Compasión por puntos

A la gente le encanta hablar de (sus) enfermedades, no cabe ninguna duda, basta escuchar las conversaciones que las mujeres (sobre todo) mantienen en cualquier lugar para observar el valor que algunas personas dan a estar enfermo. Lo que no saben estas personas que platican sobre esta cuestión es que a nuestros interlocutores les importa un pimiento la enfermedad del otro y si atienden a su interlocutor es precisamente por buena educación, por ese “toma y daca” que reza: si “tu me escuchas a mi y yo te escucho a ti”.

La gente en general tampoco sabe que estamos obligados por impulso natural a considerar nuestra enfermedad (o discapacidad) o padecimiento como peor que la de los demás. Tendemos a sobrevalorar nuestros males a a minusvalorar o negar los ajenos. Es lógico , en cualquier caso, yo solo puedo sentir mi dolor y no el suyo. Con el suyo solo puedo ejercer una cierta aproximación, empatía le llaman, pero solo si su padecimiento es parecido al mío y lo puedo entender.

Hay enfermedades fáciles de comprender y otras que no encajan en nuestro sentido común, del mismo modo hay otras que consideramos achaques necesarios del hecho de vivir demasiado. Por ejemplo un cáncer en un niño siempre obtendrá mas puntos de compasión que la cojera de un anciano. La edad del enfermo es una variable para movilizar nuestra compasión. Pero hay otras.

Las que se ven y las que no ven, las demostrables y las no objetivables, las que fluctúan y las que siguen un riguroso camino de deterioro. Naturalmente hay enfermedades que se asocian a la muerte y que sin embargo no siempre terminan con la vida de quien la sufre. Es necesario decir que 1 de cada 4 personas sufrirá un cáncer en su vida y que el 50% de ellos morirán de ese u otro cáncer. Sin embargo el otro 50% también morirá (aunque de otra cosa), vale la pena recordarlo.

Las enfermedades no suscitan la misma empatía, comprensión o compasión y es por eso que escribo este post, junto con una pequeña encuesta para que usted deje su parecer.

Pero no crean que aquellos pacientes que padecen el mismo tipo de enfermedad son solidarios y comprensivos entre sí. El cáncer de mama por ejemplo, una de las enfermedades con más reputación, no es siempre igual. Algunas mujeres son sometidas a quimioterapia y /o radioterapia, después de haber sido intervenidas quirúrgicamente. Y de esa cirugía no todas salen indemnes. Algunas desarrollan linfangitis y otras complicaciones postquirúrgicas y otras no, algunas toleran la quimioterapia y otras desarrollan grandes calamidades. Los antiestrogenos que se deben tomar unos 5 años no carecen de efectos secundarios, etc. Cada mujer en este sentido cree (y es) un caso único pero su caso, para ella siempre será especial.

Y una mujer con un cáncer de mama necesita hablar de su experiencia y aquí está la dificultad. ¿Con quien hablar de lo mío? ¿Son buenas interlocutoras las otras pacientes si para ellas su caso es tan especial como para mi lo es el mío?

Hablar del sufrimiento propio es fundamental para el suficiente, el problema es encontrar al buen “escuchador”. Ese que no quiere hablar de lo suyo y que se limita a escuchar desde la neutralidad, que no censura y que no juzga. ese que parece que no sufre por nada o por lo menos no vierte esa necesidad en el otro.

Una actitud difícil de encontrar puesto que el sufridor llega a resultar pesado y monotemático. Es por eso que existen los profesionales, esos que en teoría están entrenados para escuchar.

Según usted, ¿qué enfermedades le suscitan una mayor comprensión y compasión?

 

9 comentarios en “Compasión por puntos

  1. Hoy día de lo que se habla es de que nos damos por enterados de todas las causas, por todos los medios, es la solidaridad que se realiza desde el sillón del salón y por tanto todas las casillas pueden ser rellenadas.

  2. Y tanto que no es fácil encontrar al “buen escuchador”; precisamente por ser “bueno” y “escuchador”, o sea: infrecuente, escaso. Y más aún cuando el “escuchador” es hombre y la relatora mujer, o viceversa. No relleno la encuesta, porque de hacerlo tendría que rellenar todas las casillas (mejor entonces no marcar ninguna). Gracias por permitirme expresar mi poca fe en la ‘ciencia’ estadística.

  3. Todo es posible en la mente humana, sobre todo en las enfermedades que tienen mala prensa y que son precisamente las que menos solidaridad despiertan, las más estigmatizadas

  4. Este tema sobre las actitudes que tomamos en torno a las enfermedades. Y las actitudes que los médicos adoptan para sobrevivir en un área donde el sufrimiento humano está presente.

  5. La pregunta se la hago cuando leo algo suyo y toca como tangente algun asunto en los que estoy involucrado. Entonces aparecen un numero de cuestiones que uno trata de simplificar y de que a menudo uno se pregunta si el otro considerará en alguno de sus articulos.

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