El deshaucio profesional de los médicos

jubilados

Dice la wiki que un deshaucio es un término jurídico y que es la denominación que recibe el aviso de terminación de ciertos contratos de tracto sucesivo, tales como el arrendamiento y el contrato de trabajo.

A los médicos españoles -con distinta suerte segun la Españita a la que pertenezcan- tambien nos van a deshauciar. Nos jubilan a los 65 años de forma obligatoria, al menos en la Comunidad valenciana.

Y es un deshaucio porque es una jubilación forzosa y que afecta a aquellos que no mantenemos consulta privada y que apostamos en su día por una dedicación en exclusiva a la Sanidad publica. No deja de ser paradójico que nuestros gobeiernos de izquierdas al final acaben perjudicando a los profesionales que apostamos en su dia por ella, cerramos nuestras consultas y pusimos todo nuestro talento y esfuerzo al servicio de lo público.

Algunos médicos fueron más ambivalentes y optaron por mantener ambos regímenes. Se dieron de alta como autónomos y a los 65 años -ya retirados del mundanal ruído- se dedicaron a lo suyo, lo privado, eso si renunciando a parte de su pensión.

El problema es que los que en su dia optamos por lo público ya no podemos elegir, no podemos volver a lo privado pues llevamos ya muchos años de ausencia en esa actividad. Dicho de otra manera a los 65 te quedas en la calle, sin posibilidad de trabajar en nada más y con la espada de Damocles encima de nuestras cabezas, como le ha sucedido hace poco a una jubilada que daba clases de macramé en Cadiz y a la que ahora Hacienda le reclama una cantidad de dinero imposible de pagar, algo parecido les pasa a escritores jubilados: no se puede percibir una pensión y cobrar derechos de autor sin darse de alta en Autónomos, lo mejor es legalizar la eutanasia de una vez.

No todos los deshaucios se refieren a la vivienda, aunque esos sean los más mediáticos.

La verdad es que un médico a los 65 años está en el cénit de su carrera, muchos de mis compañeros que ya han sufrido el rigor de la jubilación han visto interrumpidas sus carreras, sus investigaciones, sus compromisos, sus másteres, su curriculum académico, sus proyectos de investigación y de docencia. Todo queda interrumpido por una ley estúpida que nació -al menos en la Comunidad valenciana- como un añadido, un acompañamiento a los presupuestos de la Generalitat. Dicho de otra forma: una chapuza del PP que creia con eso ahorrarse unos cuantos euros y que ni siquiera adquirió el rango de ley.

Es por eso que el Supremo lo tumbó dándoles la razón a los jubilados. Pero hecha la ley hecha la trampa. La sentencia no se ha ejecutado pues la Generalitat que pleitea con nuestro dinero (mientras nosotros lo hacemos con el particular de cada cual) ha optado por recurrir las sentencias que la obligan a readmitir a los jubilados. El tiempo va pasando y cuando te dan la razón, es ya demasiado tarde, el tiempo se ha consumido y nos plantamos en los 68 o 69 años. Las trampas legales, las maniobras de dilación de la administración.

Administración que por cierto cambió en Mayo del 2015. Desde entonces ningún avance, ninguna modificación de la ley y mientras tanto decenas de compañeros van cayendo, mes tras mes sin más derecho que el pataleo o la depresión por jubilación.

Que por cierto es una entidad psiquiátrica ya desaparecida de los manuales pero que era muy frecuente cuando la psiquiatría que hacíamos no venia dictada por los intereses de USA. Cualquier evento de la vida que suponga una pérdida o descenso del nivel de contractualidad social es un evento vital importante como desencadenante de una depresión.

¿Qué se pierde cuando uno se jubila? Se pierde contractualidad social y dinero por supuesto. Pero esto afecta a todas las profesiones y hay algunas (como por ejemplo los que se dedican a la docencia) que suspiran por jubilarse, (hay más depresiones en los enseñantes cuando trabajan que después de jubilados). Concretamente no conozco ninguna depresión de jubilación en los maestros una vez jubilados. Para ellos es un alivio abandonar la escuela. Sin embargo en la Universidad pasa lo contrario y por cierto a ellos no les afecta eso de los 65 años, conozco catedráticos hasta de 69 años, como los políticos. ¿Cuantos años tiene Carmena?

Pero este no es el argumento de peso que quiero utilizar para defender «el derecho a decidir» de los médicos respecto a su jubilación. Hay otro de mucho peso ¿Puede este país renunciar a ese caudal de inteligencia colectiva sin echar todo el sistema abajo?

Estoy seguro de que habrá muchos médicos jóvenes que no estarán de acuerdo conmigo. Pensarán que nosotros -los viejos- les quitamos el empleo a ellos, a los jóvenes, como si fueran magnitudes comparables. Quienes así piensan no se han parado a pensar que una organización es una mezcla de vigor y de experiencia, de productividad y de sabiduría. De lucidez y de ambición. Yo que no soy lo suficientemente joven para saberlo todo, presumo que el complejo de Edipo revolotea por ese argumento. Matar al padre es la solución del hijo quizá para comprender demasiado tarde que su destino ha quedado comprometido con el parricidio perpetrado desde la irresponsabilidad.

Pues los viejos no quitan empleo a los jóvenes, hacen o (deberían hacer) otras cosas ¿Cuantas plazas de jefes de servicio hay en España actualmente sin cubrir?.

Lo que está en juego es el desmantelamiento del sistema, mis trienios son pecata minuta.