La fascinación

Fascinación es una palabra poco usada en castellano que procede del latin “fascinas” y que tiene que ver con la obsesión,  es decir con el amor.

Los sinónimos de esta palabra son: encantamiento, atracción, alucinación, deslumbramiento, embeleso, sugestión, seducción.

Dicho de otra forma “fascinación” es algo mágico e hipnótico, algo que además tiene que ver con la mirada, una especie de hechizo. Y algo que sucede a través del ojo.

El ojo sirve para mirar y para ver si alguien nos mira. El ojo es una lente, si, pero tambien es un espejo.

De manera que al verbo “ver” hay que añadirle otro infinitivo el verbo “mirar”. Ambas funciones del ojo se realizan simultáneamente pero hasta un ciego sabe mirar si bien no puede ver.

Dicho de otra forma: la función del ojo, es una función disociada. Podemos ver y mirar cosas distintas. Podemos mirar sin ser vistos (espiar) podemos ser mirados sin percatarnos de ello, una inversión pasiva del acto “activo” del mirar y mirar al mismo tiempo. Más que eso: podemos tener la sensación ilusoria de que nos miran sin que, en realidad, nadie lo haga. Sucede porque percatarse de algo es bien distinto a saber-conocer algo. Percatarse y saber son dos funciones disociadas sobre las que ya hablé en este post sobre “Susana y los viejos”.

Hay quien mira y hay quien es mirado, aunque en la vida común todos miramos y somos mirados (somos sujetos y objetos) sin caer en la cuenta de que existe un goce especial cuando se elige posición. Naturalmente no me estoy refiriendo al gusto por exhibirse o hacerse visible que presentan algunas personas histriónicas sino al gusto por ser absorbido (o absorber) que probablemente no está en el repertorio de la patolgía sino en las actividades privadas que se realizan a solas. Es por eso por lo que en ciertos rituales eróticos se vendan los ojos al que hace de objeto mirado, a fin de que, a su vez no pueda mirar y quede a merced del mirador. Una disociación forzada entre sujeto y objeto, entre depredador y presa.

“Fascinas”, es una palabra latina que significa encanto. Es interesante observar que seducción, magnetismo, atractivo, absorción, hechizo y fascinación son sinónimos y apelan a un estado de sobrecogimiento o succión que ha sido vulgarizado por fórmulas o sortilegios casi mágicos y a veces por estereotipos sociales banales como cuando decimos al conocer a alguien :”Encantado/a”. En realidad no estamos encantados y todo es una fórmula de cortesía. Estar encantado es algo así como le sucede a la serpiente con la flauta del faquir, un estado de fascinación, un trance hipnótico.

Fascinar es pues capturar con la mirada, algo relacionado con el mal de ojo., la convicción de que alguien puede enfermarnos o capturar nuestra voluntad con la mirada tal y como sucede en el síndrome de Stendhal. Pero también podemos ser fascinados por una idea – usualmente propia-, algo que se pensó, una especie de auto-revelación, una inspiración, una mirada hacia lo interno que por alguna razón ocupa todo el espacio de nuestra atención y se pone en el centro de nuestro campo imaginario, desplazando el interés por otras ideas: una versión muy corriente de este fenómeno es la megalomanía: esa auto-fascinación que los narcisistas tienen por sí mismos. Una idea sobrevalorada que fue a tu debido tiempo fundacional en el autoconcepto.

La fascinación es una prestación de nuestro cerebro que está relacionada con la absorción (la posibilidad de estar absorto y concentrado en algo) y la disociación. Según Tellegen (1974), la absorción es un rasgo de la personalidad que permite que un individuo se implique en una variedad de experiencias mediante la imaginación. Las personas que tienen capacidad de absorción tienen imaginería intensa y vívida, y tienen experiencias sensoriales e imaginativas al punto de perder su sentido del yo (un ejemplo común es ver una película involucrándose tanto en ésta, que se pierde el contexto que lo rodea, incluso si otro le habla).

Naturalmente podemos caer fascinados ante la belleza o lo sublime pero también por la miseria, lo “cutre”, lo lejano, lo exótico, lo peligroso, o una abuela que nos cuidó por su elegancia o interés. Lo que explica las preferencias y los gustos individuales.

Dicho de otra manera, la fascinación es un fenómeno hipnótico al que somos sensibles mayormente cuando somos muy impresionables (la infancia) o cuando hemos recibido cierto entrenamiento para saber que lo que vamos a ver es algo extraordinario. La fascinación es probablemente el núcleo donde se articula nuestra identidad, aquello que nos arrebató cuando aun no éramos capaces de discriminar o pesar el valor que le adjudicamos.

Bibliografia.-

Tellegen, A., y Atkinson, G. (1974). Openness to absorbing and self-altering experiences (‘absorption’), a trait related to hypnotic susceptibility. Journal of Abnormal Psychology, 83, 268–277.

Interrelación entre disociación, absorción y propensión a la fantasía con experiencias alucinatorias en población no-clínica Alejandro Parra (2007)

El Gran Trauma

De Peter Turchin ya hablé aquí en otro post donde comenté su libro seminal “Tiempo de discordia”, donde pronostica un tiempo histórico de grandes convulsiones que serán de proporciones crecientes hasta 2020. Se trata del creador de una nueva ciencia basada en el “big data” y que ha llamado “Cliodinámica”.

Turchin es en realidad un biólogo evolucionista que ha intentado aplicar las leyes evolucionistas a la historia, algo al menos sorprendente pues no está nada claro que la cultura evolucione tal y como entendemos la evolución de los seres vivos, Pero sus ideas son interesantes porque nos permiten pronosticar al menos de una forma aproximada por donde van a ir los conflictos en las sociedades contemporáneas, -los malestares de nuestra cultura- a partir de una serie de datos enlazados con su algoritmo.

Escribo este post después del día 1 de Octubre, un día aciago en nuestra historia presente y me voy a referir a él simplemente para hablar de su ultimo post, donde precisamente aborda el tema de la independencia de Cataluña.

Parece que Turchin se alinea con los independentistas y no solo con los catalanes. Según él, la viabilidad de un Estado está relacionada con su tamaño y se hace la siguiente pregunta ¿Qué tamaño ideal ha de tener un Estado para poder soñar con ser independiente? Turchin da por buena la idea de que Cataluña y también Escocia podrían ser independientes al asegurar que tributan más a Madrid que el resto de regiones españolas. Pero también cuenta que un Estado tiene costes, como embajadas, ejércitos, reconocimiento internacional, etc y sobre todo el tema del euro y su pertenencia a la UE y sobre todo la cuestión siempre aplazada d ella deuda, ¿Cuanto dinero debe Cataluña a la UE?.

La teoria de Turchin es que la población que vota en un referéndum de estas características no está informada de las consecuencias de sus actos y es por eso que suele decirse que los referéndums los carga el diablo. Pero Turchin no se equivoca al pensar que las sociedades, al menos algunas sociedades que se consideran a sí mismas minorías lingüísticas (como Flandes) o étnicas (como Silesia) junto a otras más económicas como Cataluña tienen espejos en Europa que podrían estallar al mismo tiempo que Cataluña, baste recordar a Occitania o  Bretaña en Francia o Baviera en Alemania o Padania en Italia. ¿Pero se vive ahora mejor en Croacia o en Bosnia que en la época en que Yugoeslavia era una nación unificada?.

Ya sabemos como terminó ese proceso de fragmentación de la antigua Yugoeslavia que llamamos “balcanización”, sabemos que costó muchas vidas humanas en una guerra fratricida cuyas consecuencias aun están lejos de evaluarse. Es por eso que en adelante voy a hablar de ese proceso que llamamos “balcanización” y que es al parecer lo que Turchin defiende o mejor, pronostica. Y que ha sido nombrado también como la Europa de los pueblos una especie de federación de regiones con Estado incluido que obviamente deberían segregarse de su patria común.

La balcanización de Europa parece que está en la agenda de algunos de esos oscuros poderes que nos gobiernan desde el deep state (la sociedad profunda de la que hablé en este post). Y si admitimos que este proyecto existe aparecen inmediatamente dos posturas 1) los que creen que la balcanizacion es previa a la islamización y 2) los que creen que la Europa de los pueblos haría a la UE más fuerte y cohesiva de lo que es ahora.

No se si Turchin en su algoritmo ha tenido en cuenta estos designios de las “deep states” o si cuenta con el poder de la propaganda en estas regiones. Por ejemplo no ha contemplado que el proceso de paso desde el catalanismo al nacionalismo catalán ha sido un proceso de unos 30 años, privilegiando una educación sesgada y unas prebendas hacia todos los medios simpatizantes con el proyecto. No se tampoco si en su algoritmo entraba la crisis económica que hemos tenido que soportar todos los españoles (y de la que casi ya habíamos salido) o las castas corruptas del 3% que pretenden escapar de la Justicia española.

Es muy probable que en su algoritmo estos detalles relativos a Cataluña no hayan sido tenidos en cuenta, pero a mi me gustaría añadir algunas cuestiones después de leer este libro que me ha parecido muy ilustrativo de los males de España. Se titula “La España vacía” de Sergio del Molino.

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Probablemente usted no habrá nunca pensado en el tamaño de nuestro país y el tamaño importa como verá a continuación. España es el segundo país de Europa en cuanto a extensión por detrás de Francia y por delante de Alemania. España es un país muy grande aunque no lo parezca en el mapa, pues en las proyecciones de los mismos los países mas al norte parecen más grandes que los países del sur.

Aqui tienen un gráfico de la extensión de distintos países europeos. Observarán como España es el segundo después de Francia. Ahora vamos a ver otro gráfico con la densidad demográfica. Observarán que el país con mayor densidad geográfica es Holanda y el menor Islandia. España sin embargo se sitúa por detrás de Francia, Alemania, Hungría, Italia y Txequia. Dicho de otro modo España es un país poco poblado con grandes áreas desérticas.

Si descontamos el Centro y Madrid, toda la población española se agolpa en el litoral mientras que grandes zonas de la Mancha, Aragón, Extremadura, y Castilla- León se encuentran despobladas, mal atendidas en cuanto a servicios y abandonadas a su suerte, es importante señalar que Soria aun no tiene ferrocarril. Aquí hay un gráfico de Km de ferrocarril en términos relativos:

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Pero el dato más interesante es sin duda este que habla de población bruta: España tiene 46, 5 millones de habitantes mientras que Alemania con una menor extensión tiene 86, 6. Y Cataluña 7, 6 millones lo que supone el 16% de la población total española. ¿Cual de estas naciones tiene más oportunidades para ser un estado independiente y autónomo. ¿Es Cataluña demasiado pequeña? ¿Es Alemania demasiado grande?

Lo cierto es que tanto ser demasiado pequeña como demasiado grande son hándicaps para una desarrollo igualitario de sus ciudadanos, el ejemplo que siempre se pone es Rusia, un país absolutamente invertebrado. Lo mismo sucede en la UE, un país demasiado potente como Alemania o Francia acaba por imponer sus agendas nacionales al resto de los países del sur y ésta es una de las críticas más importantes que se ha llevado Alemania desde sus socios del sur como Grecia, Italia o España.

Lo que está fuera de toda duda es que España es un país a medio hacer o como dice Sergio del Molino, un país que nunca fue y señala el Gran Trauma que se produjo después de la guerra civil (década 50-60) con la inmigración interior desde las zonas rurales hacia las ciudades. En su libro hay cantidad de anécdotas sobre la invertebración de nuestro país pone como ejemplo las Hurdes y los Monegros  (pero podríamos poner muchos más ejemplos) abandonadas a su suerte durante siglos hasta que ciertos personajes ilustrados como Marañón y más tarde Buñuel irrumpieron en aquel trato obligando al Gobierno a intervenir.

España es solo su litoral y su centro, un modelo jacobino y radial disfrazado de federal por sus autonomías profundamente ineficaces que no han resuelto en gran parte el tema de las desigualdades entre regiones y ni siquiera han sido capaces de atender a sus propios ciudadanos. Y esta es precisamente su debilidad.

Lo realmente interesante del caso español es que no son las regiones más pobres las que reivindican o piden un trato más justo por parte del Estado sino su región más rica, Cataluña lo que nos hace pensar en que no vamos hacia una Europa de los pueblos sino a una nueva imposición de ciertas élites que utilizan los sentimientos nacionales para ejecutar sus planes de balcanización.

Pero en realidad la mitad de la tarea ya estaba hecha, las grandes desigualdades que existen en nuestro país suponían un caldo de cultivo ideal para que sucediera este fenómeno: la enorme concentración de recursos en el centro y en Barcelona ha dejado despoblada la península, el fenómeno contrario al de nuestra guerra civil. Entonces la mitad de la población vivía en entornos rurales, era casi analfabeta y pasaba mucha hambre.

Se trata ahora de la rebelión de las élites. Los ricos se han cansado de pagar.

Eso es todo.

Nota liminar.-

En España existe al menos otro gran Trauma previo al que señala Sergio del Molino : el de la perdida de las ultimas colonias en Cuba y Filipinas. 1898 es el inicio del fin del Imperio y nos ha costado un siglo XIX caótico y mísero con tres guerras carlistas, pronunciamientos militares, una República fallida y muchos muertos. Parece que el bucle melancólico aun no ha terminado.

Pero la guerra ha dejado de ser el motor de la evolución social. Las identidades son las que han venido a sustituir a la conquista bélica, son los ciudadanos a través de sus sentimientos los que parecen dirigir la evolución de los hechos, siempre apoyados, claro está por aquellos que buscan obtener beneficio.

 

El blanqueamiento del mal

baudrillard

¿Y si toda la publicidad fuera la apología no de un producto, sino de la propia publicidad? ¿Y si la información no remitiera a un acontecimiento, sino a la promoción de la propia información como acontecimiento? ¿Y si la comunicación no remitiera a un mensaje, sino a la promoción de la propia comunicación como mito.

 

Todo el discurso posmoderno de la diferencia, de la alteridad radical, del respeto al Otro y de la inclusión serían así una forma de desactivar a esa misma alteridad.

Jean Baudrillard.

Para conocer en profundidad los fenómenos extremos es bueno leer a Baudrillard, sobre todo este ensayo sobre “La transparencia del mal” y que dejo aqui en pdf para el que lo quiera leer.

De este libro he tomado la idea principal para ilustrar algunos fenómenos del atentado yihadista de ayer en Barcelona y Cambrils que me parecieron novedades sobre todo en la semántica de las redes, lo que Baudrillard ha llamado “hiperespacio” ese lugar donde suceden cosas que no son eventos. La idea siendo breves seria esta:  “Baudrillard dice que estamos ante una transición de fase en la cual el Mal es innombrable. Ya no es el Mal que Nietzsche rescató del olvido, ese mal del derrotado, del perdedor, ya no es tampoco el Mal sustantivado del judeocristianismo y la Ilustración. El nuevo Mal sería el Mal de los fenómenos extremos, de los fenómenos que desestabilizan el funcionamiento del sistema. Algo es malo porque es disruptivo. Algo es malo cuando rebasa nuestro fetichismo institucional. Algo es malo cuando la superficie se fractura” .

En el atentado de ayer hubo al menos dos novedades: los terroristas no acabaron suicidados, sino detenidos o abatidos por la policía, la siguiente novedad fue una campaña destinada a desincentivar las imágenes del terror. Twitter ayer ardió de mensajes donde la propia Guardia civil y la policía advertían de que tomar fotografías o vídeos del escenario del crimen representaba un peligro para la propia investigación policial, inmediatamente hubo otros agentes que se dedicaron a disuadir al resto de tuiteros de que “por respeto a las victimas” era mejor no distribuir imágenes del atropello, de los heridos y de los cadáveres que poblaban la acera. Así y todo no solo los tuiteros sino los medios de comunicación “amarillistas” en opinión de algunos hicieron caso omiso a las recomendaciones y hasta en televisión hemos visto vídeos de muertos sobre la calzada, incluyendo niños.

Personalmente nunca me he dedicado a distribuir vídeos ni fotografías que pudieran herir al buen gusto de nadie, de modo que me dediqué a explorar qué opinan sobre este asunto otras personas con criterio. Es verdad lo que dice Baudrillard, pues ¿de qué sirve un atentando terrorista que no salga por TV? Si nadie se entera de qué pasó, si nadie puede estremecerse, asquearse o -como dicen algunos- estimular su morbo el atentado carece de fundamento. Se atenta en una ciudad concreta, nótese que no se atenta en Badajoz o en Soria, llena de público, con medios de comunicación alrededor y con una gran resonancia mediática. Se atenta para salir en los medios, del mismo modo que algunos youtubers graban sus hazañas para medrar.

Baudrillard apunta a la manera en la cual vivimos el pasado cual futuro, en nuestros ideales, en nuestros diagnósticos, en nuestras estrategias mismas de lucha: no queremos reconocer que muchos de los referentes están perdidos, refutados o desacreditados. Habitamos en una crisis de significación. La información es autoreferencial y la publicidad es un simulacro que anuncia productos chatarra. Pero la misma política se volvió un simulacro, y la denuncia de esa política funciona de manera análoga. Baudrillard anticipó la miseria, no sólo de la prensa, sino de las redes sociales que critican la construcción mediática pero que despliegan el mismo estilo de argumentación en su construcción de héroes, villanos y senderos de lucha.

El problema es tratar  al pasado cual futuro y de ahí que el comunismo-populismo haya vuelto con fuerza. El problema de ver a los ismos estéticos como si todavía fueran vanguardia. El problema de seguir pensando en los viejos ideales comunistas, socialistas y feministas como si el siglo XX no hubieran pasado. La invitación al quietismo indiferente retorna reforzada. Baudrillard nos habla de esta situación post-orgiástica en la que vivimos los fracasos de esos humanismos y tenemos, empero, que pretender que no fracasaron. Tenemos que vivirlos como si no fueran un pasado sino como si apuntaran aún al futuro.

Pero si estos humanismos trasnochados vuelven después de haber demostrado su fracaso es porque no fue publicitada adecuadamente su barbarie. Y este es el argumento que utilizan otros, quizá los reaccionarios para dejar por escrito que:

¿Cuantas películas de nazis has visto en tu vida? ¿hay alguién que no conozca a través de documentales o del cine la barbarie nazi?¿Por que no sabemos nada de las matanzas de Stalin, los jemeres rojos o de Mao? ¿Por qué no se han hecho películas sobre las matanzas de los milicianos durante la II Republica española a pesar de tener al cine subvencionado por el Estado? ¿Qué pasó realmente en los Gulags? ¿Y sobre el genocidio armenio?

No cabe duda de que el Mal se ha blanqueado más en un sentido que en otro, los crímenes comunistas y de la izquierda en general no resultan tan obvios para la población en general y lo cierto es que no se han publicitado lo suficiente. Aun hoy los crímenes yihadistas cuentan con una comprensión general que para sí desearía cualquier dictador ya fallecido como Franco, que continuamente es rescatado de la historia para volver a ponerle sobre el tapete en un estúpido  recuento de muertos. ¿Quien mató más Hitler o Stalin?

Ninguna estadística vendrá a cambiar la opinión de toda una generación de jóvenes educados en la idea repetida hasta el paroxismo de que los malos son necesariamente unos y los buenos (Che Guevara, Castro, Maduro) otros. Todo depende de la propaganda. Nuestros conciudadanos creen que Trump es el mal y sin embargo nadie que yo sepa critica al coreano del norte que nos amenaza con un conflicto nuclear nada menos.

De manera que yo me manifiesto a favor de la publicidad de los muertos por el terrorismo yihadista, pues es la única manera de que aquellos que no tienen criterio se formen uno, al menos icónico y que recuerden que también mueren niños inocentes aunque sea en la Rambla de Barcelona.

Baudrillard tiene razón cuando afirma que hay una crisis de significación. Los jóvenes más comprometidos de hoy parecen ver y no ver las dimensiones mediáticas de la política y la economía, de los medios y las instituciones.

Ven eso y creen que ven al mal en su transparencia. Es un otro que camina, que tiene nombre y que puede ser identificado; hay veces que es persona, otras tantas es sistema o casta. Convocan a exorcizar a ese Mal, mayusculado. Pero parecen no darse cuenta de que ellos están entrampados en esa misma crisis de significación. Invocan para sí una legitimidad que ya no descansa siquiera en un formalismo democrático sino en la fantasía de la simulación de un compromiso ante un todo social que también es una simulación.

Esos mismos jóvenes de hoy están atrapados entre un diagnóstico ultra crítico y ultra cínico que exhibe la brutalidad kantiano-sadeana del Estado, por un lado, y una estrategia de lucha que presupone olvidar los fracasos del pasado. Parecen estar al tanto de ese infierno de lo mismo que despedaza toda diferencia. Están al tanto de la crisis de una legitimidad que ya no puede anclarse en las democracias formales cuando éstas son cómplices de la Razón de Estado qua Violencia de Estado. Los jóvenes de hoy están atrapados entre ese diagnóstico y una pronostico que apunta a un futuro como repetición del pasado. Es por eso que etiquetas como “fascismo”, “nazi”, “franquismo” “machismo” tienen tanto éxito en las redes y en las diatribas cínicas de la red. Los ingenuos no ven que esas etiquetas están muertas y no significan nada y lo peor: ellos tampoco tienen ninguna buena nueva que anunciar. (tomado de esta web)

Siguen pensando en La Revolución de un proletariado que Baudrillard ha declarado muerto. La masa no es el proletariado. No ya porque esté ideologizada o alineada y, por tanto, alejada de su conciencia de clase, la masa no es el proletariado porque jamás estuvo ideologizada y además porque el proletariado ya no existe, simplemente nos lo hicieron creer los marxistas. Nos entrampó en un simulacro de su propia teoría.

Y lo que queda son las buenas intenciones, el buenismo como nuevo ídolo al que adorar, la putrefacción de instinto de conservación y el entreguismo histerico de toda una civilización.

Pero no me gustaría despedir este post sin decir mi opinión sobre ese fenómeno extremo que conocemos con el nombre de terrorismo islámico. Personalmente creo que estos ataques no tendrán ningún efecto en los Estados europeos, solo podrán alcanzar a hacernos cosquillas. No habrá nazis ni xenofobos saliendo por las noches con cuchillos largos, ni habrá reacción contrafóbica de las clases medias contra las mezquitas. Hay demasiada indiferencia y bienestar en nuestra vidas. El islamismo se impondrá por la demografía no por el terror, pues toda ideología precisa de un extremo radical que haga bueno al moderado.

Y el plan de la islamización de Europa vendrá no por el terrorismo sino por la moderación de los que hoy callan.

El conflicto de Geminis

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Paz era una muchacha que contaba con 15 años cuando ingresó en nuestra unidad para tratamiento por una anorexia mental que arrastraba desde hacía más de un año y que la mantenía 12 kilos por debajo de sus necesidades y 25 kilos con respecto a su hermana gemela univitelina. Paz tenía amenorrea desde los 14 años y solo había tenido el período durante unos pocos meses. Era una muchacha muy talentosa que sacaba muy buenas notas en el colegio y que además realizaba toda clase de deportes siendo una buena danzarina de rock acrobático que era al parecer lo que más le gustaba hacer.

Paz era inteligente pero esquinada, reservada y manipuladora, enseguida detectamos que se sometía pasivamente a todas nuestras indicaciones a fin de conseguir el alta hospitalaria, pero no habíamos logrado modificar de ningún modo su percepción interior, la hospitalización no había logrado esa iniciación que muchas veces se consigue simplemente con la exposición del cuerpo en un lugar estructurado y donde es posible contemplar el destino que espera a una anoréxica de seguir con sus malos hábitos alimentarios. Además Paz era dominante y se lograba imponer a sus padres, un hogar donde Paz reinaba sobre todos los demás debido al prestigio que había conseguido por sus esfuerzos y también debido a la escasa capacidad observadora por parte de los padres, cuyas limitaciones intelectuales contrastaban con la hipermadurez y capacidad de disimulo de Paz.

En cuanto consiguió llegar al peso acordado se le dio de alta y se decidió su tratamiento ambulatorio, pero apenas llegaba a su casa comenzaba de nuevo con sus medidas restrictivas llegando a perder el peso que había conseguido en el ambiente cerrado del Hospital. Paz llevaba camino de convertirse en una paciente resistente y decidimos ingresarla en el Hospital de día a fin de comenzar con ella el tratamiento cognitivo-conductual que prescribimos a todas las pacientes y que, en ese régimen, incluye además ciertas técnicas grupales y de tratamientos intensivos destinados a modificar sus hábitos y creencias alimentarias.

Pero Paz no mejoraba, apenas era dada de alta volvía a sus hábitos y resultaba difícil de manejar ambulatoriamente. Tampoco resultaba fácil abordarla a través de la conversación, donde se mostraba huidiza, casi hermética, contestado con monosílabos y sonrisas tímidas y escurridizas.

El equipo se reunió para hablar de ese caso y se decidió modificar algunas cosas en la técnica que estábamos aplicando. Mi opinión fue la siguiente: se trataba de construir un hipótesis narrativa que fuera capaz de rescatar a Paz y de acercarla al tratamiento que hasta ahora había sido rechazado, en mi opinión por estar demasiado alejado de sus intereses. Paz tiene una hermana obesa, la gemela que nació primero y que es lo opuesto de Paz: ella es torpe, obesa, dócil, indolente, obediente y conformista, mientras que Paz es lista, inteligente, rebelde y disciplinada. Es evidente que Paz no ha mejorado porque mantiene objetivos distintos a los nuestros: Paz sabe perfectamente cuáles son los riesgos de la anorexia, pero también sabe hacernos creer que está colaborando, ha renunciado a su rock acrobático pero mantiene su deseo de adelgazar y lo mantiene precisamente porque observa a su hermana y no quiere ser como ella, con la que por otra parte se identifica. Este es el problema de Paz, aseguré. El objetivo del tratamiento de Paz ha de centrarse en aceptar esa visión de las cosas, hay que legitimar a Paz en ese miedo y hay que ayudarla a no convertirse en un clon de su hermana, hay que ayudarla a diferenciarse de Beatriz.

La hiperrealidad de los gemelos.-

Los gemelos representan desde la antigüedad algo numinoso, siniestro que conecta con la ilusión del doble y que nos lleva de cabeza otra vez hacia el tema del cuerpo y el simulacro, la realidad y su representación. Aún hoy nos resulta fascinante ver a dos personas que pareciendo la misma persona no lo son. Los gemelos representan la polaridad de los opuestos y no es raro encontrar en la mitología un gemelo bueno y otro malo, uno varonil y otro afeminado, uno amado por sus padres y otro rechazado, uno guerrero y el otro poeta. Aún en los mitos de Afrodita y Atenea podemos rastrear esta polaridad; al fin y al cabo Afrodita era sensual y promiscua y Atenea una diosa virgen, no cabe una polaridad mayor aún sin ser gemelas. En la gemelaridad se produce además otro fenómeno, y es la incapacidad de poder escapar a esta misma polaridad más que sumergiéndose en la indiferenciación. No es de extrañar que ese miedo opere como polo en tanto que sirve como frontera del Yo amenazado por el gemelo (vale también hermano, esposa o marido), Usualmente las personas, cuando estamos en guerra con nosotros mismos, podemos proyectar nuestros problemas en otros y así atribuir a los demás lo que no son sino antagonismos propios. En los gemelos, este dinamismo de ida y vuelta, proyección-introyección, se hace imposible porque los antagonismos se han hecho carne huyendo del magma de lo común, amorfo o indiferenciado y cada uno de ellos asume el papel opuesto que ha quedado vacante en el reparto de papeles en la familia.

Pero además los gemelos comparten un mismo destino genético, de manera que cada uno de ellos se convierte en el espejo del otro y que incluye el compartir la tendencia a padecer las mismas enfermedades y las mismas o casi mismas peripecias médicas. Podríamos decir que cada uno de los gemelos en este caso contiene el remedio (y es a su vez el veneno) del otro. Así, Beatriz contiene el remedio (sus kilos de más) de Paz, y Paz el remedio de Beatriz (su disciplina para ponerse a dieta). Es muy frecuente que los gemelos no logren diferenciarse el uno del otro hasta la segunda parte de la vida, cuando se ven obligados a enfrentarse a su subjetividad y a los conflictos interiores; mientras son jóvenes lo usual es que se mantengan o bien muy indiferenciados o bien muy polarizados, una forma de obtener algún tipo de intimidad interna.

El arco que sostiene Paz está apuntando como en el caso de Quirón a su propia herida y está señalando en su hermana otro tipo de “enfermedad” que hasta ahora no se ha identificado: su sobrepeso, que es lo que en sí misma teme.

Hasta el momento hemos tenido oportunidad de tratar 3 pares de gemelas en nuestra Unidad, después de 700 casos tratados. Nuestras pacientes siempre eran anoréxicas restrictivas; en un caso la obesidad estaba en la hermana y en los otros dos en la madre. A pesar de los informes que enfatizan el hecho de que los trastornos alimentarios dependen de un gen o genes determinados que aumentan las probabilidades de padecerlo en una determinada población que se somete a regímenes hipocalóricos, es más que evidente que en estas familias coexisten casos de sobrepeso y casos de anorexia, lo que señala en la dirección de que ambas condiciones tienen un denominador común y que, probablemente, la incapacidad para mantener el peso o alcanzarlo sean distintos aspectos de la misma enfermedad mediados por lo mental, es decir, por las maniobras que una paciente realiza para no acabar convirtiéndose en obesa y que suelen ser mecanismos obsesivos – el autocontrol sobre todo– activados y mantenidos por el ayuno. Si esto resultara cierto, el tratamiento de una anorexia no debería interrumpirse después de haber alcanzado el peso adecuado y debería prevenirse el casi seguro viraje al abandono en manos del exceso, que seguramente es el polo que tiene mayor verosimilitud biológica.

Bibliografia.-

Francisco Traver: “Mito , narrativa y trastornos alimentarios”

¿Un Dreyfus español?

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Los atentados de Atocha del 11-M del 2004 tal y como se conocen fue uno de los acontecimientos más espantosos que se han producido en nuestro país en los últimos tiempos. Y lo fueron por varias razones:

1.- La primera es por el elevado número de muertos que causaron (190), así como heridos y traumatizados psíquicos.

2.- La segunda razón es porque se produjeron tres días antes de las elecciones generales en las que Zapatero llegó al poder cuando todas las encuestas le daban como perdedor.

3.- La tercera razón es que pareciere como si cualquier versión -distinta a la oficial – fuera considerada como un ejercicio de conspiranoia y por tanto fuera rechazada. Quizá por esta razón nunca osé escribir sobre este asunto a pesar de que como casi todo el mundo sentía que algo no encajaba.

4.- Solo dos periodistas, uno de ellos Luis del Pino osaron meterse en ese berenjenal y ya forman parte del folklore conspiranoico. Nadie les cree y del Pino ha sido desacreditado por ultraderechista.

A pesar de que todos tenemos la sensación de que la versión oficial -la verdad jurídica- se nos queda corta y deja muchas sombras y huecos en su comprensión, la verdad es que ningún intelectual de este país ha intentado averiguar o investigar la “verdad histórica” de tal suceso bien al contrario de lo que sucedió con el caso Dreyfus, donde Emile Zola con aquel articulo llamado “Yo acuso”consiguió rehabilitar al oficial de origen judio que había servido como chivo expiatorio al gobierno francés.

Nos hemos conformado con los hechos consumados -tal y como nos los contaron los medios oficiales- como españoles que somos pero un francés ha salido en nuestro rescate, otra vez.

Un documental de Cyrille Martin, vale la pena verlo y dudar de lo que nos cuentan si es que aun no lo hemos hecho.

El blog de Luis del Pino

Hipernormalización

Adam Curtis es un documentalista y escritor británico que suele plantear en sus composiciones visuales contundentes y controvertidas opiniones acerca de cuestiones sociales y políticas, mezclando entrevistas, imágenes de archivo, o cortes de informativos y mezclar estas imágenes con una voz en off de un narrador omnisciente, todo ello aderezado con una banda sonora de lo más concordante con sus teorías que suelen alinearse con las  teorías conspiranoicas (todo está conectado con todo) aunque contienen ciertas novedades con las conspiraranoias tradicionales: Curtis cree que las versiones del mundo en las que cree la gente, por ejemplo la existencia de extraterrestres en realidad están dirigidas desde los gobiernos para ocultar el manejo y ensayo de ciertas armas de alta tecnología.

En realidad la gente está dispuesta a creer cualquier cosa siempre que sea algo fácil de entender, que sea simple y que no desafíe demasiado su pereza mental. Es por eso que ya no se hace la guerra para vencer sino para confundir al personal respecto del propósito de la guerra. ¿Alguien puede comprender quien guerrea en la guerra de Siria y por qué? ¿Cuantos bandos hay o que hace Rusia y Turquia en esa guerra diciendo y desdiciéndose  al día siguiente de su presencia en ese país?

El que se atreva a visionar completo este documental que dura mas de dos horas, acabará comprendiendo las razones históricas de esta guerra pero sobre todo aprenderá mucho sobre estrategias de propaganda, de guerra y de ficciones bélicas destinadas como en la novela de Orwell a mantener un sistema económico de guerra, el miedo y la incertidumbre en la población. Y conocerá a Kurkov (el cardenal gris) que es probablemente después de Goebbels el que más sabe de esto de construir ficciones. Ficciones para desestabilizar y ganar influencia. No en vano es un hombre de teatro que llevó las técnicas del teatro de vanguardia a la política.

El término hipernormalización procede de una novela de Alexis Yurnack y se refiere al hecho de que en la Rusia antes del colapso soviético y aun sabiendo que se dirigían hacia un colapso del sistema, nadie, ni en su ciudadanía ni en sus élites fueron capaces de pensar una alternativa para después del colapso. En lugar de eso los ciudadanos prefirieron tomar prestados ese mundo en miniatura, ese mundo de ficción en el que vivirían, un mundo simplificado donde las cosas parecen reales aunque todo el mundo sabe que son falsas. En realidad el término es muy parecido al término “alienación” de los filósofos de la escuela de Frankfurt si bien en una versión postmoderna y donde la viralización de las redes sociales son capaces de convocar a muchas personas (como sucedió en la primavera árabe) pero no tiene capacidad de liderar ni de pensar en ninguna alternativa. El alienado no sabe que le están engañando pero el hipernormalizado si lo sabe.

Con todo me parece que uno de los hallazgos del documental es la idea de que somos incapaces de discriminar a los buenos de los malos en este simulacro que llamamos realidad. Los disidentes, los contestatarios, la izquierda en general, el movimiento feminista o los opositores al sistema son en realidad quienes le mantienen. ¿Alguien podría pensar que cuando John Lennon escribió Imagine, en realidad estaba escribiendo un himno para los poderosos del mundo? Esos que buscan lo mismo que él, un mundo sin países, sin fronteras, sin posesiones, sin religión. La utopía hippye al servicio de las élites globalizadoras.

Aqui os dejo el documental de Adam Curtis, merece la pena visionarlo.

¿Quien es el Trump español?

tridimensional

Antes de contestar esta pregunta déjenme hablarles de un diagnóstico dimensional de la ideología.

Usualmente solemos clasificar a las personas en izquierda/derecha aunque solemos pensar que la mayoría de nosotros somos de centro. La existencia virtual de ese centro sucede porque no nos vemos en los extremos de las ideologías, ni somos muy conservadores, ni somos comunistas. Pero este punto de vista unidimensional es muy simple.

Es el conocido continuum unidimesional, la recta.

Subamos el nivel añadiendo otra variable ortogonal. Esta variable introduce la segunda dimensión, hablamos entonces de autoritario/libertario. Casi cualquiera de nosotros podría ubicarse en esos cuatro cuadrantes que salen de la introducción de este segundo eje de coordenadas. Diríamos soy de derechas pero libertario (liberal) o de izquierdas y autoritario (comunista), de izquierdas pero libertario (ácrata) o de derechas y autoritario (conservador)

cuadrantes
Pero aqui no termina la cosa, porque existe una tercera dimensión, la que introduce el eje soberanista/globalista, que es el que hoy en día está en juego oscureciendo las otras variables del plano.

Ya somos un cubo. Somos tridimensionales. Ser de derechas/izquierdas o autoritario/libertario son variables trasnochadas que ya no definen nuestra posición en el mundo que nos ha tocado vivir.

En este sentido Trump es DAS (de derechas, autoritario y soberanista) mientras que Iglesias es de IAS y digo que Iglesias es soberanista porque así se dio a conocer, era anti-UE, pero no se si habrá cambiado de opinión. Que es autoritario no cabe ninguna duda y si no que le pregunten a Errejón.

El fenómeno Trump es imposible en España por varias razones, la más importante de las cuales es que las mujeres no le votarían, otra razón es porque en España todo lo que huela a extrema derecha será condenado al ostracismo, por razones bien sabidas por todos los que vivimos en Planilandia y aunque Abascal el de Vox es el representante canónico de la llamada alt-right, en España tiene poco recorrido . Pero no hay ninguna razón para que pudiera existir un Trump de izquierdas y con coleta. En ese sentido estoy convencido de que Iglesias es el Trump español y acabará -llegado el caso- llevándose los votos que el PP ha dejado a su derecha y a los que Rivera no ha sabido meter el diente.

Y aun: existe una cuarta dimensión  es decir el tiempo, no es lo mismo tener 20 años y estar sin trabajo que tener 65 y estar al borde de la jubilación ¿Se entiende no?

De manera que no tenemos más remedio que imaginarnos estas dimensiones en un hipercubo.

hipercubo.gif

Un hipercubo es una figura que nosotros no podemos ver, pero que es posible pensar e imaginar gracias a las matemáticas y a ciertos benéficos y generosos usuarios que nos lo desgranan para hacerlo más fácil de entender. El hipercubo sería pues un cubo de cuatro dimensiones, un cubo en movimiento. Si miras el gif de arriba con detenimiento verás como a la izquierda aparece un hipercubo que es en realidad un cubo desplazándose al azar dejando como una estela en su trayectoria. El hipercubo sería el resultado del desplazamiento aleatorio de un cubo sólido a través de la cuarta dimensión, esa 4ª dimensión no puede ser otra sino el tiempo, pero contiene una novedad:el cubo está delante y detrás al mismo tiempo, arriba y abajo, porque el hipercubo está presente en todos y cada uno de esos instantes en que se descompone el tiempo, al menos para hacerlo apreciable a la vista humana.

En este video puedes ver un habitaculo hipercúbico desde dentro, como si habitaras en él, mejor dicho como si estuvieras preso en él.

Y nos pasará como a los habitantes de Flatlands.

Edwing Abott escribió una novela profética casi hace 100 años llamada “Flatlands”, que en castellano podemos traducir como “Planilandia”. Este universo habitado por sujetos en dos dimensiones y que viven en el plano han alcanzado un cierto desarrollo científico, hasta que un dia son visitados por especímenes que viven en tres dimensiones (como nosotros), los cientificos de Flatlands tratan de explicarse determinados fenómenos incomprensibles, puesto que en su universo y su percepción- diseñada para las dos dimensiones- no es posible percibir a seres que presentan una dimensión adicional. De ellos solo pueden apresar ciertos contornos, las sombras.

pipa.jpg

Como puede observarse en esta figura, si en ese universo plano cayera esta pipa, sus habitantes sólo podrian percibir la huella o intersección de la pipa en el plano mientras cae o se desplaza, hasta desaparecer. Una huella ininterpretable, misteriosa y de alguna forma un enigma para ellos y sus cientificos que no pueden ver o percibir esa tercera dimensión. Una huella que sería fácilmente descrita como una casualidad.

A veces eso pasa en la vida política, a veces pensamos que ciertos políticos representan lo más antiguo como si viviéramos un día de la marmota eterno y nos volviera lo viejo. En realidad lo que sucede es que seguimos viviendo en Planilandia y lo que interpretamos es algo relativo a las coordenadas de nuestro plano de categorizaciones.

Y también pensamos que un Trump en España necesariamente debería ser una copia del mismo, un militante antiguo del PP , un ex-falangista, Aznar o algún miembro poco conocido de Vox como ese Abascal. A nadie se le ha ocurrido que el Trump español es Iglesias, solo que…..

La población española está demasiado envejecida para votar a Iglesias.

¿Cómo explicar el hipercubo en un bar?