Ideas, ideales, ideologías e idolatrías

Todo procede de la palabra eidolon que significa espectro, fantasma o espíritu, en cualquier caso una versión astral de la apariencia humana. Eidolones eran los espectros que poblaban el Hades, algo así como las almas que vagabundeaban por el Averno en versión griega.

Se trata de la misma raíz con la que nombramos a las ideas, los ideales y los ídolos: apariencia humana pero sin vida real. Aunque parece ser cierto que la realidad se muestra a veces, en los decires como una estructura borrosa de la que ya hablé aqui.

Lo cierto es que la mayor parte del personal son idólatras o ideólogos por seguimiento y sólo unos pocos tienen ideas notables o imaginan utopias realizables, aunque lo peor que tienen las ideologias es que aparecen como amaneradas, sobadas o estereotipadas y nos muestran caminos preformados por donde discurre el rebaño de los pensamientos humanos y lo hacen además en bloque, sin matices, o se abraza del todo o no se puede estar dentro de ella salvo como disidente. Una ideología es un sistema exhaustivo de pensamiento -que va más allá de su propios limites- y que pretende ser explicativo de la complejidad, algo asi como una guía escrita para tontos, como esas lineas continuas o discontinuas que aparecen en el centro de las carreteras o los arcenes y que nos muestra sus limites. Una ideologia es sobre todo, un sistema vallado de conducción que permite a la gente no pensar por sí misma salvo si lo que piensa es compartido por un amplio grupo de seguidores. Es cómodo, se trata de abrazar la ideología en sus aspectos más emocionales

-¿Papá por qué somos del Atletic?

-Porque si, hijo.

Los ideales son otra cosa. Son abstracciones que pueden ser reconocidas por su terminación en “dad”. Si exceptuamos el ideal de “paz” casi todos los demás acaban en “dad”, asi reconocemos los ideales de las cosas en sí, esas que existen de forma tangible. Lo malo de nosotros los humanos es que estamos condenados a vivir en ese intersticio que forman las experiencias subjetivas reales -lo fenoménico- con las imaginaciones o ideales que construimos. Los humanos con sentido común tambien construimos ideales sólo que sabemos que habitarlos es un pelín difícil y sabemos además que a veces el remedio es peor que la enfermedad.

Sabemos de su dificultad, no es que las utopías sean irrealizables, es que son dificiles de conseguir y precisan disciplina, sacrificios, maduración social, teoría, tecnologías, estrategias, complicidades, liderazgos y ciertas condiciones de la realidad-real para que se puedan alcanzar. La otra parte de los humanos o bien creen que los ideales pueden alcanzarse sólo con pretenderlo o bien son de los que creen -integristas ellos- que se pueden imponer desde el poder o las leyes. Si no quieren ser libres les obligaremos a ello.

El ideal es por asi decir íntrinsecamente bueno, es bueno alcanzar la libertad, la igualdad o la fraternidad entre todos los hombres aunque se trate de conceptos tan borrosos como la felicidad de la que hablé en este post. Es por ello que para alcanzarlo, algunos creen que todo está justificado, incluso matar a los oponentes: a aquellos que no comparten ese ideal o simplemente no se lo creen. Se llama fundamentalismo a esta creencia, la mayor parte de los idealistas son potenciales criminales en serie.

Las ideas se distinguen de los ideales por su porosidad y su forma plástica y práctica. Una idea está siempre vinculada con el entendimiento y con la razón pero está sometida al desgaste y a la influencia de otras ideas, de lo contrario se convierten en creencias irracionales y sistematizadas , esa otra manera que tenemos de nombrar a las ideologías.

Daré ahora un ejemplo de como las ideologías se oponen a las ideas y las socavan desde la irracionalidad.

Hace unos dias tuiteé una idea que era esta:

“Aunque la mayor parte de la gente identifica corrupción con el PP o el PSOE en realidad lo que está corrupto es la democracia en sí misma”.

A lo que un tuitero contestó:

“En la época de Franco tambien habia corrupción”.

Nótese que en esta contestación se mezclan churras con merinas y se opone a la idea que yo lancé por una obviedad que no venia a cuento. Primero porque en época de Franco no habia democracia por lo que ambas situaciones no son comparables y porque en realidad la contestación procede de una ideología que trata de salvaguardarse a sí misma: el ideal de la democracia sin cuestionar su desarrollo, pues para el tuitero citado debe ser cierto que: “toda democracia aun imperfecta es mejor que una dictadura”, por lo que es tolerable que la democracia en cuestión esté corrupta, puesto que es íntrinsecamente buena. Por tanto, criticar la democracia sólo puede proceder de un tirano, un fascista, un malvado o un ignorante. Hay quien cree que la democracia es el fin de la historia.

Asi, las ideologías de izquierda han ido quedándose sin fundamento y recurren a anti-ideologias, es decir a resucitar viejos fantasmas que formaron parte en el pasado de sus luchas o de sus ideales, asi la monarquía, la conferencia episcopal o la guerra civil son los puntales desde donde se edifican los andamiajes ideológicos de la izquierda actual. El patetismo es tal que se abrazan ideas que no pertenecen a la tradición de la izquierda propiamente dicha como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, el feminismo o las nacionalidades históricas. Los principales socios del desmadre que hoy sufrimos con las 17 españitas procede de la complicidad de los partidos -especialmente de los de izquierdas- y fundamentalmente del PSOE que veian con buenos ojos la causa de la dilapidación de España.

El mundo del eidolon se caracteriza por dos momentos: el tecnológico y el ideológico. En realidad todo el mundo sabe que son las ideas, esas excrecencias del pensamiento que podemos compartir y contaminar a nuestros congéneres, pero en realidad existe un ámbito oscuro en la definición y la diferenciación entre conceptos como los anteriormente citados, unos vinculados a la imagen y a sus tecnologías (a quien adoramos, seguimos o reverenciamos verbigracia al juez Garzón), eso es la idolatria, y mucha gente se contenta con saber a quien debe seguir y cual es su liturgía, sus sacramentos y sus ritos, pero la ideología va un poco más allá de eso, se trata no tanto de saber a quién seguir o qué hacer sino cómo pensar y de este lugar proceden la mayor parte de los enredos de los humanos: ¿Cómo hacerse garzonista si Garzón cometió prevaricación en su función de juez?. Aqui aparece la parte emocional de las creencias y su ambigüedad: es bueno si el fin es bueno, y los defensores de Garzón consideran que juzgar vivos y muertos es algo íntrinsecamente bueno identificando al juez con Dios expandiendo además su función a otros paises o conflictos ya fenecidos.

Los ideales por su parte son utopías a medio camino entre los conceptos (ideológicos) y los lugares y técnicas (tecnologías, etc) donde aquellos conceptos tendrán pleno desarrollo. Puede imaginarse un mundo mejor, pero una utopía no se consigue con una ley: este es el limite del derecho y es el limite de politicos y jueces, ellos no cambian el mundo, es el mundo el que cambia a los politicos, jueces y ciudadanos.

Lo interesante de los liderazgos sociales es que no es suficiente con que emerjan desde algun ministerio donde fueron encumbrados en función de su pertenencia a alguna ideología concreta. Es necesario que además de eso conecten con un sentimiento social de mayoría. Es necesario que más que políticos, estos líderes sean mediums, puesto que la voz del pueblo es sorda y dificil de interpretar, los que más se oyen son los disidentes que son los más motivados a salir con pancartas y cencerros. La mayoria no está dispuesta a salir a la calle a protestar porque sabe o intuye que las protestas ciudadanas no son la forma en que su voz será atendida y sabe ademas que no cualquier voz ha de ser atendida sino sólo aquellas voces que tienen razón, desde la sensatez de sus propuestas contando además que sean mayoritarias, es decir que expresen el sentir de la población general que puede estar poco interesada por las utopías y mucho por sus ahorros.

De manera que ideas como está:

“Nos hemos gastado más dinero en salvar a los Bancos que en salvaguardar la sanidad o la educación”

¿Saben acaso estos ingenuos lo que sucedería con nuestra sanidad o nuestra educación con una catástrofe en la Banca? No es que los banqueros o los financieros de este pais puedan identificarse por su bienhacer o su honestidad, pero ¿alguien puede imaginarse un Estado sin Banca? Supongo que si Jose Antonio Primo de Rivera se levantara de su tumba se alegraría mucho de que sus tesis ultraderechistas hoy sean compartidas por la izquierda y por todos los radicales y desencantados. Sería su momento.

De manera que estos conceptos se nos muestran borrosos, tanto como la existencia de Dios. sabemos qué es la religión, la forma de relacionarse el hombre con Dios y sabemos qué es la democracia, la soberanía del pueblo. Lo interesante -señala Bueno-, es que es tan borrosa la idea de Dios como la idea del pueblo. es por eso que necesitan intérpretes, sacerdotes o politicos.

Y es por eso que las ideologías se parecen de una forma tan siniestra a las religiones.

¿Qué es la democracia?

Bibliografía.-

Panfleto contra la democracia realmente existente de Gustavo Bueno

Un comentario en “Ideas, ideales, ideologías e idolatrías

  1. Al ser humano le gusta pensar, es una actividad de la cual nos resistimos a usar únicamente cuando hace falta. Pensamos hasta lo evidente para convertirlo en dualidad, para explicar intentando llegar a lo concreto, simplemente creando tantos puntos de vista como la mente del otro quiera aceptar. El mundo del pensamiento es tan volatil y escurridizo que hay que irle dando una forma para poder contenerlo vivo en el cerebro en la vision para poder continuar y avanzar con él. Como en la cocina, cada dia aparecen distintos platos tendencias, peromloimportantees que se pueda comer y que sea saludable, que no cause daño en el sistema de quien lo ingiere. Las ideas son simples ideas y los pensamientos son simples pensamientos, pero lo mas importante es que niestros actos esten en armonía con el resto de universo, ya que desde mi punto de vista eso es lo importante, estar en armonia, que el resultado de mis pensamientos, si debo pensar para hacer un acto, que éste, sea algo armonioso. En sentido de libre pensamiento, a mi no me importa lo que cada uno piense, lo que importa es lo que cada uno hace. Lo que si es de cuidado es que hay que tener cuidado con lo que se piensa y no confundirlo con la realidad y creer que eso es la verdad y actuar en consecuencia. Osea ¿Es usted capaz de pensar y no actuar, de no ser confundido por la propia actividad del pensamiento?. ^Para mí la conclusion, el acto es lo que es importante. De modo que ¿Que actos son armoniosos?.

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