Plauto y Boadella, de risa

Tito Macio Plauto fue un comediógrafo latino que vivió en época de Escipión el Africano del que ya conté aqui  algunas cosas a pesar de que es un descubrimiento reciente como personaje literario gracias a Santiago Posteguillo que nos lo ha ficcionado novelescamente. Uno ya sabia de Plauto por aquel Bachiller de antes pero sin saber apenas nada de su personalidad o de su tiempo ni de su importancia histórica o literaria. En realidad sólo habia oido hablar de él como autor de sátiras o comedias un poco burdas imitando a su maestro griego Aristófanes que fue el que inventó seguramente el género de la comedia, un poco para divertir al personal del mismo modo que los autores de tragedias inventaron el suyo para conseguir la catarsis por la otra via.

La risa y el llanto son poderosos remedios para el alma y cada época precisa de sus ungüentos. La época en que vivió Plauto fue especialmente dolorosa para Roma pues su vida transcurrió entre las tres guerras púnicas que fueron aquellas que enfrentaron a Cartago y a Roma durante mas de 40 años y que parecian no tener fin. Durante las mismas la ruina asomó a las puertas y a los graneros de Roma, no habia casa que no tuviera, un marido, un padre, un hermano o un hijo muerto en combate, en Hispania, Italia o Africa persiguiendo a aquellos generales escurridizos y míticos apellidados Barca el más conocido de los cuales es Anibal y cuya peripecia puede el lector seguir en la trilogía de Santiago Posteguillo sobre la vida de Escipión el Africano.

Las vidas de Escipion y de Plauto son fascinantes y además sirven de paradigma a dos cuestiones en esencia vivas: la cuestión del liderazgo y la intelectualidad ¿Qué papel juega el intelectual en una época cualquiera de la historia?¿Qué es un lider? Poco sabemos como vivian los intelectuales en época de Roma aunque sabemos algo más de sus generales, emperadores, dictadores y otros personajes. Lo cierto es que la vida de Plauto y la de Escipión son en cierta manera paralelas en su destino como paralelas fueron otras dos vidas: las del propio Escipion y su eterno enemigo Anibal.

Cartago y Roma eran estados republicanos, y sin embargo las tensiones entre sus mejores lideres o generales con los politicos de su época, fueron tan intensas que merece la pena recordar que a pesar de los éxitos estratégicos y militares de ambos, los dos sucumbieron a las intrigas, envidias y traiciones de su propio Senado.

Von Clausewitz afirmaba que «la politica es la guerra por otros medios» y aquel que no lo crea puede leer esa trilogia de Posteguillo que más arriba recomiendo. Una guerra sin cuartel ni compasión que se lleva por delante a los mejores hombres y que viene a demostrar que aquellos que triunfan en el campo de batalla no siempre mantienen esas habilidades para hacerlo en los parlamentos donde la mentira, la delación y las alianzas por interés pueden derrumbar al mas noble de los hombres. Eso sucedió con Escipión y eso sucedió con Anibal: ambos fueron derrotados por conspiraciones de los suyos.

Las grandes verdades no pueden -cuando contienen criticas al poder establecido- manifestarse en serio y es por eso que se inventó la comedia, la farsa, la ironia, la burla o el chiste a fin de ocultarla. Si algo nos hace gracia nos reimos aunque podemos ocultar las razones de la risa proyectándolas en los cómicos y es aquello que tememos sobre todo lo que más gracia nos hace de nuestra cotidianeidad tal y como Freud adivinó (Ver el poder y la risa en este mismo blog). Y en determinadas épocas sometidas a censura aun más risa nos dan ciertas cosas sobre las que está prohibido hacer chanza en la vida pública. Ese era el caso del tiempo de Plauto, nació en una epoca casi dictatorial, donde no sólo estaba prohibida la critica al Estado y a sus representantes sino la simple exhibición de las mujeres con joyas o carruajes por la calle. La ley oppia que prohibía estos «excesos» fue abolida cuando ya Anibal habia sido derrotado en Zama, es obvio que al poder le venia muy bien mantener aletargadas ciertas ostentaciones de lujo para no molestar a la plebe y justificar así una economía de guerra.

Cualquier tipo de crítica también estaba fuertemente censurada y perseguida por la ley. Los intelectuales de entonces se dedicaban a hacer pintadas –grafittis- por las noches en las paredes de Roma y algunos se delataban a sí mismos a través del estilo de sus versos. Ciertos amigos de Plauto, comediógrafos como él fueron encarcelados en las mazmorras más pestilentes de Roma, alli acabaron sus días a pesar de sus esfuerzos por rescatarles a través del favor de Publio Cornelio Escipión.

Plauto era un plebeyo que trabajaba en el atrezzo de una compañia de teatro hasta que un dia tuvo la mala idea de establecerse por su cuenta, fue la peor de sus decisiones porque se arruinó debido a las carestías de los tiempos que corrían. Para no morir de hambre tuvo que alistarse en el ejército como legionario, como tal fue testigo de primera mano en la batalla de Cannae donde Roma perdió cuatro legiones en una derrota sin precedentes contra las huestes de Anibal. Al licenciarse se convirtió en un mendigo y sobrevivió con pequeños empleos hasta que -forzado por las circunstancias- decidió escribir teatro, pues era un hombre culto que habia presenciado numerosas obras y hablaba griego (el idioma de los cultos de entonces) mientras trabajó de asistente para ciertos empresarios de la escena.

Sin embargo impuso una novedad a su tiempo: desdeñó la tragedia clásica que conocía bien y se decantó por la farsa. Era tiempo para la risa, pues la realidad imponia muchos llantos. Ese fue su acierto.

Plauto era el Albert Boadella de su época, uno de esos personajes notariales que satirizan la vida y la sociedad que les ha tocado en suerte vivir desvelando sus vicios, sus contradicciones y sus falsedades. Después de sufrir muchas calamidades encontró en Casca un mecenas que accedió a estrenar su primera obra «La Asinaria» precisamente mientras el joven Escipión ostentaba el cargo de edil de Roma y hacia pinitos para congraciarse con el pueblo a base de regalos y comedias.

Plauto despreciaba a los patricios romanos, casi tanto como los patricios despreciaban a los intelectuales. Para un patricio un comediógrafo no era mas que un esclavo, un siervo a sueldo, un bufón. Plauto tenia buenas razones para detestar a la clase dirigente romana pues habia perdido a sus mejores amigos en Cannae y habia presenciado matanzas y barbaridades suficientes como para aborrecer a la guerra y a todos los que buscaban encumbrarse a propósito de esta conflagración. Sus obras contienen no pocos elementos de critica social a pesar de que no era libre para desarrollar sus ideas por miedo a las venganzas de los ofendidos que en aquella época no eran cosa de despreciar. Pero Publio Cornelio Escipión era una excepción en aquel clima de desconfianza frente a los hombres de teatro y es asi como lo tomó bajo su protección y le permitió además estrenar en plena campaña contra Anibal su «Milles Gloriosus» en Siracusa donde las legiones romanas se encontraban acampadas esperando el momento de invadir Africa. Precisamente una obra que satiriza la ambición megalomaníaca de un general.

El problema de Plauto es que debía convivir con dos sentimientos encontrados: por una parte Escipìón era un patricio, perteneciente a una de las familias con más glamour de Roma y emparentada con los Paulos, otra familia acaudalada y de rango social. Por otra parte Escipión que era a su vez un hombre culto siempre le habia protegido, habia comprado sus obras y le habia permitido estrenar su comedias con fuerte tinte de critica social a sus legiones. Este seria a la postre uno de los argumentos que utilizarian sus enemigos para desacreditarle. Fue el senado de Roma a través de Marco Poncio Catón el que dispuso todo lo necesario para asesinar civilmente a Escipión.

¿Qué hacen los intelectuales cuando se hallan escindidos entre la gratitud personal a alguien y el desprecio que sienten frente a una determinada casta politica?

¿Qué haria usted?

Desconocemos lo que hizo Plauto de mente para dentro pero lo que sucedió es que quien hoy te protege mañana puede ser una remora. Eso le sucedió precisamente a Plauto, cuando Escipión cayó en desgracia politica pero para entonces sus comedias ya habian pasado a formar parte del catálogo de espectaculos que el pueblo demandaba con pasión.

Lo que si sabemos es lo que hizo Plauto de puertas para afuera: rechazó la cortesía envenenada de Poncio Catón y se negó a abdicar de su amistad con aquel viejo consul que habia creido en él cuando no era más que un legionario pordiosero. A cada cual lo suyo y -al menos para algunos- Roma seguia sin pagar traidores.

La función del intelectual es pensar críticamente. Es bastante fácil, aunque peligroso hacerlo enmedio de la estupida fealdad de las dictaduras pero gracias a la autocensura es posible hacer mucho daño a los tiranos a través de la risa, eso hicieron Boadella y Plauto. ¿Pero qué hacer en un sistema democrático? ¿Como mantener esa actitud critica? ¿Como escapar al apesebramiento de todos los Catones que intentaron que Boadella dejara de criticar «las señas de identidad de un pueblo, como decia Jordi Pujol?

Sin caer en la cuenta de que lo risible eran precisamente esas señas de identidad , todas las señas de identidad etnocéntricas que tanta gracia hacen en España y tan poca gracia les hace a los catalanes.

La gratitud y el desprecio hacen muy mala pareja y es por eso que se considera un conflicto, el conflicto de Plauto y probablemente tambien de Boadella que no deja de ser catalán aunque critique a Cataluña. La solución a este conflicto pasa por reconocer que la gratitud es algo personal mientras que el desprecio es algo genérico. Plauto despreciaba a los patricios por sus abusos pero aunque Escipión era uno de ellos habia demostrado en centenares de ocasiones que era una persona noble y bondadosa, una persona de fiar que arriesgó su propia reputación cuando trató de liberar a los comediantes grafiteros de sus calabozos. Se puede despreciar a una casta politica pero en ello no hay nada personal, el desprecio es algo abstracto y la gratitud algo personal, asi resolvería yo el conflicto y asi lo resolvió Plauto o la vida y los acontecimientos pusieron el tiempo para hacerlo por él.

La cualidad del intelectual y por lo que es reconocido como tal es la de ser fiel a sí mismo y a veces quedarse solo con sus chanzas. El intelectual es siempre un exiliado y siempre lo será al menos mientras exista politica. Pues no se puede decir la verdad y al mismo tiempo ser amado.

 

¿Es la psiquiatría una industria de la muerte?

Éste el título de un documental editado y distribuido por la Cienciología que tuvimos la ocasión de visionar y comentar con los residentes de nuestro Servicio.Cuelgo aqui la primera parte del mismo:


Después de ver el vídeo tenemos la opción de menospreciarlo totalmente abogando a la manipulación de datos y declaraciones fuera de contexto que aparecen, pero me parece más oportuno e interesante reflexionar acerca de nuestra especialidad rescatando algunas de las críticas que se nos realiza. No podemos olvidar que algunos de los mensajes que se lanzan (y de los que se nos acusa) forman parte en cierto grado de la opinión pública y nos los vamos a encontrar en nuestra consulta a modo de resistencias o cuestionamientos a nuestros tratamientos, por lo que nos parece doblemente instructivo pensar sobre ello.

Para empezar, en lo que respecta al tema de la manipulación, podríamos plantearnos en qué difiere un vídeo de estas características con la información emitida por los medios de comunicación habituales y respetables que consumimos diariamente No debemos olvidar que toda información que se nos ofrece está en cierta medida sesgada y que es importante conocer a qué grupo empresarial pertenece el medio de comunicación para así “filtrar” sus intereses de la propia noticia.

La mayor parte del documental consiste en un repaso a la historia de la Psiquiatría a lo largo de los últimos siglos de Historia de la humanidad insistiendo en los periodos y regímenes políticos más totalitarios y conflictivos. Bajo mi punto de vista, la principal crítica que se le puede hacer al vídeo consiste en una falacia de planteamiento: es que sostiene insistentemente la idea matriz de que la Psiquiatría fue concebida y creada con el único pretexto de servir como medio de control y dominio social, para anular las voluntades individuales. Así, se nos acusa no solo de participar sino de organizar torturas de siglos pasados, la estrategia nazi y comunista y la guerra de los Balcanes. Seguramente algún psiquiatra participara en algunas de esas actividades, pero de ahí a extrapolar que la especialidad entera conspire hacia esos fines hay todo un trecho.

Además, es cierto que se descontextualizan algunas declaraciones de profesionales para “pillarles en falta”, así como algunos hechos históricos (tan desagradable sería la administración de la terapia electroconvulsiva en sus orígenes sin anestesia, como el resto de intervenciones quirúrgicas no-psiquiátricas que se realizaban sin anestesia)

Dicho esto, no podemos obviar que en algunos momentos la sociedad le ha exigido a la psiquiatría (y aun hoy sigue ocurriendo) que actúe a modo de “policía moral” o de “mantenedora del orden establecido” y así no es extraño que acudan a Urgencias personas detenidas por la Policía “para valorar si les ocurre algo antes de llevarlos al calabozo”. Cuando alguien comete un delito y sale en los medios suele acompañarse de la expresión “estaba bajo tratamiento psiquiátrico” pero no se dice si era tuerto, diabético o cardiópata.

Para ser rigurosos con la historia de la medicina hay que reconocer que la Psiquiastria no nació como un medio policiaco de control social sino como un acto de beneficencia, un acto de caridad que salió de la cabeza del padre Jofre, un monje mercenario valenciano que fundó el primer manicomio del mundo en el siglo XV (El Hospital del folls, orats e ignocents de Valencia) De manera que la hipótesis de Foucault -vertida en su Historia de la locura- es muy discutible con independencia de que el orden publico y la enfermedad mental se hallan solapadas en muchas ocasiones sobre todo desde que se acometieron las reformas desintitucionalizadoras de la salud mental. Asi hay que recordar que en el siglo XIX, la reforma de Pinel y Esquirol libraron a los locos de sus cadenas a cambio de llenar las carceles de locos y el Sena de cadáveres.

Un punto que me parece especialmente interesante del documental es el que hace referencia al DSM que es el manual de clasificación de las enfermedades mentales editado por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA). Dicho libro surgió con la intención de aumentar el entendimiento entre profesionales y la fiabilidad en los diagnósticos, con un planteamiento ateórico para una especialidad muy influenciada por las diversas escuelas teóricas existentes. Cabe pensar que en el contexto sanitario estadounidense existe la necesidad, por parte de las aseguradoras, de cuantificar exactamente a qué tratamientos y prestaciones se tiene derecho según la póliza contratada; de manera, que estar diagnosticado de un código u otro implica tener más o menos días de ingreso o de sesiones de terapia cubiertas.

Pues bien, es llamativo que de un planteamiento inicial con estas características hayamos llegado a la actualidad a convertir el DSM en un libro de referencia que pretenda englobar la totalidad de los trastornos mentales.

Y justo en este punto, creo que encontramos nuestra propia falacia. Deberíamos preguntarnos y replantearnos ¿cuál es el objeto de atención de la Psiquiatría? Estamos inmersos en el paradigma médico (biologicista) en el que se considera que existen enfermedades mentales objetivables y identificables de manera similar a como se puede diagnosticar un infarto de miocardio o el asma, pero obviando el hecho de que desconocemos la fisiopatología y patogenia de dichas supuestas enfermedades y por lo tanto agrupamos una serie de criterios (suma de síntomas y condiciones) para llegar a un diagnóstico. Los que nos dedicamos a la clínica somos conscientes de que nuestros pacientes acuden para aliviar su sufrimiento y de que ése precisamente es el foco principal de todas nuestras intervenciones: paliar el sufrimiento humano. Si insistimos en el modelo médico y utilizamos su terminología nos encontraremos atrapados en un dilema: ante la pregunta de ¿cuántas curaciones hemos obtenido? nos quedaremos sin argumentos porque el concepto de curación de la medicina general no es extrapolable a nuestra especialidad. Por ello, deberíamos reformular lo que se entiende por curación en Psiquiatría.

Así pues, si llegamos a pensar que el objetivo principal es aliviar el sufrimiento, debemos plantearnos con qué herramientas y estrategias contamos para conseguirlo. En esta línea, dentro del paradigma reinante, nos encontramos con que la industria farmacéutica ha presentado un gran desarrollo en las últimas décadas pero dando la impresión de haber tocado techo en cuanto a nuevas dianas terapéuticas ya que hace tiempo que se presentan novedades solamente a nivel de formas galénicas.

Además, desde este punto de vista y en la época de crisis actual no debemos olvidar conceptos como el de eficiencia y analizar los costes que supone el ejercicio prescriptor de la psiquiatría frente a los beneficios reales que se obtienen con esos tratamientos. Hace algún tiempo tuve la ocasión de escuchar a Germán Berrios plantear que o redefinimos nuestros objetivos y nuestra de manera de actuar-atender al enfermo o posiblemente nos encontremos con que la sociedad encuentre a otros “cuidadores” para nuestros enfermos que resulten más eficientes suponiendo un menor gasto.

Para terminar, en el video nos acusan de drogar a nuestros niños y de cambiarles el carácter (con los tratamientos que les administramos), así como de un preocupante aumento de los diagnósticos psiquiátricos en la infancia. Es cierto que ha habido un aumento de la preocupación hacia los menores en nuestras sociedades y eso puede conllevar prestarle más atención a hechos que antes pasaban desapercibidos, pero siguiendo la estela del sistema diagnóstico de los adultos nos encontramos con unas cifras de trastornos que resultan preocupantes, con unos criterios poco claros y unos diagnósticos poco estables a lo largo del tiempo. Las manifestaciones clínicas en los menores pueden ser variopintas pero es frecuente que casi cualquier malestar se exprese con alteraciones del comportamiento (lo cual no debería implicar necesariamente un diagnóstico de la categoría Trastornos del comportamiento)

Por otro lado estamos en una sociedad donde impera el “buenismo” y la falta de límites a nuestros hijos, con unas nefastas consecuencias a medio y largo plazo, y cuando más adelante aparecen los problemas de comportamiento sí se requieren nuestros servicios para “poner orden”, pero se cuestionan los métodos de los que disponemos porque implican la asunción de nuevos límites estables.

Mi conclusión es que las enfermedades mentales existirian igual sin los psiquiatras y que probablemente los enfermos o bien serian desatendidos, abandonados a su suerte, captados para alguna secta o utilizados de carne de cañón pero tambien es cierto que la conceptualización de las enfermedades modifica la presentación de las mismas y sobre todo: legitima ciertos malestares y los deriva hacia su medicalización.

Nota liminar.-

Este es el texto resultado de un seminario que se impartió recientemente en el Consorcio Hospitalario de Castellón a través del Dr Matias Real. Los autores del texto somos yo mismo y el citado profesional.

#Spanishrevolution

En Abril  de 1968 andaba yo por Paris y por casualidad me encontré alli con la revolución, algo que no busqué activamente pues en aquella época los jóvenes lo que buscábamos era a nosotros mismos y atisbar aquello que llamábamos nuestra identidad. Naturalmente yo no sabia nada de revoluciones pero era joven (aun no habia cumplido los 17) y todo aquello me pareció simpático y una buena oportunidad para ligar con francesas que como todo el mundo sabe son las que inventaron el beso (francés para más señas), incluso me distraje mirando debajo de los adoquines para comprobar que no habia playas a pesar de los esloganes.

El asunto es que me repatrié antes de que las cosas se pusieran feas y me traje para España una buena colección de panfletos revolucionarios, muchas conversaciones con les gauchistes de entonces y algun otro recuerdo de ligues de heroinas de barricada a las que nunca volvería a ver.

Al llegar a España fui victima de muchos interrogatorios, una de las preguntas que me repetian con mas frecuencia era ésta:

– ¿Pero esos jóvenes qué quieren?

La verdad es que yo no se muy bien que queriamos los jovenes de entonces más allá de cambiarlo todo y aunque entonces no lo supimos ver lo cierto es que visto desde aqui y ahora, Paris, Mayo del 68, cambió el mundo aunque De Gaulle nunca lo tuviera claro ni nosotros tampoco.

– Lo que más me ha llamado la atención de los revolucionarios parisinos es que iban con corbata, asi de pulcros son los franceses -solia decir a mis interlocutores.

La verdad es que la revolución de Mayo como casi todas las revoluciones surgen del malestar o del descontento social, son asi de ambigüas y quizá más tarde alguien les pone nombres y apellidos: son los lideres, los que arriman el ascua a su sardina, alli surgieron lideres como Cohn Bendit del mismo modo que en Octubre del 17 surgió Lenin para ponerse al frente de aquella turba que asaltó el palacio de invierno . Sin líderes no habria revoluciones sino sólo motines o asonadas.

Para que veaís a que se dedica ahora Cohn Bendit en ese mausoleo que llamamos Parlamento Europeo:

Y ahora que se ha montado en España una revolución más parecida a las árabes que a las de Paris-68, más de ágora que de adoquín es la hora de hacer recuento de los discursos politicos que son los interpretes de la misma pues para eso tienen medios de comunicación comprados, publicidad y gabinetes de comunicación y mi impresión es que siguen haciendo interpretaciones sesgadas de los acontecimientos tratando de arrimar el ascua a su sardina.

Los del PP dicen que todo es culpa del paro propiciado por la politica del PSOE, los de PSOE dicen que los jóvenes tienen razón de estar cabreados y les invitan a votarles a ellos, Llamazares llama a la  insumisión frente a la decisión de la Junta electoral central por acampar en la puerta del Sol y desbaratar asi la programación de los mitines «legales». Para acabar de empastrar la cosa las plataformas #acampadasol #nolesvotes y #spanishrevolution que son los lideres teóricos de esta rebelión convocan una manifestación para el dia de reflexión, una dia «sagrado» para la democracia según he oido hoy en Onda Cero. Rubalcaba que sigue siendo ministro de Interior desoye la órdenes de la Junta electoral central y no desaloja la plaza por temor a que le llamen «carca» y todos nos advierten de la simpatía que goza tal manifestación a pesar de que pone en jaque a las instituciones y al Estado mismo.

Surgen manifiestos y declaraciones, los antisistema violentos se unen a ellos apara armar gresca, los hipotecados reclaman que los bancos les condonen la deuda, los parados quieren una oportunidad como aquellos maletillas que peregrinaban por las plazas de toros antaño y todos los descontentos sociales se dan cita -en las de momento- acampadas pacificas y a-ideológicas manifestaciones de ciudadanos cargados de razón pero sin esloganes, lideres, propuestas, ni programas pero con una fortaleza: internet y las redes, la mejor publicidad para una causa.

El descontento social es heterogéneo, no cabe duda.

Pero no sólo los politicos niegan la mayor, tambien los periodicos critican la #spanishrevolution como hacen aqui, en catalán claro, haciendo caer sobre ellos la sombra de la sospecha: son niños bien o ni-nis, lo mismo que decian nuestros papás en 1968.

Dicho de otra manera: no han entendido nada.

O si la han entendido han decidido sabotearla y no es de extrañar puesto que #spanishrevolution no sólo cuestiona al poder politico, sino tambien los poderes financieros y mediáticos , pues el poder judicial ya tiene al Gobierno para desacreditarle o cuestionarle.

Hoy he oido en una radio la idea de un contertulio que es ésta: si quieren algo que lo hagan a través del mecanismo oportuno, lo mismo que les dicen a los de ETA. Significa que sólo la politica partidista es el vehiculo legal de participación. Y esa es la debilidad de este movimiento, si consiguen transformarlo en un partido politico, en una institución centralizada habrán terminado con él. El movimiento no es un partido sino un antipartido, lo que pretenden los acampados es una participación politica diferente a la representatividad que ejercen en exclusiva los partidos politicos.

La idea de democracia real que tienen los acampados y la que tiene nuestra clase politica es al parecer diferente. Los politicos dicen: «preséntate a las elecciones que ya te daremos con la maza de Hont». Y los acampados dicen «nosotros no queremos una politica basada en la confrontación y sesgada por las ideologias del siglo XIX, nosotros queremos participar todos los dias no cada 4 años votando listas cerradas dominadas por los partidos».

Dicho de otra forma: los intereses de los partidos y del mercado electoral discrepan de los intereses de los revolucionarios españoles. Es poco probable que la clase politica se hagan el harakiri, tal y como hicieron las cortes franquistas. Aqui hay mucho que perder.

Pero la asamblea de Sol ya han decidido ponerse como objetivo cambiar la ley electoral. Un objetivo sensato y posible que tendria como prioridad desde mi punto de vista alcanzar un pequeño logro:

Un cambio que propiciara que pudieramos votar a través de listas abiertas a nuestros alcaldes, presidentes de comunidad o presidentes del gobierno poniendo una cruz en una casilla con independencia de que ese voto fuera a un politico profesional o a un independiente, a un sindicalista  o a un lider vecinal, a un cientifico o a un corrupto. Es la superación del modelo politico caduco que arrastramos desde hace muchos años y que ha llenado nuestro pais de lacras y nuestra economia de trampas.

En el siguiente video puedes ver un pequeño resumen de los acontecimientos:

¿Y mientras tanto qué hacer? ¿Cual es la consigna?

El Domingo haz lo que quieras, vota PP, PSOE, IU, o CIU, en blanco o abstente, nada de lo que hagas servirá de nada, lo importante comienza el lunes si somos capaces de mantener la tensión y algún politico profesional decidirá pronto o tarde cambiar esa ley electoral. Estaremos vigilantes.

Mozart, Salieri y la desigualdad

Antonio Salieri fue un músico que tuvo la mala pata de ser contemporáneo y coetáneo de Wolgang Amadeus Mozart uno de los grandes genios de la historia de la música lo que hizo que su paso por su mundo y de la historia  no estuviera a la altura de su mérito. Su música, siendo interesante ni ocupó ni ocupará nunca un lugar entre los grandes debido a la excepcionalidad de su entorno musical; tuvo que convivir y competir con Mozart al que admiraba y según algunas versiones envidiaba. Salieri fue en esta perspectiva un mediocre y por eso aqui en esta pelicula aparece gritando ya enloquecido por su fracaso sobre la necesidad de que los mediocres del mundo se unan contra los genios.

«Mediocres del mundo yo os absuelvo»

Pero en realidad Salieri se equivocaba: en ese partido de mayorias -que incluye a todos los mediocres del mundo y donde él mismo militaba debido a su envidia de Amadeus- está insertada la mayor parte de la humanidad y los que necesitan de alguna forma ayuda son precisamente, las minorías, los genios que han de convivir con los sabotajes, desprecios y persecuciones que proceden en gran parte de esos hombres mediocres.

Jose Ingenieros fue un pensador argentino que vivió a caballo del siglo XIX y del siglo XX, fue psiquiatra pero si ha pasado a la historia de las ideas es acaso por su obra «El hombre mediocre» que es en realidad una husserliana fenomenología del espíritu o una obra filosófica moderna sobre la naturaleza humana. Para Ingenieros la evolución de la conciencia humana es gradual y donde hay gradualidad es posible predecir que habrá mayorias entorno al punto medio, es decir es predecible que la mayor parte de nuestros coetáneos sean hombres mediocres y que haya una pequeña parte de personas «cuasi simios» y otra minoria de lo que Ingenieros llama «hombres virtuosos». La distancia entre el «cuasi simio» y el hombre virtuoso es siempre mayor que del simio al «cuasi simio» evolutivamente hablando.

Los hombres virtuosos serian aquellos que son capaces de construir ideales e  imaginar contextos abstractos o expresar conceptos complejos imposibles al acceso de un hombre mediocre: un ejemplo de esta capacidad de construir ideales es el invento desiderativo de la igualdad, una abstracción que se muestra equivoca y enmarañada tal y como conté en este post sobre la libertad y en este otro sobre la igualdad.

La idea que defendí alli era que tanto la libertad como la igualdad son abstracciones , es decir intangibles, es por eso que:

De la igualdad sólo podemos percibir su falta, es decir la desigualdad. Más abajo volveré sobre el comportamiento esquivo de esta definición.

Los mediocres serian algo asi -en la terminologia de Dennet– como criaturas skinnerianas- prontas a a reaccionar frente a ciertos aprendizajes condicionados a través de arcos reflejos o bucles simples tipo estimulo-respuesta pero incapaces de imaginar y aun menos de llevar a cabo ninguna mejora colectiva de relieve, algo que al parecer no contradice la elección de buenas oportunidades para sí mismos. Los hombres mediocres están perfectamente adaptados a la supervivencia y al medraje pues son animales de horda que saben obtener prebendas y ventajas en su acceso a la manada. Pugnan por el centro de la misma y siempre encuentran refugio en aquellos lugares más cómodos y seguros a diferencia de los periféricos que suelen estar ocupados por los genios y los «cuasi simios» que muchas veces comparten destino en las sociedades donde la mediocridad es el estandarte de las mayorias bienpensantes.

Los mediocres carecen de personalidad y de subjetividad, carecen de imaginación y de ideales o valores y representan a una proporción cercana a un 70% de la población mundial, atrapados en el meme azul de Wilber dirigen bancos y empresas, gobiernos y finanzas, puestos de mando en el ejército y en la administración: son los ganadores del sistema en esta deriva evolutiva que la conciencia humana libra contra sí misma. Y es lo lógico por una razón de calado neurocientífico: las áreas de nuestro cerebro implicadas en el reconocimiento de errores son las mismas que se encuentran implicadas en la disidencia. Significa que cada vez que pensamos de forma diferente a nuestro entorno nuestro cerebro nos dicta al oido la palabra «Error», y por si esto fuera poco, nuestro entorno nos devuelve amplificada la idea «Error, error, rectifica muchacho».

Pensar de forma distinta a como piensan los demás tiene castigo neuronal y social mientras que adherirse a lo que piensan los demás tiene premio, es por eso que tenemos miedo a la disidencia y que nos tomamos mucho tiempo antes de definir qué pensamos sobre esto o lo otro, no queremos quedarnos solos con nuestras opiniones y ser calificados de locos, exóticos o rebeldes.

La disidencia es pues peligrosa pero además: contiene pocas ventajas individuales para quien la lleva a la práctica.

Sin embargo sabemos que la humanidad debe sus avances a pequeñas o grandes disidencias, a personas distintas que han osado (y a veces han pagado con su vida) el apartarse de la norma de su tiempo. No se conoce ningún avance que proceda de esas personas mediocres a las que antes me he referido, ninguno. El mediocre no inventa, ni sueña, ni imagina, ni se atreve a disentir, pues el mediocre carece de subjetividad y no es siquiera consciente de que sigue a la manada, es muy probable que crea que la manada le sigue a él.

Se me ocurrió todo esto mientras miraba este video de mi amigo Andrés Schuchsny platicando sobre la desigualdad aqui en TED Rosario o aqui en este post donde se pregunta si es la conformidad la causa de la desigualdad.

Se pregunta Andrés sobre las razones de la desigualdad. Pero naturalmente para mirarla más de cerca la aisla y practica un cierto reduccionismo. No se refiere Andrés a la evidente desigualdad entre Mozart y Salieri sino a las desigualdades económicas, geográficas, alimentarias o de oportunidades que existen el mundo. Al parecer damos por buenas las desigualdades en belleza, altura, peso, raza, idioma, color de la piel, conocimiento o sabiduria, en prestaciones deportivas o en genialidad. No nos importa que haya Mozarts -incluso los deseamos- pero nos parece intolerable que exista hambre en el mundo. Hay por asi decir desigualdades (diferencias) buenas y desigualdades malas. Y lo que me pregunto es: ¿Es posible preservar una desigualdad mientras tratamos de combatir o eliminar a la otra? o ¿Es legitimo que algunas desigualdades nos parezcan razonables mientras otras nos parecen inaceptables?

Naturalmente Schuschny no es un hombre mediocre, sino un sabio, un hombre virtuoso que se plantea problemas éticos e imagina y propone soluciones y reflexiones para amortiguar al menos la hecatombe. El problema es que los hombres mediocres que son la mayoria del mundo no se lo plantean, ese es el problema de fondo. La humanidad no ha madurado aun lo suficiente para alcanzar la suficiente masa critica para presentar nauseas frente a ciertas desigualdades.

Una de las explicaciones que suele darse al problema de la desigualdad procede de la tradición marxista: si existe la pobreza es porque la riqueza se acumula en manos de unos que explotan a los otros, asi los ricos siempre son más ricos mientras que los explotados cada vez son más. ¿La solución?, muy clara: arrebatar el poder a los ricos, limitar sus ganancias o redistribuir las cargas sociales tal y como proponen los regimenes socialdemócratas.

Pero yo no soy marxista y no lo soy porque creo que el origen de la desigualdad no está en las personas concretas sino en la desigualdad misma: en la tendencia de los sistemas hacia la bifurcación y la diferenciación.

Una de las ideas de Ingenieros que más me gustó en la lectura del libro más arriba mencionado, es una idea muy moderna que fue formulada en un tiempo donde nadie sabía una palabra del comportamiento de los sistemas abiertos. Robert May, uno de los cientificos que más saben sobre el comportamiento de poblaciones e impulsor de la ecologia como disciplina nació en 1936, 11 años después de que muriera el propio Ingenieros. Plantea Ingenieros que si ese 10 % de la población mundial que representa a los hombres virtuosos se reunieran en un conclave para tomar decisiones -pongamos por caso- sobre la desigualdad o la pobreza- de alli no saldrian más que propuestas impersonales o estupideces. Dice Ingenieros que el denominador común de los genios es su estupidez. O dicho de otra manera un supuesto gobierno mundial de hombres virtuosos no tendria más exito que el que tienen los políticos de turno cuando se reunen para arreglar cualquier desaguisado a escala mundial.

La idea fundamental es: una sumatoria de mentes geniales no da como resultado una propuesta genial sino todo lo contrario

Todo parece indicar que la desigualdad se comporta de una manera bastante distinta a como nos la imaginamos, al menos esa desigualdad buena que llamamos genio o talento y nada nos impide pensar que la otra, la mala se comporte de forma diferente. Todo parece indicar que la genialidad se disuelve o oscurece en presencia de otras genialidades similares. Es lógico pues entonces deja de ser diferencia y se convierte en homogeneidad y lo similar es similar tanto en el genio como en el hombre mediocre. El genio solo puede operar en soledad, en conectividad transversal o en la toma de decisiones descentralizadas, diferenciándose de la masa común de congéneres mediocres, es ahi donde brilla y obtiene su legitimación como tal. Sin Salieri no habria Mozarts, pero una vez nacido Mozart, por favor, no le obligueis a hacer oposiciones.

La desigualdad tiene un enorme horror a los consensos, a los concilios y sobre todo a todo aquello que pretenda organizarla o domesticarla. La desigualdad tiene horror a que la institucionalicen. El consenso es conservador y mediocre, el disenso es revolucionario. Lo que hace avanzar el mundo es la desigualdad.

Y es por eso que ahora que estamos viviendo en España una revuelta ciudadana de lo más simpática la peor opción seria montar un partido politico. Si tienes una buena idea huye de la politica. Hay que estar en politica pero para desmontar el régimen de poder de los partidos politicos y crear uno nuevo seria en este caso una contraditio in terminis.

De modo que a veces tratando de arreglar algo lo empeoramos, eso es lo que suele suceder cuando enfrentamos uno de esos problemas enmarañados como la participación politica o la desigualdad, ¿entonces qué hacer?.

Schuschny propone una formula para resolver la cuestión: propone añadir a la ecuación la «fraternidad» de tal modo que:

Libertad+fraternidad=Igualdad

Schuschny sabe que libertad y igualdad se encuentran permanentemente en tensión y que es necesario añadir algo a esa ecuación aunque yo creo que la Igualdad sólo puede alcanzarse mediante la privación total de la libertad, se trataria de una igualdad por defecto, la que ya conocemos en los regimenes totalitarios que deja sin resolver el tema de la desigualdad ¿Desaparecen las desigualdades en los regimenes igualitarios? El lector podrá comprender la paradoja que se encierra en esta pregunta ¿Que sucede con las desigualdades buenas?

Lo mejor seria llegar a un diagnóstico más práctico del asunto y estudiar el comportamiento de las desigualdades desde otra óptica. Por ejemplo ¿qué sucede con el dinero, con nuestros ahorros? ¿Por qué los ahorros nos producen intereses? ¿Por que esos intereses son más abundantes que un negocio productivo?¿Por qué es mejor tener el dinero en el Banco que arriesgarlo en algo innovador?

Lo dice la Biblia: «que al que más tiene siempre se le añadirá algo y al que menos tiene se verá sustraido o despojado». Parece que hay algo en la desigualdad que opera como un imán frente a la propia desigualdad y que nuestros esfuerzos por limitar esta desigualdad provocan a su vez más desigualdad.

Lo que me lleva a plantear una solución provisional al asunto: ¿Y si en vez de luchar contra las desigualdades ponemos a las desigualdades a trabajar por el colectivo humano? ¿Y si usáramos la desigualdad para conseguir un bien común más allá del beneficio personal?

El fuego de San Antonio

Muchas veces me he preguntado la razón por la que a San Antonio se le relaciona con el fuego y cuya festividad -el dia 17 de Enero- coincide con la bendición de los animales y con hogueras. Al principio creí que era una cuestión de simple sincretismo con alguna fiesta pagana relacionada con el solsticio de invierno pero esa idea no explicaba el por qué San Antonio precisamente representaba esa celebración.

San Antonio abad fue un monje eremita que vivió en el siglo I de nuestra era y que representa el ascetismo religioso más duro de todos aquellos que alcanzaron la santidad a través de la via de la renuncia, es decir la perfección a través de la restricción. Este tipo de personas que incluyen al mismo Jesucristo con su retirada al desierto se relacionan con vivencias alucinatorias de caracter visual que en la lectura religiosa e icónica se han representado como tentaciones de Lucifer.

No es de extrañar pues hoy sabemos que la deprivación sensorial por si misma es capaz de generar alucinaciones y que estas alucinaciones tienen que ver con formas animales  (tal y como sucede en los delirios de base orgánica como el delirium tremens). La figura de San Antonio eternamente vinculada a un cerdito habla por si misma de esta relación entre el mistico y sus alucinaciones de animales y de entidades infrahumanas que han quedado eternizadas a través de pintores de la talla de Brüguel, El Bosco, Dali y otros.

El santo es acosado por alucinaciones tenebrosas y amenazadoras que representan por un lado el lado oscuro del mal y de ahi su caracter de tentación. ¿En que consisten estas tentaciones? Son el sexo, el poder y la riqueza los anzuelos de los que se sirve Lucifer para engañar al santo (o al héroe) e impedirle que se cumpla su ideal de perfección.

Sin embargo vale la pena destacar que Lucifer (el portador de la Luz) es parte necesaria para que el santo llegue a serlo. ¿Podriamos decantarnos por el Bien sin la existencia del Mal? ¿Qué mérito tendria entonces la gesta del héroe o el camino de perfección del santo?

Es facil renegar o blanquear el mal, todos lo hacemos de una forma u otra a través de la disociación, simplemente aparcamos, reprimimos o negamos el mal en nosotros mismos y aun negándolo o escotomizándolo en otros. Esta renegación o blanqueamiento del mal es hoy una de las causas de que vivamos en una sociedad donde lo deseable, lo ideal y sus simulacros  hayan conseguido dejar a nuestras sociedades opulentas en un estado de inmunosupresión donde el mal siempre está en el otro, mientras en nosotros mismos no vemos sino virtudes que no hacen de nosotros seres virtuosos, sino neuróticos en toda regla.

Pues el mal -como opuesto del bien- ha de ser asumido por todos nosotros. El mal es necesario que sea ejercido siempre con el objetivo de alcanzar un bien comun de nivel más elevado pues porque:

«Preciso es que el placer tenga sus penas y el dolor sus placeres» (Fausto).

Y tal y como afirma Mefistófeles:

«Cuanto más me empeño en hacer el mal más beneficios reparto».

Lo que significa que el Bien y el Mal mantienen entre sí relaciones especiales como opuestos complementarios que son. Y que la enantiodromia sea la acción predecible, la oscilación necesaria entre ambos pares y que tal como apunté en este post:

Todo camina hacia su contrario.

Y eso es precisamente lo que hacen los santos: enfrentar su sombra, su parte oculta y es por eso que sus visiones son siempre del otro lado,aterrorizantes y tentadoras, pues sin esa experiencia no pasaríamos de ser aquiescentes adoradores teóricos del bien siendo como somos malvados domesticados y gratuitos.

Y cuando alguien ha conseguido integrar esa maldad intrínseca, enfrentándose cara a cara con ella adquiere poderes especiales: se transforma en un chamán.

Y esto es lo que San Antonio llego a ser y es por eso que su orden: los antonianos o eremitas se especializaron en una enfermedad llamada precisamente asi «El fuego de S. Antonio» o «fuego del diablo» que conocemos hoy como ergotismo (aqui hay una buena explicación de estos extremos).

El ergotismo fue una enfermedad durante amplios periodos de tiempo y que estaba provocada por la ingestión de cereales contaminados por un hongo llamado cornezuelo de centeno (secale cornutum). Su ingestión provocaba un cuadro casi siempre mortal que debutaba con alucinaciones y episodios psicóticos y una vasoconstricción generalizada que terminaba con necrosis perifericas, ulceras y toda clase de lesiones hasta que acaecia la muerte por fallos sistemicos. Naturalmente el tratamiento de esta intoxicación -cuyo origen se desconocia- era aislarse de la consumisión de es ehongo. ¿Pero como hacerlo sabiendo que la mayor parte de la dieta en epocas medievales estaba basada en el pan?. La unica solución era la peregrinación, fuera del alcance del consumo de los cereales contaminados. Aun hoy celebramos el exito terapeutico de estas peregrinaciones a través de fiestas y folclore vinculado a ciertos milagros de determinados santos. Antropológicamente hablando es interesante observar que la curación de este mal estaba vinculado al desplazamiento de las poblaciones a lugares donde el hongo no hubiera aun contaminado los campos de trigo.

Fue asi como nacieron ciertas ordenes religiosas como las que antes nombré y que asistian a estos peregrinos en sus desplazamientos,  brindándoles además una ayuda complementaria al atenderles mientras alucinaban y probablemente tambien a fin de dar sentido a todas aquellas visiones en clave de salvación.

Del cornezuelo de centeno se extrajeron multiples alcaloides interesantes para la medicina como la ergotamina (y otros) que aun hoy se usa para evitar las hemorragias del parto, la bromocriptina para el Parkinson y otros derivados de uso para la jaqueca, la hipotensión y tambien el famoso y maldito LSD, una droga que prometia como psicofármaco pero que fue arrastrado al baul de las prohibiciones en cuanto su uso comenzó a popularizarse.

Y esa es la razón por la que San Antonio, el fuego del diablo y los animales se encuentran relacionados: lo están a través de las alucinaciones que comparten los santos y los intoxicados por el cornezuelo a la vez que vinculan la curación de ciertas enfermedades mentales con la experiencia similar que solo los chamanes, aquellos que han logrado unificar su sombra con sus ideales pueden lograr. Curar a otro es posible si el que cura a su vez ha logrado curarse. ¿De qué? De la dualidad, de esa mania de separar los contrarios y tratarlos como categorias antagónicas.

Nota liminar a cargo de Carl Gustav Jung.-

“La contraposición de lo luminoso y bueno, por un lado, y de lo oscuro y malo, por otro, quedó abandonada abiertamente a su conflicto en cuanto Cristo representa al bien sin más, y el opositor de Cristo, el Diablo, representa el mal. Esta oposición es propiamente el verdadero problema universal, que aún no ha sido resuelto”.