¿Quien mató a Rita Barberá?

rita.jpg

Hoy se ha publicado la autopsia de Rita Barberá junto con un titular bastante sensacionalista. La causa de su muerte fue un fallo multiorgánico en relación con su cirrosis hepática.

Inmediatamente se ha desatado en las redes una guerra de comentarios para demostrar que “el acoso mediático” que sufrió la alcaldesa no tuvo nada que ver con su muerte. Los defensores de esta idea son naturalmente los periodistas que en colaboración con algunos políticos se empeñaron en amargarle la vida a Rita -la mejor alcaldesa que ha tenido Valencia-, haciéndola sufrir un juicio mediático paralelo infame del que ya nunca sabremos cuanta verdad compartía con la verdad jurídica. Nunca sabremos si Rita fue una corrupta o si todo se trató de blanquear 1000 euros por cada militante del PP con intereses en las listas de alcaldía de Valencia.

Lo cierto es que esta polémica acerca de las causas de la muerte de Rita me ha provocado cierto rubor científico, pues indica lo poquito que el publico en general conoce de las leyes de la causalidad. La mayor parte de la gente cree que las enfermedades y en última instancia la muerte tiene una única causa y que más allá de eso, la causa es siempre lineal. de manera que si una persona tiene una tuberculosis, la causa de la muerte es el bacilo de Koch, como si las condiciones higiénicas, la alimentación o los ambientes fríos no tuvieran nada que ver en el curso de una tuberculosis. Lo cierto es que el estrés juega un papel muy importante en las causas de una muerte por más orgánicas que nos parezcan, uno no muere hoy porque tenga una enfermedad incurable, sino que muere hoy y no ayer por razones de su entorno, por los disgustos recibidos, por así decir o por otra enfermedad concomitante,.

La cirrosis es una enfermedad crónica, significa que con los medios adecuados somos capaces de contenerla y de compensarla. La primera medida de compensación obviamente es prescindir del alcohol (que es el principal causante de la cirrosis pero no el único) pero también otras medidas compensatorias que podemos llegar a establecer para alargar la vida del paciente. Obviamente el estrés continuado no parece ser una buena recomendación para los pacientes que sufren una cirrosis, un cáncer o cualquier otra enfermedad crónica.

El borracho del puente.-

A mi esta polémica sobre las causas de la muerte de Rita Barberá me ha recordado al “borracho del puente” una especie de acertijo moral para comprender las leyes de la causalidad y sobre todo el pensamiento contrafactual.

La historia es la siguiente:

Se trata del del asesinato de una mujer adúltera por un borracho (o un loco) en un puente. Os voy a contar la versión canónica aunque hay varias versiones pues a medida que las historias se transmiten sufren diversas mutaciones que dan lugar a versiones muy diferentes .

Se trata de una ciudad dividida en dos partes por un río y para cruzar de un lado a otro solo hay dos posibilidades: un puente y una barca. La protagonista es una mujer que está casada pero tiene un amante al otro lado del río y un día decide ir a pasar la noche con su amante. A la mañana temprano sale de casa de su amante para llegar a su hogar antes de que su marido vuelva de trabajar y se dirige al puente. Resulta que en el puente hay un borracho con un cuchillo (en otras versiones es un loco con un cuchillo) y se asusta y da la vuelta para coger la barca. Cuando va acercando al embarcadero busca la cartera y se da cuenta de que se la ha dejado en casa del amante, pero aún así le explica al barquero que hay un borracho en el puente, que no puede ir por allá y que la pase al otro lado, que ya le pagará otro día. El barquero le dice que ni hablar, que pasar cuesta un euro y que si no le paga no la pasa. Entonces la mujer vuelve a la casa del amante pero este ya se ha ido ( en otras versiones habla con él y no le da el dinero). Decide entonces ir a casa de un amigo que vive en esa otra parte del río y le explica el problema y le pide ayuda. El amigo le dice que es amigo de la pareja, que él no se quiere meter en líos y ayudarla, lo que supone perjudicar a su marido que también es amigo mutuo y no le da el dinero. Al final la mujer ve que se le echa el tiempo encima y decide cruzar el puente y el borracho la mata. La pregunta es: ¿Quién tiene la culpa de que muera la mujer?

Como vemos en esta historia hay un componente moral (la mujer adúltera) y el amante adúltero. Hay un barquero tacaño, un loco o borracho asesino al acecho y un amigo alternativo que no quiere comprometerse. Hay un marido engañado y una mujer infiel.

Cuando se pregunta acerca de quién tuvo la culpa cada persona se alineará con sus valores y sus identificaciones de tal modo que 1) los que dan valor a la fidelidad 2) los que dan valor a la amistad 3) los que dan valor a la solidaridad y 4) los que dan valor a los hechos se van a poner en distintos costados de la interpretación. Algo que nos recuerda a Aristoteles y sus leyes de la causalidad.
En este caso concreto y del mismo modo las personas se agrupan entre los que 1) le dan la culpa al alcohol, 2) los que les dan la culpa al acoso mediático que sufrió Rita Barberá, 3) Los que le dan la culpa al abandono y displicencia con que el PP trató a la alcaldesa o 4) Los que le dan la culpa a su propia corrupción. Puede haber también quien se plantee -más allá de eso- por qué Rita Barberá bebía tantos gin-tonics o quien piense que se lo tenía bien merecido por formar parte de una trama de corrupción (corrupción que aun no ha sido definida judicialmente).

El lector sagaz habrá ya caído en la cuenta de que en nuestro concepto de la causalidad intervienen factores morales que no son del todo naturalísticos, ni forman parte de los hechos o de la verdad, se trata de interpretaciones. Pero hay otro factor: se trata del pensamiento contrafactual.
El pensamiento contrafactual nos hace pensar “Y si…(If then)” Algo así como una oración condicional y en este cuento enseguida se nos dispara el pensamiento contrafactual: “si el barquero la hubiera pasado en la barca en vez de pensar en su miserable euro…si el amigo le hubiera dado el dinero…la mujer no habría muerto”” si no hubiera tenido un amante al otro lado del rio”. El pensamiento contrafactual influencia en gran medida los juicios de culpa y responsabilidad. Al ver que si los diferentes actores de este cuento se hubieran comportado de otra manera se habría evitado la muerte de la mujer es bastante intuitivo adjudicarles un porcentaje de culpa. De hecho, se suele preguntar en esta historia que ordenemos de mayor a menor la culpa de los diferentes actores.

Si hablamos de la culpa desde un punto de vista estrictamente legal o judicial está claro que el único culpable es el borracho (en el caso de Rita el gin-tonic), que es el que causa la muerte lenta con la cirrosis del hígado o con el cuchillo pero esto no es el fin de la historia, sino más bien el principio. Lo más importante de este cuento es que nos enseña algo sobre la causalidad, que la causalidad es un fenómeno en red, y que cada actor en esta historia es un nodo de la red. Para continuar con la argumentación vamos a adjudicar unos “porcentajes de culpabilidad” o más bien “porcentajes de causalidad” de la siguiente manera: Borracho (Gin-tonic) : 70%, mujer (Rita) : 20%, barquero (medios de comunicación) amante y amigo: 10% (compañeros del PP) – es un ejemplo, no digo que sea así. Pues bien, aunque el mayor peso causal lo tengan el borracho (el alcohol) y la mujer (Rita), basta con que un nodo insignificante de esa red no existiera ( por ejemplo que el amigo le diera el euro) para que no se produzca el acontecimiento. Si el amigo le da el euro, ya no puede actuar el borracho…el 2% del suceso tiene tanta influencia en el resultado final como el 70%…o no?

Las redes de causalidad están por todas partes pero nuestro concepto occidental de la causalidad que implican en gran medida la moralidad o la responsabilidad nos impide verlas. No existe una causalidad lineal en los eventos complejos que presiden nuestra realidad.

Y lo cierto es que el acoso mediático que sufren muchos de nuestros políticos es un factor de estrés que puede descompensar cualquier enfermedad orgánica.

Y cada palo que aguante su vela.

Aqui teneis un gráfico de lo que piensa la gente sobre la causalidad en el caso de la mujer asesinada en el puente. La mayor parte de la gente cree que “la causa” del asesinato es la propia mujer, y no tanto el asesino del puente. ¿Quién creerá que la causa de la muerte de Rita la tuvo el alcohol o el acoso mediático y no ella misma por meterse en líos?

Bibliografía.-

Nexus Causality, Moral Warfare, and misatribution arbitrage. John Tooby. En This Will Make you smarter Doubleday 2012. Existe traducción al castellano. Este libro te hará más inteligente. Transiciones 2012.

Pensamiento contrafactual, causalidad y el borracho del puente por Pablo Malo.