Moralidad y moralización

No se puede acorralar al caos, ni se puede exiliar a la barbarie. Viven entre nosotros y han venido para quedarse.

Y paradójicamente la barbarie que pugna por emerger desde sus escondites culturales lo hará a través de la deriva moral. Nuestra civilización está enferma de moralidad y de valores intramitables.

La compasión es la comprensión plena de la necesidad del mal (John Gray citando a Leopardi).

voltaire

La moralidad es una guía, un sistema de valores por así decir que nos sirve de apoyo para la toma de decisiones, algo así como una matriz de creencias, que no es inmutable y en cierta forma constituye un registro de lo más sobornable, no podemos fiarlo todo a la moral individual que siempre estará en desventaja frente a los intereses personales. Tanto es así que podemos estar seguros de que somos nuestros principales transgresores y que lo hacemos muchas veces en nuestra vida y siempre que nos conviene con mejor o peor suerte en el autoengaño.

Es natural que sea así puesto que la moral surgió no para autocontrolarnos sino para controlar las conductas de los otros. La moral emergió del mismo modo que el chisme para que el grupo detectara y sancionara a los tramposos. La moral es un juego de grupo y no tanto de personas individuales.

Y si las personas tenemos moral es precisamente porque hemos logrado internalizar las normas del grupo de tal modo que se constituyen en una ventaja evolutiva. La moral no es pues un órgano sino un acatamiento que se hace en nombre de algo, sea Dios, el civismo, la ética o la sanción social o penal. Asi decimos que hay cosas que son inmorales pero no ilegales, aunque las ilegales suelen llevar colgando tambien una condena moral.

Una de las características que tienen los hechos morales es que tienden a su universalización, tienen, por asi decir una vocación misionera si lo queremos decir con palabras cristianas o con la yijad si lo decimos con palabras islamicas. Tienden a capturar más y más cerebros en esa vocación de universalidad, no es de extrañar puesto que la moralización es una secuela teologica en un mundo laico que ha quedado sin referentes morales y que por tanto ha de inventar nuevos totems o idolos que temer, adorar o evitar.

La moralización es pues un proceso muy parecido a la deriva génica, muy parecido al efecto Baldwin, que es la adaptación que sufrimos algunos representantes de nuestra especie. Lo interesante es que esta deriva genica, es decir la adaptación a la leche no es un proceso universal sino un proceso local y geográfico tal y como conté en este post. Algo parecido sucede con los valores morales: no existe ningun valor moral universal común a toda la humanidad salvo aquellos que han pasado el filtro de la selección natural: el canibalismo, el incesto y en menor medida la prohibición del homicidio. Usualmente suele ponerse la esclavitud como ejemplo del progreso humano pero lo cierto es que la esclavitud solo parece ser un valor-tabú en Occidente.La esclavitud sigue existiendo a pesar de que en occidente consideremos que es detestable.

Las dimensiones de la moral.-

La moralidad no es pues una categoría (un si o un no) sino un cluster de al menos 5 dimensiones, que explica las razones por las que una persona puede defender una cuestión moral y sin embargo violar otras. Por ejemplo una persona puede ser favorable al aborto (una violacion de daño-cuidado) y ser una defensora de las causas de los animales (pureza-santidad) o un protector de la fidelidad conyugal y un violador económico de los derechos publicos.

Cada persona aparece como un “especialista” en uno de esos pilares morales, asi un ama de casa “padecedora” seria una persona que ha desarrollado hasta el paroxismo sus capacidades morales de cuidado y de protección del daño de los suyos, activando al mismo tiempo las emociones de culpa que van vinculadas con ellos. Excesos de empatía y excesos de “distribución moral” que terminan construyendo una matriz depresiva que se manifiesta como un rasgo permanente de personalidad.

Moralizar es el proceso contrario a naturalizar y podemos definir la moralización -siguiendo a Paul Rozin- como la adquisición de cualidades morales por parte de objetos y actividades que previamente eran moralmente neutras. Un ejemplo de ello es la esclavitud.o el consumo de tabaco, actividades neutras antes del siglo XVII o XX pero que hoy han pasado a ser actividades inmorales tanto la una como la otra, mientras que consumir drogas es hoy una enfermedad, una forma de medicalizar o amoralizar (naturalizar).

El nicho que deja vacío una actividad naturalizada inmediatamente e socupado por otra actividad anteriormente neutra.

Los que compartimos una determinada cultura compartimos también valores morales, pero no todos los individuos participamos de igual modo en un sometimiento acrítico a los mismos, al fin y al cabo los valores morales son memes y se comportan como virus. Es por eso que existen transgresores incluso a los mandatos biológicos más implantados en nuestra especie: hay asesinos, ladrones y pederastas, claro pero existe un amplio consenso universal en torno a la idea de que robar, asesinar o violar niños son cosas malas y que se deben evitar.

Se deben evitar por cuestiones morales pues matar, robar o abusar de niños perturban gravemente a cohesión de los grupos y hacen desaparecer los incentivos para una vida cooperativa y laboriosa. Es decir socavan el eje de torsión de los intercambios humanos: la sociabilidad, la confianza y la cooperación. Son malos para el grupo luego son malos.

La mayor parte de nosotros estamos bien lejos de ese tipo de actividades porque las hemos internalizado, un proceso ex novo que cada persona tiene que llevar a cabo con las normas sociales. Algo que no nos viene de serie y que adquirimos a través del proceso de socialización.

Socializarse consiste en internalizar las reglas morales de una determinada cultura.

Ahora bien, no todos los individuos tienen la misma facilidad para identificarse (internalizar) estas normas. En los extremos de la curva están los que no son capaces de internalizar ninguna de ellas y los que, por el contrario, son hiper-internalizadores y operan casi siempre en overdrive moral, es decir son personas que se rigen por el principio del deber o bien enferman a consecuencia de un exceso de moralización.

Pero al margen de esta “especialización” existe otro problema añadido. Dado que la moralización es un proceso lo que hemos de esperar es que los valores cambien muy deprisa sin dar tiempo a que la selección natural haga su trabajo, es decir para que se produzca una selección de valores adaptativos,  para lo que necesita de algunas generaciones. Hoy la velocidad con la que las sociedades cambian de opinión respecto a lo que es moral o inmoral generan importantes dosis de conflicto entre los humanos. Por ejemplo no existe un consenso universal sobre el trato que damos a los animales, baste con observar los diferentes criterios que existen entre los ciudadanos de Tordesillas y los animalistas.

Y que explica mucho sobre los procesos de moralización. Los defensores de una moral para los animales dividen el mundo -sin saberlo quizá- en un nosotros-ellos. Nosotros cargados de razones de superioridad moral y ellos herejes antidiluvianos que han de ser sometidos a la fuerza a la buena nueva. Una moral que trata de imponerse a la fuerza huele mucho a precepto divino.

Una de las consecuencias que tienen los procesos de moralización es que arrastran las condenas bíblicas de las religiones tradicionales y con ellas las ideas de castigo y de exclusión. No es posible moralizar sin separar el mundo en buenos y malos y esas son las principales secuelas de la moralización.

Moralización y moralidad no son pues la misma cosa, pues no puede haber moralización sin amoralización o naturalización de ciertas conductas. La moralización implica un desplazamiento, una búsqueda de nuevos nichos donde colgar las prohibiciones y los tabúes que los hombres seamos capaces de inventar para reemplazar a los antiguos.

Afortunadamente no todas las ideas morales sobrevivirán y no lo harán precisamente porque no resultan adaptativas para la especie humana en general.

Pero para nuestra degracia y tal como decia Chesterton, “desde que el hombre no cree en Dios, cree ya en cualquier cosa”.

 

Sexual personae

sexual personae

Camilla Plaglia es una socióloga norteamericana de origen italiano – y lesbiana para más señas- que pertenece a eso que hemos convenido en llamar “feminismo de la diferencia”.

Un tipo de feminismo que se opone al feminismo hostil, ese que en España conocemos con el nombre informal de “feminazis” y que consiste más o menos en en proponer directamente la eliminación de la masculinidad por la vía directa de la castración -química o ideológica- y al feminismo ingenuo, un tipo de feminismo más sutil pero que comparte con el anterior la negación de lo biológico en la diferencia de los sexos y la idea de simplificar groseramente el problema del sexo al reducirlo a un problema de convención social. Creen estas ingenuas que reformando a los hombres, eliminado las diferencias entre los sexos, purificando los roles sexuales, reinará la armonía y la felicidad. y desaparecerán todas las lacras de la sexualidad: el abuso, la violencia de genero, la pederastia y otras lacras.

La ingenuidad es la misma que la de Rousseau, quien idealizaba la naturaleza, como si la sociedad no fuera una construcción artificial de los seres humanos para defenderse del poder de la misma. Poder expresado por fuerzas externas, tales como animales salvajes, virus mortales, accidentes geológicos, inclemencias del tiempo, o por fuerzas internas, como las descritas por Sade.

En la naturaleza la fuerza bruta es la ley, la supervivencia es la del más apto. En la sociedad, en cambio, hay protección para los débiles. La sociedad es una barrera, frágil pero barrera al fin, para detener la naturaleza.

Pero el hombre civilizado, demasiado acostumbrado a la protección, dice Camille Paglia, niega su dependencia de la naturaleza, al igual que las feministas que excedieron su objetivo, el de lograr una igualdad política de hombres y mujeres, para pasar a rechazar la contingencia, es decir, las limitaciones humanas por naturaleza o destino, suponiendo que no hay diferencias entre los sexos.

Cuenta Camille Plaglia que cuando hay una violación, efectivamente se la debe denunciar, (otra cosa es la visibilización mediática que es una estrategia estúpida y que consigue lo contrario de lo que busca) pero que en primer lugar no se debe jugar con fuego y hay que enseñar a las mujeres no solo a protegerse de una manera sensata (como hacen todas las mujeres sensatas) sino que es necesaria una mejor educación sentimental para que las mujeres conozcan mejor sus emociones y sepan como gestionarlas. ”

“En mi época de estudiante (1963), declara, las estudiantes universitarias debían estar en sus dormitorios antes de las 11.00 P.M. Luchamos para combatir ese reglamento, queríamos que se nos deje decidir lo que haríamos con nuestras vidas, lo que incluía nuestra vida sexual. Luchamos para que las autoridades universitarias no se metieran en nuestras vidas, en nuestras relaciones personales. Queríamos correr con el riesgo de la decisión”.

Hoy dice ocurre lo contrario. Con la bandera del feminismo reclaman que sus derechos no son respetados, que sufren acoso sexual, y solicitan la intervención de las autoridades cuando no saben cómo manejar sus relaciones. Y no se están refiriendo al acoso sexual de profesores, caso para el cual, de ser real, las autoridades universitarias deberían tomar medidas, sino del acoso en las citas entre los jóvenes, lo que demuestra bien las dificultades de las jóvenes universitarias para manejar su propia sexualidad. Agrega que estas jóvenes creen que pueden participar en una reunión de fraternidad, típicas de las universidades norteamericanas y antiguamente solo para hombres, emborracharse, ¿por qué no?, si lo hacen los hombres, y aceptar ser conducida por uno o más de uno de sus compañeros a las piezas de arriba, para luego denunciar que fue violada”.

Las mujeres de clase media baja, gente que conoce la calle, sabrán bien de que hablo, están acostumbradas a pasear por entornos peligrosos y saben como defenderse, concretamente las mujeres de la limpieza de esos campus americanos tienen más recursos para defenderse que las propias estudiantes. El problema lo tienen en general mujeres blancas de clase media alta, acomodada, que tienen una imagen muy desvirtuada de la masculinidad. Cuando se topan con el mundo real, se quejan porque las cosas no son como esperaban.Sencillamente no han sido educadas para saber defenderse o detectar el peligro,  creen que son invulnerables, viven ajenas al mal, porque viven en un mundo democrático lleno de derechos y pocas obligaciones. Lo mismo les sucede a los ciclistas o los peatones de una ciudad con demasiados pasos cebra: creen que tienen todos los derechos y bajan la guardia. Y así, los atropellos de peatones en la ciudad correlacionan con los pasos cebra que existan.

En suma se sienten demasiado protegidas. Y la hiperprotección genera más vulnerabilidad. Y hay que recordar ahora que las acusaciones falsas de violación pueden matar.

Hay muchas opiniones sobre qué podemos hacer para disminuir las agresiones sexuales pero tengo la impresión de que se trata de una “wicked problem” es decir de un problema complejo que no admite soluciones simples y que como buen problema endemoniado parece empeorar con cada solución propuesta. La solución más sensata aparentemente es la pedagógica: enseñar desde la escuela a no abusar de nadie y mucho menos de los más débiles. Esta solución que curiosamente es la que funcionó durante décadas se encuentra hoy en franco retroceso por varias razones. la principal es la idea de la igualdad, los chicos en la escuela y movidos por esa idea de igualdad tienden a maltratar o acosar igual a las chicas que a los chicos más débiles y como al parecer esos abusadores de patio de colegio no desaparecen por más que lo deseemos, lo cierto es que cada vez los acosos son más frecuentes y más graves, sobre todo desde que han aparecido nuevas formas de acoso como las redes sociales.

Otra de las ideas interesantes puede verse en este video de Ted:

Lo que propone Jackson Katz para resolver las agresiones o abusos sexuales es superar el énfasis en la díada víctima/perpetrador y pasar a un enfoque donde los hombres tomen a cargo este problema que según él solo afecta a los hombres. Se trata de un asunto de hombres, dice.

Esta idea es calcada del programa Kiva que recientemente se ha implantado en las escuelas finlandesas con un -dicen- gran éxito. Se trata de convertir a los “espectadores inocentes” en agentes del cambio. Los niños que presencian abusos en la escuela no deben mirar hacia otro lado, sino que han de participar en desactivar estas agresiones. Pero el entorno de un aula no es el mismo de la vida real: siempre habrá agresiones sexuales (de hombre a mujer u a otro hombre) del mismo modo que siempre habrá mujeres que tratan de eludir su responsabilidad con denuncias falsas o que tratarán de beneficiarse de su posición de ventaja sea sexual o sea en el ámbito familiar.

La ventaja de este programa es que elude centrarse y enfocar el problema tanto en los abusones como en sus víctimas, traspasando el relevo a esa masa critica de personas que “miran y saben pero no ven”. Es desde luego una buena idea pero en el caso -y ahora vuelvo al video de Katz- fiarlo todo al concurso o a la pedagogía de los hombres no me parece una buena idea. ¿Por qué los hombres?.

Y ahora recuerdo lo que son los microcréditos, esos pequeños prestamos que se les dan a las mujeres para que inicien algún tipo de pequeño negocio que les permita salir de la miseria. darles prestamos a los hombres no resolvería el problema de la miseria en ciertas zonas del mundo.

Por eso creo que la mejor estrategia para minimizar los abusos de los hombres sobre las mujeres es enseñar a las mujeres algunas cosas sobre el amor y sobre las diferentes expectativas que tienen los hombres y ellas mismas sobre el asunto y ahora vuelvo al libro de la Plaglia:

El amor no es libre ni low cost.-

“Así como la sociedad es una barrera contra la naturaleza, la cultura occidental desarrolló el concepto del amor como medio para enfrentar las fuerzas sexuales, un mecanismo de defensa que racionaliza las fuerzas irracionales e ingobernables. El amor dice, es como las religiones primitivas, un instrumento que permite controlar el miedo primario, tanto para el hombre como para la mujer. Pero no por ello lo desmerece. Felices son las épocas en las que el matrimonio y la religión son fuertes. Sistemas y orden nos protegen del sexo y la naturaleza dice Camille, pero desgraciadamente vivimos una época en que las fuerzas del sexo se han desatado sin control.

Aún diciendo que gran parte de la cultura occidental es una distorsión de la realidad, Camille opina que la realidad debe distorsionarse, es decir, debe ser mejorada imaginativamente. La actitud budista de consentimiento frente a la naturaleza, no es justa con el potencial del ser humano. La cultura machista occidental ha sido más beneficiosa para la mujer que la equivalencia entre los sexos en la simbología de la cultura oriental. La medicina y la industria occidentales -machistas ellas- han liberado a las mujeres. Las máquinas hacen el trabajo doméstico, el parto ya no es riesgo de vida, la píldora disipó el miedo al embarazo. Como consecuencia permitió el desarrollo de la mujer agresiva moderna, capaz de pensar como los hombres, enfrentarlos en su terreno y liberarse. Mujer agresiva dice Camille con humor, ìncapaz de escribir libros odiosos, aludiendo a los suyos.

El riesgo para las mujeres de apoderarse del espacio social creado por los hombres (según su opinión la filosofía, la ciencia, el arte, la política, el atletismo, etc., fueron creados por los hombres), es la limitación del erotismo, de la vida imaginada en el terreno sexual, el que puede superponerse con el terreno social pero que no son uno mismo,” (Extraido de este post).

Dicho de otro modo: el progreso de las mujeres se ha debido a los valores patrifocales avanzados y los fenómenos de agresión que estamos viendo hoy paradójicamente no se deben al patriarcado sino a su colapso.

la reserva espiritual del mundo está en manos de esas mujeres que han aprendido a no caer victimas de los hombres ni de otras mujeres, mujeres independientes que trabajando fuera del hogar o permaneciendo en él mientras crian a sus hijos son invulnerables como aquellas diosas griegas preolimpicas, Atenea (la hija del padre), Artemisa (la hermana gemela de Apolo) o Afrodita la deidad que escapó al orden olímpico y se mantienen como decían los griegos, vírgenes, ajenas a la manipulación de los hombres y de sus propias madres.

Son las mujeres del futuro, a ellas hemos de recurrir para proteger a las nuevas Heras, Persefones y Demeteres fascinadas por la igualdad, esas que creen que alguien las protegerá de su propia irresponsabilidad.

Las que viven de espaldas al mal.

¿Qué hacemos con el mobbing?

mobbing

No bastan las buenas intenciones hay que ir más lejos, saber más.

El señor miró complacido a Abel y su ofrenda pero vió con desagrado la de Cain. Cain se encolerizó y su rostro se descompuso. El Señor le dijo:¿Por qué te sientes malhumorado y vas con la cabeza baja?. Si obraras bien ¿no alzarías la cabeza?, en cambio si obras mal el pecado está en tu casa y te acosa sin que puedas contenerle. (Genesis 4.17)

No cabe duda que el primer acosador del que tenemos noticia fue Dios, vale la pena recordar este capítulo del Génesis que cito para observar como el favoritismo con el que Dios distinguió a Abel fue el detonante del primer crimen cainita de la humanidad, al tiempo que señala hacial Caín haciendole responsable -por su pecado- de su propio favoritismo. No sabemos por qué Dios prefería a Abel, lo que si sabemos es que los dones con que Caín trataba de ganarse sus favores no dieron ningún resultado.

Y este post pretende en primer lugar señalar qué es y qué no es mobbing (en adelante acoso) y dotar al lector de algunas estrategias sobre como hacerle frente.

En primer lugar hemos de separar algunos conceptos; el maltrato o abuso no es mobbing, a veces forma parte de la explotación de las personas sea en el ámbito laboral o cualquier otro entorno, Y para un psicólogo que recibe casos en su consulta resulta imprescindible separar el mobbing de dos cosas: la simulación y la querulancia paranoide, ambas llevan consigo ganancias visibles y no voy a referirme a ellas. Voy a referirme pues al acoso verdadero, algo que existe aunque sea muy difícil de demostrar en un tribunal de justicia, sobre todo en nuestro país con un derecho demasiado garantista en comparación con el mundo anglosajón, donde los indicios suelen tener peso de prueba.

Una definición operativa:

Según Heinz Lehman es el fenómeno en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, sistemática y recurrente -al menos de una vez por semana- y durante un tiempo prolongado de no menos de seis meses, sobre otra en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la victima, socavar su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr finalmente que esa persona acabe abandonando el lugar de trabajo, bien sea por propia voluntad o por prescripción médica.

Dicho de otra manera, el fenómeno es muy parecido a la violencia que se ejerce en el ámbito conyugal o en la pareja, si bien los objetivos no son los mismos. En la pareja lo que se busca es la sumisión y la dependencia extrema usualmente de la mujer hacia el hombre.El acoso sexual, conocido informalmente como “luz de gas” es una variante del mobbing y no voy a referirme a él en este post.

El acoso ha de ser constante, insidioso y mantenido en el tiempo. El objetivo del acoso laboral suele ser lograr que la víctima abandone su puesto de trabajo o arroje la toalla y ceda ante las pretensiones de sus superiores, algo que se logra a través de varios mecanismos, el descrédito, la divulgación de rumores, la intimidación, la intrusión en la intimidad de la victima, el muy español “ninguneo”, el traslado obligatorio de despachos bajo el pretexto de reestructraciones funcionales o los sabotajes a la tarea que la victima tiene encomendada.

Lo interesante es que el acoso no siempre procede de un acosador directo, en ocasiones es la propia institución o empresa la que por su propia perversidad tiene una estructura que facilita el acoso individual, el solapamiento de funciones es una de estas perversidades junto con los guiones no escritos y que se encuentran alejados de los objetivos a cumplir.

Un ejemplo de lo que trato de decir con esta idea de los guiones no escritos:

Una empresa A decide contratar un gerente profesional para abaratar costes, esta empresa A tiene un proveedor que es la empresa B pero resulta que algunos de los accionistas de A están tambien en B, y estos accionistas pueden obetener ventajas de suministrar equipos a la empresa A, lo que pierden en un sitio lo ganan en otro. Pero el gerente G fue contratado precisamente para abaratar los costes pero no contaba con que hay una variable oculta, naturalmente todos los esfuerzos que lleve a cabo para mejorar su gestión serán rotulados por esos accionistas como malapraxis o maldad.

En un post anterior ya escribí sobre esta cuestión de la perversión en las organizaciones, de modo que no voy a referirme a ellas. Sólo quiero ahora recordar dos ideas: los jefes suelen rodearse siempre de personas dóciles a las que puedan controlar y obtener información (chivatazos) con independencia de su relevancia profesional, y otra:; la mayor parte de acosadores no son jefes supremos sino mandos intermedios o capataces.

¿Quien es el acosado?.-

El mobbing es un concepto etológico no psicológico y por tanto el mejor instrumento de análisis es la teoría sistémica, pues es todo el sistema el que conspira contra la víctima como más abajo se verá. Y hace referencia a una coalición de individuos que forman una alianza provisional para arrebatar el poder a ciertos machos que obtienen prebendas de la manada. Fueron los etólogos los primeros en describir estas alianzas siniestras donde de lo que se trata es de arrebatarle a alguien su poder o bien una venganza del grupo frente a un líder irresponsable. Pero hay otras acepciones de esta conducta de acoso: ciertos etólogos observaron que si de una manada de cebras elegimos al azar a algunas y las marcamos con una cruz negra en el vientre, serán más susceptibles de ser devoradas por una fiera o un depredador. Significa que en esencia el mobbing está relacionado con la percepción de una diferencia, no es que los depredadores prefieran a las cebras con cruces en la barriga sino que sus compañeros de la manada estarán mas dispuestos a sacrificar a las diferentes en el caso de un ataque.

No importa si las diferencias son por arriba (una mayor inteligencia o brillantez) o por abajo (ser gordo, feo, o albino) lo que interesa saber en este momento es que todos podemos convertirnos en victimas del acoso, aunque los que más riesgo tienen son aquellos a los que sus compañeros han identificado como diferentes, a veces por una cuestión tan trivial como “no ir a tomar café con todo el grupo”.

De modo que todos podemos ser victimas de acoso pero también podemos convertirnos en acosadores o al menos en espectadores inocentes.

Condiciones para que podamos hablar de acoso.-

1.-Relación asimetrica.- Tiene que existir una relación de poder, rango o posición dentro de una organización. El acoso entre iguales es posible pero poco frecuente, hablamos entonces de maltrato. Sin embargo en algunas organizaciones donde las jerarquias son difusas o son permeables, cambiantes o ambigüas tambien es posible que un empleado acose sutilmente a su jefe por ejemplo no pasándole información o “ninguneándole”, es decir no reconociendo o negando la jerarquía.

2.-La víctima no puede escapar del campo.- Es decir no puede irse salvo perdiendo dinero o reputación, de modo que la cosa cambia segun las leyes laborales. El acoso en la empresa privada está sometido a leyes bien distintas a las que regulan a los funcionarios por ejemplo. Un funcionario es muy dificil de despedir pero un empleado privado puede irse por propia voluntad o bien cobrando una indemnización, pero hay otros factores que pueden influir sobre la no-escapatoria del campo de acoso y dependerá en cualquier caso de su espacio relacional y de otros conflictos solapados con el acoso.

Sobre los  errores más frecuentes que suele cometer el acosado y algunos consejos para escapar del acoso volveré en el próximo post.

El dormilón

El dormilón no es sólo una película de Woody Allen sino sobre todo la característica biológica que me define a mí y a muchos otros que siempre fuimos catalogados de vagos, perezosos o indolentes.

Hasta mi padre me pronosticó que nunca llegaría a nada en la vida.

Pero la verdad del asunto según me enteré anoche viendo este documental de “La noche temática” es que hay ciertas personas que estamos desincronizados con los ritmos luz/oscuridad en que evolucionamos nosotros los mamíferos. Claro que nosotros somos noctámbulos porque descendemos de una especie de ratón nocturno -en realidad un primate- que medró escabulléndose cuando los dinosaurios se extinguieron quien sabe si por un cometa o porque comían demasiado y no resultaban del todo sostenibles. En la tierra había dos nichos ecológicos uno ocupado por los grandes reptiles que eran diurnos y otros -los innovadores- mamíferos que podían calentarse a sí mismos y que por tanto podían vivir de noche.

De ahí procedemos y por eso nos pasamos el día de siesta en siesta, y es lógico que nosotros los sapiens seamos noctámbulos porque somos homeotermos, es decir no necesitamos calentarnos al sol y nos basta con la pornografía.

Claro que eso del noctambulismo que nos ataca a los dormilones se cura con la edad, yo ahora duermo lo mismo pero de noche, porque ya no estoy para muchos trotes. Aun recuerdo cuando era joven y las carreras que solía hacer con mi amigo del alma a ver quien podía dormir más horas teniendo un orinal debajo de la cama. Siempre me ganó él, pero lo cierto es que ambos parecíamos parasitados por una especie de acedia vital que muchos identificaban con la pereza, aquel pecado capital de cuando entonces. Ahora igual nos catalogaban de esquizofrénicos simples.

Y estábamos aburridos simplemente como esos adolescentes de ahora que no duermen lo suficiente.

Recientemente estuve en el funeral de este amigo que naturalmente murió durmiendo. Ese amigo del alma, esa alma gemela que nos encontramos en la adolescencia y que luego perdemos en las primeras curvas de la madurez. Ese amigo, cuyo recuerdo nos acompaña siempre a pesar del emborronamiento que el tiempo proyecta sobre nuestra memoria.

Y fue precisamente en ese funeral donde comencé a escribir este post a propósito de la memoria.

Me vino este tema de Serrat, una canción que solía cantar mi amigo (al que le gustaba mucho Serrat). En realidad le gustaba casi lo mismo que a mi y por eso fuimos amigos hasta que la vida en sus continuas bifurcaciones nos separó sin saber bien en cual de ellas nos perdimos el uno al otro. Quizá porque pasamos mucho tiempo dormidos sin atendernos mutuamente.

Fue en todo caso una perdida gratuita.

Y fue en su funeral donde caí en la cuenta de que nuestra memoria no es una película sino un álbum de fotografías discontinuas, de escenas como petrificadas, algunas de las cuales llevan incluso banda sonora.

Fotografias que olvidamos, pues el olvido (el no-recuerdo) no es lo mismo que la ignorancia, el no-saber. Se puede no-recordar y saber.

Y es mucho lo que supimos tu y yo amigo pero ya no recuerdo el qué.

Es por eso que la mejor forma de recordar es a través de la música, esa analogía que en sí misma no significa nada pero que precisamente por eso puede re-significarlo todo. Es asi como te recuerdo amigo, tal y como cuenta Serrat.

Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo nuestro
y lo mío de los dos.

¿Cooperativos o competitivos?

gansos

Konrad Lorenz ha pasado a la historia de la medicina por muchas razones a pesar de no ser médico y haber recibido el premio Nobel en 1972 junto con Nicola Timbergen y Von Frish. En realidad Lorenz era un biólogo que inventó una nueva disciplina llamada etología.

Uno de los hallazgos más importantes de Konrad Lorenz fue el elaborar una nueva teoría sobre el instinto. Se ocupó para ello de investigar sobre los cuatro grandes: huir, aparearse, comer y luchar y hacerlo a través de la observación de gansos en su medio ambiente. Uno de sus descubrimientos más importantes es la idea de que existe una separación entre causa y propósito, entre pulsión e impulso. Asi la causa del hambre no es la necesidad de alimentarse sin embargo el propósito del hambre es la alimentación. En términos comprensibles significa que por primera vez un etólogo aportó una nueva lectura del instinto que iba más allá de la causalidad o determinismo lineal, una lectura no teleológica. Los animales no comen o dejan de comer sólo porque tengan hambre o falta de apetito, sino que en el hambre intervienen otros factores que no tienen nada que ver con la alimentación. Por ejemplo el hambre puede inhibirse cuando un animal dominante merodea por los alrededores o puede excitarse a raiz de una ganancia de rango.

konrad-lorenz

Otro de sus hallazgos fue haber descubierto “la impronta” (imprinting). Los gansos siguen a aquel que identifican como su madre, en este caso el propio Lorenz que se retrató muchas veces con una buena camada de gansos siguiéndole aqui y allá. Pero en este post me propongo divulgar uno de los hallazgos más importantes a mi juicio que viene descrito en su libro: “Sobre la agresión: el pretendido mal”.

Los gansos son animales muy agresivos y territoriales. Se organizan en torno a figuras dominantes, un macho al que se le unen hembras de forma discontinua. Usualmente los machos dominantes dominan ciertos recodos del rio, allí donde los recursos son más abundantes. Hasta aquí, normal. Los dominantes acumulan hembras y recursos, mientras que los demás han de conformarse con “picotear” las sobras y quedarse con las hembras más perifericas de la manada.

Lo que Lorenz describió fue una conducta insólita que parece remedar una especie de homosexualidad entre los gansos. Sucede que a veces se forman parejas de machos que se alían para defender ciertas zonas de los ribazos. Y pareciera tratarse efectivamente de una pareja homosexual pues hasta parece que copulen entre si, un poco para engañar  a sus contrincantes, como diciendo: “aquí somos dos, no os acerquéis”.

Pero la cosa no termina aquí, porque no es lo mismo dos amigos que se alían entre si y que parece que copulen, que carecer de una estrategia reproductiva efectiva . Al fin y al cabo el mandato biológico no es “come lo que quieras” sino “creced y multiplicaos” y una pareja de machos no puede reproducirse aunque su alianza sea muy potente como estrategia de defensa.

Es por eso, que “no hay dos sin tres” y pronto una hembra se acerca a la pareja para triangular la cuestión y entonces se producen escenas como las que describe Luis Eduardo Aute en “Una de dos”, “o me llevo a esa mujer o entre los tres nos arreglamos”. Y eso hacen los dos machos, compartir a la hembra, ahora tu y ahora yo. No parece que los celos jueguen ninguna función importante en esta familia alternativa. Tres siempre serán mejor que dos tanto como defensa del territorio como protección para los polluelos.

Hay varias preguntas que el lector sagaz podria hacerse a continuación, la primera es ¿son homosexuales esos gansos? Lo cierto es que de serlo son bastante diferentes a lo que conocemos como homosexualidad humana. En principio no afecta a la identidad y por otro lado se trata de un simulacro de homosexualidad que no les impide forman tríos o parejas y por tanto no impide la reproducción. El lecto que quiera profundizar en esta cuestión de psicología evolutiva sobre la homosexualidad puede visitar este post.

Lo que si podemos inferir de esta anécdota de los gansos y los tríos sexuales es que efectivamente en el mundo animal (y en el humano) las alianzas son muy importantes de cara a conseguir recursos. Hay algo que acompaña y se solapa a la rivalidad por esos recursos, ese “únete a ellos, cuando no puedes ganar” es una estrategia muy representada en nuestra especie. Existen las alianzas y las coaliciones.

Las alianzas se establecen como estrategia ante un enemigo común, las coaliciones se establecen para ser más potentes aunque no exista un enemigo identificado. La verdad del asunto es que evolutivamente hablando me resulta difícil encontrar algún ejemplo (salvo los altruísmos con la propia prole (descritos por Hamilton) o los errores de reconocimiento de la misma) que refute el tópico viejo de “supervivencia del más fuerte”. Es cierto que existen ejemplos de cooperación que dan buenos dividendos, ¿pero sin ellos habría realmente cooperación?

El egoismo y los altruismos

El lado oscuro del altruismo

Los transhumanos

El 2045 es la fecha que Ray Kurzweil da como más probable para que demos a luz a ese hombre mitad humano mitad maquina que se conoce con el nombre de hombre biónico y otros han llamado “ex novo”, un hombre que habrá superado la fatalidad de la naturaleza y que podrá diseñarse a si mismo. Un hombre autopoyético.

Un hombre que habrá superado la selección natural que será sustituida por la selección artificial.

Kurzweil está convencido de que los seres humanos podremos trascender la propia biología, ir más allá de nuestras fatalidades genéticas y reproducir y copiar los genes benevolentes para trasplantárselos a otros (no dice a qué precio), pero el futuro que dibuja es realmente escalofriante y plantea numerosas dudas éticas, empresariales, de investigación médica y aun metafísicas.

Será por eso que su ultimo libro ha sido llamado “La era de las maquinas espirituales” y que nace como continuación del anterior “La era de las máquinas inteligentes”. Kurzweil toma prestados ciertos argumentos de Julian Huxley y del transhumanismo para hacernos llegar ese mensaje predictivo que parece reposar en una verdad axiomática: la tecnología es un invento del hombre que nos permite construir nuevas tecnologías y que por tanto se desarrolla a una velocidad creciente y exponencial, muy veloz  si la comparamos con la velocidad de las adaptaciones biológicas que precisaron eones de tiempo para establecerse.

En este post abordé precisamente la distancia que separan al hombre moderno de sus adaptaciones ancestrales y las posibilidades fácticas o imaginarias propiciadas por la tecnología: para el hombre de hoy es más fácil hablar sin cables con alguien de un país extranjero que curarse una diabetes tipo II debido a portar el maldito gen de la resistencia a la insulina, naturalmente esta disonancia es difícilmente explicable en términos técnicos, pero hay algo que no sabemos hacer más allá de los paternales consejos sobre la dieta, el ejercicio o la abstinencia del tabaco.

La idea es que el desarrollo tecnológico impulsará necesariamente la invención de tecnologías de soporte por un lado pero también la emergencia de nuevas propiedades de nuestra conciencia tal y como hizo la rueda, el lenguaje o la maquina de vapor, que se verá fortalecida por el uso médico de estas misma tecnología y que arrastrará de algun modo la investigación hacia su zona de influencia.

En realidad el tiempo del hombre máquina ya llegó hace tiempo, pensemos en las gafas para los miopes, las prótesis de cadera, los marcapasos, los neuroestimuladores, los chips de visión artificial, los miembros ortopédicos, los injertos de válvulas cardiacas en o nuestros dientes de reemplazo. Todos estos hallazgos quedarán obsoletos cuando seamos capaces de construir ADN artificial, genes a la carta.

Se trata sin duda de un futuro apasionante. Os dejo aquí unos videos sobre el asunto para reflexionar en los problemas que este diseño a la carta nos traerá en ese futuro que ya se adivina.

 

 

El pensar hibrido por Ray Kurzweil

 

Violencia sexual antártica

foca
Que el sexo es un engorro, ya lo dije yo en un post anterior (vease Sexo sin cópula), pero ahora ya no soy yo solamente quien sostiene tal teoría. Al parecer los etólogos andan preguntándoselo y escribiendo libros como éste de Garcia Leal titulado “El sexo de las lagartijas“, en él el autor hace un recorrido sobre los aspectos evolutivos del sexo y la sexualidad a la espera de encontrar una respuesta a la gran pregunta ¿si el sexo consume tan gran cantidad de recursos, por qué la evolución optó por la reproducción sexual en dos individuos distintos y portadores de planes divergentes segun su género?
De la primera pregunta ya sabemos la respuesta: la evolución optó por la reproducción sexual para asegurar la variedad, sin embargo la segunda pregunta no tiene una contestación fácil, es el caso de los caracoles, hermafroditas ellos que se apañan bien consigo mismos sin necesidad de construir nidos, cantar dulces trinos o defender un harén de los intrusos.Claro que la cópula tiene sus defensores, y esta semana nos hemos enterado de que en la lejana Antártida, una foca se ha cepillado a un pingüino, un hecho insólito porque hasta ahora no se conocia el trato carnal entre mamiferos y aves.
La prensa amarilla se ha apresurado a rotular el caso como una “violación”, una especie de violencia sexual ejercida por una foca enorme sobre un escuálido e indefenso pajarillo. Sin embargo, lo cierto es que no sabemos el sexo del autor de la agresión y aunque todo el mundo supone que era un foco, en realidad los investigadores no lo han podido comprobar. Tampoco se sabe el sexo del pingüino, pero de lo que si están seguros es que la cópula no pudo ser consumada por impericia de la foca (o foco) que no encontró orificio, si es que los pingüinos tiene orificio o cloaca que tampoco lo sé.

El caso dará mucho que hablar porque en mi opinión evidencia que la naturaleza cada vez más se parece a la cultura humana por aquello de la violencia contra las mujeres, aunque he de repetir que nadie averiguó el sexo del pingüino que en cualquier caso era la víctima. No cabe duda de que se trató de un intento de violación, pues en todo caso la foca se entretuvo con esos movimientos coordinados innatos que llamamo coito unos tres cuartos de hora. Y digo yo que hay que tener aguante, aunque seguramente la foca no pudo introducir nada y todo quedó en un simulacro de coito.
Y esta es la cuestión.Porque hay simulacros de coito tambien en la naturaleza cosa que ya saben los etólogos de todo el mundo y que los homosexuales interpretan como que la homosexualidad existe en la naturaleza.Pues también la agresión sexual tal y como ya expliqué en este post.

Hasta las focas han descubierto ya que pueden acceder a los coitos virtuales y que todo está en fingir los movimientos sin que haya motivación alguna reproductiva, entonces ya ni la especie importa demasiado, la foca va al bulto. Los biólogos están convencidos de que la foca o el foco estaba frustrado/a tal y como les pasa a algunos violadores en serie, que no encuentran pareja para desfogarse, a veces de su pasión amorosa y a veces de otras pasiones que usualmente buscan su descarga a través del orgasmo.

¿Intento de coito, juego o confusión de identidad?

La foca era seguramente una foca perversa, tanto le daba o una foca disidente si es que entre los mamiferos marinos antárticos existe la disidencia politica.