Copias eferentes y descargas corolarias

Hace unos dias un coche que iba marcha atrás me atropelló aunque por suerte solo pasó su rueda por encima de mi pie, gracias a la intervención de un amigo que iba conmigo y logró empujarme “in extremis” salvé la rodilla de lo que amenazaba con ser un impacto seguro.

Al cabo de 24 horas el pie se me puso morado por el pisotón y comenzó a dolerme (aunque no tenia nada roto): se había puesto en marcha la cascada de la inflamación a través de la via aferente: del pie al cerebro. Diriamos que el pie andaba informando al cerebro de ciertos destrozos y fue asi como el cerebro acabó tomando parte en el proceso a fin de minimizar los daños tisulares.

Pero las cosas del dolor no suceden siempre asi, a veces algo nos duele en ausencia de daño, ¿a qué se debe este fenómeno?.

El cerebro se comunica con el órgano periférico de arriba a abajo a través de la via eferente que es la que se usa para mandar mensajes fundamentalmente motóricos: aquellos que están relacionados por ejemplo con el movimiento muscular.

Piense usted ahora en un movimiento cualquiera, por ejemplo en teclear este post. Esta tarea se realiza de arriba a abajo, desde las órdenes que dicta el cerebro a nuestra mano y donde las destrezas acumuladas en el uso del teclado son muy importantes, es como si tuvieramos memoria de los movimientos necesarios para teclear, saber donde estan las letras, etc.

Lo cierto es que esa memoria existe, pues los algoritmos de este movimiento que hemos aprendido por repetición se encuentran archivadas en la via eferente. Pero no en la via eferente principal que es por donde viaja la orden de teclear aqui y ahora, sino en una via paralela que conocemos con el nombre de copia eferente. Alli se encuentran los PAFs (patrones de acción fijos) que hemos ido archivando con el paso del tiempo y que nos permiten teclear sin apenas pensar donde están las letras, de este modo solo debemos concentrarnos en lo que queremos decir y olvidarnos casi del lugar que ocupan los simbolos del teclado, los conocemos de memoria, casi instantáneamente.

De manera que la via eferente contiene como un resguardo de las acciones que ya hemos realizado, que hemos llevado a cabo millones de veces y que nos permite refinar y maximizar los resultados de cualquier acción al mismo tiempo que minimiza el “gasto” de esas mismas acciones. La función de la copia eferente es atenuar e inhibir a la propia via eferente refinando su perfomance.

Es muy importante entender esta cuestión pues en realidad el movimiento no es sino un temblor generalizado. Es gracias a la copia eferente que cualquier movimiento nos resulta preciso y al mismo tiempo eficiente.

Pero seguro que usted sabe los problemas que tienen las copias con respecto a un original. Una copia puede:

  • Perderse
  • Perder definición o contener borrones.
  • No haberse nunca realizado.
  • Contener errores o discrepancias con el original.

Es por esa razón que cuando usted quiere validar un documento le piden siempre el original. La administración pública por ejemplo no admite copias sino que exige el original a efectos de compulsar su veracidad. Las copias son poco de fiar, precisamente porque pueden estar falsificadas o no contener la misma información que sucede con los originales.

En el sistema nervioso sucede con bastante frecuencia que la copia eferente de un movimiento no sea fiel al propio original. En este post hablé precisamente de ciertos fenómenos muy conocidos como las cosquillas -que no pueden nunca ser autoinducidas- o el mareo del acompañante del conductor como ejemplos de distintas funciones de la copia eferente: si no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos es porque nuestro cerebro predice el movimiento que vamos a hacer y lo atribuye al Yo y a la intención voluntaria, para que pueda haber cosquillas tiene que haber un no-Yo, el efecto sorpresa, etc. Del mismo modo el conductor de un coche no se marea nunca a diferencia del copiloto porque aquel mantiene (o cree que tiene) el control sobre el movimiento del coche (al que siente como una prolongación de su propio Yo) mientras que el copiloto – sobre todo los niños o aquellos que aun no han tenido tiempo de congifurar una copia eferente del movimiento- creen que es el mundo quien se mueve y no ellos mismos con el vehículo.

Se trata de conflictos organismo-individuo. El organismo siente una cosa (el mundo se mueve) y engaña al individuo haciéndole creer que es lo externo lo que está en movimiento. El organismo y su cerebro responden como si estuvieran en un entorno de movimiento circular y a través de laberinto informa al cuerpo de que lo mejor es vomitar a fin de deshacerse de las complicaciones del veneno. Para el organismo la principal amenaza del exterior procede de los venenos de la comida y es asi como computa este cerebro la alarma y reacciona ad hoc. Cuando el copiloto ha aprendido lo suficiente acerca del asunto, es decir ha logrado formalizar sus copias eferentes con respecto al movimiento, el mareo no tiene lugar.

Un corolario es una inferencia que se hace a partir de una verdad demostrada. Si es verdad que:

“La suma de los ángulos de un triángulo rectángulo son 180 º”, entonces se desprende un corolario:

“En un triángulo rectángulo la suma de los dos ángulos contiguos a la hipotenusa es igual a 90°”.

Un corolario es una verdad que no se encuentra manifiesta pero que se desprende de otra verdad de la que se puede inferir.

Como puede observarse en el esquema de arriba, la descarga corolario (Sperry, 1950) que describió Sperry como explicación de los movimientos oculares que se producen con la inmovilidad de la cabeza se produce cuando existen discrepancias entre la copia eferente y el movimiento eferente propiamente dicho (la orden cerebral) y donde puede observarse la función de realimentación de la copia eferente.

Movimientos oculares espontáneos o nistagmus

Aqui hay una página muy interesante donde podemos visualizar los movimientos de los ojos y seguirle el rastro a su copia eferente.

Una forma muy pedagógica de entender las consecuencias de estas discrepancias es acudir a la patologia humana: el Parkinson con su mezcla de movimientos desinhibidos y lentificados, la histeria de conversión con sus parálisis o paresias en ausencia de lesión, las alucinaciones o los sueños en ausencia de estímulos sensoriales concretos pueden ser explicados a través de este paradigma de copias eferentes discrepantes que se descargan a través de vias motoras o sensoriales pero que resultan en sintomas inadaptativos en ausencia de otra señal neurobiológica sino la del borramiento, ausencia o cambios en las copias eferentes que deberian ser de apoyo y de realimentación, inhibiendo a la propia via nerviosa eferente de la que es complementaria.

En este post el lector puede rastrear el caso -probablemente de ficción- de una paciente que temblaba en ausencia de patologia que lo justifique. Los comentarios son tan sustanciosos como el post mismo.

La copia eferente y la descarga corolaria me parece un paradigma neurobiológico de lo más interesante para explicarnos múltiples patologias pero tambien para ir más lejos del movimiento mismo, pues no hay que olvidar que las emociones son tal y como sostiene Rodolfo Llinás movimientos interiorizados, es decir evolucionaron desde conductas demostrativas dispuestas para mostrarse y consiguieron de esta manera ocultarse detrás de fachadas psicológicas sometidas en parte a control consciente. Si las emociones fueron movimiento -que se perdió en parte a través de la evolución- es obvio que tienen que poseer tambien una copia eferente que la inhiba o module.

En este sentido me gustaria repescar un párrafo de un reciente post que escribi acerca de la depresión como tristeza alucinada:

“Alucina su tristeza como los pacientes de dolor neuropático alucinan su dolor, los amputados alucinan su miembro fantasma, o los ciegos del sindrome de Charles Bonnet alucinan sus visiones.

La alucinación -que recorre el camino inverso a la propia percepción- se produciría como “descarga corolaria” cuando existiera una discrepancia cognitiva, perceptiva o emocional entre la copia eferente y la descarga motora real.

Lo cual nos permite especular que quizá una emoción que consideramos tan genuina como el amor no siempre es un original y quizá si una copia o lo que es lo mismo que esas personas que dicen “que no saben que es el amor” igual dicen la verdad pues obviamente para amar se necesita antes haber sido amado.

Pues somos copias de nosotros mismos después de haber robado o plagiado los originales de otros.


 

Bibliografia.-

Sperry, R.W. (1950) Neural basis of the spontaneous optokinetic response produced by visual inversion. J Comp Physiol Psych. 43: 482- 489.

9 comentarios en “Copias eferentes y descargas corolarias

  1. Me gustó: amor y dolor están tan cercanos en tantas cosas!
    Totalmente de acuerdo, aunque es necesario (haber sido amado) pero no estoy segura de si también suficiente. Last but not least, que dicen en inglés 🙂

  2. ¿ Q se puede decir de lo q nos pasa hoy en dia, con respecto a las tan variadas practicas a las q queremos acceder para conseguir el dominio de ellas cuando en realidad no les damos la practica sostenida para q pase a ser algo aprendido?.

    Tantas cosas q desamos poseer en nuestro acervo personal, para utilizarlas, pesumir, adquirir concentracion, optimizar el perfomance, para utilizarlas en el trabajo, para disfrutar lúdicamente de ellas.

    Está claro q uno debe ser humilde y conocer como lmitar la miriada de deseos y toda la propaganda de productos para nuestra mejora en cualquier nivel de la archicomplejidad humana. Los miles de intereses q acaecen segundo a segundo.

  3. La mujer temblorosa https://carmesi.wordpress.com/2011/01/11/la-mujer-temblorosa-i/ (capítulo 1492)
    Siri sentía que era una prolongación o prótesis de su padre y nunca realizó copias eferentes de sí misma así que, al morir su progenitor, se produce un temblor generalizado procedente de su vía eferente principal y especialmente cuando habla del amor/admiración que sentía por él ya que antes nunca lo había hecho

  4. Me surgen muchas preguntas después de leer este post. La primera sería ¿ dónde guarda el cerebro las copias eferentes ? ¿ Cada una de ellas clasificadas en un área cerebral distinta de acuerdo con la acción motora a realizada ?

  5. Lo del mareo en el coche entiendo que el cerebro debe interpretar como una alucinación las información sensorial que está recibiendo de movimiento sin que se produzca dicho movimiento porque el cuerpo está en reposo, cuando uno viaja en coche lo hace sentado cómodamente, no está realizando ninguna acción que por medio de la vía aferente informe al cerebro que deba ver correr las imágenes hacia atrás, en caso de que se mire por la ventanilla que es cuando uno más rápidamente se marea. El cuerpo dentro de un coche lleva la velocidad del vehículo que es el que realiza el movimiento, la persona sólo es transportada, sin embargo el conductor ejecuta constamente acciones y toma decisiones sobre el cambio de marcha, dirección, velocidad, etc. Estas acciones tienen como consecuencia un patrón que indica qué alteraciones en la percepción física del entorno se pueden producir y de hecho se producen, en el caso del acompañante hay un desajuste entre la información que tiene la copia eferente del movimiento y la realización del mismo, por eso el mareo se puede producir no sólo viajando en coche y mirando por la ventanilla sino mirando un videojuego de carreras de coches o de motos donde uno no sea el que esté manejando los mandos.

    Pero otra parte, cuando viajamos en coche hay otro efecto: cuando se produce un movimiento lo primero que tiene claro el cerebro es que debe haber una restauración del equilibrio, se debe de regular constantemente la información del equilibrio de acuerdo con la acción ejecutada. En el caso de viajar en coche como acompañante no sólo no se ejecuta una acción sino que el sujeto recibe constantemente movimientos que le obligan a tener el sistema del equilibrio desajustado no pudiendo calibrar constantemente cuál sería la posición en que se encuentra y por ello se produce el mareo y el vómito que sería el síntoma que avisa a la persona de que debe parar para que el sistema pueda restablecer los parámetros concretos de posición en la que se encuentra.

    Y ya lo dejo porque sólo de hablar de mareo ya me estoy mareando, esto sería una tercera opción.

  6. En informática usamos copias eferentes todo el tiempo, Solo que nosotros le ponemos otros nombres, como por ejemplo sistema RAID. Para saber si saber si fiarnos o no de la copia utilizamos el código Hamming u otros sistemas similares.

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