El gran despertar

Alexander Dugin es un politólogo, escritor, filósofo e historiador de las religiones de origen ruso que ha estado empeñado en describir lo que a su juicio seria una cuarta teoría política, más allá del fascismo, comunismo o liberalismo. Su propuesta es algo así como un neo-eurosianismo, es decir una superación del bloque soviético y su inclusión en una Europa de base cristiana.

Dejaré abajo el articulo que he usado para confeccionar este post en la bibliografía. Pero pretendo ampliar sus conceptos con otros de mi cosecha. Y para empezar diré que el concepto de «gran despertar» es el nombre informal mediante el cual se ha organizado la resistencia frente al globalismo y el «gran reseteo».

Pero a mi personalmente este nombre no me gusta nada por sus resonancias místicas y esotéricas, en realidad el gran despertar es el nombre con el que se conoció a un movimiento de revitalización cristiana que se extendió por la Europa protestante y América británica, y en especial las colonias norteamericanas en la década de 1730 y 1740, dejando un impacto permanente en la religión norteamericana. Fue el resultado de la predicación de gran alcance que le dio a los oyentes una sensación de revelación personal de su necesidad de salvación por Jesucristo. Apartándose de los rituales y ceremonias, el Gran Despertar comprende un cristianismo intensamente personal para la persona común mediante el fomento de un profundo sentido de convicción espiritual y de la redención, y mediante el fomento de la introspección y el compromiso de una nueva norma de moralidad personal.

Personalmente creo que efectivamente esa resistencia al globalismo aun no tiene nombre ni mucho menos una ideologia que oponer a la de su adversario, pero ha de ser algo nuevo, nunca volver atrás se ha considerado -ante situaciones nuevas- una buena estrategia. Lo cierto es que la resistencia al globalismo es un movimiento patriótico y en cierta forma soberanista pero no puede quedarse en eso si realmente queremos vencer en esa guerra que ya se está llevando a cabo en distintos escenarios globales.

Pero es una guerra nueva, que se lleva a cabo sin tanques ni armas de fuego, ni soldados sino a través de ciberataques, pandemias, desastres naturales, incendios y asonadas y sobre todo una enorme movilización de los medios a fin de proyectar escenarios apocalípticos y sobre todo una imagen de gobiernos incapaces de gestionar las crisis con un mínimo de coherencia a fin de crear un vacío institucional. En esta guerra se mezclan pues elementos bien diversos: noticias falsas, decisiones estúpidas (que podemos contemplar en un continuo vaivén de contradicciones), guerra de guerrillas en las principales ciudades al estilo de la revolución molecular disipativa descrita por Lopez Tapias. mientras la agenda de Davos y el gran reseteo avanza hacia ese objetivo del 2030.

La llegada de Biden a la Casa Blanca marca la señal de que los globalistas están avanzando hacia los siguientes pasos que no son otros sino la instauración de políticas totalitarias (censura, cancelación, persecución de los disidentes, etc) a cara descubierta y mediante la complicidad de las grandes agencias.

Esto afectará a todas las áreas de la vida: los globalistas están regresando al punto en que Trump y otros polos de la creciente multipolaridad lo impidieron. Y ahí es donde el control mental (a través de la censura y manipulación de las redes sociales,  la vigilancia total y la recopilación de datos para todos ) y la introducción de nuevas tecnologías juegan un papel clave.

Es interesante saber que aunque el globalismo ostenta un enorme poder, pues son los propietarios del dinero que pueden ir multiplicando hasta el paroxismo, tienen una fuerte oposición: en EEUU existe unos 70 millones de personas que se oponen a los planes de Biden, lógicamente esto es un hándicap, personalmente encuentro muy complicado gobernar con esa masa de personas opuestas a la globalización. Rusia y China son países antiglobalistas como lo son también los países árabes incluyendo a Irán o Turquia. Dicho de otra manera, allí donde la democracia liberal fracasó volverán a fracasar los planes globalistas. Paradójicamente los planes globalistas de momento van ganando la guerra en Europa, siendo España el país donde más avanza su agenda.

En Europa,  comenzó a surgir una  ola de populismo a medida que estallaba el descontento de los europeos con la inmigración masiva y las políticas de género. Las élites políticas europeas permanecieron completamente subordinadas a la estrategia globalista, como se vio en el Foro de Davos en los informes de sus teóricos Schwab y el Príncipe Carlos, pero las propias sociedades comenzaron a moverse y, a veces, se levantaron en rebelión directa contra las autoridades, como en el caso de las “ protestas de los chalecos amarillos» en Francia. En algunos lugares, como Italia, Alemania o Grecia, los partidos populistas incluso han entrado en el parlamento.

Pero mientras tanto estos planes siguen adelante con sus revoluciones pop (anarquistas) y sus planes de debilitación de los Estados modernos tal y como los conocemos. Y sobre todo mediante el simulacro y la escenificación de grandes desgracias.

No es Trump es el trumpismo.-

No tanto es el propio Trump, sino en su línea de oposición a los globalistas, la que se ha convertido en el núcleo del trumpismo. En su papel de presidente, Trump no siempre estuvo a la altura de su propia tarea articulada. Y no pudo hacer nada al menos cercano a “drenar el pantano” y derrotar al globalismo. Pero a pesar de esto, se ha convertido en un centro de atracción para todos aquellos que conocían o simplemente sentían el peligro que emanaba de las élites globalistas y los representantes de Big Finance y Big Tech inseparables de ellos.

Así, el núcleo del trumpismo comenzó a tomar forma.

La fuerza impulsora detrás de la movilización masiva de los “trumpistas” llegó a ser la organización en red QAnon, que portaba sus críticas al liberalismo, los demócratas y los globalistas en forma de teorías de conspiración. Difundieron un torrente de acusaciones y denuncias por parte de los globalistas, por estar involucrados en escándalos sexuales, pedofilia, corrupción y satanismo.

Dado que las redes sociales son monitoreadas regularmente por partidarios de la élite liberal, recopilar información sobre casi todos los ciudadanos estadounidenses y sus preferencias políticas no fue un problema. Por lo tanto, la llegada de Biden a la Casa Blanca significa que el liberalismo ha adquirido características francamente totalitarias.

A partir de ahora, el trumpismo, el populismo, la defensa de los valores familiares y cualquier atisbo de conservadurismo o desacuerdo con los principios del liberalismo globalista en Estados Unidos  será casi equivalente a un crimen  : discurso de odio y “fascismo”.

Pero el trumpismo no acabará con la victoria de Biden ni se terminará con la retirada de Trump.

El  Gran Despertar  no se trata de élites e intelectuales, sino de personas, de masas, de personas reales.

Y el Despertar en cuestión no se trata de análisis ideológico. Es una reacción espontánea de las masas, poco competentes en filosofía, que de repente se dieron cuenta, como ganado frente al matadero, que su destino ya lo decidieron sus gobernantes y que no hay más espacio para la gente en el futuro, pues la ultima fase del reseteo es acabar con todo lo humano que hay en el hombre.

El Gran Despertar es espontáneo, en gran parte inconsciente, intuitivo y ciego. De ninguna manera es un escape de la conciencia, de la conclusión, del análisis histórico profundo. Como vimos en las imágenes del Capitolio, los activistas de Trump y los participantes de Qanon parecen personajes de cómics o superhéroes de Marvel. La conspiración es un sarampión infantil antiglobalización. Pero, por otro lado, este es el comienzo de un proceso histórico fundamental. Es así como surge el polo de oposición al curso de la historia en su sentido literal.

Es por eso que la tesis del Gran Despertar no debe cargarse apresuradamente con detalles ideológicos, ya sea conservadurismo fundamental (incluido el conservadurismo religioso), tradicionalismo, crítica marxista del capital o protesta por la protesta anarquista. El Gran Despertar es algo más orgánico, más espontáneo y al mismo tiempo tectónico. Así es como la humanidad se está iluminando repentinamente por la conciencia de la proximidad de su inminente fin.

Y es por eso que el Gran Despertar es tan serio. Y por eso viene de dentro de Estados Unidos, esa civilización donde el ocaso del liberalismo es más espeso. Es un grito desde el centro mismo del infierno, desde esa zona donde el futuro negro ha llegado parcialmente.

El articulo original de Alexander Dugin

Consentimientos

Es muy obvio que la violación es una de las peores afrentas que un ser humano puede llegar a recibir, tanto si es hombre como mujer. Es comparable a la tortura cuya acción psíquica se identifica por el hecho de destruir la «confianza básica» en nuestros semejantes, una especie de atentado a nuestra humanidad. La tortura como la violación genera un auto-repudio, un auto-odio y la perdida del auto-respeto, pues el respeto que cada uno tenemos con nosotros mismos procede de la soberanía que ostentamos con respecto a nuestro cuerpo.

Todo el mundo además estará de acuerdo en que la linea que divide la violación del sexo consensuado es eso que jurídicamente se llama «consentimiento». Uno ha de consentir en tener relaciones sexuales con algún otro, si no hay consentimiento entonces hablamos de «violación». En un post anterior ya hablé de este concepto desde el punto de vista naturalístico, pero aquí y en este voy a explorar otras características de lo que entendemos como violación a raíz del visionado de un video que cuelgo más abajo de Pablo de Lora que aborda el tema desde el área en que es experto: el Derecho.

El problema es definir qué es y qué no es consentimiento pues aunque parece un término muy intuitivo, la verdad es que muchas veces -como siempre sucede en la vida- los hechos superan a los planteamientos generales del código penal o al menos presentan grietas interpretativas muy evidentes y groseras.

Desde el punto de vista médico-legal la violación es un método coercitivo mediante el cual el perpetrador accede a copular con alguien contra su voluntad. Implica además la penetración, via vaginal, anal o bucal. Y la manera en que se produce esta coerción está relacionada con el despliegue de cierta violencia y/o intimidación. Dicho de una manera más jurídica para que exista violación es necesario que no exista “consentimiento”. El consentimiento anula la violación, sin embargo la reacción de la mujer ante un intento de violación puede asimilarse a la congelación de la que hablé aqui, y esa congelación no implica consentimiento sino una reacción extrema al miedo.

De manera que ha de haber coerción o intimidación, pero qué significan estas palabras, ¿puede existir coerción o intimidación sin violencia?

Hoy los juristas hablan de coerción o intimidación ambiental, sucede en esos casos que se denominan «manadas» y aluden al sexo en grupo. Se supone que la intimidación procede del numero de participantes en la agresión sexual, como hemos visto recientemente en ciertas sentencias donde los jueces dan por demostrada esta capacidad del grupo de operar como intimidación. Dicho de otra manera, el sexo en grupo puede ser visto siempre como una coerción aunque no hubiera violencia pues la víctima podría no disponer de capacidad de reacción si se enfrenta a un numeroso grupo de personas.

Pero existen otras posibilidades que complican el término «consentimiento».

  1. Una persona no puede dar su consentimiento si está embriagada, bien por alcohol o bien por alguna droga administrada con o sin intención de provocarle una disminución de su conciencia. Tampoco puede si está inconsciente o durmiendo profundamente.
  2. Un menor no puede dar su consentimiento por definición. No importa la edad en que pongamos el limite, siempre será arbitrario. Lo importante es saber que el perpetrador si es otro menor, carece de responsabilidad penal, es decir solo si el perpetrador es un adulto recae sobre él el castigo pertinente.
  3. Un deficiente mental no puede dar tampoco su consentimiento por lo que cualquier trato con él es delito.
  4. Una persona puede engañar a otra haciéndole creer que accede a mantener relaciones sexuales pero arrepentirse cuando es demasiado tarde. O dicho de otra forma en nosotros los humanos decir SI y decir No pueden darse simultáneamente.
  5. ¿Es el silencio una forma de consentimiento? ¿Es verdad que quien calla otorga?

El sexo como delito.-

Con respecto al sexo existen dos posturas morales muy claras según tomen en cuenta la sacralidad del mismo: así o bien creemos que el sexo es una actividad sagrada, o en el otro lado la postura profana que da por hecho la desacralización completa de las actividades sexuales. Es por eso que los «sacralistas» defienden que el sexo solo es permisible en el matrimonio, o en el amor, con el fin de la reproducción y con la preservación del feto como objeto natural de las relaciones sexuales. Naturalmente los sacralistas están en contra de cualquier tipo de sexualidad que no sea la heterosexual y que no esté encaminada a la reproducción.

Por su parte los «profanos» opinan que el sexo se lleva a cabo por placer entre dos personas que acceden al mismo de modo consensuado y que todas las sexualidades entre adultos son permisibles atendiendo  ala subjetividad de cada cual, no es necesario el amor solo el pacto puntual. No están interesados solamente en el sexo reproductivo sino también en la experiencia sexual como comunicación, diversión o juego y por supuesto no ponen trabas a las presumibles variantes que aparecen en la escena actual con respecto al sexo en grupo por ejemplo, las practicas bdsm, el intercambio de parejas o el gang bang. 

Lo cierto es que ambos están equivocados. Me refiero a que están equivocados naturalísticamente pues moralmente pueden sostener las opiniones que quieran.

¿Pero es verdad que el sexo se ha desacralizado?

Lo cierto es que ni la comida ni el sexo se han desacralizado: la prueba de que la comida sigue siendo blanco de muchas restricciones la tenéis en este post y no voy a repetir la idea de que existe un ética de la divinidad (tal y como dice J. Haidt) que impone restricciones a lo que comemos y que ciertos alimentos están moralizados, como observamos hoy con el veganismo. Existe pues una moral alimentaria, como existe una moral sexual y no existe una moral digestiva ni una moral de la defecación o la respiración, aunque podríamos hablar de una higiene de estas actividades. Y existe una moral alimentaria y una moral sexual porque tanto la comida como el sexo son peligrosos y pueden hacer mucho daño a según qué participantes y en qué condiciones, por ejemplo el sexo puede ser muy dañino en una persona cuya madurez para integrar las reglas y limites sexuales no existan en absoluto. Y es peligroso porque hay algo en él que se resiste a ser desacralizado del todo y arrastra en su desarrollo emociones y sentimientos muy profundos que pueden llevar a la violencia o el marasmo.

Paradójicamente en nuestra sociedad actual existen bolsas de puritanismo que pretenden hacer del consentimiento un papel administrativo que rompe el juego de la seducción. El encuentro sexual ha de ser enigmático, sorpresivo, improvisado y contener ciertos riesgos para que sea placentero, sabiendo que la seducción es casi siempre un engaño. ¿Es violación el coito entre un jefe y su subordinado/a cuando hay una ganancia por parte de la misma? ¿Es un abuso de poder? ¿De quién, del que pone el señuelo o del supuestamente poderoso?

Os dejo aquí el video de la conferencia de Pablo de Lora -recientemente escracheado- en quién me he inspirado para repensar el tema.

Epidemiología del feminismo

No cabe la menor duda de que el feminismo y la ideología de género que le da soporte es una doctrina que ha tenido mucho éxito. Sin embargo este éxito es más evidente en unos lugares que en otros. Para resumir podríamos decir que -salvando ciertas naciones- el feminismo ha tenido éxito en Occidente incluyendo USA, Canadá y Australia. No es necesario decir que este fenómeno necesita una explicación y más si tenemos en cuenta de que se trata de una ideología falsa que es contraria a casi todo lo que sabemos hoy sobre diferencias de sexos, neurociencia y psicología tanto la humana como la de estirpe evolucionista. Y no solo falsa sino muy nociva para las relaciones entre los sexos, la salud mental y la natalidad.

Pero seria imposible hacer una aproximación a este fenómeno -que es en cierto modo un fenómeno memético- sin entender el papel de los activismos políticos que se diseminan a través de las redes sociales y los medios de comunicación, tales como el buenismo, el animalismo, el ecologismo o el activismo LGTBi entre otros. Es interesante que el lector visione este video de una youtuber llamada Xeno y que pertenece a una serie titulada «La revolución sexual», de donde he extraído las ideas que más abajo desglosaré.

Las ideas fuerza de este video pertenecen a la tesis doctoral de Christine Brophy de la Universidad de Toronto que investigó otro fenómeno paralelo, «la correccion social»  una indagación previa al fenómeno que nos ocupa y del que es una derivada psicológica. Brophy llegó a la conclusión de que no se trataba de un fenómeno unitario. Encontró al menos dos tipos de feministas a las que llamaremos tipo I y tipo II.

La pregunta inicial que se hace Brophy es ésta: ¿existe algún tipo de personalidad que nos haga más vulnerables a esta ideología?

La primera variable es la edad: el feminismo se contagia más frecuentemente entre adolescentes y con un repunte entre las mujeres mayores. Las mujeres en edad de trabajar son menos feministas que aquellas que tienen mucho tiempo y ninguna obligación. Tampoco suelen ser madres. La segunda variable en liza es la opulencia, no cabe duda de que se trata de una ideología que ha prendido en ciertas sociedades pero no en otras, seria absurdo buscar en el Chad a alguna feminista o en algún país musulmán. La tercera variable es el concurso de otras feministas en el entorno de la contagiada: la escuela, las redes sociales y la universidad son los lugares donde se difunda con más celeridad esta ideología contagiosa. La cuarta variable es la rabia, el enfado, el malestar o la indignación que suele estallar cuando ciertas noticias (como la de la manada) sometidas a ciertos sesgos por los informadores.

Pero no todas las feministas son iguales. En este sentido Brophy identifica -epidemiológicamente- dos patrones:

La feminista tipo I.-

1.- Baja inteligencia verbal, para comprender argumentos complejos y sobre todo para verbalizar opiniones propias atendiendo a los argumentos ajenos, sin demonizarlos y sin descartarlos en forma de ataque. Existe como un deficit cognitivo que impide a estas personas argumentar racionalmente, sobre todo cuando sus argumentos son vencidos por los de su oponente.

2.- Alta repugnancia moral. La repugnancia moral es una derivada de una emoción conocida con el nombre de asco y de la que he hablado ya en múltiples ocasiones en otros lugares. Decir que la repugnancia moral es un derivado del asco que surgió por razones evolutivas para defendernos de los venenos presentes en la comida. De ahí derivó a una emoción propiamente moral tal y como propuso Paul Rozin.

3.-Altos puntajes de ansiedad. Se trata de un rasgo heredable y adosado a la variable «neuroticismo» bien conocida por la psicología desde hace mucho tiempo. Se sabe que las mujeres puntúan más alto que los hombres en neuroticismo. Se trata de personas con baja tolerancia a las opiniones que desafían su concepción del mundo.

4.- Alta compasión o hiperempatía. Se trata de un rasgo que comparten con el segundo tipo

La feminista tipo II.-

1.- Se adoctrinaron en algún tipo de seminario o congreso -sobre todo en edades tempranas- donde se apeló sobre todo a su compasión.

2.- Alta apertura psicológica, una tendencia a favorecer la diversidad, y tendencias hacia ideologías de izquierda política y una mayor querencia a involucrar al Estado en sus ideales políticos.

3.- Alta inteligencia verbal pero escaso pensamiento critico. Es decir son hábiles con las palabras y los conceptos, ignoran sus propias contradicciones y toda su «labia» es utilizada para defender sus argumentos, basándose en sus propios símbolos y jerga.

Yo añadiría con permiso de la Brohy, otro modelo como:

Feministas tipo III.- Son las feministas de «boquilla» o de «postureo», esas señoras de buen ver que se autodefinen como tales y están bien protegidas y en muchos casos financiadas por sus maridos, mientras ellas compaginan sus actividades con la crianza de sus hijos bien apoyadas por mucamas extranjeras. Por supuesto estas mujeres no van a las manifestaciones.

Las feministas de tipo II y las de tipo I mantienen una curiosa relación entre si, en función de ese rasgos compartido que hemos llamado «compasión».

La compasión evolucionó entre nosotros los sapiens como un desarrollo de las relaciones afectivas entre madre e hijo que se extendió en otro tipo de relaciones por las ventajas que dotan al grupo. Las feministas de tipo II son las mamás de las feministas (niñas) del tipo I. O lo que es lo mismo, las feministas moderadas son las que guardan las espaldas a las feministas radicales. Haciéndoles parecer mucho más sensatas (haciendo de policía bueno) logran penetrar aun más en el tejido social buscando nuevos cerebros a los que parasitar.

Llegados a este punto y admitiendo que la ideología de genero es un peligro para la humanidad en tanto que polariza a los sexos, induce enormes bolsas de resentimiento entre hombres y mujeres y reduce drásticamente la natalidad, habría que preguntarse por su futuro. ¿Dónde va a llevarnos esta ideología? ¿Qué podemos hacer para combatirla?

Esperaremos al proximo post.

Bibliografía.-

Rozin, P y A, Fallon (1987): «A perspective of Disgust», Psychological Review, nº 94,pags. 23-4.

La tesis de Brophy (en inglés).

 

Información, desinformación y ruido

soros

En el post anterior hice una breve incursión en el tema de las conspiranoias y en este me propongo abordar el tema desde un planteamiento general. Ya conté que si existe la conspiranoia es porque la realidad es siempre incompleta, al menos tal y como nos la cuentan los medios informativos, por no hablar de las incompletudes de la verdad jurídica que casi siempre nos resulta decepcionante.

Pero hay otras condiciones para la conspiranoia, una es la facilidad para su difusión, algo que Internet ha venido a cumplimentar sobradamente pues se trata de un medio donde cualquiera puede convertirse en editor de sus propias historias y relatos. Pero existe otra condición que a mi modo de ver es la condición más importante: necesitamos un mundo postmoderno y un pensamiento postmoderno.

¿Qué es la postmodernidad?.-

En este post de Pablo Malo podemos hacernos una idea muy completa de qué significa eso de la postmodernidad. Si la modernidad dio a luz a un hombre dividido, la postmodernidad ha dado a luz a un hombre subjetivo. Dice Pablo Malo:

«El postmodernismo es anti-realista, es decir, afirma que no existe una realidad independiente ahí fuera y la sustituye por un relato socio-lingüístico y construccionista. Epistemológicamente, dado que rechaza la existencia de una realidad exterior, el postmodernismo niega que la razón, o ningún otro método, sean métodos para adquirir un conocimiento objetivo de la realidad. Dado que la realidad es un constructo sociolingüístico, el postmodernismo enfatiza la subjetividad. Las explicaciones o relatos acerca de la naturaleza humana son colectivistas, sosteniendo que las identidades individuales son construidas por los grupos sociolingüísticos de los que los individuos son parte, grupos que son muy variables en dimensiones como sexo, raza, etnia y riqueza. El relato postmodernista consistentemente enfatiza las relaciones de conflicto entre estos grupos y, dado que no se da un papel a la razón, los conflictos entre estos grupos se resuelven fundamentalmente por la fuerza, sea enmascarada o desnuda. El uso de la fuerza lleva a relaciones de dominancia, sumisión y opresión. Finalmente, los temas postmodernistas en ética y política se caracterizan por una identificación con los grupos percibidos como oprimidos en los conflictos, y una voluntad de entrar en la refriega de su lado.

Dicho de otra manera: los relatos conspiranoicos no necesitan ser verdaderos, puesto que la verdad ya no existe, basta con que el relator los crea y su grupo de seguidores le legitime. Así y todo como dice un lector de este blog:

«Del mismo modo que existe ‘la conspiración’, -a veces demostrada-, de que en muchas manifestaciones se infiltran provocadores, -a sueldo de los poderes del estado profundo-, con el fin de sabotearlas; es muy probable que también existan conspiraciones, creadas específicamente, para desarrollar un ruido que oculte a otras conspiraciones por aquello de que: ‘A río revuelto, ganancia de pescadores’.

Y esta es la idea que pretendía desarrollar a continuación. ¿pueden los mismos «conspiradores» desacreditarse a sí mismos intercalando mentiras inverosímiles dentro de un relato creíble en gran parte? ¿Por qué arriesgarse a perder credibilidad mezclando «churras con merinas» es decir un relato verosímil con otros fantásticos?

Bueno, la hipótesis del lector que traigo es que ciertos conspiranoicos están a sueldo del otro lado al que pretenden denunciar, algo así como la paradoja del mentiroso.¿Cómo saber cuando miento, si soy un mentiroso declarado?¿Miento cuando digo la verdad?

Otra manera de pensarlo es la propiamente postmoderna. ¿Cómo podemos fiarnos de la información oficial si viene siempre regulada por intermediarios con sus propios sesgos e intereses informativos? Tampoco podemos fiarnos de las redes invadidas por trolls pagados por esos mismos intereses. Las fake news son indistinguibles de la verdadera información, ya no hablamos de sesgos sino directamente de mentiras.

«El problema de los intermediarios es que decodifican la información de los hechos, ya sea inconscientemente, para adaptarla a su sesgo cognitivo preestablecido y evitar una disonancia cognitiva, o voluntariamente y de manera intencionada, para adaptarla a su relato establecido de antemano».

Hace pocos días hubo en Nueva Zelanda un tiroteo llevado a cabo por un tipo con un fusil de repetición en el interior de una mezquita causando un gran número de muertos y heridos. Bueno, lo sabemos porque nos fiamos de los informativos hasta cierto punto a pesar de que no lo vimos personalmente. Pero la noticia lleva colgando otros detalles: se trataría de un ataque ultraderechista, un ataque xenofóbico, supremacista según el País.

Nos lo creemos con algunas dudas dada la adjetivación dudosa siempre de la prensa, pero al cabo de dos días hubo un atentado en Holanda en un tranvía, otro tiroteo de un tipo que logró escapar (pero al poco tiempo se le detuvo). Tampoco estuvimos allí, pero lo creemos y también estamos dispuestos a aceptar que se trató de un atentado yihadista. Pero esta vez la prensa no dijo nada ni de xenofobia, ni de Islam, ni de supremacismo, simplemente dijeron que el individuo era turco.

Aparentemente estos hechos están desconectados entre si y suceden a muchos Km de distancia el uno del otro, es como si fueran atentados de distinto color, con distintos objetivos o incluso como venganza el uno del otro. Voy a ponerme conspiranoico y pensaré, ¿Y si ambos atentados hubieran sido ordenados por la misma persona o personas?

¿Para qué? Pues para enfrentar religiones y sensibilidades políticas, para dividir.

Lo cierto es que a pesar de la proximidad temporal entre ambos ningún relato periodístico ha relacionado ambos atentados. Y sabemos que existen atentados de falsa bandera, es decir ataques que parecen proceder de un agente concreto cuando en realidad pueden obedecer a un plan bien distinto al que parecen perseguir los terroristas regulares por así decir. Por ejemplo, con independencia de quienes fueron los autores del 11- M, es demasiado obvio que aquel atentado se llevó a cabo para influir en las elecciones, aquellas que ganó Zapatero.

Cortinas de humo.-

Sin ánimo de ser exhaustivo me referiré a ciertas conspiranoias de éxito en las redes:

  • Los chemtrails, ya han sido refutados una y otra vez pero siguen acumulando creyentes, sin embargo los disruptores endocrinos, los pesticidas y los plásticos no desarrollan una denuncia de activismo similar. Debe ser porque es cierto y la verdad no interesa.
  • El crimen de Alcasser es probablemente el crimen mas querido por los conspirancionistas que suelen utilizarlo para mezclarlo con sectas satánicas, pederastias y crímenes rituales en donde participan casi siempre personas de muy alto estanding político o empresarial. Lógicamente nadie se planeta una critica política a este poder depredador que tenemos en nuestro país, de ahí la necesidad de aliviarse atribuyéndoles los crímenes más abyectos, Una cortina de humo falsa para ocultar otros crímenes mas domésticos como la corrupción o la falta de democracia. ¿Quién nos sube el recibo de la luz?¿Dónde van a parar nuestros impuestos?
  • Los reptilianos son bien conocidos por el publico en general gracias a la obra del escritor británico David Icke, la figura del reptiliano ha renacido con bastante popularidad, asociándola a teorías conspiratorias de dominación mundial por parte de los reyes, jefes de estado, aristocracia y magnates financieros muy ligados a la masonería contra la humanidad. ¿Qué necesidad hay de inventarse a un reptil con apariencia humana para referirse a las personas que gobiernan el mundo en la sombra? Existe un Estado profundo como existe un Internet profundo alejado de la mirada de extraños, son los que en realidad nos gobiernan y probablemente dominan a nuestros gobernantes con el dinero o las prebendas, pero no son reptiles sino humanos.
  • Con todo, me parece que la conspiranoia que ha tenido más éxito es la mentira de que las vacunas provocan autismo, una cortina de humo para tapar otros errores de las farmaceúticas.

Paranoia y conspiranoia.-

La paranoia es una de las tres psicosis clásicas (las otras dos son la esquizofrenia y la psicosis maniaco-depresiva). La mayor parte de la gente llama «paranoicos» a muchos de estos conspiranoicos que publican en youtube sus videos o escriben en blogs propios. Personalmente no creo que estas personas sean paranoicos.

La paranoia -que ahora se llama trastorno delirante– supone la presencia de un delirio siendo el delirio de persecución probablemente el más frecuente. Pero para que exista un delirio es necesario que el individuo salte por encima del principio de realidad y mantenga sus convicciones de forma persistente, sean impermeables a la persuasión o a la presentación de pruebas en contra de esa creencia y estén descontextualizadas. En el lenguaje cotidiano, describe una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño. En psiquiatría, implica que la creencia es patológica (el resultado de una enfermedad o proceso de una enfermedad). Como patología, es distinta de una creencia basada en información falsa o incompleta o de ciertos efectos de la percepción que se denominan, con más precisión, apercepción o ilusión.

Pero además es necesario que exista una realidad-real. Sin realidad no hay atentado contra el principio de realidad y como vimos más arriba la postmodenidad se caracteriza por una negación de la verdad y la realidad, si todo es un constructo entonces todo lo que pienso es verdadero. El conspiranoico puede mezclar convicciones verdaderas con otras falsas o extremadamente fantásticas, pues es víctima de su propia subjetividad sin la plomada de la realidad.

La paranoia, en este sentido ha muerto y ha mudado en conspiranoia, aunque ciertamente los paranoicos siguen existiendo y se distinguen más claramente de estos por su rencor. Los conspiranoicos no suelen ser personas rencorosas, al contrario son muchas veces personas bondadosas y empáticas y más allá de eso conocen muy bien el tema del que hablan seguramente porque han dedicado muchos esfuerzos -obsesivos- en su búsqueda.

En su búsqueda de la verdad, que no hallarán pues viven en un mundo donde la verdad ha sido descontextualizada y puesta al servicio del subjetivismo, mejor si es compartido con algún grupo. Es decir mejor si se puede crear identidad al tiempo que se conoce. Es por eso que prefiero hablar de metanoia en lugar de paranoia.

La era anti-Trump

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Personalmente me gusta usar twitter para hacer encuestas a sabiendas de que esas encuestas tienen muy poco valor estadístico, por dos razones, la primera es que el número de participantes es muy bajo y la segunda es que twitter no es «población general» y por tanto las opiniones de los tuiteros no tienen porque coincidir con el grueso de la población. Lo que es probable es que el grueso de la población no tenga ninguna opinión formada sobre lo que se pregunta y lo cierto es que los tuiteros si tienen opinión sobre casi cualquier cosa.

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La encuesta que puse hace algunos dias en circulación había cuatro preguntas en relación con nuestra identidad ideológica, así, «Soy»: 1) Soberanista, 2) Feminista, 3) Supremacista blanco y 4) Globalista.

La opción que ganó fue Globalista con un 32%.

Lo cierto es que el globalismo tiene sus defensores y sus enemigos y a juzgar por las reacciones que se han visto por televisión después de la toma de posesión de Trump, parece que los globalistas ganan por goleada, en oposición a aquellos que defienden el soberanismo, es decir la preeminencia de los intereses nacionales por encima de los intereses del conjunto de las naciones.

Lo cierto es que la palabra «globalismo» tiene buena prensa a pesar de que solo beneficia al capital, a las multinacionales y a los mercados de trabajo a la baja. Para entender mejor cuales son los propósitos de estos «globalizadores» el lector puede visitar este articulo de hoy a propósito de los planes que -ya sin ningun pudor- expresan las élites reunidas en Davos: el plan puede resumirse en una palabra, hay que empobrecer a Europa.

Lo cierto es que la globalización beneficia al Capital y a los inmigrantes (esa quinta columna del Capital) y a China  pero perjudica a las clases medias, a los trabajadores, a los pensionistas, a la Pymes y a los profesionales. Es decir perjudica a la mayoría de Europa y de USA.

Frente a eso, parece que anda surgiendo una nueva ideología que podriamos llamar para entendernos Alt-right o «derecha alternativa» como la llamamos en español. Lo que defiende esta nueva derecha es el soberanismo frente a la globalización, más concretamente se oponen en la UE a las politicas de Angela Merkel sobre todo en dos de sus principales políticas: la política de endeudamiento forzado de las naciones del sur de Europa y su política sobre los inmigrantes, un verdadero despropósito a cambio de extender el mercado alemán hacia el este, otro verdadero despropósito que ha terminado enfrentando la UE con Rusia por Ucrania.

Pero lo que más me llama la atención que los defensores de la soberania nacional sean hoy partidos de derecha cuando no hace mucho los antiglobalistas eran precisamente los perroflautas del sistema, anticapitalistas por asi decir. Uno no termina de entender el giro que ha sufrido esta oposición a un sistema capitalista global que amenaza tanto las libertades como el Estado del bienestar. ¿Cómo es posible que la izquierda de la noche a la mañana se haya convertido a la globalización?

Si atendemos al recibimiento que el stablishment ha hecho a Trump deberiamos empezar a sospechar que les ha amargado los planes. Al parecer Obama y la Clinton representaban mejor que él esos intereses a veces oscuros y a veces transparentes que las élites del mundo llevan a cabo para ocultar sus fines. Pero ahora parece que todos los velos se han descorrido y Trump aparece como el enemigo a batir.

Dicen que es nacionalista, machista, maleducado, populista, aislacionista y fascista (evito otros epitetos que tienen que ver con su salud fisica o sexual), pero aqui Francisco Rubiales dice todo lo contrario. Lo que viene a decir es que:

«El liderazgo de Donald Trump no representa la involución y el nacionalismo, como ellos dicen, sino un retorno a la democracia original, muchos más limpia y decente que la democracia degenerada que nos gobierna en el mundo del presente».

Y entonces no se por qué me acordé de Podemos.

¿Hay alguna relación entre Podemos y Trump?

Ambos son productos de laboratorio, de marketing político. Y en el plano politico veo algunos paralelismos, el primero es el tono mitinero, agresivo, descalificador y casi siempre ofensivo de ambos líderes. Y hoy mismo he tenido la prueba de que Trump e Iglesias piensan lo mismo al menos en la cuestión de la prensa. Se trata de el sector más corrupto de la sociedad, para Trump la CNN y para Iglesias El Pais.

Pero lo cierto es que las noticias falsas, las fake-news y las mentiras son tan frecuentes tanto en la prensa seria como en la otra: la financiada por oscuros intereses. De manera que para el ciudadano común no hay manera de saber qué es verdad y qué es mentira, dicen que estamos en tiempos de la post-verdad lo que significa que ya da igual si lo que nos cuentan es verdad o mentira, se imponen los relatos subjetivos sobre las cosas.

El borramiento de los limites entre lo cierto y lo falso explica la victoria de Trump, un verdadero cisne negro en la politica, pero queda sin explicar si Trump es un Robin Hood de las clases medias, o un infiltrado más que el Capital y los intereses espurios han puesto ahi para despistar. Un quintacolumnista del sistema.

Pero hay un segundo cisne negro en la elección de Donald Tromp como presidente de los Estados Unidos, un cisne negro que parece darle la razón a Peter Turchin de quien hablé en el post anterior y que pronosticaba que:

La sobreproducción de élites suele conducir a una mayor competencia intra-élite que gradualmente socava el espíritu de cooperación, que es seguido por la polarización ideológica y la fragmentación de la clase política, porque cuanto más contendientes hay, más terminan perdiendo Una clase grande de los aspirantes a la élite descontentos, a menudo bien educados y altamente capaces, han visto negado el acceso a las posiciones de la élite.Hay opiniones para todos los gustos.

De manera que ya podemos dejar de hablar de lucha de clases y comenzar a hablar de lucha de élites.

Al final el que gana es el que construye un mejor relato y el mejor relato es el que coincide con la percepción que los ciudadanos tienen de su vida diaria.

El discurso de toma de posesión de Trump:

Presidente del Tribunal Supremo Roberts, presidente Carter, presidente Clinton, presidente Bush, presidente Obama, compatriotas, pueblos del mundo: gracias.

Nosotros, los ciudadanos de América, estamos juntos hoy en un gran esfuerzo nacional para reconstruir nuestro país y restablecer su compromiso con todo nuestro pueblo. Juntos determinaremos el rumbo de América y el mundo durante los próximos años.Nos encontraremos con retos. Nos encontraremos con dificultades. Pero lo conseguiremos.

Cada cuatro años, nos reunimos en estas escaleras para llevar a cabo el traspaso ordenado y pacífico de poder, y damos las gracias al presidente Obama y la primera dama, Michelle Obama, por su generosa ayuda durante esta transición. Han estado magníficos. Sin embargo, la ceremonia de hoy tiene un significado muy especial. Porque hoy no solo estamos traspasando el poder de un gobierno a otro ni de un partido a otro, sino que estamos transfiriéndolo de Washington, D.C. al pueblo americano.

Durante demasiado tiempo, un pequeño grupo de personas en la capital de nuestra nación ha cosechado los frutos del gobierno mientras el pueblo soportaba los costes. Washington prosperaba, pero el pueblo no compartía su riqueza. Los políticos prosperaban, pero el empleo desaparecía y las fábricas cerraban. El aparato se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos de nuestro país.

Sus victorias no han sido vuestras victorias; sus triunfos no han sido vuestros triunfos; y, aunque había celebraciones en la capital de nuestra nación, había poco que celebrar para las familias que sufrían penalidades en todo el país. Todo eso va a cambiar, a partir de este mismo instante, porque este momento es vuestro momento, os pertenece a vosotros. Pertenece a todos los que se han reunido hoy aquí y a todos los que nos están viendo desde sus hogares.

Este es vuestro día. Esta es vuestra celebración.Y este, Estados Unidos de América, es vuestro país. Lo que verdaderamente importa no es qué partido controla nuestro gobierno, sino si la gente controla o no el gobierno. El 20 de enero de 2017 se recordará como el día en el que el pueblo volvió a gobernar este país.

Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país dejarán de estar olvidados. Ahora, todo el mundo os escucha. Vinisteis, decenas de millones de vosotros, para formar parte de un movimiento histórico como el mundo no ha conocido jamás. Y en el centro de ese movimiento figura una convicción fundamental: que una nación existe para servir a sus ciudadanos.

Los americanos quieren buenas escuelas para sus hijos, barrios seguros para sus familias y buenos puestos de trabajo para sí mismos.Son las demandas justas y razonables de un pueblo honrado. Pero, para muchos ciudadanos, la realidad es muy diferente: madres y hijos atrapados en la pobreza en nuestros barrios más deprimidos; fábricas herrumbrosas y esparcidas como lápidas funerarias en el paisaje; un sistema educativo lleno de dinero pero que deja a nuestros jóvenes y hermosos alumnos sin conocimientos; y la criminalidad, las bandas y las drogas que tantas vidas han robado y tanto potencial han impedido hacer realidad.

Esta carnicería debe terminar ya. Somos una sola nación, y su sufrimiento es el nuestro. Sus sueños son nuestros sueños; y sus triunfos serán nuestros triunfos. Tenemos un mismo corazón, un hogar y un glorioso destino.

El juramento que presto hoy es un juramento de lealtad a todos los estadounidenses. Llevamos muchas décadas enriqueciendo a la industria extranjera a expensas de la industria americana. Financiando los ejércitos de otros países mientras permitíamos el triste desgaste de nuestro ejército. Hemos defendido las fronteras de otros países mientras nos negábamos a defender las nuestras. Y hemos gastado billones de dólares en el extranjero mientras las infraestructuras nacionales caían en el deterioro y el abandono.

Hemos enriquecido a otros países mientras la riqueza, la fortaleza y la confianza de nuestro país desaparecían tras el horizonte. Una a una, las fábricas cerraban y se iban más allá de nuestras fronteras, sin pensar ni por un instante en los millones y millones de trabajadores estadounidenses que se quedaban atrás. Se ha arrebatado la riqueza a nuestra clase media para redistribuirla por todo el mundo. Pero eso queda en el pasado. Ahora debemos pensar en el futuro.

Nos hemos reunido hoy aquí para dictar un nuevo decreto que se oirá en cada ciudad, cada capital extranjera y cada corredor del poder. A partir de este día, una nueva visión va a gobernar nuestro país. A partir de este momento, va a ser América primero. Cada decisión sobre temas de comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores, se tomará en beneficio de los trabajadores y las familias americanas.

Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban nuestras empresas y destruyen nuestros puestos de trabajo. La protección engendrará prosperidad y fuerza.

Voy a luchar por vosotros hasta el último aliento, y nunca, jamás, os abandonaré. América volverá a triunfar, como nunca antes. Vamos a recuperar nuestro empleo. Vamos a recuperar nuestras fronteras. Vamos a recuperar nuestra riqueza. Y vamos a recuperar nuestros sueños. Construiremos nuevas carreteras, y autopistas, y puentes, y aeropuertos, y túneles y ferrocarriles por todo nuestro maravilloso país. Sacaremos a la gente de las ayudas sociales y la pondremos a trabajar, reconstruiremos nuestro país con mano de obra estadounidense.

Vamos a seguir dos reglas muy sencillas: compra estadounidense y contrata a estadounidenses. Buscaremos la amistad y la buena voluntad con todas las naciones del mundo, pero lo haremos teniendo claro que todos los países tienen derecho a poner sus propios intereses por delante. No queremos imponer nuestro modo de vida a nadie, sino dejar que sea un ejemplo reluciente para que todos lo sigan. Reforzaremos las viejas alianzas y formaremos otras nuevas, y uniremos al mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical, que vamos a erradicar por completo de la faz de la tierra.

La base de nuestra política será una fidelidad total a los Estados Unidos de América, y, a través de la lealtad a nuestro país, redescubriremos la lealtad entre nosotros. Cuando uno abre su corazón al patriotismo, no queda sitio para los prejuicios.

La Biblia nos dice: «Qué bueno y placentero es que el pueblo de Dios viva unido». Debemos expresar nuestras opiniones abiertamente, debatir con sinceridad nuestras discrepancias, pero siempre buscar la solidaridad. Cuando el país está unido, es imparable. No hay que temer nada, estamos protegidos, y siempre lo estaremos. Estamos protegidos por los grandes hombres y mujeres de nuestras fuerzas armadas y policiales y, sobre todo, estamos protegidos por Dios.

Por último, debemos tener grandes ideas y sueños aún más grandes. En América sabemos que una nación solo está viva si se esfuerza. No vamos a seguir aceptando a políticos que hablan mucho pero no hacen nada, que se quejan sin cesar pero nunca hacen nada al respecto. Las palabras huecas son cosa del pasado. Ha llegado la hora de actuar. Que nadie os diga que no es posible. Ningún obstáculo puede parar el corazón, el ánimo y el espíritu de América. No vamos a fallar. Nuestro país saldrá adelante y volverá a ser próspero. Estamos en el comienzo de un nuevo milenio, preparados para desvelar los misterios del espacio, liberar la tierra de la enfermedad y controlar las energías, las industrias y las tecnologías del mañana.

Un nuevo orgullo nacional nos levantará el ánimo, elevará nuestras aspiraciones y cerrará nuestras divisiones. Ya es hora de recordar lo que nuestros soldados nunca olvidan: que, seamos blancos, negros o marrones, todos tenemos la misma sangre roja de los patriotas, todos disfrutamos de las mismas libertades gloriosas y todos honramos la misma gran bandera americana.

Un niño que nace en la gran urbe de Detroit y otro que nace en las llanuras barridas por el viento de Nebraska ven el mismo cielo, tienen los mismos sueños en sus corazones y reciben su aliento vital del mismo Creador todopoderoso. Por eso os digo a todos los estadounidenses, en todas las ciudades próximas y lejanas, pequeñas y grandes, de montaña a montaña y de océano a océano, que oigáis estas palabras:

Nunca volveréis a ser ignorados. Vuestra voz, vuestras esperanzas y vuestros sueños definirán nuestro destino como nación. Y vuestro valor, vuestra bondad y vuestro amor nos guiarán siempre en el camino. Juntos vamos a hacer que América vuelva a ser fuerte. Vamos a hacer que América vuelva a ser rico. Vamos a hacer que América vuelva a estar orgulloso. Vamos a hacer que América vuelva a ser seguro. Y juntos, vamos a hacer que América vuelva a ser grande. Gracias, que Dios os bendiga y que Dios bendiga a América.