Guía para comprender el mundo en que vives.

¿Donde están las llaves?

Recientemente estuve en la presentación de un libro de un amigo y después hubo una especie de cena entre las 8-10 personas más intimas del amigo en cuestión. La cena transcurrió entre las conversaciones usuales al momento político que vivimos en nuestro país y me di cuenta de que la gente -aun la gente suficientemente ilustrada- no puede distanciarse del viejo modelo de izquierda-derecha a la hora de entender de que va esto de la política. Así la cuestión se centró sobre todo en discriminar si Ciudadanos era girondino o jacobino. Una discusión que acabó cansándome. Fue así que pregunte al que tenia enfrente. ¿Tu sabes quien es George Soros?. Me dijo que no, pero el tipo que estaba a mi lado me aseguró que era un torero valenciano. De manera que disimulando intenté callarme y no volver sobre la cuestión que derivó inmediatamente hacia la socialdemocracia del PP o del comunismo abyecto del PSOE.

En realidad me di cuenta de que el eje izquierda-derecha era algo dificil de superar cognitivamente por fácil de comprender y que a la gente le gustaba -por pereza- esta distinción situándose cada uno de ellos en un punto de esa supuesta recta que va de la izquierda a la derecha, como si fueran seres unidimensionales. Nadie de mis interlocutores fue capaz de hacer un análisis medianamente coherente sobre lo que sucede -no ya en el mundo- sino en España. Por eso me decidí a escribir este post con el ánimo secreto de que aquellos escritores del cenáculo me leyeran. Estoy seguro de que no lo harán ( los escritores no leen a nadie de fuera de su lobby), pero es posible que algún otro despierte después de leer mi análisis de lo que pasa en el mundo y también en España.

Se trata de un conflicto multilateral y no una cuestión de derechas o izquierdas, se trata de algo más complicado. Aquí les dejo un mapa.

El cabal.-

El cabal es el nombre -de resonancias judías y cabalísticas- que los paranoicos damos a las élites que gobiernan el mundo y que andan infiltradas en todas las instituciones, banca y lugares de poder. Se trata de élites económicas y son globalistas. Es decir son los que manejan la agenda globalista que trata de imponer un gobierno único en el mundo y utilizan la ingeniería social para tratar de fragmentar los estados nación, en una multitud de regiones federadas bajo un poder suprraestatal. Entre sus estrategias más conocidas (y cada vez mas a las claras) fomentan el feminismo, las leyes LGTBi, y el aborto para destruir a la familia. El fomento de la inmigración para aculturizar esos países y su tradición y la sustitución de las religiones oficiales por una mezcla de pacifismo, devoción por el planeta y el animalismo. Para conseguirlo gastan enormes cantidades de dinero para financiar todos estos planes. George Soros es el personaje más conocido entre nosotros de esta apuesta globalizadora aunque no la cabeza principal de este movimiento.

Aunque su estrategia globalista con Bildelberg coincide en algunos aspectos «progresistas» y empático-compasivos. Bildelberg y el cabal no son la misma cosa.

Bildelberg.-

Frente a los que piensan en un modelo global de gobierno, hay otros que siendo también globalistas , son partidarios de mantener los estados nación. A su frente existe una gran cantidad de masones como Macron y su delegado en España Valls. Naturalmente estos mandamases no están a favor de una secesión de Cataluña y de alguna forma se oponen a los planes de Soros para desgajarla de España e iniciar así una escalada de regionalismos centrífugos. Tampoco la UE ni Merkel están de acuerdo con este plan que debilitaría la UE. Lo que está sucediendo en Cataluña ha de contemplarse pues en esta óptica: los que pretenden una secesión de España y los que no están por la labor. Ambos se encuentran solapados y diluidos en el discurso de los partidos, de tal forma que es difícil de averiguar quién es quién y la obediencia debida de estos partidos a sus cabezas pensantes.

Lo que está pasando en Francia con los chalecos amarillos es también un plan para debilitar a Macron, que a diferencia de nosotros ya tiene el enemigo dentro.

Intereses geoestrategicos.-

La pregunta que se estará haciendo usted en este momento es ésta. ¿Y Trump y USA a qué bloque pertenecen? Trump no es globalista pero es americano. Para Trump lo importante es defender los intereses americanos y esa es su política frente al imperio chino, ruso y europeo, «America First». Y así hay que entender su guerra de los aranceles. Ahora bien USA es un país muy difícil de gobernar y muy infiltrado por las fuerzas del cabal. Hay que recordar que el dinero (el dólar americano) está controlado por la reserva Federal que es un organismo privado manejado por el cabal. La CIA, el FBI y el ejercito están inflitrados por el cabal y decir cabal es decir Partido demócrata y Hillary Clinton a la cabeza junto con Hollywood y la industria cinematográfica que continuamente nos programa para que pensemos en la clave que inspira el cabal. Sexo, diversión y empoderamiento de la mujer.

Rusia y China además tienen sus propios intereses tanto económicos, como geoestratégicos pero no están en la linea del cabal ni de Bildelberg. Quieren colocar sus productos, venderlos a occidente y si es posible no depender del dólar para sus transacciones comerciales. Por eso han iniciado ya un proceso de desdolarización al menos para comerciar entre ellos.

Mientras tanto lo que hacen es apoyar aquellos dictadores sudamericanos que son sensibles a sus intereses. Maduro y Venezuela son ejemplos muy claros. Rusia y Cuba impiden mediante su apoyo que haya una solución al conflicto venezolano. EEUU por su parte parece que ha quedado en fuera de juego con su apoyo, a Guaidó, otro masón que no sabemos qué intereses representa. La UE por su parte mantiene una postura bien ambigua con Venezuela pues obviamente apoyar a USA equivaldría apoyar los planes de Trump para ese país y no parece que la Merkel esté dispuesta a ceder soberanía a otra potencia. De manera que la situación de Venezuela es bastante difícil de prever en ese juego a tres bandas donde nadie parece querer apoyar a nadie con tal de no darle hegemonía en el desenlace de la Venezuela post Maduro.

Mantener la guerra en Oriente medio es la manera de entretener a China e Iran que proyectan una vía de comunicación, llamada «la ruta de la seda» y que le daría ventajas a China en su penetración en Europa. Algo así ha sucedido con el 5G y no parece que USA esté dispuesta a facilitar a China ese despliegue tecnológico del que parece disponer para acometer esa gran obra que comunicaría Oriente y Occidente vía ferrocarril. Y que llegaría a Africa donde China ya dispone de bases en varios países del continente y puertos en Europa.

¿Y en España?

En España manda el cabal a través de Pedro Sanchez y vía George Soros, es el país ideal para implantar su plan. Es un país donde la mitad del trabajo ya parece hecho: los españoles tenemos muy poca adhesión a nuestra patria, a nuestros símbolos, a nuestros valores, a nuestro pasado y las instituciones españolas no han sido cuidadas y por tanto el publico se ha desligado de ellas. las mujeres tienen la menor natalidad de toda Europa y se conforman con tener un perro (o un gato). El matrimonio tradicional parece amortizado y mucho más desde la virulenta aparición de feminismos radicales y partidos unisex, como Podemos que descaradamente han optado por ser Unidas, sin utilizar el genérico. Obviamente hay una alianza entre comunistas y socialistas bajo el epígrafe de «progresismo», una palabra que señala hacia lo contrario de lo que parece progreso. Progresismo es pobreza, pues sin pobreza no habría posibilidad de tener al personal entregado a sus líderes bien aderezados por los medios de comunicación al servicio de la idea globalista.

Es muy probable que la alianza entre PSOE y Podemos sea un plan B. Es obvio que para Bildelberg hubiera sido mejor una alianza con Ciudadanos pero parece que Rivera se resistió (y quizá eso le costó el cargo) a gobernar con Pedro Sanchez.

Pero el cabal es muy destructivo y si esa alianza entre PSOE y Podemos le interesa la favorecerá, no hay que olvidar el vínculo entre Podemos y Venezuela o Irán. Ahora bien no hay que olvidar tampoco que la UE no verá con buenos ojos esa sociedad y que es muy probable que vigile bien de cerca a nuestro gobierno para que no implante en nuestro país el plan del cabal o al menos no del todo.

A España le tienen mucho miedo esos poderes fácticos que parece que nos gobiernan sin haberse presentado nunca a las elecciones. Y le tienen miedo porque la Hispanidad es probablemente el proyecto que temen, mucho más que «la ruta de la seda». Todo un continente hablando la misma lengua es una amenaza muy seria y aunque en España nunca hemos tenido gobernantes que se hayan atrevido a emprender esa tarea de una Unión ibero-americana, estoy seguro de que pronto o tarde llegará con mucha más facilidad de integración que esa UE protestante que no nos ha perdonado ser un Imperio cuando ellos aun eran regiones feudalizadas y reaccionarias.

Cualquier persona con un mínimo de sentido critico entiende que lo que está pasando hoy en Sudamerica (Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Perú) , pero también en España, Francia o Hong-Kong no es una casualidad: se trata de un ataque bien sincronizado por parte de grupos económicos muy potentes que utilizan el descontento popular para desestabilizar aun más sus economías y su sociedad política. A veces fracasan como en Bolivia o Brasil pero seguro que ya andan pergeñando una vuelta de Evo Morales y de Lula da Silva.

Y mientras tanto Mexico se lo está pensando.