Apego y base segura

Debemos a John Bowlby (1958) una teoria observacional y cientifica que conocemos como teoria del apego  acerca de las modalidades de crianza y que podemos resumir diciendo que:

  1. Venimos de serie cableados para establecer vínculos de apego con nuestro cuidador principal (la madre), se trata de una variable que podemos observar en todos los mamíferos. es decir venimos con una predisposición genética a vincularnos con nuestro cuidador.
  2. El niño se sincroniza en relación con su medio ambiente y madura con ello su eje y la respuesta al estrés, mas tarde organiza su conducta y pensamiento con el objetivo de mantener esta relación de apego que es crucial para su supervivencia física y psicológica.
  3. Las distorsiones en los modos de sentir y de pensar que se originan en las perturbaciones tempranas en el apego,  a menudo ocurren como respuestas a la incapacidad de los padres de satisfacer las necesidades de: confort, seguridad y afirmación emocional del bebé.
  4. El cuidador es un “regulador oculto” de diversos mecanismos de regulación fisiológica, psicológica y social, en donde diversas acciones forman y desarrollan diversos tipos de mecanismos neurosecuenciales (primero las funciones relativas al tronco cerebral y meséncefalo, mas tarde las emociones y sistema limico y más tarde aun las relacionadas con la corteza cerebral).
  5. El legado del apego provee de un desarrollo desigual de estos mecanismos, generando una mayor o menor probabilidad de adaptación al estrés.
  6. Cuando la madre regula el estrés del niño lo que está haciendo es enseñándole a regular sus propios mecanismos internos.
  7. Las perturbaciones de la madre en el sentido de un apego distorsionado cuando fue bebé se trasmiten al apego con su hijo. Es por eso que el apego debe leerse siempre en clave trigeneracional.

Aquí en este video podemos observar dos tipos de apego (el seguro y el inseguro) en un experimento observacional llamado “la situación extraña” de  Mary. Ainsworth.

La “situación extraña” es un proceso de laboratorio que implica estudiar al niño en su interacción con la madre y con un adulto (extraño) en un entorno no familiar.

Esta investigación fue desarrollada en 1960 por Mary Ainsworth como parte de un estudio longitudinal del proceso de apego.

Se realiza con niños generalmente a partir de unos 12 meses de edad, momento en que la relación debe estar claramente establecida.

Está diseñada para comprobar la calidad de la relación entre el bebé y su cuidador/a o madre, por lo que durante la observación es de especial interés las reacciones del niño al separarlo de la madre y cuando vuelve a reunirse con ella.

La importancia de esta vinculación es tal que condiciona y determina la seguridad y el éxito con el que  el bebé explora y se enfrenta a un  mundo desconocido para él, utilizando como base segura a su figura de apego.

A través de los estudios realizados, se pudo determinar la existencia de varios patrones de apego:

  • Seguro: Se quejan la figura de apego desaparece y dejan de explorar. Buscan la proximidad con ella cuando vuelve y la usan de base segura para la exploración.
  • Inseguro Evitativo: No se quejan con la separación y cuando vuelve tiende a ignorar o evitar a su figura de apego.

–Inseguro Ambivalente: Se estresan profundamente con la separación y reciben la vuelta con ambivalencia que puede llegar a ser enfado.

–Desorganizado: con características del evitativo y ambivalente es el menos frecuente.

 

El apego a pesar de ser cambiante en cuanto a las figuras que lo sostienen tiende a perpetuarse de por vida, lo que significa que nos apegamos a los objetos de nuestro ambiente de forma similar al apego que sostuvimos con  nuestros primeros objetos de vinculación.

El precariado

borrell

Se supone que el término “precariado” se debe a Josep Borrell, ya saben aquel político catalán que fue defenestrado por el stablishment del PSOE cuando se puso de moda la idea de hacer primarias. Las primarias siempre han sido un desastre para los partidos aunque el PSOE sobre todo insisten en ello, otros como el PP o Podemos ya saben que eso de que voten los militantes es muy romántico pero poco práctico, los votantes pueden votar a cualquier botarate. Y no lo digo por Borrell.

Borrell piensa un poco lo mismo que yo cuando analizamos las razones por las que la socialdemocracia ha muerto de éxito. Podríamos escribir libros enteros sobre los éxitos del socialismo democrático que se puso de moda en Europa después de la segunda guerra mundial. Tanto éxito tuvo que incluso los partidos conservadores dejaron de serlo para bucear en ese vivero de votos que alguien llamó “Centro” y que no es ni más ni menos que la expresión de la intolerancia de la gente común a los extremos.

En este post me propongo analizar este término del precariado, no sólo en lo que respecta a la desaparición del proletariado como fuerza política, sino también a otras precariedades sobre todo a la precariedad sexual, que es la otra cara de los “éxitos” de la socialdemocracia.

Ya no hay obreros (aunque el PSOE insiste en su O de obrero) y no cabe duda de que este es un éxito de las políticas socialdemócratas que consiguieron ciertos equilibrios entre el Capital y las fuerzas productivas. Hubo un tiempo en que los sindicatos sirvieron para algo más que para para comer mariscadas y liberarse de los rigores del madrugón. Y no hay ya obreros porque la revolución informática no solo ha hecho desaparecer grandes bolsas de empleo manual sino que amenaza con quitar la mitad de lo que queda. En el futuro no habrá proletarios, ni obreros, ni trabajadores sino acaso “excedentes de empleo” como llaman los economistas a aquello que otros escritores de ciencia ficción llaman “los prescindibles”, esos que conocemos con el nombre más castizo y familiar de “ninis“. Ni estudian ni trabajan, pues no creen el el futuro y hacen bien porque en el futuro que les espera ya no se necesitan administrativos, sino más bien reponedoras en Mercadona o policías. El resto de la humanidad empleada lo estará en eso que llamamos sociedad del conocimiento. De modo que aquellos que huyeron de la agricultura para encontrar una poltrona en cualquier oficina es posible que se equivocaran y ya sea tarde para volver atrás.

La socialdemocracia tuvo éxito por una coyuntura histórica: los excedentes procedentes del desastre de la segunda guerra y el mantenimiento de las colonias. Había mucho para repartir y se repartió bastante bien hasta los 80. El estado del bienestar es el logro más importante de la socialdemocracia y el que aglutina aun hoy la mayor parte de los votos de las clases medias es sin embargo muy vulnerable pues depende de otros variables como la demografía, el empleo, la permeabilidad social y la estabilidad política. El reparto de la riqueza se ha debilitado no sólo por falta de cash sino también por los abusos del capital y sobre todo por la crisis financiera del 2010, así como por políticas equivocadas y desafortunadas de la UE. El Estado del bienestar aun funciona pero se encuentra amenazado por todas partes.

El asunto es que la socialdemocracia se ha quedado sin objetivos, pues los objetivos ya fueron alcanzados y debe ser por eso por lo que buscaron y encontraron nuevas trincheras para engordar la doctrina socialista. La encontraron en las reivindicaciones minoritarias: mujeres, aborto, inmigrantes, pobres, educación laica y toda clase de mitologías que les permitieran mantener viva la trinchera ideológica imaginaria que hay entre ellos y la derecha. Esta deriva ideológica ha cristalizado en una sociedad malcriada y asistencial, buenista y pusilánime  donde las intenciones humanísticas han sustituido a la praxis política, al sentido común y a los instintos de autodefensa.

No ha habido en la historia de la humanidad ninguna ideología política, -si descontamos al pensamiento cristiano- que haya modificado más intensamente el cerebro de nuestros ciudadanos que la socialdemocracia o como dicen algunos, “la síntesis progresista”.

En definitiva la socialdemocracia ha atacado nuestros sistema inmune y nos ha convertido en seres inmunodeficientes, dependientes del Estado, una especie de sidosos cognitivos.

Ahora empezamos a verle las barbas a ese virus y lo estamos viendo en la decadencia de los partidos socialdemócratas europeos y sobre todo en el PSOE español. La crisis del PSOE es una crisis de ubicación. Se están quedando sin electorado: Podemos aprieta por la izquierda del comunismo revolucionario que creímos definitivamente amortizado y el PP socialdemócrata empuja por la derecha.

La post-igualdad.-

Una de las ideas más queridas por los socialdemócratas es una abstracción, que llamamos “igualdad” y que como toda abstracción significa una cosa distinta para cada persona, a la vez que lleva colgando ciertas redes semánticas que se ocultan cuando se habla de ella. Una de los hilos que penden entre esta conceptualización y que se sigue ocultando es que la igualdad no sólo se ha alcanzado ya entre hombres y mujeres sino que se ha superado, se ha ido más allá creando otras desigualdades, incluyendo las jurídicas.

Las políticas destinadas a la promoción de la mujer han dado sus frutos no sólo por la discriminacón positiva que es poco elegante pero banal sino por la igualdad de condiciones educativas, las niñas van a los mismos colegios que los niños y extraen mayores beneficios que ellos de la enseñanza convencional. Si comparo a mis abuelas con mis hijas, es obvio que en tres generaciones se han producido más cambios en la identidad de las mujeres que en los 2000 años anteriores. El siglo XXI será el siglo de las mujeres, ya lo es. No sólo han progresado en el deporte (donde su presencia en las élites era testimonial), sino en todas las profesiones que interesan a las mujeres y un poco menos en aquellas otras que no les interesan tanto. Juezas, abogadas, fiscales, médicos, psicólogas, periodistas, economistas, empresarias innovadoras, incluso algunas han vuelto a la cocina de alto nivel, una profesión que parecía haberse masculinizado por deserción de las féminas. Son ejemplos de profesiones donde las mujeres campan a sus anchas: sus cerebros están cableados para adaptarse a los ritmos de aprendizaje que marca la escuela tradicional, para la enseñanza memorística y están más motivadas que los varones para la renuncia y el sacrificio en la adolescencia lo que les da ciertas ventajas en los largos trayectos universitarios y en las oposiciones.

Pero hay ciertos efectos secundarios: hay una crisis en los mercados sexuales que hacen que estas mujeres competentes, inteligentes, bien preparadas y modernas no encuentren pareja. Me refiero parejas atractivas para el largo plazo.

Lo cierto es que el valor de pareja no se distribuye uniformemente. Contrariamente a los anhelos de igualdad, todas las personas simplemente no son equivalentes en la moneda de la calidad de pareja. Algunos son extremadamente valiosos, fértiles, saludables, sexualmente atractivos, ricos en recursos, agradables y capaces de brindar con generosidad sus prestaciones. En el otro extremo de la distribución están los menos afortunados, tal vez menos saludables, con menos recursos materiales, o con rasgos de personalidad indeseables tales como la agresividad o la inestabilidad emocional que causan grandes perjuicios a las relaciones y a la calidad de vida. Por no hablar de enfermedades graves, invalidantes o enfermedades adictivas, tan frecuentes como el alcoholismo.

Todos no somos pues iguales en la valoración de los otros en cuanto a nuestro valor como parejas. La igualdad se revela aquí como una quimera.

La competencia para atraer a los compañeros más deseables es feroz. Por lo tanto, los más valiosos son escasos en comparación con los muchos que les desean. Las personas que tienen un alto valor de pareja parecen además tener éxito en la atracción de los socios más deseables. En una puntuación informal que se llevó a cabo entre estadounidenses, los 9s y 10s se emparejan con otro 9s y 10s. Y con la disminución del valor de la 8s a los 1, las personas deben bajar su mirada de apareamiento proporcionalmente. De lo contrario se produce una mayor probabilidad de rechazo y angustia psicológica. “Lo que quiero me lo niegan y lo que no quiero me lo dan” , decimos nosotros en plan castizo.

Naturalmente este estado de cosas beneficia políticamente a las mujeres pero sexualmente el beneficiado es el hombre que se encuentra con una amplia oferta sexual de mujeres independientes emocionalmente inmaduras, emancipadas y sedientas de amor que tratan de sustituirlo por sexo ocasional o por la búsqueda de un semental. El hombre se ha librado de los costes del sexo al existir una amplia oferta de mujeres que o bien no pretenden establecer parejas a largo plazo o bien no encuentran la pareja deseada.

Y los hombres ante esta amplia oferta de sexo se han hecho mas holgazanes e indolentes. El lector interesado puede consultar en este post las consecuencias de la sex-ratio (proporción de sexos) tiene sobre los deseos individuales y por supuesto no solo es la sex-ratio la variable importante en esta ecuación sino otras como la disponibilidad de mujeres jóvenes, desemparejadas, guapas, competentes y emancipadas.

La lección que hemos de aprender de este estado de cosas es esta: la igualdad genera más desigualdades, solo que en otro lugar.

El feminismo ha muerto, del mismo modo que la socialdemocracia. Murieron de éxito y el problema es encontrar nuevos nichos de actividad para los idealísmos, tanto de la igualdad o mejor la lucha contra la desigualdad como de la redistribución de la riqueza, siempre -claro está- que haya algo para repartir. La próxima movilización de talento debe estar al servicio de liquidar los efectos secundarios del socialismo y reconocerle, eso si, los servicios prestados.

Probablemente la próxima abstracción que nos saldrá al paso será la felicidad o quizá la búsqueda de la inmortalidad.

Constelaciones familiares

mesmer

Mas allá de la multitud de supersticiones pasadas de moda, ridículas o contradictorias, la New Age responde a un sufrimiento real provocado por una dislocación psicológica, ontológica y social.

La New Age manifiesta una voluntad real de ruptura con el siglo XX, con su inmoralidad, su individualismo, sus aspectos libertarios y antisociales; expresa que ninguna sociedad es viable sin el eje federador de una religión cualquiera, constituía una poderosa llamada a un cambio de paradigma. (M. Houellebecq)

 

Recientemente he participado en un debate en las redes acerca de esta “terapia” que está haciendo furor en nuestros conciudadanos y he recordado a partir de este debate que tenia pendiente escribir acerca de ello. He procrastinado ya lo suficiente y es por eso que me gustaria dejar aqui mi opinión.

Ayer leí este articulo acerca de este mismo tema y cuando se lee un artículo hay que atender a los contenidos, es decir a los argumentos, pero también hay que atender simultáneamente a otro nivel de narración: qué es lo que el articulista defiende o pretende atacar o socavar, y por supuesto atender otra cuestión: desde dónde se defiende o se ataca un argumento.

El artículo en cuestión que procede del blog, -por otra parte interesante- y que se llama “La venganza de Hipatia”, ya sugiere con su título sus contenidos: podria titularse también ·”Todo lo que sea verdad en psicologia” y se limita a atacar esta terapia que inventó un tal Bert Hellinger básicamente con argumentos “ad personam“, un tipo con antecedentes de nazismo y de predicador, sin titulos universitarios que le legitimen para ejercer la psicología.

Lo cierto es que a la psicologia canónica le han salido muchos imitadores y tambien muchos intrusos. Un hecho que por sí mismo deberia llevar a los psicólogos a preguntarse el porqué. El propio Bessel Van der Kolk se preguntó lo mismo cuando se dió cuenta que después de 11-S las victimas del desastre que habian recibido fondos para acudir a terapeutas especializados y prevenir el probable TEPT que les esperaba, lo que hicieron fue renunciar a esas ayudas estatales y acudir en masa a consultas de acupuntores, homeópatas y masajistas pagados de su bolsillo. Es obvio que ninguna de estas técnicas está indicada para el tratamiento o la prevención del TEPT.

Y lanzó esta pregunta ¿Por qué la gente ignora las recomendaciones de las autoridades sanitarias y acude a terapias pseudocientíficas para aliviar sus problemas?

La razón es ésta: Vale más una superstición útil que una verdad científica inalcanzable.

Lo que los psicólogos deberían saber desde ya es que nuestro cerebro no está cableado para encontrar la verdad sino para encontrar alivio ante un problema cualquiera, un problema que se aliviará encontrando un sentido y ese sentido por más anticientífico que sea basta con que nos resulte útil. “A mi me fue muy bien”, es el argumento con más peso psíquico que se puede encontrar. Una herejía científica.

Naturalmente que la teoria de las constelaciones familiares es falsa pero contiene algunas gotas de verdad: existe un espíritu familiar que se transmite de arriba a abajo a través de la imitación y de patrones de carácter, gustos, preferencias, ideas politicas, profesiones, enfermedades, sabor de las comidas, sin olvidar la teoria del trauma transgeneracional de Greene que aun se encuentra en discusión, algo asi como que determinados eventos traumáticos o cierta tendencia a sufrirlos se trasmite de generación en generación como una especie de karma maldito.

Pero no es posible establecer equivalencias lineales entre los traumas familiares y las consecuencias sobre la salud actual de nuestros pacientes. Efectivamente, existe una especie de enmarañamiento de lo familiar, lo social, lo epigenético y lo individual que se constituye como una especie de ambigüo condicionamiento muy alejado de cualquier forma de equivalencia entre lo que sucedió y lo que nos sucede.

Ahora bien; las terapias que funcionan nunca lo hacen por lo que sus practicantes dicen. Las terapias funcionan por sus variables ocultas. De manera que el éxito de las terapias conocidas como “Constelaciones familiares” no funciona – si es que funciona- por lo que el constelador dice sino por otros aspectos.

Mesmer y la mesmerización.-

Franz Anton Mesmer fue un médico que vivió en el siglo XVIII y que se especializó en tratamientos basados en lo que el llamaba “magnetismo animal”. Concebía una especie de “fluido universal” que estaba relacionado con el magnetismo terrestre y que servía, según él para una vez redistribuido a través de imposiciones de manos, imanes u otros utensilios restablecer la salud de los pacientes que usualmente padecian histeria o trastornos psicosomáticos.

Naturalmente con el tiempo Mesmer cayó en la cuenta de que no eran los imanes los responsables de sus “curaciones” sino su propio poder de sugestión, ello le llevó bien pronto a prescindir de estos artilugios. A lo que nunca renunció fue a sus “puestas en escena” que incluian desmayos, catarsis emocionales diversas e incluso ataques pseudoepilépticos en sus seguidores y que según él era la prueba de que el magnetismo animal existía.

Lo que curaba en Mesmer era lo que hoy entendemos como sugestión. ¿Ahora bien qué es lo que entendemos hoy como sugestión y cómo funciona?

La mayor parte de los médicos aun hoy desprecian la sugestión y por tanto tambien al efecto placebo al que consideran una especie de engaño. Basta con seguir los debates sobre la homeopatía para entender que hay un bando de médicos o agitadores que están absolutamente en contra y otros -practicantes de la misma- que defienden algúna razón mal conocida para defender su eficacia.Lo cierto es que la homeopatia con razón o sin ella a veces funciona, como funciona tambien la acupuntura o cualquier intervención de medicina alternativa. Incluyo tambien al psicoanálisis al que muchos consideran tambén una practica anticientifica. Y seguramente lo es. Aunque yo siempre suelo decir que el psicoanálisis es un área de conocimiento más que una técnica. Más abajo volveré sobre esta idea.

Pero a veces funcionan. Y funcionan porque la gente no se cura por la ciencia sino por otras cuestiones aun mal conocidas.

Hay otra variable oculta: este tipo de terapias funcionan mejor en aquellos pacientes que no están demasiado enfermos, es decir en aquellos que están sanos y que están ubicados en esa zona de umbral que llamamos liminarización. Entre dos aguas. Ni están enfermos ni se sienten sanos.

Y lo cierto es que venimos de serie cableados para responder al efecto placebo.

Pero para ello necesitamos cruzar el umbral.

Lo liminar.-

En la antropología , la liminalidad (de los limen palabra latina, que significa “un umbral” es la condición de la ambigüedad o la desorientación que se produce en la etapa media de los rituales , cuando los participantes ya no siguen en su estado pre-ritual, pero aún no han comenzado la transición hacia el estado final y que mantienen hasta que se haya completado el ritual. Durante la etapa liminar de un ritual, los participantes “están en el umbral” entre su anterior forma de estructurar su identidad, el tiempo, o de la comunidad, y una nueva forma, que establece el ritual.

Dicho de otra forma: en las terapias que funcionan a través de la sugestión es necesario establecer un ritual que se encargue de transportar al sujeto a un estado pre-racional, mágico por asi decir: que se deje absorber por el ritual. En este sentido se trataria de un estado de absorción, una especie de trance de bajo nivel donde se mantiene el estado de vigilia pero caen las defensas racionales de nuestro cerebro más moderno.

Las terapias de constelaciones familiares se parecen y mucho a los fenomenos que aparecen en ciertas religiones o sectas y que operan a través de la conversión, tomando elementos del espectáculo, el drama donde el terapeuta hace las veces de predicador y se  dedica a atacar sin piedad las defensas del auditorio a través de proclamas, descalificaciones o insultos a todos aquellos que no quieren alcanzar la verdad. El ambiente que se genera es algo muy parecido a ese cruce del umbral al que más arriba me referí. El publico actua de amplificador y el sujeto puede ser más o menos sugestionable y practicar cierta excelencia absortiva espontánea. Esos son los mejores candidatos.

Pero estoy muy lejos de satanizar este tipo de prácticas, nos hallamos hambrientos de rituales y de sentido, de ceremonias de pase y anhelantes de absorción y ese es precisamente el espacio que los intrusos han ocupado y han terminado por desplazar a los psicólogos colegiados.

Quizá el problema de fondo se encuentre en una mejor definición de que es terapia y qué cosas son paideia. es decir educación en el sentido más psicológico de la palabra: saber algo de sí. Ir al teatro, oír música, leer un libro o conversar con un amigo no son terapia aunque puedan ser terapéuticas.

Pero no debemos alarmarnos por admitir que ciertas cosas pueden ser terapéuticas sin haber pasado por el filtro de la ciencia, la evidencia científica no siempre puede establecerse como un filtro para separar lo puro de lo impuro. Y es casi seguro que la pureza está reñida con el bienestar.

Y se puede pecar contra la ciencia. ¿Contra quien si no?

 

Un ejemplo de absorción.-

¿Pues cómo traducir en palabras ese instante de júbilo, de felicidad inexplicable que no responde a ningún dato objetivo de la realidad, que no puede asociarse con nada concreto?. No se trata de una comprensión súbita al estilo del insight, es más parecido al éxtasis. Pero tampoco es un éxtasis propiamente dicho pues no va unido a imágenes, ni a recuerdos, no hay memoria, ni existe aquella quietud que describen los místicos con el nombre de arrobamiento o “pajarismo” y que invoca una contemplación preñada de quietud o de estrechamiento del campo visual. Al contrario, es una experiencia sensible pura, sin cognición, ni memoria y que no impele a conducta alguna. Ningun observador podria apercibirse de que “eso” está ahora en mi. Pues uno sólo puede saber algo de “eso” cuando eso está en él, desafortunadamente la mayor parte de las personas reaccionan como yo al principio de todo, con miedo o con indiferencia. (Extraido de este post)

 

Bibliografía.-

Transgenerational Actions of Environmental Compounds on Reproductive Disease and Identification of Epigenetic Biomarkers of Ancestral Exposures, [en línea], formato html. Disponible en:
http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0031901

Werba, Alicia. Transmisión entre generaciones. Los secretos y los duelos ancestrales, [en línea], formato pdf. Disponible en:
http://www.apdeba.org/wp-content/uploads/werba.pdf

Atentados suicidas

Una de las diferencias importantes entre los terrorismos antiguos y los modernos es el trato que se le da a la figura del perpetrador. No conozco ningún caso de atentado de la ETA (u otros terrorismos clásicos) donde los perpetradores no se aseguraran de tener expeditas las vías de escape una vez cometido el atentado. En realidad los atetados suicidas son un fenómeno muy reciente, no antes de 1980 si descontamos los suicidios de los kamikazes japoneses que operaban bajo mando militar.

Hace dos días hemos tenido en Europa un atentado suicida cometido por un sujeto que arremetió con un camión de alto tonelaje contra una multitud segando la vida de unos centenares de personas, entre ellos niños de corta edad. Después del desconcierto de los primeros momentos las autoridades no se ponen de acuerdo sobre si se trata de un atentado yihadista o de un “lobo solitario”.

Y lo cierto es que aunque el el ISIS haya dado el visto bueno al atentado y lo haya reivindicado hay serias dudas sobre si se trata de un atentado planeado, dirigido y ordenado desde fuera o bien se trata de una acción puntual de una persona concreta.

Usualmente las explicaciones que se dan sobre el terrorismo suicida son bastante triviales: la religión, el paraíso con las huríes esperando, la culpa de occidente en la descolonización o la maldad intrínseca. Explicaciones banales que no acaban de dar en el blanco de un tema complejo y demasiado banalizado quizá por el miedo que despierta entre la población y los gobernantes.

Y lo cierto es que la religión musulmana prohibe el suicidio, siendo tambien cierto que es una religión de paz en su esencia. Lo cierto es que a diferencia de la nuestra ellos no tienen una autoridad religiosa única. No tienen un Papa y sus autoridades morales se encuentran dispersas siguiendo el rastro de sus luchas tribales. Sencillamente no han alcanzado un liderazgo único e incuestionable en materia moral y es por eso que existen muchas interpretaciones del islam. Y también parece que la guerra actual es entre ellos: por alcanzar un liderazgo único en la interpretación de las escrituras.

Diré antes que nada mi opinión: “Cada cual tiene sus razones para el suicidio pero la ideología les da el mismo pretexto a todos” o dicho de otra manera al menos en los llamados “lobos solitarios”, se trata de suicidas en busca de un pretexto para suicidarse con sentido.

En suma, “El atentado de Niza como el de Orlando solo tiene relación simbólica con el ISIS”, el ISIS pone el pretexto y el suicida pone la acción, una acción redentora.

En mi opinión en todos estos atentados hay algo central: el suicidio y luego algo colateral, el acto terrorista en si. Llama mucho la atención que nunca escape ningún terrorista es como si buscaran activamente la muerte aunque puede haber desertores de ultima hora como sucedió en Bélgica hace poco. Pues también se puede ser un héroe eludiendo la muerte o esperar el turno para reunirse con las huríes. 

El terrorismo yihadista es un atractor, entendiendo como atractor a algo que llena de sentido el sinsentido de algunas personas, una justificación a su odio. Si que existen los lobos solitarios como ese Mohamed que ayer arremetió con su camión en Niza o como aquel otro, reciente de Orlando. No se trata de ramificaciones terroristas en Europa (este crimen) sino algo mucho mas sutil: algunas personas desesperadas se acogen al yihadismo para morir con sentido. Se trata de suicidas llenos de odio que encuentran en la ideología política una justificación para llenar su muerte ya que no pudieron llenar su vida.

Un estudio realizado por el académico alemán Arata Takeda analiza el comportamiento análogo representado en los textos literarios desde la antigüedad hasta el siglo XX ( Sófocles y Ajax , Milton y Samson “Agonistes” , Friedrich Schiller  en “Los ladrones” , Albert Camus en “Los justos” y llega a la conclusión de “que los atentados suicidas no son las expresiones de peculiaridades culturales específicos o exclusivamente fanatismos religiosos. en cambio, representan una opción estratégica de los desesperadamente débiles que estratégicamente se disfrazan bajo la máscara de aparente fuerza, el terror y la invencibilidad.

Y más: los terroristas suicidas no son psicológicamente normales o estables, y están motivados al suicidio / matanza para enmascarar su deseo de morir bajo un “barniz de la acción heroica”, debido a las consecuencias religiosas de quitarse la vida por completo. Se ha identificado más de 130 terroristas suicidas individuales, incluyendo 9/11 cabecilla Mohamed Atta , con factores de riesgo de suicidio clásicos, como la depresión, el trastorno de estrés post-traumático, otros problemas de salud mental, adicción a las drogas, lesiones físicas graves o discapacidades, o después de haber sufrido la muerte inesperada de un ser querido o de otras crisis personales.

Todo lo cual encaja perfectamente en el perfil del suicida terrorista de Niza:

Lo que sabemos de ese camionero de Niza es que era un delincuente, un maltratador cuya esposa habia abandonado, que se emborrachaba en el Ramadán y que no iba a la mezquita, que no tenia empleo fijo y que no se relacionaba con nadie. Un perfil más de un macarra que de un soldado o militante de ISIS. La muerte es lo único que le podía dar sentido a su vida y por eso eligió esa especie de inmolación, pues el suicidio aislado no podía completar su redención. Era un suicida en busca de un pretexto para morir .

Algo que por cierto no es una conducta solo de terroristas sino de muchas personas que buscan activamente que les maten.

Pero no debemos concluir apresuradamente que se trata de personas que no hemos sabido integrar, se trata de algo más complejo:

Cuando un individuo emigra de un pais a otro, no sólo cambia de lugar fisico para vivir sino que lleva un cultura detrás que tarde o temprano colisionará con la del hospedador. Y cuando hablo de “cultura” no me estoy refiriendo solo al registro etnográfico, a la religión o a las costumbres más o menos ancestrales como las culturas árabes y su concepto de los derechos de la mujer -que es estrictamente opuesta a la europea- sino también y sobre todo al manejo de las emociones y sobre todo a las inhibiciones.

En todas las culturas existen inhibiciones intrapsíquicas sobre las conductas desviadas. En nuestra cultura occidental existen dos mecanismos que operan en paralelo para evitar estas conductas, uno es la empatía (el temor a hacer daño) y otro es la culpa. Mediante estos mecanismos los individuos comunes permanecemos alejados de la “desviación” y por asi decir no hacemos daño a los otros. Sin embargo esta internalización de emociones no es algo universal. En otras culturas la emoción inhibidora más frecuente es la vergüenza (mundo antiguo clásico y mundo ärabe), el honor (mundo medieval y nipón) o el control social de la comunidad o los chismes entre nosotros.

Sucede algo así como una enfermedad injerto-huesped.

Lo interesante de estas ideas es que los miembros de ciertas comunidades no pueden cambiar ese “locus de control interno” desde la vergüenza hasta la culpa, pues se trata de un registro que no está contemplado entre los recursos emocionales de sus culturas. Pero si pueden llegar a prescindir del todo de sus propios recursos inhibitorios en una sociedad abierta y de sexo fácil (desvergonzada).

Debido a que la vergüenza está mediada socialmente, es menos eficaz en las sociedades occidentales modernas, donde por lo general interactúan individuos anónimos. Es por eso que el suicidio no tiene la misma interpretación en una cultura de la culpa que en una cultura de la verguenza.
Dicho de otra manera: la vergüenza es etnocéntrica, necesita testigos y está diseñada para comunidades aisladas que no conviven con otras comunidades que se regulan de otro modo. La culpa y la empatía son individuales, subjetivas, egocéntricas y resultan más eficaces como medio de autocontrol que la vergüenza.

La vergüenza es desvergüenza cuando se pierden los controles sociales que la contextualizan.

Otra de las explicaciones paranoicas que circulan por ahí, es ésta. ¿A quién sirve realmente el terrorismo? es una pregunta falaz que da por supuestas muchas cosas: por ejemplo da por supuesto que hay relaciones causales entre ese alguien y el fenómeno terrorista. Siguen pensando de forma lineal y aun no han caído en la cuenta de que el mundo es demasiado complejo para dar con la causa final. Aun más, es muy posible que esa causa final no exista aunque sea muy intuitiva para nuestras cabezas lineales.

Y aunque linealmente podamos pensar que el camionero de Niza era un soldado del ISIS lo más probable era que fuera un enfermo mental. Un enfermo del choque de culturas.

Bibliografia.

Scot Atram. “La logica moral del terrorismo suicida

La sombra de Peter Pan

sombra

No cabe duda de que estas elecciones de mañana 20-D han sido las más interesantes desde el punto de vista politológico, pugilístico, emocional, psicológico y mediático de las ultimas elecciones que hemos vivido en España.

Los políticos y sus secuaces han conseguido sacar lo peor de nosotros mismos, han llenado las redes de “agit pro” de insultos, descalificaciones y encuestas elaboradas en distintas cocinas según los intereses de cada cual, también ha habido bofetadas y acosos callejeros pero no ha habido tiros afortunadamente. Las ultimas encuestas, esas de Andorra que dan la victoria a Peter Pan, quise decir a Podemos y a todos los que creen que el mundo es un lugar para jugar y aplicar recetas que ya han fracasado en otros lugares. Como si viviéramos en una isla, que otros llaman soberanía nacional.

Como soy psiquiatra y no politólogo me gustaría -no obstante- dar mi versión sobre lo que viene ocurriendo en mi país desde que entramos en clave electoral, allá por principios de año.

Lo que va a ocurrir mañana no estará muy lejos de lo que pronosticaban las primeras encuestas realizadas bajo criterios científicos. El PP ganará y ya está. Pero mi intención en este post no es pronosticar ni hacer una “porra” sobre los escaños que cada uno se llevará sino más bien contar cual ha sido mi observación entre las personas que conozco, una encuesta un poco “sui generis” que se basa -como ha de ser en un psiquiatra- en las motivaciones ocultas que están detrás de los votos.

Estas son mis conclusiones.

Hay muchos politólogos especializados en averiguar los sesgos que guían nuestros votos, vienen a decir que votamos por cuestiones emocionales, de imagen de los candidatos o por simpatías generacionales. Pero yo no estoy demasiado de acuerdo con esa opinión. La mayor parte de las personas votamos por intereses.

El problema está en que hay muchas personas que no saben donde están sus intereses. Y no lo saben porque son cortoplacistas y no creen en el largo plazo. Otros simplemente están capturados por sus creencias o ideales y les dan más peso que a sus intereses, cuando de lo que se trata es de no pagar claro. Otros son masoquistas y siempre deciden la peor opción para sí mismos, lo mismo hacen en sus vidas. Otros simplemente están cabreados y votan por rencor y el depositario del rencor es siempre el que está en el poder.

Es por eso que están muy reñidas y es por eso que algunos tratan hasta ultima hora de influir sobre el electorado con encuestas ilegales.

Las encuestas son una forma de predecir qué es lo que va a pasar pero tienen también un efecto perverso, pueden influir en el voto del votante desconcertado y de última hora. Es lo que se llama “profecías autocumplidoras” o “predicciones paradójicas”. Imagínese que los periódicos de mañana llevaran el siguiente titular:

“HOY SE TERMINARA LA GASOLINA EN TODA ESPAÑA”

Lo que sucederia inevitablemente es que se terminara pues todos correríamos al surtidor mas próximo, se formarían colas interminables y la gasolina se agotaría.

Es por eso que las encuestas sobre intención de voto están prohibidas desde el lunes pasado. No es una cuestión de autoritarismo, es ciencia desde que Paul Watzlawick descubriera eso de las predicciones paradójicas, profecías que se cumplen.

Ahora bien, no estoy muy seguro que esa encuesta de Andorra que le da la victoria a Peter Pan, beneficie demasiado al de la coleta. Son paradójicas si, en su intención pero no está claro si movilizarían el voto del miedo, en “contra de” o el voto del “caballo ganador”. Hay ahí un grado de incertidumbre del que no podemos conocer su peso.

Lo que yo he observado entre el personal al que tengo acceso es lo siguiente:

1.- Los pensionistas y los que están a punto de jubilarse no quieren experimentos de ingeniería social y por eso votaran al PP, de igual modo se comportarán aquellos que tienen negocios o como se llama ahora Pymes.

2.- Los jóvenes con trabajo y oposiciones hechas y ganadas votarán C´s, del mismo modo se comportarán las clases medias ilustradas, esas que se tapan la nariz frente a la corrupción institucionalizada. Al fin y al cabo Ribera huele a limpio aunque tiene un pequeño defecto: no tiene partido y por eso no puede ganarse el voto rural.

3.- Los que creen que el mundo puede llegar a convertirse en un parque temático gracias a la solidaridad, los buenistas y los que votan pensando en la guerra civil o aun creen que el mundo es mejorable en términos humanos y económicos votarán PSOE.

4.- Los criptocomunistas seguirán en sus trece y votarán a IU.

5.- ¿Y quien votará  a Podemos? Pues este es el secreto mejor guardado de las elecciones y del que saldremos de dudas mañana. Podemos no solo obtendrá el voto de los “perroflautas”, “ninis” o gente “sin oficio ni beneficio”, esos que mean en la calle o no saben hacer la “o” con un canuto sino también de ciertos ilustrados gráciles. Obtendrá votos entre profesionales, universitarios y sobre todo, universitarios parados, esos arquitectos o psicólogos que no lograron establecerse por su cuenta y braman contra la administración. Obtendrá el voto de los que no tienen hijos, de los hogares monoparentales e incluso de alguna viuda que vive en mi escalera y que guarda un difuso resentimiento contra la vida. Todo les ha salido mal.

Dicho de otro modo, el PP ganará las elecciones, el PSOE se hundirá pero no lo suficiente para refundirse y quitarse la “O” de obrero y al PSC de Cataluña de encima, Ciudadanos perderá parte de su electorado por falta de personal empleado con oposiciones aprobadas y Podemos obtendrá una victoria pírrica pero será la sorpresa de estas elecciones.

¿Y luego qué?

Pues que entraremos a vivir en un país ingobernable.

Pero afortunadamente Wendy vendrá en ayuda de Peter Pan a coserle la sombra. La Merkel claro.

 

 

Paul Gilbert y la compasión

gilbert

Hace algunos años tuve ocasión de conocer a una mujer que seguramente representaba un extremo en una supuesta escala analógica de hiperempatía. No he conocido a nadie tan compasiva, tan altruista y tan empática como ella.

No podía ver a un pobre sin darle limosna, de tal modo que era perseguida por una legión de parias en cuanto se daban cuenta de que daba generosas limosnas. Los gatos y perros abandonados eran su debilidad y llenaba su casa con toda una legión de huerfanos caninos y felinos. Como tenia varias casas, una de verano y otra de invierno, se pasaba el dia de aquei para allá llevándoles comida sin que pudiera desprenderse de ninguno de ellos.Se trataba de una especie de síndrome de Diogenes pero con mascotas en lugar de basura o trastos inservibles.

Claro que no aconsejaría a nadie que hiciera una visita a estos albergues por el mal olor que desprendía siempre su hogar y que daba lugar a quejas e intervenciones de agentes del ayuntamiento. No cabe ninguna duda de que aquella mujer era muy compasiva, es decir compartía el sufrimiento de todos aquellos animales abandonados, hasta el punto de identificarse con ellos, en una especie de sinestesia perruna en la que hacía suyos el dolor abandónico de sus mascotas.

Lo interesante es que estas mascotas no tenían siquiera nombre, no había una relación personalizada con ninguno de ellos, me llamó siempre la atención la impersonalidad de su trato y la ambigüa tortura de tener a aquellos animales prisioneros en pisos sin salir apenas a la calle: naturalmente era imposible sacarlos de su presidio.

La compasión en psicoterapia.-

Recientemente ha visitado nuestro país -más concretamente Valencia- el psicoterapeuta, profesor e investigador inglés Paul Gilbert, fundador de una Terapia Centrada en la Compasión. Su trabajo se apoya, en otras disciplinas, en conocimientos provenientes del campo de la Psicología del Desarrollo y de Psicología Social. Gilbert descubrió nuevas tácticas para ayudar a los pacientes a entender que no son culpables de su patología ni de sus síntomas, sino que estos provienen de la condición humana.

Lo interesante del planteamiento de Gilbert es que está hablando de una compasión bien diferente a la que mostré más arriba con el caso de mi conocida.

Para derribar el primer mito: sentir compasión no significa sentir lástima hacia los demás. Hagamos el ejercicio de imaginarnos a nosotros mismos, tan solo por un instante, en medio del sufrimiento. Desde esa posición, observemos con atención el efecto que nos produce que el otro nos mire con pena, lo mal que nos hace sentir. Es fácil comprender, desde esta perspectiva, lo poco edificante que es el sentimiento de lástima, dirigido hacia los demás o hacia nosotros mismos. El sufrimiento es parte de la vida y a todos nos toca una porción. Frente a esta certeza nos queda poco lugar para la lástima.

Inducidos por mensajes culturales, asociamos la compasión a una condición de bondad tan pura que nada debería contaminarla: quienes se consideran a sí mismos seres compasivos se paralizan al constatar que, al mismo tiempo, son capaces de enojarse o incapaces de perdonar. Ven “manchado” ese “noble” sentimiento y cuestionado el absoluto de su ideal.Pero ese absoluto está lejos de ser deseable. Chogyam Trungpa, maestro budista de Meditación, forjó el concepto de “compasión idiota”: el equívoco que nos lleva a perdonar una mala actitud del otro, movidos por la compasión, propiciando su reincidencia. Podemos sentir que alguien se está equivocando cuando decide hacer el mal, y por ello sentir por tristeza por él, incluso compasión por el sufrimiento que esa persona produce en sí misma y en los demás. Pero permitir que los demás hagan cualquier cosa porque nosotros no tenemos coraje para ponerles límites no significa, ciertamente, ser compasivos.  La compasión inteligente es desear a otra persona que se libere del sufrimiento por sus propios medios.
Más autocompasión y menos autoestima seria la receta adecuada para una psicoterapia basada en la compasión como la que propone Gilbert..
Las psicoterapias de primera generación pre-cognitivas como el psicoanálisis o la psicoterapia humanística o existencial conteniín no pocos elementos de compasión bien entendida, es interesante comprobar como las llamadas psicoterapias de tercera generación como el mindfullnes o la terapia gilbertiana vuelven a incidir en la necesidad de compadecerse pero no identificarse con el paciente. El “pobrecito mío” que practican algunos psicólogos tiene muy poco de terapeutico y mucho de paternalismo compasivo. Una compasíón débil y en el fondo matriarcal.

El lado oscuro de la compasión.

Barbara Oakley define un “altruista patológico” como “una persona que se implica sinceramente en lo que pretende que sea un acto altruísta pero que (de un modo que pueda ser razonablemente anticipado) termina dañando a la persona o el grupo que intenta ayudar”. Diferentes personalidades pueden comportarse como altruístas patológicos y el espectro de conductas que pueden caer bajo esta definición es todavía más amplio, desde la decisión de no vacunar a un niño a las políticas de cooperación y ayuda internacional.

Existe claramente un “lado oscuro” de la empatía, como muestran algunos desórdenes de personalidad caracterizados por la hiperempatía como el TLP (trastorno limite de la personalidad), quizás la anorexia mental. Pero estos fallos de la cooperación son más difíciles de detectar debido a que los sentimientos empáticos y altruístas no proceden normalmente de procesos cognitivos “lentos” en el sentido de Daniel Kahneman, sino de nuestra forma de pensar “rápida”. Existe algo así como un “sesgo proempático” según el cual cualquier comportamiento señalado como altruísta es percibido como inherentemente positivo, con relativa independencia de las consecuencias. Es más, este es un sesgo especialmente difícil de superar, incluso para las personas inteligentes y científicamente informadas, debido a que implica examinar “lo que los grupos o científicos supuestamente racionales y objetivos han llegado a considerar subliminalmente sagrado”..

Por último no hay que olvidar que la empatía excesiva no implica necesariamente autoconocimiento y que por supuesto empatizar excesivamente con las necesidades de otros puede servir al propósito de ocultar las necesidades propias.

La excesiva empatía no es bondad si esa bondad no es en primer lugar para uno mismo.

Los huevos de San Fermin

tetas sanfermin

De San Fermin sabemos muy poco, pero podemos estar seguros de que nació en Pamplona (que entonces se llamaba Pompaelo), que fue obispo de Amiens cuando Navarra era otra cosa bien distinta a la que es ahora y que murió decapitado en el siglo III por un delito de opinión en aquellos tiempos en que irse de la lengua estaba tan perseguido como ahora pasa en Siria o Iraq.

Lo que es seguro es que nunca corrió delante de esos moralcos sean Mihura u otra cosa que recorren las calles de Pamplona y donde los mozos ponen a prueba su virilidad de la única forma que pueden, pues ya no hay iniciaciones consagradas para los varones salvo algunos sanfermines y tomatinas que son en realidad una versión grácil de los sanfermines por aquello de la sangre.

Y no pudo correrlos porque en realidad en aquella época no había toros de lidia y no los había porque el toro de lidia en realidad es un transgénico, algo así como el resultado de una selección artificial. El toro vulgar ese que sirve para dar carne tuvo que atravesar multiples pases de selección para dar con esa nueva especie que llamamos toro de lidia, un toro donde se ha seleccionado su agresividad, su acometitividad. Sus huevos por así decir.

Es por eso que el toro de lidia no sirve para otra cosa sino para la lidia.

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En realidad existen muchos experimentos con animales que han demostrado que la selección artificial puede enroscarse muy bien con la selección natural que dio lugar a nuestra especie. Los experimentos mas famosos son los del ruso Belyaev y sus zorros plateados. Lo que Belayev demostró es que los sucesivos cruces de zorros en condiciones de cautividad podían dar lugar a zorros neoténicos, una especie domesticada que parecía retener en los adultos las características de los zorros jóvenes. Asi pudimos entender qué había sucedido en nuestra especie y como fuimos domesticados por la selección sexual: las hembras de nuestra especie a través de sus gustos fueron las impulsoras de una menor agresividad de los machos, quizá a través de felaciones o coitos forzados, pero lo cierto es que casi lo consiguen. Hoy sabemos que la evolución de nuestra especie es una lucha constante contra nuestros huevos, o si se quiere entender de otra manera contra la testosterona.

Otra de las razones que esgrimen algunos autores como Peter Frost es la conocida “pacificación genética”. La pena de muerte o el encarcelamiento para los machos mas agresivos aseguraba una menor dispersión de sus genes.

Muy resumidamente significa que dado que la agresividad y otros rasgos de la personalidad relacionados con el crimen tienen un componente genético y hereditario, y que el Estado ha ejecutado/encarcelado sistemáticamente a los elementos más proclives al crimen durante siglos, (perjudicando así a su éxito reproductivo), ha habido un proceso de “pacificación genética” por el que los humanos hoy somos menos violentos. No cabe ninguna duda de que la agresividad tiene un origen genético, el más conocido es el alelo del gen MAO A. Lo que hace especialmente peligroso a este gen no es el gen en si mismo sino los promoteres del mismo.

Un promotor es un trozo de ADN que por ser ADN está sometido a las mismas leyes genéticas que el ADN convencional. Dependiendo del número de repeticiones de este alelo el individuo será más o menos violento. Dos repeticiones representan el modo pacifico, mientras que tres o cuatro repeticiones están mucho más representadas en poblaciones de criminales. Lo que se oculta por ser políticamente incorrecto es que este numero de repeticiones vinculado a la violencia está más representado en unas razas que en otras. Y naturalmente el gen MAO A no es incompatible con otros alelos que seguramente nos faltan por conocer.

Sea como fuere, los humanos se domesticaron a sí mismos como antes habian hecho con el tomate, el pimiento , el perro  o las vacas. Se trata en todos estos casos de selección artificial.

La gracilización de las creencias corre pareja a la gracilización morfológica y está emparentada con el tema de la moralización. No hay moralización sin efectos secundarios, todos los preceptos morales tienen algun inconveniente (Diderot) y muchas veces incluso pueden llegar a los extremos de la patologización de las conductas. Existen victimas de la moralización.

No es de extrañar que ciertas culturas se opongan de una manera “robusta” a la “gracilización” que les propone occidente, en temas “gráciles como “los derechos humanos, “derechos de la mujer”, “derecho a la vida”, “prohibición de la pena de muerte” “libertad de elección sexual y sexo fácil”, “aborto libre como un derecho de la mujer”, etc. Existe una resistencia “armada” a la penetración de estas ideas, y es el islamismo radical el representante político actual de esta resistencia.

Y es por eso que hay animalistas que se manifiestan en los sanfermines con poco éxito y mozas que exhiben sus pechos ante esa orgía de machismo que son los sanfermines y es por eso que no hay mozas que hagan la carrera pues las mujeres no necesitan la exhibición de su testosterona para reproducirse, les basta con exhibir sus tetas. Pero un hombre ha de hacer muchas tonterías para iniciarse como hombre.

Pues la testosterona es una hormona diseñada para meternos en lios y el estradiol una hormona para evitarlos. Todo muy complementario.

Y es verdad que correr los sanfermines es una tontería si lo vemos bajo el prisma de lo racional. ¿Para qué arriesgar la vida corriendo delante o detrás  de un toro y arriesgarse a cornadas, tropiezos y empujones?

Pues para llevar esa marca que los hombres necesitamos para exhibir nuestras cicatrices en el campo de batalla.

Sin sangre no hay iniciación para los hombres, es por eso por lo que a veces la tomatina sirve.