Las 4 Españas

4 españas

Los estudios sociológicos se pusieron de moda para predecir los resultados de las elecciones y desde entonces los investigadores han tratado de describir perfiles de votantes siendo el nivel de ingresos la variable clásica sobre lo que se han basado estos estudios, una división tosca del mundo entre ricos y pobres. Se suponía que los ricos votaban a la derecha y los pobres a la izquierda. Naturalmente los pobres eran los obreros y los ricos la clase acomodada, esa que vivía de rentas o de profesiones más o menos liberales.

Pero hoy la cosa ya no está tan clara debido a la fragmentación y la atomización que han sufrido nuestras sociedades. La clase obrera pareciera haber desaparecido y en su lugar ha amanecido una clase de parado de alto voltaje de indignación que no ha logrado todavía encontrar trabajo, al menos que corresponda a su titulación.

Fue leyendo este articulo de Ramon Gonzalez como comencé a gestar este post. La idea del articulo es que la brecha actual -postcrisis- ya no es de ingresos, sino generacional. Para ello describe cuatro tipologías descritas en el libro de Belen Barriero (que es la lectura que el articulista nos aconseja) y donde el lector hallará explicaciones a estas 4 Españas que vienen a desmentir la idea de Machado de que una de las dos iba a helarnos el corazón. Al parecer hay más razones para temer esa congelación, con la aparición de estos cuatro tipos: digitales, analógicos, acomodados y empobrecidos.

Pero a mi se me ocurrió leyendo el citado artículo que en realidad la mayor brecha no es tanto digital, de ingresos o generacional sino sexual, entiéndase “reproductiva”. En realidad lo que nos diferencia a los humanos europeos de hoy no es tanto lo que ganamos o la edad que tenemos sino las expectativas que tenemos respecto al futuro, es por eso que me pareció tomar la metodología etológica como guía comprensiva del mundo en que vivimos, las variables criticas suelen estar escondidas allí donde nadie miró y es por eso que me puse las gafas de naturalista.

Los alfa.-

Lo que caracteriza a los alfa es su alto valor de pareja y no tanto los ingresos que tienen, tampoco su edad. No hay que confundirlos con los ricos que es una abstracción poderosa emocionalmente pero muy contraintuitiva. Se puede ser alfa por el dinero desde luego pero también por la belleza, la fama, la inteligencia y también el ser un personaje televisivo, un artista de éxito, un deportista de élite, un personaje de la jet o un líder carismático.

El termino “valor de pareja” se debe a David Buss y el lector puede visitar este post donde hablé precisamente de la precariedad del mercado de parejas, una precariedad que no alcanza a los alfa que son ese tanto por ciento que no pueden quejarse de su éxito sexual.

El término ” valor de la pareja” , es algo que no gusta demasiado a la gente en general que rechaza el termino al hacerlo equivalente al de precio. Valor no es igual a precio pero incluso en términos evolutivos la palabra “valor” no coincide con nuestra interpretación actual, valor se refiere al valor de fitness, se trata de un variable cuantitativa que se mide en puntos evolutivos no en logros sociales o económicos.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no somos equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. Son los alfa.

Pero aqui en este territorio la competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

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Una hembra alfa de nuestro entorno

Dicho de otro modo, los alfa se emparejan entre ellos o con algunas personas beta que ascienden de rango cuando se emparejan con algún alfa. Los alfa practican la hipergamia y no es raro que acumulen tres o más matrimonios con un número de hijos superior a la media junto con un numero de parejas elevada más o menos pasajeras.

Los beta.-

Los beta somos el grueso de la población, los pagafantas del sistema. Los que corremos con los gastos del emparejamiento. Somos los que empleamos estrategias “dad” como estrategia de fondo. “Dad” significa papá y es el modelo de emparejamiento de las sociedades tradicionales donde el sexo es caro. En este post puede el lector profundizar en este tipo de estrategias de emparejamiento que se opone a la estrategia “cad” furtiva y errante.

Lo que caracteriza a los hombres beta es su característica de proveedores y lo que caracteriza a la mujer beta es su carga reproductiva que simultanea con las cargas del empleo y su trabajo dentro de la casa. El matrimonio beta es la pareja tradicional, esas parejas que trabajan ambos y que tienen dos hijos, la parejita. Su enemigo más importantes son las desavenencias y el estrés, el divorcio es letal para los beta, pues perjudica fuertemente a los hombres y les encadena a proveer una casa que ya no habitan dejándoles exánimes para construir otro nido. Para las mujeres beta su condena son los hijos y la cruel atadura de sus familias extensas.

Los beta están en regresión y son los más empobrecidos post crisis, son los que soportan una mayor carga fiscal, la clase media por así decir, aunque lo que caracteriza a los beta no es la clase social sino su creencia en cierto valores tradicionales y en cierto modo aquellos que viven con sentimientos de culpa las infidelidades e incluso el divorcio.

Los valores de clase media han sido los colchones de seguridad del sistema y uno de los puntos de apoyo: la familia ha resistido las embestidas de todas las crisis, pero las amenazas que se ciernen sobre ellos son demasiadas para no tenerlas en cuenta.

Los omega.-

Son los parias del sistema, pero en cierto modo también la reserva genética de la civilización dado que los beta son permeables por abajo y son ellos los que corren con los gastos reproductivos más intensos aun sin disponer de recursos. También son los que acumulan menores puntajes de “valor de pareja”. En este extremo de la distribución  están los omegas, tal vez menos saludables, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo. También los maltratadores de pareja intima suelen ser omegas deprivados de sexo, deprivados de poder y que sueñan con ascender de rango o al menos emular a esos alfas que tanto les llaman la atención.

Sus estrategias reproductivas son similares a los beta pero pueden darse escarceos más o menos regulares en termino de “cad”. Lo que caracteriza a este perfil es que no comparten los valores de la clase media, por ejemplo invertir en la educación de los hijos, para ellos el dinero es para gastarlo en bienes de consumo, no ahorran ni piensan, en el futuro quizá porque no creen en él.

El lector que haya llegado hasta aquí es casi seguro que se haya ubicado ya en alguno de esos grupos o perfiles, teniendo en cuenta que estos compartimentos no son estancos y que una familia o individuo puede transitar de un bloque al otro en función de la suerte y los avatares de la vida. Lo importante son los valores morales y por supuesto el valor de la pareja: los guapos y las guapas tienen el camino más fácil si bien no pueden garantizarse un futuro de certidumbre solo con la belleza. Ya sabemos que un individuo puede estar hoy a todas horas en TV cobrando royalties y el año que viene desaparecer.

Volviendo ahora a la sociología, creo que podemos adivinar por donde irá el voto de cada cual en las elecciones, siempre y cuando se permita una cierta desviación típica en esa consideración, pero a mi juicio lo que falta en este esquema es la cuarta fuerza.

La cuarta fuerza.-

La cuarta fuerza es la que está compuesta por mujeres jóvenes, fértiles, educadas, competentes, universitarias que han logrado un alto estatus profesional y se han liberado, por así decir de la tutela de padres y los hombres en general. No necesitan proveedores, porque ellas mismas se bastan para subsistir, aunque en realidad estas mujeres no están contra los hombres sino contra los niños. Se trata de aquellas mujeres beta que han logrado liberarse de la cruel atadura y han apostado por el sexo a corto plazo (hipergamia) o la monogamia sucesiva y por supuesto por la infertilidad.  Son las que abaratan el sexo y llevan a los hombres hacia su paroxismo de holgazaneria.

Son estas mujeres las que dictan las políticas de Estado sobre casi todo, son feministas y votan progresista, léase socialdemócrata. Son el grupo social con más influencia en estos momentos en Europa, son las que deciden unas elecciones, llevando al voto a su ascua, que no es otro sino seguir manteniendo su poder e influencia y sobre todo esa concepción grácil y emotivista que caracteriza a lo femenino, es el auge del animalismo, del veganismo y de la anorexia mental. Es el predominio de la emoción y de los buenos sentimientos. Es la victoria de la ginecocracia y de los valores matrifocales.

Pero en el pecado está la penitencia porque ¿de qué sirve tener éxito sino no va acompañado del éxito reproductivo?

Usted puede vivir 100 años con buena salud, puede ser poseedor de un magnífico cerebro y haber tenido éxito en su vida profesional pero si no se reproduce, todas esos éxitos van a perderse en el limbo de los justos. El fitness es un concepto etológico de importancia capital pues combina la supervivencia con la reproducción, el fitness es por definición inclusivo, sin sobrevivir no hay reproducción pero sin reproducción la supervivencia es superflua.

La demografía y la política están en manos de esta cuarta fuerza pero en su fortaleza se esconde precisamente nuestra debilidad, la de todos.

La falacia de la igualdad

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Casi todas las palabras que terminan en castellano en “dad” tienen algo en común entre ellas. No existen materialmente, se trata de abstracciones, de ideas o ideales, pues ideas, ideales o ídolos poseen la misma raiz etimológica, el “eidolon”, es decir el espectro. Pero esta característica tiene sus excepciones: por ejemplo la palabra “corporeidad” es una cosa, algo material. La corporeidad no es un intangible como la palabra “libertad”, “igualdad” o “felicidad” siendo como es una abstracción, sin embargo es una abstracción sensorial, no cognitiva. Se trata de otro nivel de definición, en este caso la corporeidad seria ese doble cuerpo que como un papel de celofán recubrirá el cuerpo material duplicando su anatomía, si bien sin seguir las mismas vias nerviosas que gobiernan nuestro cuerpo material.

La palabra “igualdad” por ejemplo contiene una falacia, pues se trata de una palabra polisémica (como sus primas) que tiene múltiples interpretaciones, tantas como individuos que las piensan. En realidad podríamos consensuar que “igualdad” significa similitud o parecido. Es algo que un niño de 6-8 meses ya ha descubierto: hay cosas que se parecen por su color, su tamaño o su forma y que pueden agruparse entre sí. Las similitudes entre los objetos nos atraen, del mismo modo aprendemos a discriminar (atención a este verbo!) sus diferencias: hay cosas distintas, bien en tamaño, color o forma.

De manera que aprendemos muy pronto a clasificar las cosas según sus similitudes o diferencias, pero la palabra “igualdad” va más lejos que esta comparación infantil entre objetos. El primer problema epistémico que se le presenta a un niño es la diferencia sexual. ¿Los niños y las niñas son iguales o diferentes?. ¿Un niño varón se parece más a su madre o  a su padre?

No hace falta que pregunten  a sus hijos, pues ustedes ya saben la contestación.

Pero “igualdad” como toda abstracción cognitiva, es decir del pensamiento va más allá y poco a poco -a medida que se aleja de lo comparativamente medible- va instalándose en lo imaginario. Podemos imaginar cada uno de nosotros la igualdad como queramos.

La mayor parte de los discursos feministas por ejemplo reivindican la igualdad entre hombres y mujeres pero cuando se les pide que concreten más sobre qué cuestiones faltan por igualar, la mayor parte de estos discursos tienden a regresar a los hechos conocidos de antaño, es como si concretar la palabra “igualdad” requiriera de un esfuerzo mental soreañadido a lo subjetivo que pocas veces es posible apresar. Un ejemplo de esta reinvindicación es el ejemplo de los sueldos, de las oportunidades y del acceso a ciertos puestos relevantes en la ciencia, la alta dirección o el mundo de las finanzas. ¿Cuantas mujeres directoras de Hospital existen hoy en dia?

El lector puede leer ahora este post donde precisamente se aborda esta cuestión. El artículo rechaza la idea de que un mayor número de mujeres médicas no es la variable crítica que nos puede señalar si existe o no existe discriminación en este terreno. Para el autor del mismo la variable critica es el acceso a puestos de dirección.

En ningún momento el autor se pregunta si las mujeres están interesadas en esos puestos, se da por hecho que lo están y que por el hecho de ser mujeres se ven constreñidas a aspirar a ellos. Es decir la medida que se utiliza para medir (si es que es posible) la igualdad es que las mujeres tengan la misma representación que los hombres en ciertas ocupaciones de prestigio, para este fin no sirven las profesiones de bajo nivel como por ejemplo los fontaneros. Pero la verdadera igualdad consiste en que cada cual aspire a lo que quiera más allá de las recomendaciones feministas. ¿No es cierto?

Esa es la verdadera igualdad, la que tiene en cuenta la libertad de elegir. Cuando una persona puede elegir -según sus preferencias- es cuando decimos que se ha alcanzado la igualdad.

En el servicio de salud mental de mi Hospital (mi servicio) hay un número muy parecido de hombres y mujeres (62-38%) irrelevante si se tiene en cuenta la edad media de su población (cercana a los 50 años). Sin embargo el numero de residentes de psicologia (PIR) o de psiquiatria (MIR) del año pasado (2016) se distribuye de la siguiente forma: mujeres 90% y hombres 10%). Dicho de otra manera las nuevas generaciones aportan más mujeres que hombres a la formación médica y a la psicología clinica. Y por cierto todos ganan el mismo dinero, al menos en la administración pública no existen esas diferencias que siempre salen en los medios como un mantra tendencioso y que casi siempre se refuta con datos.

Ahora bien, el sueldo en bruto que ganan unos y otros no es suficiente para medir lo que ganan hombres y mujeres. Hay que meter otras variables y la más importante es si tienen o no consulta privada. En mi servicio hay 9 psiquiatras-psicólogos hombres que tienen consulta privada y solo 4 mujeres. Obviamente en este sentido ganan más los hombres que las mujeres.

En mi servicio hay solo 6 personas que tienen el doctorado y los 6 son los mejores curriculos del staff. Todos son hombres. Las mujeres parecen poco interesadas en sus carreras una vez conseguida la propiedad de sus plazas, y si bien son igualmente competentes en su tarea, lo que destaca en ellas es su falta de ambición, dedicación, compromiso e iniciativa. Es lógico al fin y al cabo tienen sus familias, sus hijos y esta parece ser su actividad principal. Es la gran diferencia.

Sin embargo existe otra variable que aparece contradiciendo a la anterior, el indice reproductivo de los hombres es de 1,46. mientras que el de las mujeres es de 1,27. Dicho de otra manera, los hombres tienen más hijos que las mujeres (aunque ambos están muy por debajo de la media nacional).

Aunque la aptitud para trabajar (al menos de psiquiatra o psicólogo) es la misma en hombres y mujeres,  la actitud es bastante distinta: los hombres poseen más ambición y ponen más carne en el asador en sus respectivas carreras que las mujeres, a pesar de que las residentes femeninas de cualquier especialidad médica posean mejores curriculos durante su residencia. Todo parece indicar que más tarde se estancan o bien carecen de la motivación suficiente para seguir haciendo carrera, tengan muchos hijos o pocos.

La mayor parte de desigualdades en este terreno no proceden del sexo sino que proceden de razones económicas, la clase social de origen es más importante que el sexo. ¿Cuantas personas se ven determinadas a elegir trabajos que no les gustan simplemente porque sus padres no pueden costearles los estudios? Este problema afecta tanto a hombres como a mujeres y es la principal causa de discriminación. Otra razón que puede inducir a elegir erróneamente los estudios o las profesiones son las presiones culturales, sociales o parentales por seguir determinada tradición o para atender las necesidades de un pais en desarrollo por ejemplo.

Lo que casi nunca se tiene en cuenta es que no necesariamente la igualdad de oportunidades se traduce en una igualdad de resultados, dado que no todo el mundo puede hacer cualquier cosa, lo que debemos esperar cuando hablamos de “igualdad” es que de conseguirse una igualdad ideal entre todas las personas sus rendimientos y resultados volverían a introducir la diferencia.

Por otra parte la igualdad tambien debe perseguirse por abajo. ¿Por qué los hombres son casi mayoria en las profesiones de mayor riesgo? Bomberos, policias antidisturbios, desactivadores de bombas, conductores de autobuses o camiones, mineros, etc, junto con otras profesiones de no tanto riesgo como albañiles, fontaneros, electricistas, cristaleros, etc. ¿Por qué cuando se habla de igualdad se está pensando en los trabajos de élite, aquellos mejor pagados y con mayor estatus?

Lo cierto es que lo que muchas mujeres consideran una discriminación en realidad procede de la escotomización que hacen de las diferencias sexuales. La principal diferencia entre los cerebros entre hombres y mujeres procede de la selección sexual: los hombres aspiran al dinero, al poder y al estatus porque a las mujeres las fascinan los hombres poderosos, ricos, exitosos o influyentes. Esa es la verdad que no es cierta si se invierte: a los hombres no nos interesan esas cosas de las mujeres.

Los hombres se arriesgan, compiten entre ellos y muestran sus hazañas para obtener rango, pues sin algún tipo de rango carecerían de atractivo y lo saben. Y mueren en el intento: en nuestro pais los hombres muertos en accidentes de trabajo es muy superior a las muertas por violencia de género, es un dato que vale la pena repensar.

En mi opinión perseguir la igualdad es como perseguir una zanahoria que sostiene un jinete como reclamo para que el caballo siga caminando sin caer en la cuenta de que nunca la alcanzará. Más concretamente parece que a más igualdad más brecha de género, al menos en los rasgos de personalidad que intervienen en las elecciones y dedicación profesionales. Cuando las personas pueden elegir libremente, tienden a escoger profesiones de cuidado (las mujeres) y carreras técnicas los hombres. Y si siguen pudiendo elegir, las mujeres elegirán un trabajo que puedan compatibilizar con la atención a su familia y no tanto a esos trabajos de alta dirección que  ocupan gran parte del dia a los hombres.

Ninguna igualdad podrá conseguirse sin atender a las diferencias en los cerebros de hombres y mujeres y que no son sólo anatómicas sino funcionales y que implican diferencias en su personalidad, preferencias, gustos y conducta y también en sus estrategias reproductivas, familiares y concepción del bienestar a largo plazo.

Una falacia es algo que parece ser verdad pero es falso. Y la falsedad procede del uso ideológico de un concepto borroso como es este de la igualdad.

La paradoja es ésta: una pareja de la igualitaria Noruega tendría hoy más probabilidades de desarrollar rasgos de personalidad diferentes que una pareja que viva en una sociedad patriarcal africana. De manera que la brecha de género en personalidad no procede tanto de la opresión sino de la opulencia.

Bibliografía.-

Schmitt, DP.; Realo, A; Voracek, M; Allik, J. (2008) Why can’t a man be more like a woman? Sex differences in Big Five personality traits across 55 cultures. Journal of Personality and Social Psychology, Vol 94(1), Jan 2008, 168-182.

El fraude del feminismo

Fue el otro dia leyendo un artículo de Margaret Mead que comprendí que era eso del sesgo de confirmación en ciencias sociales. Consiste en dedicarse a investigar algo a sabiendas de lo que vamos a encontrar. La Mead era una antropóloga que pretendia demostrar (aunque ella ya sabia las respuestas) que en ciertas tribus de Samoa la gente era feliz pues carecían de controles sobre la sexualidad. A Mead se le atribuye ese constructo tan guai que hoy llamamos “género” y que es como un sexo a demanda. O sea que uno puede tener un sexo y distinto género.

Para demostrar tal cosa la Mead se puso a investigar distintas tribus samoanas y no voy a aburriros con sus “hallazgos” (que resultaron ser un fraude), solo para decir que inspirada por el mito del “Buen salvaje”, la Mead “demostró” que las sociedades eran más libres, menos agresivas y más felices cuanto más salvajes eran y más lejanas se encontraran de eso que se llama civilización.

Al mismo tiempo se planteó esa pregunta a la que hoy todas las feministas (menos algunas) dan por contestada: los roles sexuales son constructos sociales y de ellos el género (masculinidad y femineidad) se construyen socialmente. Nada de biologia, todo es cultura. Por eso a estos antropólogos se les conoce con el nombre de culturalistas.

Margaret Mead pertenece a eso que ha venido en llamarse “Feminismo de segunda generación”. Las feministas de segunda generación más conocidas después de Margaret Mead son Simone de Beauvoir y Margaret Sanger que fue la primera feminista que hizo bandera del aborto libre y fundadora de Planet Parenthood. Y todas vinculadas por una misteriosa predilección por las mujeres jóvenes y el alcohol.

En realidad el feminismo habia comenzado como un movimiento en pro de la igualdad de derechos politicos, más concretamente fueron las sufragistas europeas (británicas) las que iniciaron la movida por el voto. Se trataba de una revindicación comprensible, sensata y razonable. Aquel feminismo comenzó a perderse en cuanto se alcanzó ese derecho. Los primeros paises en concederlo fueron Finlandia y Noruega, Nueva Zelanda y Australia. En España comenzaron a votar en 1933.

Pero el feminismo no se alimenta tan solo de “buenas y sensatas razones” sino también de deseos de revancha. Es por eso que una vez conseguida la igualdad de derechos politicos a través del voto,el feminismo siguió expandiéndose moviendo las trincheras a otras reivindicaciones.

Y les salió al paso un hallazgo tecnológico: la pildora anticonceptiva.

La tecnología química consiguió en pocos años anovular a las mujeres y con ello propiciar el acceso al trabajo fuera de casa. Es obvio decir que las tecnologías anticonceptivas supusieron un progreso para las mujeres que de ese modo pudieron librarse de “la cruel atadura” a la reproducción, sin embargo tuvieron una influencia perniciosa en cuanto a los índices de natalidad. Del mismo modo que los hombres consiguieron abrirse paso en todas las profesiones abandonando sus jaulas domésticas y convirtiéndose – a su vez- en individuos históricos.

De modo que no fueron las sufragistas con sus discursos  y los sermones de las bienintencionadas ligas antialcohólicas las que consiguieron la igualdad. La igualdad se consiguió interviniendo sobre la materia. Fue una tecnología y no la politica, ni los discursos o las manifestaciones las que lo lograron.

Pero la cosa no acabó aquí sino que una vez lograda la equidad en casi todas las profesiones siguieron manifestando un profundo rencor contra los hombres y denunciando continuamente los antecedentes históricos y exigiendo mayores indices de igualdad.

¿Pero qué igualdad quedaba despues de conseguir la equidad real? Quedaba la igualdad entendida como similitud con los hombres para lo cual era necesario borrar todas las diferencias entre hombres y mujeres. Llegamos asi al feminismo histérico de tercera generación, al llamado feminismo de género para lo cual es necesario hacer una negación: una negación biológica, todo es cultural. Las feministas volvieron a sus origenes pero mejor organizadas, lograron ser muy influyentes políticamente, consiguieron aprobar leyes inverosimilies como la LVG o la más reciente LGTV. Se consolidaron como colectivos gritones y amenazantes en alianza con grupos de gays y lesbianas que paradójicamente se les unieron en la reivindicación de la “diferencia” y la “diversidad” conceptos ambos de alta raigambre biológica. Se impusieron cuotas en todos los ámbitos de decisión y politicos. Los partidos políticos que nunca se ponen de acuerdo en nada y mucho menos en bajar el recibo de la luz se pusieron de acuerdo en defender a estos colectivos minoritarios, una claudicación que les costó el sometimiento a su dictadura. Hasta el PP con Cristina Cifuentes al frente aprobaron en sus comunidades rápidamente leyes LGTV para apoyar a minorias desorientando a las mayorías. Con lo que cuesta aprobar una ley. Y hay quien dice que los partidos políticos solo se ponen de acuerdo sobre aquello que no es verdad.

Todo el mundo acató la fe buenista sin rechistar, nadie quiere ser acusado de intolerante o machista. La socialdemocracia y la síntesis progresista lograron imponer su ley y su beneficio se concretó en lobbyes que con dinero publico o privado -procedente de lugares espúreos- consiguieron aumentar su influencia y su poder politico.

Pero la cosa no terminó aquí: quedaba el tema del aborto. El aborto como reivindicación del “derecho de la mujer a disponer sobre su propio cuerpo”. Nadie sabe nada del derecho de su socio reproductivo, el hombre, ni del derecho del feto a sobrevivir, todo se  enredó cuando el aborto pasó a formar parte de ese supuesto electivo de la mujer a proseguir o interrumpir sus embarazos.

Naturalmente este tema del aborto supone una paradoja, pues ¿Cómo es posible que en un mundo donde la anticoncepción química es universal o casi, se reivindique el derecho al aborto como si en nuestro país, quedarse embarazada fuera un accidente? No será porque falte disponibilidad de métodos anticonceptivos o información sexual: cualquier niña de 15 años ya sabe lo que hay que hacer para evitar un embarazo a la vez que consume productos anticonceptivos bajo uno u otro pretexto. ¿Como compaginar el numero de abortos que existen en España con el numero de anticonceptivos que se consumen?

Solo existe una explicación: el aborto se ha amoralizado y se usa como método anticonceptivo en lugar de los métodos químicos o de barrera. Se ha banalizado e ideologizado y cuando algo se banaliza y publicita lo que hay que esperar es que  se incremente el numero de casos.

Pero una vez conseguido el aborto electivo casi libre como lo es en España, queda otra trinchera a la que acudir: los menores transexuales, una minoría tan minoritaria que uno queda perplejo de la urgencia y el casi consenso sobre sus derechos. ¿Cual será la próxima frontera? A mi no me cabe ninguna duda. Los derechos de los pederastas, tardará un poco más pero es posible que coagule si la sociedad civil no reacciona antes.

“Soy feminista”.-

Es la nueva consigna, la mayor parte de mujeres que conozco meten esta frase cada dos por tres como prueba de su modernidad. ha calado tanto la idea de que es imposible discriminar a las mujeres comunes de estas “feministas” de nuevo cuño que en realidad viven como sus madres: a expensas de buenos matrimonios y cierto trabajo fuera de casa.

Todas son feministas y lo son porque existen muchos incentivos para serlo: cuotas, prebendas en la administración, trato de favor de la justicia y la policía con la aplicación de la LVG, ventajas económicas, ventajas en la custodia de los hijos y en el disfrute de la vivienda común, la presunción de inocencia de la mujer en cualquier conflicto y la ausencia de responsabilidad en cualquier tira y afloja . De lo que se trata es de proteger a Yocasta, el crimen siempre es de Edipo y de Layo, su padre.

No hay feministas moderadas, todas están subvencionadas.

Es por eso que a estas feministas de tercera generación les han salido competidoras como Cristina Sommers y Camilla Plaglia, feministas de cuarta generación que se han caído del caballo y han visto las orejas al lobo. ¿No se trata en cualquier caso de hacer a las mujeres mas dependientes del Estado que de su parejas? ¿No se tratará de un experimento de ingeniería social que tratará de hacer estériles a la mayor parte de la población para poder reemplazar a medio plazo a toda la población europea? ¿No se tratará de alejar a los hombres de su función de protección y proveedora, para darles lo que quieren: sexo sin compromiso? ¿No se tratará de hacerles vagos y dependientes para que la familia pase a ser una institución trasnochada?

Eros agoniza y la población femenina se encuentra infantilizada fluctuando entre la maldad perversa de Lilith y la falta de intereses reproductivos, ese era el plan. Los hombres abandonan el campo y se refugian el la wii y el futbol, el ultimo reducto de la masculinidad.

Retiradles el dinero y las subvenciones y no hará falta convencer a estos lobbyes de que ninguna igualdad podrá conseguirse aumentando la desigualdad con los hombres y otra cuestión que ignoran ¿La ignoran? y es que a mayor igualdad mayor brecha de género. Se trata de algo paradójico como el aborto en tiempos de anovulación, ¿cómo es posible que la brecha de género en personalidad entre hombres y mujeres aumente con la consecución de mayores tasas de igualdad?

Pues porque somos diferentes y cuando tenemos oportunidad de elegir, por ser libres, elegimos según nuestra naturaleza.

La paradoja noruega

El canal de youtube de Cristina Sommers (Factual feminist)

El nuevo orden mundial

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El nuevo orden mundial (en adelante NOM) es una teoria de la conspiración que estas navidades he estado persiguiendo y que me ha parecido muy entretenida como relato de politica-ficción, pues como todas las teorias de la conspiración ofrece datos reales y datos falsos mezclados de tal manera que construye un rompecabezas muy interesante para pensar las cosas según nuestros gustos, es decir construye sentido y como todo el mundo sabe lo que más nos pone es encontrar sentido aunque ese sentido no se corresponda con la realidad.

En síntesis consiste en pensar que tal y como sucedía en Matrix, existe un nucleo duro de toma de decisiones en algun lugar del mundo constituido por personas que siempre son masones, judíos, sociedades mas o menos secretas o reptilianos según cada interpretación, en cualquier caso ricachones plutócratas con ambiciones de dominar el mundo, auqnue personalmente echo a faltar a algun jeque árabe. Curiosamente los ricachones del golfo no están en Sion. Para los teóricos de la teoria NOM, todo está conectado tal y como podemos ver en este post, escrito por alguna persona experta en ver conexiones alli donde no las hay, lo que no deja de ser una excelencia cognitiva: errores tipo I, les llamaríamos hoy. Hasta Podemos está relacionado con la guerra de Siria, pero vamos precisamente a echarle un vistazo a esta guerra para ver si hay alguna relación entre ese conflicto local y los problemas sistémicos que padece el mundo.

Para entender la guerra de Siria en sus dimensiones históricas y estratégicas lo mejor es que el lector visione este video que en 5 minutos nos cuenta los antecedentes y presente del conflicto explicado de una manera fácil, para dummies.

Como el lector podrá ver en esta guerra se dan cita otros intereses bien distintos a los que podría entenderse como simples conflictos locales. las potencias USA, UE, Rusia, Irán, Israel y Turquía tienen intereses propios que defender en esa conflagración y no está muy claro quién apoya a quién, es dificil saber quién es el bueno y quién es el malo aunque lo más probable es que todos sean malos a juzgar por el genocidio que se ha llevado a cabo. Turquía ha pasado de ser un aliado occidental a convertirse en uno ruso en poco tiempo junto con una reconversión al islamismo de su presidente Erdogan. Lo que es evidente es que esa guerra se produce en un lugar mientras que los que intervienen en ella están en otro,  eso es cierto pero aun no hemos llegado el núcleo duro de Sion, estamos hablando solamente de países extranjeros con intereses en el creciente fértil.

A occidente lo que le interesa es que la región se estabilice -parece que ya han renunciado a democratizar la zona-  y pueda extraer los recursos (petroleo y gas) de una manera fácil y barata. El acceso de Siria al mar mediterráneo ofrece buenas garantías para los gasoeductos más allá de la via marítima dando la vuelta a la península arábiga desde el golfo pérsico. El problema es que Bashar Al Assad es aliado de Rusia desde hace mucho tiempo y no parece fácil desalojarle del poder como sucedió con su homólogo en Irak, Sadam Hussein. La guerra civil en Siria es obviamente un error de las potencias occidentales -otro más- a la hora de valorar sus alianzas en ese avispero que es el mundo árabe fuertemente escindido al menos entre dos facciones, chiíes y suníes, enemigos irreconciliables.

Y para estabilizar esa zona es necesario reconducir los errores que se produjeron en el reparto geográfico tras las guerras mundiales europeas. Las fronteras trazadas a mano por Inglaterra y Francia fueron de una incompetencia absoluta, al dejar sin resolver los problemas tribales que enfrentaban y enfrentan al mundo árabe (chiíes contra suníes), los religiosos (musulmanes contra cristianos y /o judios),  problemas derivados de minorias étnicas sin Estado como los kurdos y la deuda que el imperio otomano en su derrota no terminó de liquidar con el mundo árabe y su sueño de la Gran Arabia que Nasser trató de resucitar sin éxito.

De manera que en esa guerra hay al menos otras cuatro guerras inscritas, un ajuste cuentas que parece no tener fin. Y que no lo tendrá fácilmente mientras Rusia y USA no lleguen a un acuerdo y no cabe duda de que la solución es encontrar un nuevo reparto de fronteras y países que logren albergar a todos estas etnias escindidas, un ejemplo son los kurdos, sin un Kurdistán libre no habrá paz en Turquía ni en Iraq.

¿Hay una agenda del NOM?.-

Según los conspiracionistas que defienden la existencia de ese nucleo duro de Sion, de lo que se trata es de conseguir:

1.- Un gobierno mundial único

2.- Una única moneda.

3.- Sin fronteras entre las naciones: tráfico libre de mercancías y personas.

4.- Un ejército y una policía únicas que intervengan puntualmente alli donde existan conflictos.

5.- Una religión y un idioma únicos.

Como puede observarse se podría tratar de una utopía hippye casi, aquella que cantara John Lennon en Imagine, pero en la interpretación de los resultados hay dos variantes posibles: unos se inclinan por pensar que estos objetivos pueden alcanzarse de buena fe, es decir aprovechando la buena voluntad de individuos y pueblos, mientras otros ven en este panorama la eclosión de un peligroso totalitarismo, una especie de neofascismo orweliano.

Para empezar habría que homogeneizar las poblaciones , las razas, las culturas, exterminando idiomas, religiones, creencias, tradiciones, mitografías y etnias peligrosas (las portadoras del gen guerrero), aniquilar culturas enteras, amputar el etnocentrismo y someter a la población a un ojo externo similar al que Orwell imaginó para su Gran hermano. Es decir el remedio podría ser peor que la enfermedad, una distopía asi puede imaginarse pero es dificil pensar cómo podría llevarse a cabo teledirigida desde ese centro de Sion, donde un puñado de prohombres supuestamente homógeneos entre sí llevarian a cabo tal proyecto.

Pero lo cierto es que algunos acontecimientos de los que están sucediendo en Europa hacen pensar en una agenda así. Una agenda que trata de fracturar y desestabilizat los estados-nación. No olvidemos que los estados-nación son el principal enemigo del NOM. En este sentido el nacionalismo catalán es un ejemplo de desestabilización hispánica que pareciera como programada por alguna mano negra.

Pero no sólo el estado sino tambien la familia como sede subjetiva de cualquier identidad ha de ser socavada y no cabe ninguna duda de que a pesar de resistir, la familia ha perdido vigor como tampón social de adversidades económicas y emocionales de sus miembros, el feminismo, las leyes de género y las leyes de identidad de género parecieran haber sido pensadas por esos extraños habitantes de Sion. Del mismo modo la religión católica y las cristianas y su tradición parecen ser un obstáculo a estos supuestos propósitos desestabilizadores. Al fin y al cabo la religión católica es fuente de individualismo y muy complicada metafísicamente si la comparamos con la religión musulmana más orientada hacia el conformismo y el colectivismo. De elegir a una de las dos, los del núcleo duro eligirían esta última, al fin y al cabo es la unica religión que garantiza orden en esa “lacra”que ha venido en llamarse emancipación de la mujer.

Pero de lo que no cabe ninguna duda es que la llamada “crisis de los refugiados” ha sido el acontecimiento más importante de los ultimos años y el que de alguna manera está desestabilizando con más fuerza la UE. Existen evidencias y no solo conspiranoias que nos permiten establecer que hay un plan para llenar Europa no solo de refugiados de la guerra de Siria, sino tambien del Norte de Africa, la avalancha crece dia a dia sin que las autoridades hagan nada más que andar muy preocupadas por la xenofobia. Les preocupan más las acciones xenófobas probables que las acciones terroristas o aquellas protagonizadas por inmigrantes o refugiados contra la propia población civil. Algo muy sospechoso. Tanto que si yo fuera conspiranoico pensaria que la Merkel pertenece a ese núcleo duro de Sion.

Pues parece claro que una forma de asegurar la xenofobia es el incumplimiento de la ley y el abuso que se ha cometido con la admisión de refugiados. De manera que otra vuelta de tuerca seria pensar que en realidad nuestro grupo de Sion, lo que anda buscando es precisamente eso, un recrudecimiento dela xenofobia y la persecución al islamista.

Pero mi opinión es que no existe solo una agenda en este mundo interconectado y caótico que nos ha tocado vivir. Obviamente Soros no pertenece a ese supuesto clan de Sion. Soros -si es que existe este personaje- va por libre aunque muy probablemente suscribiria ese plan de NOM aunque es dificil saber qué piensa o pretende ese hombre o qué fines persigue más allá de financiar la Sexta o a Podemos o golpes de estado en Ucrania -según dicen- claro que lo que dicen también forma parte de esa otra agenda que llamamos “propaganda” y ya sabemos que lo que persigue la propaganda es que haya mucha gente que crea algo con independencia de que ese algo sea verdadero o falso: si hay muchos que creen en una mentira, al final de esa mentira surge una verdad. Es por eso que lo mejor es no creer en nada de lo que oigamos y menos en la red.

Primero fue el mito, luego la razón, mas tarde la ciencia y ahora la conspiranoia, es decir la postverdad.

Claro que los medios tradicionales tampoco son de fiar y yo ya he dejado de confiar en casi todo el mundo después de enterarme que el supuesto autor de la masacre de Berlin habia dejado su documentación en el camión y que las autoridades rusas ya sabian -antes de encontrar la caja negra del Tupolev- que no se trataba de un acto terrorista. ¿Cómo lo sabian?

Por cierto y para los que no lo recuerden, el Tupolev que llevaba al coro del ejercito sovietico se dirigía a Siria y fue derribado sobre el mar Negro. Repasen un poco la geografía de la zona y verán qué territorios aéreos cruzó.

No hay una agenda, hay muchas agendas que parecen ser una.

Y sobre todo hay un simulacro universal en manos de los mercaderes del apocalipsis.

Culturas del honor y la dignidad

Recientemente pude ver, casi por casualidad un interesante reportaje que la 4 llevó a cabo en Egipto, más concretamente en el Cairo en su programa “Fuera de cobertura” sobre las micro y macroagresiones que sufren las mujeres en Egipto, sobre todo después de eso que ha venido en llamarse “Primavera árabe” y que más concretamente tuvieron lugar en la plaza Tarhir y que cualquiera de ustedes puede visionar tanto en youtube como en las noticias buscando en google.

Al dia siguiente me encontré de bruces con un post de Pablo Malo acerca de las culturas de la victimización, donde el lector interesado pues encontrar algunas teorizaciones inquietantes para entender este problema que ya había sido descrito por ciertos antropólogos como Peter Frost con el nombre de eva-burlas, el lector interesado puede seguir este concepto en este antiguo post sobre culturas de la vergüenza y culturas de la culpa.

Las periodistas que llevaron a cabo ese reportaje en la 4 y que de alguna manera estuvieron expuestas a estos ataques nos dejaron un documento muy interesante para aquellos que como yo seguimos estos temas y tratamos de explicárnoslos de una manera naturalística y prescindiendo en lo posible de presupuestos ideológicos o políticos. Me quedo con un par de entrevistas que llevaron a cabo, una a un comerciante del centro de El Cairo, en una zapatería y otra a unos adolescentes, de esos que pululan por las calles buscando chicas para intimidar, perseguir, insultar o molestar.

En ambas aparece un mantra inexplicable en la mentalidad occidental: la mayor parte de los hombres opinan que las mujeres se merecen este tipo de acosos debido a que las mujeres provocan a los hombres. Me hizo gracia sobre todo la entrevista que una de estas periodistas le hace a un señor mayor sentados en la zapatería de su propiedad y que lleva a cabo con los brazos desnudos y vistiendo totalmente de occidental. El hombre le dice claramente que “usted yendo vestida así me provoca porque me obliga a mirarla”.

Me pareció fascinante, un hallazgo antropológico esencial, algo que aquí en nuestro mundo sería imposible de mantener, incluso de pensar. Los egipcios en su salsa no dudan en hacérnoslo saber. Las mujeres provocan a los hombres solo con mostrarse, es su manera de vestir la que les obliga a “pecar” o a tener malos pensamientos, es por tanto lógico que los hombres acosen a las mujeres “descocadas” incluso a aquellas que vistan de forma ortodoxa pero que se arriesguen a pasear por zonas calientes como ese centro de El Cairo que es un poco como el Harlem de Africa.

Naturalmente la hipótesis del programa era predominantemente de tipo sexista o politico: de lo que se trata -según ellas- es de impedir la vida pública de la mujer, una especie de censura política oculta. La hipótesis del patriarcado no apareció en el programa, pero andaba latente la causa final fe esos hechos: el machismo. El machismo como causa ultima de este tipo de intimidaciones y agravios.

La mujer del Cesar no ha de ser solo honrada, además ha de parecerlo.

El honor es un valor moral que está presente en prácticamente todas las culturas clásicas, no es solamente una cuestión nipona, sino que puede rastrearse en los orígenes grecolatinos de nuestra historia europea. Se trata de una forma de cohesionar las sociedades haciendo recaer sobre los individuos la responsabilidad de sus actos. decir honor es hablar de reputación, un seguro de vida para las transacciones, para los pactos y para los contratos, antes de que hubieran jueces o abogados.

Es por esta razón que las sociedades guiadas por el honor son precisamente aquellas donde el Estado es débil, ha desparecido o no ha podido llegar administrativamente a todos sus rincones. El honor es patrimonio de lo tribal y se regula a través de la vergüenza, caer en el deshonor es una forma de exclusión, de exilio y de marasmo social, nadie puede fiarse de la palabra de un hombre sin honor.

En este sentido el honor de los hombres depende fundamentalmente de su esposa, de sus hijos e hijas y es el hombre el depositario de ese honor que se adjudica a su familia y por lo que es merecedora de respeto y de confianza, un intangible a conservar. Una mujer que desafía el honor de su familia cometiendo adulterio o alguna transgresión relativa a esa cultura debe ser castigada, no por el Estado -demasiado lejano para delegarle ese papel-, y tampoco por sus vecinos sino por el más allegado a ella. es por eso que entre ciertas culturas existen todavía los castigos de honor, donde un hermano casi siempre es el encargado de castigar una hermana díscola.

Y es precisamente esa lejanía la que legitima también la venganza individual. Nada puede quedar sin castigo en una sociedad del desierto, donde las condiciones de vida imponen un divorcio entre el Estado si existiere y la exigencia individual de liquidar las deudas incluso al precio de la sangre. El “Ojo por ojo y diente por diente” es la primitiva forma de justicia que emana de esas culturas. Es así como ciertas culturas y quizá todas consiguieron cohesionar sus respectivas sociedades, junto con las creencias religiosas y una justicia divina en la otra vida si se cumplían -en ésta- las condiciones impuestas por la Ley, que en un principio fue integrista, es decir Dios (lo divino) y la justicia terrena eran la misma cosa.

El problema de las culturas del honor, por más trasnochados que nos parezcan sus presupuestos, no está en ellas mismas sino en su colisión con las culturas de la dignidad.

La cultura de la dignidad.-

Si el honor hay que merecerlo, la dignidad se supone que existe de hecho solo por estar vivo y ser miembro de una determinada comunidad. Más aún: pertenecer a la especie humana por sí mismo nos otorga una dignidad especial con independencia de si somos o no honorables.

La dignidad es un subproducto del cristianismo y la suposición de que todos somos hijos de Dios y de alguna manera, iguales ante su suprema indistinción. Las sociedades otrora guiadas por el honor sufrieron, sobre todo en Europa una transformación lenta a través de los años hasta establecerse hegemónicamente sobre la anterior, de la que aun quedan restos en todos y cada uno de nosotros.

Pero si pudo establecerse una cultura de la dignidad fue gracias al establecimiento de Estados fuertes que administraban la Justicia en nombre de sus súbditos. Ya no hacía falta la venganza personal pues el Estado velaba por nuestros derechos, como pasaron a conocerse a todas y cada una de nuestras obligaciones anteriores. No era ya necesario vengarnos de nuestros ofensores, bastaba con denunciarlos a la policía o llevar los contratos a una audiencia penal o civil.

La dignidad llevaba implicita la idea de la igualdad, de manera que las culturas igualitarias que hoy tenemos al menos en Europa se han desarrollado a partir de la idea cristiana de la dignidad de ser todos hijos de Dios, una idea muy original. Ya no hace falta hacer nada para mantener el honor, basta con ser un buen ciudadano y no delinquir contra el Estado y sus leyes para ser merecedor del honor que en cualquier caso viene colgando de la dignidad humana. Naturalmente esta igualdad se aplica tanto a hombres como a mujeres,  y abarca las distintas razas, religiones, creencias u orientaciones sexuales, ideológicas o políticas. Se trata de la esencia de nuestra forma de gobierno: la democracia, algo incomprensible para una sociedad regulada por el honor como supremo valor moral.

Tolerancia, justicia y democracia son valores de esta idea de la dignidad. Y si la vergüenza es la emoción que regula las interacciones sociales en las culturas del honor, la culpa es la emoción que regula las interacciones en las culturas de la dignidad.

Choque de trenes.-

El problema adviene cuando ambas culturas entran en contacto en eso que ha venido en llamarse multiculturalismo y una de ellas ha de integrarse a la fuerza en la otra. Integrarse o asimilarse es de hecho un problema porque se supone que la distancia o el esfuerzo corresponde a aquel que llega como inmigrante y que lleva esa pesada carga de poseer una cultura “más atrasada”, se trata de algo así como una conversión religiosa como imponer la democracia a la fuerza. En realidad la idea de integración supone una negación de las diferencias muy similar a las que castigamos con la idea de “xenofobia, en este caso predominaría la eliminación de las mismas. La diversidad si ha de ser diversa no admite a trámite ningún tipo de integración salvo si se renuncia a las claves identitarias que le sirven de soporte a los individuos concretos. No es de extrañar que los terroristas islámicos en Europa, sean esos que aparecían perfectamente integrados en sus sociedades  y que incluso eran cantantes de rap y que se radicalizan rápidamente por Internet, una forma de decir que estas personas carecían de identidad, pues la integración en una sociedad de la dignidad está demasiado alejada de las tradiciones que sirvieron de soporte  a estas personas en su imaginario, dicho de otra forma no sirve como modelo identitario salvo si se hace voluntariamente. Nadie puede obligar a nadie a integrarse o a seguir una moral impuesta por un tercero. Sus padres y sus abuelos dan fe de que esto solo es posible en apariencia.

El papel que juega lo publico y lo privado en la vida de las personas es también un abismo que separa ambas culturas. Para las mujeres árabes, gitanas y chinas denunciar una agresión doméstica es un deshonor. Y si el honor está por encima de la vida parece lógico que mantenerse fuera de los juzgados sea mejor idea que ir aireando los trapos sucios de nuestros familiares. Para nosotros parece ya un tópico el decir que las agresiones domésticas han de visibilizarse y denunciarse. La idea que preside esta forma de hacer, es que haciendo visibles todas las agresiones estas desaparecerán. Algo que es discutible por cierto.

Las periodistas de TV4 que hicieron el reportaje más arriba citado no conocen estas ideas y simplemente trataban de explicarse ese fenómeno de agresiones a mujeres desde su perspectiva de la dignidad occidental, donde una mujer tiene derecho a vestir como quiera o a pesar por donde le plazca y a las horas que quiera, pero pasaron por alto también un fenómeno interesante y es la deprivación sexual de los hombres de aquella cultura. Un hombre no puede acercarse a una mujer (considerada como de los suyos) si no está comprometido con ella, sólo entonces puede hablarle y pasear con ella, nada de arrumacos ni de cogerse de la mano por la calle. No es de extrañar que ante tanta represión sexual haya tantas micro y macroagresiones. Y tantos suicidios.

Pero ni siquiera el suicidio tiene la misma interpretación en una cultura del honor que entre nosotros.

Trump y el cisne negro

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Después de haber pasado la resaca Trump me gustaria abordar esta cuestión para decir algunas cosas que se escuchan poco y que precisan de algunas lecturas como esta del cisne negro de Taleb. Un cisne negro es un evento altamente improbable pero posible y que tiene un gran impacto global.

En el libro plantea Taleb su teoria del empirismo escéptico y de algunas ideas relacionadas con los temas del azar, la suerte, el determinismo, el caos y otras lindezas que el lector puede rastrear en este post del blog “Pensamiento sistémico” donde el autor explora estos conceptos vertidos en el libro citado.

Un cisne negro, es en realidad un acontecimiento improbable que precisamente por serlo no suele ser predecido (aunque si explicado a posteriori) y que genera un alto impacto. Segun Taleb su teoria del cisne negro explicaria:

  • El desproporcionado papel de alto impacto, difícil de predecir, y los eventos extraños que están fuera del ámbito de las expectativas normales de la historia, la ciencia, las finanzas y la tecnología.
  • La no computabilidad de la probabilidad de los eventos raros consecuenciales utilizando métodos científicos (debido a la naturaleza misma de las probabilidades pequeñas).
  • Los sesgos psicológicos que hacen a las personas individual y colectivamente ciegas a la incertidumbre e inconscientes al rol masivo del evento extraño en los asuntos históricos.

(Extraido de la wikipedia)

De modo que la elección de Trump es un cisne negro y aunque hubo quien advirtió de esa posibilidad más por hablar de las consecuencias que tendria para el mundo y asustar al personal, lo cierto es que nadie en su sano juicio lo predijo, ni la prensa, ni los poderes económicos, ni las élites financieras que se posicionaron en su contra desde el principio con ataques ad personam: racista, xenófobo, acosador sexual, etc, los sospechosos habituales. Dicho de otra manera, el triunfo de Trump es un triunfo contra el sistema, contra su partido y contra el sentido común. Es el triunfo de eso que ha venido en llamarse populismo.

Pero en realidad el éxito de Trump es el éxito de la politica no profesional, es el triunfo de lo politicamente incorrecto, es el éxito de lo que piensa una mayoria de la gente pero que nadie se atreve a decir en publico. Es el fracaso del feminismo, de las élites, del periodismo, de los politólogos, de los tertulianos y por supuesto de Soros y sus planes neoconservadores.

No es que Trump sea un comunista pero se encuentra a años luz de ese plan de Soros que es un plan pro-globalización. Trump es un antiglobcon, un soberanista, una de esas personas que ha vendido durante su campaña una vieja idea: “America para los americanos”, que es un poco la misma idea que triunfó en el Brexit: El Reino Unido para los británicos, idea a la que le auguro un futuro prometedor.

El éxito de Trump-un cisne negro- pilló a toda la progresía con el paso cambiado, hubo una histeria colectiva (y aun durará un cierto tiempo) donde los demócratas de toda la vida se plantean ¿Cómo es posible que la gente vote a semejante tipo?. Y es aqui precisamente donde comienza mi post, mi interpretación.

¿Qué es un politico profesional?.-

El sentido común nos lleva de la mano a interpretar que un politico es una persona que trata de mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos, pero los que asi piensan se equivocan. La politica sólo atiende a sí misma (como la memoria), lleva un cierre categorial como decia Gustavo Bueno y aunque se utilice el pretexto del bien común para atender las necesidades de los ciudadanos, en realidad no hace sino interpretar estas necesidades según los parametros de la ideología del de turno. En el fondo todos sabemos que los politicos tienen su propia agenda y que nuestros problemas les importan un bledo. Hacemos como que nos engañan pero sabemos que estamos siendo engañados y vivimos en una simulación que Baudrillard ha llamado hiperrealidad. Este blog va precisamente de eso.

Dicho de otro modo, si eres un politico profesional no atenderás a las necesidades de tus conciudadanos, salvo contadas excepciones vocacionales, esos politicos que acaban dejándose las coronarias en la empresa. Un político profesional solo tiene un amo: la política y sus enredos.

Un político profesional es aquel que pertenece a algun partido del sistema o que se vale de él para ascender al reino de los cielos como ha hecho Trump. Hay un antagonismo muy fuerte entre un partido del sistema y los partidos antisistema, a estos se les aplica la etiqueta de populistas.

El populismo es un fenómeno político de disconformidad con el statu quo de la globalización. Existe en la extrema derecha y existe en la extrema izquierda que se mantienen en ejes de nuestro imaginario colectivo como un representante del ancien régimen, fingimos que existen pero en realidad ya murieron: ya no hay izquierdas ni derechas sino globalizadores y antiglobcon. El fenómeno de le Pen en Francia o el fenómeno de Podemos en España son ejemplos consistentes, de que se puede estar en la izquierda o en la derecha y defender algunas cosas en común.

El problema del populismo es que no es un fenómeno unitario y en cierta forma adolescente: alli donde hay un tumulto, una reivindicación, una injusticia o un valor que derrocar alli habitará una idea populista a rescatar que pasará a formar parte de un programa de gobierno. El populismo de izquierdas se caracteriza por su heterogeneidad y de momento se limita a captar el descontento y las ganas de cambiar de la mayor parte de la población. A esa población cansada de retórica.

En este sentido, tiene razón Laclau cuando dice que el populismo representa una revivificación de las democracias. En sus palabras, el populismo es: “la construcción imaginaria de un nosotros”.

Dicho de otra manera Trump, es igual de populista que Iglesias solo que Podemos se ha equivocado de ideología al rescatar el estalinismo que tanto daño ha hecho a Europa y aliándose con lo peor del panorama internacional. Sólo asi puede entenderse el desconcierto creado con la victoria de Trump, los Podemitas italianos contentos, como Marine le Pen o Victor Orban pero Irene Montero ya se posicionó en contra: “nos tendrá enfrente” dijo en plena resaca. Y por supuesto todos los socialdemócratas en contra, los bienpensantes, los progres.

Y no caen en la cuenta de que la derrota de Hillary Clinton es la derrota de lo políticamente correcto y no de “la mujer”, la Hillary no es más que una mujer y no una causa de la mujeridad, además es la mamá de Chelsea emparentada con Soros, o sea. La corrección política es esa especie de religión que parece haberse instalado en nuestras sociedades opulentas y que nos obliga a pensar en determinada dirección, dejando en la apostasía a los disidentes. No ha perdido Clinton por sus presuntas corrupteles, ni por los emails mandados desde su servidor privado y filtrados a la prensa, tampoco por sus errores como Secretaria de Estado, ni por la guerra de Libia o por un supuesto apoyo al ISIS en esa guerra imposible de comprender que discurre en Siria.

Clinton ha perdido las elecciones porque es vista como un politico convencional que no se preocupa por el empleo, por la perdida de valor salarial en las clases medias, por su indiferencia con el gran problema que mantiene divorciadas a la gente de sus politicos: el tema de la inmigración. Digámoslo claremente, la gente esta harta de inmigrantes, se ha llegado a un punto de saturación.

Y por mucho que la prensa buenista machaque con la idea de la xenofobia, que parece más bien una patología digna de estar en el DSM-VI, lo cierto es que el abuso de esa palabra acabará por insensibilizar al personal, la gente ya no tiene miedo a ser xenófobo, es ya xenófoba y vota a esos que dicen que son xenófobos. Un post aparte merecería esta etiqueta de la xenofobia agitada por la prensa buena, pero el hartazgo procede de las clases populares, de los trabajadores manuales y  de la inseguridad en ciertos barrios donde no vive la Clinton.

Y son esos los que han votado a Trump a ver si consigue terminar con esa estúpida guerra de Siria y de paso consigue que Apple se instale en USA y cree empleos americanos: abajo la deslocalización.

Y de paso a ver si Amancio Ortega comienza a instalar sus fabricas en España aunque gane menos.

El precariado

borrell

Se supone que el término “precariado” se debe a Josep Borrell, ya saben aquel político catalán que fue defenestrado por el stablishment del PSOE cuando se puso de moda la idea de hacer primarias. Las primarias siempre han sido un desastre para los partidos aunque el PSOE sobre todo insisten en ello, otros como el PP o Podemos ya saben que eso de que voten los militantes es muy romántico pero poco práctico, los votantes pueden votar a cualquier botarate. Y no lo digo por Borrell.

Borrell piensa un poco lo mismo que yo cuando analizamos las razones por las que la socialdemocracia ha muerto de éxito. Podríamos escribir libros enteros sobre los éxitos del socialismo democrático que se puso de moda en Europa después de la segunda guerra mundial. Tanto éxito tuvo que incluso los partidos conservadores dejaron de serlo para bucear en ese vivero de votos que alguien llamó “Centro” y que no es ni más ni menos que la expresión de la intolerancia de la gente común a los extremos.

En este post me propongo analizar este término del precariado, no sólo en lo que respecta a la desaparición del proletariado como fuerza política, sino también a otras precariedades sobre todo a la precariedad sexual, que es la otra cara de los “éxitos” de la socialdemocracia.

Ya no hay obreros (aunque el PSOE insiste en su O de obrero) y no cabe duda de que este es un éxito de las políticas socialdemócratas que consiguieron ciertos equilibrios entre el Capital y las fuerzas productivas. Hubo un tiempo en que los sindicatos sirvieron para algo más que para para comer mariscadas y liberarse de los rigores del madrugón. Y no hay ya obreros porque la revolución informática no solo ha hecho desaparecer grandes bolsas de empleo manual sino que amenaza con quitar la mitad de lo que queda. En el futuro no habrá proletarios, ni obreros, ni trabajadores sino acaso “excedentes de empleo” como llaman los economistas a aquello que otros escritores de ciencia ficción llaman “los prescindibles”, esos que conocemos con el nombre más castizo y familiar de “ninis“. Ni estudian ni trabajan, pues no creen el el futuro y hacen bien porque en el futuro que les espera ya no se necesitan administrativos, sino más bien reponedoras en Mercadona o policías. El resto de la humanidad empleada lo estará en eso que llamamos sociedad del conocimiento. De modo que aquellos que huyeron de la agricultura para encontrar una poltrona en cualquier oficina es posible que se equivocaran y ya sea tarde para volver atrás.

La socialdemocracia tuvo éxito por una coyuntura histórica: los excedentes procedentes del desastre de la segunda guerra y el mantenimiento de las colonias. Había mucho para repartir y se repartió bastante bien hasta los 80. El estado del bienestar es el logro más importante de la socialdemocracia y el que aglutina aun hoy la mayor parte de los votos de las clases medias es sin embargo muy vulnerable pues depende de otros variables como la demografía, el empleo, la permeabilidad social y la estabilidad política. El reparto de la riqueza se ha debilitado no sólo por falta de cash sino también por los abusos del capital y sobre todo por la crisis financiera del 2010, así como por políticas equivocadas y desafortunadas de la UE. El Estado del bienestar aun funciona pero se encuentra amenazado por todas partes.

El asunto es que la socialdemocracia se ha quedado sin objetivos, pues los objetivos ya fueron alcanzados y debe ser por eso por lo que buscaron y encontraron nuevas trincheras para engordar la doctrina socialista. La encontraron en las reivindicaciones minoritarias: mujeres, aborto, inmigrantes, pobres, educación laica y toda clase de mitologías que les permitieran mantener viva la trinchera ideológica imaginaria que hay entre ellos y la derecha. Esta deriva ideológica ha cristalizado en una sociedad malcriada y asistencial, buenista y pusilánime  donde las intenciones humanísticas han sustituido a la praxis política, al sentido común y a los instintos de autodefensa.

No ha habido en la historia de la humanidad ninguna ideología política, -si descontamos al pensamiento cristiano- que haya modificado más intensamente el cerebro de nuestros ciudadanos que la socialdemocracia o como dicen algunos, “la síntesis progresista”.

En definitiva la socialdemocracia ha atacado nuestros sistema inmune y nos ha convertido en seres inmunodeficientes, dependientes del Estado, una especie de sidosos cognitivos.

Ahora empezamos a verle las barbas a ese virus y lo estamos viendo en la decadencia de los partidos socialdemócratas europeos y sobre todo en el PSOE español. La crisis del PSOE es una crisis de ubicación. Se están quedando sin electorado: Podemos aprieta por la izquierda del comunismo revolucionario que creímos definitivamente amortizado y el PP socialdemócrata empuja por la derecha.

La post-igualdad.-

Una de las ideas más queridas por los socialdemócratas es una abstracción, que llamamos “igualdad” y que como toda abstracción significa una cosa distinta para cada persona, a la vez que lleva colgando ciertas redes semánticas que se ocultan cuando se habla de ella. Una de los hilos que penden entre esta conceptualización y que se sigue ocultando es que la igualdad no sólo se ha alcanzado ya entre hombres y mujeres sino que se ha superado, se ha ido más allá creando otras desigualdades, incluyendo las jurídicas.

Las políticas destinadas a la promoción de la mujer han dado sus frutos no sólo por la discriminacón positiva que es poco elegante pero banal sino por la igualdad de condiciones educativas, las niñas van a los mismos colegios que los niños y extraen mayores beneficios que ellos de la enseñanza convencional. Si comparo a mis abuelas con mis hijas, es obvio que en tres generaciones se han producido más cambios en la identidad de las mujeres que en los 2000 años anteriores. El siglo XXI será el siglo de las mujeres, ya lo es. No sólo han progresado en el deporte (donde su presencia en las élites era testimonial), sino en todas las profesiones que interesan a las mujeres y un poco menos en aquellas otras que no les interesan tanto. Juezas, abogadas, fiscales, médicos, psicólogas, periodistas, economistas, empresarias innovadoras, incluso algunas han vuelto a la cocina de alto nivel, una profesión que parecía haberse masculinizado por deserción de las féminas. Son ejemplos de profesiones donde las mujeres campan a sus anchas: sus cerebros están cableados para adaptarse a los ritmos de aprendizaje que marca la escuela tradicional, para la enseñanza memorística y están más motivadas que los varones para la renuncia y el sacrificio en la adolescencia lo que les da ciertas ventajas en los largos trayectos universitarios y en las oposiciones.

Pero hay ciertos efectos secundarios: hay una crisis en los mercados sexuales que hacen que estas mujeres competentes, inteligentes, bien preparadas y modernas no encuentren pareja. Me refiero parejas atractivas para el largo plazo.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no son equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. En el otro extremo de la distribución están los menos afortunados, tal vez menos saludables, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo.

Todos no somos pues iguales en la valoración de los otros en cuanto a nuestro valor como parejas. La igualdad se revela aquí como una quimera.

La competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

Naturalmente este estado de cosas beneficia políticamente a las mujeres pero sexualmente el beneficiado es el hombre que se encuentra con una amplia oferta sexual de mujeres independientes emocionalmente inmaduras, emancipadas y sedientas de amor que tratan de sustituirlo por sexo ocasional o por la búsqueda de un semental. El hombre se ha librado de los costes del sexo al existir una amplia oferta de mujeres que o bien no pretenden establecer parejas a largo plazo o bien no encuentran la pareja deseada.

Y los hombres ante esta amplia oferta de sexo se han hecho mas holgazanes e indolentes. El lector interesado puede consultar en este post las consecuencias de la sex-ratio (proporción de sexos) tiene sobre los deseos individuales y por supuesto no solo es la sex-ratio la variable importante en esta ecuación sino otras como la disponibilidad de mujeres jóvenes, desemparejadas, guapas, competentes y emancipadas.

La lección que hemos de aprender de este estado de cosas es esta: la igualdad genera más desigualdades, solo que en otro lugar.

El feminismo ha muerto, del mismo modo que la socialdemocracia. Murieron de éxito y el problema es encontrar nuevos nichos de actividad para los idealísmos, tanto de la igualdad o mejor la lucha contra la desigualdad como de la redistribución de la riqueza, siempre -claro está- que haya algo para repartir. La próxima movilización de talento debe estar al servicio de liquidar los efectos secundarios del socialismo y reconocerle, eso si, los servicios prestados.

Probablemente la próxima abstracción que nos saldrá al paso será la felicidad o quizá la búsqueda de la inmortalidad.