Los dias de gloria

Mario Conde es una de esas personas que ponen a prueba pulsiones antagónicas en nuestro cerebro, algo de lo que hablé en este post a propósito de lo que Haidt denominaba la moral desconcertada. En este caso -el caso de Mario Conde- pone en juego un desconcierto no solo en la moral sino en el simple gusto estético de las personas, sus preferencias, sus referentes éticos y por qué no decirlo: su ideología.

Me explicaré:

Mario es una persona muy inteligente, culta, atractiva, elegante, no sin una pizca de espiritualidad, de una exquisita educación, con un pico de oro, y con ideas innovadoras e interesantes. Dicho de otro modo leerle es distraido y enriquecedor y como además se trata de una persona que ha sido testigo de una época de la historia de nuestro país realmente apasionadamente, sería una de esas personas con las que uno se pasaría horas y horas hablando, debido a la riqueza de su conversación y a la agudeza de sus comentarios.

Lo digo después de haber leido “Los años de gloria” donde nos muestra una parte de su biografía, dando saltos adelante y atrás y presentándonos personajes clave para entender la historia de España junto con la experiencia propia de Conde en ese trasiego de personajes y situaciones.

Y aqui está precisamente su punto débil, pues es difícil de aceptar que uno pueda estar dentro y fuera de sí mismo cuando habla de un pasado relevante donde el sujeto Conde formó parte activa. Igual como cuando habla contra “El sistema” sin caer en la cuenta de que él mismo era parte del sistema. ¿Puede una parte del engranaje alzarse en armas contra el reloj?

La verdad es que personalmente no me gustan las autobiografías, casi siempre son complacientes y tendentes a la autojustificación. Pero hay algo peor: la indistinción ontológica entre sujeto y objeto de la narración hacen que el resultado sea poco fiable. Claro que la Historia es por sí misma muy poco fiable y tal y como ya conté en otro lugar, la historia no empasta nada bien con la verdad. Pues la verdad en cuanto se cuenta se hace subjetiva y ya no es historia sino anécdota personal -narrativa-, es por eso que los escritores suelen escribir novelas -ficción- con su vida y no autobiografías.

Lo dije aqui en este post a propósito de otra novela histórica de Javier Cercás y a propósito de la verdad sobre la guerra civil:

El libro definitivo sobre la guerra civil no está escrito ni podrá escribirse nunca porque la verdad sobre la guerra civil ( o sobre cualquier otro acontecimiento histórico) no resiste la cuadriculada realidad que la ficción impone al lector a fin de hacerla coherente. Lo que se gana en coherencia y comprensibilidad se pierde en veracidad.

Una especie de principio de Gödel de la literatura.

La siguiente cuestión es estética. ¿Sabe Mario Conde que se puede ser elegante sin ir siempre vestido de traje y corbata? Si yo fuera su coacher (algo a lo que quiero llegar cuando sea mayor del todo) le aconsejaría una indumentaria de un premeditado torpe aliño tal y como señalaba el poeta, es seguro que le haria más atractivo aún y mucho más creible. Esos cuellos de camisa abiertos de piernas personalmente me producen rechazo, de igual forma que esos pelos engominados que parecen remitirnos a los tea party en su versión celtibérica de señoritos andaluces con cortijo incluido. Mi cerebro se debate pues -como supongo que el de muchos de mis lectores- entre una simpatía que procede del lóbulo frontal y que es racional y una antipatía que procede de nuestro cerebro profundo, de nuestra intuición.

Pues le debemos muchas cosas a Mario Conde en este pais: una de ellas es caer en la cuenta de que ser rico no es pecado.

Claro que lo pecaminoso de la riqueza no es exactamente la “prohibición cristiana” que no existe sino la otra, me refiero a la marxista.

Efectivamente ser rico es algo que nuestro cerebro profundo rechaza porque estamos acostumbrados a pensar que lo que uno tiene es porque a otro le falta. Este cálculo aritmético tiene algo de verdad pero no tiene en cuenta el esfuerzo y el valor personal. Y sobre todo no tiene en cuenta los malestares que el propio dinero genera entre los ricachones.

La pobreza no es culpa de los pobres ni tampoco de los opulentos y desde luego no puede combatirse con limosnas de mala conciencia, la pobreza es un subproducto de la lógica del capital, tanto los ricos como los pobres son las victimas de esa lógica. gastar, consumir, viajar, comer en exceso, son síntomas de decadencia paralelos a las carencias de los pobres. El afán de lucro es tan maligno para la salud humana como la carencia de lo más elemental, cada uno se muere de una cosa pero al fin el capital y el lucro nos igualan en esa especie de socialismo de los cementerios..

Una disonancia cognitiva se llama a eso: por una parte nos cae bien y por la otra hay algo que rechazamos.

La siguiente cuestión es la ética: ¿Se puede simpatizar con alguien que ha estado en la cárcel? Lo cierto es que la cárcel esta llena de inocentes. Como psiquiatra he tenido que intervenir en algunos peritajes de supuestos pacientes encarcelados y nunca me he encontrado con nadie que aceptara que su privación de libertad fue justa. Todos creen haber sido victimas de conspiraciones, delaciones o como se dice en el argot carcelario “haberse comido un marrón” que en realidad era de otro. Supongo que pertenece al registro de lo humano hacerse con una muralla de negaciones o de irrealidades a fin de lidiar con la culpabilidad inconsciente y con la responsabilidad consciente, pero lo cierto es en el caso Banesto hay elementos de duda con respecto a la independencia de la Justicia en nuestro pais.

Entiendo muy poco de asuntos bancarios, juridicos, empresariales o económicos pero me da la impresión de que por las mismas razones que se condenó a Mario Conde a 20 años de prisión se podria haber condenado a otros banqueros de nuestro pais, vease el caso de la CAM o del banco de Valencia ahora en plena actualidad. Según yo lo entiendo lo que hizo Conde mientras dirigió Banesto fue un poco lo mismo que hicieron casi todos los bancos durante la época feliz: poner mucho papel en el mercado sin el respaldo del dinero real.

Muy probablemente hoy Mario Conde no hubiera sido condenado y si lo fue es porque habia muchos que le tenian ganas. Y la verdad es que era una seria amenaza para los politicos profesionales que vinieron después y durante el caso Banesto. Es probable que se lo sacaran de enmedio pero claro esto lo digo desde mi intuición, desde mi cerebro profundo, ese que teje y desteje impresiones irracionales que la mayor parte de las veces son verdad.

Para los que quieran hurgar en este tema les recomiendo vean enteritos los 14 videos de youtube que estan colgados aqui, les dejo el primero para abrir boca.

Y para que comprendan al final de todo que la verdad histórica empasta mal con la Verdad y que todo queda en si le damos crédito a esta persona en su lucha contra el sistema que el mismo ayudó a montar o si lo linchamos directamente, una afición tan celtibérica como la gomina. Al final todo depende de la simpatía con que nuestra parte racional resuelva la disonancia.

Personalmente después de leer el tocho de “Los dias de gloria” con mas de 2000 páginas, mi pregunta es ésta ¿Que impulsa a las personas a querer ser ricos? ¿Para qué sirve el dinero cuando ya se ha llegado a un cierto bienestar?

Y esta otra ¿Qué es un empresario? ¿Hay algo más detrás de ese anhelo por el dinero?

Y la del millón de dolares.

¿Qué hubiera sucedido si en lugar de dedicarse a hacerse rico se hubiera dedicado a cambiar, a transformar la realidad española?

6 comentarios en “Los dias de gloria

  1. Le he seguido mucho tiempo en TT (mea culpa que ya no, y fué por hiperinformación indigerible por mí, que no por falta de simpatía). Mientras mi córtex y mi sistema emocional primitivo coinciden ambos en esa simpatía, me veré los videos 🙂

  2. Sanísima reflexion. ¿Qué hubiera sucedido si en lugar de dedicarse a hacerse rico se hubiera dedicado a cambiar, a transformar la realidad española?.
    El afán de lucro es tan maligno para la salud humana como la carencia de lo más elemental, cada uno se muere de una cosa pero al fin el capital y el lucro nos igualan en esa especie de socialismo de los cementerios.

    Este pertenece a otro que es solamente ego, un dasrle sentido a algo:

    Este cálculo aritmético tiene algo de verdad pero no tiene en cuenta el esfuerzo y el valor personal.

    Dnero y pobreza son acompañantes de grandes personas, ninguna de esas posesiones cambia la cualidad de ese ser, solo el uso que haga de ello. No trabaja más un leñador que un hombre honrado, aunque sea un rey.

  3. Como usted dice, “la historia empasta mal con la verdad” y sin embargo la figura de Conde ya la ha transcendido. El hecho es que será, es, un personaje al que los acontecimientos colocaron como protagonista de una parte de la historia reciente de este país, no sé si a su pesar pues alguna vez cuando lo he visto en entrevistas en tv , tras su salida de la cárcel, me ha dado la impresión de una cierta humildad quizá adquirida en ese retiro carcelario.
    La historia humana esta llena de grandes hombres y mujeres que como él conocieron la gloria y el infierno, y es curioso pero pareciera que estos bucles buscan continuamente reproducirse.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s