La risa de Joker

Cuando yo era joven e interno de mi Hospital (interno significa que vivía allí) y durante las guardias aprendimos a discriminar las patologías orgánicas de las funcionales. Entonces no había neurólogos sino una especialidad, la Neuropsiquiatría, que tenia mucho de psiquiatría y muy poco de neurología, pues la Neurología (en España) aun no había alcanzado el nivel descriptivo que la psiquiatría alcanzó en el siglo XIX gracias sobre todo a neurólogos de la Salpetrière, una paradoja. Significa que la mayor parte de las organicidades que atendíamos en urgencias no tenían nombre y nuestra misión era discriminar las patologías orgánicas de las funcionales de cara al pronóstico. Esto es orgánico -decíamos- pero no le poníamos nombre y las clasificábamos como síndromes orgánicos cerebrales.

Poco a poco los neurólogos -cuando la especialidad acabó estableciéndose- comenzaron a poner nombre a distintas patologías y hurtándonos la mayor parte del trabajo, pero aun hoy no es raro que en urgencias atendamos casos de aquellos que cuando entonces no conocíamos -pero algo sospechábamos- como ejemplo pondré a las encefalitis, un grupo de enfermedades neurológicas con sintomatología psiquiátrica que acaban siempre en psiquiatría por la dificultad e su diagnóstico y por aquello del estigma. Un ejemplo es la encefalitis por anticuerpos NMDA.

La película protagonizada por Joaquin Phoenix titulada “Joker” ha levantado mucho revuelo, precisamente porque vuelve a poner encima de la mesa esta cuestión: lo neurológico versus lo psiquiátrico y una nueva entidad aparece en el fondo de la cuestión: la epilepsia gelástica. Un tipo de epilepsia que se caracteriza por episodios de carcajadas convulsivas. Pero ojo, porque se han descrito en internados epidemias de risas entre las internas de carácter histérico, es decir sin organicidad. La risa pues tiene poco de risible pero es muy contagiosa. Yo en mi vida profesional no he visto nunca este tipo de epilepsia y dicen que es porque es muy rara. Tan rara que es imposible de diferenciar de otras patologías comunes a ese campo con fronteras poco delimitadas entre la Neurología y la Psiquiatría.

La dualidad vuelve con esta historia del Joker y existe una vasta información en Internet con opiones diversas sobre la patología de Joker que es en realidad una patología de ficción pues Joker no existe como no existen los unicornios. ¿Es orgánico (cerebro) o funcional (mente).

¿Y si el sujeto operatorio fuera la solución a esta dualidad?

Dicho de otra forma: el sujeto que no solo piensa, sino que opera en la realidad, que está en el mundo, que entra y que sale del campo de la realidad o de la ficción.

Para saber más sobre el sujeto operatorio mejor ir a las fuentes,