El feminismo moderado

Aquellos de ustedes que leyeron este post que titulé «La epidemiologia del feminismo» ya saben a estas horas que existen dos tipos de feminismo, uno radical, que conocemos con el nombre de hembrista que es algo tan estupido que ni siquiera vale la pena mostrarle ninguna atención. El problema es el feminismo moderado, pues estás feministas son las que de un modo apenas perceptible hacen bueno al otro al compartir las ideas pero no los modos de las radicales.

Es el viejo dilema del «poli bueno y el poli malo», todos estaríamos más dispuestos a colaborar con el poli amable que con el que nos abofetea o tortura. Pero ambos buscan el mismo fin: la confesión.

El enemigo no son las malas maneras de los activismos radicales sino la teoria feminista en sí misma.

Aquí Xeno, lo explica muy bien:

¿Es posible la telepatía?

Juan 1:1 RVA2015

En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios.

Recientemente he leído un articulo publicado en el diario «La Razón» sobre Elon Musk y su proyecto Neuralink y el autor -que es Ignacio Crespo- asegura que entre sus proyectos el más adelantado es el que nos permitirá la comunicación «mente a mente», lo que se conoce con el nombre de telepatía.

En realidad el articulo de Crespo es algo así como la refutación de algo bien conocido: que las neuronas no pueden comunicarse entre si a distancia por la razón de que su carga electromagnética es demasiado débil para atravesar no solo el craneo sino viajar a cierta distancia por el aire para encontrar un receptor de esa señal. Por ello atendiendo a las propuestas de Musk se adentra en el territorio de los artefactos o prótesis cerebrales que podrían ayudar a nuestro cerebro a amplificar esa señal.

¿Pero qué sucedería si esa señal no fuera electromagnética? ¿Qué sucedería si esa onda no viajara a la velocidad de la luz sino que pudiera ser transmitida al instante? ¿Qué sucedería si esa señal no se transmitiera por el aire?

Preguntas que nos llevan a otra cuestión, ¿si no son ondas electromagnéticas, ni se transmiten por el aire y pueden viajar más allá de la velocidad de la luz, entonces como funcionaría ta cosa?

Todos los lectores de este post habrán ya leído lel texto de los evangelios que lo preside y quizá estén preguntándose que relación hay entre ese salmo y la cuestión de la telepatía. Antes de entrar en detalles me gustaría decir que la idea de que Dios creó el mundo a partir de su palabra, el Logos, es una idea que está presente en prácticamente todas las cosmogonias y no solamente en la judeo-cristiana, desde los Vedas hasta en el Bhagavad Gita. Parece un poco exagerado decir que el mundo material tal y como lo conocemos procede del sonido, pues en definitiva una palabra es un sonido que contiene además información, pues nuestra percepción directa nos lleva a dudar de esta cuestión, al fin y al cabo todos sabemos que las palabras no crean realidades materiales, aunque pueden crear realidades imaginarias, los políticos lo saben bien a través de su dominio de la propaganda.

Dicho de otro modo, el sonido, la palabra, el Logos es una metáfora de otra cosa que comparte con el sonido las siguientes características:

1.- Esta cargada de información, las palabras comunican.

2.- Es una onda mecánica elástica.

3.- Necesita un medio elástico por el que viajar que transmita la perturbación (por ejemplo el aire)

4.- Al desplazarse imprime dinamismo, pone en movimiento lo estático.

¿Existe algún tipo de fuerza que cumpla estas características? De existir podríamos afirmar que se trata de esa fuerza a la que remiten estos textos sagrados.

La naturaleza del tiempo.-

Los griegos tenían tres palabras para designar el tiempo, la primera es Aion, la segunda Cronos, la tercera Kairós.

  • El tiempo, más conocido por todos, el cronológico, el que marcan los relojes. La hora como intervalo simétrico igual a sí misma en todos los casos.
  • El tiempo atmosférico, es decir el que se refiere al clima (wheather en inglés, oratge en valenciano).
  • El tiempo como experiencia subjetiva, como tiempo vivido. Es esa extraña cualidad que hace que el tiempo transcurra más lentamente cuando somos jóvenes y más velozmente cuando somos mayores o estamos aburridos, se trata de un tiempo asimétrico donde no es posible asegurar que los intervalos del pasado son o serán iguales que los del futuro.
  • El tiempo como momento oportuno, como momento justo. Estar en el sitio adecuado en el momento adecuado, algo que remite al sentido de oportunidad. El kairós de los griegos.

“El tiempo es una metáfora de la eternidad”.

Confieso que hasta hace poco tiempo, la palabra tiempo»era para mí algo más relativo a la poesía que a la ciencia pero después de leer la monografía de Helios Jaime he cambiado mi opinión, efectivamente existen al menos dos clases de “tiempo” de lo que los físicos  y los cosmólogos podrían decir más cosas que yo. Uno es eso que llamamos duración y que mide esa entelequia que llamamos horas una forma arbitraria de dividir el día teniendo en cuenta lo que tarda la tierra en dar una vuelta completa sobre si misma.

Esta versión del tiempo que está relacionada con la duración de las cosas, de las cosas que están destinadas a desvanecerse o desaparecer fue en realidad un invento de los griegos. Ellos le llamaron Cronos y más tarde los romanos le pusieron el nombre de Saturno. Y de ahí viene la voz castellana “cronológico” con el que identificamos el tiempo en su versión de duración, ese que es una especie de plazo fijo para las vidas de los seres humanos y para todo lo vivo.

Pero los griegos tenian otra versión del tiempo al que llamaron aion que en griego actual significa “siglo” pero que en su versión clásica nombraba la expansión infinita o eterna del impulso vital. De ella deriva la voz latina aevum (eternidad) y la castellana “eones” con la que denominamos hoy  una interminable cantidad indeterminada de tiempo y de ella procede también la voz francesa élan, impulso. Y otra palabra importante: eter.

No deja de ser curioso que los clásicos de todas las culturas dispusieran de una palabra para designar el tiempo asimétrico, un tiempo vinculado al espacio tal y como sabemos hoy desde la enseñanza de Einstein. Y otra palabra para nombrar el tiempo como duración algo que siempre es simétrico lo que significa que una hora en el siglo X es igual a una hora del siglo XXI pues se trata de una convención, de algo consensuado.

Nada de esto parece suceder en el tiempo entendido como expansión permanente, desde el Big bang para acá nada hay de simétrico en el tiempo, el universo ha continuado su expansión lo que es lo mismo que decir que el espacio-tiempo se expande constantemente de forma infinita. Y equivale a decir que no existe una correspondencia simétrica entre cualquier instante del pasado y del futuro.

Significa que el tiempo contemplado de esta manera está relacionado con uno de los criterios fundamentales de la física cuántica, aquella que enunció Heisenberg con el nombre de principio de incertidumbre y que puede interpretarse de esta manera: aunque podamos atribuir duración (tiempo cronológico) a los fenómenos, a medida de que estos se alejan del presente hacia el futuro o el pasado, las previsiones son cada vez mas aleatorias. Una cuestión que todos podemos experimentar con nuestra propia memoria: simplemente no podemos asegurar que nuestros recuerdos respondan a la verdad vivida desde el punto de vista histórico, nuestra memoria nos engaña o dicho de otra manera no podemos asegurar que lo que recordamos responda a la verdad experimentada puesto que se rigen por los principios cuánticos de probabilidad, las previsiones son así aleatorias.

El tiempo se puede medir pero esta medida no se corresponde con el tiempo propiamente dicho. El tiempo en realidad carece de duración.

Porque el tiempo es en realidad una fuerza, una fuerza que contiene información y no representa la sucesividad salvo en las condiciones en que lo experimentamos, en nuestro horizonte de sucesos.

El tiempo según Nicolai Kozirev.-

El tiempo es la propiedad más importante y enigmática de la naturaleza. El tiempo no se propaga como las ondas de luz, sino que aparece inmediatamente en todas partes.

Para Kozirev el tiempo es ubicuo, está en todas partes porque no se propaga por el aire sino por el eter (el campo vacio). Significa que para él la entropía no es la unica dirección ineludible hacia la muerte térmica del Universo sino que necesariamente deberiamos contemplar la existencia de una neguentropia que provocase un desequilibrio constante capaz de promover la vida eternamente.

La definición que dio del tiempo fue que era la distancia, la velocidad de transición entre causas y efectos.

1.- El tiempo posee una propiedad que permite distinguir las causas de los efectos. esta propiedad determina la diferencia entre pasado y futuro.

2.- Las causas y los efectos están siempre separados en el espacio. Por lo tanto existe una diferencia de espacio arbitrariamente pequeña pero distinta a cero entre ellos.

3.- Las causas y los efectos están separados por el tiempo, por tanto una diferencia arbitrariamente pequeña pero distinta a cero existe entre ellos.

Para Korizev el curso del tiempo es una constante como la velocidad de la luz o la constante de Plank, y está caracterizado por una fuerza activa y una fuerza pasiva que se conocen con el nombre de ondas de torsión y que son compartidas por todos los sistemas que giran alrededor de un eje, vórtices explosivos e implosivos, una dinámica muy conocida: la toroidal. En el aumento de entropía se emite tiempo mientras que el aumento de neguentropia absorbe tiempo. Es decir el tiempo fluctúa entre dos vórtices uno de los cuales -el que procede del pasado es dextrógiro, destructivo, y discurre hacia afuera, mientras que el otro es contractivo, levógiro y discurre hacia adentro. Algo muy parecido a la idea del ying y el yang o a la teoría dinámica toroidal tal que así:





También lo podemos visualizar en este surtidor (aunque solo la parte superior, al que le podemos dar la vuelta:

De resultar cierta la teoría del tiempo-información de Kozirev nos permitiría especular con que la telepatia puede darse si bien es poco probable que lo permita en todas las personas y solo seria posible imaginarla en aquellas que comparten una misma linea de tiempo, es decir aquellas sincronizadas por razones afectivas o por intereses comunes. Tampoco tenemos que imaginarnos la telepatía como un sustituto del teléfono, es poco probable que la telepatía nos permitiera llegar a mantener conversaciones complejas con nuestros acompañantes en el camino de tiempo pero podríamos recoger impresiones sensoriales, emocionales o ideas fugaces como los «eurekas» o insights significativos. No precisaría pues ningún viaje por el aire, ni viajaría a la velocidad de la luz sino que utilizaría el campo vacío de mínima energía (eter) y el entrelazamiento cuántico, Más allá de la luz y la no-localidad.

Bibliografía.-

La trioría del todo: Nacho Lopez-Cabanas