El pacifismo integrista

No cabe duda de que estamos en un momento histórico de la mayor relevancia y que tiene en la guerra entre Israel y Palestina o en los sucesos que estamos viendo en Colombia, dos de los máximos exponentes de violencia, dificiles de explicar en términos de un relato comprensible para todos aquellos que se conforman con explicaciones simples a los problemas complejos.

En el caso de Israel-palestina hay dos clases de personas, uno como Errejón que ya lo tienen claro y que recomienda -para liquidar el asunto- que Israel deje de bombardear la franja de Gaza. Así según el Masmadridista se acabaría el problema. Así piensan la mayor parte de las personas: hay un bueno y uno malo en todas las contiendas y hay que tomar partido por quién se percibe más debil, algo que se decide según la ideología que siempre es un atajo para tomar decisiones, naturalmente desde la distancia. Los otros son -como Biden- los que se posicionan a favor de Israel.

El problema es mucho más complejo de lo que piensan las mentes simplistas y abarca condiciones antropológicas, históricas. territoriales, educativas y religiosas. Pero además afecta a la definición filosófica de la paz.

Mucha gente cree que la paz es lo contrario de la guerra, pero son pocos los que contemplan el término desde otro punto de vista. ¿Contra quién se firma la paz? Hay siempre dos paces, una para el vencedor y otra para el perdedor de una contienda, hay otra paz, la romana que consiste en vender la paz a cambio de sometimiento. Si *vis pacem para bellum¨ decía Julio Cesar y tenía mucha razón pues la mejor forma de asegurar la paz es una amenaza creíble de guerra pues los intereses de unos y de otros no van a coincidir nunca en una supuesta armonía de una humanidad al completo.

Decir que estamos contra la guerra por motivos humanitarios es como decir que estamos contra el Alzheimer: un significante vacío, una forma de ejercitar el pensamiento Alicia del buen rollo. Y así no se acaba con ninguna enfermedad, solo la investigación puede hacerlo.

Si alguien quiere profundizar en este concepto de paz, puede visionar este video donde Fortunata y Jacinta nos acompaña a través del pensamiento de Gustavo Bueno y su “materialismo filosófico”.

El gran despertar

Alexander Dugin es un politólogo, escritor, filósofo e historiador de las religiones de origen ruso que ha estado empeñado en describir lo que a su juicio seria una cuarta teoría política, más allá del fascismo, comunismo o liberalismo. Su propuesta es algo así como un neo-eurosianismo, es decir una superación del bloque soviético y su inclusión en una Europa de base cristiana.

Dejaré abajo el articulo que he usado para confeccionar este post en la bibliografía. Pero pretendo ampliar sus conceptos con otros de mi cosecha. Y para empezar diré que el concepto de “gran despertar” es el nombre informal mediante el cual se ha organizado la resistencia frente al globalismo y el “gran reseteo”.

Pero a mi personalmente este nombre no me gusta nada por sus resonancias místicas y esotéricas, en realidad el gran despertar es el nombre con el que se conoció a un movimiento de revitalización cristiana que se extendió por la Europa protestante y América británica, y en especial las colonias norteamericanas en la década de 1730 y 1740, dejando un impacto permanente en la religión norteamericana. Fue el resultado de la predicación de gran alcance que le dio a los oyentes una sensación de revelación personal de su necesidad de salvación por Jesucristo. Apartándose de los rituales y ceremonias, el Gran Despertar comprende un cristianismo intensamente personal para la persona común mediante el fomento de un profundo sentido de convicción espiritual y de la redención, y mediante el fomento de la introspección y el compromiso de una nueva norma de moralidad personal.

Personalmente creo que efectivamente esa resistencia al globalismo aun no tiene nombre ni mucho menos una ideologia que oponer a la de su adversario, pero ha de ser algo nuevo, nunca volver atrás se ha considerado -ante situaciones nuevas- una buena estrategia. Lo cierto es que la resistencia al globalismo es un movimiento patriótico y en cierta forma soberanista pero no puede quedarse en eso si realmente queremos vencer en esa guerra que ya se está llevando a cabo en distintos escenarios globales.

Pero es una guerra nueva, que se lleva a cabo sin tanques ni armas de fuego, ni soldados sino a través de ciberataques, pandemias, desastres naturales, incendios y asonadas y sobre todo una enorme movilización de los medios a fin de proyectar escenarios apocalípticos y sobre todo una imagen de gobiernos incapaces de gestionar las crisis con un mínimo de coherencia a fin de crear un vacío institucional. En esta guerra se mezclan pues elementos bien diversos: noticias falsas, decisiones estúpidas (que podemos contemplar en un continuo vaivén de contradicciones), guerra de guerrillas en las principales ciudades al estilo de la revolución molecular disipativa descrita por Lopez Tapias. mientras la agenda de Davos y el gran reseteo avanza hacia ese objetivo del 2030.

La llegada de Biden a la Casa Blanca marca la señal de que los globalistas están avanzando hacia los siguientes pasos que no son otros sino la instauración de políticas totalitarias (censura, cancelación, persecución de los disidentes, etc) a cara descubierta y mediante la complicidad de las grandes agencias.

Esto afectará a todas las áreas de la vida: los globalistas están regresando al punto en que Trump y otros polos de la creciente multipolaridad lo impidieron. Y ahí es donde el control mental (a través de la censura y manipulación de las redes sociales,  la vigilancia total y la recopilación de datos para todos ) y la introducción de nuevas tecnologías juegan un papel clave.

Es interesante saber que aunque el globalismo ostenta un enorme poder, pues son los propietarios del dinero que pueden ir multiplicando hasta el paroxismo, tienen una fuerte oposición: en EEUU existe unos 70 millones de personas que se oponen a los planes de Biden, lógicamente esto es un hándicap, personalmente encuentro muy complicado gobernar con esa masa de personas opuestas a la globalización. Rusia y China son países antiglobalistas como lo son también los países árabes incluyendo a Irán o Turquia. Dicho de otra manera, allí donde la democracia liberal fracasó volverán a fracasar los planes globalistas. Paradójicamente los planes globalistas de momento van ganando la guerra en Europa, siendo España el país donde más avanza su agenda.

En Europa,  comenzó a surgir una  ola de populismo a medida que estallaba el descontento de los europeos con la inmigración masiva y las políticas de género. Las élites políticas europeas permanecieron completamente subordinadas a la estrategia globalista, como se vio en el Foro de Davos en los informes de sus teóricos Schwab y el Príncipe Carlos, pero las propias sociedades comenzaron a moverse y, a veces, se levantaron en rebelión directa contra las autoridades, como en el caso de las “ protestas de los chalecos amarillos” en Francia. En algunos lugares, como Italia, Alemania o Grecia, los partidos populistas incluso han entrado en el parlamento.

Pero mientras tanto estos planes siguen adelante con sus revoluciones pop (anarquistas) y sus planes de debilitación de los Estados modernos tal y como los conocemos. Y sobre todo mediante el simulacro y la escenificación de grandes desgracias.

No es Trump es el trumpismo.-

No tanto es el propio Trump, sino en su línea de oposición a los globalistas, la que se ha convertido en el núcleo del trumpismo. En su papel de presidente, Trump no siempre estuvo a la altura de su propia tarea articulada. Y no pudo hacer nada al menos cercano a “drenar el pantano” y derrotar al globalismo. Pero a pesar de esto, se ha convertido en un centro de atracción para todos aquellos que conocían o simplemente sentían el peligro que emanaba de las élites globalistas y los representantes de Big Finance y Big Tech inseparables de ellos.

Así, el núcleo del trumpismo comenzó a tomar forma.

La fuerza impulsora detrás de la movilización masiva de los “trumpistas” llegó a ser la organización en red QAnon, que portaba sus críticas al liberalismo, los demócratas y los globalistas en forma de teorías de conspiración. Difundieron un torrente de acusaciones y denuncias por parte de los globalistas, por estar involucrados en escándalos sexuales, pedofilia, corrupción y satanismo.

Dado que las redes sociales son monitoreadas regularmente por partidarios de la élite liberal, recopilar información sobre casi todos los ciudadanos estadounidenses y sus preferencias políticas no fue un problema. Por lo tanto, la llegada de Biden a la Casa Blanca significa que el liberalismo ha adquirido características francamente totalitarias.

A partir de ahora, el trumpismo, el populismo, la defensa de los valores familiares y cualquier atisbo de conservadurismo o desacuerdo con los principios del liberalismo globalista en Estados Unidos  será casi equivalente a un crimen  : discurso de odio y “fascismo”.

Pero el trumpismo no acabará con la victoria de Biden ni se terminará con la retirada de Trump.

El  Gran Despertar  no se trata de élites e intelectuales, sino de personas, de masas, de personas reales.

Y el Despertar en cuestión no se trata de análisis ideológico. Es una reacción espontánea de las masas, poco competentes en filosofía, que de repente se dieron cuenta, como ganado frente al matadero, que su destino ya lo decidieron sus gobernantes y que no hay más espacio para la gente en el futuro, pues la ultima fase del reseteo es acabar con todo lo humano que hay en el hombre.

El Gran Despertar es espontáneo, en gran parte inconsciente, intuitivo y ciego. De ninguna manera es un escape de la conciencia, de la conclusión, del análisis histórico profundo. Como vimos en las imágenes del Capitolio, los activistas de Trump y los participantes de Qanon parecen personajes de cómics o superhéroes de Marvel. La conspiración es un sarampión infantil antiglobalización. Pero, por otro lado, este es el comienzo de un proceso histórico fundamental. Es así como surge el polo de oposición al curso de la historia en su sentido literal.

Es por eso que la tesis del Gran Despertar no debe cargarse apresuradamente con detalles ideológicos, ya sea conservadurismo fundamental (incluido el conservadurismo religioso), tradicionalismo, crítica marxista del capital o protesta por la protesta anarquista. El Gran Despertar es algo más orgánico, más espontáneo y al mismo tiempo tectónico. Así es como la humanidad se está iluminando repentinamente por la conciencia de la proximidad de su inminente fin.

Y es por eso que el Gran Despertar es tan serio. Y por eso viene de dentro de Estados Unidos, esa civilización donde el ocaso del liberalismo es más espeso. Es un grito desde el centro mismo del infierno, desde esa zona donde el futuro negro ha llegado parcialmente.

El articulo original de Alexander Dugin

Bulos e hiperverdad

Los bulos no pararán ni seria bueno que se detuvieran

 

No cabe duda de que el gobierno y sus empleados han decidido oponerse a los bulos, ejercen la censura en Guasap,  Facebook y en Youtube, lo hacen a través de Newtral y sus delegaciones de “Maldito bulo” y otras agencias destinadas a combatir el bulo. Pero a mi me parece que es un error y solo conseguirán acrecentar el efecto Streissand de ciertos bulos con pedigree.

La verdad es que yo prefiero los bulos a la censura pues para mi un bulo es sobre todo un genero literario. De aquellos que nunca escribirán una buena obra de ficción y es por eso que han decidido vivirla. Youtube está lleno de estos escritores frustrados con canal propio que se dedican a interpretar en clave conspirativa los silencios administrativos y es lógico que así sea pues la hiperverdad es también un bulo conspirativo: el que le conviene al gobierno, amplificado por sus medios de comunicación a sueldo. Si yo fuera un tirano de alguna república bananera me ocuparía sobre todo de que todos los medios de comunicación dijeran lo que a mi me interesa, me dieran la razón y me hicieran la ola mexicana y que ocultaran todo aquello que me interesa ocultar. Pues claro. Pero eso no sucede solo en las repúblicas bananeras sucede sobre todo en las democracias liberales.

Pues las democracias liberales -las hoy realmente existentes- han sido infiltradas por la postverdad. Algo que procede de la postmodernidad y sus manejos contra la historia, la tradición, los valores e incluso contra la ciencia. Para estos adalides de lo postmoderno, no hay verdades universales, todo es un constructo social, todo puede debatirse y sobre todo oscurecerse con una versión de la historia inventada a fin de construir un relato sobre lo que sucedió sin interesarse en absoluto por la verdad histórica, la económica, la moral o la científica. Y no cabe duda de que hace ya algunos años, al menos 10, que este panorama viene extendiéndose en nuestro país sin que nadie haya plantado cara a estas postverdades que no son sino mentiras que nadie se ha ocupado en desmentir: la teoría de género, las mentiras sobre nuestro pasado guerracivilista, el revisionismo sobre el caso de ETA, los silencios forzados sobre el 11-M, la negroleyenda española y otros casos mediáticos son el trasfondo sobre el que hemos construido un creciente desinterés por la verdad histórica. Aun hoy existen muchos españoles que creen que Aznar nos metió en la guerra de Irak, que el PP es el responsable de una integración nefasta en la UE contra nuestros intereses o los recortes en Sanidad o que Podemos es un partido que ha venido a liquidar a la casta. Se trata de bulos mantenidos por el poder político que nadie se ha ocupado en combatir y hoy forman parte ya de la hiperverdad, es decir de la verdad que nos viene codificada desde el poder político y los medios.

De manera que en este clima de bulos e hiperverdades procedentes del poder político emergen imitadores y aficionados que han encontrado en Youtube su entorno optimo y que tienen mucho éxito y seguidores. A mi me gustan mucho estos conspiranoicos, unos más que otros como es lógico. Me gustan más los que se mueven -con cierta elegancia- en el terreno de lo posible -aunque no comprobable-, sin mentar extraterrestres, ummitas, seres de luz, reptilianos o masones de grado 33. La ciencia ficción me interesa poco y mucho menos la fantasía borgiana. Prefiero en este sentido a los que saben moverse en el territorio de lo impredecible sin descender al mundo de lo satánico a ascender al mundo de lo sobrenatural.

En realidad hacen lo mismo que Pedro Sanchez, dicen una verdad que alumbre a las siguientes 4 mentiras que le suceden. ¿Si el poder político miente por qué no van a poder mentir ellos? Este es el juego -mejor la dialéctica- entre bulos e hiperverdad. Si existen bulos es porque el gobierno miente y hoy es ya muy difícil engañar al personal que puede informarse o desinformarse por otros ámbitos alternativos. Al poder político lo que le interesa es construir un relato que les libre de responsabilidades mientras el virus atenúa su virulencia.

Lo cierto es que discriminar lo verdadero de lo falso es hoy muy complicado. Pues la verdad no es lo opuesto al bulo ya que la verdad es muchas veces imposible de determinar, inconmensurable. Por ejemplo y con respecto al coronavirus existen numerosos agentes que señalan hacia un origen de laboratorio del mismo. Hay varias alternativas, para unos es cosa de EEUU, para otros cosa de China, otros piensan que el virus se sintetizó en EEUU pero fue vendida su patente a China, otros creen que es cosa del estado profundo o Cabal. Y el mensaje oficial es sin embargo que el virus tiene un origen natural. la población está dividida entre los que piensan una cosa y su contraria, pero lo cierto es que a la gente le da igual quien generó ese virus y lo que quieren es que la pandemia les permita ir al bar a beberse un carajillo y escapar de esa condena con la que viven el confinamiento.

Mis bulos preferidos.-

Ya he dicho que a mi los bulos me encantan, los sigo casi todos a diario aunque lo cierto es que hay pocos autores interesantes. Muchos de ellos no hacen sino plagiarse unos a otros e incluso se entrevistan mutuamente para darse autobombo. Hay pocos autores originales pero es cierto que algunos presentan un producto bien acabado con redacciones muy atractivas, pongo el caso de “El Bertus”, autor de “Caminando el sendero” para mi de los mejores youtubers, después de la misteriosa desaparición de Pedro Bustamante que tenia el rigor de la ciencia junto con una imaginación desbordante. Una gran perdida. Su especialidad era la masonería y su símbología que siempre acababa por encontrar en cualquier cosa. Era fascinante su capacidad de correlacionar unas cosas con otras.

El Bertus tiene un tema preferido que es el reseteo financiero pero también tiene otros subtemas místico-esotéricos que me interesan menos. No me pierdo nunca sus novedades sobre esta lucha que parece que están llevando a cabo los globalistas contra los soberanistas.

Hay mucha gente que cree en esta guerra y yo no negaré que existe una confrontación entre bandos. Pero no creo en un bando de malos, muy malos por así decir contra otros, llamados “sombreros blancos” o “la alianza” que son los buenos de esta guerra. No deja de ser algo infantil creer que podemos clasificar los intereses financieros y geoestratégicos en buenos y malos como si se tratara de una película del oeste. Claro que existe esa guerra, pero ambos bandos pretenden lo mismo, el dinero puede cambiar de mano pero nosotros seremos -en cualquier caso- meros espectadores de esos cambios y víctimas más o menos conscientes de ello.No será Trump quien venga a librarnos de la crisis económica que se cierne sobre Europa, pero es cierto que el dinero fiduciario, no puede seguir emitiendo deuda eternamente por lo que un ajuste financiero global es ya necesario y es probable que ambos bandos estén de acuerdo en ello.

El éxito del bulo de los sombreros blancos o de la Alianza es parecido a la esperanza en un Mesías cuya llegada anunciada nos rescatará de nuestra molicie. La gente cree que hay fuerzas satánicas y fuerzas angélicas en juego y en confrontación lo que les permite mantener la esperanza, de ahí el éxito de algunos youtubers que llevan años anunciando proféticamente su advenimiento que siempre sufre algún atraso.

Otro de los temas que me parecen fascinantes es el de Quanon, más conocido como Q, un personaje o grupo de personajes anónimos que supuestamente filtran información clasificada en twitter  y que muchos suponen que es un seudónimo de Trump. Lo cierto es que la información de Q está casi siempre cifrada y es difícil saber qué es lo que predice, pero hay muchos especialistas en Q que se dedican desde sus plataformas a descifrar esos mensajes. Lo cierto es que nunca he visto ninguno de ellos cumplido, de manera que entiendo que Q es una inmensa maniobra de marketing de Trump o su entorno para fortalecer el ánimo de aquellos que creen que en realidad se está dando una batalla inmensa de buenos contra malos a fin de fortalecer las esperanzas de regeneración política que termine con la corrupción y sobre todo con la trata de menores.

La trata de menores (la pederastia) , la guerra contra la droga y las detenciones masivas que se esperan y que están relacionadas con estas actividades o con la de traición o corrupción, son otros de los temas que los youtubers adoran y más ahora porque de una forma u otra han logrado unir todos estos conceptos en ese cluster del mal que son el estado profundo y sus ritos satánicos. En realidad la pederastia, la trata de blancas, las patentes vendidas a China o cualquier otro delito federal existen pero no veo la razón de atribuirles todos estos males a los malos. Digo yo que todas estas actividades deben ser transversales ¿o no?

Personalmente no creo en las películas de buenos y malos, creo más bien en intereses geopolíticos y es por eso que uno de los bulos más interesados me parece el relacionar el coronavirus con el 5G. No creo que exista ningún bulo donde aparezca mejor dibujado un interés comercial detrás de esta mentira, pero es seguro que alguien la creerá.

Mi opinión es que hay cosas que nunca sabremos y que por tanto crecerán las teorías conspiratorias, pero también creo que muchas veces ya lo sabemos casi todo pero también sospechamos (como en el caso Alcasser);  un ejemplo es la autoría del 11-M, pero después de muchos años y tirando de la cuerda adecuada podemos llegar a vislumbrar alguna conexión: las cloacas de la policía algo tuvieron que ver en la presentación de determinadas pruebas falsas y es posible que engañaran a Aznar sobre la supuesta autoría de ETA, pero la gente ya cantaba en Genova, la sede del PP que Aznar mentía sin saber nada de su autoría. Hoy seguimos sin saberlo y no lo sabemos porque nos lo representamos como una guerra de bandos. La CIA, la OTAN, el PSOE, las cloacas del Estado, Marruecos, los servicios secretos franceses, etc. Lo cierto es que pensamos que en cualquiera de estas agencias, las cosa funcionan como un todo, como una empresa donde los objetivos son compartidos por todos sus CEOs y no caemos en la cuenta de que lo que se cuece en el piso 2 no tiene porque saberse en el piso 3. Cada piso o departamento funciona de modo autónomo, de lo contrario ¿qué clase de organización secreta sería? ¿Alguien cree que el CNI es un organismo unitario como Mercadona o Zara?

Que algo suceda mañana no significa que esté relacionado con algo que sucedió ayer.

Pero tampoco puede descartarse.

 

 

Guerras dialécticas y guerras por otros medios

Ayer estuve haciendo dos cosas: una de ellas por la tarde y la otra por la noche. Por la tarde vi el debate en youtube entre UTBH (Un tío blanco hetero) y Clara Serra sobre el feminismo. Por la noche vi un capitulo de esa serie británica que se titula “La corona vacía” que va de “la guerra de las dos rosas”, aquella guerra eterna entre los Lancaster y los York que asoló Inglaterra en el siglo XV, pero no se trata de una reedición de “juego de tronos” sino de la puesta en escena de un relato histórico del mismísimo Shakespeare.

Y esta mañana mientras pensaba en las escenas y los argumentos que barajaban unos y otros en ese turmix que es mi cerebro, me preguntaba, ¿Qué hay de común en ambos casos? Qué tiene en común UTBH con Enrique VI o con Ricardo Plantagenet? ¿Qué tienen en común Clara Serra y Margarita de Anjou?

Pues que todos quieren mandar.

La guerra de las dos rosas entre los Lancaster y los York es uno de esos episodios (que tanto se repiten en la historia) ignominiosos. Dos casas de nobles pugnan por la corona en base a probables ofensas anteriores, así Ricardo Plantagenet se cree con derecho a disputar la corona a su rey Enrique VI en base a antiguas pendencias. La guerra es un empate infinito entre ambos contendientes que se van sucediendo en el tiempo, ahora con un rey y después con otro. Es imposible contar los muertos que costó esa guerra incluyendo venganzas, asesinatos y calabozos a los que sometieron y fueron sometidos tanto reyes, nobles y pueblo llano. Inglaterra, que salía de una guerra anterior (la guerra de los cien años) se vio metida de nuevo por una guerra de sucesión que solo se resolvió cuando los Tudor (emparentados con los Lancaster) entraron en contacto con Maria de York, por medio de eso que aun llamamos matrimonio. Un casamiento que puso fin a la guerra de las dos rosas. Es interesante atisbar un corolario interesante sobre esta cuestión: ni Margarita de Anjou, ni su marido Enrique VI, ni su hijo que murió en combate pudieron gozar de una victoria definitiva sobre sus rivales, tampoco Ricardo Plantagenet ni sus hijos vivieron lo suficiente para ver el fin de esta guerra, fue precisamente una hija de Eduardo IV (un York) el que puso fin al despropósito de una guerra perpetua con su matrimonio con un Tudor. Ni para ti ni para mi.

Dicho de otro modo la guerra es una cuestión dialéctica, los York y los Lancaster tenían posiciones distintas sobre la cuestión de la legitimidad real y se enzarzaron en una guerra ante la imposibilidad de alcanzar un pacto, una síntesis sobre este problema a falta de un poder judicial independiente y robusto. Pero la guerra no es nunca una síntesis sino la evidencia de la imposibilidad de alcanzarla, aunque lo cierto es que las guerras son a veces la única manera de llegar a un acuerdo, pero lo más frecuente es que haya victorias y guerras pírricas en el sentido de que no alcanzan a plantear con claridad quien es el vencedor y quien es el perdedor. Pues en una visión dialéctica uno puede llegar a una síntesis pero en una cuestión clarifinante como la eliminación del adversario (“muerto el perro se acabó la rabia), no hay síntesis posible, es decir no se alcanza ese nuevo nivel de definición que llamamos “síntesis” y cuyo destino -al convertirse de nuevo en tesis- es pronto entrar en contradicción con otra cosa.

vaca

Alguien dijo que existen dos únicas razas en el mundo y es verdad que hombres y mujeres tenemos distintos tipos de rasgos conductuales, morales, cognitivos,  emocionales y hasta neurofisiológicos. No es de extrañar que las relaciones entre ambos estén presididas por el conflicto. Piense usted por un momento qué sucedería si no hubiéramos desarrollado paralelamente un sentimiento tan sofisticado como el amor. ¿Cree usted que solo con la pulsión sexual hubiéramos podido construir algo parecido a una cultura? No, la pulsión sexual por si misma es incapaz de asegurar una cultura humana pues los intereses de hombres y mujeres divergen continua e inexorablemente. El amor en este sentido es un relé, es decir un colchón que atempera las reacciones del determinismo puro. Dicho de otra manera, las relaciones entre hombres y mujeres son dialécticas y lo que uno gana lo pierde el otro, solo el amor es capaz de dulcificar las perdidas y atemperar las ganancias puesto que sólo el amor es capaz de expandir las contradicciones en una nueva síntesis abarcativa. El “nosotros” abarca al “tu” y al “Yo” y mucho mejor si hay otros (hijos) que se incluyen en el “nosotros”.

Así como el amor y la familia son relés que amortiguan las contradicciones de los elementos en guerra dialéctica hay otros operadores que trabajan en sentido contrario: el más conocido de ellos es el feminismo.

El feminismo es la estrategia moderna de inversión dialéctica del poder. las feministas no buscan la igualdad, del mismo modo que los York y los Lancaster no guerreaban para conseguir la igualdad de ambas familias sino imponer cada uno de ellos su versión de desigualdad y salirse con la suya. Obtener prebendas, dinero, ventajas y poder social. De forma que el feminismo -como gremio- no opera buscando la igualdad -que es algo que cada pareja ha de construir en su intimidad-, sino polarizar las actitudes entre hombres y mujeres a fin de deconstruir a la masculinidad. Deconstruir es eliminar y no tiene nada que ver con la igualdad.

 

Aquí os dejo el debate sobre feminismo entre UTBH y Clara Serra:

Clara Serra no es una de esas histéricas exaltadas que salen en TV, sin embargo persigue sus mismos fines. Así hay un grupo de exaltadas y otro grupo de ilustradas que legitiman el movimiento en sí, sin nombrar nunca la verdad: y la verdad es que las relaciones entre los géneros son dialécticas y están sometidas a tensiones constantes y permanentes llegando a alcanzar (cuando se puede) estados de síntesis que a su vez vuelven a generar estados dialécticos y así ad infinitum. Las contradicciones de intereses que se manifiestan en estas relaciones son inconmensurables, es decir no pueden resolverse de una manera satisfactoria para ambos contendientes, por eso existe el divorcio y el “ahí te quedas”. Dicho de otra manera no pueden resolverse con debates puesto que no se busca la ilusoria igualdad sino el sometimiento de la otra parte y la dominancia y el reparto de prebendas entre los sexos. Eso es lo que eché de menos en el debate de ambos, no se llega a la verdad, no se llega a ninguna parte.

El desmembramiento de Yugoeslavia

 

Schimidt

Hadi Kurich Vukovik es un serbio  de los que acabó huyendo del cerco de Sarajevo en plena guerra de los Balcanes y acabó refugiado (un refugiado de verdad) en Villarreal (Castellón). Allí fue acogido junto a su mujer por un medico amigo mío que les cedió su casa de campo (en realidad de verano) y estuvo manteniéndoles durante seis meses.

Vukovik es un intelectual de talla, un hombre de teatro que se ha dedicado a montar espectáculos sobre la atroz guerras de los Balcanes y que recientemente conocí a través de una conferencia que dió en el Colegio de Medicos de Castellón precisamente con el titulo que preside este post.

Vukovik (en adelante Hadi) se definió como yugoeslavo, una minoría en su país, con apenas un 5,3% de personas que se sienten así, el resto se autodefinen aun como minorías étnicas: serbios, eslovenos, bosnios, kosovares, macedonios o croatas. Dicho de otra manera la mayoría de los ex-yugoeslavos ya no se consideran así sino que su identidad nacional se ha forjado después de la guerra y de la “limpieza étnica” que se llevó a cabo. Pareciera como si sin esa guerra no hubieran conseguido encontrarse a sí mismos. Pero las heridas no se han cerrado aun y tardaran mucho en poderse reconstruir. Demasiados muertos y sobre todo demasiado odio, hay que recordar que la mayor parte de los muertos en Sarajevo murieron de frío durante aquel invierno del sitio de la ciudad. De ahí logró huir Hadi en una peripecia que precisaría una novela para contarla.

Las causas de la guerra.-

yugoeslavia

Yugoeslavia es un país (aquellos que quieran profundizar sobre su historia pueden visitar esta web) en cierto modo artificial, que se generó sobre los restos del imperio otomano y del imperio austro-húngaro y que incluso tuvo un monarca después de la primera guerra mundial y que trató de aglutinar aquellas naciones que surgieron como resultado de la caída de los imperios. Luego fue invadida por los alemanes y cuando los aliados ganaron la guerra, un guerrillero comunista llamado Tito se hizo cargo de lo que quedaba de ella.

Tito era un dictador que consiguió -no obstante- llevar cierto bienestar a la sociedad yugoeslava y tiene en su haber el conseguir mantener a su país lejos del comunismo soviético y de la OTAN occidental. Fue el inventor del término “países no alineados” y también del “socialismo autogestionario”; como sucedía en España con Franco su gobierno fue autoritario y en cierta forma tiránico. Los dictadores no pueden soportar a nadie que les diga qué tienen que hacer y se sostienen con el terror y la persecución política, sin que ello sea obstáculo para reconocerles sus méritos en otras áreas como la económica o como en este caso el unitarismo.

Lo cierto es que la muerte de Tito en 1980 fue el comienzo del fin de la república balcánica. Algo que sucede con frecuencia pues los pueblos no son capaces de enfrentar el consiguiente duelo de sus líderes autócratas, cada uno por una razón y Yugoeslavia comenzó -después de la muerte del mariscal- su propio ciclo de destrucción.

Para comprender mejor el problema yugoeslavo hay que conocer algunas cuestiones centrales:

  1. Yugoeslavia nunca fue una nación, su nacimiento es de principios del siglo XX.
  2. Yugoeslavia fue una federación de múltiples pueblos eslavos, n subproducto de la fragmentación de los Imperios.
  3. Su constitución es un galimatías que permite los nacionalismos periféricos al tiempo que les impone una confederación.
  4. Sus políticos han sido nefastos para evitar la confrontación.
  5. Sus pueblos están divididos por procedencias étnicas, religión, idiomas e incluso alfabetos distintos.
  6. Sin embargo el problema fundamental de Yugoeslavia fue Serbia y la creencia de sus lideres en que podría dominar todos los Balcanes con aquello de “la gran Serbia”.
  7. El problema es que las etnias no estaban cada una de ellas en su territorio, sino que había serbios en Croacia, croatas en Serbia y serbios en Bosnia. Al parecer la nacionalidad serbia andaba huérfana de nación y de “espacio vital”.
  8. No deja de ser curioso que en Eslovenia (Tito era esloveno) donde no había minoría serbia la guerra se liquidó con solo 20 muertos y fue la primera república en ser independiente a la que siguió Bosnia. Y este fue el desencadenante de la guerra, una guerra que podríamos definir como de “todos contra todos” y también Serbia contra todos.

Hadi aprovechó su conferencia para hacer una comparación con España y si bien es cierto que España tiene 700 años como nación y que no tenemos distintas procedencias étnicas, ni diferencias religiosas reseñables, admitió que el nacionalismo es un constructo cultural, lo que equivale a decir que el nacionalismo es una creencia impostada que se puede crear y hacer crecer por medio de la propaganda.

David Schmitt es un neurocientífico bien conocido por aquellos que hacen investigación en psicología de la conducta sexual. Yo le sigo en twitter y ayer mismo cayó en mis manos un articulo que recomienda él mismo, sobre el fin de la pax americana.

Dejaré aquí sus ideas sobre el nacionalismo que en parte presiden este post con una captura de pantalla:

“El nacionalismo es mucho más fuerte que el comunismo, que la democracia y que las creencias religiosas, mucho más fuerte que la fraternidad universal y que la paz. es la idea más fuerte de las que existen en el mundo”.

“Es además una creencia adictiva con un irresistible sabor de amargura y sustentado en un sedimento de viejos agravios que destila una potencia peligrosa y que induce alucinaciones y delirios de purificación y de venganza (la bebida de los perdedores) en todas las formas de nacionalismo”.

En resumen es poso probable que Hadi vuelva a Sarajevo, cuando va y se encuentra con familiares y amigos reconoce que la guerra ha terminado formalmente pero los odios han venido para quedarse, del mismo modo que la fragmentación de su país.