¿Qué educación?

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Esta idea de Einstein ha tenido mucho éxito entre los expertos educadores de hoy, aunque casi nadie cae en la cuenta de que el eslogan es valido para inteligencias como la de Einstein pero no es aplicable a todos los alumnos.

Hoy me he encontrado este video en youtube que es una conferencia-coloquio entre Jose Luis Marina Y Claudio Naranjo en la Complutense de Madrid y me ha gustado tanto que he decidido compartilo con vosotros y dar de paso mi opinión sobre lo que creo que falta en este diálogo a propósito de la educación que queremos, algo sobre lo que no nos ponemos de acuerdo en parte por dos razones: 1) los españoles no nos ponemos de acuerdo en nada y 2) casi todo el mundo sostiene en este punto una postura ideologizada cada vez más aislada de lo que vamos conociendo sobre las diferencias entre hombres y mujeres y sobre todo entre individuos.

La primera sorpresa que me he llevado al intentar escribir este post es que el video no se puede compartir y sólo enlazar y tal como dicen en Youtube tal prohibición procede de los interlocutores, no aclara si de la Complutense o de los propios conferenciantes. Con eso ya creo que esta todo dicho: una cosa es lo que se predica y otra muy diferente  las concesiones que uno ha de hacer por aquello, quizá de los derechos de autor. Lo cierto es que tal cosa no solo me ha incomodado sino de alguna manera indignado. Detesto a los que ponen trabas a que un video de youtube se pueda “colgar” en un blog. Ni comprendo sus razones ni qué intereses pueden haber detrás de tal prescripción, pero dice muy poco de los que así lo limitan. Una cosa es decir que compartir es bueno y otra distinta al parecer es compartir sin trabas.

No cabe duda de que la educación es uno de esos temas endemoniados sobre los que la política torsiona a su antojo las mentes a través de las creencias de los individuos concretos. Se trata de un problema difícil de consensuar, sobre todo en un país como el nuestro donde nuestras creencias sobre cualquier cosa están mediatizadas por las ideologías políticas hasta el paroxismo. Es por eso que echo de menos en esa conferencia-coloquio la presencia de algunos expertos procedentes del campo de la neurociencia. Creo que Roberto Colom por ejemplo hubiera podido aportar su granito de arena a esta discusión sobre la educación que queremos.

En lo que todos estamos de acuerdo es que la educación que tenemos es mala, generadora de patologías psiquiátricas como el TDAH, de disturbios emocionales, de bolsas de fracaso escolar y de lagunas exhuberantes en los conocimientos que los alumnos exhiben cuando terminan la educación obligatoria. Dicho de otra manera estamos todos de acuerdo en que algo habrá que cambiar a fin de hacer de nuestro sistema educativo algo sostenible y útil de cara al siglo XXI. Pero existen dos problemas, el primero es que no nos ponemos de acuerdo en qué hay que cambiar y el segundo es que aunque supiéramos qué es lo que hay que cambiar los políticos seguirían haciendo lo que quieren.

La educación actual está basada en conseguir que los niños (todos) sean abogados, ingenieros o médicos. Ese es el problema. Pero se trata de un problema que no afecta solo a ese maridaje entre educación y sistema de producción. La verdad es que los padres son el agente oculto que conspira en la oscuridad para llevar a cabo sus planes de escalada social para sus hijos. Todos los padres creen que educar a sus hijos consiste en convertirlos en élites. Y ese es el problema, tal y como yo lo veo.

Pero el problema no se resuelve a través de la utópica propuesta de Naranjo de enseñar poco para que los niños “espontáneamente” aprendan todo, sino que habremos a llegar a la conclusión de que no todos los niños pueden aprenderlo todo. La uniformización de la educación es un lastre difícil de combatir porque se opone a nuestras ideas sobre la igualdad, pero si no lo hacemos nosotros, lo harán los propios  hechos por sí mismos: lo que llamamos fracaso escolar y una juventud mitad analfabeta que además cree ser igual que la otra mitad de los que saben algo de cualquier cosa.

¿Quién se opondrá a la educación sentimental, la educación emocional o un cierto enfoque espiritual en lo educativo? ¿Quién se opondrá a la idea de educar y modelar las emociones de nuestros niños, de fortalecer sus habilidades o de eludir sus vulnerabilidades?

Nadie creo estará en contra de ello, pero ¿es la escuela el mejor lugar para este tipo de tarea? ¿No es la familia el lugar idóneo para tal tipo de instrucción? ¿Ha de ser la escuela el sustituto de la familia?

Personalmente estoy más de acuerdo con Marina que con Naranjo, aunque es cierto que Naranjo es más atractivo que el catedrático Marina. Lo que dice gusta más: su defensa de la educación sin restricciones y permisiva arrancó el aplauso entusiasta de la Complutense. Pero lo cierto es que a pesar de ser psiquiatra Naranjo no tiene en cuenta el trasfondo biológico de la cuestión que no es otro sino las diferencias: sexuales, afectivas, emocionales y cognitivas.

No somos una tabla rasa y venimos al mundo con una dotación determinada que nos hace diferentes de nuestros congéneres, dar a cada uno la educación que precisa será en el futuro el hallazgo más importante con el que nuestra hominización dará un paso adelante. Exigimos demasiado a algunos y demasiado poco a otros. Esta es la gran verdad.

El final del discurso de Naranjo me parece sin embargo digno de mencionar: renunciar a transformar la educación, es su hallazgo personal pues “un buscador verdadero en realidad no sabe lo que busca”. Y es una renuncia con cierto cinismo cuando dice que en cualquier caso el sistema (no sólo educativo seguramente) está al borde del colapso y aquello de no hacer nada parece ser la mejor opción. Pero Naranjo se equivoca: el sistema se corregirá  a sí mismo y no colapsará mientras existan niños que educar claro.

Otra cuestión que me gustaría comentar es la idea de que el sistema educativo genera zombies, personas manipulables y que son fáciles de manejar. Esta es una idea no sólo falsa y que tiene muchos seguidores sino que lo que sucede es justamente lo contrario: es imposible llegar a un mínimo consenso sobre nada, al menos en nuestro país. No hay dos personas que piensen lo mismo respecto a ninguna cuestión, ponerse de acuerdo, llegar a pactos, renunciar a algo para alcanzar un nivel de acuerdo en algo es una tarea imposible, inalcanzable para un español. No es que seamos más manipulables al hacernos el sistema más ignorantes sino que somos más individualistas y solo creemos en el beneficio rápido y en que siempre tenemos razón.

Estamos más fraccionados que nunca como sociedad y no somos nada manipulables, tenemos opiniones sobre todo.

Pero no por ser más autocríticos sino más ignorantes y llevar el pensamiento dicotómico al paroxismo.

Cuatro patas ha de tener la educación: el esfuerzo, la libertad, el derecho y la devoción.

14 comentarios en “¿Qué educación?

  1. No sé, pero me parece que estás mezclando todo en este post. Hablas primero de educación universitaria y luego dices esto:

    “¿Quién se opondrá a la educación sentimental, la educación emocional o un cierto enfoque espiritual en lo educativo? ¿Quien se opondrá a la idea de educar y modelar las emociones de nuestros niños, de fortalecer sus habilidades o de eludir sus vulnerabilidades?”
    Y sinceramente no sé a qué nivel educativo te estás refiriendo. Y ese es el mayor de los problemas que cuando se habla de educación se habla desde la generalidad y no tiene nada que ver una educación primaria con una educación de enseñanzas medias con una educación universitaria.

    ¿ Hasta qué edad debe llegar la educación primaria ? ¿ Es necesario que la educación secundaria sea obligatoria para todo el mundo ? Según parece sí, yo tengo mis dudas y más que dudas, constataciones de que no, pero bueno,como de educación parece que solo saben los políticos y los psicopedagogos ( desde la teoría) pues para qué vamos a hablar los demás. Pero de ahí a decir que la escuela es la promotora del TDAH…pufff eso es una barbaridad.

    Todavía no he visto el video. Pero, por cierto, Claudio Naranjo y José Luis Marina ¿ qué son ?

  2. A ver, Traver, dónde pongo la primera interrogación:

    ¿ Hablo de educación universitaria, dónde ? o Hablo de educación universitaria ¿dónde ? Pero bueno, independientemente de dónde pongas la interrogación, cierto es que te estás refiriendo a la charla coloquio que se dio en la Complutense y quizá por inferencia he entendido que te referías a la enseñanza universitaria.

    Pero es casi peor no hacer ninguna distinción de las distintas educaciones en general y decir eso de: ¿ Quién se opondrá a una educación emocional ?- Que es de lo que va la charla-coloquio-. Por favor, pero hasta cuándo se está extendiendo el concepto de ” nuestros niños “. Pero es que a un universitario a un joven de enseñanzas medias se le tiene que estar mandando deberitos y corrigiendo los cuadernos para ponerle la nota que demuestra que los tiene limpios, que ha hecho ” grecas” que utiliza varios colores para diferenciar los enunciados y que pone corazoncitos para demostrar una inteligencia emocional correcta, totalmente acorde con la paz y armonía que debe inspirar su motivación justa y exacta por la asignatura. PuFFFFFFFFFFF. ¡ Madre de Dios! Pero no pasa nada, porque si es correcto es correcto. 🙂

    Ya he visto que el que dice lo del TDAH es José Luis Marina, anda que !! Lo que sí que estoy de acuerdo es que lo del TDAH parece un saco donde se mete de todo y anda que no son diferentes unos de otros… igualitos, sabes!

  3. Yo no he hablado de educación universitaria en ningún momento y claro que no es lo mismo la universidad que la primaria. Eso ya lo sabemos. Y respecto al TDH hice un post sobre ese tema hace un tiempo y no solo lo dice Marina o yo, somos mas quienes lo pensamos.

  4. «El gran clamor que sube de todas nuestras ciudades industriales, más ruidoso que sus altos hornos, es verdaderamente sólo esto: que nosotros manufacturamos allí de todo excepto hombres».

    Ruskin.

    ¿Qué “manufacturan” actualmente las instituciones educativas …? ¿Qué es, al fin, educar?

    François Begadeau, profesor de secundaria, arroja esto:

    “Enseñar no funciona nunca porque finalmente en la vida aprendemos solos. El profesor será feliz cuando renuncie a enseñar e intente simplemente dar a los alumnos un marco que les permita reflexionar, hacer trabajar sus ojos, sus orejas, su cerebro, su creatividad. Todos los países atraviesan una crisis de la enseñanza porque rechazamos entrar a ese camino. Puede ser utópico, y sin embargo, es bien simple.”

    La falla principal pienso que está más allá del propio sistema educativo, y hunde sus raíces en el propio individuo. Conocer lo que uno es, cuál es la pasión que nos “anima”, aquello en lo que encontramos “entusiasmo”, dar con las vías del “autodescubrimiento” y realizarlas deviene el aprendizaje fundamental. ¿Quién está al cargo de esta instrucción fundamental, la de “educar para la vida”?: ¿ la familia o la escuela? …

    En las sociedades tradicionales, vocacionales, la elección del oficio no era para nada arbitraria, estaba basada en un concepto cualitativo denominado “svadharma”: “Conforme con lo que se es, es dharma”. Dharma es rectitud, entendida como adaptación,cumplimiento de la ley natural, pues no hay otra “realización” de lo que se es más que a través del ejercicio de la propia pericia o talento que la naturaleza otorga, a través del desarrollo de las propias aptitudes, afirmar las cualidades que cada uno encarna.

    Aquí, se ponía al hombre en primer lugar; el trabajo se hizo para él, no él para el trabajo; el fin principal que se tiene en vista es proporcionar los medios para el desarrollo y la fruición de las potencialidades propias del trabajador, y al mismo tiempo proveer a las necesidades de la sociedad. El perfeccionamiento de la obra a la que un hombre se entregaba era la realización del sí-mismo: “eso”que quiere hacer más que cualquier otra cosa en el mundo, y esto, camina a la par del propio proceso de crecimiento y de auto-perfeccionamiento. La Vía de cada hombre para devenir lo que él es —lo que él tiene en él devenir— es una vía de perfeccionamiento a la que su propia naturaleza (es decir, su propia natividad) le llama imperiosamente, porque en este tipo de sociedades se entendía que no sólo el cuerpo era el que tenía necesidades y que no sólo de pan vivía el hombre. Aquello de lo que uno se alimenta es aquello en lo que uno encuentra satisfacción. El simbolismo de esto se encuentra por ejemplo en el arroz (que equivale naturalmente al trigo en muchas otras tradiciones), ya que el alimento simboliza el conocimiento; el primero, el alimento físico se asimila corporalmente así como el segundo lo es intelectualmente.

    “Conviertete en ti mismo” era una llamada de fidelidad a uno mismo y a la ley natural basada sobre el propio ser; una llamada a identificar la tendencia central y realizarla; el cumplimiento por cada ser de una actividad conforme a su esencia o a su naturaleza propia, era dharma y por eso mismo conforme al «orden». Alejarse de ella suponía el extravío, el pecado, entendido éste como error, el fallar en el blanco de uno mismo, no acertar.

    En el mundo moderno, un hombre puede adoptar una profesión cualquiera y cambiarla a su gusto, como si esta profesión fuera algo puramente exterior a él, sin
    ningún lazo real con lo que él es verdaderamente, con lo que hace que él sea él mismo y no otro. En la concepción tradicional, al contrario, cada uno debía desempeñar
    normalmente la función a la que está destinado por su naturaleza misma, con las aptitudes determinadas que ella implica esencialmente y no podía desempeñar otra sin
    que hubiera en ello un grave desorden, que tendría su repercusión sobre toda la organización social de la que formaba parte.

    La verdad es que la realidad es sumamente compleja, y la complejidad no autoriza a la generalización. Ningún niño es una página en blanco, por lo que puede que sólo nos quede el asistir a la emergencia del talento, y apoyar su desarrollo sin intentar desviarlo.

  5. Bueno, eso es más o menos lo que dice Naranjo, una especie de suposición optimista de que el niño dejado evolucionar espontáneamente despertará sus talentos potenciales. Lo que sabemos es que esa clase de niños no son capaces ni de mantenerse en pie (el buen salvaje), ni aprenden a hablar. Por otra parte aprenden todo aquello que no deberían aprender.
    Yo creo que nadie puede aprender solo, claro que esta idea a veces se confunde, no quiero decir que “te enseñaré qué pensar” quiero decir que “te enseñaré a pensar”.
    No es lo mismo.
    https://carmesi.wordpress.com/2010/09/08/el-buen-salvaje/

  6. Por otra parte ese “Conviertete en ti mismo” me gusta. Es lo suficientemente críptico para que uno busque toda la vida su significado, pero es bastante aproximado a lo que yo pienso: sigue la dirección de tu destino que es lo mismo que tu carácter, pero hasta para eso necesitamos dirección.

  7. A lo que veo me he explicado muy mal y no he logrado transmitirle lo que deseaba con mi referencia a conceptos como pericia y talento natural. Mea culpa. 🙂

    A Claudio lo he leído y escuchado hace ya tiempo y sí, provoca simpatía escucharle,mas sus planteamientos, una vez superada la euforia inicial, distan mucho de ser operativos porque se mueven como dice usted en la utopía de la teoría del buen salvaje, teoría que no comparto, pues si bien es cierto que es el espíritu de equidad el que sustenta al estado democrático proclamando la igualdad como un derecho fundamental, también es cierto que la vida discurre por otros órdenes y no sólo por los jurídicos, y la verdad es que no todos somos iguales. La democratización es lo que tiene, que siempre tiende a la “nivelación “por abajo” y esto conlleva numerosos espejismos de con-fusión de los que usted -creo- hace muy buena referencia al hablar ,por ejemplo, de aquellos que ignoran su propio desconocimiento.

    Al hacer referencia a la importancia sobre la propia pericia o talento que se observa en las sociedades tradicionales, sólo quise destacar que a veces, para dar un salto adelante, quizás haya que echar un vistazo atrás, y contemplar la educación no sólo en su dimensión instructiva-constructiva, obviamente necesaria para la socialización, sino también su importante dimensión de guía y orientación, que era lo que parecía procurar el maestro-gurú en sociedades a las que hice referencia, para quizá, realizar más “personas” que robots, seres desconectados de sí mismos, que no saben qué les gusta, para qué valen y dónde reside su valor.

  8. Sí, la frase tiene atractivo porque contiene, a mi parecer, amplias resonancias. Tiene que ver, según leí, con la frase que pendía a la entrada del Oráculo de Delfos. La primera parte consistiría en conocerse a uno mismo, para después devenir ese/eso mismo que somos. La leí en el blog de “Nosce”, un buen críptico donde los haya … 😉 y escribía algo así: “Conócete a ti mismo, y una vez conocido, atrévete a ser tú mismo. Sé y haz”.

    🙂

  9. En el oráculo de Delfos había otras consignas como esta: Controla a tu mujer, o sea que no hay que fiarlo todo a las consignas. Muy interesante tu aclaración, me ha gustado y estoy de acuerdo

  10. Hala, otro maestro- gurú, la verdad es que no sé de dónde salen tantos, debe de haber una reproducción multitudinaria por algún lado y luego ellos se encargan de aparecer como las margaritas por el campo. Ya expuse- por algún lado de la intrincada red- que no estoy de acuerdo con la adoración ( como a los magos ) a las frases de los maestros. A ver, que no son las frases que son los actos. Que si no hay actos de poco valen las frases, que a no sé qué genio en no sé qué lugar se le ocurrió decir que los niños tienen un potencial intrínseco y que en la escuela lo que se hace es impedir que lo desarrollen mediante su creatividad. Pero es que a ese genio y figura se le olvidó decir que de donde no hay no se puede sacar. Que la creatividad no sale de la nada y que el niño crece y se desarrolla por encima de sus posibilidades con la ayuda del adulto y con la adquisición de conocimientos primeramente.

    Y que aunque es muy estimulante y divertido hablar de educación en general y ponerse a hacer proyectos educativos sustentados en utopías esos proyectos educativos tienen unas consecuencias directas en unas personas concretas. Que no se puede estar variando las Leyes educativas cada seis años. Que las asignaturas tienen nombres y no pueden estar cambiando de denominación constantemente. Que el alumno tiene que saber por dónde pisa y el profesor también y no hacer de la educación un campo de minas donde las siglas de las asignaturas son indescifrables y los itinerarios poco menos que grandes amalgamas de obscuridad que deben ser explicados por un experto ( posmoderno, por supuesto ) porque no hay ni un dios que entienda para qué sirve tanta optativa y tanta especialización en niveles donde no es necesaria dicha especialización sino adquisición de conocimientos comunes y fuertemente arraigados.

    Y por último que hablar de educación no es lo mismo que hablar de genes basura ( otro gran genio al que se le ocurrió tal denominación ) que aquí los genes son ya personas y que esas personas no están para que los políticos y demás teóricos de la educación se luzcan diciendo frases que son estupideces. Que no se puede estudiar geografía y estudiar los ríos de Madrid y nada más en primaria- porque eso es una estupidez- y luego no saber dónde está el Tajo, ni el Sena. Pero eso sí, el Jarama y el Alberche eso se lo saben todos. Y en cada localidad pasa lo mismo. Fantástico.

    Hala, he dicho.

  11. Gracias por este link al video, Paco. Muy instructivo.

    Un comentario: queda claro que Naranjo habla de un tipo de educación la llamaría “de la segunda etapa”, mientras que Marina habla desde la primera infancia en adelante. El primero habla y se refiere a formas de pensar y desear mientras que el segundo incluye en la educación los elementos más conductuales, de disciplina e instrucción.

    También las posiciones desde las que hablan ambos y la forma que tienen de hacerlo es muy manifiesta. Marina es mucho más “moralista”, parece que sabe que és “lo bueno” y “lo malo” y lo define desde la posición del maestro que es el que lo tiene que saber que para eso le pagan etc.

    Naranjo es mucho más indefinido por definición, valga la paradoja. Se le nota que tiene que “mandar” menos o que “quiere” mandar menos.

    En el dialogo, sale “triunfante” Naranjo por su approach más indefinido, más abierto y sutil aunque, llegada la hora, sea Marina el que diga lo que se puede hacer y lo que no. Naranjo sonrie todo el tiempo sin buscar nada concreto pues está gozando, Marina solo sonrie cuando no sabe como responderle al último comentario deconstructor de Naranjo y apenas goza pues debe instruir.

    Lo pedagógico aquí es la magnifica contraposición de ambos…

  12. Existe una disciplina llamada “Gestión del Conocimiento” con un enfoque bastante interesante sobre cómo gestionar el conocimiento que en la actualidad sobreabunda gracias a las nuevas tecnologías y que parte de la base fundamental de distinguir entre datos/información y conocimiento. Se trataría de distinguir entre conocimiento explícito y conocimiento tácito, entendido éste último como sabiduría.

    Se trata de un modelo de gestión nacido en el ámbito empresarial anglosajón pero trasladable a todo tipo de organizaciones como en las llamadas organizaciones de “saber intensivo” como son las universidades, sus organismos de investigación, y demás instituciones del sistema educativo.

    Una gestión adecuada de estos recursos tiene mayor transcendencia de la que a simple vista parece, porque precisamente, viene a incorporar como “valor”ese conocimiento “cualitativo”, resultante de la experiencia y saber personal que por ser tácito resulta difícil de cuantificar. Es un paso, el que se pretende, del “reino de la cantidad al reino de la cualidad”, porque precisamente de cualidades estaba hablando al decir que ningún niño es una página en blanco.

    No es nada fácil llegar a conocer, medir y gestionar “intangibles” como el capital intelectual, pero lo que sí parece claro en la llamada nueva economía es que el conocimiento tácito individual y el colectivo están llamados a constituirse como los principales valores estratégicos que una empresa o organización puede considerar si realmente quiere resultar competitiva en un entorno económico y social en cambio permanente.

    Este enfoque conlleva necesariamente un cambio en la estructura empresarial u organizacional, es decir, ha de pasarse de una estructura jerárquica vertical a una estructura horizontal, donde el saber y la experiencia de cada uno cuenta y tiene su lugar a través del establecimiento de diferentes vías de expresión y canalización. Se trata de poner “en común” lo que “yo sé y tú sabes” para compartir y avanzar. Algo muy viejo llamado por lo que los clásicos abogaban: el llamado “bien común”, con nuevo traje/terminología.

    Lo que aquí se pretende tiene mucho que ver con lo que el cuento indio llamado “el cuento de los seis ciegos y el elefante” contiene como parábola. http://es.wikipedia.org/wiki/Los_ciegos_y_el_elefante

    ¿Qué quiero decir con esto? … Pues que es evidente que cada persona es un mundo, que nacemos con un haz de posibilidades y limitaciones, y que esto es de una obviedad tan evidente que anula cualquier debate.

    A mi parecer, cada persona viene con un talento, entendido éste como una pericia, una habilidad, una cualidad … y que es ahí por donde habrá que tirar del hilo; pues si hablamos de gestionar el conocimiento, la educación además de instrucción para la vida debe ser también guía y orientación, y saber “auditar” -conocer, medir y gestionar- algo tan intangible como es el capital intelectual, entendido éste como un “totum” es ayudar a “dar a luz” como comadronas el talento, el valor, que como aportación, trae consigo cada niño.

    Una sociedad no se mantiene en pie si todos sus miembros desean ocupar la cima de la pirámide entendiendo ésta como “profesiones de prestigio”. El cuerpo de una civilización se entiende desde la doctrina india desde el punto de vista de las castas, entendidas éstas en su origen como funciones atendiendo a la cualidad principal de cada ser y no atendiendo a criterios de razas como un “status” como vino después a constituirse, siendo una contaminación y desviación del dharma, la ley natural.

    Todo ser contiene “un don”, dicho sin connotación religiosa alguna, una cualidad propia que lo caracteriza y a la que el ser está llamado imperiosamente a descubrir y desarrollar.

    Es muy interesante cómo se describe el cuerpo de la cultura india con una analogía al cuerpo de Brahma:

    El instructor surge de la boca de Brahma, es el fílósofo de Platón; de los brazos, riendas, surge el gobernador o guerrero platónico; de la cadera de Brahma surgen los artesanos, aquellos que practicaban un arte constructivo como el cantero, el herrero, el carpintero … y los que trabajaban la tierra y procuraban el alimento, los agricultores, pues se consideraba que estas funciones y tareas sostenían el cuerpo superior, instrucción y gobierno y otorgaban sustento, brio y dinamismo al “cuerpo real”; y finalmente … los obreros, que ni eran esclavos ni parias, simplemente hombres y mujeres sin cualificación alguna.

    Una sociedad sin pies está en el aire, sin cadera pierde equilibrio. Una sociedad donde todos quieren dirigir y llevar la voz cantante sin tener cualidades para ello deviene una inversión que siembra las semillas del caos.

    Y después de todo esto, y sin embargo, también se dice: “Observa el trigo y el maíz, porque hasta la paja tiene su lugar”.

    🙂

    La escuela, un aula cualquiera, sea de primaria o secundaria es siempre un microcosmos, como cualquier plaza mayor de un pueblo cualquiera. Y hay niños “atravesados” desde el primer minuto de su existencia que toda su vida es un pelear a la contra, ir contracorriente … y ahí no entra ni cala psicopedagogía alguna; es algo más borroso y complejo que un oposicionista-desafíante clásico, es algo más que un comportamiento y actitud antisocial, .. es toda una forma de ser y estar en el mundo, y ahí no vale el discurso lógico-racional. Es una forma de ser.

    Ramakrishna dijo:

    “¿No habéis notado que hasta los hombres perversos hacen falta? Suponed que hay arrendatarios molestos en una propiedad; entonces el patrón manda a un truhán para dominarlos. Sí, he encontrado que Hazra es como un trozo de madera seca. Entonces, ¿por qué vive aquí? Esto también tiene un significado. El juego “se aviva” por la presencia de los camorreros. El juego no se desarrolla sin el agitador.

    Los “dalits”, son los verdaderamente “intocables” y están fuera de las castas o varnas, su origen está más allá de Brahma, se hunde en lo indiferenciado y primordial.

    En este inmenso mundo-puzzle tienen naturalmente su lugar los que antiguamente eran considerados como los “des-almados”: Héroes en tiempos de guerra, villanos en tiempos de paz. Estos constituyen la herencia de los antiguos titanes … y hay que recordar que ellos fueron los primeros en emerger de la substancia primordial, y que como “pioneros” sus cualidades provienen más del Kaos que del Kosmos. Su naturaleza es tamásica, esto es, destruyen, porque Tamas, la destrucción, viene a acabar, a completar el ciclo que comienza con Sattva, que crea, y con Rajas, que preserva. Los hijos de la niebla son lo que son y no pueden ser otra cosa.

    Para acabar, la terminología de la palabra “gurú”, que en occidente suena a “chufla” … tiene una etimología muy interesante:

    La sílaba “gu” significa oscuridad, y la sílaba “ru” significa luz; así pues, “Gurú” es aquél que disipa la oscuridad mediante la revelación de la Luz. “Sat” significa verdad y Gurú en un sentido más global y genérico también se puede entender como Maestro. Por lo cual Satguru significaría Maestro de la Verdad, revelador de la Luz y disipador de la oscuridad.

    La maestría consistiría entonces difundir la luz y reunir lo disperso. “Parteros” los llamaba Sócrates.

  13. Claro, lo que es obvio es que Marina trabaja con niños y Naranjo habla incluso desde un lugar lejano a la clínica, trabaja con personas normales que “se buscan a si misma” o con hambre de conocimiento, pero en ningún caso con pacientes psiquiátricos. Lo que echo de menos es precisamente alguien que hablara desde esa posición.

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