¿Es posible la prosperidad sin crecimiento?

tutsimesurenez

Un gubernamental “hutu” toma los datos antropométricos de un “tutsi”, una etnia masacrada en Ruanda.

Mientras leía este post recordaba que esta era precisamente una idea que siempre me había rondado por la cabeza. Cuando era más joven la respuesta que me habia dado a esta pregunta hubiera sido afirmativa.

La idea que propone el autor del citado post es bastante lógica y comprensible: dado que ya hemos llegado al convencimiento de que el crecimiento no es sostenible indefinidamente, lo mejor es detenerse y conformarse con lo que tenemos.

Afirma: El crecimiento no es la solución, es el problema. En tiempos de recesión, la sociedad del crecimiento nos conduce al colapso económico y, en tiempos de bonanza, nos lleva directamente al colapso ecológico.

Define el autor a este dilema como “el dilema del crecimiento” al que atribuye el paro,  la pobreza y la agresión a la naturaleza,el cambio climático,  la crisis alimentaria y perdida de biodiversidad cuando la economía rebrota.Estamos pues condenados a una especie de trastorno bipolar que agrede nuestro medio ambiente cuando nosotros estamos más joviales pero que nos deprime cuando tocan medidas de austeridad. Propone una tercera vía: “es hora de poner en marcha una “prosperidad sin crecimiento”, entendida como nuestra capacidad de vivir bien y felices dentro de los límites ecológicos de la naturaleza”. Habla de: “ soberanía alimentaria y agroecología, autosuficiencia energética, banca ética, monedas locales, ciudades en transición, etc que desafían diariamente al coloso liberal-productivista con pies de barro y construyen ya la transición social, ecológica y ética de la sociedad”.

En resumen propone una utopía. Una utopía obligatoria.

Y la trampa está en la palabra “crecimiento”. ¿Qué es crecimiento? Naturalmente el autor del citado post se refiere al crecimiento económico pero no habla del otro crecimiento: el crecimiento de la población.

Lo cierto es que es imposible mantener al planeta vivo con tanta población, somos ya 7000 millones y en el último siglo esta cifra ha aumentado en un tercio. La verdad es que para que las cosas pintaran bien necesitaríamos reducir la población mundial de un modo drástico. Unos 3000 o 4000 millones seria el tamaño ideal de la humanidad.

Claro que no toda la humanidad crece al mismo ritmo, por ejemplo estas cifras coexisten con lo que ha venido en llamarse el suicidio demográfico de Europa donde no llegamos a un indice de reemplazo dos por dos.

Dicho de otra manera comprensible: los que más hijos tienen son los pobres.

Los pobres tienen más hijos por varias razones y no todas están ligadas a la ignorancia, la falta de métodos anticonceptivos o concepciones arcaicas o religiosas sobre la reproducción, sino que muchas veces la reproducción indiscriminada se utiliza como un arma de guerra. Ciertos países ponen en marcha políticas que prohiben las prácticas inhibidoras de la gestación y no solamente en relación con el concepto que algunos países mantienen sobre la mujer.

Aqui en este post podemos ver por donde andan los planes de ciertos regímenes, por no hablar de la estrategia del pueblo palestino que viene a ser muy parecida.

Lo cierto es que tendemos a ver ciertos conflictos como guerras tribales, entre ideas o religiosas cuando en realidad la guerra actual ya no se hace por ideas o por el nombre de un dios concreto sino por los recursos. La guerra en el siglo XXI, será por recursos, algunos de ellos tan poco poéticos como el agua.

En Ruanda tuvo lugar hace poco tiempo un genocidio a gran escala entre dos tribus de etnia diferente (aunque indistingibles para nosotros), los tutsis y los hutus. Todo el mundo conoce los resultados de aquella masacre casi televisada en directo como estos días estamos viendo en los telediarios con el otro conflicto eterno entre israelíes y palestinos. Pero poca gente sabe que Ruanda es el país de mayor sobrepoblación que existe en el mundo, al menos así era antes de comenzar aquella guerra. Una mujer ruandesa media tenia 8 hijos.

Y lo que nadie dice es que con ese nivel de “crecimiento” es imposible no ya mantener el medio ambiente sino una mínima cohesión entre aquellos que compiten por los mismos recursos, agua y comida.

Desde hace más de 200 años, la advertencia ya era explícita: el inglés Thomas Malthus advertía en su célebre “Ensayo sobre el principio de la población” que los recursos naturales serían insuficientes para abastecer a la población mundial. La investigadora Rosamund McDougall, directora adjunta de la ONG Fondo para una Población Óptima (OPT, en inglés) advierte que “una población de más de 9.000 millones de personas tendría un impacto terrible sobre la Tierra, no sólo en la calidad de vida. La cantidad de emisión de gases de efecto invernadero haría imposible vivir en el planeta en 2050”.

Lo cierto es que Malthus ha sido estigmatizado no ya por los cristianos sino por eso que ha venido en llamarse la “síntesis progresista”, los socialdemócratas, para entendernos. Ser malthusiano está mal visto, y se considera hoy una visión apocaliptica y de derecha radical. Politicamente incorrecta digamos.

La fe en el futuro de la humanidad ha sustituido a la fe en Dios, y la mayor parte de cientificos y politicos están convencidos de que Dios o la Ciencia proveerá.

Pero Malthus tenia razón y con él los defensores de la hipótesis Gaia que ven en la Tierra un ser vivo que de cuando en cuando ha de llevarse por delante a unos cuantos ciudadanos para poder respirar. Como un perro cuando se quita de encima las pulgas que tanto le molestan asimismo el planeta ensaya a través de catástrofes naturales despiojarse de vez en cuando.

Catástrofes que son como crisis epilépticas por parte de Gaia y guerras por los recursos son el resultado de este estado de cosas derivadas de la sobrepoblación. Del mismo modo que el perro, Gaia solo puede aliviarse momentáneamente, su única esperanza es la desaparición de nuestra especie.

Dado que no hay ni nunca habrá un gobierno mundial que se haga cargo del problema -digan lo que digan los conspiracionistas (I)- preveo que el futuro que nos espera es bastante desolador. De manera que hoy contestaría a la pregunta que planteo en el post de este otro modo ¿Podremos adaptarnos a la escasez y a la idea de que el crecimiento ha terminado?

(I) ¿Que dicen los conspiracionistas? Véase este blog y verán por donde andan.

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