Ateismo 2.0

Soy ateo, pero me entusiasman y me emocionan los villancicos, la Pasión según San Mateo de Bach y el Requiem de Mozart me ponen los pelos de punta, las catedrales y sobre todo las pequeñas Iglesias románicas me sobrecogen. Algo que he sentido también en alguna mezquita y cuando en alguna ciudad árabe, llaman a rezar.

Sucede porque las religiones tienen como dos grandes islas de conocimiento: una es la doctrina, pudiéramos decir lo que hay que creer por obligación y la otra es el rito, el símbolo que nos apresa y nos lleva de la mano hacia algo colectivo, supraindividual, trascendente.

Naturalmente nosotros los ateos, rechazamos las doctrinas, los dogmas, pero nos acoplamos bien a la liturgia y sobre todo rechazamos que nos traten como niños. Por eso parecemos huérfanos.

En realidad sólo podemos ser ateos los que hemos crecido bajo la influencia de la religión cristiana que tiene una vocación universalista. Las otras dos religiones monoteístas son religiones reveladas localmente, tienen una diana: un pueblo elegido. No se puede ser ateo si eres judío o musulmán. En realidad eres un infiel, un apóstata. Es por eso que solo la religión cristiana tiene misioneros.

De manera que los ateos somos los herederos de la religión cristiana, hemos renegado de ella en función de una mayor información y conocimiento, ya no necesitamos doctrinas, pero sin embargo hemos quedado huerfanos de ritos con sentido y hemos derivado nuestra necesidad de ser ayudados en profesiones laicas.

Pero aun teneis una opción: podeís ser ateos teístas, como yo.

 

4 comentarios en “Ateismo 2.0

  1. Hola Sr. Traver!.

    He visto el vídeo y me gustaría hacer una aportación. Creo haber captado la idea que sustenta y promueve la conferencia de Alain de Botton, y la he oído (leído) con mucha atención. Y me ha parecido, desde mi punto de vista (ya sabe cuál es), que la conferencia está elaborada un poquito “con pinzas”, con pinceladas aquí y allá, de lo que resulta un “planeamiento” bastante superficial sobre ciertas ideas que parecen surgir de un conocimiento bastante liviano y trillado de la historia de las religiones y con ello de sus doctrinas de base, tanto del cuerpo esotérico como del exóterico, y es por esto que me gustaría traer a su post algunas nociones y precisiones que me parece relevante considerar.

    “Honrad la Religión, desconfiad de las religiones”. Esta es una de las máximas principales que el Taoísmo inscribía en la puerta de todos sus templos. Una buena frase, un buen lema ilustrando el Umbral … ¿Cree que esta frase estaba estimulando el adoctrinamiento como una suerte de “aborregamiento” …? No sé, no sé … 🙂

    En este tema, como en cualquier otro, conviene siempre hacer un poco de arqueología y de espeleología para no quedarnos sólo con lo que otros nos cuentan o relatan y examinar por uno mismo de qué va y no va el tema que toque. Y es que es muy fácil, demasiado fácil, confundir dominios condenando un cuerpo doctrinal por sus ejecutantes, pontífices y ministerios. Y no sé, si uno acomete el estudio de cualquier cuerpo doctrinal lo último que me parece es que contengan una actitud paternalista que trate a los devotos o a los fieles como a niños a instruír, aunque en el caso del credo cristiano su parte exotérica así haya devenido … pero teniendo en cuenta que todos los cuerpos doctrinales de las religiones tradicionales son más bien cuerpos iniciáticos, me parece a mí que a quien van dirigidos deben encontrarse en un estado espiritual de cierta mayoría de edad por decirlo de algún modo …

    Prefiero dejarle un pequeño texto (que he acortado) procedente del esoterismo tradicional que traza algunas de las ideas que han pululado por la conferencia para que le ayuden a hacer girar la rueca de hilandero. La idea de Alain me parece algo desatinada pues ciertas cosas necesitan de ciertos presupuestos, y si cortamos por aquí y amputamos por allá, lo único que puede salir es un Frankestein … 🙂

    Bien, al grano …

    “Etimológicamente, la palabra Religión, deriva de religare, religar, que implica una idea de ligadura, y, por consiguiente, de unión. Si nos situamos en el dominio exclusivamente metafísico, podemos decir que la Religión consiste esencialmente en la unión del individuo con los estados superiores de su ser, y, por ello, con el Espíritu Universal, unión mediante la cual la individualidad desaparece, como toda distinción ilusoria; y que comprende también, los medios de realizar esta unión, medios que han sido transmitidos y enseñados por los que nos han precedido en la Vía.
    Este significado de “unión” es precisamente el que tiene en sánscrito la palabra Yoga, y no lo que pretenden aquellos que quieren que esta palabra designe, sea “una filosofía”, sea “un método de desarrollo de los poderes latentes del organismo humano”.

    La Religión, es la unión con el Sí interior, el cual es él mismo uno con el Espíritu Universal; no es un lazo entre individuos humanos, lo cual no tendría razón de ser más que en el dominio social; Y precisamente, este último caso es, el de la mayoría de las religiones, que tienen como principal preocupación predicar una moral, es decir una ley que los hombres deben observar para vivir en sociedad, y que debe modificarse con las condiciones de ésta.

    Si pues las religiones pueden tener, y tienen ciertamente de hecho, su utilidad desde este punto de vista, deberían haberse limitado a este papel social, sin ostentar ninguna pretensión doctrinal; pero, desgraciadamente, las cosas han sido de otro modo, al menos en Occidente.

    Decimos en Occidente, ya que, en Oriente, no podía producirse ninguna confusión entre los dos dominios metafísico y social (o moral), que están profundamente separados, de tal manera que no es posible ninguna reacción de uno sobre el otro; y, en efecto, no se puede encontrar aquí nada a lo que los occidentales llaman una religión. En cambio, la Religión, tal como la hemos definido, es aquí honrada y practicada constantemente, mientras que, en el Occidente moderno, la gran mayoría la ignora totalmente, y no sospecha incluso la existencia de ella, ni siquiera la mínima posibilidad puesto que no quiere ver en la religión sino “especulaciones” fantásticas en todo lo que no entra en la concepción grosera y estrechamente limitada que se hace de lo que ella llama la “realidad”.

    Los ritos, como todo lo que es de orden verdaderamente tradicional, conllevan necesariamente un elemento “no humano”, transcendental, y las ceremonias, muy dada Occidente a ellas, son, por el contrario, algo puramente humano y no pueden pretender nada más que efectos circunscritos estrictamente a este dominio, y podría decirse incluso, a los aspectos más exteriores de él, pues estos efectos, en realidad, son exclusivamente “psicológicos” y sobre todo emotivos dada la confusión de ámbitos que se produjo a raíz del “humanismo”.

    En este gusto por la pompa y la ceremonia subyace una concepción “estética”, que como por lo demás indica su nombre, es aquella que pretende reducirlo todo a una simple cuestión de “sensibilidad”; esta es la concepción moderna y profana del arte, que se opone a su concepción normal y tradicional; esta concepción elimina toda intelectualidad entendida en su sentido tradicional, incluso podría decirse toda inteligibilidad, de aquello a lo que ella se aplica, y lo bello, muy lejos de ser el “esplendor de lo verdadero” tal y como se lo definía antiguamente, se reduce en la misma a no ser más que lo que produce un cierto sentimiento de placer, luego algo puramente “psicológico” y “subjetivo”.

    Es fácil comprender así cómo se encuentra ligada la afición a las ceremonias con esta manera de ver, dado que las ceremonias no tienen precisamente otros efectos que los de dicho orden “estético”, ni podrían tener otros pues al igual que el arte moderno, son algo que no hay que intentar comprender y en donde no hay ningún sentido más o menos profundo que penetrar, algo para lo que tan sólo basta dejarse “impresionar” de modo totalmente sentimental …

    Lo que decimos de la afición a las ceremonias propiamente dichas se aplica también, por supuesto, a la excesiva y de alguna manera desproporcionada importancia que algunos atribuyen a todo lo que es “decorado” exterior, llegando a veces, y ello incluso en las cosas de orden auténticamente tradicional, hasta a querer hacer de este accesorio contingente un elemento totalmente indispensable y esencial, exactamente tal como otros se imaginan que los ritos perderían todo su valor si no fuesen acompañados de ceremonias más o menos “imponentes”. Quizá aquí aún sea más evidente que es de “esteticismo” de lo que en el fondo se trata, e, incluso cuando quienes de ese modo se apegan al “decorado”y a un tono excesivamente solemne pretendiéndolo consustancial a la forma ritual.

    En este tema todavía hay que decir que lo que se ha conservado de los sermones de la Edad Media, de los predicadores, en esa época verdaderamente religiosa, no desdeñaban de ningún modo el emplear un tono familiar, sencillo y directo e incluso a veces humorístico … La pompa no existía como tampoco la afectación solemne en los discuros y el tono era sencillo y directo como los propios rituales que daban cobertura al símbolo corporizándolo …

    Otro matiz más sobre la idea del párrafo anterior :

    “En la India, como en otras partes, no sólo los templos son el universo en una semejanza, sino que el hombre mismo es igualmente un microcosmos y un «templo sagrado» o Ciudad de Dios (brahmapura). Puesto que el cuerpo, el templo, y el universo son así análogos, se sigue que todo culto que se celebra exterior y visiblemente también puede celebrarse interior e invisiblemente; y que el ritual «grosero» no es, de hecho, nada más que una herramienta o un soporte de contemplación, pues los medios externos (justamente como era el caso en Grecia) tienen como su «fin y meta el Conocimiento.

    Por consiguiente, todo culto es esencialmente una operación mental (anímica) que ha de realizarse a la vez exterior e interiormente, o en todo caso interiormente. Y esto es precisamente lo que vino a subrayar la enseñanza crística, perdidas como estaban ya las primeras religiones en la pompa y en la ceremonia vacíada de contenido. Cada Avatar (el que desciende) lo hace en el tiempo justo en que la degeneración de lo revelado antiguamente ha invadido el árbol y éste sólo da ya frutos podridos.

    El verdadero fin del culto es un fin de re-integración y de resurrección, no del cuerpo físico e individual, sino del Verbo hecho carne … y que deviene alcanzable no por un cumplimiento meramente mecánico del servicio, sino por una plena realización de su significación, o inclusive por esta sola comprehensión …”.

    No es extraño pues que el no creyente guste de pasearse por templos de culto antiguos, por su arte, por sus cantares líricos como un villancico, por ciertos pasajes doctrinales … Algo hay en ellos que supera la condición humana y que la transciende. No sé si alguno de los oyentes de la conferencia que se dedican a promocionar o realizar viajes pueden obtener algún tipo de comprensión observando una peregrinación, pues el camino se hace andando … 🙂

    Quien quiera hacer una prueba de lo que Alain afirmaba lo tiene muy fácil, pues el Camino de Santiago nos pilla a los españoles en la propia pensínsula y no tiene por ello que recurrir a peregrinaciones “exóticas”. No todo caminante se convierte en un peregrino por mucho que porte un hatillo, un bastón y la vieira … La pompa no hace rito, sólo ceremonia o atestigua su paso por la ruta Jacobea, y como ya dijo el poeta …

    “Caminante, son tus huellas
    el camino y nada más;
    Caminante, no hay camino,
    se hace camino al andar”.

    🙂

  2. Bueno, me temo que el video no roza ni de lejos los aspectos qu has abordado en tu comentario. Ten en cuenta que esos videos de TED son sobre todo de carácter divulgativo. Y la idea central de que hay dos vertientes en las religiones es correcta. Al menos yo la doy por correcta. Hay una vertientes exóterica que se basa sobre todo en el precepto y otra via esoterica que tiene que ver con la iluminación, con la salvación y que es un via rabiosamente individual.
    “Dios no nos recibirá si ve tumulto”
    Lo que significa que hay que ir de uno en uno, a lo sumo en parejas.
    Las religiones en su evolucion historica sin embargo, borraron bien pronto la via esotérica, a base de persecuciones, guerras y asesinatos se quitaron de encima a todos los que no creian demasiado en una religión llena de preceptos y dogmas. Vease el genocidio que se llevó a cabo con los gnósticos por ejemplo.
    En un momento determinado las religiones (monoteistas) optaron por convertirse en el libro gordo de Petete. Ya no hay apenas rastros esotericos en las liturgias, de modo que no estoy de acuerdo con la idea que nombras de equivalencia entre religión e iniciación. Yo creo que hoy no hay nada iniciático en ninguna liturgia. De ahi el exito de las religiones orientales con pocos y ningún dogma y mucha tecnologia espiritual.
    Personalmente me inclino a creer que la religión emergió como una manera de cohesionar pueblos dispersos en tribus aisladas y en la construcción de un pueblo unido, así sucedió con los hebreos y tambien con los árabes. El cristianismo supuso una vuelta de tuerca al judaismo al dotarle de una misión universal.

  3. Una situación es ser ateo y otra ser un insensible al arte: la música, la arquitectura, los poemas, etc. Ser ateo es una forma de vida que nada tiene que ver con ser un antagonista.

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