Psicopatología del troll

DoNotFeedTroll.svgDon´t feed the troll

La red ha propiciado la emergencia de nuevas patologías que se evidencian sobre todo en los comentarios que algunos contertulios realizan en los post. Cuando hablo de patologías no me estoy refiriendo naturalmente a las formas clásicas de patologia mental sino a algo más sutil: las patologias de los decires, las patologias de la discusión.

Es aqui donde cobra sentido el termino troll, que por conocido no voy a definir salvo para decir que es una emergencia de la web 2.0 y de su jerga.

El DSM-V ha sido muy criticado por abundar en una nosografía categorial que no hace sino ampliar más y más el listado de trastornos mentales hasta el paroxismo. Todo pareciera indicar que la mania categorial que guía a los ponentes de la APA no es una buena estrategia y que de seguir asi, muy pronto la asíndota del trastorno se confundirá con la curva de la normalidad impidiendo la discriminación entre normal y patologico.

Lo que mucha gente no sabe es que existe ya desde hace tiempo una corriente interna en la psiquiatría que propugna una nueva visión de la patología a través de ciertas dimensiones de la personalidad. Algo asi sucede con los tumores, los oncólogos ya no hablan de cáncer de mama, sino de marcadores biológicos y genéticos y sobre todo de positividad o negatividad del tumor a un determinado gen. En Psiquiatria no existen marcadores biológicos fiables pero si dimensiones de la personalidad que se encuentran en todos y cada uno de nosotros en distinto grado, un ejemplo de estas dimensiones es la “esquizotipia”, otra el “antagonismo”. En este artículo titulado “Te odio no me dejes” hay una buena explicación de la dimensionalidad.

El antagonismo es fácil de apresar como síntoma en ciertos trastornos mentales, por ejemplo en los niños se habla de trastorno oposicionista desafiante en donde se recalca el negativismo, como hace la psiquiatría clásica con ciertas patologias de los adultos, tambien en ciertos pacientes border-line hablamos de “demandas excesivas” o de elecciones destructivas por parte de ellos, tambien de ambivalencia y de la imposibilidad de estar solo al tiempo que se destruyen todos los vínculos de valor. Pero lo cierto es que este antagonismo de la patologia clásica no es considerado casi nunca como central en la personalidad de un paciente pues carecemos de una psicopatologia de lo dimensional. La verdad es que la observación de estas dimensiones requiere  de un instrumento mucho más fino, una lente de mayor potencia. Este instrumento es para mi la red, sobre todo las redes sociales y los blogs, la red 2.0, pues es precisamente esta red la que permite que los usuarios dejen comentarios y discutan o debatan con otros. Un magnifico observatorio para contemplar ciertas dimensiones como en este caso, el antagonismo que es al parecer el que tiene más adeptos.

El antagonismo puede definirse como la capacidad dialéctica para llevar la contraria o para oponerse a algo, usualmente a un argumento de autoridad. Aunque ciertas personas llevan a rajatabla este principio incluso en el hecho de vivir en antagonismo consigo mismo, seguramente esta es una posibilidad extrema. Piensen en lo siguiente:

¿Qué induce a una persona a dejar un comentario en un foro? ¿Por qué querria usted dejar su opinión en minoría con el resto de contertulios? o en cualquier caso ¿Por qué reincidir o insistir?

En un post anterior hablé precisamente del flaming en Internet y de cómo se habia propiciado que cada uno de nosotros llegáramos a la falsa conclusión de que cualquier idea es buena, merece la pensa difundirse o tiene el mismo valor que otras. Kahneman opina que cada uno de nosotros es capaz de construir una opinión sobre cualquier cosa. Somos simios opinadores, pero a cambio no sabemos discriminar qué es una opinión de qué es un hecho o una hipótesis.

Para el humano común, una opinión propia, es un hecho y un axioma, algo que no precisa demostración. Una opinión ajena es algo sometido a sospecha.

Mi impresión es que por lo general la gente común no deja comentarios y si lo hace es por civismo, por corresponder a alguién en su generosidad de compartir una determinada información. Lo usual es que los lectores asiduos de un blog tarden bastante tiempo en decidirse en dejar una marca de su paso por alli, la mayor parte de la gente son”vergonzosos” o “timidos” 2.0 y se inhiben cuando han de dejar una opinión. Es por eso que la mayor parte de comentarios en los post son positivos y remarcan la complicidad entre quien escribe y sus lectores.

Lo normal es no reincidir en los elogios, para no ser tachado de “pelota” por algun troll y pasarse de vez en cuando para aportar algo o hacer un comentario en la linea de apoyar los argumentos del autor tal y como se hace en las conversaciones corrientes. Pues una de las consecuencias de los trollers es que impiden una conversación fluida entre varios, acaparan la conversación, la llevan a su territorio y espantan a todos los usuarios que osaron dejar algun rastro cercano. El troll pretende una relación de privacidad, complicidad y excepcionalidad con el autor. Algo que le acerca sin duda a una figura similar: el acosador. El troll es un acosador intelectual.

Lo normal es no dejar comentarios en lugares con los que no comulgamos, ni en ideas, ni en intereses o en disciplinas tan alejadas de la nuestra que no llegamos a componer ni siquiera un criterio. Personalmente dejo pocos comentarios en los blogs, solo en los de algunos amigos y en aquellos que se encuentran comprometidos por la linea neurocientífica que yo asumo como propia: la psicologia evolucionista, la psiquiatria o las neurociencias en general. Naturalmente no se me ocurre entrar en un blog religioso para decir que no creo en Dios, me parece que ese tipo de comentarios sobran, son, por asi decir extemporáneos, la indiferencia es normal y adaptativa pero el antagonismo no lo es. Hay que ahorrar esfuerzos.

El antagonista lo que quiere es discutir, disentir, oponerse, ridiculizar o encontrar las debilidades o contradicciones de un determinado argumento, más concretamente de un determinado autor. No hay que confundir al antagonista con el que no está de acuerdo con algo o el discrepante, lo que caracteriza al antagonista es que no quiere discutir sino imponer su verdad. Y no imponerla a cualquiera sino a aquel que admira, pues no hay que olvidar que el troll elige a quién comentar. Mas adelante volveré sobre este asunto de la admiración.

Y lo hace a través del rigor, el troll llega a obsesionarse tanto con un autor que es capaz de leerse todo un blog para poder conocer mejor los intereses del mismo. Es un especialista sobre un determinado autor. He de admitir que los trolls que he tenido podrian hacer su tesis doctoral sobre mi pensamiento.

Pero los trolls no hacen tesis doctorales ni tienen blog, se ocultan. Y lo hacen con nicks diversos, pseudónimos e incluso bajo heterónimos como Pessoa. El troll es sobre todo un impostor que asume varias personalidades y que muchas veces se apoya a sí mismo en sus argumentos a través de otra identidad. El troll cambia de identidad pero su IP no cambia demasiado y es por eso que es fácil desenmascararle, asi y todo es posible que vuelva con otra máscara. El anonimato de la web 2.0 favorece la aparición de trollers entre otras cuestiones aun más graves, pero llegará un dia en que la web encontrará alguna forma de protegerse de ellos. La web del futuro no será anónima, la gente tendrá que dar la cara como cuando vamos por la calle. Curiosamente hay un enorme debate en Intenet sobre el espionaje de ciertos gobiernos pero aun no he encontrado a nadie que propugne abandonar el anonimato. Espionaje y anonimato son pues compañeros de viaje.

Y es algo raro que no se atrevan a escribir su propio blog pues algunos de ellos tienen mucho que decir y saben decirlo bien. Dado que su discurso  es monotemático su pensamiento encajaría bien en un blog sobre cualquier disciplina o temática. Hace falta más investigación para saber porqué los trolls no tienen su propio blog de troll, me atrevo a pensar que quizá su goce ande más bien por los senderos del antagonismo a secas, pero no estoy seguro, es posible que un blog dejara al desnudo sus carencias, vulnerabilidades o su verdadera identidad y es seguro que los trolls tienen una enorme dificultad con su identidad, incluso es posible que sufran algun tipo de difusión de identidad.

Y que la encuentren a través de oponerse a alguién a quien admiran. Lo interesante de la admiración es que nos obliga a situarnos en un peldaño inferior al que ocupa imaginariamente el admirado, la admiración (idealización) y devaluación son emociones que van en un mismo paquete. Cuando admiramos a alguien tenemos que preservar nuestro propio valor pues no hay admiración sin auto-humillación consciente y voluntaria. Es muy posible que algunas personas no sean capaces de admirar a alguien y conservar al mismo tiempo su autoestima, sin sentirse humillados o apabullados por aquel a quien admiran.

Y este es otro elemento a señalar respecto al troll. Me refiero a su autoestima.

Se trata de alguién con una excesiva autoestima, algo que se relaciona con lo que en psicologia y psiquiatría se conoce con el nombre de narcisismo.

Y el narcisismo empasta mal con la admiración pues la emoción que llamamos admiración existe para señalar el rango superior de alguien a quien consideramos más importante que nosotros mismos. ¿Como compaginar la admiración y mantener al mismo tiempo una autoestima hipertrofiada?

En realidad lo que hace sufrir al troll es la misma medicina que le podría curar, pues es precisamente la admiración lo que precisa reubicar sin que sea necesario sufrir por cada menoscabo de su narcisismo que en cualquier caso es exagerado. Cada interaccion con el admirado se traduce en una marca de sufrimiento narcisista pero también en una promesa de redención. Es por eso que el troll es adicto a volver y a reincidir en el mismo patrón de seguimiento y persecución del admirado, simplemente no puede parar.

Y es por eso que terminan por convertirse en odiosos. Y cuando los baneas utilizan el argumento del acosador. Se trata de un atentado a su libertad de expresión, pasando por alto el hecho de que en nuestra casa somos libres de aceptar visitas o despedirlas.

Existen muchos contenidos distintos en los trollers, algunos están especializados en politica (los que más) pero tambien existen trollers especialistas usualmente en pseudociencias y new age. Su negación de la importancia de la ciencia, el oscurecimiento entre creencia e ideas y la critica implacable a los argumentos racionales les identifica. Usualmente los trollers son dogmáticos y a veces incluso fanáticos, pero lo que más les caracteriza es la negación de un saber en el otro.

Criterios operativos para el diagnóstico.-

  1. Se trata de personas con múltiples identidades, casi siempre falsas y cambiantes. Cuando son detectados vuelven con otra identidad.
  2. Uso de un lenguaje rimbombante, tangencial, hermético, misterioso o de largas parrafadas que denotan enciclopedismo y erudición, usualmente parrafadas extraídas de otros blogs cuya autoría se  atribuyen con el fin de darse autobombo.
  3. Hostilidad más o menos manifiesta, sarcasmos, ironias, descalificaciones, argumentos ad personam, señalizaciones de errores, identificación de contradicciones periféricas y discurso orientado a los pequeños detalles obviando la totalidad.
  4. Negativa a asumir un diálogo entre personas a las que se puede aportar y a la vez ser enriquecido por ellas. El troll no quiere intercambiar información ni disfruta con el coloquio, tiene un sistema de aprendizaje cerrado, lo sabe todo ya, son los demás los que están equivocados.
  5. Inconsciencia total del malestar que generan en los demás, ausencia total de una conciencia de ser pesado, reiterativo, hostil o irrelevante.
  6. Mantenimiento de una idea o causa difícil de explicitar, usualmente una causa pseudocientifica o con poca base racional.
  7. El criterio principal sin embargo es de matiz subjetivo: el lector se aburre de leer siempre los mismos argumentos.

Tratamiento.-

Como siempre sucede en medicina la mejor medicina es la aplicación precoz del baneo. El baneo ha de hacerse sin contemplaciones y sin dar oportunidad a la cháchara al troll, no hay que olvidar que son muy hábiles y tienen mucha labia. Cualquier argumento será desmontado por otro y se da pábulo a seguir en un bucle sin fin de “dimes y diretes”. Ni en el parlamento se puede ir más allá de una réplica y contraréplica, de modo que en Internet hay que aplicar esa misma regla, los argumentos no pueden retorcerse hasta el paroxismo.

De manera que lo mejor es la detección precoz, algo que no es nada intuitivo y es por eso que este post quiere servir de ayuda en tal detección.

Profilaxis futura.-

Me han hablado de algunas plataformas que son trolls de trolls es decir personas que tratan de neutralizar los efectos de un troll a través de sucesivos y machacones mensajes de otros trolls ayudantes del autor en cuestión. Pero sin duda la mejor profilaxis es que los que estemos en la red estemos perfectamente identifcados, tal y como hacemos cuando vamos por la calle.

¿Alguno de vosotros sale a la calle embozado?

38 comentarios en “Psicopatología del troll

  1. Pues vaya una mierda de post!

    Qués broma, qués broma… 😀

    Totalmente de acuerdo (sin ser pelota, espero). El trastorno oposicionista desafiante me parece que pone el dedo en la llaga. A fin de cuentas un troll no es más que un hijo tonto que le ha salido a un blogger, y como tal ha de ser tratado: llama la atención porque en el fondo lo que necesita es que le marquen los límites. El método aconsejado en las Guías Prácticas Basadas en la Evidencia de manejar a un troll (además del baneo, claro) es el “Don´t feed the troll” (no hagas caso al niño). Lo mismo que diría Supernanni.

    Excelente post!

    P.D.: Y qué difícil que me ha sido escribir el comentario tratando de no caer en ninguna de las categorías que cita en el post. Si es que no ha dejado títere con cabeza!

  2. Te podés ir a la %$@%$*+?@$%&@&=$%?@%#*&*@%&! por que en realidad, no tenés ni la menor %#*&*@%&! y sos un +?@$%&@&=

    Nahhha, chiste,
    Muy interesante!!! Contundente, pertinente y necesario análisis para el debate en este mundo de virtualidad, anonimato y pseudo-libertad (irresponsablemente entendida). Gracias por tu certera agudeza. Un abrazo
    A.
    PD

  3. Una de las causas por las que se utilizan pseudónimos o heterónimos en las redes sociales y en las relaciones cotidianas se llama “miedo”. Usar sólo el nombre propio funge lo mismo. De seguro recordarás que décadas atrás, en España, se nos llamaba en la escuela por el apellido; ahora, en los colegios, se llama a los niños por su nombre de pila porque creen los maestros que es más cercano o natural o incluso más “democrático”. Pues llamar de usted a alguien, por otra parte, va haciéndose cada vez más raro por las mismas razones. No ocurre así en otras latitudes. ¿Por qué muchas personas no quieren dejar su nombre y apellidos, y recurren, a lo sumo, al nombre? Por ejemplo, en llamadas telefónicas recibidas de comerciales… Por las mismas razones: una mezcla de temor y lo ya aducido. Fundamentalmente por lo primero. Por qué los oyentes que intervienen en un programa de radio recurren a lo mismo? por la misma causa: por miedo. De ahí que en internet -en este foro, que viene al caso- suceda lo mismo. ¿Habría que preguntarse si Fernando Pessoa sufría alguna psicopatología o trastorno de la personalidad por haber empleado en sus obras decenas de heterónimos? ¿Tal vez “padeció” el más importante escritor contemporáneo en lengua portuguesa -para mí el único pensador profundo de todas las épocas en esa literatura-, un trastorno genético del espectro autista? Dicen que la soledad es mala compañera, pero tal no vale para ciertos espíritus minoritarios. Para ciertas actividades es indispensable, o sea, buena. Pues sin la soledad de tales espíritus los avances de la ciencia, las grandes obras del pensamiento universal, los descubrimientos y todo cuanto nos hace la vida más agradable, no existiría. Pero sí, debiéramos emplear sólo nuestro nombre y apellido, y no sólo el de pila, un pseudónimo o un heterónimo. Un idealismo que en los tiempos que corren es imposible de llevar a cabo. Otra cosa es el contacto por e-mail de personas conocidas; ahí no se lanza una botella a la mar océana sin saber si caerá en manos de esquimal o de hotentote…, o de troll en pie de guerra.

  4. Después de ver lo del trastorno oposicionista desafiante y su pronóstico en el DSM IV he llegado a la conclusión que ese 52% con mal pronóstico ha tenido un porvenir laboral glorioso por no haber sido tratados con fármacos a tiempo. Están en el congreso…

  5. Si, la politica es una buena salida profesional para los “antagonistas”. Tal y como está planteada la politica parece el entorno más idoneo para ellos, pero el peor escenario para nosotros.

  6. Porque, como decía el Guerra – el torero, no el político-, “lo que no puede ser, no puede ser; y además es imposible”. Añado yo: al menos en este ciclo. En cuanto a miedo a qué, habría que preguntárselo, uno a uno, a todos los que tienen ese miedo (en el grado que sea en el miedómetro). No sabía yo, por otra parte, qué significaba ‘troll’ en el argot de internet. Por lo que al preguntarme tú si el doxóforo aludido era un ‘troll’ no entendí la pregunta. Simple ignorancia mía.

  7. “La politica es una buena salida profesional para los “antagonistas”. Tal y como está planteada la politica parece el entorno más idoneo para ellos”.

    La política (= el ejercicio del poder) en el más amplio de los sentidos. No sólo la que emana del Congreso y del Senado. Todo lo que huela a poder es manjar deseado y procurado por ellos…, que no son sólo los políticos aludidos.

  8. Falto añadir que el troll es alguien que no ha superado su complejo de edipo. El tuvo en su infancia un padre demasiado narcisista que ocupo la atención de la madre. Por eso en su vida adulta admira y odia a la autoridad.

  9. Ante todo debo confesar que me identifico parcialmente como troll.

    A partir de aquí, como dice el antropólogo francés Lévi-Strauss: “La antropología revela que aquello que consideramos natural, fundado en el orden de las cosas, se reduce a limitaciones i hábitos mentales propios de la nuestra cultura”.

    Esto es perfectamente extrapolable a la ciencia, pues la ciencia es autoreferenciada, y como el Teorema de Godel demuestra, solo se puede esperar que sea inconsistente o incompleta. Es decir lo que llamamos ciencia es básicamente una serie de mitos y creencias, verdades a medias, deshonestedad intelectual, información fraudulenta i mucho mas, aunque no necesariamente efectuado de manera consciente.

    A pesar de ello la ciencia nos brinda una tecnología junto a la cual compone una especie de dúo casi religioso que nuestra sociedad deifica i glorifica. Como dice el filósofo ruso Boris Mouravieff: “Todos han de saber que el trabajo esotérico empieza solo después de que el neófito ha pasado por un fracaso total, con sus dioses caídos por tierra”.

    Es una opinión personal que no pretende ser un garbanzo en el zapato, que también, sino tan solo relativizar el post y seguir haciendo el troll.

    Saludos.

  10. Paco, me gusto mucho este post, y por supuesto nos pusiste a todos a pensar antes de escribir, algo que se debería hacer con más frecuencia.

    Quisiera hacer una pregunta con relación al apartado del “tratamiento” que en realidad es una forma de tratar al troll para que haga el menor daño posible y no un medio para beneficiarlo a él dentro de un marco terapéutico.

    Troll es un término cibernético, pero estos individuos andan por todos lados, y como lo mencionas, desde el punto de vista psiquiátrico lo conocemos como un trastorno oposicionista, que además se ve mucho en niños y adolescentes, aunque la dinámica sea distinta.

    Sin embargo, en la mayoría de los casos, estas personas no llegan a “tratamiento” terapéutico y cuando lo hacen, su intensión es también desafiar al terapeuta. Personalmente, cuando me ha tocado recibir a alguien así, (incluso tratándose de chicos) prefiero no tomar el caso, pues creo que hay muy pocas posibilidades de éxito y muchas de frustración, pero quisiera saber si alguien de ustedes a tenido la oportunidad de trabajar con un “troll de consultorio” y como ha sido esa experiencia.

  11. Ety, el troll es una figura 2.0 y no es aplicable a la realidad-real por una razón fundamental: el anonimato (y la impostura) es posible en la red pero no en la vida real. Lo cual no significa que no existan pacientes antagonistas, oposicionistas o negativistas. Los hay, pero en mi opinión existen tecnicas para conseguir que colaboren y lo comprenden en su mayoria cuando caen en la cuenta de que su sufrimiento tiene que ver con su actitud frente a las relaciones de ayuda.

  12. Los reaccionarios les procuramos a los bobos el placer de sentirse atrevidos pensadores de vanguardia. -Nicolás Goméz Dávila

  13. En la red la mayoría se cree “critico literario”,”critico de cine”,”astronauta”, “Skinner”, “politólogo internacional”; gracias a los gringos (ellos inventaron el Internet) ésas personas creen haber encontrado su pedacito de gloria. ¿Usted qué opina?

  14. Que no te ataque ningún ‘troll’ desde hace tiempo no significa que no cebe su envidia en otros o que no los haya. El que acabo de espantar -el mismo de siempre, desde que yo ando por tus cosas- lejos de desistir, acaba de mutar una vez más de ‘nick’. Sin duda, sufre bastante.

  15. Me refiero a uno que intuí que iba a cambiar de ‘nick’ y lo ha hecho. Por su sintaxis y algún que otro señuelo lingüístico que lanza (para despistar, claro) es el mismo que usó antes, hace meses o años, otros ‘nicks’. Este es sólo el último. Esto de mudar de traje en este baile de sexos es de lo más patético.

    Martin Crom
    en agosto 1, 2015 en 1:21 am dijo:

    Antes como joseignacio8, y ahora como Martin, quiero decir que aqui el unico gran triunfador, y es el aprendizaje. Y si, mi vision polisemica (hasta la exageracion) de todo puede ser incordiante, por lo que intentare acotarla. … Y si, tambien he agitado con mayor o menor sutilieza, de aburrido nomas. Y si, Isabel es una genia, sobre eso hay consenso y no hay posibilidad de discusion alguna.

  16. ¡Puf! Esos tales andan por distintos cibercafés y otros antros cibernéticos… IP idéntica o no, no hay mayor prueba que la autoconfesión; que voy a decir si se añade, además, incordio “de aburrido nomás”.

  17. Para mi la base de acusación es endeble y no constituye delito dado que no ha habido usurpación de personalidad, sólo una persona que ha gustado cambiarse el traje-nick de vez en cuando sin modificar la persona, la personalidad y el discurso que siempre ha sido el mismo. No he visto ni sabotaje, ni rebelión, ni socavamiento, ni incitación al motín que son las actitudes propias del troll y sí ganas de participar y aportar siempre bajo un mismo prisma, el suyo.

    Creo que se ha entendido mal su frase sobre el aburrimiento y mover la silla. Yo he ido al fondo de sus intervenciones y no lo he visto jamás peleando a la contra. Qué le gusta cambiar de nombre? Si, yo ya lo advertí, ¿y qué? … ¿dónde está el mal? …

    Me lamenta mucho que se haga una acusación así en foro público en base a lo que considero una chorrada. Lo siento, pero así me lo parece.

  18. No se puede sembrar la sospecha sobre una persona de esta manera, Sannio, de forma tan liviana y en foro público. Se siembra fácilmente un mal que no será tan fácil reparar. 😦

  19. Matrifocalidad en estado puro, arrollador. Pero, puestos a templarse y reflexionar sobre lo rotundo e incuestionable de tus reproches, la verdad es que tienes toda la razón. Además eres genia (con tres votos) e infinita. Asegura Nietzsche que “podría decirse que la naturaleza de las cosas está dispuesta de tal modo que las mujeres siempre tienen razón”. También, y esto es más triste, que “perdemos siempre en el trato demasiado íntimo con mujeres y amigos; y a veces perdemos con ello la perla de la vida”.

  20. Sannio, con este gesto de extremo celo “del reino” has caído en los arenales del acusica-chivato y por el fervor de ser un Torquemada virtual te acabas de retratar…

    En un entorno patrifocal tu gesto sería condenado al destierro, que no es otra cosa que la invisibilidad.

    Con tu venia o sin ella voy a cortarte la cabeza, esto es, dejar de mentalizarte en la mía.

    Te recuerdo, por si no lo sabías, que el Caballero es siempre la octava superior del Guerrero, y en ese bucle de matrifocalidad y patrifocalidad del que aún no has emergido, veo que se te ha escapado, con cierta paradoja, obrar conforme al ideal de la más rancia patrifocalidad: el honor en la batalla, dado que has errado en algo primordial que por eso es ancestral: has faltado al respeto de ti mismo. Y sólo por eso un guerrero cae en des-gracia.

    Y ahora, guerrero Sannio, os lo ruego, excusad que retire mi presencia ya de esta vil escena, pero es que no os veo …

    🙂

  21. SE ACABÓ LA DIVERSIÓN

    Bueno, Paco, para mí ‘it’s time to change’. Y como tienes permiso para hacer público lo que a continuación voy a escribir, me apresto a aclarar mi actitud y mis intervenciones a partir de este ‘aquí’ y de este ‘ahora’. Antes de ir al grano voy a decir algo que, aun siendo de Perogrullo, todavía no llega a ciertas entenderas. Mejor que ‘aclarar’ quizá sea más puntual ‘insistir’ o ‘recalcar’, pues ya una persona respetable se anticipó a señalarlo: este lugar no es un foro público, sino privado. Eres tú quien modera y quien da el pláceme, y luego los internautas acceden, o no, a lo que hemos dejado escrito los que estamos en el segundo nivel. El primero, como autor, es lógica, justa y exclusivamente tuyo. No puede ser de otra forma. El segundo está compuesto, a su vez, por los que intervenimos de modo más o menos asiduo, y también por los que lo hacen intempestivamente, muy de tarde en tarde; pero asimismo por todos aquellos que nos leen y no tienen nada que expresar o renuncian a intervenir. Lo ocurrido en estos últimos días, prolijidad incluida, no difiere casi nada de un lance de telenovela; o de esos espacios zafios e insolentes, tan comunes en las televisiones españolas (y no españolas), donde terminan tertulianos y tertulianas (aquí vale lo del -os, -as, que en buen español, hasta hace poco, era pleonasmo) como el rosario de la aurora: mandando unos a otras a hacer calcetas, y de camino puñetas; o regalándose unos a otros pines del Atleti. No voy a responder al último ataque de hiperia híbrica de nuestra descompuesta genia, que ha pasado mala noche, porque, en efecto, no hay mayor virtud —en tiempos dominados por la “matrifocalidad”— que callar ante “lo políticamente correcto”. Lo lógico, lo sano y lo provechoso en una página privada como esta es intervenir, muy de tarde en tarde, y expresarse en consonancia o disonancia con lo que el autor, Francisco Traver, propugna. Atreverte, como vienes haciendo desde hace mucho, a entretejer la neurociencia con la psicología evolucionista, sin desechar lo mucho y bueno del pensamiento de Freud, y, además, hacer gala de mucho saber y memoria en lo que has bautizado -¡y ojalá prospere el término algún día!- como “neurocultura”, ha sido la razón por la que yo -¿hace cuántos años ya, no recuerdo?- me he sentido tentado, una y otra vez, a servirte como escudero. De caballero andante no hubiese podido por no estar a tu altura. Me refiero, y disculpa por algo que para ti, sin duda, es innecesario aclarar (pero sí para los mil ojos y oídos de la Fama), a los niveles anteriormente aludidos: el primero, el segundo. Cuando el otro día di un jaque al Rey con no volver a participar activamente, experimenté también, como tú, con los “sentimientos” de los que hasta hoy han sido mis tertulianos; tuyos no lo son, pues funges desde el nivel superior, el del autor que con extraordinaria generosidad ofrece sus conocimientos para lo que gusten mandar los que estamos en el segundo nivel; con nosotros interactúas, sí, pero no desde el mismo nivel porque el sistema no lo permite. Hice ese brindis al sol o jaque, pero no a la Reina, por razones o intereses análogos, seguramente, a los que te han llevado a aceptar con un ‘clic’ todo —o, quizá, casi todo— lo que fue generando el cada vez más grotesco tablado de marionetas. Pues tú, como autor, manejas los hilos “desde arriba”, desde el nivel superior que te confiere la forma en que está estructurado este sitio-web, como muchos otros similares. Luego estamos los “actores” —como dicen ahora ciertos sociólogos—, nos movemos y tratamos entre nosotros al mismo nivel: el del piso, el de las tablas. Y luego el patio de butacas, un poco más abajo, para que la obra teatral pueda contemplarla con comodidad el espectador, que en nuestro caso no paga boleto de entrada. Visto bajo el prisma de la teoría literaria de un ilustre hijo de la amada tierra en la que mora, presuntamente, nuestra genia, Ramón Valle Peña, nos encontramos con ‘tragedia’, ‘comedia’ y ‘tragicomedia’, según adonde se sitúe el autor. De la última surge una variedad mordaz, el esperpento: “las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo son absurdas”. A mí me ha parecido no ya esperpéntico, sino lamentable y doloroso el cúmulo de descalificaciones ofensivas —no quiero de citar ahora ninguna— que ha tenido que soportar, con no poca templanza y paciencia, más de uno de tus colaboradores. Y sí, en mi caso, la simpatía se transformó en empatía (= sufrir con, al lado de). Pues se rompió el equilibrio de fuerzas (una metáfora), al saltar dar el salto a as tablas nuevos “actores”, con lo que la cosa se volvió, de súbito, cada vez más entrópica, hasta el punto de que la mezcla de estrógenos y progesterona ha llegado a niveles tóxicos: ‘hýbris’, a tutiplén y en barra libre. También ha habido su testosterona, claro, pero a esa la llaman los neurocientíficos la hormona de la vida. Y bien que la huelen las mujeres. Voy ya alargándome más de lo debido, que es de lo más “matrifocal”. No de otra forma podría haber funcionado este reciente aún experimento cibersociológico, que denota, a las claras, la misma vulgaridad de tantos otros lugares ciberespaciales: descalificaciones abyectas e intolerables -“tú no tienes ni p… idea de”-, extremos propios del trastorno bipolar -de la alucinación hipérica al autoflagelo depresivo-, bromas irrespetuosas de muy mal gusto y más cosas que no quiero ni puedo ni debo mencionar. Acabo ya. Para mí “it’s time to change”, es hora de cambiar. Creo haber encontrado la solución a este embrollo que nuestra genia solventa, como Alejandro con el nudo gordiano, como brava amazona que es, cercenándome la cabeza. Pero se juega de boquilla, maestra. De ahí a la realidad media un abismo. ¡Cuánta ‘hýbris’ desbocada permite la generosidad, tan estimulante, por otra parte, y la alegre impunidad ante los insultos que brinda como cobijo la capa del ciberespacio! Que “España [toda] es una deformación grotesca de la civilización europea”, lo dijo, por boca de uno de sus personajes guiñolescos, el referido Valle Peña; antes de que el teatro del mundo hubiese degenerado en chusco circo. Nuestro esperpento de hace días lo corrobora. No voy a abandonar la lectura de tus ‘posts’, Paco. Pues puedo acceder a ellos, tanto a los antiguos, que son muchos y muy ricos, como a los que vengan; pero no deseo que, a partir de ahora, des publicidad a ninguno de mis comentarios. “Poco interesantes”, sí, porque inciden, casi siempre asertivamente, en el argumento principal; alguna que otra vez en pormenores que aportan muy poco. Creo que tengo derecho, como colaborador, a solicitárterlo e incluso a encarecértelo, pues no deseo que aparezcan ya más sobre la pantalla. Al igual que Chamfort, pero antes de haberlo leído, he arribado y me he quedado, en la vida real, en la misma venta del camino:

    QUESTION. Pourquoi ne donnez-vous plus rien au public?

    RÉPONSE. C’est que plus mon affiche littéraire s’efface, plus je suis heureux.

    Si desearas añadir algo a futuros comentarios míos, bastará con que encabeces tu respuesta con *** o algo parecido, a fin de que pueda saber yo que se trata de un comentario tuyo, pues te seguiré leyendo. ¡Pero quiá! Sin marca alguna, ¡qué coño marca!, a buen entendedor le viene sobrada. Me apena que en tu denodado esfuerzo, que tan gustoso prodigas, estés tan ra-di-cal-men-te solo. Por eso reaccioné de inmediato a tu respuesta del otro día (“si te vas, dejaré de ser generoso”). Sigue siéndolo, Paco. Eres una persona muy desprendida. Pero yo ¿desde cuando una golondrína hace primavera? Deseo saber, claro, si aceptas mi propuesta: comentar, pero sin permiso, por mi parte, para que lo hagas público. Acepta ese rasgo tan “matrifocal”, pues no hay de otra. Si en esto no estuvieses de acuerdo, basta con que me lo digas. En cuyo caso renuncio irrevocablemente a comentar más; no a seguir disfrutando, claro, de tus lecturas. Es la mejor forma de seguir comunicándonos, tú y yo, aparte del e-mail mutuo (que salvo una vez en varios años no se ha prodigado porque no ha hecho falta): “Somos demasiado pequeños para perdernos”; y así evitar —lo que sería poco recomendable, por reiterativo— que se repitan tanganas similares a las que hemos tenido que padecer con paciencia y templanza. No vayáis a entender, los que estáis en mi mismo nivel, el segundo, estimados compañeros y amig@s, que en mi decisión haya el más mínimo atisbo de desprecio. Para nada. Pero lo en verdad sano y edificante es añadir, muy de vez en cuando, alguna cosa al ‘post’ del autor y no entrar a nadie al trapo, al menos desde el nivel segundo. A la vista está el espectáculo tragicómico y patético que hemos ofrecido. A las aleluyas, que tan cariñosamente me ha regalado ahí arriba nuestra genia, correspondo, encantado, con tres perlas contra el dolor de Nietzsche, que no están sacadas de contexto porque son aforismos:

    1. “Donde no entran en juego el amor y el odio, la mujer [= ‘das Weib’, neutro*] juega mediocremente”.

    2. “Cuando la mujer [= ‘das Weib’, neutro*] posee virtudes masculinas es para salir corriendo; y cuando no posee virtudes masculinas es ella misma la que sale corriendo”.

    [* ‘Die Frau’, femenino, como aclaré un día, es otra cosa].

    La tercera anda ya de sobra.

    “Se acabó la diversión, / llegó el comandante”, etc.

    Paco: cuando veas oportuno, da respuesta a mi propuesta. Anticipadas gracias. A todos, cordiales saludos.

  22. Querría dejar una aclaración, y unos comentarios.

    Primeramente quiero decir que jamás he participado de otro blog, esta es la primera vez que participo en un blog.

    Si he cambiado de nicks. es para proteger mi privacidad, y no querría explicar ahora el porqué, tengo mis motivos.
    Ahora, escribo con mi nombre y apellido, quizás porque ya me siento más cómodo con la experiencia de escribir en un blog. Utilice mi cuenta de facebook, para que en el caso de que alguien lo desee, puede solicitar ser mi “amigo”, y ver que soy una persona real.

    Por otro lado, siempre siento que he intentado realizar aportes genuinos. Quizás no tenga la capacidad de expresión escrita y conocimientos que pueden tener otros usuarios, pero eso no quiere decir que no pueda plantear mis pensamientos, consultas o inquietudes.

    Respecto a la dinámica del blog, entiendo que es muy compleja de administrar.

    Ahora estamos en una generación del “chat”, con el whassup, y otros programas de chat, estamos acostumbrados a dar respuestas rápidas, y muchas veces intentamos ser graciosos en nuestras respuestas.
    Así funciona mi grupo de Whatssup de amigos, es un ida y vuelta constante. Y como tengo eso aprendido desde hace muchos años, a veces no me tomo el tiempo de dar la mejor respuesta. En el chat el ida y vuelta es tan constante, que las ideas se forman entre todos.

    He realizado algunos posts con mucho esmero, y he disfrutado mucho realizarlos, así como también disfruté leer el post inicial del Dr. Traver, y en especial las aportaciones de Isabel, que no deja de deslumbrarme con sus conocimientos y la gracia que posee al escribir.

    Creo que, la idea del “bar” cuadra con lo que estoy diciendo. En un bar, se socializa y se conoce gente nueva, y la dinámica social pasa a tomar un lugar de importancia y cambia el eje del blog.

    A mi me gusta divertirme, y cuando veo algo que me da gracia, como una discusión “escrita”, una lucha e egos por la nada misma, no puedo dejar de meterme un poco en el medio. Si, esto tiene que ver con la dinámica del chat y de lo social, y no del tema del blog en cuestión.

    Quizás esto es algo que sucede una vez, como en el post de Memes patriarcales, o es algo que se va a repetir en el futuro.
    Quizás en el segundo caso, Dr. Traver, debería pensar como separar la paja del trigo y encontrar un filtro a lo que es social con lo que es referido concreta-mente al conocimiento y al post en cuestión.
    Pero como el Dr. Traver es una persona muy inteligente, por supuesto que le encontrará la vuelta de como realizar-lo.

    Una idea que se me ocurre, es que solo se pueda escribir en el último post publicado. O/Y que los nuevos posts se vean abajo. Porque si todas las respuestas están entremezcladas, invita a la confusión, y la confusión invita al caos.

    Lo cierto es que también el Dr. Traver esta sujeto a responsabilidades legales por lo que sucede en este post, en cuanto al habeas data, es decir, de quien corresponde la información que los usuarios han volcado. Y en el caso de injurias, también es co responsable de las acciones legales que se pudieran realizar.

    Tanto las pequeñas batallas que han surgido en el otro blog, y así también en este mismo post, son muy graciosas y infantiles, inocuas. Como si los bloggeros se quisieran tirar las letras por la cabeza.

    Como decía Pessoa, hay que tener paciencia y sentido del humor.

    Los melones se acomodan solos.

    Un saludo,
    Martín

  23. Adicional-mente,

    Otra idea/reflexión:

    Entiendo que solo se deberían publicar comentarios con tono amable y constructivos.

    Es una pena por ejemplo que se haya publicado el posts donde el centro del hilo es una discusión.

    Es por eso que Facebook no tiene el botón “no me gusta”, porque fácilmente se caería en un caos generalizado.

    Entiendo que el Dr. Traver tiene años con los blogs y debe saber bien lo que hace, y confío en su buen juicio.

    Un saludo,
    Martin

  24. Bueno mi pregunta era que yo estuve en un blog un tiempo escribiendo. Era un blog donde tú tienes que enviar cualquier tipo de experiencia paranormal. Aunque esa palabra en mi opinión no es un término correcto. El blog mismo reclama esto y necesita de personas que vayan y ofrezcan sus intimidades y esas experiencias de naturaleza aún noc atalogada, si fueran ciertas, o de cosas que ellos hallan vivido y sean verdad. Claro que hay que demsotradlo.

    Lo interesante, es que muchos al ser admitidos para contar su experiencia pasaban a ser manganufos, yo no lo conseguí la verdad, daba con un punto clave pero no le daban mucha bola. Osea algo sin explicación científica (todavía); aunque los que no son tan ortodoxos ya se la han dadocon sus propias teorías. Que incluso la CIA desclasifica datos, ya desde hace décadas, pero la gente ni lo lee: o aunque lo tenga delante es como si no existiera.

    Lo que ocurre, es que cuando un manganufo, consigue demostrar algo, lo que ellos hacen en es blog es cambiar el adjetivo. Todo él que demuestre algo… pasa a ser un troll. Viene a “joder” ese blog con algo que no puede ser real. Ya que ese lugar se llama con un nombre opuesto.

    Si ser troll; como todas las patologías y entiendo del artículo: no se puede patologizar todo lo cotidiano; ser troll puede ser ocasional, puede durar un tiempo, y también algo crónico etc…

    Bueno, por fin hago mi pregunta, solo quiero saber la respuesta. Y no la tengo. Ni quiero publicitar mi historia ni compartir pruebas de nada. Creo que con saberlo yo me basta.

    ¿Cómo se llama a ese tipo de gente escéptica con toques fanáticos?, ¿forma parte de un nuevo error humano en la forma de hacer algo determinado?, ¿o es también algo patológico?

    Yo no voy a entrar a ese blog a decidles: me han dicho que sois esto, ni nada de eso, pero es que me pregunto que es esa aptitud. Y como no tengo ni idea… pues a preguntar. Creo que sería una enorme pérdida de tiempo y eso sería desventajoso para la vida fuera de Internet. Y eso sería dependencia. Bueno y todo lo que conlleva.

    Bueno gracias. Me llamo Óscar Villar y a veces yo sí que doy mi nombre, y tampoco hay que ser tan poco discreto.

    Gracias por el artículo. Porque las otras 10 preguntas que tenía se han contentado solas según iba leyendo. Eso es un hecho. He llegado a el artículo buscando dichas respuestas.

    PD: Nos has sacado el nombre a todos. ¿Será un truco? Jajaja

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s