Los 10 mandamientos sobre el buen comer

Las relaciones morbosas que mantenemos con los alimentos reproducen en cierta forma la mercantilización del mundo, nos relacionamos con los alimentos como si fueran objetos intercambiables o bien como textos sagrados a los que adorar o de los que gozar más allá del placer que proporciona una buena comida.

Tal y como nos contó Levy con respecto a la escritura, los alimentos y su presencia ubicua solapada con ideales sociales sobre la delgadez “Hace surgir un dispositivo de comunicación en el que los alimentos, muy a menudo, se separan en el tiempo y en el espacio de su propósito de intercambio y función reparadora y de cuidado, y, en consecuencia, se reciben fuera de contexto.–(Pierre Lévy, las negrillas son mias)

Lo que significa que nuestra relación con los alimentos ha sufrido un proceso de descontextualización similar al que propició la escritura con respecto a la comunicación: la deslocalización, la atemporalidad y la desincronización han provocado un efecto de “virtualización” en el hambre, en el trato con los alimentos y en nuestra forma de comer. Para la mayor parte de la población occidental y opulenta, comer es algo virtual, algo que sucede más allá de lo simbólico y se situa en un plano de realidad similar al consumo de juegos de ordenador. Comer es como un video-juego.

Nuestra relación con los alimentos se traduce en patologías sociales e individuales como la anorexia y la bulimia, la obesidad o los atracones y que se solapa con las adicciones quimicas sin llegar a constituir verdaderas adicciones. Les dejo aqui unas recomendaciones que nos permitan pensar en qué es alimentarse y que es comer, a la vez que propongo un decálogo de instrucciones sobre nuestra relación con los alimentos

  • Comeré siempre sentado.
  • Comeré siempre en compañia.
  • Comeré siguiendo horarios y rituales según mi cultura.
  • No trataré a los alimentos como productos tecnológicos, ni haré listas de los mismos o de sus propiedades.
  • No me limitaré a comer lo que me gusta.
  • No pensaré jamás en la comida fuera de las horas de la comida.
  • No hablaré nunca de comida, simplemente comeré.
  • No dejaré nunca de desayunar.
  • La comida reposada, la cena paseada.
  • No hablaré nunca de alimentos saludables, sino de lo saludable de seguir estas prescripciones.

Nótese que estos mandamientos son tambien aplicables a la defecación, la otra cara de la alimentación.

Y una regla fundamental: las funciones psicofisiologicas se alteran si pensamos demasiado en ellas.

Bibliografia.-

[Lévy] Pierre Lévy, ¿Qué es lo virtual?, Primera edición, 1998, Paidós, 141 pags.

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