La burbuja del feminismol

Henry Harpending y Gregory Cochran escribieron un libro seminal hace algunos años, Harpending que colaboraba junto a Peter Frost en un blog interesante sobre psicología evolucionista y antropología, desgraciadamente ya murió.

El libro examina entre otras cosas un suceso relativo a la ultima glaciación y las consecuencias evolutivas que tuvo en Europa, un continente que se mantuvo helado durante eones (al menos 20.000 años). En ese momento sucedieron cosas extraordinarias a nivel genético en las poblaciones que ocupaban Eurasia en aquel momento, podríamos decir que casi todas las adaptaciones y modificaciones genéticas de nuestra especie se produjeron en aquel momento. Nombraré sin pretender ser sistemático, las siguientes:

  • Adaptación a la leche (efecto Baldwin). Los europeos toleramos bien la leche pero no los chinos,
  • Piel blanca y ojos azules junto con una preferencia por este color de ojos.
  • Gran éxito de las rubias.
  • Rasgos neoténicos es decir la persistencia de rasgos infantiles en los individuos.
  • La monogamia como estrategia reproductiva predominante.

La mayor parte de estos cambios son debidos a la selección sexual.

La selección sexual supone la persistencia de rasgos que se han seleccionado positivamente porque proporcionaban a sus portadores ventajas evolutivas. Una persistencia que se establece a partir de las preferencias de los hombres sobre las mujeres y de las mujeres frente a los hombres. El gusto por un rasgo establece que ese rasgo se multiplique en la población. Ahora ya sabes porque las mujeres se tiñen el pelo de rubio.

La idea de Harpending y Cochran es que la evolución natural se aceleró por la civilización .

La neotenización del mundo occidental.-

El aspecto externo de los humanos ha sufrido presiones evolutivas muy importantes y no sólo relativas al desempeño sexual o al tamaño de los individuos sino también relacionadas con el atractivo. Estos cambios relativos a los gustos y preferencias individuales se conocen con el nombre de selección sexual.

Los que leyeron este post ya conocen la deriva genética que acaeció en Europa central durante la última glaciación que aisló en aquel nicho geográfico a una población que se tradujo en mutaciones específicas para esa población. Hablábamos allí de que la neotenia era producto de una selección sexual muy intensa que se llevó a cabo en aquella población pero no necesariamente en otras latitudes geográficas o no a la misma velocidad.

La selección sexual es la forma en que la evolución introduce novedades guiada por los gustos y preferencias de los sexos y sobre todo por la precariedad, es decir la falta de parejas.

Algo así parece que sucedió en el paleolítico y en Europa central que quedó aislada por los hielos. Las mujeres derivaron hacia rasgos neoténicos guiadas precisamente por la falta de machos de su especie y favorecieron la monogamia y de paso también favorecieron la domesticación del hombre.

Y esta es la clave: la precariedad.

La precariedad de machos, pues como el lector puede adivinar en ese entorno tan hostil, frío y precario en cuanto a comida, los accidentes de caza eran muy frecuentes, para una mujer tener un hombre proveedor era un seguro de vida, de lo contrario hubieran muerto de hambre y/o de frío. Este escenario explica que en nuestros orígenes el macho haya sido el dominante en las relaciones intimas mientras la mujer se subordinó al hombre. En otras culturas desérticas sucedió algo parecido si bien se eligió otra estrategia reproductiva: la poligamia. Aun hoy y -aunque la poligamia está permitida en este tipo de sociedades- lo que mas llama la atención de su organización social es la extrema dependencia en la que viven las mujeres a las que no se permite mostrarse o caminar solas por la calle.

Como vemos existieron dos evoluciones bien distintas del patriarcado (preeminencia de los hombres sobre las mujeres), en un lugar como Eurasia y otra bien distinta en las zonas desérticas de medio Oriente (el creciente fértil), el lugar donde -por cierto-surgió la agricultura.

La guerra de los sexos.-

Sin embargo en otros lugares ribereños de ríos o de clima tropical, las cosas no evolucionaron del mismo modo y aunque hoy sabemos que el matriarcado nunca existió, lo cierto es que algunas culturas son fuertemente matrilineales. En este post podeís encontrar un desarrollo bien fundamentado sobre eso que ha venido en llamarse la guerra de los sexos que no es otra cosa sino la lucha por el poder entre los sexos antes de que hubiera polarización radical como es hoy.

El patriarcado solo evolucionó en lugares donde la ecología local hacía necesaria la ardua labor de los hombres para sobrevivir. Lugares donde las mujeres no podían alimentarse por si mismas. Lugares con inviernos fríos. Lugares donde necesitabas graneros para almacenar comida para el invierno, y hombres para proteger esos graneros de los pueblos enemigos. En esos lugares, los hombres tenían que gobernar y dominar.

Y así se estableció un sistema donde cada mujer estaba sujeta a un hombre, ya sea su esposo o su padre. El acceso sexual a las mujeres (y su trabajo, que a menudo era bastante útil en el hogar) requería un contrato de por vida, o de lo contrario fenecer. Ahora, algunos patriarcados permiten la poligamia. Europa no lo hizo. Pero el punto general de que las mujeres estaban sujetas a los hombres fue respetado; y eso fue lo que mantuvo a la mayoría de los hombres en el juego, dispuestos a contribuir con su trabajo productivo a la sociedad en general.

Eso era sólo una función de la economía. Hay muchos lugares donde las mujeres pueden alimentarse sin hombres. Lugares cálidos, tropicales. No hay patriarcado en esos lugares, a menos que una tribu del norte los conquistara y los mantuviera por inercia cultural. Nunca se obtiene un matriarcado, las mujeres nunca son físicamente lo suficientemente fuertes ni lo suficientemente organizadas para gobernar a los hombres. Pero sí se obtienen sociedades matrilíneales: lugares donde las mujeres hacen lo suyo, se alimentan, dominan a sus hijos e interactúan con los hombres, principalmente en los términos de las mujeres. Los chinos llaman a una de estas tribus de las colinas matrilineales tener  , “caminando matrimonio”. Debido a que las mujeres viven todas en chozas de mujeres, el sexo ocurre cuando un hombre camina hacia la casa de la mujer, copula con ella y luego se va. El niño pertenece a la casa de la madre, la pareja puede romperse por el capricho del otro (aunque habrá un montón de quejas y chismes en el pueblo), y el hombre puede o no contribuir a alimentar al niño.

Así es como funcionó la sociedad en gran parte de África y el sudeste asiático; Las mujeres vivían en sus propias aldeas, se alimentaban a sí mismas. Los hombres viven con otros hombres, tienen su estilo fresco donde se disfrazan, se adornan, hacen ejercicio y pelean mucho, van y vienen a las aldeas de mujeres de vez en cuando para intercambiar comida y sexo. Por supuesto que no es tan fácil; se trata de algo fuertemente ritualizado con festivales y ceremonias, etc., y se supone que las parejas de sexo son exclusivas a menos que algo salga mal. El difunto Henry Harpending estudió este tipo de sociedades, y cómo los hombres y las mujeres se relacionan entre sí en ausencia de una necesidad apremiante de matrimonio, como en las sociedades de invierno.

De manera que nosotros, los europeos procedemos de una de esas sociedades patriarcales de invierno.

Curiosamente fenómenos como el progresismo, el feminismo, la democracia, el estado del bienestar y la opulencia económica se desarrollaron en estas sociedades patriarcales de invierno.

El éxito del progresismo.-

Decir progresismo es lo mismo que hablar de democracia (en su versión liberal), feminismo, animalismo, ecologismo, o globalismo. Se trata de ideas que han cuajado bien en nuestro imaginario (me refiero al mundo occidental) donde las tesis progresistas han acabado imponiéndose casi como las únicas alternativas políticas a la conquista del Estado.

Ningún partido político hoy en España puede ser anti-feminista por la misma razón que otros abrazan esta bandera formalmente, del mismo modo ningún partido político puede estar en contra de la propiedad privada: no deja de ser curioso que ningún partido del ala izquierda del espectro lo haya puesto sobre la mesa. La razón es muy practica, ningún partido ganaría unas elecciones si dijera que va a acabar con la propiedad privada, por la misma razón no hay ningún partido que plantee tesis que suenen a anti-feministas. Y suena a anti-feminista cualquier opinión que cuestiones esa idea de igualdad que tan mal se sostiene en boca de quienes la utilizan precisamente para desigualar a los varones en derechos frente a la ley: la LVG es un ejemplos muy potente para entender que lo que se busca no es la igualdad ( un significante ambiguo donde los haya) sino el poder.

La propaganda ya se encargaría de hacer aparecer a cualquier disidente como un partido fuera del espectro de lo razonable, de ese consenso sobre la igualdad que esconde tantos esqueletos en el armario. Esta es la razón por la que todos los partidos desde los mas tradicionales-conservadores hasta los más izquierdista propugnen el feminismo y la ideología de genero como núcleos de sus programas. La izquierda progresista ha logrado incluso que el PP en nuestro país sea feminista, al menos al no cuestionar las decisiones que se toman en el Parlamento sobre esta cuestión. Por la misma razón el liberalismo ha sido absorbido por otras teorías políticas y ha desaparecido del mapa. Todos somos progresistas hoy.

Pero no sucede lo mismo en otros lugares del mundo. Por una parte está el mundo árabe donde la mayor parte de sus sociedades combaten la democracia con el mismo fervor que sus secuelas progresistas. Rusia es un país aparentemente democrático pero solo en lo formal y China es una curiosa mezcla de capitalismo salvaje y tiranía política, podríamos calificar a estos países como reaccionarios. “Haz lo que quieras pero no te metas con el gobierno”. Naturalmente este tipo de gobiernos tienen un mayor poder de expansión económica y de “sostenibilidad” del bienestar de su populosa población que sus adversarios naturales USA, y UK. La UE por su parte ya está ganando posiciones en esa guerra que se dibuja entre oriente y Occidente: de hecho la UE quiere llegar a acuerdos con Irán bajo la mirada enfadada de Trump.

Y el caso es que muy probablemente Europa será una colonia de ese Imperio en poco tiempo.

Si cruzamos los datos que nos vienen de nuestro linaje evolutivo con las amenazas que vislumbramos de los bloques geopolíticos el panorama que se nos viene encima es desesperanzador. Cómo combinar nuestro progresismo con la cultura árabe que ya está afincada en Europa me parece un dilema fascinante por resolver.

Por otra parte y volviendo al titulo de este post  me gustaría recordar ahora que el feminismo actual, también llamado de cuarta generación se apoya en una teoría falsa que es en realidad una ideología que damos por buena: la ideología de género. Hay varias teorías de cómo ha aparecido esta ideología precisamente en el mundo más libre que el planeta Tierra ha tenido jamás. ¿Por qué el feminismo de género se ha desarrollado en Europa pero no en Arabia Saudi o en Irán?

Algunas teorías apuntan a un desarrollo espontáneo como las que apuntan a que son secuelas de la opulencia y otras teorías más conspirativas creen que es un experimento de ingeniería social destinado a disminuir la población europea y suplantarla por una mano de obra no cualificada y barata de entre los africanos que buscan mejorar sus condiciones de vida dando el salto a Europa. Personalmente no encuentro que ambas teorías sean contradictorias entre sí: se pudo escoger Europa para este experimento porque ya el trabajo de descenso de la natalidad había comenzado con la implantación de la píldora anticonceptiva allá por los 60, de manera que parte del trabajo ya estaba hecho. Y en mi opinión no cabe ninguna duda de que ciertos grupos feministas reciben inyecciones de dinero muy importantes. Hablamos de poder otra vez y no de igualdad.

¿Es el feminismo una burbuja?

Si, porque el patriarcado es inevitable y lo será más cuando las cosas se pongan feas.

 

Un comentario en “La burbuja del feminismol

  1. Lo que nunca entendí es por qué nunca se ha atribuido la diferencia de comportamiento entre mujeres y hombres (los hombres cometen ocho veces más delitos violentos que las mujeres, entre otras cosas) a la domesticación durante el periodo patriarcal. Si yo vivo en una de estas civilizaciones (también se dan en países cálidos, como en las regiones ganaderas de África) tengo que dar una vaca por una esposa. Pero el dueño de la esposa (su padre) no aceptará cualquier vaca: querrá una de calidad, y ése es el criterio de domesticación, producir buenas vacas que se valoren alto en el intercambio. De la misma forma, el “novio” (que probablemente será polígamo) no aceptará cualquier esposa: querrá una de calidad, que sea sumisa, fiel y poco problemática, y ése es también el criterio de domesticación.

    En cuanto al feminismo, la sociedad liberal lleva siglos dedicada a la expansión de la benevolencia. Son los poderosos los que dictan la moralidad del momento. Y aunque les convenía tener esclavos, decidieron buscar otras formas de explotación menos cruentas. También les convenía tener concubinas, pero decidieron convertirlas en esposas y de ahí a personas libres, iguales a los hombres. Ahora ya no hay vuelta atrás, y aunque a muchos les gusta ridiculizar la tendencia a liberar a las mujeres de sus agravios constantes. dudo mucho que unos cuantos chistecitos vayan a cambiar las cosas.

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