Captando memes y genomas

genomas

Debemos a Richard Dawkins la original idea de “meme” que ya publicó en su “best seller” “El gen egoista”, aunque alli sólo insinuaba una posible conexión entre la idea-fuerza de gen, una serie de instrucciones que son capaces de autoreplicarse y la idea de meme que seria algo asi como una idea, una imagen, una creencia que puede copiarse y se transmite por mimetismo. El meme seria pues un gen cultural que perseguiría los mismos fines de los genes: sobrevivir y autoreplicarse.

Pero no debe entenderse que los memes son metáforas sino realidades concretas como los genes. De hecho se ha desarrollado toda una ciencia memética que estudia precisamente como esos memes se trasmiten, se contagian y sobreviven infectando o parasitando los cerebros individuales.

Naturalmente lo verbos “parasitar” o “infectar” sí son metáforas. Metáforas que procede de los puntos de vista radicalmente darwinistas como el propio Dawkins, y su más ferviente defensora en el campo de la divulgación Susan Blakemore o uno de sus seguidores el filósofo de la mente Daniel Dennet que defienden la idea de que la cultura humana se ha desarrollado de una forma muy parecida a la evolución: por selección natural, exisitirían ideas (memes) que se reproducirían más eficazmente y que competirían más eficientemente con otros memes a la hora de instalarse en otros cerebros y desde alli ganar nuevos organismos a los que “infectar”.

Se trata de las conocidas ideas de los neodarwinistas o darwinistas radicales. Para entender mejor la diferencia entre los neodarwinistas y otros evolucionistas como Lynn Margulis o Stephen Jay Gould recomiendo este articulo de la wikipedia. En adelante les llamaremos gradualistas. Se trata de los que creen que la evolución no ha sido el escenario de luchas entre organismos simples a la hora de propagar su genoma sino asociaciones, consorcios pluricelulares que han digerido o fagocitado a otros seres unicelulares aumentando asi su complejidad, Lynn Margulis en su libro de culto “Captando genomas” habló de simbiogénesis para nombrar su concepto asociativo y gradual como motor de la evolución.

La idea de meme se parece a una idea jungiana que conocemos con el nombre de “arquetipo” sin embargo no son conceptos idénticos sino que mantienen ciertos solapamientos: la principal diferencia entre un meme y un arquetipo es que el meme compite con otros memes mientras que los arquetipos no compiten entre sí sino que resuenan con las posibilidades de ser de los humanos y se constelan (se encarnan o activan) en ellos. La idea de meme fuertemente influenciada por una visión radical de la evolución termina por antropoformizar demasiado tanto a los genes como a los propios memes confiriéndoles capacidad de planear por sí mismos algo que no deja de ser un exceso.

Sólo la conciencia es capaz de planear, ni los genes ni lo memes son capaces de planear nada por si mismos aunque sin embargo pueden modificar a los organismos vivos para su propio beneficio.

El gen y el meme tienen además entre si algunas diferencias: la primera es que el gen es un trozo de la hélice del ADN algo asi como una página de ese gran libro de instrucciones que llamamos ADN o genoma. El meme sin embargo es algo inmaterial y es esta condición de intangibilidad la que lleva a sus detractores (tanto los de Dawkins como los de Jung) a entender estas ideas como bellas metáforas poéticas sin consistencia cientifica alguna.

Lo cierto es que los que asi piensan se encuentran apresados por la idea de que tan sólo en la materia se encuentra la potencialidad de información. A lo sumo muchos de ellos estarian dispuestos a admitir que en la energia tambien puede ser transportar información, pero se preguntan ¿cómo es posible que la información se encuentre inscrita en la nada?¿Cual es el soporte fisico del meme?

Antes de seguir me gustaria que el lector visionara estos dos cortos videos para conocer mejor las teorias de Dennet y contrastarlas con las suyas propias.

Los memes peligrosos por Daniel Dennet.

Video 1

Video 2

Para entender mejor qué es un meme veamos la metáfora que invoca y que no es otra sino la de los virus.

Un virus es una entidad biológica misteriosa al menos por dos razones, la primera es que no pertenecen ni al reino animal ni al reino vegetal, la segunda es que ni están vivos ni muertos. Contradicen una de las ideas fuerza de la biologia que suscribe la idea de que para hablar de vida tienen que haber células. ¿Si no existen células podemos hablar de un ser vivo? ¿Si no pertenecen al reino animal ni al reino vegetal que son entonces?

Los virus son trozos de ADN ( o de ARN) encapsulados en una especie de caparazón proteinico que sirve de envoltura al ADN o ARN que portan empaquetado. Se trata de la demostración de que existen formas de vida que no comparten la condición de sostenerse sobre la vida celular, ahora bien la vida de los virus es bastante curiosa, porque en realidad, aunque tienen forma y andan por doquier (en realidad no andan en absoluto a diferencia de las bacterias que poseen movilidad), y a pesar de su estatismo solo pueden replicarse si penetran en el interior de una célula para lo que se sirven de herramientas diseñadas para penetrar sus membranas y otras como ventosas para adherirse a ellas. La pregunta que podria hacerse en este momento es la siguiente, ¿cual es el estado de un virus cuando hace vida extracelular? ¿Mueren y viven los virus?

 

Lo cierto es que los virus cuando no encuentran huéspedes a los que parasitar lo pasan bastante mal y se inactivan al poco tiempo de vivir a la intemperie. Y parece también que la función teleológica de los virus no es vivir (cosa dificil de entender en una cosa que pasa la mayor parte de su tiempo inactivo) sino reproducrise, es decir conseguir copias de sí mismo a expensas de enfermar o matar a su huesped.

Otro misterio biológico que aun no se encuentra del todo explicado es de dónde proceden los virus. A mí la teoria que más me resuena es que los virus son trozos de ADN (o ARN) que han escapado de las fortalezas del núcleo de una célula. Al parecer esta teoria es la que más seguidores tiene entre los expertos pero tiene un problema: si los virus necesitan células para replicarse significa que no pudieron existir antes de ellas. En este caso no serian los organismos más elementales que podemos encontrar a lo largo de la evolución sino probablemente un subproducto celular que encontró una forma de existencia a medio camino enre los cristales y las células que procederian de rupturas escapistas de trozos de ADN, es decir de información genética fragmentaria. La idea que acabo de exponer se encuentra reforzada por otros hallazgos que señalan en la dirección de que estos trozos de información que ha logrado escapar del núcleo de la célula no compete sólo a los virus: existen otros trozos aun más pequeños que pululan por el espacio extracelular, los plásmidos, por dentro del citoplasma celular como los trasposones, otras particulas como los viroides e incluso proteinas mal plegadas que se replican a sí mismas como los priones que no contienen ni DNA ni RNA pero con capacidad infectiva y autoreplicadora.

Si yo fuera el virus de la rabia me interesaría que mi huésped estuviera furioso para asi pasar a otro a través de su saliva, pero como el virus de la rabia no puede planear no cabe ninguna duda de que el virus de la rabia y la rabia coevolucionaron. Lo que significa en términos evolutivos que la vida celular y la vida vírica pudieron tambien coevolucionar.

Estos descubrimientos biológicos han puesto sobre el tapete una idea fundamental que de alguna forma ha roto con el modelo célular en que creiamos que estaba fundada la vida. No cabe ninguna duda de que la vida reposa sobre la información, entendida esta como una forma energética no degradable.

Dicho de otra manera es posible que todas esas particulas sean basura genética escapada de la célula y que su función evolutiva sea disponer de una reserva de información genética cuya función podria ser la recombinación con algunas especies celulares y no tanto la idea que es hoy la más frecuente al menos en nuestro imaginario: que los virus son enemigos a los que combatir, es muy posible que los virus patógenos para el hombre sean una pequeña minoria de todo un almacén genetico de basura genética dispersa de la que algún dia podamos beneficiarnos para penetrar dentro de la célula con mensajes médicos beneficos para ella.

Pero no es mi intención hablar de los posibles usos médicos futuros de los virus como portadores de soluciones curativas sino trazar un paralelismo entre ellos y los memes. Ya dije más arriba que la idea de meme era una revisión de la idea de arquetipo y dije tambien que la idea de meme habia sido inspirada por una idea evolucionista radical: la de que determinadas ideas compiten por parasitar cerebros individuales y desde alli difundirse al mayor número posible de cerebros.

Es cierto que algunos memes son muy peligrosos tal y como nos contó Dennet en los videos de arriba y que muy probablemnte podemos entender la historia humana como una historia de creencias que tratan de imponerse a las del vecino. Una idea muy interesante es que efectivamente una creencia siempre tiende a imponerse a los demás pero yo no creo que este potencial maligno se halle en la idea misma sino en la natrualeza vanidosa y corrupta del hombre que trata de imponer a los demás sus propias formas de ver la vida. Por ejemplo la idea de Dios no mata a nadie pero la idea de religión ya es más peligrosa porque agrupa a las personas entre seguidores y no seguidores de esa religión. El culto por la patria o por la propia etnia tampoco tiene esa potencialidad salvo si se confronta con las demás, si nosotros somos el pueblo elegido es porque los demás ni siquiera tienen la consideración de semejantes: Dios les olvidó en el reparto. Por tanto esta justificado que les exterminemos.

Lo cierto es que los virus y los memes se parecen mucho:

-Están inertes cuando no están dentro de un organismo vivo.
-Tienen forma aunque no los podamos ver.
-Contienen información.
-Se replican sólo en condiciones biológicas, el resto del tiempo viven en una especie de limbo que llamamos “cultura”.
-Los memes y los arquetipos se constelan en una persona concreta del mismo modo que los virus parasitan células vivas.

De manera que cuando le hablen de los virus deténgase a pensar por un momento si no será, al fin y al cabo, un virus el que salve a la humanidad gracias a esa información que aun no hemos aprendido a manejar. Tampoco sabemos manejar la información que procede de los arquetipos y que tanto nos podria ayudar a salir de aprietos emocionales, al fin y al cabo fue un titán el que trajo el fuego a los hombres contra la voluntad de Dios.

Nadie sabe por qué todos los dioses han querido mantener a la humanidad en la precariedad.

Pero tampoco cabe ninguna duda de que existe un voluntad decidida por parte de la humanidad de saber por qué los dioses mantienen esta intransigente postura.

¿Por qué decimos cosas que no pensamos?

David Eagleman tiene un libro, ya de culto titulado “Incógnito ” , en él cuenta la siguiente anécdota:

Mel Gibson fue detenido por una patrulla de la policia que le sometió a un test para medir su grado de intoxicación alcohólica mientras conducia su coche de forma imprudente por una via publica. Al policia le llamó la atención no solo la cifra de alcohol que habia detectado sino su verborrea inclinada a insultar a los judíos y al propio policia -que era a su vez judío- le llamó tanto la atención, que debido a su estado decidió llevarselo detenido.

El caso es que el informe del policia terminó filtrado a la prensa por lo que Gibson fue acusado de xenofobia y sometido a un intenso linchamiento por parte de los lobbyes judíos que exigieron una rectificación publica.

Asi lo hizo el pobre Gibson que apareció en los medios y en TV para pedir perdón y objetar que no era “xenofóbico en absoluto” que no albergaba ningun rencor hacia ninguna raza y que su propia religión le impedia este tipo de ideas de exclusión de nadie. El caso es que sus apariciones en los medios surtieron su efecto y al final fue perdonado por una inquisitorial “Comisión antiblasfemia”, que dedujo de sus declaraciones que habia sido sincero.

Pero el asunto no acabó aqui y siguió algún tiempo en la prensa junto con declaraciones de expertos acerca de si el alcohol puede o no puede poner en el cerebro de alguien ideas xenofóbicas (o de cualquier otra clase). Los detractores de Gibson pensaban que el alcohol se limitaba a desinhibir lo que de alguna manera ya estaba alli, mientras que sus defensores apelaban al sentido común para llamar la atención de que durante la embriaguez se pueden decir y hacer muchas tonterias o imprudencias, incluso se pueden cometer delitos sin que su autor pueda ser acusado de ser siempre un tonto o un delincuente. Entre los argumentos de sus defensores encontraron el siguiente: si es cierto que “in vino veritas”, es decir si es cierto que durante la embriaguez lo que emerge es nuestro verdadero Yo, el alcohol seria el mejor método para que los delincuentes o acusados de algo dijeran la verdad, bastaria darles a beber cualquier tipo de alcohol (a escoger) para al final saber si lo que dicen es verdad o mienten.

Lo cierto es que el alcohol no es la máquina de la verdad.

Pero es cierto que desinhibe, luego si desinhibe y emergen contenidos racistas debe ser porque en algún lugar de la mente existen tales contenidos. ¿Era o no era Gibson un racista?

Asi es como piensa la mayor parte de la gente, o Gibson es un racista que disimula sus verdaderas ideas o no lo es en cuyo caso el alcohol debe ser una droga racistogénica. Pensar en esta forma dicotómica, o “si o no”, es desde luego muy intuitiva, asi es como catalogamos o clasificamos a los demás (no tanto a nosotros mismos). Pero la verdad cientifica es muy antiintuitiva y las cosas no funcionan asi.

Lo cierto es que -siguiendo a Marvin Minsky-en un libro también de culto que se llama “La sociedad de la mente” (1987) Minsky propuso que la complejidad del cerebro deberia ser contemplada en una diversidad de subrutinas (o partes mas pequeñas) especializadas en una tarea concreta cuya sumatoria en un nivel superior daría como resultado la inteligencia humana a través de la emergencia de propiedades nuevas. Esta idea de Minsky ha sido retomada recientemente por muchos investigadores evolutivos que han hablado de un cerebro modular y del que hablé aqui en este post sobre la navaja suiza.

La idea de Minsky viene concretamente a apoyar lo que hoy sabemos y responde a la pregunta acerca de la culpabilidad de Gibson de xenofobia.  Es obvio que en el cerebro de Gibson existe un módulo, una subrutina xenofóbica, lo cual no significa que Gibson sea xenófobo puesto que esta rutina existe en todos y cada uno de los cerebros humanos, incluyendo a los del lobbye judio.

Lo que se puso en marcha durante la embriaguez, detención y arresto de Mel Gibson, fue un módulo cerebral o estado mental concreto movido por la ira que podemos llamar zombie xenofóbico. El asunto de filosofia moral que plantea es éste: ¿es realmente xenofóbico Mel Gibson o debemos atender a sus excusas posteriores y entendersus injurias como consecuencia de su embriaguez?

La embriaguez por sí misma no nos conduce a la verdad, de lo contrario el alcohol seria un “suero de la verdad” para arrancar confesiones y sabemos que no lo es. Pero tampoco podemos fiarnos dela excusas de Gibson posteriores al escándalo. Mel Gibson no es culpable ni es inocente por ser xenofóbico pero es culpable por conducir borracho, enfrentarse a la policia e insultarles.

Todos tenemos la experiencia de decir cosas de las que inmediatamente o a su debido tiempo nos arrepentimos de haberlas manifestado. Es una experiencia tan habitual y tan al alcance de todos nosotros, que cualquiera sabe en estos momentos de qué estamos hablando. ¿Pero por qué se produce esto?¿Por qué a veces decimos cosas que en realidad no pensamos?

Sucede por una razón, una razón fisiologica. Nuestra mente no es de una pieza, esta formada por pequeñas piezas que guerrean entre sí por “imponer sus programas de gobierno”. Y hay piezas que presentan un menor nivel de definición para el pensamiento abstracto.

La mente dividida.-

El primero que abordó el tema de las multitudes de las que se compone nuestro cerebro fue Freud, a través de su conocido esquema tripartito, (Y0, Ello y Superyó), más tarde Mc Lean desde una perspectiva evolucionista tambien incidió en la misma idea de los tres cerebros (reptiliano, mamifero y humano). Julian Jaynes por su parte habló de una dicotomia cerebral izquierda-derecha y de bipartidismo cerebral.

¿Estamos o no estamos divididos?

Estos modelos han sido desmentidos por los neuroanatomistas al no localizar ninguno de estos supuestos “expertos” o poblaciones neuronales especializadas en hacer algo. Sin embargo la ausencia de localización no desmiente la idea principal: nuestro cerebro es un órgano en permanente conflicto -un conflicto de expertos-, queremos hacer y queremos no hacer una misma cosa. Piense usted en lo que le sugiere comer chocolate, muchas personas viven permanentemente en este conflcto, atraidos por el chocolate o los dulces y al mismo tiempo impelidos a evitarlos por aquello de los kilos de más o la diabetes acechante. Este tipo de conflictos de atracción-rechazo por sí mismos bastan para que cada uno de nosotros tengamos la experiencia de que en nuestros cerebro viven al menos dos tendencias que nos impulsan en sentido contrario respecto a nuestra volición, pero tal y como decia Whitman no es necesario que sean sólo dos: nuestro cerebro contiene multitud de expertos que guerrean constantemente entre sí para imponer su opinión de lo que sería mejor para nosotros, el cerebro es una democracia de partidos donde cada cual cree que tiene la razón y trata de imponer su “verdad” al organismo entero y si es necesario a través de una guerra civil.

Estamos divididos pero no solamente por dos, sino por multiples agencias cerebrales que están diseñadas para computar cuestiones similares y que no funcionan como una cadena de montaje sino como un comité de expertos, un parlamento cerebral.

Y depende de quien tenga la mayoria obtiene la investidura y más tiempo para hablar y convencer al resto de miembros del parlamento. Cuando los inhibidores corticales  de nuestro cerebro racional se relajan o desaparecen (como en el caso de Gibson) aparecen otros módulos subcorticales que ciertos autores clásicos como Janet han llamado “automatismo mental”. Lo que aparece son emociones que tironean con ellas a cogniciones congruentes con ese estado de ánimo. Pues la conducta emerge desde estados mentales jerarquizados según una escala de organización del SNA y como dice Stephen Porges en su teoria polivagal:

“Cuando observamos la conducta comprometida de personas que se enfrentan a un problema, interpretamos tales conductas desde nuestro propio marco de expectativas respecto a la conducta social adecuada. Consideramos que el sujeto que se comporta así es un individuo socialmente consciente, que elige conductas desadaptadas.
Como padres, amigos, cónyuges, terapeutas y científicos, nuestros intentos para controlar y reducir dichas conductas problemáticas se basan en modelos psicológicos y conductuales, pero, ¿qué tal si nos equivocamos?, ¿qué tal si las conductas son propiedades emergentes de algunos estados fisiológicos específicos? (Porges)”.

Dicho de otra manera: el enfado (la ira) y la embriaguez de Gibson desactivó su sistema de contención cerebral y disparó una subrutina congruente con su estado de ánimo, una subrutina presente en todos y cada uno de nosotros (el módulo de miedo al desconocido o xenofóbico), lo personal en la ecuación de Gibson es el sentido que atribuye a los judios y no la xenofobia en sí misma que ha de contemplarse como un producto evolutivo y no como algo inmoral a liquidar, si bien es cierto que el aprendizaje social es el mejor camino para neutralizar estos módulos ancestrales.

Eso mismo nos pasa a todos cuando decimos cosas que en realidad no pensamos, entendiendo como pensar a eso que hace nuestro cerebro más moderno, el inteligente y racional, ese que sabe mentir como ningún otro módulo vecino.

 

¿Cooperativos o competitivos?

gansos

Konrad Lorenz ha pasado a la historia de la medicina por muchas razones a pesar de no ser médico y haber recibido el premio Nobel en 1972 junto con Nicola Timbergen y Von Frish. En realidad Lorenz era un biólogo que inventó una nueva disciplina llamada etología.

Uno de los hallazgos más importantes de Konrad Lorenz fue el elaborar una nueva teoría sobre el instinto. Se ocupó para ello de investigar sobre los cuatro grandes: huir, aparearse, comer y luchar y hacerlo a través de la observación de gansos en su medio ambiente. Uno de sus descubrimientos más importantes es la idea de que existe una separación entre causa y propósito, entre pulsión e impulso. Asi la causa del hambre no es la necesidad de alimentarse sin embargo el propósito del hambre es la alimentación. En términos comprensibles significa que por primera vez un etólogo aportó una nueva lectura del instinto que iba más allá de la causalidad o determinismo lineal, una lectura no teleológica. Los animales no comen o dejan de comer sólo porque tengan hambre o falta de apetito, sino que en el hambre intervienen otros factores que no tienen nada que ver con la alimentación. Por ejemplo el hambre puede inhibirse cuando un animal dominante merodea por los alrededores o puede excitarse a raiz de una ganancia de rango.

konrad-lorenz

Otro de sus hallazgos fue haber descubierto “la impronta” (imprinting). Los gansos siguen a aquel que identifican como su madre, en este caso el propio Lorenz que se retrató muchas veces con una buena camada de gansos siguiéndole aqui y allá. Pero en este post me propongo divulgar uno de los hallazgos más importantes a mi juicio que viene descrito en su libro: “Sobre la agresión: el pretendido mal”.

Los gansos son animales muy agresivos y territoriales. Se organizan en torno a figuras dominantes, un macho al que se le unen hembras de forma discontinua. Usualmente los machos dominantes dominan ciertos recodos del rio, allí donde los recursos son más abundantes. Hasta aquí, normal. Los dominantes acumulan hembras y recursos, mientras que los demás han de conformarse con “picotear” las sobras y quedarse con las hembras más perifericas de la manada.

Lo que Lorenz describió fue una conducta insólita que parece remedar una especie de homosexualidad entre los gansos. Sucede que a veces se forman parejas de machos que se alían para defender ciertas zonas de los ribazos. Y pareciera tratarse efectivamente de una pareja homosexual pues hasta parece que copulen entre si, un poco para engañar  a sus contrincantes, como diciendo: “aquí somos dos, no os acerquéis”.

Pero la cosa no termina aquí, porque no es lo mismo dos amigos que se alían entre si y que parece que copulen, que carecer de una estrategia reproductiva efectiva . Al fin y al cabo el mandato biológico no es “come lo que quieras” sino “creced y multiplicaos” y una pareja de machos no puede reproducirse aunque su alianza sea muy potente como estrategia de defensa.

Es por eso, que “no hay dos sin tres” y pronto una hembra se acerca a la pareja para triangular la cuestión y entonces se producen escenas como las que describe Luis Eduardo Aute en “Una de dos”, “o me llevo a esa mujer o entre los tres nos arreglamos”. Y eso hacen los dos machos, compartir a la hembra, ahora tu y ahora yo. No parece que los celos jueguen ninguna función importante en esta familia alternativa. Tres siempre serán mejor que dos tanto como defensa del territorio como protección para los polluelos.

Hay varias preguntas que el lector sagaz podria hacerse a continuación, la primera es ¿son homosexuales esos gansos? Lo cierto es que de serlo son bastante diferentes a lo que conocemos como homosexualidad humana. En principio no afecta a la identidad y por otro lado se trata de un simulacro de homosexualidad que no les impide forman tríos o parejas y por tanto no impide la reproducción. El lecto que quiera profundizar en esta cuestión de psicología evolutiva sobre la homosexualidad puede visitar este post.

Lo que si podemos inferir de esta anécdota de los gansos y los tríos sexuales es que efectivamente en el mundo animal (y en el humano) las alianzas son muy importantes de cara a conseguir recursos. Hay algo que acompaña y se solapa a la rivalidad por esos recursos, ese “únete a ellos, cuando no puedes ganar” es una estrategia muy representada en nuestra especie. Existen las alianzas y las coaliciones.

Las alianzas se establecen como estrategia ante un enemigo común, las coaliciones se establecen para ser más potentes aunque no exista un enemigo identificado. La verdad del asunto es que evolutivamente hablando me resulta difícil encontrar algún ejemplo (salvo los altruísmos con la propia prole (descritos por Hamilton) o los errores de reconocimiento de la misma) que refute el tópico viejo de “supervivencia del más fuerte”. Es cierto que existen ejemplos de cooperación que dan buenos dividendos, ¿pero sin ellos habría realmente cooperación?

El egoismo y los altruismos

El lado oscuro del altruismo

Houellebecq y la eugenesia

elementales

Este verano he vuelto a leer “Las paríículas elementales” de Houellebecq, de la que ya había escrito en su momento un post más orientado hacia el tema de la New age.

Confieso que esta segunda lectura ha sido más provechosa (como suele suceder) que la primera, entre otras cosas porque me ha permitido profundizar un poco más sobre las ideas que vierte en este libro donde narra la vida abyecta de dos hermanastros traumatizados por el abandono precoz de su madre en manos de abuelas y padres ausentes y paganos. El espíritu de la liberación de los 60 se llevó por delante a toda una generación a través de la dislocación de los elementos más protectores de la sociedad: la familia y la religión.

Pero si he vuelto sobre Houellebecq es porque en este libro aborda el tema de la eugenesia sin que la palabra “eugenesia” aparezca en todo el texto. Un tema sobre el que ando reflexionando últimamente y que recientemente mereció que escribiera un post en mi otro blog a propósito de la lectura de un libro de John Glad.

Houellebecq es un escritor de ficción, vaya esto por delante pues sus ideas chocan con casi todos los valores democráticos en los que hemos creído, al menos en los que yo he creído, como casi todos los que cumplimos la mayoría de edad en los 60-70.

Pero el mundo en el que creímos no se parece en nada al mundo que tenemos, de manera que hay que atisbar la posibilidad de que Houellebecq sea un ser decepcionado por el rumbo que han tomado las cosas a pesar de aquellos ideales republicanos de “libertad, igualdad y fraternidad”. La libertad se ha corrompido hasta llevar al hombre por el sendero de la autodestrucción, la igualdad ha dado lugar a un mundo profundamente desigual. pareciera como si cada ganancia de igualitarismo nos despeñara por la pendiente de una mayor desigualdad. Es como si la pornografía y el terrorismo hubieran vencido en esa batalla desigual que se libró entre unos y otros.

Houellebecq da al hombre (al sapiens) por amortizado. Es imposible liberarle sin someterlo a distintos yugos. Propone una refundación que llama una “mutación metafísica”.

Una mutación metafísica es una especie de revolución espiritual, algo que divide al mundo en dos trozos: antes de y despues de. El cristianismo fue una mutación metafísica al dotar al hombre libre con una responsabilidad individual, es posible decir que el Yo es un invento del cristianismo, la subjetividad derivada de esa mutación es bien conocida por todos nosotros. cada uno de los individuos que pueblan nuestro planeta piensa de forma distinta, todo pareciera indicar que no hay forma de cohesionar a la especie humana de ninguna forma, ni religiosa, ni militar, ni económicamente. El mundo ha sido fragmentado y solo hay partes sueltas que guerrean unas contra otras por su propia supervivencia que les enfrenta a la supervivencia del vecino.

La naturaleza pugna por la diversidad mientras que la conciencia humana aspira a la unidad.

Es por eso que no tenemos más remedio que cortar nuestra dependencia de la selección natural.

Y eso es precisamente la eugenesia.

Para Houellebecq la raiz del mal es la sexualidad, más que la sexualidad el instinto reproductivo. Profetiza que llegará un momento donde se podrá disociar totalmente la sexualidad de la reproducción. Algo que ya podemos ver con las técnicas de reproducción asistida y los mecanismos de control de natalidad. Pero eso no es suficiente, lo que necesitamos es una mutación metafísica pero no a nivel mental como la que sucedió con el cristianismo, la escritura, la maquina de vapor o el invento de la imprenta. Lo que necesitamos es una mutación de verdad, una mutación genética.

Propone un mundo de clones con ADNs similares y solo asi podremos conseguir un mundo fraterno de forma universal, como si fuéramos hermanos gemelos. La ingeniería genética ha avanzado ya lo suficiente para pensar en un ADN artificial que elimine del panorama humano las enfermedades genéticas (en una primera fase) para abordar después el tema de la enfermedad, la invalidez y la muerte.

El mundo solo llegara a ser verdaderamente fraterno cuando seamos capaces de uniformizar la carga genética de sus habitantes, todo lo cual no supone renunciar a la sexualidad. Más allá de eso sugiere que los corpúsculos de Krause podrán ser seleccionados a la carta para habitar lugares del cuerpo exóticos que pudieran proporcionar placeres exquisitos.Algo que se conoce con el nombre de corpúsculos de la voluptuosidad.

Emergerá un hombre nuevo -tal y como profetizó Zaratustra- que coexistirá cierto tiempo con los sapiens que acabarán extinguiéndose como los neandhertales, no porque el hombre “ex novo” vaya a guerrear contra ellos, sino porque dejados a su libre albedrío terminarán por eliminarse unos a otros o bien sus indices reproductivos irán dejando sitio a esa nueva especie.

¿Dioses?

¿Y si los Dioses no hubieran existido nunca pero pudieran construirse gracias a la ciencia?

Aquí hay un buen post sobre la historia de las ideas eugenesicas

Los transhumanos

El 2045 es la fecha que Ray Kurzweil da como más probable para que demos a luz a ese hombre mitad humano mitad maquina que se conoce con el nombre de hombre biónico y otros han llamado “ex novo”, un hombre que habrá superado la fatalidad de la naturaleza y que podrá diseñarse a si mismo. Un hombre autopoyético.

Un hombre que habrá superado la selección natural que será sustituida por la selección artificial.

Kurzweil está convencido de que los seres humanos podremos trascender la propia biología, ir más allá de nuestras fatalidades genéticas y reproducir y copiar los genes benevolentes para trasplantárselos a otros (no dice a qué precio), pero el futuro que dibuja es realmente escalofriante y plantea numerosas dudas éticas, empresariales, de investigación médica y aun metafísicas.

Será por eso que su ultimo libro ha sido llamado “La era de las maquinas espirituales” y que nace como continuación del anterior “La era de las máquinas inteligentes”. Kurzweil toma prestados ciertos argumentos de Julian Huxley y del transhumanismo para hacernos llegar ese mensaje predictivo que parece reposar en una verdad axiomática: la tecnología es un invento del hombre que nos permite construir nuevas tecnologías y que por tanto se desarrolla a una velocidad creciente y exponencial, muy veloz  si la comparamos con la velocidad de las adaptaciones biológicas que precisaron eones de tiempo para establecerse.

En este post abordé precisamente la distancia que separan al hombre moderno de sus adaptaciones ancestrales y las posibilidades fácticas o imaginarias propiciadas por la tecnología: para el hombre de hoy es más fácil hablar sin cables con alguien de un país extranjero que curarse una diabetes tipo II debido a portar el maldito gen de la resistencia a la insulina, naturalmente esta disonancia es difícilmente explicable en términos técnicos, pero hay algo que no sabemos hacer más allá de los paternales consejos sobre la dieta, el ejercicio o la abstinencia del tabaco.

La idea es que el desarrollo tecnológico impulsará necesariamente la invención de tecnologías de soporte por un lado pero también la emergencia de nuevas propiedades de nuestra conciencia tal y como hizo la rueda, el lenguaje o la maquina de vapor, que se verá fortalecida por el uso médico de estas misma tecnología y que arrastrará de algun modo la investigación hacia su zona de influencia.

En realidad el tiempo del hombre máquina ya llegó hace tiempo, pensemos en las gafas para los miopes, las prótesis de cadera, los marcapasos, los neuroestimuladores, los chips de visión artificial, los miembros ortopédicos, los injertos de válvulas cardiacas en o nuestros dientes de reemplazo. Todos estos hallazgos quedarán obsoletos cuando seamos capaces de construir ADN artificial, genes a la carta.

Se trata sin duda de un futuro apasionante. Os dejo aquí unos videos sobre el asunto para reflexionar en los problemas que este diseño a la carta nos traerá en ese futuro que ya se adivina.

 

 

El pensar hibrido por Ray Kurzweil

 

Malestares en la conciencia perruna

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¿Fue su ancestro un lobo?

 

Está bien establecido que los perros que nos acompañan en nuestras urbanitas soledades, -esos que llamamos mascotas- tienen todos un ancestro común, que fue un lobo, de la que el perro (canis lupus) es una subespecie, algo bastante contraintuitivo si contemplamos a ese peluche de más arriba. De los lobos heredaron los perros actuales esa tendencia al gregarismo, a la jerarquía, a la lealtad a la manada que los diferencia profundamente de las otras “mascotas” de compañía, como los gatos, independientes y solitarios.

No cabe ninguna duda de que los perros se han aclimatado perfectamente a la compañía humana y lo han hecho porque socialmente son muy parecidos a nosotros en su organización social. Pero no siempre fue así, lobo y hombre no se han llevado siempre bien, puesto que están en juego conflictos de intereses, fundamentalmente intereses ganaderos. Hombres y lobos compiten por las mismas ovejas.

O dicho de otra manera compartimos con ellos un mismo ecosistema, lo que explicaría ese miedo ancestral que les tenemos y los continuos exterminios de los mismos, hasta el punto de que hoy -incluso protegida- es una especie amenazada de extinción, al menos en la península ibérica.

Es por eso, que somos vecinos, que el lobo pudo domesticarse. Probablemente el primer lobo domesticado fue un lobo hipofóbico, un ejemplar que tuvo poco miedo del hombre y con el que acabó llevándose bien. Recuerdo ahora a “Calcetines” el perro de “Bailando con lobos” que hasta que es asesinado intenta un acercamiento al teniente Dunbar, la única compañía de la que pudo gozar hasta encontrar novia.

En la domesticación de los lobos sin embargo tuvo mucho que ver el hecho de modificar sus costumbres alimentarias: los lobos son carnívoros, pero los perros actuales han desarrollado tolerancia al almidón, una especie de efecto Baldwin en los perros. Como es sabido nosotros los humanos también nos adaptamos a la leche después de hacernos sedentarios y acabamos desarrollando un enzima: la lactasa, ampliamente distribuida por toda la población mundial, es un ejemplo de como el medio ambiente puede modificar las instrucciones genéticas que nos vienen de serie. Los perros cambiaron en su constante interacción con los humanos, no sólo por selección artificial (como el toro de lidia) sino también por selección natural y por su contacto casi continuo con nuestra especie, que tomó su olfato, su instinto cazador, su capacidad de aprendizaje, su sociabilidad y su territorialidad como elementos en donde nos ha prestado enormes servicios.

Pero en todo perro coexiste una conciencia de lobo, una conciencia que en cualquier caso se encuentra subsumida en su conciencia más actual de perro. Ambas conciencias se solapan.

Como en nosotros.

Lo interesante de los perros actuales es que han desarrollado enfermedades muy parecidas a las nuestras y que además están inducidas por sus propios dueños, asi veo en la wikipedia que:

Los trastornos de la conducta canina se clasifican en tres tipos: 1) patologías del desarrollo, 2) sociopatías —relacionadas con el ambiente y su jauría humana o animal—, 3) comportamientos disfuncionales que alteran la conducta normal, y que se ajustan para hacer frente a una situación cotidiana (fobia). Según la tesis de zoopsiquiatría desarrollada por Patrick Pageat:

  • Agresiones de tipo jerárquicas, territorial/maternal, por miedo, irritación, predatorias y redirigida.
  • Destructivas, orina/defecaciones indeseadas, ansiedades, miedos y fobias (a la pirotecnia, por ejemplo),
  • Trastornos compulsivos y estereotipias (persecución de cola, autolamido).
  • Trastornos alimentarios y dípsicos (anorexia/bulimia, potomanía).
  • Trastornos sexuales (hípersexualidad, pseudogestación), depresión de involución.

Cabe señalar también que muchas de las malas costumbres caninas son la muestra de comportamientos desarrollados por razones tales como: falta de actividad —como puede ser caminatas o deportes caninos—, ausencia de socialización, disciplina, entrenamiento o educación irresponsable por parte de los propios dueños.

Dicho de otra manera si los perros desarrollan enfermedades tan similares a las nuestras es porque nosotros sus dueños no estamos a la altura de las circunstancias para serlo. Somos malos amos y ellos claro, se resienten puesto que los perros han sido cableados para obedecer y seguir al jerarca de su manada -dando incluso su vida por él-  y que proyectan en su dueño. Dicho de otra forma: los perros que conocemos hoy, esos que viven en pisos de ciudad, que no tienen oportunidad de correr y desgastar su energía, que no se socializan con otros perros, están tan neuróticos como nosotros, solo que nosotros no tenemos a quien echarle las culpas de nuestra neurosis.

El caso es que esta neurotización no tiene nada que ver con sus genes ni con su conciencia ancestral que de vez en cuando puede irrumpir en determinadas ocasiones en forma de agresividad o de ataque a su propia familia humana. Los perros están cableados para morder del mismo modo que estan cableados para orinar las farolas (en realidad marcar su territorio). Aunque vivan en una ciudad y sigan meando las farolas y ahora marcar el territorio ya no les sirva de mucho, lo cierto es que esta conducta les seria muy útil si volvieran a su entorno natural. Allí tampoco lo tendrían fácil para reproducirse pero lo cierto es que aquí viviendo con nosotros les tenemos bien castrados, bien físicamente o bien condenándoles a una vida monacal.

Pero lo cierto es que ellos aguantan tan bien la castidad impuesta como nosotros. Al fin y al cabo la neurotización de los humanos procede sin ninguna duda de las coerciones que la sexualidad ha sufrido a lo largo de la historia humana. Bien por una razón o bien por otra el sexo ha estado mal visto socialmente y hasta se han inventado religiones para condenarlo y constreñirlo. Nosotros les hemos inculcado a nuestras mascotas esta manía tambien, e incluso les castramos para que no tengan el celo, sobre todo a ellas porque ensucian. ¿Cómo no van a estar neuróticos  y pasarse el dia lloriqueando?

La conciencia de perro se ha impuesto a la conciencia de lobo y aunque esta irrumpa a veces con una conducta “psicótica”, la verdad es que los perros han seguido en su conciencia una direccción muy parecida a la humana: Su conciencia ancestral ha sido opacada por una conciencia “civilizada” y es ésta conciencia civilizada la que -a su vez- obtura la satisfacción corporal.

Y lo obturado siempre vuelve.

Nota.- La zoopsiquiatria es la disciplina que se ocupa del estudio de la conducta animal en condiciones no naturales o de domesticación mientras que la etología es el estudio de esa conducta en condiciones naturales.