El curador de contenidos

portada-el-content-curator

Siempre me habían dicho que mi mente era como una licuadora, otros hablaron de pensamiento lateral, otros de heterodoxia, pero he tenido que escuchar una ponencia de @paulatraver en Gandia 2.0 para saber que lo que soy en realidad es un curador de contenidos. Un “content curator” por decirlo en inglés que es el idioma en que se inventó el término.

Un término que acuñó un tal Rohit Barghava que tiene una web con manifiesto y todo. y donde supone que el curador de contenidos es una ocupación con mucho futuro, que nunca podrán hacer las maquinas. La robotización no es pues una amenaza para nuestro curador de contenidos.

¿Pero por qué curador de contenidos? ¿Es que los contenidos están enfermos?

Bueno, los contenidos no pueden enfermar pero pueden ponernos enfermos de tanto contenido que circula por la red, tanto que ya es necesario que existan profesionales que se dediquen a organizar ese aluvión de información que amenaza con enterrarnos vivos y que llamamos infoxicación.

El curador de contenidos seria pues un profesional que se dedica a organizar esa información, pero con ciertas diferencias a como lo venían haciendo aquellos empleados de bibliotecas con manguito y flexo.

Las cuatro eses.-

4 eses

Search.- Significa “buscar”, y es algo que todo el mundo puede hacer desde que Google puso en nuestro camino su celebre buscador, pero es obvio que no vale cualquier búsqueda, hay que saber qué estamos buscando. Por ejemplo os hablaré d mis áreas de interés: “neurociencia”, “psiquiatría”, “psicología evolucionista”, “psicoanálisis”, “psicología”, “evolución”. Se trata de etiquetas que operan como buscadores en cualquier plataforma diseñada para tal fin. Busca esas etiquetas de tus áreas de interés y comienza a hacer búsquedas primero de forma grosera, mas adelante ya refinarás los resultados.

Select.- Significa “seleccionar” y esta es probablemente la tarea mas “profesional” de nuestro curador. Para seleccionar es necesario ser al mismo tiempo un experto en aquello que se busca pues de lo contrario lo banal puede estropearnos nuestra curación. Si no eres un experto en alguna parcela de conocimiento no podrás tener el criterio necesario para separar el grano de la paja y precisamente por eso las máquinas del futuro no podrán quitarte el sustento.

Este blog de Pablo Malo (@pitiklinov) es el “dorado” de la psicología evolucionista en castellano y uno de mis blogs de cabecera, en él encuentro no sólo las ideas y los temas que más me pueden interesar sino una amplia bibliografía de temas a consultar junto con ese gran invento que es el hyperlink que nos lleva siempre hacia territorios inhóspitos.

Sense making.- Dotar de sentido a  nuestro hallazgos es quizá la parte mas creativa e innovadora de nuestro curador. No se trata de juntar ideas o hallazgos de otros sino de -a partir de nuestra selección-  aportar nuestra propia visión del tema que llevemos entre manos. En este sentido el “blog de blogs” es decir la selección o recolección  de materiales diversos no cumpliría este criterio de “dotar de un sentido nuevo” y por tanto no será curación de contenidos, tampoco las noticias de un periódico cumplen esta condición y más aun: las noticias operan en un sentido contrario: no admiten la interpretación del periodista cuyo trabajo está mas cerca de la fidelidad a los hechos que a sus interpretaciones.

La hermenéutica empasta mal con el periodismo al menos en su versión más tradicional de informar sobre lo que sucede en el mundo siendo lo más objetivo posible sobre los hechos a comunicar.

Share.- Esta ultima condición es probablemente la novedad que ha introducido Internet en esta tarea -por otra parte conocida de selección e interpretación- que es la herramienta de cualquier experto que escribe un articulo sobre su especialidad. La novedad es que todo este proceso de “curación de contenidos” tiene como propósito el hecho de compartir. Si nuestro trabajo no se comparte y además de forma gratuita no podemos hablar de curación. Devolver a la red lo que es de la red.

Compartir cambiará el mundo y nuestra mentalidad a largo plazo, pero antes tendremos que librar una dura batalla contra las patentes, los derechos de autor y la censura, los monstruos que acechan a la red.

Pues compartir es lo que hace crecer exponencialmente el conocimiento pero precisamente este crecimiento exponencial es el que hace cada vez más necesario el “curador e contenidos” a fin de que la jungla de datos no invada nuestros cerebros y lo parasite como un germen llevándonos al marasmo. Las máquinas nunca podrán tener ese “dador de sentido” que es el cerebro del experto diseñado precisamente para operar “a prueba de fallos” y de tolerar fallos en su procesamiento. La máquina nos puede ayudar a proveernos de información pero el segundo y el tercer paso son puramente humanos.

 

Bibliografia.-

El blog de Paula Traver

Los contents curators

 

 

 

 

 

El conflicto de Geminis

geminisn

Paz era una muchacha que contaba con 15 años cuando ingresó en nuestra unidad para tratamiento por una anorexia mental que arrastraba desde hacía más de un año y que la mantenía 12 kilos por debajo de sus necesidades y 25 kilos con respecto a su hermana gemela univitelina. Paz tenía amenorrea desde los 14 años y solo había tenido el período durante unos pocos meses. Era una muchacha muy talentosa que sacaba muy buenas notas en el colegio y que además realizaba toda clase de deportes siendo una buena danzarina de rock acrobático que era al parecer lo que más le gustaba hacer.

Paz era inteligente pero esquinada, reservada y manipuladora, enseguida detectamos que se sometía pasivamente a todas nuestras indicaciones a fin de conseguir el alta hospitalaria, pero no habíamos logrado modificar de ningún modo su percepción interior, la hospitalización no había logrado esa iniciación que muchas veces se consigue simplemente con la exposición del cuerpo en un lugar estructurado y donde es posible contemplar el destino que espera a una anoréxica de seguir con sus malos hábitos alimentarios. Además Paz era dominante y se lograba imponer a sus padres, un hogar donde Paz reinaba sobre todos los demás debido al prestigio que había conseguido por sus esfuerzos y también debido a la escasa capacidad observadora por parte de los padres, cuyas limitaciones intelectuales contrastaban con la hipermadurez y capacidad de disimulo de Paz.

En cuanto consiguió llegar al peso acordado se le dio de alta y se decidió su tratamiento ambulatorio, pero apenas llegaba a su casa comenzaba de nuevo con sus medidas restrictivas llegando a perder el peso que había conseguido en el ambiente cerrado del Hospital. Paz llevaba camino de convertirse en una paciente resistente y decidimos ingresarla en el Hospital de día a fin de comenzar con ella el tratamiento cognitivo-conductual que prescribimos a todas las pacientes y que, en ese régimen, incluye además ciertas técnicas grupales y de tratamientos intensivos destinados a modificar sus hábitos y creencias alimentarias.

Pero Paz no mejoraba, apenas era dada de alta volvía a sus hábitos y resultaba difícil de manejar ambulatoriamente. Tampoco resultaba fácil abordarla a través de la conversación, donde se mostraba huidiza, casi hermética, contestado con monosílabos y sonrisas tímidas y escurridizas.

El equipo se reunió para hablar de ese caso y se decidió modificar algunas cosas en la técnica que estábamos aplicando. Mi opinión fue la siguiente: se trataba de construir un hipótesis narrativa que fuera capaz de rescatar a Paz y de acercarla al tratamiento que hasta ahora había sido rechazado, en mi opinión por estar demasiado alejado de sus intereses. Paz tiene una hermana obesa, la gemela que nació primero y que es lo opuesto de Paz: ella es torpe, obesa, dócil, indolente, obediente y conformista, mientras que Paz es lista, inteligente, rebelde y disciplinada. Es evidente que Paz no ha mejorado porque mantiene objetivos distintos a los nuestros: Paz sabe perfectamente cuáles son los riesgos de la anorexia, pero también sabe hacernos creer que está colaborando, ha renunciado a su rock acrobático pero mantiene su deseo de adelgazar y lo mantiene precisamente porque observa a su hermana y no quiere ser como ella, con la que por otra parte se identifica. Este es el problema de Paz, aseguré. El objetivo del tratamiento de Paz ha de centrarse en aceptar esa visión de las cosas, hay que legitimar a Paz en ese miedo y hay que ayudarla a no convertirse en un clon de su hermana, hay que ayudarla a diferenciarse de Beatriz.

La hiperrealidad de los gemelos.-

Los gemelos representan desde la antigüedad algo numinoso, siniestro que conecta con la ilusión del doble y que nos lleva de cabeza otra vez hacia el tema del cuerpo y el simulacro, la realidad y su representación. Aún hoy nos resulta fascinante ver a dos personas que pareciendo la misma persona no lo son. Los gemelos representan la polaridad de los opuestos y no es raro encontrar en la mitología un gemelo bueno y otro malo, uno varonil y otro afeminado, uno amado por sus padres y otro rechazado, uno guerrero y el otro poeta. Aún en los mitos de Afrodita y Atenea podemos rastrear esta polaridad; al fin y al cabo Afrodita era sensual y promiscua y Atenea una diosa virgen, no cabe una polaridad mayor aún sin ser gemelas. En la gemelaridad se produce además otro fenómeno, y es la incapacidad de poder escapar a esta misma polaridad más que sumergiéndose en la indiferenciación. No es de extrañar que ese miedo opere como polo en tanto que sirve como frontera del Yo amenazado por el gemelo (vale también hermano, esposa o marido), Usualmente las personas, cuando estamos en guerra con nosotros mismos, podemos proyectar nuestros problemas en otros y así atribuir a los demás lo que no son sino antagonismos propios. En los gemelos, este dinamismo de ida y vuelta, proyección-introyección, se hace imposible porque los antagonismos se han hecho carne huyendo del magma de lo común, amorfo o indiferenciado y cada uno de ellos asume el papel opuesto que ha quedado vacante en el reparto de papeles en la familia.

Pero además los gemelos comparten un mismo destino genético, de manera que cada uno de ellos se convierte en el espejo del otro y que incluye el compartir la tendencia a padecer las mismas enfermedades y las mismas o casi mismas peripecias médicas. Podríamos decir que cada uno de los gemelos en este caso contiene el remedio (y es a su vez el veneno) del otro. Así, Beatriz contiene el remedio (sus kilos de más) de Paz, y Paz el remedio de Beatriz (su disciplina para ponerse a dieta). Es muy frecuente que los gemelos no logren diferenciarse el uno del otro hasta la segunda parte de la vida, cuando se ven obligados a enfrentarse a su subjetividad y a los conflictos interiores; mientras son jóvenes lo usual es que se mantengan o bien muy indiferenciados o bien muy polarizados, una forma de obtener algún tipo de intimidad interna.

El arco que sostiene Paz está apuntando como en el caso de Quirón a su propia herida y está señalando en su hermana otro tipo de “enfermedad” que hasta ahora no se ha identificado: su sobrepeso, que es lo que en sí misma teme.

Hasta el momento hemos tenido oportunidad de tratar 3 pares de gemelas en nuestra Unidad, después de 700 casos tratados. Nuestras pacientes siempre eran anoréxicas restrictivas; en un caso la obesidad estaba en la hermana y en los otros dos en la madre. A pesar de los informes que enfatizan el hecho de que los trastornos alimentarios dependen de un gen o genes determinados que aumentan las probabilidades de padecerlo en una determinada población que se somete a regímenes hipocalóricos, es más que evidente que en estas familias coexisten casos de sobrepeso y casos de anorexia, lo que señala en la dirección de que ambas condiciones tienen un denominador común y que, probablemente, la incapacidad para mantener el peso o alcanzarlo sean distintos aspectos de la misma enfermedad mediados por lo mental, es decir, por las maniobras que una paciente realiza para no acabar convirtiéndose en obesa y que suelen ser mecanismos obsesivos – el autocontrol sobre todo– activados y mantenidos por el ayuno. Si esto resultara cierto, el tratamiento de una anorexia no debería interrumpirse después de haber alcanzado el peso adecuado y debería prevenirse el casi seguro viraje al abandono en manos del exceso, que seguramente es el polo que tiene mayor verosimilitud biológica.

Bibliografia.-

Francisco Traver: “Mito , narrativa y trastornos alimentarios”

Redes gramscianas

odio

Ayer cayó en mis manos este aritculo titulado ¿Cómo la homofobia se convirtió en una palabra?  que habla de palabras, más concretamente de la palabra “homofobia”. Y habla sobre todo de una investigación que se llevó a cabo ya hace tiempo sobre la condición homosexual y como consiguió revertirse este fenómeno que según el autor provocaba entre los homosexuales vergüenza, culpa,  auto-odio y secretismo.

Lo cierto es que la homosexualidad es una condición neutra que no implica peligrosidad alguna entre sus practicantes y sin embargo es una condición perseguida y condenada sobre todo por las religiones y casi todos los gobiernos autoritarios. La pregunta que se hace el autor es ésta, ¿como puede explicarse esta persecución a una población que por otro lado es inofensiva?

A los homosexuales no solo se les odia, sino que se les teme, concluye Weinberg.

Hay una asociación entre homosexualidad y pederastía yel imaginario colectivo les considera “pervertidores de eniños”   a pesar de que hoy sabemos de que la mayor parte de ofensas a los niños por parte de adultos proceden de heterosexuales bien conocidos por ellos. Otra posible explicación es la infecciosa. Las personas suelen comportarse con los homosexuales como si se tratara de una enfermedad contagiosa, evitándoles y segregándoles. No cabe duda de que aun hoy la mayor parte de la población considera la homosexualidad como un vicio, una condición enfermiza, algo que en cierta forma puede elegirse y que por tanto puede abandonarse a voluntad.

No cabe duda pues de que hay un rechazo social de la homosexualidad.

¿Por qué nuestros abuelos no conocian la palabra homofobia?.-

La palabra homofobia es un invento reciente y con eso no quiero decir que el rechazo a los homosexuales no sea algo bien conocido desde la antigüedad (y dependiente de las culturas), pero la palabra “homofobia” es un neologismo que añade alguna cosa al simple rechazo de antaño. La palabra “homofobia” añade una suposición: la de que es algo patológico, el sufijo “fobia” la emparenta con las enfermedades mentales, y sirve para señalar, para estigmatizar a los homofóbicos. Ser homófobo es hoy un defecto moral, un crimen social como antaño fue ser homosexual.

¿Como se logró esta inversión?

Antonio Gramsci (1891-1937) fue un periodista, escritor e ideólogo comunista italiano que pasó buena parte de su vida en la cárcel y que tuvo mucho tiempo para pensar, tanto que en realidad fue el inventor del neolenguaje, a pesar de que se tuvo en Orwell un precursor. La idea fundamental de Gramsci es en realidad muy lacaniana: si logramos cambiar a través de las palabras el significado de una anterior -aunque conservando algo de su esencia-, modificaremos su sentido a nuestra conveniencia.

Una especie de traslación, de phoroi o de mudanza entre un significado viejo y su permuta por otro nuevo. Algo asi como una metáfora, sin intención poética sino de perversión del lenguaje y del sentido de las palabras.

Recordemos el concepto gramsciano de “hegemonía”:

“Hegemonía es un conjunto de ideas dominantes presentes en la sociedad, a las que la gente da un consentimiento aparentemente natural. La hegemonía manda, no por poder coercitivo económico o político, sino a través de un discurso, o a traves de significados con el que logra un consenso libre y cómplice”.

O lo que es lo mismo si logramos cambiar el discurso y sus significados es posible cambiar el poder de manos. Necesitamos pues una nueva “hegemonía”, en el caso de Gramsci, el ascenso del proletariado al poder. Y para cambiar ese discurso hace falta agitación social, es decir repetir hasta el paroxismo esos nuevos significados a fin de socavar la linea de flotación del poder constituido.

Esta es la idea fundamental de la teoría política de masas que según Gramsci sustituiría paulatinamente a la vieja clase dominante por una clase nueva, que naturalmente y con todo el derecho del mundo barrería a la antigua, lo que no dice Gramsci es qué sucedería en el futuro con esa clase de nuevo poder que una vez establecido tendería a comportarse como el anterior, con formas tiránicas, no hay que olvidar que Orwell era un comunista que escribió 1984 después de su experiencia en España durante la guerra civil. Orwell no hablaba de oídas, estaba hablando en su libro del comunismo real.

Lo que importa comprender en este momento es que, efectivamente el lenguaje tiene diversos niveles de consciencia. Las palabras no son nada neutrales y nos cambian la percepción que tenemos de las cosas. Todos sabemos como los políticos hacen uso malabar de esta propiedad de las palabras, de sus acepciones y sustituciones, de sus desplazamientos, mudanzas y semejanzas; baste recordar que los “recortes” son “ajustes presupuestarios” que la construcción de bloques de cemento en las playas son “crecimiento sostenible”, que el aumento del precio de la energía eléctrica es en realidad “un déficit tarifario” o que el referendum de independencia es simplemente el “derecho a decidir”.

Pero este neolenguaje del telediario es en realidad “pecata minuta” si lo comparamos con el “agit prop”, con la agitación que ciertas ideologías llevan a cabo con percepciones más cercanas a la identidad, a la mismidad por así decir. Y no cabe duda también de que si Gramsci tuviera twitter tendría el valor añadido de la agitación en las redes, más que eso parece que las redes se han vuelto gramscianas y que la inversión de las palabras ha logrado cambiar el discurso de manos.

Todos podemos ser homófobos, pero solo los homosexuales pueden ser homosexuales.

Sexual personae

sexual personae

Camilla Plaglia es una socióloga norteamericana de origen italiano – y lesbiana para más señas- que pertenece a eso que hemos convenido en llamar “feminismo de la diferencia”.

Un tipo de feminismo que se opone al feminismo hostil, ese que en España conocemos con el nombre informal de “feminazis” y que consiste más o menos en en proponer directamente la eliminación de la masculinidad por la vía directa de la castración -química o ideológica- y al feminismo ingenuo, un tipo de feminismo más sutil pero que comparte con el anterior la negación de lo biológico en la diferencia de los sexos y la idea de simplificar groseramente el problema del sexo al reducirlo a un problema de convención social. Creen estas ingenuas que reformando a los hombres, eliminado las diferencias entre los sexos, purificando los roles sexuales, reinará la armonía y la felicidad. y desaparecerán todas las lacras de la sexualidad: el abuso, la violencia de genero, la pederastia y otras lacras.

La ingenuidad es la misma que la de Rousseau, quien idealizaba la naturaleza, como si la sociedad no fuera una construcción artificial de los seres humanos para defenderse del poder de la misma. Poder expresado por fuerzas externas, tales como animales salvajes, virus mortales, accidentes geológicos, inclemencias del tiempo, o por fuerzas internas, como las descritas por Sade.

En la naturaleza la fuerza bruta es la ley, la supervivencia es la del más apto. En la sociedad, en cambio, hay protección para los débiles. La sociedad es una barrera, frágil pero barrera al fin, para detener la naturaleza.

Pero el hombre civilizado, demasiado acostumbrado a la protección, dice Camille Paglia, niega su dependencia de la naturaleza, al igual que las feministas que excedieron su objetivo, el de lograr una igualdad política de hombres y mujeres, para pasar a rechazar la contingencia, es decir, las limitaciones humanas por naturaleza o destino, suponiendo que no hay diferencias entre los sexos.

Cuenta Camille Plaglia que cuando hay una violación, efectivamente se la debe denunciar, (otra cosa es la visibilización mediática que es una estrategia estúpida y que consigue lo contrario de lo que busca) pero que en primer lugar no se debe jugar con fuego y hay que enseñar a las mujeres no solo a protegerse de una manera sensata (como hacen todas las mujeres sensatas) sino que es necesaria una mejor educación sentimental para que las mujeres conozcan mejor sus emociones y sepan como gestionarlas. ”

“En mi época de estudiante (1963), declara, las estudiantes universitarias debían estar en sus dormitorios antes de las 11.00 P.M. Luchamos para combatir ese reglamento, queríamos que se nos deje decidir lo que haríamos con nuestras vidas, lo que incluía nuestra vida sexual. Luchamos para que las autoridades universitarias no se metieran en nuestras vidas, en nuestras relaciones personales. Queríamos correr con el riesgo de la decisión”.

Hoy dice ocurre lo contrario. Con la bandera del feminismo reclaman que sus derechos no son respetados, que sufren acoso sexual, y solicitan la intervención de las autoridades cuando no saben cómo manejar sus relaciones. Y no se están refiriendo al acoso sexual de profesores, caso para el cual, de ser real, las autoridades universitarias deberían tomar medidas, sino del acoso en las citas entre los jóvenes, lo que demuestra bien las dificultades de las jóvenes universitarias para manejar su propia sexualidad. Agrega que estas jóvenes creen que pueden participar en una reunión de fraternidad, típicas de las universidades norteamericanas y antiguamente solo para hombres, emborracharse, ¿por qué no?, si lo hacen los hombres, y aceptar ser conducida por uno o más de uno de sus compañeros a las piezas de arriba, para luego denunciar que fue violada”.

Las mujeres de clase media baja, gente que conoce la calle, sabrán bien de que hablo, están acostumbradas a pasear por entornos peligrosos y saben como defenderse, concretamente las mujeres de la limpieza de esos campus americanos tienen más recursos para defenderse que las propias estudiantes. El problema lo tienen en general mujeres blancas de clase media alta, acomodada, que tienen una imagen muy desvirtuada de la masculinidad. Cuando se topan con el mundo real, se quejan porque las cosas no son como esperaban.Sencillamente no han sido educadas para saber defenderse o detectar el peligro,  creen que son invulnerables, viven ajenas al mal, porque viven en un mundo democrático lleno de derechos y pocas obligaciones. Lo mismo les sucede a los ciclistas o los peatones de una ciudad con demasiados pasos cebra: creen que tienen todos los derechos y bajan la guardia. Y así, los atropellos de peatones en la ciudad correlacionan con los pasos cebra que existan.

En suma se sienten demasiado protegidas. Y la hiperprotección genera más vulnerabilidad. Y hay que recordar ahora que las acusaciones falsas de violación pueden matar.

Hay muchas opiniones sobre qué podemos hacer para disminuir las agresiones sexuales pero tengo la impresión de que se trata de una “wicked problem” es decir de un problema complejo que no admite soluciones simples y que como buen problema endemoniado parece empeorar con cada solución propuesta. La solución más sensata aparentemente es la pedagógica: enseñar desde la escuela a no abusar de nadie y mucho menos de los más débiles. Esta solución que curiosamente es la que funcionó durante décadas se encuentra hoy en franco retroceso por varias razones. la principal es la idea de la igualdad, los chicos en la escuela y movidos por esa idea de igualdad tienden a maltratar o acosar igual a las chicas que a los chicos más débiles y como al parecer esos abusadores de patio de colegio no desaparecen por más que lo deseemos, lo cierto es que cada vez los acosos son más frecuentes y más graves, sobre todo desde que han aparecido nuevas formas de acoso como las redes sociales.

Otra de las ideas interesantes puede verse en este video de Ted:

Lo que propone Jackson Katz para resolver las agresiones o abusos sexuales es superar el énfasis en la díada víctima/perpetrador y pasar a un enfoque donde los hombres tomen a cargo este problema que según él solo afecta a los hombres. Se trata de un asunto de hombres, dice.

Esta idea es calcada del programa Kiva que recientemente se ha implantado en las escuelas finlandesas con un -dicen- gran éxito. Se trata de convertir a los “espectadores inocentes” en agentes del cambio. Los niños que presencian abusos en la escuela no deben mirar hacia otro lado, sino que han de participar en desactivar estas agresiones. Pero el entorno de un aula no es el mismo de la vida real: siempre habrá agresiones sexuales (de hombre a mujer u a otro hombre) del mismo modo que siempre habrá mujeres que tratan de eludir su responsabilidad con denuncias falsas o que tratarán de beneficiarse de su posición de ventaja sea sexual o sea en el ámbito familiar.

La ventaja de este programa es que elude centrarse y enfocar el problema tanto en los abusones como en sus víctimas, traspasando el relevo a esa masa critica de personas que “miran y saben pero no ven”. Es desde luego una buena idea pero en el caso -y ahora vuelvo al video de Katz- fiarlo todo al concurso o a la pedagogía de los hombres no me parece una buena idea. ¿Por qué los hombres?.

Y ahora recuerdo lo que son los microcréditos, esos pequeños prestamos que se les dan a las mujeres para que inicien algún tipo de pequeño negocio que les permita salir de la miseria. darles prestamos a los hombres no resolvería el problema de la miseria en ciertas zonas del mundo.

Por eso creo que la mejor estrategia para minimizar los abusos de los hombres sobre las mujeres es enseñar a las mujeres algunas cosas sobre el amor y sobre las diferentes expectativas que tienen los hombres y ellas mismas sobre el asunto y ahora vuelvo al libro de la Plaglia:

El amor no es libre ni low cost.-

“Así como la sociedad es una barrera contra la naturaleza, la cultura occidental desarrolló el concepto del amor como medio para enfrentar las fuerzas sexuales, un mecanismo de defensa que racionaliza las fuerzas irracionales e ingobernables. El amor dice, es como las religiones primitivas, un instrumento que permite controlar el miedo primario, tanto para el hombre como para la mujer. Pero no por ello lo desmerece. Felices son las épocas en las que el matrimonio y la religión son fuertes. Sistemas y orden nos protegen del sexo y la naturaleza dice Camille, pero desgraciadamente vivimos una época en que las fuerzas del sexo se han desatado sin control.

Aún diciendo que gran parte de la cultura occidental es una distorsión de la realidad, Camille opina que la realidad debe distorsionarse, es decir, debe ser mejorada imaginativamente. La actitud budista de consentimiento frente a la naturaleza, no es justa con el potencial del ser humano. La cultura machista occidental ha sido más beneficiosa para la mujer que la equivalencia entre los sexos en la simbología de la cultura oriental. La medicina y la industria occidentales -machistas ellas- han liberado a las mujeres. Las máquinas hacen el trabajo doméstico, el parto ya no es riesgo de vida, la píldora disipó el miedo al embarazo. Como consecuencia permitió el desarrollo de la mujer agresiva moderna, capaz de pensar como los hombres, enfrentarlos en su terreno y liberarse. Mujer agresiva dice Camille con humor, ìncapaz de escribir libros odiosos, aludiendo a los suyos.

El riesgo para las mujeres de apoderarse del espacio social creado por los hombres (según su opinión la filosofía, la ciencia, el arte, la política, el atletismo, etc., fueron creados por los hombres), es la limitación del erotismo, de la vida imaginada en el terreno sexual, el que puede superponerse con el terreno social pero que no son uno mismo,” (Extraido de este post).

Dicho de otro modo: el progreso de las mujeres se ha debido a los valores patrifocales avanzados y los fenómenos de agresión que estamos viendo hoy paradójicamente no se deben al patriarcado sino a su colapso.

la reserva espiritual del mundo está en manos de esas mujeres que han aprendido a no caer victimas de los hombres ni de otras mujeres, mujeres independientes que trabajando fuera del hogar o permaneciendo en él mientras crian a sus hijos son invulnerables como aquellas diosas griegas preolimpicas, Atenea (la hija del padre), Artemisa (la hermana gemela de Apolo) o Afrodita la deidad que escapó al orden olímpico y se mantienen como decían los griegos, vírgenes, ajenas a la manipulación de los hombres y de sus propias madres.

Son las mujeres del futuro, a ellas hemos de recurrir para proteger a las nuevas Heras, Persefones y Demeteres fascinadas por la igualdad, esas que creen que alguien las protegerá de su propia irresponsabilidad.

Las que viven de espaldas al mal.

¿Por qué decimos cosas que no pensamos?

David Eagleman tiene un libro, ya de culto titulado “Incógnito ” , en él cuenta la siguiente anécdota:

Mel Gibson fue detenido por una patrulla de la policia que le sometió a un test para medir su grado de intoxicación alcohólica mientras conducia su coche de forma imprudente por una via publica. Al policia le llamó la atención no solo la cifra de alcohol que habia detectado sino su verborrea inclinada a insultar a los judíos y al propio policia -que era a su vez judío- le llamó tanto la atención, que debido a su estado decidió llevarselo detenido.

El caso es que el informe del policia terminó filtrado a la prensa por lo que Gibson fue acusado de xenofobia y sometido a un intenso linchamiento por parte de los lobbyes judíos que exigieron una rectificación publica.

Asi lo hizo el pobre Gibson que apareció en los medios y en TV para pedir perdón y objetar que no era “xenofóbico en absoluto” que no albergaba ningun rencor hacia ninguna raza y que su propia religión le impedia este tipo de ideas de exclusión de nadie. El caso es que sus apariciones en los medios surtieron su efecto y al final fue perdonado por una inquisitorial “Comisión antiblasfemia”, que dedujo de sus declaraciones que habia sido sincero.

Pero el asunto no acabó aqui y siguió algún tiempo en la prensa junto con declaraciones de expertos acerca de si el alcohol puede o no puede poner en el cerebro de alguien ideas xenofóbicas (o de cualquier otra clase). Los detractores de Gibson pensaban que el alcohol se limitaba a desinhibir lo que de alguna manera ya estaba alli, mientras que sus defensores apelaban al sentido común para llamar la atención de que durante la embriaguez se pueden decir y hacer muchas tonterias o imprudencias, incluso se pueden cometer delitos sin que su autor pueda ser acusado de ser siempre un tonto o un delincuente. Entre los argumentos de sus defensores encontraron el siguiente: si es cierto que “in vino veritas”, es decir si es cierto que durante la embriaguez lo que emerge es nuestro verdadero Yo, el alcohol seria el mejor método para que los delincuentes o acusados de algo dijeran la verdad, bastaria darles a beber cualquier tipo de alcohol (a escoger) para al final saber si lo que dicen es verdad o mienten.

Lo cierto es que el alcohol no es la máquina de la verdad.

Pero es cierto que desinhibe, luego si desinhibe y emergen contenidos racistas debe ser porque en algún lugar de la mente existen tales contenidos. ¿Era o no era Gibson un racista?

Asi es como piensa la mayor parte de la gente, o Gibson es un racista que disimula sus verdaderas ideas o no lo es en cuyo caso el alcohol debe ser una droga racistogénica. Pensar en esta forma dicotómica, o “si o no”, es desde luego muy intuitiva, asi es como catalogamos o clasificamos a los demás (no tanto a nosotros mismos). Pero la verdad cientifica es muy antiintuitiva y las cosas no funcionan asi.

Lo cierto es que -siguiendo a Marvin Minsky-en un libro también de culto que se llama “La sociedad de la mente” (1987) Minsky propuso que la complejidad del cerebro deberia ser contemplada en una diversidad de subrutinas (o partes mas pequeñas) especializadas en una tarea concreta cuya sumatoria en un nivel superior daría como resultado la inteligencia humana a través de la emergencia de propiedades nuevas. Esta idea de Minsky ha sido retomada recientemente por muchos investigadores evolutivos que han hablado de un cerebro modular y del que hablé aqui en este post sobre la navaja suiza.

La idea de Minsky viene concretamente a apoyar lo que hoy sabemos y responde a la pregunta acerca de la culpabilidad de Gibson de xenofobia.  Es obvio que en el cerebro de Gibson existe un módulo, una subrutina xenofóbica, lo cual no significa que Gibson sea xenófobo puesto que esta rutina existe en todos y cada uno de los cerebros humanos, incluyendo a los del lobbye judio.

Lo que se puso en marcha durante la embriaguez, detención y arresto de Mel Gibson, fue un módulo cerebral o estado mental concreto movido por la ira que podemos llamar zombie xenofóbico. El asunto de filosofia moral que plantea es éste: ¿es realmente xenofóbico Mel Gibson o debemos atender a sus excusas posteriores y entendersus injurias como consecuencia de su embriaguez?

La embriaguez por sí misma no nos conduce a la verdad, de lo contrario el alcohol seria un “suero de la verdad” para arrancar confesiones y sabemos que no lo es. Pero tampoco podemos fiarnos dela excusas de Gibson posteriores al escándalo. Mel Gibson no es culpable ni es inocente por ser xenofóbico pero es culpable por conducir borracho, enfrentarse a la policia e insultarles.

Todos tenemos la experiencia de decir cosas de las que inmediatamente o a su debido tiempo nos arrepentimos de haberlas manifestado. Es una experiencia tan habitual y tan al alcance de todos nosotros, que cualquiera sabe en estos momentos de qué estamos hablando. ¿Pero por qué se produce esto?¿Por qué a veces decimos cosas que en realidad no pensamos?

Sucede por una razón, una razón fisiologica. Nuestra mente no es de una pieza, esta formada por pequeñas piezas que guerrean entre sí por “imponer sus programas de gobierno”. Y hay piezas que presentan un menor nivel de definición para el pensamiento abstracto.

La mente dividida.-

El primero que abordó el tema de las multitudes de las que se compone nuestro cerebro fue Freud, a través de su conocido esquema tripartito, (Y0, Ello y Superyó), más tarde Mc Lean desde una perspectiva evolucionista tambien incidió en la misma idea de los tres cerebros (reptiliano, mamifero y humano). Julian Jaynes por su parte habló de una dicotomia cerebral izquierda-derecha y de bipartidismo cerebral.

¿Estamos o no estamos divididos?

Estos modelos han sido desmentidos por los neuroanatomistas al no localizar ninguno de estos supuestos “expertos” o poblaciones neuronales especializadas en hacer algo. Sin embargo la ausencia de localización no desmiente la idea principal: nuestro cerebro es un órgano en permanente conflicto -un conflicto de expertos-, queremos hacer y queremos no hacer una misma cosa. Piense usted en lo que le sugiere comer chocolate, muchas personas viven permanentemente en este conflcto, atraidos por el chocolate o los dulces y al mismo tiempo impelidos a evitarlos por aquello de los kilos de más o la diabetes acechante. Este tipo de conflictos de atracción-rechazo por sí mismos bastan para que cada uno de nosotros tengamos la experiencia de que en nuestros cerebro viven al menos dos tendencias que nos impulsan en sentido contrario respecto a nuestra volición, pero tal y como decia Whitman no es necesario que sean sólo dos: nuestro cerebro contiene multitud de expertos que guerrean constantemente entre sí para imponer su opinión de lo que sería mejor para nosotros, el cerebro es una democracia de partidos donde cada cual cree que tiene la razón y trata de imponer su “verdad” al organismo entero y si es necesario a través de una guerra civil.

Estamos divididos pero no solamente por dos, sino por multiples agencias cerebrales que están diseñadas para computar cuestiones similares y que no funcionan como una cadena de montaje sino como un comité de expertos, un parlamento cerebral.

Y depende de quien tenga la mayoria obtiene la investidura y más tiempo para hablar y convencer al resto de miembros del parlamento. Cuando los inhibidores corticales  de nuestro cerebro racional se relajan o desaparecen (como en el caso de Gibson) aparecen otros módulos subcorticales que ciertos autores clásicos como Janet han llamado “automatismo mental”. Lo que aparece son emociones que tironean con ellas a cogniciones congruentes con ese estado de ánimo. Pues la conducta emerge desde estados mentales jerarquizados según una escala de organización del SNA y como dice Stephen Porges en su teoria polivagal:

“Cuando observamos la conducta comprometida de personas que se enfrentan a un problema, interpretamos tales conductas desde nuestro propio marco de expectativas respecto a la conducta social adecuada. Consideramos que el sujeto que se comporta así es un individuo socialmente consciente, que elige conductas desadaptadas.
Como padres, amigos, cónyuges, terapeutas y científicos, nuestros intentos para controlar y reducir dichas conductas problemáticas se basan en modelos psicológicos y conductuales, pero, ¿qué tal si nos equivocamos?, ¿qué tal si las conductas son propiedades emergentes de algunos estados fisiológicos específicos? (Porges)”.

Dicho de otra manera: el enfado (la ira) y la embriaguez de Gibson desactivó su sistema de contención cerebral y disparó una subrutina congruente con su estado de ánimo, una subrutina presente en todos y cada uno de nosotros (el módulo de miedo al desconocido o xenofóbico), lo personal en la ecuación de Gibson es el sentido que atribuye a los judios y no la xenofobia en sí misma que ha de contemplarse como un producto evolutivo y no como algo inmoral a liquidar, si bien es cierto que el aprendizaje social es el mejor camino para neutralizar estos módulos ancestrales.

Eso mismo nos pasa a todos cuando decimos cosas que en realidad no pensamos, entendiendo como pensar a eso que hace nuestro cerebro más moderno, el inteligente y racional, ese que sabe mentir como ningún otro módulo vecino.

 

El escarabajo de Wittgenstein

De lo que no podemos hablar mejor callar (Wittgenstein)

el-escarabajo-de-wittgenstein

 

Ludwig Wittgenstein fue un filósofo cuya especialidad -la filosofía del lenguaje- es de un interés notable para los que como yo estamos interesados en los temas de la conciencia y de la mente humana.

Se trata de un autor muy difícil y tan complejo que es complicado elaborar un post sobre él de manera que me ceñiré en esta ocasión a uno de sus más famosos dilemas filosóficos, el conocido como “escarabajo de Wittgenstein”.

“Imagina que al nacer te dan una caja con un escarabajo dentro. Se trata de un objeto muy valioso y extremadamente personal, tanto, que nadie puede ver el interior de la caja salvo uno mismo. De este modo, no existe una forma objetiva de confirmar que todas las cajas contengan lo mismo. En el mejor de los casos podrían contener un escarabajo de verdad, pero nada garantiza al cien por cien que en lugar del escarabajo no haya otros insectos, como una hormiga o una araña, o que incluso no haya nada, eso sí, sea lo que sea, siempre se considerará bajo el término de «escarabajo».

“Supongamos que la descripción del «escarabajo» se establece teniendo en cuenta solo el que guardamos en nuestra caja, ya que no podemos ver el resto. De ser así, la definición de lo que es un escarabajo cambiaría continuamente, dependiendo de cada persona. Es más, cuando uso la palabra «escarabajo», ¿a cuál de ellos me estoy refiriendo? Sin duda al mío, pero no hay forma posible de saber si al del resto. Es por eso que, según Wittgenstein, para la construcción de la palabra y del concepto «escarabajo» lo que hay dentro de cada caja particular es irrelevante. La palabra bien podría acabar significando, sin más, esa cosa que está en la caja de cada persona”.

Aqui hay un video sobre este mismo dilema (en inglés):

Este dilema nos lleva a algo de interés en nuestro conocimiento de la conciencia humana. En lugar de escarabajos vamos a pensar en el tema del dolor. Como sabemos no existe ningún aparato que pueda medir el dolor que siente una persona, si bien existen algunos métodos de aproximación: uno es bastante tosco y se llama empatía, podemos saber algo del dolor ajeno si coincide con algún tipo de dolor que nosotros hayamos experimentado antes, o bien si existen pruebas palpables y objetivas de dolor (una facies expresiva), una conducta de irritación, de enfermedad, victimista o bien una conducta de inquietud. es así como los médicos podemos diagnosticar un cólico de riñón por ejemplo. No hace falta haber sufrido antes un cólico para saber que estamos delante de un cólico. Hay pruebas objetivas siempre que las podamos relacionar con lo que nuestros enfermos nos cuentan. Pero lo cierto es que no hay manera de saber si el escarabajo que tiene el paciente en su cabeza (el dolor) es el dolor que nosotros identificamos como cólico de riñón.

De manera que cuando un paciente nos habla de su dolor, no hay manera de saber si ese escarabajo es el mismo que el mío, aunque la palabra “dolor” sea común para todos aquellos que compartimos un mismo idioma. Sin embargo el paciente con dolor no puede referirse sino al dolor que él mismo siente y que consensuadamente aceptamos como un universal, un escarabajo compartido.

Pero el escarabajo puede sufrir muchas metamorfosis en el interior de la caja.

Lo cual nos lleva a un nivel distinto. ¿Son los estados mentales algo autónomo de cada mente o son consensos que tomamos como referentes?

Para Wittgenstein, no existe tal cosa como un lenguaje privado. El lenguaje que utilizamos para comunicar sensaciones subjetivas de nuestro mundo privado ‒por ejemplo, del dolor‒ es un lenguaje formado en el ámbito de lo social. Una idea, la del lenguaje como un arte social, sobre la que años después volvería Quine en su ensayo “La relatividad ontológica”, Daniel Dennett, iría todavía más lejos al afirmar en “La conciencia explicada” que una experiencia interior solo puede comprenderse como un acto social porque solo existe en tanto en cuanto es comunicable.

Dennet y los trucos de la mente en TED:

Cuando yo era adolescente ya andaba preocupado por este dilema aun sin saber qué ya Wittgenstein se había ocupado de él. Me preguntaba -cuando escuchaba alguna composición musical, de esas que nos conmueven- si mis compañeros de escucha sentirían lo mismo. Alguna vez les pregunté, ¿Tu oyes lo mismo que yo? ¿Por qué te gusta esto? Naturalmente mis compinches no me daban nunca la clave y lo mismo hubiera sucedido si ellos me hubieran preguntado a mi.

Hay algo en el otro que es inaccesible.

Pero a veces mi escarabajo y el escarabajo de otra persona coincidían y entonces ambos nos conmovíamos o dicho de otra manera: parecía “como si” sintiéramos lo mismo. El problema es que no hay manera de comprobar este dato. Todo pareciera suceder como si, sintiéramos lo mismo. Y hablábamos del escarabajo, dando por supuesto que era el mismo escarabajo.

Pero no lo es. Y no lo es porque “el escarabajo” en realidad es un consenso social y además porque de parecerse en algo, el escarabajo de cada cual va cambiando con el tiempo, haciendo su propia metamorfosis y lo hace a través de dos mecanismos: la propia memoria del escarabajo de cada cual y a través de su interacción del medio ambiente. De tal forma que después de haber oido esa composición que tanto nos agradaba a ambos, el escarabajo cambiaba de forma.

Pero no de nombre.

 

 

La conciencia explicada. Daniel Dennett

Hanna Arendt

Comprender no significa perdonar (Hanna Arendt)

eichman-en-jerusalc3a9n-hannah-arendt31

Hanna Arendt fue una filósofa discípula y amante de Martin Heidegger de un enorme valor filosófico por sus contribuciones al conocimiento del Mal. hace algún tiempo escribí un post sobre esta portentosa mujer que escribió un libro seminal: Eichman en Jerusalen: la banalidad del mal.

El New Yorker la envió de corresponsal a Jerusalen a informar sobre el juicio que siguió a la captura de Eichman, el nazi que diseñó la “solución final” para los judios en los campos de exterminio nazis.

El caso es que su intervención no fue periodística sino filosófica, una búsqueda de las raíces del mal, más allá de las explicaciones que la gente común da a estas conductas: la monstruosidad o la locura. Arendt demostró  que el mal puede ser ejercido de forma funcionarial, por personas comunes, amantes de sus hijos.  El mal sucede porque las personas han dejado de pensar, de discernir entre lo bello y lo feo, del mal y del bien. Que el pensar da fuerza a las personas para evitar los desastres del mundo.

El mal no puede ser banal y radical al mismo tiempo, el mal es una conducta extrema, solo el bien puede ser consciente y radical.

Aqui os dejo un extracto de la película de Margaret Von Trotta. La escena en la que ella -acosada por su propio pueblo y por parte de los intelectuales judíos americanos- da una clase magistral en la universidad, allí donde debe habitar el pensamiento fuera del alcance de todo prejuicio.

El mal para la Psiquiatria