¿Qué es una mujer?

Recientemente me invitaron a una cena de conmemoración de una de esas “collas” de fiesta que abundan en el paisaje valenciano. La novedad es que habia un espectáculo posterior a la cena y que el espectáculo era la actuación de un travesti, concretamente de la chica karamelo a la que yo no habia visto nunca aunque si habia participado alguna vez en ese tipo de espectáculos que suelen darse en las despedidas de soltero.

Naturalmente que conocia de la existencia de travestis tanto en el plano profesional como en el personal y siempre me habian fascinado por su teatralidad  rozando el esperpento, la hipérbole o la hiperrealidad y lo que yo interpretaba como tendencia al simulacro, al simulacro de qué cosa es una mujer.

La chica karamelo pues era una anécdota más en esa clase de conocimientos que se adquieren por la via del espectáculo y he decir que no me defraudó y que me divertí muchísimo con su actuación a pesar de que los chistes, los guiños,  las canciones en play back y los comentarios-monólogos podrian ser vistos como zafios, vulgares y con ese tinte de misoginia que preside el imaginario de los homosexuales. Comentarios sobre genitales y sobre limpieza de los mismos, chistes sobre ginecólogos, pomadas, vagynesiles, chupadas y coitos anales pero sobre todo por una critica mordaz sobre la femineidad y sus prácticas sexuales y sociales.

Mientras le oía pensaba en tres cosas.

1.-La primera es esta pregunta: ¿cómo es posible que la karamelo me resultara más femenina que todas las mujeres juntas que habia alli? ¿Cual era el secreto?

2.-La segunda cuestión que me planteaba mientras veia su actuación era ésta ¿que nos hace tanta gracia de los travestis? ¿Como pueden soportar las mujeres tanta critica a su esencia y a la vez reirse?

3.- ¿Qué es la femineidad? ¿Cómo es posible que un hombre pueda saber más de lo femenino que las mujeres?

Y es asi que me puse a pensar sobre este concepto de qué cosa es una mujer y qué es eso que llamamos femineidad.

Lo cierto es que todo el mundo sabe qué es una mujer, al menos  sabemos identificarla por aquello del dimorfismo: las mujeres tienen cuerpos distintos  a los hombres -cada vez menos-, son más pequeñas, tienen una distribución distinta de la grasa, tienen pechos (o tetas), y son genitalmente distintas a nosotros, tienen una voz mas aguda y tienen menor masa muscular y fuerza que los hombres, tienen rasgos caracteriales que las definen y tienen más gusto por hablar, expresarse y compartir. De manera que todos nosotros sabemos quién es una mujer, sabemos distinguirla o reconocerla pero ¿sabemos qué es una mujer?

Lo cierto es que los travestis juegan con esa incertidumbre a través del disfraz y algunos de ellos se instalan en esa identidad más alla de lo íntimo o lo puntual (transformismo). ¿Pues cómo saber si hay o no una mujer bajo un vestido, una apariencia de mujer? De hecho es por eso que nos reimos tanto con ellos pues sabemos que son hombres disfrazados de mujeres. Esa es la gracia, pues mientras nuestro cerebro percibe su “femineidad” nuestra mente sabe que es un hombre, una disonancia trágica que se resuelve a través de la risa.

Y es trágica porque pone a prueba nuestro concepto monolítico de la identidad. Para la mayor parte de nosotros o se es un hombre o se es una mujer, no caben identidades intermedias, pero esta idea no solo es falsa sino que es puesta en cuarentena en el teatro y en el arte donde el travestismo y la ambigüedad ocupan desde la antigúedad un lugar de honor en los temas universales de la escena o de las artes plásticas.


Los travestis como los cómicos son necesarios en una sociedad y sirven para criticarla y para desenmascarar sus falsedades; para demostrarnos que no tenemos ni idea de qué es una mujer, sabemos reconocerla pero cuando alguien se disfraza de ellas y nos enseña sus atributos idealizados, hormonados o quirúrgicos caemos en la cuenta de que vivimos continuamente en una ilusión, un simulacro consensuado. En realidad, de no saber de antemano si la karamelo era un hombre o una mujer podríamos caer en el engaño y tomar como mujer lo que no es sino un simulacro de mujer, algo que nos hace plantearnos a los hombres si no seremos en el fondo homosexuales con la consiguiente inquietud. Y a las mujeres si no serán en el fondo unas monjas moralistas.

Lo cierto es que resulta imposible definir qué es la femineidad y qué es la masculinidad más allá del reconocimiento de ciertos atributos perceptibles que nos son conocidos desde nuestra primera infancia, pero es obvio que la suma de todos esos atributos por sí mismos no constituyen una totalidad sino una abstracción, una categoría (femineidad o masculinidad) pues la Totalidad carece de existencia real, todas las mujeres de la Tierra juntas no representarían una Totalidad llamada Femineidad pues la suma de todas las totalidades-parte no constituye una Totalidad que precisaria de otra Totalidad para ser definida. Lo que existen son totalidades-partes es decir holones.

Lo que quiero decir es que existen en todos y cada uno de nosotros copias de patrones de qué es un hombre y qué es una mujer formando parte de nuestra identidad con distintos niveles de resolución. Y es obvio que los travestis son hombres que presentan una copia femenina que no es una copia cualquiera (como nos sucede a la mayoria de nosotros) sino una copia preferente en su sistema autoreferencial es decir formando parte de su identidad.

Se trata de un bucle gödeliano, autoreferente que constituye su Yo. Son mujeres a la vez que saben que son hombres y son portadores de una de esas paradojas en las que no podemos afirmar ni su veracidad ni su falsedad.

Ahora bien ¿es esto posible? ¿puede darse esta contradicción en un ser humano?

Diria que es inevitable pues somos entidades autoreferentes, un trozo de materia que se piensa a sí misma y cuyos andamiajes son otros holones plagiados de nuestro sistema parental o social. A la vez que es tambien imposible definir la femineidad. Pertenecemos a una especie que se especializó en construir simbolos y además llegados a un cierto nivel de complejidad esos mismos simbolos construyen otros simbolos de manera que estamos apresados en una especie de jaula metafísica que nos permite plantearnos la pregunta filosófica de fondo ¿qué es una mujer? a la vez que somos incapaces de responderla sin añadir, a la vez, ciertos bucles de nuestra procedencia que sin saberlo transforman el significado.

Con lo que no conseguimos sino una regresión infinita de significados. Cuanto más completa es nuestra definición más incoherente resulta como dice el principio de Gödel.

Y lo cierto es que cuando hacemos esto lo que hacemos en realidad en desfigurar las respuestas y construir nuevos patrones que nos alejan del centro de la cuestión. No sabemos qué es una mujer solo podemos afirmar si nos gustan o no nos gustan.

La femineidad (o la masculinidad) es un invento individual, algo simbólico que cada uno construye con los hilos de sus experiencias, recuerdos pero tambien estereotipias y consensos, una captura icónica de bucles, un trabajo de mimesis y un trabajo de poiesis y a veces un trasplante o modelado del deseo de otro.

Y a mi me gustó la Karamelo, dotada de ternura, simpatía, gracia y atributos femeninos hiperbólicos a pesar de saber que es un hombre.

Pero sigo sin saber qué es una mujer y no me siento por eso decepcionado pues la vida se hizo para ser vivida y no para ser explicada.

2ª Ley de Traver.-

Si me gusta una mujer no es porque me gusten las mujeres sino porque esa me gusta incluso si no cumple con la ley de Traver.

19 comentarios en “¿Qué es una mujer?

  1. Si ya decía que esa foto de usted y La Caramelo, ahora sí, me gustó mucho, tanto como este post.
    Como he escrito antes, cuando las veo encuentro en ellas una imagen que, como usted dice, es hiperbólica, una representación exagerada de todos los atributos externos que hacen de mí una fémina.
    Sobre la segunda cuestión que se planteaba: ¿Como pueden soportar las mujeres tanta critica a su esencia y a la vez reirse?, puedo decir que nunca he valorado, ni he percibido como crítica a la esencia femenina, la manifestación a través de una estética tan acentuada de lo que supuestamente es una mujer y no sé exactamente el porqué. Solo sé, o más bien intuyo, que tal vez una mujer es una suma de ecuaciones, igual usted diría bucles, y que lo femenino dentro de esa ecuación, solo es un valor que puede estar presente o no en distintas proporciones.

  2. Mola un montón la chica Karamelo, he estado mirando la página web que sale en el post http://www.lachicakaramelo.com/ y tiene hasta para descargarse un calendario gratis y todo..Pero no sabría en qué totalidad-parte (holón) meterla , Paco, tú dices que es un hombre pero que lleva una copia preferente femenina autorreferencial en su identidad, entonces de qué tipo de holón sería: ¿de la masculinidad o de la femineidad??

  3. grácias por compartir la experiencia.definir lo que es una mujer y la femineidad son recorridos distintos.a veces hay mujeres sin femineidad, y parece que a veces femineidad sin mujer!
    lo interesante es ver lo que despierta esa búsqueda de querer alcanzar esa definición ,permite explorar recorrer diferentes lugares de la “masculineidad”.
    cómo decía ,el otro día oí que en la India explican que en cada hombre hay una mujer que no está acabada en él y en cada mujer un hombre que no está acabado en ella, de allí esos eternos espejos.. o bucles?
    no conocía el principio de Gödel seguro que me he saltado algun post!!

  4. Por cierto, estoy pensando que esas modelos “hiperbólicas” que aparecen en las revistas de moda y en los desfiles de ciertos diseñadores similares al desfenestrado Galliano, tienen algo en común con las travestis aunque juegan con la misma identidad.

  5. Una mujer es aquella que puede quedar embarazada, parir y amamantar y cuyo cuerpo responde a esa capacidad a través de un ciclo hormonal preciso y determinado.

    Puedes envolver un caramelo de menta con un papel donde ponga chocolate pero nunca podrá ser chocolate aunque haga mucha gracia ver la palabra Chocolate y oler a Menta. Porque la esencia no está en el color del pelo, la pintura, la ropa, o los gestos, ni tan siquiera la ternura, no hay nada que sea específicamente femenino nada más que cuando pares nace de ti otro ser vivo.

  6. Para mi, un post magistral.

    Construimos la realidad a base de imágenes, pero cuando esta realidad somos nosotros mismos, la imagen no puede ser otra cosa que lo que se dice en el post: una regresión infinita que cuanto más completa quiere ser más incoherente resulta. Para mi esto es extensible a todo el lenguaje, en tanto que cada concepto aun cuando no haga referencia a nosotros mismos, sí lo hace tomando nuestra experiencia como punto de partida.

    Me gusta lo de que “la vida se hizo para ser vivida y no para ser explicada”

  7. Diré algo a vuela pluma. Maria Jose:
    hay muchas mujeres que no tienen hijos y no por eso dejan de ser mujeres, La maternidad como la melenidad son subclases de la Femineidad. La clase de mujeres puede incluir a muchas mujeres que para ti no lo son.
    Francisca:
    Las modelos hiperbólicas juegan con el mismo arquetipo de indefinición y de ambigüedad, si, pero siguen siendo mujeres aunque no quieran.
    Sonia:
    si te has saltado este post:
    http://pacotraver.wordpress.com/2009/03/29/la-angustia-godeliana/

  8. Kissy, con independencia de que uno sea hombre o mujer todos llevamos fotocopias de ambos sexos, solo que los que estan del lado de la identidad (los propiamente godelianos por ser autoreferentes) suelen ser holones congruentes con el sexo propio.

  9. paco traver: creo que en este ensayo te quedaste corto… y creo que si sabes las definiciones de hombre y mujer. pero lo escribes de una manera autentica para hacerte el interesante, he leído la mayoría de tus ensayos y tienes caracteristicas muy freudianas,jungianas,esotericas, wilberianas y chopranas. osea un psiquiatra poniendo en un pedestal a las pseudociencias y queriendo innovar el concepto de la máxima integración lo que usted llama neurocultura. conclusion: este blog es muy diletante.

  10. lo mas recomendable es que escriba sin que le dominen los memes culturales de las pseudociencias y de la divinidad. tus formas de escribir tienen mucha estructura cristiana y realmente estas preso de los argumentos non sequitur. una cosa es que seas un aficionado a las artes, filosofia,historia, mitología, sociología, política y economía y otra cosa es que seas el que queme las naves. señor francisco traver usted es medico-psiquiatra y en los demás temas queda demasiado corto y denota demasiado lo dilettante.

  11. Yo dije : ” puede quedar embarazada, parir y amamantar ” es decir, tiene la posibilidad a priori de concebir, gestar, parir y criar mediante lactancia. De la potencia al acto está la voluntad o que se den las condiciones precisas para que dicho acto pueda surgir. En la especie humana esto sólo lo puede hacer la mujer.

    Parir convierte a la mujer directamente en madre pero para adquirir la conciencia plena de ello hace falta mucho más, en eso sí que hay grados pero en ser mujer u hombre no. No se generan hormonas con un ciclo menstrual todos los meses durante aproximadamente la mitad de la vida de una persona- siguiendo la esperanza de vida de la mujer-para que luego se diga que hay grados en el concepto de mujer y no saber exactamente lo que es -hablo de mujer y no de femineidad, concepto abstracto.
    En esto no hay ningún grado o se es o no se es.

    En lo que también hay grados es en la conciencia que adquiere la mujer de sí misma y de su propia naturaleza dependiendo de las etapas de madurez y experiencias propias de su especie por las que consigue o quiere transitar.

  12. La construcción del concepto “mujer”, es en base a las representaciones simbólicas de las experiencias individuales, entonces una mujer es su propia construcción, un individuo pero “mujer”. Pareciera complicado, pero me encantan las construcciones de identidad especialmente la de género. Lo interesante de un trasvesti es que me hace preguntarme cuál sería su rol? ya que como menciona, tiene en ciertos aspectos más como un plus de feminidad por encima de las mujeres que estaban en su fiesta.
    Buen Post Señor Traver…

  13. Cuando un pintor hace una caricatura realiza una deformación de ciertas características marcando mediante un plus los rasgos que más sobresalen a simple vista.
    El retrato de esta manera se aleja del modelo real a través de la deformación, sigue manteniendo características esenciales del mismo que permite reconocer al personaje representado pero impone una gran distancia para que pueda surgir la crítica, lo grotesco y la ridiculización. Los rasgos deformados dan una nueva visión subjetiva de la persona representada, pero no deja de ser eso, una visión con un gran plus de subjetividad para reflejar un modelo real.

  14. Me ha gustado mucho este post…de echo, creo firmemente en que la gente se harta de darle vueltas a su cabeza…en circular, para determinar si le gustan o hombres o mujeres…y me pareció sensato pensar que te gusta esa persona mas que unos u otras. Esto me recuerda a un capitulo de una serie, “NIP AND TUCK”, basada en una clínica de cirugía estética…en uno de los capítulos, aparece una mujer “impresionante”, y mantiene una relación con un chico bastante mas joven que ella, y la ira que en el se levanta cuando un dia se entera que estuvo en esta clínica para hacerse un cambio de sexo…Alguien me dijo que la persona que nos dividio entre hombres y mujeres se equivocaba al máximo…

    Enhorabuena

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