Los transhumanos

El 2045 es la fecha que Ray Kurzweil da como más probable para que demos a luz a ese hombre mitad humano mitad maquina que se conoce con el nombre de hombre biónico y otros han llamado «ex novo», un hombre que habrá superado la fatalidad de la naturaleza y que podrá diseñarse a si mismo. Un hombre autopoyético.

Un hombre que habrá superado la selección natural que será sustituida por la selección artificial.

Kurzweil está convencido de que los seres humanos podremos trascender la propia biología, ir más allá de nuestras fatalidades genéticas y reproducir y copiar los genes benevolentes para trasplantárselos a otros (no dice a qué precio), pero el futuro que dibuja es realmente escalofriante y plantea numerosas dudas éticas, empresariales, de investigación médica y aun metafísicas.

Será por eso que su ultimo libro ha sido llamado “La era de las maquinas espirituales” y que nace como continuación del anterior “La era de las máquinas inteligentes”. Kurzweil toma prestados ciertos argumentos de Julian Huxley y del transhumanismo para hacernos llegar ese mensaje predictivo que parece reposar en una verdad axiomática: la tecnología es un invento del hombre que nos permite construir nuevas tecnologías y que por tanto se desarrolla a una velocidad creciente y exponencial, muy veloz  si la comparamos con la velocidad de las adaptaciones biológicas que precisaron eones de tiempo para establecerse.

En este post abordé precisamente la distancia que separan al hombre moderno de sus adaptaciones ancestrales y las posibilidades fácticas o imaginarias propiciadas por la tecnología: para el hombre de hoy es más fácil hablar sin cables con alguien de un país extranjero que curarse una diabetes tipo II debido a portar el maldito gen de la resistencia a la insulina, naturalmente esta disonancia es difícilmente explicable en términos técnicos, pero hay algo que no sabemos hacer más allá de los paternales consejos sobre la dieta, el ejercicio o la abstinencia del tabaco.

La idea es que el desarrollo tecnológico impulsará necesariamente la invención de tecnologías de soporte por un lado pero también la emergencia de nuevas propiedades de nuestra conciencia tal y como hizo la rueda, el lenguaje o la maquina de vapor, que se verá fortalecida por el uso médico de estas misma tecnología y que arrastrará de algun modo la investigación hacia su zona de influencia.

En realidad el tiempo del hombre máquina ya llegó hace tiempo, pensemos en las gafas para los miopes, las prótesis de cadera, los marcapasos, los neuroestimuladores, los chips de visión artificial, los miembros ortopédicos, los injertos de válvulas cardiacas en o nuestros dientes de reemplazo. Todos estos hallazgos quedarán obsoletos cuando seamos capaces de construir ADN artificial, genes a la carta.

Se trata sin duda de un futuro apasionante. Os dejo aquí unos videos sobre el asunto para reflexionar en los problemas que este diseño a la carta nos traerá en ese futuro que ya se adivina.

 

 

El pensar hibrido por Ray Kurzweil

 

¿Por qué somos más listos que nuestros abuelos?

El uso que hacemos de lo hipotético y lo abstracto es lo que nos hace más inteligentes que nuestros abuelos (Flynn)

Se conoce con el nombre de efecto Flynn al progresivo incremento del CI en la población, de tres puntos por década -por término medio- y que no se circunscribe a Occidente sino que parece un fenómeno universal.

Si este fenómeno fuera cierto, algo que refutan algunos autores, tendríamos que preguntarnos por qué. ¿Es la mejor alimentación, la heterosis, la educación universal? Aqui en este articulo de Roberto Colom podemos encontrar algunas ideas que explican este fenómeno.

La hipótesis de Flynn está relacionada con el pensamiento abstracto y la tendencia a clasificar y especular. Pensar en hechos que no son concretos, que no se trata de resolver aquí y ahora, que no están relacionados con la supervivencia. Construir universales y pensamientos abarcativos es lo que estira de nuestra inteligencia.

La paradoja de estas ideas es que nosotros somos más listos que nuestros abuelos, pero nuestros abuelos no eran mas burros que nosotros.

Os dejo esta conferencia del propio Flynn para que cada cual se haga su propia composición de lugar.

 

 

Y dejaré aquí mi opinión: la inteligencia es una magnitud ilusoria, no quiero decir que no exista. la inteligencia es fácil de notar, muy intuitiva, pero muy difícil de medir, pues colgando de ella hay otras variables que inciden en los rendimientos de las personas concretas. De andar creciendo de forma progresiva a lo largo del tiempo tendriamos que admitir que nuestros bisabuelos rayaban en la deficiencia mental.

Dejé ya mi opinión en este post que titulé «Cerebros jibarizados«, un post al que remito al lector interesado.

¿Es saludable el sexo?

Los terroristas suicidas existen por la ausencia de sexo fácil en sus sociedades (Miller y Kanazawa).

sexooral

Una de las razones por las que me hice psiquiatra fue a consecuencia de un regalo. Un regalo que me hizo mi amigo del alma cuando entonces. Me refiero a aquella adolescencia atormentada que cruzamos los chicos del baby boom.

Tendría yo unos catorce años cuando mi «alma gemela» me regaló «Introducción al psicoanálisis» de Sigmund Freud.

Le pregunté a mi amigo de qué iba eso del psicoanálisis y quién era Sigmund Freud. Me lo explicó, y aunque él solo tenia un año más que yo y andaba un curso por encima de mi parecía mucho más informado que yo sobre el asunto que habían dado en clase de religión. Naturalmente él iba a un colegio privado y yo a un Instituto publico, para que luego digan.

Nosotros, los publicos no sabíamos nada de Freud ni de sexo a pesar de que teníamos las mismas pulsiones que los privados (o quizá más) por aquello de la ignorancia, la masturbación compulsiva y la penitencia a base de padrenuestros como único remedio a nuestra concupiscencia como se decía entonces.

La explicación que me dió mi amigo fue definitiva:

– «Freud dice que todo lo malo que pasa en el mundo es culpa del sexo. De que no follamos lo suficiente».

Yo tenia fuertes evidencias de tal idea que ya habia considerado para mis adentros, de manera que decidí desde entonces aprenderme de memoria a Freud y tomé, creo que en aquel momento, la decisión mas importante de mi vida, sería psiquiatra.

Más tarde leí el «tocho» regalado de Alianza Editorial sin entender mucho lo que leía, la verdad. Pero aquella evidencia sobre el origen sexual de los malestares del hombre quedó  en mi mente como un poso de saber que la vida puso a prueba hasta hoy en que vuelvo a plantearme esta cuestión, aquí en este post.

Lo cierto es que en estas ideas sobre los beneficios o perjuicios del sexo es conveniente -como siempre en ciencia- hacerse la pregunta correcta. Por ejemplo, una pregunta incorrecta seria ésta ¿Cura el sexo alguna enfermedad? No es baladí hacer esta apreciación porque la idea que tuvimos durante algún tiempo los muchachos de cuando entonces fue que el sexo curaba las neurosis, aplicando la máxima de Freud de forma ingenua podríamos decir que si la «represión sexual» provocaba las neurosis, lo lógico es pensar que el sexo libre podría «curarla».

Y la verdad del asunto es que la cosa no funciona así porque las causas por las que enfermamos no son las opuestas por las que recobramos la salud.

Y la otra verdad sobre el asunto es que el sexo libre no existe y no existe porque los intereses sexuales de hombres y mujeres van por distintos lados, es imposible un socialismo sexual para hombres y mujeres. En un post anterior que titulé «¿Les gusta el sexo a las mujeres?» ya conté parte de la historia.

Lo que falta por contar en esta historia es que las sociedades «libres» desde el punto de vista sexual generan muchas desigualdades en las oportunidades sexuales, algo de lo que ya hablé aqui y sobre lo que no voy a volver a insistir para no cansar al lector.

Volviendo a las buenas preguntas he de aclarar que la que inicia este post puede contestarse con un «Si» condicional. Si, el sexo es tan saludable como caminar, dormir bien, tener una buena alimentación (suficiente, variada y completa), un trabajo que nos guste, etc, pero esta recomendación no vale para todo el mundo. Así hay personas para las que el sexo es un engorro que tratan de evitar, son los hiposexuales. Hay personas que, por lo que sea, no extraen beneficios de placer en el sexo, por la misma razón que no a todo el mundo le gusta comer, dormir o hacer ejercicio. En estas personas forzarlas a practicar sexo seria poco saludable y la castidad es la mejor opción. Lo interesante de esta cuestión es que la mayor representación de esta última opción está en las mujeres menopáusicas.

De manera que no podemos afirmar que el sexo sea una práctica saludable (en el sentido de saludable que aplicamos a los omega-3) Lo que es seguro es que la privación de sexo es fatal. ¿Pero para todos? ¿Qué patologías emergen con la privación de sexo? ¿Es suficiente la deprivación por sí misma para causar alteraciones mentales o es necesario algo más?

No cabe ninguna duda de que el nivel de violencia de un sociedad cualquiera, incluyendo el terrorismo con legitimación religiosa, la violencia sexual y la pederastia están relacionadas con la deprivación sexual. Claro que la deprivación por si misma necesita algo más, un «disparador» y ese disparador procede del hecho de existir al lado una constante publicidad sexual que hace aumentar las expectativas, aun las irrazonables de una constante y posible orgía. La convivencia de deprivación sexual y levantamiento de la represión sexual es más dañina para la salud mental de las personas que la represión sexual pura y dura. No es de extrañar que algunas religiones imaginen el paraíso como una constante fiesta con fácil acceso a huríes siempre dispuestas.

Porque lo cierto es que por muy «abierta» sexualmente que esté una sociedad, las oportunidades no aumentan para usted si no es usted un macho alfa (el Brad Pitt look). Es por eso que sabemos hoy que las sociedades más abiertas son en el fondo muy desiguales. Aqui hablé precisamente de ese curioso fenómeno.

Y lo cierto de la cuestión es que tanto los hombres como las mujeres de nuestra especie somos polígamos (Miller y Kanazawa) pero las ventajas que extraemos hombres y mujeres de nuestros emparejamientos son bien distintos, las mujeres extraen mas ventajas de la poligamia (siempre y cuando no haya descendencia y si la hay sigue dando ventaja por la diversificación genética) pero los hombres extraemos más ventajas de la monogamia. Y es por eso que para un hombre vivir solo es un factor de riesgo para casi todo y para la mujer lo que es un factor de riesgo y sobrecarga es el matrimonio.

De manera que contestar a la pregunta que encabeza este post es complicado. la mejor respuesta es «depende».

¿De qué depende?

Depende de su edad, de su sexo, de sus recursos y de si es usted una persona atractiva o un pesado. Depende de si le compensa el esfuerzo y los recursos. Y si es usted hombre seguro que le compensa pero si es usted mujer….

Es mucho más saludable y seguro caminar.

El articulo de Roberto Colom, sobre sexo y violencia:

http://robertocolom.blogspot.com.es/2014/07/pasemos-la-accion-mas-sexo-y-menos.html

El articulo de Miller y Kanazawa (10 verdades politicamente incorrectas):

http://www.psychologytoday.com/articles/200706/ten-politically-incorrect-truths-about-human-nature

La dualidad saturnina

Saturno

Saturno armado con su guadaña

 

Saturno (Cronos) era hijo de Urano (el cielo) y de Gaia (la Tierra) y su biografía está presidida por el parricidio. Al parecer Urano era un ser bastante tiránico y despreciable y es por eso que Saturno lo castró con una guadaña, un símbolo lunar que tiene que ver con la ayuda que recibió de su hermana y esposa Rea, otra deidad ctónica, que como su madre representa ala Tierra en otra vuelta de tuerca.

Es interesante observar como los símbolos mitológicos recorren las distintas octavas de elevación-degradación y configuración imaginal para hacerse cargo de una idea fundamental: Urano y Saturno, Gaia y Rea son la misma persona en distintos niveles de definición, asi Urano es más cosmico que su hijo Saturno que es más solar, más cercano pero aun lo suficiente lejano a nosotros los hombres que poblamos la Tierra.

De modo que a Saturno le pasó (ojo por ojo diente por diente) lo mismo que a su padre. Fue castrado por su hijo Zeus instaurándose de este modo el orden olímpico que es un sistema político mucho mas cercano y renonocible para nosotros los mortales, algo que conocemos como una democracia parlamentaria basada en el conflicto. Zeus (Júpiter) es pues un Saturno más joven y democrático teñido de los mismos vicios y virtudes que cualquiera de nosotros, un Dios hecho a la escala del hombre pero que aun, no tiene forma humana mas que cuando opera para seducir mortales una tarea omnipresente en la vida sexual de Zeus.

En realidad  Zeus-Saturno-Urano son desarrollos que siguen la idea cosmogónica de ese despliegue sucesivo de principios primordiales que terminan con la aparición del hombre. Primero fue el Caos, la Noche, Eros o la Union, la Tierra, la Luna, el Sol , etc. Luego los dioses olímpicos, inmortales ellos pero vengativos y lujuriosos y  luego fue el hombre, el despliegue de la vida que es un despliegue fractal donde cada parte contiene  ese Todo y a la vez un Todo que contiene todas las partes.

De manera que si ese Todo contiene todas las partes es posible razonar que Saturno como arquetipo Universal se encuentra en todos y cada uno de nosotros. Carl Gustav Jung le llamó Senex, el anciano.

El anciano Saturno, es el arquetipo del tiempo (Cronos) inexorable con su guadaña para todo lo viviente, es el arquetipo de la muerte, de la decadencia, de la autoridad pero tambien del principio del deber, de la sabiduria y del sentido. Saturno es el padre y es la enfermedad, la decrepitud y la tiranía en sus aspectos más negativos. Saturno es oscuro, seco y frío.

Saturno es pues dual, como todos los arquetipos contiene una parte positiva y una parte negativa, lo que sucede es que estas partes -opuestos- pertenecen al mismo arquetipo, lo que solemos hacer con las partes más negativas o indeseables es desecharlas, disociarlas o bloquearlas.

La tarea del Si-mismo es integrarlas.

Pero asi y todo Saturno, el Anciano, está en todos y cada uno de nosotros, algunos niños lo constelan demasiado pronto y aparecen como niños tiránicos, mientras que otras personas no lo constelan jamás y aparecen como Peter Panes, niños eternos.

Lo interesante es observar si Saturno está bloqueado o si está constelado y bien o mal aspectado (en positivo o negativo). Por ejemplo, en la anorexia mental aparece Saturno a través de una tiranía: la que la niña opera contra la mujer emergente que hay en ella, es como si hubiera una guerra entre zombies (otra manera de llamar a los arquetipos de la que hablé aqui). El arquetipo de la «puella eterna» infiltrada del rostro tiránico de Saturno se opone a que emerja la mujer.

En otra versión del conflicto observamos el «temor a envejecer», esa especie de conducta patética que presentan algunas personas que no consiguen integrar a su Saturno y aparecen como personas transnochadas llevando a cabo proyectos pueriles que destacan cómicamente a través de matrimonios invernales, viajeros sin fin o esclavizados por el botox o la cirugía. Es precisamente en este tipo de personas donde Saturno aparece en forma de enfermedad degenerativa, de locura o de incapacidad. Si Saturno no está integrado acaba apareciendo, forzando la situación.

Saturno y la anorexia mental.-

Freud fue el primero en señalar que la anorexia mental era una inaceptación en la muchacha de su femineidad. Esta idea ha sido continuamente refutada por unos y otros, a través de una evidencia observacional : las anoréxicas (los trastornos alimentarios en general) se caracterizan por lo contrario: las niñas aparentan ser muy femeninas y están muy preocupadas por su apariencia fisica. En el momento actual se considera que la anorexia mental estaría representando un cerebro femenino extremo que se caracterizaría por una hipersensibilidad social excesiva y la expectativa de ser rechazada socialmente por el aspecto físico. Dicho de otra forma: la ansiedad ante la evaluación social seria la causa metapsicológica de tal patología (Bremser y Gallup, 2012).

Pero en mi opinión no existe contradicción entre la observación original de Freud y los ultimos desarrollos citados, un cerebro femenino extremo es una mente sin animus, sin Logos, un jardin sin podar, es decir sin ese principio masculino necesario para fortalecer nuestro psíquismo, un déficit que usualmente es invadido por un arquetipo anterior. Las niñas sin animus, son frecuentemente colonizadas por Saturno, algo que las convierte en rigidas, perfeccionistas, tiránicas, obsesivas y orientadas hacia la excelencia y el principio del deber. Esa apariencia de abuelas que algunas niñas nos transmiten.

Enfermas.

En el cuerpo de una anoréxica se encuentra explícita la batalla que el viejo Saturno ejerce sobre el desarrollo femenino constriñendo su desarrollo armónico e impidiendo la fertilidad es decir el pase al arquetipo materno.

Freud tenia pues razón porque no cuestionó en ningún momento la femineidad de las anoréxicas (que pueden mostrarse muy femeninas y preocupadas por su apariencia y atractivo) sino a su formalización iniciática: el paso de niña a mujer.

Pero esa tiranía tiene otras funciones, funciones que son beneficiosas para el psiquismo de una muchacha atrapada en esa cárcel del alma que es la anorexia mental y que en un plano metafísico podría explicitarse de este modo (gracias Isabel):

«El alma quiere disociarse del cuerpo, de su corporalidad más grosera y elevarse por encima de tal condición. Lo que en esoterismo se llama «perderse en el astral».

Hay en la anorexia mental una huida de lo corporal, una especie de ascetismo casi religioso en torno a la privación de la comida, algo que no puede explicarse psicológica ni neurobiológicamente, algo que precisa de un entendimiento metafísico, una especie de purga corporal, una búsqueda de pureza inmaculada que tiene naturalmente una función psicológica de defensa.

Una especie de huida del arquetipo materno (aquí Freud tenia razón) pues de lo que huye la anoréxica no es de su femineidad sino de la Durga tutipotencial.

Durga es según la tradición hindú el arquetipo femenino, esa diosa que tiene tantas piernas y brazos cuando aun no se ha escindido en las múltiples formas que la femineidad contiene. Fundamentalmente tres: la semilla, Perséfone o la doncella, la espiga o Demeter (la madre) y el grano, Hecuba, Selene o la anciana sabia. Antes de tomar forma la femineidad sagrada, Durga o en las tradiciones mediterráneas la Gran Madre, es la matriz que contiene completas todas las formas que posteriormente se constelarán en una mujer cualquiera, es un equivalente -en el Tarot- de la Fuerza, el arcano más poderoso y que compite en poder con otros arcanos de la virilidad como el Emperador o el Mago (Senex o Saturno). Y la Fuerza de lo femenino procede del hecho de que no tiene más remedio que volver, en forma de semilla, espiga o grano siempre vuelve. De esa matriz proceden todas las mujeres que usted conoce y cada una según su edad o sus vicisitudes personales encarna un arquetipo u otro, pero todos están potencialmente entre sus recursos. En este sentido para el hinduismo Shakti es la energía o fuerza de Shiva y está encarnado en su esposa.

El poder de la mujer procede pues de su capacidad camaleónica que es lo mismo que Baumeister ha llamado la plasticidad erótica de la mujer, en cada mujer hay una Afrodita (diosa del placer), una madre (Demeter diosa de la maternidad), una Perséfone o doncella ingenua y una Hécate o anciana sabia pero también malévola o diabólica.

Dicho de otro modo, la anoréxica está atrapada entre la Durga (el arquetipo femenino) y Saturno (El Senex) que es otra forma de hablar de ese conflicto tan difícil de resolver que conocemos como el mito de Escila y Caribdis.

Entre la espada y la pared.

Violencia sexual antártica

foca
Que el sexo es un engorro, ya lo dije yo en un post anterior (vease Sexo sin cópula), pero ahora ya no soy yo solamente quien sostiene tal teoría. Al parecer los etólogos andan preguntándoselo y escribiendo libros como éste de Garcia Leal titulado «El sexo de las lagartijas«, en él el autor hace un recorrido sobre los aspectos evolutivos del sexo y la sexualidad a la espera de encontrar una respuesta a la gran pregunta ¿si el sexo consume tan gran cantidad de recursos, por qué la evolución optó por la reproducción sexual en dos individuos distintos y portadores de planes divergentes segun su género?
De la primera pregunta ya sabemos la respuesta: la evolución optó por la reproducción sexual para asegurar la variedad, sin embargo la segunda pregunta no tiene una contestación fácil, es el caso de los caracoles, hermafroditas ellos que se apañan bien consigo mismos sin necesidad de construir nidos, cantar dulces trinos o defender un harén de los intrusos.Claro que la cópula tiene sus defensores, y esta semana nos hemos enterado de que en la lejana Antártida, una foca se ha cepillado a un pingüino, un hecho insólito porque hasta ahora no se conocia el trato carnal entre mamiferos y aves.
La prensa amarilla se ha apresurado a rotular el caso como una «violación», una especie de violencia sexual ejercida por una foca enorme sobre un escuálido e indefenso pajarillo. Sin embargo, lo cierto es que no sabemos el sexo del autor de la agresión y aunque todo el mundo supone que era un foco, en realidad los investigadores no lo han podido comprobar. Tampoco se sabe el sexo del pingüino, pero de lo que si están seguros es que la cópula no pudo ser consumada por impericia de la foca (o foco) que no encontró orificio, si es que los pingüinos tiene orificio o cloaca que tampoco lo sé.

El caso dará mucho que hablar porque en mi opinión evidencia que la naturaleza cada vez más se parece a la cultura humana por aquello de la violencia contra las mujeres, aunque he de repetir que nadie averiguó el sexo del pingüino que en cualquier caso era la víctima. No cabe duda de que se trató de un intento de violación, pues en todo caso la foca se entretuvo con esos movimientos coordinados innatos que llamamo coito unos tres cuartos de hora. Y digo yo que hay que tener aguante, aunque seguramente la foca no pudo introducir nada y todo quedó en un simulacro de coito.
Y esta es la cuestión.Porque hay simulacros de coito tambien en la naturaleza cosa que ya saben los etólogos de todo el mundo y que los homosexuales interpretan como que la homosexualidad existe en la naturaleza.Pues también la agresión sexual tal y como ya expliqué en este post.

Hasta las focas han descubierto ya que pueden acceder a los coitos virtuales y que todo está en fingir los movimientos sin que haya motivación alguna reproductiva, entonces ya ni la especie importa demasiado, la foca va al bulto. Los biólogos están convencidos de que la foca o el foco estaba frustrado/a tal y como les pasa a algunos violadores en serie, que no encuentran pareja para desfogarse, a veces de su pasión amorosa y a veces de otras pasiones que usualmente buscan su descarga a través del orgasmo.

¿Intento de coito, juego o confusión de identidad?

La foca era seguramente una foca perversa, tanto le daba o una foca disidente si es que entre los mamiferos marinos antárticos existe la disidencia politica.