Las raíces del talento

Beatles, Rolling Stones, Kinks, Who, Procol Harum, Moody blues, Bee Gees, Blind Faith, Queen, Police, Them, Fairport convention, Camel, King crimson, Genesis, Yes, Black Sabath, Yardbirds, Cream, John Mayall and the bluebreakers, Emerson, Lake and Palmer, Deep Purple, Van Morrison, Pentangle, Fletwood Mac, Gilbert O´Sullivan, Tom Jones, Engelbert Humperdick. Allan Parsons project, Birds, Dave Clark five, Humble pie, Led Zeppelin, Spencer Davis group, Trafic, por nombrar solo a los que recuerdo en este momento, son grupos de rock, pop, folk o algunos de los desarrollos y diversos estilos que estallaron en los sesenta y cuyo éxito se prolongó hasta bien entrados los 90 hasta dar paso a una nueva generación. Algo había pasado con el talento que parecía aparecer en grumos en una isla.

En este post me propongo escarbar sobre las razones de esta explosión de talento. Un tema sobre el que vengo reflexionando hace tiempo y que ha sido el centro de muchas conversaciones tanto virtuales como presenciales. Probablemente las causas son múltiples pero no podemos negar que algo sucedió en UK durante esa época, pero creo que para entender la sociedad de los sesenta tenemos que conocer mejor a esa generación, los que nacieron entre 1940 (John Lennon) hasta 1951 (Sting), Una generación que conocemos como los baby boomers, es decir los niños que nacieron durante el boom de natalidad desde los 40 hasta los 60.

Una de las consignas que guían este post es la siguiente idea: el talento de una generación hay que buscarla en tres pivotes: la tradición, el talento individual y los incentivos. Vamos a hablar primero de los incentivos.

No cabe duda de que los Beatles no fuero el primer grupo de interés en el panorama británico de los 60, pero sin ninguna duda fueron los que más éxito tuvieron allende sus fronteras y los que iniciaron «la invasión británica de EEUU». un éxito que sirvió de estímulo a muchos adolescentes que como ellos pretendían llegar a ser la atracción de las chicas, a través de la fama y el dinero. El sexo y las drogas formaban parte de la liturgia de un rock star y formó también parte de la destrucción de muchos de ellos, Los Beatles son en cierto modo un producto de laboratorio de marketing donde la vestimenta, el peinado, los zapatos y las canciones estaban diseñadas sobre todo para no ofender a nadie más allá de escandalizar por sus gritos ye-ye-ye, sus ritmos rockeros incipientes por el pelo largo, que además de largo estaba por cierto muy bien peinado. Sus letras hablaban del amor y de las dificultades de encontrar una chica que nos quiera sinceramente, ¿cómo saberlo?, una pretensión muy de la época, ya veremos que John Lennon no las tenia todas consigo en este tema debido a su historia personal. La elegancia burguesa de los Beatles encontró enseguida su cara opuesta en grupos como Who o Rolling Stones que explotaron su vertiente mas gamberra en contraste con la pulcritud de aquellos. Sin embargo los Beatles innovaron un estilo y un sonido que no dejó de cambiar con el tiempo.

Por otra parte, el indudable talento de este cuarteto se prolongó durante décadas y asistimos con asombro hacia la evolución de un sonido original hasta otro más original aun cuando George Martin entró a formar parte del grupo como el quinto Beatle.

Ahora bien ¿cómo explicar tanto talento reunido en tres personas (excluyo a Ringo Star de este ranking)?¿Y cómo explicar tanto talento en una isla que terminó una guerra con una economía destrozada?

Una de las cosas que sabemos es que la mayor parte de estos músicos, cantantes y compositores nacieron dentro del triangulo que forma Birmingham (Steve Winwood), Londres (Mick Jagger) y Liverpool (los propios Beatles) Ciudades portuarias o industriales abiertas a la innovación, la influencia ajena y también a la miseria suburbana. La musica pop-rock es una musica transversal, tanto aportaron las clases proletarias como los más acomodados, Lo que tienen en común ambas clases sociales es que todos nacieron durante la 2ª guerra mundial que parece ser la variable critica o bien después de ella durante los años de hierro que siguieron a la gran guerra. Y es muy probable que el descenso de varones tuviera alguna influencia en el éxito que entre las jóvenes tenia aquellos peludos que pertenecían a una corriente urbana llamada mod, que se caracterizaban por la forma de vestir, de peinarse y de su pasión por la musica rock y las motocicletas (scooters).

La segunda guerra mundial trituró a 80 millones de personas en todo el mundo quizá más contando civiles y militares. Fue una verdadera escabechina y la mayor parte de esos muertos fueron hombres jóvenes en edad militar. Con todo, el Reino Unido no fue el país que más bajas acaparó: se supone que murieron unas 500.000 personas entre civiles y militares, hay que recordar que UK sufrió bombardeos alemanes con los terribles V-2. En realidad el país que más bajas sufrió fue Rusia, Alemania logró el tercer puesto después de Japón. De manera que el trauma de la guerra por sí mismo no explica la aparición de todos estos talentos musicales si bien es necesario recordar ahora que cualquier desequilibrio en la ratio sexual hombre-mujer tiene efectos psicológicos en el grupo. Significa que hubo muchas mujeres viudas, novias embarazadas y muchas que desconocían el paradero de sus parejas y optaron por buscarse otra. Significa que hubo muchos niños sin padre, muchas mujeres solas que tenían que trabajar en fabricas y talleres y otras que tuvieron que abandonar a sus hijos en manos de orfanatos o de familiares. es el caso de John Lennon criado por su tía Mimi Smith, hermana de su madre Julia cuyo marido fue dado por «ausente sin permiso». Al volver a Liverpool Julia ya estaba embarazada de otro hombre. Otro caso interesante es el de Eric Clapton que creía que su hermana era en realidad su madre pues le tuvo con 15 años y fue criado por sus abuelos hasta que un buen día desapareció con un aviador canadiense abandonando a su hijo y familia.

Esta clase de historias no eran en absoluto raras. La orfandad, el abandono o haber presenciado toda clase de calamidades y abusos era el entorno natural en el que crecieron esos niños traumatizados. Puedes rastrear este fenómeno en «Tommy» la opera de Who que habla precisamente de un niño que presencia el crimen de su padre que, al volver de la guerra, asesina al amante de su mujer quedando el niño sordo, mudo y ciego y siendo objeto de bulliying y de toda clase de abusos. Algo parecido sufrió el autor de esta opera, el guitarrista de Who, Pete Townsend.

Solo Dios puede crear de la nada, de modo que los humanos no creamos sino desvelamos, cambiando las cosas de lugar.

Significa que una de las variables para entender aquella explosión de «creatividad» procede de la tradición, es decir de las influencias que el Reino Unido tenía de su antigua colonia: EEUU. Otra de las variables no compartidas con el resto de las naciones europeas en guerra. Francia tenia su chanson popular y Alemania optó por el milagro económico, mientras que -de vuelta- EEUU se vio invadido por Inglaterra.

En realidad el origen de aquella musica era la negritud, el jazz, el gospel, y el blues tienen un origen negro mientras que el rock ha sido considerado como la versión blanca de aquellos 12 compases que son la estructura armónica del blues. Pero sin duda y más allá de las influencias fue el invento del sencillo y del pick up el que se encargó de difundir esta musica. En UK existía una industria musical renaciente que comenzó en esa época a tener ganancias, gracias a la difusión de esta musica compuesta por adolescentes rebeldes que capturaban el corazón de las chicas que en gran numero seguían y apoyaban a sus grupos preferidos mereciendo el nombre de groupies y que eran las que compraban aquellos vinilos que contenían joyas que mostrar en los bailes, discotecas y pubs. Había industria porque hubo beneficio y por eso hoy la industria parece haber desaparecido a causa de Internet. Hoy de hecho ser musico se ha convertido en una profesión sin futuro, han desaparecido los incentivos a pesar de que -y basta ver youtube- el mundo está lleno de buenos guitarristas, compositores y cantantes. El rock star ya no existe a pesar de que el talento ha aumentado.

Todo lo cual explica la causalidad de este fenómeno: las condiciones de la postguerra en una generación que buscaba escapar de una familia donde el padre o estaba ausente o bien ejercía la tiranía doméstica, con madres preocupadas o deprimidas y con dificultades económicas, un sistema educativo disciplinario del que todos querían huir (bien traído por Pink Floyd en «Another brick in the wall»), incentivos sexuales, de diversión, de fama y de dinero que operaron como acicates del talento que proyectaban otros y por supuesto la existencia de una tradición anglosajona de músicos excelentes que conformaban un magma de genios en potencia, aun pobres.Y por ultimo, la existencia de una industria que apostó por toda aquella creatividad.

Parece que las dificultades -la falta de amor- estimulan el talento, pues el talento no es sino la octava superior de lo que les faltó: el reconocimiento y la atención.

La vida cotidiana en la guerra civil: Torreblanca 1936-1939

Los momentos de mayor peligro en las guerras son cuando comienzan y cuando acaban. (Zacarias Ramo)

He leído muchos libros sobre la guerra civil pero siempre escritos desde las peripecias políticas o del frente de batalla, pero pocos textos he encontrado escritos desde la retaguardia, concretamente desde un pueblo de la provincia de Castellon, Torreblanca para más señas. Una novela que mezcla ficción, realidad y proyecciones de su autor, un medio primo mío que para más señas nació en 1935 y que vivió la guerra de lejos, en ese otro frente de batalla que se cierne sobre los ciudadanos que por edad no están en el frente y siguen como pueden las peripecias de la guerra, de otra manera.

Otra manera porque las guerras no terminan cuando un ejército logra imponerse a otro. Lo que sucede después- la postguerra- suele ser tanto o más doloroso que la guerra misma, por eso Aurelio Ríos vive dos guerras y siempre sale escaldado gane quien gane.

Zacarias Ramo ha escrito una trilogía: en esta entrega aborda los años de la guerra civil propiamente dicha, en su siguiente entrega «La pertinaz sequía» aborda los problemas de la postguerra, el hambre, el estraperlo, el maqui y el contrabando. He leído su trilogía entera pero creo que la primera entrega es la mejor literariamente hablando y lo es además por el testimonio de su autor que recrea de un modo excelente la vida cotidiana de un pueblo de secano a medio camino entre Oropesa y Alcala de Xivert de espaldas al mar y cuya economía es una economía de subsistencia basada en el autoaprovisionamiento minifundista y la providencial existencia de las «marjales» terrenos próximos al mar donde se podían recolectar frutas y verduras casi para cada casa. El resto, la carne, cerdos, gallinas y conejos formaban parte del mobiliario urbano junto a los inevitables animales de tiro necesarios para las tareas agrícolas.

Torreblanca era pues un pueblo pobre, alejado de la guerra hasta su final, con una economía de subsistencia y poco mas de 4000 habitantes, con su cura, medico, farmacéutico, veterinario, maestro, secretario del ayuntamiento por nombrar a los ilustrados y su cacique: el que mandaba en el pueblo, en la vida civil (el que repartía jornales y hacia favores) por así decir. El alcalde era naturalmente alguien de izquierdas, del PSOE para más señas, aunque durante la guerra se turnaron en este puesto varias personas.

Uno de los errores más graves que cometió la República después del alzamiento del 18 de Julio fue anular la autoridad municipal y sustituirla por algo llamado «comités antifascistas» a los que encomendó la retaguardia de pueblos y ciudades. En la práctica estos comités suplantaron a la autoridad democráticamente elegida y la sustituyeron por una pandilla de sujetos que mas bien parecían los matones de un patio de colegio animados por un odio visceral a lo que ellos llamaban «fascistas», en su mayor parte anarquistas, o comunistas, en suma los más izquierdistas del pueblo que se dedicaron a sembrar el terror hasta que desaparecieron reclamados a filas en distintos frentes. No volverían hasta 1939 cuando el frente avanzó Ebro abajo hasta llegar al río Segarra en Capicorp.

Lo primero que hicieron fue requisar los coches y camiones, que como puede suponerse eran bien pocos, luego los animales de tiro, y sobre todo las radios de galena que al parecer eran elementos perniciosos para la defensa de la República. De manera que oír la radio pasó a ser un deporte clandestino de aquellos que querían mantenerse al día del curso de la guerra, algo que hacían en la casa del médico que de alguna manera era una fortaleza donde los del comité no osaban entrometerse, al fin y al cabo todos necesitan al médico.

Aurelio Rios era el electricista del pueblo y fue militarizado por la República, algo que le costaría caro cuando se impuso en la guerra el bando de los nacionales, pero ser suboficial no le libró del acoso de ciertos miembros del comité que le tenían tomada con él por razones personales y que incluso estuvieron a punto de fusilarle cuando le acusaron sin razón de una avería que el tendido eléctrico tuvo durante ciertos episodios de la guerra.

Si en las ciudades proliferaron las checas, esas cárceles inmundas donde los «rojos» detenían a los disidentes, en Torreblanca se les encerraban en patios o corrales de animales. El problema era que cuando los detenidos comenzaron a crecer se planteó un problema, ¿como darles de comer a todos? ¿como vigilar los corrales?. La solución fue la saca. Por las noches se sacaban del corral a algunos individuos y otros milicianos del pueblo vecino des daban el «paseíllo». No se sabe cuantos ciudadanos fueron asesinados de esa forma, pero Zacarias Ramo cuenta que una docena de personas fueron fusilados a veces en el campo corriendo delante de los tiros, sin contar con los desaparecidos. En realidad la mayor parte de estas víctimas no eran significativas políticamente hablando, sino «misaires», es decir gente que iba a misa o que votaban a la derecha. La mayor parte de sujetos identificados políticamente huyeron los primeros días de Julio y permanecieron escondidos en masías o emparedados en zulos. Otros huyeron a Francia como el farmacéutico o en lugares desconocidos como el cura.

Lo importante es comprender que estos crímenes no fueron propiciados por las autoridades municipales, más aun, me consta que algunos alcaldes del PSOE tuvieron alguna relación con evitar ciertos estragos como también el medico del pueblo -que era un liberal- y que también fue represaliado después de la guerra. Represaliados hubo muchos sin razón: tener un carnet de la UGT no parece ser una prueba demasiado convincente para arrestar a alguien o mantenerlo en la cárcel como tampoco el haber sido concejal del PSOE.

Los dos matones más significados del comité fueron fusilados en 1939 en la cárcel Modelo de Castellón. Pero el resto de encarcelados sin delitos de sangre fueron excarcelados gracias a las gestiones -avales- de sus vecinos, hay que destacar que uno de los más activos en esta función fue el cura que logró salvar la vida por poco (gracias a una delación).

En suma el libro de Zacarias Ramo es una crónica de la vida cotidiana de la guerra cicil en Torreblanca, y uno no puede sino identificar a aquellos personajes que conoció en la realidad y a aquellos que aparecen bajo ciertos disfraces para no ofender a sus descendientes.

Mi abuelo tenia en 1936, 42 años y no fue a la guerra, mi padre tenia 14 años en 1936 y tampoco fue llamado a filas pero hubo algunos torreblanquinos que murieron tanto en un bando como en otro dependiendo de donde les hubiera pillado el alzamiento. Mi abuelo aparece brevemente en la novela semidisfrazado pues era conductor de camiones y autobuses y tuvo que hacer algunos trabajos para los milicianos, o trasladando soldados al frente de Teruel, pero no consintió que le quitaran el camión que era su modo de vida.

Aurelio Ríos perdió media vida con unos y media vida con otros, fue represaliado por los dos bandos y es por eso que la novela se titula «Las dos guerras», pues en esas guerras civiles siempre se pierde gane quien gane.

Ese es el legado que recibí de mi familia: » la República nos arruinó, y la dictadura nos volvió a arruinar», un adagio que pueden compartir la mayor parte de las familias españolas, exceptuando claro está: a aquellas que sufrieron la violencia de una parte o de otra.

Es por eso que la liquidación de este estado traumático de cosas me parece un hito de nuestra constitución de 1978. Hemos hecho mucho para olvidar, fraternizar y perdonar a nuestro conciudadanos. Conozco a parte de los nietos de aquellos que entonces parecían enemigos pero hoy, la verdad ya no lo parecen, ni siquiera son tan distintos a mí.

Salvo que siguen votando al PSOE.

Culpa, solidaridad y compasión

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¿Fue esta foto la que disparó el efecto solidario vivido en Europa recientemente?

No cabe duda de que no sólo los individuos concretos sino los gobernantes (a excepción de los húngaros) cambiaron de opinión después de la publicación de esta foto. Es el poder de una imagen que sobrecogió a los europeos y a sus élites gubernamentales, por razones que más abajo trataré de elucidar. Implicó un cambio de posición y una explosión de solidaridad entre los europeos que aplauden, ayudan y favorecen que todos esos miles de refugiados que se agolpan en las fronteras de Austria. Y que presionan a sus gobiernos para que se impliquen en la tragedia.

Pero este efecto se desvanecerá muy pronto, pues «la culpa» solo puede vivirse en primera persona y tiene como antídoto la solidaridad, (antes llamada caridad), no es una emoción llevadera y tiende a disiparse, mejor dicho a rechazarse alli donde van todos los afectos rechazados, al inconsciente. Al individual, claro. De manera que la solidaridad no es otra cosa sino la proyección que hacemos de nuestras culpas al Estado, así le obligamos a hacer algo.

Pues tanto la culpa como la solidaridad solo obedecen a los cerebros individuales, no existen Estados solidarios ni Estados culpables, pues el Estado no es -como muchos piensan- la suma de todos los ciudadanos sino una institución impersonal, creada por la naturaleza humana para liquidar las continuas confrontaciones de lo tribal. Alli donde no hay Estado aparece el caos en forma de una continua querella intestina entre los de aqui y los de alli. Campanarios distintos procuran opiniones diferentes y el paso al acto consiguiente de liquidación del infiel.

Los Estados no pueden ni saben ser solidarios pero si las personas concretas. Es por eso que se equivocan los que lanzan diatribas moralistas a sus gobernantes para obligarlos a ser lo que nosotros no somos ni queremos ser, ¿pues alguien de nosotros se ofreceria a acoger en su casa a una familia de refugiados?. Si, ya se que hay algunos ¿pero estaría usted dispuesto a mantenerlos? ¿Por cuanto tiempo?

Este es el abismo que separa lo individual de lo colectivo. Es más facil ser solidario a través del esfuerzo de otros.

Lo usual es delegar esta función solidaria en el Estado, lo mismo hacemos con la educación de nuestros hijos, «que se ocupen ellos que yo tengo que trabajar». Si no lo hacemos por nuestros hijos ¿cómo vamos a hacerlo con los refugiados?.

Y la verdad es que el Gobierno no está para ser solidario sino para que se cumplan las leyes y por si ustedes no lo saben- han de ocuparse de los refugiados si o si. Les obligan las leyes europeas. A nosotros no nos obliga nadie, las leyes nos obligan -eso si- a pagar.

El problema humanitario será pronto un problema económico y tambíen un problema de seguridad.

¿Porque quien creen ustedes que va a pagar este gasto sobrevenido? No se asuste si se inventan un nuevo impuesto para atender estos gastos, no se asuste si se lo cargan al recibo de la luz, pues habrá que pagarles , a ellos la energía. La energía y otras cosas.

Y aquí está el dilema. El Estado y los gobernantes se lavarán pronto las manos y nosotros a pagar.

Pero aquí no acaba el problema.

Pues ¿cuantos parados de larga duración hay en nuestro país que no pueden ni siquiera pagar el alquiler de su casa o el gasto de la luz o el gas? ¿Cuantos hay que recurren a la caridad de Caritas u otras ONGs? ¿Cuantos niños acuden a los colegios para usar el comedor porque sus padres no pueden alimentarles?.

¿Por qué la empatía o el altruismo pueden ser letales?.-

Paul Bloom es el que mas sabe de este tema y he seguido sus explicaciones desde que me enteré de un articulo que tituló «Contra la empatía». Para Bloom la empatía es un sentimiento de bajo nivel de definición que puede devenir en letal para la supervivencia del excesivamente empático pues no es cierto que «adoptar la perspectiva del otro hará que nos preocupemos más por ellos y estémos más dispuestos a prestar ayuda”.

Bloom es escéptico con la llamada que están haciendo los revolucionarios de la afectividad para que nos sumemos “emocionalmente en una familia global” o en una “conciencia empática global”. ¿Es que acaso es posible “empatizar” con 7000 millones de personas en un mundo donde, de hecho, las diferencias raciales y culturales están muy lejos de estar disminuyendo?

Amar al prójimo como a uno mismo es sencillamente imposible. Un mandato poco realista.

El peligro es que «al confiar en exceso en los poderes de la empatía, corremos el riesgo de que nuestros sistemas emocionales sean secuestrados por un subconjunto de problemas emocionalmente atractivos, haciendo que nos despreocupemos cada vez más por los problemas sin rostro, o cuyo verdadero rostro no despierta tanta empatía emocional». (Extraido de esta web)

El éxito de la publicidad de la fotografía del niño ahogado puede explicarse por varias razones:

  • No se ve sangre
  • No se le ve el rostro.
  • Es un niño.
  • No hay un escenario de guerra, escombros o destrucción.
  • Se trata de una foto en la playa, donde el niño parece dormir plácidamente.

No estoy diciendo como alguien ha asegurado por ahí que se trate de una fotografía trucada, estoy convencido de que es real, estoy preguntándome acerca de su éxito como icono conmovedor. No cabe duda de que sea quién haya sido el que tomó esa foto es muy probable que se trate de la instantánea del año. Tampoco estoy criticando a  quien la tomó, ni a quien la publicó o compró pues esa es la función del periodismo: conmover.

Y no cabe duda de que lo han conseguido.

Y lo han conseguido porque han cambiado la percepción sobre los refugiados, que sean refugiados verdaderos o no han visto facilitada su intención de llegar a Alemania y socavar de paso la escasa cohesión que la UE ya tenia de por sí.

Vaya, que parece que estaba como planeado.

El sindrome de la víctima identificada.

Dije más arriba que la solidaridad es cosa de los individuos y no de los Gobiernos y lo es por una razón psicológica muy simple:“, la gente se vuelca a ayudar a una víctima de la que conocemos  sus datos pero luego no ayuda a 10.000 víctimas desconocidas, ni se siente concernida por ellas. En el laboratorio se ha preguntado a los sujetos cuánto dinero darían para crear un medicamento que salvara a un niño y cuánto para crear un medicamento que salvara a 8 niños y la respuesta era parecida. A un tercer grupo se les dijo el nombre y edad de la víctima y se les enseñó una foto  y entonces dieron mucho más dinero para salvar a ese que para salvar a los ocho.

La empatía tiene sesgos muy importantes que la convierten en injusta. Piense usted en una entrevista de trabajo donde el entrevistador es un hombre y que su contrincante para el puesto es una bella mujer. También está demostrado que la bella mujer tiene un hándicap importante si la entrevistadora es otra mujer. Piense usted en su médico, ¿le gustaría que se echara a llorar si usted llora? ¿O preferiría que mantuviera cierta distancia con respecto a sus problemas?.

Claro, meterse en los zapatos del otro no acaba de resolver el problema. ¿No es cierto?

Lo que propone Bloom es ejercitarse más en la compasión y no tanto en la empatía. Habla de una «empatía racional o efectiva». La compasión seria la octava superior de la empatía y no está al alcance de todo el mundo (y esta es su principal dificultad) acostumbrados como estamos en delegar nuestras obligaciones morales en otros.

«La empatía racional o efectiva» significa «rascarse el bolsillo», así refiere a personas que dan una cantidad de su sueldo a organizaciones humanitarias que han demostrado ser eficaces y no pertenecen al negocio de la caridad. Se suele donar un 10% pero algunos dan el 50% y hay gente que busca trabajos donde ganar más dinero para poder donar más. Todos ellos no lo hacen por empatía sino por pura racionalidad. Para ellos es perfectamente posible jugar y cuidar a sus niños pero entender a la vez que la vida de los niños de Pakistan o Zambia son tan importantes como las de sus hijos.

El asunto no es fácil porque estas organizaciones también están contaminadas por ese «negocio de la caridad que pudimos contemplar en este documental de TVE y a otras declaraciones que he oido ya no se dónde sobre los tipos de cooperadores en el tercer mundo que se describen con las tres EMES. El mercenario, el misionero y el marciano. De modo que las motivaciones de las personas que ayudan tampoco son demasiado transparentes.

La toma de medidas sobre todo a nivel político requiere ir más allá de la empatía. Y a veces la mejor solución para mantener la civilización es un pelotón de soldados como decía Spengler.

Y por si queda alguna duda: a mi también me conmovió la foto del niño.

Y lo que he aprendido de esto, es que la caridad cristiana no ha sido superada.

Nuestras desigualdades

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Lo que leyeron el post anterior ya saben a estas horas que hay un hecho incontestable: las sociedades democráticas son más prósperas que las teocráticas, tiránicas o en aquellas donde el Estado no ha conseguido establecer un poder central que asegure, ley y orden.

Pero de la lectura de ese mismo post se deduce otra conclusión: la prosperidad no puede diseñarse. Significa que no sabemos cómo hacer para conseguir eliminar la pobreza, generar igualdad o cambiar el destino de algunos paises deshechos que se baten entre continuas guerras tribales, la miseria de la enfermedad y la pobreza de sus miembros, pero sabemos algunas cosas.

La primera cosa que hemos aprendido es que no se pueden imponer regímenes que han funcionado bien aqui (como la democracia liberal) en otros entornos que históricamente han estado en manos de clases politicas extractivas y donde no existen instituciones inclusivas. La democracia no es exportable y siguiendo las ideas de Acemoglu, la democracia y la prosperidad son algo contingente y provisional, es decir se puede volver atrás en cualquier momento.

Pero saber que la prosperidad es contigente no significa que no sepamos algo fundamental: Un Estado centralizado y fuerte es necesario para que emerjan otras condiciones, como la libertad, los derechos humanos, el derecho de propiedad, etc, pero un Estado centralizado no es condición suficiente. Hace falta algo más.

Es necesario que este Estado no sea extractivo sino inclusivo, es decir que reparta la riqueza entre sus ciudadanos de un modo más o menos justo. Un estado fuerte como el de Corea del Norte, como los paises árabes con petróleo, como en Rusia o en Cuba no garantiza de ninguna manera el bienestar de sus ciudadanos incluso pueden dar la impresión de cierto éxito económico como sucedió con la URSS desde 1940 hasta 1970 en que comenzó su declive.

El éxito de la URSS se debió en gran parte al trasvase de trabajadores desde una atrasada agricultura hacia la industria, pero el sistema soviético carecia de dos de las condiciones más importantes para que ese éxito fuera sostenible: no había incentivos para la excelencia en el trabajo y no había innovación. La industria soviética murió precisamente por falta de innovación y algo así le sucederá a la China actual. Limitarse a copiar diseños de otros y ofrecer al mismo tiempo una mano de obra barata para occidente asegura grandes conflictos en el futuro a la vez que no impedirá el colapso de ese pais en el corto plazo.

Las desigualdades en nuestro entorno.-

Si el lector le ha echado una ojeada a los gráficos que presiden este post habrá comprobado algo que resulta al menos paradójico: ¿Como es posible que en USA, el pais mas rico del mundo sea el más desigual? ¿Como es posible que en los paises donde más democracia, más oportunidades, más innovación y excelencia sean precisamente los que generan mayor desigualdades internas?.

Para empezar hay que decir que cierta desigualdad es necesaria para preservar esa misma innovación, el esfuerzo y el talento individuales. Las personas no somos todos iguales y aunque la igualdad es una norma moral inherente a nuestra ubicación democrática es necesario señalar que «la igualdad» es una abstracción mientras que la desigualdad es algo muy concreto a lo que podemos meterle el dedo. Dicho de otro modo, no son tolerables ciertas desigualdades radicales entre ciudadanos de una misma nación, pero la igualdad es una utopía que hay que optimizar.

Una vez dicho esto, hay que señalar un hecho sorprendente: los Estados democráticos no han dejado -solo por el hecho de ser democráticos- de ser extractivos y expoliadores, algo que hacen a través de los impuestos, las tasas, las multas, la burocracia y las ramificaciones del Estado en todo rincón de lo privado. Tenemos Estados muy intervencionistas que paradójicamente protegen algo que está prohibido y que son los monopolios más o menos camuflados.

Un Estado puede ser democrático en su apariencia y ser imperial en sus relaciones internacionales. ¿Qué hace la UE metiendo la nariz en Ucrania? ¿Tiene algo que ver el gas ruso en todo este lio? Claro, Alemania quiere extraer esa riqueza y ponerla a su disposición. ¿Es que la Merkel no sabia que tendría a Putin enfrente en esa maniobra de acercar a Ucrania a la OTAN?

Un Estado no se convierte de la noche a la mañana en democrático solo por el hecho de haber elecciones. En nuestro entorno por ejemplo lo que observamos cada vez de forma más clara es que el Estado ha sido tomado por los partidos. La llamada partitocracia le da a los partidos políticos una legitimidad que no tienen en puridad democrática. Una cosa es el Estado y otra los partidos. Los partidos son marcas, ideologías que no están ahi para quedarse, sino para dejar sitio a otros niveles de organización democrática.

En España nos hemos quedado con un sistema de gobierno anticuado, con una administración mastodóntica, unos partidos con regimenes estalinistas en su funcionamiento interno y con la paradoja de que los españoles actuales somos mucho más listos que nuestros abuelos y estamos muy bien informados. No nos merecemos los partidos ni los sindicatos, ni las organizaciones empresariales que tenemos. Todo huele a naftalina y todos los españoles nos sentimos expoliados por el recibo de la luz.

Las élites extractivas no son sólo el gobierno (los politicos) y los partidos, no son los ricos, están mucho más cerca de lo que parece: son las empresas que tienen la capacidad de negociar sus precios y sus perdidas, la banca, las multinacionales, las energéticas del IBEX, pero tambien una universidad anticuada que es en realidad una fabrica de parados con doctorados, endogámica e hipertrofiada.

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En una sociedad con tantas élites es necesario que la clase media se empobrezca engordando ese lugar que ha venido en llamarse «riesgo de pobreza o exclusión». No es sólo el paro, y la poca formación de nuestros trabajadores, es el engorde artificial de esas élites gubernamentales las que expulsan hacia abajo a los más vulnerables.

Ayer salió publicado un informe Forbes que señalaba a Amancio Ortega (el de Zara) como el tercer empresario más rico del mundo. ¿Cómo es posible que un sastre gallego haya llegado tan lejos?

En China hay mucha fuerza de trabajo a la que explotar, de modo que las instituciones democráticas de un pais no sirven para prevenir los abusos en otro. Una especie de colonialismo económico (que ahora se llama globalización) calcado del de Hernan Cortés, el imperio romano u otomano pero sin oro.

La democracia no es exportable pero el dinero no tiene patria.

La desigualdad

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Parece demostrado que la desigualdad es el origen de gran parte de las tensiones sociales, y no sólo de ellas sino también de la patología mental humana, de la enfermedad física, de las expectativas de vida, de la confianza en el futuro, de la violencia, de la supervivencia de los niños y sus madres y también de mútliples malestares que se proyectan en lo político, lo social o lo subjetivo.

La desigualdad parece ser la madre de todos los males y más aun: es posible afirmar que la pobreza está en el origen de casi todos los malestares del mundo moderno que hemos de habitar. Es por eso que el libro de Acemoglu y Robinson me llamó la atención después de haber leído un libro de Nicholas Wade titulado «Una herencia incómoda» donde se cita tanto a Nicholas Clarck como a Daren Acemoglu. De Clarck ya hablé en este post a propósito del nacimiento de la clase media.

El libro de Clarck propone que las instituciones políticas y económicas de un país son la variable critica en las que se basa el bienestar, la libertad, la prosperidad y el desarrollo de una comunidad cualquiera y no tanto de la geografía (como supuso Jared Diamond), la ignorancia o la cultura de ese determinado país. Lo cierto es que el tema de la desigualdad es algo bastante reciente puesto que hasta el siglo XVI prácticamente todo el mundo era bastante igualitario. Todos éramos pobres salvo una pequeña «nomenclatura» -usualmente tiránica- que se dedicaba a extraer recursos pero que no estaba nada interesada en el bienestar de los ciudadanos. Esta preocupación por el bien de los ciudadanos en su conjunto es bastante reciente y según Clarck y también Acemoglu lo sitúan en Inglaterra a partir de la «Revolución Gloriosa»de 1688, que acabó imponiendo el Parlamento a las decisiones absolutistas de los reyes. La revolución francesa tardaría aun un siglo en producirse dando lugar a instituciones mucho más inclusivas y pensadas para favorecer el bienestar de los ciudadanos en su conjunto y no tanto en preservar el poder de reyes, aristócratas, terratenientes y clero.

Fueron precisamente estos cambios los que propiciaron el estallido de la revolución industrial y con ella una mejor calidad de vida para amplias capas de población que pasaron de un estado por debajo el umbral de la pobreza a un trabajo asalariado cerca de las fábricas de Londres con mayores oportunidades. Concretamente la alfabetización, el libre comercio, la propiedad privada y la confianza en el futuro son los dones que obtuvimos de la revolución industrial que para desarrollarse precisaba de una institución que de alguna manera redujera el poder de los monarcas y de los aristócratas y terratenientes.

Acemoglu en su libro, presenta numerosos ejemplos para defender su hipótesis de que son las instituciones la base de la igualdad económica y la prosperidad de la ciudadanía, pero para mí hay algo mucho más importante en su razonamiento: hace un análisis histórico exhaustivo sobre ciertas naciones, desde tribus del Congo, hasta Corea, Europa, los imperios otomanos y español para deducir y concluir: que la historia carece de sentido y de alguna manera los sucesos históricos se producen pos azar, son por ello contingentes.

Contingencia es lo contrario de teleología: todos nosotros estamos persuadidos de que la historia avanza de una forma lineal, de que el «progreso» humano y la «perfectibilidad» del hombre son cuestiones que se alcanzarán irremediablemnte a través del tiempo: la ciencia, la educación, la disminución de la violencia, o la igualdad entre unos y otros, son cosas a las  que se llegará a partir de cambios en la mentalidad humana y de los modos y mecanismos de producción y de distribución de la riqueza. Es el punto de vista de Marx, para el que el socialismo seria la cúspide de una serie de cambios inexorables que tendrían lugar a partir de la superación de ciertas etapas «científicamente» planeadas.

Pero no parece que las cosas sean así, sino que más bien que ciertas innovaciones como la susodicha «revolución industrial» que inauguró Inglaterra en el siglo XVII y que mejoró la vida de la ciudadanía son acontecimientos aleatorios que pueden darse o no darse, se trata de accidentes. ¿Cuanto tiempo pasó antes de que en España se implementara una revolución industrial similar?

Efectivamente estos sucesos no son puntuales sino graduales y existe un componente de azar en ellos: la Constitución de Cadiz que puso los cimientos del liberalismo en España se encontró con múltiples escollos, hasta que fue derogada por Fernando VII, lo que significa que en España no hubo nunca un proceso similar al de Inglaterra al menos hasta bien entrado el siglo XX, concretamente después de la guerra civil y con los precursores de Cataluña en la industria textil o el país vasco en la industria pesada. O dicho de otra manera: que las naciones fracasan y pueden fracasar incluyendo lo que hoy entendemos como mundo opulento y libre. El éxito del que estamos hablando es provisional y todo puede venirse abajo.

Vacas gordas y vacas flacas.-

El mundo opulento es el que entendemos como Occidente: USA, Canada, Europa, Singapur, Corea del Sur, Japón, Australia y Nueva Zelanda, junto con algunas excepciones como Botswuana en el Africa subsahariana. Concretamente en todas ellas las instituciones políticas que las conforman son democráticas y representan sin duda las naciones mas ricas y prósperas del planeta, Frente a ellas una pléyade de naciones pobres, donde no existen derechos humanos o son soslayados con frecuencia y donde no existen democracias ni derechos individuales formales o están muy deteriorados por linajes de gobernantes sin escrúpulos: Corea del Norte, China, Rusia, toda el Africa subsahariana, Afganistán, Iraq,  todos los países árabes donde aquellos que no poseen petróleo tienen niveles muy parecidos a la pobreza del Africa subsahariana, Haiti, Bolivia, Ecuador, Peru, Venezuela, Cuba, etc.

Lo interesante de algunos de estos países es que tienen recursos propios en abundancia, es el caso de Venezuela, Nigeria, Iraq, Congo, o  Camboya que sin embargo no consiguen despegar de la miseria a pesar de haber introducido a veces por obligación democracias formales en sus regiones. ¿Cual es la razón por la que estos países no consiguen establecer niveles de prosperidad entre sus ciudadanos?

Lo que funciona bien en un sitio no necesariamente funciona bien en otro.

Lo que hace Acemoglu en su libro es rastrear los orígenes de las instituciones de cada uno de esos pueblos, por ejemplo entre Corea del Norte y Corea del Sur, pueblos que comparten una misma cultura y geografía, ¿cómo es posible que los coreanos del sur dispongan de mejor calidad de vida que los del norte y obtengan diez veces más PIB que sus vecinos?

Analiza este fenómeno y encuentra que aunque en sus orígenes ambos países compartían cultura. religión, geografía  y tradiciones muy parecidas, cada uno de ellos tomó en su momento y después de la guerra del paralelo 48 una dirección bien diferente. Todo se debió a una contingencia azarosa: el que iba a gobernar Corea del Sur emprendió una serie de políticas bien distintas a la de su vecino del norte, pensaba de forma distinta y tenia para su país un proyecto bien diferente. El factor humano, una contingencia que creó diferencias entre un país comunista y otro capitalista. No todo esta pues en los orígenes sino en la incidencia que ciertos líderes llevan a cabo de forma providencial.

Acemoglu divide a las élites políticas en dos clases: las extractivas y las inclusivas. Lo interesante es que la economía sigue los dictados de la política y así en un país con élites políticas extractivas como en Congo, las empresas (el poder económico) se acoplan en un perfecto maridaje a las instituciones políticas, mientras en otros países con élites políticas inclusivas la economía se adapta a las leyes y a las reglas dictadas por la política.

Otra de las explicaciones que da Acemoglu en su libro para comprender estas diferencias es el proceso de colonización de cada país. Por ejemplo el imperio Inca o azteca eran imperios extractivos que vivían de extraer recursos de los ciudadanos para mantener a sus élites, pero la invasión de Hernán Cortés o de Pizarro no resolvieron este problema sino que lo agrandaron aun más al saquearles de todos sus bienes e imponer en ellos una serie de instituciones extractivas como las haciendas que repartían las tierras entre los colonos dejando  a los indios en la esclavitud. Lo mismo sucedió con la colonización de Africa con belgas, franceses o ingleses. Inglaterra no estaba interesada en liquidar el régimen de castas en la India sino en extraer sus riquezas. No dieron tiempo a que ellos llegaran por sus propios medios a un tipo de organización inclusiva sino que les doblegaron con instituciones extractivas para mucho tiempo y así siguen.

No existe una institución mas perversa desde el punto de vista económico que la esclavitud o la servidumbre (trabajo forzado) que funcionó durante mucho tiempo en Europa oriental (Polonia y Rusia). Nadie está motivado a trabajar por el bien de otro.

Lo interesante es que ciertos modelos de colonización que sirvieron para extraer riqueza de México o los Andes, no sirven siempre y es por eso que la colonización de EEUU (Carolina del Norte) donde no había oro ni plata que extraer (como en Potosí) dio lugar a un nuevo tipo de colonización que desembocó -como en Inglaterra- en un nuevo modelo  inclusivo que tuvo su efecto de llamada en colonos ingleses y europeos para conquistar el Oeste. La democracia en USA tuvo lugar precisamente porque no había nada que expoliar sino mucha tierra para repartir y mucho trabajo que hacer.

Como conclusiones sobre las desigualdades entre países es posible afirmar que la clave de la prosperidad está basada en los siguientes variables:

  • Libertad para establecerse y comerciar.
  • Paz y orden. Una justicia que funcione en las sanciones.
  • Propiedad privada.
  • Trabajo asalariado y negocios libres.
  • Democracia y limitación de los poderes extractivos, participación ciudadana.
  • Inexistencia de élites extractivas.

Perece demostrado que con estas condiciones los países progresan y son prósperos, pero no explica las desigualdades en el mismo país. ¿Como es posible que USA tenga más desigualdades que las medias entre USA y Nigeria?

Será en un próximo post.