El feminismo moderado

Aquellos de ustedes que leyeron este post que titulé “La epidemiologia del feminismo” ya saben a estas horas que existen dos tipos de feminismo, uno radical, que conocemos con el nombre de hembrista que es algo tan estupido que ni siquiera vale la pena mostrarle ninguna atención. El problema es el feminismo moderado, pues estás feministas son las que de un modo apenas perceptible hacen bueno al otro al compartir las ideas pero no los modos de las radicales.

Es el viejo dilema del “poli bueno y el poli malo”, todos estaríamos más dispuestos a colaborar con el poli amable que con el que nos abofetea o tortura. Pero ambos buscan el mismo fin: la confesión.

El enemigo no son las malas maneras de los activismos radicales sino la teoria feminista en sí misma.

Aquí Xeno, lo explica muy bien: