Culpa, solidaridad y compasión

aylan

¿Fue esta foto la que disparó el efecto solidario vivido en Europa recientemente?

No cabe duda de que no sólo los individuos concretos sino los gobernantes (a excepción de los húngaros) cambiaron de opinión después de la publicación de esta foto. Es el poder de una imagen que sobrecogió a los europeos y a sus élites gubernamentales, por razones que más abajo trataré de elucidar. Implicó un cambio de posición y una explosión de solidaridad entre los europeos que aplauden, ayudan y favorecen que todos esos miles de refugiados que se agolpan en las fronteras de Austria. Y que presionan a sus gobiernos para que se impliquen en la tragedia.

Pero este efecto se desvanecerá muy pronto, pues “la culpa” solo puede vivirse en primera persona y tiene como antídoto la solidaridad, (antes llamada caridad), no es una emoción llevadera y tiende a disiparse, mejor dicho a rechazarse alli donde van todos los afectos rechazados, al inconsciente. Al individual, claro. De manera que la solidaridad no es otra cosa sino la proyección que hacemos de nuestras culpas al Estado, así le obligamos a hacer algo.

Pues tanto la culpa como la solidaridad solo obedecen a los cerebros individuales, no existen Estados solidarios ni Estados culpables, pues el Estado no es -como muchos piensan- la suma de todos los ciudadanos sino una institución impersonal, creada por la naturaleza humana para liquidar las continuas confrontaciones de lo tribal. Alli donde no hay Estado aparece el caos en forma de una continua querella intestina entre los de aqui y los de alli. Campanarios distintos procuran opiniones diferentes y el paso al acto consiguiente de liquidación del infiel.

Los Estados no pueden ni saben ser solidarios pero si las personas concretas. Es por eso que se equivocan los que lanzan diatribas moralistas a sus gobernantes para obligarlos a ser lo que nosotros no somos ni queremos ser, ¿pues alguien de nosotros se ofreceria a acoger en su casa a una familia de refugiados?. Si, ya se que hay algunos ¿pero estaría usted dispuesto a mantenerlos? ¿Por cuanto tiempo?

Este es el abismo que separa lo individual de lo colectivo. Es más facil ser solidario a través del esfuerzo de otros.

Lo usual es delegar esta función solidaria en el Estado, lo mismo hacemos con la educación de nuestros hijos, “que se ocupen ellos que yo tengo que trabajar”. Si no lo hacemos por nuestros hijos ¿cómo vamos a hacerlo con los refugiados?.

Y la verdad es que el Gobierno no está para ser solidario sino para que se cumplan las leyes y por si ustedes no lo saben- han de ocuparse de los refugiados si o si. Les obligan las leyes europeas. A nosotros no nos obliga nadie, las leyes nos obligan -eso si- a pagar.

El problema humanitario será pronto un problema económico y tambíen un problema de seguridad.

¿Porque quien creen ustedes que va a pagar este gasto sobrevenido? No se asuste si se inventan un nuevo impuesto para atender estos gastos, no se asuste si se lo cargan al recibo de la luz, pues habrá que pagarles , a ellos la energía. La energía y otras cosas.

Y aquí está el dilema. El Estado y los gobernantes se lavarán pronto las manos y nosotros a pagar.

Pero aquí no acaba el problema.

Pues ¿cuantos parados de larga duración hay en nuestro país que no pueden ni siquiera pagar el alquiler de su casa o el gasto de la luz o el gas? ¿Cuantos hay que recurren a la caridad de Caritas u otras ONGs? ¿Cuantos niños acuden a los colegios para usar el comedor porque sus padres no pueden alimentarles?.

¿Por qué la empatía o el altruismo pueden ser letales?.-

Paul Bloom es el que mas sabe de este tema y he seguido sus explicaciones desde que me enteré de un articulo que tituló “Contra la empatía”. Para Bloom la empatía es un sentimiento de bajo nivel de definición que puede devenir en letal para la supervivencia del excesivamente empático pues no es cierto que “adoptar la perspectiva del otro hará que nos preocupemos más por ellos y estémos más dispuestos a prestar ayuda”.

Bloom es escéptico con la llamada que están haciendo los revolucionarios de la afectividad para que nos sumemos “emocionalmente en una familia global” o en una “conciencia empática global”. ¿Es que acaso es posible “empatizar” con 7000 millones de personas en un mundo donde, de hecho, las diferencias raciales y culturales están muy lejos de estar disminuyendo?

Amar al prójimo como a uno mismo es sencillamente imposible. Un mandato poco realista.

El peligro es que “al confiar en exceso en los poderes de la empatía, corremos el riesgo de que nuestros sistemas emocionales sean secuestrados por un subconjunto de problemas emocionalmente atractivos, haciendo que nos despreocupemos cada vez más por los problemas sin rostro, o cuyo verdadero rostro no despierta tanta empatía emocional”. (Extraido de esta web)

El éxito de la publicidad de la fotografía del niño ahogado puede explicarse por varias razones:

  • No se ve sangre
  • No se le ve el rostro.
  • Es un niño.
  • No hay un escenario de guerra, escombros o destrucción.
  • Se trata de una foto en la playa, donde el niño parece dormir plácidamente.

No estoy diciendo como alguien ha asegurado por ahí que se trate de una fotografía trucada, estoy convencido de que es real, estoy preguntándome acerca de su éxito como icono conmovedor. No cabe duda de que sea quién haya sido el que tomó esa foto es muy probable que se trate de la instantánea del año. Tampoco estoy criticando a  quien la tomó, ni a quien la publicó o compró pues esa es la función del periodismo: conmover.

Y no cabe duda de que lo han conseguido.

Y lo han conseguido porque han cambiado la percepción sobre los refugiados, que sean refugiados verdaderos o no han visto facilitada su intención de llegar a Alemania y socavar de paso la escasa cohesión que la UE ya tenia de por sí.

Vaya, que parece que estaba como planeado.

El sindrome de la víctima identificada.

Dije más arriba que la solidaridad es cosa de los individuos y no de los Gobiernos y lo es por una razón psicológica muy simple:“, la gente se vuelca a ayudar a una víctima de la que conocemos  sus datos pero luego no ayuda a 10.000 víctimas desconocidas, ni se siente concernida por ellas. En el laboratorio se ha preguntado a los sujetos cuánto dinero darían para crear un medicamento que salvara a un niño y cuánto para crear un medicamento que salvara a 8 niños y la respuesta era parecida. A un tercer grupo se les dijo el nombre y edad de la víctima y se les enseñó una foto  y entonces dieron mucho más dinero para salvar a ese que para salvar a los ocho.

La empatía tiene sesgos muy importantes que la convierten en injusta. Piense usted en una entrevista de trabajo donde el entrevistador es un hombre y que su contrincante para el puesto es una bella mujer. También está demostrado que la bella mujer tiene un hándicap importante si la entrevistadora es otra mujer. Piense usted en su médico, ¿le gustaría que se echara a llorar si usted llora? ¿O preferiría que mantuviera cierta distancia con respecto a sus problemas?.

Claro, meterse en los zapatos del otro no acaba de resolver el problema. ¿No es cierto?

Lo que propone Bloom es ejercitarse más en la compasión y no tanto en la empatía. Habla de una “empatía racional o efectiva”. La compasión seria la octava superior de la empatía y no está al alcance de todo el mundo (y esta es su principal dificultad) acostumbrados como estamos en delegar nuestras obligaciones morales en otros.

“La empatía racional o efectiva” significa “rascarse el bolsillo”, así refiere a personas que dan una cantidad de su sueldo a organizaciones humanitarias que han demostrado ser eficaces y no pertenecen al negocio de la caridad. Se suele donar un 10% pero algunos dan el 50% y hay gente que busca trabajos donde ganar más dinero para poder donar más. Todos ellos no lo hacen por empatía sino por pura racionalidad. Para ellos es perfectamente posible jugar y cuidar a sus niños pero entender a la vez que la vida de los niños de Pakistan o Zambia son tan importantes como las de sus hijos.

El asunto no es fácil porque estas organizaciones también están contaminadas por ese “negocio de la caridad que pudimos contemplar en este documental de TVE y a otras declaraciones que he oido ya no se dónde sobre los tipos de cooperadores en el tercer mundo que se describen con las tres EMES. El mercenario, el misionero y el marciano. De modo que las motivaciones de las personas que ayudan tampoco son demasiado transparentes.

La toma de medidas sobre todo a nivel político requiere ir más allá de la empatía. Y a veces la mejor solución para mantener la civilización es un pelotón de soldados como decía Spengler.

Y por si queda alguna duda: a mi también me conmovió la foto del niño.

Y lo que he aprendido de esto, es que la caridad cristiana no ha sido superada.

El error fundamental de atribución y la corrupción

corrupcion

¿Es España un paíis corrupto? ¿Estamos rodeados de ladrones y de pillos? ¿Es España un país tan corrupto como esas repúblicas bananeras donde la polícía te pide una mordida a cambio de no multarte? ¿Cómo es posible que sin narcotráfico a gran escala haya tanta corrupción?

Oyendo a los políitcos que estos días han tomado las riendas del poder gracias a un marketing anticorrupción a gran escala uno se pregunta qué sucederá ahora que los buenos por fin han tomado sus varas de mando. ¿Estamos a las puertas de un buenismo generalizado donde la corrupción habrá terminado por fin?

Ya verán como no.

Saldrán enanos por doquier.

Recientemente en un programa de esos de tertulias me quedé con los argumentos de una mujer (cuya identidad no importa) que decía en un tono muy bélico que la culpa de todo estaba en el PP, dejando de lado la evidencia de que la corrupción había alcanzado a todos los partidos (y que acabará alcanzando a todos los demás, incluyendo a los debutantes). El argumento de la reivindicadora y locuaz señora consistía en identificar corrupción con PP. Un argumento de mucho peso intelectual, no tanto porque sea verdad sino porque es fácil de creer.

El problema está en la misma palabra “corrupción”. ¿Qué significa “corrupción”?.

Para un ciudadano normal corrupción es todo lo que sale en el telediario y lleva esa etiqueta. El ciudadanos de a pie identifica corrupción con imputación judicial o mediática, da igual si la imputación es por un fraude fiscal, que por meter la mano en la caja o bien por favorecer a la empresa del cuñado en un concurso publico de farolas. ¿Todo es corrupción pues?

Pues no. Esconder dinero para no pagar al fisco no es corrupción, ni siquiera utilizar nuestros contactos para arrimar el ascua a nuestra sardina lo es. Corrupción es corromper las reglas por las que debería regirse un contrato publico entre la administración y un proveedor. Favorecer al amiguete es corrupción siempre y cuando de tal favor se desprenda un beneficio económico, pues sin beneficio económico ¿hablaríamos de corrupción o simplemente de intercambio de favores?.

Desviar fondos destinados a la formación de personal y convertirlos en subsidios para los militantes de un determinado partido es corrupción a gran escala, una especie de ingeniería de la corrupción, como esas tramas llamadas Gurtel o Púnica lo son. Se trata de tramas destinadas a corromper el funcionamiento de algo que se organiza según una serie de reglas que son de esta manera corrupta, corrompidas.

La linea que separa lo intolerable de lo comprensible y del encaje normal de favores y “pago de deudas” emocionales es una linea muy delgada y yo ya no se qué es y qué no es corrupción, más allá de lo que dice el telediario desde que se ha puesto de moda la “pena de telediario”.

Esto me decía un amigo mio ricachón (el único ricachón que conozco) el otro día mientras comíamos en un restarurante de esos “low cost” que ahora se han puesto de moda. El mismo -que es un comercial- y se dedica a vender productos al extranjero, tiene una amplia experiencia en “corruptelas” de esas que están muy bien vistas en la empresa privada y tan mal vistas en la pública. Me aseguraba que sin comisiones, sin restaurantes caros, sin putas y sin chanchullos no venderia nada. Y él que está acostumbrado a viajar a países árabes, USA, Rusia y otros países semejantes me contaba que más allá de la nacionalidad todos los que compran sus productos están dispuestos a dejarse “agasajar” con esos regalos que los vendedores usan para “comprar” voluntades. “Y si no los compro yo se irán a la competencia”.

Vender algo consiste en comprar la voluntad de alguien. Así llegamos al postre.

Dicho de otra manera y volviendo al tema de la corrupción – se entiende de la corrupción de la administración- y no la de mi amigo que no es pecado. Volviendo al tema digo: los que quieren vender algo siempre buscarán a aquel que pueda facilitarles el camino para hacerlo. Y aquel que está en condiciones de hacerlo es el que manda en cualquier departamento donde se ventilen compras, favores, contratos y proveedores.

Habrá quien ceda a la “tentación” y habrá quien se resista, lo que es seguro que aquellos de nosotros que no estamos en esa situación de decidir nos quedamos con las ganas de saber si somos honrados o corruptibles. Y esos -la inmensa mayoría son los que están en contra de la corrupción- de los otros, claro. ¿Que diria Freud?

Lo que si sabemos es que cada uno de ellos presentaría una autojustificación (en el caso de haber caído en la tentación) o una inquisitorial moralización contra el otro en el caso de haber resistido la misma. Dicho de otro modo el que ha hecho un mayor sacrificio (en resistir) es menos tolerante a la corruptela del amigo. Para saber más de este fenómeno les recomiendo que lean este post.

Pero más allá de la corrupción como fenómeno jurídico-administrativo, me interesa hablar de otro fenómeno asociado que está relacionado con el concepto de la atribución. Más concretamente sobre el “error fundamental de la atribución” que he extraido de este post y del cual he elegido algunos párrafos:

El Error Fundamental de Atribución.-

En uno de los experimentos más conocidos de la psicología, Jones y Harris (1967) pidieron a un grupo de personas que estimaran la actitud verdadera de otras personas tras haber leído o escuchado las opiniones de estas sobre un tema controvertido. Es decir, les daban a leer (o a escuchar) un texto y, acto seguido, les preguntaban si pensaban que la persona que lo escribió pensaba realmente lo que había escrito.

Jones y Harris se dieron cuenta de que los participantes tendían a creer que las personas pensaban sinceramente lo que decían con independencia de que esas fueran sus opiniones reales. Esto resultaba curioso en un experimento en el que se les pedía a los participantes explícitamente que estimaran la ‘actitud real’ de los que escribían; o sea, que pese a que las mismas instrucciones experimentales dejaban claro que podía haber actitudes fingidas y actitudes reales, los participantes pensaban que la mayoría eran reales.

Como se suele decir (Jones, 1990, p. 138), este es “uno de los descubrimientos más robustos y estables de la psicología social”. Y es tan fundamental que los psicólogos le llaman así, “Error Fundamental de Atribución” (Ross, 1977). El Error Fundamental de Atribución  nos dice que tendemos a pensar que la conducta de otras personas está provocada por factores internos (disposicionales) como la personalidad, más que por factores externos (situacionales) del momento en que esa conducta ocurre. Es decir, que las personas tendemos a minusvalorar sistemáticamente el contexto y a adjudicar la causa de la conducta a cómo es “en realidad” la persona.

Dicho de otra manera tendemos a pensar que el que roba es (siempre) un ladrón y el que se corrompe es (siempre) un corrupto. Sin embargo cuando nos evaluamos a nosotros mismos tendemos a verlo de una manera más realistica, no tanto como algo disposicional sino situacional. ¿Nunca has cometido una infracción de tráfico? ¿Siempre cobras o pagas el IVA a tus clientes?

Seguro que en algún momento os habréis dado cuenta de que los conductores suelen condenar las infracciones o imprudencias de otros porque ‘no saben conducir’, mientras que disculpan las propias porque ‘no podía hacer otra cosa’.

Así, el “Error fundamental de atribución”, usado como atajo mental, nos da las claves para entender muchas de las cosas que podemos ver en el día a día. También en la política. Y, por supuesto, también para entender con más claridad la extraña idea de que determinada persona o grupo político va a solucionar todo.

El error fundamental de atribución en el tema que nos ocupa es creer que los políticos (sobre todo los del PP) son corruptos de forma innata, mientras que los demás o bien son menos corruptos o son incorruptibles por una extraña naturaleza angelical.

Y no caer en la cuenta de que es el propio sistema político con su amplia designación de poderes municipales, estatales y regionales abandonado en manos de personas que no dan la talla suficiente es el responsable de que haya demasiados incentivos en juego en la administración de lo publico. hay demasiado dinero en juego, demasiado poder y pocos controles internos y externos para oponerse a lo que es de esperar: que el egoísmo de unos pocos se infiltre en el sistema contaminando a todos sus miembros.

Y así todos somos corruptos, pero tu más claro, y más si eres del PP.

Corpus incorruptus

Madre Mariana de Jesus 00

Como ayer fue el Corpus, ese jueves que reluce más que el sol y en Esoaña no se habla de otra cosa que de corrupción, me he propuesto escribir un post sobre los incorruptos, esa especie emergente que ha aparecido en España al menos en dos partidos, uno de ellos ya ha desaparecido, UpD se llamaba a pesar de ser -según su presidenta- el único partido que se había especializado en perseguir a los corruptos de toda clase que hay en España. El otro C´s también se ha ubicado en ese azote inquisitorial de perseguir la corrupción y es así que no puede lograr pactos en ningún sitio. ¿Pues existe alguien honrado en España?

Eso mismo se preguntó Diogenes y por eso se afanaba en buscarlos con aquella lampara encendida, tampoco los encontró Lot en aquella bacanal de Sodoma y Gomorra y por eso al final no pudo pactar ni con su mujer que se convirtió en estatua de sal por aquello de mirar atrás.

También Jesucristo lo dijo -a pesar de no ser andaluz- y ya no nos acordamos: “Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”

Claro que en España solo algunas santas son incorruptas, como esta Mariana de Jesús o el brazo de Santa Teresa que acompañó a Franco en aquella travesia de post guerra y que tanta suerte le dio.

El resto de españoles somos corruptos y lo somos precisamente porque en España no se puede funcionar más que haciendo trampas, una cuestión adaptativa. Me lo dijo un político relevante en consulta, “aquí si no es con trampas no podríamos arreglar ni una acera”. Y es verdad porque en España tenemos unas leyes que parecen pensadas para imposibilitar cualquier cosa, hacerla difícil, mareante de tanto navegar por papeles y despachos, el atajo se llama influencia y es también un delito si te pillan claro. La ley de contratos del estado por ejemplo parece pensada para hacer trampas y qué decir de la ley de propiedad vertical ¿alguien ha logrado hacer alguna mejora en su finca sin pelearse con todos los vecinos. En España solo hay dos cosas que funcionan, una es la ley hipotecaria que se hizo para favorecer a los bancos y funciona de maravilla con deshaucios y todo. La otra es la hacienda Publica con ese brazo armado que llamamos Agencia tributaria, eso si que funciona bien, es de hecho inapelable aunque se apele.

Es por eso que el fontanero suele decir ¿Con IVA o sin IVA? y el ricachón se lo lleva a Suiza y los andaluces cobran el PER y hacen ERES falsos. Normal, ¿sin trampas de qué iban a vivir los andaluces?.

Y no es que en España haya muchos corruptos, en realidad hay más en Africa o en Latinoamérica, el problema es que en España hay gente que tiene mucho poder y gente que tiene muy poco y esos que tienen mucho abusan, ya saben por donde voy. Es por eso que España parece regirse con un estado de cosas que otros han llamado “La corrupción constituyente” Todo parece diseñado para el engaño puesto que el Estado reposa sobre un abuso, el abuso que otorga a los partidos, sindicatos y patronal representatividad y prebendas bancarias y fiscales.

El problema no son las personas sino el poder absoluto que la Constitución otorga a nuestros representantes y todo poder sin contrapeso es un poder abusivo.

La política o el sindicalismo es una forma de medrar rápido y nos instala si seguimos el guión en un nivel social que no nos mereceríamos en un entorno donde el medraje y el peloteo no fueran la regla . Es por eso que lo mejor de cada casa acude a ese lugar, donde el poder político, las empresas y los advenedizos se dan la mano para extraer las riquezas de la clase media y es por eso que la clase media está en trance de extinción. Y es por eso que existen las puertas giratorias y el IVA del recibo de la luz.

Yo también estoy contra la corrupción sobre todo de los otros y es por eso que aplaudo a esos partidos emergentes cuyo único programa factual es no pactar con ningún corrupto. ¿Qué harán cuando les salgan corruptelas a ellos mismos? Pues que dejarán de pactar consigo mismos y desarrollarán una enfermedad autoinmune mientras media España se agita sin anticuerpos. Unos inmunodeprimidos y otros hiperinmunes.

Cogérsela con papel de fumar no parece muy inteligente ni muy higiénico, pues el pene en sí mismo está lleno de gérmenes y algunos son hasta beneficiosos para la salud.

Para aquellos que aun sostienen que en España pagamos pocos impuestos les receto leer este articulo.

En España pagamos por triplicado, ¿De dónde creen ustedes que sale el dinero para mantener tres instituciones, Estado, CCAA y municipios?

¿Qué es un pobre?

Si vivimos en una democracia y hay más pobres que ricos (luego más votos pobres),¿por qué se mantiene un sistema que beneficia a los ricos? 

pobres

Recientemente un amigo y colega mío publicó este tuit en su cuenta de tuiter y me hizo mucha gracia tanto por la pregunta en sí como por los comentarios que recibió la misma.

Acababa de leer un interesante articulo sobre la estupidez y quizá por eso relacioné inmediatamente esas respuestas con lo que había leído y me propuse escribir un post sobre esta cuestión que reconozco yo también me planteé cuando era un joven ingenuo y creía que el mundo se rige por criterios lineales y la causalidad -del mismo signo- puede explicar las cuestiones complejas.

Una de estas perlas: “Los pobres proyectan su deseo de ser ricos, votando a partidos de ricos”.

Y es una perla porque el comentarista presupone que sabe que es un pobre y otra cosa más: que hay partidos de pobres y partidos de ricos. Y está claro de que en España el partido de los ricos es el PP, ¿pero entonces porqué los pobres y aun, los obreros votan a este partido de ricos?

Se lo preguntaré a un pobre. Pero antes definamos qué es un pobre, cosa nada fácil porque no todos los pobres son igual de pobres, están los parias, los homeless, los marginales. La pobreza no debe confundirse con la miseria que es dónde apunta esta definición de la wiki:

La pobreza es la situación o condición socioeconómica de la población que no puede acceder o carece de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas que permiten un adecuado nivel y calidad de vida tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable.

Dicho de otra manera, aunque creamos que sabemos de qué hablamos cuando hablamos de pobres, lo cierto es que se trata de una categoria difusa que se usa en clave politica para describir y agrupar situaciones diversas y muy diferentes entre sí a las que no son ajenas el empobrecimiento causado por el paro, las deudas o el consumo de drogas entre otros factores asociados.

Muchas veces ser pobre (o rico) son categorias subjetivas que tienen más que ver con la comparación que uno hace de lo que tiene con lo que tuvo o su entorno consume y se le niega.

La manera más segura de definir la pobreza está relacionada con los valores. Más abajo los veremos.

Historia de O.

O es un inmigrante ucraniano que vive entre nosotros desde hace ya 15 años, no habla muy bien el castellano, pero se instaló en un pueblo de la provincia de Castellón con su mujer y sus dos hijos. Vive en la actualidad en una masía en el campo por la que no paga ningún alquiler puesto que llegó a un acuerdo con el propietario de la finca para que viviera allí y evitar que la finca estuviera sola y desprotegida.

No paga ni agua, ni luz, ni alquiler alguno, tiene una pequeña huerta para cultivar allí sus verduras, un corral con gallinas y conejos que le proporcionan huevos y carne. Además O, era fontanero en Ucrania y ha conseguido empalmar algunos trabajos reglados antes de que llegara la crisis en el boom de la construcción pero en la actualidad está en paro y ya ha agotado su tiempo, ahora solo percibe 400 euros, pero O sigue haciendo chapuzas a domicilio, y de vez en cuando consigue algunos trabajos discontinuos en negro, claro.

Su mujer se dedica a limpiar casas y está superempleada. Se pasa el día de aquí para allá, tienen un coche cada uno e Internet en la masía. Por supuesto tienen ambos un smartphone.

¿Como sabemos que O es pobre?

Bueno, es obvio que O es un trabajador, con poquísima formación que sirve para hacer trabajos poco exigentes y de la manera que aprendió en Ucrania, un poco a salto de mata. Un trabajador poco cualificado por así decir.

Lo cierto es que más allá de los ingresos que consigue O y que suele ser la medida con la que algunos miden la pobreza (tantos euros al año), lo cierto es que un pobre -siguiendo ciertas ideas que he leído en alguna parte a Gregory Clarck – es el que tiene valores de pobre:

1.- Poca alfabetización.

2.- Poca inversión en la educación de sus hijos.

3.- Sin ninguna tradición de ahorro.

O, y su esposa gastan todo lo que tienen en bienes materiales, caprichos, ropa y sobre todo en viajar a su país de origen donde planean construirse una casa. Divididos entre la nostalgia de la familia de allá y la de acá tienen muy poca fe en el futuro. Nunca saldrán de pobres porque no participan de los valores de la clase media (ahorro, propiedad y alfabetización) y sus hijos serán igual de pobres que ellos.

¿Pero lo son?

Lo cierto es que no disponemos de ninguna medida cuantitativa para determinar quién es pobre y quién no. La palabra “pobre” como la palabra “rico” están bastante vacías al menos en el centro de la campana de Gauss donde nos concentramos la mayor parte de la población. Lo unico cierto es que la clase media se ha empobrecido en los ultimos años si bien aun no podemos considerarnos -la mayor parte de nosotros- como pobres. Y es verdad que no lo somos pues nuestros valores son valores de clase media.

¿Y a quien creen ustedes que vota O?

Pues al PP naturalmente, ellos vienen de un país comunista y aquí son ricos, como suelen decirles sus familiares ucranianos que les visitan casi todos los veranos en la masía donde por cierto ya han dejado de cultivar la huerta y de criar gallinas, pues tal y como dicen y puede que tengan razón, en el supermercado es más barato.

De manera que la respuesta a la pregunta que encabeza este post por mi parte seria esta:

No trates de explicar la complejidad social con un argumento lineal tan pobre como ese y no confundas a los partidos con las élites.

Son las elites extractivas las que empobrecen el país y no los partidos y además las élites son transversles.

Están en todos lados.

Bibliografía.-

Carlos Cipolla. Las leyes fundamentales de la estupidez humana

¿Qué hacemos con el mobbing?

mobbing

No bastan las buenas intenciones hay que ir más lejos, saber más.

El señor miró complacido a Abel y su ofrenda pero vió con desagrado la de Cain. Cain se encolerizó y su rostro se descompuso. El Señor le dijo:¿Por qué te sientes malhumorado y vas con la cabeza baja?. Si obraras bien ¿no alzarías la cabeza?, en cambio si obras mal el pecado está en tu casa y te acosa sin que puedas contenerle. (Genesis 4.17)

No cabe duda que el primer acosador del que tenemos noticia fue Dios, vale la pena recordar este capítulo del Génesis que cito para observar como el favoritismo con el que Dios distinguió a Abel fue el detonante del primer crimen cainita de la humanidad, al tiempo que señala hacial Caín haciendole responsable -por su pecado- de su propio favoritismo. No sabemos por qué Dios prefería a Abel, lo que si sabemos es que los dones con que Caín trataba de ganarse sus favores no dieron ningún resultado.

Y este post pretende en primer lugar señalar qué es y qué no es mobbing (en adelante acoso) y dotar al lector de algunas estrategias sobre como hacerle frente.

En primer lugar hemos de separar algunos conceptos; el maltrato o abuso no es mobbing, a veces forma parte de la explotación de las personas sea en el ámbito laboral o cualquier otro entorno, Y para un psicólogo que recibe casos en su consulta resulta imprescindible separar el mobbing de dos cosas: la simulación y la querulancia paranoide, ambas llevan consigo ganancias visibles y no voy a referirme a ellas. Voy a referirme pues al acoso verdadero, algo que existe aunque sea muy difícil de demostrar en un tribunal de justicia, sobre todo en nuestro país con un derecho demasiado garantista en comparación con el mundo anglosajón, donde los indicios suelen tener peso de prueba.

Una definición operativa:

Según Heinz Lehman es el fenómeno en que una persona o grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, sistemática y recurrente -al menos de una vez por semana- y durante un tiempo prolongado de no menos de seis meses, sobre otra en el lugar de trabajo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la victima, socavar su reputación, perturbar el ejercicio de sus labores y lograr finalmente que esa persona acabe abandonando el lugar de trabajo, bien sea por propia voluntad o por prescripción médica.

Dicho de otra manera, el fenómeno es muy parecido a la violencia que se ejerce en el ámbito conyugal o en la pareja, si bien los objetivos no son los mismos. En la pareja lo que se busca es la sumisión y la dependencia extrema usualmente de la mujer hacia el hombre.El acoso sexual, conocido informalmente como “luz de gas” es una variante del mobbing y no voy a referirme a él en este post.

El acoso ha de ser constante, insidioso y mantenido en el tiempo. El objetivo del acoso laboral suele ser lograr que la víctima abandone su puesto de trabajo o arroje la toalla y ceda ante las pretensiones de sus superiores, algo que se logra a través de varios mecanismos, el descrédito, la divulgación de rumores, la intimidación, la intrusión en la intimidad de la victima, el muy español “ninguneo”, el traslado obligatorio de despachos bajo el pretexto de reestructraciones funcionales o los sabotajes a la tarea que la victima tiene encomendada.

Lo interesante es que el acoso no siempre procede de un acosador directo, en ocasiones es la propia institución o empresa la que por su propia perversidad tiene una estructura que facilita el acoso individual, el solapamiento de funciones es una de estas perversidades junto con los guiones no escritos y que se encuentran alejados de los objetivos a cumplir.

Un ejemplo de lo que trato de decir con esta idea de los guiones no escritos:

Una empresa A decide contratar un gerente profesional para abaratar costes, esta empresa A tiene un proveedor que es la empresa B pero resulta que algunos de los accionistas de A están tambien en B, y estos accionistas pueden obetener ventajas de suministrar equipos a la empresa A, lo que pierden en un sitio lo ganan en otro. Pero el gerente G fue contratado precisamente para abaratar los costes pero no contaba con que hay una variable oculta, naturalmente todos los esfuerzos que lleve a cabo para mejorar su gestión serán rotulados por esos accionistas como malapraxis o maldad.

En un post anterior ya escribí sobre esta cuestión de la perversión en las organizaciones, de modo que no voy a referirme a ellas. Sólo quiero ahora recordar dos ideas: los jefes suelen rodearse siempre de personas dóciles a las que puedan controlar y obtener información (chivatazos) con independencia de su relevancia profesional, y otra:; la mayor parte de acosadores no son jefes supremos sino mandos intermedios o capataces.

¿Quien es el acosado?.-

El mobbing es un concepto etológico no psicológico y por tanto el mejor instrumento de análisis es la teoría sistémica, pues es todo el sistema el que conspira contra la víctima como más abajo se verá. Y hace referencia a una coalición de individuos que forman una alianza provisional para arrebatar el poder a ciertos machos que obtienen prebendas de la manada. Fueron los etólogos los primeros en describir estas alianzas siniestras donde de lo que se trata es de arrebatarle a alguien su poder o bien una venganza del grupo frente a un líder irresponsable. Pero hay otras acepciones de esta conducta de acoso: ciertos etólogos observaron que si de una manada de cebras elegimos al azar a algunas y las marcamos con una cruz negra en el vientre, serán más susceptibles de ser devoradas por una fiera o un depredador. Significa que en esencia el mobbing está relacionado con la percepción de una diferencia, no es que los depredadores prefieran a las cebras con cruces en la barriga sino que sus compañeros de la manada estarán mas dispuestos a sacrificar a las diferentes en el caso de un ataque.

No importa si las diferencias son por arriba (una mayor inteligencia o brillantez) o por abajo (ser gordo, feo, o albino) lo que interesa saber en este momento es que todos podemos convertirnos en victimas del acoso, aunque los que más riesgo tienen son aquellos a los que sus compañeros han identificado como diferentes, a veces por una cuestión tan trivial como “no ir a tomar café con todo el grupo”.

De modo que todos podemos ser victimas de acoso pero también podemos convertirnos en acosadores o al menos en espectadores inocentes.

Condiciones para que podamos hablar de acoso.-

1.-Relación asimetrica.- Tiene que existir una relación de poder, rango o posición dentro de una organización. El acoso entre iguales es posible pero poco frecuente, hablamos entonces de maltrato. Sin embargo en algunas organizaciones donde las jerarquias son difusas o son permeables, cambiantes o ambigüas tambien es posible que un empleado acose sutilmente a su jefe por ejemplo no pasándole información o “ninguneándole”, es decir no reconociendo o negando la jerarquía.

2.-La víctima no puede escapar del campo.- Es decir no puede irse salvo perdiendo dinero o reputación, de modo que la cosa cambia segun las leyes laborales. El acoso en la empresa privada está sometido a leyes bien distintas a las que regulan a los funcionarios por ejemplo. Un funcionario es muy dificil de despedir pero un empleado privado puede irse por propia voluntad o bien cobrando una indemnización, pero hay otros factores que pueden influir sobre la no-escapatoria del campo de acoso y dependerá en cualquier caso de su espacio relacional y de otros conflictos solapados con el acoso.

Sobre los  errores más frecuentes que suele cometer el acosado y algunos consejos para escapar del acoso volveré en el próximo post.

El advenedizo

advenedizo

El advenedizo adviene

Esta es una palabra que me gusta mucho y que suele usarse poco para describir a un tipo de personas que usualmente describimos como “pillos” o “listillos”. Pero lo cierto es que el advenedizo no es un simple listillo o un aprovechado , es algo más. Veamos: Dice la RAE que un advenedizo es:

1. adj. Extranjero o forastero, que no es natural u originario del lugar. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una persona: Que, siendo de origen humilde y habiendo reunido cierta fortuna, pretende figurar entre gentes de más alta condición social. U. t. c. s.

3. adj. despect. Dicho de una persona: Que, sin empleo u oficio, va a establecerse en un país o en un pueblo. U. t. c. s.

4. adj. ant. Gentil o mahometano convertido al cristianismo. Era u. t. c. s.

Dicho de otra forma un advenedizo es alguien que no viene, ni ha venido, ni vendrá, sino alguien que adviene, allí donde nadie le espera. No se trata de un simple adherido, sino alguien que está alli donde nadie le ha llamado, una especie de pelma. Un pelma que puede convertirse en alguien útil, porque el advenedizo lo que pretende es medrar, progresar, alcanzar algo que por sus propios méritos no podrían alcanzar, es por eso que los advenedizos pueden convertirse en rufianes, en una especie de criada para todo que funciona casi siempre a las ordenes de alguien,  de aquel que cree teledirigirle, sin saber que el advenedizo puede parecer muy leal cuando en realidad desprecia a su señor (como decía Ausías March) i solo busca las ventajas de sus servicios, dispuesto a trabajar con varias barajas en la mano. Todas las que haga falta, pues un advenedizo es sobre todo un impostor y un intruso, alguien que se hace pasar o que parece ser aquello que no es y que está allí donde no debe estar.

Como esos que van a una boda o a un cóctel con merienda incluida y que nadie conoce pero todos piensan que les habrá invitado otro, el novio piensa que es familia de la novia y viceversa. En las presentaciones de libros hay muchos advenedizos sobre todo si hay un buen canapé que llevarse a la boca, se trata de personajes bien retratados en la picaresca que siguió a la guerra española y a sus hambrunas madrileñas. Y esta es la versión ligera del asunto, la versión del “pillo”. En un país donde el Lazarillo de Tormes es literatura universal no es de extrañar que haya muchos individuos dispuestos a hacerse pasar por quién no son para comer y ligar, menos frecuente es que se haga para medrar o cobrar comisiones.

Ryan O'Neal (Barry Lyndon)

La literatura y el cine están llenos de personajes de este estilo, estoy pensando ahora en aquella obra maestra del cine firmada por Stanley Kubrick llamada “Barry Lindon” que describe las andanzas de un “pillo” (¿por qué llamarle psicópata?) que consigue librarse de la miseria gracias a su gracia (valga la redundancia) para abrirse paso entre las damas y los ambientes más pulcros y corruptos de su época. Y lo cierto es que el retrato de Kubrick nos hace aparecer al pillo como alguien agradable e incluso simpático, un gran seductor. Hasta la belleza parece hacerse compatible con la usura sentimental. Sobre todo si interviene Schubert.

Dicho de otra manera el advenedizo es alguien que suele caer bien y si además es útil para los trabajos sucios, mejor aun. Es así como hace curriculum el advenedizo, naturalmente hasta que todo sale a la luz y entonces aparece la parte cutre de la cuestión, usualmente los latrocinios y la ruina como en el caso de Barry Lindon.

En nuestro mundo actual el lugar donde ponen sus huevos todos los advenedizos es por supuesto la política. ¿Existe algún lugar donde alguien pueda medrar sin ser nadie? Sin tener títulos, curriculums, habilidades u ostentar algun tipo de saber. ¿Conoce usted una manera más rápida de progresar sin méritos que la política?. Bueno, hay otras formas de progresar efectivamente: los negocios, y casualmente el negocio del ladrillo. Es por eso que la connivencia entre advenedizos, políticos y empresarios es un matrimonio de interés, que suele funcionar mientras haya para repartir. El advenedizo es el que lleva el maletín, en coche oficial o alquilado.

Ahora bien, usted se equivocará si pretende psiquiatrizar esta cuestión, el advenedizo no es un confabulador que rellena sus amnesias con falsos recuerdos, ni un mitómano que sabe que está siendo mitómano cuando habla de sus tierras en Cuba, ni mucho menos un delirante megalómano. No, un advenedizo es solamente alguien que adviene. Adviene a un lugar que ya está formado y plenamente vigente. El escenario existe.

Y que está donde no le correspondería estar por sus méritos.

El advenedizo es pues un simulador.

El problema que queda por dilucidar es ¿Por qué hay quien les legitima saliendo en la foto?

Perdida (Gone girl)

Este post contiene spoilers, es decir revela datos de la trama de la pelicula citada, el lector no deberá seguir adelante con la lectura del mismo si quiere visionarla.

gone girl

Perdida es una pelicula dirigida por David Fincher y protagonizada por Ben Affleck y Rosamund Pike que ha sido estrenada en nuestro país este fin de semana y que está basada en la novela del mismo nombre de Gillian Flynn. El dia del estreno y debido a las buenas criticas que le precedieron me propuse ir a verla pues presagiaba uno de esos trhillers psicológicos que tanto me gustan. Alli en el cine tuve una primera decepción, muy pocos espectadores para tanta publicidad. Algún dia hablaré sobre el poco interés que despierta el cine en pantalla grande y me temo que las causas de esta desafección no hay que ir a buscarlas en el IVA cultural sino en otra cosa. Pero ese es otro post.

Amy y Nick son un matrimonio moderno, casi perfecto, ella es una graduada en Harvard que ha tenido cierto exito con la invención de un personaje “Amy” a la que somete a distintas aventuras noveladas, él es tambien un escritor, de dudoso talento y éxito. Ambos se conocen en New York (“el mundo termina en el Hudson”) y parecen estar hechos el uno para el otro, ambos son inteligentes, cultos, brillantes, amantes de los juegos de palabras y parecen tenerlo todo para llegar a cualquier cosa en sus respectivas carreras. En un momento determinado Nick ha de volver a su casa en Missouri, y la pareja se traslada alli a vivir en una de esas casitas americanas que nosotros -los amenazados por hipotecas y deshaucios- soñamos en poseer.

Pero hay truco: ¿de dónde sale el dinero? Pues parece ser que la que corre con los gastos es ella, Nick está en paro y hasta el bar que regenta junto a su hermana está a nombre de Amy. Amy es la pagana, la que sostiene  a su marido y su nivel de vida.

Y el dia que cumplen su quinto aniversario sucede algo extraordinario: Amy desaparece dejando tras de sí una estela de pistas que parecen indicar que la casa ha sido asaltada por alguien. Cuando Nick regresa a su casa se encuentra con que Amy ha desaparecido y ciertos muebles han sido rotos, como si hubiera habido algún tipo de pelea.

De manera que el resto de la película trata de responder a este pregunta: ¿Dónde está Amy?

Y aqui llega lo verdaderamente interesante de la película, puesto que lo primero -cuando una mujer desaparece- es pensar que el culpable de la desaparición es el marido, el amante o un novio o ex-novio de la chica. Eso es lo que dice cualquier manual de policia y lo que piensa la mayor parte de la población. De manera que la pelicula puede considerarse como un desfile de proyecciones, las que hace no sólo el espectador, sino la policia, los padres de la chica, las amistades del vecindario y poco a poco -a medida que el tema de la desaparición de Amy va tomando cuerpo mediático-, lo que cree toda America.

Nick es el culpable y lo es aun más cuando se descubre que tuvo una amante.

En realidad Nick no tiene nada que ver con la desaparición de su mujer y fue precisamente Amy la que diseña las pistas necesarias para inculpar a su marido de su supuesto asesinato. “Sin cadaver no hay asesinato” pero a medida que la pelicula avanza la criminalización de Nick va en aumento. Dicho de otro modo Amy finge su secuestro y deja las suficientes pruebas para incriminar a su marido y todo por venganza, en realidad Amy no puede soportar que Nick tenga una amante más joven que ella. Amy es una psicópata.

El espectador va sabiendo poco a poco cual es la trama urdida por Amy, pero es el único, ni la policía, ni la opinión publica creen ya en su inocencia. Nick está ya condenado a pesar de la inexistencia de pruebas reales de su culpabilidad, salvo un diario escrito por Amy y destinado  a ser encontrado por la policía, donde acusa a su marido de maltratador y en pocas palabras le señala como asesino.

Y hasta aquí llegan mis revelaciones sobre la trama a propósito de la cual comencé a pensar en este tema: ¿Qué es la verdad?

La verdad es poliédrica y contiene numerosas caras y vértices, lo que nos interesa saber en relación con la película es ¿cual es la verdad? Y lo cierto es que al final de la pelicula encontramos rastros de esa gran verdad que no e sotra sino que Nick depende de su mujer tanto como para seguir con ella a pesar de todo lo que le hizo. Esa es una verdad, psicológica por asi decir, la verdad sobre el atrapamiento de Nick. La unica verdad que se acompaña de cierto sentido, pero hay otras verdades:

La verdad policial.-

La policia por lo general va más lejos en su busqueda de la verdad que los jueces o los periodistas. La policia sabe siempre más de lo que cuenta o de lo que puede demostrar: la mayor parte de las verdades se saben pero se saben sin pruebas. La inspectora que lleva la investigación conoce bien su oficio y sabe que las pistas que ha ido encontrando son demasiado notorias para no haber sido construidas artificialmente. Duda hasta el final, al revés que sus compañeros que desde el primer momento acusan a Nick de estar detrás de la desaparición de su esposa. Pero a pesar de sus dudas no puede resistirse debido a la abundancia de pruebas incriminatorias, las que ha ido amontonando su mujer antes de desaparecer: compras excesivas y excesos de concupiscencia.

Pero ella sabe que todas esas pruebas juntas no demuestran que Nick asesinara a su mujer, se trata de pruebas de infidelidad o de malgasto pero nada más. Aun así le detiene y le acusa formalmente. Podriamos decir que la abundancia de proyecciones la desbordó, pero Nick saldrá de la carcel bajo fianza, porque ya ha dejado de colaborar con la policia (sabe que no se fian de él) y ha contratado a un abogado carísimo.

Para la policía el caso está cerrado: Nick es el culpable y pasa a la jurisdicción correspondiente.

La verdad jurídica.-

La verdad jurídica es como la memoria: sólo responde a sí misma, no podemos saber porque recordamos esto o lo otro, simplemente la memoria sigue sus propios procedimientos sin que nosotros podamos acceder a su mecanismo íntimo.

La justicia solo atiende a si misma y solo condenará a Nick en el caso de que las pruebas demostraran que era culpable. Dificil de demostrar sin confesión (que no puede haberla) o hallazgo del cadáver. Es poco probable que Nick hubiera llegado a ser condenado si su caso hubiera llegado a juicio. Jurídicamente hablando todos somos inocentes hasta que se demuestra -en sede judicial- que somos culpables. La justicia necesita pruebas, la policía sospechas y el publico en general, un lugar donde proyectar sus propias miserias y los crímenes y los criminales son un buen lugar para hacer juicios paralelos.

Es por eso que el abogado le aconseja salir por televisión y dar su mejor versión a fin de neutralizar las opiniones que contra él han vertido en otros programas de televisión, donde se llegó a afirmar que Nick mantenía relaciones incestuosas con su hermana, asi como otras lindezas similares. Verdaderas trolas mediáticas

La verdad mediática.-

Los medios de información, cuando se ocupan de temas como este emborronan la realidad de tal modo que es imposible para el sujeto discriminar qué es verdad y que es falso, cuales son los hechos y cuanto hay de especulación o de opinión construida a base de repeticiones o de proyecciones masivas de otros. Vale la pena mirar un poco lo que está sucediendo en nuestro país con la crisis del Ebola, para comprender que los medios contribuyen a crear falsas alarmas y como los gobiernos se ven incapaces de desmentir ciertas noticias una vez ya se han pronunciado. Por otra parte las torpezas de los propios gobiernos contribuyen a levantar más sospechas sobre la cuestión y generan episodios histéricos de carácter colectivo donde el mundo entero parece haber enloquecido. Es necesario recordar ahora que la verdad mediática difunde lo que la gente quiere oir.

En el caso de Amy y Nick, la gente está dispuesta a creer lo que ya supone, que el marido es el asesino -totalmente malvado- y que la mujer una víctima, totalmente buena.

Pero la aparición postrera de Amy no sirve más que para apartar las sospechas de Nick, pero en ningún caso sirve para que la verdad resplandezca. A la policía ya no le interesa, el caso está cerrado con su aparición, el abogado desaparece por falta de “caso jurídico”, y los medios abandonan poco a poco la calle que tomaron a la fuerza mientras buscaban rastros de Amy. Las cosas han vuelto a su cauce y el amor ha vuelto donde se suponía, todas las conciencias han sido apaciguadas, pero ¿y Nick?

Nick sabe la verdad de lo que pasó, junto con su hermana y el espectador. ¿Pero qué hacer? ¿Podemos oponernos a la verdad que ya se filtró con luces y taquígrafos?. Es verdad que Nick podría abandonar a su mujer que a la postre dice que está embarazada. Nick se siente atrapado, más que eso está atrapado.

Hay dos tipos de verdad, una es la verdad histórica, lo que pasó realmente y que suele carecer de sentido, pero hay otra verdad, la verdad construida socialmente junto con la verdad psicológica que conocen o desconocen los sujetos que construye obligatoriamente sentidos.

Y una verdad será siempre más creíble si contiene una narrativa creíble, es por eso que Nick cree que su esposa está embarazada. es lo que le conviene creer para hacer lo que ya había pensado hacer: quedarse con ella, después de todo ella es la pagana.

Y nosotros los espectadores nos quedamos otra vez proyectando: ¿le engaña? o simplemente es cierto que está embarazada?

¿Pero de quién?