Sexualización precoz

nina_y_mujer_portrait_galeria

Soy freudiano, lo que significa que siempre he creido, -al contrario de muchos de mis colegas- en la sexualidad infantil. Nunca he creido que los niños fueran criaturas angélicas o que no poseyeran pulsiones sexuales, si bien esas pulsiones no son exactamente como las nuestras, como la de los adultos.

El lector interesado deberá repasar ahora la teoria de la libido de Sigmund Freud para entender el concepto de sexualidad infantil.

¿Pero existe hoy la infancia?

En esto andaba yo pensando el otro dia después de haber visto el caso de una niña de 14 años que más que una niña parecia una de aquellas histéricas de la época de Freud con un cuadro conversivo del siglo XIX y que añadía al mismo toda la parafernalia clinica de la postmodernidad: la anorexia, el trastorno límite, las amenazas (creibles) de suicidio, la manipulación de su ambiente, la mortificación de sus padres y la coacción a su terapeuta. Todo en el mismo pack.

Con todo, lo que llama la atención en esta paciente es su edad, ¿Cómo es posible que una niña de 13 años presente un cuadro psiquiátrico tan complejo, abigarrado y proteiforme? Y sobre todo, ¿Cómo es posible que en el rapport con esta paciente pareciera como si estuviéramos hablando con una adulta con tantos recursos manipulativos interpersonales?

Para entender este fenómeno hemos de echar mano de otras ciencias humanas distintas a la psiquiatría, debemos echar un vistazo a la Sociologia y sobre todo a un fenómeno que para mi es muy relevante, el fenomeno de la sexualización precoz de niños y niñas, una sexualización hipérbolica, exagerada y en cierto modo obsesiva y consumista.

La mayor parte de las niñas que atendemos en nuestros dispositivos comenzaron sus trastornos a raíz de escarceos sexual-afectivos precoces en el instituto. Es interesante señalar que la ESO, la educación secundaria obligatoria, es una fábrica de trastornos psiquiátricos, alguien debería dedicarse a investigar qué es lo que está pasando en los institutos.

Jose Antonio Marina es un filósofo con intereses educativos y buenas intenciones que escribió un articulo precisamente señalando la misma idea que yo: la sexualización precoz y ¿forzada?. Dejo aqui el enlace para quien lo quiera leer.

Lo que sugiere Marina es que este fenómeno puede y debe atajarse a través de la educación. No deja de ser paradójico que un problema que emerge en un contexto educativo vaya a resolverse precisamente a través de la educación. ¿Qué educación?

¿Como vamos a convencer a los adolescentes para que renuncien a ver pornografia, al guasap, a las revistas donde dan consejos verdes, a la mitología de las dietas, al sexo como mercancía de consumo? ¿Cómo vamos a convencer a las chicas de que lo que importa es el curriculum académico y no la figura atractiva, que renuncien a ser la más deseada, que se preocupen más de valores interiores y no tanto de la apariencia?

¿Alguien sabe como se consigue esto?

No, no lo sabe nadie, porque el mal está incrustado en la sociedad, es un mal sistémico y no se cura con educación, ni con pastillas, ni con psicólogos. Se cura cambiando la sociedad.

¿Y qué habría que cambiar en la sociedad?

Para responder a esta pregunta el lector debe recordar ahora un cuento infantil titulado «Peter Pan». Y si quiere profundizar más sobre este caso puedes visionar este post que lleva incrustado este video.

Si no te apetece ver el seminario completo conformate con saber que Peter Pan era un niño que no quiso crecer y consigue vivir una vida de juego, aventuras y diversión habitando una isla llamada «Nunca Jamás.

Hoy se conoce con el nombre de sindrome de  Johnny Depp a esa manía que les ha dado a los adultos por parecer niños y que afecta por igual a hombres y mujeres. El lector puede echar una ojeada a la foto que preside este post para darse cuenta de que madre e hija, parecen hermanas y solo la altura parece señalar alguna distancia entre ellas. No es sólo que las niñas se sexualicen precozmente sino que sus mamás aparentan menos edad de la que tienen: a todas las iguala el peso. Todo pareciera indicar que se han borrado las diferencias de edad con lo que la infancia parece haberse diluido en un campo de Campanillas de bajo peso.

Las niñas simulan ser adultas simétricamente a la simulación que llevan a cabo sus madres.

La neotenización del mundo occidental.-

El aspecto externo de los humanos ha sufrido presiones evolutivas muy importantes y no sólo relativas al desempeño sexual o al tamaño de los individuos sino tambien relacionadas con el atractivo. Estos cambios relativos a los gustos y preferencias individuales se conocen con el nombre de selección sexual.

Los que leyeron este post ya conocen la deriva genética que acaeció en Europa central durante la última glaciación que aisló en aquel nicho geográfico a una población que se tradujo en mutaciones específicas para esa población. Hablábamos alli de que la neotenia era producto de una selección sexual muy intensa que se llevó a cabo en aquella población pero no necesariamente en otras latitudes geográficas o no a la misma velocidad.

La selección sexual es la forma en que la evolución introduce novedades guiada por los gustos y preferencias de los sexos y sobre todo por la precariedad, es decir la falta de parejas.

Algo asi parece que sucedió en el paleolitico y en Europa central que quedó aislada por los hielos. Las mujeres derivaron hacia rasgos neótenicos guiadas precisamente por la falta de machos de su especie y sin pretenderlo favorecieron la monogamia.

La neotenia, es decir la persistencia de rasgos infantiles en los individuos tuvo premio evolutivo y una característica psicológica ligada a ella: el retraso de la maduración hace a los individuos más plásticos y con mayor apertura a la experiencia. El cierre de la ventana plástica que regula los aprendizajes y que llamamos “maduración” tienen sus pros y sus contras, asi las personas más maduras o que maduran más precozmente tienen ventajas sociales pero menos ventajas cognitivas. Por decirlo de una manera mas gráfica: los aprendizajes se endurecen y se hacen más rígidos a medida que maduramos.

La selección dependiente de la frecuencia.-

De manera que ya sabemos que los rasgos neoténicos se consolidaron porque daban ventajas a sus portadores, las mujeres con rasgos infantiles, delgadas, de piel clara, ojos azules o coloreados, largas cabelleras, y esqueletos gráciles envueltas en una atmósfera de inmadurez tuvieron ventajas en aquellos entornos donde encontrar una pareja fiable resultaba difícil debido a la escasez de machos.

¿Pero, y ahora sucede lo mismo?

Los que leyeron este post ya saben que si bien ahora los machos ya no mueren en accidentes de caza, el mercado sexual se encuentra comprometido por otros factores, lo que nos lleva de igual modo hacia la precariedad. Hombres y mujeres tienen muchas dificultades para acceder a parejas interesantes, comprometidas y deseables.

Los hombres por su parte también siguen procesos de neotización parecidos si bien en otro sentido: los gustos femeninos se orientan hacia hombres masculinos y viriles si bien aprecian los caracteres masculinos empáticos, hipermentalísticos y blandos, algo que ha venido en llamarse el síndrome de Johnny Depp.

Lo que importa pues es que haya de todo pero según el gusto (a veces imposible) del otro sexo, por ejemplo es imposible ser delgada y tener grandes pechos, como es imposible ser viril y mentalistico. Y nada es eterno aunque si observamos la dirección evolutiva que ha tomado nuestra especie lo que hay que esperar es que ese proceso de neotenización siga su curso, que los embarazos sean más cortos y por tanto el periodo de aprendizaje se alargue.

La edad de la inocencia ya ha desaparecido.

No me cabe duda de que vamos en la dirección de una infantilización del mundo. Una infantilización del mundo que requiere un borramiento de caracteres entre niños y adultos. Todos somos sospechosos de ser Peter Panes o Campanillas, mientras Wendy trata de cosernos nuestra sombra que no es  otra cosa sino el mandato de madurar.

La belleza y la épica en el cine: escenas gloriosas

Film background.

1.-American beauty, «Escena de la bolsa volante». Una película de Sam Mendes sobre la liberación personal.

2.-2001, Una odisea del espacio. El amanecer del hombre. Una pelicula de culto de Stanley Kubrick que aborda cuestiones evolutivas y metafísicas.

3.-Barry Lindon. «Escena de la ruleta». Otra obra maestra de Kubrick sobre la vida de un impostor-advenedizo. La escena de la ruleta es una obra maestra en sí misma, llena de erotismo y de belleza acompañada por un cuarteto de cuerda de Schubert.

4.-Casablanca. «Tócala otra vez Sam». No es una pelicula es un mito y «el tiempo pasará» no es una canción sino un himno nostálgico sobre el pasado que no pudo ser. (Aqui hay un post sobre Bogart y su sacrificio postrero. Redimirse a través de la pérdida.

5.-Gilda. «Dale la culpa a mamá». Rita Hayworth es su esplendor reivindicando a la mujer fatal.

6.-Muerte en Venecia. «Escena en la playa con Tadzio». Mahler y su adagio acompañanlos ultimos dias del profesor von Aschembach. Erotismo, belleza y muerte se confunden en el Lido.

7.-La dolce vita. «Escena de la Fontana de Trevi». Fellini haciendo de las suyas y luciendo a una Anita Eckberg despampanante.

8.-Memorias de Africa. «Paseo en avión». Los desencuentros de una pareja en un entorno embriagador.

9.-Apocalyse now. «Escena de los helicopteros». Un comandante con exceso de testosterona pretende hacer surf entre el fuego del napalm. Una pelicula que mezcla a Wagner con elementos de destrucción, antropológicos y con una complicada simbología.

10.-Bailando con lobos. «Calcetines». Mas que una pelicula un tratado etnográfico sobre el oeste americano y la codicia de los exploradores.

11.-Gladiator. La batalla de Germania y discurso. Una escena extraordinaria

12.-El anticristo. Escena primaria. Orgasmo, muerte y culpa.

13.-Drácula de Bram Stoker: Escena de amor: entre la vida y la muerte. Una estética gótica para una partitura magistral. El amor más allá de la muerte.

14.-Vértigo: de entre los muertos. ¿Judy o Madeleine?. ¿A quién se ama cuando se ama?

15.-9 semanas y media: Strept tease y Stevie Wonder.

16.- Amarcord. «Escena del estanco». Una mirada amable y autobiográfica de Fellini sobre su tiempo , su pueblo y su familia. Ni pizca de resentimiento. Una banda sonora extraordinaria a cargo de Nino Rota.

17.- El hombre tranquilo. «Entre nosotros no habrá ni puertas ni cerrojos». Un hombre de una pieza.

18.-La decisión de Sophie. Una decisión dramática, ¿Niño o niña?

19.- Lo que el viento se llevó. Un monólogo: «Nunca más volveré a pasar hambre». De una novela mediocre sale un película magistral.

Y esto es todo. Si se os ocurre alguna otra, dejad vuestros comentarios.

La dualidad saturnina

Saturno

Saturno armado con su guadaña

 

Saturno (Cronos) era hijo de Urano (el cielo) y de Gaia (la Tierra) y su biografía está presidida por el parricidio. Al parecer Urano era un ser bastante tiránico y despreciable y es por eso que Saturno lo castró con una guadaña, un símbolo lunar que tiene que ver con la ayuda que recibió de su hermana y esposa Rea, otra deidad ctónica, que como su madre representa ala Tierra en otra vuelta de tuerca.

Es interesante observar como los símbolos mitológicos recorren las distintas octavas de elevación-degradación y configuración imaginal para hacerse cargo de una idea fundamental: Urano y Saturno, Gaia y Rea son la misma persona en distintos niveles de definición, asi Urano es más cosmico que su hijo Saturno que es más solar, más cercano pero aun lo suficiente lejano a nosotros los hombres que poblamos la Tierra.

De modo que a Saturno le pasó (ojo por ojo diente por diente) lo mismo que a su padre. Fue castrado por su hijo Zeus instaurándose de este modo el orden olímpico que es un sistema político mucho mas cercano y renonocible para nosotros los mortales, algo que conocemos como una democracia parlamentaria basada en el conflicto. Zeus (Júpiter) es pues un Saturno más joven y democrático teñido de los mismos vicios y virtudes que cualquiera de nosotros, un Dios hecho a la escala del hombre pero que aun, no tiene forma humana mas que cuando opera para seducir mortales una tarea omnipresente en la vida sexual de Zeus.

En realidad  Zeus-Saturno-Urano son desarrollos que siguen la idea cosmogónica de ese despliegue sucesivo de principios primordiales que terminan con la aparición del hombre. Primero fue el Caos, la Noche, Eros o la Union, la Tierra, la Luna, el Sol , etc. Luego los dioses olímpicos, inmortales ellos pero vengativos y lujuriosos y  luego fue el hombre, el despliegue de la vida que es un despliegue fractal donde cada parte contiene  ese Todo y a la vez un Todo que contiene todas las partes.

De manera que si ese Todo contiene todas las partes es posible razonar que Saturno como arquetipo Universal se encuentra en todos y cada uno de nosotros. Carl Gustav Jung le llamó Senex, el anciano.

El anciano Saturno, es el arquetipo del tiempo (Cronos) inexorable con su guadaña para todo lo viviente, es el arquetipo de la muerte, de la decadencia, de la autoridad pero tambien del principio del deber, de la sabiduria y del sentido. Saturno es el padre y es la enfermedad, la decrepitud y la tiranía en sus aspectos más negativos. Saturno es oscuro, seco y frío.

Saturno es pues dual, como todos los arquetipos contiene una parte positiva y una parte negativa, lo que sucede es que estas partes -opuestos- pertenecen al mismo arquetipo, lo que solemos hacer con las partes más negativas o indeseables es desecharlas, disociarlas o bloquearlas.

La tarea del Si-mismo es integrarlas.

Pero asi y todo Saturno, el Anciano, está en todos y cada uno de nosotros, algunos niños lo constelan demasiado pronto y aparecen como niños tiránicos, mientras que otras personas no lo constelan jamás y aparecen como Peter Panes, niños eternos.

Lo interesante es observar si Saturno está bloqueado o si está constelado y bien o mal aspectado (en positivo o negativo). Por ejemplo, en la anorexia mental aparece Saturno a través de una tiranía: la que la niña opera contra la mujer emergente que hay en ella, es como si hubiera una guerra entre zombies (otra manera de llamar a los arquetipos de la que hablé aqui). El arquetipo de la «puella eterna» infiltrada del rostro tiránico de Saturno se opone a que emerja la mujer.

En otra versión del conflicto observamos el «temor a envejecer», esa especie de conducta patética que presentan algunas personas que no consiguen integrar a su Saturno y aparecen como personas transnochadas llevando a cabo proyectos pueriles que destacan cómicamente a través de matrimonios invernales, viajeros sin fin o esclavizados por el botox o la cirugía. Es precisamente en este tipo de personas donde Saturno aparece en forma de enfermedad degenerativa, de locura o de incapacidad. Si Saturno no está integrado acaba apareciendo, forzando la situación.

Saturno y la anorexia mental.-

Freud fue el primero en señalar que la anorexia mental era una inaceptación en la muchacha de su femineidad. Esta idea ha sido continuamente refutada por unos y otros, a través de una evidencia observacional : las anoréxicas (los trastornos alimentarios en general) se caracterizan por lo contrario: las niñas aparentan ser muy femeninas y están muy preocupadas por su apariencia fisica. En el momento actual se considera que la anorexia mental estaría representando un cerebro femenino extremo que se caracterizaría por una hipersensibilidad social excesiva y la expectativa de ser rechazada socialmente por el aspecto físico. Dicho de otra forma: la ansiedad ante la evaluación social seria la causa metapsicológica de tal patología (Bremser y Gallup, 2012).

Pero en mi opinión no existe contradicción entre la observación original de Freud y los ultimos desarrollos citados, un cerebro femenino extremo es una mente sin animus, sin Logos, un jardin sin podar, es decir sin ese principio masculino necesario para fortalecer nuestro psíquismo, un déficit que usualmente es invadido por un arquetipo anterior. Las niñas sin animus, son frecuentemente colonizadas por Saturno, algo que las convierte en rigidas, perfeccionistas, tiránicas, obsesivas y orientadas hacia la excelencia y el principio del deber. Esa apariencia de abuelas que algunas niñas nos transmiten.

Enfermas.

En el cuerpo de una anoréxica se encuentra explícita la batalla que el viejo Saturno ejerce sobre el desarrollo femenino constriñendo su desarrollo armónico e impidiendo la fertilidad es decir el pase al arquetipo materno.

Freud tenia pues razón porque no cuestionó en ningún momento la femineidad de las anoréxicas (que pueden mostrarse muy femeninas y preocupadas por su apariencia y atractivo) sino a su formalización iniciática: el paso de niña a mujer.

Pero esa tiranía tiene otras funciones, funciones que son beneficiosas para el psiquismo de una muchacha atrapada en esa cárcel del alma que es la anorexia mental y que en un plano metafísico podría explicitarse de este modo (gracias Isabel):

«El alma quiere disociarse del cuerpo, de su corporalidad más grosera y elevarse por encima de tal condición. Lo que en esoterismo se llama «perderse en el astral».

Hay en la anorexia mental una huida de lo corporal, una especie de ascetismo casi religioso en torno a la privación de la comida, algo que no puede explicarse psicológica ni neurobiológicamente, algo que precisa de un entendimiento metafísico, una especie de purga corporal, una búsqueda de pureza inmaculada que tiene naturalmente una función psicológica de defensa.

Una especie de huida del arquetipo materno (aquí Freud tenia razón) pues de lo que huye la anoréxica no es de su femineidad sino de la Durga tutipotencial.

Durga es según la tradición hindú el arquetipo femenino, esa diosa que tiene tantas piernas y brazos cuando aun no se ha escindido en las múltiples formas que la femineidad contiene. Fundamentalmente tres: la semilla, Perséfone o la doncella, la espiga o Demeter (la madre) y el grano, Hecuba, Selene o la anciana sabia. Antes de tomar forma la femineidad sagrada, Durga o en las tradiciones mediterráneas la Gran Madre, es la matriz que contiene completas todas las formas que posteriormente se constelarán en una mujer cualquiera, es un equivalente -en el Tarot- de la Fuerza, el arcano más poderoso y que compite en poder con otros arcanos de la virilidad como el Emperador o el Mago (Senex o Saturno). Y la Fuerza de lo femenino procede del hecho de que no tiene más remedio que volver, en forma de semilla, espiga o grano siempre vuelve. De esa matriz proceden todas las mujeres que usted conoce y cada una según su edad o sus vicisitudes personales encarna un arquetipo u otro, pero todos están potencialmente entre sus recursos. En este sentido para el hinduismo Shakti es la energía o fuerza de Shiva y está encarnado en su esposa.

El poder de la mujer procede pues de su capacidad camaleónica que es lo mismo que Baumeister ha llamado la plasticidad erótica de la mujer, en cada mujer hay una Afrodita (diosa del placer), una madre (Demeter diosa de la maternidad), una Perséfone o doncella ingenua y una Hécate o anciana sabia pero también malévola o diabólica.

Dicho de otro modo, la anoréxica está atrapada entre la Durga (el arquetipo femenino) y Saturno (El Senex) que es otra forma de hablar de ese conflicto tan difícil de resolver que conocemos como el mito de Escila y Caribdis.

Entre la espada y la pared.

La tolerancia indiferente

La tolerancia es hija del fanatismo (Jose Carlos Aguirre)

 

¿Hubiera ganado Conxita sin barba?

Confieso con un cierto rubor que hace años que veo el programa de Eurovisión y lo confieso por parecerme un programa en cierta forma abyecto, que muestra a las claras ese proyecto fallido que llamamos Europa y que por alguna razón desconocida para mí incluye desde Portugal hasta Azerbayán. Pero lo cierto es que desde que existe twitter me resulta muy divertido gracias a los comentarios siempre sustanciosos y en clave de humor que dictan los tuiteros y que piensan como yo que ese programa no tiene ni pies ni cabeza.

En realidad debería llamarse Politik realvision, pues en él lo que se ventila son las alianzas entre países en una especie de salmodia de voto, donde de tan predecibles no deja de resultar cómico que hasta el locutor de turno adivine para quien van a ser esos twelve points que tanta gracia nos hacia cuando lo decían en francés. Ahora parece que hasta los rusos se han pasado al inglés. Los rusos esos muchachos tan vocacionalmente europeos.De manera que el concurso es una farsa, un politiqueo de tan inocente y mentiroso que hasta podemos adivinar por donde van a ir los engaños.

Lo cierto es que este año ha habido un cambio en el chip habitual: las canciones han subido un poco el nivel y las baladas le han ganado la partida a los números circenses y los daneses han hecho una puesta en escena muy vistosa, aunque yo sigo echando de menos al maestro Ibarbia y al triunvirato de La-la-la.

Pero al margen de este comentario, ni pizca de patriotismo, no me gustan nada ni las canciones ni los cantantes que mandamos a Eurovision desde hace algunos años. Lo cierto es que no merecen ganar, es como si nuestro país quisiera evitar a toda costa el gasto que debe representar para una televisión publica la organización de este evento.

wurst_real1__455x225

Dicho lo cual les contaré una anécdota a propósito de un tuit que mandé la noche de autos, se trataba del siguiente:

Era una mujer en un cuerpo de hombre que quería ser mujer pero con barba y sin tetas. ¿Hay quién de más?

Y hubo quien se lo tomó a mal, seguramente alguna persona que no ha leído «El amante lesbiano» de Jose Luis Sampedro o que no sabe que el deseo humano muestra pliegues y repliegues en una especie de regresión infinita que como en el caso de Conxita -ganadora del concurso- podemos entrever hasta el paroxismo. Pues se trata de un hombre que aparece travestido de mujer, pero no hormonado y con barba. O lo peor siendo socialdemócrata: no haber leído a Foucault cuando habla de «la diseminación de las identidades fugitivas» como eje de torsión de la alienación. Lo que quiere decir Foucault es que si cualquier cosa es elegible entonces estamos más alienados que nunca porque -según él- el poder se vale de esta estratagema, la de la libre elección de cualquier cosa, en lugar de optar por la represión, puesto que el espanto hace la misma función que la repulsión fisica.

Pero si cuento todo esto es para hablar de algo que suscitó aquel comentarista que me acusó de intolerante. Me puse a pensar qué es la tolerancia y sobre todo, ¿somos los europeos tolerantes?

La verdad es que el éxito de la primadonna Conxita parece señalar en esa dirección: votar una cosa tan fea -me refiero a su estética- porque Tom (el verdadero nombre de Conxita es en realidad un tio muy guapo), ¿pero para qué vestirse de mujer con una barba adosada?¿Qué es lo que reivindica ser hombre o mujer? ¿Acaso reivindica el mito del Andrógino?

No deja de ser curioso que en una Europa cercenada por la falta de niños que son los que sostendrán en el futuro las pensiones de sus abuelos se homenajee al Andrógino. Europa con esa elección demuestra su decidida voluntad de extinguirse, pues lo cierto es que como dijo otro tuitero:

«Austría ha ganado por los pelos»

Dicho de otra forma: yo soy muy tolerante por las razones que más abajo esgrimiré, pero baste con decir ahora que ser tolerante tiene costes y que legitimar todos los goces (otra vez Foucault) tiene costes para la salud mental de la población general y atenta contra el crecimiento demográfico que una sociedad vigorosa y laboriosa debe sostener con un mínimo de sentido común si es que queremos mantener eso que se llama Estado del bienestar. Ser tolerante es bastante fácil a mi entender porque se enrosca en una experiencia muy europea: la indiferencia con el otro. Ser tolerante es una manera de negar que unas cosas tienen más valor que otras y que no todas son aceptables al menos estéticamente.

Personalmente me tienen sin cuidado los gustos de Conxita, aunque ya sabemos que son bastante feos y aunque se que hay otros tipos de intolerancia beligerante que persigue homosexuales o apedrea mujeres infieles, lo cierto es que mi tolerancia está mas cerca de la indiferencia que del rechazo. Y más cercana a una escala de valores que a la indiferencia sobre todo cuando hablamos de ideas.

Y como siempre suelo hacer he pedido consejo a mi filósofo de cabecera Jose Carlos Aguirre para que ilumine mi ignorancia sobre el tema. ¿Por qué es bueno ser tolerante? ¿Hay que ser tolerante con todo tipo de conductas? ¿Votar a Conxita demuestra tolerancia o sin sentido?. Para Jose Carlos Aguirre el concepto de tolerancia:

Tiene su origen en el pleito católico-protestante en su mutua incapacidad para reconocerse. Ya que no nos podemos reconocer en nuestras diferencias nos toleramos… Leibniz es uno de los grandes críticos de la tolerancia precisamente por que aspiraba a un mutuo reconocimiento entre católicos y protestantes desde una reflexion teológica inclusiva que validara a ambos. Todavía recuerdo las magníficas clases de Quintín Racionero poniendo a caldo la idea de tolerancia por cercenar la posibilidad del reconocimiento del otro en una perspectiva de valor común y capaz de dar cuenta de las diferencias.

La postura de Leibniz era que de lo que se trataba no era de contentarse con la ruptura de la cristiandad festejando los cachos rotos. De lo que se trataría es de desplegar una hermenéutica que fuera capaz de acoger ambos a un logos común capaz de integrar las diferencias.

Leibniz creo que daba en el clavo. La tolerancia hace imposible la afirmación de valor común capaz de reconocer la alteridad. En realidad la eterna cuestión de lo uno y lo múltiple. La tolerancia es hija del fanatismo. Un fanatismo que se decanta por una pragmática de convivencia ante el hecho rotundo de que el otro está ahí y no va a desparecer. La cuestión es que por eso mismo en la tolerancia no hay civilitas o espacio común ni una afirmación positiva de la diferencia. Leibniz no bromeaba cuando consideraba la ruptura y la fragmentación de la civilización en Europa como la gran debacle histórica de la modernidad.

Efectivamente, una sociedad enhebrada a partir de la tolerancia es una sociedad en la que no hay capacidad para afirmar nada.

Ni siquiera el reconocimiento del otro.

De aquellos lodos estas galernas…

El anticristo

Este post contiene spoilers, es decir revela datos de la trama de la pelicula citada, el lector no deberá seguir adelante con la lectura del mismo si quiere visionarla.

«Teseo no podía saber que del otro lado del laberinto estaba el otro laberinto, el del tiempo, y que en algún lugar prefijado estaba Medea.” (Borges, «Los Conjurados»).

Hay varias maneras de contar una historia en el cine pero solo hay tres formas de verla: la primera es contemplarla como si se tratara de algo que realmente sucede, sucedió o podría suceder en la realidad, la segunda forma es suponer que aquello que vemos podria suceder en el futuro aunque es poco probable o incierto o bien algo que nunca podrá suceder como sucede en el género fantástico donde existe un distanciamiento pactado entre lo que sucede en la pantalla y el espectador, la tercera forma es contemplar la pelicula como algo que debería estar oculto y que sin embargo se nos desvela de una forma brutal que nos alude desde lo doméstico como una metáfora cotidiana que habla de algo que no puede explicarse desde sí mismo, sino a través de la narración -la vida- de otros.

A esta ultima clase de visionado pertenece la pelicula de Lars Von Trier, «El anticristo», un cineasta danés que parece una reencarnación de Bergman aunque no tan obsesionado por los aspectos interpersonales del drama humano sino por aquello que sucede detrás de la escena, por aquello que sucede entre bastidores que nos alude desde lo arcaico y se sitúa más allá de lo que percibimos y queremos ver los sujetos bienpensantes y razonables.

Y un sujeto bienpensante es aquel que reniega del mal, no me estoy refiriendo al Mal como abstracción sino al mal que sucede en nosotros mismos, a ese mal que en la pelicula parece emerger a través de un personaje femenino -malherido por la muerte de un hijo- y cuyo marido -terapeuta silvestre y ocasional- hace recaer en la Naturaleza, no en la Naturaleza del medio ambiente sino en la naturaleza de la condición humana.

Por que lo cierto es que hay algo diabólico en los humanos y de ahí el titulo de esta pelicula que no es una pelicula de miedo sino de horror. Se trata de una pelicula que nos enfrenta con ese aspecto cotidiano, siniestro, ominoso del espanto que tantos esfuerzos nos cuesta reprimir, negar, ocultar o suprimir de la conciencia. Se trata de una pelicula que no trata de conflictos entre personas sino que nos muestra las escaramuzas de la eterna guerra entre arquetipos: Eros y Thánatos se enfrentan sin piedad en los teatros del cuerpo de una pareja que pretende remontarse anímicamente después de la muerte accidental de su hijo y que provoca en la mujer la emergencia de lo tanático, en la forma clinica de una severa melancolía.

La mujer se siente culpable de la muerte de su hijo, podríamos interpretar.

Pero no: la mujer es culpable de la muerte de su hijo, pues el niño murió a causa de una negligencia suya.

Como mínimo negligencia pues es difícil entender por qué estaba la ventana abierta en un día frío con nieve afuera.

Efectivamente, no se trató de una negligencia sino de un infanticidio: la mujer iba a por ese niño, el suyo. La película nos da alguna pista acerca de esta cuestión cuando el padre descubre que la madre torturaba sistemáticamente al niño con zapatos invertidos de pie, algo que conoceremos a partir de la autopsia.

Pero ¿por qué una mujer puede desear torturar a su propio hijo, carne de su carne y sangre de su sangre (y la de su padre) como en esos casos que leemos a veces en la prensa de niños atados a la cama como cachorrillos de bestias inmundas y/o quemados por sus madres con el cigarrillo o suplicios similares?

Medea tenía por tías a dos renombradas hechiceras: Calipso y Circe, y gracias a sus dotes heredadas y a diversas profecías y pócimas mágicas, es como ayuda a su amado Jasón en sus vicisitudes en busca del vellocino de oro. Curiosamente, la suerte de Medea discurre de modo parecido a la de su prima Ariadna: tras el apoyo incondicional a su amado (Teseo y Jasón, respectivamente), ambas son ingratamente abandonadas por éste. ¿Sería acaso este abandono el germen de una rabia pulsional que luego deriva en parricicio en el caso de Medea?

Medea, presa y creadora a la vez de su fatal destino, arrebata la vida de sus propios hijos, acaso como venganza de Jasón, lo que nos recuerda a un viejo cuento astrológico que define el temperamento plutoniano:

Un escorpión pidió a la rana que le ayudara a cruzar el río sobre su espalda. La rana no se fiaba de la fama del escorpión y le negó el favor diciendo “No, escorpión, que conozco tu fama y cuando estemos a medio camino me picarás con tu aguijón”. El escorpión argumentó que aquello era absurdo, pues si lo hacía morirían ambos. La rana encontró esa razón sensata y accedió así a subirle a su espalda para llegar a nado a la otra orilla. A medio camino, el escorpión pica a la rana, hiriéndola mortalmente. Mientras agoniza y se hunden ambos, la rana acierta a decir “Pero escorpión, ¿cómo haces esto, si  morirás tú conmigo?” A lo que el escorpión, justo antes de ahogarse efectivamente ambos, responde simplemente: “Es mi naturaleza...”.

Como lo es la naturaleza de Medea y también de la madre enajenada de El Anticristo, que asesina a su hijo en este caso no con un acto, sino con un no-acto: ignorando que el niño está subiéndose al alfeizar de la ventana abierta justo mientras ella, a pocos metros, lanza un alarido orgásmico en pleno coito con su marido.

Lo cierto es que en esa película esa mujer no mata a su hijo por celos de su marido sino porque algo despierta en ella un odio ancestral contra los hombres, algo que emerge durante un encierro en una choza y en mitad del jardín del ese Eden tiránico que es la naturaleza salvaje y que la lleva a enloquecer mientras escribe su inacabable e inacabada tesis doctoral, una tesis paradójica, sobre la violencia del hombre hacia la mujer; es como si ella hubiérase identificado con todo su género, ese que clama venganza a traves de su tesis y que realiza en su cerebro una inversión: ella pasa de cierto posicionamiento masoquista hacia un polo sádico psicótico donde se venga de los hombres -en la persona de su marido- y posteriormente se amputa a sí misma toda posibilidad de placer.

Pero Eros ganará al final la batalla contra el Thánatos femenino y se instalará en la naturaleza de una forma ingenua, volviendo hacia ese Edén estúpido pero apacible al que todas las muertas del mundo insisten una y otra vez en volver para celebrar una especie de picnic naif.

Confiemos en la oscura rebelión de los muertos.

Vale la pena ver los primeros cinco minutos de la pelicula, sobre todo por la belleza de las imágenes y su banda sonora.