El corralito de las ideologías

Dios nos da pan cuando ya no tenemos dientes

(Refranero español)

espejoletrcol

Imagen extraida de esta web sobre caligrafia y poesia en el Islam y las construcciones especulares

Terminaba el post anterior preguntándome cómo podriamos prescindir -de lo que alli llamé- nepotismo identitario y como podriamos prescindir de la atracción perversa de las ideologías que es lo mismo que plantearse si podemos escapar del influjo de los opuestos.

El problema está relacionado con el tema de los contrarios y que procede de nuestra manía o mejor de la mania de nuestro cerebro de construir conceptos que son en realidad entidades personales, continuas y digitales contrariamente a la realidad que es holistica, discontinuas y analógica. Una vez alguien formula una idea se crea simultánemente una anti-idea que le hace de plomada. Es imposible abrazar una idea sin crear al mismo tiempo la contraria. Es por esa razón que las sociedades donde existe más riqueza son las que amontonan mayores bolsas de pobreza, la obesidad genera a su alrededor bolsas de inanición, el odio crea más odio en lugar de sumisión, los derechos de la mujer más crimenes «machistas», las campañas de salud y las sociedades asistenciales más enfermedades, etc.

Todo parece indicar que en el quehacer humano, -aun aquellos empeños que buscan honestamente mejorar las cosas- se obtienen resultados inesperados de signo contrario, hay algo diabólico en introducir cambios o leyes en la regulacion de la vida en común, sucede como si al final lo que se viene a obtener es aquello que se pretendía evitar. Algo que tiene que ver con lo que en otro lugar comenté acerca de los problemas enmarañados o perversos (wicked problems)

Piense en su propia experiencia, ¿qué sucede cuando usted desea algo?¿No aparecieron dificultades y contrariedades insalvables? ¿Cuantas veces queriendo obetener un determinado fin no se ha encontrado con todo lo contrario entre sus manos?¿Cuantas veces ha perdido cuando creyó que habia ganado?¿Cuantas veces hemos obtenido perturbación queriendo introducir algún estimulo benefactor?

¿Por qué sucede este fenómeno?

Pues por una razón muy sencilla: no se puede engordar un opuesto sin adelgazar al otro. Si usted, en una sociedad como la nuestra, critica a los sindicatos está engordando a la patronal, si critica al PSOE engorda al PP, si critica una determinada ley está engordando el peso de la oposición. Pues todo está entrelazado a través de vinculos binarios de causalidad lineal, los politicos conocen bien este fenómeno y lo explotan hasta el paroxismo. En la oposicion se critica lo mismo que después o antes se hizo en el gobierno, de este modo los argumentos quedan vacíos y el publico de alguna manera queda perplejo al no llegar a entender como se juega el juego que se repite siniestramente día tras día.

De lo que se trata en este juego es de fluctuar entre los dos extremos sin caerse de la cuerda que los une. O dicho de otro modo: cambiar algo pero para que todo siga igual. Pero no crean que eso lo hacen solo los politicos, sino que todos somos arquitectos en esta maraña de malos entendidos cuando nos inclinamos por un opuesto en lugar de otro.

Hay algo en el deseo humano que se invierte -como sucede en las fotografías- cuando operamos en el campo de los resultados prácticos. Y que nos aparece como un deseo puesto del revés. Debe ser por eso que existe el refrán que preside este post y que viene a referirse al hecho de que las cosas comienzan a ir bien cuando uno ya ha perdido el interés en que vayan bien. Del mismo modo las causas en las que creemos y los ideales por los que luchamos no obtienen sino resultados paradójicos cuando no totalmente desfavorables para nuestros intereses al menos en el corto plazo.

Nuestros deseos no suelen cumplirse casi nunca porque han de competir con los deseos de los demás que casi siempre se oponen a los nuestros, es por eso que la lotería no nos toca nunca a nosotros a pesar de que probamos suerte. Aqui en este post hablé de como hay que pedirle las cosas a la lámpara mágica: la mejor forma de que algo le salga bien es que ese deseo sea el deseo de todos o casi. Si el deseo es sólo suyo o los de su cuerda es poco probable que el deseo se cumpla.

Hay algo en la intencionalidad humana que opera como un disuasor del deseo. Y es lógico porque la intención es lo contrario de la atención. Y es evidente que en la intención hay mucha desatención.

Lo cierto es que somos muy maniqueos en la forma en que pensamos y nos representamos la realidad, es por esta razón que militamos en causas donde siempre existe un antagonismo, nuestro modelo de la realidad es profundamente fanático, simplemente creemos que tenemos razón y que los demás o están equivocados, o locos o van de mala fe. No hay mas que ver los debates televisivos o seguir twitter para darse cuenta de que existen muchos individuos convencidos de su verdad, pero esto no es lo peor sino que están dispuestos a aniquilar al adversario de cualquier manera. Se ha impuesto con la crisis una forma de escrache social, de lo que se trata es de intimidar y eventualmente eliminar a los que piensan distinto.

Necesitamos un corralito de las ideologías.

Pues son las ideologías: las causas antagónicas las que impiden el progreso de una sociedad hacia un modelo mas justo. Retira tus ahorros de las ideologías.

Pero cómo podemos superar los opuestos: ¿Se puede ser del PP o del PSOE al mismo tiempo?, ¿Se puede ser conservador y progresista?¿Se puede defender lo femenino sin aplastar lo masculino?¿Se pueden defender ideales sin faltar a la verdad?

La verdad es que si se puede, eso es lo que hace la mayor parte de la gente común.

No son de una cosa ni de otra. No tomar partido no debe considerarse como rehuir el problema o una forma de neutralidad, antes al contrario, una forma de rehuir el problema es la militancia activa en uno de los dos frentes. Puesto que el maniqueísmo es siempre un atajo para reducir un problema complejo a uno bien simple: la maldad o la hipocresia ajena.

En realidad no tomar partido es lo que hace nuestro cerebro más profundo (que carece de contradicción y siempre dice si), puesto que los antagonismos son siempre producto del raciocinio, nuestra corteza cerebral trabaja con etiquetas y con categorias, lo que nos hace vulnerables al maniqueismo, el mayor veneno de nuestra mente.

Los problemas complejos precisan un cambio de nivel, un trascender o ir más alla del problema por asi decir o bien abordarlo desde ese más acá que aqui traduje como eclecticismo débil, es por eso que necesitamos hombres-escalera como dice Manuel Almendros o catalizadores como propuse en un viejo post. La complejidad termina cuando el caos se bifurca y aparece un orden nuevo y lo hará cuando haya suficiente masa critica, lo que s etraduce como un consenso. Mientras no haya consensos en las democracias tenemos que recurrir a las elecciones.

La mejor forma de resolver un wicked problem es sortearlo soltando la abrazadera como en el nudo Gordiano: el pensamiento lateral.

El pensamiento lateral puede acudir en nuestra ayuda en estas cuestiones en una conocido aforismo filosófico: “cuando más se sobre un problema endemoniado menos claro tengo cual es su solución”.

Simplemente porque no la tiene en los términos en que se plantea: militar en un bando o en el otro.

No cabe ninguna duda de que curar una sociedad es liberarla de aquellas categorías antagónicas sin dar de comer a ninguna.