La conjetura Dalloway

ofelia

A Virginia Woolf le pasó un poco la misma cosa que a Salieri, tuvo la mala suerte de vivir en la misma época que Mozart, en el caso de la Woolf, su contemporáneo James Joyce es aun considerado por su “Ulises” como uno de los mejores escritores del siglo XX. Es por eso que la valoración que hoy se hace de la Woolf no es tanto por su calidad literaria (que la tiene) sino por haber inventado un nuevo tipo de subjetividad femenina.

Y no es única puesto que Flaubert ya nos había iniciado en ese tipo de emergencias en su Madame Bovary o el mismo Tolstoi en Ana Karenina.

Lo que emerge en estos personajes de novela es una nueva posibilidad de ser mujer. Ya no se trata solo de ser esposa, madre o trabajadora en el campo o en la fábrica sino de tener una subjetividad propia con la que navegar por la vida y casi siempre contra corriente. Asi, Emma Bovary sueña con una vida de lujo en Paris mientras se aburre como una ostra siendo la esposa de un médico de pueblo, su periplo psicológico y vital nos sitúa en su drama existencial, sus huidas, sus infidelidades y los dos abandonos que sufre de parte de sus amantes. Hay que situarse en la época para entender que la infidelidad de una meujer casada era algo en lo que pocas personas acomodadas podían pensar y más aun, llevarlas a cabo con todas sus consecuencias trágicas. Algo asi le sucede a Anna karenina, divorciada y enamorada de un hombre que a su vez la victimiza..El suicidio por amor en una mujer de su posición, era tan escandaloso como hoy nos pueda parecer el matrimonio homosexual.

Lo que destaca de estas novelas realistas es precisamente sus desenlaces trágicos, la ruina económica, el suicidio o el exilio en el caso de la Bovary. Todo parece señalar hacia la idea de que esos cambios de subjetividad, que de alguna forma se enfrentan al orden establecido, tienen un peaje que pagar. Un precio que se salda casi siempre con la muerte o el marasmo.

Ms Dalloway.-

Virginia Woolf publicó en 1925 “La señora Dalloway”, novela que relata un día en la vida de Clarissa Dalloway, una mujer perteneciente a la clase alta del Londres de después de la Primera Guerra Mundial. Aparentemente la historia que Woolf pretende contarnos se limita a cómo una ama de casa prepara su fiesta y sus pasteles; sin embargo, gracias al estilo que adopta la autora a la hora de escribir la novela nos damos cuenta de que ésta no trata sólo de Clarissa Dalloway sino de la conciencia de distintos personajes que podemos encontrarnos en la sociedad del periodo de entreguerras.

La perspectiva y estilo narrativo que encontramos en “La señora Dalloway” es uno de los detalles que convierten a esta obra en especial. El empleo de la técnica del monólogo narrado supone la referencia al personaje desde la omnisciencia, en tercera persona, pero a la vez muestra la entonación del habla del personaje por lo que parece que estuviéramos escuchando a éste aunque no estemos ante un texto en primera persona.

Clarissa Dalloway, el personaje principal, intenta constantemente equilibrar el mundo que la rodea con su propia vida personal e interior. Se encuentra sumida en el mundo de la alta sociedad londinense que se debe preocupar por trivialidades como la moda o las fiestas, pero cuenta con una gran capacidad emocional de la que otros personajes carecen. De todas formas, Clarissa mantiene las apariencias y se integra perfectamente en la sociedad a pesar de que no comparte sus sentimientos con los demás ya que esta actitud le da más seguridad; sin embargo, este comportamiento no siempre es bueno pues hace que parezca superficial incluso para aquellas personas que la conocen bien. Durante toda la novela percibimos la preocupación de la protagonista por el paso del tiempo, el envejecimiento y la muerte, a pesar de sus esfuerzos por centrarse en vivir la vida de una forma tranquila, como hacen los demás. Una de las cosas que debería proporcionarle seguridad y tranquilidad es el hecho de haberse casado con Richard Dalloway en vez de con su anterior pareja, Peter Walsh; mas es imposible conseguir esa tranquilidad puesto que los recuerdos nunca la abandonan. Clarissa siente constantemente que su existencia podía haber sido de otro modo, que está de alguna manera incómoda con su vida; sin embargo, termina por aceptarla. (Extraida de esta web)

De modo que lo que nos está describiendo la Woolf es una mujer que no encaja en el entorno en el que vive, que se siente desubicada y de alguna forma hiperadaptada a una vida rutinaria y vacía. Algo parecido a lo que le sucedía a la propia autora de este libro, a Virginia Woolf de la que conocemos algunas cosas sobre su vivencia personal y la conocemos a raíz de los personajes femeninos de sus novelas.

Virginia Woof sufría una psicosis maniaco-depresiva (hoy trastorno bipolar) y fue internada en varias ocasiones. Sus medicos le aconsejaron (igual que hacemos hoy) una vida rutinaria, con pocas emociones nuevas con el fin de afrontar el estrés que le proporcionaba, sin ninguna duda el pertenecer al grupo de Bloomsbury, una especie de élite intelectual de su época. Después de su retiro obligado la Woolf se suicidó de la misma forma que Ofelia en el principe Hamlet, por inmersión. Dejó una carta para su marido:

“Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible. Has sido en todos los sentidos todo lo que cualquiera podría ser. Creo que dos personas no pueden ser más felices hasta que vino esta terrible enfermedad. No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo —todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo”..

Las horas.-

Banda sonora de las Horas por Philip Glass

Las horas (The Hours) es una película dramática estadounidense del año 2002 dirigida por Stephen Daldry. El guion, escrito por David Hare, es una adaptación de la novela homónima de Michael Cunningham, ganadora del Premio Pulitzer en 1999.

La pelicula transcurre en tres planos narrativos y temporales, el primero discurre hacia 1925, protagonizada por Nicole Kidman que estrena nariz y maquillaje y se centra en la vida de la propia Virginia Woolf y en su drama vital. El segundo plano transcurre en 1951 y el personaje es Laura Brown protagonizada por Julianne Moore.Lee la novela de Virginia Woolf durante el día de cumpleaños de su marido. A pesar de la aparente felicidad que envuelve su vida, su mundo se le viene encima al conocer que una vecina a quien ama secretamente se encuentra enferma y puede morir. Intenta suicidarse. Se debate entre seguir con su familia o abandonarla. Tras desistir del suicidio, decide abandonar a su familia después de tener a la hija que espera y después de prepararles a todos el desayuno. Su hijo es el protagonista del tercer nivel narrativo, la acción transcurre en la época actual (2001), se trata de un poeta de éxito que padece el SIDA y que es atendido por su editora (Meryl Streep) en el papel de Clarissa Vaugham, justamente el nombre de Ms Dalloway según Woolf.

Tres épocas y tres mujeres atrapadas en sus papeles de esposas, madres e intelectuales de éxito con una sexualidad indefinida y al mismo tiempo inquietante. por la cotidianeidad de, algo que nos acerca a la idea de “lo ominoso” o “lo siniestro” tal y como diría Freud.

La conjetura Dalloway es la idea de la repetición, la idea de linealidad que existe en las tres historias y que solo se cierra a través de la muerte, es el poeta Richard el que acaba suicidándose con ese siniestro bucle que iniciara la propia Woolf en su propia vida real. Es como si las vidas de las personas estuvieran enroscadas en una especie de maraña y donde las vidas se reptieran fractalmente solo unidas por la misma tragedia existencial. Es como si existiera una tonalidad, que recorriera de principio a fin las partituras de la vida y que atrajeran hacía sí a multitud de vidas que son un “como si”. Como si participaran de una misma tonalidad musical, como si compartieran un colorido,  una determinada constelación de circunstancias, como si no se hubiera podido terminar la construcción de una identidad separada de las demás, autónoma y con sentido.

Como ser mujer.

3 comentarios en “La conjetura Dalloway

  1. Sigo pensando que Virginia Wolf es más el mito que sus obras, aunque su carta de despedida es indudablemente un clásico, que me hace llorar cada vez que la leo, ya que mi situación personal es muy parecida a la de Leonard Wolf. Novelas como Mrs Dalloway son demasiado íntimas, requiren mucho tiempo para digerirlas y ni siquiera una película tan importante como Las Horas te da las fuerzas necesarias para ponerte en ello. Lo mismo pasa con James Joyce, no nos engañemos, todavía habrá gente que piense que ha escrito la novela del siglo XX, pero Ulises sólo es una más de las millones de obras publicadas y el esfuerzo tal vez haya sido en vano. Creo que el único autor que marcó un antes y un después fue Dostoyevski, y no fue precisamente con Ana Karenina de Tolstói.

  2. Yo tambien pienso lo mismo, está sobrevalorada por dos razones, es mujer y acabó suicidándose. Los sospechosos habituales…..
    Y gracias por haberme corregido de una forma tan sútil, me confundí 🙂

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s