Problemas endemoniados

La mayor parte de nuestros politicos no saben qué es un wicked problem y como esta plataforma que llamamos Internet nació para compartir, he decidido ayudarles. Voy a explicarles a nuestros gobernantes que es un problema endemoniado.

Un problema endemoniado es un problema que cuando tratamos de mejorarlo resulta que lo empeoramos.

Se trata de problemas complejos (no confundir con los problemas complicados). Los problemas complicados son domesticables y abordables según la lógica tradicional, tienen solución en términos de verdadero o falso, sin embargo los problemas complejos tienen muy mala leche, pues no admiten ninguna solución hasta que el problema ha dejado de ser problema, es decir cuando ya podemos definirlo, son dinámicos y contexto-dependientes y no pueden formularse en términos de verdadero o falso sino de aproximaciones en términos de probabilidades: la clave de estos sístemas radica en sus enlaces (en las relaciones entre sus elementos), pues es en ellos donde duermevelan ciertas variables ocultas que son el quid de la cuestión, para resolver o mejor disolver estos problemas no tenemos más remedio que sumergirnos en la incertidumbre, tal y como comenté en este post sobre psiquiatría y problemas endemoniados y que contiene una tabla diferencial entre ambos.

A la psiquiatría le pasa un poco lo mismo que a la economía: nuestras predicciones y diagnósticos están presididos por la incertidumbre pero no solo eso: aunque acertemos en ellos esta no es la prueba de que tuvieramos razón. Podemos, a través del error curar al enfermo y podemos matarlo teniendo toda la razón.

Es por eso que ante la catástrofe las asambleas suelen hacer que la catástrofe se cumpla y es por eso que ante una catástrofe no es pertinente convocar una reunión de sabios, ambas soluciones precipitarían el desastre.

Pero aqui no voy a hablar de problemas mentales o psiquiátricos sino de otra clase de problemas complejos, me atreveré -a pesar de que no soy economista o por eso- a hablar de la crisis económica, esta que nos atraviesa y que sobre todo nos recorta.

Fue leyendo ayer este libro que me bajé de la red y cuyos autores son Vicenç Navarro, Juan Torres Lopez y Alberto Garzón Espinosa y que me bajé de aqui, aunque tambien te lo puedes comprar aqui . Se trata de un libro titulado con el optimista nombre de “Hay alternativas” que me resultó muy interesante sobre las causas del fiasco y algunas propuestas para salir de este escenario peligroso y tenebroso que tenemos en el panorama político, económico y social en nuestro entorno con especial atención a lo que sucede en nuestro pais, España.

Y no cabe duda de que este es uno de esos problemas que más arriba llamé “endemoniados”, pues pareciera que cualquier cosa que se haga para arreglarlos en lugar de mejorar las cosas las empeora.

Y seguramente es eso lo que no saben los autores de este libro que devoré casi en dos sentadas para enterarme de algunas cosas que seguramente habré oido por ahi, pero que o bien porque no acabo de dominar la jerga o bien porque lo mio no son las estadísticas nunca comprendí.

Lo que esta claro es que:

Estado, Banca, salarios, trabajadores, sindicatos, finanzas, familia, partidos politicos, dictadura, PSOE y PP, fiscalidad, socialdemocracia, oligarquias financieras, hipotecas, dinero, acciones, Bolsa, energía, papel, economía productiva, crédito, deuda, recortes, funcionarios, Estado del bienestar, Hospitales, enfermedades, frecuentación de pacientes, educación, competitividad y fiscalidad son los nodos de una inmensa red tridimensional que oculta en sus enlaces las variables criticas que tratamos de desentrañar proponiendo soluciones, diagnósticos bien diversos entre unos especialistas y otros, tal y como sucede en Psiquiatria, donde un enfermo es para unos esquizofrénico y para otros un genio o un dilettante.

Lo cierto es que después de leer ese libro estoy de acuerdo, digamos en el 80% de lo que aseguran Vicenç, Torres y Garzón, de manera que para no desvelar los argumentos de los autores y dejar que el posible lector lo lea tranquilamente enunciaré ese 20 % en el que discrepo con ellos.

Antes de nada, me definiré politicamente, soy -si asi se quiere decir- un post-socialdemócrata, una de esas personas que creen que hay que proteger a los débiles, que hay que atender a los desfavorecidos y que la mejor forma de hacerlo es a través del Estado: con impuestos, también soy de los que cree que hemos de ir más allá del mérito individual y por eso soy un post-socialdemocratal. Poca o ninguna importancia tiene el mérito de cada cual sin retorno social, pero una vez dicho eso les diré que en España la socialdemocracia ha fracasado.

Y eso que el mejor gobernante democrático que hemos tenido en este pais y que no fue otro que Felipe Gonzalez, lo intentó. Su modelo era el modelo escandinavo, ya saben esos paises que están fuera del euro, y que tienen además de mucho frio, una tradición calvinista en origen. Ya saben, alta fiscalidad, un estado del bienestar casi perfecto, coberturas sociales sofisticadas, buena educación basada en el mérito y el prestigio, esfuerzo y una mistica del trabajo y la responsabilidad heredada de Calvino.

Y no ha fracasado porque vinieramos de una Dictadura o porque tengamos poca tradición democrática o porque las “castas y oligarquias financieras” la hayan obstaculizado”. Mas bien creo que la socialdemocracia a la escandinava no encaja con nuestra mentalidad. Ahi tienen el caso de Italia por ejemplo que sin venir de ninguna dictadura se ha instalado en un caos politico bastante peor que el que nosotros padecemos con esa continua guerra escenificada entre PSOE y PP, entre izquierda y derecha.

Lo cierto es que ni el PSOE es un partido socialdemócrata a la escandinava ni el PP es el “tea party” americano. Pero siempre he pensado que si nuestros dos partidos más importantes se pasan la vida peleándose y lanzándose los trastos a la cabeza es porque eso vende. Quizá el tejido social español vive todavia de la mitologia de la izquierda y la derecha, de los ricos y los parias y lo peor: quizá los parias españoles aspiren a ser ricos como los ricos. Y ese es el problema.

Ese es el problema que los autores del libro no abordan, las variables psicológicas del pueblo español. Por ejemplo dicen una cosa que se presta a varias lecturas:

“No es que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades sino que hemos ganado siempre menos de lo necesario”.

Las dos cosas pueden ser verdad, es cierto que la “moderación salarial” es una cantinela que vengo oyendo desde hace más de 20 años y que los salarios nunca se han homologado con los de nuestros pares del resto de Europa. Yo, que soy médico, especialista y jefe de servicio he ganado siempre la tercera o cuarta parte de un homólogo inglés o francés y ahora con los recortes ya no se dónde me quedaré. Pero lo cierto es que algunas personas si han vivido por encima de sus posibilidades, me refiero a crédito. Puede entenderse que una familia se endeude para adquirir una vivienda, pero no es admisible que se endeuden para cualquier capricho, ni para comprarse una máquina de fotografiar, videos, automóviles o cualquier otro artilugio de esa naturaleza. No se puede vivir a crédito, no invocaré razones morales de estilo calvinista, sino otra más práctica, hay que tener ciertos remanentes por si hay que ir al dentista o cambiarse las gafas. Curiosamente, gente cercana a mí posee el último modelo de smartphone pero no puede arreglarse los dientes por falta de cash.

Naturalmente estas personas, con esta mentalidad no importa lo que ganen pues vivirían al dia en cualquier situación, tanto si ganan mucho como poco. Una vez conseguidos estos bienes de servicio aspirarían al yate o a las vacaciones en Baqueira Beret. No hay que insistir en decir que no todos podemos tener un jet privado.

Ha habido abusos en los endeudamientos privados, de eso no cabe duda ninguna. Es cierto que gran parte de la responsabilidad la tienen los bancos por haber dado crédito a quien no procedía, pero también es cierto que no podemos negar la irresponsabilidad de algunos ciudadanos en esa cuestión.

Creo pues que a los autores del libro, les ha faltado poner en sus ecuaciones el factor humano, la mentalidad española. Es verdad que en la crisis económica actual este factor tiene poca importancia si lo comparamos con las estafas de los bancos o las especulaciones del sistema financiero. Pero hay que meter a los ciudadanos en la ecuación para entender porque la socialdemocracia fracasó en España, porque nuestra democracia es tán debil, nuestro mercado del trabajo tan orientado hacia el lucro inmediato y nuestros sindicatos tan secuestrados por el Poder.

Hay otro escenario donde ilustrar este tema del abuso. Me refiero a la sanidad. Es verdad que en España destinamos solo el 9% de recursos humanos en Bienestar (incluyendo Sanidad y Educación) en comparación con ese 25% de Suecia. Dicho de otro modo es falso que en España sobren funcionarios, médicos o profesores, nos encontramos a años luz de esas sociedades casi perfectas del Norte de Europa. Pero el problema no es sólo que la sanidad esté infrafinanciada (que lo está), pues la infrafinanciación generaría deuda, pero lo que está generando en nuestro pais no es sólo deuda sino sobre todo un mal uso (por no llamarle fraude) de servicios públicos, de medicamentos, de urgencias, de especialidades, de bajas laborales, prebendas judiciales y de absentismo laboral. Estas cosas no suceden por la infrafinanciación de la sanidad sino por otra cuestión que se encuentra oculta en las variables descritas más arriba.

La sanidad se ha convertido -en realidad siempre se vendió asi- como un bien de consumo más, como un intercambio mercantil. Los usuarios llamados asi como si fueran clientes en lugar de llamarles por su nombre, pacientes, acuden a la sanidad a consumir bienes y servicios como los jóvenes acuden a los préstamos para pagarse caprichos o tetas de silicona. Un consumo al que creen que tienen derecho, un derecho sin límites, en lugar de entenderlo como lo que es: un acto de solidaridad. Esto hace que el gasto sanitario sea insostenible con infra o con sobre financiación, siempre se quedaria corto pues la medicina avanza muy rápidamente y los médicos aplican su tecnologia a través de la ideología de la universalidad, accesibilidad y gratuidad.

Estoy seguro, aunque no dispongo de datos, que esto sería impensable en Suecia, como sería impensable un politico corrupto, un fontanero que no cobra IVA, una administrativa absentista o un banco fraudulento.

Nuestra democracia es desde luego muy imperfecta, nuestros ciudadanos también, nuestros intelectuales se encuentran todavia fascinados por la mitologia de la izquierda y sus análisis están muy sesgados por soluciones lineales en clave “progresista” años 70. No será volviendo la mirada hacia el pasado como podremos construir una sociedad mas justa, mas igualitaria y mas fraternal. Hemos de inventarnos un modelo nuevo que encaje con nuestra personalidad y nuestra mentalidad y lo hemos de hacer apuntalando lo nuevo e integrando lo viejo. Una nueva ideología post- socialdemócrata que integre lo bueno de cada una de ellas, del Capital (competencia), del Talento (innovación) y del Bienestar (seguridad). Pero nada de eso es posible sin un cambio de mentalidad que incluya el valor añadido, el valor añadido que aportamos por ejemplo todos los que escribimos y pensamos gratis y además lo compartimos.

Los autores dicen que hay alternativas, pero ni ellos pueden saber si sus recetas resolverían el problema, ni Rajoy lo sabe, ni Rubalcaba sabe si los recortes o la reforma del mercado laboral contribuirán a crear empleo. No pueden saberlo porque se encuentran ante un problema endemoniado, sólo podremos saber si estaban acertados después de la crisis y aun asi no podremos saber si sus recetas contribuyeron en mejorar o en empeorar la situación.

Lo que mas me gustó del libro fue precisamente ciertas recetas sistémicas y no-lineales que plantearon los autores: mejores sueldos y menos trabajo. Seguro que eso mejora la vida de todos, sólo que….si es para hacer lo mismo que hemos hecho hasta ahora, mejor que la crisis dure más tiempo. Y esta creo yo es la variable critica, tal y como conté en este post sobre la Tercera guerra mundial.

Y no es broma, los argumentos los encontrarán aquellos que lean el libro.

3 comentarios en “Problemas endemoniados

  1. Maestro Carmesí, me da a mí que, de tan idealista heterodoxo, a veces por apasionamiento byroniano olvida que de la teoría a la práctica va un trecho 🙂
    Pero gracias inmensas por compartir sus pensamientos, rien ne va plus 🙂

  2. I love Felipe González, nunca hubo tan buen vasallo para tan gran señor.

    De entre los méritos más sobresalientes del político entre los políticos se encuentra esa estupenda desamortización industrial de España, a lo Mendizábal.
    De mis ojos lloro al recordarlo, la emoción me embarga, ¡ qué guapos, él, su señora y Guerra ¡ Ni en mil años que gobiernen podrá el PSOE hacerlo mejor…

    Hip…hip… ¡ Hurra ¡

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