Captando memes y genomas

genomas

Debemos a Richard Dawkins la original idea de “meme” que ya publicó en su “best seller” “El gen egoista”, aunque alli sólo insinuaba una posible conexión entre la idea-fuerza de gen, una serie de instrucciones que son capaces de autoreplicarse y la idea de meme que seria algo asi como una idea, una imagen, una creencia que puede copiarse y se transmite por mimetismo. El meme seria pues un gen cultural que perseguiría los mismos fines de los genes: sobrevivir y autoreplicarse.

Pero no debe entenderse que los memes son metáforas sino realidades concretas como los genes. De hecho se ha desarrollado toda una ciencia memética que estudia precisamente como esos memes se trasmiten, se contagian y sobreviven infectando o parasitando los cerebros individuales.

Naturalmente lo verbos “parasitar” o “infectar” sí son metáforas. Metáforas que procede de los puntos de vista radicalmente darwinistas como el propio Dawkins, y su más ferviente defensora en el campo de la divulgación Susan Blakemore o uno de sus seguidores el filósofo de la mente Daniel Dennet que defienden la idea de que la cultura humana se ha desarrollado de una forma muy parecida a la evolución: por selección natural, exisitirían ideas (memes) que se reproducirían más eficazmente y que competirían más eficientemente con otros memes a la hora de instalarse en otros cerebros y desde alli ganar nuevos organismos a los que “infectar”.

Se trata de las conocidas ideas de los neodarwinistas o darwinistas radicales. Para entender mejor la diferencia entre los neodarwinistas y otros evolucionistas como Lynn Margulis o Stephen Jay Gould recomiendo este articulo de la wikipedia. En adelante les llamaremos gradualistas. Se trata de los que creen que la evolución no ha sido el escenario de luchas entre organismos simples a la hora de propagar su genoma sino asociaciones, consorcios pluricelulares que han digerido o fagocitado a otros seres unicelulares aumentando asi su complejidad, Lynn Margulis en su libro de culto “Captando genomas” habló de simbiogénesis para nombrar su concepto asociativo y gradual como motor de la evolución.

La idea de meme se parece a una idea jungiana que conocemos con el nombre de “arquetipo” sin embargo no son conceptos idénticos sino que mantienen ciertos solapamientos: la principal diferencia entre un meme y un arquetipo es que el meme compite con otros memes mientras que los arquetipos no compiten entre sí sino que resuenan con las posibilidades de ser de los humanos y se constelan (se encarnan o activan) en ellos. La idea de meme fuertemente influenciada por una visión radical de la evolución termina por antropoformizar demasiado tanto a los genes como a los propios memes confiriéndoles capacidad de planear por sí mismos algo que no deja de ser un exceso.

Sólo la conciencia es capaz de planear, ni los genes ni lo memes son capaces de planear nada por si mismos aunque sin embargo pueden modificar a los organismos vivos para su propio beneficio.

El gen y el meme tienen además entre si algunas diferencias: la primera es que el gen es un trozo de la hélice del ADN algo asi como una página de ese gran libro de instrucciones que llamamos ADN o genoma. El meme sin embargo es algo inmaterial y es esta condición de intangibilidad la que lleva a sus detractores (tanto los de Dawkins como los de Jung) a entender estas ideas como bellas metáforas poéticas sin consistencia cientifica alguna.

Lo cierto es que los que asi piensan se encuentran apresados por la idea de que tan sólo en la materia se encuentra la potencialidad de información. A lo sumo muchos de ellos estarian dispuestos a admitir que en la energia tambien puede ser transportar información, pero se preguntan ¿cómo es posible que la información se encuentre inscrita en la nada?¿Cual es el soporte fisico del meme?

Antes de seguir me gustaria que el lector visionara estos dos cortos videos para conocer mejor las teorias de Dennet y contrastarlas con las suyas propias.

Los memes peligrosos por Daniel Dennet.

Video 1

Video 2

Para entender mejor qué es un meme veamos la metáfora que invoca y que no es otra sino la de los virus.

Un virus es una entidad biológica misteriosa al menos por dos razones, la primera es que no pertenecen ni al reino animal ni al reino vegetal, la segunda es que ni están vivos ni muertos. Contradicen una de las ideas fuerza de la biologia que suscribe la idea de que para hablar de vida tienen que haber células. ¿Si no existen células podemos hablar de un ser vivo? ¿Si no pertenecen al reino animal ni al reino vegetal que son entonces?

Los virus son trozos de ADN ( o de ARN) encapsulados en una especie de caparazón proteinico que sirve de envoltura al ADN o ARN que portan empaquetado. Se trata de la demostración de que existen formas de vida que no comparten la condición de sostenerse sobre la vida celular, ahora bien la vida de los virus es bastante curiosa, porque en realidad, aunque tienen forma y andan por doquier (en realidad no andan en absoluto a diferencia de las bacterias que poseen movilidad), y a pesar de su estatismo solo pueden replicarse si penetran en el interior de una célula para lo que se sirven de herramientas diseñadas para penetrar sus membranas y otras como ventosas para adherirse a ellas. La pregunta que podria hacerse en este momento es la siguiente, ¿cual es el estado de un virus cuando hace vida extracelular? ¿Mueren y viven los virus?

 

Lo cierto es que los virus cuando no encuentran huéspedes a los que parasitar lo pasan bastante mal y se inactivan al poco tiempo de vivir a la intemperie. Y parece también que la función teleológica de los virus no es vivir (cosa dificil de entender en una cosa que pasa la mayor parte de su tiempo inactivo) sino reproducrise, es decir conseguir copias de sí mismo a expensas de enfermar o matar a su huesped.

Otro misterio biológico que aun no se encuentra del todo explicado es de dónde proceden los virus. A mí la teoria que más me resuena es que los virus son trozos de ADN (o ARN) que han escapado de las fortalezas del núcleo de una célula. Al parecer esta teoria es la que más seguidores tiene entre los expertos pero tiene un problema: si los virus necesitan células para replicarse significa que no pudieron existir antes de ellas. En este caso no serian los organismos más elementales que podemos encontrar a lo largo de la evolución sino probablemente un subproducto celular que encontró una forma de existencia a medio camino enre los cristales y las células que procederian de rupturas escapistas de trozos de ADN, es decir de información genética fragmentaria. La idea que acabo de exponer se encuentra reforzada por otros hallazgos que señalan en la dirección de que estos trozos de información que ha logrado escapar del núcleo de la célula no compete sólo a los virus: existen otros trozos aun más pequeños que pululan por el espacio extracelular, los plásmidos, por dentro del citoplasma celular como los trasposones, otras particulas como los viroides e incluso proteinas mal plegadas que se replican a sí mismas como los priones que no contienen ni DNA ni RNA pero con capacidad infectiva y autoreplicadora.

Si yo fuera el virus de la rabia me interesaría que mi huésped estuviera furioso para asi pasar a otro a través de su saliva, pero como el virus de la rabia no puede planear no cabe ninguna duda de que el virus de la rabia y la rabia coevolucionaron. Lo que significa en términos evolutivos que la vida celular y la vida vírica pudieron tambien coevolucionar.

Estos descubrimientos biológicos han puesto sobre el tapete una idea fundamental que de alguna forma ha roto con el modelo célular en que creiamos que estaba fundada la vida. No cabe ninguna duda de que la vida reposa sobre la información, entendida esta como una forma energética no degradable.

Dicho de otra manera es posible que todas esas particulas sean basura genética escapada de la célula y que su función evolutiva sea disponer de una reserva de información genética cuya función podria ser la recombinación con algunas especies celulares y no tanto la idea que es hoy la más frecuente al menos en nuestro imaginario: que los virus son enemigos a los que combatir, es muy posible que los virus patógenos para el hombre sean una pequeña minoria de todo un almacén genetico de basura genética dispersa de la que algún dia podamos beneficiarnos para penetrar dentro de la célula con mensajes médicos beneficos para ella.

Pero no es mi intención hablar de los posibles usos médicos futuros de los virus como portadores de soluciones curativas sino trazar un paralelismo entre ellos y los memes. Ya dije más arriba que la idea de meme era una revisión de la idea de arquetipo y dije tambien que la idea de meme habia sido inspirada por una idea evolucionista radical: la de que determinadas ideas compiten por parasitar cerebros individuales y desde alli difundirse al mayor número posible de cerebros.

Es cierto que algunos memes son muy peligrosos tal y como nos contó Dennet en los videos de arriba y que muy probablemnte podemos entender la historia humana como una historia de creencias que tratan de imponerse a las del vecino. Una idea muy interesante es que efectivamente una creencia siempre tiende a imponerse a los demás pero yo no creo que este potencial maligno se halle en la idea misma sino en la natrualeza vanidosa y corrupta del hombre que trata de imponer a los demás sus propias formas de ver la vida. Por ejemplo la idea de Dios no mata a nadie pero la idea de religión ya es más peligrosa porque agrupa a las personas entre seguidores y no seguidores de esa religión. El culto por la patria o por la propia etnia tampoco tiene esa potencialidad salvo si se confronta con las demás, si nosotros somos el pueblo elegido es porque los demás ni siquiera tienen la consideración de semejantes: Dios les olvidó en el reparto. Por tanto esta justificado que les exterminemos.

Lo cierto es que los virus y los memes se parecen mucho:

-Están inertes cuando no están dentro de un organismo vivo.
-Tienen forma aunque no los podamos ver.
-Contienen información.
-Se replican sólo en condiciones biológicas, el resto del tiempo viven en una especie de limbo que llamamos “cultura”.
-Los memes y los arquetipos se constelan en una persona concreta del mismo modo que los virus parasitan células vivas.

De manera que cuando le hablen de los virus deténgase a pensar por un momento si no será, al fin y al cabo, un virus el que salve a la humanidad gracias a esa información que aun no hemos aprendido a manejar. Tampoco sabemos manejar la información que procede de los arquetipos y que tanto nos podria ayudar a salir de aprietos emocionales, al fin y al cabo fue un titán el que trajo el fuego a los hombres contra la voluntad de Dios.

Nadie sabe por qué todos los dioses han querido mantener a la humanidad en la precariedad.

Pero tampoco cabe ninguna duda de que existe un voluntad decidida por parte de la humanidad de saber por qué los dioses mantienen esta intransigente postura.

La suerte moral

suerte

Imagina dos amigos, Pedro y Juan, que se van a ver un partido de fútbol y tomar unas cervezas; ambos beben el mismo número de cervezas y sufren una intoxicación etílica con niveles de alcoholemia igualmente elevados. Ambos deciden coger el coche para volver a casa y ambos se duermen al volante, pierden el control del coche y se salen de la carretera. Pedro se sale de la carretera y se golpea contra un árbol. Juan se sale de la carretera, atropella a una chica que iba por la acera y la mata. ¿Debería la diferencia accidental de que en un caso uno se encuentre con un árbol y otro con una chica hacer que la valoración moral sea diferente?

Esto es lo que los filósofos llaman el problema de la suerte moral y lleva décadas dando vueltas por ahí desde que Bernard Williams y Thomas Nagel lo formularan. Según las leyes de diferentes países el resultado sería probablemente que a Pedro le caería una multa y le retirarían el carnet mientras que Juan acabaría en la cárcel. Por un lado, no parece que sea justo castigar más a Juan cuando ha realizado exactamente la misma conducta que Pedro. Pero, por otro lado, parece también injusto meter en la cárcel a Pedro cuando lo único que ha hecho es conducir ebrio o dejar libre a Juan con una multa cuando ha matado a una persona. (tomado de este post)

“El vuelo” es una pelicula de Robert Zemeckis y protagonizada por Denzel Washington en el año 2012 y que cuenta una historia que al parecer fue real, pero que en la ficción de la pelicula contiene algunas variantes que son las que proporcionan los elementos para iluminar el aspecto moral de la cuestión que me propongo analizar en este post.

Esta es la verdadera historia de aquel dramático vuelo, sus momentos más terribles, la reacción de los pilotos y su desenlace (extraido de este articulo).

Un atasco en la cola

El modelo McDonnell Douglas MD-83 despegó de Puerto Vallarta (México) a la 1:37 pm del 31 de enero de 2000. Tenía 83 pasajeros. Debía hacer escala en el Aeropuerto Internacional de San Francisco (EEUU) antes de su destino final: la ciudad de Seattle (EEUU).

Todo fue bien hasta que la tripulación del MD-83 se percató de un atasco en el estabilizador horizontal del avión, elemento situado en la cola y que permite maniobrar para el ascenso o descenso del aparato. Durante más de una hora, el personal de mantenimiento del vuelo no fue capaz de determinar las causas de la avería y todos los intentos por solucionarlo fueron infructuosos.

Para mantener la estabilidad del avión, los pilotos tenían que tirar de los mandos con fuerza y contrarrestar la desviación.

Llegado un momento, había que tomar una elección vital: aterrizar en el aeropuerto más cercano, en Los Ángeles, o finalizar con el trayecto previsto hasta San Francisco. Tras intercambiar información con las torres de control, el avión aterrizaría en Los Ángeles a pesar de las presiones recibidas por la empresa Alaska Airlines de culminar la ruta prevista.

Primer susto: caída en picado

Mientras tanto la tripulación del avión continuaba con su labor, desatascar el estabilizador. Poco después de las 4.00 pm, durante la maniobra de desatascamiento, el estabilizador de cola se movió a una posición en la que puso el morro del avión en dirección al suelo. El Alaska Airlines cayó en picado perdiendo más de 1.500 metros de altitud en 80 segundos. Los tres pilotos tenían un plazo querondaba los cinco minutos para salvar las vidas de los 83 pasajeros, y sólo lo podían hacer tirando con todas sus fuerzas de los mandos, y contrarrestando con sus músculos la fuerza de la caída.

El avión quedó estable a unos 7.000 metros de altitud, pero a las 4.19, como recogieron las grabaciones, se escuchó un fuerte sonido, como un golpe. “¿Has sentido eso?”, le dice un piloto a otro. “Sí”. Se oyen entonces unos clics, como si estuviera intentando controlar el estabilizador, y es cuando se oye un ruido muy pontente y entonces el avión sufre una segunda caída. Se convirtió en un bólido. Los pasajeros veían por las ventanillas angustiados como el avión caía irremediablemente al mar.

Una maniobra de locura.-

En una muestra de pericia, el comandante culminó una arriesgada maniobra:invertir el avión y volar boca abajo durante algunos segundos, es decir, con el techo del avión orientado hacia el suelo. Era una maniobra desesperada, pero, cayendo a tal velocidad, se podía considerar que tenía alguna posibilidad de enderezar el vuelo.

Sin embargo, la velocidad y el empuje eran demasiado poderosos como para que esta inversión de vuelo pudiera ser efectiva. El MD-83 caía al mar al revés. Los pasajeros gritaban mientras el capitán se daba cuenta de que la situación ya no tenía marcha atrás.

Varios pilotos que sobrevolaban la zona fueron alertados por el control de tráfico aéreo para que tuvieran contacto visual con el vuelo 261 de Alaska Airlines. Así fue la trágica conversación:

Piloto 1 – Ese avión está cayendo rápidamente muchos metros.Piloto 2 – Sí, señor, estoy de acuerdo, esta cayendo definitivamente en picado, desciende muy rápido.Piloto 3 – Está totalmente fuera de control.Piloto 4 – Tocó agua.Piloto 5 – Sí, señor, acaban de tocar agua (confirmó uno de los pilotos cercanos a la terrible masacre)

Un impresionante golpe destrozó el avión. Todos los pasajeros murieron en ese momento: 88 fallecidos, el número más alto de muertos jamás visto en un accidente aéreo en un modelo de la serie MD-80. El avión se hizo trizas.

Con el radar de barrido lateral y un barco pesquero de arrastre, los rescatistas encontraron un cuerpo, pero no había rastros de supervivientes. “Estaremos aquí tanto tiempo como sea necesario”, dijo el sargento Chuck Buttel. Al mismo tiempo se recuperaron los motores y las cajas negras del avión.

Una investigación aclara la tragedia.-

La investigación posterior de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU determinó lo siguiente: “Desgaste excesivo y lubricación insuficiente del ensamble del elevador”, esto dos elementos fueron los culpables del trágico accidente. El avión fabricado en 1992, tenía más de 26.000 horas de vuelo.

El mecánico que revisó el MD-83 y aplicó el lubricante al estabilizador confirmó todo. Sólo tardó una hora en realizar la tarea que debería realizar en cuatro según el fabricante del avión. Era imposible que la lubricación fuera la correcta.

Pero no acabó ahí la negligencia. La investigación descubrió que Alaska Airlines utilizaba herramientas que no cumplían con los requisitos del fabricante del avión. Los instrumentos utilizados tenían mediciones imprecisas, por lo que deberían haber sido reemplazado por otros.

El informe final publicó un total de 24 recomendaciones de seguridad, mantenimiento y supervisión. Más de la mitad de ellas estaban directamente relacionadas con la lubricación del estabilizador, un pequeño elemento que mató a 88 personas.

Atención: contiene spoilers

La historia en la ficción.-

En la pelicula las cosas no suceden exactamente igual que en la realidad, sino que nos plantea dos cuestiones importantes: la causalidad y la responsabilidad moral.

El Comandante Whitaker (Denzel Washington) es un hombre divorciado adicto o consumidor habitual de alcohol y cocaina que es piloto de avión y al parecer un reputado piloto.

Un dia y después de una noche de sexo y alcohol ha de incoporarse a su trabajo al que acude después de una buena dosis de cocaína para despejarse de la resaca de la noche anterior. El despegue es un tanto problemático debido a una fuerte tormenta y a rachas de viento sucesivas pero gracias a su pericia le fue posible esquivar estas dificultades. Una vez conseguida la estabilidad el comandante consume un par de botellines de vodka y se queda dormido, quedando el avión en las manos del copiloto.

Cercana ya la hora de iniciar la maniobra de aproximación le despiertan pero los problemas no han terminado: al parecer el timón es ingobernable porque ha quedado atascado en posición catastrófica impulsando el avión hacia un picado. El avión comienza a caer a plomo y el comandante decide una solución heroica: invertir el avión, soltar lastre y tomar el mando a mano intentando reducir la caida en picado. Esta maniobra de gran riesgo y extrema le lleva a poder aterrizar de emergencia en el campo y salvar a la mayor parte del pasaje. Solo 6 personas mueren en ese accidente y el propio Whitaker salva la vida.

Pero se abre una investigación, puesto que hay que discriminar de quién es la responsabilidad del accidente y los fallecidos. El fabricante, la linea comercial y los sindicatos de pilotos han de decidir quién fue el responsable de la catástrofe a fin de satisfacer las indeminazciones pertinentes y concluir si hubieron responsabilidades penales de algun agente, incluyendo al mismo comandante.

El espectador sabe que el comandante Whitaker no sólo no tuvo la culpa de lo que sucedió sino que fue su pericia la que salvó al pasaje. Sin embargo…..

Era un alcohólico, habia bebido y consumido drogas. ¿Qué grado de participación tuvo la adicción del comandante, su estado fisico y psíquico en el accidente?¿Tuvo alguna consecuencia en este caso concreto o se trató simplemente de una averia técnica?

Dicho en una clave más sencilla ¿De quién fue la culpa?

Y aqui es donde aparece el famoso dilema de la suerte moral. este dilema predice que los actos morales (como beber o drogarse mientras se conduce) son valorados de forma bien distinta en función de las consecuencias. Si el viaje del comandante Whitaker hubiera aterrizado sin novedad, nuestra valoración de su conducta seria muy distinta al caso que nos ocupa a pesar de saber que Whitaker no fue la causa del accidente.

Whitaker tendría -segun un 50% de personas- culpa por pilotar ebrio a pesar de que no fue la causa del accidente. Podríamos decir que no tuvo la suerte moral de otras ocasiones en que salió ileso a pesar de su adicción y su comportamiento poco ético.

Lo interesante de esta película es que nos hace reflexionar sobre una cuestión sobre la que no existe consenso: cerca de la mitad de los entrevistados en este tipo de dilemas morales estarían de acuerdo en condenar al comandante mientras que la otra mitad le absolverían en la convicción de que no fue la causa del accidente.

Como corolario me gustaria apuntarme a la idea que Pablo Malo manifiesta en su post sobre la suerte moral.

Si la mitad de nosotros no quedamos satisfechos con la solucion de un dilema, entonces el dilema no tiene solución

El precariado

borrell

Se supone que el término “precariado” se debe a Josep Borrell, ya saben aquel político catalán que fue defenestrado por el stablishment del PSOE cuando se puso de moda la idea de hacer primarias. Las primarias siempre han sido un desastre para los partidos aunque el PSOE sobre todo insisten en ello, otros como el PP o Podemos ya saben que eso de que voten los militantes es muy romántico pero poco práctico, los votantes pueden votar a cualquier botarate. Y no lo digo por Borrell.

Borrell piensa un poco lo mismo que yo cuando analizamos las razones por las que la socialdemocracia ha muerto de éxito. Podríamos escribir libros enteros sobre los éxitos del socialismo democrático que se puso de moda en Europa después de la segunda guerra mundial. Tanto éxito tuvo que incluso los partidos conservadores dejaron de serlo para bucear en ese vivero de votos que alguien llamó “Centro” y que no es ni más ni menos que la expresión de la intolerancia de la gente común a los extremos.

En este post me propongo analizar este término del precariado, no sólo en lo que respecta a la desaparición del proletariado como fuerza política, sino también a otras precariedades sobre todo a la precariedad sexual, que es la otra cara de los “éxitos” de la socialdemocracia.

Ya no hay obreros (aunque el PSOE insiste en su O de obrero) y no cabe duda de que este es un éxito de las políticas socialdemócratas que consiguieron ciertos equilibrios entre el Capital y las fuerzas productivas. Hubo un tiempo en que los sindicatos sirvieron para algo más que para para comer mariscadas y liberarse de los rigores del madrugón. Y no hay ya obreros porque la revolución informática no solo ha hecho desaparecer grandes bolsas de empleo manual sino que amenaza con quitar la mitad de lo que queda. En el futuro no habrá proletarios, ni obreros, ni trabajadores sino acaso “excedentes de empleo” como llaman los economistas a aquello que otros escritores de ciencia ficción llaman “los prescindibles”, esos que conocemos con el nombre más castizo y familiar de “ninis“. Ni estudian ni trabajan, pues no creen el el futuro y hacen bien porque en el futuro que les espera ya no se necesitan administrativos, sino más bien reponedoras en Mercadona o policías. El resto de la humanidad empleada lo estará en eso que llamamos sociedad del conocimiento. De modo que aquellos que huyeron de la agricultura para encontrar una poltrona en cualquier oficina es posible que se equivocaran y ya sea tarde para volver atrás.

La socialdemocracia tuvo éxito por una coyuntura histórica: los excedentes procedentes del desastre de la segunda guerra y el mantenimiento de las colonias. Había mucho para repartir y se repartió bastante bien hasta los 80. El estado del bienestar es el logro más importante de la socialdemocracia y el que aglutina aun hoy la mayor parte de los votos de las clases medias es sin embargo muy vulnerable pues depende de otros variables como la demografía, el empleo, la permeabilidad social y la estabilidad política. El reparto de la riqueza se ha debilitado no sólo por falta de cash sino también por los abusos del capital y sobre todo por la crisis financiera del 2010, así como por políticas equivocadas y desafortunadas de la UE. El Estado del bienestar aun funciona pero se encuentra amenazado por todas partes.

El asunto es que la socialdemocracia se ha quedado sin objetivos, pues los objetivos ya fueron alcanzados y debe ser por eso por lo que buscaron y encontraron nuevas trincheras para engordar la doctrina socialista. La encontraron en las reivindicaciones minoritarias: mujeres, aborto, inmigrantes, pobres, educación laica y toda clase de mitologías que les permitieran mantener viva la trinchera ideológica imaginaria que hay entre ellos y la derecha. Esta deriva ideológica ha cristalizado en una sociedad malcriada y asistencial, buenista y pusilánime  donde las intenciones humanísticas han sustituido a la praxis política, al sentido común y a los instintos de autodefensa.

No ha habido en la historia de la humanidad ninguna ideología política, -si descontamos al pensamiento cristiano- que haya modificado más intensamente el cerebro de nuestros ciudadanos que la socialdemocracia o como dicen algunos, “la síntesis progresista”.

En definitiva la socialdemocracia ha atacado nuestros sistema inmune y nos ha convertido en seres inmunodeficientes, dependientes del Estado, una especie de sidosos cognitivos.

Ahora empezamos a verle las barbas a ese virus y lo estamos viendo en la decadencia de los partidos socialdemócratas europeos y sobre todo en el PSOE español. La crisis del PSOE es una crisis de ubicación. Se están quedando sin electorado: Podemos aprieta por la izquierda del comunismo revolucionario que creímos definitivamente amortizado y el PP socialdemócrata empuja por la derecha.

La post-igualdad.-

Una de las ideas más queridas por los socialdemócratas es una abstracción, que llamamos “igualdad” y que como toda abstracción significa una cosa distinta para cada persona, a la vez que lleva colgando ciertas redes semánticas que se ocultan cuando se habla de ella. Una de los hilos que penden entre esta conceptualización y que se sigue ocultando es que la igualdad no sólo se ha alcanzado ya entre hombres y mujeres sino que se ha superado, se ha ido más allá creando otras desigualdades, incluyendo las jurídicas.

Las políticas destinadas a la promoción de la mujer han dado sus frutos no sólo por la discriminacón positiva que es poco elegante pero banal sino por la igualdad de condiciones educativas, las niñas van a los mismos colegios que los niños y extraen mayores beneficios que ellos de la enseñanza convencional. Si comparo a mis abuelas con mis hijas, es obvio que en tres generaciones se han producido más cambios en la identidad de las mujeres que en los 2000 años anteriores. El siglo XXI será el siglo de las mujeres, ya lo es. No sólo han progresado en el deporte (donde su presencia en las élites era testimonial), sino en todas las profesiones que interesan a las mujeres y un poco menos en aquellas otras que no les interesan tanto. Juezas, abogadas, fiscales, médicos, psicólogas, periodistas, economistas, empresarias innovadoras, incluso algunas han vuelto a la cocina de alto nivel, una profesión que parecía haberse masculinizado por deserción de las féminas. Son ejemplos de profesiones donde las mujeres campan a sus anchas: sus cerebros están cableados para adaptarse a los ritmos de aprendizaje que marca la escuela tradicional, para la enseñanza memorística y están más motivadas que los varones para la renuncia y el sacrificio en la adolescencia lo que les da ciertas ventajas en los largos trayectos universitarios y en las oposiciones.

Pero hay ciertos efectos secundarios: hay una crisis en los mercados sexuales que hacen que estas mujeres competentes, inteligentes, bien preparadas y modernas no encuentren pareja. Me refiero parejas atractivas para el largo plazo.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no son equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. En el otro extremo de la distribución están los menos afortunados, tal vez menos saludables, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo.

Todos no somos pues iguales en la valoración de los otros en cuanto a nuestro valor como parejas. La igualdad se revela aquí como una quimera.

La competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

Naturalmente este estado de cosas beneficia políticamente a las mujeres pero sexualmente el beneficiado es el hombre que se encuentra con una amplia oferta sexual de mujeres independientes emocionalmente inmaduras, emancipadas y sedientas de amor que tratan de sustituirlo por sexo ocasional o por la búsqueda de un semental. El hombre se ha librado de los costes del sexo al existir una amplia oferta de mujeres que o bien no pretenden establecer parejas a largo plazo o bien no encuentran la pareja deseada.

Y los hombres ante esta amplia oferta de sexo se han hecho mas holgazanes e indolentes. El lector interesado puede consultar en este post las consecuencias de la sex-ratio (proporción de sexos) tiene sobre los deseos individuales y por supuesto no solo es la sex-ratio la variable importante en esta ecuación sino otras como la disponibilidad de mujeres jóvenes, desemparejadas, guapas, competentes y emancipadas.

La lección que hemos de aprender de este estado de cosas es esta: la igualdad genera más desigualdades, solo que en otro lugar.

El feminismo ha muerto, del mismo modo que la socialdemocracia. Murieron de éxito y el problema es encontrar nuevos nichos de actividad para los idealísmos, tanto de la igualdad o mejor la lucha contra la desigualdad como de la redistribución de la riqueza, siempre -claro está- que haya algo para repartir. La próxima movilización de talento debe estar al servicio de liquidar los efectos secundarios del socialismo y reconocerle, eso si, los servicios prestados.

Probablemente la próxima abstracción que nos saldrá al paso será la felicidad o quizá la búsqueda de la inmortalidad.

Constelaciones familiares

mesmer

Mas allá de la multitud de supersticiones pasadas de moda, ridículas o contradictorias, la New Age responde a un sufrimiento real provocado por una dislocación psicológica, ontológica y social.

La New Age manifiesta una voluntad real de ruptura con el siglo XX, con su inmoralidad, su individualismo, sus aspectos libertarios y antisociales; expresa que ninguna sociedad es viable sin el eje federador de una religión cualquiera, constituía una poderosa llamada a un cambio de paradigma. (M. Houellebecq)

 

Recientemente he participado en un debate en las redes acerca de esta “terapia” que está haciendo furor en nuestros conciudadanos y he recordado a partir de este debate que tenia pendiente escribir acerca de ello. He procrastinado ya lo suficiente y es por eso que me gustaria dejar aqui mi opinión.

Ayer leí este articulo acerca de este mismo tema y cuando se lee un artículo hay que atender a los contenidos, es decir a los argumentos, pero también hay que atender simultáneamente a otro nivel de narración: qué es lo que el articulista defiende o pretende atacar o socavar, y por supuesto atender otra cuestión: desde dónde se defiende o se ataca un argumento.

El artículo en cuestión que procede del blog, -por otra parte interesante- y que se llama “La venganza de Hipatia”, ya sugiere con su título sus contenidos: podria titularse también ·”Todo lo que sea verdad en psicologia” y se limita a atacar esta terapia que inventó un tal Bert Hellinger básicamente con argumentos “ad personam“, un tipo con antecedentes de nazismo y de predicador, sin titulos universitarios que le legitimen para ejercer la psicología.

Lo cierto es que a la psicologia canónica le han salido muchos imitadores y tambien muchos intrusos. Un hecho que por sí mismo deberia llevar a los psicólogos a preguntarse el porqué. El propio Bessel Van der Kolk se preguntó lo mismo cuando se dió cuenta que después de 11-S las victimas del desastre que habian recibido fondos para acudir a terapeutas especializados y prevenir el probable TEPT que les esperaba, lo que hicieron fue renunciar a esas ayudas estatales y acudir en masa a consultas de acupuntores, homeópatas y masajistas pagados de su bolsillo. Es obvio que ninguna de estas técnicas está indicada para el tratamiento o la prevención del TEPT.

Y lanzó esta pregunta ¿Por qué la gente ignora las recomendaciones de las autoridades sanitarias y acude a terapias pseudocientíficas para aliviar sus problemas?

La razón es ésta: Vale más una superstición útil que una verdad científica inalcanzable.

Lo que los psicólogos deberían saber desde ya es que nuestro cerebro no está cableado para encontrar la verdad sino para encontrar alivio ante un problema cualquiera, un problema que se aliviará encontrando un sentido y ese sentido por más anticientífico que sea basta con que nos resulte útil. “A mi me fue muy bien”, es el argumento con más peso psíquico que se puede encontrar. Una herejía científica.

Naturalmente que la teoria de las constelaciones familiares es falsa pero contiene algunas gotas de verdad: existe un espíritu familiar que se transmite de arriba a abajo a través de la imitación y de patrones de carácter, gustos, preferencias, ideas politicas, profesiones, enfermedades, sabor de las comidas, sin olvidar la teoria del trauma transgeneracional de Greene que aun se encuentra en discusión, algo asi como que determinados eventos traumáticos o cierta tendencia a sufrirlos se trasmite de generación en generación como una especie de karma maldito.

Pero no es posible establecer equivalencias lineales entre los traumas familiares y las consecuencias sobre la salud actual de nuestros pacientes. Efectivamente, existe una especie de enmarañamiento de lo familiar, lo social, lo epigenético y lo individual que se constituye como una especie de ambigüo condicionamiento muy alejado de cualquier forma de equivalencia entre lo que sucedió y lo que nos sucede.

Ahora bien; las terapias que funcionan nunca lo hacen por lo que sus practicantes dicen. Las terapias funcionan por sus variables ocultas. De manera que el éxito de las terapias conocidas como “Constelaciones familiares” no funciona – si es que funciona- por lo que el constelador dice sino por otros aspectos.

Mesmer y la mesmerización.-

Franz Anton Mesmer fue un médico que vivió en el siglo XVIII y que se especializó en tratamientos basados en lo que el llamaba “magnetismo animal”. Concebía una especie de “fluido universal” que estaba relacionado con el magnetismo terrestre y que servía, según él para una vez redistribuido a través de imposiciones de manos, imanes u otros utensilios restablecer la salud de los pacientes que usualmente padecian histeria o trastornos psicosomáticos.

Naturalmente con el tiempo Mesmer cayó en la cuenta de que no eran los imanes los responsables de sus “curaciones” sino su propio poder de sugestión, ello le llevó bien pronto a prescindir de estos artilugios. A lo que nunca renunció fue a sus “puestas en escena” que incluian desmayos, catarsis emocionales diversas e incluso ataques pseudoepilépticos en sus seguidores y que según él era la prueba de que el magnetismo animal existía.

Lo que curaba en Mesmer era lo que hoy entendemos como sugestión. ¿Ahora bien qué es lo que entendemos hoy como sugestión y cómo funciona?

La mayor parte de los médicos aun hoy desprecian la sugestión y por tanto tambien al efecto placebo al que consideran una especie de engaño. Basta con seguir los debates sobre la homeopatía para entender que hay un bando de médicos o agitadores que están absolutamente en contra y otros -practicantes de la misma- que defienden algúna razón mal conocida para defender su eficacia.Lo cierto es que la homeopatia con razón o sin ella a veces funciona, como funciona tambien la acupuntura o cualquier intervención de medicina alternativa. Incluyo tambien al psicoanálisis al que muchos consideran tambén una practica anticientifica. Y seguramente lo es. Aunque yo siempre suelo decir que el psicoanálisis es un área de conocimiento más que una técnica. Más abajo volveré sobre esta idea.

Pero a veces funcionan. Y funcionan porque la gente no se cura por la ciencia sino por otras cuestiones aun mal conocidas.

Hay otra variable oculta: este tipo de terapias funcionan mejor en aquellos pacientes que no están demasiado enfermos, es decir en aquellos que están sanos y que están ubicados en esa zona de umbral que llamamos liminarización. Entre dos aguas. Ni están enfermos ni se sienten sanos.

Y lo cierto es que venimos de serie cableados para responder al efecto placebo.

Pero para ello necesitamos cruzar el umbral.

Lo liminar.-

En la antropología , la liminalidad (de los limen palabra latina, que significa “un umbral” es la condición de la ambigüedad o la desorientación que se produce en la etapa media de los rituales , cuando los participantes ya no siguen en su estado pre-ritual, pero aún no han comenzado la transición hacia el estado final y que mantienen hasta que se haya completado el ritual. Durante la etapa liminar de un ritual, los participantes “están en el umbral” entre su anterior forma de estructurar su identidad, el tiempo, o de la comunidad, y una nueva forma, que establece el ritual.

Dicho de otra forma: en las terapias que funcionan a través de la sugestión es necesario establecer un ritual que se encargue de transportar al sujeto a un estado pre-racional, mágico por asi decir: que se deje absorber por el ritual. En este sentido se trataria de un estado de absorción, una especie de trance de bajo nivel donde se mantiene el estado de vigilia pero caen las defensas racionales de nuestro cerebro más moderno.

Las terapias de constelaciones familiares se parecen y mucho a los fenomenos que aparecen en ciertas religiones o sectas y que operan a través de la conversión, tomando elementos del espectáculo, el drama donde el terapeuta hace las veces de predicador y se  dedica a atacar sin piedad las defensas del auditorio a través de proclamas, descalificaciones o insultos a todos aquellos que no quieren alcanzar la verdad. El ambiente que se genera es algo muy parecido a ese cruce del umbral al que más arriba me referí. El publico actua de amplificador y el sujeto puede ser más o menos sugestionable y practicar cierta excelencia absortiva espontánea. Esos son los mejores candidatos.

Pero estoy muy lejos de satanizar este tipo de prácticas, nos hallamos hambrientos de rituales y de sentido, de ceremonias de pase y anhelantes de absorción y ese es precisamente el espacio que los intrusos han ocupado y han terminado por desplazar a los psicólogos colegiados.

Quizá el problema de fondo se encuentre en una mejor definición de que es terapia y qué cosas son paideia. es decir educación en el sentido más psicológico de la palabra: saber algo de sí. Ir al teatro, oír música, leer un libro o conversar con un amigo no son terapia aunque puedan ser terapéuticas.

Pero no debemos alarmarnos por admitir que ciertas cosas pueden ser terapéuticas sin haber pasado por el filtro de la ciencia, la evidencia científica no siempre puede establecerse como un filtro para separar lo puro de lo impuro. Y es casi seguro que la pureza está reñida con el bienestar.

Y se puede pecar contra la ciencia. ¿Contra quien si no?

 

Un ejemplo de absorción.-

¿Pues cómo traducir en palabras ese instante de júbilo, de felicidad inexplicable que no responde a ningún dato objetivo de la realidad, que no puede asociarse con nada concreto?. No se trata de una comprensión súbita al estilo del insight, es más parecido al éxtasis. Pero tampoco es un éxtasis propiamente dicho pues no va unido a imágenes, ni a recuerdos, no hay memoria, ni existe aquella quietud que describen los místicos con el nombre de arrobamiento o “pajarismo” y que invoca una contemplación preñada de quietud o de estrechamiento del campo visual. Al contrario, es una experiencia sensible pura, sin cognición, ni memoria y que no impele a conducta alguna. Ningun observador podria apercibirse de que “eso” está ahora en mi. Pues uno sólo puede saber algo de “eso” cuando eso está en él, desafortunadamente la mayor parte de las personas reaccionan como yo al principio de todo, con miedo o con indiferencia. (Extraido de este post)

 

Bibliografía.-

Transgenerational Actions of Environmental Compounds on Reproductive Disease and Identification of Epigenetic Biomarkers of Ancestral Exposures, [en línea], formato html. Disponible en:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0031901

Werba, Alicia. Transmisión entre generaciones. Los secretos y los duelos ancestrales, [en línea], formato pdf. Disponible en:
http://www.apdeba.org/wp-content/uploads/werba.pdf

Moralidad y moralización

No se puede acorralar al caos, ni se puede exiliar a la barbarie. Viven entre nosotros y han venido para quedarse.

Y paradójicamente la barbarie que pugna por emerger desde sus escondites culturales lo hará a través de la deriva moral. Nuestra civilización está enferma de moralidad y de valores intramitables.

La compasión es la comprensión plena de la necesidad del mal (John Gray citando a Leopardi).

voltaire

La moralidad es una guía, un sistema de valores por así decir que nos sirve de apoyo para la toma de decisiones, algo así como una matriz de creencias, que no es inmutable y en cierta forma constituye un registro de lo más sobornable, no podemos fiarlo todo a la moral individual que siempre estará en desventaja frente a los intereses personales. Tanto es así que podemos estar seguros de que somos nuestros principales transgresores y que lo hacemos muchas veces en nuestra vida y siempre que nos conviene con mejor o peor suerte en el autoengaño.

Es natural que sea así puesto que la moral surgió no para autocontrolarnos sino para controlar las conductas de los otros. La moral emergió del mismo modo que el chisme para que el grupo detectara y sancionara a los tramposos. La moral es un juego de grupo y no tanto de personas individuales.

Y si las personas tenemos moral es precisamente porque hemos logrado internalizar las normas del grupo de tal modo que se constituyen en una ventaja evolutiva. La moral no es pues un órgano sino un acatamiento que se hace en nombre de algo, sea Dios, el civismo, la ética o la sanción social o penal. Asi decimos que hay cosas que son inmorales pero no ilegales, aunque las ilegales suelen llevar colgando tambien una condena moral.

Una de las características que tienen los hechos morales es que tienden a su universalización, tienen, por asi decir una vocación misionera si lo queremos decir con palabras cristianas o con la yijad si lo decimos con palabras islamicas. Tienden a capturar más y más cerebros en esa vocación de universalidad, no es de extrañar puesto que la moralización es una secuela teologica en un mundo laico que ha quedado sin referentes morales y que por tanto ha de inventar nuevos totems o idolos que temer, adorar o evitar.

La moralización es pues un proceso muy parecido a la deriva génica, muy parecido al efecto Baldwin, que es la adaptación que sufrimos algunos representantes de nuestra especie. Lo interesante es que esta deriva genica, es decir la adaptación a la leche no es un proceso universal sino un proceso local y geográfico tal y como conté en este post. Algo parecido sucede con los valores morales: no existe ningun valor moral universal común a toda la humanidad salvo aquellos que han pasado el filtro de la selección natural: el canibalismo, el incesto y en menor medida la prohibición del homicidio. Usualmente suele ponerse la esclavitud como ejemplo del progreso humano pero lo cierto es que la esclavitud solo parece ser un valor-tabú en Occidente.La esclavitud sigue existiendo a pesar de que en occidente consideremos que es detestable.

Las dimensiones de la moral.-

La moralidad no es pues una categoría (un si o un no) sino un cluster de al menos 5 dimensiones, que explica las razones por las que una persona puede defender una cuestión moral y sin embargo violar otras. Por ejemplo una persona puede ser favorable al aborto (una violacion de daño-cuidado) y ser una defensora de las causas de los animales (pureza-santidad) o un protector de la fidelidad conyugal y un violador económico de los derechos publicos.

Cada persona aparece como un “especialista” en uno de esos pilares morales, asi un ama de casa “padecedora” seria una persona que ha desarrollado hasta el paroxismo sus capacidades morales de cuidado y de protección del daño de los suyos, activando al mismo tiempo las emociones de culpa que van vinculadas con ellos. Excesos de empatía y excesos de “distribución moral” que terminan construyendo una matriz depresiva que se manifiesta como un rasgo permanente de personalidad.

Moralizar es el proceso contrario a naturalizar y podemos definir la moralización -siguiendo a Paul Rozin- como la adquisición de cualidades morales por parte de objetos y actividades que previamente eran moralmente neutras. Un ejemplo de ello es la esclavitud.o el consumo de tabaco, actividades neutras antes del siglo XVII o XX pero que hoy han pasado a ser actividades inmorales tanto la una como la otra, mientras que consumir drogas es hoy una enfermedad, una forma de medicalizar o amoralizar (naturalizar).

El nicho que deja vacío una actividad naturalizada inmediatamente e socupado por otra actividad anteriormente neutra.

Los que compartimos una determinada cultura compartimos también valores morales, pero no todos los individuos participamos de igual modo en un sometimiento acrítico a los mismos, al fin y al cabo los valores morales son memes y se comportan como virus. Es por eso que existen transgresores incluso a los mandatos biológicos más implantados en nuestra especie: hay asesinos, ladrones y pederastas, claro pero existe un amplio consenso universal en torno a la idea de que robar, asesinar o violar niños son cosas malas y que se deben evitar.

Se deben evitar por cuestiones morales pues matar, robar o abusar de niños perturban gravemente a cohesión de los grupos y hacen desaparecer los incentivos para una vida cooperativa y laboriosa. Es decir socavan el eje de torsión de los intercambios humanos: la sociabilidad, la confianza y la cooperación. Son malos para el grupo luego son malos.

La mayor parte de nosotros estamos bien lejos de ese tipo de actividades porque las hemos internalizado, un proceso ex novo que cada persona tiene que llevar a cabo con las normas sociales. Algo que no nos viene de serie y que adquirimos a través del proceso de socialización.

Socializarse consiste en internalizar las reglas morales de una determinada cultura.

Ahora bien, no todos los individuos tienen la misma facilidad para identificarse (internalizar) estas normas. En los extremos de la curva están los que no son capaces de internalizar ninguna de ellas y los que, por el contrario, son hiper-internalizadores y operan casi siempre en overdrive moral, es decir son personas que se rigen por el principio del deber o bien enferman a consecuencia de un exceso de moralización.

Pero al margen de esta “especialización” existe otro problema añadido. Dado que la moralización es un proceso lo que hemos de esperar es que los valores cambien muy deprisa sin dar tiempo a que la selección natural haga su trabajo, es decir para que se produzca una selección de valores adaptativos,  para lo que necesita de algunas generaciones. Hoy la velocidad con la que las sociedades cambian de opinión respecto a lo que es moral o inmoral generan importantes dosis de conflicto entre los humanos. Por ejemplo no existe un consenso universal sobre el trato que damos a los animales, baste con observar los diferentes criterios que existen entre los ciudadanos de Tordesillas y los animalistas.

Y que explica mucho sobre los procesos de moralización. Los defensores de una moral para los animales dividen el mundo -sin saberlo quizá- en un nosotros-ellos. Nosotros cargados de razones de superioridad moral y ellos herejes antidiluvianos que han de ser sometidos a la fuerza a la buena nueva. Una moral que trata de imponerse a la fuerza huele mucho a precepto divino.

Una de las consecuencias que tienen los procesos de moralización es que arrastran las condenas bíblicas de las religiones tradicionales y con ellas las ideas de castigo y de exclusión. No es posible moralizar sin separar el mundo en buenos y malos y esas son las principales secuelas de la moralización.

Moralización y moralidad no son pues la misma cosa, pues no puede haber moralización sin amoralización o naturalización de ciertas conductas. La moralización implica un desplazamiento, una búsqueda de nuevos nichos donde colgar las prohibiciones y los tabúes que los hombres seamos capaces de inventar para reemplazar a los antiguos.

Afortunadamente no todas las ideas morales sobrevivirán y no lo harán precisamente porque no resultan adaptativas para la especie humana en general.

Pero para nuestra degracia y tal como decia Chesterton, “desde que el hombre no cree en Dios, cree ya en cualquier cosa”.

 

Prometeo, el fuego y los pirómanos

bachelard

En la llama misma el tiempo se pone a velar (Bachelard)

Escribo este articulo aun en Agosto, un Agosto donde los incendios provocados han sido especialmente frecuentes y devastadores, destacando sobre todo los de Artana en Castellón y los de Galicia.

Alguien me preguntó si la piromanía es una enfermedad mental y he estado reflexionando sobre esta curiosa y criminal forma de proceder de algunos individuos y he tratado de recordar dónde está clasificada en los manuales operativos esta tendencia. Segun el DSM se trata de una variante de un trastorno de control de los impulsos, algo asi como que el individuo sufre el extraño impulso de quemar un bosque y por alguna razón no es capaz de inhibir tal pulsión y termina llevándola a cabo sin importarle el daño ecológico que causa o el daño incluso personal que puede llegar a causar a los vecinos que viven cerca de las llamas. Un daño que se parece mucho al genocidio y al terrorismo solo que en este caso, la mayor parte de las veces se lleva a cabo contra los árboles, esos que nos sirven a todos para respirar.

Las preguntas que suelen hacerse sobre esta cuestión, son las siguientes ¿Son los pirómanos enfermos mentales?¿Qué buscan los individuos cuando prenden fuego a un bosque?¿Se trata de intereses oscuros cuyos objetivos no son conocidos por la opinión publica?

Para empezar diré que una cosa es ser un pirómano y otra cosa es ser un incendiario. En este segundo caso el autor busca una venganza impersonal o un beneficio personal, otras veces -quizá la mayor parte de ellos- son simples negligencias y en otras ocasiones se trata de enfermos mentales entre los que hay que contar a los débiles mentales que además consumen drogas o que tienen una psicosis crónica comórbida sin tratar. Pero existe un pequeña parte de los incendios donde no es posible encontrar esta relación como por ejemplo sucede con esta mujer. ¿Qué buscaba esta mujer incendiando media Galicia con velas perfumadas?

Esquirol y las monomanías.-

Esquirol fue uno de esos psiquiatras clásicos que vivieron en un momento histórico excepcional, el siglo XIX y ese lugar Paris, el centro del mundo en aquella época en que el Antiguo y el Nuevo régimen se batian no sólo en el terreno de la politica trono/altar contra Republica/ciudadania, sino tambien en el mundo de las ideas: el naturalismo de Condillac peleaba con las ideas teológicas que invocaban causas sobrenaturales para las enfermedades mentales.

Esquirol fue el primer médico que intentó una nosografia natural de las enfermedades mentales y aun sin saber nada de sus causas se atrevió a llevar adelante una clasificación. En ella cabe destacar su idea de monomanía.

Para Esquirol la monomania es un tipo de paranoia en la que el paciente sólo puede pensar en una idea o tipo de ideas. Una idea que toma el mando de la motivación en todo el campo de la conciencia. Asi, describió un grupo de enfermedades mentales -según él-que seguian esta dirección, asi describió la ninfomanía, la cleptomanía, la dipsomanía, la lipemanía (actual depresión) la piromanía y otras. La idea fundamental que preside esta clasificación es la de que estas enfermedades pueden darse de forma independiente, sin comorbilidad con las grandes psicosis. Asi una persona que padeciera manía por robar padecería de cleptomanía que sería en sí misma la enfermedad a tratar con independencia de que el resto de la personalidad estuviera sana.

Lógicamente el naturalismo de Esquirol le hizo perder de vista que muchas de estas “manías” no representaban enfermedades mentales “per se“, sino inclinaciones morales, y más allá de generar un gran desbarajuste entre los jueces sus ideas han sido superadas ya. Hoy no consideramos que el robo o el homicidio sean enfermedades mentales sino condiciones humanas distintas de las que nos ocupamos los psiquiatras.

Sin embargo de sus clasificaciónes nos han quedado algunas prendas, por ejemplo la cleptomania (el robo por motivos no económicos) sigue considerándose una enfermedad mental, la dipsomanía (el alcoholismo episódico) ha pasado a considerarse una adicción y la piromanía ha sido absorbida por las patologías que le son comórbidas (psicosis y retraso mental).

Sin embargo la piromanía pura (en ausencia de enfermedad mental o como pulsión independiente) existe.

Psicoanálisis del fuego.-

Cuando yo era un niño y aun se vivía -en entornos rurales- en aquellas casa con corral y chimenea y aun no habia televisión ni wifi, las veladas después de cenar transcurrian cerca del fuego y de ahi viene la palabra “velada” aunque ya existiera la luz eléctrica. No vale la pena decir que en el fuego hay algo fascinante y cuya contemplación representaba en aquel entonces un espectáculo como hoy es cualquier espacio televisivo. Era algo en lo que participaba toda la familia, conversar, mirar el fuego y domesticar sus llamas.

A los niños nos prohibían acercarnos demasiado y teníamos prohibido también alimentarlo con ramitas secas. La prohibición venia siempre de los mayores y nos amenazaban con:

“No juegues con el fuego o te harás pipi en la cama”.

Años más tarde supe que Sigmund Freud habia escrito en su “Intepretación de los sueños” esa misma frase. ¿Como lo sabía mi abuela si ella nunca leyó a Freud?

Es la primera vez que alguien que no era mi abuela aceptaba la idea de que existía una relación entre “jugar con fuego” y la enuresis. Pues en las mismas palabras de Freud:

“El placer de encender fuego está precisamente en la capacidad de apagarlo”

Al leer esta frase comprendí la dicotomía bombero/pirómano, la dualidad.

Probablemente los homínidos se encontraron con el fuego por casualidad, quizá como resultado de un incendio casual causado por un rayo. Podemos imaginar la sorpresa de aquellos hombres primitivos al encontrarse con ese “objeto” que quema, se extiende pero que no puede capturarse o llevarse en brazos como cualquier otro objeto o animal. Obviamente tardarian mucho tiempo en aprender a domesticarlo, pues el fuego ha de alimentarse para que no se extinga y sobre todo precisa de una cierta tecnología para poderse encender “ex novo”. El dominio del fuego supuso un hito en la evolución de nuestra especie pues nos permitió no solo cocinar los alimentos, sino calentarnos en entornos frios y ahuyentar a las fieras. Es posible asegurar que el dominio de las tecnologias ígneas cambió nuestro cerebro para siempre y aceleró la revolución cognitiva. El sapiens no sería sapiens sin la cocina, fue así como abandonamos la carroña y lo crudo y le hicimos de paso un gran favor a nuestro sistema digestivo del que se aprovechó nuestro cerebro.

Pero hay otro aspecto más allá del puramente evolutivo que me gustaria añadir a propósito del fuego: me refiero a la relación entre el fuego y la excitación sexual. Y otra cuestión: agua y fuego son contrarios, antagónicos. No pueden existir conjuntamente, el agua extingue el fuego pero el fuego hace hervir al agua. Vale la pena decir ahora que Nirvana significa “extinguir el fuego” en este caso Siddartha se referia al fuego del deseo, origen -según él- de todos los malestares del hombre. Extinguir el fuego es pues el propósito no solo de bomberos/pirómanos sino tambien un propósito religioso, mistico o espiritual.

Decir agua es lo mismo que decir orina. Es interesante señalar que el pene es un órgano tan curioso que de él sale orina al tiempo que tambien es capaz de engendrar niños. ¿Cómo es posible esta hazaña?

Es capaz de las dos cosas pero no al mismo tiempo, un pene en erección no puede orinar y si lo hace perderá inmediatamente la erección. Lo que es lo mismo que decir que la excitación sexual es incompatible con la emisión de orina (en el hombre). El hombre inhibe involuntariamente su micción durante el coito. Lo que es lo mismo que decir que el hombre dispone de agua para apagar su fuego, algo que hacemos todas las mañanas cuando nos despertamos, si bien las erecciones espontáneas matutinas son la señal que nos lleva a orinar, nótese la ambigüedad.

Fue asi que Freud enunció que  la enuresis está relacionada con la excitación sexual precoz.

La conquista del fuego estaria relacionada con la evitación -la renuncia – a su extinción. No es de extrañar tampoco que en ciertas culturas esté prohibido orinar sobre el fuego (Freud 1932).

Prometeo, el mito.-

Según el mito griego,fue Prometeo quien trajo el fuego a los hombres. Prometeo era un titán, es decir estaba a medio camino entre los dioses , con quien tenia linea directa y los hombres y cometió un crimen de lesa majestad: robar el fuego de los dioses para darselo a los hombres.

Las relaciones entre los dioses olímpicos y los hombres eran bastante distintas a las relaciones que mantenemos con el Dios monoteista -en el que creamos o no- ha modelado nuestra relación con lo oculto.

Los dioses griegos, necesitaban continuas ofrendas y muestras de agradecimiento por parte de los hombres para serles favorables. las relaciones entre dioses y hombres eran relaciones mercantiles y la dificultad de los humanos consistia en averiguar a qué Dios del panteón debian de honrar cuando la cosas salían según sus planes o a quién apaciguar cuando las cosas se torcian. Y por alguna razón a los dioses les gustaba mantener a los humanos en la precariedad.

Es por eso que el robo del fuego por parte de Prometeo -el padre de la humanidad- emparentado con la figura de Jesucristo fue considerada un sacrilegio y los dioses tomaron medidas contra él.

El hallazgo y la domesticación del fuego es en el mito la adquisición de un conocimiento sagrado.

La triada homicida.-

Aunque no todos los especialistas están de acuerdo McDonald, un psiquiatra neozelandés acuñó en 1963 lo que llamó la tríada homicida que incluia:

1.- Antecedentes de enuresis infantil

2.- Piromania.

3.-Antecedentes de maltrato a animales.

Según McDonald estos antecedentes se encuentran en muchos asesinos en serie que él mismo estudió y se complementa con la triada oscura: narcisismo, psicopatía y maquiavelismo. Pero es a Mc Donald a quien le corresponde el mérito de haber relacionado -desde fuera del psicoanálisis- a la enuresis y la piromanía.

¿Que es la piromanía?

Muy probablemente la piromanía represente a un cluster de conductas bien ensambladas en nuestro inconsciente y que contenga elementos tanto evolutivos como de psicologia personal. Probablemente se trate de un estado disociativo, una especie de estado de trance durante el cual ciertos individuos llevan a cabo el ataquea e los bosques como una forma de obetener tranquilización cuando se encuentran sometidos a una alta tensión emocional y que el fuego sea una forma de descargar como sucede en los cleptómanos o los dipsómanos: formas de conseguir ese estado de analgesia y anestesia que llamamos disociación.

Es la disociación la que termina con el malestar del mismo modo que el agua apaga el fuego.

Bibliografía.-

Sigmund Freud. Sobre la conquista del fuego.

 

Macdonald, John M. (August 1963). “The threat to kill”. Am J Psychiatry. 120 (2): 125–130.

 

 

Locos por la notoriedad

El suicidio es un homicidio invertido

(S. Freud)

Cuentan de Luis Miguel Dominguín una anécdota – quien sabe si apócrifa- de cuando consiguió seducir a Ava Gardner y llevarsela al catre. En la mañana siguiente se levantó temprano se duchó y se vistió y Ava le pregunto ¿Donde vas tan pronto?. “Pues donde voy a ir, a contarlo”, contestó el torero.

Efectivamente, ¿de qué sirve acostarse con Ava Gardner si luego hay que mantener el secreto?

Bueno, supongo que cada cual dará más o menos importancia al hecho que a la apariencia, pero lo cierto es que el marketing personal tiene mucho que ver con el hecho de divulgar nuestras proezas, por eso tiene tato éxito youtube. A la gente lo que le interesa es salir en la tele, es decir grabar sus heroicidades e incluso sus delitos y luego subirlos a la red. ¿Cómo explicar que se cometa un delito y luego dejes la prueba del mismo grabada y colgada en youtube, dandole el trabajo hecho a la policía?

Ser reina por un dia compensa ir a la cárcel, al menos para algunas personas infectadas por ese deseo de notoriedad que para mi es tan importante como la pulsión de poder y explica las razones por las que el delito o la fechoría han de publicitarse, hacerse públicas como parte o consumación del goce de haberlas llevado a cabo. Ser famoso es tan o más deseable que ser rico, poderoso, atractivo  y por supuesto inteligente.

En estas cosas andaba pensando yo estos dias a raíz de esa epidemia de suicidios-homicidios que viene sacudiendo a Alemania y que parecen darse en cadena después del atentadio de Niza, sobre el que ya hablé aqui.

Las versiones oficiales parecen dividirse entre varias hipótesis: la primera hipótesis es la del trastorno mental, la segunda es un trastorno mental con inspiración islamista o como suelen decir ahora, la acción de un “lobo solitario” y la tercera, la que menos gusta a nuestros gobernantes es la hipótesis del atentado yihadista planificado. Todo parece indicar que Merkel respiró de alivio cuando le dijeron que el atentado de Munich era cosa de un adolescente desesperado que habia sufrido bullying, aunque en realidad lo que más le hubiera gustado es que se tratara de un atentado de la extrema derecha, pues el temor a una explosión de “islamofobia” es superior al temor a los propios yihadistas. hay que recordar que falta un año para las elecciones alemanas y la extrema derecha va ganando terreno.

En realidad lo que buscan nuestros gobernantes es separar estos atentados de eso que ha venido en llamarse “la crisis de los refugiados”. Personalmente creo que se trata de una tarea destinada al fracaso. Para la opinión publica, los atentados son provocados por islamistas, no importa si se trata de refugiados, inmigrantes de segunda generación, enfermos mentales o simples desesperados por el maltrato escolar.

Lo que nos lleva a una reflexión sobre la verdad.

Siendo posible que las versiones oficiales sean ciertas, lo cierto es que la gente no las cree. ¿Por qué sucede tal cosa?

La verdad es ya irrelevante, estamos en el territorio de la post-verdad. La verdad ha dejado de ser relevante porque se ha moralizado y solo aparece esa verdad tan pulcra y políticamente correcta como aspira a ser. Dicho de otra manera, los ciudadanos saben ya a estas horas que nuestros gobernantes mienten y que defienden su propia agenda. No es necesario recurrir a los hechos -desclasificados ahora- sobre los incidentes que tuvieron lugar en el dia de Año nuevo en Colonia y otras ciudades. Merkel quiere imponer a los alemanes sus ideales humanitarios si es necesario escondiendo la verdad. Es por eso que hay un divorcio entre los ciudadanos y sus gobernantes y no solo con ellos, sino con los expertos, economistas y politólogos, conferenciantes o tertulianos, todos apelan al buenismo incluso a la hora de pronunciarse contra el golpe de Estado de Erdogan. De lo que se trata es de defender “el estado de derecho” dicen.

Y es por eso que los ciudadanos parecen haberse vuelto locos cuando votan a populismos sean de derechas o de izquierdas y parecen aun más locos cuando defienden  a Trump. Es muy fácil de entender: los ciudadanos ya no votan sino que dan puñetazos en las urnas.

La contaminación de las ideas suicidas.-

Cuando yo era un joven médico interno, alla por 1976, atendia las urgencias de mi Hospital fueran las que fueran, recuerdo que teníamos entonces dos exigencias legales, dar parte de los accidentes de trabajo a la Inspección correspondiente y dar parte al juzgado de los intentos de suicidio. Aunque esos partes nunca daban lugar a ninguna investigación judicial, lo cierto es que estábamos obligados a hacerlo. Hoy en dia. como todo el mundo sabe un intento de suicidio se considera un episodio psiquiátrico y si no hay ingreso involuntario no damos parte a la instancia judicial, el suicidio se ha naturalizado, ya no es delito intentar suicidarse.

Quizá este hecho nos haya hecho olvidar la vieja idea de Freud de que el suicidio es un homicidio invertido. Tal y como nos contó en “Duelo y melancolía”, “el suicida mata en sí mismo la representación de otro, usualmente un objeto tabú”. Debe ser por esta razón que todas las religiones condenan el suicidio (la islámica también) y debe ser por eso que durante el franquismo suicidarse era un delito, al menos en teoría.

Tambien se conoce perfectamente el llamado efecto Wherter, es decir el suicidio es una conducta que se contamina y es por eso que los periodistas tratan este tema con suma discreción, todo lo contrario que hacen con los crimenes domésticos que tambien están sometidos a este fenómeno de “contaminación” y que son tratados con infame publicitación de los mismos.

Pero probablemente el que más sabe sobre contaminación de conductas suicidas es Durkheim y de él voy a poner un texto para que el lector y tambien los politicos, gobernantes ytodo aquel que pueda entenderle, piense por sí mismo: cada uno se suicida por una cosa distinta  pero todos se mueren por lo mismo.Y algunos movidos por el afán de notoriedad dan a su muerte un ultimo giro hacia la épica. Los lobos solitarios son: “suicidas en busca de un pretexto para suicidarse con sentido”.

El texto seminal de Durkheim.-

Se considera la imitación como el último factor psicológico a tratar antes de poder pasar a hablar sobre las causas sociales del suicidio.

El fenómeno de la imitación se puede dar entre dos personas sin que a estas les una ningún vínculo social, o relación de cualquier tipo, es un fenómeno puramente psicológico e individual, y si llegamos a establecer que contribuye a determinar la cifra de suicidios, resultará que esta cifra depende directamente, total o parcialmente, de causas individuales.

En primer lugar hemos de definir la palabra Imitación que se usa normalmente para designar los tres conceptos siguientes:

Ocurre en el seno de un mismo grupo social, cuyos elementos todos están sometidos a la acción de una misma causa o causas semejantes, en virtud de la que todo el mundo piensa o siente al unísono; en este caso la palabra designa la propiedad que tienen los estados de conciencia, simultáneamente experimentados por un cierto número de sujetos diferentes, y obrar los unos sobre los otros y combinarse, de modo que crean un estado nuevo.

Necesidad que nos impulsa a ponernos en convivencia con la sociedad de la que formamos parte y de este modo a adoptar las maneras de pensar o de hacer que son generales en los que nos rodean. Son un ejemplo muy claro de este caso las modas y las costumbres.

Finalmente puede ocurrir que reproduzcamos un acto que pasa delante de nosotros o que conocemos, únicamente porque ha pasado delante de nosotros o porque hemos oído hablar de él, se copia por el simple hecho de copiarla. Así bailamos, reímos o lloramos cuando otra persona lo hace, es la imitación por sí misma.

Estas tres clases de imitación son completamente diferentes las unas de las otras.

La primera no puede ser considerada como un hecho de reproducción, ya que esta no se produce sino que surge de una síntesis de estados diferentes.

Solo podemos considerar la imitación propiamente dicha cuando un acto tiene como antecedente inmediato la representación de otro acto semejante, anteriormente realizado por otro, sin que entre esta representación y en la ejecución se intercale ninguna operación intelectual, explícita o implícita, que se relacione con los caracteres intrínsecos de los actos reproducidos, esta es la definición que se debe emplear cuando se trata a la imitación como influencia en el suicidio.

Durkheim opina que no hay duda de que el suicidio se comunica por contagio, y relata numerosos casos en los que en lugares donde una persona se ha suicidado después otras de su alrededor lo han hecho también, pero es frecuente atribuir a la imitación cierto número de hechos que pueden tener otro origen, esta es la causa de los que se han tomado a veces pos suicidios obsesionales.

Estos suicidios en masa no parece que tengan por origen una o dos causas individuales, si no que más bien parecen resultar una resolución colectiva, más que una simple propagación contagiosa. La idea no nace de un sujeto en particular para extenderse a los otros sino, que es elaborada por el contingente del grupo que, colocado por entero en una situación desesperada, se sacrifica colectivamente a la muerte.

Generalmente para poder imputar la imitación no basta con comprobar que los hechos se produjeron en el mismo momento y en igual lugar bastante número de suicidios, que pueden ser debidos a un estado general del medio, y por lo tanto ser el resultado de una disposición colectiva del grupo, que se traduce bajo un suicidio múltiple. , por lo tanto hemos de distinguir también entre contagio y epidemia, esta es un hecho social producido por causas sociales; El contagio consiste en un encadenamiento más o menos repetido de unos hechos individuales.

Si la imitación es una fuente de fenómenos sociales se debe testimoniar su efecto sobre el suicidio, especialmente, puesto que no existe ningún hecho sobre el que tenga mayor imperio.

Si esta influencia existe debe de sentirse sobre todo en la distribución geográfica de los suicidios, hay pues que consultar el mapa, pero esto ha de hacerse a través de una metodología.

Para poder afirmar que una tendencia se extiende por imitación es preciso que se le vea salir de los ambientes donde ha nacido y extenderse en actos que por si solos no tengan capacidad para producirla.

En conclusión: no importa si los suicidas-homicidas son pacientes psiquiátricos, suicidas en potencia, depresivos, terroristas adoctrinados que obedecen consignas exteriores, inmigrantes de segunda generación o refugiados, lo que todos tienen en comun es su pertenencia a una determinada religión y una etnicidad concreta.

Es por eso que ningún cristiano se ha contaminado por este meme.

Pues:

Ante todo no puede haber imitación si no existe un modelo al que imitar, y no hay contagio si no existe un foco donde el fenómeno tenga su máxima intensidad.

En este sentido el terrorismo (el clima terrorista actual) es un atractor, entendiendo como atractor a algo que llena de sentido el sinsentido de algunas personas y que recluta odios heterogéneos y diversos que se constelan en actuaciones que remiten al original.

Bibliografia.-

Emil Durkheim, (1897).El suicidio: estudio de sociología.