Nosotros los “baby boomers”

Baby boom es el concepto informal con el que se conoce a los que nacimos en la década entre 1947 y 1957 aproximadamente, es decir a la explosión de nacimientos que hubo después de la segunda guerra mundial. Aquellos que alcanzamos la mayoría de edad hacia 1968 coincidiendo con la revolución de mayo de aquel año y que también se conoce como la generación del 68.

Desde entonces no ha habido en Europa otro baby boom y la demografia no ha hecho sino descender.Este post es un homenaje a todos los babyboomers que hoy ya son, somos jubilados.

En un post anterior ya hablé de las características de personalidad de esta generación pero me gustaría volver ahora sobre qué significaba la libertad para nosotros  comparándola con el vacío que hoy podemos observar en la generaciones que nos sucedieron, más amplificadas si cabe con esa otra que ha venido en llamarse millenials.

Ken Wilber describió la patología de nuestra generación, esa que inventó o reeditó el narcisismo, le llamó boomeritis a esta especie de infección memética:

Para Wilber la “boomeritis” es el principal obstáculo para alcanzar el pensamiento de segundo nivel, es decir aquel estado de expansión de la conciencia -una expansión que se realiza en espiral- según la teoría de la “dinámica espiral” propiciada por Clare Graves que representaría el alcanzar un estado tal de elevación que superara las contradicciones y antagonismos propios del pensamiento egocéntrico que caracterizaría el primer nivel.

Pero la boomeritis no aqueja solamente a mi generación porque el narcisismo-egocentrismo es desde el punto de vista evolutivo muy potente: representa algo asi como el muy adaptativo “sálvese quien pueda” que seguramente ha producido grandes servicios a nuestra especie. Despegar de él no es cosa fácil sobre todo en un mundo donde el lucro y los rendimientos personales seguidos de premio o de recompensa son los ídolos en los que creen la mayor parte de la población infectada.

Sin contar con el hecho psicológico de que primero tenemos que diferenciarnos para más tarde integrarnos. Muchos de mi generación lograron el primer objetivo pero no el segundo, debe ser por eso que la mayoria de mi generación terminó apuntándose al PSOE.

Nosotros entendíamos la libertad como una forma de librarnos de las coerciones que procedían tanto de nuestros padres, como de la religión y en menor medida del Estado. Eran los padres los que nos prohibían, los que nos exigían, los que nos mantenían bien atados a la costumbre. Liberarnos de esa coerción paterna era para nosotros la libertad. Vale la pena detenerse un momento sobre esta cuestión. En aquella época los padres no nos dejaban hacer casi nada, ni viajar, ni salir de noche, ni por supuesto beber alcohol. Solo podíamos estudiar y ejercitar algún deporte, las salidas estaban contabilizadas y vigiladas, la hora de vuelta a casa era sagrada y no había lugar para la transgresión. La situación de las chicas era aun peor, condenadas a una castidad perpetua que se prolongaba en la nuestra y a una invisibilidad manifiesta. Las transgresoras eran vistas como chabacanas, flojas, y fáciles: eran así estigmatizadas y sacadas a empujones de la socialización bien entendida.

Fue en el 68 en Paris donde tuvo lugar la ruptura con el padre, el mundo no volvió a ser el mismo, fue en las barricadas donde tuvimos nuestras primeras experiencias sexuales completas con aquellas heroínas hegelianas más bien enloquecidas que buscaban la playa bajo los adoquines. Alcanzamos esa libertad que añorábamos de forma paulatina, la píldora antibaby salió en nuestra ayuda y la minifalda puso el resto. Lo que queríamos era follar y follar sin compromiso, y follar con todas no con la amiga de turno, algunos lo consiguieron sobre todo los alfa del movimiento, esos que se colocaron en algún sitio gubernamental y que la nómina amordazó.

Beatles y la psicodelia, Rolling Stones,  Kinks, Erick Clapton y sus bandas, Steve Winwood, The Who, King Crimson, Yes, era la música que oíamos, la mejor música que se ha hecho en todas las épocas apareció en esa generación mal follada, no es de extrañar. Freud habló de sublimación, ese mecanismo que convierte la pulsión sexual en obra de arte y si a eso le juntamos el trauma generacional que supuso la guerra con embazadas solteras o viudas ya tenemos el cóctel necesario para entender ese fenómeno de explosión de talentos. Y Freud era la lectura de cabecera de mi generación como Poe, Lovecraft, Brabdury, Desmond Morris o Marcuse con aquel ensayo “Eros y civilización” tan freudiano que venia a enfrentar definitivamente la satisfacción erótica con el orden civilizatorio. La creencia en el buen salvaje fue la consecuencia de aquellas lecturas: regresar a la naturaleza era la mejor forma de escapar de las coerciones culturales, esa fue la elección de los que entonces llamábamos hippyes o “progres”, unos personajes que Houellebecq describe tan bien en sus novelas

Pero todo tiene su parte trágica, y esta ganancia de libertad basada en lo sexual tuvo consecuencias imprevisibles en el imaginario humano: la principal consecuencia es la atomización de lo imaginario. Ahora tenemos libertad, al menos aquella libertad que soñábamos pero las cosas parecen haber ido a peor.

La revolución sexual trajo algunos efectos adversos:

El término revolución sexual se refiere a una serie de profundos cambios sociales que implicaron a las actitudes, expectativas, relaciones entre los sexos y costumbres realizadas en la mayor parte del mundo occidental en la década de 1960-1970 y que se superpone a ciertos movimientos conocidos como contracultura (el movimiento hippie) asi como a movimientos políticos relacionados con la revolución del Mayo de 1968 llevada a cabo sobre todo en Paris, una revolución contra el padre o la autoridad según algunos autores. La guerra de Vietnam, el consumo de drogas, la aparición del feminismo y el amor libre ocupan el trasfondo de este movimiento que efectivamente cambió el mundo, pero no en el sentido que esperábamos.

Sin embargo el movimiento que conocemos como revolución sexual tuvo una causa y dos efectos que pueden estudiarse juntos como movilizadores de la sociedad,  son estos tres:

  • La contracepción.
  • La incorporación de la mujer al mundo del trabajo.
  • La fragmentación de la familia extensa y la emancipación de la nuclear.

La contracepción es la tecnología que permitió a las mujeres elegir el momento, el cómo, con quién y cuando quedar embarazadas, mientras se multiplicaban los contactos sexuales previos al matrimonio o al compromiso reproductivo, dicho de otro modo, la contracepción es la que permitió multiplicar los contactos sexuales sin el peaje del embarazo que hasta los años 60 era la regla.

El paso al compromiso reproductivo sufrió un enorme retraso lo que dio lugar a un descenso de la natalidad que hoy consideramos en algunos paises ya más que preocupante al tiempo que se introdujeron -paradójicamente- también otras libertades como la del aborto libre o casi libre que en toda Europa se ha consagrado como un principio de derechos femeninos elementales. Lo cierto es que al menos resulta contradictorio que en entornos de libertad y accesibilidad universal de contracepción hayan aumentado los abortos debidos a embarazos no deseados. Llamo la atención del lector sobre esta primera contradicción. No parece pues que la libertad contraceptiva haya llegado a todas las mujeres o bien que la contracepción por sí misma ha generado un efecto contrario al que se esperaba, embarazos no deseados.

Lo asimétrico de la contracepción es que se deja al control de la mujer la descendencia de los hombres, como veremos más abajo esta hegemonía femenina en cuanto a la voluntariedad de tener o no hijos y con quién tiene secuelas sociales.

Por otra parte la incorporación de la mujer al mundo del trabajo, no hubiera sido posible en una sociedad tradicional, fuere agricola o industrial, sencillamente en un mundo sin anticonceptivos la mujer no hubiera podido incorporarse de un modo tan generalizado no ya a los trabajos más devaluados o manuales sino a las carreras y estudios complejos que exigen mucha más postergación en la edad de tener el primer hijo. Naturalmente la familia se resintió, con independencia de aquellas mujeres que supieron acumular o retener apoyos familiares suficientes para ayudar en la crianza de los hijos, lo cierto es que la mayor parte de los hogares donde la mujer trabaja fuera de casa tienen unos estandares de vida mucho peores en tanto a presencia y calidad, cuidados de los niños y tiempo dedicado a sus miembros.

Pero lo más paradójico de esta incorporación de la mujer al mundo del trabajo y por tanto de la autosuficiencia económica es que ha dado a los hombres más oportunidades para financiarse una segunda esposa al abaratar -por asi decir- el despido.

La revolución sexual no tuvo los efectos que pretendíamos los jóvenes de entonces sino -tal y como podemos observar hoy- una fragmentación de las formas de vida que coexisten con bolsas de soledad, familas desestructuradas, anomia social, patología mental y sobre todo, otra cuestión que llama la atención: hogares monoparentales presididos por mujeres que viven solas, que tienen hijos a su cargo y con la ausencia de la figura paterna aunque esta vez no se trata de desaparecidos en combate. Y una consecuencia mas dramática y peligrosa: la disminución de la natalidad.

Me propuse llevar a cabo un pequeño estudio sobre mi entorno inmediato, para ello usé la finca donde vivo y aunque ya sé que esta forma de proceder carece de rigor estadístico, me permitió al menos pensar en algo que nunca antes había pensado. ¿Cuantas personas viven solas con o sin hijos en mi entorno más cercano?

De un total de 28 hogares esta es la distribución:

1.- Parejas con o sin hijos 16 hogares, el 57,1 %.

2.-Mujeres solas con o sin hijos 8 hogares, el 28,57%.

3.-Hombres solos, con o sin hijos, 4 hogares, el 14,28%

Lo importante es señalar que más de la mitad de los hogares (la mayoria) sigue mostrando la configuración tradicional, pero están emergiendo hogares de mujeres solas (y excluyo a las viudas) que tienen hijos a su cargo y trabajan fuera de casa. Por último la causa más importante de soledad entre estas mujeres es el divorcio, se trata sobre todo de mujeres separadas.

Con respecto a los hombres todos los que aparecen en la muestra son divorciados.

Dicho de otro modo: el divorcio parece ser -por encima de la viudedad- la causa más importante de vivir solos, tanto en hombres como en mujeres, aunque la frecuencia de “divorciados” parece ser más significativa en hombres.

Cad o dad.-

“Cad” y “dad” es la forma de llamar en inglés a dos estrategias sexuales de apareamiento en humanos y que implican tanto a los hombres como a las mujeres. “Dad” en inglés significa “papá” de modo que la estrategia “papá” representa el emparejamiento monógamo tradicional (biparental), mientras que la estrategia “cad” viene a referirse a la promiscuidad sexual, con o sin compromisos reproductivos tanto en hombres como en mujeres.

De manera que podemos decir que las sociedades avanzadas, occidentales y opulentas, donde los controles sociales acerca de la sexualidad son débiles son estrategias “cad”, mientras que las sociedades tradicionales con cerrazón sexual, ordenadas y pulcras representan estrategias “dad”.

Vamos ahora a obervar un fenómeno concreto: la tasa reproductiva de hombres y mujeres en una sociedad u otra. Es sabido que desde el punto de vista evolutivo las mujeres en todos los tiempos se reproducen más que los hombres (el éxito reproductivo de las mujeres es superior al de los hombres), Baumeister (2007) ha publicado ciertos porcentajes abrumadores a este respecto, pero lo que interesa señalar es que el éxito reproductivo de las mujeres es el doble que el de los hombres, pero ahora vamos a ver las consecuencias sobre esta variable respecto a las sociedades “cad” y “dad”.

libertadsexual

 

Dicho de otra manera: a mi generación se le fue el asunto de las manos.

 

Buscar playas donde no las hay es mal asunto. Y la verdad es que la sexualidad es mejor que esté regulada si queremos que sea igualitaria.

 

Locos por la notoriedad

El suicidio es un homicidio invertido

(S. Freud)

Cuentan de Luis Miguel Dominguín una anécdota – quien sabe si apócrifa- de cuando consiguió seducir a Ava Gardner y llevarsela al catre. En la mañana siguiente se levantó temprano se duchó y se vistió y Ava le pregunto ¿Donde vas tan pronto?. “Pues donde voy a ir, a contarlo”, contestó el torero.

Efectivamente, ¿de qué sirve acostarse con Ava Gardner si luego hay que mantener el secreto?

Bueno, supongo que cada cual dará más o menos importancia al hecho que a la apariencia, pero lo cierto es que el marketing personal tiene mucho que ver con el hecho de divulgar nuestras proezas, por eso tiene tato éxito youtube. A la gente lo que le interesa es salir en la tele, es decir grabar sus heroicidades e incluso sus delitos y luego subirlos a la red. ¿Cómo explicar que se cometa un delito y luego dejes la prueba del mismo grabada y colgada en youtube, dandole el trabajo hecho a la policía?

Ser reina por un dia compensa ir a la cárcel, al menos para algunas personas infectadas por ese deseo de notoriedad que para mi es tan importante como la pulsión de poder y explica las razones por las que el delito o la fechoría han de publicitarse, hacerse públicas como parte o consumación del goce de haberlas llevado a cabo. Ser famoso es tan o más deseable que ser rico, poderoso, atractivo  y por supuesto inteligente.

En estas cosas andaba pensando yo estos dias a raíz de esa epidemia de suicidios-homicidios que viene sacudiendo a Alemania y que parecen darse en cadena después del atentadio de Niza, sobre el que ya hablé aqui.

Las versiones oficiales parecen dividirse entre varias hipótesis: la primera hipótesis es la del trastorno mental, la segunda es un trastorno mental con inspiración islamista o como suelen decir ahora, la acción de un “lobo solitario” y la tercera, la que menos gusta a nuestros gobernantes es la hipótesis del atentado yihadista planificado. Todo parece indicar que Merkel respiró de alivio cuando le dijeron que el atentado de Munich era cosa de un adolescente desesperado que habia sufrido bullying, aunque en realidad lo que más le hubiera gustado es que se tratara de un atentado de la extrema derecha, pues el temor a una explosión de “islamofobia” es superior al temor a los propios yihadistas. hay que recordar que falta un año para las elecciones alemanas y la extrema derecha va ganando terreno.

En realidad lo que buscan nuestros gobernantes es separar estos atentados de eso que ha venido en llamarse “la crisis de los refugiados”. Personalmente creo que se trata de una tarea destinada al fracaso. Para la opinión publica, los atentados son provocados por islamistas, no importa si se trata de refugiados, inmigrantes de segunda generación, enfermos mentales o simples desesperados por el maltrato escolar.

Lo que nos lleva a una reflexión sobre la verdad.

Siendo posible que las versiones oficiales sean ciertas, lo cierto es que la gente no las cree. ¿Por qué sucede tal cosa?

La verdad es ya irrelevante, estamos en el territorio de la post-verdad. La verdad ha dejado de ser relevante porque se ha moralizado y solo aparece esa verdad tan pulcra y políticamente correcta como aspira a ser. Dicho de otra manera, los ciudadanos saben ya a estas horas que nuestros gobernantes mienten y que defienden su propia agenda. No es necesario recurrir a los hechos -desclasificados ahora- sobre los incidentes que tuvieron lugar en el dia de Año nuevo en Colonia y otras ciudades. Merkel quiere imponer a los alemanes sus ideales humanitarios si es necesario escondiendo la verdad. Es por eso que hay un divorcio entre los ciudadanos y sus gobernantes y no solo con ellos, sino con los expertos, economistas y politólogos, conferenciantes o tertulianos, todos apelan al buenismo incluso a la hora de pronunciarse contra el golpe de Estado de Erdogan. De lo que se trata es de defender “el estado de derecho” dicen.

Y es por eso que los ciudadanos parecen haberse vuelto locos cuando votan a populismos sean de derechas o de izquierdas y parecen aun más locos cuando defienden  a Trump. Es muy fácil de entender: los ciudadanos ya no votan sino que dan puñetazos en las urnas.

La contaminación de las ideas suicidas.-

Cuando yo era un joven médico interno, alla por 1976, atendia las urgencias de mi Hospital fueran las que fueran, recuerdo que teníamos entonces dos exigencias legales, dar parte de los accidentes de trabajo a la Inspección correspondiente y dar parte al juzgado de los intentos de suicidio. Aunque esos partes nunca daban lugar a ninguna investigación judicial, lo cierto es que estábamos obligados a hacerlo. Hoy en dia. como todo el mundo sabe un intento de suicidio se considera un episodio psiquiátrico y si no hay ingreso involuntario no damos parte a la instancia judicial, el suicidio se ha naturalizado, ya no es delito intentar suicidarse.

Quizá este hecho nos haya hecho olvidar la vieja idea de Freud de que el suicidio es un homicidio invertido. Tal y como nos contó en “Duelo y melancolía”, “el suicida mata en sí mismo la representación de otro, usualmente un objeto tabú”. Debe ser por esta razón que todas las religiones condenan el suicidio (la islámica también) y debe ser por eso que durante el franquismo suicidarse era un delito, al menos en teoría.

Tambien se conoce perfectamente el llamado efecto Wherter, es decir el suicidio es una conducta que se contamina y es por eso que los periodistas tratan este tema con suma discreción, todo lo contrario que hacen con los crimenes domésticos que tambien están sometidos a este fenómeno de “contaminación” y que son tratados con infame publicitación de los mismos.

Pero probablemente el que más sabe sobre contaminación de conductas suicidas es Durkheim y de él voy a poner un texto para que el lector y tambien los politicos, gobernantes ytodo aquel que pueda entenderle, piense por sí mismo: cada uno se suicida por una cosa distinta  pero todos se mueren por lo mismo.Y algunos movidos por el afán de notoriedad dan a su muerte un ultimo giro hacia la épica. Los lobos solitarios son: “suicidas en busca de un pretexto para suicidarse con sentido”.

El texto seminal de Durkheim.-

Se considera la imitación como el último factor psicológico a tratar antes de poder pasar a hablar sobre las causas sociales del suicidio.

El fenómeno de la imitación se puede dar entre dos personas sin que a estas les una ningún vínculo social, o relación de cualquier tipo, es un fenómeno puramente psicológico e individual, y si llegamos a establecer que contribuye a determinar la cifra de suicidios, resultará que esta cifra depende directamente, total o parcialmente, de causas individuales.

En primer lugar hemos de definir la palabra Imitación que se usa normalmente para designar los tres conceptos siguientes:

Ocurre en el seno de un mismo grupo social, cuyos elementos todos están sometidos a la acción de una misma causa o causas semejantes, en virtud de la que todo el mundo piensa o siente al unísono; en este caso la palabra designa la propiedad que tienen los estados de conciencia, simultáneamente experimentados por un cierto número de sujetos diferentes, y obrar los unos sobre los otros y combinarse, de modo que crean un estado nuevo.

Necesidad que nos impulsa a ponernos en convivencia con la sociedad de la que formamos parte y de este modo a adoptar las maneras de pensar o de hacer que son generales en los que nos rodean. Son un ejemplo muy claro de este caso las modas y las costumbres.

Finalmente puede ocurrir que reproduzcamos un acto que pasa delante de nosotros o que conocemos, únicamente porque ha pasado delante de nosotros o porque hemos oído hablar de él, se copia por el simple hecho de copiarla. Así bailamos, reímos o lloramos cuando otra persona lo hace, es la imitación por sí misma.

Estas tres clases de imitación son completamente diferentes las unas de las otras.

La primera no puede ser considerada como un hecho de reproducción, ya que esta no se produce sino que surge de una síntesis de estados diferentes.

Solo podemos considerar la imitación propiamente dicha cuando un acto tiene como antecedente inmediato la representación de otro acto semejante, anteriormente realizado por otro, sin que entre esta representación y en la ejecución se intercale ninguna operación intelectual, explícita o implícita, que se relacione con los caracteres intrínsecos de los actos reproducidos, esta es la definición que se debe emplear cuando se trata a la imitación como influencia en el suicidio.

Durkheim opina que no hay duda de que el suicidio se comunica por contagio, y relata numerosos casos en los que en lugares donde una persona se ha suicidado después otras de su alrededor lo han hecho también, pero es frecuente atribuir a la imitación cierto número de hechos que pueden tener otro origen, esta es la causa de los que se han tomado a veces pos suicidios obsesionales.

Estos suicidios en masa no parece que tengan por origen una o dos causas individuales, si no que más bien parecen resultar una resolución colectiva, más que una simple propagación contagiosa. La idea no nace de un sujeto en particular para extenderse a los otros sino, que es elaborada por el contingente del grupo que, colocado por entero en una situación desesperada, se sacrifica colectivamente a la muerte.

Generalmente para poder imputar la imitación no basta con comprobar que los hechos se produjeron en el mismo momento y en igual lugar bastante número de suicidios, que pueden ser debidos a un estado general del medio, y por lo tanto ser el resultado de una disposición colectiva del grupo, que se traduce bajo un suicidio múltiple. , por lo tanto hemos de distinguir también entre contagio y epidemia, esta es un hecho social producido por causas sociales; El contagio consiste en un encadenamiento más o menos repetido de unos hechos individuales.

Si la imitación es una fuente de fenómenos sociales se debe testimoniar su efecto sobre el suicidio, especialmente, puesto que no existe ningún hecho sobre el que tenga mayor imperio.

Si esta influencia existe debe de sentirse sobre todo en la distribución geográfica de los suicidios, hay pues que consultar el mapa, pero esto ha de hacerse a través de una metodología.

Para poder afirmar que una tendencia se extiende por imitación es preciso que se le vea salir de los ambientes donde ha nacido y extenderse en actos que por si solos no tengan capacidad para producirla.

En conclusión: no importa si los suicidas-homicidas son pacientes psiquiátricos, suicidas en potencia, depresivos, terroristas adoctrinados que obedecen consignas exteriores, inmigrantes de segunda generación o refugiados, lo que todos tienen en comun es su pertenencia a una determinada religión y una etnicidad concreta.

Es por eso que ningún cristiano se ha contaminado por este meme.

Pues:

Ante todo no puede haber imitación si no existe un modelo al que imitar, y no hay contagio si no existe un foco donde el fenómeno tenga su máxima intensidad.

En este sentido el terrorismo (el clima terrorista actual) es un atractor, entendiendo como atractor a algo que llena de sentido el sinsentido de algunas personas y que recluta odios heterogéneos y diversos que se constelan en actuaciones que remiten al original.

Bibliografia.-

Emil Durkheim, (1897).El suicidio: estudio de sociología.

Atentados suicidas

Una de las diferencias importantes entre los terrorismos antiguos y los modernos es el trato que se le da a la figura del perpetrador. No conozco ningún caso de atentado de la ETA (u otros terrorismos clásicos) donde los perpetradores no se aseguraran de tener expeditas las vías de escape una vez cometido el atentado. En realidad los atetados suicidas son un fenómeno muy reciente, no antes de 1980 si descontamos los suicidios de los kamikazes japoneses que operaban bajo mando militar.

Hace dos días hemos tenido en Europa un atentado suicida cometido por un sujeto que arremetió con un camión de alto tonelaje contra una multitud segando la vida de unos centenares de personas, entre ellos niños de corta edad. Después del desconcierto de los primeros momentos las autoridades no se ponen de acuerdo sobre si se trata de un atentado yihadista o de un “lobo solitario”.

Y lo cierto es que aunque el el ISIS haya dado el visto bueno al atentado y lo haya reivindicado hay serias dudas sobre si se trata de un atentado planeado, dirigido y ordenado desde fuera o bien se trata de una acción puntual de una persona concreta.

Usualmente las explicaciones que se dan sobre el terrorismo suicida son bastante triviales: la religión, el paraíso con las huríes esperando, la culpa de occidente en la descolonización o la maldad intrínseca. Explicaciones banales que no acaban de dar en el blanco de un tema complejo y demasiado banalizado quizá por el miedo que despierta entre la población y los gobernantes.

Y lo cierto es que la religión musulmana prohibe el suicidio, siendo tambien cierto que es una religión de paz en su esencia. Lo cierto es que a diferencia de la nuestra ellos no tienen una autoridad religiosa única. No tienen un Papa y sus autoridades morales se encuentran dispersas siguiendo el rastro de sus luchas tribales. Sencillamente no han alcanzado un liderazgo único e incuestionable en materia moral y es por eso que existen muchas interpretaciones del islam. Y también parece que la guerra actual es entre ellos: por alcanzar un liderazgo único en la interpretación de las escrituras.

Diré antes que nada mi opinión: “Cada cual tiene sus razones para el suicidio pero la ideología les da el mismo pretexto a todos” o dicho de otra manera al menos en los llamados “lobos solitarios”, se trata de suicidas en busca de un pretexto para suicidarse con sentido.

En suma, “El atentado de Niza como el de Orlando solo tiene relación simbólica con el ISIS”, el ISIS pone el pretexto y el suicida pone la acción, una acción redentora.

En mi opinión en todos estos atentados hay algo central: el suicidio y luego algo colateral, el acto terrorista en si. Llama mucho la atención que nunca escape ningún terrorista es como si buscaran activamente la muerte aunque puede haber desertores de ultima hora como sucedió en Bélgica hace poco. Pues también se puede ser un héroe eludiendo la muerte o esperar el turno para reunirse con las huríes. 

El terrorismo yihadista es un atractor, entendiendo como atractor a algo que llena de sentido el sinsentido de algunas personas, una justificación a su odio. Si que existen los lobos solitarios como ese Mohamed que ayer arremetió con su camión en Niza o como aquel otro, reciente de Orlando. No se trata de ramificaciones terroristas en Europa (este crimen) sino algo mucho mas sutil: algunas personas desesperadas se acogen al yihadismo para morir con sentido. Se trata de suicidas llenos de odio que encuentran en la ideología política una justificación para llenar su muerte ya que no pudieron llenar su vida.

Un estudio realizado por el académico alemán Arata Takeda analiza el comportamiento análogo representado en los textos literarios desde la antigüedad hasta el siglo XX ( Sófocles y Ajax , Milton y Samson “Agonistes” , Friedrich Schiller  en “Los ladrones” , Albert Camus en “Los justos” y llega a la conclusión de “que los atentados suicidas no son las expresiones de peculiaridades culturales específicos o exclusivamente fanatismos religiosos. en cambio, representan una opción estratégica de los desesperadamente débiles que estratégicamente se disfrazan bajo la máscara de aparente fuerza, el terror y la invencibilidad.

Y más: los terroristas suicidas no son psicológicamente normales o estables, y están motivados al suicidio / matanza para enmascarar su deseo de morir bajo un “barniz de la acción heroica”, debido a las consecuencias religiosas de quitarse la vida por completo. Se ha identificado más de 130 terroristas suicidas individuales, incluyendo 9/11 cabecilla Mohamed Atta , con factores de riesgo de suicidio clásicos, como la depresión, el trastorno de estrés post-traumático, otros problemas de salud mental, adicción a las drogas, lesiones físicas graves o discapacidades, o después de haber sufrido la muerte inesperada de un ser querido o de otras crisis personales.

Todo lo cual encaja perfectamente en el perfil del suicida terrorista de Niza:

Lo que sabemos de ese camionero de Niza es que era un delincuente, un maltratador cuya esposa habia abandonado, que se emborrachaba en el Ramadán y que no iba a la mezquita, que no tenia empleo fijo y que no se relacionaba con nadie. Un perfil más de un macarra que de un soldado o militante de ISIS. La muerte es lo único que le podía dar sentido a su vida y por eso eligió esa especie de inmolación, pues el suicidio aislado no podía completar su redención. Era un suicida en busca de un pretexto para morir .

Algo que por cierto no es una conducta solo de terroristas sino de muchas personas que buscan activamente que les maten.

Pero no debemos concluir apresuradamente que se trata de personas que no hemos sabido integrar, se trata de algo más complejo:

Cuando un individuo emigra de un pais a otro, no sólo cambia de lugar fisico para vivir sino que lleva un cultura detrás que tarde o temprano colisionará con la del hospedador. Y cuando hablo de “cultura” no me estoy refiriendo solo al registro etnográfico, a la religión o a las costumbres más o menos ancestrales como las culturas árabes y su concepto de los derechos de la mujer -que es estrictamente opuesta a la europea- sino también y sobre todo al manejo de las emociones y sobre todo a las inhibiciones.

En todas las culturas existen inhibiciones intrapsíquicas sobre las conductas desviadas. En nuestra cultura occidental existen dos mecanismos que operan en paralelo para evitar estas conductas, uno es la empatía (el temor a hacer daño) y otro es la culpa. Mediante estos mecanismos los individuos comunes permanecemos alejados de la “desviación” y por asi decir no hacemos daño a los otros. Sin embargo esta internalización de emociones no es algo universal. En otras culturas la emoción inhibidora más frecuente es la vergüenza (mundo antiguo clásico y mundo ärabe), el honor (mundo medieval y nipón) o el control social de la comunidad o los chismes entre nosotros.

Sucede algo así como una enfermedad injerto-huesped.

Lo interesante de estas ideas es que los miembros de ciertas comunidades no pueden cambiar ese “locus de control interno” desde la vergüenza hasta la culpa, pues se trata de un registro que no está contemplado entre los recursos emocionales de sus culturas. Pero si pueden llegar a prescindir del todo de sus propios recursos inhibitorios en una sociedad abierta y de sexo fácil (desvergonzada).

Debido a que la vergüenza está mediada socialmente, es menos eficaz en las sociedades occidentales modernas, donde por lo general interactúan individuos anónimos. Es por eso que el suicidio no tiene la misma interpretación en una cultura de la culpa que en una cultura de la verguenza.
Dicho de otra manera: la vergüenza es etnocéntrica, necesita testigos y está diseñada para comunidades aisladas que no conviven con otras comunidades que se regulan de otro modo. La culpa y la empatía son individuales, subjetivas, egocéntricas y resultan más eficaces como medio de autocontrol que la vergüenza.

La vergüenza es desvergüenza cuando se pierden los controles sociales que la contextualizan.

Otra de las explicaciones paranoicas que circulan por ahí, es ésta. ¿A quién sirve realmente el terrorismo? es una pregunta falaz que da por supuestas muchas cosas: por ejemplo da por supuesto que hay relaciones causales entre ese alguien y el fenómeno terrorista. Siguen pensando de forma lineal y aun no han caído en la cuenta de que el mundo es demasiado complejo para dar con la causa final. Aun más, es muy posible que esa causa final no exista aunque sea muy intuitiva para nuestras cabezas lineales.

Y aunque linealmente podamos pensar que el camionero de Niza era un soldado del ISIS lo más probable era que fuera un enfermo mental. Un enfermo del choque de culturas.

Bibliografia.

Scot Atram. “La logica moral del terrorismo suicida

¿Qué hacemos con el mobbing?

mobbing

No bastan las buenas intenciones hay que ir más lejos, saber más.

El señor miró complacido a Abel y su ofrenda pero vió con desagrado la de Cain. Cain se encolerizó y su rostro se descompuso. El Señor le dijo:¿Por qué te sientes malhumorado y vas con la cabeza baja?. Si obraras bien ¿no alzarías la cabeza?, en cambio si obras mal el pecado está en tu casa y te acosa sin que puedas contenerle. (Genesis 4.17)

No cabe duda que el primer acosador del que tenemos noticia fue Dios, vale la pena recordar este capítulo del Génesis que cito para observar como el favoritismo con el que Dios distinguió a Abel fue el detonante del primer crimen cainita de la humanidad, al tiempo que señala hacial Caín haciendole responsable -por su pecado- de su propio favoritismo. No sabemos por qué Dios prefería a Abel, lo que si sabemos es que los dones con que Caín trataba de ganarse sus favores no dieron ningún resultado.

Y este post pretende en primer lugar señalar qué es y qué no es mobbing (en adelante acoso) y dotar al lector de algunas estrategias sobre como hacerle frente.

En primer lugar hemos de separar algunos conceptos; el maltrato o abuso no es mobbing, a veces forma parte de la explotación de las personas sea en el ámbito laboral o cualquier otro entorno, Y para un psicólogo que recibe casos en su consulta resulta imprescindible separar el mobbing de dos cosas: la simulación y la querulancia paranoide, ambas llevan consigo ganancias visibles y no voy a referirme a ellas. Voy a referirme pues al acoso verdadero, algo que existe aunque sea muy difícil de demostrar en un tribunal de justicia, sobre todo en nuestro país con un derecho demasiado garantista en comparación con el mundo anglosajón, donde los indicios suelen tener peso de prueba.

Una definición operativa:

Según Heinz Lehman es el fenómeno en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, sistemática y recurrente -al menos de una vez por semana- y durante un tiempo prolongado de no menos de seis meses, sobre otra en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la victima, socavar su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr finalmente que esa persona acabe abandonando el lugar de trabajo, bien sea por propia voluntad o por prescripción médica.

Dicho de otra manera, el fenómeno es muy parecido a la violencia que se ejerce en el ámbito conyugal o en la pareja, si bien los objetivos no son los mismos. En la pareja lo que se busca es la sumisión y la dependencia extrema usualmente de la mujer hacia el hombre.El acoso sexual, conocido informalmente como “luz de gas” es una variante del mobbing y no voy a referirme a él en este post.

El acoso ha de ser constante, insidioso y mantenido en el tiempo. El objetivo del acoso laboral suele ser lograr que la víctima abandone su puesto de trabajo o arroje la toalla y ceda ante las pretensiones de sus superiores, algo que se logra a través de varios mecanismos, el descrédito, la divulgación de rumores, la intimidación, la intrusión en la intimidad de la victima, el muy español “ninguneo”, el traslado obligatorio de despachos bajo el pretexto de reestructraciones funcionales o los sabotajes a la tarea que la victima tiene encomendada.

Lo interesante es que el acoso no siempre procede de un acosador directo, en ocasiones es la propia institución o empresa la que por su propia perversidad tiene una estructura que facilita el acoso individual, el solapamiento de funciones es una de estas perversidades junto con los guiones no escritos y que se encuentran alejados de los objetivos a cumplir.

Un ejemplo de lo que trato de decir con esta idea de los guiones no escritos:

Una empresa A decide contratar un gerente profesional para abaratar costes, esta empresa A tiene un proveedor que es la empresa B pero resulta que algunos de los accionistas de A están tambien en B, y estos accionistas pueden obetener ventajas de suministrar equipos a la empresa A, lo que pierden en un sitio lo ganan en otro. Pero el gerente G fue contratado precisamente para abaratar los costes pero no contaba con que hay una variable oculta, naturalmente todos los esfuerzos que lleve a cabo para mejorar su gestión serán rotulados por esos accionistas como malapraxis o maldad.

En un post anterior ya escribí sobre esta cuestión de la perversión en las organizaciones, de modo que no voy a referirme a ellas. Sólo quiero ahora recordar dos ideas: los jefes suelen rodearse siempre de personas dóciles a las que puedan controlar y obtener información (chivatazos) con independencia de su relevancia profesional, y otra:; la mayor parte de acosadores no son jefes supremos sino mandos intermedios o capataces.

¿Quien es el acosado?.-

El mobbing es un concepto etológico no psicológico y por tanto el mejor instrumento de análisis es la teoría sistémica, pues es todo el sistema el que conspira contra la víctima como más abajo se verá. Y hace referencia a una coalición de individuos que forman una alianza provisional para arrebatar el poder a ciertos machos que obtienen prebendas de la manada. Fueron los etólogos los primeros en describir estas alianzas siniestras donde de lo que se trata es de arrebatarle a alguien su poder o bien una venganza del grupo frente a un líder irresponsable. Pero hay otras acepciones de esta conducta de acoso: ciertos etólogos observaron que si de una manada de cebras elegimos al azar a algunas y las marcamos con una cruz negra en el vientre, serán más susceptibles de ser devoradas por una fiera o un depredador. Significa que en esencia el mobbing está relacionado con la percepción de una diferencia, no es que los depredadores prefieran a las cebras con cruces en la barriga sino que sus compañeros de la manada estarán mas dispuestos a sacrificar a las diferentes en el caso de un ataque.

No importa si las diferencias son por arriba (una mayor inteligencia o brillantez) o por abajo (ser gordo, feo, o albino) lo que interesa saber en este momento es que todos podemos convertirnos en victimas del acoso, aunque los que más riesgo tienen son aquellos a los que sus compañeros han identificado como diferentes, a veces por una cuestión tan trivial como “no ir a tomar café con todo el grupo”.

De modo que todos podemos ser victimas de acoso pero también podemos convertirnos en acosadores o al menos en espectadores inocentes.

Condiciones para que podamos hablar de acoso.-

1.-Relación asimetrica.- Tiene que existir una relación de poder, rango o posición dentro de una organización. El acoso entre iguales es posible pero poco frecuente, hablamos entonces de maltrato. Sin embargo en algunas organizaciones donde las jerarquias son difusas o son permeables, cambiantes o ambigüas tambien es posible que un empleado acose sutilmente a su jefe por ejemplo no pasándole información o “ninguneándole”, es decir no reconociendo o negando la jerarquía.

2.-La víctima no puede escapar del campo.- Es decir no puede irse salvo perdiendo dinero o reputación, de modo que la cosa cambia segun las leyes laborales. El acoso en la empresa privada está sometido a leyes bien distintas a las que regulan a los funcionarios por ejemplo. Un funcionario es muy dificil de despedir pero un empleado privado puede irse por propia voluntad o bien cobrando una indemnización, pero hay otros factores que pueden influir sobre la no-escapatoria del campo de acoso y dependerá en cualquier caso de su espacio relacional y de otros conflictos solapados con el acoso.

Sobre los  errores más frecuentes que suele cometer el acosado y algunos consejos para escapar del acoso volveré en el próximo post.

Vírgenes, cuevas y niños

coves    cueva

Lo que el lector tiene en sus manos (si compra este libro en papel) no es una novela, ni un ensayo sino un trabajo de investigación historiográfica, un reportaje sobre un hecho insólito acaecido en 1947 en Coves de Vinromá, provincia de Castellón a cargo de Jose Calvo Segarra periodista de pura cepa. Un documental como diríamos hoy que sin embargo, puede leerse casi con la amenidad de una novela aun no siendo ficción, pues la ficción y la realidad a veces se encuentran tan próximas que incluso puede aparecer como sustitutos la una de la otra. La realidad tiene la misma estructura que la ficción.

Coves de Vinromá era en la época un municipio con más habitantes que en la actualidad, algo que puede explicarse por la emigración de la población desde el campo a la ciudad. Pero en 1947 recién terminada la guerra civil Coves era un lugar inhóspito que encerraba a casi tres mil personas que, casi todas ellas vivían de una tierra esquilmada tanto por la guerra como por las bajas temperaturas y la agricultura de secano.

raquel

Allí, una niña de 10 años llamada Raquel e hija de un telegrafista represaliado por el franquismo, fue la actora de un hecho insólito: una aparición mariana que nunca fue legitimada por la Iglesia a diferencia de Fátima o Lourdes que también tomaron como objetos mediadores a niños. No deja de ser curioso que estas apariciones siempre acaezcan en esos lugares casi sagrados llamados “cuevas” y que lo hagan a través de niños, es como si la Virgen (pues siempre es la Virgen quien se aparece), prefiriera esos espacio mitológicos (cuevas, fuentes, cruces de caminos) donde antaño reinara Hermes (Mercurio) el Dios de los viajantes y los ladrones, el Dios mediador entre lo divino y lo humano: allí donde existe aun una cruz en ese cruces de caminos está Hermes presidiendo la escena.

No cabe duda de que gran parte del éxito de la religión cristiana procede del hecho de haber santificado a la mujer a través de la Virgen María. No hay ni un solo pueblo en España que no tenga al menos su propia Virgen, su propia patrona, a veces coincidiendo con un patrono masculino. Cada virgen no es sino una subjetivación de un culto ancestral de las deidades femeninas paganas, muy queridas por el pueblo llano como mediadoras, una tarea hermética que tiene su origen en la historia clásica de Hermes el psicopompo. El sincretismo que propició el cristianismo a través de la romanización es la clave de nuestra cultura y lo que nos diferencia del islamismo y del judaísmo –las otras religiones monoteístas que florecieron en las culturas del desierto-, religiones por así decir masculinas y orientadas hacia la sumisión hacia Dios.

Raquel era pues un psicopompo, la mediadora entre lo sobrenatural, aquello que no puede verse y el mundo tangible de la enfermedad, el hambre y la miseria. Es interesante señalar que la primera “aparición” o “visión” de Raquel no fuera en la citada cueva sino en su propio domicilio. Y más interesante aun desde el punto de vista psicológico es que tal visión se produjera al despertar.

Las alucinaciones que se producen al dormirse o al despertar son muy frecuentes en los niños y son fisiológicas, es decir no son patológicas. Las primeras se llaman hipnagógicas y las segundas hipnopómpicas y casi siempre son imágenes parásitas que quedaron adheridas al inconsciente infantil por el impacto que causaron cuando se visionaron. Dicho de otra manera la imagenería del sueño tanto en la primera fase (adormecimiento) como en la final (despertar) se nutre de imágenes ya vistas por el niño.

Concretamente lo que vio Raquel fue a una mujer vestida con una túnica y cuyo pecho estaba atravesado por varias espadas o cuchillos. A lo que la madre la hizo exclamar:

  • Es la Virgen de los Dolores.

Sin saberlo, la madre de Raquel estaba legitimando la visión como algo genuino. No le dijo “eso es un sueño”, o “lo has imaginado” o cualquier otra cosa sino que mas bien le “dio el visto bueno” a su visión. No es de extrañar que una inteligencia vivaz y bien despierta como la de Raquel siguiera añadiendo imágenes, ora de hombres (santos), otras de mujeres similares a aquellas que su memoria guardaba copia por la impresión que causaron en ella. Y no cabe duda de que la fuente de su información eran estampitas. Y no cabe tampoco ninguna duda de que Raquel siguió con su juego hasta llevarlo al paroxismo, pues bien pronto comenzó a recibir mensajes de estas imágenes.

Estos mensajes no deben catalogarse como alucinaciones auditivas sino más bien a diálogos internos que la propia niña mantenía con esos “alter egos” que veía a través de su imaginación. Imágenes que fueron complicándose y creciendo en intensidad y complejidad quizá acrecentado por los que fueron testigos de las mismas, seguramente el cura del pueblo que fue uno de los que creyeron literalmente en sus premoniciones y apariciones. Entre los descreído estaba su propio padre y desconocemos el papel de refuerzo que la madre y el vecindario fueron dando a esta historia que comenzó a propagarse como un meme.

Un meme es una idea contagiosa, algo que como los virus se propaga de persona a persona, el meme es como la unidad de información y se parece al gen que es la unidad de información hereditaria en clave material. No cabe duda de que en aquella época el meme religioso tenia mucha disponibilidad al contagio, igual que hoy sucede con otros memes como el de la delgadez o el del rechazo de la corrupción. No hay meme más contagioso que el religioso, si bien el meme principal por el que la religión obtiene su éxito es el de la inmortalidad. Una religión que no defendiera la idea de otra vida después de la muerte no tendría ningún éxito pues es la religión la única disciplina que llena de sentido al gran sin sentido humano: desaparecer.

Las apariciones marianas siempre unidas a la curación de los enfermos explican el fervor y el sacrificio de todos aquellos que acudieron aquel primer día de Diciembre a les Coves para presenciar el milagro que Raquel prometió.

El libro de Calvo Segarra hurga precisamente en esas curaciones milagrosas –que quedaron registradas documentalmente- y otras no tan milagrosas que se suelen producir siempre por sugestión, esa forma de conmoción psíquica que se produce en presencia de algo extraordinario. Dejaré al lector libre para opinar después de haber leído los testimonios que Calvo Segarra ha podido rescatar de aquellas “curaciones”.

Raquel fue examinada no sólo por varios médicos sino también por Marco Merenciano, un psiquiatra de Valencia que regentaba un manicomio y que al parecer mantuvo una relación con Raquel a largo plazo. Observó con buen juicio clínico que la niña no padecía enfermedad mental alguna y que más allá de eso era una niña más inteligente de lo usual en aquella época de bajos niveles de instrucción, despierta e inocente sin ningún atisbo de que aquel “montaje” respondiera a algo premeditado o manipulativo.

Todo parece indicar que “la neurosis colectiva” se impuso a la imagenería individual y que un conjunto de casualidades y de “confesiones” de la niña dieron lugar en el imaginario colectivo a buena parte del prodigio. Hago notar además que en aquella época no había Internet ni casi periódicos, solo radio y teléfono. Uno no tiene más remedio que suponer que el “boca a boca” se encargó de viralizar la noticia de que en Coves de Vinromá había sucedido un milagro y que en este sentido puede considerarse que la expansión de la noticia fue un éxito de la diseminación de un meme concreto.

Vale la pena leer el libro de Calvo Segarra para ver como los poderes de la época se afanaron en negar y prohibir hasta donde pudieron que se concentraran en aquel pueblo los cientos de miles de personas que acudieron allí en busca de curación o alivio para sus males o al menos para ver de cerca en la Virgen, esta vez sí, en la cueva, el lugar donde siempre entre penumbras aparecen las vírgenes. Nada de esto sucedió pero poco importa, los que allí se concentraron aun hablan maravillas.

Es interesante señalar como evolucionó la familia de Raquel. Todo parece indicar que el fenómeno de las apariciones pasó factura en aquella familia, primero porque hubo de esconder a la propia Raquel y alejarla del pueblo, para aislarla de la procesión casi diaria de personas que acudían a su casa para verla o tocarla. Más adelante porque el padre fue destinado a Barbastro, el régimen parece que aprovechando la circunstancia le rehabilitó. La madre murió y el destino de la familia se saldó con la tragedia, la ruptura y la desunión.

Porque tal y como dice Virgilio, a los dioses no se les puede mirar de frente, sólo de espaldas mientras se alejan.

Jose Calvo Segarra 2015: “El misterio de El Miracle de les Coves”. Antinea.

La nostalgia de la tribu

fukuyama

La forma de organización más antigua de la que tenemos noticia es el clan, formado por unos 150 individuos -casi todos emparentados entre si- cazadores-recolectores que se desplazaban continuamente dejando tras de sí territorios esquilmados, nuestros antecesores ancestrales se organizaban sin autoridad, compartian todo, el reparto del trabajo y la cooperación era la regla. ¿Cómo se llevó a cabo la transformación de este diseño de clan en tribu, parece que esta bastante claro leyendo el libro de Fukuyama y el más reciente y en español de Nicholas Wade (Una herencia incómoda).

La tribu es una organización de superior complejidad al clan y supone una población mas sedentaria que ocupa un espacio bien delimitado que compite, a su vez con otras tribus vecinas separadas por el bosque, el desierto o la selva. La actividad más corriente de la tribu es la guerra, una guerra discontinua pero perpetua con las otras tribus y compitiendo por los recursos, la tierra o las mujeres. Tal y como ha señalado Napoleon Chagnon los hombres primitivos no eran tan pacíficos como nos los pintaron los exégetas del “Buen Salvaje”.

Lo que define a este estadío de la tribu son las fronteras idiomáticas (cada tribu tiene su propio idioma), la desconfianza hacia el vecino, el nepotismo hacia lo propio, siendo la religión y el parentesco los factores que cohesionan las mismas. Lógicamente la desconfianza no construye carreteras y por tanto los intercambios culturales entre tribus o el comercio no pueden darse en este tipo de organizaciones pero sí la rapiña y el rapto.

Nueva Guinea contabilizaba 1500 tribus en su territorio a la llegada de los primeros colonizadores. Estos señalaron la evidencia de la imposibilidad de que estas tribus se organizaran en una organización política superior o más compleja, simplemente no se entendían entre ellos y la desconfianza guiaba sus relaciones inevitables en tan poco espacio de tierra. Las diferentes lenguas operaban como accidentes geográficos e impulsaban la barrera entre estos primeros pobladores tribales, de lo que se extrae una consecuencia muy clara: tal y como sucede en el mito hebreo de Babel, Dios inventó las lenguas para dividir y confundir a los hombres, operando como una barrera genética entre poblaciones, como un río, un mar, o una cadena montañosa. La consecuencia es el aislamiento. La solución fue, otra vez la guerra. Unificar es guerrear, no se conoce ninguna sociedad que se haya unificado espontánea o voluntariamente.

Algo bien diferente sucedió entre los judíos, no necesitaron ser colonizados: Abraham consiguió cohesionar las tribus nómadas dedicadas al pastoreo precisamente a través de la religión. Yahvé logró unificar tribus aisladas y convertirlas en un “pueblo”, elegido por El mismo aunque la guerra no está ausente de esta unificación si leemos el Antiguo Testamento. Por contra los árabes de oriente medio nunca llegaron a alcanzar lo que entendemos como un Estado centralizado: la tribu sobrevive aun en aquellos lugares donde hay Estados formales.

La diferencia que existe entre un Estado formal y lo tribal es el uso que se hace de la justicia o por decirlo en términos más individuales, la venganza privada. Allí donde no hay Estado las tribus imparten su propia justicia castigando -como se hace en todas las sociedades- a los transgresores, pero de una forma un poco distinta a como nos la imaginamos nosotros: son los propios familiares los que tienen a cargo la ejecución del castigo de su pariente díscolo. La consecuencia inmediata de esta forma de impartir justicia es que no hace falta guardar rencor a aquellos que deberían aplicar el castigo. Cuando alguien ofende a la tribu, o causa daños a alguien de la misma todo queda en familia, es ahí donde se lavan los trapos sucios.

Las sociedades avanzadas -centralizadas en forma de Estado- se distinguen por el hecho de que el Estado ha quedado con la exclusiva de la aplicación de los castigos a los transgresores. Algo que ha tenido consecuencias evolutivas sobre ciertas razas pero no en otras: nos ha hecho menos agresivos, al no ser necesaria la agresividad para la defensa propia o de los nuestros, una especie de domesticación; algo que siendo como es un fenómeno relativo al comportamiento puede rastrearse a partir de una mayor gracilización del esqueleto, cráneos mas pequeños y un comportamiento más refinado, prudente y confiado.

Cada raza se centralizó a su manera, los hebreos con Yahvé y un código de leyes, los chinos a través de guerras que comenzaron antes de J.C y que terminaron en el 1000 A.C, se trata de la sociedad mas antiguamente centralizada, los Indios siguieron a China pero nunca llegaron a construir un Estado fuerte y a cambio tienen una sociedad muy fuerte con castas y divisiones que apelan a su origen tribal. En Europa podemos seguir el rastro del Estado a partir de Roma y su Imperio, su caída y posterior reconstrucción Carolingia sobre sus restos. En Europa sin embargo la construcción de los Estados se encontró con un problema sobreañadido: el poderío del feudalismo y de la Iglesia que se opusieron mientras pudieron a una centralización del poder político que no se dedicara a expoliar a los ciudadanos sino que gobernara para ellos y su bienestar. Inglaterra fue el primer país en aplicar aquello que el rey no puede estar por encima de la Ley.

El tribalismo tiene en origen una fuerte desconfianza a los poderes centralizados y en cierto modo es incompatible con ellos; a veces con razón, los reyes  y los tiranos que aun hoy gobiernan en Africa tienen poco interés por el bienestar de sus ciudadanos, antes bien se ocupan ellos mismos de la depredación y de favorecer a sus familias, parentelas y concubinas. En entornos así es poco probable que las tribus dispersas de un país aun formalmente establecido respeten los poderes e instituciones que en teoría les gobiernan: los individuos vuelven su cabeza hacia las formulas arcaicas y el tribalismo se robustece. Y con él, la miseria económica, la violencia y el hambre.

No cabe ninguna duda de que existe una relación entre las diversas formas de organización política e institucional y el bienestar de los ciudadanos. No hay que fiarlo todo a los recursos, Singapur no tiene recursos pero es más rica que Nigeria y si queremos hilar más fino Corea del Sur tiene una calidad mayor de vida que sus coetáneos del Norte, Venezuela no tiene nada que ver con Inglaterra a pesar de poseer petróleo, lo mismo es aplicable a Irak o a cualquier otro país productor de petróleo o recursos naturales como el coltán del Congo. Los ricos son pocos y los pobres casi todos los demás, que son encima los que pagan más impuestos o son explotados como esclavos por gobiernos corruptos que se suceden unos a otros vertiginosamente sólo para hacer añorar al anterior como menos malo.

Todo parece indicar que la variable critica de esa transición evolutiva que va de la tribu al Estado estuvo llena de escollos tal y como he señalado antes con el caso de Europa y su feudalismo hegemónico junto con el poder de la Iglesia. Al principio los reyes no eran solo reyes por la vía hereditaria sino también sacerdotes, acumulaban así en su persona los tres poderes, el teológico, el militar y el civil. Los reyes eran absolutos, casi dioses rompiendo de este modo el estilo tribal igualitarista donde estos poderes estaban más distribuidos, sin acabar con la practica del nepotismo para los suyos. Fue Roma la primera en poner en tela de juicio esta forma de gobierno, para ello inventó instituciones -como la República- que eran una especie de vacuna contra los reyes tiranos del pasado. Esa forma de gobierno fue la que le dio a Roma su esplendor, su dominio del mundo y su expansión territorial. No puede entenderse la historia de Europa sin Roma, sus instituciones y su organización política y cómo esas instituciones forjaron y seleccionaron comportamientos concretos entre sus ciudadanos. Una de las claves fue ésta: cualquier ciudadano libre de la República podía llegar a Cónsul. Se inventó así el mérito individual, un hallazgo de los Estados como mucho antes ya había sucedido en China: el mandarinato era por oposición desde tiempo inmemorial y cualquier ciudadano podía presentarse a este cargo.

Los chinos presentan IQs unos cuantos puntos por encima de nosotros los europeos, son un poco más inteligentes, pero sobre todos los rasgos de su personalidad el más importante es el conformismo con los poderes públicos, es por eso que los chinos han tenido gobernantes tan nefastos como Mao y aun hoy el poder político está en manos de comunistas trasnochados. No existe otro país que haya abordado más obras publicas ostentosas que China. La gran Muralla China sólo podría ser trabajo de chinos si se me permite la broma. Sus ciudadanos han sido expoliados por el Estado más veces y más intensamente que cualquier otro país. India es uno de esos países donde no se puede abordar ninguna obra publica sin la oposición de gran parte de la población. Es interesante preguntarse donde quedamos nosotros los españoles entre esos dos modelos, el chino con su conformismo aquiescente o el indio con su tozudez frente a cualquier innovación.

Nuestra naturaleza está plenamente arraigada en las formas tribales de subsistencia, no hay mas que contemplar fenómenos como los nacionalismos, esos del “derecho a decidir” son en realidad los fenómenos tribales de nuestro tiempo, una nostalgia de cuando fuimos tribus. También el nepotismo de nuestros políticos corruptos que se lo llevan todo a casa. ¿No es el caso de Pujol un fenómeno nepotista, donde uno defiende a los suyos? Cualquier forma de saqueo que tienda a favorecer a los nuestros es tribal, la política basada en partidos es necesariamente tribal; los Eres de Andalucía, las tarjetas B de los banqueros, las secesiones de los partidos, de las religiones: todo tiende a escindirse. Como los imperios vuelven a ser estados después de sus declives mas o menos predecibles. Todo vuelve, todo regresa. El eterno retorno de lo diferente que no de lo idéntico, pues una vez inventada una organización de nivel superior, con idas y venidas, ascensos y descensos se habrá alcanzado un hito para los humanos.

Lastima que hasta dentro de tres o cuatro generaciones no nos enteraremos de que lo que hoy tenemos no es necesariamente peor que lo que queda por venir.

Islamismo y marxismo

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Mañana miércoles aparecerá en Francia la ultima novela de Houellebecq que lleva por titulo “Sumisión”. Se trata de una novela que viene precedida de un cierto escándalo y que es en realidad una novela de política ficción que trata de una distopía. La de un supuesta victoria en Francia de un partido islamista que inmediatamente procede a la “islamización” del Estado, mandando a casa a las mujeres y aplicando la ley coránica a todas las instituciones del mismo, incluso favoreciendo y aprobando leyes en favor de la poligamia.

Lo interesante del libro que transcurre con personajes bien conocidos y muy actuales es que los dos grandes partidos de Francia, equivalentes a nuestros PSOE y PP apoyan al candidato islamista para cerrarle el paso a Marine Le Pen, candidata de la ultraderecha. Y aunque se trata de una ficción política el tema da para mucho pensar. Cosas como esta. ¿Por qué los partidos tradicionales le tienen más miedo a Marine Le Pen que a un candidato islamista?

George Orwell es un escritor que pasará a la historia de la literatura por haber inventado el género de la anticipación política, la política-ficción y sobre todo por su personaje-entidad del Gran Hermano, una especie de ente omnipresente en la vida de las personas que nos vigila y que sobre todo vive con nosotros, penetra nuestra intimidad en forma de pantalla, de un ojo que todo lo ve, como un Dios laico pero omnipotente que en el caso de Orwell remite a un estado totalitario, policíaco, represivo y autoritario, fruto de su experiencia en la guerra civil española donde vino como muchos idealistas ingleses a buscarse a sí mismo y es cierto que se encontró, pues dedicó su vida a denunciar los excesos que había contemplado en las purgas del partido comunista español de inspiración estalinista.

Orwell escribió su obra maestra- 1984– inaugurando un género nuevo, similar al de la tragedia griega, su intención era la advertencia, que no sucediera en la realidad lo que narra en la novela pero se equivocó en plazos y fechas: el ministerio de la Verdad destinado a reescribir la historia día a día según las conveniencias de una guerra continua mantenida artificialmente como justificación de una economía precaria, se ocupa de borrar las huellas del pasado, pero esta actividad -en el largo plazo- no iba a proceder de caudillos totalitarios sino del poder acumulado por los poderes mediáticos amparados por el sagrado derecho de la “libertad de expresión”, por la televisión, por los lobbys de la comunicación, por el nuevo culto a lo digital. El peligro no procede tanto de Estados autoritarios que prohiben el amor y mantienen a las masas idiotizadas por la ginebra, sino antes al contrario, de estados supuestamente libres, supuestamente democráticos, donde la historia, la opinión y la sensibilidad ciudadana está mediada por la televisión, los medios y la amnesia histórica al servicio de sus propios intereses y que además no pueden ser contradecidos pues se hallan investidos del mito de intachabilidad de lo legítimo.

La historia se ha terminado, la verdad es inútil buscarla en parte alguna, una vez documentalizada la historia se transforma en una verdad reversible y los individuos son transformados en consumidores caninos de imágenes mientras son idiotizados, por el espectáculo, el consumo, la pornografía y los psicotrópicos.

De manera que la distopía de Orwell aunque no se ha cumplido en tu totalidad (aunque ciertos elementos no son bien conocidos), nos sirve para estar prevenidos de otro tipo de regímenes autoritarios y no cabe duda de que la mayor amenaza para occidente y nuestra forma de vivir es el islamismo.

Lo que es realmente curioso es el trato que da la izquierda a este fenómeno y como convierten el temor genuino de las personas ante esta amenaza en una especie de pecado o de falta ciudadana grave, hasta tal punto de que es incluso peligroso abordar esta cuestión y no ser tratado de islamófobo.

La verdad de la cuestión de estas palabras que contienen el sufijo “fobia” es que responden a una especie de psicologización de los temores que siente la población de forma genuina. La islamofobia, la xenofobia o la homofobia no son enfermedades mentales tal y como nos venden sino temores articulados en la realidad de la diferencia, algunos de los cuales están bien fundados mientras que otros responden solo a la intolerancia. En cualquier caso, sea por prejuicios o por hechos bien consolidados, el temor a la otro forma parte de nuestro acerbo genetico. usted mismo tendrá alguna prueba de ello.

Imagínese que usted viaja por la España profunda, llega a un pueblo y entra en el bar a preguntar por una ubicación cualquiera. Notará que los ciudadanos que están el bar jugando a cartas, charlando o tomando carajillos le miran de una forma obsesiva y descarada. Usted se siente observado, incómodo, se siente como un extraterrestre sometido al pesado escrutinio de todas las miradas. ¿Por qué le miran?

Le miran porque no le conocen, es usted un forastero y en ese sentido -como en las películas del Oeste- es usted una amenaza, representa una amenaza, en clave ancestral para esos ciudadanos. Y es una amenaza porque ignoran sus intenciones, no saben si es usted un ladrón, un loco, un merodeador o alguien peligroso. Las miradas tratan de escudriñar en su cara sus intenciones. Se llama teoría de la mente y todos tenemos ese modulo implantado en nuestro cerebro: nos permite averiguar algo -a grosso modo- de las intenciones ajenas y saber si podemos o no confiar en alguien.

Dicho de otra manera: eso que llamamos xenofobia es en realidad un módulo de nuestra mente dedicado a detectar peligros, bien es cierto que de manera bastante tosca, pues un forastero no representa un peligro si no es peligroso, pero usted no lo sabe y su cerebro toma por usted una decisión: mejor alarmarse por nada que no alarmarse en absoluto cuando ya el latrocinio se ha cometido. Este sistema de alarmas (el detector de humos de Nesse) ha sido privilegiado por la evolución, por sus buenos servicios a nuestra especie.

Lo que sucede es que nosotros los humanos somos al mismo tiempo una especie social y mantenemos además aprendizajes sociales continuos que neutralizan el disparo de alarmas innecesarias, de manera que hemos aprendido a tolerar a los diferentes o al menos a ignorarlos distanciándonos de ellos. El adjetivo xenofobia debería reducirse a aquellas personas que dentro de una comunidad cualquiera mantienen juicios generalizados sobre todo lo diferente. Imagine que dentro de aquel bar del pueblo uno de los contertulios se levanta y le da con un bastón en la cabeza. Dicho de otro modo, aunque la prevención al forastero es universal, el ataque prejuicioso contra el mismo es minoritario y procede de individuos concretos que no sólo tienen un sistema de alarma en malas condiciones sino que encima actúan en defensa de un ataque que nunca se hubiera producido.

Los xenófobos de existir son una minoría con respecto a los atemorizados.

Hasta aquí la gestión individual que hacemos de las amenazas pero hay que hablar de la gestión política de las mismas. ¿Qué hacen nuestros políticos al respecto?

Lo que hacen es minimizar el riesgo dando así más argumentos de miedo a los ya atemorizados ciudadanos.

Francia tiene mas de 5000.000 de musulmanes, mal integrados en el laicismo de nuestros países europeos y con amplias bolsas de marginalidad y que mantienen costumbres fijas con respecto a la religión, la dieta y los derechos de la mujer. Tanto Cameron, como Sarkozy y Merkel ya han manifestado públicamente que la integración de ciertas etnias al mundo europeo ha sido un fracaso. Sencillamente empastamos mal, no tanto por la religión o la forma de vestir sino por la cultura de procedencia. Las culturas del desierto modelan cerebros bien distintos a lo que nosotros entendemos como democracia, valores y derechos humanos. Lo paradójico en este punto es que somos nosotros los que podemos sentirnos culpables (pues nuestra cultura cristiana es una cultura de la culpa individual) mientras que ellos no se sentirán culpables jamás, solo avergonzados y ante sus mismos conciudadanos.

Debe ser por eso por lo que adoptamos una postura tan blanda y permisiva con ciertas religiones que se han infiltrado en nuestra casa imponiendo sus costumbres (alguna de ellas incompatibles con las nuestras), sus templos, sus dietas y sus símbolos mientras nosotros hemos retirado los nuestros de las escuelas. Somos laicos y esa laicidad representan una debilidad no tanto porque nos vayan a comer el territorio sino porque -tal y como sucede en la novela de Houellebecq- acabarán siendo mayoría en nuestros países, al menos por la explosión demográfica que nos traen.

Todo iba bastante bien hasta hace recientemente poco tiempo: los espectáculos de decapitaciones, crucifixiones, esclavitud sexual, conversiones forzadas y exilios de grupos humanos no islámicos bien distribuidos por youtube y la prensa han hecho aparecer las alarmas y desenmascarar algunas estrategias geopolíticas. Todas las alarmas. Ya no es una cuestión de tolerancia tal y como aprendimos en la escuela, es que ahora vienen con cimitarras dispuestos a cortarnos el cuello, con o sin bombas. Y aun asi, dicen que ha crecido la islamofobia. ¿Pues que esperaban?

La sensación de amenaza crece porque nos enteramos de todo.

Pero ya lo estoy oyendo: no todos los árabes son terroristas y el islam es una religión pacifica y humanitaria.

Los que dicen eso son los mismos que están en contra de que en España se celebre la toma de Granada, son los mismos intolerantes que odian el cristianismo, los anticlericales de toda la vida. ¿Cómo es posible que los que practican el auto-odio frente a los nuestro sean tan tolerantes con el exterminio que llevan a cabo desde el otro lado?

Contestaré a esto más abajo, pero antes me gustaría hacer una incursión lógica:

Todos los setas son hongos

Pero no todas las hongos son setas.

Y un corolario: no podrían haber setas sin hongos.

Es verdad: no todos los musulmanes son terroristas, ni radicales, algunos de ellos -pocos- son incluso laicos o descreídos, ateos por decirlo de alguna manera. Pero no es posible desenlazar el terrorismo islámico de la religión islámica. No hay en el Nuevo Testamento ningún episodio que contenga una consigna de guerra por parte de Jesús y si descontamos el episodio de la expulsión de los mercaderes del templo no existe en el Nuevo Testamento ninguna alusión a la violencia o a la exclusión. Compárese con el Corán. Está en su ADN. El islamismo es una religión reaccionaria, totalitaria que tiene muchas interpretaciones teológicas, pero la Sharia (la guerra santa) está legitimada quieran o no los bien pensantes.

Es más probable que un islamista moderado se radicalice que un señor cristiano o ateo de Cuenca.

Y así y todo el marxismo y el islamismo funden mal. Más allá de algunas experiencias puntuales en Libia, Argelia o en Palestina, el marxismo no ha conseguido imponerse como forma de gobierno en ningún país árabe. Y empastan mal porque son redundantes: ambos persiguen lo mismo.

La homogeneización por abajo de la población.

Efectivamente el islamismo es una religión muy fácil de entender, es por eso que es la más practicada en el mundo. Se trata de someterse a Dios y a su voluntad. Lo que está bien y lo que está mal viene determinado por el Corán, la Ley civil, la ley política y la ley religiosa se funden en una y única Ley. En ese sentido no puede haber un Islam moderado, solo creyentes durmientes;  la democracia nunca tendrá cabida hasta que los propios musulmanes no hagan su revolución Ilustrada y consigan separar al Estado de la fe. No existe una democracia formal en ningún país musulmán, por lo tanto es obvio que la religión lleva a cabo un efecto mordaza del progreso en aquellos países de un modo similar a lo que sucede en países comunistas como Cuba, Venezuela o Corea del Norte.

Y sin embargo existe entre ellos una extraña armonía: es la izquierda la principal defensora de los derechos de los islamistas, derechos que les niegan a los católicos, llamándoles integristas ignorando que el integrismo cristiano palideció allá por el siglo XVIII y es por eso que tenemos carreteras y calefacción, poetas y blogueros.

En conclusión, espero leer pronto, -cuando salga en España- el libro de Houellebecq acerca de su novela de política- ficción y esperaría que nuestros marxistas no le acusen de islamofobia y que recuerden que de acuerdo a la neurociencia actual: todos estamos cableados para ser xenófobos solo que algunos son xenófobos con lo propio.