Repensando el alma

Laura Bossi es una neuróloga italiana que hace poco (2008) publicó un libro de lo más provocador. Y si escribir sobre el alma es provocador lo es a resultas de uno de los dogmas científicos más consensuados de todos, aquel que dice: la dualidad mente-cerebro es falsa.

Lo que es lo mismo que decir que no existe esa espuma que añadida a la cerveza le da a la bebida su propia prestancia y sabor, la espuma es tambien cerveza si bien la cerveza sin barril o presión no contendria espuma. O dicho de otra manera mas “cientifica”, no existen dos principios en lo material,  todo es materia incluso aquello intangible como la mente, lo energético o lo astral.

Naturalmente, el consenso se refiere a definir una inexistencia, “no existe el alma”, pero no resuelve el problema mente-cerebro, ni refuta de ninguna manera el dualismo. Todo parece más oscuro con la negación del alma, hacer coincidir lo material con lo mental no ha resuelto el problema y todo parece indicar que aun lo oscurece más.

En este estado de cosas la doctora Rossi nos ayuda con un libro muy documentado donde nos recuerda que “lo vital”, aquel olvidado principio anímico en él que creimos mientras fuimos niños es en esencia el alma. O dicho de otra manera alma es sinónimo de “animado” y dado que nosotros somos seres animados no tenemos más remedio que volver a pensar en eso del alma y qué demonios significa.

Escribo este post después de haber leido este articulo publicado en tendencias.net y que de alguna manera me ha obligado a repensar el tema desde los presupuestos filosóficos mas profundos y no tanto de esa manera ingenua y ectoplásmica en que algunas personas se imaginan el alma, quizá como consecuencia de nuestra educación religiosa cristiana y tomista.

He vuelto a Aristóteles con sus conceptos de zoé y de bios que hoy podriamos traducir como organismo e individuo.

En mi opinión el tema del alma no está resuelto por varias razones históricas, epistemológicas y políticas, pero nuestros conocimientos de neurociencia nos obligan a un replanteamiento. No podemos abrazar o cerrar el tema del falso dualismo sin más, se trataria de un cierre en falso, pues la propia ciencia se encuentra en un callejón sin salida a la hora de posicionarse sobre estos temas. Y no solo la neurociencia con sus hijas naturales, la psiquiatría o la psicologia, sino tambien la bioética y todos los discursos (pues se trata de discursos politicos y no de filosofía o de ciencia) sobre el embrión que debemos de abordar de una vez asi como todos los problemas que se nos vienen encima con la manipulación genética, la fertilización artificial y el tema de las celulas madre, verdaderos observatorios de nuestra posición sobre el tema del alma.

Muchas veces me he preguntado cual es el origen de nuestra resistencia a considerar a nuestra especie como una evolución de un viejo simio. He observado que muchas personas (no creacionistas) aun aceptando las hipótesis evolutivas mantienen una negación sobre una verdad fundamental: “somos animales”. Leyendo este articulo que más arriba mencionaba he caido en la cuenta de algo importante: sin alma no hay animal. ¿No será la negación de nuestra animalidad una consecuencia de haber renegado de nuestra alma?

Compartimos con toda la escala animal algo: somos seres animados, lo que nos diferencia de las piedras, los rios, el mar y los muertos en una cosa: estamos dotados de un principio animado común: le llamaremos Vida. Y aunque esta cuestión ha sido objeto de furibundos debates en el seno de la religión o la teología, casi del mismo modo en que hoy seguimos debatiendo con temas como el aborto por ejemplo. La cuestión fue “resuelta” por los escolásticos: los animales no tienen alma. Sin embargo hoy lo que tendemos a considerar es que es una cuestión de grados y además hemos sustituido la palabra alma cargada de reminiscencias religiosas, por otra más científica, que llamamos Conciencia. Y la conciencia ya no se le niega a ningun gusano por pequeño que sea, lo que nos diferencia de él es la complejidad de nuestra conectividad nerviosa.

Lo que diferencia a la Vida de la no-vida es la composición de su química. La vida es sobre todo química orgánica, mientras que la no vida es inorgánica y mineral. Lo cierto es que la vida tiene altos costos y tiende hacia lo inorgánico que representa un mayor ahorro, ahora a este fenómeno le llamamos entropía y sabemos que todo sistema tiende a la entropía negativa, es decir a ganar orden. Orden y muerte o vida inorgánica son pues sinónimos.

De manera que hoy cuando hablamos del alma no tenemos más remedio que pensar en la Vida y en sus planes de reciclaje que se va repitiendo a sí misma a través del reemplazo de los sujetos y no tanto en un principio inmortal que emana de Dios y nos captura para abandonarnos en el momento de la muerte con destino al Paraiso. Para mi la vida, el alma, es sinónimo de un concepto mucho más potente y duro que el de Conciencia, me refiero al concepto de organismo que en dialéctica constante con el concepto de individuo me sirve para explicarme esa continua tensión entre los planes de uno y otro, que pueden ser antagónicos o hallarse  alineados. El organismo coexiste con el individuo y le obliga a mantener un plan de conducta que puede estar o no de acuerdo con los planes del propio organismo. Es como si estuvieramos poseidos por una entelequia que tiene su propio metabolismo y su propia lógica. Su vehículo, el individuo está destinado -como su nombre indica- a llegar a una Unidad con él.

Jung le llamó camino de individuación, algo que consiste en dejar de ser dos (un dividuo) y conseguir ser uno, un individuo fusionado con el propio organismo que le presta al individuo su élan vital, su combustible para que lleve a cabo su tarea. Los conflictos organismo-individuo son la fuente de enfermedades y malestar pues el doble mando que tratan de ejercer uno a través de los planes de la vida y el otro a través de su libre albedrío se zanjan la mayor parte de las veces en dicotomias, en grietas profundas que terminan con el individuo en el cementerio de lo inorgánico por su incompatibilidad dicotómica o francamente antagónica con los propios planes de la vida. ¿No es el cáncer precisamente una rebelión de los planes de la vida celular contra el individuo que le presta su vehiculo?

Hemos de repensar seriamente en ese impulso que la vida enconde en nuestro interior y si es posible hemos de alinearnos con él en una consensuada sinergía vital. Por otra parte no hemos de cejar en alcanzar a través de nuestra conciencia y nuestras habilidades ese hito que conseguiría separarnos del magma  de lo común o de lo mismo, ser indidividuos, lo que es lo mismo que decir ser uno con el organismo que nos soporta.

17 comentarios en “Repensando el alma

  1. Como dijo ud norecuerdodónde, ¿para qué llamarlo alma cuando le podemos llamar mente? Llámese psiqué, élan vital, conatum, Eros… Bienvenida sea 🙂

  2. Pues porque la palabra “mente” no parece contener conexión alguna con la Vida, mas bien nos lleva a pensarla como una tecnología del cerebro, una especie de emergencia de la materia y no como algo que preexiste a la propia materia.

  3. Es una delicia (y un honor) ser testimonio de su recorrido de los distintos conceptos alma-mente… En cierto modo me alegra esta nueva vuelta de tuerca 🙂

  4. No he leído la ‘Storia naturale dell’anima’ de Laura Bossi, aunque sí unas cuantas reseñas. Como dispongo de tiempo, voy a comprarme el libro: a ver qué es lo que añade de verdad al tema. Porque afirmar que el alma es, simplemente, la vida, está muy bien, pero no deja de ser una especie de pleonasmo, por no referir otra palabra. Para Aristóteles no cabe preguntarse sobre la materia de una cosa y aquello de lo que es materia, y por eso mismo no tiene sentido interrogarse sobre si alma y cuerpo son la misma cosa. En ‘De anima’ (412b5) la define como “entelequia primera de un cuerpo natural organizado”, entendiendo por tal el acto en cuanto a realizado. Que “lo vital” es el ‘alma’ resulta lógico, porque no hay, en puridad, nada que pueda contradecirlo. Pienso yo también que la “vida” es el principio que anima a los seres vivos, sean éstos de la categoría que sean, por ser evidente. Pero ¿importa algo que lo llamemos ‘alma’ o ‘vida’? Asegurar que enfermedades anímicas afectan al cuerpo y enfermedades corporales al “alma” es intuitivamente indiscutible. Por lo que debiéramos considerar que entre el “organismo”, como usted lo llama, y el individuo no hay demasiada diferencia dual respecto a la dicotomía ‘cuerpo / alma’ (o cuerpo / vida). “Ser uno con el organismo que nos soporta”, ¡ésa debiera ser la base de toda existencia! O sea, el tránsito del “yo” al “ser”. A veces pienso en las consultas de los psiquiatras, todo oídos, y me vienen a la mente los confesionarios… Pues la gente necesita creer en alguien, dígase o no representante de Dios. Disfruto con sus reflexiones y le doy las gracias por compartirlas a través de este medio que, a su vez, provoca diálogo. El impulso a la soledad, que es instintivo, sería imposible sin ocio; y sin ocio no hay soliloquio con ánimo de… diálogo. ¿Introversión vs. extroversión?, ¿o “alma” vs. “persona”?

  5. LO cierto es que el misterio de los misterios es cómo apareció la vida, no cómo evolucionó, algo que siendo complejo puede ser elucidado por la ciencia, a mi lo que me interesa en este post es plantear la pregunta ¿cómo apareció la vida? y si la vida es algo que preexsistía a su propia manifestación. es la esencia del vitalismo de Bergson, tan maltratado por la ciencia actual que ha renegado de esta cuestión por razones politicas (la diatriba entre evolucionistas y creacionistas), yo creo que ahi está la esencia de esta dilema. ¿Como apareció la vida? y no vale decir la vida apareció con un agregado de reacciones quimicas, la urea pudo ser sintetizada en el laboratorio pero la urea no es la Vida. La vida es la replicacion de ADn en organismos vivientes.

  6. No puedo estar más de acuerdo con ud, maestro Carmesí, en eso de ¿cómo apareció la vida?, recordando que al universo no le importa que muera un infiel. Le doy la razón, ¿cómo preguntarnos cómo evolucionó si no sabemos cómo apareció?

  7. Pero a diferencia de Machado -que lo niega-, todos nos debemos algo; aunque sea ese soliloquio que es invitar a la plática de unos con otros.

  8. Dado que existen numerosos casos de paro respiratorio, cardíaco, vascular, y cerebral, en los que todos los parámetros “objetivos” de vida llegan a cero (frecuencia cardíaca, tensión arterial, respiración, electroencefalograma), en los que solo la saturación de oxígeno, que desciende peligrosamente cada minuto, es capaz de mantener el cuerpo incorrupto en pacientes clínicamente muertos durante una ECM (o Experiencia Cercana a la Muerte) como indican los trabajos del doctor Pim Van Lommel en “The Lancet”, en diciembre del 2001, y en su libro “La consciencia más allá de la vida”.
    Cabe pensar que si estas personas piensan y sienten en estas circunstancias de EEG plano, a la vez que, ven y oyen, como si de un observador externo se tratara, el entorno en el que se encuentra su cuerpo. Estos testimonios nos indican que quizás deberíamos pensar que la conciencia o alma está más allá del cerebro y del cuerpo, constituyendo lo que podríamos considerar como un campo que utiliza el cerebro como transceptor y descodificador del cuerpo al que podríamos considerar como una biomáquina sensorial.
    Esta conceptualización, a pesar de ser dualista no implica la inexistencia de la necesidad de una unión sinérgica entre ambos similar a la existente entre automóvil y piloto mientras dura la conducción del automóvil (la vida como replicación de DNA).
    Como dice Willigis Jägger, teológo benedictino y maestro zen, (que tuvo una ecm), en su libro: “La vida no termina nunca”, lo que soy en lo más intimo, mi esencia (podríamos llamarle alma), es algo que seguirá cuando mi cuerpo físico haya muerto.
    Esto nos puede llevar a la pregunta de si el concepto de vida lo limitamos a la replicación del DNA de los organismos vivientes, o por el contrario lo ampliamos al concepto conciencia. Y en este caso bien podría ser que lo no inanimado posea también su propia conciencia.
    Sin embargo la pregunta del millón sigue ahí, aunque con un cambio semántico.
    ¿Cómo apareció la conciencia?

  9. Conozco bien esos estados cercanos a la muerte o no que se caracterizan por heautoscopia, si bien esos testimonios no “demuestran” la existencia del alma o que el alma este fuera de cuerpo ni nada de eso.
    Para mi el concepto de vida es sinónimo del concepto de alma y va más allá de la replicación del ADN, pues la pregunta que surgiría a continuación es ¿siguiendo qué principios se organizó el ADN?. Con respecto a si la vida existe más allá de la muerte no me manifiesto porque no tengo ni idea, ni creo que nadie tenga las pruebas. La heautoscopia desde luego no lo es:
    http://pacotraver.wordpress.com/2009/05/15/la-heautoscopia/

  10. Estoy de acuerdo en aparejar la conceptualización de vida con alma, a lo que yo añadiría también conciencia. También en que algunos estados cercanos a la muerte o no, se caracterizan por la heautoscopia, y también en que esos testimonios no “demuestran” necesariamente la existencia del alma o que el alma este fuera de cuerpo, aunque si algo de eso. Sin embargo lo que sin duda ponen en tela de juicio es la definición de lo que normalmente entendemos por vida y del tiempo de no retorno de la muerte, a partir de la muerte encefálica, que algunas teorías cuantifican en tres días similares a un largo sueño durante los cuales es posible detener la descomposición del cuerpo para que el “alma” lo devuelva a la vida. Esta podría ser una de las causas del alto porcentaje de ataúdes arañados y ciertos casos de resurrección durante la vela.
    Dejando aparte el tema de las reencarnaciones, quizás la pregunta de si la vida existe más allá de la muerte no sea una buena pregunta, pues no tiene mucho sentido si entendemos la vida exclusivamente como vida biológica. Otra cosa es pensar que la “vida” biológica sea quizás tan solo un ciclo más dentro de una “Vida” del alma como conciencia, campo, espíritu o como queramos llamarle. Pero esto, como muchos fenómenos, pertenece a las creencias o conocimientos personales gnósticos.
    Ciertamente la teoría biocognitiva sirve para poner ciencia a la necesaria unión sinérgica entre la dualidad alma, o lo que sea, con la maquina biológica, pero por definición se limita al tiempo de vida biológica del individuo.
    Al respecto del alma y la temporalidad son muy interesantes las experiencias del físico Dieter Broers y el neurosicólogo Michael Persinger, pero sobresalen las investigaciones del Instituto Internacional de Investigación Científica y Antropo-Ecología Cósmica en Novosibirsk, Rusia, que realizan el médico ruso Alexander V. Trofimov en colaboración con Vlail P. Kaznacheev, siguiendo los pasos del gran físico del siglo XX Nikolai Kozyrev, que con la maquina clínica que llaman “cosmobiotrón”, rompen totalmente con los esquemas oficiales sobre la percepción, la conciencia humana y el “alma” o esencia humana.

  11. Anotación a su primer comment al respecto de la mente-cerebro: “La mente no emerge del cerebro, sino que mente y cerebro coemergen junto la cultura que los delimita” (M. Martínez). Esto nos replantea algunas creencias, quizá, pero bienvenido sean los replanteamientos y este blog que tanto los propicia 🙂

  12. Edwin Rohde dice en su monumental estudio sobre el alma en la Grecia antigua -Psije- que si traduces psije por vida en la Iliada o la Odisea el sentido queda tal cual. Hace este comentario para explicar qué es el alma… Creo que ahí esta la clave. En la necesidad de nombrar al cuerpo vivo como instancia cognoscente, adaptativa y creativa, relevante, por cierto, en téminos evolutivos a la hora de que queden seleccionadas las mutaciones azarosamente producidas… La cuestión es que el mecanicismo duro del paradigma vigente en ´biología hace imposible nombrar al cuerpo vivo, al cuerpo animado, es decir creativo al margen de sus ensamblajes mecánico-fisiológicos. El todo es más que la suma de las partes y ese plus que diferencia al cuerpo vivo y animado del muerto es lo que llamamos alma. Eso mismo es la noción de morphe -forma- aristotelica en tanto declinación del eide platónico que acentua su inmanencia… Y como todas estas nociones complejas que indican un plano de totalidad, no existiendo empiricamente, son sin embargo indispensables ya que indican la sinergía y el ser de una totalidad dada… El todo es siempre más que la suma de las partes… Eso de mas es el alma, la forma… la instancia que indica la vitalidad del cuerpo y su potencias creativas y adaptativas. Sin nombrar, sin repansarla, sin acceder el alma nos vemos abocados a un mecanicismo grosero. Mucho se ha reflexionado sobre la cuestión del alma y lo cierto es que esas reflexiones arrojan mucha luz en temas de importancia decisiva. Especialmente en las cuestiones de paradigma en biología (mecanicismo, vitalismo, organicismo…) Un tema más en relación con todo esto: La riqueza que aportan nociones como la de physis (naturaleza pero incorporando su creatividad y renovación). Es decir, la natura naturans de algunos filósofos medievales que se confrontaba con la natura naturata de los tomistas (que excluía el devenir en la naturaleza al coniderarse que la creación había sido tal cual). O las nocions de bios(vida concreta de un cuerpo) o zoe(vida en general)

    Una cosa más Tomás de Aquino era un aristotélico duro y sus seguidores escolásticos llevaron ese aristotelismo tomista casi hasta el nivel de la revelacion divina, tal y como lo consideraba el Codigo canónico en el que equiparaba la filosofía tomista, reinterpretada desde el logicismo, a una fuente de revelación. Lo comento por que Aristoteles habla del alma de los animales y de las plantas. Te miro en el comentario de Tomas al “De Anima” de Aristóteles lo que comenta Tomás del alma de animales y plantas.

  13. Del monte de piedad….

    a la “responsabilidad social corporativa”—-> el alma se volvió cuerpo poseido

    Y hace un par de años, con la crisis economica:

    Esa Alma es más bien una red neuronal de memoria digitalizada y codificada, cuyo cuerpo es la Fundacion poseido por una hybris, que es el cuerpo esquizofrenico del capitalismo (deleuze)

    Asi es como ese phanes capitalista, ese espiritu poseido por el lobo, nos vende el cordero pascual llevandose a sus fauces cualquier alma encarnada enternecida por la publicidad

    Ni es órphica, ni tan siquiera platónica, es un excediente que se apropia del fundamento de la filosofía. Así es como el lenguaje del alma, se deconstruye con el fin de vaciar el concepto de cualquier sentido.

    H.Embozado

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