una enorme capacidad para mostrarse de cualquier forma.

Los mitos hay que tomarlos muy en serio y de los dioses embaucadores hay que mantenerse alejados.

Un soneto de Borges sobre Proteus:

 

Antes que los remeros de Odiseo
fatigaran el mar color de vino
las inasibles formas adivino
de aquel dios cuyo nombre fue Proteo.

Pastor de los rebaños de los mares
y poseedor del don de profecía,
prefería ocultar lo que sabía
y entretejer oráculos dispares.

Urgido por las gentes asumía
la forma de un león o de una hoguera
o de árbol que da sombra a la ribera

o de agua que en el agua se perdía.
De Proteo el egipcio no te asombres,
tú, que eres uno y eres muchos hombres

El bucle melancólico catalán

Allá los muertos que entierren como Dios manda a sus muertos.

(Gabriel Celaya)

Ayer Artur Mas durante uno de esos desayunos madrileños donde habia acudido como siempre a pedir, lo dijo alto y claro -y por una vez estoy de acuerdo con su opinión-. Dijo:

– El problema es que nosotros nos hemos cansado de ustedes y ustedes de nosotros. Y puso un ejemplo:

– A España y Cataluña les pasa lo mismo que a la Europa del Norte y a la Europa del Sur. Los del Norte se han cansado de pagar y los del Sur se han cansado de las condiciones que les imponen los del Norte.

Lo que significa que unos paises, los ricos se han cansado de mantener a los pobres y los pobres a su vez se han cansado de pagar intereses por sus deudas a los del Norte. Naturalmente Mas asimila Cataluña a la Europa del Norte quedando España reducida a un pais del Sur. O lo que es lo mismo, Cataluña es rica (como la Europa del Norte) y España pobre, como los paises del Sur.

Y es por eso por lo que Más aprovechándose del éxito de la Diada, se desplazó ayer a Madrid a ver si consigue un nuevo «pacto fiscal», con la abierta amenaza de la independencia. Dicen los que entienden de esto que se irá de Madrid sin su ansiada Hacienda catalana y que le espera un largo y tortuoso camino si quiere andar por esa vereda de la independencia.

Pero yo estoy seguro de que la andará. Ya lo ha dicho Pujol,»no hemos podido cambiar a España desde Cataluña» y «Necesitamos un Estado para Cataluña» y «nos hemos cansado de ser la puta y la ramoneta (sic) «. Y la andarán porque Cataluña prefiere ser Montenegro o Islandia aisladas de la OCDE antes que seguir siendo los -según ellos- paganos de la España pobre.

Naturalmente no estoy de acuerdo con los análisis que se han llevado a cabo en la prensa de unos y otros y es por eso que escribo este post. He oido tantos disparates estos días y tantas mentiras que he creido -que aun sin ser politólogo- valdría la pena poner mi granito de arena para que se comprenda mejor qué es lo que está pasando.

Comenzaré diciendo que el nacionalismo es el refugio de aquellos que no se sienten identificados con realidades supranacionales más allá de su origen local. Todos en este sentido lo somos, unos más que otros, claro, pero en Cataluña y en Euskadi existe este fenómeno, yo lo he mamado y lo he contemplado (sin participar en él) a causa de mi ascendencia catalana materna. Es verdad que Cataluña es otra cosa –un fet diferencial-, pero esa cosa que Cataluña es, no anda muy lejos de la irregular distribución de la riqueza, de la heterogeneidad y las desigualdades en España. ¿Cómo vamos a ser un pais Uno, si en España hay tantas realidades sociales (que no nacionales) como provincias. España es un pais invertebrado, una pais de contrastes que no ha logrado a través de todo el siglo XX homogeneizar sus recursos, asi siguen habiendo bolsas de pobreza en Andalucia, Extremadura, Castilla la Mancha, Galicia o Canarias, y lo peor: dentro de cada una de estas regiones existen desigualdades, nada que ver Sevilla, con Almeria por ejemplo.

Tan invertebrados somos que no nos hemos puesto aun de acuerdo en la letra de un himno nacional a pesar de nuestros éxitos deportivos. Da pena subir al podio de las medallas sin una letra patriótica que echarse a la boca. España es el pais de los disensos, de los caines y de las disputas eternas. Aqui nadie se pone de acuerdo para nada,  basta ver las diferencias entre lo que sucede en UK con su himno y como el «God save the queen» convoca el patriotismo entre los galeses, neozelandeses, australianos, escoceses o irlandeses del norte, para sentir envidia de un pais que al menos ha encontrado -aunque sea en su hierática reina- una institución abstracta que les permite pertenecer a algo más grande que su propio pub. Los Estados trascienden a las naciones, las etnias, las tribus, las regiones y las religiones, de lo contrario se trata de un Estado fallido y eso es precisamente lo que España no ha podido conseguir.

¿Por qué?

Hay razones históricas para ello y referiré algunas relacionadas con Cataluña (y que valen para Euskadi). Todo empezó en la guerra de Sucesión, se trataba de un guerra por el trono entre Borbones y Austrias, por el trono español, Cataluña fue la perdedora de aquella guerra, al aliarse con el archiduque Carlos, hasta que las tropas de Felipe V arrasaron la ciudadela. El veleta Villaroel (con calle en el ensanche), que habia sido general del ejército de Felipe V acabó cambiándose de bando y dirigiendo la resistencia al asedio, hasta que volvió a cambiar de opinión y decidiera entregar la ciudad, a lo que se opuso uno de los héroes con estatua en Barcelona : Antonio de Casanova le arrebató el mando, aunque no cambió para nada el curso de los acontecimientos. Barcelona fue arrasada y el consejo de ciento (con calle actual) abolido.

Lo importante es retener que aquella guerra no era de Madrid o Castilla contra Cataluña, sino una guerra de bandos partidarios unos de Borbones y otros de Austrias, otras plazas como la de Xátiva (la socarrà, porque fue quemada tres veces) en Valencia siguieron la misma suerte que Barcelona. Nada de nacionalismos, se trataba de una guerra por un trono, algo que habria de suceder algunas veces más en este pais.

Tres guerras carlistas en el siglo XIX, una guerra en ultramar (Cuba y Filipinas), y una guerra civil en el siglo XX, son la repetición de una misma historia: la codicia de los reyes yel enfrentamiento de las dos Españas, la que retratara Antonio Machado, y que dio como resultado numerosas crisis económicas, sociales y politicas. España ha estado siempre en recesión o en bancarrota.

Ahora bien el resultado de aquellas guerras no fue el mismo para Euskadi que para Cataluña. Y tienen razón los catalanes en quejarse de su «pacto fiscal» pues tanto Euskadi como Navarra conservan su regimen foral aun hoy, fruto de los abrazos de Vergara con que se dio fin a las guerras carlistas los vascos sacaron buena tajada. Debe ser por eso que hoy Euskadi y Navarra tienen mejor sanidad que las demás regiones españolas. Es verdad, aqui hay una flagrante contradicción: ¿si la caja del dinero es común por qué se hace excepción con Euskadi y Navarra y se deja fuera a Cataluña cuyas instituciones forales son tan antiguas como aquellas? ¿Y la Comunidad valenciana que tambien tuvo sus instituciones forales?

Jon Juaristi es un escritor español que escribió en 1997 un libro titulado «El bucle melancólico» (que fue premio nacional de ensayo) donde escarba en clave freudiana por las causas del nacionalismo (en este caso el vasco). Para Juaristi la causa del nacionalismo es la nostalgia, pero no una nostalgia cualquiera sino una nostalgia melancólica, la añoranza no por alguna cosa que se perdió, sino la añoranza por algo que nunca existió.

Los politicos catalanes y vascos han sido los que han arrimado el ascua a su sardina, al transformar el bucle en un sentimiento nacionalista, pervirtiendo la historia y reescribiéndola, inventándola y forzando los hechos para que encajaran en sus intereses que no son otros sino los de perpetuar su «clase» politica al estilo de lo que ya hablé en mi post anterior. No cabe ninguna duda de que para Mas es mejor ser Presidente de la República catalana que la de ser President de una Generalitat sin recursos propios y no me cabe ninguna duda de que los politicos arrastrarán al pueblo catalán hacia la independencia pronto o tarde blandiendo el señuelo de la catalanidad, es decir un señuelo emocional y por tanto irracional.

Los politicos transforman la historia en mito a través de un neolenguaje orweliano que trata de confundir la historia con el pasado. Dado que la historia puede reescribirse e inventarse con la ayuda de ciertos elementos intelectuales del pesebre podemos construir un mito casi sobre cualquier cosa. Pero los mitos no son todos iguales, no es lo mismo un mito supranacional que abarque que un mito local que divida. Todos los mitos son mentira, tanto la reina madre Isabel como el conseller en cap» Casanova, solo que ciertos mitos dividen y otros mitos integran. Y es por eso que el pasado siempre nos vuelve, con distintas etiquetas y con distinas guerras y distintos muertos.

Y es por eso que las guerras no sirven para nada y con los muertos aun siendo héroes no tenemos más remedio sino enterralos como decía Celaya a fin de que no interfieran con el futuro.

Lo que está por hacer de una vez es la construcción del Estado español, con o sin Cataluña, con o sin Euskadi. Tiene razón Mas, asi no podemos seguir, aunque cada uno lo interprete de una manera distinta. Si yo fuera el presidente del Gobierno abriría un periodo de segregación nacional voluntaria, los que quieran pemanecer que se queden y los que quieran irse que se vayan y que cada palo aguante su vela. Pero antes de eso habrá que abordar de una vez el tema de la infrafinanciación de los territorios, por poner un ejemplo: trabajo en un Hospital (Castellón de la Plana) que si gasta supongamos 80 millones al año de presupuesto recibe solo la mitad. El resto es deuda. Dicho de otra manera el centro (esté donde esté) siempre va a tratar a la periferia como periferia y los agravios no hacen sino multiplicarse y emerger precisamente en tiempos de crisis, Castellón siempre será discriminada por Valencia,Valencia por Madrid y Madrid por Berlin.

De manera que es comprensible el cantonalismo y alli donde prende esa idea -aunque reaccionaria- no deja titere con cabeza pues se transmite -como dice Juaristi-, como un bucle de resentimiento, de generación en generación.

Es comprensible que los catalanes no quieran ser españoles, al fin y al cabo hay muy pocos motivos para sentirse orgulloso de serlo, este es un pais de desigualdades y de afrentas entre unos y otros, un pais poco serio, y con mucha charanga y pandereta, «del bigote gris y labios de hastío», un pais de casinos provincianos y de fincas inanes, un pais anticuado y ocupado ya no por señoritos o curas pero si por déspotas con corbata. Es lógico que los que viven bien quieran desprenderse de ciertas remoras españolas, lo que es lo mismo que decir que la solidaridad ha caducado y que los ricos se han cansado de ver como los pobres les han perdido el respeto.

El camino de la independencia catalana será largo y dificil. Descartada la solución militar, no tienen más remedio que iniciar un largo proceso jurídico, enredado, dificil y costoso que aumentará el cansancio y la antipatía entre unos y otros, pero al final la lograrán.

Pero yo prefiero una España sin Cataluña que una España con desigualdades, una España sin columna vertebral.

Necesitamos quitarnos esa ortopédica protección de una vez y abordar de una vez la estructura del Estado que quede.

La almidad

Douglas Hofstadter es un prestigioso matemático, filósofo de la mente que escribió uno de esos libros de culto para una generación de programadores de inteligencia artificial y cuya carrera ha estado vinculada a Stanford y al MIT.  Su «opera prima»  «Escher, Gödel, Bach» fue un éxito de ventas a pesar de ser un tocho muy complejo de leer y una heroicidad de terminar. En él abordaba uno de sus temas preferidos, la autoreferencia o la recursividad de la conciencia humana y lo hizo aunando elementos de matemáticas, filosofía, música, arquitectura y psicología intentando aplicar estos conceptos a la idea de ese misterioso y esquivo constructo llamado Yo.

Ahora vuelve con una nueva entrega, más fácil y amena de leer aunque igualmente densa y compleja titulada «Yo soy un bucle extraño» sobre las mismas ideas que al parecer no terminó de resolver en aquel volumen (y que probablemente no se termine de resolver nunca) me refiero al problema dificil de la conciencia. En él vuelve a abordar su concepto autoreferencial del Yo, aborda el tema del alma (luz interior o consciencia), el problema de la dualidad mente-cerebro y se posiciona decididamente en contra de la existencia de Dios pero sorprendentemente nos cuenta su «conversión» al vegetarianismo.

Hofstadter defiende la tesis de que el yo (la conciencia, el alma…) es una ilusión necesaria, un mito o una alucinación imprescindible, resultado de un complejo perceptivo tan sofisticado, la actividad de nuestro cerebro, que puede contemplarse a sí mismo. Arremete contra el prejuicio cartesiano del alma como «pájaro enjaulado» en un solo cerebro: «un cerebro adulto alberga no sólo el bucle extraño que constituye la identidad de la persona asociada a ese cerebro (extraido de la wiki).

Y aqui viene la parte más interesante de su hipótesis:

Sino muchos patrones en forma de extraño bucle que son copias de baja resolución de los bucles extraños primarios que se alojan en otros cerebros» (cap. 18, «El difuso resplandor de la identidad humana».

Al leer esta idea me vino a la cabeza un verso de Walt Whitman que dice:

«Soy amplio, contengo multitudes»

Y como no, la conceptualización que hizo Freud de eso que llamamos identificación, un concepto al que Hofstadter no alude (ningún americano en su sano juicio cita a Freud)  pero que reescribe el concepto clásico psicoanalítico -la identificación- en clave de análisis computacional: «copias de baja resolución» y que viene a admitir que en una mente hay muchas mentes en distintos estadíos de retroalimentación (bucles extraños) que es otra forma de decir que existe una continuidad entre todos los humanos, una especie de territorio común o de alma compartida.

Lo que entronca con el tema que da título a este post: el concepto de almidad.

Para Hofstadter el alma (la consciencia o la luz interior) seria una adquisición gradual, no una entidad discreta que se tiene o no se tiene sino algo que podriamos medir con puntos en todos los seres animados (conscientes e intencionales). Asi un óvulo recién fecundado llevaria 0 puntos mientras que un adulto sano podria llegar a 100 puntos de almidad. El alma se desarrollaría en forma de un cono invertido y abierto por su parte superior donde el 100 no es un limite sino que podria seguir «abriéndose» o «expandiéndose» hacia nuevos puntajes. En ese cono que en realidad seria un continuo de consciencia habria quien puntuaria 60 los monos o los perros, 50 los gatos, 10 las bacterias o los tomates, etc. Es decir existirian graduaciones de almidad en todos los seres animados, mientras los entes inanimados carecerian de alma y por tanto de consciencia.

Y es este continuo de consciencia lo que lleva al autor a defender cualquier atisbo de vida consciente y a justificar su vegetarianismo revelando al mismo tiempo la inconsistencia de su imaginería religiosa. Naturalmente Hofstdater en esa clasificación de almidad requeriría un puntaje más alto de 100 (si 100 representa a un adulto normal), y para él -aunque lo niega en su libro- el 100 tiene más valor que el 50, algo que tambien sucede con los puntajes fetichistas del CI (cociente de inteligencia). El error de Hofssadter es haber utilizado números en lugar de otros simbolos -simples grafos sin valor- para explicar el desarrollo expansivo de la consciencia. En realidad resulta inevitable interpretar que el 100 es una cantidad superior a 50 pero que en realidad el 50 está plegado en el 100 a poco que dejemos de contemplarlos como cantidades. En fútbol suele decirse que antes del 2-0 hay que marcar el primer gol que adquiere tanta importancia como el segundo.

Dicho de otra manera: si existen consciencias capaces de escribir los «Nocturnos de Chopin» (una alta calificación de almidad) es porque la mayor parte de nuestra especie está compuesta de personas de menor calificación que operan como soportes evolutivos del cambio y la peor noticia: que Chopin estaba lleno de bucles de menor calidad -copias de baja resolución de otros simios- que aquellos que le impulsaban hacia la excelencia musical y que compartian con ellos espacio neuronal y que además de eso competían con aquellos.

Mi opinión es que Hofstadter no puede resolver su tendencia al elitismo con su teoria de la almidad a pesar de esforzarse en no parecer demasiado radical y es por eso que cae en la superchería de su fobia a la carne y nos cuenta su experiencia con ella rayando en la pusilanimidad.

Es curioso que los anglosajones no coman pollos (chickens) sino chicken, cerdo (pig) sino beicon ni vaca (bow) sino beef. En castellano tampoco comemos ternera sino solomillo, no comemos cerdo sino jamones aunque si comemos conejo y pollo. En el uso de las palabras podemos observar como nos hemos alejado de la realidad de la carne, de que hay que matar para comer proteinas animales que son las más nutritivas y las que han hecho que nuestra especie -y nuestro cerebro- sea el que es.

No es de extrañar que antropológicamente hablando la matanza sea un rito con sentido iniciático.  ¿Qué sucede con algunos de nuestros pulcros ciudadanos? Pues que algunos de entre ellos no resisten ver como se mata a los animales y tienen crisis de verdadera histeria si son obligados a contemplar el rito.

Nos gusta comer carne -tal y como declara el mismo Hofstadter en su narración- pero no podemos soportar el visionado del sacrificio del animal como si la carne que comemos procediera del limbo de lo politicamente correcto según nos ocultan las palabras hasta que un dia, ¡zas! se desvela la verdad.

Pero no consumir carne no nos hace mejores personas ni asegura una correlación con la puntuación alcanzada en almidad, más bien parece un recurso procedente de algún temor mágico, casi anancástico, un tabú religioso que entronca con las primeras prohibiciones culturales de nuestra especie: la prohibición del canibalismo y de los sacrificios humanos.

Lo que resulta sorprendente en cualquier caso es que por una parte se reniegue de Dios o de cualquier creencia sobrenatural y por otra parte se acepte sin discusión que negarse a consumir carne es un acto moral.

Ignorando que la palabra «sacrificio» y carne son equivalentes.

«Yo soy un extraño bucle» es sin duda un libro notable por los múltiples y diversos conocimientos que acumula su autor, la belleza de algunas de sus propuestas y la originalidad de sus hipótesis.

Ley de Traver.-

Es muy probable que vuelva sobre él en otros post incluso si no cumplo con la ley de Traver.

Bibliografia.-

Douglas R. Hofstadter. «Yo soy un extraño bucle: ¿Por qué un fragmento de materia puede pensarse a sí mismo?». Tusquets, Metatemas. Barcelona 2008.

La mujer temblorosa (I)

Atención, este post contiene spoilers, es decir revela datos de la trama del libro que lleva su nombre.

Siri Hustvedt es una escritora americana de origen noruego de la que yo no habia oido hablar hasta hace muy poco y que gracias a la recomendación de una comentarista de uno de mis blogs que es psicoanalista he leido con interés. Confieso que a mi la literatura femenina me da un poco de «repelús» en parte porque estamos invadidos por ella y porque contra todas las epidemias hay que estar vacunado. Pero el tema que aborda la escritora me pareció que estaba cerca de mis intereses a pesar de que cierto tono emotivista parece que es inevitable en las mujeres que escriben quien sabe si para otras mujeres. El caso es que el boom de la escritura femenina puede leerse también desde ese lado: las mujeres leen más ficción que los hombres.

Pero «La mujer temblorosa» no es una novela sino un relato inclasificable, una experiencia personal fundamentalmente clinica narrada en primera persona que es en realidad un pretexto para hacer un recorrido sobre la historia de la psiquiatría, del psicoanálisis y de la neurologia  y sus puntos de fricción a la hora de conceptualizar esas enfermedades que se encuentran en los bordes de esas mismas disciplinas. Aun hoy por ejemplo la migraña (jaqueca) es considerada por los franceses como una enfermedad digestiva, por los alemanes una enfermedad nerviosa y por los americanos una enfermedad vascular. Efectivamente la jaqueca es una de esas enfermedades misteriosas que se niegan a ser apresadas por ninguna de estas especialidades y que siguen un curso crónico y terapéuticamente decepcionante.

La anécdota clinica de Siri y que sirve de engranaje de búsqueda bibliográfica y detectivesca a un buen número de temas de interés neurocientifico es un episodio de temblor paroxístico en ambos hemicuerpos acaecido enmedio de una conferencia que pronunció como homenaje a su padre muerto pocos meses antes de la emision de esa conferencia. Al parecer Siri es una conferenciante brillante, de esas mujeres que saben de arte, literatura y de muchas cosas de interés a las que se unieron -partiendo de esta búsqueda de explicaciones- los temas psicológicos y neurocientificos incluyendo el gran tema: la conciencia humana y el problema mente/cerebro. El caso es que Siri describe en su libro el episodio y sus circunstancias: un episodio de temblor inexplicable en una mujer segura de sí misma que nunca habia tenido pánico escénico y que estaba acostumbrada a cámaras, microfonos y público. Pero en aquella ocasión la escena era especial, pues tenia lugar en la universidad donde su padre fue profesor y en el momento en que se le dedicaba una placa conmemorativa colgada en uno de los abetos del campus.

Dotada de una magnifica comprensión de sí misma y de insight, Siri va notando que el citado episodio que pudo controlar a pesar de hallarse en público no le afectó la voz ni a su discurso y que no volvió a presentarse salvo en ciertos lugares que tenian relación con su padre o bien con los temas que su padre conocía como experto. Poco a poco llegó a la conclusión de que los temblores tenian que ver con su padre, pero ¿qué más?

Era condición para temblar hablar de su padre, no sólo estar en su territorio mental o ambiental sino hablar de él o de algo que estuviera relacionado semánticamente con él.

Se autodiagnosticó de histeria de conversión y comenzó a investigar sobre la misma y a leerse de cabo a rabo no sólo a Freud sino a los grandes maestros de la escuela francesa, Charcot, Breuer y Janet sobre todo y mientras tanto nos van desgranando sus antecedentes no en el orden en que se realiza una anamnesis convencional sino en el orden arbitrario con que los recuerdos le venian a la mente en una especie de autoanálisis literario de enorme interés para aquellos que, como yo, pensamos que escribir es un ejercicio catártico, liberador y profundamente terapéutico.

Se trata de una migrañosa crónica que casi a diario padece dolor de cabeza ya al levantarse de la cama, digamos que convive ya ahora (a sus 50 años) con ese dolor que fue en su juventud mortificador, tanto que se hizo explorar por más de un neurólogo e incluso llegó a ingresar en un Hospital para un examen más profundo que no reveló (como es natural) nada anormal pues la jaqueca se caracteriza -como muchas de las enfermedades que conocemos los psiquiatras por su invisibilidad- por la falta de pruebas objetivas o lesionales a las que referirla. El caso es que la migraña de Siri no es ninguna broma e incluo poseía auras en forma de alucinaciones visuales liliputienses que anticipaban un próximo ataque. Además tenía accesos de parestesias, una extraña sensación de electricidad que le recorre el cuerpo y que para Siri son temblores en versión reducida y que a veces tambien le suceden durante su exposición en público.

Mas que eso, a veces -más adelante declara- haber tenido alucinaciones auditivas, igual que sus dos hermanas, haber tenido cenestopatías, es decir la sensación de ser lanzada contra un pared o de ser abducida por una fuerza sobrenatural y mantener conversaciones con su doplenhanger, su doble benévolo.

Es obvio que con estos datos cualquier psiquiatra y más si es americano de esos que diagnostican por DSM se pondria en guardia, ¿No son las alucinaciones auditivas signo de esquizofrenia o de epilepsia del lobulo temporal?¿No son demasiados estigmas psicopatológicos todos estos sintomas? Lo cierto es que ninguno parecia por sí mismo justificar un diagnóstico u otro ni siquiera tomándolos todos juntos.

El caso es que Siri pronto descartó la hipótesis de la histeria y se centró en la posibilidad de que estuviera elaborando un duelo patológico por lo que volvió sus pesquisas hacia la identificación, un término que habia sido descrito por Freud en «Duelo y melancolía».

Pero Siri no estaba deprimida de modo que el diagnostico de duelo o de depresión no encajaba bien en sus temblores, aunque es cierto que estaba -segun declara- muy identificada con su padre.

¿Que significa identificarse con un progenitor?

Para un niño todo aquello que gusta es idéntico a lo que quiere ser o poseer, para un adulto sin embargo, identificarse es un proceso limitado que consiste en adquirir o introyectar ciertas cualidades del progenitor en cuestión, asi no es raro que un padre médico tenga un hijo médico sin que sean definitivamente iguales. Se considera que estos procesos de identificación son normales y representan restos de la identificación infantil original. Siri era licenciada en literatura y de alguna forma repetia en su elección la profesión del padre, de modo que existe en ella un elemento de enlace entre ella y su padre: la profesión y los gustos. Y tambien la confesión que realiza la propia Siri cuando dice que «estaba muy unida a su padre».

De una manera lúcida Siri relaciona la capacidad de identificarse con la empatía y declara que en un continuo entre la indiferencia total y la empatia plena ella estaria cercana a ese 10 de una supuesta escala analógica: describe entonces sus sinestesias, lo que se conoce con el nombre de tacto-espejo, es decir la capacidad de sentir en el propio cuerpo las caricias o los golpes que se ven dados en otra persona. Es por eso que Siri detesta las peliculas violentas o las brusquedades en general pues siente que aquellas torturas que suceden en pantalla se le están inflingiendo a ella misma. Habla tambien de la escritura automática y como la mano que escribe puede actúar de alguna forma de una manera independiente de la lectura y del pensamiento consciente como si fuera un proceso dictado por alguien de ahi afuera, como un rapto paroxístico que sucede en todos y cada uno de los que escribimos. Pone el ejemplo de Yeats o de Blake como escritores automáticos y describe su propia experiencia en ese terreno.

En un momento determinado de la narración Siri tiene un ataque atipico de temblor: no le sucede hablando de su padre ni con nada relacionado con él sino después de un estado de fatiga secundario a una jornada de senderismo en los Pirineos. Lo atribuye a la fatiga, pero es entonces cuando abandona su hipótesis de la conversión y comienza a pensar su sintoma en clave orgánica. Lo que tiene es una epilepsia temporal.

Y comienza su periplo de médicos reales. Siti ha decidido dejar de autodiagnosticarse y ponerse en manos de un psiquiatra que le deriva a un neurólogo que sospecha una epilepsia temporal y que termina pidiendo una resonancia magnética cuyos resultados negativos no terminan de contentar al neurólogo pero si a Siri que progresivamente va abandonando su búsqueda de razones médicas para su malestar y comienza un periodo de reconciliación con sus síntomas.

Nos habla entonces de Simone de Beauvoir migrañosa cronica que sufrió en su vida una reconversión desde el materialismo marxista furibundo hacia una cierta espiritualidad. Es muy probable que fuera el dolor el que guiara la enantiodromia de Simone aunque tambien es probable que una epilepsia temporal haga ese trabajo desde el otro lado del espejo, lo cierto es que Dovstoievsky era epiléptico y también Flaubert y ni sus sus novelas ni sus personajes se parecen en nada. Pero Siri es, declara ser hiposexual (opuestamente a la hipererosia tipica de los epilépticos), poco religiosa (aunque de niña paso por momentos donde lo fue) nunca ha tenido ataques epilépticos, ni perdidas de conciencia, su personalidad no se ha modificado y sólo su hipergrafía mantiene cierto parentesco con la personalidad epiléptica.

Transcribo aqui el final del libro, donde el lector se queda con la sensación de que hay algo inconcluso, algo que hace falta rellenar, al menos para mi que fui dibujando ciertas hipótesis al leerlo como si se tratara de un paciente real. El final del libro deja cierto malestar al menos en un terapeuta profesional educado en el «furor curandi» es decir en la idea de que los dilemas y malestares humanos pueden modificarse si logramos desvelar sus claves, si logramos ponerlos en palabras y elaborar un discurso con lo que fue dolor e incapacidad. Uno termina ciertamente decepcionado por la imagen de conformismo que trasmite Siri en su libro, ese no terminar de saber resultó para mi desconcertante.

En Mayo del 2006 me encontraba al aire libre bajo un límpido cielo azul y comencé a hablar sobre mi padre, fallecido dos años antes. nada más abrir la boca, empecé a temblar descontroladamente. Temblé ese dia y volví a temblar en más ocasiones. Yo soy la mujer temblorosa.

El final queda pues abierto, nada sabemos de su posterior evolución, sólo sabemos que Siri ha logrado establecer un pacto con su síntoma, identificarse con él, ese Yo soy significa que el temblor ya no sucede en un lugar ajeno o alienante. Ese temblor es Yo.

Me gustaria convocar las interpretaciones domésticas y silvestres, el diagnostico diferencial, las hipotesis atrevidas y osadas de mis lectores. ¿Cual era el problema de Siri? ¿Cual era el problema con su padre? ¿En qué consistía ese debate interno con él que tiene lugar en el cuerpo y que se manifiesta con temblor?

Pero les daré una pista, una pista que encontré entre los «agradecimientos» que concluyen la novela de Siri.

Es la esposa de este hombre: Paul Auster.

Para mi esta es la clave crítica de todo su relato y tambien de su diagnóstico.

Insumisión 2.0

Confieso que no puedo reprimirme y dar mi opinión -una más- sobre los acontecimientos que vivimos ayer relacionados con la aprobación a traición de la llamada » Ley de economia sostenible» uno de cuyos puntos es la conocida y malograda -transitoriamente- Ley Sinde.

Hoy he estado escarbando por ahi las opiniones de ciertos blogueros y he caido en la cuenta de que en definitiva no somos tantos los que nos opusimos a la citada Ley y que quizá hemos sobrevalorado en cierta manera la influencia de la opinión de la red que fue mayoritariamente contraria a dicha Ley. A la mayor parte de los españoles les trae sin cuidado hasta que les impidan fumar (que es mucho mas grave), esa es la realidad.

Algunos -casi todos- dicen estar de acuerdo con la percepción de derechos de autor, mientras declaran que están en contra de la citada Ley, no he oido a nadie que se manifieste en contra de la forma en que los autores perciben sus salarios procedentes de la venta de sus obras. En realidad nadie cuestiona el problema de fondo y apelan en su mayoria al derecho a la cultura que para casi todo el mundo está por encima del derecho a la «propiedad intelectual».

Pero para mi el problema de fondo es precisamente éste: ¿qué entendemos como «propiedad intelectual»? ¿Qué es lo que tenemos que proteger? ¿Qué son bienes culturales?

¿Son bienes culturales  las naranjas, los jamones ibéricos, la paella valenciana? ¿Son bienes culturales, las fiestas patronales, las vacas pasiegas, las ovejas trashumantes, las cofradias de semana santa? Desde luego lo son pero no se hallan sometidas a las mismas condiciones que los discos, las peliculas, los libros, o los inventos en general que van por la via de la SGAE o de la patente.

Dicho de otra manera la Ley Sinde lo que trata de proteger es una industria basada en la copia que desde la llegada de Internet se encuentra en crisis.

Los defensores del mercado lo tienen claro: cada uno que gane lo que quiera o lo que los demás estén dispuestos a pagar, desde Belen Esteban hasta Bisbal, si la gente compra sus productos tienen todo el derecho a hacerse ricos y a comprarse villas en Miami. Es una manera de verlo que no comparto, a mi si me interesa el sueldo de Messi o lo que comen los politicos y me parece mal que una persona se haga rico porque se ha hecho «famosillo», por mucho mercado que lo justifique. Estoy en contra además a que metan a estas personas en el mismo paquete que a Garcia Marquez o a Picasso. Hacer leyes para proteger a determinadas personas está muy bien pero entonces ese Estado proteccionista tendrá que abstenerse a la hora de financiar el cine español. Si somos liberales vamos a serlo pero de verdad: no se entiende demasiado ser «progre» y aceptar que el estado financie nuestra industria cinematógrafica, tampoco lo hace con el trigo, de modo que seamos liberales pero para todo.

Se pasa por alto además otra de las variables críticas en lo que respecta a la industria de la copia: los bienes culturales de valor no sobresalen por sí mismos de forma espontánea en función de su calidad. Aquel que maneja el mercado impone al final sus gustos a los demás y todo el mundo sabe que los best sellers son productos prefabricados por los grandes lobbyes editoriales que son lo que deciden qué es y qué no será éxito pues son los que manejan al final de todo, desde la edición, la distribución y la publicidad. Son estos lobbyes los que ganan dinero con el mercado de la copia y no tanto los autores que -en el caso de los escritores- rondan el 10% de sus beneficios sin que puedan nunca controlar cuantas copias se han hecho de sus productos. Dicho de otra manera: sólo los grandes autores ya consagrados se hacen ricos con la literatura porque trabajan por encargo, la mayor parte de los escritores malviven y compatibilizan su actividad literaria con otra profesión, son casi todos funcionarios. Y lo peor: algunos no consiguen jamás publicar nada en papel.

El problema que ha planteado Internet es una explosión de creatividad y talento tal a nivel individual que ha cogido con el pie cambiado a la Industria que hasta ahora imponia sus gustos a la escasa población culta que lee, oye musica, ve cine o va al teatro y que ahora les ha abandonado por la Red. ¿Alguien puede afirmar que la poesia de ciertos blogs, la música que se exhibe en otros o las novelas que se editan en plan profesional son mejores que los libelos en pdf que circulan por Internet escritos por autores deconocidos?

Lo cierto es que la cultura 2.0 con muy escasos medios ha igualado y en cierto modo superado a la cultura convencional.

Si hablamos de la música y de los éxitos discográficos ¿Tiene algo que envidiar la música que se compone y se expone aqui gratis con la mayor parte de los éxitos que nos venden a diario a través de los canales convencionales?

Si hablamos del periodismo en general observaremos un extraño fenómeno: la convivencia de los medios profesionales con la politica es tan íntima e intensa (casi toda la prensa está financiada por el Estado de forma directa o indirecta) que han perdido credibilidad y lo peor: resultan aburridos, tanto que la gente prefiere las noticias extraídas a través de ciertas webs o a través de ciertos comentarios en las redes sociales o twitter que los periódicos tradicionales (en papel y basados en la industria de la copia) que decididamente no son de fiar y qué decir de los informativos televisivos, sólo la radio mantiene cierta frescura en relación con el resto del mercado de la información en franco retroceso y extinción.

Hace unos dias Goddard dijo algo -recogido en la prensa- que me gustó. El futuro de la cultura es que sea gratis. Estoy de acuerdo con él. La mayor parte de los artistas, escritores o investigadores que conozco compatibilizan su actividad artística o intelectual con un trabajo reglado. ¿Qué sentido tiene que Alejandro Sanz (pongo este ejemplo como cualquier otro) se dedique a full time a escribir música? ¿Qué hace Sanz cuando no actua en directo, compone o graba?

Y es que hay una enorme confusión en las diferencias que existen entre profesión y ocupación. Politicos y artistas en general son los que más confundidos se encuentran.

¿No es precisamente eso lo que hacemos los blogueros? . Nos ocupamos de regalar nuestras opiniones, ideas, investigaciones, divulgamos ciencia, cultura, noticias, imágenes, sentencias, poemas, cuentos, opiniones o ensayos a los que nos quieran leer, lo hacemos gratis y lo hacemos asi porque creemos que ese es el modelo que deberá funcionar en el futuro.

Y lo hacemos sin que nadie nos proteja y nos mande un canon digital como pago por nuestro esfuerzo.

Considero que la «propiedad intelectual» debe existir pero no tiene por qué llevar aparejada una ganancia económica, me conformo con que este post sea mio y que sea citado mi nombre si alguien lo divulga.

Y por cierto es muy poco probable que las ideas buenas tengan copyright porque lo que hace bueno o valioso a algo no es el éxito manufacturado sino la persistencia en una actividad que terminará por influir en miles de personas. El capital de un escritor es un intangible: sus lectores, algo que sin duda cambiará la ética de la percepción económica al permutarla por la reputación.

Lo que cambia el mundo no son las leyes sino la tecnología, las leyes pueden oponerse a los cambios pero al final de este proceso la tecnología terminará por cambiarnos el cerebro y la percepción que tenemos del mundo. Los políticos y los artistas tendrán que acoplarse a la expectativa que la mayor parte de los ciudadanos tenemos de ellos: simples gestores de lo público que se ocuparán de estas actividades como un complemento de servicio a su comunidad.

Ser artista o ser politico no es una profesión sino una ocupación. Un honor para el que la ejerce.